El modelo abolicionista de la prostitución gana peso entre las socialdemócratas alemanas frente a la posición del partido

 

  • La prostitución es legal en Alemania, pero cada vez son más las voces del Partido Socialdemócrata que reclaman, a pesar de la posición oficial de la formación, un cambio de modelo al estilo nórdico, que penaliza a los clientes
  • “El trabajo sexual ni es sexo ni es trabajo. Es una violación de los derechos humanos”, dice Maria Noichl, eurodiputada germana
  • Las asociaciones de trabajadoras sexuales se oponen: “Están llevando una batalla a costa de las trabajadoras del sexo. Ellas creen que saben lo que es bueno para nosotras, es muy arrogante”, explica Stephanie Klee

 

Por Aldo Mas

18 de agosto de 2019

https://www.eldiario.es/sociedad/abolicionismo-prostitucion-abre-socialdemocratas-alemanas_0_931956872.html

 

La prostitución lleva ya casi dos décadas siendo legal en Alemania. La ley que lo permitió fue aprobada por el Ejecutivo germano que lideraba el entonces canciller Gerhard Schröder en 2001, cuando el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) gobernaba en coalición con Los Verdes. La norma estaba destinada a facilitar que quienes la ejercen, en su mayoría mujeres, puedan pagar un seguro médico y cotizar para su jubilación, entre otras cosas. Sin embargo, aunque la posición oficial del partido sigue alineada con ello, cada vez son más las voces que, desde dentro, reclaman un cambio de modelo encaminado a la abolición de la prostitución.

“A través de la liberalización de principios de siglo asumimos que el trabajo sexual era como cualquier otra profesión”, dice a eldiario.es la diputada del SPD en el Bundestag Leni Breymaier. Para ella, sin embargo, la prostitución no lo es. Ella forma parte del grupo de mujeres del SPD que hace campaña para la aplicación del ‘modelo nórdico’, una solución abolicionista implementada en Suecia desde hace 20 años y puesta en marcha en países como Noruega, Islandia o Francia según la cual se puede castigar con multas y hasta con penas de prisión a quien consume sexo a cambio de dinero. En último término, la idea que subyace a esta perspectiva es que la prostitución es una forma de violencia sobre la mujer en sí misma. Por el contrario, el modelo legalizador distingue entre la prostitución forzada y voluntaria y apuesta por el establecimiento de un marco legal que mejore las condiciones laborales de las mujeres que ejercen.

A este debate se refería el pasado 2 de junio, en el Día Internacional de la Trabajadora Sexual, la eurodiputada germana Maria Noichl, otra mujer socialdemócrata que, como Breymaier, quiere que Alemania adopte este modelo. “El trabajo sexual ni es sexo ni es trabajo. El trabajo sexual es una violación de los derechos humanos”, según la también presidenta del grupo de trabajo de las mujeres socialdemócratas. Entre otras figuras del SPD favorables al ‘modelo nórdico’ destaca Herta Däubler-Gmelin, ex ministra de Justicia de la era Schröder.

Pese a las buenas intenciones que Breymaier ve en la liberalización de la prostitución de principios de siglo, a su entender, han aflorado problemas relacionados con que el trabajo sexual sea legal en Alemania. “Casi al mismo tiempo [que la legalización], la Unión Europea fue ampliada al este, lo que ha creado la posibilidad de que cientos de miles de mujeres jóvenes del este europeo hayan sido traídas a Alemania y a otros países para trabajar por poco dinero en burdeles y en las calles”, expone Breymaier.

Entre las condiciones laborales que esta política denuncia figuran casos de mujeres trabajando “16 horas al día”, en jornadas en las que “la penetración en todas las aperturas del cuerpo cuestan 30 euros”. Peor aún es que “a menudo trabajen en ambientes de criminalidad, con sus propias leyes, jueces y ejecutores”, abunda.

La postura oficial del partido

Sin embargo, su posición sobre la prostitución no es la mayoritaria en el SPD, partido que gobierna en Alemania en coalición con la conservadora Unión Cristiano Demócrata (CDU), la formación de la canciller Angela Merkel. “No todas las mujeres en el SPD tienen esta posición”, pero “hay comités individuales en el SPD, como por ejemplo en Karlsruhe o en Baden-Wurtemberg” donde la postura abolicionista se está integrando, según Breymaier.

Desde el Bundestag, el grupo parlamentario de los socialdemócratas –el segundo más grande de la Cámara Baja alemana–, sin embargo, desestiman la idea de que el ‘modelo nórdico’ sea conveniente. La de Breymaier y compañía son sólo “opiniones individuales de socialdemócratas” que no han hecho que el partido cambie, según indican a eldiario.es fuentes parlamentarias del SPD.

“Para nosotros, el derecho de la autodeterminación de las mujeres y de los hombres es el objetivo más importante. Hay gente que lleva a cabo esta actividad conscientemente y con la intención de hacerlo. Acusar a todas las prostitutas de no haber elegido por ellas mismas esa actividad va en contra del derecho de autodeterminación de mujeres y hombres”, argumentan oficialmente en el SPD.

Breymaier y sus compañeras díscolas del SPD se esfuerzan en poner de relieve las zonas grises que aún existen en la prostitución pese a la legislación implementada en 2002. Por ejemplo, se desconoce el número exacto de personas que la ejercen. En la prensa germana pueden leerse datos que van desde las 200.000 personas hasta las 400.000, pero no hay exactitud pese a que en 2017 se implementó una reforma que implicaba la necesidad de registrarse a las personas que se prostituyen en Alemania. “El mundo es mejor lugar con esa reforma que sin ella, pero esta ley no es suficiente. El legislador asume que el caso normal de prostitución es el de la prostituta libre y que la excepción es la prostitución forzada”, apunta la diputada del SPD, que apunta a que hubiera deseado una mayor protección para casos de “mujeres demasiado jóvenes” o “de mujeres embarazadas”.

“Una batalla a costa de las trabajadoras del sexo”

Sin embargo, este convencimiento se enfrenta a la idea opuesta de parte de las fuerzas progresistas y, más notablemente, de las organizaciones de trabajadoras sexuales, como Hydra o la Asociación Federal de Servicios Sexuales (BSD, por sus siglas alemanas). Stephanie Klee, trabajadora sexual, habla en nombre de la BSD. No oculta su enfado cuando responde a eldiario.es. “Yo les reprocho a la Sra. Breymaier y a todos los que se oponen a la prostitución lo siguiente: están llevando una batalla a costa de las trabajadoras del sexo. Ellas creen que saben lo que es bueno para nosotras, es muy arrogante”, dice Klee.

Para ella, soluciones como el ‘modelo nórdico’ “cambian la tolerancia en la sociedad, cambian el cómo la gente se relaciona y lleva a las trabajadoras del sexo a la clandestinidad y a situaciones más peligrosas porque no permite que haya abiertamente encuentros con los clientes. Esto es algo que sabemos por la experiencia sueca”.

Organizaciones como la de Klee defienden la liberalización de la prostitución y la mejora de la situación legal y social de las prostitutas, al igual que Amnistía Internacional, organización que en el debate alemán aparece del lado de quienes siguen apostando por que el trabajo sexual sea legal. En la BSD reconocen que puede haber abusos en ámbito del trabajo sexual, pero apuntan a que no por ello se debería prohibir la actividad. En esta lógica, la solución ante esto es legislar más y mejor.

Klee no parece pensar que, de momento, que las ideas abolicionistas vayan a imponerse en Alemania. Recientemente, su organización protagonizó una acción de información sobre el trabajo sexual en el que participaron prostitutas y artistas frente a la Estación Central de trenes de Berlín. Duró dos semanas. “Hubo mucha interacción con la gente que pasaba por allí. Debatimos mucho y logramos, en la mayoría de los casos, el respeto de nuestros interlocutores”, recuerda Klee.

“No se puede practicar de modo seguro”

Frente a ello, en su lucha por implementar el ‘modelo nórdico’ en Alemania, las voces abolicionistas del SPD cuenta con el apoyo de organizaciones feministas como Terre des Femmes o Sisters. La propia Breymaier es, antes que diputada en el Bundestag, co-fundadora de Sisters. En Terre des Femmes ven con buenos ojos los esfuerzos de Breymaier. Esta organización “está pidiendo la aplicación del modelo abolicionista y la prohibición de la compra de sexo desde 2014”, recuerda a eldiario.es Andrea Tivig, responsable para temas de tráfico de mujeres y prostitución.

“Nos alegramos de que en el SPD haya una evolución y que haya políticas o personas que se hayan dado cuenta de que no puede ir bien el modo con que Alemania ha lidiado con la prostitución”, sostiene Tivig. En Terre des Femmes también ven el “sistema de la prostitución como una violencia contra las mujeres”. En su día, en esta organización pensaron que la legalización traería mejoras para quienes trabajan en este ámbito. “Siempre pensamos que un mundo sin prostitución sería lo mejor, pero pensamos que a las mujeres se las tenía que ayudar. Sin embargo, la legalización ha puesto de manifiesto que la prostitución no se puede practicar de un modo seguro”, apunta.

No obstante, voces como las de la Asociación Federal de Servicios Sexuales (BSD) echan de menos que representantes de la postura contraria no se hayan acercado al artístico punto de información montado por la organización y lamentan la falta de diálogo con los sectores opositores a que la prostitución sea legal. “¿Por qué tienen miedo a hablar con nosotras?”, se pregunta Klee. Ella y compañía parecen contar, eso sí, con buena parte del apoyo del progresismo germano. “En Alemania, al contrario que en otros países, Los Verdes y en otros partidos de la izquierda también se suele ser muy crítico con el modelo abolicionista”, señala Tivig.

