Hetaira responde a Lidia Falcón

 

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Estimada Ana Pardo de Vera, directora del diario “Público”:

 

Colectivo Hetaira·Martes, 28 de febrero de 2017

Le escribimos desde Hetaira, colectivo en defensa de los derechos de las prostitutas, para solicitarle un espacio en el periódico digital que dirige de forma que podamos responder de algún modo a Lidia Falcón por la publicación de su entrada titulada: “¿Para qué el pacto de estado sobre la violencia?” (28 de febrero de 2017) en su blog “La verdad es siempre revolucionaria”. Tal vez en el espacio “Cartas de los lectores. Un espacio público para dejar oír tu voz” (y que bien podría sustituirse por “Cartas de quienes nos leen. Un espacio público para dejar oír tu voz” por usar un lenguaje más inclusivo).

 

En el mismo vertía la siguiente aseveración sobre nuestra asociación:

 

“Así, el más escandaloso de los casos, están invitadas las llamadas Hetairas que se han dedicado durante dos décadas a hacer apología de la prostitución, reclamando su legalización por tratarse de un trabajo “igual a otro cualquiera”, que denominan a las mujeres prostituidas “trabajadoras del sexo” y que incluso han montado una “Escuela de prostitución” en Barcelona, para enseñar a las neófitas a proporcionar a los hombres el placer al que tienen derecho. Como si prostitución no fuera una de las mayores manifestaciones de la violencia contra las mujeres”.

 

Hetaira es una organización declarada de utilidad pública por el Ministerio del Interior.

 

En 2003 recibió el Premio René Cassin por la defensa de los derechos humanos por parte del Gobierno vasco. Tenemos un Goya en nuestro local por nuestra participación en la película Princesas, que recogió una prostituta de manos de la Academia de Cine Español. Y hemos quedado finalistas, recientemente, en los Premios Impulsa tu País de Podemos por nuestro proyecto Chat Indoors. Realizamos multitud de conferencias y ponencias, te señalamos solo una de ellas, por ser reciente, que contó con la colaboración de Ahora Madrid del distrito de Arganzuela y que tuvo lugar en sus dependencias municipales el día 17 de diciembre de 2016, Día Internacional por la Eliminación de la Violencia contra las Trabajadoras del Sexo. Participamos en esta mesa redonda en Madrid, organizada por AFEMTRAS, APROSEX, COGAM y el Colectivo Hetaira: http://www.colectivohetaira.org/WordPress/el-respeto-a-los-derechos-humanos-en-el-trabajo-sexual/).

 

Hetaira forma parte de la Alianza Global contra la Trata de Mujeres (GAATW, http://www.gaatw.org/), de la Red Internacional Europea TAMPEP (http://tampep.eu/), del Comité Internacional por los Derechos de Trabajador@s Sexuales en Europa (ICRSE, http://www.sexworkeurope.org/es), de la Coordinadora Estatal de VIH-Sida (CESIDA, www.cesida.org), de la Red Global de Proyectos de Trabajo Sexual (NSWP, http://www.nswp.org/es), de la Plataforma Estatal por los Derechos de las Personas Trabajadoras del Sexo, de la Plataforma CEDAW Sombra España y de la Plataforma No Somos Delito.

 

Nuestras memorias de actividades son públicas. La última, de 2015, se encuentra disponible en http://www.colectivohetaira.org/WordPress/wp-content/uploads/2016/06/memoria2015.pdf.

 

Tiene muchísima más información de nuestra organización y sobre nuestro trabajo en: http://www.colectivohetaira.org/WordPress/.

 

Entendemos que pueda haber diferencia de pareceres entre los diferentes movimientos feministas, pero no hay lugar para la descalificación de una organización del modo en que Lidia Falcón lo hace. Sus ideas no nos representan ni a asociaciones como nosotras ni a otras similares, entre otras cosas porque hace lo mismo con las prostitutas que el heteropatriarcado: discriminarnos y no tener en cuenta jamás nuestras opiniones y, por supuesto, negarnos derechos.

 

Tal vez no conozca que Amnistía Internacional está exigiendo la despenalización del trabajo sexual en todos los países, también en la Unión Europea, es muy interesante su informe sobre la situación de las prostitutas en Noruega (le dejamos el enlace por si fuera de su interés: https://www.amnesty.org/es/documents/eur36/4130/2016/es/).

 

Por último, la “Escuela de prostitución” a la que hace referencia en su texto no existe. Sí existen los cursos titulados Prostitución: nociones básicas para la profesionalización, que imparte otra de las organizaciones pro derechos que existen en nuestro país, la Asociación de Profesionales del Sexo (APROSEX, http://www.aprosex.org/) de Barcelona, creados para dar respuesta a la necesidad que expresaban las propias trabajador@s del sexo. Es para nosotras un orgullo que nos los adjudique Lidia Falcón, pero ni es correcto ni es justo que nos hagamos con la iniciativa que han sacado adelante de nuestras compañeras con tanto esfuerzo.

 

Atentamente y en espera de su respuesta

 

Hetaira

 

Hetaira alerta de las consecuencias de la aplicación de políticas sobre prostitución en mujeres

Viernes, 7 de Octubre de 2016

 

http://www.noticiasdenavarra.com/2016/10/07/sociedad/navarra/alertan-consecuencias-sobre-mujeres-de-algunas-politicas-sobre-prostitucion

 

PAMPLONA. La portavoz del colectivo Hetaira, Silvia García, ha denunciado hoy que la aplicación de algunas políticas públicas sobre prostitución, como la Ley Mordaza o distintas ordenanzas municipales, tiene consecuencias “muy graves” sobre las mujeres.

García se ha pronunciado en este sentido en declaraciones a Efe momentos antes de su comparecencia en una sesión de trabajo en sede parlamentaria, en la que ha explicado “cómo afectan algunas políticas públicas que se han puesto en marcha en materia de prostitución a la vida de las mujeres”.

Entre ellas, ha destacado diversas ordenanzas municipales “que han ido proliferando en diferentes ciudades del país” y la afección de la Ley Mordaza, que se está aplicando “con toda la contundencia en el polígono de Villaverde de Madrid”.

“Todo esto tiene consecuencias muy graves sobre las mujeres”, ha lamentado García, que ha asegurado que, cuando se están aplicando estas políticas institucionales, “nadie se preocupa” por los derechos que están viendo vulnerados, ni la situación concreta.

En cuanto a Navarra, ha remarcado que hay una parte “de calle, muchísima precariedad y controles policiales”, lo cual supone “vivir con bastante angustia y ansiedad”.

“La ley Mordaza se puede aplicar en cualquier momento que se considere oportuno, con todas las consecuencias que eso conlleva”, ha trasladado.

Además, ha puesto de relieve que “una parte muy importante tiene que ver con locales y pisos”, la cual “está más invisibilizada y escondida”.

“Dentro, las mujeres tampoco tienen reconocido ningún derecho y no se puede reconocer la relación laboral que existe con los dueños de los clubes, -ha advertido-, con lo cual, no hay herramientas jurídicas para la protección de las mujeres ni en la calle ni dentro de los locales”.

De esta forma, ha considerado que tanto las ordenanzas como la Ley Mordaza lo que hacen es “prohibir la prostitución en la calle”, empujando de alguna manera “a que solo se ejerza en locales”, donde “el problema sigue existiendo para ellas”.

García ha propuesto una “intervención social teniendo en cuenta la situación de las mujeres”, así como su diversidad, ya que “puede haber mujeres en situación de trata pero también muchas que deciden voluntariamente ejercer la prostitución”.

