¿Pueden ir de la mano el feminismo y la prostitución?

Asociaciones como el Colectivo Hetaira lucha por la defensa de los derechos de las mujeres que ejercen la prostitución. Mamen Briz ha participado esta noche para hablarnos la realidad de este colectivo

 

Por  INÉS MORÁN

Madrid

13 de abril de 2018

 

El Colectivo Hetaira es una asociación que nació el 12 de marzo de 1995. Formado por activistas, feministas y prostitutas, surgió de la necesidad de combatir el estigma social que recae sobre las mujeres que ejercen la prostitución y reivindicar sus derechos.

Defienden la promoción de la autonomía de las mujeres, la igualdad de oportunidades, así como la lucha contra la violencia y las desigualdades por cuestiones de género.

 

Audio aquí:

http://cadenaser.com/programa/2018/04/13/hablar_por_hablar/1523575639_190641.html

 

Transcripción completa  (automática) 

http://play.cadenaser.com/audio/001RD010000004990226/?leer=on 

VOZ 146300:00

el colectivo Hetaira es una asociación que nació el doce demarzo de mil novecientos noventa y cinco formado poractivistas feministas y prostitutas Hetaira surgió de lanecesidad de combatir el estigma social que recae sobre lasmujeres que ejercen la prostitución Irving indicar susderechos defienden la promoción de la autonomía de lasmujeres la igualdad de oportunidades así como la luchacontra la violencia y las desigualdades por cuestiones degénero pero hablemos mejor con una de las integrantes deHetaira Mamen Briz ella está esta noche con nosotros paramostrarnos la realidad de este colectivo buenas nochesMamen

 

VOZ 100:35

buenas noches me llamó Mamen Briz se forma parte delcolectivo de ella desde su fundación en el año noventa ycinco es un colectivo que nace con la intencionalidad deservir de puente entre la sociedad si las prácticas

 

VOZ 146300:46

desde mil novecientos noventa y cinco año en el que estefondo vuestra asociación hasta ahora cómo hanevolucionado vuestros objetivos

 

VOZ 200:53

el objetivo más difícil que tremendo

 

VOZ 300:55

siempre desde el inicio de nuestra cabeza y que sabemosque es el más costoso irse de romper y acabar con elestigma del estigma social que pesa sobre las mujeres queen algún momento de sus vidas hicieron a ejercer laprostitución no pensamos que que eso es lo más difícil esoes lo más duro de romper y que a pesar de queconsiguiésemos otro tipo de reivindicaciones comoderechos laborales para las trabajadoras del sexo sabemosque para profundizar y acabar con ese estigma Mike hacermuchísimas otras cosas de sensibilización social somosplenamente conscientes no somos ni que nace que lasleyes no acaban con precios social que algunas personastienen hacia las las prostitutas no por tanto queremos que esun camino iniciado y que probablemente tengamos quecontinuar por muchos años por mucho tiempo ponerlas eneste problema no hay problema porque se las discriminatiene esta forma tan potentes simplemente pero electa deser prostitutas no

 

VOZ 146301:43

existe un perfil concreto de la mujer que ejerce laprostitución

 

VOZ 301:46

es muy difícil hablar de perfil de trabajadoras el sexo haymujeres que se inician jóvenes en prostitución mujeres quetienen muchos años y que continuan ejerciendo la proezainducción no de diferentes procedencias socialesprocedentes de diferentes países con diferentes físicossigue diferentes Netania hay una heterogeneidad enormepor tanto creo que cuando se habla de prostitucióninmediatamente al imaginario colectivo que lanza la esquinase lanza a las calles eran zarpar los más peligrosos Teresasolamente una parte de la prostitución quizás aquella que seNos ha representado siempre más bien a través de laiconografía encina o la tradición han pero la prostitución laindustria del sexo abarca muchísimos otros sectores habíauna mujer que por ejemplo están utilizando los servicios através de Internet para el contacto con sus clientes y portanto corresponde al otro perfil de mujeres no hay mujeresque tienen un tipo de tarifas muy concretos hay otrasmujeres que triplican el precio de sus tarifas dependiendode en qué circunstancias trabajen como trabajen siguiesenclubes siguen en pisos y es en calle diversidad es tanenorme que es muy muy muy difícil poder hablar de una tipología concreta de mujer que se puedan dedicaral ejercicio de la prostitución

 

VOZ 146302:55

muchos les puede chocar la unión de los conceptosfeminismo prostitución porque consideran que al fin y alcabo la prostitución las mujeres que ejercen la prostituciónesta mercantilista ando con su propio cuerpo el colectivoHetaira que opina al respecto

 

VOZ 303:11

nosotros opinamos que hay sectores absolutamenteseñalizados y que por tanto son excluidos socialmente yono se habla se habla de una forma muy concreta noentendemos que el trabajo del servicio domésticofundamentalmente en un noventa por ciento condedicación de mano de obra Nina Kubica también a la mujeres una posición de siempre de el cuidado de personas elcuidado de niños y por supuesto del cuidado de los hogaresque de alguna manera está reproduciendo esta sociedadCarmen estricta en la que vivimos y no por ello pensamosque tenemos que cargar nos la figura de de la trabajadoradoméstica o qué tenemos que él hincar sus derechos hechocon el trabajo de sexo nos pasa exactamente lo mismo creoque una cosa es hablar en general de teorías y otra cosa esacercarnos a las personas que realmente no necesita paratras el feminismo significa ante todo solo

 

VOZ 103:58

daría entre mujeres ir a agrandar

 

VOZ 304:00

la capacidad de decisión de las mujeres aunque algunas deellas decidiesen hacer cosas que a lo mejor personalmentecada una de nosotras no no estaríamos cuando decidí presono pero sin embargo estamos ampliando esa capacidad dedecisión de del resto en este sentido somos absolutamentesolidaria con las mujeres que ejercen el trabajo sexualconductos nuestro activismo para su causa y entendemosque si ellas lo que necesitan para mejorar sus actualescondiciones es mejorar también sus condiciones de trabajoeso será lo que estamos reclamando están reclamando queestán siendo discriminadas en detener en cuestiones muyconcretas hay estaremos dando la batalla porque somoscompañeras en la lucha porque pensado que el feminismodebe ser un feminismo inclusivo que tiene que atender a ladiversidad de mujeres la pregunta quizá sería hacérselo alotro sector no cómo es posible que no desean incorporar alas prostitutas en su lucha feminista no te dé indicaciones amedida en la que todas las feministas deberíamos estar deacuerdo como por ejemplo negarnos a que las prostitutasextenso no multadas a través de la ley mordaza cuandocaptan a su clientela en la calle es algo que está sucediendoa día de hoy no hemos pasado de la noche a la mañanapracticamente y sin casi transmisión de ser un sistema alegalcon respecto a la prostitución a convertirnos en un sistemaprohibicionista ese momento en el que estamos castigareconómicamente de aquella que ya de por sí lo tiene másdifícil es son esas mujeres que captan a su de de la en en lacalle no deberíamos hacer un esfuerzo entre los diferentesenigmas para tratar de incorporar aquellas reivindicacionesen las que por supuesto estamos de acuerdo y que sonbásicas como la protección y la defensa de los derechoshumanos de las mujeres víctimas de trata ponerle plana detoda la atención todos los proyectos que se pongan enmarcha en relación a la trata de seres humanos entendemosque también estaremos absolutamente de acuerdo en quehay que dar oportunidades de empleo para aquellaspersonas que por los motivos que sea canta habitualmentesuele estar el fortísimo esquina que acarrean deseenabandonar el ejercicio de la prostitución en nuestro casoeso vamos aún más allá queremos mejorar las condicionesde muchas compañeras y amigas que están esta ha sido laprostitución por decisión propia ese es nuestro feminismo

 

VOZ 146306:00

Mamen qué diferencia existe entre la prostitución voluntariay la explotación sexual

 

VOZ 306:05

de explotación sexual es un concepto que en con el quesiempre hemos batallado porque una cosa es la prostituciónes seguida pues como su propio nombre indica alguien queen algún momento de su vida decide voy a ejercer laprostitución porque me va a permitir organizan enseguidaen torno a esta actividad insisto no no admiten mayormayores problemas otra cuestiones estas mujeres no tienenpor sí mismas las ganas de trabajar en calle por ejemplo notienen posibilidades alquilar un piso con otras compañeras ytengan que recurrir a terceros que ya tienen puestos enclubes de alterne o pisos etcétera etcétera y que tenganque depender de un servicio de externa para trabajar notienes no entramos en la falta de derechos laborales paranosotras es la parte crucial sí efectivamente no existenderechos laborales las condiciones de trabajo pueden sernefastas para ellas y ahí podemos hablar de explotaciónlaboral de hecho es lo que está sucediendo hechos lo queestamos denunciando que en vistas a este temor a estacobardía por parte de las fuerzas políticas le llevar adelantequé asuntos está dejando en manos de que estosempresarios decidan poner e imponer sus propias reglas sinque ellas no tengan ningún derecho laboral al que hay queacogerse en la trata no obstante no no se encuentrasolamente en Néstor de la prostitución se encuentra enotros muchísimos sectores e incluso empieza la Nahr soltaralarmas de la Unión Europea en decir que la explotaciónlaboral empieza a triplicar las situaciones de trata enprostitución no también entendemos que de esto se suelehablar poco quiénes tienen una posición más privilegiadapara detectar situaciones de trata de personas son laspropias prostitutas porque son quienes están en losespacios donde se puedo donde pueden ocurrir ese tipo desituaciones no no sólo las prostitutas también los clientes nolas llamadas que tenemos de aviso de posibles situacionesde detección de víctimas tienen que oscilan entre lasprostitutas aquí y algunos clientes ante Perú andamosalarma o que dicen oye eh ahí la chica cañón nueva no serelaciona demasiado con la gente parece que no le hadejado el número de teléfono móviles nadie parece comolibertad de movimientos a tomar un café fuera de las horasde trabajo son indicios que te llevan a pensar que a lo mejorno se encuentra allí por su propia decisión sino que tienedetrás alguna algún tipo de depresión no la lucha contra latrata tienen muchas vías posibles si pensamos que sillascontase con derechos laborales quizás allanaría un poquitoel terreno pero tampoco somos un pena aquí pensamos quesea la varita mágica para para poder acabar con con la tratade personas

 

VOZ 146308:27

cuáles son las políticas públicas que se deberían deimplementar para lograr el cambio

 

VOZ 108:32

bueno entendemos que deberíamos echarle muchísimaimaginación verdad pero no nos pasaría como con cualquierotro tema Xavier también con la lucha por la defensa de losderechos de las mujeres hemos tenido Guinovart tambiénhemos tenido innovar cuando hemos hecho defensa de lapoblación homenaje TBI por tanto creemos que esprostitución tendríamos que innovar porque está todo porhacer no nosotras por ejemplo si nos casas nos causahaciendo cierto extrañamiento es decir no se tengan encuenta fechas que sí son decisivas para el movimiento proderechos como por ejemplo el el día diecisiete de diciembreque se celebra a nivel europeo y a nivel internacional el DíaInternacional contra la Violencia hacia las prostitutas o nosparece un poquito surrealista que no había que nadie digaabsolutamente nada cuando celebramos el día dos de juliocomo el Día Internacional de la

VOZ 309:15

 

prostitutas por tanto todo esto no esas subastas extraño nonos resulta extraño hablando de la persona France y quenecesitan sus derechos y que no se contemple que hay unaparte importantísima de personas trans en nuestro país queestán ejerciendo la prostitución y sin embargo tú no se tieneen cuenta no a la hora de nombrarle a la hora de Carles

 

VOZ 209:34

pues muchísimas gracias por participar esta noche nadamuchísimas gracias a todos vosotros que afectaba a lasprostitutas porque voy a aprender muchísimo y aprendermuchísimo de ella y de de supervivencia

 

VOZ 309:48

también de de cómo plantar

 

VOZ 109:50

ahora al estigma y seguir adelante con

 

VOZ 209:52

otra vida que eso vuelva a ser también algo que une a todaslas mujeres pues muchas gracias un saludo

 

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Una trabajadora sexual lleva a juicio al Grupo Empresarial La Florida, propietario, entre otros, del Club Flowers, en Madrid.