 

Sitio de prostitución financiado por el gobierno suizo

 

Se llama ‘Call Me To Play’, está patrocinado por el estado y ofrece servicios sexuales. Pero también enseña a las trabajadoras sexuales cómo protegerse de la violencia, de la trata y de las enfermedades. Nace la era de la prostitución segura.

 

La página principal de Call Me to Play 

 

9 de noviembre de 2018

https://www.dn.pt/vida-e-futuro/interior/ha-um-site-de-prostituicao-na-suica-que-e-financiado-pelo-governo-10158291.html

 

Está Lauriane, “joven estudiante dulce y sensual”, que alquila el cuerpo en Montreaux. Se presenta en una foto sin rostro pero mostrando el pecho, explica todos los servicios que ofrece y todos ellos incluyen protección con preservativo. Cuando abres la página  ‘Call Me to Play’, un sitio suizo de escorts, hay fotos de otras chicas como Lauriane.

Louise promete la teoría de las caricias en Ginebra, Angélique asegura momentos de ternura en Lausana, Myre está abierta a todas las propuestas en Valais. No hay mucho espacio para la duda: este es un sitio de prostitución.

Una barra presenta las ofertas: hay hombres, hay parejas, hay transexuales, hay una columna BDSM. Pero entonces, ¿por qué el gobierno suizo decidió financiar ‘Call Me To Play’, que se inauguró a principios de este mes, con 80 mil euros?

Proteger los derechos de quienes alquilan el cuerpo

Es un sitio gratuito de anuncios sexuales, sí, pero la gran diferencia es que la atención se centra en la seguridad física y psicológica de las trabajadoras sexuales. La idea es prevenir la violencia, la trata de personas y las infecciones de transmisión sexual en el contexto de la prostitución.

 Para esto, ‘Call Me to Play’ tiene esencialmente dos herramientas. Hay un foro donde los clientes pueden evaluar a las escorts, y donde se les pide que indiquen si han presenciado algún comportamiento de riesgo. Lo mismo para quienes se prostituyen: pueden evaluar a los clientes y alertar de los riesgos que han corrido.

Y luego hay una serie de servicios de asesoramiento. Qué hacer cuando se rompe el condón. Cómo responder si el cliente tiene una emergencia médica durante el acto sexual. Cómo escapar y denunciar situaciones de violencia y abuso. A quién acudir si se sospecha de una posible víctima de trata o esclavitud.

De trabajadoras sexuales para trabajadoras sexuales

‘Call Me To Play’ nació el último día de octubre, pero es un proyecto de dos años. Fue creado por dos asociaciones que defienden los derechos de las prostitutas, Fleur de Pavé y Aspasie. Además, cuenta con el apoyo de la Asociación Suiza de Lucha contra el Sida.

El sitio funciona en cinco idiomas: francés, inglés, español, húngaro y rumano. Esto también sirve para garantizar que las trabajadoras sexuales, que provienen principalmente de los países del este, tengan acceso a la legislación sobre derechos y condiciones de trabajo.

La prostitución ha sido legal en Suiza desde 1942. Está autorizada en casas particulares y en algunas calles identificadas de ciudades. Esto significa que, en el país alpino, las trabajadoras sexuales hacen rebajas, tienen derecho a un seguro de salud y jubilación.

“Ley de Protección de Prostitutas” en Alemania: los conservadores alcanzaron plenamente sus objetivos

 

https://researchprojectgermany.wordpress.com/2019/06/19/prostitutes-protection-act-conservatives-fully-achieved-their-objectives/?fbclid=IwAR1RoQZ-i-Y5KP0PpLb4urKXVb2XuQ–8pwnhjQ1eY-_PTBq4DhuUQeSGBo

https://www.voice4sexworkers.com/prostituiertenschutzgesetz-ziele-der-union-voll-erreicht/

 

La ley ProstSchG, a punto de conseguir los objetivos de los conservadores

 

Una serie de informes recientes de los medios de comunicación han sugerido que la Ley de Protección de Prostitutas (en adelante, ProstSchG) no habría logrado los objetivos establecidos y no protegería lo suficiente a las personas que ejercen la prostitución.

Voice4Sexworkers, un proyecto de y para trabajadoras sexuales, rechaza firmemente esa idea:

ProstSchG está a punto de conseguir todos los objetivos y efectos deseados del gobierno federal, especialmente los de los partidos conservadores [Unión Demócrata Cristiana de Angela Merkel (CDU) y la Unión Social Cristiana (CSU) en Baviera, juntos conocidos como La Unión ]. Puede haber tomado un tiempo, pero ahora, aproximadamente dos años después de que ProstSchG entrara en vigencia el 1 de julio de 2017, se ha hecho cada vez más evidente que las consecuencias de la ley, que esperábamos y predijimos, se han materializado en todo el país.

Como señaló acertadamente el ministro del interior, Horst Seehofer (CSU), el 6 de junio de 2019, al hablar sobre el proceso legislativo en Alemania:

“La ley se llama Ley de Intercambio de Datos. Introducida completamente en silencio. En silencio, probablemente porque es complicada, por lo que no atrajo tanta atención. En los últimos 15 meses, he hecho la experiencia de que tienes que hacer que las leyes sean complicadas, de esta forma [risas] no llaman tanto la atención. No estamos haciendo nada ilegal, estamos haciendo lo que es necesario. Pero incluso las cosas necesarias a menudo son cuestionadas ilegítimamente “.

Si bien el tema aquí era la Ley de Intercambio de Datos, la misma táctica ya se empleó cuando se adoptó la ProstSchG.

Como punto de partida, la ley socavó la Ley Básica de Alemania [Grundgesetz, GG]. Artículo 13 GG, que garantiza la inviolabilidad del domicilio. Ya no se aplica a las trabajadoras sexuales. ¿Libertad laboral? Eso, también, está siendo socavado a través de los procedimientos de registro forzoso a las trabajadoras sexuales. Naturalmente, la ley no lo explica. Eso habría sido demasiado simple, y luego podría haber habido protestas más fuertes contra ella. (Ver también: “La Ley de Protección de Prostitutas viola los derechos fundamentales”; haz clic aquí para leer el artículo con el Traductor de Google).

En cambio, el plan se creó para llamar a la medida “Ley sobre la regulación de la prostitución y la protección de las personas que trabajan en la prostitución”, en resumen, la Ley de Protección de Prostitutas. Tales cosas siempre ganan amplia aceptación en la sociedad. Sin embargo, existe una idea errónea generalizada de que la “protección de las personas que trabajan en la prostitución” tiene el propósito de hacer precisamente eso: brindar protección a las trabajadoras sexuales. Por el contrario, si uno examina la ley, rápidamente se da cuenta de que la ley tiene como objetivo proteger a las personas de sí mismas y de la prostitución, al igual que el protector solar no protege al sol, sino a quienes lo utilizan de los efectos de la exposición a la luz solar.

En el contexto de ProstSchG, la cita anterior de Horst Seehofer encaja una vez más, ya que ProstSchG, de forma indirecta, también se supone que ayuda a frenar la migración. Quedó claro desde el principio que la ley sería particularmente problemática para las personas de países donde la prostitución es ilegal, como Bulgaria o Rumania. Si se registran como trabajadoras sexuales en Alemania, se arriesgan a recibir correo en sus países de origen, a pesar de la opción prometida de que cualquier correo relacionado sería enviado a una dirección de correo diferente. (Consulta, por ejemplo, “Ley de protección de prostitutas: entre la aspiración y la realidad”, de la Organización Alemana de Servicios para el SIDA; haz clic aquí para leer el artículo con el Traductor de Google).

Las oficinas de impuestos incumplen esta disposición a sabiendas y deliberadamente, y al hacerlo, ponen en gran peligro las vidas de las trabajadoras sexuales en sus países de origen. ¿Proteccion? Ninguna. ¿Los legisladores prestaron atención al consejo de expertos? De hecho, lo hicieron, aunque no de la forma en que los expertos pretendían. En cambio, dieron la vuelta a su experiencia y su razonamiento, lo que facilitó la creación de regulaciones que golpearan a las trabajadoras sexuales con la mayor fuerza posible. En pocas palabras, la lista de medidas rechazadas fundamentalmente por los expertos convocados se convirtió en la lista de deseos del gobierno.

¿[Ironía on] Las trabajadoras sexuales requieren anonimato para protegerse? Vamos a hacer lo contrario y prescribir en la ley registros obligatorios. [Ironía off]

ProstSchG está destinada a disuadir, no a proteger

La construcción completa de ProstSchG está destinada a disuadir a las personas de ingresar en la prostitución y a hacer que el trabajo sexual sea imposible en la mayoría de los lugares. Los registros obligatorios ante las autoridades públicas no son más que puestas en evidencia forzadas frente a extraños. En algunos lugares, por ejemplo en la ciudad de Gießen, el gobierno incluso encargó a organizaciones privadas la realización de esta medida. (Vea también: “Las trabajadoras sexuales se quejan en el juzgado administrativo contra la implementación de la Ley de Protección de Prostitutas en la ciudad de Gießen”; haz clic aquí para leer el artículo con Google Translate).

