Como enfermera, sé que despenalizar el trabajo sexual mejorará la salud pública

 

 

 Lou Cahill Enfermera clínica trabajando en salud sexual.

Jueves 23 de mayo de 2019

As a nurse I know decriminalising sex work will improve public health

 

La ley no debe poner a nadie en peligro (Imagen: Ana Fernández / SOPA Images / LightRocket a través de Getty Images)

 

 Como enfermera, creo que la ley sobre la prostitución debe cambiar y despenalizar la compra y venta de sexo es lo mejor para mejorar la salud pública.

 

 El sexo es un tema que hace que algunas personas se sientan incómodas. Ellos no quieren pensar en eso y ciertamente no quieren pensar en lo que otras personas hacen en sus vidas personales.

La idea de “trabajo sexual” hace sentirse a las personas aún más incómodas. Cuando discuto esto con las personas y otras enfermeras, a menudo ya han tomado una decisión con base en sus puntos de vista morales o sociales.

Pero los profesionales clínicos tienen que dejar su juicio moral en la puerta cuando tratan a los pacientes y mirar la evidencia.

La despenalización de la prostitución es el único modelo que está respaldado por una gran cantidad de evidencia que indica mejoras en todos los ámbitos para las trabajadoras sexuales. Mejora la salud, seguridad y bienestar de las trabajadoras sexuales. Es por eso que las trabajadoras sexuales piensan que este es el mejor modelo, no porque van a obtener mayores ganancias.

En la ley inglesa, es una ofensa criminal que las trabajadoras sexuales se unan por seguridad. Si dos o más trabajadoras sexuales trabajan juntas, se definen como un “burdel” y se enfrentan a una detención Las trabajadoras sexuales a menudo tienen que elegir entre mantenerse a salvo o evitar un registro criminal que los ponga en peligro.

Algunas me han dicho que ni siquiera le dirán a su médico de cabecera qué hacen para ganarse la vida porque temen que puedan ser denunciadas a la policía. Otras me han dicho que no se molestan en obtener ayuda médica después de ser atacadas porque han estado trabajando con otra trabajadora sexual y serán detenidas por mantener un burdel.

 La ley no debe poner en peligro a nadie.

La despenalización total del trabajo sexual reconoce que el trabajo sexual puede ser motivado por la pobreza, la vida familiar difícil, el abuso de sustancias, los recortes de ayudas, la discapacidad y el alto costo de la vivienda y la educación, pero también reconoce que algunas prefieren hacer el trabajo sexual a otros trabajos. .

La penalización no cambia las condiciones materiales de las trabajadoras y la despenalización significa que los lugares de trabajo de las trabajadoras sexuales serían regulados por la legislación laboral, lo que permitiría a las trabajadores responsabilizar a sus jefes y formar sindicatos.

La forma de acabar con el trabajo sexual es acabar con la pobreza y la injusticia.

Hay algunos países que han decidido convertir la compra de sexo en un delito penal pero no la venta. Francia e Irlanda nos muestran que este enfoque en realidad otorga a los clientes más poder sobre las trabajadoras sexuales. Al amenazar los ingresos de algunas trabajadoras sexuales, pueden ser empujadas a situaciones de mayor riesgo.

Un cambio en la ley reduciría la transmisión del VIH y otras ITS, ya que las trabajadoras sexuales estarán facultadas para presionar por un sexo más seguro.

Por esta razón, ha sido recomendado por la OMS, UNAID y organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional, Human Rights Watch y la Alianza Global contra la Trata de Mujeres.

Este modelo ha sido calificado como un éxito en Nueva Zelanda y ha visto disminuir la violencia contra las trabajadoras sexuales, y su salud ha mejorado enormemente.

La despenalización no es legalización y no es un respaldo por parte de la sociedad a que algunas personas son objetos sexuales. Algunas personas afirman que despenalizar la prostitución aumentará la demanda e impulsará a más personas al trabajo sexual, pero la realidad es que la mayoría de las personas que ingresan a la industria del sexo lo hacen debido a la pobreza.

La forma de acabar con el trabajo sexual es acabar con la pobreza y la injusticia.

Las enfermeras como yo que trabajan en salud sexual desconfían de otorgar al gobierno un mayor control sobre los cuerpos de las mujeres y, hasta que no se despenalice el trabajo sexual, las mujeres no podrán determinar completamente quiénes son y cómo se ganan la vida.

Más que nada, a las enfermeras se les enseña que la mejor manera de preservar la salud es escuchar las experiencias de los pacientes.

Necesitamos escuchar a las trabajadores sexuales actuales y asegurarnos de que estén lo más seguras posible. No esperaremos a que la ley cambie para proteger su bienestar, pero no debemos ignorar la evidencia que respalda el cambio y las voces de quienes más nos necesitan.

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Trata vs. prostitución: una confusión deliberada

 

Por María Galindo

miércoles, 22 de mayo de 2019

https://www.paginasiete.bo/opinion/maria-galindo/2019/5/22/trata-vs-prostitucion-una-confusion-deliberada-218709.html#!

 

Después  que se descubriera que la Policía violaba continuamente a una mujer recluida; después que el Comandante de la Policía de Santa Cruz había sido un delincuente con uniforme; después que se destapara lo que ya sabíamos, que los exámenes para la Academia de Policías se venden, vienen a contarnos la triste historia de la trata de personas, en las que ellos, los policías, habían sido los héroes salvadores.

Dice la Policía que ha rescatado menores de edad en El Alto y que la red la manejaba otra menor llamada Perucha, que dice que con 16 añitos comandaba la red y lograba sacar chicas inclusive a Perú.

Periodistas ignorantes que desconocen las leyes, que no preparan sus programas, en tiempos en los que basta con la pinta y la sumisión para conducir un programa de televisión, los dejan contar la historia sin hacer ni una sola pregunta lógica, inteligente o mínimamente indagatoria.

La Policía no rescata menores; persigue menores. Cuando “logran” sacar de un prostíbulo a una mujer indocumentada que quieren suponer que es menor, la insultan, la criminalizan y la encierran hasta que alguien se presente a dar garantías o, directamente, la extorsionan para sacarle plata después de haberla prontuariado, como indicaban las normas del siglo XIX: foto, huellas y nombre.

El delito que persigue la Policía es el de ser pobre. Jamás ha caído en manos de la Policía un proxeneta, porque lo que hace la Policía es proteger a los proxenetas. Los maleantes de la frontera peruano-boliviana son los policías de Migración que roban, intimidan, cobran coimas y cometen todo tipo de tropelías, bajo el amparo de las autoridades del Ministerio de Gobierno.

Pasa otro tanto de lo mismo en las otras fronteras terrestres del país. La lista de proxenetas de El Alto la tiene la Policía, al punto de que cuando me presente para denunciar no me tomaron las declaraciones porque la oficial investigadora estaba estresada, no había dormido toda la noche y no estaba en condiciones de tomar mis declaraciones.

Por atreverme a presentar denuncias contra los proxenetas de El Alto tuve que salir escoltada por la propia Policía para que no me mataran, pero sin prestar mi declaración porque no les dio la gana.

La prostitución no es un delito y la Policía ha perdido toda jurisdicción sobre la prostitución desde el año 2000, cuando la Defensoría del Pueblo, a cargo de Anita Campero le quitó el derecho de registrar a las compañeras.

No tienen nada que hacer con prostitución, no pueden revisar carnets sanitarios, no pueden pedir el Carnet de Identidad porque no tienen ninguna competencia sobre el tema.

La Policía lo que hace es utilizar el tema de la prostitución para buscar lavar su imagen, utilizando a las compañeras como pañuelo en el que intentar en vano limpiarse la cara.

Prostitución y trata de personas no es lo mismo, pero se lo confunde deliberadamente.

Se ha montado una falsa imagen de la trata de personas. Las mujeres que están en prostitución, y también las más jóvenes, no están bajo una figura de trata, sino bajo una figura de desempleo, y pobreza. Digan lo que digan no hay trabajo y menos para las mujeres, y menos aún para las mujeres madres. La prostitución es una opción que toman muchas mujeres, porque además las condiciones de violencia y acoso sobre ellas son muy parecidas dentro de la prostitución como fuera de ella.

