Colombia: Clara Rojas arremete contra las putas

 

Por. Mar Candela*

 

9 de agosto de 2017

 

http://www.elespectador.com/opinion/clara-rojas-arremete-contra-las-putas-columna-707175

 

Esta es la gran pregunta que me surge al enterarme de que la congresista  ha decidido realizar un proyecto de ley en materia de prostitución  con el argumento cliché  de que las prostitutas todas están ahí  victimas de tráfico sexual,  proxenetismo y similares. ¿Se trata de un delirio  mesiánico  o  de oportunismo político?

Aún no ha dicho que  las prostitutas son responsables de que se acaben hogares o que  por la prostitución voluntaria existen flagelos como la pedofilia y otras injusticias  humanas, como dicen tantas personas abolicionistas. No obstante, nada de raro  sería escucharla decir  algo así. Le triné confrontando su absurda idea de sancionar a los clientes de las prostitutas con multas exuberantes, según la explicación  en la revista Semana, hasta de 23 millones de pesos; me escribió que:

“Sancionar al ‘cliente’ desestimula la práctica y genera las condiciones del entorno para terminar un negocio que no las beneficia a ellas”.

¿Ellas quiénes?  Las mujeres que no    están dispuestas a  vender  panecillos o artesanías ni a partirse  la espalda  limpiando  pisos y prefieren vender atención sexual  porque ganan más dinero y les queda más tiempo para vivir, entre otras cosas, o porque simplemente les da la gana tener sexo con ánimo de lucro? ¿Quién es Clara Rojas para decirle a una mujer  adulta que paga sus impuestos  qué trabajo le conviene o no? Evidentemente hablamos de una mujer  que desde su delirio de superioridad moral  considera que toda prostituta es indigna por su trabajo y ella debe rescatarlas aun cuando  no pocas  rechacen su salvación. O podemos estar hablando de una oportunista política más que sabe que el tema de  la  prostitución  en un país godo doble moralista  levanta mucha popularidad y puede desembocar en  muchos votos.

Hoy nuevamente pongo el pecho  por los derechos integrales de las prostitutas voluntarias y rechazo  enérgicamente  el tráfico sexual, el proxenetismo  y la prostitución marginal despojada de derechos humanos. La congresista Clara Rojas importa una ley que mete  a las putas en un armario para decir que ya no existen. Para quedar como la gran salvadora  que acabo con la prostitución en Colombia.

En un segundo trino me respondió que esta  ley ha sido implementada con éxito en otros países. Quienes conocemos realmente la situación sabemos de los estudios realizados por quienes embuten el tema de tráfico sexual, explotación sexual y proxenetismo en el mismo paquete de prostitución adulta, consiente y decidida y que, agregado a eso, lo hacen por intereses meramente económicos y personales porque a nivel internacional  los Estados destinan muchos recursos económicos a proyectos  de este tipo que nutren imaginarios sociales sobre  lo inmoral e indigno que es decidir ganarse el pan con  el sexo y no con las manos. ¿Por qué es más digno ganar dinero tejiendo por horas a 40.000 pesos diarios, que  follando  20 minutos por 40.000 pesos,  por ejemplo? ¿Por qué la dignidad de las mujeres habita en lo que hacen con su sexo y no en  lo que  hacen con su vida?

Más allá de todas esas estadísticas amañadas  con pericia por académicos y  organizaciones internacionales  que giran en torno de los dineros que se destinan para este tipo de proyectos,  las personas que no ganamos un solo centavo haciendo proyectos de ley ni abriendo organizaciones para “rehabilitar prostitutas” sino que con las uñas trabajamos y a la víctima de abusos y le ayudamos a buscar otro trabajo sin sancionar a quienes están conformes con  sostener sexo con ánimo de lucro, quienes queremos derechos para todas las formas de ser mujer  sin distingo y no devengamos por ese trabajo, quienes no necesitamos  usar a las prostitutas para  llamar más  atención en la opinión publica y así ganar más votos, sabemos perfectamente que no existen datos estadísticos ni fidedignos que demuestren que esta ley ha funcionado realmente en los países donde ha sido implementada. Lo que han hecho es invisibilizar.

Es una medida perversa esta propuesta de ley.  La prostitución en persona ajena, tráfico y trata o similar  son delitos de lesa humanidad  La prostitución voluntaria  de personas adultas que pagan impuestos y no desean sexo  por razones afectivas o lúdicas sino con ánimo de lucro no debe ser castigada. Les  voy a dejar un solo ejemplo de lo que sucede con esa ley. Les dejaré el ejemplo de Francia:  la ley Najat Vallaud-Belkacem  el nombre que se le dio  a la ley que  penaliza a los clientes de las prostitutas: https://elestantedelaciti.wordpress.com/2017/07/24/la-ley-francesa-de-prostitucion-un-ano-despues-esto-vuelve-loco-a-todo-el-mundo/

Países como Suecia, Noruega, Islandia, Francia, Norte de Irlanda, Canadá (entre otros) tampoco son países sin prostitución. Son países con prostitutas en el armario despojadas de todo derecho. Ni siquiera pueden denunciar abusos porque su trabajo es ilegal. Sancionar a los clientes vulnera el derecho a decidir de las mujeres y el derecho al trabajo. También el derecho legítimo de las personas  a una sexualidad  autónoma. Tengo derecho a vivir mi sexualidad con ánimo de lucro. Cada persona tiene derecho a decidir cómo y en qué condiciones ejercer su libre sexualidad.

¿Puta o no puta? Lo decido yo. Ni el Estado ni la Iglesia. Puta o no puta, mis derechos no se disputan. Putas o no. Somos putamente libres.

Multarán a los clientes hasta con 23 millones de pesos. ¿Quiénes pierden? Las putas voluntarias de clases medias y bajas. Las de clases altas ni siquiera saben que son putas y reciben millones en premios por ser “amigas sexuales”, digo,  amigas con derechos. Joyas, viajes, casas, carros y contando más y más regalitos de amigos.  ¡Hipócritas! Abolicionistas que  solo castigan a las putas que no tienen poder, clase ni dinero. Estado proxeneta que quiere entrar a lucrarse del sexo de las mujeres que se prostituyen  por decisión personal con multas exuberantes a sus  clientes con la excusa de que están ayudando en algo al país. Sepan que no solucionan nada. Sepan que algunas personas vemos que lo único que hacen es lucrarse del trabajo sexual. Y que no aceptamos que digan que tráfico sexual, proxenetismo y pedofilia son lo mismo que una persona que decide tener sexo con ánimo de lucro.

La propuesta de Clara Rojas estimula a un Estado proxeneta que se lucre de la prostitución como cualquier chulo común.

* Ideóloga, Feminismo Artesanal

 

El triste estado de la investigación académica sobre la trata sexual

Por Daniel Pryor

 

19 de julio de 2017

 

https://www.adamsmith.org/blog/the-sorry-state-of-sex-trafficking-research

 

El mes pasado, tuvo lugar en Irlanda del Norte el primer juicio a un acusado de pagar por servicios sexuales (delito equiparado a crímenes violentos). Después de haber adoptado el «modelo nórdico» de penalización de la compra de sexo en junio de 2015, Irlanda del Norte parece haber inspirado a los políticos del Partido Nacional Escocés para abogar por un enfoque similar en Escocia. El debate sobre la legislación referida al trabajo sexual también se agudiza en el resto del Reino Unido, donde se están logrando progresos marginales en algunas áreas.

La investigación sobre el impacto de las diferentes formas de legislación sobre el trabajo sexual y la trata sexual es un área fascinante, pero muy problemática. La prevalencia de la trata sexual y su relación con diferentes regímenes legales relacionados con el trabajo sexual es uno de los principales campos de batalla para aquellos que buscan la reforma, y ​​es difícil encontrar evidencia confiable sobre este tema tan emotivo.

Un nuevo artículo (1) publicado en línea la semana pasada por el sociólogo Ronald Weitzer —que escribió un excelente artículo (2) sobre la política del trabajo sexual y el tráfico sexual en 2011— da una nueva perspectiva del lamentable estado de la literatura académica sobre estos temas. En primer lugar en su lista de agravios está la falta de fiabilidad de los datos que se utilizan a menudo:

Utilizando información sobre 161 países de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), Cho et al. (2013) y Jakobsson y Kotsadam (2013) intentaron determinar si las leyes nacionales de prostitución estaban relacionadas con la prevalencia de la trata de personas. Sin embargo, la ONUDD había advertido de que no se utilizaran sus cifras ni para una nación ni para un estudio comparativo transnacional, ya que “el informe no proporciona información sobre el número real de víctimas” (ONUDD 2006, pp. 37, 44-45). El aviso de la ONUDD se basaba en que las definiciones de trata varían de unos países a otros (algunos de los cuales amalgaman trata, paso ilegal de personas e inmigración irregular); la generalizada falta de transparencia en la recopilación de datos y la presentación de informes; y la dependencia de diferentes fuentes en los 161 países (medios de comunicación, institutos de investigación, agencias gubernamentales, ONGs, OIs). Para algunos países, sólo una de estas fuentes estaba disponible. Los autores reconocen que “los datos subyacentes pueden ser de mala calidad” y son “limitados e insatisfactorios de muchas maneras” (Jakobsson y Kotsadam, 1993, p.93) y que es “difícil, quizás imposible, encontrar pruebas sólidas” de una relación entre la trata y cualquier otro fenómeno (Cho et al., 2013, p.70). No obstante, tratan el informe de la ONUDD como una fuente de datos y extraen conclusiones profundas sobre la relación entre la trata de personas y las leyes nacionales de prostitución, concluyendo que la trata de personas es más frecuente en los países con prostitución legal que en los países donde la prostitución está penalizada.