Tales prácticas refuerzan el estigma al que las trabajadoras sexuales están expuestas diariamente. Los políticos no pueden fingir que ignoraban que muchas trabajadoras sexuales optarían por eludir el procedimiento de registro obligatorio y, en cambio, por necesidad, trabajarían clandestinamente y, por lo tanto, de manera ilegal. Todos los expertos, incluidos los representantes de asociaciones comerciales y centros de asesoramiento, así como las mismas trabajadoras sexuales, les advirtieron explícitamente de que esto sucedería y solicitaron otras medidas mejores, por ejemplo. expandiendo la oferta de centros de asesoramiento, fondos para la capacitación laboral para personas en trabajo sexual, la despenalización total del trabajo sexual, la abolición de todas las medidas que alimentan el estigma asociado al trabajo sexual, y muchas otras.

Sin embargo, con esas medidas, el gobierno federal no habría logrado su objetivo real de abolir silenciosamente la prostitución con el pretexto de ayudar a las personas en la prostitución.

Dos años después de la adopción de la nueva ley, los artículos periodísticos sobre la desaparición de los burdeles y las vacantes en empresas de prostitución aparecen casi a diario, ya que las trabajadoras sexuales registradas oficialmente son escasas. La mayoría de los lugares de trabajo buenos y seguros están desapareciendo rápidamente, ya sea debido a los requisitos establecidos en la ProstSchG o a los efectos de la ley; por ejemplo, las trabajadoras sexuales no pueden o no quieren obtener un “carné de puta” para evitar ser puestas en evidencia. Además, la ProstSchG dicta que las trabajadoras sexuales ya no pueden pasar la noche en los burdeles y otros negocios de prostitución. Esto requiere que las trabajadoras sexuales ganen más dinero para cubrir los gastos diarios adicionales de una habitación separada [ofrecida por algunas empresas de prostitución] o una habitación de hotel. Como resultado, muchas deciden trabajar ilegalmente, ya sea de manera independiente o en negocios de prostitución sin licencia.

Muchas trabajadoras sexuales han desaparecido de la esfera pública por temor a llamar la atención y enfrentar una inspección. En consecuencia, las trabajadoras sexuales pasan menos tiempo solicitando por Internet o por teléfono, lo que las pone en mayor riesgo ya que ya no pueden evaluar a sus clientes en la medida necesaria.

Las trabajadoras sexuales, que antes podían compartir apartamentos donde podían vivir y trabajar, ahora están obligadas a trabajar solas. Esto da como resultado costos más altos (alquiler, servicios públicos, publicidad, etc., que antes pudieron compartir) que la mayoría no puede pagar por su cuenta. Y la protección a través de sus colegas, por supuesto, también ha desaparecido. Donde antes las trabajadoras sexuales podían protegerse entre sí, las que trabajan en apartamentos ahora se ven obligadas a trabajar solas. El resultado: en los últimos dos años, la gran mayoría de esos lugares de trabajo también ha desaparecido.

Todo esto ha sido confirmado por la recientemente publicada “Evaluación de la Ley de Protección de Prostitutas en Renania del Norte-Westfalia”. (Ver también: “Protección ineficaz de prostitutas: trabajadoras sexuales en la clandestinidad”; haz clic aquí para leer el artículo con Google Translate y selecciona “Schon dabei” en la ventana emergente).

Incluso los centros de asesoramiento se ven muy afectados por la ProstSchG, lo que pone en peligro años de trabajo y esfuerzos para construir relaciones de confianza con las trabajadoras sexuales. En 2018, Madonna e.V. [un miembro de la Red Global de Proyectos de Trabajo Sexual (NSWP) y el único proyecto de autoayuda para trabajadoras sexuales en Renania del Norte-Westfalia] recibió una cantidad significativamente menor de fondos del gobierno provincial. También se redujo la financiación de la aclamada aplicación Lola app [que ofrece consejos para trabajadoras sexuales en búlgaro, inglés, alemán, rumano y turco]. No hace falta decir que el informe de evaluación mencionado omitió esto convenientemente. (Honi soit qui mal y pense.) Los puestos de asesoría que se necesitaban con urgencia debieron reducirse, ya que los fondos ya no eran suficientes. Esto es especialmente preocupante teniendo en cuenta que la asesoría independiente y anónima para las personas que se dedican al trabajo sexual es sumamente importante.

En este contexto, cabe señalar aquí que el centro de asesoramiento de Kober, que redactó el informe “Cambios y efectos de la ProstSchG en la escena de la prostitución en Renania del Norte-Westfalia”, que se adjunta al informe de evaluación mencionado anteriormente, recibió fondos y apoyo del gobierno provincial. Por lo tanto, casi no se puede hablar de “investigación independiente”, y el informe no satisface los estándares académicos ni proporciona respuestas a las muchas preguntas que plantea. (Escucha el comentario del científico cultural Mithu Sanyal; solo en alemán).

Quienquiera que todavía crea que la Ley de Protección de las Prostitutas tenía la intención de proteger a las trabajadoras sexuales, creerá también que la mariposa pliegalimones [Zitronenfalter, en alemán; limonera, en español] pliega limones…

 

Traducción del alemán al inglés por Matthias Lehmann, co-fundador de SWAT – Sex Workers + Allies Translate.

Traducción del inglés al español por Citerea Anadiomena, miembro de SWAT.

“El objetivo de SWAT no es solo proporcionar a las trabajadoras sexuales y aliados una red para permitir el intercambio de conocimientos sobre el trabajo sexual a través de barreras culturales y lingüísticas, sino también recompensar a los contribuyentes por su trabajo siempre que sea posible”.

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Se han hecho todos los esfuerzos para traducir este artículo textualmente. El original alemán de este artículo se publicó por primera vez como “Prostituiertenschutzgesetz: Ziele der Union voll erreicht”por Voice4Sexworkers (8 de junio de 2019). Esta traducción está licenciada bajo una licencia internacional Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0.

En el quicio de La Merced: mercado sexual y regulación del espacio público

 

Por Luz Jiménez

11 de junio de 2019

En el quicio de La Merced: mercado sexual y regulación del espacio público

 

En días pasados la I Legislatura del Congreso de la Ciudad de México votó para suprimir las sanciones al ejercicio y la solicitud de servicios sexuales en las calles de la ciudad. Estas sanciones apenas habían sido propuestas en el artículo 27 de la nueva Ley de Cultura Cívica, publicada el pasado ocho de junio de 2019. Los debates abiertos sobre este nuevo intento de sancionar el comercio sexual en la ciudad, en los que favorablemente participaron los grupos de trabajadoras sexuales organizadas, enmarcan mi reflexión en torno a la regulación sexual del espacio público.

Para localizar mi análisis, retomo el caso del barrio de La Merced ubicado en el Centro Histórico de la Ciudad de México, donde se sitúa uno de los mercados sexuales callejeros más antiguos de la ciudad. En este espacio, altamente politizado y disputado, se han operado diversas normativas —administrativas y penales— de la mano de un conjunto de intereses económicos que se hicieron más evidentes a finales del siglo XX y principios del XXI, cuando el gobierno de la Ciudad de México inició el proyecto de “rescate integral” del Centro Histórico. Una de las acciones impulsadas para apoyar este proyecto económico fue el reforzamiento de la seguridad pública en la zona, que contribuyó a construir al Centro Histórico como un espacio “seguro” para la gentrificación y turistificación, es decir para la obtención de beneficios comerciales y financieros mediante la apropiación de los escenarios urbanos.

En este sentido, no fue casual que el desarrollo del proyecto de recuperación del Centro Histórico sucediera de manera paralela a la publicación, en 2004, de la antigua Ley de Cultura Cívica, en la cual se sancionaba administrativamente el acto de “invitar a la prostitución o ejercerla” con el objetivo explícito de vigilar el orden público y la convivencia urbana. Si bien el ordenamiento legal intervino en la creación y modificación del ordenamiento espacial, en tanto delimitó las áreas para la realización de transacciones sexo-económicas, éste se transmutó en un ordenamiento moral y sexual del espacio que contribuyó a expulsar a las trabajadoras sexuales de las zonas comprometidas con el proyecto de rescate urbano.

Ilustración: Patricio Betteo

Al igual que la recién publicada, la anterior Ley de Cultura Cívica fue criticada porque introdujo políticas represivas dirigidas a las trabajadoras sexuales de la calle, quienes viven de manera directa los efectos del capitalismo neoliberal, como la pobreza, el desempleo, la falta de acceso a servicios sociales y la flexibilización laboral. Pareciera que la normativa creada para regular el espacio público ha funcionado también como estrategia para justificar la inexistencia de políticas estatales de justicia social dirigidas a las personas que se dedican al comercio sexual callejero.

No obstante, la Ley de Cultura Cívica no es la única legislación cuyo efecto colateral ha sido la criminalización y discriminación de las trabajadoras sexuales de la calle. Esto también ha sucedido con la legislación relativa a la trata de personas y sus mecanismos de operación, que si bien tienen el objetivo de “rescatar, proteger y atender a las víctimas o posibles víctimas del delito”, han tenido efectos concretos en la organización espacial del mercado sexual de La Merced.

Durante los primeros años del siglo XXI, el barrio de La Merced transitó de ser considerado el corazón de la prostitución a ser construido discursivamente como uno de los focos rojos de la trata de personas, específicamente de la trata sexual de mujeres. Tanto en notas periodísticas como en declaraciones oficiales, La Merced fue representada ante la sociedad mexicana —y alrededor de todo el mundo— como el prostíbulo de América Latinael centro de la trata infantil y de mujeres de México o el mayor corredor de prostitución y trata de personas de América Latina.

