Balance de dos años de penalización de clientes en Francia

 

 

¿Qué piensan las trabajadoras sexuales de la ley de prostitución? 

Encuesta sobre el impacto de la ley de 13 de abril de 2016 contra el “sistema prostituyente”

 

12 de abril de 2018

 

 

AUTORES
Hélène Le Bail, encargada de investigación Sciences Po-CERI, CNRS.
Calogero Giametta, investigador para el proyecto europeo ERC “Sexual Humanitarianism: Migration,
Sex Workand Trafficking”. Kingston University et Aix Marseille Université.

 

http://www.sexworkeurope.org/news/news-region/medecins-du-monde-publish-two-years-evaluation-report-law-penalising-clients-france

 

El objetivo principal de este estudio es evaluar el impacto de la ley n ° 2016-444 (aprobada por el parlamento de Francia el 13 deAbril de 2016 con el objetivo de reforzar la lucha contra el sistema de prostitución y apoyar a las prostitutas) en las condiciones de vida y de trabajo de las trabajadoras sexuales. Este es un estudio cualitativo centrado en los puntos de vista de las trabajadoras sexuales que están siendo directamente afectadas por la ley. Para los fines de este análisis, se realizaron entrevistas con 70 trabajadoras sexuales (se consultó a otras 38 trabajadoras sexuales a través de grupos focales y talleres). Se realizaron otras 24 entrevistas y grupos focales con grupos de trabajadoras sexuales u otras organizaciones que trabajan con trabajadoras sexuales en toda Francia. Dos investigadores (en ciencias políticas y sociología) supervisaron el estudio y analizaron los resultados en estrecha colaboración con 11 organizaciones activistas. Junto a este estudio cualitativo, también se realizó una encuesta cuantitativa entre enero y febrero de 2018 en la que participaron 583 trabajadoras sexuales, los resultados de cuya encuesta fueron integrados en este informe.

En Francia, antes de la penalización de los clientes de las trabajadoras sexuales en 2016, las trabajadoras sexuales fueron blanco directo de la penalización por captación pública, penalización que había sido reforzada por la Ley de Seguridad Nacional (LSI) de 2003. La legislación aprobada en 2016, inspirada en el marco legal sueco, buscaba el fin de la prostitución penalizando a los clientes en lugar de a las trabajadoras sexuales. Sin embargo, a pesar del objetivo declarado de la ley de proteger a las trabajadoras sexuales, la mayoría de las trabajadoras sexuales que entrevistamos revelan que la penalización de los clientes ha sido en la práctica más perjudicial para ellas mismas que las leyes anteriores contra la captación. La gran mayoría de las entrevistadas informaron de que tienen mucho menos control sobre sus condiciones de trabajo, ya que el número de clientes ha disminuido desde que entró en vigencia la nueva ley. Las consecuencias se notaron incluso antes de la aplicación de la nueva ley, debido a la mediatización de este asunto durante los debates parlamentarios. Por estas razones, las entrevistadas se oponían casi unánimemente a la penalización de los clientes.

Este estudio reveló una clara discrepancia entre la política nacional de “protección” de las trabajadoras sexualesy las políticas locales que continúan enfocándose en la represión de las trabajadoras sexuales. A nivel local, con el objetivo de mantener el orden público, las ordenanzas municipales y los controles de identidad rutinarios dirigidos a las trabajadoras sexuales significan que todavía son más frecuentemente penalizadas que sus clientes. Aunque algunas entrevistadas indicaron que tienen buenas relaciones con la policía, la mayoría de las veces la policía no es vista como una fuente de protección. Las trabajadoras sexuales a menudo nos contaban acerca de episodios de intimidación por parte de la policía, que incluían presiones para denunciar clientes y, si no estaban documentadas, amenazas de deportación si no obedecían.

Aunque la mayoría de las trabajadoras sexuales han continuado su actividad desde la promulgación de la nueva ley, sus condiciones de trabajo se han deteriorado severamente. En contraste con las afirmaciones de que la nueva ley, al disminuir la demanda (clientes), también disminuiría la oferta (trabajadoras sexuales) entrevistas realizadas con las organizaciones muestran que no ha disminuido el número de trabajadoras sexuales. La ley ha tenido un efecto perjudicial en las condiciones de seguridad y de salud y en la vida en general de las trabajadoras sexuales. La ley ha tenido un impacto negativo en su autonomía como trabajadoras, en los riesgos que pueden estar dispuestas a aceptar, y en el estigma social y las dificultades financieras. Casi todas las trabajadoras sexuales y todas las organizaciones entrevistadas han notado un cambio en la relación de poder entre las trabajadoras sexuales y sus clientes, ya que los clientes se sienten con más derecho a imponer sus condiciones (es decir,prácticas sexuales desprotegidas, precios reducidos, falta de voluntad de pago, etc.), viéndose a sí mismos como los que asumen el riesgo con respecto a la ley. Ha llevado a un empobrecimiento creciente, especialmente entre las personas que ya viven en condiciones precarias, es decir, las inmigrantes indocumentadas que trabajan en la calle. El 62.9% de las encuestadas en nuestra encuesta cuantitativa dijo que su calidad de vida general se ha deteriorado desde abril de 2016 y el 78.2% dijo que sus ganancias han disminuido. En general, la ley ha impulsado a las trabajadoras sexuales a operar en condiciones de mayor riesgo, con implicaciones peligrosas para su salud. Muchas entrevistas destacaron una disminución preocupante en el uso del condón y un aumento en las dificultades para continuar el tratamiento para las personas VIH positivas. El estrés creado por el empeoramiento de las condiciones de trabajo causa diversos problemas de salud psicosomáticos por el consumo de alcohol, tabaco y otras drogas, depresión y pensamientos suicidas. Los resultados de la encuesta cualitativa también revelan que han aumentado los casos de violencia de todo tipo: insultos en la calle, violencia física, violencia sexual, hurto y robo a mano armada en el lugar de trabajo. Empobrecimiento, aumento de los riesgos para la salud y mayor exposición a la violencia forman un círculo vicioso.

Además de la penalización de los clientes, la ley de 2016 también incluyó la creación de un “programa de salida” que proporcionaría a las trabajadoras sexuales elegibles acceso a ayuda financiera, un permiso de residencia temporal de seis meses (que se puede renovar un máximo de tres veces) y el apoyo de una organización acreditada para acceder a vivienda y empleo. A pesar de que el apoyo brindado por el programa de salida está globalmente en línea con las necesidades de las trabajadoras sexuales que desean cambiar de actividad, las organizaciones y las trabajadoras sexuales son sumamente críticas con respecto a la implementación del programa de salida. El criterio para acceder al programa de salida y las limitaciones del soporte proporcionado (por ejemplo, dificultad de acceso a la vivienda, obstáculos para solicitar un permiso de residencia, ayuda financiera insuficiente) disuaden a la mayoría de las personas de hacer la solicitud y, en particular, a aquellas que están más necesitadas de apoyo. La crítica al programa de salida también se deriva de las tergiversaciones de la industria del sexo que produce. Dado que el apoyo se otorga solo a las personas que aceptan dejar de hacer el trabajo sexual, esto puede ser visto como una violación básica de su dignidad humana y una condición irreal, por razones financieras, para la mayoría de las trabajadoras sexuales. Además, las trabajadoras sexuales están obligadas a renunciar a una actividad que no es en sí misma ilegal. Este es un problema tanto legal como ético que comparten los trabajadores sociales que apoyan a las trabajadoras sexuales a lo largo de los procedimientos administrativos mientras solicitan un programa de salida.

La creación de comités que se supone que supervisan la implementación del programa de salida en cada región administrativa ha sido muy lenta desde abril de 2016. Estos comités, presididos por prefectos locales e incluyendo representantes de los servicios del gobierno local, deben validar cada solicitud al programa de salida. Dos años después de la promulgación de la ley, estos comités todavía no existen en muchas áreas. Las organizaciones que deseen apoyar a las solicitantes al programa de salida deben primero solicitar la certificación antes de que puedan presentar las solicitudes. Tanto las trabajadoras sexuales como las organizaciones entrevistadas expresaron un gran escepticismo con respecto a la utilidad de estos comités, que poseen un conocimiento y comprensión del trabajo sexual limitado, y con respecto a la efectividad de los programas de salida, ya que temen ser sometidas a formas intensificadas de control social. Las trabajadoras sexuales también expresaron temores sobre el uso de los datos personales recopilados por las autoridades públicas sobre ellas y el riesgo de una mayor estigmatización de la mayoría de las trabajadoras sexuales que no desean postularse para el programa de salida.

Dos años después de la nueva legislación, el aspecto represivo de la ley, la penalización de clientes, ha tenido el mayor impacto en la vida de las trabajadoras sexuales, reforzando su marginación, aumentando la violencia y el estigma, y ​​exponiéndolas a mayores riesgos para su salud. Mientras que la parte de la ley destinada a proteger a las trabajadoras sexuales y ayudarlas a cambiar de actividad no es efectiva, afecta a un número muy limitado de personas y corre el riesgo de reforzar el estigma para la mayoría de las trabajadoras sexuales que no desean o no pueden cambiar su actividad .

París, abril de 2018

 

1 – La terminología utilizada para definir a las personas que participan en el trabajo sexual / la prostitución está sujeta a mucho debate. En este informe elegimos emplear el término “trabajadora sexual”. Este término se refiere a todas las personas que participan en intercambios económico-sexuales ya sean esas transacciones económicas explícitas (beneficios sexuales por dinero) o implícitas (servicios sexuales a cambio de protección, vivienda, productos psicoactivos,asistencia a la migración …), e independientemente de sus condiciones de trabajo.

 

 

DESDE LA APROBACIÓN DE LA LEY DEL 13 DE ABRIL DE 2016… 

88% de las trabajadoras sexuales se han opuesto a la penalización de clientes

63% de las trabajadoras sexuales han experimentado un deterioro de sus condiciones de vida.

—La ley empuja a las trabajadoras sexuales a ejercer en los lugares más aislados o a través de internet y las obliga a trabajar más tiempo para mantener su nivel de vida.

—Las trabajadoras sexuales deben enfrentarse a más situaciones de estrés con un impacto negativo sobre su salud física y psicológica.

78% de las trabajadoras sexuales se han tenido que enfrentar a una reducción de sus ingresos.

— La ley genera un empobrecimiento de las personas, sobre todo de las que están ya en una situación de precariedad, en particular las mujeres inmigrantes que trabajan en la calle.

—La disminución del número de clientes y la mayor competencia entre las trabajadoras sexuales a llevado a una reducción de las tarifas.

42% de las trabajadoras sexuales están más expuestas a las violencias desde la aprobación de la ley.

—Para permanecer ocultas, la negociación con el cliente se efectúa de manera más sucinta, reduciéndose la capacidad de selección.

—Las trabajadoras sexuales se ven obligadas a aceptar clientes que no habrían aceptado antes, arriesgándose a mayor exposición a las violencias.

38% de las trabajadoras sexuales encuentran más dificultades para imponer el uso del preservativo.

—La disminución del número de clientes ha aumentado el poder de estos a la hora de nogociar prácticas sexuales de riesgo.

—La disminución del tiempo de negociación dificulta la capacidad de las trabajadoras sexuales de imponer sus condiciones a los clientes.

70% de las trabajadoras sexuales constatan que sus relaciones con la policía no han mejorado o han empeorado.

—Detenciones municipales y operaciones de controles de identidad hacen que las trabajadoras sexuales sigan siendo penalizadas o detenidas con más frecuencia que los clientes.

—La desconfianza hacia la policía dificulta el acdeso a los derechos, sobre todo para las personas víctimas de violencia.

39% tan solo de las trabajadoras sexuales conocen la existencia del recorrido de salida de la prostitución, y entre ellas, sólo el 26% tienen intención de presentar la solicitud.

—Si una mayoría de personas experimentan el deseo de cambiar de actividad, el dispositivo de “recorrido de salida” no responde a las necesidades de la mayor parte de las personas.

—La condicionalidad del acceso al recorrido de salida impide acceder al mismo a muchas personas.

—La puesta en marcha del recorrido de salida y los criterios de selección son muy variables según los departamentos, creando una desigualdad territorial.

 

(Porcentajes de las 583 personas que han participado en la encuesta cuantitativa.)

 

 

 

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La nueva ley (SESTA / FOSTA) que mató la sección de contactos personales de Craigslist podría terminar con internet tal como lo conocemos

 

Para presionar a los sitios web que frecuentan las trabajadoras sexuales, el Congreso acaba de hacer un agujero en la Sección 230, que ha gobernado Internet durante 22 años.

 

Por ELIZABETH NOLAN BROWN

 

23 de marzo de 2018

 

https://www.thedailybeast.com/the-new-law-that-killed-craigslists-personals-could-end-the-web-as-weve-known-it?source=twitter&via=mobile

 

ILUSTRACIÓN FOTOGRÁFICA DE LYNE LUCIEN / THE DAILY BEAST

 

Para innumerables personas que alcanzaron la mayoría de edad en la primera década de este siglo, encontrar pareja a través de la sección de anuncios personales de Craigslist fue un rito de iniciación. Recuerdo haber leído los anuncios con mis amigos, asombrada por la gran variedad de peticiones y deseos sexuales y románticos que existían, la extraña y tentadora mezcla de anonimato, eros y posibilidad. Logré mi mejor “encuentro casual” a través de los anuncios de Craigslist. Conozco a otras personas que encontraron con parejas a largo plazo e incluso cónyuges de esa manera.