Datos defectuosos son sólo la punta del iceberg. En el caso de los dos estudios citados anteriormente, el enfoque de los autores para el diseño del estudio también deja mucho que desear:

Se utiliza un diseño de sección transversal (en un solo punto de tiempo) para medir algo que debe examinarse longitudinalmente: la cantidad de trata antes y después de la legalización. Este último enfoque requeriría cifras de referencia fiables para comparar con cifras recientes fiables, ninguna de las cuales existe.

Los autores usan estimaciones agregadas de la trata nacional (que combinan trata laboral, trata sexual y otros tipos de trata) en su intento de evaluar si la prostitución legal marca una diferencia. Esto significa que existe una gran discrepancia entre las cifras de trata y las leyes de prostitución: al evaluar si las leyes de prostitución están relacionadas con la incidencia de la trata, se deben usar solamente cifras sobre la trata sexual, no las cifras totales para todos los tipos de trata. 

Es muy posible que las naciones donde algún tipo de prostitución es legal puedan tener mejores mecanismos para detectar la trata sexual, una variable que falta en ambos estudios.

Un estudio posterior de Cho (2016) utilizando una fuente de datos diferente contiene otro error garrafal. “Utiliza información sobre el nivel de protección de las víctimas de trata de personas (en general) en los países, para correlacionarla con el hecho de que la prostitución esté o no permitida en un país”. ¿La justificación para este truco?

Sin citar ninguna fuente, Cho afirma que “la prostitución está estrechamente ligada a la trata de personas, porque la trata sexual con fines de prostitución es la forma más común de trata de personas y constituye la mayor parte de las víctimas de trata” (Cho 2016, pp. ). Esta afirmación es contradicha por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Departamento de Estado de los Estados Unidos. Según la OIT, “la explotación sexual comercial forzada representa el 11% de todos los casos” de trabajo forzado en todo el mundo (OIT 2005, p.12), y el Departamento de Estado declara que “la mayor parte de la trata de personas en el mundo toma la forma de trata laboral “(USDS 2010, págs. 8-9).

Todos estos problemas son endémicos en el campo de la investigación sobre la trata sexual. El trabajo de Weitzer podría no ser más que un interesante ejercicio académico sobre los peligros del uso de datos de baja calidad y pobre metodología de investigación, si no fuera por el hecho de que las leyes que se promulgan sobre la base de los dos estudios anteriores están haciendo daño a las mujeres marginadas:

… estos dos estudios fueron adoptados por políticos y legisladores en varios países y sirvieron para justificar nuevas leyes de criminalización.

Weitzer también ofrece algunas reflexiones sobre cómo el estado actual de la investigación y el debate público basado en la misma puede persistir sin que se le haga una crítica significativa:

Es fácil hacer afirmaciones generales y desenfadadas sobre la trata y la prostitución cuando 1) faltan datos sólidos, 2) los medios de comunicación se limitan a recapitular afirmaciones “oficiales” sin cuestionarlas o verificarlas, 3) los expertos que cuestionan las afirmaciones oficiales son ignorados o denunciados, y 4) las participantes en el comercio sexual son altamente estigmatizadas y marginadas. Este patrón desafortunado puede verse tanto en las naciones prohibicionistas (por ejemplo, Suecia) como en las naciones que tienen que hacer frente a la oposición a sus actuales leyes [comparativamente] liberales (por ejemplo, Alemania y los Países Bajos).

Estoy seguro de que los lectores de este blog miran todos los titulares de los medios sensacionalistas con un ojo crítico. Sin embargo, cuando se trata de historias alarmistas sobre la epidemia de trata sexual y los acompañantes llamamientos a implantar el “modelo nórdico”, se debe tener precaución adicional.

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1.- https://link.springer.com/chapter/10.1007/978-3-319-55973-5_4

https://books.google.es/books?id=Y9ksDwAAQBAJ&pg=PA47&dq=Legal+Prostitution+Systems+in+Europe+weitzer&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwjTjeX0ksrVAhWrCcAKHTYcDtMQ6AEIJjAA#v=onepage&q=Legal%20Prostitution%20Systems%20in%20Europe%20weitzer&f=false

2.- http://scholarlycommons.law.northwestern.edu/cgi/viewcontent.cgi?article=7413&context=jclc

 

 

 

Amsterdam: la mentira de “My Red Light”

 


Felicia Anna
12 de mayo de 2017

 

http://behindtheredlightdistrict.blogspot.com.es/2017/05/the-bullshit-of-my-red-light.html

 
Me prometí a mí misma que nunca más prestaría atención a My Red Light. Pero hoy de nuevo hay una tormenta mediática sobre My Red Light, que me ha molestado tanto que sencillamente necesito escribir sobre ello, a fin de establecer un montón de cosas ciertas.

Comencemos con lo primero y lo más importante. My Red Light debía ser un burdel dirigido por trabajadoras del sexo. Bueno, eso falló. Es tan sencillo como eso. Hay una junta entera de los llamados “expertos” en un “Consejo de Supervisión” que tienen el verdadero poder y control sobre este burdel. Estas personas incluyen a personas de organizaciones de ayuda tales como el Fondo de Ayudas de SOA, HVO Querido, un ex fiscal, un dueño de barra / restaurante y gente de ese tipo. Pero no hay trabajadoras del sexo, aparentemente porque no somos lo suficientemente inteligentes para hacer esto, ¿verdad? No somos lo suficientemente instruídas, ¿verdad? Porque todos siempre tratan de ofrecernos algún tipo de educación, como si fuéramos mudas o sin educación o algo así. ¡Poco saben ellos que muchas trabajadoras del sexo que trabajan en el Distrito de la Luz Roja terminaron sus estudios secundarios, tienen un grado o incluso terminaron la universidad!

Trabajadoras sexuales que participaron en este proyecto desde el principio fueron rechazadas para realizar trabajos de dirección del burdel porque no pasaron el “casting”. En otras palabras, no fueron consideradas “suficientemente buenos” para dirigir el burdel. En lugar de escoger a una trabajadora del sexo con experiencia detrás de las ventanas al menos para ser la gerente, a quien finalmente eligieron para ser gerente de My Red Light fue a uno de los otros operadores de burdel. Estoy confundida. Pensé que esos eran la gente que nos trató tan mal que necesitábamos abrir nuestro propio burdel, y ¿ahora los contratan como gerentes?

Las afirmaciones de que My Red Light es un burdel donde las mujeres no necesitan un chulo y no dependen de los operadores de burdeles son una mentira. En primer lugar, las mujeres en el Distrito de la Luz Roja no necesitan un proxeneta, es por eso que tenemos a la policía. También están sugiriendo que otros burdeles están llenos de chicas con proxenetas y no debería ser así, pero también es una completa mentira. Tienen la misma probabilidad de tener chicas trabajando allí con un proxeneta que cualquier otro burdel.

El argumento de que gracias a My Red Light las trabajadoras del sexo ya no dependerían de un operador de burdel es un argumento que incluso un niño de 3 años puede ver que es falso. My Red Light ES un operador de burdel. Así que sí, todavía seguimos dependiendo de operadores de burdeles, ahora con My Red Light como antes, ¡nada ha cambiado! Sendillamente pretenden ser mejores, lo que también me hace preguntarme por qué necesitan hacer eso, si realmente son mejores.¿Problemas para encontrar chicas para alquilar sus habitaciones, gente? ¿Es ésa quizás la razón que usted necesita para llamar tanto la atención? ¿Y es ésta la razón por la que ninguna de las chicas que conozco quiere trabajar allí?

¿Las condiciones de trabajo serían mejores? Eso también es una mentira. Las condiciones de trabajo son las mismas, ya que hacen exactamente lo mismo que otros operadores de burdeles. No hay nada nuevo en esto. Son sólo otro burdel nuevo, eso es todo. Las condiciones de alquiler son en su mayoría las mismas o mucho peores que con otros burdeles.

Por ejemplo:
Quiero alquilar una habitación. En My Red Light esto me costará 160 euros. Pero dos de los mayores operadores de burdeles me ofrecen una habitación por 150 ó 155. Así que son más caros. ¡Diablos, incluso hay operadores de burdeles que alquilan habitaciones por 130! Así que eso no es ciertamente una mejora, son el precio promedio. Así que no hay mejoras.

Segundo ejemplo:
Quiero alquilar una habitación para toda la semana, pero quiero un día libre. En otros burdeles me dan un día libre y no tengo que pagar, algunos incluso ofrecen 2 días libres. En My Red Light esto es lo mismo.

Tercer ejemplo:
Quiero ir de vacaciones por un mes. En My Red Light no puedo, porque sólo te permiten 3 semanas de vacaciones máximo. Pero con mi prostíbulo actual podría incluso ir por 2 meses tal vez y no sería un problema. Así que eso es mucho peor.