Así, ha apostado por “dar otras oportunidades de empleo a las mujeres que deseen abandonar el ejercicio” y “tener en cuenta la diversidad y los derechos para todas, no solo para una parte”.

“Las políticas públicas se tienen que desarrollar en base a un proceso democrático ordinario en el que se tenga en cuenta la voz de las implicadas”, ha reivindicado García que, aunque ha reconocido que “no es una garantía de éxito”, aumenta las posibilidades “de acertar”.

 

Las prostitutas y el machismo

Hay estudios que parecen demostrar que la penalización no acaba con la prostitución, sino que la invisibiliza

 

Rosa Montero  

 

8 de noviembre de 2015

 

http://elpais.com/elpais/2015/11/03/eps/1446554871_974966.html

 

 

Hace un par de semanas, el colectivo Hetaira celebró una trepidante fiesta en Madrid para festejar sus 20 años de vida. Hetaira nació en 1995 de la mano de un grupo de mujeres feministas, algunas de ellas prostitutas, para defender los derechos de las trabajadoras sexuales. Estas heroicas guerreras llevan dos décadas luchando en una casi completa soledad contra los prejuicios más arraigados. Pocos grupos sociales sufren una discriminación tan absoluta como las prostitutas. De entrada, es un tema sobre el que todo el mundo se siente con derecho a opinar, pero no conceden ese mismo derecho a las propias trabajadoras sexuales. Nadie les pregunta lo que piensan, porque, con un puritanismo y una ignorancia feroces, la mayoría de los políticos y de los ciudadanos, tanto de derechas como de izquierdas, piensan que todas ellas son unas víctimas del proxenetismo a las que hay que rescatar de su triste sino, incluso en contra de su voluntad.

Eso, equiparar la prostitución a la trata, es la primera equivocación garrafal causada por los prejuicios. Un informe de la ONU de 2010 establece que en Europa sólo una de cada siete prostitutas es víctima de trata. Las demás ejercen su trabajo voluntariamente. Y aquí es cuando el puritanismo cacarea y añade: sí, pero no lo hacen libremente, se ven forzadas por la situación económica… Sí, claro, por supuesto. Como la mayoría de los trabajadores. La mayoría tiene empleos que no les gustan, muchos en jornadas abrumadoras, con un trato laboral humillante y por un sueldo de miseria. Comprendo perfectamente que haya mujeres adultas que prefieran vender sexo (que no su cuerpo: no es un mercado de esclavos ni de ganado) en un desempeño profesional que puede permitirles ganar más dinero en condiciones laborales menos embrutecedoras que, por ejemplo, limpiar oficinas de noche en una subcontrata por 400 euros al mes, sin nómina y teniendo que soportar el maltrato, la precariedad y el manoseo baboso del jefe del equipo. Y es la criminalización de la prostitución, como sucede con la nueva Ley de Seguridad Ciudadana, lo que impide que las hetairas puedan ejercer su trabajo en condiciones óptimas, seguras y saludables.

La trata, claro, es un horror, y, como es natural, las prostitutas son las primeras interesadas en erradicarla. Pero la trata engorda con las prohibiciones. En 1999 los suecos promulgaron una ley que penalizaba la compra del sexo, es decir, perseguía al cliente pero no a la vendedora. En 2010 sacaron un informe triunfalista en el que aseguraban que esa medida casi había acabado con la trata y la prostitución. En realidad lo que se publicó en todo el mundo fue un resumen en inglés, no el informe entero, y resultaba muy convincente; incluso yo, que siempre he estado a favor de la legalización de la prostitución, porque me parece una medida obvia para proteger y dar poder a las mujeres que la ejercen, recogí esos resultados en un artículo. Pero luego empezaron a salir multitud de trabajos criticando el estudio. Entre ellos, uno estupendo de Ann Jordan, del Center for Human Rights and Humanitarian Law (Washington College of Law), que analiza punto por punto el informe completo: el texto sueco no demuestra ninguno de los datos que da y carece de una metodología mínimamente fiable. La Universidad de Lund (Suecia) investigó los efectos de la aplicación de la ley entre 2005 y 2010 y sus resultados son demoledores: la prostitución no bajó, sólo se expandió a otros territorios, y el riesgo de las trabajadoras sexuales a ser asaltadas y violadas aumentó significativamente.

La trata, claro, es un horror, y, como es natural, las prostitutas son las primeras interesadas en erradicarla. Pero la trata engorda con las prohibiciones

Hay muchas fuentes autorizadas, desde el informe GRETA del Consejo de Europa a trabajos hechos por las Naciones Unidas o el Parlamento Europeo, que parecen demostrar que la penalización no acaba con la prostitución, sino que la invisibiliza, y que además aumenta la vulnerabilidad de las trabajadoras y su dependencia de los proxenetas, ya que, al no poder haber una oferta abierta, necesitan más a los intermediarios. Lo cual ¡es tan obvio y tan lógico, a poco que se ponga uno a pensarlo! Pero la ceguera de los prejuicios impide ver lo más evidente. Sólo creemos lo que queremos creer, aunque haya mil datos que contradigan nuestro pensamiento fosilizado. El pasado 6 de octubre, las prostitutas del polígono de Villaverde (Madrid) presentaron la Agrupación Feminista de Trabajadoras del Sexo (Afemtras): “Somos feministas porque luchamos por una sociedad en la que ninguna mujer, prostituta o no, sea discriminada”, dicen, con toda razón. Y, sin embargo, conozco a bastantes feministas que no aceptan el derecho de las prostitutas a hacerse cargo de su propia vida y su propio cuerpo. Que quieren salvar a las hetairas contra su propia voluntad. Para mí esto no es más que puro paternalismo, puro machismo.

@BrunaHusky

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LA TRATA DE SERES HUMANOS

 

Intervención ante la Asamblea de Madrid

 

Cristina Garaizabal

Colectivo Hetaira

Mayo 2013

 

http://www.colectivohetaira.org/web/images/docs/asamblea%20de%20madrid%202013.pdf

 

Buenas tarde señoras y señores parlamentarios:

En primer lugar quiero agradecerles, desde Hetaira (Colectivo en Defensa de los Derechos de las Prostitutas), la invitación a esta Comisión. Una Comisión que nos llena de esperanza pues creemos que las Comunidades Autónomas tienen una gran labor por delante en la protección de las víctimas de Trata así como en la persecución de este delito.

Mi intención es valorar cómo se ha llevado la lucha contra la trata en estosúltimos años desde que se implementó el Plan Integral aprobado en diciembre de 2008, viendo los retos que se nos plantean en la actualidad.

La trata de seres humanos es una grave violación de los derechos humanos, una lacra en sociedades democráticas como la nuestra y un vestigio horrible de los tiempos en que la esclavitud era tolerada. Además, la trata de mujeres y niñas con el fin de obligarlas a prostituirse es una forma extrema de violencia de género.

El Convenio aprobado por la UE en 2005 es el que ha inspirado las políticas públicas en nuestro país. Además este Convenio tiene un gran valor porque pone los derechos humanos de las víctimas en primer plano. Eso implica, como ya se señaló en el año 2002 por parte del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, que debe cuidarse que las medidas concretas contra la trata no conculquen los derechos humanos, especialmente de las víctimas. Y esto, en las leyes de nuestro país y sobre todo en su aplicación práctica no siempre se tiene en cuenta.