Pero a partir del viernes, la sección de anuncios personales de Craigslist ya no existe. Considérala una de las primeras —pero ciertamente no la última— víctimas de la nueva legislación aprobada por el Senado esta semana por 97-2.

El proyecto de ley, eufemísticamente conocido como la “Ley de Lucha contra la Trata Sexual en Línea” o FOSTA, fue aprobado por la Cámara de Representantes a fines de febrero. Los medios de comunicación y aquellos presentes en el Congreso la han retratado en gran medida como una medida de “lucha contra la trata sexual”. Pero si bien no hace nada realmente para luchar de forma realista contra la trata sexual, logra eliminar todo tipo de otras cosas serias.

FOSTA “someterá a los sitios web a responsabilidad penal y civil cuando terceros (usuarios) hagan un uso indebido ilegal de los sitios de relaciones personales en línea”, explica Craigslist en el breve aviso que aparece ahora en lugar de posibles parejas si intentas acceder a una lista de contactos personales.

Según la ley actual, el sitio no se puede considerar legalmente responsable si alguien utiliza términos velados para solicitar sexo comercial —antes conocido como prostitución— a través de los anuncios personales de Craigslist. Pero FOSTA cambiará eso, abriendo Craigslist (y cualquier otra plataforma digital) a graves riesgos legales y financieros si accidentalmente “promoviera” o “facilitara” la prostitución.

La prostitución, tenlo en cuenta, no es trata sexual, que tiene un significado distinto tanto coloquialmente como bajo la ley. En los términos más simples, la prostitución implica consentimiento y la trata sexual no.

“Cualquier herramienta o servicio puede ser mal utilizado”, dijo Craigslist en una declaración. “No podemos correr ese riesgo sin poner en peligro todos nuestros otros servicios, por lo que estamos lamentablemente retirando la sección de relaciones personales. Esperamos poder traerlos de vuelta algún día. ¡A los millones de cónyuges, parejas y relaciones ocasionales que se conocieron a través de craigslist, les deseamos que mucha felicidad! ”

NORMAS RELACIONADAS

Craigslist no es el único que hace cambios desde la aprobación de FOSTA. El viernes, desapareció el foro de anuncios para adultos CityVibes. Y el jueves, Reddit prohibió varios subreddits relacionados con el sexo, incluidos r / Escorts, r / MaleEscorts y r / SugarDaddy.

Reddit dijo que la purga estaba aplicando su nueva política de contenido, que prohíbe “transacciones para ciertos bienes y servicios”, incluidos “servicios pagados que implican contacto sexual físico”. Pero los que frecuentan estos subreddits dicen que fueron foros de noticias sobre trabajo sexual, consejos, preguntas y camaradería, no lugares donde las trabajadoras sexuales anunciaban sus servicios.

Esta incapacidad de distinguir entre anuncios de prostitución y cualquier discusión sobre prostitución es parte de lo que preocupa tanto a las trabajadoras sexuales (y defensoras de la libertad de expresión). Los blogs de trabajadoras sexuales podrían cerrarse, y podrían encontrar sus cuentas de redes sociales suspendidas simplemente por ser sinceras acerca de su trabajo.

Esto se debe a que el núcleo de FOSTA convierte en delito federal “promover o facilitar la prostitución de otra persona”, punible con hasta 10 años de prisión, más multas. Por promover la prostitución de cinco ó más personas, la pena es de 25 años, y lo mismo si promover la prostitución de alguien “contribuyó a la trata sexual”.

Las trabajadoras sexuales no tienen que preocuparse de ser castigadas por publicar sus propios anuncios, pero podrían infringir la ley si trabajan en parejas o si ayudan a una colega a publicar un anuncio.

El objetivo principal son los sitios web, las aplicaciones, los foros y otros editores digitales, que tienen bolsillos más profundos. Para llegar a ellos, el Congreso tuvo que abrir un agujero en la Sección 230, que ha gobernado internet durante 22 años. Protege a las plataformas web de ser demandadas ante un tribunal civil o penalmente acusadas por los fiscales estatales por contenido de terceros (es decir, publicado por el usuario). (No se aplica a delitos federales).

La Sección 230 dice que a menos que creen el contenido en parte o en su totalidad, estas plataformas no serán tratadas como el autor de dicho contenido, y los esfuerzos de buena fe para moderar el contenido (como prohibir anuncios que mencionen explícitamente actos ilegales o autofiltrar contenido que contenga palabras prohibidas) no cambian esto. Según FOSTA, esto no se aplicará cuando se trate de sexo remunerado. Es por eso que los sitios están luchando en este momento para prohibir cualquier contenido que pueda hacerlos responsables.

Probablemente sea demasiado tarde, o al menos lo sería si los legisladores se salen con la suya. FOSTA “se aplicará independientemente de si la conducta alegada ocurrió … antes, en o después de dicha fecha de promulgación”. Esto es lo que se conoce como una ley ex post facto (con efectos retroactivos), y está explícitamente prohibida por la Constitución de los EE. UU.

Tanto que el Departamento de Justicia de los EE. UU. ha pedido que no se apruebe FOSTA, calificándolo de inconstitucional y diciendo que dificultaría el enjuiciamiento de los tratantes sexuales. “Os estáis dirigiendo en la dirección equivocada si [aprobáis un proyecto de ley] que elevaría la carga de la prueba en los casos contra los tratantes de sexo”, dijo el senador por Oregon Ron Wyden el miércoles desde la tribuna del Senado.

Wyden —que es coautor de la Sección 230— fue el único demócrata que votó en contra del proyecto de ley y el senador por Kentucky, Rand Paul, el único republicano. Una enmienda a FOSTA propuesta por Wyden habría aclarado que los sitios web pueden intentar filtrar el contenido ilegal sin aumentar su responsabilidad, pero fue abrumadoramente derrotada.

Wyden enfatizó que FOSTA no es una cuestión de sustituir algunos derechos de libertad de expresión por una mejor capacidad para detener la trata sexual. Más bien, impone serias cargas, mientras que, en el mejor de los casos, no hace nada por las víctimas de la trata de personas y es muy probable que empeore sus vidas.

Por un lado, incentiva a las fuerzas de seguridad a perseguir a terceros en lugar de detener a los tratantes o rescatar a las víctimas. También les quita una herramienta importante para encontrar víctimas de la trata: el internet abierto. Este nuevo paradigma crea enormes incentivos para que los policías y los fiscales busquen sitios web y aplicaciones en lugar de delincuentes reales, asegurando que las víctimas reales y la seguridad pública sufrirán junto con la libertad de expresión. Los anuncios en línea han permitido identificar y encontrar un número incalculable de víctimas. Además, el rastro digital de avisos, correos electrónicos y textos puede proporcionar evidencia que facilita la captura y el enjuiciamiento de los perpetradores. La aplicación de la ley pierde esto cuando los tratantes se cambian a foros web privados, encriptados u oscuros.

Muchos grupos de sobrevivientes y víctimas de trata sexual se opusieron abiertamente a FOSTA, argumentando que no aborda las cosas que realmente necesitan (como la vivienda y la asistencia laboral) y que hará más difícil salvar a futuras víctimas. Además, incluso aquellas que son forzadas o coaccionadas a ejercer la prostitución se benefician de cosas como excluir a clientes violentos y no tener que caminar por las calles.

La conclusión es que FOSTA “no va a prevenir la trata sexual ni va a impedir que las jóvenes se conviertan en víctimas”, dijo Wyden. Lo que hará es crear “un enorme efecto de enfriamiento en la libre expresión en Estados Unidos”, a medida que los sitios se muevan para aplastar cualquier cosa remotamente relacionada con una responsabilidad y las “poderosas fuerzas políticas” la conviertan en armas contra las voces de las minorías.

Ya estamos empezando a notar el frío, a pesar de que FOSTA aún no se ha promulgado. Y va más allá de la expresión relacionada con el sexo. Por ejemplo, las prohibiciones del subreddit de trabajo sexual de Reddit estuvieron acompañadas por prohibiciones de foros para hablar sobre armas de fuego e intercambios comerciales de juegos, entre otros.

Si bien Reddit aún tendría la protección de la Sección 230 en caso de que surja una conducta ilegal en estos foros, es difícil decir cuánto durará eso ahora que el Congreso decidió comenzar a hacer excepciones.

Después de todo, ¿cómo podemos decir que Craigslist debería ser enjuiciado si su publicidad promociona la prostitución, pero no si promociona una venta de armas que conduzca al próximo tiroteo en una escuela? ¿Cómo podemos decir que las redes sociales son responsables penalmente si un “putero” encuentra allí a una chica de 17 años, pero no si dos terroristas se conectan y traman planes a través de sus mensajes privados? ¿O qué pasa la próxima vez que los hackers publiquen secretos de Estado (o desnudos) obtenidos ilegalmente en algún rincón remoto de algún foro social?

La trata sexual es horrible. Pero también lo son muchos otros crímenes. Y bajo FOSTA, nuestra ley dice efectivamente que tanto la trata sexual como el sexo remunerado entre dos adultos que dan su consentimiento son ofensas más graves que la violación, el abuso sexual infantil, el asesinato masivo o cualquier otra cosa. ¿Qué tipo de lógica es esa?

La respuesta a este enigma es que los creadores de la Sección 230 algo barruntaban. Porque una vez que decidimos que algo como la prostitución es tan malo que permite ignorar lo que dice la ley, ¿qué no justificará una excepción? Y una vez que comencemos a tratar a la tecnología como la parte culpable de cualquier maldad que cometan los usuarios, terminaremos con los señores de la tecnología aterrorizados ante la posibilidad de que hablemos de cualquier cosa controvertida..

Autocensura posterior a SESTA / FOSTA para Twitter, Reddit y otras redes sociales

 

En caso de que necesites desaparecer antes de que el Estado lo haga por ti.

 

Por  Liara Roux

 

23 de marzo de 2018

 

http://titsandsass.com/post-sesta-fosta-self-censoring-for-twitter-reddit-and-other-social-media/

 

Inmediatamente después de la aprobación de la ley SESTA / FOSTA, incluso antes de que se haya promulgado la ley, ya estamos viendo discusiones sobre el trabajo sexual en el tema de Internet.

Algunas compañías, como Patreon, parecen haber cambiado preventivamente sus normas el año pasado mientras se redactaba la legislación. Otras han comenzado a cambiar sus normas públicamente hoy y se espera que no sean las últimas. Cityvibe, un sitio de publicidad que se concentra principalmente en Los Ángeles, ha caído en las últimas 24 horas. (Nota de Eds: desde la redacción de este artículo, TER se ha reestructurado y Craigslist ha eliminado su sección de personal.) El Oficial Jefe de Seguridad de la Información de Twitter también abandonó la empresa, lo que significa que vamos a ver una nueva dirección en ese departamento.

En Reddit, después de que el sitio publicara nuevas actualizaciones de normas, aquí hay un mensaje que se envió a los moderadores de r / SexWork, un importante foro de debate educativo y de reducción de daños:

¿Qué significa “tolerancia cero”? Nadie lo sabe realmente Lo que está claro es que sitios como Reddit intentarán descargar su responsabilidad de cumplir con esta ley sobre los usuarios y moderadores voluntarios. Aunque los administradores pagados de Reddit pueden eliminar las publicaciones ellos mismos, Reddit en cambio está amenazando a toda una comunidad con el cierre si alguna vez pierden un post que Reddit determina que ha pasado la línea.

Tengo que decir, al menos, que es bueno que incluso se hayan adelantado. Reddit ya ha cerrado r / escorts, r / Hookers, r / MaleEscorts, y r / SugarDaddy, entre otros.

Algunas compañías tecnológicas pueden resistir hasta que se tomen medidas legales contra ellas, pero no puedo imaginar que ninguna compañía quiera ser la primera.

Asi que. ¿qué puedes hacer? En este momento, la mayoría de los usuarios en estos sitios están en la oscuridad sin un camino claro a seguir. Un sitio de redes sociales puede cerrar tu cuenta cuando lo desee, por cualquier motivo, sin recurso ni apelación. Las implicaciones de la Primera Enmienda en esto aún no han sido probadas.

Una medida que la gente ha discutido es la autocensura de su perfil. Esto es una mierda que hay que tener en cuenta, pero ES posible que las palabras clave se puedan usar para decidir qué perfiles son “de riesgo” para marcarlos para su eliminación.

No puedo decidir por ti si eliminar tus viejos tweets vale la pena. Es posible que esto pueda importar mucho. Es posible que no importe en absoluto. Para algunas personas, los viejos tweets tienen un valor sentimental o histórico, mientras que para otras eliminarlos podría ser una cuestión seria de seguridad.

Es triste tener que recurrir a la autocensura, pero creo que ahora mismo es más importante mantener nuestras redes y seguidores. Eliminar tu cuenta es hacer el trabajo sucio a las compañías de tecnología: es posible que puedas evitar perder tu cuenta para poder continuar participando en la comunidad y participar en una discusión política más amplia.