Cuarto ejemplo:
Quiero dejar mi trabajo, porque realmente no quiero seguir haciendo esto. En mi actual operador de burdel puedo irme, sin más. Pero en My Red Light tienes que cancelar tu habitación ¡con una semana de antelación! En resumen, ¡te están obligando a trabajar una semana más! ¡Pensé que este proyecto tenía como objetivo estar en contra de obligar a las mujeres a trabajar, no hacerlo proactivamente!

Quinto ejemplo:
Me enfermo y necesito quedarme en la cama por un par de días. Con mi actual operador de burdel no tengo que pagar por mi habitación. Pero en My Red Light tengo que pagar los dos primeros días que estoy enferma. ¡¿Cómo es esto mejor ?!

Así que las condiciones de alquiler no son mucho mejores, sino ligeramente peores en el mejor de los casos. Incluso te obligan a trabajar cuando quieres dejarlo, por tener que cancelar con una semana de antelación, ¡una regla que ningún otro operador de burdel tiene!

Y por supuesto también te ofrecerán otra vez cursos para hacer otra cosa, un programa de salida básicamente. Como si no hubiera suficientes programas de salida y organizaciones que se ofrecen prostitutas para encontrar otro trabajo. Gente, ¡en serio! ¿Es eso lo único en lo que se os ocurre? ¿Es una prostituta, así que tenemos que rescatarla? Porque las condiciones de alquiler ciertamente no son mejores que en otros burdeles y tampoco lo son sus precios o la forma en que tratasteis a las trabajadoras del sexo involucradas en este proyecto.

Y luego hablemos de la decoración de My Red Light. Un “arquitecto” lo diseñó, como si fuera un programa espacial de la NASA. Vamos gente, es un burdel de ventana, ¡no es tan malditamente difícil! ¡¿Pero adivina que?! ¡Se las arreglaron para incluso joder eso! ¡Hicieron las habitaciones negras! ¡De todos los colores que pudieron haber escogido, eligieron negro como color para una profesión nocturna! Y la única manera en que pudieron compensar sus habitaciones negras, fue bombeando una mierda de luz intensa para ganar algo de atracción. ¡¡¡Pero las luces son apenas perceptibles !!! ¡En una habitación negra!

O lo que es aún peor. En ell callejón que tienen, no hay luces rojas en el exterior. Sólo una linterna grande con luz blanca. Así que la gente va a pasar por ese callejón pensando que no hay nada allí, porque no hay luz roja en ese callejón. Especialmente porque no ha habido nada en este callejón por años. Diablos, solía haber grandes luces rojas en los lados del edificio en este callejón. ¿Por qué no las dejaron ahí? ¿Por qué las quitaron? ¿O al menos reemplazarlas con luces rojas led o algo así? ¿Pero no hay luces rojas en el exterior? ¿Sólo una linterna blanca gigante? Tal vez deberíais haber llamado a este proyecto Mi Luz Blanca. Es la única luz realmente notable que tienes de todos modos.

Y yo tampoco entiendo. Utilizas las mismas enormes linternas de los otros edificios. Pero las luces rojas que has puesto en ellas dan menos luz. Y las tiras de led con luz roja en el interior también son apenas visibles. ¡Qué demonios!, ¿tienen miedo de poner luces rojas en su burdel o algo así?

En serio, todo acerca de este proyecto es jodido. Las condiciones de trabajo son peores. Estáis presionando a otros operadores de burdeles haciéndoles ver como criminales, pero los contratáis para que trabajen para vosotros como gerentes. ¿Pretendéis ser un burdel mejor que otros, cuando vuestras condiciones de alquiler son iguales o peores? Y me estoy hartando mucho por el hecho de que seguís presionando a otros burdeles, y con eso a otras trabajadoras del sexo, para promocionaros vosotros. Si sois realmente tan buenos como decís, no necesitaríais eso. Pero aparentemente es la única manera como sabéis trabajar, chicos. Porque un buen negocio no necesita promoción, es un negocio que se promociona él solo.

Mariska Majoor: “Sería fantástico que Barcelona tuviera un barrio rojo al lado de la playa”

 

David Palacios

 

 

03/05/2012

 

 

http://www.lavanguardia.com/vida/20120503/54287696260/entrevista-mariska-majoor.html

 

 

Empezó a trabajar como prostituta en el barrio rojo de Amsterdam con tan solo 16 años. Ahora, Mariska Majoor, regenta un centro de información de la prostitución situado en pleno corazón del barrio rojo, donde informa a turistas y curiosos. En pleno debate sobre la prostitución callejera en Barcelona, Majoor nos cuenta qué soluciones ve para no clandestinizar esta práctica.

-¿Por qué decidió crear este centro de prostitución?

-Lo creé hace casi 18 años porque pensé que era importante que la gente supiera la vida de la prostitución en este barrio. Muchos de los turistas que vienen aquí no tienen legalizada la prostitución en su país y nunca han visto una mujer en un escaparate. Mucha gente tiene muchas ideas negativas sobre la prostitución, pero aquí les explicamos la historia desde el punto de vista de una trabajadora del sexo.

-¿Qué ofrece en este centro?

-Este centro está destinado tanto a turistas como a las mismas prostitutas. Con las prostitutas trabajo a través de proyectos, como la edición mensual de una revista gratuita con información sobre la ley y las tasas que han de pagar. También he elaborado un libro-guía para las personas que trabajan en la industria del sexo. Los clientes también son bienvenidos al centro: si quiere saber los mejores sitios para tener sexo y los precios, aquí le podemos informar. En todos los países hay organizaciones o instituciones que defienden los derechos de las trabajadoras del sexo. Pienso que en países como España, las prostitutas tendrían que intentar darse a conocer más a la sociedad para que se cambie la idea que se tiene de ellas.

-¿Cómo es la experiencia de una prostituta que empieza a ejercer siendo una adolescente?

-La edad mínima para ejercer la prostitución es 18 años, pero a mi no me preocupaba la ley y empecé con 16. Cuando yo ejercía, en los años 80, en el barrio rojo no teníamos sitios legales para trabajar, se hacía todo más en la oscuridad y a escondidas. Necesitaba dinero, me quería comprar un perro, conocí a una trabajadora del sexo que me informó y empecé trabajar como a prostituta.

-¿Y se llegó a comprar el perro?

-Sí, sí. Con el dinero que gané el primer día me lo compré. La verdad es que, aunque parezca mentira, el sueño de tener un perro fue el motivo por el que me convertí en prostituta. Después pude alquilar un apartamento para trabajar en unas condiciones más dignas y tengo que decir que mi vida mejoró con este trabajo.

-¿Cuáles son los cambios más significantes entre la prostitución de ahora y la de hace 30 años?

-La diferencia principal tiene que ver, sobre todo, con el dinero. En los 80 había una revolución en el mundo del sexo, hacíamos mucho más dinero que ahora. También había muchos más clientes que ahora, ya que actualmente muchos son turistas que vienen por curiosidad. Antes cobrábamos 50 florines (22 €), por 15 minutos. Ahora, 30 años más tarde, el precio sigue más o menos congelado.

-¿Y ha cambiado mucho el perfil de los clientes?

-No, no ha cambiado. Mientras que las prostitutas cada vez son más jóvenes y extrajeras – en Amsterdam, hay tan solo un 20% de trabajadoras holandesas -, los clientes suelen ser jóvenes por la noche y más mayores por la tarde

-A diferencia de otros países, aquí pagan impuestos…

Aquí las prostitutas pagan tasas, igual que cualquier ciudadano o negocio. Cada tres meses tienen que rellenar un formulario de tasas y tienen que pagar el correspondiente IVA del 19% y un 30% de los beneficios anuales.

-Barcelona va a prohibir la prostitución en la calle. ¿Qué le parece?

-Primero de todo, creo que hay que tener en cuenta los derechos humanos de las personas y pienso que el Ayuntamiento de Barcelona tendría que hablar con las prostitutas y proponerles otras opciones. Además, con la crisis económica que hay en España, para muchas chicas – en su mayoría jóvenes – la prostitución es una forma de hacer dinero y, por tanto, de sobrevivir. Y lo van a seguir haciendo, legal o ilegalmente. Si se prohíbe la prostitución en la calle, eso no quiere decir que vaya a desaparecer, sino que será más clandestina, con las consecuencias que eso comporta. Yo creo que Barcelona tendría que habilitar sitios seguros para que trabajasen.

-¿La solución sería crear un barrio rojo?

-Posiblemente. Un barrio rojo siempre funciona, aunque a veces me gustaría que las ventanas donde se exhiben las trabajadoras no estuvieran tan a la vista. En el caso de Barcelona, seria fantástico construir un barrio rojo al lado de la playa.

-¿Cuál es la jerarquía dentro del mundo de la prostitución?

Los chulos están prohibidos y si alguna prostituta se siente coaccionada puede ir a la policía para pedir ayuda. Esa es la teoría, aunque en la práctica esto no sucede así. El hecho que en Holanda la prostitución sea legal provoca que la prostituta no necesite a nadie que la organice. Por ejemplo, en España, hay alguien que protege a esas prostitutas de cuestiones legales, y que en ocasiones suele ser una organización mafiosa.

-¿Pero podemos decir que en Holanda no hay mafias porque la prostitución está legalizada?