 

El Plan Integral Contra la trata de Seres Humanos con Fines de Explotación Sexual

En nuestro país, para combatir la Trata y proteger a las víctimas, contábamos desde diciembre de 2008 con El Plan Integral contra la Trata de Seres Humanos con Fines de Explotación Sexual, así como con una serie de reformas legislativas que el Plan contemplaba y que ya han sido desarrolladas (art. 59 bis de la LOEX y art. 177 bis del Código Penal). Y un primer problema es que este Plan duraba hasta finales de 2012 y, de momento, no sabemos si se está elaborando otro Plan o una Ley integral que cubra el hueco legislativo que en la actualidad existe.

El Plan era un instrumento necesario ya que contemplaba una serie de medidas sociales, policiales y legislativas positivas para la protección y defensa de las víctimas de trata, así como para la persecución de este delito. Entre ellas las más importantes son: la coordinación internacional de los estamentos judiciales y policiales; el decomiso de los bienes de las organizaciones mafiosas y la creación de un fondo que luego pudiera servir de ayuda a las propias víctimas; el aumento de los díasde reflexión para que éstas decidan si denuncian ante la policía (aunque, como se ha demostrado, no está claro el procedimiento para ofrecerlo y sigue siendo un tiempo excesivamente corto para las dos fases de restablecimiento y .reflexión); las medidas de información a las víctimas, de servicios de atención, de asistencia jurídica y de protección integral (aunque, en principio solo fueran para las que han denunciado); las medidas legislativas y procedimentales que tratan de perfeccionar los mecanismos legales para la atención inmediata de las víctimas, entre ellas la de que éstas puedan testificar antes del juicio y, por lo tanto, no tengan que encontrarse en la situación violenta de estar presentes en él ante los mafiosos; la tipificación concreta del delito de trata en el C.P. o la posibilidad de que las víctimas de trata que son inmigrantes y se hallan en situación irregular en nuestro país sean protegidas y se paralice su expulsión…

No obstante, el Plan presentaba una serie de deficiencias y unilateralidades que han socavado su eficacia. En ello ha influido, por un lado, la presencia muy visible de un alto porcentaje de mujeres inmigrantes que ejercen la prostitución y que frecuentemente es considerado homogéneamente víctima de los tratantes, permaneciendo invisibles otros sectores en los que también se trata con personas, porejemplo, el campo o los talleres de confección clandestinos.

Junto al Plan hay que tener en cuenta, también, las conclusiones de la Comisión Mixta Congreso-Senado para el estudio de la prostitución de abril de 2007. Conclusiones en las que se planteaba que no tenía sentido diferenciar la prostitución coaccionada y la prostitución voluntaria, ya que la prostitución voluntaria era muy minoritaria o prácticamente inexistente. Estos prejuicios, basados fundamentalmente en la idea de que la prostitución es algo deleznable que no puede ser ejercida por voluntad propia y no en datos objetivos (las propias conclusiones reconocen que no existen estudios fiables que demuestren esta afirmación) han estado muy presentes en la lucha contra la trata de manera que a pesar de que en 2010 un estudio de Naciones Unidas concluía que “1 de cada 7 prostitutas son víctimas de trata en Europa”, esto no se ha tenido presente y se han realizado redadas y acosado a las trabajadoras del sexo inmigrantes aunque no existieran indicios previos de que hubiera trata.

Esta permanente asimilación de la prostitución con la trata de seres humanos lleva a que las medidas de concienciación sobre la existencia de trata hayan quedado totalmente desdibujada en la lucha contra la prostitución.

Así, por ejemplo, se hizo de la prohibición de anuncios de prostitución un elemento importante en la lucha contra la trata pero esto ha sido completamente ineficaz porque hay que ser serios ¿Cuándo se ha visto que una actividad ilegal se publicite? ¿Realmente se piensa que la mayoría de las que se anuncian son víctimas de Trata? Nuestra experiencia nos dice que no es así y los datos que se dan de las redadas policiales así lo corroboran: la mayoría de personas detenidas en las supuestas redadas contra la trata, acaban siendo acusadas de “explotación sexual”. Un concepto, por otra parte, más que discutible si nos atenemos a lo que plantea GAATW (Alianza Global contra la Trata de Mujeres) “No existe una definición internacional del término”explotación sexual”, con lo que cada país puede definir y abordar ésta como considere apropiado, teniendo así un gran margen de actuación”. Por su parte la OIT cuando se elaboró el Protocolo de Palermo ya recomendó eliminar este término o El Alto Comisionado para los Derechos Humanos de NNUU que en junio de 1999 también recomendó suprimir el término “explotación sexual” para “evitar las dificultades de implementación inherentemente asociadas a los términos vagos, imprecisos y emotivos como “explotación sexual” cuando estos son utilizados refiriéndose a los adultos”.

Pero siguiendo con el Plan contra la Trata de Seres Humanos con Fines de Explotación Sexual, otro de los problemas que se planteaba era que estaba dirigido a combatir, de manera exclusiva, la trata con fines de explotación sexual. Esto implica dejar desasistidas a las víctimas de trata que son explotadas en régimen de servidumbre en otros sectores laborales como la agricultura, el servicio doméstico, la construcción, la mendicidad, los matrimonios forzosos, etc.

Ahora bien, el problema mayor del Plan es que no está elaborado teniendo una perspectiva completa de defensa de los derechos humanos. Aunque en la declaración de intenciones así se plantea, las medidas propuestas no están del todo en consonancia con esta declaración inicial y no colocan a las personas objeto de trata en el centro de atención ni se valoran las estrategias a seguir en función del efecto que pueden tener sobre ellas.

Por el contrario, la política de este país ha sido la de poner el acento en el papel que las víctimas de trata pueden cumplir como testigos y, en general, no han sido consideradas como personas que han sufrido un grave atentado a sus derechos más fundamentales, y que, por lo tanto, deben ser protegidas y merecen una reparación por parte del Estado.

Los Convenios internacionales1, establecen que «una víctima en un delito es una víctima de delito siempre, independientemente de que colabore o no con la policía». En contra de estas recomendaciones el Gobierno español ha optado por anteponer la persecución de las redes criminales a la defensa total de las víctimas, planteando la denuncia y la colaboración con la policía como condición para poder acceder a las medidas de asistencia y protección que el Plan contempla.

En correspondencia con ello, la identificación de las víctimas se deja en manos de las Fuerzas de Seguridad, dependiendo la participación de las ONG’s del requerimiento de la policía. 2

Desde nuestro punto de vista, la defensa de las víctimas, tal y como contemplan los art. 10 y 12 del Convenio Europeo, implicaría protección y derechos, independientemente de su colaboración con la justicia; implicaría mecanismos eficaces de detección de las víctimas a través de agentes sociales y no solo de la policía o la judicatura; implicaría permisos de residencia y de trabajo para las víctimas, y derecho de asilo sin todas las trabas que hoy existen para ello; y, especialmente, potenciar la autonomía y la capacidad de decisión de las víctimas. De hecho, algunas recomendaciones internacionales instan a contemplar el principio de proporcionalidad en las medidas, es decir, tener en cuenta que las medidas restrictivas y represivas en la lucha contra la trata no redunden en contra de los derechos, de la autonomía y de la libertad de las personas que son objeto de trata. Creo que la vía por la que se está yendo en nuestro país deja muchos interrogantes en relación con esto que acabo de decir.

No poner los derechos de las víctimas en primer plano implica, como ha denunciado GAATW (Alianza Global Contra la Trata de Mujeres), que en ocasiones las medidas antitrata provoquen una serie de “daños colaterales”, así llamados porque estas medidas se acaban volviendo contra las personas que pretenden proteger, en este caso, las mujeres que ejercen la prostitución bajo coacción y en una condiciones parecidas a la esclavitud.

