Diez razones para despenalizar el trabajo sexual

 

 

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http://www.opensocietyfoundations.org/sites/default/files/10-reasons-decriminalize-sex-work-20150410_0.pdf

 

ESTE DOCUMENTO DA DIEZ RAZONES POR LAS QUE LA DESPENALIZACIÓN DEL TRABAJO SEXUAL ES LA MEJOR POLÍTICA PARA PROMOVER LA SALUD Y LOS DERECHOS HUMANOS DE LAS TRABAJADORAS SEXUALES, SUS FAMILIAS Y LAS COMUNIDADES EN LAS QUE VIVEN.

TERMINAR CON LA PERSECUCIÓN PENAL DE LAS TRABAJADORAS SEXUALES VA A LA PAR CON RECONOCER EL TRABAJO SEXUAL COMO TRABAJO Y PROTEGER LOS DERECHOS DE LAS TRABAJADORAS SEXUALES MEDIANTE ESTÁNDARES DE SALUD Y SEGURIDAD LABORALES.

DESPENALIZAR SIGNIFICA QUE LAS TRABAJADORAS SEXUALES TENDRÁN MÁS PROBABILIDADES DE VIVIR SIN ESTIGMA, EXCLUSIÓN SOCIAL Y MIEDO A LA VIOLENCIA.

Los trabajadores sexuales son adultos que reciben dinero u otras formas de compensación a cambio de servicios sexuales consensuados, ya sea de forma regular u ocasional. 1 Un trabajador sexual puede ser mujer, hombre o transexual. En la mayor parte de los países, el trabajo sexual y las actividades asociadas al mismo se consideran actos criminales. 2
El trabajo sexual es penalizado no solo mediante prohibiciones a la venta de servicios sexuales, sino también mediante leyes que prohiben la solicitación de sexo, vivir de las ganancias del trabajo sexual, ser propietario de un burdel, o comprar servicios sexuales. Además, muchos trabajadores sexuales hombres y transexuales son detenidos, encausados y acosados en aplicación de leyes que penalizan las relaciones íntimas entre personas del mismo sexo. Las trabajadoras sexuales son frecuentemente sancionadas por faltas de tipo no penal tales como vagabundeo, vagancia y dificultación del tráfico. Al limitar la libertad de las trabajadoras sexuales para negociar el uso de preservativo con los clientes, acceder a servicios públicos tales como la asistencia sanitaria y organizarse en defensa de sus derechos, la penalización aumenta la vulnerabilidad frente a la violencia, la extorsión y los riesgos para la salud. 3

Este documiento proporciona diez razones por las que la despenalización del trabajo sexual es la mejor política para promover la salud y los derechos humanos de las trabajadoras sexuales, sus familias y las comunidades en las que viven. Por despenalización se entiende la derogación de todas las prohibiciones y sanciones de tipo penal y administrativo que pesan sobre el trabajo sexual, incluyendo las leyes dirigidas contra los clientes y los propietarios de burdeles. Difiere de la legalización, que es un régimen legislativo caracterizado por importantes regulaciones, muchas de las cuales pueden limitar derechos y protecciones, crear mecanismos de abuso por parte de las autoridades, y tener otras consecuencias negativas para las trabajadoras sexuales. Nueva Zelanda y Nuevo Gales del Sur, en Australia, son dos jurisdicciones conocidas por su despenalización de las industrias del sexo.

La despenalización va a la par con el reconocimiento del trabajo sexual como trabajo y la protección de los derechos de las trabajadoras sexuales mediante leyes laborales y regulaciones de salud y seguridad en el trabajo. Cuando el trabajo sexual es despenalizado, las trabajadoras sexuales pueden presionar por condiciones laborales más seguras y usar el sistema judicial en busca de compensaciones por situaciones de discriminación y abuso. 4 Es más probable que las trabajadoras sexuales vivan sin estigma, exclusión social o miedo a la violencia. Incluso en aquellos lugares en los que el trabajo sexual es despenalizado, la prostitución de menores y la trata de seres humanos pueden y deben seguir siendo consideradas actos criminales.