Si decides eliminar tweets, hay algunas maneras de hacerlo. Esta guía se basará en el uso de un ordenador de escritorio o portátil y no un teléfono móvil, ya que algunas de estas características no están disponibles en el teléfono.

Hay una aplicación llamada TweetEraser que ofrece un servicio para buscar y eliminar tweets a granel. (Nota de Eds: Algunas personas también han recomendado una aplicación llamada ShameEraser ).

Tendrás que registrarte vinculando tu Twitter y autorizándolo dentro de la aplicación. La carga inicial de los tweets puede llevar mucho tiempo, pero luego deberías poder buscar los términos con bastante facilidad. Este es el aspecto que tiene:

Parece que se puede usar sin pagar, pero puedes encontrarte con algunas limitaciones. No estoy 100% segura de que vea todas las respuestas y retweets y sin pagar puede estar limitado en la cantidad de tus tweets que busca (si tienes más de 5.000).

Si utilizas este método, puedes hacerlo una vez con esta aplicación y luego con el método manual que se describe a continuación, que es gratuito y puede hacerse simplemente usando Twitter directamente sin permitir el acceso a una aplicación de terceros.

Ve a tu configuración en la ventana de un navegador de escritorio. El enlace es twitter.com/settings/account. En la parte inferior hay una sección llamada “Your Twitter Archive”. Puedes hacer clic en un botón aquí para comenzar a generarlo. (El mío dice “Reenviar” porque lo acabo de hacer).

Después de un rato, recibirás un correo electrónico que se parece al siguiente. Haga clic en el enlace y descargarás un archivo .zip con un nombre de archivo largo y extraño.

Puedes abrir este archivo con una variedad de programas, yo estoy usando WinRAR. Querrás extraer toda la carpeta. Yo cambié el nombre al mío, como puedes ver. ¡También hay un archivo ReadMe!

Recuerda extraer la carpeta completa. Necesitarás las subcarpetas para que esto funcione, ya que contienen los datos reales. El archivo csv probablemente se puede ignorar: es una lista separada por comas que se puede abrir en programas como Excel para ver todos los tweets en formato de hoja de cálculo.

Por ahora, querrás hacer clic en el archivo index.html. Esto es básicamente como un sitio web, pero lo estás cargando directamente desde tu ordenador. Por lo tanto, se carga mucho más rápido que si tratas de obtener tus tweets del servidor de Twitter mientras navegas. Las carpetas de arriba contienen información para esta página.

Una vez que hayas abierto el archivo html en un navegador web, puedes escribir términos de búsqueda en la esquina superior derecha. Aquí estoy buscando tweets que usan la palabra “escort”.

La búsqueda también encontrará retweets. Esto puede ser útil si te preocupa que se te pueda acusar de “facilitar” algo; no sabemos realmente qué conducta se ataca según las nuevas leyes, así que tendrás que decidir cómo equilibrar la seguridad y la promoción comunitaria por ti misma.

Mientras buscas, puede hacer clic en el enlace “Ver en Twitter” para ver las publicaciones en la web y eliminarlas (o desvincularlas). En mi PC, examino y pulso estos enlaces con el botón central del mouse para abrirlos en varias pestañas, que es un poco más fácil para mí que ir y venir.

En caso de que necesites una actualización, puedes eliminar un tweet en el escritorio haciendo clic en la flecha hacia abajo en la parte superior derecha del tweet y seleccionando “Eliminar tweet” en el menú desplegable. Para eliminar un retweet, presiona el botón de retweet una segunda vez para que vuelva a ser gris.

Esto puede ser un proceso que requiera mucho tiempo, pero también puedes usarlo para encontrar uno o dos tweets que recuerdes haber hecho si solo deseas buscar esos. Es posible que desees buscar frases como “fechas de la gira” o incluso “estaré en”, para eliminar cosas que definitivamente son actuaciones publicitarias y no solo hablar en abstracto.

Si deseas eliminar todos sus tweets sin eliminar tu cuenta, creo que Tweet Delete todavía funciona.

Si has sido agregada a alguna “lista” o has creado la tuya propia, puedes querer eliminar la tuya o bloquearla y luego desbloquear a alguien para quitarte a ti misma de su lista. Si tienes una frase clave en tu nombre de twitter, como GFE (Girlfriend Experience) o Escort, es posible que desees cambiar tu nombre de usuaria. Si decides que es la mejor opción para ti, aquí te muestro cómo desactivar y eliminar permanentemente tu cuenta.

Ahora veamos un par de medidas de seguridad que puedes tomar en Reddit. La actualización de normas mencionó el “contacto físico sexual”, lo que puede darle una idea de lo que podrías querer buscar.

Aquí hay un sitio que puede hacer que encontrar frases clave sea un poco más fácil: redditcommentsearch.com

Simplemente puedes introcucir una frase clave y tu nombre de usuario y presionar buscar. Puede llevar un minuto dependiendo de la cantidad de comentarios que tengas, ya que esto es realizar la búsqueda con un escaneo de los datos públicos de Reddit, en lugar de un archivo descargado en tu ordenador como lo obtuvimos de Twitter.

A continuación, puedes hacer clic en los enlaces que aparecen abajo para buscar comentarios para eliminar.

También puede usar una extensión del navegador Chrome para revisar tu historial público completo de reddit. El complemento de Google Chrome Nuke Reddit History sobrescribe todos tus comentarios con tonterías y luego los borra. Nota: esto puede llevar MUCHO tiempo dependiendo de cuánto usas el sitio.

Si tienes un subreddit de admirador o uno que ejecutas tú misma, es posible que desees incluir un descargo de responsabilidad en la barra lateral de descripción. Aquí está el texto exacto de lo que puse en el mío, con formato, que puedes usar si quieres pegarlo :

** Importante: ** En Reddit, puedes discutir o vincular contenido para adultos de [naturaleza * digital * solamente *] (https://www.reddit.com/r/announcements/comments/863xcj/new_addition_to_sitewide_rules_regarding_the_use/). Cualquier contenido que se refiera a “servicios pagados que involucren contacto físico sexual” será eliminado inmediatamente.

Esto apesta, obviamente, pero si tienes flujos de ingresos alternativos como vender comisiones de video o acceso a Snapchat, puede ser mejor mantener algo en lugar de perder toda tu comunidad de fans.

Es posible que también desees eliminar mensajes, pero ten en cuenta que estos mensajes seguirán existiendo en la bandeja de entrada de la otra persona. Lo que nos lleva a otro punto, y aquí hay un administrador que lo dice directamente en un hilo sobre la eliminación de mensajes:

Está bien. Ellos “generalmente no eliminan cosas”. Incluso cuando una empresa afirma específicamente que tu cuenta se eliminará permanentemente, se escéptica. No esperes que esto haga que las cosas desaparezcan. Tus tweets pueden almacenarse en caché en otros lugares. Reddit guarda todo y simplemente marca cosas para que no se muestren públicamente.

En cuanto a otros sitios, si usas Facebook, mi consejo personal sería irte lo antes posible. En mi opinión personal, los riesgos con Facebook van mucho más allá de la posibilidad de perder tu perfil. Usan cookies de rastreo, entre otros métodos, para crear “perfiles publicitarios” insanamente complejos: básicamente, repositorios de información personal que te vinculan, geolocalizaciones que te ubican, sitios web que visitas, etc., todo junto. Aquí hay un enlace si deseas eliminar tu cuenta de forma permanente. Tu Facebook puede ser más importante para ti que lo que era el mío, pero es difícil para mí dar consejos sobre cómo “limpiarlo” cuando la plataforma en sí es tan problemática.

Tu otra opción es, otra vez, intentar no usar ninguna frase clave que creas que alguien pueda buscar, y recuerda que nada es privado para los administradores. Pueden ver tus mensajes, pueden ver la actividad grupal privada. Un grupo privado NO es un grupo privado, si ese grupo está en Facebook.

Es difícil para mí dar instrucciones específicas para Facebook, ya que cuando traté de crear nuevas páginas para mi persona de trabajo (como una “estrella porno”), Facebook cerró mi cuenta durante el proceso de crearla (sin una opción aparente de recurrir) después de haber puesto mi nombre.

En cuanto a otros sitios, como Tumblr, Imgur, Gfycat, etc. es posible que desees limpiarlos también. Puedes intentar usar las búsquedas en la url para encontrar etiquetas específicas en tu Tumblr:

http://example.tumblr.com/tagged/TAG (el más nuevo primero)

http://example.tumblr.com/tagged/foo/TAG (el más antiguo primero)

Aquí hay una guía para borrar todos tus posts de Tumblr.

Aquí no estamos tratando de encubrir nada o de eliminar pruebas o algo que no esté bien. Por el contrario, nuestro único objetivo aquí puede ser tratar de anticipar nuevos cambios en los términos de servicio y poner nuestras cuentas de acuerdo con las normas en lugar de perderlas por completo. Contamos con que los administradores del sitio vean esto como un esfuerzo de buena fe y, subjetivamente, nos permitan quedarnos.

¿Crees que esto es una enorme cantidad de jodido poder sobre la libertad de expresión otorgado a un trabajador invisible y escogido al azar de una compañía tecnológica que supervisa cientos de cuentas cada día? Sí, podría ser.

Básicamente es lo que es. Garantizo que esto es algo importante de hacer, o al menos asegúrate de qué términos serán importantes. Y odio que ni siquiera se nos tenga que pasar por la mente la posibilidad de la autocensura. Pero si estás buscando una forma de revisar rápidamente tus tweets o comentarios de Reddit, aquí he presentado una forma de hacerlo. ¡Espero que sea útil!

 


Liara Roux

Liara Roux es trabajadora sexual, productora y directora independiente de medios para adultos, organizadora política centrada en la libertad de expresión para trabajadoras adultas en línea y defensora de la despenalización y protección de la actividad consensual para adultos, incluidos los derechos y la seguridad de los homosexuales y las trabajadoras sexuales en todo el mundo. Liara es conocida en línea y en la prensa por su interés y experiencia en la creación de contenido en línea, criptomonedas, medios de realidad virtual y una variedad de historias relacionadas con sus proyectos. Ha sido entrevistada o tuvo proyectos presentados por la prensa en Vice y Motherboard, Playboy, Engadget, Noticias de Buzzfeed, The Daily Dot, IB Times, YNOT News, BBC Technology, entre otros, y en blogs como The Mary Sue, Kotaku, Pandora Blake, ErosBlog y Fredzone. Su trabajo se proyectó en Berlín durante el Festival de Cine Porno de Berlín. Ha estado involucrada públicamente en la creación de medios de comunicación para adultos y en el trabajo sexual como Liara Roux durante aproximadamente cuatro años y ahora está produciendo y dirigiendo sus propios videos. Antes de que Patreon comenzara a eliminar pornografía, ella era una de las creadoras de contenido para adultos más populares de Patreon. Actualmente, Liara está relanzando su sitio de medios como LiaraRoux.xxx, con suscripciones disponibles para el público en abril de 2018. Liara ha realizado más de 200 sesiones fotográficas y de video desde 2015, y alrededor de 100 de ellas estarán disponibles en el archivo LiaraRoux.xxx. en el lanzamiento. Junto con el artista Aubrie Haze, Liara está escribiendo un cómic titulado Adventures of Liara Roux. Actualmente se encuentra en su segunda historia y se puede leer en http://www.AdventuresOfLiaraRoux.com. En 2017, Liara organizó y escribió una carta abierta a Patreon junto con un grupo de trabajo. La carta abierta, disponible en http://www.OpenLetterToPatreon.com, fue una respuesta a las nuevas políticas de Patreon relacionadas con el contenido para adultos y se esforzó por defender a los creadores vulnerables que corren el riesgo de ser eliminados de la plataforma de financiación en línea. En 2018, una película llamada “GFE” en la que Liara trabajó (y fue la única estrella) se proyectó en SXSW sin su consentimiento, lo que desató la reacción de los fans, la atención de los medios y las acciones legales por parte de la representación de Liara. Actualmente está involucrada en negociaciones legales relacionadas con la película. Cuando no está de viaje, Liara vive en los Estados Unidos y tiene 4 gatos negros rescatados. Está en Twitter, Tumblr e Instagram, y tiene una comunidad de fans en Reddit. También transmite videos de juegos en Twitch y tiene un perfil con trailers para sus películas en Pornhub. Se puede comunicar con Liara por correo electrónico a Liara.Roux@gmail.com. Está representada por Austin Law Group en San Francisco, donde se puede contactar a Alex Austin para comentar sobre asuntos relevantes.

 

 

El arzobispado de Madrid emprende una cruzada contra la publicidad de prostitución

 

MADRID, 22/01/2018 (SERVIMEDIA)

http://ecodiario.eleconomista.es/sociedad/noticias/8883661/01/18/El-arzobispado-de-madrid-emprende-una-cruzada-contra-la-publicidad-de-prostitucion.html#

 

La Vicaría de Pastoral Social e Innovación del Arzobispado de Madrid ha emprendido una campaña para ayudar a los ciudadanos a denunciar la publicidad de servicios sexuales que se ofertan en las calles de Madrid. Los servicios jurídicos de la vicaría han elaborado un documento que agilizaría los trámites de denuncia ante las juntas municipales.