-No, aunque sea legal también existen mafias. La presencia de estas organizaciones criminales creo que está, en muchas ocasiones, en la vida privada de las trabajadoras. En tu frente nadie puede ver escrito que es lo que va a pasar cuando llegues a casa de trabajar o si tienes algún tipo de presión para trabajar.

-¿Y la prostitución ilegal fomenta estas bandas?

-Sin duda. Si conviertes la prostitución en ilegal, le estás dando el control a las mafias. También hay que decir, como he comentado antes, que el hecho de legalizarlo tampoco hace desaparecer el tráfico de mujeres.

-¿La prostitución también está en crisis?

-Sí, de hecho la crisis en nuestro sector empezó con la aparición de internet y de las cámaras web. Los clientes que hace años pagaban servicios extremadamente caros lo siguen haciendo, pero los clientes de servicios normales acuden menos o han prescindido de ellos.

 

Mariska Majoor nombrada caballero por su contribución a los derechos de las trabajadoras del sexo

26 de abril de 2017

Por Felicia Anna

Http://behindtheredlightdistrict.blogspot.com.es/2017/04/mariska-majoor-knighted-for-her.html

Hoy fue un día especial para los derechos de las trabajadoras del sexo en los Países Bajos. Mariska Majoor, fundadora del Centro de Información sobre la Prostitución (PIC) y de PROUD, sindicato holandés de trabajadoras del sexo, fue nombrada caballero en la Orden de Orange-Nassau. Recibió su título de caballero por su contribución a los derechos de las trabajadoras del sexo en los Países Bajos, algo que ha hecho durante más de 20 años. Mariska dedicó el honorable premio a todas las prostitutas.

Recibió la condecoración real del propio alcalde de Amsterdam. El nombramiento no es sólo un merecido reconocimiento por todo el trabajo que Mariska ha hecho en las últimas décadas en favor de las profesionales del sexo en los Países Bajos. El premio es también, espero, otro paso en la dirección de una mayor aceptación de las trabajadoras del sexo por parte de la sociedad.

Mariska ha sido una de las pocas personas que realmente me entendieron. Ambas habíamos trabajado en la prostitución detrás de las ventanas, teníamos una conexión como pocos otros entenderían. Mariska ha sido una de mis mayores seguidoras durante los últimos dos años al escribir este blog y al organizar la manifestación contra el cierre de ventanas en el Barrio Rojo. El año pasado tristemente tuvo que dejar sus actividades en el Centro de Información de Prostitución y en PROUD por razones de salud. Pero su lucha por los derechos de las trabajadoras del sexo no ha sido en vano, como ha sido reconocido ahora también con este premio.

Ver a Mariska salir del PIC y de PROUD hizo que me sintiera perdida. Una de mis mayores partidarias había desaparecido, y ahora me siento muy feliz de que esté siendo recompensada por su lucha por más derechos para las trabajadoras sexuales. Le deseo a Mariska lo mejor y estoy muy orgullosa de ella y de lo que ha logrado, y espero que esta recompensa y su arduo trabajo inspire a más trabajadoras sexuales a defender sus derechos. Ella realmente merecía este premio, un reconocimiento por todos sus esfuerzos en favor de las trabajadoras sexuales en el Barrio Rojo, en Holanda y en todo el mundo.

 

La presidenta del sindicato de prostitutas de Holanda: “Lo que más odio es que nos consideren víctimas”

 

ZAHIDA MEMBRADO

 

Yvette Luhr, portavoz del sindicato PROUD, charla con FCINCO de la situación de su colectivo en Holanda: “La sociedad es muy hipócrita”

 

12/03/2017

 

http://www.elmundo.es/f5/comparte/2017/03/12/58c2dd4ce2704efc198b463b.html

 

“Una mujer puede hacer con su cuerpo lo que quiera. Desde pequeñas nos enseñan que nuestro cuerpo es sólo nuestro. Nadie puede decidir sobre nosotras. Pero resulta que, cuando nos hacemos mayores, ¿una ley puede quitarnos ese derecho? Si soy dueña de mi cuerpo, también debo poder trabajar con él. Por tanto, cuando utilizo mi cuerpo para ganar dinero, mi cuerpo es, literalmente, mi negocio“.

Quien habla es Yvette Luhr, portavoz del sindicato PROUD, la organización que representa y defiende a las trabajadoras sexuales en Holanda. Yvette vive con su novio y compatibiliza sin dificultad sus trabajos como realizadora, actriz porno, portavoz sindical y prostituta. Quedar con ella no es fácil. Nos hace un hueco en su apretada agenda un jueves a las 8 de la mañana. “A las 9 empiezo con reuniones. Debemos preparar las actividades del sindicato. Imposible más tarde, tengo el día lleno”, explica por teléfono.

Esta joven holandesa empezó con esto en la universidad, en 2010, mientras estudiaba Realización Cinematográfica. “Comencé a interesarme por la representación de la sexualidad delante de la cámara. Quise también hacer pornografía para saciar mis propios deseos sexuales. Al terminar la universidad, continué en el cine y, actualmente, trabajo como actriz porno y realizadora”, desgrana a FCINCO durante la entrevista que tiene lugar en la sede del Centro de Información sobre Prostitución (PIC, por sus siglas en inglés), en el corazón del Barrio Rojo de Ámsterdam, conocido mundialmente por los escaparates donde las prostitutas se exhiben para captar clientes.

El trabajo sexual es legal en Holanda desde el año 2000. El gobierno decidió regularizar el sector para combatir la insalubridad, el tráfico y la explotación de personas. Con su legalización, las prostitutas tienen derechos y deberes como el resto de trabajadores holandeses. Pagan impuestos y deben tener un seguro médico. La actividad laboral debe desarrollarse en clubes sexuales, escaparates, casas privadas y mediante agencias de escorts, pero nunca al aire libre. Ejercer la prostitución en la calle está prohibido.

Las prostitutas del Barrio Rojo son autónomas

“Las mujeres que trabajan en los escaparates son autónomas. Se autoemplean, pagan sus impuestos y tienen que obtener una licencia antes de alquilar una ‘ventana’ para empezar a trabajar. Deben acudir a la Cámara de Comercio para tramitar los papeles y hacer la declaración de la renta. Si no hacen todo eso, no pueden trabajar. Y los burdeles y clubes están igualmente regulados. La policía los inspecciona seis veces al año para comprobar que no hay explotación ni abusos de menores en su interior. Por lo tanto, la regulación en este sector es quizá la más estricta de Holanda. Ningún otro ámbito laboral está tan vigilado”, sostiene.

Sin embargo, aún queda mucho por hacer, afirma esta líder sindical, que cree que su papel como portavoz de PROUD en los medios de comunicación es clave para luchar contra el estigma ligado a la prostitución que, pese a todo, aún persiste en Holanda. “La gente tiene una idea equivocada de lo que significa ser prostituta, de cuáles son nuestras necesidades. Y es muy importante que las trabajadoras sexuales tengamos una organización que nos represente. Aquí compartimos nuestras experiencias y vivencias para definir qué puede mejorar nuestra vida”, explica.

Es un hecho que, sobre el papel, este colectivo tiene reconocidos los derechos y obligaciones laborales que rigen el mercado de trabajo en Holanda pero, en el día a día, se siguen dando situaciones discriminatorias.

Contratar una hipoteca: misión imposible

“Tenemos muchos problemas para obtener una hipoteca o abrir una cuenta bancaria de negocios. Queremos que no se despida a una mujer que en el pasado fue prostituta, algo que sigue ocurriendo, o que se deje de utilizar nuestro trabajo como arma arrojadiza cuando luchamos por la custodia de nuestros hijos“, exige Luhr. “La sociedad es realmente hipócrita. Holanda presume de ser muy tolerante con sus leyes progresistas, pero la gente sigue siendo muy cerrada”.

“Y lo peor de todo”, enfatiza, “es que nos consideren víctimas”.

 

P. ¿Qué opina de quienes afirman que la prostitución es la máxima expresión de la explotación del hombre sobre la mujer?

R. Que es una frase que, para empezar, excluye a los trabajadores sexuales masculinos y transexuales. Pero es, sobre todo, una forma de hacer vulnerable al colectivo, porque básicamente nos están diciendo que no somos capaces de elegir por nosotras mismas. Es un pensamiento muy tóxico.

 

El sindicato PROUD organizó el pasado mes de enero su primer workshop dedicado exclusivamente al público de trabajadores del sexo. Había también la posibilidad de asistir a seminarios en inglés, si el evento reunía suficientes participantes de habla no holandesa. El 75% de las prostitutas del Barrio Rojo procede de Europa del este, y muchas de ellas de los dos países más pobres de la Unión Europea, Bulgaria y Rumanía, por lo que al llegar a Holanda sólo pueden expresarse en inglés.

Durante el taller, pensado para potenciar las capacidades de estas trabajadoras y hacer más rentable su oficio, se trataron temas como cómo mejorar las sesiones de webcam para incrementar tus ingresos; cómo hacer la declaración de la renta sin errores; cuáles son tus derechos al hablar con la policía; consejos para un trabajo seguro en casa o en clubes; curso rápido de autodefensa; o publicidad online para aumentar la captación de clientes por internet.