Las mujeres no caen en la trata como caen las moscas en una trampa, las mujeres,  y especialmente las más jóvenes, crecen huyendo de la violencia que han vivido sus madres. Crecen huyendo de la sobrecarga de responsabilidades de una vida asfixiante. Crecen huyendo de los violadores que tienen en sus casas. Es en la huida donde los proxenetas aprovechan el vuelo para atraparlas y cortarles las alas. La historia de la trata que venden los espots de televisión es falsa; el peligro mayor para una mujer está en su casa y por eso ella misma toma la primera oportunidad para huir de ese infierno, y en ese contexto la prostitución también es una opción valida y posible.

Lo que nos está contando la Policía es el cuento del tío para confundirnos. La teniente Coca debe ser investigada y los burdeles autogestionarios deben recibir su licencia de funcionamiento para que los proxenetas dejen de lucrar con los cuerpos de nuestras hermanas.
 

María Galindo es miembro de Mujeres Creando.

 

Barcelona es también sus trabajadoras sexuales

Por Miquel Missé

Sociólogo, activista trans y miembro del Eje de Feminismos y LGTBI de Barcelona en Comú.

11 de mayo de 2019

https://blogs.publico.es/otrasmiradas/20144/barcelona-es-tambien-sus-trabajadoras-sexuales/

 

Muchas personas piensan que no vale la pena responder a una nueva provocación del movimiento abolicionista, que eso les da más bombo, que no es estratégico. Pero a pesar de eso algunas y algunos activistas de Barcelona hemos decidido que sí, porque nos hemos hartado de la impunidad de su beligerancia y de la complicidad que suponen nuestros propios silencios. Cuando hace unas semanas leímos que un convoy de activistas abolicionistas venía hoy, 11 de mayo, en procesión desde lugares distintos del Estado a nuestra ciudad, anunciando que se pasearían por las calles donde se ejerce el trabajo sexual a decirle a nuestras vecinas que ser puta no está bien y que hay que hacer desaparecer esa lacra de nuestras calles, alguna gente decidimos decir basta. Definitivamente basta.

Las trabajadoras sexuales son nuestras vecinas, son parte de nuestra comunidad, son nuestras amigas, son a veces nuestras hermanas, nuestros compañeros de piso, son las otras madres del parque o las que se manifiestan por otras causas. Son también esta ciudad, una ciudad que debemos mantener firme frente al acoso, la estigmatización, la criminalización, la victimización y demás estrategias que tienen como objetivo anular su voz. Y a pesar de saber todo esto, las hemos dejado en la estacada muchísimas veces frente a la violencia y los insultos de un movimiento que se jacta de venir a salvarlas. Salvarlas aunque tengan que barrerlas de las calles, salvarlas aunque tengan que amordazarlas para no escuchar lo que están diciendo. Abolir la prostitución aunque eso implique abolir la autonomía de todas esas mujeres y hombres que han decidido ejercerla.

Por todo esto, muchos movimientos, colectivos, entidades y activistas de Barcelona nos hemos unido para decir que aquí no son bienvenidas iniciativas como esta manifestación abolicionista estatal en el comunicado “Barcelona. Ciudad Pro-derechos”. No en nuestra ciudad, en nuestras calles, en nuestras plazas. No contra nuestras vecinas y vecinos cuyo único delito es su agencia para decidir como van a sobrevivir económicamente. Por todo eso más de 100 organizaciones feministas, LGTBI, migrantes y de derechos humanos y más de 300 activistas de la ciudad dicen hoy basta.

Escribo para compartir aquí algunas ideas para quienes todavía dudansobre si vale la pena mojarse con la que está cayendo. Porque sí, está diluviando, y los movimientos en defensa del trabajo sexual están aislados bajo la lluvia. Así que bajemos a la calle de una vez, con nuestros paraguas rojos, y comprometámonos con esta lucha.

El tono. Hace tiempo que las organizaciones abolicionistas de la prostitución dejaron de plantear un debate político real para instalarse en una campaña de acoso y derribo contra cualquiera que formulara críticas a su argumentario. Acoso a las y los activistas que defienden el derecho a ejercer el trabajo sexual y acoso a las representantes políticas que buscan fórmulas para establecer esos derechos mediante políticas públicas. Difamaciones, insultos, troleo en redes, publicación sin consentimiento de datos privados. Eso hace tiempo que no es un debate. No normalicemos actitudes totalmente inaceptables en un debate político democrático. Para empezar porque no se deja espacio al activismo que reivindica más derechos en el trabajo sexual para exponer sus posiciones. Las putas solo merecen ser escuchadas si es para nombrarse como víctimas. Pero cuando alzan la voz para reclamar más derechos, entonces son unas colaboracionistas del patriarcado financiadas por las mafias. Abandonemos ya el mantra de que éste es un debate eterno e irresoluble del feminismo. No lo es. Se resolverá con consensos, propuestas y escucha. Pero depende de nosotras y nosotros sacarlo del hastío en el que se encuentra. Y vamos tarde.

Llegará.  Ahora que hemos entendido que es fundamental defender los derechos de las trabajadoras internas, a las camareras de pisos, a las trabajadoras del ámbito doméstico y del cuidado, estoy convencido de que es ahora el momento también de las trabajadoras sexuales. De combatir el estigma de puta, de apostar por su profesionalización para lograr su empoderamiento, de asegurar derechos laborales y sociales para una pensión digna, el paro o una baja médica. ¿Si no es ahora, cuando? Más allá de eso, los derechos de las trabajadoras sexuales son una conquista que nos beneficia a todas las personas. Dice algo enormemente positivo de nuestra sociedad y es que creemos de verdad en la agencia y en la libertad de la gente por encima del paternalismo y el asistencialismo.

Los derechos laborales y sociales en el trabajo sexual llegarán. No tengo ningún atisbo de duda.  Supongo que cada uno y cada una deberá preguntarse en qué lugar quiere estar durante el proceso. ¿En qué lugar quiere estar cuando le pregunten qué hacía cuando en nuestro país se demonizaba el trabajo sexual, cuando se negaba la presencia de activistas en los debates, se las expulsaba de las manifestaciones, y se las perseguía con multas, ordenanzas o demás promesas de salvación?

Y las alianzas. Siento que los movimientos LGTBI pero especialmente los movimientos trans nos hemos comprometido demasiado poco, demasiado tímidamente, con estas reivindicaciones y es inexplicable. Si yo puedo ser un activista trans es porque hace 30 años mis compañeras trans trabajadoras sexuales se organizaron para visibilizar esta posibilidad de existencia. Aquí en Barcelona, la primera asociación de personas trans que se organizó, en la década de los ’90, fueron compañeras trabajadoras sexuales trans que  frente al estigma de sus identidades y también de sus trabajos alzaron la voz. Nuestro movimiento no estaría donde está si no fuera por Beatriz Espejo, Norma Mejía, Natalia Parés y tantas otras que no dudaron un segundo en afirmar con dignidad que la transexualidad no era nada monstruoso y que el trabajo sexual era una forma de subsistencia digna y merecedora de derechos. Pero parece que se nos ha olvidado todo en nuestra euforia colectiva de banderas y siglas. Y no podemos permitirnos eso. El empoderamiento de nuestras comunidades no puede permitirse dejar a nadie atrás. Y así está siendo. Es preocupante que la cuestión del trabajo sexual ya no forme parte de la agenda política de nuestros movimientos. Este año especialmente, en el que se cumplen 50 años de la revuelta de Stonewall en las calles de Nueva York, veremos cómo se enarbola esa causa para el decorado de todos los Orgullos. Pero lamentablemente, aunque la luchas de las y los trabajadores sexuales es inseparable de esa revuelta, 50 años después somos capaces de celebrarla sin ni siquiera nombrarla. Reivindicamos a Marsha P. Johnson y a Sylvia Rivera pero solo por su estética radical que nos reconcilia con algo que fuimos.  Como si nos diera igual el hecho de que sus vidas serian hoy igual de precarias que entonces. Es injusto, es problemático, pero estamos a tiempo de recuperar esas reivindicaciones si lo decidimos ahora. Hagámoslo. Los derechos de los y las trabajadores sexuales tienen que ser parte de la agenda política de las luchas LGTBI o realmente no estaremos a la altura de la transformación social que ellas prometieron.