Para atender la demanda de atención de la trata de personas, en el 2000 se elaboró el Protocolo para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, especialmente Mujeres y Niños, conocido como Protocolo de Palermo, que forma parte de la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional. Este es el instrumento legal más importante a nivel internacional para combatir la trata alrededor del mundo en el que se establecieron los lineamientos para la elaboración de políticas institucionales dirigidas a su prevención, atención, sanción y erradicación.

En México, la legislación sobre trata de personas fue elaborada por primera vez en 2007, y desde su creación planteó una ambigüedad sobre lo que debe ser considerado prostitución forzada y otras formas de explotación sexual, ya que ninguna de éstas es definida en el Protocolo. No obstante, las disputas alrededor del comercio sexual como una forma de esclavitud sexual o como un trabajo que debe ser reconocido como tal, han enmarcado la producción de una narrativa dominante que subraya la no distinción entre comercio sexual y trata de personas, lo que ha contribuido a una mayor criminalización de las trabajadoras sexuales.

En el caso mexicano, la operación de la ley antitrata en el espacio de comercio sexual callejero de La Merced comenzó en 2007 con los primeros operativos realizados en los hoteles y cuartos acondicionados para la realización de las transacciones sexoeconómicas. El cierre de hoteles y otros establecimientos donde se realizaba comercio sexual en nombre del combate a la trata sexual de mujeres ha sido interpretado como una “cacería de brujas” para expulsar a las trabajadoras sexuales de zonas comprometidas con el rescate del Centro Histórico de la Ciudad de México, pues a partir de las acciones impulsadas por el gobierno local se han cerrado y procesado una cantidad significativa de inmuebles que podrían ser vendidos a particulares para obtener el dinero que supuestamente estaría destinado para resarcir el daño a las víctimas.

Esto se suma a que en 2012 la legislación anti trata en México se modificó para eliminar la noción de consentimiento, lo que trajo como efecto que todas las personas que se dedican al comercio sexual —así fuera de manera autónoma— fueran consideradas víctimas de trata. Estos cambios fortalecieron la mezcla discursiva entre el comercio de servicios sexuales autónomo y la trata sexual, convirtiendo a la organización del comercio sexual en un delito y a las personas que se dedican a éste automáticamente en víctimas.

En lo que va del siglo XXI, los efectos de las viejas regulaciones alrededor del comercio sexual en las calles de la Ciudad de México, junto con estas nuevas políticas anti trata creadas con el objetivo de proteger a las personas víctimas de este delito, han vulnerado el ejercicio de derechos de las mujeres que comercian servicios sexuales en el espacio público. Estas normativas han traído consigo una mayor clandestinización de los mercados sexuales que ha favorecido la ausencia de condiciones laborales adecuadas y justas; la obstaculización o imposibilidad de constituir sindicatos de trabajadoras sexuales o la organización política y social informal para exigir derechos del gremio; y el aumento de la criminalización del trabajo sexual.

Sin embargo, las trabajadoras sexuales organizadas también han desplegado diversas formas la apropiación, ocupación y uso de los espacios públicos donde se realiza comercio sexual callejero. Una muestra de esta resistencia frente a su criminalización y victimización fue la obtención en 2014, vía un litigio jurídico, de las licencias de trabajadoras no asalariadas para las mujeres que se dedican al comercio sexual callejero por parte de la Secretaría del Trabajo y Fomento al Empleo del Gobierno de la Ciudad de México. Estas licencias certifican a las mujeres como personas que realizan su actividad laboral en la vía pública sin necesidad de que exista una relación formal obrero-patronal o que reciban un salario fijo, como los lustrabotas, los cuidacoches, los músicos callejeros.

En un contexto en el que se privilegia el aumento del número de mujeres situadas en los márgenes del sistema económico neoliberal, resulta necesario que el proyecto intelectual y político del feminismo se cuestione los efectos que tienen las normativas para regular el espacio público y la legislación antitrata —que promueve la confusión entre comercio sexual y trata—, en el ejercicio de derechos de las personas que comercian servicios sexuales en las calles. Estas estrategias represivas no solo buscan sacar del espacio público al comercio sexual, sino encapsularlo o incluso volverlo cada vez más clandestino, mas no abolirlo como supuestamente argumentan las feministas abolicionistas-prohibicionistas.

Este encapsulamiento y clandestinización impide que las trabajadoras sexuales sean reconocidas como sujetos de derecho e interlocutoras políticas, capaces de dialogar y definir estrategias que atiendan sus necesidades concretas y respeten su derecho a transitar y trabajar en el espacio público. En este sentido, comparto el llamado elaborado por el Grupo Latinoamericano de Análisis/Acción sobre los Mercados Sexuales (GLAMSex), a apoyar una petición en la plataforma Change.com  para que las y los diputados de la I Legislatura del Congreso de la Ciudad de México y la Jefa de Gobierno tomen en cuenta las voces de las trabajadoras sexuales organizadas en la discusión sobre sus necesidades y demandas y en la definición de la legislación y las políticas orientadas al reconocimiento del trabajo sexual con total respecto a sus derechos humanos.

 

Luz Jiménez
Feminista. Doctorante en Ciencias Políticas y Sociales, orientación en Sociología, de la UNAM. Integrante del Grupo Latinoamericano de Análisis/Acción sobre Mercados Sexuales (GLAMSex).

 

¿Puede estar la prostitución a punto de ser despenalizada en Estados Unidos?

 


Una manifestante frente a una concentración a las puertas del Ayuntamiento en Manhattan de quienes se oponen a la despenalización de la prostitución. Crédito de Estepanie Keith para The New York Times.

 

Por Jesse McKinley

31 de mayo de 2019

 

 

ALBANY – La marihuana se ha generalizado, los juegos de casino están en todas partes y las apuestas deportivas se están extendiendo. ¿Podría ser la prostitución la próxima?

Los legisladores de todo el país están empezando a reconsiderar cómo manejar la prostitución, ya que las peticiones de despenalización están ganando impulso.

Se han presentado proyectos de despenalización en Maine y Massachusetts; se espera que un proyecto de ley similar se presente al Concejo Municipal en Washington DC en junio; y los legisladores de Rhode Island celebraron audiencias en abril sobre una propuesta para estudiar las consecuencias de despenalizar la prostitución.

Nueva York puede ser la siguiente: algunos legisladores demócratas están a punto de proponer un proyecto de ley de despenalización integral que eliminaría las penas tanto para las mujeres como para los hombres que ejercen la prostitución, así como para los clientes a quienes ofrecen sus servicios.

“Se trata de la profesión más antigua y entendemos que no hemos podido disuadirla o terminar con ella en milenios”, dijo la senadora Jessica Ramos, demócrata de Queens que es una de los patrocinadores del plan. “Así que creo que es hora de enfrentar la realidad”.

Parece poco probable que la legislación de Nueva York se apruebe en los próximos meses, pero la idea de la despenalización ya ha acumulado una creciente lista de partidarios destacados, lo que sugiere que podría seguir ganando terreno.

El debate es indiscutiblemente polarizante en muchos círculos, incluso entre las defensoras de las mujeres víctimas de la trata y el abuso sexual que temen que la creación de un camino legal para la prostitución no elimine, sino que en realidad fomente, la trata sexual clandestina.

Y la despenalización ya está despertando una intensa reacción en las capitales de los estados por parte de los oponentes que consideran que las medidas son ingenuas y potencialmente peligrosas.

Aún así, el tema se ha deslizado en la naciente campaña presidencial del Partido Demócrata: a fines de febrero, la Senadora Kamala Harris de California se convirtió en el primer candidato en respaldar alguna forma de despenalización, una idea también presentada por otro contendiente, el ex gobernador de Colorado, John Hickenlooper.

Kate Zen, a la derecha, dirige a un grupo de mujeres a una reunión en Albany para discutir los argumentos para presentar un proyecto de ley que haría legal la prostitución. Crédito Shannon Straney para The New York Times

“Cuando se habla de adultos que consienten, creo que sí, realmente deberíamos considerar que no podemos penalizar el comportamiento consensual siempre que nadie resulte perjudicado”, dijo Harris, en una entrevista con The Root.

Los partidarios de la despenalización ven sus esfuerzos como parte de una mayor liberalización de las costumbres estadounidenses de décadas, como levantar la prohibición de vender alcohol en domingo y legalizar la marihuana. También enmarcan el tema como un acto de reducción de daños para las prostitutas y una admisión tácita de que la aplicación de la ley moderna y la indignación moral antigua han hecho poco para detener la práctica.

“Hemos aprendido esta lección muchas veces con la prohibición del alcohol, la penalización del aborto o incluso la penalización de la marihuana: el mercado negro crea circunstancias oscuras y proporciona cobertura para mucha violencia y explotación”, dijo Kaytlin Bailey, comediante y ex prostituta que se desempeña como portavoz de Decriminalize Sex Work, que se fundó el año pasado.

La prostitución es legal solo en unos pocos condados de Nevada, e incluso allí, la industria de los burdeles tuvo que rechazar recientemente un proyecto de ley que habría prohibido la prostitución en el estado. E incluso los más optimistas de aquellos que presionan para lograr cambios no creen que ningún estado despenalizará pronto completamente la prostitución.