 

Club de alterne Flowers: 90 euros al día por la habitación, hasta 15 horas diarias y una de descanso

 

Por Ter García

12 de marzo de 2018

 

https://www.elsaltodiario.com/trabajo-sexual/prostitucion-en-el-club-de-alterne-flowers-90-euros-dia-habitacion-una-hora-descanso

 

Una hora de permiso para comer —asignada y previa petición—, limpiar la propia habitación —por la que pagan 90 euros al día a los que sumar los gastos por toallas y sábanas— y asumir la obligación de cobrar 5 euros extra a los clientes por cada media hora de más de uso de la habitación —y si no, pagarlo del propio bolsillo—. Son algunas de las condiciones de trabajo que soportan las trabajadoras sexuales del Club Flowers, un local de alterne ubicado en Las Rozas propiedad del Grupo Empresarial La Florida SL, y que el próximo viernes 16 de marzo se pondrán sobre la mesa en el juicio por la querella presentada por una de las trabajadoras, Evelyn Rochel.

La historia de Rochel en el Club Flowers duró 15 años. De origen colombiano y de 41 años de edad, Rochel trabajaba en este club como captadora de clientes y como camarera. Durante esos 15 años, también ejerció la prostitución en diferentes clubes del mismo grupo empresarial. El primero de ellos fue en Riviera de Castelldefels, la llamada “catedral del sexo de Catalunya”, también propiedad de los dueños del Flowers, según publicada en 2017 El Español. De ahí pasó a otro club más del mismo grupo, y ya, en 2014, al Club Flowers, en Madrid.

Las condiciones eran duras. Rochel vivía en la habitación 113 del club, pagando 90 euros al día de alquiler por su habitación, una suma a la que, además, se sumaban los gastos en toallas y sábanas —un mínimo de 2 euros por muda—. Los horarios que iban de las once hasta las 15 horas diarias de trabajo. “Hay muchas niñas que se drogan para poder aguantar tantas horas, yo no porque estaba muy centrada en el deporte”, explica Rochel a El Salto. “Pero ¿os obligaban a trabajar tantas horas”, le preguntamos. Rochel explica que no, pero “te presionan: te llaman, te dicen que hay clientes; aunque no estés obligada, te sientes obligada”.

Con los días libres, Rochel es tajante: “No existen”. ¿Por qué? “No existen días libres porque el día que no trabajas no ganas, y tienes que pagar igualmente la habitación. Pagábamos el derecho al coto de caza, tenemos que pagar para poder conseguir el cliente”, explica.

Hay una conexión perversa entre estas normativas dirigidas a las chicas que trabajan en las calles y el impulso de los prostíbulos

Rochel señala que, aun así, prefiere trabajar en clubes de alterne por la sensación de seguridad. También apunta a las normativas municipales que en los últimos años se han enfocado en castigar a las trabajadoras sexuales de calle o a sus clientes. “Es una forma de empujarnos a que vayamos a trabajar a un club y paguemos al empresario, hay una conexión perversa entre estas normativas dirigidas a las chicas que trabajan en las calles y el impulso de los prostíbulos”.

ORGANIZADAS CONTRA EL ENDURECIMIENTO DE LAS CONDICIONES

El conflicto laboral comenzó en 2016, cuando los propietarios del club decidieron endurecer las condiciones laborales. A partir de entonces, las trabajadoras solo podrían ausentarse durante una hora para comer, y previa petición de un ticket en el que se le asignaba la hora de ausencia. También se disminuyeron las horas que la empresa pagaba por la limpieza del espacio, exigiendo que cada trabajadora limpiara su propia habitación tras cada servicio. La última modificación en las condiciones suponía obligar a las trabajadoras a que cobraran 5 euros extra al cliente por cada media hora de más en la habitación, poniendo la cantidad de su bolsillo si no lo hacían.

Rochel reunió a las cerca de 50 trabajadoras del club para pedir juntas que revocara las nuevas normas impuestas por el club

Rochel reaccionó ante las nuevas condiciones laborales reuniendo a las cerca de 50 trabajadoras del club para pedir juntas que revocara las nuevas normas, lo cual hizo, aunque sí comenzó a aplicarlas a las nuevas mujeres que llegaban a la empresa. Pero Rochel ya tenía los días contados en el club.

A mediados de febrero de 2017, a raíz de una discusión con un cliente, invitaron a Rochel a abandonar el club. La invitación la hicieron los gerentes del Club Flowers, Julián Cidoncha Ríos y Antonio Herrero Lázaro, condenado en mayo de 2014 por la Audiencia Provincial de Barcelona por inducción a la prostitución, asociación ilícita, cohecho continuado y uso de información privilegiada en relación al caso de Club La Riviera, en Castelldefels, que fue cerrado por orden judicial; condena que el Tribunal Supremo rebajó a una multa de 960 euros por hacer regalos a policías encargados de la inspección del prostíbulo. Rochel se atrincheró en su habitación hasta durante una semana, y lo abandonó escoltada por la Guardia Civil.

“Para Evelin, abandonar el club le suponía abandonar también el espacio en el que vivía. Esto es lo habitual en la prostitución, algo impensable en cualquier otra actividad económica”, señalan desde Hetaira, colectivo que subraya que, “además de quedarse sin trabajo y sin vivienda, su despido no vino respaldado por un finiquito, una indemnización o el derecho al paro” y que “por todos los años ejerciendo la prostitución en los clubes de las mismas personas, nunca, nadie, cotizó por ella a la Seguridad Social”.

Desde Hetaira explican que, desde hace unos años, y para “sortear” la Inspección de Trabajo, los propietarios de clubes de alterne siguen su propia estrategia para no tener que dar de alta a las profesionales como camareras de alterne. “No se abonan comisiones por las consumiciones que las trabajadoras propician que el cliente se pida en la barra y no se pueden acercar a ningún cliente a menos que éste haya encargado ya alguna consumición en la barra del local, con el fin de que el cliente tenga forzosamente que consumir para poder acceder a los servicios sexuales de las trabajadoras”, explican desde el colectivo en defensa de los derechos de las trabajadoras sexuales. “Los propietarios de clubes ganan, las y los profesionales del sexo continúan sin derechos laborales y, supuestamente, sin relación laboral con un empresariado que impone sus propias condiciones laborales empeorándolas cada día más, continúan.

Durante la semana de encierro en su habitación, Rochel llamó a la policía y Guardia Civil para informarles sobre su caso, pero le respondieron que “no valía la pena denunciar al dueño porque iba a quedar en nada”. Pero en 2017, apoyada por el colectivo Hetaira, denunció al grupo empresarial por violación a la dignidad, a la integridad física y psíquica y a la intimidad durante los años que trabajó en los distintos clubes de esta empresa.

Esto supone romper con esa puerta que parecía imposible de traspasar en cuanto a las condiciones laborales en los clubes de alterne en este país

“Lo más complicado y difícil en la prostitución es poder tener en tus manos un caso como el de Evelin”, señala Mamen Briz, portavoz de Hetaira. “Evelin es una prostituta que ha decidido plantar cara a este grupo empresarial en concreto, pero para nosotras supone romper con esa puerta que parecía imposible de traspasar en cuanto a las condiciones laborales en los clubes de alterne en este país, y si esta situación pueda cambiar será por la presión de las propias trabajadoras de estos clubes”.

Briz señala la fuerza de estos grupos empresariales. “Sabemos la cantidad de influencias que pueden tener, también la influencia que ejercen sobre las testigos. Estamos en una situación de espera, sin saber cuál puede ser la resolución, pero este juicio sí va a ir sentando precedentes en cuanto a que mujeres y hombres trabajadoras del sexo se animen a presentar este tipo de denuncias, ya que si no, será imposible romper con esta situación”.

Este juicio, según subrayan desde Hetaira, “virtualmente puede tener gran trascendencia jurídica y práctica sobre los derechos laborales de las prostitutas de clubs de alterne en el Estado español”. El colectivo explica que algunos de los temas que este juicio pondrá sobre la mesa es si existe relación laboral entre la trabajadora sexual y la empresa, si la actividad de alterne puede encuadrarse o no dentro de alguna categoría profesional del Convenio de Hospedaje de la Comunidad de Madrid —si se entiende que sí existe relación laboral— y si el empresario abuso de su superioridad para vulnerar los derechos fundamentales de la trabajadora al no haber al no haber una legislación clara que ampare sus derechos laborales.

“La piedra angular será el reconocimiento de la prostitución como trabajo, y cuando pasemos a esa fase y se entienda que se necesitan de derechos laborales y las trabajadoras del sexo se puedan incorporar al Estatuto de los Trabajadores, se pondrá freno a estas situaciones”, concluye Briz.

“Yo sé que este juicio no lo voy a ganar —señala por su parte Rochel—, pero al menos que la sociedad sepa lo que pasa debajo de su casa. Eso es lo que me interesa, que conozcan las condiciones de vida de miles y miles de mujeres que trabajan en estos locales”.


Ver también

https://www.playgroundmag.net/now/Evelyn-la-prostituta-sindicalista-que-se-planto-ante-los-abusos-de-un-burdel-_28114128.html

http://www.ideal.es/sociedad/prostituta-derecho-20180316011941-ntvo.html

 

“La puesta en marcha de la ley de seguridad ciudadana está siendo terrorífica para las prostitutas”

 

Entrevista a Encarna Bodelón, jurista, profesora UAB y directora del grupo de investigación Antígona; Martina Kaplún, educadora social de la Fundación Cruz Blanca; y Mamen Briz, colectivo Hetaira

 
 

Estas tres expertas analizan la legislación que regula la prostitución para conocer cómo afecta a las mujeres, sus aspectos positivos y negativos; y reivindican un enfoque de derechos.