 

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LA DESPENALIZACIÓN RESPETA LA DIGNIDAD Y LOS DERECHOS HUMANOS
Una pieza clave de los derechos humanos contemporáneos es que todas las personas son nacidas libres e iguales en dignidad y derechos. 5 Hay muchas razones por las que los adultos hacen trabajo sexual, ya sea su principal medio de vida, un medio temporal de sobrevivir o una oportunidad para suplementar otros ingresos. 6 Algunas personas encuentran que el trabajo sexual les ofrece una mejor paga y unas condiciones laborales más flexibles.
Cualesquiera que sean las razones, el trabajo sexual es trabajo y las trabajadoras sexuales deberían ser tratadas con dignidad. Las trabajadoras sexuales en muchas partes del mundo se han organizado para luchar por derechos humanos que no pueden ser plenamente disfrutados en tanto que existan leyes penales que amenazan el acceso de las trabajadoras sexuales a la justicia, la salud y los servicios sociales; socavan su derecho al trabajo y a protecciones laborales, y las exponen a violencia, discriminación y detenciones arbitrarias. 7

 

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LA DESPENALIZACIÓN AYUDA A LA PROTECCIÓN FRENTE A LA VIOLENCIA Y LOS ABUSOS
El trabajo sexual no es inherentemente violento; es la penalización la que pone en situación un mayor riesgo a las trabajadoras sexuales. La necesidad de evitar la detención —tanto la de las trabajadoras sexuales como la de sus clientes— significa que las trabajadoras sexuales de calle deben a menudo desplazarse a zonas más aisladas que son menos visibles para las fuerzas de la ley, y donde la violencia es más prevalente. 8 El miedo a la detención y a los abusos policiales limita el tiempo y los métodos que las trabajadoras sexuales pueden emplear para hacer exámenes de seguridad a los clientes sin ser detectadas por la policía. 9 En cuanto a las trabajadoras sexuales que no ejercen en la calle, las autoridades han llegado a cerrar foros online de trabajo sexual, como Redbook, que han ofrecido a las trabajadoras sexuales más posibilidades de hacer un examen más detallado de los clientes y por tanto mayor seguridad. 10 Estos factores, más la impunidad real o percibida de los perpetradores de violencia contra las trabajadoras sexuales, coloca a estas en situación de mayor riesgo. Por ejemplo, después de que Escocia estableciera en 2007 leyes penalizando la solicitación se duplicaron los casos registrados de violaciones y asaltos. 11 En las jurisdicciones en las que se ha despenalizado el trabajo sexual, tales como Nueva Zelanda, las trabajadoras sexuales tienen más facilidad para examinar a los clientes, trabajar en zonas seguras con mejor acceso a los servicios de seguridad y recurrir a la policía en casos de violencia. 12, 13, 14

 

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LA DESPENALIZACIÓN PERMITE HACER FRENTE A LOS ABUSOS Y LA VIOLENCIA DE LA POLICÍA
Donde el trabajo sexual está penalizado, la policía ejerce poder sobre las trabajadoras sexuales. La policía amenaza a las trabajadoras sexuales con detenciones, humillación pública y extorsión. En la Europa Central y del Este y en Asia Central, una alta proporción de trabajadoras sexuales ha informado de sufrir asaltos sexuales por la policía (hasta el 90% en Kirguisistán). 15 En Camboya, aproximadamente la mitad de todas las trabajadoras sexuales por cuenta propia han sido golpeadas y aproximadamente la mitad han sido violadas por la policía, y aproximadamente tres de cada cuatro trabajadoras sexuales de burdel han sido golpeadas y más de la mitad han sido violadas por la policía. 16 De Namibia a Serbia, las trabajdoras sexuales informan que han sido violadas por la policía mientras estaban detenidas, a menudo sin condones y a menudo como una condición previa para la libertad bajo fianza. 17,18 En estos caso la policía abusa de las trabajadoras sexuales con impunidad, en parte porque las trabajadoras sexuales temen ser detenidas o sometidas a más abusos si denuncian estos delitos. La despenalización permite a las trabajadoras sexuales dar el paso de registrar denuncias contra la policía que actúa al margen de la ley y llevar a los agresores ante la justicia sin miedo o consecuencias negativas para sus propias vidas. En Nueva Zelanda, 57 por ciento de las trabajadoras sexuales informaron de que la actitud de la policía había mejorado tras la despenalización de 2003. 19

 