Pero en lugares como Nueva York, donde los demócratas ahora controlan la Legislatura del Estado después de que una gran cantidad de titulares republicanos fueron eliminados en noviembre por los demócratas que actúan en plataformas progresistas, no hay duda de que el ambiente ha cambiado.

En un mitin reciente en Albany para derogar una ordenanza que penaliza el merodear con el propósito de la prostitución, ex trabajadoras sexuales posaron junto a legisladores como el senador Ramos y el asambleísta Richard N. Gottfried, el presidente del comité de salud.

Los organizadores de la protesta consideran su lucha como una batalla por los derechos civiles y económicos, lo que refleja una pasión progresista más amplia por los derechos de los homosexuales y transexuales, así como la reforma de la justicia penal, que también defiende los derechos de las minorías y los inmigrantes ilegales, e incluso la “autonomía física”, la capacidad de llegar a fin de mes por cualquier medio necesario.

“Yo no veía el sexo como el problema”, dijo Jessica Raven, organizadora comunitaria y ex prostituta menor de edad que fue una de las docenas de trabajadoras sexuales que se manifestaron en Albany en mayo. “Veía la falta de vivienda estable como el problema”.

No obstante, algunos defensores de las mujeres víctimas de la trata y el abuso sexual caracterizan tales esfuerzos en Nueva York y en otros lugares como desorientados. Ellos creen que la despenalización total creará una demanda que será llenada por más mujeres.

“La prostitución es inherentemente violenta”, dijo Ane Mathieson, especialista en programas de Sanctuary for Families, una organización con sede en Manhattan que atiende a las víctimas de la violencia doméstica y es parte de una coalición contra la despenalización. “La compra de sexo promueve la trata sexual, promueve el proxenetismo y el crimen organizado, y la explotación sexual de los niños”.


“Esto se trata de la profesión más antigua, y entendemos que no hemos podido disuadirla o ponerle fin”, dijo la senadora Jessica Ramos, demócrata de Queens, que apoya la despenalización del trabajo sexual. Crédito: Cindy Schultz para The New York Times

El impulso para presentar la despenalización como un problema de derechos civiles también afectó a Laura Ramírez, coordinadora de AF3IRM, un grupo feminista internacional, que dijo que estaba “absolutamente consternada por el hecho de que esto se venda como algo que es progresista”.

“Esta legislación propuesta es la legislación más clasista, racista y absolutamente obtusa que jamás hayamos visto”, dijo Ramírez, durante una contraprotesta opuesta a la despenalización en Albany, agregando que “las mujeres y niñas de este estado merecen algo mejor”.

La Sra. Mathieson y otras personas que trabajan con mujeres en el comercio sexual dicen que los partidarios de la despenalización pasan por alto una serie de detalles espantosos sobre la profesión, incluida la violación, el abuso físico por parte de clientes y proxenetas, el uso habitual de drogas y una carga física a menudo devastadora de múltiples parejas sexuales, a veces en el lapso de unas pocas horas.

“Han aceptado una especie de mito de la industria del sexo que habla de prostitutas felices y crímenes sin víctimas”, dijo Dorchen Leidholdt, directora del Centro de Servicios Legales para Mujeres Maltratadas en Sanctuary for Families en Nueva York, y agregó: “Es una fantasía perpetuada y aceptada por los medios de comunicación “.

Si bien es poco probable que la despenalización se apruebe en Nueva York este año, un par de proyectos de ley relacionados con elementos de la prostitución parecen tener una mayor probabilidad de aprobación, incluido uno que eliminaría los delitos no relacionados con la prostitución, como los cargos por drogas, de los registros de las víctimas de trata sexual.

Recientemente avanzó más allá de un comité del Senado. Un segundo proyecto de ley derogaría el delito de merodeo con fines de prostitución, una ley que los activistas dicen que conduce a detenciones injustas de personas, a menudo transgénero, por usar faldas, condones o incluso “caminar siendo trans.”

El gobernador Andrew M. Cuomo, un demócrata, no ofreció ninguna opinión sobre esos proyectos de ley o sobre la despenalización, y dijo que solo revisaría tales propuestas.

Los Estados Unidos siguen a muchos otros países desarrollados al considerar los efectos de despenalizar la prostitución, que es legal en países europeos como Alemania, Suiza y los Países Bajos, y en otras partes del mundo.

Los resultados de tales reformas son mixtos: en Nueva Zelanda, por ejemplo, que despenalizó la prostitución en 2003, un estudio de 2012 descubrió que “la gran mayoría de las personas involucradas en la industria del sexo están en mejores condiciones” con la despenalización. Pero el informe también agregó que “muchas trabajadoras sexuales seguían siendo vulnerables a las ‘condiciones de empleo explotadoras’” y que algunas trabajadoras sexuales estaban siendo obligadas a aceptar clientes “en contra de su voluntad”.

Sin embargo, también encontró que “el número de trabajadoras sexuales, y de trabajadoras menores de edad, no parece haber cambiado significativamente” debido a la despenalización.

John Hickenlooper, ex gobernador de Colorado y candidato demócrata a la presidencia, ha planteado la idea de algún tipo de despenalización. Crédito Kristopher Radder / The Brattleboro Reformer, a través de Associated Press

Algunos opositores a la legalización apoyan una forma de despenalización parcial conocida como el “modelo nórdico” o el enfoque de “terminar con la demanda”, que pone el énfasis en el procesamiento judicial de las personas que compran sexo, pero no de quienes venden sus cuerpos, y ofrece en cambio servicios sociales a las prostitutas.

Dichas políticas tienen partidarios de alto perfil como Gloria Steinem, quien ofreció su apoyo al modelo nórdico en una reciente manifestación en el Ayuntamiento de la ciudad de Nueva York con el objetivo de combatir los esfuerzos en Albany.

“Es crucial despenalizar a las mujeres, hombres y niños prostituidos”, escribió Steinem en una declaración que se leyó en el mitin. “E igualmente crucial, no despenalizar a los proxenetas y tratantes que los explotan”.

Además de las complejidades en torno al tema, algunos opositores de la despenalización total, como Sanctuary for Families, apoyan la eliminación de registros de antecedentes penales y la eliminación de las ordenanzas de merodeo, una posición también sostenida por Decrim NY, la coalición que está tras del impulso general de despenalización en Nueva York.

Los proyectos de ley de despenalización ofrecidos por los legisladores en Massachusetts y Maine crearían sistemas similares al “modelo nórdico”, eliminando las penas para las prostitutas, pero siguiendo penalizando a los compradores y proxenetas.

La patrocinadora de Massachusetts, la representante Kay Khan, una demócrata de Newton, Massachusetts, dijo que su proyecto de ley no solo ayudaría a poner fin al “ciclo de trauma y encarcelamiento” sino que también le ahorraría al estado aproximadamente $ 1 millón por año que podría usarse para servicios como alojamiento.

Pero la senadora estatal Julia Salazar, una demócrata de Brooklyn que realizó una campaña insurgente exitosa para el cargo el año pasado que incluyó la aprobación de la despenalización, dijo que el “modelo nórdico” no resolvía el problema de la prostitución porque aún hacía a las trabajadoras sexuales “cómplices de actividad ilegal”. . ”

“Todavía no traería la industria a la superficie”, dijo.

Aún así, agregó que había sido “muy gratamente sorprendida” por la rapidez con que la despenalización ha aumentado “en el discurso público” durante el último año.

A pesar de algunos avances, los logros legislativos en torno a la prostitución a menudo han sido escasos. El proyecto de ley de Maine fue declarado muerto en el Senado del estado a fines de mayo, y otros esfuerzos recientes también se han estancado: en 2017, por ejemplo, la Cámara de Representantes de New Hampshire aprobó un proyecto de ley que establece un comité legislativo para estudiar la despenalización del trabajo sexual, como la actual propuesta en Rhode Island. Pero el proyecto de ley de New Hampshire se estancó en el Senado estatal en medio de una fuerte oposición del gobernador Chris Sununu, un republicano.

La patrocinadora del proyecto de ley, Elizabeth Edwards, dejó el cargo el año pasado, pero dijo que espera que sus antiguos colegas continúen luchando. “Parece un área de política en la que podríamos hacerlo mucho mejor”, dijo.

“Ojalá el mundo supiera que estas son solo personas que están ganando dinero de una manera que creo que es un beneficio social neto”, agregó la Sra. Edwards, una demócrata. “Siempre habrá gente que quiere tener sexo. Es un impulso humano básico. Todo lo que puedes hacer es hacerlo más seguro”.

 

Jeffery C. Mays contribuyó reportando.

Oficial: Gobierno de la CDMX enmendará plana a diputados por criminalizar a sexoservidoras

 

 

Autor: Alfredo Páez

Fecha: mayo 21, 2019

https://elbigdata.mx/city/oficial-gobierno-de-la-cdmx-enmendara-plana-a-diputados-por-criminalizar-a-sexoservidoras/?fbclid=IwAR29-udiRIiIkvIhTEICZrFRrT-Ou_J8zOhP76C7F5Xd_fXDpbLSy7EAZhA

 

El Congreso tendrá diez días para modificar y votar nuevamente la Ley de Cultura Cívica, antes de que termine el periodo ordinario.

 

El Gobierno de la Ciudad de México regresará al Congreso capitalino el dictamen de la nueva Ley de Cultura Cívica porque criminaliza el trabajo de las sexoservidoras.