En la actualidad, después de casi 5 años desde la aprobación del Plan, los daños colaterales sobre las víctimas de trata son patentes, así como las insuficiencias de la actuación institucional. Las medidas sociales y judiciales encaminadas a una mayor protección de las víctimas casi no han sido implementadas. Lo más visible ha sido el aumento de las redadas en clubes de alterne para la detención y desarticulación de redes relacionadas con la prostitución. En algunos de los clubes que han sido cerrados, es discutible que sus trabajadoras fueran víctimas de trata, como se ha podido ver en el caso del macro club de Castelldefels (Catalunya) o en la operación Afrodita en Madrid en julio de 2010. Operación cuyo resultados fueron: 315 mujeres “liberadas” (según las instituciones y la prensa) o sin lugares donde poder trabajar (según las trabajadoras del sexo); 34 mujeres en situación administrativa irregular a quienes se ha aplicado la ley de extranjería; 1 mujer denunció encontrarse en situación de trata (no sabemos si finalmente se la protegió o no) y una decena de personas, detenidas por proxenetismo tras la redada y que se encuentran desde mediados de septiembre de ese año en libertad con cargos.

En ambos casos, las trabajadoras del sexo implicadas salieron públicamente afirmando que su trabajo en esos lugares era voluntario y que no se daban coacciones por parte de los empresarios. Pero incluso en los casos en los que realmente se han desarticulado redes de trata existen enormes dudas sobre el destino que han sufrido las presuntas víctimas y si realmente han sido protegidas por el estado como deberíahaberse hecho3. Por las noticias de la prensa, más bien parece que muchas de las mujeres detenidas en las redadas han sido detenidas por estancia ilegal, enviadas a los CIES y posteriormente retornadas a su país, sin que esté claro su voluntariedad para ello.

Es decir, que no sólo no se protege a las víctimas de trata sino que, en la mayoría de ocasiones, éstas son tratadas como delincuentes.

La lucha contra la trata, en nuestro país, se ha instrumentalizado para combatir la inmigración, especialmente de mujeres, y para intentar acabar con la prostitución en general y especialmente aquella más visible, la que capta su clientela en la calle. Al calor de las ideas y los planteamientos institucionales sobre la trata se han desarrollado normativas municipales en la mayoría de ciudades de nuestro país, que persiguen la prostitución que capta la clientela en la calle, bien penalizando a clientes y prostitutas bien penalizando sólo a los primeros. Estas Normativas incrementan, revalorizan y favorecen el mercado clandestino del sexo, en detrimento de las trabajadoras que ven así cómo aumenta su vulnerabilidad. Así lo reconoce un informe del Parlamento Europeo del año 2000 que considera que “el régimen de prohibición directa e indirecta de la prostitución vigente en la mayoría de Estados miembros crea un mercado clandestino monopolizado por la delincuencia organizada que expone a las personas implicadas, sobre todo a los inmigrantes, a la violencia y la marginación”4

 

Propuestas

Para Hetaira es fundamental diferenciar entre prostitución coaccionada (Trata) y prostitución voluntaria para poder defender y garantizar de manera realista y consecuente los derechos de unas y otras. El no reconocimiento legal de la prostitución voluntaria implica, como decía antes, abonar el terreno para que los traficantes de mujeres con fines de prostitución forzada campen a sus anchas en el magma de la alegalidad del conjunto de la prostitución. En este sentido creemos que el Gobiernoautonómico debería instar al Gobierno Central a elaborar una Ley integral de lucha contra la trata de seres humanos:.

  • Que contemple todo tipo de trata, independientemente del sexo de las víctimas y del sector laboral al que va encaminada.
  • Que diferencie la trata de la prostitución voluntaria y de la explotación sexual, un concepto tan opaco que da pie a todo tipo de interpretaciones..
  • Que ponga los derechos de las víctimas en el centro de la actuación

Así mismo, desde el Gobierno autonómico debería de contemplarse el desarrollo de todos los recursos sociales que se preveían en el Plan vigente hasta el año pasado y que no han sido desarrollados. Contemplando que para acceder a ellos no sea necesaria la denuncia previa, como han hecho otros gobiernos autonómicos con la Violencia de Género.

En relación a la detección e identificación de víctimas se debería contemplar que las ONG’s fueran el instrumento imprescindible para la detección y la identificación de víctimas, en colaboración con la policía, pues tal y como demuestran diversos informes que valoran la implementación de las políticas anti-trata en nuestro país, queda mucho por avanzar en la consideración, información sobre sus derechos y tratamiento a las posibles víctimas de trata5.

También consideramos fundamental la transparencia en la información sobre la situación en la que se encuentran las víctimas de trata identificadas para saber cuántas se han acogido al periodo de reflexión y si éste ha sido concedido. Tan sólo en el II Informe del Plan Integral de Lucha contra la Trata, a pie de página, se recoge que, en el año 2010, a “523 mujeres víctimas potenciales en situación irregular se les ofreció el Período de Restablecimiento y Reflexión, únicamente 43 aceptaron su tramitación”. En esta información se echan de menos datos sobre a cuántas víctimas de las 43 que solicitaron dicho período les fue concedido. En 2011, según datos facilitados por laSecretaría de Estado de Seguridad, se ofrecieron 763 periodos de restablecimiento y reflexión, de los que 680 fueron denegados o rechazados por las víctimas y 98 concedidos. Como se puede ver la información de 2011 es más explícita sobre el nº de permisos concedidos pero no está claro de los 680 cuantos fueron denegados y cuantos rechazados. En general, es costoso acceder a la información sobre este particular ya que según hemos podido saber a través de entrevistarnos con la UCRIF y con la Delegada para la Violencia de Género en Madrid, los datos no están disponibles ni tan siquiera para ellos.

Otro aspecto que nos suscita enormes dudas es cómo se ha informado a las mujeres de sus derechos. Los procesos de identificación son largos y complejos y la información debe darse en un ambiente de comodidad y seguridad para las víctimas. Las comisarías o los juzgados o los CIES son los sitios menos apropiados para ello, dada la comprensible desconfianza que tienen estas mujeres.

Para que las víctimas de trata puedan ejercer realmente sus derechos es necesario un buen proceso de identificación y para ello es fundamental la formación de los profesionales que pueden entrar en contacto con posibles víctimas: Fuerzas de Seguridad, profesionales de la medicina, abogacía, trabajo social… así como la coordinación real y efectiva de todos los agentes sociales que intervienen con las víctimas: ONG’s, Fuerzas de Seguridad, jueces, Fiscalía, servicios de asistencia, etc..siendo esta la única manera de garantizar la eficacia de las medidas de protección.

Por último quisiera mencionar el aspecto económico, necesario para quecualquier Plan se pueda llevar a cabo. En el Plan integral que ha vencido se contemplaba el decomiso de los bienes de las mafias y la creación, con este dinero, de un Fondo destinado a la protección de las víctimas. También sabemos que la política del Gobierno central anterior fue la de potenciar, a través de subvenciones, la creación de los servicios sociales necesarios para la atención a estas mujeres, en lugar de crearlos directamente. Teniendo en consideración estos dos factores nos preocupa especialmente por un lado que no se haya creado este Fondo y por otro la falta de transparencia en la concesión de las subvenciones. En relación a esto último consideramos que no están claros los criterios por los cuales se conceden subvenciones a organizaciones que nunca han trabajado ni con mujeres víctimas de trata ni en contextos, como el de la prostitución, donde puede ser más probable la existencia de indicios de trata. Esta falta de transparencia nos parece especialmente preocupante. Mucho nos tememos que una buena parte del dinero que supuestamente está destinado a la prevención, atención y protección de las víctimas está siendo malgastado con fines ideológicos, concediéndoselo a organizaciones que solo hacen “incidencia política” como dicen. En esta línea, buena parte del dinero de las subvenciones no repercute directa y positivamente en aquellas mujeres que lo que necesitan no son proclamas ideológicas sino una atención desprejuiciada, profesional, basada en la escucha y el respeto y que tenga como finalidad su empoderamiento y no su revictimización.