Con esta campaña, el equipo del cardenal Carlos Osoro invita a “todos” a “hacer frente” a esa realidad visible en las lunas de los coches y en las farolas, incluso a las puertas de colegios. “Las octavillas publicitarias, en las que se ofertan servicios sexuales con el reclamo de una fotografía de una mujer semidesnuda acompañada por lo general de un teléfono de contacto, supone un trato vejatorio degradante e inhumano de la mujer, al presentarla como mera mercancía, atentando así contra su misma dignidad”, puede leerse en la web de Pastoral Social.

El Arzobispado subraya también que “no sería extraño que tras muchos de estos anuncios se oculten situaciones de explotación sexual, prostitución infantil y trata de personas, pues en algunos de ellos se recalca que se trata de mujeres nuevas, jóvenes o de nacionalidad extranjera”.

“No hace falta decir que, además, es evidente el desagrado que esto provoca en muchos ciudadanos y el peligro que entraña para l@s menores”, añade el Arzobispado, que también muestra su preocupación por el “daño” en la limpieza e imagen de la ciudad y en la “transgresión” de varias normativas.

 

Encuesta de Médicos del Mundo sobre el impacto de la ley de penalización de clientes en Francia

 

Marzo 2017

https://www.cabiria.asso.fr/Enquete-MdM-loi-penalisation

 

Del difícil equilibrio entre seguridad, precariedad e independencia después de la aprobación de la “Ley para reforzar la lucha contra el sistema de prostitución y para acompañar a las personas prostituidas”

 

« ¿Hasta cuándo podremos decir ‘no’ al cliente? »

« Me he convertido en la que dice ‘sí’ a cualquier precio »

 

Informe intermedio de la encuesta coordinada por Médicos del Mundo en colaboración con las asociaciones Acceptess-T, ARCAT, le Collectif des Femmes de Strasbourg Saint Denis, Autres Regards, Cabiria, Grisélidis, les Amis du Bus des femmes, Act Up-Paris, Syndicat du travail sexuel – STRASS, Aides y el Mouvement français pour le planning familial.

El objetivo de este estudio es documentar el impacto de la ley de fortalecimiento de la lucha contra el sistema de la prostitución, aprobada por la Asamblea nacional 6 de abril de 2016 y promulgada el 13 de abril (Ley Nº 2016-444), sobre las condiciones de ejercicio y de vida de las personas que ejercen el trabajo sexual. Dirigido por Médicos del Mundo y llevado a cabo en cooperación con las organizaciones asociadas, se trata de un estudio cualitativo, que quiere destacar la opinión de las primeras personas afectadas por esta ley y los cambios experimentados desde que se promulgó .

Este informe es una primera etapa de la documentación, ya que las entrevistas se llevaron a cabo entre julio y octubre de 2016. En ese momento, la ruta de salida de la prostitución aún no estaba establecida y solo pudimos recoger opiniones sobre el deseo de participar o no y opiniones relativas al establecimiento de dicho programa.

Por otro lado, incluso si la penalización de los clientes se aplica de forma desigual de una ciudad a otra, la posibilidad de su aplicación en todas partes ha transformado fuertemente las condiciones de práctica de las trabajadoras sexuales. La precariedad, la asunción de riesgos, el aislamiento, el uso de intermediarios y, en última instancia, el impacto en la salud y el aumento de la violencia son otros tantos comentarios que aparecen en las entrevistas.

 

Se puede descargar el documento en formato PDF aquí:

http://bit.ly/2jkiZov

 

continuación, la traducción de la

 

Conclusión

Este proyecto de investigación colectiva continuará hasta que pasen dos años desde la implantación de la ley para documentar su impacto, incluida la ruta de salida de la prostitución, que todavía no está en vigencia.

Durante los primeros seis meses de la despenalización de la solicitación pública y la criminalización de la compra de servicios sexuales, las principales observaciones obtenidas de entrevistas y testimonios de trabajadoras sexuales son las siguientes:

La ley no tiene suficientemente en cuenta la diversidad de las prácticas de prostitución.

– La ley considera que las trabajadoras sexuales (TS) son víctimas de trata. A esto, muchas responden que a menudo trabajan independientemente y que cuando hay un intermediario es más bien elegido que sufrido o impuesto.

– Las mujeres encuestadas tienen niveles de vida muy diferentes. Algunas viven en situaciones precarias (dificultades de vivienda, para alimentarse, para cuidarse), otras tienen un nivel de vida más alto. La prostitución a menudo es preferida a otro trabajo que no proporciona ingresos suficientes para vivir bien.

La aplicación de la ley no parece realista y realizada.

– A pesar de la derogación del delito de solicitación pública, las relaciones con la policía han cambiado poco y las medidas locales continúan permitiendo la represión de las trabajadoras sexuales.

– La ley tiene un efecto disuasorio sobre los clientes sin que se estén imponiendo, por lo demás, multas. Condenar al cliente es injusto para muchas de las entrevistadas, que lo consideran moralizante e inadecuado para el propósito declarado de proteger a las trabajadoras sexuales y luchar contra el proxenetismo.

La ley tiene un impacto en las condiciones de trabajo y de vida:

– Las mujeres entrevistadas observan un descenso en el número de clientes. La pérdida económica resultante modifica el equilibrio de poder establecido con el cliente. Se invierte y se convierte en una ventaja para el cliente. Las encuestadas dicen que tienen menos peso en la negociación de la tarifa con los clientes. Amenazar con denunciar al cliente en caso de dificultades no es una solución realista.

– Ante la disminución de los ingresos, las encuestadas dicen que se ven obligadas a aceptar clientes que no habrían aceptado antes. Algunos clientes luego imponen más fácilmente sus condiciones, que pueden llegar a ser prácticas maliciosas o arriesgadas.

– Por temor a ser multados, los clientes tienden a ir a lugares más apartados (aparcamientos …) o exigen runirse en su apartamento. Las entrevistadas creen que esto aumenta el riesgo de sufrir violencia.

– La ley también afecta las condiciones de vida de las mujeres entrevistadas. Al ganar menos, las mujeres deben limitar o priorizar ciertos gastos (cuidado, alimentos …) y aumentar sus horas de trabajo para compensar la falta de ingresos. Estas nuevas condiciones de ejercicio afectan su estado de salud. Están más estresadas, deprimidas y cansadas.

Se equivocan las abolicionistas

 

Se equivocan las abolicionistas si creen que van a acabar con la prostitución.

Y no porque sea imposible, sino porque no han adoptado la estrategia adecuada. Hacer la guerra a la prostitución “manu militari”, como se hace la guerra a las drogas o al terrorismo, sólo llevará a un mayor sufrimiento de las mujeres y a un mayor enriquecimiento de las mafias, estatales y no estatales, para mayor gloria del feminismo carcelario.

La única forma de acabar con la prostitución es llevar a cabo una guerra comercial que hunda los precios y arruine a la competencia. Esta guerra debería enfocarse en la demanda, por una parte, y en la oferta, por otra.

Acabar con la demanda de sexo pagado es fácil: basta con ofrecer sexo gratis. Y a esto las feministas abolicionistas no deberían objetar nada, ya que defienden el derecho a hacer con el propio cuerpo lo que se quiera y tienen muy claro que la fidelidad conyugal y la castidad virginal son instituciones patriarcales. Ahí están las Femen, usando sus tetas como arma de combate. Ya veo a las cohortes de feministas abolicionistas recorriendo los polígonos y haciendo que pagar por sexo sea lo más estúpido de este mundo.

Y en cuanto a la oferta, terminar con ella no puede ser asimismo más fácil: basta con ofrecer a cada prostituta una renta equivalente a sus ganancias y en las mismas condiciones, es decir, sin tener que hacer nada más que acostarse con quien le dé la gana y cuando le dé la gana.

Si no se pone fin a la prostitución es porque las abolicionistas no quieren.

Ellas sabrán por qué quieren llevar adelante una guerra que sólo beneficia a las mafias.

 

La ley francesa de prostitución, un año después: “esto vuelve loco a todo el mundo”

 Por Patricia Neves

 

Publicado el 10/07/2017

 

https://www.marianne.net/societe/loi-prostitution-lille-ca-rend-fou-tout-le-monde

 

Un año después de su adopción definitiva, la ley Najat Vallaud-Belkacem sobre la prostitución, que penaliza a los clientes, sigue siendo motivo de división. Reportaje en Lille donde los actores sobre el terreno denuncian en su mayor parte una precarización del oficio.

Avenue du Peuple Belge, en la parte vieja de Lille. Un vehículo se para de repente en medio del tráfico, a algunos metros de una joven apoyada contra las puertas de un hermoso jardín. Ataviada con un vestido ceñido color carne, se aproxima al conductor. Pero el hombre vuelve a arrancar. Falsa alarma. No era un cliente. Sandy, de 35 años, prostituta desde hace un poco más de dos años, vuelve sobre sus pasos, desilusionada. Desde la adopción, en abril de 2016, de la última ley para “la lucha contra el sistema prostituyente” los clientes son, confía, cada vez más escasos.

Defendido por la antigua ministra de Derechos de las mujeres, Najat Vallaud-Belkacem, el texto —que ha derogado también el delito de captación pasiva, emblema de la era Sarkozy— penaliza, tras cuatro años de debate y controversias, a los clientes de las prostitutas con una multa que puede llegar a los 3.750 euros en caso de reincidencia. Según las cifras oficiales, cerca de un millar de ellos habrían sido ya denunciados en toda Francia. En Lille, serían sin embargo menos de una centena.

¿Es realmente disuasoria la ley? ¿Protege más a las 37.000 prostitutas con las que cuenta el país? Un poco más de un año tras su entrada en vigor, los actores sobre el terreno se muestran escépticos e incluso enfadados. Comenzando por las propias chicas. “Esta ley vuelve loco a todo el mundo, cuenta Celia, una colega de Sandy, en sus cuarenta. Hoy hay menos clientes y más agresiones, incluso entre las chicas”.

Una nueva relación de fuerzas

Es sencillo, añade Sandy, “antes yo me hacía 200 euros por día, pagaba el hotel, ahorraba dinero, compraba mis cigarrillos… Hoy, si vuelvo a casa con 60 euros puedo estar contenta”. Su teléfono suena. La joven se aleja, descalza, bajo el calor agobiante. Sobre el murete del jardín, Celia, cuya mirada aparece disimulada por lentillas de color azul y varios retoques de rimel, vuelve púdicamente sobre sus “días difíciles”.

Desde hace dos o tres meses, se lamenta, las agresiones de los clientes se han multiplicado. La culpable, según ella: la nueva ley. Intenta mostrar en su teléfono la fotografía de una placa de matrícula tomada hace unos días a la caída de la tarde. “De entrada, el hombre era muy educado. Salvo que durante la semana había agredido ya a cinco chicas y estaba armado”. Así que ahora Sandy y Celia están “todo el tiempo en pareja y fotografían las matrículas” de los coches a los que se suben por turnos. Así es más seguro. E incluso así, no siempre consiguen librarse de los golpes. “¿Te acuerdas de cuando me rompieron la nariz?”, pregunta Sandy, con cara de niña.

Menos clientes, más agresiones

“Ah, sí, volví bien averiada”, recuerda Celia antes de enumerar los insultos que reciben a diario, los hombres por ejemplo que pasan delante de ellas, en coche, “cascándosela”. “Es dura la calle”, musita. Originaria del norte de Francia, Celia, madre de tres chicos, ha llegado a la Avenue du Peuple Belge —lugar central de la prostitución de Lille— hace dos años, poco después de un divorcio marcado por violencias conyugales. En aquel momento, dejó el hogar familiar y durmió durante seis meses en su coche, estacionado delante del Ikea. Al final, “me había convertido en un esqueleto”, resume, vestida con una blusa roja sin mangas que todavía hoy deja adivinar su delgadez.

Sandy, por su parte, fue a juicio contra su marido violento “pero no hubo aplicación de pena”. Madre de siete hijos, de edades que van de los 2 a los 15 años, la joven se prostituye desde entonces para sobrevivir. Celia también. Rápidamente, cada una comenzó a ganar varios cientos de euros por día, una suma que les permitió alquilar un pequeño apartamento pero que las expone día tras día a la violencia. Y la nueva ley de prostitución no ha hecho, según ellas, más que empeorar las cosas.

Pues la relación de fuerzas ha sido diferente a partir de ese momento. Los clientes son menos numerosos —“más teniendo Bélgica al lado”— y exigen más. En la cuestión de precios, revisados a la baja, o incluso en lo referente al uso de preservativo. “Los sin-capucha son ahora nueve coches de cada diez, y esto no para”, suspira Celia. “Yo tengo una frase hecha, sonríe Sandy. Les digo que hay una nueva enfermedad que hace que se hinche la picha y meen de color amarillo fosforito”. Las dos mujeres ríen y vuelven al trabajo, por la acera del parque, bajo un sol de plomo. Sin clientes en el horizonte.

Clandestinidad de la actividad

Entre las asociaciones, algunos intervinientes llegan a la misma conclusión. “Desde finales del año pasado, en cada intervención que hacemos sobre el terreno, es decir tres veces por semana, recibimos información de una situación de violencia”, constata en Nantes Irène Aboudaram por Médecins du Monde, organización que se opone a la ley. “Ahora, como hay menos clientes, las chicas trabajan más tiempo. Pueden hacer de las 22h a las 6h. Por temor a una denuncia, prosigue, se suben al coche sin tomarse el tiempo necesario, como antes, para identificar a las personas, evaluar los riesgos, negociar los precios”.