El trafico de personas no cesa

Suecia, cuyo gobierno se autodenomina feminista, decidió hace unos años atajar la prostitución penalizando al cliente. Sin embargo, Yvette Luhr se opone totalmente a esta política, porque cree que va en contra de las trabajadoras sexuales.

“Hemos hablado con compañeras suecas y nos han dicho que la criminalización del cliente no ha frenado el tráfico de personas y, además, ha convertido su trabajo en una actividad mucho más peligrosa porque corren más riesgos para que los clientes no sean descubiertos. Por lo tanto, si la ley no para el tráfico y empeora la vida de las prostitutas, la normativa no funciona y sólo tiene fundamentos morales”, recalca la portavoz sindical holandesa.

No obstante, pese a la legalización de la prostitución en Holanda, el país nórdico sigue registrando casos de explotación sexual. Los proxenetas continúan traficando con mujeres y niñas y la prostitución ilegal, encubierta, mueve millones de euros en Holanda. “Sí, es cierto que hay explotación, pero tenemos que combatirla con el mismo enfoque con que la combatimos en otros sectores, donde también se explota a trabajadores. Se trafica con personas en los ámbitos de la agricultura y sector doméstico. Por tanto, debemos luchar contra la explotación laboral, pero no solo en la industria del sexo, sino en el ámbito laboral mundial”, zanja.

Yvette se muestra en desacuerdo con el retraso de los 18 a los 21 años de la edad legal para trabajar como prostituta. “Con ello se discrimina de nuevo a las trabajadoras del sexo porque la edad legal para trabajar en Holanda son los 16 años. El Gobierno dice que las trabajadoras sexuales más jóvenes son más vulnerables a los peligros que entraña este mundo, pero si escogen este trabajo y no pueden acudir a la policía porque tienen menos de 21 años, estamos desprotegiendo completamente a estas jóvenes”, sentencia.

 

Cómo funcionan los burdeles en el Barrio Rojo de Amsterdam

 

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Felicia Anna
24 de diciembre de 2016

 

 

http://behindtheredlightdistrict.blogspot.com.es/2016/12/how-brothels-operate-in-red-light.html

 
En los últimos meses he criticado dos proyectos que intentan abrir un nuevo burdel: el My Red Light de Amsterdam y los planes de Non Nobis para un llamado “burdel humano”. La razón para criticarlos proviene del modo cómo se presentan en los medios de comunicación como algo opuesto a los burdeles existentes. En ambos casos, la cobertura mediática afirma que estos burdeles serán diferentes: más humanos, sin proxenetas, haciendo a las trabajadores sexuales menos dependientes y con más libertad. El hecho de que se presenten en los medios de comunicación así proviene del hecho de que la gente tiene muy poco conocimiento sobre lo que son los burdeles y lo que hacen, a menudo se confunden con los proxenetas y los tratantes, y son a menudo vistos como los malos de la película . Así que pensé en escribir un post sobre cómo funcionan los burdeles, para mostraros que esta imagen es incorrecta, y que los planes de los nuevos burdeles no son tan nuevos o diferentes de cómo dicen que son.

En este post me centraré en los burdeles de ventanas en Amsterdam, ya que cubrir otros tipos de burdeles requeriría más explicación, pero tened en cuenta que la mayoría de estas cosas se aplican a todos los burdeles, aunque no todo. Un burdel de ventana es básicamente nada más que una compañía que alquila los espacios de trabajo a las prostitutas de la ventana. Vedlo como un salón, donde los peluqueros pueden pagar alquiler para trabajar, o una empresa de bienes raíces que alquila espacio de negocios a una tienda, por ejemplo. Algunas personas lo comparan con un hotel, ya que los lugares de trabajo se alquilan por períodos cortos. Pero, básicamente, un operador de burdel de ventana no es más que una empresa que alquila habitaciones, eso es todo. En el Barrio Rojo de Amsterdam hay cerca de 19 diferentes operadores de burdeles de ventana que alquilan un total de 278 habitaciones, también conocidas como ventanas.

Destino del edificio
No se permite abrir un burdel en cualquier lugar. Para poner en marcha un burdel, el edificio en el que se encuentra tiene que ser asignado a un destino de la prostitución en los planes de destino de edificios de la ciudad. Sólo una cantidad limitada de edificios en Amsterdam tiene tal destino en los planes de la ciudad, basándose en la cantidad de burdeles de años atrás, pero en los últimos tiempos la cantidad de edificios con destino a la prostitución sólo ha hecho que disminuir como parte del Proyecto 1012 para cerrar burdeles en el Barrio Rojo. Una vez que el plan de destino de un determinado edificio se ha cambiado de burdel a otra cosa, el burdel actual puede permanecer en el edificio hasta que cambie de propietario, después de lo cual ya no se permite ser un burdel, a menos que el plan de destino de ese edificio sea cambiado de nuevo por el ayuntamiento.

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Como parte del proyecto 1012 en Amsterdam —el proyecto de gentrificación de la ciudad que fue vendido al público en general como un proyecto de lucha contra el crimen, pero que en realidad se trataba de un asunto de bienes raíces— muchos de los burdeles actuales en el Barrio Rojo de Amsterdam perdieron su destino de prostitución . Esto significa que si los propietarios actuales de burdeles venden sus bienes raíces, ya no se permite que sean un burdel. Ningún edificio nuevo ha sido asignado a un destino de prostitución, por lo que también es imposible que los burdeles tengan que mudarse continúen en otro lugar. En pocas palabras, están reduciendo la cantidad de lugares legales donde se permite la prostitución; no están moviendo la prostitución a otro lugar, simplemente la están obligando a ir a la clandestinidad.

Licencia

Si tienes un edificio al que se permite ser un burdel de acuerdo con los planes de construcción de destino de la ciudad, todavía necesita una licencia como operador de burdel para iniciar uno. Obtener una licencia es difícil y costoso. Sólo la solicitud de una licencia, por ejemplo, cuesta alrededor de € 1700, y no hay garantía de que sea aceptado después de solicitarlo. Una licencia es dada por la ciudad misma, después de un chequeo minucioso hecho por el gobierno en lo que se llama un procedimiento de Bibob para comprobar la integridad del operador del burdel. Este procedimiento examinará el pasado de alguien en busca de cualquier actividad o lazo criminales, para asegurar que la persona no tiene intenciones o pasado criminales.

Las historias de mierda que la gente está difundiendo acerca de los operadores de burdeles, incluyendo los de Lodewijk Asscher en el pasado, por ejemplo, sobre los operadores de burdeles que son criminales o tienen algo que ver con los crímenes es por lo tanto pura mierda. Después de todo, si esas historias fueran incluso remotamente ciertas, nunca habrían obtenido su licencia en primer lugar, y ciertamente habrían perdido su licencia si alguna de estas cosas fuera verdad. El hecho de que las personas confundan constantemente a los operadores de burdeles con los delincuentes es completamente injusto, ya que no tienen ningún vínculo o historia criminal, ¡esto ha sido completamente controlado por el propio gobierno! Por lo tanto, la limpieza del Barrio Rojo tampoco era para luchar contra el crimen, ya que si eso fuera realmente el caso, simplemente habrían perdido su licencia y la ciudad no tendría que comprar a estos operadores de burdeles por millones de euros

Las ciudades en los Países Bajos rara vez dan nuevas licencias, lo que hace casi imposible iniciar un nuevo negocio legal, mientras que al mismo tiempo muchas ciudades, incluyendo Amsterdam, están revocando las licencias de los prostíbulos existentes, creando una escasez nacional de lugares legales de trabajo para las trabajadoras sexuales. Desde que se legalizaron los burdeles en 2000 en los Países Bajos nunca se han cerrado tantos burdeles; en total, el 46% de todos los burdeles legales han cerrado desde el año 2000. Y esto ha hecho que muchas trabajadoras sexuales comiencen a trabajar de forma ilegal, ya que, aunque quieran trabajar legales, los gastos de obtener una licencia y el hecho de que a menudo se les niega hacen casi imposible conseguir una.

 

Además, los operadores de prostíbulo con control Bibob también tienen que presentar un plan de negocios completo para su burdel, que tiene que ser aprobado por la ciudad de acuerdo con sus propias leyes locales (APV). Y necesitan obtener un informe de higiene de la organización gubernamental de atención médica GGD. Por supuesto, también deben registrarse en las Cámaras de Comercio como propietarios de negocios legales, pagar impuestos y si se encuentran abusos en su burdel, la ciudad tiene el derecho de retirar inmediatamente su licencia.

 

Una prostituta menor de 21 años que trabaja en un burdel de ventanas en Amsterdam es una razón para revocar inmediatamente la licencia del operador del burdel. No seguir correctamente ninguna de las (muchas) reglas locales para los negocios de prostitución resultará en una penalización, que eventualmente puede hacer que pierdan su licencia. Estas sanciones podrían incluso ser por no reemplazar un dispensador de jabón vacío, ya que los operadores de burdeles han recibido sanciones como éstas en el pasado. Si el operador del burdel sabe que una prostituta es víctima de la trata y no lo denuncia a la policía, puede perder su licencia. Sin embargo, si lo denuncia, también puede perder su licencia, por haber permitido que una víctima de trata trabaje allí, así que realmente no hay manera de que actúen bien en una situación como ésta. Denuncien o no la víctima de la trata a la policía, en ambos casos son jodidos y arriesgan su licencia, una paradoja creada por la ciudad en busca de la sangre de los operadores de burdeles, deseosos de cerrarlos por cualquier razón.