Sabemos que la prostitución es un tema muy controvertido. Pero la trata es una grave vulneración de los derechos humanos de las personas. Y no podemos dar la espalda a todas aquellas mujeres, niñas, niños y hombres que son víctimas de trata con fines diferentes a la prostitución y que según recoge el Informe del Departamento de Estado del Gobierno de EEUU de 2010  “Algunos estudios recientes demuestran que la mayor parte de la trata de personas en el mundo se realiza con fines de trabajos forzados. La OIT calcula que por cada víctima de trata sometida a la prostitución forzada, hay nueve personas que son forzadas a trabajar”.

Y en relación a la que tiene por fines la prostitución forzada es necesario implementar políticas públicas que defiendan de manera eficaz a las mujeres que están en una situación más vulnerable. Y para que esto sea posible es necesario garantizar los derechos de todas las trabajadoras del sexo, diferenciando quienes están en situación de trata de quiénes están explotadas laboralmente aunque hayan decidido trabajar en ello. Para estas segundas, asimilar su situación a la de las víctimas de trata o considerarlas víctimas de un delito tan vago y poco concreto como el de “explotación sexual”, no es la solución. Se necesitan leyes laborales que les reconozcan sus derechos y reduzcan las posibilidades de ser explotadas por los dueños de clubes. La actual situación de confusión entre trata, prostitución voluntaria, explotación sexual y explotación laboral deja desprotegidas a todas las mujeres que ejercen la prostitución, aumenta la vulnerabilidad de éstas y dificulta enormemente la identificación de las víctimas de trata. Son necesarias leyes que ayuden a este sector de mujeres luchar contra las terribles injusticias que hoy siguen sufriendo.

Muchas gracias por su atención

 


1 El artículo 12.6 del propio Convenio europeo y la Declaración de Naciones Unidas de 1985 sobre principios fundamentales de justicia para las víctimas de delito y abusos de poder

2 Aunque en la Reforma de la Ley de Extranjería se incluyó en el último momento la propuesta de la Red española contra la Trata, de que se podrá detener la expulsión y conceder permisos excepcionales de residencia y trabajo también atendiendo a “la situación personal de la víctima” esta consideración en la práctica no está siendo contemplada en las actuaciones concretas ni de las Fuerzas de Seguridad ni de la Fiscalía. Plantear la protección en función del proceso judicial implica una presión muy fuerte para las personas víctimas de trata, muchas de las cuales no pueden afrontar ese proceso porque es el momento de mayor riesgo.

3 Así, Europa Press (2 de febrero de 2010) informaba que en la desarticulación de una red de prostitutas brasileñas en Andalucía “según fuentes de la Subdelegación del Gobierno se habían detenido a ocho mujeres por estancia ilegal en España, que se encuentran en estos momentos en el CIE de Málaga”. O El País (29/7/2010) ante la operación de Madrid recogía que según fuentes del Mº de Interior “a estas personas se les ha incoado el procedimiento administrativo para expulsarlas de España. En los casos más graves, en los que ya tenían el decreto judicial aprobado y estaban pendientes de que se les asignase un vuelo, han ingresado en el centro de internamiento de extranjeros (CIE) de Aluche hasta que abandonen el país.”

4 Informe del Parlamento Europeo. Mayo 2000

5 Informe sobre trata de personas 2011. España elaborado por el Gobierno de EEUU

Hetaira denuncia la vulneración de derechos fundamentales en el Día Internacional de las Prostitutas

 

Encierro de prostitutas en Lyon

 

Colectivo Hetaira·Jueves, 2 de junio de 2016

 

https://www.facebook.com/notes/colectivo-hetaira/hetaira-denuncia-la-vulneraci%C3%B3n-de-derechos-fundamentales-en-el-d%C3%ADa-internaciona/550329888461453

 

Desde 1975, el 2 de junio se celebra el Día Internacional de las Putas, proclamado por prostitutas y por las asociaciones en defensa de las trabajadoras del sexo, sobre todo en Latinoamérica y Europa.

 

 

¿Por qué este día?

 

 

Porque el 2 de junio de 1975, más de cien prostitutas ocuparon la iglesia Saint-Nizier en la localidad francesa de Lyon para llamar la atención sobre su mala situación y sobre las represalias continuas que sufrían por parte de la Policía: abusos y violencia, multas y encarcelamientos. “Chicas alegres en la casa del señor”, titulaban en un texto enviado a la prensa donde explicaban su acción. Una ocupación pacífica que se propagó, inesperadamente, a otras ciudades francesas.

 

 

En esa iglesia se gestó el Colectivo de Prostitutas, un referente histórico para todas las organizaciones posteriores. Como decía Ulla, una de sus líderes: “Esperamos nuestra libertad en tanto que mujeres tal y como somos, y no tal y como queréis que seamos para tranquilizar vuestra conciencia (…). No tengáis miedo: esta liberación no supondrá automáticamente una proliferación de las prostitutas. A no ser que nosotras, las mujeres, seamos todas chicas a las que únicamente reprimía el miedo a la policía…”.

 

 

Por eso, aprovechamos este día 2 de junio de 2016 para recordar a las compañeras encerradas en la iglesia, por su valentía, por enfrentarse a la hipocresía social haciéndose visibles, por hablar públicamente de sus problemas, por dar fuerza a otras mujeres a hacer lo mismo.

 

Desde Hetaira festejamos, rememoramos este día y aprovechamos para seguir exigiendo lo mismo que ellas (¡y ya han pasado más de 41 años!): respeto total al trabajo sexual (no a la criminalización legal o social) y derechos laborales para las prostitutas.

 

 

El Colectivo Hetaira dedica el 2 de junio, Día Internacional de las Trabajadoras del Sexo, a recordar a los poderes públicos la vulneración sistemática de derechos fundamentales hacia las trabajadoras del sexo. A esto se suma el acoso y la criminalización fruto de la aplicación de la Ley Mordaza.

 

 

Ante un colectivo tan vulnerable como es el de las trabajadoras del sexo, al gobierno solo se le ha ocurrido criminalizar su trabajo multando a las prostitutas y a sus clientes, dejándolas aún más desprotegidas. Cuando entró en vigor la Ley de Seguridad Ciudadana, Delegación de Gobierno anunció que no multaría a las mujeres. Sin embargo, la realidad es que el número de multas a prostitutas y clientes crece día a día. Esta medida empeora sus condiciones de trabajo, ya de por sí difíciles.

 

Denunciamos que la Ley de Seguridad Ciudadana es una manera encubierta de regular la prostitución en el espacio público a través de la criminalización de las trabajadoras del sexo. El verdadero objetivo de su aplicación es expulsar a las mujeres de la calle sin ofrecer negociación ni alternativa. Con el hostigamiento policial en el Polígono de Villaverde se condena a las mujeres a trabajar en lugares más inseguros o en locales donde carecen de derechos.

 

 

El Ayuntamiento de Madrid debe comprometerse en la defensa de los Derechos Humanos de las trabajadoras del sexo. Es necesaria la negociación de espacios entre todos los actores implicados, en un momento en que la Ley de Seguridad Ciudadana vulnera derechos fundamentales y ahoga a quienes allí están trabajando. Es prioritario conseguir un espacio seguro donde puedan trabajar sin molestar ni ser molestadas.