 

Patsilí Toledo: “El abolicionismo favorece la explotación sexual”

 

Un centenar de entidades secundan un manifiesto que reclama no estigmatizar ni criminalizar a un colectivo ya de por sí vulnerable

 

REDACCIÓN CRÓNICA GLOBAL @cronicaglobal

11 de mayo de 2019

https://cronicaglobal.elespanol.com/vida/abolicionismo-prostitucion-explotacion-sexual_243993_102.html

 

Patsilí Toledo, una de las impulsoras del manifiesto contra la explotación sexual ‘Barcelona ciudad pro-derechos’ / UB

 

Patsilí Toledo es una de las impulsoras del manifiesto contra la explotación sexual Barcelona ciudad pro-derechos, al que se han adherido un centenar de entidades. Un texto que defiende a los que deciden ejercer la prostitución y alerta contra el uso electoralista de la marcha abolicionista que se organiza a escala estatal y que se celebrará enBarcelona. “Activistas, movimientos feministas y vecinales nos hemos unido para manifestar que esta es una ciudad en la que pedimos que se vele por los derechos de las mujeres. De las que ejercen la prostitución de manera voluntaria y también de las que son víctimas de trata”, explica aCrónica Global. Además, esta doctora en Derecho por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) advierte que “el abolicionismo de la prostitución favorece la explotación sexual”.

Estigma

“Las que hemos promovido este documento hemos hablado mucho del discurso que simplifica las perspectivas feministas ante los trabajos sexuales. No hay un único feminismo que sea abolicionista”, sostiene. El texto critica la deriva autoritaria que toma cierto activismo al no respetar a los que de manera libre escogen ser trabajadores sexuales, y pide no estigmatizar más a un colectivo ya de por sí “muy vulnerable”.

Toledo, que es miembro del colectivo Novembre Feminista, denuncia que las posturas abolicionistas contribuyen a “criminalizar a las mujeres”, aumentan el riesgo de clandestinidad, y de explotación. “Lo que nos mueve a impulsar el manifiesto es que se respeten los derechos humanos de todas las personas que ejercen un trabajo sexual”, reivindica, y también que “se persiga las mafias que se enriquecen con la explotación de las mujeres”.

Trata de personas

“Tiene que ver con la clandestinización de la inmigración. Si el Estado cierra las fronteras, tenemos a personas más vulnerables ante mafias y traficantes que las explotan. No podemos hacer un discurso vacío en el que solo hablemos de prostitución sin hablar de la ley de extranjería. Muchas víctimas de trata están sufriendo las consecuencias de políticas y leyes que supuestamente están para defenderlas”, denuncia esta activista.

Trabajadoras sexuales

En ocasiones, se rechaza la prostitución porque se vincula a la totalidad de trabajadores sexuales con víctimas de explotación. “Esta es la perspectiva de los organizadores de la marcha abolicionista. Niegan que las mujeres tomen esa decisión. Y las acusan de forman parte del lobbyproxeneta, como acusaron al colectivo feminista Ca la Dona”, explica. No se puede meter en el mismo saco la trata de personas y el trabajo sexual. No solo hay mujeres en la calle, hay trabajo online, telefónico; muchas formas”, explica.

“Entender que todo es lo mismo; no solo es un discurso falso, sino interesado políticamente. Los discursos abolicionistas están en auge en algunos países de Europa. Los Gobiernos promueven leyes que, supuestamente, penalizan a los clientes –como el modelo sueco– que, en la práctica, hacen desaparecer la prostitución de la calle. Y eso, para mucha gente es muy agradable, porque no quieren ver a la personas racializadas, a las mujeres inmigrantes africanas en la calle”. ¿Qué sucede? “Hace que las mujeres estén explotadas, pero de manera clandestina“.  Razón por la que este tipo de discursos, señala esta activista, los aprovechan los que tienen “una agenda más racista”, y lo que consiguen este tipo de políticas es que los trabajos sexuales se llevan a cabo de manera oculta y eso beneficia a las mafias.

Xenofobia

“El discurso contra la trata es que el utilizan los Estados que no quieren más inmigración. El argumento a favor de prohibir la prostitución se utiliza para intentar frenar las llegadas”, explica. Unos intereses que no están, en absoluto, enfocados al bienestar de las mujeres. Toledo explica que es lícito y lógico que exista un debate sobre si es positivo o no que exista la prostitución, pero también señala que existen intereses políticos tras esa postura: “Los discursos xenófobos se aprovechan del abolicionismo de la prostitución”.

Pone como ejemplo Estados Unidos. “Uno de los pilares de la política exterior es la lucha contra la trata, porque significa lucha contra la inmigración”, sostiene. ¿Aquí pasa lo mismo? “Mientras más bloqueas la migración puedes recubrirlo de una pátina de inocencia diciendo que es lucha contra el tráfico de personas”, sostiene.

Explotación sexual

Algunas de estas mujeres que sufren explotación sexual en España “están encerradas en Centros de Internamiento para Extranjeros (CIEs) y las deportan”, critica. “Venden que las salvan y, en ocasiones, esas mismas mujeres, contactan de nuevo con una mafia para regresar a nuestro país”, sostiene.

“El problema central está relacionado con la migración, porque la ley de extranjería favorece la proliferación de mafias”, explica. Una problemática que va más allá de estar a favor o en contra del trabajo sexual. “Tenemos un problema muy grave, y esta postura abolicionista que dice que toda prostitución es explotación es muy útil para los discursos antiinmigración”, subraya.

Mujeres clandestinas

¿Cuál es la situación que las lleva a ejercer la prostitución? Ese es el problema de raíz que se debe combatir. “Una mujer sin papeles, una mujer clandestina, indocumentada, es mucho más vulnerable a la explotación que no una de aquí”, sostiene.

“Cuando los problema son complejos, no podemos aplicar soluciones fáciles. Y el abolicionismo es un discurso fácil, y no incluye matices. Dicen la prostitución es muy machista, y entonces estamos en contra y así se nos escapan muchas cosas. Primero es muy importante escuchar a la gente que está viviendo esta situación, no se trata de discutir si la prostitución es machista o no, eso lo podemos abordar desde un debate teórico, pero a pie de calle, uno ve como la explotación afecta a las mujeres y la complejidad que conlleva”, relata Toledo.

Feminismo inclusivo

Esta profesora de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) reivindica unfeminismo inclusivo, en el que existan posturas diferentes acerca de la prostitución. “Es necesario garantizar los derechos de las mujeres”, revindica, “y sobretodo luchar contra la estigmatización ”.

