El Tron, testigo de una operación contra la prostitución: “Nunca he visto nada igual”

Ángel Expósito y el equipo de La Linterna se han empotrado en un equipo de la policía en una macrooperación contra la trata de mujeres

 

https://www.cope.es/programas/herrera-en-cope/el-paseillo-del-tron/noticias/tron-testigo-una-operacion-contra-prostitucion-nunca-visto-nada-igual-20210219_1148849

 

El puritanismo sexual y sus distintas manifestaciones

 

El imperio de Des

25 de noviembre de 2018

https://elimperiodedes.wordpress.com/2018/11/25/el-puritanismo-sexual-y-sus-distintas-manifestaciones/

 

El puritanismo era originalmente un movimiento religioso surgido durante el siglo XVII en Inglaterra, con el fin de “purificar” la iglesia anglicana de las prácticas católicas que había heredado. Inspirado en el calvinismo, los puritanos creían en el trabajo físico como la única manera digna de crear riqueza, la vida austera y la abstención de todos los vicios que corrompían el cuerpo y alma. Después de un breve periodo en poder después de la guerra civil inglesa (1642-1646), la mayoría de los puritanos fueron apartados de la iglesia anglicana después de la Restauración en 1660, aunque continuaron ejerciendo influencia entre la plebe hasta bien entrado en el siglo XIX. La filosofía puritana jugó un papel fundamental en el invento del capitalismo y la idiosincracia de los pioneros estadounidenses.

A partir del siglo XX, la palabra “puritano” llegó a convertirse en adjetivo, refiriéndose al exceso de moralidad sexual, como la censura al desnudo, el repudio hacia el deseo carnal y la abstención sexual hasta el matrimonio. En España, el puritanismo está comúnmente asociado a la iglesia católica, que durante siglos había ejercido un control rígido sobre la moralidad privada de los ciudadanos. Desde el punto de vista histórica, es algo irónico considerando que los puritanos originales eran radicalmente anti-católicos.

A día de hoy, la sociedad occidental está cada vez más liberal y tolerante acerca de la moralidad sexual, aunque en el siglo XXI siguen habiendo colectivos que intentan criminalizar el coqueteo, condenar las prácticas sexuales no convencionales, legislar las actividades sexuales consentidas, separar los sexos o censurar el arte o literatura, y los proponentes no solo proceden de los grupos religiosos (sea católico, protestante o musulmán), sino de cualquier ideología o movimiento que lleva su doctrina al extremo. En este artículo voy a hablar de las distintas manifestaciones de puritanismo en la sociedad contemporánea.

El puritanismo conservador

Al menos en España y Europa, la mayor fuerza que defiende una moralidad sexual más rígida sigue siendo los conservadores, que incluyen a algunas ramas de la iglesia católica como Opus Dei, la iglesia evangelista, musulmanes practicantes y defensores de valores tradicionales. Muchos aún creen que el único propósito del sexo es procrearse, que el deseo carnal es pecado, y para no despertar este vicio humano, las mujeres deben taparse o los sexos deben mantenerse separados. Por supuesto, también van en contra de la homosexualidad, el aborto o la educación sexual en los colegios.

Con el cambio de valores entre las nuevas generaciones, los conservadores son cada vez menos en cuestión de números, pero muchos ocupan puestos claves en la política y el mundo empresarial, y proponen leyes para defender su ideología bajo el disfraz de otras justificaciones. El típico ejemplo es recurrir al rendimiento escolar para justificar la separación de sexos en la educación, o a la libertad de elección para no dar educación sexual.

El puritanismo marxista

En principio, el comunismo, como todas fuerzas de izquierda, iba en contra de la moralidad sexual de la burguesía, pero después de la revolución bolchevique en 1917, hubo un periodo de liberación sexual, durante que los rusos se volvieron tan promiscuos que nacieron muchos niños sin padre y se multiplicaron las denuncias por agresión sexual. Así que el partido comunista decidió imponer una nueva moralidad sexual, basada en la ideología igualitaria que hombres y mujeres sean camaradas de la revolución, que deben tratarse con amor fraternal de hermanos. El sexo solo se deben practicar con fines reproductivos para criar una nueva generación de trabajadores. Cualquier coqueteo o intento de marcar diferencias sexuales, como maquillarse, pintarse los labios, poner faldas cortas o ajustarse los pantalones, es repudiado como una práctica burgués y contrarrevolucionario.