En entrevista con El Big Data, el consejero jurídico, Héctor Villegas, confirmó que este jueves se regresará el dictamen a los diputados para que corrijan las modificaciones hechas y aprobadas al artículo 27 fracción VII.

De acuerdo con el funcionario, los cambios deben realizarse porque contradice a laConstitución Política federal y a la local, pues el sexo servicio está considerado un trabajo sin salario y así debe ser reconocido en otras leyes.

A decir de Villegas los diputados deben realizar foros con integrantes de la sociedad civil para mejorar la redacción del dictamen y pueda ser aprobado antes del 31 de mayo, fecha en que concluye el período ordinario de sesiones en el Congreso.

Indicó que éste es el único cambio que se solicitará a los legisladores, del cual consideró fue producto de un descuido de los diputados.

El Big Data publicó que la nueva Ley de Cultura Cívica aumentó las sanciones para las personas que ejercen el sexo servicio al imponer multas que van de 830 pesos a tres mil 019 pesos o arresto de 13 a 24 horas o trabajo en favor de la comunidad de seis a 12 horas.

El diputado de Morena, Eduardo Santillán, consideró que las comisiones tendrán tiempo suficiente para tener un nuevo dictamen en los próximos diez días.

-Argumentan falta de tiempo-

El dictamen fue aprobado por el pleno del Congreso capitalino el jueves pasado a nombre de las Comisiones Unidas de Administración y Procuración de Justicia y la de Participación Ciudadana.

Por su parte el coordinador de la bancada de Morena, Ricardo Ruiz, aseguró que están abiertos al diálogo con las organizaciones civiles que defienden los derechos de lassexoservidoras, pues no buscan violentar los derechos humanos.

El legislador se excusó al decir que el artículo 27 fracción VII de la nueva Ley de Cultura Cívica no fue modificado debido a la cantidad de trabajo que tuvieron los diputados para reglamentar la aplicación de las fotocívicas.

 

¿Qué significa en España “despenalización total del trabajo sexual”?

 

 

 

Las trabajadoras sexuales en lucha por sus derechos en todo el mundo exigen la plena despenalización de la prostitución como el único modelo legal respetuoso con sus derechos humanos. Despenalización no debe confundirse con legalización/regulación:

“La legalización significaría la regulación de la prostitución con leyes sobre dónde, cuándo y cómo puede tener lugar la prostitución. La despenalización elimina todas esas leyes y prohibe al Estado y a la policía intervenir en cualesquiera actividades o transacciones relacionadas con la prostitución, a menos que sean de aplicación otras leyes”.

Y según la definición que hace STOPAIDS en su documento de toma de posición a favor de la despenalización:

Despenalización es la eliminación de todas las leyes penales y punitivas en general utilizadas contra las trabajadoras sexuales, los clientes y las terceras partes. Esto incluye las leyes que directamente penalizan el trabajo sexual y el uso de otras leyes para atacar de manera desproporcionada a las trabajadoras sexuales por motivos tales como vagabundeo, molestia pública, homosexualidad, obscenidad, travestismo, etc. Las especificaciones del marco legal que reemplace a la penalización deben ser desarrolladas en consulta con las trabajadoras sexuales locales, teniendo en cuenta el contexto específico de cada país.

Decir en España “despenalización total del trabajo sexual” es decir algo muy preciso: es decir “derogación de los artículos abolicionistas del actual Código Penal” y “derogación de los artículos regulacionistas de la Ley Mordaza.”

En concreto:

Supresión del párrafo b) del artículo 177 bis del Código Penal (De la trata de seres humanos) que dice “La explotación sexual, incluyendo la pornografía.”

Basta con el párrafo “a) La imposición de trabajo o de servicios forzados, la esclavitud o prácticas similares a la esclavitud, a la servidumbre o a la mendicidad.”

“Explotación sexual” es un término que no tiene definición (1), ni en la ley española ni en la ley internacional. Esta indefinición no es casual sino intencionada y hace que el párrafo b) viole el principio jurídico básico de legalidad (2).

Supresión del art. 187 del C. P. (“prostitución forzada” y “proxenetismo”).

Basta con los artículos del Código Penal que penalizan el secuestro y la violación.

En este caso, como en el anterior, el desprecio al consentimiento de la persona (la prostituta) expresado en ambos atenta contra la libertad sexual protegida por el mismo Código Penal, así como contra la libertad de empresa y el derecho al trabajo reconocidos por la Constitución.

Los vicios del consentimiento que pueden invalidar éste ya están contemplados (3) en nuestro sistema jurídico: no es lo mismo un consentimiento invalidado por iniciativa de la persona titular del bien jurídico protegido —la libertad sexual, la libertad de empresa, el derecho al trabajo— que consigue demostrar que su consentimiento fue viciado que un consentimiento despreciado por la ley como “irrelevante” violando la dignidad de la persona que lo dio libremente.

No existe la “prostitución forzada” porque prostitución es sexo consensuado entre adultos, es decir, libertad sexual, según ha definido (4) claramente el Tribunal Supremo: “prostitución” y “coacción” son términos contradictorios.

El párrafo 3 de este artículo da a entender que la persona que ha sido forzada mediante violencia, intimidación, etc, a ejercer la prostitución, es decir, a tener relaciones sexuales, no ha sido sometida a agresión o abuso sexual, sino que ese sexo no consentido es inherente a la condición de “persona prostituída” y no es violación.

Tipificar la “prostitución coactiva” como un delito distinto al de violación es decir que la violación de las prostitutas no es igual que la violación de las demás mujeres y se castiga con una pena menor: es negar el derecho a la libertad sexual de todas las mujeres sin excepción. Por eso, el art. 187 del Código Penal debe ser suprimido en el marco de la despenalización total del trabajo sexual.

Y también porque castigar a “quien se lucre explotando la prostitución de otra persona, aun con el consentimiento de la misma” es violar la libertad de empresa y el derecho al trabajo (art. 38 y 35 de la Constitución) de las prostitutas. No es delito lucrarse explotando el trabajo de otras personas: eso es el sistema capitalista en el que estamos. Lo que está penalizado, mediante las leyes laborales que defienden los derechos laborales, es el lucro abusivo: el art. 187 del CP bloquea el acceso de las trabajadoras sexuales a esos derechos, respaldando de esa forma el lucro abusivo.

La supresión de este artículo (numerado entonces como art. 188.1) fue propugnada (5) ya hace años por un numeroso grupo de jueces y profesores de derecho en un manifiesto que hicieron a favor de la despenalización y la regulación laboral del trabajo sexual.

—Y eliminación del párrafo 11 del art. 36 de la Ley Mordaza: “La solicitud o aceptación por el demandante de servicios sexuales retribuidos en zonas de tránsito público…)”

Porque viola los derechos constitucionales (6) a la libre circulación y a la intimidad, se penaliza una conversación privada protegida por las leyes de protección de la intimidad y se viola la igualdad de todas las personas ante la ley al penalizar por el solo hecho de estar en la calle a aquellas mujeres que la policía supone que realizan la actividad legal de venta de sexo.

Habría que añadir también la derogación de la Ley de Extranjería. Aunque esta Ley no se refiere expresamente a la prostitución, si afecta al gran número de trabajadoras sexuales inmigrantes indocumentadas que, bajo la amenaza constante de detención, ingreso en CIE y deportación, deben esconderse de la policía y quedan indefensas en manos de las mafias policiales (7) asociadas a dueños de burdeles.

Esta despenalización debería completarse —al modo de Nueva Zelanda, primer país en el que se ha despenalizado totalmente el trabajo sexual— con una regulación estricta de los propietarios de burdeles y del funcionamiento de éstos, con el objetivo, como dice (8) el preámbulo de la Ley de Reforma de la Prostitución de Nueva Zelanda, de:

“salvaguardar los derechos humanos de las personas que ejercen el trabajo sexual y protegerlas de la explotación, promover el bienestar y la salud y seguridad ocupacional de las trabajadoras sexuales y propiciar la salud pública.”


1.- Anotación al Protocolo contra la Trata de las Naciones Unidas:

“Los términos ‘la explotación de la prostitución ajena’ y la ‘explotación sexual’ son los únicos términos en la definición de trata que intencionadamente son dejados como indefinidos y tampoco están definidos en ninguna parte en la ley internacional.”

Guía anotada del Protocolo Completo de la ONU Contra la Trata de Personas, página 8

http://www.institutouejn.nqnwebs.com/cd_genero/docs/Protocolo%20Completo%20de%20la%20ONU%20contra%20la%20Trata.pdf

2.- “Con respecto al derecho a la legalidad penal, este Tribunal ha manifestado que comprende una doble garantía: por un lado, una garantía referente a la necesidad de una predeterminación normativa suficiente de las conductas y sus penas, a través de una tipificación precisa dotada de la adecuado concreción en la descripción que incorpora (lex certa)…”. (STC 118/92, 16-IX-1992).

https://dej.rae.es/lema/principio-de-legalidad

3.- http://noticias.juridicas.com/conocimiento/articulos-doctrinales/4923-analisis-juridico-del-alcance-de-la-subjetividad-en-el-error-como-vicio-invalidante-del-consentimiento/

4.- Véase el Fundamento de Derecho 10 de la Sentencia del Tribunal Supremo de 16 de octubre de 2002:

«la imposición violenta del acto carnal a una persona que ejerce la prostitución constituye el delito de violación […] ya que la persona afectada, con independencia del modo que vive su sexualidad, conserva la autonomía de su voluntad en orden a disponer libremente de su cuerpo y de la sexualidad que le es propia […] a pesar de que haya existido un acuerdo previo para mantener relaciones sexuales, es indudable que la víctima mantiene el derecho a poner límites a sus prestaciones (o a negarlas, en atención al comportamiento de la otra parte) dado que –resulta redundante decirlo- en el acuerdo no enajena su condición de persona y, por ello, el autor no puede tratarla como un objeto».