Así que, para Irène Aboudaram, la nueva ley no permite por tanto desmantelar las redes de prostitución, ya que la propia ley empuja a los intermediarios a organizarse fuera de la vía pública, sobre todo proporcionando el alojamiento donde tendrán lugar los pases. “Esto tiene más bien el efecto de una clandestinidad de la actividad. Las mujeres se vuelven menos accesibles. Esto amenaza con comprometer el trabajo sobre el terreno de las asociaciones e incluso de las autoridades”, previene la militante.

Castigar al cliente para atacar las redes

Si Médecins du Monde se concentra en el efecto que la ley Najat Vallaud-Belkacem tiene sobre la salud de las prostitutas, otros, como la organización católica Le Mouvement du Nid, comparten por el contrario el espíritu del texto, que pretende, en última instancia, terminar con la prostitución. “Es algo bueno que el cliente sea perseguido, estima en efecto Bernard Lemettre, responsable regional del Mouvement du Nid en la región Nord-Pas-de-Calais, porque el cliente, mediante su acto, ningunea a las mujeres, y no sólo físicamente. Poque alimenta indirectamente las redes. Los tratantes no reunirían chicas en las aceras de Lille si no hubiera demanda”.

De las 300 chicas seguidas por Le Mouvement du Nid, en Lille, la gran mayoría sería de hecho de origen africano, víctimas de trata de seres humanos. Algunas de las cuales tienen que reembolsar a los que las han ayudado a pasar varios miles de euros, entre 60.000 y 90.000. Con el otro gran eje de la ley, un bono social que instaura “un circuíto de salida” de la prostitución, se da pues un primer paso “hacia otro futuro para estas mujeres”, se felicita Bernard Lemettre. Porque “la ley inventa un sistema por el que es obligatorio salir de la prostitución, detalla, mediante el pago de una prestación y un seguimiento personalizado. Lamenta sin embargo que la prestación propuesta no exceda de algunos cientos de euros. “No se puede vivir con 300 ó 400 euros”, reconoce.

Más allá de esta ayuda financiera, a la que se añade la promesa incierta de un permiso de residencia de 6 meses, la obligación para las chicas de dejar de prostituirse para poder beneficiarse del “circuíto de salida” —que todavía no se ha puesto nunca en práctica en Lille— puede suponer un obstáculo para aquellas que obtienen la totalidad de sus ingresos de la prostitución. Como Sandy y Celia, antigua empleada de un gran operador de telecomunicaciones.

De la calle a los sitios de internet

Cerca del parque, donde ellas siguen esperando, por fin se para un coche. “¿Puedo llevaros a algún sitio?”, pregunta un joven treintañero con camiseta blanca, que se describe a sí mismo como un cliente ocasional. También él ha “oído hablar” de la nueva ley, pero la verdad es que ésta no le ha hecho “cambiar sus costumbres”. En Lille, las autoridades constantan sin embargo “una disminución del fenómeno que no está necesariamente ligada a la penalización del cliente, sino más probablemente a la evolución del oficio. Desde hace dos o tres años, las chicas abandonan la calle y se pasan a internet. Basta con ir a los sitios especializados, tipo Vivastreet [objeto de una investigación por proxenetismo agravado, ndlr]. El número de anuncios se ha disparado, sencillamente porque es más discreto, en particular para los proxenetas.”

Por lo que respecta a Sandy y Celia, ellas no piensan en internet. “Demasiado peligroso, no sabes con quién vas a caer”. En su trozo de acera, prefieren escoger a sus clientes. Uno de ellos ya ha sido denunciado dos veces, le han notificado una multa y tiene cita en el juzgado. Tal vez será uno de los primeros clientes de Lille que tendrán que acudir, a partir de septiembre, a los totalmente novedosos cursos de sensibilización que se suponen que permitirán una toma de conciencia sobre la violencia ejercida sobre las prostitutas. Pero a algunos metros apenas de la salida del tribunal de última instancia de Lille, situado en la Avenue du Peuple Belge, las chicas esperan ya…

 

Resistencia al estigma del trabajo sexual

 

Ronald Weitzer

Universidad George Washington, EE.UU.

Enero de 2017

 

https://www.academia.edu/31011252/Resistance_to_Sex_Work_Stigma_2017_?auto=download

 

Resumen

El estigma es omnipresente en el trabajo sexual y está bien documentado en estudios de trabajadoras sexuales. Pero rara vez los estudiosos han examinado la cuestión vital de si el estigma puede reducirse o eliminarse de cualquier tipo de trabajo sexual (stripping comercial, pornografía, prostitución, etc.). Después de una breve revisión de los temas relacionados con el estigma, este comentario propone un conjunto de condiciones previas para la reducción y, en última instancia, la eliminación del estigma del trabajo sexual.

 

 

El estigma es uno de los problemas más importantes en el trabajo sexual. Es omnipresente en el comercio sexual, aunque su contenido e intensidad varían un tanto por género, por sector ocupacional y por contexto nacional. Las investigaciones sobre las profesionales del sexo, sus directivos y sus clientes ofrecen abundantes pruebas de las consecuencias nocivas de la estigmatización.

 

El estigma se ha descrito como una imputación de estatus inferior a aquellos que tienen un rasgo desacreditador visible (por ejemplo, discapacidad física) o algún defecto moral percibido. Erving Goffman define el estigma como “un atributo que es profundamente desacreditador”, pero lo que es clave no es el atributo en sí: el estigma es producto de una relación entre al menos dos actores, no algo inherente a un tipo de comportamiento o condición física (Goffman, 1963: 3). Se aplica a categorías enteras de personas (por ejemplo, homosexuales, traficantes de drogas), así como a individuos específicos. Se manifiesta en las encuestas de opinión pública, las representaciones de los medios de comunicación, el discurso político, los encuentros cara a cara y las maneras en que los individuos internalizan los estereotipos, ocultan su identidad estigmatizada y llevan vidas dobles.

 

 

El libro de referencia de Goffman, Stigma (1963), ofrece un análisis convincente de las dimensiones clave del estigma. Pero el libro tiene una sorprendente deficiencia: no dice casi nada sobre la posibilidad de resistencia (por individuos o colectividades) ni considera si el estigma puede ser reducido o eliminado con el tiempo. Estas lagunas se reflejaban en las formulaciones originales de la teoría del etiquetado, que ignoraban la posibilidad de desafío por parte de los individuos que eran etiquetados como desviados, lo que John Kitsuse (1980) llamó posteriormente “desviación terciaria” y Edwin Schur (1980) examinó a nivel de grupo en su discusión de los “movimientos de liberación de la desviación”. Goffman y los fundadores de la teoría del etiquetado parecen haber asumido que una vez que un individuo o categoría de personas había sido estigmatizado, es internalizado por ellos y es básicamente permanente. La pegajosidad es quizá una función del período de tiempo en el que escribieron Goffman y los teóricos del etiquetado temprano (1951-1963) en la medida en que veían pocos ejemplos en ese momento de resistencia por parte de personas estigmatizadas o una política de identidad más amplia.

 

En lugar de desafío, Goffman se centra en las formas en que los individuos manejan el estigma: ocultándolo de los demás (“pasar” por normal); revelándolo selectivamente a algunas personas (“cobertura”); aislándose dentro de un grupo de otros igualmente estigmatizados; retener información biográfica sobre sí mismos; o de otra manera hacer frente a lo que él llamó una “identidad estropeada.” Los individuos estigmatizados se presentan como resignados a su estado devaluado, y su agencia consiste en limitar creativamente la exposición. Otro rasgo llamativo del libro de Goffman es el descuido de los orígenes y funciones del estigma hacia categorías particulares de personas -por ejemplo, las formas en que la estigmatización refuerza las normas convencionales y promueve intereses dominantes legitimando las jerarquías de poder establecidas (Link y Phelan, 2001; , 1980). El examen de las causas estructurales del estigma podría haber llevado a Goffman a explorar los corolarios de cómo el estigma puede reducirse. En vez de eso, nos quedamos con un análisis bastante estático, en el que los individuos internalizan las atribuciones desacreditantes de otros y hacen frente a ellos en la vida cotidiana.

 

Dos reseñas bibliográficas destacadas mencionan la cuestión del cambio, pero sólo de pasada y con escepticismo con respecto al potencial de erosión del estigma (Link y Phelan, 2001; Pescosolido y Martin, 2015). Y los pocos estudios que han examinado la resistencia se limitan en gran medida al nivel psicológico individual (por ejemplo Thoits, 2011) e ignoran la cuestión más amplia de cómo el estigma puede reducirse o eliminarse frente a una categoría entera de personas (excepciones incluyen a Anspach, 1979, De Young, 1988, Estro y otros, 2004, Schur, 1980). Un libro reciente discute programas diseñados para reducir el estigma hacia los enfermos mentales, incluyendo la iniciativa de la Asociación Mundial de Psiquiatría de 1996, Open the Doors Global Program para combatir el estigma debido a la esquizofrenia y campañas nacionales similares (Stuart et al., 2012). Dichos programas buscan difundir conocimientos, disminuir los prejuicios y poner fin a la discriminación contra quienes padecen una enfermedad mental. Estos programas han sido dirigidos menos al público en general que a grupos específicos como jóvenes, periodistas , policías, funcionarios de salud y encargados de formular políticas. Estos programas parecen haber tenido cierto éxito en la reducción de los estereotipos entre los grupos objetivo.

 

 

Estigma en el comercio sexual

 

El campo del trabajo sexual refleja la literatura académica más amplia en la que el propio estigma rara vez se problematiza. Una vez más, el defecto es tratarlo como una constante inmutable, no una variable, y asumir que es utópico imaginar su erosión. El estigma es universal en el ámbito del trabajo sexual: está bien documentado en la investigación sobre pornografía, prostitución y stripping comercial como un obstáculo que las trabajadoras sexuales y sus asociados enfrentan regularmente. Varía en intensidad, siendo generalmente más severo en prostitución (especialmente prostitución de calle) que en stripping comercial y pornografía. Varía un poco según la sociedad, y algunas naciones adoptan un enfoque más tolerante que otras, aunque el estigma sigue siendo un riesgo ocupacional para las trabajadoras sexuales en todas las naciones (Abel y Fitzgerald, 2010; Weitzer, 2012). Es más fácil para las trabajadoras sexuales inmigrantes protegerse del tipo de estigma que más les preocupa – el descubrimiento por familiares y amigos en su país de origen – que para las trabajadoras domésticas que viven con la amenaza diaria de detección de personas que conocen ( Scambler, 2007). Pero la nube negra del estigma afecta también a las trabajadoras sexuales migrantes. Y persiste incluso después de que una persona deje de vender sexo (por ejemplo, Sallmann, 2010). Su omnipresencia es evidente en las formas en que las trabajadoras sexuales llevan su vida laboral y personal: típicamente ocultan el tipo de trabajo que hacen de sus familias, conocidos, vecinos e incluso algunos amigos; niegan que están involucrados en el comercio sexual cuando se les pregunta; usan seudónimos en el trabajo y fabrican biografías personales; y llevan vidas dobles de otras maneras (Abel y Fitzgerald, 2010, Koken, 2012, Koken et al., Morrison y Whitehead, 2005, Sanders, 2005). Algunos analistas pueden considerar estas técnicas como una resistencia implícita (Sallmann, 2010), pero sigo argumentando que es mejor considerarlas como una forma de gestión del estigma y no una lucha contra el mismo. Las pocas prostitutas excepcionales que han “salido” en público sólo ilustran que las estrategias predominantes de afrontamiento son las de pasar por normales o hacer una revelación muy selectiva a los personas de confianza.2

 

También se estigmatizan los asociados de las trabajadoras sexuales: sus parejas, clientes y terceros que los ayudan o administran (por ejemplo, Birch 2015, Hammond, 2015). Los dueños de los burdeles, los directores de clubes de striptease, los distribuidores porno y otros terceros son a menudo reacios a revelar la naturaleza de su ocupación a extraños. Las personas que participan en empresas ilegales se ven obligadas a operar en el mercado negro o a ocultar la fuente de sus ingresos en la apertura de cuentas bancarias, de las autoridades fiscales y en otros negocios convencionales. Pero incluso los propietarios legales, gerentes y otros terceros se enfrentan rutinariamente con el estigma (Weitzer, 2012). Por último, sabemos que algunos investigadores que estudian el trabajo sexual han sido estigmatizados, sometidos a comentarios despectivos y a denuncias infundadas, marginados por los colegas, han sufrido altercados en reuniones profesionales y un nivel excepcional de escrutinio por parte de juntas de revisión institucionales que ha veces ha desembocado en negación de permiso para realizar investigaciones sobre la base de presunciones infundadas sobre el estudio propuesto (Dewey y Zheng, 2013, Hammond y Kingston, 2014, Siegel y de Wildt, 2015).