 

Barcelona Ciudad Pro Derechos

 

Todas las mujeres, todos los cuerpos, todos los derechos, todos los días

 

https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSeIuCwyh7BGf3m5ZyMqKAZNWDFFpEOa_g4by4cu4YHT1J3XMw/formResponse

 

Més de 110 col·lectius i entitats ja s’han adherit!
ACATHI
Actuavallès
Grup AFIN de la UAB
Almena Cooperativa Feminista
Cooperativa l’Apòstrof, SCCL
ARA Associació de Serveis i Formació Socioeducativa.
Assemblea de la Kasa de la Muntanya
Associació CA LA DONA
Associació GOGARA
Associació Hèlia
Atc llibertat
Colectivo Al hanan. Acciones contra la exclusión. Barcelona.
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ARSU
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Asaupa’m
Assamblea Feminista de Gracia
Assemblea feminista La Filadora del Poblenou
Assemblea Feminista de Sants
Atzagaia
Ateneu Llibertari de Gràcia
Ateneu La Zitzània
Averlasailas Teatrodeloposible
La Bonne
Bilgune Feminista
Calala Fondo de Mujeres
Can Masdeu
C.A.M.P.A
CATNPUD. Xarxa Catalana de Persones que Usen Drogues
Cooperativa Candela, acció comunitària i feminista sccl
Las Ciclobollos
La Ciutat Invisible, SCCL
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Col·lectiu i fons feminista, LGTB i queer a Can Batlló
EL ALETEO DESEQUILIBRADO de CONTRABANDA FM
Associació Ciutadana Anti-sida de Catalunya
Cooperacció
Associació Cooptècniques
CGT UB
Creación Positiva
Cultura Trans
Comitè 1r de Desembre
Dones Llibertàries
Dones x Dones
Associació de Drets Sexuals i Reproductius
Editorial Virus
Associació Cultural el Raval – El Lokal
Eje de Precariedad y Economía Feminista de Madrid
Entrepobles (Barcelona)
Escola Bollera
Espacio del Inmigrante
FAGC
Fem Bandada
Feministes Indignades
FLG Associació de Famílies LGTBI
Fundació Àmbit Prevenció-Servei Àmbit Dona
Fundació Aroa
Fundació ICEERS. International Center of Ethnobotanical Estudies Research and Services
Fractalitats de la Investigació Crítica de UAB
Front d’Alliberament Gai de Catalunya (FAGC)
GAIS POSITIUS
Gatamaula. Col·lectiu de dones feministes
GENERA – Associació en defensa dels drets de les dones.
GENEREM
Grup de dones Artemis de Santa Coloma de Gramenet
Hèlia
Federació D’Altres Activitats de la IAC (Intersindical Alternativa de Catalunya)
Fundació Socialisme sense fronteres
IAC-FAA
JIS Joves per l’ Igualtat i la Solidaritat
La Brotada, Assemblea Feminista de Vallcarca
La Electrodoméstica
Las Bajas Pasiones
Asociación cultural “Las Mirillas”.
LesBiCat
Liquen Data Lab – Consultoría feminista & Data Lab & Design Justice
Luciérnagas Arte en Acción
Marikas Llibertàries Transfeministes de BCN
Marxa Mundial de Dones Catalunya
Masala
MEDEAK
METZINERES “Entorns d’aixopluc per dones que usen drogues, Sobrevivint violències”
Associació La Morada
Mujeres Palante
Mujeres Migrantes Diversas
Mujeres Cannábicas
Negreta Feminista
(N)O.M.A.D.A.S – oficina migración y atención a la diversidad afectivo sexual
Novembre Feminista
Observatori Contra l’Homofòbia (OCH)
Post-Op
Precarias Empoderadas
Projecte Vaca, Asociacio creadores esenciales
Projecte X
Prostitutas Sevilla
Putas Libertarias Raval
REMA. Red de Mujeres Antiprohibicionistas
Assemblea Revuelta Trans
Secció Sindical CGT CCMA
SIDA STUDI
Simbiosis Kolective
Sindicato Lab
Stop Sida
SUDS – Associació Internacional de Solidaritat i Cooperació
Tamaia
Talaiar salut. Psicoanàlisi
Espai de Salut de la Teixidora (Col.lectiu)
Asociación T.I.C.T.A.C. , Taller de Intervenciones Críticas Transfeministas Antirracistas Combativas
TekillArt Fanzine
Asamblea Transmaricabollo de Sol
Tribade
Sindicato popular de Vendedores Ambulantes de Barcelona
Unitat PSICOGÈNERE. S.P.L. Facultat de Psicologia. UAB
XADUD. Xarxa de Dones que Usen Drogues
Xarxa de Consum Solidari
Xarxa Feminista
Xarxa DDiPAS
I més de 350 persones!
Abraham Mesa Barroso Activista Marika Transfeminista, integrante del Movimiento Marika de Madriz (MMM)
Adriana Irurita González
Adriana Nicosia
Adriana Rosa Kaplan Marcusán Cátedra de Transferencia del Conocimiento, Directora Fundación Wassu-UAB
Adriana Sabaté Muriel educadora social i activista feminista
Àfrica Garcia-rincón Activista feminista de Sindillar
Agnès Vayreda Duran Docent UOC, Grup de Recerca MEDUSA
Alba castro Educadora social
Alba Garcia Sanchez Activista Feminista i Sindicalista
Alba Gràcia Martínez Militant anarcofeminista
Albert Recio Andreu Professor de la UAB, Revista Mientras Tanto
Alec Tosquella Alvarez Activista
Alejandra Outomuro Metgessa
Alejandro Forero Cuellar Professor Dret Penal i Criminología, i Dret Internacional Públic i Relacions Internacionals UB
Alexandre Guillamon Lloret Coordinador de Entrepobles, Activista Social y DDHH
Alicia Cobo Peña activista veina
Alicia Dujovne Ortiz Escriptora
Alicia Rodriguez Activista
Alicia Sanchez Advocada
Amaia Peralto Treballadora Social
Ana Fábregas Martínez Activista
Ana G. Aupi Poeta Feminista
Ana Hernando Atorrasagasti miembro de la Asamblea Feminista de Madrid
Ana Mª Rivas Rivas Docent de la Universitat Complutense de Madrid
Ana Mañas
Ana Montero Novembre Feminista
Ana Nicolás Garrido Vecina
Ana Ramos Activista e integrante del colectivo antirracista Repensandones
Ana Varela Mateos Inspectora de Trabajo y Seguridad Social
Andrea Nunes Brions
Ángel J. Gordo López Docent Universitat Complutense de Madrid
Ángeles Poves Vecina
Anna Cervera Veïna de Barcelona
Anna Gabarró Sindicalista i feminista
Anna Jódar Corredera Feminista y educadora
Anna Miñarro Professional
Anna Moreno Integrant d’un col.lectiu
Anna Moreno Gómez Activista
Anna Romaguera Martinez de Castilla Integradora social a la fundacio ambit prevencio
Anna Sala Vila
Antoni Folguera Bonjorn Mestre
Antonia Raya Tena
Apen Ruiz Activista Feminista i Docent
Araceli Aiguaviva Baulies
Ares Batlle Manonelles activista feminista i investigadora predoctoral en criminologia feminista a la Universitat Pompeu Fabra
Ariadna Cases Treballadora sexual
Aura Roig Forteza Directora de Metzineres
Barbara Biglia Professora de la Universitat Rovira i Virgili
Bárbara Ramajo Membre de Bollos en Teoría
Bart Bloem Herraiz Activista por los derechos trans, integrante del Bloque Andaluz de Revolución Sexual, vecine de la ciudad de Bcn
Bart López Activista
Beatriz San Román Sobrino
Beka Iglesias (Calafou) Integradora Social.
Bel Olid Escriptora
Belén de la Rosa Fisioterapeuta,terapeuta gestalt trabajadora se educación y activista Q
Betlem Cañizar Bel Activista Feminista
Brigitte Vasallo
Carla Molina Fort trabajadora en el ámbito de Drogas y Género en el barrio del Raval
Carla Secondi Veïna de Barcelona
Carme Alemany Sociòloga
Carme Ambròs Ceron activista i veïna del Raval
Carme López
Carme Murias
Carme Porta Abad
Carmen García Vara Jubilada
Carmen Romero Bachille Feminista i professora de la Universitat Complutense de Madrid
Carolina Álvarez Rossat Fundación Wassu-UAB
Carolina Egio Artal Activista
Cecilia Carrillo activista veïnal a 9 Barris
Chiara Dalla Vecchia XADUD
Cinta Tort – Zinteta Artista i artivista feminista
Clara Fernández Psicóloga y educadora pro-derechos
Clarisa Velocci Activista Pro Drets
Claudia Conde Fisas veïna
Consuelo Álvarez Plaza Profesora Universidad Complutense de Madrid
Conxa Regañó
Coral Cuadrada professora de la URV
Cristina Conde Eujen Activista veïna
Cristina Fernández Bessa
Cristina Garaizabal Elizalde
Cristina Hernández Filósofa
Cristina Sanchez Edo veïna
Dámaris García Carbonell Activista Feminista
DANIEL PARDO RIVACOBA Vecino
Daniel Raventós Panyella professor de la UB y editor de Sin Permiso
David Casassas Marquès Professor Sociologia de la UB
David Jiménez Militant marika
Deborah Maire
Diego Marchante
Dolo Pulido León Activista feminista i personal d’administració i serveis de la Universitat de Barcelona
Edurne Jiménez Pérez activista, educadora i investigadora feminista
Elena Longares Hernández
Elia Martínez-Cava Carrasco Veïna feminista de Sants
Elisa Arenas Lopez trabajadora social
Elisa Felip Feminista y anarcovegana
Elisabet Almeda Samaranch Catedratica Sociologia Universitat de Barcelona
Empar Pineda Erdozia
Encarna Bodelón Professora de Filosofia del Dret
Encarna Laza Izquierdo Feminista, Técnica Sanitaria en el sistema públic de salut
Esperanza Aguila Ducet Infermera i activista feminista
Estrella Pineda Menor Activista veïnal
Estrella Ramil Paz Feminista
Eva Abril Chaigne Activista Cuir
Eva Fernández Antropóloga, activista feminista i veïnal
Fabiola Romera Rodríguez veïna
Fina Rubio Presidenta de Surt. Creu de Sant Jordi
Flavia Anconetani
Francesc Matas Salla Estrateg i activista.
Francesca Malloci Vecina activista
Gabriela Serra Frediani Activista Social
Gabrielle Royant Activista feminista pro derechos
Gal·la Llobet PiquerC
Garazi Rodríguez proyecte Metzineres
Gemma Torres Delgado Historiadora
Gerard Coll-Planas Director del Centre d’Estudis Interdisciplinaris de Gènere. Universitat de Vic
Glòria Roig i Gimenez Dones x Dones i Feministes per la Independència
Gracia Trujillo socióloga y activista feminista queer
Griselda Piñero Delledonne Jubilada
Helena Nuviala de Miguel Activista feminista
Iñaki Rivera Beiras Director de l’Observatori del Sistema penal i els Drets Humans de la Universitat de Barcelona
Inés Massot professora titular Departament MIDE, Universitat de Barcelona
Irene Zapata Rubio
Isabel Carreras Molina feminista, dona lliure
Isabel Holgado
Isabel Moga Sampere Metgessa Jubilada
Isabel Muntané activista
issa archs aunion activista
Itsasne Gaubeca Vidorreta Sociòloga
Itziar Ziga Escritora y feminista
Janet Mérida Treballadora Sexual
Jara Henar delegada a Catalunya de l’ONG Alianza por la Solidaridad
Javier Sáez Activista lgtb y feminista
Joan Bover i Alonso. aturat i simpatitzant de Entrepobles.
Joan Font Perez Associació DEMÀ
Joana Garcia Grenzner Periodista
Joana Garcia Grenzner Periodista i activista feminista
Joaquim Roqueta Manen Activista
Jokin Azpiazu Carball profesor e investigador de la Universidad del Pais Vasco