Esta moralidad, que se inventó en la época estalinista, fue copiada a mayor o menor grado por todos los régimenes comunistas, como la China de Mao, el Cuba de Castro y la Cambodia de Pol Pot, donde hombres y mujeres fueron obligados a vestirse con el mismo uniforme de trabajador marcando mínimas diferencias. Por supuesto, la homosexualidad no solo fue repudiada, sino criminalizada.

El libro 1984 de George Orwell hace un buen resumen de este puritanismo de corte comunista.

El puritanismo feminista

Como el puritanismo conservador tiende a reprimir la sexualidad femenina, muchas feministas, como Victoria WoodhullEmma Goldman, lucharon a favor de levantar los tabúes sexuales y por la libertad de las mujeres a vivir su sexualidad en pleno, reivindicando hasta el amor libre. Sin embargo, a partir de los años 70, surgieron corrientes de feminismo que retratan a la sexualidad masculina como violenta por naturaleza y una amenaza para las mujeres, y que bajo la sociedad patriarcal, muchas mujeres hayan sido “lavado de cerebro” desde pequeña para desear complacer la sexualidad del hombre. Esas feministas, como las estadounidenses Andrea Dworkin, Susan Griffin o la española Ana de Miguel, tienden a oponer radicalmente la pornografía, la prostitución autónoma,  el BDSM consentido, o cualquier representación erótica del cuerpo femenino, incluso cuando lo ejercen de forma voluntaria. Algunas más radicales llegan a insinuar que maquillarse, depilarse, ponerse ropa sexy o cualquier gesto de coqueteo sean sinónimos a la sumisión al patriarcado, y que la separación de sexos sea la medida ideal para proteger las mujeres de la violencia sexual.

A día de hoy, aún se libran una batalla entre feministas liberales, que defienden la libertad de las mujeres de vivir su sexualidad del modo que quiera por lo tanto que sale de su propia voluntad, y feministas radicales, que tratan de definir un canon correcto de comportamiento sexual para ser buena feminista.

El puritanismo “género neutral”

En total, el colectivo LGBTIQ es el menos puritano de todo, porque casi todas las corrientes de puritanismo les persiguen. Sin embargo, durante los últimos años, cuando se ha abierto un debate público en países anglosajones sobre la identidad de género y el sexo biológico, una cierta corriente de puritanismo ha surgido entre algunos activistas más agresivos.

Como todas las sociedades humanas clasifican los individuos por el género binario de hombre/mujer, las personas no-binarias a menudo tienen dificultades de integrarse. Por eso, algunos activistas trans proponen crear una sociedad “género-neutral“, alegando que categorías como “hombre”, “mujer”, “heterosexual”, “homosexual” sean construcciones abstractas que carezcan de significado real, y la “feminidad” y “masculinidad” sean conceptos arcaicos que deben ser eliminados. Puede sonar utópico, pero para realmente llevase a cabo la construcción de una sociedad así, la única manera sería a través de la imposición de un nueva forma de puritanismo.

Al fin y al cabo, los humanos somos seres sexuales. La mayoría de los individuos se sienten atraídos solamente (o predominante) a uno de los sexos, por las características de ese sexo. La masculinidad y feminidad no son nada más que maneras de marcar las características de un sexo u otro, a través del peinado, vestimenta, comportamientos o actitudes. Una cosa es construir una sociedad donde el género no sea motivo de sufrir violencia o discriminación, o una sociedad inclusiva a géneros no-binarios, otra cosa es construir una sociedad donde el género se elimina de la expresión individual, porque eso implica convertir los humanos en seres asexuados, que va totalmente en contra de nuestra naturaleza biológica.

El puritanismo políticamente correcto

Englobando a todo, está el puritanismo políticamente correcto.

Desde que todos estamos en redes sociales, cualquier comentario, opinión, imagen o video puede ofender las sensibilidades de algún colectivo. Para evitar linchamientos, muchos autores, artistas, creadores de contenido autocensura sus obras para no incluir contenido que puede ser tomados como ofensa. Como consecuencia, muchos libros, revistas, canciones y obras de arte que dejaron de escandalizar en los años 90 ahora han vuelto ha levantar polémicas.

Como bien dicho la dibujante de comic María Llovet en una entrevista: “Hay mojigatería por todos lados disfrazados de progresismo”.

 

China suprimirá centros de detención para prostitutas y sus clientes

28 de diciembre de 2019

https://www.infobae.com/america/agencias/2019/12/28/china-suprimira-centros-de-detencion-para-prostitutas-y-sus-clientes/

 

Los parlamentarios chinos votaron el sábado la abolición del sistema penal “prisión y educación” que permite a la policía mantener en detención, sin acusación formal, a prostitutas y sus clientes durante una duración de hasta dos años, informó la agencia oficial Xinhua.