(…)“Doctrina que constituye una ineludible consecuencia de la definición del bien jurídico protegido como libertad sexual, es decir una parcela básica de la libertad individual, lo que impone tutelar la autodeterminación sexual de todos los individuos en cada momento, sin que resulte aceptable, a efectos de tutela penal, transformar esta libertad en un valor meramente patrimonial, aun cuando el sujeto previamente, en uso de su libertad, haya comerciado con su sexualidad.”

http://www.poderjudicial.es/search/contenidos.action?action=contentpdf&databasematch=TS&reference=3149611&links=&optimize=20030912&publicinterface=true

5.- “Resulta criticable el contenido del art. 188.1 del Código Penal, procedente de la reforma de 2003, que sanciona la obtención de lucro por la explotación de otra persona aun con su consentimiento. La ambigüedad del término explotación permite, tanto una interpretación restrictiva reducida a situaciones de abuso, como su interpretación en clave represiva y contraria al proceso de legalización de la prostitución. Por ello, en aras de la seguridad jurídica, resulta aconsejable su supresión. Y si lo que se pretende prevenir es la obtención de un lucro excesivo o la imposición de condiciones abusivas de trabajo, para ello están ya los tipos penales de protección de los derechos de los trabajadores. Así mismo, deben eliminarse de otros sectores del ordenamiento todos aquellos preceptos que imponen sanciones o privaciones de derechos a las personas que ejercen la prostitución.”

https://elestantedelaciti.wordpress.com/2016/12/27/manifiesto-a-favor-y-propuesta-de-regulacion-del-trabajo-sexual-en-espana/

6.- https://elestantedelaciti.wordpress.com/2015/12/10/prostitucion-violacion-de-derechos-humanos-en-andalucia-durante-el-ano-2015/

7.- https://elpais.com/tag/caso_carioca/a

https://cronicaglobal.elespanol.com/vida/mafia-policial-palma-amenazaba-prostitutas_74179_102.html

8.- https://elestantedelaciti.wordpress.com/2017/12/03/ley-de-reforma-de-la-prostitucion-2003-nueva-zelanda/

Alemania: las leyes de protección de las prostitutas se muestran impotentes

 

En el cambio de milenio, el gobierno alemán promulgó leyes destinadas a aumentar la protección social de las trabajadoras sexuales en Alemania. Pero un nuevo informe muestra que la legislación está lejos de tener el efecto deseado.

18 de febrero de 2019

https://p.dw.com/p/3DYdP

 

De acuerdo con un informe publicado el lunes, solo una pequeña fracción de las prostitutas que trabajan en Alemania se han beneficiado de las leyes que les permiten registrarse en la seguridad social.

De las aproximadamente 200.000 mujeres que trabajan como prostitutas en Alemania, solo 76 mujeres se registraron en los servicios estatales en 2018, informó el diario Welt, citando la respuesta del gobierno a una pregunta realizada por el partido Demócratas Libres (FDP), favorable a los derechos de las prostitutas.

En 2002, entró en vigor la legislación conocida como la “ley de prostitución” (“Prostitutionsgesetz”) que permitía a las trabajadoras sexuales registrarse para obtener un seguro de salud estatal, pensiones y prestaciones por desempleo, una medida destinada a mejorar la situación social y legal de las trabajadoras.

Leyes de protección fallidas

El responsable de derechos humanos del FDP, Gyde Jensen, dijo que la respuesta del gobierno a su pregunta mostró que los objetivos previstos de la ley no se habían alcanzado.

“Los objetivos previstos no se cumplieron”, dijo Jensen a Welt. “Simplemente no ha habido una mejora medible”.

En su respuesta a la pregunta, el gobierno dijo que el impacto limitado de la legislación podría deberse al hecho de que muchas prostitutas se registraron en una categoría profesional diferente a la necesaria para obtener beneficios, a fin de poder continuar trabajando de forma anónima.

Una segunda ley relacionada con la prostitución promulgada en 2017 requería que las prostitutas se registraran con sus autoridades locales y se sometieran a revisiones médicas periódicas. Fue vista como una forma de luchar contra la prostitución forzada. Sin embargo, la medida también ha tenido un éxito limitado hasta el momento, según el informe del periódico, que agrega que en el primer semestre de 2017 solo 6.959 mujeres se registraron.

Es legal vender sexo en Amsterdam, pero no esperes los mismos derechos que los demás trabajadores

 

La famosa ciudad holandesa permisiva está reprimiendo la prostitución, reubicando a las trabajadoras sexuales y discriminando a aquellas personas que trabajan en la industria.

 

Por GENEVA ABDUL

19 de febrero de 2019

https://foreignpolicy.com/2019/02/19/its-legal-to-sell-sex-in-amsterdam-but-dont-expect-the-same-rights-as-other-self-employed-workers- Países Bajos-legal-prostitución-trabajadoras del sexo /

 


Una prostituta espera a los clientes detrás de su ventana en el barrio rojo de Ámsterdam el 8 de diciembre de 2008. (ANOEK DE GROOT / AFP / GETTY IMAGES)

 

AMSTERDAM— Durante décadas, el barrio rojo de Ámsterdam ha atraído a millones de turistas, trabajadoras sexuales y propietarios de negocios. Sin embargo, los mal reputados callejones del vecindario De Wallen —llenos de cafeterías y vitrinas con trabajadoras sexuales con poca ropa— pronto podrían enfrentar una transformación a medida que los funcionarios del gobierno local se esfuerzan por implementar una nueva política, con el objetivo de aumentar el número de permisos de trabajo sexual más allá de De Wallen en un intento por brindar oportunidades a las trabajadoras sexuales en otra parte.

Desde la legalización de la prostitución en 2000, los Países Bajos han estado cada vez más alerta en la lucha contra la trata de personas y otras formas de actividad delictiva. Pero los críticos dicen que el gobierno actual no ha logrado demostrar el vínculo entre el comercio sexual y el aumento de la delincuencia. En 2009, un conjunto de medidas destinadas a preservar el barrio central de De Wallen en Ámsterdam y frenar las tasas de delincuencia dieron como resultado el Proyecto 1012: un plan de desarrollo urbano de una década de evolución que lleva el nombre del código postal del área. El proyecto limitó notablemente el trabajo sexual a dos calles: Oude Nieuwstraat y Oudezijds Achterburgwal. Esto cerró muchas cafeterías y 112 vitrinas de trabajadoras sexuales, lo que resultó en una especie de gentrificación del comercio sexual, empujando a muchas trabajadoras sexuales hacia el trabajo ilegal o al extranjero, a Bruselas.

Aunque los Países Bajos han sido un líder mundial en la despenalización del trabajo sexual, el estigma que rodea a la profesión continúa.

Aunque los Países Bajos han sido un líder mundial en la despenalización del trabajo sexual, el estigma que rodea a la profesión continúa. A medida que el proyecto de revitalización del vecindario empujó a las trabajadoras sexuales más lejos, a menudo ya no interesa a muchas trabajadoras independientes registrarse bajo la Ordenanza Municipal de Ámsterdam, tal como lo exige la ley para ser considerada legal. Esto se debe a que las trabajadoras sexuales a menudo enfrentan preocupaciones de seguridad, temen que su línea de trabajo se haga pública y temen perder sus hogares, sus hijos y otros medios de obtener ingresos.

Para abordar este problema, los miembros del consejo local de la ciudad, Alexander Hammelburg, del partido D66 de centro-izquierda y Femke Roosma del partido GroenLinks (GreenLeft), están considerando implementar una nueva política para aumentar el número de permisos más allá del distrito rojo, en la esperanza de establecer más hoteles anónimos, burdeles, o “cualquier cosa diferente de las ventanas estándar”, equipados con vigilancia externa y botones de emergencia, según Hammelburg. Pero ese enfoque choca con lo que muchas trabajadoras sexuales exigen cada vez más: la capacidad de citar clientes en internet y trabajar desde casa.

Para muchas trabajadoras sexuales que han construido una comunidad en el área y para quienes los turistas son clientes, los cambios potenciales son vistos como un intento de compensar los cierres de ventanas, en lugar de una adaptación a la industria sexual moderna en la era digital y un esfuerzo para otorgarles derechos similares a los que disfrutan otros trabajadores independientes.

A medida que el plan de desarrollo llegó a su fin este año, el abismo entre las trabajadoras sexuales de Ámsterdam y el ayuntamiento se ha ampliado. “El trabajo sexual se amalgama constantemente con la trata de personas”, dijo Velvet December, coordinadora de defensa de Proud, una organización dirigida por trabajadoras sexuales con sede en Ámsterdam. “Esto, y la dicotomía que se le atribuye a las categorías de trabajadoras sexuales, —la “prostituta feliz” y la ” pobre víctima”, no dejan espacio para las realidades que enfrentamos y para abordar los problemas que vemos”, agregó.