 

Por David Penado 

Sábado 10 de febrero de 2018

https://www.elboletin.com/noticia/159220/nacional/la-puesta-en-marcha-de-la-ley-de-seguridad-ciudadana-esta-siendo-terrorifica-para-las-prostitutas.html

 

Martina Kaplún, Diplomada en Educación Social y Experta en Género, con orientación hacia los temas de Violencia contra las Mujeres, Trata de Seres Humanos y Migraciones, es educadora social de la Fundación Cruz Blanca y posee una amplia trayectoria dentro de la Red Española Contra la Trata de Personas (RECTP). A través de ella, participa en el Grupo de Trabajo de Evaluación del Impacto de la Ley de Seguridad Ciudadana y las Ordenanzas Municipales sobre las mujeres que ejercen prostitución, promovido desde el Foro Social contra la Trata.

 
 

Encarna Bodelón es Profesora titular de Filosofía del Derecho en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), desde donde dirige el grupo de investigación Antígona, especializado en el análisis del derecho con perspectiva feminista. En la actualidad coordina el proyecto DEORGE, sobre ordenanzas de prostitución en el Estado español.

Mamen Briz, periodista y máster en Género y Políticas de Igualdad entre Hombres y Mujeres, pertenece al colectivo Hetaira, nacido en 1995, a iniciativa de un grupo de mujeres, entre las cuales algunas ejercían la prostitución, ante la necesidad de organizarse para combatir el estigma social que recae sobre las prostitutas y reivindicar sus derechos. Además de sus publicaciones, ha sido guionista de los cortometrajes Túnel número 20, Pelonas, Rompiendo géneros y de los making of de la película Princesas y del videoclip Me llaman Calle.

Todas ellas han sido parte de un debate promovido por el grupo de Ahora Madrid, que gobierna la capital, con el propósito de buscar un consenso amplio entre todas las agentes sociales implicadas sobre la eficiencia de las políticas públicas municipales que regulan la prostitución en un contexto como el que marca la Ley de Seguridad Ciudadana, más conocida como Ley Mordaza. Asimismo, han contribuido al análisis de ordenanzas y leyes estatales y locales que regulan la prostitución para conocer cómo afectan a las mujeres, sus aspectos positivos y negativos. En este marco, se desarrolló esta entrevista con EL BOLETÍN.

Cómo parte de este proceso, ¿qué aspectos han estado tratando con el Área de Gobierno de Políticas de Género y Diversidad del Ayuntamiento de Madrid?

Martina Kaplún (MK): Hemos estado analizando la situación actual con respecto a las ordenanzas fundamentales para ver cuáles podrían ser las mejores políticas públicas de la ciudad de Madrid para abordar la temática de la prostitución.

Encarna Bodelón (EB): Desde Antígona, el grupo de investigación de la UAB del que soy directora, hemos dirigido dos investigaciones: una del 2014 para el Ayuntamiento de Barcelona, sobre cómo se estaba aplicando la ordenanza municipal que regulaba aspectos de prostitución en la ciudad; y otra investigación, que ahora está en curso a nivel nacional, que compara cómo en distintas ciudades de España se están aplicando las ordenanzas. Entonces, mi aportación es explicar los resultados de estas dos investigaciones, sobre todo centrándonos en qué aspectos de estas dos ordenanzas no están funcionando o incluso vulneran directamente derechos de las prostitutas.

A propósito de la investigación para el Ayuntamiento de Barcelona, la actual corporación se ha manifestado muy crítica con la anterior ordenanza. En este sentido ¿cómo ha evolucionado su trabajo con ellos?

EB: Hay una discusión entre los diferentes grupos sobre cómo se va a cambiar esa ordenanza, pero el Gobierno de Ada Colau sí que pretende reformar distintos aspectos de la ordenanza porque en distintos informe de evaluación que se han hecho se ve que se han estado vulnerando derechos de las personas. Concretamente, en el tema de prostitución, en el informe que hicimos Antígona y la Fundación Sur vimos que había distintos tipos de vulneraciones de los derechos de las trabajadoras sexuales: desde la reiteración sobre todo de las multas sobre las trabajadoras sexuales, no sobre los clientes; el hecho de que estas multas estaban recayendo muchas veces sobre mujeres que las organizaciones que trabajan con ellas habían preidentificado muchas veces como víctimas de trata; o que en otros casos lo que hacen es bloquear sus cuentas corrientes; se dan casos de acumulación de multas y así organizaciones de mujeres que trabajan con ellas como Genera tienen casos de mujeres con miles de euros de deuda. Incluso, con el anterior gobierno municipal porque ahora esto sí que ya no está sucediendo, casos de vulneración de derechos tan graves como malos tratos físicos, coacciones, amenazas. Vulneraciones de derechos muy graves.

Mamen Briz (MB): En Madrid, la mayor preocupación que tenemos es la aplicación de la ley de seguridad ciudadana que está permitiendo las multas tanto a clientes como a prostitutas y esto está haciendo todavía más complicadas sus situaciones de vida y de trabajo. La situación de vulnerabilidad en que ya se encontraban aquellas personas que captan a su clientela en la calle ya era alta, pero ahora muchísimo más ya que los tratos con los clientes tienen que ser más rápidos, casi semiclandestinos. De esta forma, se disminuye su capacidad de poder negociar sobre el tipo de servicio qué hacer o sobre el dinero que pueden ganar con cada uno de ellos. Todo esto está suponiendo una vuelta atrás. Creo que nunca habíamos vivido una situación tan difícil ni tan dramática en la calle. Hemos vivido situaciones complicadas como la propia crisis económica que afecta a todos los sectores; también a aquellas que habían abandonado el ejercicio de la prostitución y que han vuelto a reengancharse trabajando en prostitución. Pero la puesta en marcha de la ley de seguridad ciudadana está siendo terrorífica y además se está aplicando de una forma bastante injusta porque hay zonas específicas donde se aplica con muchísimas ganas como, por ejemplo, en el polígono de Villaverde; frente a lo que se hace en la zona centro de Madrid donde parece que es un poquito más disimulada la cantidad de multas que se están poniendo.

Además, más allá de lo que es la ciudad de Madrid, por ejemplo, hay una ordenanza que está en marcha en Alcalá de Henares desde el año 2011 con el Gobierno anterior, del PP, que multaba tanto a trabajadoras del sexo como a sus clientes. Ahora, está el partido socialista y han hecho un cambio: desde hace menos de un año “tan sólo” se multa a los clientes. Esto no deja de ser un ejercicio de demagogia muy grande porque en el momento en que vas a multar a los clientes, estos no se van a acercar a demandar un servicio sexual y estas influyendo también negativamente sobre las condiciones de vida y de trabajo de las chicas de la calle. Es muy demagógico permitir un negocio, pero multar a cada cliente que aparece porque entonces te quedas también sin negocio.

En cualquier caso, ¿qué margen creen que hay para las regulaciones municipales cuando vemos que, por encima, hay leyes estatales que las condicionan?

EB: Como jurista, yo lo que puedo decir es que llama poderosamente la atención que las ordenanzas municipales en absoluto se han dedicado a desarrollar derechos fundamentales como la igualdad entre mujeres y hombres. No han dedicado ni un artículo a desarrollar este aspecto; y de repente sí han incluido sanciones hacia un colectivo tan vulnerable como las trabajadoras sexuales. Esto es lo primero: si las ordenanzas municipales tiene que recoger algún aspecto relativo a las trabajadoras sexuales tendríamos que empezar por otras partes como, por ejemplo, el desarrollo de una educación no sexista. En definitiva, por desarrollar todos los aspectos de ciudadanía de las mujeres en nuestros municipios y no por medidas de sanción a las trabajadoras sexuales que están en la calle. Es un contrasentido enorme que ese espacio normativo sea utilizado solo para la sanción de la prostitución.

MB: Creo que intentar acercarse a un problemas social exclusivamente a través de las sanciones y teniendo tan solo el ideario de la seguridad frente a la idea de los derechos de muchísimas mujeres es lo más grave. No se esté teniendo en cuenta la situación de ellas, ni sus necesidades. Tampoco se les ha preguntado absolutamente nada y esto es lo que suele ocurrir cuando no se cuenta con interlocución. Hay falta de interlocución y de participación de las trabajadores del sexo en los procesos que les competen directamente a ellas. Mientras que cuando hay un conflicto vecinal o de un sector de obreros de cualquier empresa, se les tiene en cuenta; a las prostitutas se les barre del mapa y se escucha a las instituciones, a los vecinos, a los comerciantes… Por el contrario, no suele haber mesas de diálogo en donde ellas también estén participando abiertamente y esto es un problema. Se las estado dejando al margen de participar en qué tipo de políticas podrían ser las mejor para ellas.

MK: Hay un tema que llama mucho la atención y es que la mayoría de las ordenanzas que tenemos en España que abordan esta temática son ordenanzas de uso del espacio público en general, en donde se tipifican conductas tan dispares como la venta ambulante, orinar en la calle, el vandalismo contra el mobiliario urbano, etc. Y es, entonces, en el medio de ese tipo de ordenanzas dónde se abordan este tipo de comportamientos, cuando se mete un poco a capón un tema que tiene que ver con Derechos Humanos y para el que éste no es el instrumento adecuado.

En ese sentido, nos encontramos que la mayoría de este tipo de ordenanzas regulan, en general, cualquier tipo de conducta de uso del espacio público que se considera inadecuada. Ahí, se meten aspectos ya no sólo de prostitución; sino también, por ejemplo, de personas que viven en la calle y en los que el enfoque de derechos brilla por su ausencia.

MB: Enganchando con eso, hay otro aspecto a tener en cuenta y es que, de esta forma, se está aumentando el estigma social que ya existe sobre las prostitutas, que ya de por sí es bastante grande. El imaginario que se despierta es el de que son criminales ya que se las está criminalizando. Creo que es una de las cosas que más daño está haciendo, porque no se las considera ciudadanas, sino gente incívica a la que hay que multar por encima de todo y sin tener en cuenta cuáles son sus necesidades reales. Esto parece una cuestión menor y, sin embargo, creo que es la mayor: esa idea de que o somos víctimas o somos delincuentes. Ese es el tratamiento por parte de las instituciones.

Entonces, ¿qué aspectos concretos creen que sí deberían abordar las ordenanzas municipales?