 

Mientras que esta literatura documenta la existencia del estigma en todo el campo del trabajo sexual, refleja a Goffman centrándose casi enteramente en cómo los individuos manejan sus identidades contaminadas, en lugar de preguntarse si algunos de ellos resisten activamente a las expresiones del prejuicio y la discriminación directa en encuentros cara a cara o colectivamente como miembros de organizaciones que buscan cambiar actitudes populares y políticas públicas. Existe una literatura de investigación sobre las organizaciones de derechos de las trabajadoras del sexo en diferentes países, que documenta las luchas a nivel de grupo por la normalización. Estas organizaciones se discuten más adelante en el artículo.

 

 

Reducción del estigma

 

La desestigmatización es un asunto tanto académico como político. Políticamente, podemos identificar un conjunto de estrategias prácticas para combatir el estigma, basadas en la táctica de los movimientos de liberación de desviación (Schur, 1980). Académicamente, podemos identificar un conjunto de condiciones previas para reducir y, en última instancia, eliminar el estigma de una categoría de personas. Link y Phelan (2001) señalan que ese cambio requiere un enfoque multifacético, pero no dicen nada acerca de en qué consisten estos cambios. A nivel individual, la resistencia por parte de una trabajadora sexual puede tomar las siguientes formas: anunciar que tenía plena autonomía al entrar en el trabajo sexual; estar actualmente en control de sus condiciones de trabajo e interacciones con los clientes; definir el trabajo como una profesión de servicio como cualquier otra o como una forma de apoyo o terapia para los clientes; negar el daño; condenar a los estigmatizadores; o distinguir su nivel (por ejemplo, escort ) de lo que consideran formas deshonestas de trabajo sexual (por ejemplo, la prostitución callejera). La evidencia de cada una de estas prácticas está esparcida por toda la literatura sobre el trabajo sexual, pero, de nuevo, estos esfuerzos tienden a limitarse al nivel psicológico o individual (por ejemplo, Koken et al., 2004; Morrison y Whitehead, 2005; Y Harred, 1992). Los actos aislados de resistencia de los individuos pueden tener poco o ningún impacto en la sociedad en general y también pueden ser peligrosos para los resistentes si sus acciones provocan ataques de otros.

 

En el plano social, el filósofo Lars Ericsson (1980: 362, 366) escribe que reducir el estigma requiere permitir que la prostitución funcione en un clima social libre de prejuicios emocionales … Para mejorar la prostitución debemos mejorar nuestras actitudes hacia ella . Su argumento es algo limitado -desatendiendo la cuestión crucial de cómo mejorar las actitudes de la sociedad- pero sí resalta un requisito central para la normalización. El cambio de actitud fundamental y generalizado es una condición necesaria, pero no suficiente, para la desestigmatización. A continuación, esbozo algunas condiciones previas adicionales para reducir el estigma.

 

 

Lenguaje neutro

 

Los nombres derogatorios deben ser borrados del discurso público y privado para la normalización de cualquier condición o comportamiento estigmatizados. Como Michel Foucault observó, las relaciones de poder están embebidas en el lenguaje, con grupos dominantes típicamente dedicados a “nombrar y avergonzar” a los subordinados. Palabras como prostituta, puta y putero deben ser reemplazadas por trabajadora y cliente. Cabe señalar que los grupos desacreditados a veces expropian términos peyorativos: pueden llamarse a sí mismos «putas» o «puteros» a efectos de obtener un valor de choque y reclamar e invertir los identificadores negativos. Ejemplos de ello son la Convención Mundial de Putas de 1985 en Bruselas; los eventos de baile de Hookers Ball que COYOTE patrocinó en San Francisco en la década de 1970; las revistas Whorezine y Johnzine publicadas por profesionales del sexo estadounidenses en los años noventa; y la defensa de los clientes de Chester Brown (2013) en su libro Paying For It: Una crónica en cómic sobre cómo ser un putero. Se puede argumentar que aquellos que participan en el comercio sexual deben ser libres para llamarse a sí mismos lo que quieran. Pero para reducir el estigma, otros deben dejar de usar términos despectivos debido a la relación de poder asimétrica que su uso reproduce con el tiempo.

 

 

Los medios de comunicación

 

En su mayor parte, hay un sesgo de negatividad en las representaciones que hacen los medios de comunicación de masas del trabajo sexual. Los medios de comunicación ponen de relieve los peores casos de abuso, confunden la prostitución con el tráfico humano y rara vez ofrecen una imagen positiva (o incluso neutral) de las profesionales del sexo y sus clientes. Los noticiarios de televisión, los periódicos y las noticias en línea suelen centrarse en la victimización, los daños, la prostitución callejera, la trata, las detenciones o las redadas en los “círculos” de la prostitución o los negocios relacionados con la misma (Farvid y Glass, 2014, Van Brunschot Et al., 2000). Los informes de prensa y los artículos de revistas raramente ofrecen un panorama contrastante, aunque algunos medios destacados lo han hecho en ocasiones (por ejemplo, Economist, 2014; Goldberg, 2014). La mayoría de los documentales también destacan la explotación económica y la victimización física, representada con la ayuda de imágenes extremadamente emotivas. Y las mismas representaciones sesgadas penetran los medios de entretenimiento. Algunos largometrajes y programas de televisión romantizan el trabajo sexual, pero éstas son excepciones en el cuadro dominante de presentación como cuentos de advertencia sórdidos (Campbell, 2006). La estigmatización requiere una representación más equilibrada de lo que se suele describir en los medios de comunicación. Por ejemplo, los documentales sobre la prostitución pueden representar una serie de escenarios, escalas y experiencias de las trabajadoras, en lugar de concentrarse exclusivamente en un solo tipo, por lo general presentado despectivamente. Al examinar arreglos radicalmente diferentes en varios países, los documentales Red-Light Districts del canal A & E (1997) y el documental de la National Geographic Television Prostitution (2010) resaltan la variación transcultural, lo que puede ayudar a reducir las generalizaciones estigmatizantes. El documental de CNBC Dirty Money: The Business of High End Prostitution (2008) y National Geographic American Escort Girls (2014) también contienen representaciones positivas de las personas que trabajan en el sector de las escorts. Y la serie de televisión Showtime e ITV2, Diario Secreto de una Escort, incluye aspectos eróticos y rutinarios de una escort, además de encuentros con una variedad de clientes, lo que también puede tener algún efecto normalizador sobre la percepción de la audiencia del sector de escorts. Los medios de comunicación de masas también pueden usarse como un vehículo para la educación pública, incluyendo Anuncios de Servicio Público o anuncios pagados en televisión basados en evidencia. Un ejemplo de esto último son los anuncios colocados en los medios canadienses por el grupo de abogacía, Stepping Stone, en 2011 (Griner, 2011). Y el Proyecto Paraguas Rojo ha llevado a cabo sesiones de capacitación para que profesionales del sexo defiendan mejor sus derechos cuando se relacionen con los medios combatiendo las caricaturas estereotipadas.

 

 

Despenalización

 

La experiencia del movimiento por los derechos de los homosexuales muestra que la derogación de leyes discriminatorias es de vital importancia pero no es suficiente para la normalización. Esto se aplica también al trabajo sexual. En los lugares donde el estriptis comercial, la producción de pornografía y la prostitución son legales y regulados por el Estado, el estigma persiste, aunque sea en forma diluida. Las encuestas de Gallup muestran que sólo el 29% de los británicos (en 2008) y el 31% de los estadounidenses (en 2013) piensan que ver pornografía es “moralmente aceptable” (Gallup, 2015). El estado de Nevada legalizó los prostíbulos rurales en 1971, pero tres décadas más tarde, sólo una ligera mayoría de los nevadenses (52%) apoyó la conservación de este sistema y sólo el 35% respaldó la idea de permitir que los burdeles legales operaran en la ciudad de Las Vegas (donde son ilegales bajo la ley estatal (citado en Weitzer, 2012: 51)). El estigma persiste también en las naciones que más recientemente han despenalizado la prostitución (por ejemplo, Australia, Nueva Zelanda, Alemania y los Países Bajos), aunque puede estar un poco acallada en esos lugares en comparación con las naciones donde la penalización reina. 4 En el área del trabajo sexual debemos esperar un retardo en el cambio cultural después de la reforma legal: puede llevar un tiempo considerable que las normas sociales se ajusten a las normas legales. La despenalización es una condición necesaria, pero no suficiente, para la desestigmatización.

 

 

Movilización de la industria

 

Los propietarios y gerentes de negocios eróticos pueden desempeñar un papel importante en el apoyo a la desestigmatización y la presión por los derechos. La industria de la pornografía en los Estados Unidos, por ejemplo, tiene sus propias organizaciones de apoyo y red de apoyo legal (Voss, 2015). Los propietarios de burdeles legales y agencias de escorts en algunos países también tienen organizaciones que abogan no sólo por sus propios intereses sino también por las trabajadoras sexuales en la medida en que sus intereses se superponen (Weitzer, 2012). Una advertencia importante es que algunos de los intereses de los dueños de negocios pueden entrar en conflicto con los de las trabajadoras sexuales. Los primeros persiguen naturalmente sus intereses económicos, que pueden entrar en conflicto con los de las trabajadoras sexuales. Pueden encontrarse alineados en algunas cuestiones, como combatir lo que consideran regulaciones injustificadas, pero pueden ser oponentes en otras cuestiones, como la de si los propietarios deben ser obligados a proporcionar beneficios de seguridad social a las trabajadoras. Sin embargo, la búsqueda de la desestigmatización se hará en la medida en que los propietarios de empresas eróticas abogan por la normalización de la industria y en la medida en que las élites de la industria (por ejemplo, Hugh Hefner y Larry Flynt) apoyen públicamente los derechos de las trabajadoras sexuales y aporten recursos para acabar con la discriminación legal y social.

 

 

Activismo de las trabajadoras sexuales

 

El cambio de política puede ser un proceso de arriba hacia abajo, orquestado por el Estado. Algunos legisladores han iniciado proyectos de despenalización con poca presión de las beneficiarias (por ejemplo, en Nevada, República Checa, Australia Occidental). Pero el cambio legal también ha sido catalizado desde abajo – por individuos y organizaciones. Para tener éxito, la investigación muestra que los grupos de derechos de las trabajadoras del sexo requieren:

 

  • Líderes inteligentes o carismáticos que sean capaces de soportar contraataques;
  • Recursos suficientes (material, personal);
  • Conexiones con organizaciones de medios de comunicación;
  • Alianzas con otras organizaciones y movimientos sociales; y
  • Apoyo generalizado de los beneficiarios (profesionales del sexo, clientes, empresarios).

 

Las organizaciones de trabajadoras del sexo en algunos países han disfrutado de uno o dos de estos factores (por ejemplo, una líder carismática), pero no todas ellas. Tales organizaciones tienden a estar muy poco financiadas, carecen de un liderazgo fuerte, reclutan a pocas trabajadoras sexuales como miembros, son marginadas por aliados potenciales (organizaciones de mujeres, sindicatos) y tienen pocas conexiones con los principales medios de comunicación (Gall, 2010; Majic, 2014, Mathieu, 2003, Oselin y Weitzer, 2013, Weitzer, 1991, West, 2000). Las trabajadoras sexuales carecen de solidaridad a través de la jerarquía del trabajo sexual; muchas ven su trabajo como temporal, no están inclinadas al activismo; y la mayoría percibe poca ventaja en la sindicalización, especialmente si son autónomas (Gall, 2010; van der Poel, 1992).

 

Hay excepciones importantes. El Colectivo de Prostitutas de Nueva Zelandia, por ejemplo, desempeñó un papel instrumental en el proceso que condujo a la despenalización parlamentaria en 2003 y continúa influyendo en la política a través de su asiento permanente en el Comité de Revisión de la Prostitución del país que revisa periódicamente políticas y prácticas relacionadas con la prostitución . Respecto a los aliados, en 1973 la principal organización de derechos de las mujeres de Estados Unidos -la Organización Nacional de Mujeres- aprobó una larga resolución de despenalización declarando que NOW “se opone a las leyes prohibitivas continuas con respecto a la prostitución, creyendo que son punitivas” y por tanto apoya la derogación de todas las leyes relacionadas con el acto de prostitución “(NOW, 1973). Tal apoyo de una organización influyente dominante hizo poco para avanzar en la búsqueda de los derechos de las trabajadoras del sexo en los Estados Unidos (ahora no participan en ningún esfuerzo de reforma posterior), pero este tipo de apoyo, sin embargo, puede ser considerado vital para la desestigmatización. Amnistía Internacional, la Organización Mundial de la Salud, la Unión Americana de Libertades Civiles y la Comisión Mundial de las Naciones Unidas sobre el VIH y la Ley han defendido la despenalización, lo que bien divulgado puede ayudar a desafiar el estigma asociado con el trabajo sexual. En mayo de 2016, Amnistía Internacional apoyó formalmente la despenalización como una forma de reducir la victimización y la marginación de las trabajadoras sexuales. La decisión fue ampliamente divulgada y se considera como una gran victoria para la comunidad de trabajadoras del sexo (Amnistía Internacional, 2016).