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LA DESPENALIZACIÓN MEJORA EL ACCESO A LA JUSTICIA
Las leyes que penalizan el trabajo sexual hacen que las trabajadoras sexuales no se atrevan a denunciar delitos —incluyendo crímenes violentos y otros abusos— porque temen ser denunciadas, sometidas a vigilancia policial, estigma y discriminación. 20 Tanto en Noruega como en Suecia, por ejemplo, muchas trabajadoras sexuales informaron que el umbral por encima del cual denunciarán delitos a la policía es alto como consecuencia de las leyes que penalizan el trabajo sexual. 21 La despenalización suprime esta clase de obstáculos. Después de que Nueva Zelanda reformara sus leyes en 2003, muchas trabajadoras sexuales informaron que podían dirigirse a la policía y los jueces en busca de ayuda sin miedo a ser procesadas por primera vez en sus vidas. 22 En 2014, por ejemplo, una trabajadora sexual de Wellington fue indemnizada con 25.000 dólares neozelandeses después de que el gerente de un burdel la sometiera a acoso violando sus derechos protegidos por la ley de Derechos Humanos del país. 23

 
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LA DESPENALIZACIÓN EVITA LAS CONSECUENCIAS DE TENER ANTECEDENTES PENALES

En muchos países, la aplicación severa y sesgada de la ley penal hace que una gran proporción de trabajadoras sexuales tenga antecedentes penales. Los antecedentes penales son a menudo una fuente de estigma y pueden limitar drásticamente el futuro de una persona. En algunas partes de Estados Unidos, por ejemplo, las personas convictas de faltas relacionadas con el trabajo sexual son registradas como agresores sexuales y deben llevar documentos que las identifiquen como tales. 24 Los agresores sexuales a menudo no pueden tener opción a recibir préstamos, becas educativas o vivienda pública. 25 Los individuos con antecedentes penales relacionados con el trabajo sexual se enfrentan a grandes dificultades para encontrar empleos no relacionados con el trabajo sexual. La verificación por el empleador de los antecedentes y la restricción de las licencias requeridas para ciertas áreas laborales hacen casi imposible cambiar de profesión. 26 Además, las sentencias penales por faltas relacionadas con el trabajo sexual han sido usadas como el fundamento para realizar de forma arbitraria nuevas detenciones y para retirar la patria potestad. 27, 28 Los países que despenalicen el trabajo sexual deberían considerar la eliminación retroactiva de los antecedentes penales relacionados con el trabajo sexual.

 

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LA DESPENALIZACIÓN MEJORA EL ACCESO A LOS SERVICIOS DE SALUD
La despenalización se asocia a un mejor acceso a los burdeles por parte de los trabajadores comunitarios y al mayor apoyo financiero para los programas de salud de las trabajadoras sexuales. Mejor apoyo financiero significa mayor capacidad para realizar salud comunitaria por la noche, una característica importante debido a que las noches suelen ser los momentos de mayor ocupación para las trabajadoras sexuales. Por ejemplo, en el estado de Nuevo Gales del Sur (Australia) donde el trabajo sexual está despenalizado, el acceso de las trabajadoras sexuales a los condones y su uso es más elevado que en otras jurisdicciones australianas que tienen diversos grados de penalización.

Además, la despenalización capacita a las trabajadoras sexuales para trabajar en colectivos en los que pueden organizar sus propios servicios de salud adecuados, accesibles y respetuosos. Esto ofrece una poderosa alternativa al estigma y la discriminación que las trabajadoras sexuales encuentran en sus relaciones con muchos proveedores de servicios de salud. El Programa de Empoderamiento y Apoyo de Camareras en Nairobi (Kenia) es un ejemplo destacado entre los grupos que han desarrollado servicios de salud que se ofrecen en estrecha colaboración con las comunidades de trabajadoras sexuales.

 

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LA DESPENALIZACIÓN REDUCE EL RIESGO DE CONTRAER VIH Y ENFERMEDADES DE TRANSMISIÓN SEXUAL
La despenalización del trabajo sexual podría evitar hasta el 46 por ciento de las nuevas infecciones por VIH entre las trabajadoras sexuales durante la próxima década. 30 Un reciente estudio publicado en The Lancet concluía que la despenalización del trabajo sexual sería el factor aislado de mayor potencial para reducir las infecciones por VIH en las comunidades de trabajadoras sexuales —incluso más que el aumento del acceso al tratamiento antirretroviral. 31 Cuando el trabajo sexual es despenalizado, las trabajadoras sexuales se ven reforzadas para insistir en el uso del condón por sus clientes y tienen más fácil acceso a las pruebas y el tratamiento de VIH y enfermedades de transmisión sexual. En contraste, la penalización perjudica la capacidad de las trabajadoras sexuales de negociar el uso del condón con los clientes. 32 Llevar condones y negociar abiertamente el uso del condón supone para las trabajadoras sexuales un mayor riesgo de ser detenidas. Esto retrae a las trabajadoras sexuales y a los clientes de usar condón, en particular entre las trabajadoras sexuales de calle, que son las que a menudo tienen mayor riesgo de contraer la infección por VIH. En respuesta a esto, diversos departamentos de policía en todo el mundo han decidido dejar de usar los condones como prueba de prostitución contra las trabajadoras sexuales. 33

“Ley penal, práctica policial y riesgo de contagio de VIH en trabajadoras sexuales y usuarios de drogas por via parenteral”, Journal of Law, Medicine and Ethics, 30 (2013): 548-559.