MB: Yo no creo que en un asunto como la prostitución, en el que además estamos hablando de una muy concreta que es aquella que capta su clientela en la calle, una ordenanza vaya a servir absolutamente para nada porque no es el instrumento para mejorar sus condiciones de trabajo. Como organización, no nos cabe en la cabeza que las demandas sociales deban tratarse de manera sancionadora cuando no vienen acompañadas de ningún otro elemento.

MK: Hay otros instrumentos de políticas públicas que pueden ser mucho más útiles para abordar estas situaciones. Además, debe hacerse desde punto de vista consensuado y participativo, en el que se escuche a todas las voces. Poner así en marcha las políticas públicas municipales más adecuadas para justamente asegurar en primer lugar los derechos de las personas más vulnerables. Como seres humanos tienen esos derechos y es el deber de las instituciones garantizarlos. Este es el punto prioritario que nunca deberíamos ignorar en las políticas públicas desde un enfoque de derechos. Ahí, a través de diferentes instrumentos de la política municipal, el Ayuntamiento tiene mucho que decir: puede hacer políticas de prevención, de ayuda, de detección de situación de vulnerabilidad. Hay mucho que se puede hacer desde un punto de vista positiva y no desde la sanción.

¿Creen que el plan de Derechos Humanos que se ha elaborado recientemente desde el Ayuntamiento de Madrid está cubriendo estos aspectos?

MB: Para nosotros supone un apoyo y, por ejemplo, en el caso de una queja de maltrato policial en el polígono de Villaverde, nos ha permitido que también desde la oficina de DD.HH. del Ayuntamiento se interceda ante Delegación del Gobierno para ver cuál ha sido la actuación en ese caso de la UCRIF (Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales del Cuerpo Nacional de Policía) y que, bajo nuestro punto de, vista ha sido muy negligente. La policía supuestamente debería estar para ayudar a las mujeres y detectar posibles víctimas de trata, no para machacarlas a través de insultos, expresiones transfobas, etc.

MK: El plan de DD.HH. para mi es la prueba de que se pueden hacer otro tipo de políticas públicas. Ahora bien, es un plan general que aborda cuestiones de DD.HH. en genérico y cuando hablamos de prostitución hablamos de un tema que tiene muchas aristas y dificultades en su abordaje porque genera debate o incluso enfrentamiento a nivel vecinal y requiere un acercamiento específico. Pero es la prueba de que se puede legislar desde un Ayuntamiento de otra manera y además con un proceso que fue muy rico y trabajado. No fue de arriba a abajo y hubo mucho trabajo previo, donde mucha gente pudo aportar y participar.

Puede servir de base para muchas cosas, pero hay que hacer algo concreto y específico con respecto a este tema. En este sentido, creo que no podemos perder de vista que es posible tener un punto de partida donde nos encontremos todas y todos. El tema de la prostitución genera debates enconados con posturas muy radicales y enfrentadas, con cismas que a veces son irreconciliables, como hemos vivido también de forma muy dura en el movimiento feminista, y esta es una oportunidad de oro para justamente generar el debate desde otros aspectos que generen el encuentro y no el desencuentro. Ahí, hay un tema donde nos vamos a encontrar todas: los Derechos Humanos de las mujeres. Partiendo de ahí, probablemente podamos llegar a un punto de trabajo común.

EB: El plan de DD.HH. creo que es una base muy buena porque los Ayuntamientos históricamente en este país empezaron construyendo los derechos desde abajo. Sin embargo, hubo un momento en que nos hicieron creer que se construían en el Tribunal Constitucional que ya ha mostrado que los Derechos no se defienden allí. Entonces, tenemos que recuperar su construcción desde abajo y, sobre todo, de los derechos de las mujeres. El espacio de los Ayuntamientos no puede ser el del asistencialismo. Ni para las mujeres que ejercen el trabajo sexual, ni para las que sufren maltrato, ni para las mujeres que quieren encontrar un empleo. Tiene que ser un espacio de defensa de los Derechos Humanos. A mí me parece que, dentro de estas políticas de la nueva izquierda en el Estado español, este plan es una oportunidad magnífica para volver a resituar a la ciudadanía en cómo se tienen que construir los derechos.

En este sentido, desbloquear la idea de que los derechos de las prostitutas van por un lado y los derechos de otros tipos de mujeres van por otro me parece muy interesante. Igual que hemos hecho en otros temas, como la violencia de género donde hemos intentado trabajar de una forma compleja sin distinguir a mujeres que sufren maltrato de las que no, creo que tenemos que empezar a hablar de cómo las mujeres vivimos nuestra sexualidad, qué tipo de sexo queremos: sexo de pago, sexo gratis… y que, en cualquiera de los casos, queremos que sea libre, voluntario y sin subyugaciones patriarcales. Pero en cualquiera de los casos. También en el sexo gratis.

MK: Yo iría incluso un poco más allá. Ya no es cómo las mujeres queremos el sexo, sino también qué pasa con los hombres. Abordar cómo está construida la sexualidad masculina, que es un tema que atraviesa absolutamente todo lo que estamos hablando. Cómo el patriarcado afecta también a la sexualidad masculina. Algo de lo que nunca se habla. Los hombres tienen un rol en todo esto.

MB: Lo que ocurre es que ese puede no ser el mejor punto donde nos vamos a encontrar porque entonces sugeriría que abordásemos también qué tipo de relaciones hay, cuál es también la vivencia de la sexualidad de las mujeres y porque este empeño en considerar que lo que es mejor para una misma tiene que ser también lo mejor para el resto de las personas. Creo que la expresión de la sexualidad es múltiple y variada y que nos puede gustar más o menos personalmente; pero que tenemos que dejar también unos márgenes de libertad en los que la gente construya. Sin embargo, si hay algo que habría que revisitar de nuevo con respecto a la sexualidad de las personas, es el respeto. Esto es básico y primario.

¿Alguna experiencia internacional, algún modelo, regulación o instrumento específico, en mente?

MB: Cada contexto de cada país es completamente diferente y los modelos no se pueden extrapolar, no se pueden descontextualizar y llevar de un lugar a otro. Por ejemplo, Holanda tiene un sistema de escaparates que para la conciencia de la sociedad española es la cosa más rara de este mundo porque no entendemos que es una cultura anglicana en la que todo el mundo cena con las persianas subidas o donde no existe esa privacidad de cara a fuera. Y dentro de ese contexto surge la figura de los escaparates. O al contrario, en Noruega, dónde no te vas a ir a hacer la calle con el frío que hace porque nadie te va a ir a buscar en ese espacio.

Lo que si tenemos son indicios de aquellas cosas que han funcionado medio bien en algunos países y cuáles han fallado estrepitosamente. No conocemos mucho en Europa el modelo neozelandés y en Hetaira, particularmente, nos interesa bastante porque creemos que es el que mayor protección está ofreciendo a las mujeres que trabajan en prostitución. En este sentido, creo que sería fantástico el poder recuperar una idea que tuvo la Sra. Ana Botella hace tiempo que fue hacer encuentros entre diferentes ciudades sobre la prostitución en los que se traían diferentes modelos de diferentes lugares. Creo que podríamos volver a indagar en esa idea e intentar celebrar encuentros con administraciones públicas de otros lugares que hayan tenido ingenio para articular nuevas propuestas como, por ejemplo ha sucedido en Zurich donde, como programa piloto, han montado un párking público en un solar municipal en el que las mujeres pueden ejercer sin ser molestadas. Sería interesante invitar a representantes de otros países para ver cómo han funcionado otras experiencias y planificar.

EB: El problema es que, con cosas que sabemos que no han funcionado, no sólo no ha habido una evaluación en este país; sino que las hemos importado y las hemos copiado y pegado. Por ejemplo, todo el tema de las ordenanzas no se inventó en el estado español; sino que, en el contexto europeo más cercano, fue en Italia, en alguna ciudades italianas, donde se empezó a sancionar la prostitución en la calle y ya se vio allí que no funcionaba. Se vio además que tenía un efecto tremendo contras las mujeres migrantes y, en particular, contra las mujeres en situación de trata y de ahí no se aprendió nada.

Entonces, creo que lo primordial sería partir de las organizaciones que están trabajando aquí, que nos están dando ideas, y que nos están diciendo lo que quieren las mujeres, Se trata de escucharlas. No necesitamos quizá escuchar lo que se ha hecho en otros lugares, sino partir de que aquí hay muchas propuestas y organizaciones que están trabajando en la calle, que saben lo que funciona. Solo con eso podríamos avanzar muchísimo.

MK: Comparto lo que ha dicho Encarna, sobre todo, porque además las experiencias internacionales no sólo tienen que ver con los contextos sociales de cada país, sino también con otros intereses políticos y con posicionamientos determinados. Por tanto, a veces, es complicado exportar un modelo determinado también porque responde a un planteamiento que aquí puede no reunir el mismo consenso. Me parece más importante la posibilidad de construir algo novedoso, diferente y radicalmente diferente de lo que se ha hecho hasta ahora porque la división que existe en España con respecto a las diferentes posturas en torno a la prostitución no es única en España, sino que se da en todo el mundo.

El de las diferentes posturas como regulación o abolición es un debate que siempre surge cuándo se habla de prostitución. ¿Cuál es su postura respecto a ello? ¿Cómo abordarlo?

MK: Justamente no empezando por entrar en ese debate por lo que estamos diciendo de que tenemos que sacar el debate de ahí. Tenemos que comenzar a trabajar desde lo que nos une y no desde lo que nos separa. Lo que nos une es la defensa de los derechos humanos de las mujeres y las que salen perjudicadas de esos enfrentamientos son ellas.

MB: La gente que estamos pegadas a la realidad, a la calle, que estamos pendientes de qué sucede con cada mujer que nos encontramos en nuestra vida, hace muchísimo tiempo que estamos hartas de todo este debate ideológico que no nos lleva a ninguna parte. La idea de juntarnos y dar alguna idea para poder implementar creo que es la esencia de dónde deberíamos partir. Si tenemos en cuenta eso, creo que es bastante fácil llegar a acuerdos porque al fin y al cabo lo que nos interesa es tener políticas públicas que no vayan en contra de las mujeres. Creo que respecto a las definiciones de lo que sería deseable en una hipotética sociedad futura, cada cual puede tener sus ideas; pero, sobre todo, las mujeres que ejercen la prostitución saldrán ganando si configuramos algo con los derechos concretos del aquí y ahora.

EB: Completamente de acuerdo con las compañeras. Justamente tenemos que salir de las categorías que se han establecido durante mucho tiempo y que no conectan con las vidas de las mujeres. Si hay que establecer alguna categorización, sería en todo caso la de unas políticas que no han contemplado a las mujeres como tales, sino casi como un objeto más de políticas urbanísticas, de gentrificación, o seguritarias; frente a otra visión de políticas basada en los derechos fundamentales de las mujeres y que compartimos compañeras abolicionistas, pro derechos, reglamentarias… Frente a una visión que cosifica a las mujeres que ejercen la prostitución como un objeto que puede ser regulado como un mueble más de la ciudad; está esa otra visión que compartimos todas las compañeras feministas: la de garantizar sus derechos.