 

 

A nivel local, los Ayuntamientos han promovido la criminalización del trabajo sexual mediante ordenanzas municipales. Sin ir más lejos, el Ayuntamiento de Alcalá de Henares mantiene en vigor una normativa que multa a las trabajadoras del sexo y a sus clientes, sin querer recibir a las afectadas, ni ahora (con el gobierno del PSOE), ni antes (con un gobierno del PP), para escuchar de primera mano las consecuencias de la criminalización.

 

 

Las trabajadoras del sexo no son el problema, son parte de la solución.

 

La prostitución es un trabajo, de Pia Covre

 

Pia Covre

 

Colectivo Hetaira.·Miércoles, 2 de marzo de 2016

 
Pia Covre y su compañera Carla Corso son veteranas del movimiento de las trabajadoras del sexo en Italia. En 1982 fundaron el Comitato per i Diritti Civili delle Prostitute, donde aún hoy siguen como activistas.

 
Tras leer varias malinterpretaciones de mi pensamiento citadas por terceros en ensayos y artículos periodísticos, me encuentro en la necesidad de aclarar mis posiciones sobre el trabajo sexual. Me he tropezado con textos que distorsionan tanto mis declaraciones como las de mi compañera Carla Corso y por ello quiero especificar aquí mi postura.

 
Además creo que, aunque los principios fundamentales que he madurado desde mi experiencia y que siempre han guiado mi activismo para los derechos de trabajadoras y trabajadores del sexo sigan siendo los mismos, la complejidad del contexto social y jurídico en el que nos encontramos no nos permite quedarnos estancados en posicionamientos ideológicos cerrados, sino que nos exige una reflexión constante.

 
¿Es la prostitución un trabajo?

 
Si el trabajo es el medio con el que conseguimos los recursos materiales que necesitamos para vivir, sin duda alguna, el intercambio de sexo por dinero puede ser definido como tal, sobre todo si esta actividad es la única manera que tienen algunas personas para poder ganarse la vida, aunque sea solo durante una determinada época.

 
A lo largo de mi experiencia he conocido a mujeres que han accedido al trabajo sexual por distintas motivaciones. Para muchas de ellas, la prostitución es una opción determinada por circunstancias externas, vinculadas a una situación de necesidad y desamparo económico. Otras acceden más bien por libre elección. En este último caso, el trabajo sexual puede representar tanto una simple afición personal como una manera de cuestionar los roles de género establecidos, es decir, una rebelión. A pesar de la heterogeneidad de situaciones que caracteriza este colectivo, basándome en mi experiencia personal, puedo afirmar que todas las personas que se dedican a la prostitución, aunque se dediquen a ella por simple diversión, consideran esta actividad un trabajo.

 
Llevo 45 años en este ámbito laboral, primero solo como trabajadora y después, en los 33 años siguientes, también como activista. En estas décadas, los cambios económicos y políticos que han transformado el tejido social italiano han sido muchos y han afectado también al mundo de la prostitución. En 1965, cuando yo empecé, las mujeres que ejercían la prostitución en Italia eran mayoritariamente autóctonas y representaban un grupo numéricamente más pequeño que hoy en día. Aunque todavía no dispongamos de estudios estadísticos que nos proporcionen datos fiables y resulte imposible cuantificar a quienes se dedican al trabajo sexual, es bastante evidente que, con el paso del tiempo, este grupo ha ido progresivamente aumentando, así como que la mayoría de las trabajadoras del sexo hoy son mujeres migrantes.

 
Cuando empecé mi labor como activista, en Italia se iba desarrollando un tipo de Estado de bienestar en el que el acceso a las prestaciones sociales no estaba exclusivamente vinculado al trabajo asalariado y nosotras, como ciudadanas italianas, no nos sentíamos tan desprotegidas. El Estado, por ejemplo, nos garantizaba el derecho a la asistencia sanitaria aunque no nos reconociera como trabajadoras. También por ello, en ese momento, la regulación del trabajo sexual no era nuestra lucha prioritaria.

 
Lo que pedíamos entonces era la despenalización del trabajo sexual, que se acabara con la represión policial de la prostitución y que la sociedad empezara a demostrar un poco de respeto hacia nuestra opción de vida. El derecho a la libertad de elección sobre nuestros cuerpos era un tema central entre nuestras reivindicaciones y, para nosotras, formaba plenamente parte de la lucha por la emancipación femenina. Para muchas mujeres, de hecho, el trabajo sexual había sido la opción que les había permitido lograr su independencia económica, y por ende, representaba una clara posibilidad de empoderamiento que la sociedad tenía que empezar a reconocer y respetar.

 
Los cambios políticos y sociales producidos en estos años han modificado también la prioridad de nuestras reivindicaciones. Los Gobiernos de las últimas décadas han debilitado progresivamente las políticas públicas y sociales estableciendo leyes restrictivas para contrarrestar la inmigración y han tomado medidas cada vez más represivas en contra de la prostitución.

 
Como activistas, tenemos que pensar en medidas efectivas que nos permitan enfrentarnos a las transformaciones ocasionadas por la globalización, como el empobrecimiento de ciertos sectores de la población, el incremento de los fenómenos migratorios y el consecuente aumento de migrantes (hombres y mujeres) en el ámbito de la prostitución. En Italia, la obtención del permiso de residencia para los ciudadanos no comunitarios está directamente vinculada al trabajo asalariado reconocido jurídicamente. De este modo, todas las personas que trabajan en los sectores que forman parte de la economía sumergida, como el trabajo sexual, no tienen acceso a los derechos de ciudadanía.
Además, la falta de reconocimiento jurídico del trabajo sexual está relegando a quienes lo ejercen a hacerlo en una situación de desprotección total frente a los eventuales abusos que puedan sufrir en el trabajo y está contribuyendo a su marginación social.

 
El trabajo sexual es una actividad comercial que produce una renta que tiene que ser reconocida jurídicamente. Por ello el debate de si es moralmente justo legalizar o criminalizar la prostitución es tiempo perdido. Es mucho más útil discutir sobre cómo se pueden obtener más espacios de autonomía y protección social para trabajadoras y trabajadores del sexo. Es más importante centrarse en la elaboración de medidas en contra de la explotación laboral, y focalizar el esfuerzo en el empoderamiento de quienes ejercen, frente a clientes, intermediarios, titulares de los clubes, etc.

Hetaira y trabajadoras del sexo se muestran críticas ante las nuevas normativas y leyes que se avecinan

16 de diciembre de 2013 a la(s) 20:52

17 de Diciembre: Día Internacional por la Eliminación de la Violencia contra las Prostitutas

Hetaira y trabajadoras del sexo se muestran críticas ante las nuevas normativas y leyes que se avecinan

[16/12/2013]

http://on.fb.me/19OeUMj

Hoy, 16 de diciembre, víspera del Día Internacional por la Eliminación de la Violencia contra las trabajadoras del sexo, el Colectivo Hetaira organizó una rueda de prensa junto a 15 trabajadoras del sexo que ejercen en diferentes espacios públicos de la ciudad, para dar a conocer el impacto entre las personas que ejercen la prostitución, de la próxima ordenanza del Ayuntamiento de Madrid, la Ley de Seguridad Ciudadana y la reforma del Código Penal. Y aprovechando tan señalada fecha, también han aportado reflexiones sobre la violencia hacia las personas que ejercen la prostitución.