 

Algunas acciones recientes ilustran las maneras en que las trabajadoras sexuales han intentado desestigmatizar el trabajo sexual, junto con otras metas. En 2001, una organización de San Francisco que proporciona atención médica a las trabajadoras sexuales (la St James Infirmary) publicó anuncios en autobuses urbanos que incluían fotos de profesionales del sexo y citas destinadas a desafiar los estereotipos: “los derechos de las trabajadoras sexuales son derechos humanos” “El trabajo sexual es un trabajo real” y “alguien que usted conoce es una trabajadora sexual” (Schreiber, 2015: 256). En septiembre de 2015 la organización escocesa de trabajadoras del sexo Scot-Pep lanzó una propuesta (con el miembro del Parlamento escocés Jean Urquhart) de una legislación que despenalizaría la prostitución, siguiendo el modelo de Nueva Zelanda. La Ley de Reforma de la ley de Prostitución de Escocia cuestiona la posición actual del Gobierno de Escocia de que el trabajo sexual equivale a la “explotación sexual comercial” y busca derogar las leyes contra la solicitud, el rastreo de clientes y el mantenimiento de burdeles. El proyecto de ley permitiría que más de una trabajadora sexual trabajara en las mismas instalaciones (la ley actual restringe esto a una trabajadora) y aumentaría las penas contra quienes coaccionan a las trabajadoras sexuales. En noviembre de 2015, el Colectivo Inglés de Prostitutas, junto con defensores de los derechos de las trabajadoras del sexo de otras naciones, testificó en un simposio especial sobre la despenalización en la Cámara de los Comunes británica.

 

Las demandas que cuestionan la constitucionalidad de las leyes de prostitución son otra estrategia que siguen los activistas de las trabajadoras sexuales. Un caso judicial importante de esta naturaleza tuvo éxito en Canadá en 2013, cuando la Corte Suprema dictaminó inconstitucionales las tres leyes de prostitución de la nación.5 En los Estados Unidos se presentó recientemente un recurso legal similar, que desafiaba las leyes de prostitución de California. En la medida en que el público es consciente de estos esfuerzos legislativos y judiciales, al ser cubiertos por los medios de comunicación, las iniciativas pueden tener algún efecto en el desafío de los conceptos erróneos populares sobre el trabajo sexual. Otros acontecimientos recientes mueven la política en una dirección más represiva. La legislación del Parlamento francés es un ejemplo, con la Asamblea y el Senado proponiendo diferentes proyectos de ley en 2013 y 2015: uno implementaría el sistema sueco de criminalización del cliente mientras que el otro lo rechazaría y mejoraría las penas contra las prostitutas que solicitaban en las calles. El proyecto de ley de criminalización de los clientes, aprobado en abril de 2016, fue rechazado por una variedad de organizaciones y más de 70 celebridades francesas, y la gran mayoría del público francés se opone a la criminalización de los clientes.6 Cientos de profesionales del sexo organizaron una protesta en las calles de París y una activista (Franceline Lepany) declaró: “Este proyecto de ley trata de estigmatizar aún más a las prostitutas” .7 Las activistas de las trabajadoras sexuales también han sido activas en la oposición a proyectos de penalización de clientes en Canadá en 2014, el Parlamento Europeo en 2014, e Irlanda del Norte en 2015. Todas las medidas fueron aprobadas a pesar de la oposición vocal de los críticos. Pero su impacto en el estigma del trabajo sexual puede ser mixto, ya que todas y cada una de las iniciativas provocaron la oposición de las trabajadoras sexuales y sus partidarios – resistencia que puede ayudar a iluminar al público y generar un mayor apoyo a las demandas de las trabajadoras sexuales.

 

 

La comunidad académica

 

La comunidad académica puede desempeñar un papel importante en la desestigmatización del comportamiento no convencional. En 1973, la Asociación Americana de Psiquiatría eliminó la homosexualidad de su compendio de enfermedades mentales (el Manual de Diagnóstico y Estadística de los Trastornos Mentales) y la Organización Mundial de la Salud siguió su ejemplo en 1990. Asociaciones profesionales y académicas pueden ayudar a reducir el estigma aprobando resoluciones en apoyo a grupos marginados o patrocinando directamente campañas contra el estigma, como lo han hecho varias organizaciones de salud mental. Este tipo de intervención es poco frecuente en el ámbito del trabajo sexual, pero hay al menos un ejemplo destacado: En octubre de 2011 la junta directiva de la Sociedad para el Estudio de Problemas Sociales aprobó una resolución declarando su apoyo formal a: ) La legislación bipartidista para despenalizar la prostitución, 2) la información al público sobre los costos de emplear a la policía para controlar a las trabajadoras del sexo, y 3) la normalización de esta ocupación.8 Otras asociaciones académicas y profesionales podrían aprobar resoluciones similares, que pueden ser ampliamente publicadas después. Los eruditos pueden intervenir de otras maneras, tales como escribir columnas para fuentes de noticias, aparecer en programas de entrevistas, y publicar los resultados de la investigación que demontan las falacias predominantes. Esto sucede en cierta medida ahora – p.ej., los académicos participaron en el simposio parlamentario británico mencionado anteriormente – pero una implicación más robusta del experto ofrecería un correctivo basado en la evidencia a las políticas basadas en mitos con respecto al trabajo del sexo.

 

 

Conclusión

 

Esta lista de condiciones previas no es exhaustiva, pero sí cubre las principales áreas en las que se necesita un cambio. Como se mencionó anteriormente, el estigma es frecuentemente mencionado por académicos y activistas en el campo del trabajo sexual, pero típicamente no se problematiza como una variable sujeta a cambio. Este Comentario pretende catalizar análisis más directos de las condiciones para reducir el estigma para todos los participantes en el comercio sexual.

 

Es importante señalar que cualquier esfuerzo de normalización tendrá la oposición de las instituciones establecidas si el contexto jurídico nacional es uno en el que la prostitución está penalizada, el ordenamiento jurídico en sí mismo agrava la estigmatización y las autoridades tienen interés por considerar el trabajo sexual como una desviación. Además de esto, sabemos que las principales instituciones sociales y muchos grupos de interés poderosos y bien organizados están empeñados no sólo en bloquear la normalización del sexo comercial, sino también en perpetuar e intensificar la estigmatización. El movimiento contra la prostitución es fuerte y está creciendo en la mayoría de las partes del mundo, reforzado por su exitosa equiparación de prostitución y trata (Weitzer, 2007). Y hay también un creciente movimiento anti-pornografía que ha logrado imponer nuevas restricciones sobre material y espectáculos eróticos en algunas naciones (Gran Bretaña, Islandia, India) (Attwood y Smith, 2010; Burke, 2015; Helgado’ttir, 2014 ). Pero como el estigma no es inherente a ningún tipo de comportamiento y es en cambio una construcción social, puede ser contrarrestado y desconstruido. Y esa desestigmatización puede tener consecuencias importantes para otros aspectos del trabajo sexual: si se permite a la prostitución “funcionar en un clima social libre de prejuicios emocionales” (Ericsson, 1980: 362), entonces resulta “imaginable que la prostitución pueda ser practicada siempre, como ocasionalmente es incluso ahora, en circunstancias de relativa seguridad, libertad, higiene y control personal “(Overall, 1992: 716). Este ensayo ha esbozado algunas condiciones previas para una normalización más amplia.

 

 

Agradecimientos

 

Una versión de este artículo fue presentada en la conferencia COST Action IS1209, “Troubling Prostitution: Exploring Intersections of Sex, Intimacy and Labour” en Viena, Austria, 18 de abril de 2015. La acción COST se conoce como Comparación de las políticas europeas de prostitución : Entendiendo Escalas y Culturas de Gobierno (Prospol) (www.propol.eu). Agradezco a Susan Dewey, Juline Koken y Sharon Oselin por sus comentarios sobre una versión anterior de este artículo.

 

 

Notas

 

  1. Goffman (1963: 7) escribe: “El individuo estigmatizado tiende a tener las mismas creencias acerca de la identidad que que las que tenemos nosotros; éste es un hecho fundamental “. Él menciona, pero sólo de paso, algunos ejemplos de intentos de los representantes de una categoría estigmatizada para dar voz a sus sentimientos compartidos (Goffman, 1963: 24-27).

 

 

  1. Esto se aplica menos a las personas cuyo trabajo es muy visible, como las estrellas porno y los intérpretes de webcam, que ya están ” fuera del armario” en virtud de sus apariciones en pantalla.

 

 

  1. Después de que 50 académicos firmaran una carta a la legislatura estatal de Rhode Island (Estados Unidos) oponiéndose a una nueva ley de prostitución en 2009 (Associated Press, 2009), dos activistas antiprostitución atacaron los motivos de los académicos, que fueron etiquetados como “radicales sexuales”. “Los radicales sexuales están tomando como objetivo a Rhode Island para su propia agenda libertaria sexual extrema de prevenir cualquier límite legal a cualquier comportamiento sexual “(Brooks y Hughes, 2009: 3). La carta de los académicos, que coescribí con Elizabeth Wood, no contiene nada que pudiera justificar esta conclusión y en cambio se organizó en torno a los principios de reducción de daños y derechos laborales (Carta a los Honorables Miembros de la Legislatura del Estado de Rhode Island, Re: Prostitution Law Reform Bill, 31 de julio de 2009).

 

 

  1. La Encuesta Mundial de Valores documenta actitudes más tolerantes hacia la prostitución en las naciones que han legalizado la prostitución que donde la prostitución es ilegal (ver Weitzer, 2012: 80). Sin embargo, incluso en los países donde la penalización es la norma, la opinión pública puede cambiar con el tiempo: según la Encuesta Mundial de Valores, la perspectiva de que la prostitución “nunca se justifica” ha disminuido sustancialmente en Estados Unidos: de 63% en 1981 a 40 % En 2006: http://www.worldvaluessurvey.org/WVSOnline.jsp (se accede el 25 de mayo de 2015).

 

 

  1. Bedford c. Canadá, ONSC 4264, Tribunal Superior de Justicia de Ontario, 28 de septiembre de 2010. El caso fue oído por un tribunal de apelaciones en 2012 y culminó con una sentencia del Tribunal Supremo en 2013 (Canadá [Fiscal General] v. Bedford, 2013 SCC 72, Tribunal Supremo de Canadá, 20 de diciembre de 2013).

 

 

  1. En cinco encuestas realizadas entre 2011 y 2013, del 70% al 82% de los encuestados franceses desaprobaron la idea de penalizar a los clientes, y una encuesta de 2013 informó que el 74% de los encuestados favoreció la “reapertura de burdeles” en el país (Weitzer, 2015).

 

  1. Esto fue citado en France24.com (se accedió el 3 de junio de 2015).

 

 

 

  1. Resolución 3, Sex Work: disponible en: http://www.sssp1.org/index.cfm/pageid/1516/m/ 392 # R3 (se accede el 20 de mayo de 2015).

 

 

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Ronald Weitzer is a professor of sociology at George Washington University. He has published extensively on sex work, including his books Sex For Sale: Prostitution, Pornography, and the Sex Industry (2000 and 2010) and Legalizing Prostitution: From Illicit Vice to Lawful Business (2012). In 2014 he co-edited a volume on human tra.cking for the Annals of the American Academy of Political and Social Science.

La ley antiprostitución en Francia, 6 meses después: un primer balance catastrófico

Publicado el 19 de octubre de 2016

 

http://leplus.nouvelobs.com/contribution/1567576-loi-anti-prostitution-6-mois-apres-un-premier-bilan-catastrophique.html

 

Por Thierry Schaffauser
Trabajador sexual

 

LE PLUS. Hace seis meses que ha entrado en vigor en Francia la ley “para reforzar la lucha contra el sistema prostituyente”(1). Y el primer balance que se puede hacer es más bien inquietante, estima Thierry Schaffauser, cofundador del STRASS, sindicato del trabajo sexual.

 

 Manifestaciones de trabajadoras sexuales ante la Asamblea Nacional el 6/04/16 (Y.BOHAC/SIPA)


Manifestaciones de trabajadoras sexuales ante la Asamblea Nacional el 6/04/16 (Y.BOHAC/SIPA)

 

 

Como si las asociaciones de salud, de defensa de los derechos humanos y de trabajadoras del sexo no lo hubieran advertido… Seis meses después de la votación definitiva de la ley contra el llamado “sistema prostituyente” en abril de 2016, la situación es peor de lo que se imagina.

 

Un empobrecimiento que todo el mundo constata

 

A cada nueva penalización, los diferentes sectores del trabajo sexual deben reorganizarse, pero son siempre las trabajadoras sexuales más pobres las que sufren las peores consecuencias. Si el número de clientes ha disminuído (al menos en un primer momento), el de trabajadoras sexuales sigue siendo el mismo. El poder de negociación ante los clientes se ha reducido mucho y las tarifas han bajado a la mitad, o a la tercera parte, en algunos lugares. Volver a la situación precedente volviendo a subir los precios es casi imposible.

 

La precariedad ha aumentado considerablemente y empuja a las trabajadoras sexuales en situación de extrema necesidad a pedir ayuda. Este era el objetivo de los abolicionistas, que se alegran de ello, pero los medios de ayuda no están presentes y el componente llamado social de la ley no está siendo aplicado.