MB: Ante decíamos que lo más importante es no dejar a nadie atrás. Tener en cuenta que estamos ante un problema muy complejo en el que se dan multiplicad de situaciones, pero en el que nos interesa tirar adelante sin dejar a nadie atrás y escuchar a las trabajadoras del sexo que normalmente suelen ser las más olvidadas cada vez que hablamos de este asunto. Que no nos olvidemos de que las víctimas de trata necesitan mayor protección de la que están recibiendo en la actualidad, ya que, de hecho, como país europeo, la situación en que nos encontramos es bastante vergonzosa. Que seamos también capaces de implementar medidas sociales para aquellas personas que por los motivos que sea quieran abandonar el ejercicio de la prostitución.

Sin embargo, no parece que los partidos políticos estén dispuestos a superar esta divisiones de enfoque en sus planteamientos…

MB: La sociedad española es bastante más razonable que los partidos políticos, por lo general. Creo que la sociedad española cada vez que se hacen encuestas sobre este asunto tiene ideas más avanzadas que los propios partidos políticos que, en ocasiones, están convirtiendo, además, este asunto en moneda de cambio como también lo hacen con los derechos de las mujeres en general. Esto es lo más tremebundo: se está jugando con los derechos de las mujeres para hacer política y, en este caso, con los derechos de las mujeres que ejercen la prostitución o con las víctimas de trata.

MK: Sobre todo, la sensación es que los partidos políticos no están legislando este tema en función de los derechos de las mujeres, sino de otro tipo de intereses: económicos, partidarios, etc. donde lo que menos importa es la postura ideológica que puedan tener. Esa es simplemente una bandera; pero si les conviene un día ondean una y al siguiente día, otra.

Por último, ¿cómo creen qué se está abordando esta materia en los medios de representación, en general, y en los de comunicación, en particular?

MB: Habría mucho que decir porque la gente que trabaja en los medios de comunicación tienen también una responsabilidad grande a la hora de poder abordar todo esto; pero también sabemos de la precarización en el mundo del periodismo. Entonces, no hay gente especializada y, por lo general, hay muy poco rigor a la hora de informar de situaciones que tienen que ver con prostitución o con el tema de trata. Hay noticias que hay que leerse tres veces para enterarse de qué quieren decir porque hacen un batiburrillo y, por ejemplo, no saben diferenciar la trata del tráfico. O, por ejemplo, se ilustran noticias en torno al tema de la prostitución, como puede ser por ejemplo este tipo de debates, con una foto de niña con tacones, cuando no se está hablando de nada que tenga que ver con un delito tan grave como es la prostitución de menores.

Toda esta situación creo que también se corresponde con lo que se está haciendo, o dejando de hacer, desde el punto de vista institucional porque se editan unas guías de recursos de cómo informar sobre este asunto que dejan muchísimo que desear. Desde luego, falta muchísimo conocimiento en torno a este tema y hay que dejar de utilizar a las mujeres.

MK: Sí, porque se va a la lágrima fácil. A mí me han llegado a cambiar frases enteras en entrevistas justamente por eso, por ir a la lágrima. Otro ejemplo se da cuando cuando se desactiva una red de trata, ya que, por lo general, en cualquier artículo, lo primero que sale es el culo de la mujer en el club con la minifalda, con los tacones…

EB: Un muy buen ejemplo en negativo en Cataluña lo hemos tenido con el tratamiento de La Vanguardia en el caso de sus famosas portadas sobre el tema de la prostitución callejera en Barcelona que vulneraban todos los derechos de cualquier persona: con las fotos de las chicas dando la cara; es decir, sin tener en cuenta si podrían estar en situación de trata.

 

Las prostitutas también se sumarán a la huelga feminista del 8 de marzo

 

 

LA LUCHA POR LA IGUALDAD / Lucirán pancartas por los derechos de las trabajadoras sexuales

 

SARA MONTERO| Publicado: 10/2/2018

 

  • La asociación Hetaira ya ha anunciado que secundará los paros del Día de la Mujer y celebran que el argumentario de la convocatoria no las excluya
  • En la Comisión 8 de marzo aclaran que se acordó no abordar ni profundizar en el trabajo sexual, al no haber consenso dentro del movimiento
  • El manifiesto sí es muy duro contra la trata de mujeres y acusa al Estado de permitir “con su pasividad, con la impunidad y con los pocos recursos destinados”, que se mantenga

La pancarta de Hetaira en la manifestación del pasado 8 de marzo en Madrid. / Hetaira (Facebook)

 

El movimiento feminista llama a la huelga el próximo 8 de marzo a todas las mujeres. A todas. A las trabajadoras, las amas de casa, las madres, las abuelas, las migrantes y también a las prostitutas. El colectivo Hetaira, que lleva muchos años trabajando en defensa de los derechos de las mujeres que ejercen la prostitución voluntaria, confirma que se sumarán tanto a la huelga feminista como a la marcha vespertina.

El argumentario de la Comisión 8 de marzo ha conseguido ser transversal y que muchas mujeres de ámbitos diferentes se sientan interpeladas. Las asambleas que se han organizado durante estos meses han sido abiertas y no se invitaba nominalmente a colectivos, sino que acudían mujeres diversas a plantear sus cuestiones y puntos de vista. Tanto en Madrid como en los encuentros estatales se decidió no abordar específicamente el tema del trabajo sexual. Como resultado, salió un texto que ni es abolicionista, ni es proderechos. Prefirieron no profundizar en esta cuestión, que ya se ha discutido (y se sigue discutiendo) ampliamente en otros foros de debate feministas. Cada una tiene su opinión y todas se respetan, lo que facilita que las iniciativas sean un éxito al no ser excluyentes.

El colectivo Hetaira valora de manera muy positiva esta convocatoria y se sumará a los paros el próximo 8 de marzo. El simple hecho de que el texto no sea abolicionista ya les parece un pequeño avance. Además, en el documento se las nombra explícitamente en dos ocasiones. La primera, reconociendo que “las violencias patriarcales” también les afectan a ellas, junto a otras mujeres. “Si negamos esa diversidad, invisibilizamos la especial crudeza con que las violencias afectan a algunas de nosotras”, reza el manifiesto pocas líneas después.  En segundo lugar, este documento también denuncia “los prejuicios y estereotipos que muchas y muchos profesionales de la sanidad” sobre “mujeres migrantes, lesbianas, que ejercen la prostitución o transexuales”.

“Aunque las prostitutas paren, no pueden ser contabilizadas porque no somos reconocidas como trabajadoras, por tanto, no sabemos cuánta incidencia tendrá la huelga”, reflexiona Mamen Briz, de la mencionada asociación, que siempre se ha reconocido como feminista. Esta activista cree que hay motivos de sobra para que este colectivo se movilice también el 8 de marzo, desde la violencia machista hasta el estigma que sufren por desarrollar esta actividad. También tienen reivindicaciones específicas, como la legalización de su situación laboral o el rechazo a las multas derivadas de la Ley Mordaza, que hace su trabajo aún más precario.

No es la primera vez que estas profesionales del sexo saldrán a la calle el 8 de marzo. El año pasado, trabajadoras sexuales de Barcelona hicieron un parón simbólico para reivindicar que “las putas también son trabajadoras y mujeres con dignidad”, tal y como contó La Vanguardia. Hetaira acudirá, un año más, con sus pancartas a la manifestación.

Briz es consciente de que el debate dentro del feminismo sobre la prostitución sigue abierto y provoca ampollas. También se queja de los debates eternos en los partidos políticos que nunca se materializan en nada: “Sobre la realidad hay que actuar ya. No podemos seguir debatiendo en nuestros sillones”. El inmovilismo y el abandono institucional dan como resultado una situación de desprotección que no beneficia a ninguna mujer: “Hay problemas a los que los Gobiernos no son capaces de darles ninguna respuesta. Siguen estando sin derechos laborales aquellas que siguen ejerciendo, sin medidas sociales aquellas que quieren abandonar y sin protección real aquellas en situación de trata”, concluye Britz.

Duras contra la trata

Si en el feminismo no hay consenso respecto a la prostitución, en las comisiones que prepararon el manifiesto 8 de marzo sí hubo un amplio acuerdo en ser muy críticas con la trata, una de las violencias más crueles que se ejercen contra las mujeres y que dejan una huella dramática en las víctimas. El manifiesto acusa al Estado de no asumir “la responsabilidad que le corresponde” y permitir con “su pasividad y con los pocos recursos destinados” que se mantenga.

También son críticas con la protección que “en teoría” se tiene que dar a las damnificadas y piden que deje de “poner por delante la “lucha contra la inmigración irregular” en lugar de la protección de los derechos humanos de las mujeres”, en referencia a la indefensión en la que se encuentran las migrantes. En este sentido, también rechazan en el manifiesto la existencia de los CIE, “porque están retenidas mujeres víctimas de trata a las que ni siquiera se nos ha aplicado el protocolo de identificación en instancias policiales, fiscales y judiciales simples infracciones administrativas”, denuncian en el documento.

 

El necesario debate de los derechos de las prostitutas

 

 

Mamen Briz (Colectivo Hetaira).

 

Colectivo Hetaira·Martes, 18 de abril de 2017

 

El pasado día 29 de marzo, Daniel Bernabé escribía en La Marea el artículo “La trampa de la diversidad. Una crítica del activismo” (http://www.lamarea.com/2017/03/29/la-trampa-la-diversidad-una-critica-del-activismo/). Escribimos este pequeño texto de respuesta y lo enviamos hace unas semanas, como no ha sido publicado, compartimos por nuestras redes.

 

Hay una trasnochada forma de pensar desde la izquierda que insiste en la “unidad de acción” en los grandes y todopoderosos temas que son los importantes y sobre los que hay que debatir y ponerse de acuerdo desestimando el activismo que no se ajusta a sus cánones, el activismo que remueve y pone en jaque las grandes ideas “válidas” como dogmas de fe para esa vieja izquierda.

 

Durante años esta ha sido una gran pelea y hemos visto a muchos partidos políticos y organizaciones sindicales ponerse las pilas para entrar en temas hasta entonces “intocables”. A día de hoy nadie cuestiona la necesidad de un programa de acción de políticas LGTBQI en cualquier organización política, sindical o social. Pero no hace mucho los maricones y las bolleras eran expulsados de estas mismas organizaciones. La gente trans ni siquiera se planteaba una posible pertenencia, claro está. Eran distracciones “pequeño burguesas” para la construcción de una izquierda “verdadera”.