Este sistema arbitrario de detención, en vigor desde hace casi tres décadas, dejará de existir a partir del 29 de diciembre, y las personas detenidas en “centros de educación” deberán ser liberadas inmediatamente, indicó la agencia.

Según sus detractores, estos centros tienen poco que ver con la educación.

Las prostitutas son víctimas en estos centros de “violencia policial, trabajos forzados, tests obligatorios de enfermedades de transmisión sexual, humillación y violencia física”, según Shen Tingting, una responsable de Asia Catalyst, una asociación que defiende los derechos de las comunidades marginadas.

La abolición de este sistema “es un paso positivo”, añadió.

La opinión pública era favorable al cierre de estos centros desde que en 2013 se abolió en China el “sistema de reeducación en campos de trabajo”.

Sin embargo, las autoridades habían mantenido el sistema de detención arbitrario de las prostitutas y sus clientes.

En 2014, la policía anunció que el popular actor Huang Haibo había estado detenidos durante seis meses por haber solicitado a una prostituta. Este episodio suscitó las críticas en los medios de Estado, que pusieron en cuestión este sistema.

La prostitución, ilegal en China, está muy extendida y se estima que hay varios millones de trabajadores del sexo.

Las prostitutas y sus clientes se enfrentan, según la ley, a multas de hasta 5.000 yuanes (714 dólares) y a quince días de detención administrativa.

prw/ind/mr/stb/bc/me

 

Las prostitutas en China dejan de usar preservativos para evitar arrestos

Las personas que se dedican a la prostitución son menos proclives a llevar o utilizar profilácticos si han sido interrogadas por la policía anteriormente

 

EFE

 

Pekín 26/07/2016

 

http://www.abc.es/sociedad/abci-prostitutas-china-dejan-usar-preservativos-para-evitar-arrestos-201607260835_noticia.html

 

La policía china considera la posesión de preservativos un factor determinante para arrestar o multar a prostitutas, por lo que están dejando de llevarlos y usarlos, lo que aumenta los riesgos de contagio de VIH, según un estudio publicado este martes. «Los preservativos se han convertido en objetivo primordial de la policía contra estos trabajadores», asegura Krayn Kaplan, directora ejecutiva de la organización Asia Catalyst, sobre uno de los colectivos más marginados del país, donde la prostitución sigue siendo ilegal.

El estudio ofrece información única, con entrevistas a 517 hombres, mujeres y transexuales que se dedican a la prostitución, así como a empleados sanitarios, agentes de policía y gestores de establecimientos que ofrecen estos servicios. Según el informe, los preservativos son calificados por la policía china como una prueba o indicio de prostitución en sus operaciones contra este sector, en las que buscan y confiscan los condones y los utilizan para forzar una confesión o realizar un arresto.

Los agentes, dice Asia Catalyst, utilizan dos métodos contra este colectivo: pillar a las prostitutas «in fraganti» o registrar los establecimientos donde se sabe que trabajan, con la vista puesta en el hallazgo de preservativos. La investigación expone las contradicciones de las políticas en China, pues las acciones de la policía bloquean los esfuerzos de la Comisión Nacional de Sanidad y Planificación Familiar por distribuir condones y prevenir contagios del VIH entre las personas que se dedican a este trabajo.

El estudio refleja que las personas que se dedican a la prostituciónson menos proclives a llevar o utilizar preservativos si han sido interrogadas por la policía anteriormente. De las personas que no fueron interrogadas en el último año, un 68 por ciento afirmó que utilizaba preservativos, frente al 48 por ciento de individuos que sí fueron interrogados y que aseguraron que usaban protección.

El 76 por ciento de los encuestados que no había sido inquirido por la policía en el último año aseguró que llevaba condones —sin concretar si los usaba o no—, comparado con un 48% de trabajadores que sí tuvo un encuentro con los agentes. Además, denuncia que en el 51% de los casos en los que estos ciudadanos son llevados a comisaría hay violencia policial.

En China, el país más poblado del mundo con 1.400 millones de personas, el número de contagios del VIH es relativamente bajo, unos 500.000 a finales de 2014, según los últimos datos publicados por el Gobierno. No obstante, las autoridades alarman del aumento de los contagios entre los jóvenes, sobre todo hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, aunque los trabajadores de la prostitución siguen siendo uno de los colectivos de mayor riesgo.