 

Esto es lo que confirman militantes a favor de la ley como Yves Charpenel, del organismo cristiano Fondation Scelles en el periódico “La Croix” (2)

 

“El componente de penalización de los clientes es el único que ha sido activado, cuando todo el interés del texto estaba en proponer un enfoque global. Se buscaba a la vez la prevención y la reinserción. Y no se ve eso por ninguna parte.” Y añade: “Hoy no estamos en condiciones de financiar más que algunas decenas de plazas de acogida. Si un gran número de prostitutas se inscriben en el circuíto de salida, lo que sería algo excelente, no podremos continuar.”

 

La asociación católica Mouvement du Nid, también favorable a la ley, no dice otra cosa (3) al ser entrevistada por AFP: “Al final, sólo la herramienta jurídica de la penalización funciona. El resto, no” analiza Grégoire Théry, secretario general del Mouvement du Nid. La culpa es del “tiempo administrativo”, “más largo” que el de las verbalizaciones, reconoce, a la vez que relativiza el discurso del “esto no funciona”, “mil veces oído”, de las prostitutas, cualquiera que sea la actualidad legislativa. “Ellas siempre se quejan de su actividad, sea porque las condiciones de ejercicio son menos buenas, o porque no hay bastantes clientes o porque hay demasiada competencia”, añade.

 

Por su parte, las trabajadoras del sexo se quejan mucho, en efecto. Es el caso de Daniella, que ejerce en el Bois de Boulogne, que se expresa así al ser entrevistada (4) por France Inter:

 

“Algunos clientes solo quieren hacerlo sin preservativo. A veces digo que sí: no puedo venir aquí, respirar tubos de escape, e irme sin nada. Luego me arrepiento, pero no puedo hacer otra cosa. No sé hacer otra cosa. Ahora, hay allí clientes que quieren dar 10 euros… ¡Incluso hay que aceptar vales de restaurantes, porque no hay elección!”

 

Menos “buenos clientes” y más agresiones

 

El número de detenciones en toda Francia es relativamente pequeño (249 en seis meses), y hay numerosos comisarios de policía que prefieren priorizar su acción sobre otras infracciones más fáciles de constatar, pero a pesar de ello las consecuencias son importantes. Hay menos “buenos clientes” y por tanto más agresiones. Las mujeres chinas de Belleville organizadas en las Rosas de Acero explican que algunas de ellas asumen más riesgos al aceptar a hombres que antes rechazarían para intentar mantener su nivel de ingresos.

 

En el marco de su programa “Todos en marcha contra la violencia”, Médicos del Mundo y los Amigos del Autobús de las Mujeres en París notan un aumento de actos de violencia denunciados tras la instauración de la ley, aunque estas asociaciones prefieren ser prudentes y aluden a una eventual multiplicidad de causas y no solo a la de la penalización de clientes.

 

Las escorts que anuncian sus servicios en internet se lamentan igualmente en los foros especializados de que hay más clientes que llaman desde número oculto desde que se implantó la ley. Esto hace más difícil la identificación de agresores potenciales, compartir informaciones y prevenir actos de violencia.

 

La represión y la explotación no cesan, sino todo lo contrario

 

La nueva ley no ha aportado nada a las víctimas de trata. Al día de hoy, ninguna de ellas se ha beneficiado de un permiso o de residencia o de protección. Las expulsiones de trabajadoras sexuales inmigrantes continúan igual que antes. La despenalización de la captación pública es un alivio que desgraciadamente no ha cambiado gran cosa para las que más sufrían la antigua ley. En lugar de pasar una noche detenidas por captación, las trabajadoras inmigrantes pueden pasar un mes en un centro de retención. A la policía le basta con utilizar otros tipo de infracciones para continuar con el mismo acoso.

 

Algunas comunidades de inmigrantes tienen que pasar cada vez más por intermediarios, sobre todo aquellas que no hablan bien francés y no leen con facilidad. El contacto directo con los clientes en la calle era más sencillo, con ayuda de gestos y de algunas palabras aprendidas. Pero cuando los clientes tienen miedo de ser vistos en la calle, muchas se resignan a pagar a un tercero para que redacte los anuncios y responda al teléfono. El riesgo de explotación aumenta en consecuencia.

 

Varios ayuntamientos han adoptado las detenciones municipales para reemplazar la despenalización de la captación a nivel nacional, con lo que verdaderamente no ha cambiado la situación. En la carretera de Narbona, al sur de Francia, uno de los lugares de Francia donde ha habido más detenciones, también se llevan a cabo detenciones municipales. Jimmy Paradis, delegado sindical del STRASS en Perpiñán, distribuía allí preservativos e informaciones a las colegas, que actualmente se van de esos sitios y se hallan completamente aisladas. ¿Cómo ayudar a las trabajadoras del sexo más necesitadas si no se sabe dónde encontrarlas?

 

En la federación local del STRASS, muchas afiliadas se ven obligadas a ir a trabajar a España para los propietarios de burdeles que se quedan con una gran parte de sus ganancias, mientras que en Francia trabajaban independientes. Allí encuentran clientes que son también en su mayor parte franceses, una situación comparable a la de los establecimientos suizos, alemanes y belgas fronterizos. La ley presentada como un medio de luchar contra la explotación ha tenido el efecto contrario al deseado, no haciendo más que desplazar o esconder los problemas.

 

¿Todo irá mejor con el “componente social”? Nada es más dudoso

 

Todo el mundo está de acuerdo en decir que la penalización de los clientes es la única medida de la nueva ley que se ha aplicado realmente. Sin embargo, sus efectos son bien reales y nefastos. Las organizaciones abolicionistas parecen querer aplazar el resultado de la ley, felicitándose del menor número de clientes, esperando que la disminución de ingresos y las consecuencias negativas de la penalización de los clientes empujarán a las trabajadoras sexuales a dirigirse más a ellas en demanda de ayuda para dejar la prostitución.

 

¿Todo irá mejor una vez que se establezca el llamado componente social? Nada es más dudoso. La Sra. Vallaud-Belkacem, antigua ministra de los Derechos de las mujeres, había prometido 20 millones de euros al año (5) en ayudas sociales a las prostitutas. Este montante fue luego reducido a 4,8 millones al año (6). No se ha dicho que esta suma vaya a ser confirmada, ni renovada cada año, todo dependerá de las futuras leyes de finanzas y de los próximos gobiernos. Tampoco se ha dicho que ese dinero servirá concretamente para ayudar a las trabajadoras del sexo, ya que lo que está previsto sobre todo es aumentar las subvenciones a las asociaciones abolicionistas (7) que apoyan la ley para que sean ellas las que lleven a la práctica esta “ayuda”.

 

Hace decenios que esas asociaciones tienen a su cargo la así llamada “reinserción social” de las prostitutas, y hace decenios que los poderes públicos siguen financiándolas sin necesidad, a lo que parece, de obligación de resultados. Esta ley es, pues, una ley claramente abolicionista. Poco importa la realidad y lo que viven las personas afectadas, lo que cuenta es que resulten beneficiadas la ideología y la moral.

 

 

1.- http://tempsreel.nouvelobs.com/societe/20160202.OBS3890/loi-sur-la-prostitution-la-der-des-der-d-un-marathon-legislatif.html

2.- http://www.la-croix.com/France/Une-nouvelle-campagne-contre-la-prostitution-2016-10-18-1200797189

3.- http://www.lexpress.fr/actualites/1/societe/prostitution-au-bois-de-boulogne-la-desertion-du-chaland-l-avenement-des-violents_1837470.html

4.- https://www.franceinter.fr/societe/prostitution-je-peux-pas-faire-autre-chose-je-sais-pas-faire-autre-chose

5.- http://www.najat-vallaud-belkacem.com/2013/11/07/najat-vallaud-belkacem-annonce-un-fonds-dedie-a-la-sortie-de-la-prostitution/

6.- http://www.lemonde.fr/societe/article/2016/04/05/prostitution-les-deputes-vont-imposer-la-penalisation-des-clients_4895880_3224.html

7.- http://www.pourquoidocteur.fr/Articles/Question-d-actu/18038-Prostitution-250-clients-mis-a-l-amende-depuis-avril

 

 

 

 

Ley de penalización del cliente: una aberración jurídica

 

Por Nicolas Gardères

 

Publicado el 05/04/2016

 

http://www.lefigaro.fr/vox/societe/2016/04/05/31003-20160405ARTFIG00222-loi-sur-la-penalisation-du-client-une-aberration-juridique.php

 

FIGAROVOX/TRIBUNE – La ley de penalización de los clientes de las prostitutas ha sido aprobada este miércoles. Para Nicolas Gardères, se trata de una ley de infantilización, más que de protección, que producirá efectos exactamente contrarios a los pretendidos.

 

 

Nicolas Gardères es abogado y director de conferencias en Sciences-Po Paris. Es el abogado del Colectivo Derechos y Prostitución, organización francesa creada por trabajadoras y trabajadores del sexo para la defensa de sus derechos.

 

“El hecho de solicitar, aceptar u obtener relaciones de naturaleza sexual de una persona que se dedique a la prostitución, incluso cuando sea de manera ocasional, a cambio de una remuneración, de una promesa de remuneración, de la entrega de un beneficio en especie o de la promesa del mismo, está castigado con la multa prevista para las faltas de quinta clase” (Futuro artículo 611-1 del Código Penal).

Este 6 de abril, el largo recorrido legislativo del proyecto de ley “para reforzar la lucha contra el sistema prostitucional” ha llegado a su término. Presentado en octubre de 2013, habrá conocido tres debates y tres votaciones en cada una de las dos asambleas parlamentarias; movilizado, sin éxito, una comisión mixta paritaria; y será finalmente aprobada el 6 de abril por la Asamblea Nacional, a la que el artículo 45 de la Constitución de la 5ª República concede la última palabra en caso de desacuerdo con el Senado.

La oposición entre las dos cámaras se cristalizó en torno a la disposición central de la ley, o sea la penalización de los clientes de las prostitutas. A propósito de tal asunto, existen numerosos campos y niveles de análisis. Nosotros dejaremos a un lado los de la moral y la antropología, dominados por las honestas personas que conocen y dicen el bien.

En el terreno político, que debe ser el de la eficacia en relación a los fines deseados, conviene notar que una organización como Médicos del Mundo, cuya experiencia, desinterés y obra de utilidad pública son indiscutibles, se ha opuesto con firmeza al texto, considerando que la represión legislativa de la prostitución tiene siempre como consecuencia el aislamiento de las trabajadoras del sexo, aumentando su precariedad, obstaculizando su acceso a la atención sanitaria y a la prevención, y reforzando su exposición a la violencia y a la explotación.

El análisis de Médicos del Mundo no está solo, sino que es compartido por todos los actores sobre el terreno, es decir aquellos que están en contacto con la realidad cotidiana de la prostitución. Es compartido igualmente por mi cliente, el Colectivo Derechos y Prostitución, principal organización francesa creada por trabajadoras y trabajadores del sexo para la defensa de sus derechos. Nos enfrentamos pues a una ley rechazada por aquellos a los que pretende proteger, así como por aquellos que les ayudan y les protegen realmente.

Esta ley de higiene mental y de infantilización, más que de protección, es una mala ley, contraproducente, que ocasionará efectos exactamente contrarios a los pretendidos.

Sin embargo, no es en el terreno político-sanitario en el que esta ley es la más nefasta. Jurídicamente, descansa sobre una monstruosidad, raramente vista en la historia del derecho. En efecto, al suprimir todo delito de captación, la ley establece la perfecta y total legalidad de la actividad encaminada a prostituirse. Pero, al mismo tiempo, hace de la compra de actos sexuales una infracción penal, es decir, un acto estricta y sistemáticamente ilegal. Así, una actividad totalmente legal (prostituirse) genera un acto perfectamente ilegal y penalmente reprimido (recurrir a los sevicios de una prostituta).

El actual gobierno ha mostrado, estos últimos meses, que mantenía una relación bastante libre y distante, ligera, con el Estado de derecho. Aquí, instila una aporía vertiginosa en nuestro orden jurídico, en el mismo corazón de éste, en su punto más sagrado y frágil, en el derecho penal.

Por sí sola, esta locura jurídica debería llevarse por delante la ley. El Consejo Constitucional tendrá igualmente que pronunciarse sobre pesadas problemáticas vinculadas con los derechos fundamentales: derecho a la salud y a la seguridad de las personas, libre disposición del propio cuerpo, libertad de comercio y de industria…

Pues es necesario que los senadores, que han rechazado por tres veces este principio de penalización del cliente, se atrevan a recurrir al Consejo Constitucional desde el momento del voto final de la ley. Si no se encuentra 60 senadores para hacerlo (es el umbral previsto por la Constitución), yo invito a Gérard Larcher, Presidente del Senado, a hacer uso de su derecho constitucional en la materia y a recurrir él mismo a los sabios de la calle Montpensier. Poco importa su opinión personal sobre la ley. La mayoría de su asamblea ha votado en contra por tres veces y ha sufrido la humillación de la última palabra dada a la Asamblea Nacional. Es su deber constitucional, tratándose de una ley que plantea tantos graves problemas jurídicos, que ésta pueda ser examinada por el Consejo Constitucional antes de cualquier entrada en vigor. En cualquier caso, y por principio, es deber de Gérard Larcher y de sus senadores ejercer sus derechos, para que esta ley peligrosa no pase nunca a integrar nuestro orden jurídico.