 
8

LA DESPENALIZACIÓN PROMUEVE CONDICIONES DE TRABAJO SEGURAS

La despenalización hace posible la creación de regulaciones de salud y seguridad en el trabajo que son de importancia en la industria del sexo. En Nueva Zelanda, por ejemplo, la despenalización permitió la inclusión del trabajo sexual en la ley de salud y seguridad de los empleados, lo que dio como resultado la elaboración de guías de salud ocupacional que las trabajadoras sexuales han usado para defender sus derechos con empleadores y clientes. 34 En Nuevo Gales del Sur (Australia) la despenalización ha sido asociada con un menor riesgo para las trabajadoras sexuales de lesiones e inseguridad ocupacional en comparación con otras jurisdicciones australianas. 35
La despenalización también promueve condiciones de trabajo más seguras para las trabajadoras sexuales al capacitarlas para organizarse. Colectivamente, las trabajadoras sexuales pueden eliminar los factores de riesgo en sus lugares de trabajo e insistir en mejores condiciones laborales. Por ejemplo, los esfuerzos movilizadores de del Colectivo de Prostitutas de Nueva Zelanda han sido claves para conseguir derechos de seguridad en el lugar de trabajo.

 

9

LA DESPENALIZACIÓN PERMITE RESPUESTAS EFICACES CONTRA LA TRATA

La trata es una violación flagrante de los derechos humanos que implica la coerción de los individuos para que se somentan a explotación sexual o a trabajo forzado. Las trabajadoras sexuales pueden ser aliadas naturales en la lucha contra la trata y pueden estar bien situadas para remitir a las víctimas de trata a los servicios apropiados. 36 Por ejemplo, mediante un equipo autorregulado por las trabajadoras sexuales, el Comité Durbar Mahila Samanwaya en Sonagachi (Calcuta, India) fue capaz de identificar y apoyar a las mujeres que habían sido victimas de trata con fines de explotación sexual. 37 Cuando se ven libres de la amenaza de sanciones penales, las trabajadoras sexuales pueden organizarse y colaborar con las fuerzas de la ley.

A pesar de esto, las leyes que prohiben la compra de servicios sexuales son promovidas a menudo como un medio eficaz de combatir la trata. Sin embargo, no existen pruebas de que eso sea cierto. Un informe de 2014 de la policía sueca no halló reducción en la trata en su país tras quince años de penalización. 38 Por el contrario, la despenalización del trabajo sexual no ocasiona un aumento de la trata. Por ejemplo, Nueva Zelanda, que despenalizó el trabajo sexual en 2003, se considera —incluso por el Departamento de Estado de los Estados Unidos— que está entre aquellos países que combaten de forma más eficaz la trata de seres humanos. 39

 

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LA DESPENALIZACIÓN PERMITE HACER FRENTE AL CONTROL POR PARTE DEL ESTADO DE LOS CUERPOS Y LA SEXUALIDAD
La despenalización del trabajo sexual reconoce el derecho de todas las personas a la privacidad y a la libertad frente al indebido control por parte del Estado del sexo y la expresión sexual. El diferente trato que se da al trabajo sexual en relación a otros tipos de trabajo es un ejemplo de la larga historia de los gobiernos en el ejercicio del control sobre la autonomía corporal, la autodeterminación y la sexualidad. La despenalización supone el respeto a la igualdad de géneros y a los derechos sexuales. Las leyes contra el trabajo sexual suponen una intrusión en las conductas sexuales privadas y constituyen una forma de control del Estado sobre los cuerpos de las mujeres y las personas LGBTI que constituyen la gran mayoría de las trabajadoras sexuales en todo el mundo. 40 De la misma forma que los controles estatales sobre los derechos reproductivos y los actos sexuales consensuados entre adultos, las leyes penales que prohiben el trabajo sexual intentan legislar la moralidad con escasa consideración para la autonomía corporal.