Jokin Azpiazu Carballo Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU)
Jordi Arcarons Bullich Catedràtic d’Econometria, Estadística i Economia Aplicada UB
Jordi Bonet Martí Professor Universitat de Girona (UdG)
Jordi Ferré Virgili Economista Jubilat
Jordi Muñoz i Burzon mestre
Josefa Calbet Monserrat
Josefina Jiménez Betancor
Josep Maria Moragriega Andrés Docent
Juan Diego Ortega Persona
Juanjo Lavergne Integrante Colectiu RidersxDerechos
Judith Juanhuix Gibert Presidenta de Generem
Júlia Abelló Vilalta Antropòloga feminista, tècnica d’inclusió i gènere
Julia Montilla Campillo Trabajadora Cultural
Júlia Ojuel Médica de família feminista
Karla Arranque Candal Socióloga
Koldo Arostegui Bailarín
Laia Alsina Periodista
Laia Fargas Fursa Activista en la Defensa dels DDHH
Laia Otero Serrado Veïna
Laia Rossich psicòloga experta en l’abordatge de les violències masclistes
Laia Serra Perelló Advocada
Laura Labiano Ferré Militant de l’esquerra independentista i activista pro-drets
Laura Macaya-Andres Militant anarcofeminista i especialista en atenció a violències de gènere.
Laura Viladevall Corominas Activista
Lidia Sandalinas Félez Feminista, sindicalista de CCOO, sòcia de Ca la Dona, activista de Novembre Feminista
Lola Badenes Antropòloga, activista feminista
Lola Benítez Méndez
Lola Blesa Activista
Lorena Garrido Jurista
Lourdes Ponce Noria Activista Veïnal i dels Drets de les persones migrades
Lucía Egaña Rojas Artista visual y docente del Programa de Estudios Independientes del MACBA
Lucía Estrella Serra
Luis Royo Muñoz
Luis Villegas Negró activista y trabajador social (Stop Sida)
Lupicinio Íñiguez Rueda Profesor
M Carme Navarro Cardenete Activista feminista
M. Carme Catalan Piñol Transfeminista Antirracista Combativa
M. Dolores Fumanal Laplana. Professora jubilada, feminista
M. Gabriela Serra Frediani Activista social
M. Pilar Martín Bonaga Integrant col.lectiu
M.Carme Folguera Bonjorn Veïna
Mairê Costa de Carli
Mamen Briz periodista y activista pro derechos
Manuel Miguel Sepúlveda Profesor de artes plásticas y audiovisuales
Mar Zapata Integrante de un colectivo
Marcela Lamas Gomez Individual
Margarita López Carrillo Documentalista de salut
Margarita Sanchez Romeo Soc activista
Margot Pujal i Llombart Professora de la UAB
Mari Carmen Fernández Molina
Maria Antonia Arnau activista social a Gràcia i en defensa dels DDHH
Maria Barcons Campmajó Doctora en Dret – investigadora del Grup de recerca Antígona (UAB)
Maria Berzosa Activista feminista
Maria de la Fuente consultora
María Dolores Juliano Corregido Professora titular jubilada Antropologia UB
Maria Feliu i Gil estudiant i educadora
Maria Ginard Rodríguez tècnica auxiliar d’igualtat i activista feminista (membre del col.lectiu Fúria Feminista)
María Isabel Jociles Rubio Docent Universitat Complutense de Madrid
Maria Jesús Núñez González Treballadora de la UB
Maria Llopis
Maria Lopez Ruiz Activista Feminista
María Luisa Maqueda Abreu Catedrática de Derecho Penal de la Universidad de Granada
Maria Mateu Soc veïna i activista
Maria Morales Armayones
Maria Morales Codina Artista
Maria Moron Martin activista feminista
María Palomares Arenas Cabral
Maria Rodó de Zárate investigadora i activista feminista
María Rodriguez Metzineres
Maria Rosa Dalurzo
María Royo Díaz
Maria Teresa Cocciarini
Maria viñolo berenguel Activista
Marielle Paon Veïna
Marisa Cebrian Batalla Infermera
Marisa Iglesias Vila professora de Filosofia del Dret de la Universitat Pompeu Fabra
Marisela Montenegro Universitat Autònoma de Barcelona
Marta Busquets Gallego Derecho, género y salud
Marta Carrera Plans Activista Feminista i en Defensa de la Salut Pública
Marta Castro Zaera
Marta Farrés Anglada Activista feminista i educadora
Marta Jorba Investigadora en filosofia a la Universitat del País Basc (UPV/EHU) i activista feminista.
Marta Morató Contreras
Marta Padrós Castells Professora de la UAB
Marta Padrós Castells Integrant d’un col·lectiu
Marta Ruiz de Arcaute Naudí Costurera
Marta Sales Romero Educadora i activista feminista
Marta Villar Sexòloga feminista
Martí Caussa Calvet Redactor de la revista Viento Sur i activista de Stop mare mortum
Mercè Claramunt Bielsa Advocada
Mercè Compte Martínez Espai feminista de Sants
Mercè Espelleta actriu actriu
Mercè Fernàndez activista feminista
Mercè Meroño Salvador coordinadora del servei Àmbit Dona del Raval.
Mercè Molina Garcia Advocada
Mercè Nebot Ventura
Mercè Otero Vidal Docent. Creu de Sant Jordi
Mercè Redón Zorita mestra persones adultes jubilada
Merce Tafalla Veina
Meri Rodríguez Lourenço proyecto Metzineres
Miquel Àngel Garcia Àlvarez No
Miquel Missé Activista trans i sociòleg
Mireia Foradada Villar Investigadora i activista feminista
Mireia Redondo
Miren Etxezarreta Economista. Profesora jubilada
Miriam Aleman Calatayud Activista Feminista
Miriam Alemany Gómez Professora Licenciada en Comunicació i documentació, jubilada de Formació Professional
Miriam Sol i Torelló
Miriam Solà Activista e investigadora feminista
Mistress Nereida
Mistress Nicole
Monica Penas Activista feminista i sindicalista
Mónica Redondo Professora de matemàtiques i activista transmaricabollo
Monica Vargas Collazos Activista Social
Mónica Viviana Muro Activista
Montse Milà Estrada Treballadora Social i Activista Veïnal
Montse Puig Garrido Pedagoga i clown
Montse Vila
Montserrat Ballart Macabich
Montserrat Benito Soriano Activista Feminista i en defensa dels Drets humans
Montserrat Cervera Rodon Activista Feminista
Muntsa OV activista feminista
Nadina Bértolo Sanjuan Deseñadora gráfica
Nagore García Fernández Investigadora i activista feminista
Nagore Iturrioz Profesora
Natalia Esberti activista ddhh.
Nati Murguialday feminista
Natxo perez Veí
Nerea Abella Pinto
Neus Llop Rodríguez Educadora social y parte de LiquenDataLab
Neus Moreno Sáenz activista feminista i sindicalista
Nizaiá Cassián Yde
Noemí Elvira Marín Feminista
Noemi Parra Abaúnza Activista feminista y profesora asociada de la ULPGC
Nora Ancarola Artista Visual
Nora Miralles Periodista i investigadora en gènere i conflictes
Norma Falconi Fabara Papeles para Todos y Todas
Núria Balada Cardona Presidenta de l’Institu Català de les Dones i del Consell Nacional de Dones de Catalunya
Núria Casals Feministes per l’independència
Núria Escudé Massip Feminista
Núria Sadurní Balcells Investigadora psicosocial i activista feminista
Núria Vergés Bosch Investigadora Sociòloga Feminista
Olga Sahún Activista
Oriol Alfambra Serrano Riders X Derechos i IAC
Pam Rodríguez Pérez coordinadora de servei d’atenció especialitzat en violència de gènere
Patri Bert
Patricia Gonzalez Prado Profesora Master Interuniversitario de Estudios de Género, Mujeres y Ciudadanía, Universidad Autónoma de Barcelona
Patrícia Martínez i Àlvarez Historiadora i Feminista
Patsilí Toledo Vásquez Docent UPF i integrant del Grup de Recerca Antígona de la UAB
Pau Canals Activista Marica i Investigador psicosocial
Pau Pérez Professor
Paul B. Preciado Filósofo y Activista Trans
Paula Arce Becerra professora UAB i Membre de l’Associació Catalana per a la Defensa dels Drets Humans
Paula Ezkerra Delegada sindical de la sección sindical de trabajo sexual de IAC-FAA
Paula Rodríguez. Educadora Social
Paula Sánchez Perera activista e investigadora
Pauline Ezkerra activista y vecina
Pilar Díaz García-Mauriño
Pol Galofre Molero
R. Lucas Platero Méndez Profesor de Intervención Sociocomunitaria, Comunidad de Madrid
Rafaela Subías de la Fuente
Raquel Rey Blanco Activista
Raquel Sánchez García
Raúl Quiroz Barreto Jubilado
Ricard Martínez i Muntada treballador de la UAB
Rocío Medina Martín Professora Filosofía del Dret (UAB), Grupo Antígona
Rommy Arce Legua Militante anticapitalista
Rosa Bofill
Rosa Isart Margarit Auxiliar d’arxiu i dramaturga
Rosa Lázaro Castellanos vecina
Rosa María Armario Grau ASIHD
Rosa Maria Palencia Villa. Periodista i professora UAB
Rosa Mestres Núñez Sóc veïna integrant d’un col·lectiu
Rosa Miró Rodríguez Feminista de l’economia social
Rosa villanueva maurell Soc veïna
Rosalia Molina professora i feminista
Rosalia Molina Activista de Dones Llibertaries de Cgt
Rosario Galarza
Rosario Galarza Comissió laboral 8M
Roser Pineda Casademont
Roser Pineda Casademont Dones Libertaries
Roser Rius camps
Sandra Sánchez Enfermera
Sara Barrientos Carrasco Terapeuta, formadora y activista feminista
Sara Cagliero Investigadora Departament de Pedagogia, URV
Sejo Carrascosa activista cuir
Sergi Raventós Panyella Treballador social
Sílvia Bofill Mas Docent
Silvia López Gil Professora de Filosofía i feminista
Sílvia Merino i Navalón Educadora, dissident sexual i feminista
Sílvia Moreira da Silva Psicòloga, Àmbit Dona
Silvina Monteros Obelar Universidad de Granada y ESCODE
Sira Vilardell Directora General de Surt
Sofia Bengoetxea Activista Trans
Sonia Sanchez Busques Personal d’administració i serveis de la Universitat Autònoma de Barcelona
Sonya Torres Planells Historiadora i docent
Sonya Torres Planells Activista feminista
Susana Batle Activista
Tània Verge Docent UPF
Teo Pardo Activista Trans
Teresa Sanz Coll professora de llengua i literatura, jubilada i activista feminista.
Teresa Serrano Pascual Mestra d’adults jubilada
Tina Caballero Mateo Feminista y muchas más cosas
Tiphaine Leurent Activista
Tjasa Kancler
VaneLaVane Feminista Perriferika’h
Vanesa Muñoz Educadora social
Vera Rodriguez Donante en Derechos Humanos
Verena Stolcke professora emérita UAB
Verónica Boero Doctora en Psicologia Social UAB
Veronika Arauzo activista pro derechos de TS y Transfeminista
Vicky Moreno Campon Dones x Dones i Feminisites per l’independència
Violeta Assiego Abogada de DDHH Y Activista LGTB+
VLADIMIR SOLÁ Docente
Xavi Tallon Soc activista
Xavier Domènech Historiador i ex-portaveu parlamentari
Xavier Giró Martí Director de recerca Observatori de la Cobertura de Conflictes de la UAB
Xavier Montagut President de la xarxa de Consum Solidari
Yolanda Dalmau Carreño Veïna