 

Alquiler de ventanas

Los operadores de burdeles de ventana sólo pueden alquilar sus habitaciones a personas que se hayan registrado en las cámaras de comercio como prostitutas o como servicios personales, que tengan un pasaporte europeo válido y tengan por lo menos 21 años de edad. Todo es controlado por los operadores de burdeles, ya que no seguir estas reglas daría lugar a perder su licencia. El registro de las cámaras de comercio es verificado en línea todos los días por el operador de burdel para ver si sigue siendo un registro activo. Los pasaportes se verifican con un escaneo de autenticidad todos los días. Revisan su registro de la ciudad en la que viven (registro GBA) todos los días. Así que las historias de que hay prostitutas menores de edad que trabajan en el Barrio Rojo son 100% mierda.

 

Antes de que un operador de burdel de ventana te alquile una ventana, te hará una entrevista indagatoria obligatoria, algo que la ciudad ha obligado a todos los operadores de burdel . La entrevista de admisión es para asegurarse de que la prostituta en cuestión es suficientemente “autónoma” para hacer este trabajo; en definitiva, es sólo una manera de averiguar si trabajas para ti o para un proxeneta. Las preguntas violan las leyes de privacidad de los Países Bajos, pero los operadores de burdeles no tienen otra opción, ya que hacerlo es un requisito de la ciudad. Las preguntas varían desde por qué quieres hacer este trabajo, hata cuándo te fuiste de vacaciones la última vez, cómo llegaste aquí, si tienes novio, incluso preguntas sobre tu vida sexual, etc. etc. Esto se hace la primera vez que una prostituta quiere alquilar una ventana y no tiene que repetirse todos los días, a diferencia de los controles de registro. Cualquier sospecha de que la chica podría ser una víctima hará que el operador la rechace, por miedo a perder su licencia. Si una chica resulta ser una víctima más tarde, el operador del burdel debe informar a la policía, pero como eso daría lugar a perder su licencia, es problemático. Sin embargo, si no informa a la policía, también puede perder su licencia si la policía o la ciudad se enteran, por lo que los operadores de burdel están atrapados. De cualquier manera perderán su licencia, si hacen lo correcto y lo reportan a la policía o si no. Así que no hay manera de que los operadores de burdeles hagan lo correcto, debido a estas reglas de la ciudad. Es un sistema totalmente idiota, puramente construido sobre la idea de que la ciudad puede cerrar ventanas con toda facilidad, sólo buscando cualquier razón para cerrarlos.

 

Una vez que la historia de la prostituta parece bien y todos sus documentos han sido comprobados y validados, la chica firmará generalmente las reglas de la casa. Esas reglas de la casa por lo general consisten en explicar cuáles son los precios de las habitaciones para los distintos turnos, desde cuándo hasta cuándo están disponibles las habitaciones, lo que está incluido en el acuerdo, cómo hacer para tomar días libres, etc. No está permitido trabajar más de 6 días por semana, y no se les permite hacer turnos dobles. También el uso de drogas en la habitación está generalmente prohibido. La chica pagará la habitación para ese día, después de lo cual recibirá la llave de la habitación, muy parecido a como funciona un hotel. Las habitaciones se alquilan por turno, por lo que cada día ocurre el mismo ritual. La chica entra en la oficina, el operador del burdel comprueba todos los papeles y los verifica, la chica paga por la habitación, y ella consigue su llave de la habitación.

 

Las habitaciones dentro del burdel

La habitación consiste básicamente de un dormitorio; algunos son2016-02-20-22-06-31 realmente pequeños, otros son mucho más grandes, todo depende de cómo se construyó el edificio. Debido a que los edificios tienen siglos de antigüedad la mayoría de las veces, no fueron diseñados para ser burdeles. Así que básicamente lo han convertido en un burdel al dividir las diferentes habitaciones en un lugar de trabajo para una chica. Cada habitación tendrá por supuesto una cama, con un colchón de plástico por razones de higiene. Un fregadero con un grifo de agua, con toallas 2016-02-20-22_06_00de papel, un dispensador de jabón, un spray de alcohol y un spray de limpieza.

Un cubo de basura para toda la basura (toallas de papel usadas, condones usados etc.). Por lo general, los baños son compartidos con las otras habitaciones, así como la ducha. La iluminación de la habitación es gestionada por el operador del burdel; si una luz no funciona, o si desea cambiar la iluminación en su habitación, el operador de burdel puede cambiar esto por ti   , aunque muchas chicas cambian las luces de acuerdo a sus propias preferencias. A veces las chicas cambian la iluminación en la habitación, es decir, los colores de las luces, intercambiándolas con otras luces en la habitación, para lograr el mejor efecto de iluminación por sí mismas, para que la habitación tenga el mejor aspecto.

 

2016-04-23-00_13_03Cada habitación tiene una alarma y algunas, varias.. Si se presiona el botón de alarma, se notificará al operador del burdel de cualquier problema, y la regla de la ciudad es que tienen que estar presentes en 12 minutos. Algunas de estas alarmas son silenciosas, otras son increíblemente ruidosas e incluso tienen una luz amarilla en el exterior del edificio, para notificar a la gente de fuera que hay un problema. La policía también puede responder a la alarma, es básicamente una cuestión de quién llega primero. Y si el operador del burdel no puede manejar la situación (no se les permite pelear), llamarán a la policía.

 

En la habitación los operadores de burdel por lo general cuelgan una lista de reglas y líneas de guía de higiene. A menudo colgarán una lista de números de teléfono a los que pueden llamar, como el número de teléfono de la policía, la oficina del operador del burdel, atención de salud y otros números de teléfono importantes. Cosas como condones, sextoys, ropa de trabajo, lubricación, sábanas, almohadas, etc. son todas cosas que la chica tiene que traerse por su cuenta. Las habitaciones son limpiadas cada día por los limpiadores que el operador de burdel contrata, que siguen estrictas directrices de la atención de salud de la ciudad para garantizar la higiene. La mayoría de los operadores de burdeles en el Barrio Rojo son personas muy agradables, no los proxenetas que a menudo se dice que son por los medios de comunicación, políticos, formadores de opinión y personas con otros intereses. Si una chica necesita ayuda, la ayudarán, pero las reglas de la ciudad a menudo bloquean cuánto pueden ayudar a una chica. La mayoría de los operadores de burdeles tienen sus burdeles durante décadas, y a menudo son negocios familiares.

 

 

Trabajadoras sexuales de Amsterdam: las víctimas imprevistas de la gentrificación

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El plan del gobierno holandés de “limpiar” el distrito rojo de Ámsterdam y eliminar de la zona el crimen organizado ha obligado al cierre de muchas ventanas de burdeles, el desplazamiento de trabajadoras sexuales y el abandono de valiosos edificios.

 

https://www.theguardian.com/cities/2016/jan/15/amsterdam-sex-workers-unlikely-victims-gentrification-red-light-district

Viernes 15 Enero 2016

Beulah Maud Devaney

 

Un grupo de unicornios rosados se asoma a la ventana, agarrando sus teléfonos y discutiendo sobre la mejor manera de llegar a Leidseplein. Está lloviendo afuera, y los disfraces de felpa de los unicornios están empapados y fangosos en los tobillos. Las despedidas de soltero son una espectáculo frecuente en los alrededores del Oude Kerk, el corazón del barrio rojo de Amsterdam. Aparece otro grupo, vistiendo camisetas a juego diciendo “El castigo de Dave: solo pintas y stripers”. Ellos también, miran fijamente.

 
Este escrutinio es irritante pero comprensible; Estoy sentado en la ventana del Centro de Información de Prostitución de Amsterdam (PIC). A dos puertas de distancia, las mujeres escasamente vestidas se sientan en las ventanas, buscando clientes. El PIC es un café oscuro, cálido, repleto de artículos históricos sobre la prostitución, junto con brillantes decoraciones de Navidad. Al igual que el distrito de la luz roja, es una combinación de campamento sugestivo y comercialismo llamativo. Establecida por la ex trabajadora sexual y autora Mariska Majoor como un recurso de información, negocio de turismo y pastelería, es el tipo de lugar donde se puede pedir una tercera rebanada de tarta de manzana o la tarifa local de una mamada al mismo tiempo.

 
Sin embargo, cuánto durará esta política de hechos consumados hacia el seso en Amsterdam es algo que tiene a Majoor muy preocupada. Un plan gubernamental denominado Proyecto 1012 se propuso “limpiar” el distrito rojo y, desde que comenzó en 2007, se estima que se han cerrado 126 ventanas, provocando protestas de los propietarios de burdeles, una manifestación ante la alcaldía y acusaciones de que los políticos usan el comercio del sexo como chivo expiatorio para justificar un flagrante expolio de terreno. Un respiro llegó para aquellas que protestaron cuando se anunció a finales de 2015 que el ayuntamiento dejaría de cerrar las ventanas. Pero para algunas de las residentes del distrito de la luz roja, el daño ya había sido hecho.