 

Sucedió algo parecido con el movimiento de mujeres y la defensa de sus derechos. Se trataba de una “pedrada” en la que insistían algunas militantes, sindicalistas o feministas que daban la vara para que en sus organizaciones se tuviera el feminismo en cuenta. Costó lo suyo también. Se les aconsejaba esperar a derrotar el “capitalismo”, que era lo importante, y se aseguraba con contundencia que después ya vendría (ella sola) la liberación de las mujeres y la consecución de derechos.

 

Estamos en el siglo XXI y ahora ninguna organización (política, sindical, social) o persona a título individual se atrevería a afirmar que la lucha por la defensa de los derechos LGTBQI o de las mujeres ha de esperar. Hemos avanzado. Sin embargo, hay otros temas que siguen siendo inasumibles. Así, leemos con estupor que la defensa de los derechos de un sector de mujeres concreto, las prostitutas, que se encuentran en una situación de absoluta desprotección en cuanto a derechos laborales y sociales se refiere y que soportan un cúmulo de discriminaciones inaceptables en las sociedades actuales, en realidad es un “extraño debate” y una “marcianada inasumible” (1).

 

Es un tanto sorprendente el que se desconsidere la existencia de una corriente feminista pro derechos, de un feminismo pro sex, al que se vinculan organizaciones de activistas y de trabajadoras del sexo, en todos los continentes, desde mediados de los años 80.

 

Es inaudito que se desprecie el trabajo de organizaciones como Amnistía Internacional, la Alianza Global contra la Trata de Mujeres (GAATW), la Comisión Global sobre VIH y Derecho, Human Rights Watch, ONUSIDA, el relator especial de la ONU sobre el derecho a la salud y la Organización Mundial de la Salud y, por supuesto, el de las propias organizaciones de prostitutas y aliadas, que están exigiendo a los Gobiernos que actúen y despenalicen el trabajo sexual como forma de evitar, entre otras cosas, situaciones de violaciones, otras violencias, extorsión y discriminación de las prostitutas que han quedado más que demostradas en multitud de informes. Y no estamos hablando de África o Asia. Uno de los últimos informes de Amnistía Internacional se centra en Noruega, un país que multa a los clientes de la prostitución, donde se dan violaciones de derechos humanos y existe la violencia contra las prostitutas; violencia que ellas no se atreven a denunciar, porque la Policía es estricta a la hora de aplicar la ley y su primera actuación es desalojarlas de los domicilios en que se ocupan y viven. Esa es su prioridad (2).

 

La vieja izquierda decía que había que esperar en algunos temas, la nueva vieja izquierda ni siquiera pide esperar. Lo que hace simple y llanamente es descalificar los temas que no son de su interés y que se escapan a su comprensión (esa que no acepta la existencia de la diversidad) y los califica como “posmodernos” o “neoliberales”. Y además la culpa de que la izquierda no vaya por mejor camino y que la derecha vaya ganando terreno es precisamente por estas “marcianadas inasumibles”. Buen intento de echar balones fuera. Ahora resulta que las putas organizadas son las responsables del avance de la ultraderecha.

 

No sabemos lo que será tangible para la izquierda, lo que sí sabemos es qué es tangible para las prostitutas. Es tangible la discriminación que sufren cada día por ejercer el trabajo del sexo. Son tangibles las multas que soportan a diario a consecuencia de la ley mordaza (Ley de Seguridad Ciudadana). Lo tangible es que tengan que soportar malos modos, humillaciones e insultos sexistas, racistas, tránsfobos mientras son multadas por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, por ejercer la prostitución e intentar llegar a fin de mes (3). Lo tangible es que tengan que soportar reflexiones destructivas y juicios sobre su propio movimiento de quien jamás se acercó a ellas para interesarse de primera mano por su situación.

 

Se argumenta, por último, que desde las organizaciones pro derechos se defiende la “libertad individual”, ¿desde cuándo exigir derechos laborales y derechos sociales para mejorar las condiciones de vida y trabajo de todo un colectivo de personas discriminadas es una pelea individual? Esa misma izquierda los llama “derechos colectivos” cuando se trata de cualquier otro grupo de trabajadores o trabajadoras.

 

Para finalizar tenemos que darle la razón a Daniel Bernabé en que hay que escuchar mucho más a Las Kellys. Las “putas” y las “chachas” sí que tenemos alianzas, fuertes alianzas de hecho, porque muchos de los objetivos son comunes: acabar con la invisibilidad y acabar con el machismo que nos desconsidera, desconsidera nuestras voces y desconsidera nuestras luchas. Les dejamos con un vídeo en donde ambos colectivos hablan sobre las violencias laborales y las violencias machistas (4), esperando a que les ayude a comprender algo mejor las exigencias de las prostitutas.

 

 

Mamen Briz es activista de Hetaira (colectivo en defensa de los derechos de las prostitutas, http://www.colectivohetaira.org/WordPress/).

 

<NOTAS>

 

  1. El pasado día 29 de marzo, Daniel Bernabé escribía en La Marea el artículo “La trampa de la diversidad. Una crítica del activismo” (http://www.lamarea.com/2017/03/29/la-trampa-la-diversidad-una-critica-del-activismo/).
  2. Noruega: El coste humano de ” machacar” el mercado: La penalización del trabajo sexual en Noruega: Resumen ejecutivo: https://www.amnesty.org/es/documents/eur36/4130/2016/es/.
  3. La Agrupación Feminista de Trabajadoras del Sexo (AFEMTRAS) y el Colectivo Hetaira denuncian el silencio y la complicidad de las instituciones hacia los abusos policiales que se están cometiendo en el Polígono de Villaverde contra las trabajadoras del sexo, Madrid, 29 de noviembre de 2016: https://www.youtube.com/watch?v=ee0S7AmamLc.
  4. Empleadas de hogar, Kellys y trabajadoras sexuales | Violencias laborales y violencias machistas: https://www.youtube.com/watch?v=N95-Dr0xOzg.

 

 

Madrid merece putas con derechos

 

 

Por Mamen Briz (Hetaira)

 

Colectivo Hetaira·Martes, 31 de enero de 2017

 

Ponencia de Mamen, del Colectivo Hetaira, en Madrid, el 17 de diciembre de 2016 (Centro Dotacional Integrado de Arganzuela dentro de la Jornada El respeto de los derechos humanos en el trabajo sexual)

 

¿Qué hacemos con la prostitución en la ciudad de Madrid?

 

Ha pasado ya más de un año y medio desde aquel día, el 24 de mayo de 2015, en que las urnas decidieran “echar” a Ana Botella y al equipo de Gobierno del PP de Madrid.

 

Mucha gente lo celebró. Las prostitutas entre otras.

 

Lo celebraron ellas y lo celebramos quienes venimos haciendo, desde hace años, activismo en la defensa de los derechos de las prostitutas.

 

Pensábamos que, por fin, tendríamos la oportunidad de conseguir que la situación de las trabajadoras del sexo mejorase en nuestra ciudad. Pensábamos que podríamos dejar atrás años de desprecio por parte del anterior equipo de Gobierno.

 

Hetaira nunca ha tomado “partido”, ni hemos pedido el voto para ninguna formación política. Nuestra tarea ha consistido en informar sobre la situación real de las prostitutas en la ciudad y en el resto del país y en explicar qué queremos decir cuando hablamos de derechos o de la necesidad de descriminalizar el trabajo sexual. Por lo general, las formaciones políticas –de todo signo y color- nos han pedido reuniones previas a la redacción de sus programas electorales. En otros momentos, hemos sido nosotras quienes hemos solicitado reunirnos con partidos políticos concretos. Pero la realidad es que, a lo largo de nuestros 21 años de existencia, hemos coincidido, en no pocas ocasiones, con activistas de otras organizaciones que forman parte, en la actualidad, de Ahora Madrid.

 

La conformación de Ahora Madrid fue un proceso largo. Y se pidió a Hetaira que participase en diferentes reuniones para poder “repensar” qué hacer con la prostitución. Y allí estuvimos.

En las diferentes reuniones y espacios donde nos encontramos, las hetairas explicamos, por activa y por pasiva, cuáles pensábamos que podrían ser las mejores políticas municipales en materia de prostitución.

 

De todos aquellos procesos, salió una propuesta breve, pero clara, que se incorporó al programa electoral de Ahora Madrid.

 

El programa de Ahora Madrid recogía lo siguiente: “Desarrollar políticas a favor de los derechos de las prostitutas en colaboración con ellas, de forma que se garantice su integridad física, sus derechos ciudadanos, sus derechos de imagen, sus condiciones laborales y los recursos sociales necesarios para el abandono del ejercicio de la prostitución si así lo deciden”. [Programa electoral de Ahora Madrid, p.35]

 

El acuerdo PSOE-Ahora Madrid sabíams que no nos beneficiaría si la prostitución se convertía en moneda de cambio (como así parece estar ocurriendo); pero nunca pensamos que el equipo municipal de Ahora Madrid, más concretamente el Área de Gobierno de Equidad, Derechos Sociales y Empleo, a cargo de Marta Higueras, se manifestara a favor de un modelo victimista y de criminalización del trabajo sexual y a favor de las políticas heredadas por Ana Botella, dándolas por válidas, sin ningún sentido crítico, sin revisar qué filosofía esconden estas políticas, sin evaluar las repercusiones que han tenido sobre las personas que ejercen la prostitución en la ciudad de Madrid. Y sin trabajar, codo con codo, con las afectadas.

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Pensábamos que, por fin, podríamos mejorar las condiciones de trabajo (y por tanto de vida) de las prostitutas, sobre todo de aquellas que lo tienen más difícil: las prostitutas que captan a su clientela en la calle o de aquellas otras que, debido a las políticas de persecución y criminalización que se efectúan en la calle, deciden trabajar en pisos o clubs si poder negociar sus condiciones de trabajo.

 

Pensábamos que sería el momento de cerrar página, de esquivar el estigma que pesa sobre ellas. Por fin un Ayuntamiento que no gastase ingentes cantidades de dinero en actividades y en “supuestas” campañas de sensibilización que les venían haciendo un flaco favor a las prostitutas, ya que ahondaban en el estigma puta.

 

Pensábamos que sería el momento de negociar, por fin, espacios públicos donde las mujeres pudiesen trabajar sin molestar ni ser molestadas. No es económicamente imposible, tan sólo se necesita voluntad política para poner en marcha un proyecto piloto.

 

Pensábamos que sería el momento en que, por fin, las instituciones recibieran a las trabajadoras del sexo sin tener que soportar miradas de desprecio. Pero tampoco ha sido así, ni tan siquiera son reconocidas como lo que son: trabajadoras del sexo y se refieren a ellas como “prostituidas”.

Nunca nos recibió Manuela Carmena, algo que sí ha hecho con otros sectores sociales, con las trabajadoras domésticas organizadas, por ejemplo. Existen fotografías de ese encuentro y desde las redes sociales de Ahora Madrid se difundió por activa y por pasiva.