 

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1 Ver, p.ej. UnaiDs, Guidance Note on HIV and Sex Work (2012), http://www.unaids.org/sites/ default/files/sub_landing/files/ JC2306_UNAIDS-guidance-note­HIV-sex-work_en.pdf.

2 UNAIDS, Global Network of People living with HiV, et al., Making the law work for the HIV
response (2010), http://www.unaids.org/en/media/unaids/contentassets/documents/ priorities/20100728_HR_Poster_ en-1.pdf.

3 Shannon K and Csete J, “Violence, condom negotiation and HIV/STI risk among sex
workers,” Journal of the American Medical Association 304(5), (2010): 573-74.
4 Armstrong L, “Screening clients in a street-based sex industry: Insights into the experiences of New Zealand sex workers,” Australian & New Zealand Journal of Criminology 47(2), (2014): 207­222. See also Abel G, Fitzgerald L, Brunton C. “The impact of decriminalisation on the number of sex workers in New Zealand,” Journal of Social Policy 38(3),
(2009):515-531.

5 Declaración Universal de los Derechos Humanos, art. 1.

6 Ver, p.ej. Devine et al., “Pathways to sex-work in nagaland, india: implications for HiV prevention and community mobilisation,” AIDS Care 22, (2010): 228 -237.

7 International committee on the Rights of sex Workers in europe, Declaration of the Rights of Sex Workers in Europe (2005), http://www.sexworkeurope.org/ en/resources-mainmenu-189/
declaration-mainmenu-199.

8 Shannon K and Csete J. “Violence, condom negotiation and HiV/sti risk among sex workers,” 573-74.

9 Kinnell, H, “murder made easy: The final solution to prostitution?” in R. campbell, &
m. o’neill (eds.), Sex Work Now (2006): 141–168; Cullompton, Willan. citado en: Armstrong, Lynzi, “Screening clients in a decriminalized street-based sex industry: insights into the experiences of new zealand sex workers.” Australian & New Zealand Journal of Criminology
0(0), (2014): 1- 16.

10 Conger, Kate, “myRedbook shutdown could compromise sex worker safety, law enforcement resource,” san Francisco examiner, June 27, 2014, http://www.sfexaminer. com/sanfrancisco/myredbook­shutdown-could-compromise-sex­worker-safety-law-enforcement­resource/content?oid=2834783

11 “Attacks on prostitutes soar after vice ‘driven underground’ by law,” The Scotsman, april 16, 2008, http://www.scotsman.com/ news/attacks-on-prostitutes-soar­after-vice-driven-underground-by­law-1-1164904

12 Armstrong, Lynzi, “Screening clients in a decriminalized street­based sex industry: insights into the experiences of new zealand sex workers,” Australian & New Zealand Journal of Criminology 0(0), (2014): 1-16.

13 ibid. 14 New Zealand Ministry of Justice, Report of the Prostitution Law Review Committee on the Operation of the Prostitution Reform Act 2003, (2008)

14 New Zealand Ministry of Justice, Report of the Prostitution Law Review Committee on the
Operation of the Prostitution Reform Act 2003, (2008)

15 Sex Workers’ Rights Advocacy Network (SWAN), Arrest the Violence: Human Rights Violations Against Sex Workers in Central and Eastern Europe and Central Asia, (2009), http:// swannet.org/node/1639

16 USAID, “Violence and exposure to HiV among sex workers in Phnom Penh, Cambodia,” (2006).

17 Rhodes et al., “Police violence and sexual risk among female and transvestite sex workers in Serbia: qualitative study,” British Medical Journal 337(7669), (2008): 560 -566
18 Arnott, Jayne and Crago, Anna­Louise, “Rights not rescue: a Report on Female, male, and trans sex Workers’ Human Rights in Botswana, namibia, and south africa,” (2009)

19 Abel G., Decriminalization: A harm minimization and human rights approach to regulating sex work, (2010) p. 235.

20 Decker M R et al., “Human rights violations against sex workers: burden and effect on HiV,” The Lancet HIV and Sex Workers, (2014): 60-73.

21 Ver, p. ej Edlund C. and Jakobsson P., En annan horisont. Rose alliance; Rasmussen i. et al. (2014), Evaluering av forbudet mot kjop av seksuelle tjenester. Vista analyse as, (2014)

22 New Zealand Ministry of Justice, Report of the Prostitution Law Review Committee on the Operation of the Prostitution Reform Act (2003), http:// http://www.justice.govt.nz/policy/ commercial-property-and­regulatory/prostitution/ prostitution-law-review­committee/publications/plrc­report/documents/report.pdf; see also abel G., “a decade of decriminalization: sex work ‘down under’ but not underground,” Criminology and Criminal Justice, February 2014, p. 6.