 
Con el nombre del código postal del distrito, el proyecto 1012 pretende reemplazar las ventanas de burdeles por boutiques de lujo, cafés de lujo y proyectos de arte. La idea es hacerla menos atractiva a la ya creciente delincuencia organizada, y atraer un turismo de clase superior (bajo la suposición algo cuestionable de que la gente rica no visita a las trabajadoras sexuales). Dos nuevas empresas, la emisora de radio Red Light y el museo Red Light Secrets, son la avanzada de este proyecto gentrificador, que ha jugado bien en la prensa nacional holandesa. Pero muchos lugareños todavía necesitan ser convencidos.

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“No es tan fácil gentrificar una zona”, dice Majoor. “Todos los viejos se deben ir y toda la gente nueva y elegante debe ser atraída. [El gobierno] sabía que esto no sería fácil de hacer en un área tan famosa y complicada. Pero la trata de personas y el crimen organizado son cosas que nadie quiere, así que centraron el debate en eso “.

Cuando se anunció el Proyecto 1012, rápidamente quedó claro que muchas personas sacarían provecho del mismo, excepto las trabajadoras sexuales. Bajo la justificación de combatir el crimen, el gobierno forzó a los propietarios de burdeles a vender sus contratos de arrendamiento en este inmenso y valioso suelo. (Toda la tierra en Amsterdam es propiedad del gobierno y arrendada a los terratenientes). Si bien no hay duda de que algunos de los propietarios de burdeles estaban involucrados en actividades ilegales —gran parte del distrito rojo se cree que está controlado por el crimen organizado— Proyecto 1012 recompensó a todos, propietarios de negocios legítimos y presuntos delincuentes por igual, con una serie de beneficios multimillonarios.

 
No hay cifras disponibles públicamente sobre cuánto el gobierno pagó por edificios individuales, ni por el monto gastado en subsidiar a nuevas empresas para mudarse a los burdeles vacantes. Justificando el gasto, Joris Bokhove, coordinador del proyecto 1012, dijo: “Tratamos de apoyar a los jóvenes empresarios tanto como podamos, aunque nuestros recursos son limitados. En algunos casos hemos sido capaces de subvencionar las startups, y los socios inmobiliarios están dispuestos a bajar el alquiler para el período de inicio. Conectamos a los empresarios entre sí para alentar nuevas asociaciones, y participar activamente en el desarrollo de la vecindad “.
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Las únicas personas que no obtuvieron tierra, dinero o nuevas oportunidades fueron las mujeres que trabajaban en las ventanas —la misma gente que debía beneficiarse de la iniciativa de lucha contra la trata del Proyecto 1012. Aunque ha habido numerosos procesos contra los tratantes de personas en Ámsterdam, sólo una docena de ellos han caído dentro del alcance del proyecto, aunque se han cerrado más de 100 ventanas. Lo que sugiere que la represión del crimen o la seguridad de las trabajadoras sexuales era meramente una excusa conveniente.

La liquidación envió ondas de confusión a través del distrito rojo. Los dueños de los burdeles empezaron a preocuparse de que si no vendían inmediatamente, su negocio se cerraría forzosamente en una fecha posterior. La sospecha de quién estaba vendiendo y quién se mantendría se convirtió en algo que separó a una comunidad muy unida que hasta la década de 1990 había estado dirigida principalmente por pequeños empresarios locales. Esta comunidad resiliente fue puesta a prueba hace un par de décadas cuando un número de propietarios de prostíbulo de Europa oriental (el grupo más acusado de trata) se trasladó a la zona.

 

Varios de los trabajadores de los burdeles holandeses con los que hablé mencionaron a sus homólogos de Europa oriental como la verdadera causa del Proyecto 1012. A pesar de estas acusaciones, está claro que el Proyecto 1012 no estaba dirigido sólo a los propietarios extranjeros; los propietarios holandeses también fueron abordados por el gobierno y presionados para vender sus edificios.

 

Majoor no condena a los propietarios de burdeles que vendieron. “Cuando se recibe una gran oferta de dinero y no se tiene seguridad sobre el futuro del negocio, es muy tentador decir que sí”. Sin embargo, cree que todos han subestimado la importancia de las ventanas. “Las trabajadoras del sexo deben tener más voz en esta discusión”, dice. “El distrito de la luz roja es más que sexo, drogas y rock’n’roll, pero toda la vecindad se apoya en los burdeles de las ventanas.”

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En abril de 2015, más de 200 trabajadoras del sexo, encabezados por PIC y PROUD, los sindicatos holandeses de trabajadoras sexuales, marcharon por el centro de la ciudad de Amsterdam para protestar por la demonización de su industria y el cierre de las ventanas. La protesta más grande de la historia holandesa llamó la atención de la opinión pública sobre los posibles inconvenientes de la gentrificación del barrio rojo. Según Majoor fue como una vuelta a la solidaridad en el área.

 

“Cerrar las ventanas dificulta que las trabajadoras sexuales encuentren trabajo”, dice Felicia, una trabajadora sexual de Rumania que dirige el popular blog Behind the Red Light District y trabaja en las ventanas alrededor de Oude Kerk, a sólo unas pocas puertas de la PIC. “Hay muchas chicas ya que pasean de noche, buscando trabajo, porque ahora hay más chicas que ventanas”.

 

No todo el mundo está de acuerdo en que el barrio rojo tiene un sentido de comunidad que vale la pena preservar. Dana (no su verdadero nombre) fue trasladada a Amsterdam desde Bulgaria en 2008. Seis meses más tarde, escapó de sus captores, pero decidió seguir trabajando en las ventanas para poder enviar dinero a casa de su madre y su hermano menor. Nos conocimos en una cafetería ligera y aireada en la orilla del río Amstel, entre vecinos bronceados disfrutando del sol.

 

“¿Cómo pueden estas personas preocuparse por alguien como yo?”, pregunta Dana, señalando a nuestros compañeros clientes, uno de los cuales se da cuenta y nos da una tostada bastante incierta. “Trabajar en las ventanas es sólo un trabajo. Las personas que viven aquí no se preocupan por las prostitutas y no nos importa. Sólo nos valoran porque traemos dinero a la zona. Pero no hay comunidad aquí. A menos que usted llame ‘comunidad’ a no hablar más que con otras prostitutas porque nadie más le hablará.

 

“A pesar de su aversión a los residentes del área, Dana todavía apoya el esfuerzo del PIC para hacer campaña contra el Proyecto 1012. Puede que no le guste el distrito rojo , pero al trabajar allí paga el alquiler del apartamento de su madre en Bulgaria. Sin los ingresos fijos de los burdeles de las ventanas, Dana se preocupa de que ella tendrá que trabajar desde su propio apartamento (lo que violaría su contrato de alquiler) o mudarse a lugares más aislados, con menos clientes (y menos protección de la policía).

 

Existe un resentimiento palpable entre las trabajadoras sexuales del barrio rojo porque el gobierno utilizó el tema de la trata de personas para comprar algunos de los edificios más valiosos del área. Mujeres como Dana que han sido víctimas de trata se quedan preguntándose por qué los dueños de negocios que supuestamente traficaron con ellos se les están ofreciendo pagos masivos. Las organizaciones holandesas que trabajan con las víctimas de la trata de personas han condenado el proyecto por hacer menos accesibles a las mujeres vulnerables. Mientras tanto, los residentes como Majoor y Felicia están viendo un área que les encanta ser dividida y vendida, junto con su sentido de la comunidad.

 

¿Majoor piensa que las protestas detendrán la liquidación? “Siempre tendremos prostitución de ventanas y teatros sexuales en el distrito de la luz roja”, dice. “Se mantendrá un distrito rojo, sólo que más pequeño. Ellos quieren mantener la imagen de una ciudad excitante y seductora … Pero menos atemorizante para las personas lujosas que vengan aquí a gastar mucho dinero.”

La ruina del trabajo sexual en Holanda

Por Marijke Vonk

http://marijkevonk.com/the-dutch-downfall/

 

El trabajo sexual en Holanda está estrictamente regulado. Aunque las propias trabajadoras sexuales quieren la plena despenalización, exactamente igual que todas las demás trabajadoras sexuales del mundo, la realidad es que la prostitución aquí está legalizada. Está sometida a muchas leyes específicas para la prostitución, restringida por todo tipo de reglamentaciones y en absoluto está totalmente despenalizada. El líder de nuestro Partido Cristiano está ahora impulsando nuevas leyes que criminalizarían aún más el trabajo sexual: quiere hacer que sea ilegal pagar por los servicios de una trabajadora sexual en los casos en los que el cliente debería haber sido capaz de saber que es una víctima de explotación. “Por ejemplo, cuando trabaja en algún sótano perdido, está magullada y hay dos mocetones búlgaros en la puerta”, dice un miembro del partido “Izquierda Verde”.

A primera vista, esto podría tener sentido. Los políticos suelen hacer esta descripción de la víctima perfecta: de un país de la Europa del Este, muy joven, no habla mucho holandés o inglés, pensaba que estaba yendo a Holanda a trabajar de modelo o camarera solo para encontrarse en algún cuartucho oscuro y sucio, violada por hasta cuarenta hombres al día. Algunos políticos se mantienen algo civilizados, pero muchos caen en un estilo semipornográfico cuando describen sus fantasías.

Pero la Relatora Nacional sobre la Trata de Personas, Corinne Dettmeijer, qie está a favor de esta nueva ley, dio de hecho el argumento perfecto contra la misma: espera que los clientes vayan a prostitutas que trabajen legalmente en lugar de a mujeres que trabajen en sótanos.