 

Las prostitutas del Raval piden justicia para su compañera muerta

 

DESPEDIDA EN CIUTAT VELLA

  • El barrio sale a la calle para recordar a Lili, la joven de origen moldavo víctima de trata que falleció hace un mes después de años de maltrato y “violencia institucional”
  • La mujer, de unos 30 años, estaba enferma y tanto la policía como los políticos y la justicia conocían su caso, aunque ella nunca llegó a presentar denuncia

Por Helena López

Barcelona – Sábado, 04/05/2019

https://www.elperiodico.com/es/barcelona/20190504/por-todas-las-lilys-7438166?utm_source=twitter&utm_medium=social

 

Acto de homenaje a Lili, la joven víctima de trata fallecida en el Raval. / ALBERT BERTRAN

 

Se lo debían. A ella y a ellas. Y a ese Raval herido, pero rebelde, que ni se rinde ni se resigna a la injusticia. Más de un centenar de personas, en su gran mayoría vecinos del barrio, arroparon la tarde de este sábado a las prostitutas que ejercen en la calle d’En Robador en el homenaje que rindieron a la joven Lili, como todas las conocían, víctima de la trata, quien falleció en el Hospital del Mar el pasado mes de abril tras años de explotación en el corazón de Barcelona. “Salimos juntas a la calle contra la criminalización, la ineficacia de las políticas públicas, la falta de protección policial y la ausencia de derechos de las víctimas de trata. Muchas hemos sido las entidades, organizaciones y compañeras que acompañamos a Lili. Por eso sabemos que allá por el 2013, Lili ya acumulaba multas -deudas y acoso policial- por la ordenanza que pretendía salvarla de la explotación sexual. Lili sufría con el fantasma de ser expulsada y de las malas experiencias de revivir un expediente de expulsión tramitado por la policía nacional“. Con esas palabras abrió el encuentro, megáfono en mano, una de las compañeras de la joven en el popular ‘Ateneu del Xino’.