23 “Escort wins landmark case,” The New Zealand Herald, march 1, 2014, http://www.nzherald. co.nz/nz/news/article.cfm?c_ id=1&objectid=11212075

24 Best Practices Policy Project., Report on the United States of America submitted to the UN Human Rights Council for the 9th Universal Periodic Review, (2010), http://lib.ohchr.org/HRBodies/ UPR/Documents/session9/ Us/Js5_%20HsRi_Joint%20 submission5_Js.pdf

25 International Women’s Human Rights clinic, cUnY school of law, Clearing the Slate: Seeking Effective Remedies for Criminalized Trafficking Victims. (2012), http:// http://www.law.cuny.edu/academics/ clinics/iwhr/publications/clearing­the-slate.pdf

26 ibid.
27 State of Arizona v. Monica Renee Jones, Docket no. 513, Superior Court of Arizona, Maricopa County, lc2013–9021636 [case citation pending].

28 Mogulescu, Kate & Mullen, Katherine, testimony before the city of new York comm. on Women’s issues and the comm. on Public safety 8, oversight: Combatting Sex Trafficking in nYc: examining law enforcement efforts – Prevention and Prosecution, (2011)

29 Harcourt c et al., the decriminalization of sex work is associated with better coverage of health promotion programs for sex workers. Australian and New Zealand Journal of Public Health 34(5), (2010): 482-486.

30 Shannon et al., Global epidemiology of HiV among female sex workers: influence of structural determinants. The Lancet 385(9962), (2014): 55-71.

31 ibid.

32 Blankenship K and Koester S.,
33 Los departamentos de policía de la Ciudad de Nueva York y de San Francisco, dos de las mayores ciudades de Estados Unidos, han adoptado esta posición. En ambos casos, estas acciones fueron emprendidas por el fiscal del distrito o el delegado de la policía.

34 New Zealand Ministry of Justice, Report of the Prostitution law Review committee on the operation of the Prostitution Reform act, (2003) http:// http://www.justice.govt.nz/policy/ commercial-property-and­regulatory/prostitution/ prostitution-law-review­committee/publications/plrc­report/documents/report.pdf.

35 Harcourt c et al. The decriminalization of sex work is associated with better coverage of health promotion programs for sex workers. Australian and New Zealand Journal of Public Health 34(5), (2010): 482-486.

36 UNAIDS, Guidance note on HiV and sex Work, (2009), http://data.unaids.org/pub/BaseDocument/2009/ jc1696_guidance_note_hiv_and sexwork_en.pdf.

37 Jana S et al., “Combating human trafficking in the sex trade: can sex workers do it better?” Journal of Public Health, 36(4), (2014): 622-628, http://www.ncbi.nlm. nih.gov/pubmed/24179187
Rikspolisstyrelsen, “människohandel för sexuella och andra ändamål,” RPs Rapport, (2014): 8

38 United States Department of State, Trafficking in Persons Report (2014), http://www.state. gov/j/tip/rls/tiprpt/2014/index. htm

39 Las personas transexuales raramente son protegidas por la ley de discriminación basada en la identidad de género y la discriminación en el empleo puede ser el factor principal que las lleva a dedicarse al trabajo sexual. Ver, p.ej., K Slamah, S Winter and K Ordek. Stigma and violence against transgender sex workers. RH Reality Check, December 16, 2010, http://www.rhrealitycheck.org/blog/2010/12/16/stigma­exclusion-violence-against-trans­workers.

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6 pensamientos en “Diez razones para despenalizar el trabajo sexual

      • Me he debido explicar mal. Yo también concuerdo al 100% con estos argumentos, el problema es que parten de la suposición de que quienes legislan deben desear beneficiar a las personas que se prostituyen.

        ¿Y tú crees que, por poner nombres, al señor Felip Puig, al señor Xavier Trías, a la señora Ana Botella o al señor Antonio Carmona les quita UN MINUTO DE SUEÑO lo que les pase a las prostitutas?

      • Ah, no lo había entendido en ese sentido. Evidentemente, los partidarios de la penalización no quieren ayudar a las prostitutas, ni respetar los derechos humanos ni combatir el SIDA y la trata. Quieren el castigo divino para las transgresoras hijas de Eva.

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