En el último par de años, más de la mitad de los lugares de trabajo legal para las prostitutas han sido cerrados. Se clausuran burdeles, se cierran escaparates, y no se concede a nadie nuevas licencias para trabajar, y desde luego no a las mismas trabajadoras sexuales. Las que todavía trabajan en un lugar con licencia se ven acosadas por la policía, ven allanados sus lugares de trabajo, destrozadas sus viviendas y robadas sus pertenencias. Se ven sometidas a semidetenciones aleatorias, durante las que son introducidas en furgonetas de la policía y llevadas a comisaría para someterlas a interrogatorio porque sospechan que puedan tratarse de víctimas. Eventualmente, la polícía encontrará algo, tal vez drogas en el armario de alguien, o un cardenal que no pueda ser explicado, y la licencia es revocada y otro lugar de trabajo es clausurado.

Los hoteles son presionados para que informen de cualquier actividad “sospechosa”, y aunque no es ilegal trabajar de escort, la policía acecha y acosa a las trabajadoras sexuales escorts. Muchos hoteles ya no aceptan escorts e intentan alejarlas. Alquilar un apartamento para trabajar es absolutamente imposible, y trabajar en casa significa que tu casero te puede echar.

Así que las trabajadoras voluntarias son empujadas a los sótanos, los cobertizos y las caravanas.

Las empresas de seguridad normales no trabajarán con prostitutas. Exactamente igual que los bancos y otras organizaciones, se mantienen muy alejadas del trabajo sexual. Así que si estás trabajando en algún cobertizo por ahí y quieres que te protejan algunos tipos duros, te ves forzada a trabajar con personas que lo harán, ya sabes, “off the record”. Dos muchachotes búlgaros, tal vez.

Y ahí lo tienes: la chica que trabaja en un cobertizo con dos muchachotes a la puerta.

Como dice  Corinne Dettmeijer: los clientes necesitan poder ir a prostitutas que trabajen legalmente. Los únicos que se benefician de esta creciente criminalización con los tratantes, basta con mirar todo el trabajo que esto les proporciona: acuerdos de seguridad, localización de lugares de trabajo ocultos, y —¡oh!— la posición vulnerable en la que el gobierno ha colocado a esas prostitutas. Estoy convencida de que los tratantes están profundamente agradecidos.

 

Yo propongo un nuevo enfoque radical.

 

  • Hacer ilegal que las ciudades no proporcionen abundantes lugares de trabajo legal para las prostitutas. Si hay aunque solo sea una trabajadora sexual que desea trabajar pero no puede encontrar un lugar legal, la ciudad tendrá que pagar una abultada multa a la trabajadora sexual. Tolerancia cero para cualquier ciudad que obligue a sus prostitutas a trabajar en la sombra. Cero.

 

  • Recompensar a las organizaciones que trabajen con trabajadoras sexuales. Ya sea un banco o una empresa de seguridad, necesitamos hacer exactamente lo contrario de lo que están haciendo ahora. En lugar de ser suspicaces y disuadir a las empresas de trabajar con prostitutas, necesitamos recompensarlas. Todavía no sé cómo. ¿Tal vez dando a las empresas que se porten bien con las prostitutas ventaja a la hora de repartir los empleos relacionados con el gobierno?

 

  • Derogar todas las leyes que sean específicas para la prostitución. No debería importar si pagas: si estás teniendo sexo con alguien y sabes realmente que ella no quiere, eso es violación. Como ya ocurre, por cierto: la ley no dice “la violación es mala a no ser que se trate de una puta, en ese caso está bien”. La explotación es siempre mala, la violación es siempre mala, la trata es siempre mala, independientemente de qué profesión sea.

 

 

Cuando se hagan todas estas cosas y las trabajadoras sexuales estén trabajando felizmente y sin estigma o discriminación, y los tratantes se queden sin trabajo porque el mercado esté ya lleno de trabajadoras voluntarias y no necesiten tratantes para protección o alojamiento o cualquier otra cosa, y todavía tengas esta fantasía de mujeres que son violadas en sótanos con dos mocetones búlgaros a la puerta, tal vez vengas a mí para que podamos trabajar en que aceptes que esa perversión es cosa tuya y no tienes por qué imponérsela a otras personas, ¿vale? Existen modos consensuados mediante los que puedes explorar estas cosas sin implicar a la fuerza a prostitutas a las que solo consigues hacer daño con tu fetichismo de héroe.

 


FavoFetishFoto_n811040108_kl-624x932Marijke Vonk es una psicóloga sexopositiva holandesa especializada en trabajar con minorías sexuales. Además de trabajar como terapeuta, escribe y diserta sobre diversos temas referidos a la sexualidad. Los principales tópicos de su blog incluyen las perversiones. la igualdad de género, los derechos de las trabajadoras sexuales, la no monogamia y la psicología.

 

La autoperpetuación de las fantasías de “acabar con la demanda”

Por Desmond Ravenstone

7 de abril de 2016

http://ravenstonesreflections.blogspot.com.es/2016/04/the-self-perpetuation-of-end-demand.html

 

Francia se acaba de unir a la lista de países que han adoptado el así llamado enfoque de “acabar con la demanda” en su lucha coantra la prostitución, penalizando a los clientes de las trabajadoras sexuales en una vana esperanza de que una caída mantenida en la demanda lleve a la eventual erradicación de la “trata de blancas”. Olvida que Suecia, que fue la primera en adoptar este enfoque en 1999, no ha observado ningún descenso mensurable ni en la oferta ni en la demanda. Olvida que este enfoque solo puede ser llevado a la práctica mediante una vigilancia altamente intrusiva y el acoso tanto a las trabajadoras sexuales como a los clientes. Olvidan que todo esto está siendo propagado por ideólogos extremistas que urden una investigación espúrea basada en sus escabrosas fantasías en lugar de basarse en datos empíricos reales.

 
Imaginemos una gran nación insular, gobernada por una federación de cinco Estados. En ella crece una planta —llamémosla “Gudstoff”— que, cuando su fruto es consumido, produce un estado temporal y moderado de euforia y relajación. Algunos ciudadanos están abiertamente preocupados por esta planta, y extienden mitos acerca de que es adictiva y produce brotes psicóticos. Los científicos legítimos no ven que haga daño si se consume con moderación, y quizás hasta tenga algunos efectos beneficiosos. Pero, como todos los políticos, los líderes de todas las regiones deciden que la venta, compra, posesión y consumo de Gudstoff serán faltas castigadas con multas.

Eventualmente, se produce una división entre los partidos políticos. Uno dirigido o influenciado por ideólogos anti-Gudstoff, que presionan para que estas faltas sean elevadas a la consideración de delitos, junto con procedimientos encaminados a su erradicación. El otro, tras prestar atención a los resultados de la investigación empírica, está a favor de la legalización de Gudstoff y su consecuente aporte recaudatorio, junto con medidas de educación encaminadas a evitar potenciales abusos. En tres de las regiones gana el partido “anti”, que instituye sus estrictas medidas, mientras que las otras dos se convierten en Estados “legales”.

Cualquiera con un conocimiento básico de economía vería que, dado que la oferta de Gudstoff se vuelve menos accesible en los Estados “anti”, los que buscan Gudstoff viajarán sencillamente al otro lado de la frontera para obtenerla en los Estados “legales”. El resultado es un aparente aumento de la demanda en los países “legales”, lo que es recibido con aullidos de “ya os lo dijimos” por aquellos que piensan que Gudstoff es veneno. He dicho deliberadamente “un aparente aumento” porque, de hecho, se trata meramente de un desplazamiento del sitio donde tiene lugar la demanda, basado en las acciones locales para restringir el comercio. La demanda total en toda la isla no ha cambiado. Pero, esto no importa a los “antis”, ellos ven que las ventas de Gudstoff se disparan en los Estados “legales” y se dan prisa en echar la culpa a la legalización.

Esto es exactamente lo que hemos visto en Europa cuando Suecia y Noruega adoptaron medidas contra las trabajadoras sexuales y sus clientes (y no nos equivoquemos, su objetivo son las trabajadoras sexuales), y con Francia cometiendo ahora el mismo error, veremos ahora seguir la misma tendencia cuando más clientes del trabajo sexual de Francia y Escandinavia viajen a los Estados “legales” como Alemania y Holanda. Y ¿si los militantes “antis” siguen su marcha y convencen a más países para que adopten este enfoque? Hacer más difícil comprar o vender algo no hace que desaparezca, solo lleva a cambios en la estrategia.

Es hora de que aquellos preocupados por los daños ligados a la prostitución cambien sus estrategias, antes de que causen aún más daños. Estos daños, si no ligados directamente a la penalización de alguna forma, son exacerbados por ésta. Esto ha sido notado por una amplia gama de grupos que apuestan por la despenalización, desde el movimiento pro derechos de las trabajadoras sexuales hasta la Organización Mundial de la Salud y la Alianza Global contra la Trata de Mujeres. La despenalización no es en sí misma la solución completa, pero abre las puertas a auténticas soluciones. Y si queremos soluciones auténticas, es hora de que prestemos oído tanto a la evidencia empírica como a la experiencia de las mismas trabajadoras sexuales; no a prohibicionistas equivocados.