En 2013 han contabilizado, al menos, el asesinato de cuatro trabajadoras del sexo, una cifra inquietante cuando además no se están contabilizando como violencia hacia las mujeres, tal y como ocurre con la violencia machista y los asesinatos de mujeres a manos de sus parejas. Y esto es así porque las víctimas, en estos casos, son prostitutas.

En un día como hoy, han recordado a las víctimas de trata, materia en la queda mucho por mejorar, ya que muchas de aquellas identificadas quedan desprotegidas por las autoridades. Además, la consideración de que todas las prostitutas son víctimas de trata invisibiliza a quienes ejercen libremente. Sin ir más lejos, el informe GRETA insta a diferenciar entre trata y prostitución, para poder detectar a las verdaderas víctimas. Asimismo, GRETA también aconseja la elaboración de un Plan Integral contra todas las formas de trata, no solo aquella que tiene fines de prostitución forzada. Y, por último, desde GRETA y el propio Colectivo Hetaira se opina que las organizaciones sociales deben tener un papel más decisivo en cuanto a la identificación de víctimas, ya que solamente pueden identificar las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y, por esto mismo, se están concediendo pocos permisos de residencia y de restablecimiento y reflexión, algo inexplicable. Las organizaciones sociales que trabajan en el terreno, como Hetaira,  tienen la capacidad de recoger indicios e información sobre la detección de posibles víctimas y este trabajo no está reconocido ya que los informes que se elaboran sobre posibles víctimas de trata no son vinculantes.

El Colectivo Hetaira también ha puesto de manifiesto que GRETA insta a España a recompensar económicamente a las víctimas de trata, algo que ya venía explicitado en el Plan Integral, pero en la práctica esto no se lleva a cabo, o bien se intenta recompensar con una cantidad irrisoria. Sin embargo, los dispositivos de ayuda a las víctimas están financiados a través de subvenciones públicas, unas subvenciones claramente insuficientes dada la ingente labor de algunas de estas ONG’s dedicadas a la recuperación de las víctimas, como Proyecto Esperanza. Subvenciones inexplicables, en algunos casos, cuando se conceden a organizaciones que no trabajan directamente con las mujeres sino realizando incidencia política (por la abolición de la prostitución) o se niegan a otras asociaciones, como Hetaira, que realiza trabajo de terreno, donde pueden ser detectadas las víctimas.

Desde Hetaira exigimos al Gobierno español: 

  • que se contabilicen los asesinatos de prostitutas como violencia machista, especificando los casos en que esa violencia tenga lugar a consecuencia del ejercicio de su trabajo. 
  • que se acabe con el alto grado de vulnerabilidad en que ejercen muchas prostitutas en nuestro país, muchas veces atenazadas por el miedo. Si las instituciones y Gobiernos estigmatizan y rechazan a las prostitutas es fácil que estas ideas encuentren acomodo en ciertos individuos que van más allá del rechazo y llegan al extremo del asesinato.
  • que se contabilicen y den cifras oficiales de las mujeres víctimas de trata que reciban protección y en qué ha consistido ésta. 

Hetaira también estrena hoy dos campañas:

1.    La campaña europea del proyecto Indoors, llevada a cabo en 9 países europeos. El lema es “Diferentes trabajos iguales derechos”. Indoors III es un proyecto de 24 meses de duración (2013-2014) que se desarrolla a nivel europeo, financiado por el Programa Daphne de la Comisión Europea de Justicia y Asuntos Interiores. Para el desarrollo del proyecto Indoors, Hetaira se coordina con diversas asociaciones que defienden los derechos de las trabajadoras del sexo en 8 países distintos: Autres Regards, Francia; TAMPEP, Holanda; APDES, Portugal; Comitato per I Diritti Civilli delle Prostitue, Italia; HESED, Bulgaria; LEFOE, Austria; Pro-Tukipiste, Finlandia; Ragazza, Alemania.

La campaña “Diferentes trabajos. Iguales derechos” se enmarca dentro de las diferentes actividades desarrolladas en INDOORS. Su lanzamiento se llevará a cabo en los distintos países con motivo del 17 de diciembre “Día Internacional por la eliminación de la violencia contra las trabajadoras del sexo” e intenta llamar la atención sobre la necesidad  de combatir el estigma y la violencia mediante el reconocimiento de derechos laborales y sociales.  Consiste en un set de postales con el lema común “Diferentes trabajos. Iguales derechos.”, y lemas sobre el contexto político de cada país como respuesta a la discriminación y criminalización que en sus distintas manifestaciones se ejerce en diferentes países de la Unión Europea contra las trabajadoras sexuales.

La campaña específica de Hetaira “No a las ordenanzas municipales contra las trabajadoras del sexo” denuncia la violencia institucional llevada a cabo o anunciada (como es el caso del Ayuntamiento de Madrid) por las administraciones a través de las ordenanzas municipales que persiguen y criminalizan a las trabajadoras del sexo que captan su clientela en la calle. Estas ordenanzas vulneran derechos básicos a través de multas a las prostitutas y/o a sus clientes y provocan la clandestinización de la prostitución dejando a las mujeres en una situación de aún mayor vulnerabilidad.

La campaña “Diferentes trabajos. Iguales derechos”, forma parte de una serie de materiales por los derechos de las trabajadoras del sexo editados por INDOORS. Se pueden encontrar en los siguientes enlaces: 

Video “Igualdad de derechos”: http://www.youtube.com/watch?v=C2rF4hwaXWI

Pagina web de materiales INDOORS: http://indoors-project.eu/

Venus2.    Se presentó la contracampaña frente al lema del Ayuntamiento “Tengo sexo con mujeres aunque ellas no quieran”. El Colectivo Hetaira promoverá el lema Tengo sexo con hombres a cambio de dinero cuando yo quiero, dirigida a los clientes de la prostitución y a la sociedad en general. Para ello se han elaborado 4 carteles, dos de ellos elaborados por una persona activista anónima, un tercero firmado por el diseñador gráfico Carlos Osuna COSU y el último por la artista ASOR.

Asimismo, las trabajadoras del sexo que acompañaban la mesa han podido ser entrevistadas. Algunas de ellas mostraban una gran preocupación por su porvenir ante la Ley de Seguridad Ciudadana y la próxima ordenanza municipal del Ayuntamiento de Madrid porque se tienen experiencias cercanas, como la de Alcalá de Henares, que multa a las mujeres por ejercer la prostitución desde el año 2010, cuyo Alcalde no ha querido recibir al Colectivo Hetaira a pesar de las múltiples peticiones enviadas por diferentes medios.

También han querido dejar muy claro que ejercen por voluntad propia y que han decidido la captación de clientes en la calle porque pueden administrarse el tiempo y el dinero de forma autónoma, mejor que dependiendo de terceros. Sobre la situaciónen en la calle, han insistido en que sufren acoso policial, lo que que aumenta su vulnerabilidad en cuanto a sus condiciones de trabajo y de vida.

En cuanto a las cifras de Hetaira, cuando han sido interpeladas sobre trata y prostitución, Hetaira afirma que en función de la realidad que ellas conocen, un 85-87% ejercen voluntariamente y que habría un 12-15% que podrían ser posibles víctimas de trata, cifras que coinciden con el estudio de la Oficina contra la Droga y el Delito (UNODC) de Naciones Unidas, que advertía que 1 de cada 7 prostitutas en Europa podía ser víctima de trata.