“Toda esta violencia institucional le costaría a Lili la desconfianza y el miedo hacia unas fuerzas policiales que, en lugar de protegerla, se dedicaron paulatinamente a perseguirla por ejercer la prostitución”, prosiguió la lectura con sentimiento y rabia, que dio paso a un emotivo minuto de silencio y una pequeña marcha hasta la plaza de la Filmoteca, donde se despidió a la mujer con pétalos, globos lilas y cánticos de “Todas somos Lili”.  “Sabemos que sabían que Lili era víctima de trata, lo sabían los responsables políticos, las fuerzas policiales y la fiscalía, lo sabemos porque lo dijimos durante años, cada vez que pudimos, cada vez que tuvimos la oportunidad de reclamar sus derechos y de exigir que se garantizase su protección, aunque ella decidiera no hacer denuncia”, insistían sus compañeras en un acto íntimo pese a hacerse en medio de una plaza, en el que los abrazos y las lágrimas no podían transmitir más verdad.

Acción en recuerdo de Lili, la víctima de trata fallecida en el Raval. / ALBERT BERTRAN

La concejala de Feminismos, Laura Pérez, presente en la al fin y al cabo ceremonia de despedida, se pronunciaba en el mismo sentido tras conocerse la muerte de la joven de origen moldavo, enferma, en una entrevista en Betevé, en la que también admitió tener la sensación de “haber fallado todos”. “Las políticas contra la trata no pueden esperar a que sean ellas las que denuncien cargando con el peso de la prueba. Porque el marco legislativo de protección de los derechos de las víctimas de trata y de sus familias de origen es totalmente insuficiente”, señala la concejala, quien asegura que hicieron hasta tres informes denunciando la situación de la mujer, que se iba degradando cada día.

“Todas sabemos quién ha sido y no vamos a parar hasta que se haga justicia. Lili no murió. A Lili la mataron. Y Lili no es la única pero queremos que sea la última”, lanzó al aire con rabia otra compañera antes de tirar un puñado de pétalos “en este lugar en que tanto sufrió” y añadir un “vuela Lili, ahora que puedes”. “Que nuestra rabia y nuestra tristeza se convierta en furia para exigir sus derechos”, concluyeron el acto entre lágrimas y aplausos.

 

Declaración de la Asociación CATS ante el 1º de Mayo

 

Asociación CATS

1 de mayo de 2019

https://bit.ly/2J4trPC

 

 

Hoy, 1° de mayo, el Día Internacional de las y los trabajadoras/es, no podemos pasar por alto a las personas que se dedican al ejercicio del Trabajo Sexual.

Provienen de muchos países y contextos diferentes, pero en todas partes se enfrentan a los mismos problemas en el trabajo y en la vida privada: La hipocresía de la sociedad que hace uso de sus servicios pero considera ilegal su trabajo, la hipocresía de la sociedad que las victimiza y criminaliza sin pararse a escucharlas, la hipocresía de la sociedad que las culpa de ser malas mujeres por no cumplir los cánones establecidos por un sistema heteropatriarcal mientras que dice luchar contra él, la hipocresía de una sociedad que grita “Nosotras decidimos” pero a ellas se lo prohíbe, la hipocresía de una sociedad que no considera que tengan capacidad para decidir por ellas mismas pero sí que la sociedad puede decidir por las trabajadoras del sexo…

Mientras la sociedad nos victimiza y criminaliza, queremos recordar que con la moral no se come, pero con el trabajo sexual se come bien.

Este maltrato consciente condena a lxs Trabajadorxs del Sexo al ocultismo, a no denunciar la violencia contra nosotras a la carencia de derechos, a un desigual trato ante la ley, al acoso y abuso de poder por parte de los agentes de la autoridad… Todo mientras la sociedad mira para otro lado o lo justifica diciendo que ellas no quieren este trabajo, que son esclavas, mujeres tratadas, mujeres sumisas…, pero sin escucharlas. Nosotras sí queremos escucharlas, por eso traemos algunas de las reivindicaciones realizadas por trabajadoras del sexo procedentes de 26 países durante la Conferencia Europea sobre Trabajo Sexual, Derechos Humanos, Trabajo y Migración:

“La primera aclaración que realizan y que todas deberíamos grabarnos a fuego: el trabajo sexual es por definición sexo consentido. El sexo no consentido no es trabajo sexual, sino violencia sexual o esclavitud”

Hoy, nuestras demandas son:

– Exigimos que dejen de excluir a lxs Trabajadorxs Sexuales de la sociedad.
– Exigimos que todas las decisiones acerca del trabajo sexual se tomen consultando con nosotrxs.
– Reivindicamos nuestro derecho a sindicarnos.
– Reivindicamos nuestro derecho a manifestarnos públicamente.
– Reivindicamos nuestro derecho a estar presentes en cualquier espacio público.
– Exigimos que el sistema judicial se tome en serio los delitos de los que somos víctimas y nuestras declaraciones sin que esto tenga las malas consecuencias para nosotras.
– Es inaceptable que se sacrifique a lxs trabajadorxs del sexo debido a la moral religiosa o sexual. Todo el mundo tiene derecho a vivir sus propios principios morales o religiosos pero esos principios no se deben imponer a terceros ni influir en las decisiones políticas.

 

¡EL TRABAJO SEXUAL ES TRABAJO, POR UN PRIMERO DE MAYO DE TODXS LXS TRABAJADORXS!

 

Por qué el trabajo sexual es un auténtico trabajo

 

“No creo que sea correcto o justo que las personas que intercambian servicios sexuales por dinero sean penalizadas y no lo creo por lo que hago”.

Por la Dra.Tlaleng Mofokeng

26 de abril de 2019

https://www.teenvogue.com/story/why-sex-work-is-real-work

 

En este artículo de opinión, Tlaleng Mofokeng, MD, fundadora de Nalane para la Justicia Reproductiva, explica por qué cree que el trabajo sexual debe ser despenalizado en todo el mundo.

 

 

El gobierno de Ámsterdam, una ciudad conocida mundialmente por su Barrio Rojo, prohibirá las populares visitas guiadas a través de esa área a partir de 2020. La prohibición se debe en parte a quejas que consideran las visitas una molestia que lleva a la congestión en las estrechas calles del canal. . Pero los funcionarios de la ciudad también han dicho que la prohibición es por respeto a las trabajadoras sexuales. “En esta era ya no es aceptable ver a las trabajadoras sexuales como una atracción turística”, dijo el concejal de la ciudad, Udo Kock, según The Guardian. Hay un problema: muchas trabajadoras sexuales se oponen a este plan.

El trabajo sexual es legal en Ámsterdam, pero no en muchos otros lugares, aunque algunas personas están trabajando para que así sea. En Sudáfrica, donde estoy basada, por ejemplo, las trabajadoras del sexo están pidiendo la despenalización y la reforma legal. Argumentan que el trabajo sexual es un trabajo, como ha afirmado la Organización Internacional del Trabajo (OIT), un organismo especializado de las Naciones Unidas. Esta situación en Amsterdam, y la penalización continua de las trabajadoras sexuales en todo el mundo, es otro ejemplo de cómo ignoramos las necesidades y opiniones de las personas más afectadas por las leyes. Pero más aún, es otro ejemplo de cómo entendemos mal lo que realmente es el trabajo sexual. Soy una médica, una experta en salud sexual, pero cuando lo piensas, ¿no soy una trabajadora sexual? Y de alguna manera, ¿no lo somos todos?