December, que trabaja para De Stoute Vrouw (La mujer traviesa), la única agencia de escorts lesbianas en el país, se hace eco de las preocupaciones que han afectado a la industria del trabajo sexual. Las trabajadoras sexuales son vistas principalmente como objetos de deseo o causa de actividad delictiva, y se culpa a la industria por sexualizar a las mujeres con fines de lucro, pero en realidad sus llamamientos para el cambio no son diferentes de los de las trabajadoras no sexuales. Solo quieren un derecho a la autonomía económica y moral.

Aunque a menudo se elogia a los Países Bajos por integrar a la industria del sexo en su mercado laboral, el trabajo en sí permanece en la periferia de la economía informal.

Aunque a menudo se elogia a los Países Bajos por integrar a la industria del sexo en su mercado laboral, el trabajo en sí permanece en la periferia de la economía informal, lo que December dijo que a menudo se conoce como “criminalización a través de la puerta trasera”. El problema para los gobiernos no es solo tratar de mejorar la vida de las trabajadoras sexuales, sino también garantizar que las necesidades y prioridades de las trabajadoras sexuales se consideren e incluyan en normativas futuras.

Desde que Femke Halsema se convirtió en la primera alcaldesa de Ámsterdam en julio de 2018 —habiendo actuado anteriormente como miembro de la Cámara de Representantes de GroenLinks y como líder parlamentario del partido— Proud ha sido incluida en más discusiones relacionadas con la política de prostitución. Sin embargo, a otras trabajadoras sexuales y dueños de negocios les preocupa que se les culpe por actividades delictivas y se les obligue a irse como consecuencia del turismo excesivo, ya que los concejales de la ciudad han considerado establecer un máximo en el número de personas que entren en el área y restringir o regular los viajes en grupo, en respuesta al aumento registrado en la ciudad de 26 millones a 34 millones de turistas de 2013 a 2017.

En un momento en que los anuncios en línea para el trabajo sexual están tomando cada vez más prioridad sobre trabajar en la calle o alquilar una ventana, y con los cambios en el mercado que permiten que más trabajadoras del sexo trabajen desde su casa —o en espacios privados y anónimos— los legisladores están considerando aumentar el número de permisos más allá del barrio rojo. Pero aún tienen que considerar la posibilidad de permitir que las trabajadoras sexuales reserven clientes en línea, una práctica actualmente prohibida para las trabajadoras sexuales por una Ordenanza General Municipal. “Queremos crear oportunidades adicionales fuera del área turística”, explicó Hammelburg, miembro del consejo de la ciudad, sugiriendo que una transición a la esfera digital no iría más allá de favorecer llevar a los clientes a los escaparates y burdeles permitidos más allá de De Wallen, reduciendo las multitutes de turistas en la zona.

Éxodo de ‘strippers’: una sentencia obliga a cotizar a las bailarinas

 

Éxodo de ‘strippers’ en California: una sentencia que obliga a cotizar por las bailarinas podría hundir el sector

La patronal ficha a Stormy Daniels para frenar una regulación que ahuyenta de los clubes de estríptis a jóvenes en buscan dinero rápido y discreto.

 

ESTADOS UNIDOS      CALIFORNIA     IMPUESTOS

Por José Gallego Espina  @josegallego81

16 de febrero de 2019

https://www.elespanol.com/mundo/20190216/exodo-strippers-sentencia-obliga-cotizar-bailarinas/376463436_0.html

 

Atención a la oferta laboral: “Haga hasta mil dólares en metálico cada noche. Establezca su propio horario. Clientela con clase. Ambiente divertido. Empiece hoy”. Se buscan bailarinas que se desnuden sobre un escenario. Para camareras, la cifra baja a 300 dólares por jornada, y luego hay puestos de tipo administrativo. Son anuncios publicados en Internet para trabajar de estríper en Déjà Vu, una de las mayores cadenas de clubes dedicados a estos espectáculos en los Estados Unidos.

Hasta ahora, estos locales suponían una atractiva salida profesional con la que hacer dinero rápido, discreto y libre de impuestos durante un tiempo, especialmente para estudiantes o artistas noveles llegados a Hollywood en busca de carrera. Sin embargo, desde hace unos meses, el sector parece amenazado en California, uno de los estados estrella para la industria del ocio de adultos. La mano de obra escasea, las bailarinas renuncian y el desnudo y la barra ya no compensan tanto.

“Han arruinado este negocio. La gracia de ser estríper es que puedes lograr dinero rápido sin que nadie se entere de cómo lo consigues. No queda documentado y no te lo quitan”, explica al ‘San Francisco Examiner’ Darla, una madre que trabajaba en el Penthouse Club de esta ciudad.

Este local ha perdido 200 bailarinas desde que empezó a aplicar una reciente sentencia del Tribunal Supremo estatal. El fallo obliga a convertir en empleados regulares a todos los artistas que actúen habitualmente en el establecimiento y que, hasta ahora, eran considerados contratistas independientes, una figura parecida a la del autónomo.

La decisión judicial es del pasado mes de abril, pero es ahora cuando se están viendo sus efectos. Empresas como estos clubes, salones de bellezas o compañías de reparto deben convertir a sus contratistas en parte de la plantilla.

Este cambio supondrá cotizar, adquirir beneficios laborales y también quedar registrados en las bases de datos del Departamento de Trabajo. Lo que a priori podría parecer una conquista laboral ha supuesto un mazazo para los negocios de estríptis, ya que ahora los bailarines recibirán una nómina por hora de la que se le detraerán impuestos a cambio de recibir el seguro de desempleo o el de sanidad. La regulación ha recortado las ganancias.

Déjà Vu es, con casi 200 establecimientos en EEUU y otros países, una de las grandes empresas que está plantando cara a la nueva normativa. Para ello ha fichado como portavoz y lobbista nada menos que a Stormy Daniels, la actriz de cine porno que protagonizó una polémica al asegurar que había recibido un soborno para mantener en secreto una aventura con Donald Trump cuando su mujer Melania estaba embarazada.

“Llevará nuestros esfuerzos de relaciones públicas a niveles más altos. Aunque ya somos conocidos en todo el mundo como el líder del entretenimiento para adultos, creemos que tener a Daniels como nuestra portavoz oficial ayudará”, comenta en un comunicado Kristi Flores, representante de la compañía.

Desde luego, hay mucho en juego. En EEUU, donde la prostitución es ilegal en casi todos los estados, el sector del estríptis se ha mantenido en auge durante décadas atrayendo a todo tipo de públicos. El pasado año llegó a generar unos beneficios que ascendieron a 7.000 millones de dólares.

Además, en tiempos de crisis, siempre ha sido una opción para aquellas personas jóvenes en buena forma física y con aptitudes para moverse sobre un escenario. De hecho, no es raro que algún famoso -como Chris Patt, Channing Tatum o Courtney Love- reconozca cada cierto tiempo haberse dedicado a esto en el pasado.

 

Hasta 120.000 al año

El sueldo que un estríper, hombre o mujer, puede sacarse al mes en el estado de California se sitúa en los 48.000 dólares de media. La cifra es un promedio, por lo que en realidad hay quien se queda en los 20.000 y quien supera los 120.000según recoge Payscale. Si esta cantidad se integra en una nómina, el nivel de impuestos que pagar será elevado. Por no mencionar que el informe de vida laboral del bailarín quedará marcado con el nombre del club.

La decisión del Supremo de California surgió de una demanda de 2005 presentada por dos conductores, contratistas independientes, que trabajaban regularmente para la misma empresa de reparto. Según el fallo, ambos debían ser considerados empleados.

La asamblea de California está preparando ahora una ley que convierta en norma la sentencia. Esto podría afectar a otros sectores como la industria del porno -muy importante en California-, los conductores de Uber, los transportistas y muchas otras profesiones. Los diputados están analizando qué exenciones aprueban. El caso de los bailarines se tendrá que analizar.

Para tratar de influir en la decisión final, Stormy Daniels se ha puesto manos a la obra. Esta semana ha publicado un artículo esta semana en Los Angeles Times, solicitando una legislación que proteja a estos trabajadores del fallo judicial.

Stormy Daniels

 

“Las peticiones de las bailarinas que buscan protecciones laborales y beneficios en el lugar de trabajo son sinceras y legítimas, pero obligar a todos a convertirse en empleados no es la respuesta”, escribe.

A su juicio, esa regularización en masa es “incompatible con este modelo de negocio”. “Necesitamos poder trabajar donde y cuando queramos, recibiendo nuestro dinero al final de cada turno”, continúa.

Sin embargo, no todos los agentes implicados lo ven como ella que, cabe recordar, es portavoz de una de las mayores empresas de la industria.

 

¿Discreción o jubilación?

Otra voz es la de Alana Evans, presidenta del gremio de actores de cine adulto, que asegura en declaraciones al San Diego Union Tribune que la mayoría de los bailarines sí quiere esos beneficios que supone ser empleado. De hecho, afirma que es una de las prioridades de su sindicato, porque esos trabajadores también tienen familias y deberán enfrentarse a problemas como la jubilación y la atención médica.

Para otros, pesa más el argumento de Daniels. En su opinión, como contratista independiente se tiene más control sobre la privacidad y la trayectoria profesional, dada la “naturaleza sensible” de esta profesión.

“Si nos clasificamos como empleados, los administradores de los clubes tendrían la potestad de dictar las condiciones y exigirnos desnudos para clientes con los que no nos sentimos cómodos. Estas son decisiones personales y deben estar sólo en manos de los bailarines”, concluye la actriz porno.