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La Ley de Seguridad Ciudadana perjudicará a prostitutas y víctimas de trata

NOTA DE PRENSA HETAIRA

Madrid, 19 de noviembre de 2013

http://www.colectivohetaira.org/web/en-medios-de-comunicacion/16-comunicados-de-prensa/398-la-ley-de-seguridad-ciudadana-perjudicara-a-prostitutas-y-victimas-de-trata-madrid-19-de-noviembre-de-2013-.html

El Colectivo Hetaira desea manifestar su rechazo al anteproyecto de Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana, presentado por el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, que, entre otras muchas cosas, sancionará a quienes ofrezcan o contraten servicios sexuales cerca de los colegios.

Un anteproyecto que no ha sido anunciado previamente y que pretende ser llevado próximamente al Consejo de Ministros.

Multar a las prostitutas es la peor iniciativa que podría tomar el Gobierno central en cuestiones de prostitución. Recordamos que en 2007 el Congreso de los Diputados se comprometió a realizar un estudio de situación sobre la prostitución, estudio que jamás se ha llegado a poner en marcha. Es decir, seguimos sin conocer a ciencia cierta qué cantidad de personas ejercen la prostitución ni en qué modalidad (calle, pisos, clubes, hoteles, etc…, quienes trabajan autónomamente, quienes lo hacen en relación a terceros…).

Sin ir más lejos, el Instituto Nacional de Estadística (INE) solicitaba hace pocas semanas datos al Colectivo Hetaira para poder conocer el PIB de la actividad de la prostitución, según una exigencia europea al Gobierno español.

No sabemos ni aproximadamente cuántas prostitutas ejercen en nuestro país, no sabemos cuántas de estas personas trabajan cerca de colegios, ni jamás se ha presentado esta situación (cercanía a los colegios) como un “grave problema social”, pero es igual, el Gobierno las multará. Y cuando no puedan pagar semejantes cantidades pero sigan trabajando en el mismo lugar probablemente pasará lo que ya está pasando en otras ciudades que la sanción administrativa se convertirá en delito de desobediencia a la autoridad.

Entendemos, por los datos que hoy ofrecen sobre el nuevo proyecto de ley los medios de comunicación, que también serán multadas si se considerare que su presencia ocasiona “algún riesgo para la seguridad vial”, con lo que, soterradamente, estamos asistiendo a la prohibición de negociar un intercambio de servicios sexuales por dinero en la calle en cualquier circunstancia.

Ante la difícil situación que atraviesan las prostitutas (a quienes la crisis está afectando al igual que al resto de la población), el Gobierno responde criminalizándolas (a pesar de que, recordémoslo, la prostitución no es un delito) y las situará en una situación de aún mayor vulnerabilidad.

Hetaira denuncia que leyes como ésta castigan a las prostitutas que captan su clientela en la calle (y que suelen ser las más vulnerables pero también las más autónomas) y favorecen los intereses de los empresarios de los grandes clubes ya que las obligan a trabajar en esos lugares donde carecen de cualquier ley que proteja sus derechos, dado que no existe un reconocimiento de que la prostitución sea un trabajo.

Hetaira denuncia que no existen programas sociales ni ofertas de empleo realistas para que quienes deseen abandonar el ejercicio de la prostitución puedan hacerlo con tranquilidad, con cierta cobertura social que no las arrastre sin remedio a una situación de extrema pobreza.

Hetaira entiende que las trabajadoras del sexo en nuestro país lo que necesitan son derechos laborales que las protejan frente a los abusos que ya sufren. Estamos cansadas de oír hablar de “explotación sexual” sin que se sepa bien qué significa este concepto ni se ponga remedio a los abusos laborales que sufren las que trabajan en grandes clubes, dependiendo de terceros.

En cuanto a las personas que sean víctimas de trata, si este proyecto de ley llega a entrar en vigor, difícilmente considerarán a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado como “aliados” para denunciar su situación; sino todo lo contrario, para ellas serán solo aquellos que las multan por ejercer.

Por todas estas razones en materia de prostitución (a las que sumamos nuestro rechazo a la prohibición de concentraciones y manifestación no autorizadas, así como las manifestaciones ante el Congreso de los Diputados, la participación en los escraches, etc), nos oponemos a la aprobación del anteproyecto de Ley de Seguridad Ciudadana.

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Foto: Bárbara Boyero. Movilización contra la reforma de la Ordenanza del civismo en Barcelona (26/4/2012)

 

La violencia contra las trabajadoras del sexo debe cesar. Justicia. Colectivo Hetaira

https://www.facebook.com/notes/colectivo-hetaira/la-violencia-contra-las-trabajadoras-del-sexo-debe-cesar-justicia-colectivo-heta/10152038908122802

18 de Julio de 2013 a la(s) 14:45

“Incluso aunque no consiga recuperar a mis hijos, me aseguraré de que no le vuelva a ocurrir lo mismo a ninguna otra trabajadora sexual”  (Jasmine,Rose Alliance)

 

LA VIOLENCIA CONTRA LAS TRABAJADORAS DEL SEXO DEBE CESAR

 

Turquía y Suecia fueron escenario la semana pasada de los asesinatos de dos trabajadoras sexuales; en junio también vivimos en España las muertes de Ada Ortuya y Jenny Sofía Rebollo; solo en Italia tres trabajadoras sexuales fueron asesinadas desde comienzos de año. En Francia, Kassandra fue asesinada y Karima se suicidó. En Turquía, los ataques transfóbicos son constantes: Dora, trabajadora sexual trans, fue asesinada esta semana; Ela, otra trabajadora sexual trans de Turquía fue disparada.

 

Por esto, desde Hetaira queremos denunciar la estigmatización institucional extrema del Estado sueco hacia Jasmine, que le retiró la custodia de sus hijos para concedérsela a un ex-marido de quien recibía maltrato y que finalmente la asesinó. Un sistema que obliga a las mujeres que ejercen la prostitución a trabajar en la clandestinidad y en mayor grado de desprotección. Los servicios sociales del Estado sueco se negaron a escuchar a Jasmine. ¿Por qué escuchar a una trabajadora del sexo que no sabe lo que es bueno para ella? Los Estados europeos deben comprometerse a que este tipo de situaciones no se vuelvan a repetir. Mientras las instituciones y los Gobiernos sigan estigmatizando y negando a lasprostitutas sus plenos derechos como ciudadanas, habrá individuos que se sientan legitimados para cometer todo tipo de agresiones contra ellas, incluso el asesinato.

 

El Estado español no se queda atrás, ya que invisibiliza a las mujeres que ejercen la prostitución por decisión propia y en muchas ciudades se las criminaliza mediante ordenanzas. Según el portal feminista Feminicidio.net, en el Estado español fueron asesinadas al menos 20 mujeres que ejercían la prostitución entre los años 2010-2012 (14 perdieron la vida mientras ejercían la prostitución y 2 a manos de sus parejas sentimentales). Sólo 1de estos asesinatos fue contabilizado como violencia de género en las cifras oficiales del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

 

Una vez más queremos decir NO a cualquier tipo de violencia contra las trabajadoras del sexo y, por ello, el viernes 19 de julio, tendrán lugar protestas en muchos países de Europa. Desde Hetaira nos solidarizamos con estas protestas y las apoyamos.

 

Colectivo Hetaira. (18/07/2013)

 

Hetaira forma parte de ICRSE, Comité Internacional para los Derechos de lxs Trabajadorxs Sexuales en Europa, que realiza un llamamiento a todas sus organizaciones y personas integrantes,trabajadorxs sexuales y aliadxs, a realizar actos simbólicos de protesta por los recientes asesinatos de Jasmine (Suecia) y Dora (Turquía), la agresión contra Ela (Turquía) y contra todxs lxs trabajadorxs del sexo en Europa y en todo el mundo.

jasmine y dora