 

En la primera reunión de Hetaira con el equipo municipal, fuimos “redirigidas” a Marta Higueras. Tuvimos dicha reunión el 7 de septiembre de 2015, y no contó con ninguna foto “oficial”, ni se contó por las redes sociales, ni escuchamos una sola frase de compromiso en defensa de los derechos de las prostitutas. Tan sólo escuchamos en la despedida: “Ya os informaremos”; es decir, se nos cerraba la posibilidad de participación en las políticas públicas dirigidas a las prostitutas. Tras la reunión, expresamos nuestro malestar al equipo de Gobierno de Ahora Madrid.

 

Pero no desistimos, volvimos a solicitar una nueva reunión con Manuela Carmena -junto con nuestras compañeras de AFEMTRAS- en el mes de mayo de 2016; nos comunicaron que sería posible tras el verano. Estamos en diciembre y aún no hemos sido convocadas.

 

Pero volvamos al programa de Ahora Madrid: “Desarrollar políticas a favor de los derechos de las prostitutas en colaboración con ellas”. Tras aquella primera reunión, nunca más se ha vuelto a contar con las organizaciones pro derechos ni tampoco con las organizaciones propias de trabajadoras del sexo. La “colaboración” se cayó del programa.

 

Continuemos… “de forma que se garantice su integridad física, sus derechos ciudadanos, sus derechos de imagen, sus condiciones laborales”. Nada de esto ha ocurrido: no se ha hecho absolutamente nada para trabajar en la integridad física de quienes ejercen la prostitución, sobre todo de quienes captan a su clientela en la calle, en lugares apartados de los centros urbanos, que continúan abandonadas a su suerte y sufriendo, como novedad, las multas, a consecuencia de la ley mordaza.

 

Ni siquiera la denuncia de abusos policiales por parte de algunos miembros de la XI Brigada de la UCRIF hacia las prostitutas ha hecho reaccionar al equipo municipal, a pesar de que conocían estos hechos. Por eso el miércoles, día 14 de diciembre de 2016, convocamos a una cacerolada ante las puertas del Ayuntamiento de Madrid. Para volver a llamar la atención. Para que no se olviden de nuestra existencia y para que no miren hacia otro lado cuando denunciamos insultos (racistas, sexistas, tránsfobos), humillaciones y abuso de autoridad.

 

Tampoco reaccionó Purificación Causapié, concejala en el Ayuntamiento por el PSOE, con quién también nos reunimos el pasado 30 de junio de 2016. Porque, a pesar de conocer las ideas abolicionistas del PSOE, entendíamos que los abusos policiales que estaban teniendo lugar contra las prostitutas del Polígono de Villaverde debían estar por encima de sus ideas en torno al trabajo sexual. Pero no, no ha sido así.

 

Tampoco se han garantizado sus “derechos de ciudadanía”, a no ser que entendamos que la ley de seguridad ciudadana, la famosa ley mordaza, se haya empleado a gusto contra ellas. Podemos decir que por una vez se reconoce a las prostitutas como ciudadanas de pleno derecho, sí “ciudadanas multadas”.

 

Con respecto a sus “derechos de imagen” no solamente no se ha hecho nada sino que se ha perjudicado intencionadamente a algunas activistas-trabajadoras del sexo haciendo uso de sus imágenes, sin su consentimiento, en la famosa “guía de recursos para periodistas” [sobre la que volveré más tarde] titulada El abordaje de la prostitución y la trata de seres humanos con fines de explotación sexual.

 

Sobre el garantizar sus “condiciones laborales” tampoco ha habido ni un solo cambio ni mejora. Las condiciones laborales continúan siendo paupérrimas y agravadas por la puesta en marcha de la ley mordaza.

 

Por último, decía el programa electoral de Ahora Madrid: “y los recursos sociales necesarios para el abandono del ejercicio de la prostitución si así lo deciden”.

 

Desde Hetaira siempre hemos puesto el foco de atención en exigir protección real para las víctimas de trata; derechos laborales y sociales para quienes deseen continuar ejerciendo y, por último, alternativas de empleo para quienes deseen, por los motivos que sea, abandonar el ejercicio de la prostitución.

 

Y aquí, sí, tenemos que decir que en éste último punto se ha hecho algo: se ha dado continuidad a algunos de los cursos puestos en marcha por Ana Botella. El Ayuntamiento de Madrid aprobó en 2015 un presupuesto de 72.000 euros y becó a 30 mujeres (600 euros mensuales por asistir a los cursos de formación, durante 4 meses). En 2016 el presupuesto ha sido de 76.500 euros y el número de becas 31. A falta de una evaluación concreta para conocer el éxito de la formación recibida y, si ésta es la más adecuada y demandada por las prostitutas, tan sólo contamos con la cifra que se ofrecía desde Concepción Arenal: 8 mujeres de 30 encontraron otra ocupación, todas en tareas de cocina y de camareras de piso.

 

Desde Hetaira entendemos que las becas han de ampliarse, es insuficiente fijar en 30/31 de forma anual. La cantidad de la beca no llega al salario mínimo interprofesional y es complicado pagar el alquiler, las facturas, la comida y el transporte en la ciudad de Madrid y llegar a fin de mes. Muchas mujeres siguen ejerciendo la prostitución al tiempo que estudian y el Ayuntamiento es conocedor de ello. Por otro lado, exigimos la diversidad de cursos ofertados, porque ofrecer trabajos precarizados y fuertemente feminizados no puede ser la única solución. Las trabajadoras del sexo cuentan con muchas otra habilidades y el abanico de posibilidades debería ampliarse: azafatas en eventos y congresos, recepcionistas de hotel… tienen don de gentes y algunas conocen varios idiomas.

 

La gestión de estos cursos y la “fase de inserción laboral” corre a cargo del proyecto Atención Víctimas Explotación Sexual Concepción Arenal, el mismo que puso en marcha Ana Botella y que continúa con su misma filosofía heredada. Porque este recurso deja bien claro quiénes son las personas beneficiarias del mismo: “Mujeres en situación de prostitución y/o víctimas de trata con fines de explotación sexual en el municipio de Madrid”. Ni siquiera nombra a las “prostitutas” ni a las “trabajadoras del sexo”. Quien quiera acudir al recurso, para empezar, ha de cambiar la propia forma de autonombrarse. En la información sobre dicho recurso, que aparece en la página web del Ayuntamiento de Madrid, se habla tan sólo de “mujeres víctimas de explotación sexual”. Nos preguntamos: “¿quiénes son las víctimas de explotación sexual?”

 

Recordamos que el delito de trata ya está reflejado en nuestro Código Penal, no así la “explotación sexual”.

 

“Explotación sexual” es un concepto muy discutible si nos atenemos a lo que plantea GAATW (Alianza Global contra la Trata de Mujeres): “No existe una definición internacional del término “explotación sexual”, con lo que cada país puede definir y abordar ésta como considere apropiado, teniendo así un gran margen de actuación”.

 

Lo que está sucediendo es que el término “explotación sexual” se utiliza como sinónimo de “prostitución” de forma intencionada para ahondar en la idea de que prostitución= “explotación sexual”.

 

Cuando se elaboró el Protocolo de Palermo, por el año 2000, la OIT ya recomendó eliminar este término y el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas, en junio de 1999, también recomendó suprimirlo para evitar las dificultades de implementación inherentemente asociadas a los términos vagos, imprecisos y emotivos (como ocurre con “explotación sexual”) cuando estos son utilizados refiriéndose a los adultos.

 

Si tal y como afirma la coordinadora del recurso Concepción Arenal: el 50% de mujeres que atienden son víctimas de redes. Nuestra pregunta es: ¿Por qué no lo denuncian ante las autoridades judiciales para que puedan recibir la protección adecuada y que se active el sistema judicial-policial para condenar a los “tratantes”?

 

Hemos tenido algunos otros encuentros y reuniones con miembros de Ahora Madrid. En concreto con Javier Barbero, delegado del Área de Salud, Seguridad y Emergencias, y con Guillermo Zapata, concejal presidente de los distritos de Fuencarral-El Pardo y Villaverde. En la reunión con Barbero, y en la que también estaba presente la Plataforma No Somos Delito, se habló de hacer una mesa de seguimiento de las vulneraciones de derechos de la ley mordaza. Hubo nota de prensa y foto, pero finalmente no se puso en marcha. Con Guillermo Zapata hemos mantenido varias reuniones tratando de conseguir una mesa en donde pudiéramos llegar a acuerdos entre comerciantes, vecindario y las mujeres que ejercen la prostitución en el Polígono de Villaverde; pero tampoco ha prosperado.

 

¿Qué otras cosas se han hecho desde el Ayuntamiento de Madrid en relación a las prostitutas, putas o trabajadoras del sexo?

 

  1. Publicidad ilícita

 

El 25 de noviembre de 2015, PP, PSOE, Ciudadanos y Ahora Madrid aprobaron en un pleno municipal considerar “publicidad ilícita” a los anuncios de prostitución que en ocasiones aparecen en los coches aparcados en las calles de Madrid, amparándose en la Ley General de Publicidad que considera “publicidad ilícita” los anuncios que presenten a las mujeres de forma vejatoria o discriminatoria: “Utilizando particular y directamente su cuerpo o partes del mismo como mero objeto”. No hay que estar muy “viva” para darse cuenta de casi el 90% de la publicidad vende sus productos a través de “cuerpos”, cuerpos jóvenes siempre, de mujeres y de hombres… Así que el PP incorporó lo siguiente: “Anuncios que muestren también al hombre ‘como una mercancía’.

 

El delegado de Seguridad del Ayuntamiento de Madrid, Javier Barbero, señaló que la Policía Municipal no actuará de igual modo ante los anuncios de prostíbulos y los que realizan: “Mujeres que ejercen la prostitución por su cuenta y hacen ellas mismas las fotocopias”. Un apunte interesante por su parte y que agradecemos.

 

A fecha de hoy, no tenemos constancia de qué repercusión ha tenido esta medida sobre la publicidad que se exhibe en coches y mobiliario urbano. Desconocemos si se ha podido hacer alguna evaluación de la misma. Desconocemos si sirvió para algo. Además de para divagar sobre la publicidad.

 

  1. Guía de recursos para periodistas El abordaje de la prostitución y la trata de seres humanos con fines de explotación sexual.

 

El día 23 de septiembre de 2016, fue declarado por la Conferencia Mundial de la Coalición contra el Tráfico de Personas (una coalición con una filosofía abiertamente abolicionista y que no tiene en cuenta la diversidad de situaciones entre quienes ejercen la prostitución), como Día Internacional contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Mujeres, Niñas y Niños. Al margen de no entender esta asimilación de mujeres (es decir, personas adultas con capacidad de decisión sobre sus propias vidas) con “Niñas y niños” (menores a quienes hay que proteger). A pesar de que “tráfico” de personas significa una cosa y “trata” otra. A pesar de que no hay una única definición de “explotación sexual”; a pesar de todo ello, el Ayuntamiento de Madrid decidió que era el día perfecto para presentar en sociedad la guía de recursos para periodistas El abordaje de la prostitución y la trata de seres humanos con fines de explotación sexual.