Entonces, ¿qué es exactamente el trabajo sexual? No todas las trabajadoras sexuales se dedican al sexo con penetración, sin embargo, innegablemente es una parte importante del trabajo sexual. Los servicios de trabajadoras sexuales entre adultos que consienten pueden incluir compañía, intimidad, juegos de rol no sexuales, baile, acompañamiento y desnudarse. Estas funciones a menudo están predeterminadas y todas las partes deben sentirse cómodas con ellas. Muchas trabajadoras asumen múltiples roles con sus clientes, y algunos pueden ser más físicos, mientras que otras interacciones que pueden haber comenzado como sexuales podrían evolucionar hacia vínculos emocionales y psicológicos.

Los clientes que buscan trabajadoras sexuales varían, y no son solo hombres. La idea de comprar intimidad y pagar por los servicios puede ser positiva para muchas personas que necesitan conexión humana, amistad y apoyo emocional. Algunas personas pueden tener fantasías y preferencias kinks que pueden realizar con los servicios de una trabajadora sexual.

Me parece interesante que como médica, yo intercambio pagos en forma de dinero con personas para brindarles asesoramiento y tratamiento para problemas relacionados con el sexo; terapia para el rendimiento sexual, asesoramiento y terapia para problemas de pareja y tratamiento de infecciones de transmisión sexual. ¿No es esto básicamente un trabajo sexual? No creo que sea correcto o justo que las personas que intercambian servicios sexuales por dinero sean penalizadas y no lo creo por lo que hago. ¿Es realmente un título médico la medida correcta de quién merece dignidad, autonomía, seguridad en el lugar de trabajo, comercio justo y libertad de empleo? No. Esto no debería ser así. Aquellas que se dedican al trabajo sexual también merecen esas cosas.

Hoy en día, los espacios y las aplicaciones en línea hacen que las interacciones y negociaciones sean más seguras para las trabajadoras sexuales, en lugar de solicitar sexo al aire libre, donde la amenaza del acoso por la comunidad y la policía sigue siendo una preocupación. (Sin embargo, la legislación reciente en los Estados Unidos que dificulta que las trabajadoras sexuales realicen anuncios en línea ha complicado esto). Las aplicaciones también hacen que sea menos intimidante para las mujeres que son clientes seleccionar y conocer a las trabajadoras sexuales potenciales para satisfacer sus necesidades.

Sin embargo, la penalización continua del trabajo sexual y las trabajadoras sexuales es una forma de violencia por parte de los gobiernos y contribuye al alto nivel de estigma y discriminación. Una revisión sistemática y un metanálisis dirigido por la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres (LSHTM, por sus siglas en inglés), por ejemplo, encontró que las trabajadoras sexuales que han experimentado una “acción policial represiva” (incluida la detención, la extorsión y la violencia de la policía) son tres veces más propensas a experimentar violencia sexual o física.

Pero los gobiernos a menudo no aceptan la evidencia de las bases económicas y sociales del trabajo sexual; la OIT estima que “las trabajadoras sexuales sostienen a entre cinco y ocho personas más con sus ingresos. Las trabajadoras sexuales también contribuyen a la economía”. Los gobiernos ignoran las historias y contextos matizados en diferentes países y, por lo tanto, continúan ofreciendo erróneamente soluciones globales y modelos de “rescate” que abogan por la despenalización parcial o la penalización continua. También ignoran los deseos de las trabajadoras sexuales, quienes desean una despenalización total, como lo apoyan la Comisión Global sobre el VIH y la Ley, y The Lancet, así como organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional.

Los esfuerzos globales hacia la despenalización han estado creciendo en algunos países, como Sudáfrica. Aquí, está liderado por el mayor movimiento de trabajadoras sexuales, Sisonke, y el trabajo de defensa y políticas de SWEAT. Estos esfuerzos son reflejados por la Red Global de Proyectos de Trabajo Sexual (NSWP) y la Unión Holandesa de Trabajadores Sexuales, PROUD.

En julio de 2018, en la Conferencia Internacional sobre el SIDA en Ámsterdam, me uní a colegas y aliados y marché en solidaridad con PROUD cuando entregaron un memorando a los funcionarios de la ciudad, exigiendo la protección del derecho de las trabajadoras sexuales a trabajar en condiciones de trabajo seguras. El momento fue importante para revitalizar el movimiento global para la despenalización.

Las trabajadoras sexuales deben ser respaldadas a través de la defensa y la protección de sus derechos humanos a la autonomía, la dignidad, las prácticas laborales justas y el acceso a la atención basada en la evidencia. Es por esta y muchas otras razones por las que creo que el trabajo sexual y los derechos de las trabajadoras sexuales son los derechos de las mujeres, los derechos de salud, los derechos laborales y la prueba de fuego para el feminismo interseccional.

Además, el impacto de la penalización continua de la mayoría de las trabajadoras sexuales, la mayoría de las cuales son mujeres cisgénero y mujeres transgénero, significa que los derechos de las trabajadoras sexuales son un tema feminista. Si apoyas los derechos de las mujeres, te insto a que respaldes la demanda mundial de despenalización del trabajo sexual y que financies pruebas y programas intersectoriales basados ​​en los derechos dirigidos a las trabajadoras sexuales y sus clientes.

Debemos apoyar los esfuerzos para abordar las barreras estructurales y asegurar la implementación de un paquete integral de servicios de salud para trabajadoras sexuales según lo aconsejado por la Organización Mundial de la Salud, y financiar campañas públicas para reducir el estigma. La evidencia, no la moral, debería guiar las reformas legales y la política de trabajo sexual para conseguir la total despenalización del trabajo sexual.

Feminismo antifeminista

 

 

 

No hay problema con el término feminismo para quienes saben lo que es. Pero, al intentar definirlo, nos encontramos con el problema de que, para unas feministas, otras feministas son enemigas de las mujeres, es decir, antifeministas, y viceversa.

Así que podemos decir que un feminismo es el antifeminismo del otro y el único término que puede denominar a ambos conjuntamente, es decir, a la totalidad del feminismo, es el de feminismo antifeminista, cuya definición sería doble:

1.- Feminismo es la defensa del derecho de las mujeres a prostituirnos

2.- Feminismo es la negación del derecho de las mujeres a prostituirnos

En esta contradicción reside la fuerza renovadora del feminismo. Esta es la cuestión crucial.

 

En respuesta a @CitereaAnadiome

Son ideologías con intereses muy diferentes: Feminismo original/1ra ola, se basa en un sentido de justicia. Feminismo radical, se basa en relaciones de poder que buscan resolver a toda costa pasando por encima de la misma libertad, por lo que ni debería denominarse feminismo.

 

Ambas ideologías comparten el nombre de feminismo y son secundadas como tal por dos conjuntos de mujeres que mutuamente se excluyen como antifeministas. La corriente mayoritaria en España es la que tú y yo consideramos antifeminismo y que, a su vez, nos considera antifeministas.

La cuestión es: ¿tenemos o no las mujeres derecho a prostituirnos? Y esa cuestión hay que contestarla en un marco más amplio que el del feminismo antifeminista: en el marco de los derechos humanos, que no hace distinción de sexos. Y una vez resuelta ahí, volver al feminismo.

Actualmente, como parte del modelo abolicionista seguido por el Estado español, la ley nos reconoce ese derecho, en concordancia con el respeto a la dignidad humana (y la consecuente libertad sexual) que proclama la Constitución. Sin embargo, el antifeminismo radical nos lo quiere quitar, en nombre de una moral dogmática “feminista” antifeminista. El sector mayoritario del feminismo quiere desposeer mediante la violencia del Estado al sector minoritario de su derecho fundamental a la autodeterminación personal, a la dignidad.

Por eso, el sector de mujeres más marginado, más oprimido, más explotado, más escarnecido por el sistema antifeminista, las putas, deben liberarse de la red que les ha tendido la rama antifeminista del feminismo con su “ideología de genero” que las sacrifica en aras de su ansia de poder político y económico y, tomando conciencia de su absoluta dignidad humana, venciendo el estigma, organizarse para hacer frente al zarpazo prohibicionista que se nos viene encima y encabezar la resistencia de las oprimidas, liberando el feminismo de antifeministas.