 

Se nos invitó a la presentación de la misma y allí estuvimos, sin entender nada de lo que estábamos escuchando. Oyendo más de lo de siempre, ninguneando a las trabajadoras del sexo, ninguneando sus necesidades, discriminándoles y estigmatizándoles como siempre se había venido haciendo desde la corporación municipal. El cambio no ha llegado para las trabajadoras del sexo.

 

Pero entre todas las opiniones las que más indignación nos causaron fueron las que vertió la alcaldesa, ya que no representaban para nada las diferentes sensibilidades que se dan dentro de su propio grupo municipal, a la par que barrenaba su propio programa electoral. Carmena esgrimió frases como ésta:”Es muy útil para conocer el acto de explotación individual que tantas mujeres sufren sólo porque un hombre ha decidido explotarlas” o ésta otra: “Hay que profundizar en las causas de la demanda de prostitución y utilizar el periodismo de datos para desmontar la hipocresía sistemática de esta sociedad”. Palabras-humo.

 

La guía propone, entre otras cosas, sustituir las palabras “prostituta” o “puta” por “mujer en situación de prostitución, víctima de trata o de explotación sexual o mujer prostituida”. También recomienda cambiar los términos al referirnos a los clientes. Sugiere llamarlos “puteros” o “demandantes de prostitución”. Es decir, que el Ayuntamiento impide que las trabajadoras del sexo se autonombren como deseen y les indica a los medios de comunicación cómo han de referirse a ellas (1). Es determinante, conocer cómo se autonombran los diferentes colectivos y no privarles de su capacidad de decisión como si necesitaran de tutela permanente.

 

Claro que cuando algo no se nombra, no existe, esto es lo que les ocurre con frecuencia a las prostitutas; podemos considerar “invisibilidad institucional” como discriminación. Confundir “trata” y “prostitución”, además de suponer un insulto a la inteligencia, y hacerlo de forma intencionada tiene consecuencias sobre las vidas de las prostitutas. Claro que es difícil pensar en las vidas de personas concretas, cuando son personas que ni conocemos ni deseamos conocer.

 

Otra perversión más, la guía -a pesar de no haber contado para su elaboración con activistas pro derechos ni con trabajadoras del sexo, ni con periodistas especializados en derechos humanos- cita a Hetaira (no sabemos si como forma de “contentar” o de que pareciera “plural”); cita a Hetaira para contradecir sus tesis y además nos cita mal, nos cita como “corriente pro reguladora” (pág. 28, 37 y 67), cuando jamás apostamos por la “regulación de la prostitución”, somos pro derechos (que es muy distinto). En la página 72, recomiendan a los periodistas que no recojan sólo la voz de las prostitutas cuando se manifiestan (a pesar de ser ellas las protagonistas), que hay que dar voz también a quien no se manifiesta ese día y está en contra de las prostitutas, vaya. Es como recomendar a los periodistas que en las manifestaciones por el derecho al aborto pasen el micrófono a las organizaciones pro vida.

 

En las últimas páginas de la guía aparecen fotografías de putas empoderadas, mujeres que han decidido dar la cara por todas sus compañeras. Y ahí están sus fotos y se les critica por no representar a todas las prostitutas, porque son de alto standing. Jamás pretendieron representar a “todas” las prostitutas. Las escorts lo que sí han hecho ha sido solidarizarse con quienes lo tienen más difícil. En el último mes ha surgido otra crítica: algunas mujeres de quienes están dando la cara no son “auténticas mujeres”, son “transexuales”. Por tanto, tampoco son representativas. El Área LGTB de Ahora Madrid tendría que tenerlo en cuenta.

 

En definitiva, la guía sirve para continuar estigmatizando a las prostitutas y servirá de poco o nada a los y las profesionales del periodismo.

 

Ante la crítica de dicha guía, por parte de asociaciones pro derechos y de asociaciones de prostitutas de Madrid y Barcelona, la única voz que escuchamos dando explicaciones fue la de Rita Maestre, portavoz del grupo municipal, quien muy brevemente explicó, tras la pregunta de un periodista, que se trataba de un tema “muy complejo” (esto no se le escapa a nadie, por cierto) y que no valen los “brochazos gordos”.

 

Estamos de acuerdo con ella en que el tema es complejo, muy complejo, pero no tanto para decidir no estar “con ninguna postura” (ni abolicionista ni pro derechos; ésta es una nueva moda, decid que una no se decanta por ninguna, como si esto sirviera para algo). Pero el equipo municipal no es que ante la complejidad haya decidido esperar, no, ante la complejidad ha decidido continuar aplicando políticas públicas que conllevan graves consecuencias sobre la vida de las mujeres que ejercen la prostitución, por ejemplo, profundizando en el estigma. Y declarar que no valen los “brochazos gordos”, aunque la guía para periodistas, no haya usado “pinceles finos” precisamente.

 

Problemas complejos nos rodean siempre y sin embargo, a pesar de la complejidad, tomamos partido, porque tomar partido es la única vía para buscar soluciones. Así el Ayuntamiento, a pesar de lo complejo del tema, decide, por ejemplo, involucrarse en la exigencia del cierre de los CIES. Podríamos dejar de debatir y apoyar a estas mujeres que esperan de nuestra respuesta y de nuestra solidaridad. ¿Debatimos mientras denuncian que son acusadas por determinados individuos de una unidad policial de la UCRIF? ¿Debatimos mientras les aplican la ley mordaza? ¿Debatimos mientras las deportan?

 

El día 28 de septiembre de 2016, publicaba el Huffington Post (2): “De momento, el Ayuntamiento de Madrid no ha respondido al comunicado de Hetaira y AFEMTRAS. “Nuestra idea es esperar, a ver si hay algún tipo de reacción para poder seguir consensuando. Si queremos una guía que sea práctica tanto para mujeres como para periodistas, esperemos poder retomarlo”, explicábamos. Pero estamos acabando el año y nuestra entrevista con Carmena continúa a la espera.

 

  1. Ordenanza de convivencia de consenso

 

Al día siguiente, el 29 de septiembre, la portavoz municipal Rita Maestre anuncia que se está trabajando en una ordenanza de convivencia de consenso: “La ordenanza va precedida de un periodo de diálogo previo para conocer la opinión de todos los actores”. Aún no hemos sido convocadas a ninguna reunión para poder dar a conocer nuestra opinión sobre el efecto pernicioso de las ordenanzas de convivencia impuestas en otras ciudades de nuestra geografía y que criminalizan y ahondan en el estigma puta.

 

  1. Jornadas en dependencias municipales

 

Por otro lado, y en este repaso que estamos haciendo sobre qué ha hecho el Ayuntamiento de Madrid en relación a la prostitución, han tenido lugar dos jornadas internacionales sobre prostitución y trata en diferentes dependencias municipales (en septiembre de 2015 y en septiembre de 2016), organizadas por la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres.

 

  1. II Plan contra la explotación sexual y la atención a la prostitución en la ciudad de Madrid

 

El II Plan contra la explotación sexual y la atención a la prostitución en la ciudad de Madrid se puso en marcha en enero de 2013 y finaliza ahora en diciembre de 2016. En su descripción dice que se elaboró teniendo en cuenta un enfoque “integral y transversal”. El plan incluye una evaluación con unos indicadores un tanto asombrosos.

 

Desde Hetaira exigimos una evaluación del plan para conocer su impacto sobre la población a la que va dirigida, en donde esta población pueda aportar su opinión. Pero entendemos que es difícil evaluar un plan con indicadores como los que incorpora. A modo de ejemplo: “Intensificar la presencia de la Policía Municipal y la Unidad Móvil “Concepción Arenal” en las cercanías de los centros educativos de la Colonia Marconi para dificultar el ejercicio de la prostitución durante los períodos de entrada y salida de los/as escolares y otros espacios de la Colonia Marconi. INDICADOR: nº de mujeres en situación de prostitución en la Colonia Marconi en horario de entrada y salida de los centros educativos”.

 

O éste otro: “Apoyar la instalación de empresas en el Polígono El Gato estableciendo un protocolo de actuación conjunta que garantice que se trata de un territorio libre de prostitución”.

Así que tal vez sea más eficaz que el Ayuntamiento actual tumbe el plan y se ponga a trabar en otro que realmente ponga por delante los derechos humanos y que cuente en la planificación y desarrollo de políticas públicas municipales que tengan en cuenta a las trabajadoras del sexo.

 

  1. Ley de Seguridad Ciudadana y el celo en su aplicación: denuncia de abusos policiales.

 

En julio de 2015, entró en vigor la nueva Ley de Seguridad Ciudadana, de carácter estatal, más conocida como ley mordaza, que ofrece la misma receta para quienes ejercen la prostitución y captan su clientela en la calle: criminalización y multas. La innovación y las ideas críticas brillan por su ausencia. La Delegada de Gobierno en Madrid, Concepción Dancausa dejó muy claros los objetivos de la intervención policial: “Controlar, erradicar y combatir la prostitución”. Con la ley mordaza se puso en marcha una potente maquinaria represiva contra las prostitutas.

El Ayuntamiento de Madrid dejó de tramitar las multas impuestas por la Policía Municipal y las enviaba a Delegación de Gobierno, para que resolviera. Probablemente las multas por el ejercicio de la prostitución hayan sido de las más numerosas, pero nunca se interesó el consistorio por conocer cómo estaban afectando a las prostitutas y si debía/podía intervenir de algún modo.

 

Más tarde, les hicimos llegar nuestro malestar por los abusos policiales y pusimos todos nuestros datos bajo su conocimiento, pero tampoco hubo respuesta.

 

Es la primera vez que realizamos una actividad las asociaciones que trabajamos por los derechos de las prostitutas en dependencias municipales.

 

Muchas gracias por su presentación a la concejala de Ahora Madrid del distrito de Arganzuela, Rommy Arce, por facilitar que la voz de las prostitutas se escuche.

 

  • (1) Como anécdota, la propia Marta Higueras, delegada del Área de Gobierno de Equidad, Derechos Sociales y Empleo, asistía al I Congreso sobre Empleo de Hogar y Cuidados. Visibilizar para transformar y aplaudía una intervención en donde las trabajadoras del hogar/trabajadoras domésticas reivindicaban autonombrarse como mejor les parezca.

 

(2) “Dos asociaciones de prostitutas critican la guía periodística de Manuela Carmena”, de Carolina Abellán , 28/09/2016: http://www.huffingtonpost.es/2016/0…#