¡YA ESTÁ AQUI LA FANZINE PRODERECHOS! 

 

 

 

Este símbolo se va hacer visible durante #8M en muchas ciudades donde el movimiento feminista inclusivo hará visible su apoyo a la lucha #TransMaricaBolloPuteril SIN LAS PUTAS, LAS TRANS, LAS RACIALIZADAS, LAS INDÍGENAS, LAS GITANAS, LAS MORAS… NO HAY FEMINISMO. FORMAMOS PARTE DE ÉL, NO PEDIMOS PERMISO, NO PEDIMOS PASO, EXIGIMOS OKUPAR NUESTRO ESPACIO LEGÍTIMO DENTRO DEL FEMINISMO. Estamos en un momento histórico en el movimiento feminista donde las alianzas tienen la responsabilidad de visibilizar a estos colectivos. Nos avalan años de lucha, defendiendo nuestro derechos y apoyando hasta a quien no nos consideran feministas. Este #8M las putas volverán a las calles como siempre, pero este año será diferente porque muchas ciudades no necesitarán putas organizadas para alzar la voz por nuestros derechos, estaremos presentes a través de nuestras #aliadas #SinPutasNoHayFeminismo

Marijose Barrera Marquez

Cofundadora del Colectivo de Prostitutas de Sevilla

 

 

https://aliadastransfeministas.wordpress.com/2019/03/05/descarga-fanzine/

 

En esta primera edición llena de zorroridad, hemos recopilado textos y materiales de compañeras trabajadoras sexuales y aliadas en la lucha proderechos de todas las mujeres, todos los días. Puedes descargar la versión para imprimir aquí. Esta es una fanzine colaborativa de libre reproducción, distribución y venta para cubrir costes de impresión.

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@AliadasTransFem

 

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Por un movimiento feminista donde quepamos todas  (Colectivo de Prostitutas de Sevilla)

 

Los pasados 9 y 10 de febrero se celebró en Granada el Primer encuentro de la Coordinadora Andaluza Feminista, en el que estaban invitadas a participar todas las asociaciones feministas de Andalucía, así como mujeres independientes sin pertenencia a ningún colectivo. No estaba permitida la participación en representación de partidos políticos ni sindicatos, así como la de hombres compañeros feministas.

 

COLECTIVO DE PROSTITUTAS DE SEVILLA

21 de febrero de 2019

 

I Encuentro Feminista Andaluz, celebrado en Granada COLECTIVO DE PROSTITUTAS DE SEVILLA

 

El objetivo del encuentro era la organización de la huelga feminista del 8 de marzo, que también se ha ido trabajando a nivel estatal y en otras autonomías, y se seguirá trabajando a nivel local por las distintas asambleas y plataformas. Otros objetivos han sido los de establecer líneas y acuerdos comunes, ir dando pasos para una organización estable como movimiento y poner los acentos en lo que nos une como feministas, y no en lo que nos separa.

Casi 300 mujeres de toda Andalucía, pertenecientes a diversas realidades y colectivos (también a partidos y sindicatos, aunque no vinieran en nombre de ellos) nos encontramos en un clima que se preveía tenso y que discurrió, para nuestra sorpresa y agrado, sin mayores sobresaltos.

Tras los acontecimientos ocurridos recientemente en varias ciudades españolas, donde grupos abolicionistas han intentado imponer a la fuerza su visión del feminismo y han provocado situaciones violentas para nuestras compañeras y aliadas, las representantes del Colectivo de Prostitutas de Sevilla acudíamos con mucha tensión, preocupadas hasta tal punto que una de nuestras compañeras con problemas de conciliación no se atrevió a asistir con su hijo de 8 años. Entendíamos que podía ser un espacio inseguro para niñes, especialmente para hijes de prostitutas. Es vergonzoso que esto ocurra en espacios feministas y, por ello, celebramos que Andalucía haya sido un ejemplo de feminismo asambleario e inclusivo: un lugar seguro para todas las mujeres y también sus hijes.

El espíritu de incluir a todas las mujeres en el encuentro estuvo especialmente presente en la mesa redonda “Retos del feminismo en Andalucía: Transversalidad e Interseccionalidad”. Fueron protagonistas de esta mesa diferentes cuestiones tales como: el control y la represión de los cuerpos en el espacio público que se permite gracias a la conocida como “Ley Mordaza”; la necesidad de abordar el binarismo sexual y romper con los esencialismos, asumiendo que las identidades, deseos y cuerpos sexuales son diversos; las dificultades que las mujeres del medio rural encuentran a la hora de organizarse y visibilizar sus demandas; la situación del trabajo doméstico y la normalización de la precariedad en este sector altamente feminizado; y, por último, el estado de explotación de las mujeres migrantes y racializadas, y como éste es legitimado a través de la Ley de Extranjería, impidiendo su plena ciudadanía y la organización y creación de redes de resistencia entre éstas.

Todas estas demandas, reivindicaciones y protestas a las que se les ha dado especial protagonismo se presentan absolutamente necesarias dentro del movimiento feminista andaluz, para así dar cuenta de la pluralidad, heterogeneidad y complejidad que le caracteriza. Sin embargo, y pese a estar absolutamente en sintonía con todas las demandas expuestas en la mesa, desde nuestro Colectivo entendemos que dentro de este marco teórico que intenta romper las fronteras de la lucha feminista, hablar de la ausencia de derechos de las personas que ejercen el trabajo sexual y su situación de precariedad se torna absolutamente imprescindible. Tal y como se desarrolla en la metodología aplicada en el encuentro “no nos reconocemos en el feminismo institucional, nos reconocemos como un feminismo autónomo, anticapitalista, interseccional, antifascista, antirracista”, y es justo este análisis interseccional el que permite introducir, contextualizar y entender las problemáticas de las putas en general y de las putas andaluzas en particular.

A las mujeres que ejercemos la prostitución nos afectan todas las opresiones y desigualdades anteriormente denunciadas, nos atraviesan todos los posibles ejes de opresión: somos pobres, migrantes, racializadas, con diversidad funcional, sexual y de género. La posibilidad de control en los espacios públicos es mayor en nuestra comunidad debido a cambios en la leyes autonómicas y ordenanzas municipales que criminalizan y legitiman la violencia institucional contra nosotras, un ejemplo claro es el hostigamiento y persecución que hoy sufren las prostitutas en Sevilla o en Málaga. Éstas son las tendencias punitivas que se están dando para abordar problemáticas sociales y en Andalucía se han materializado en forma de una Ley Mordaza disfrazada de Ley de Igualdad, que castiga y sanciona como infracción grave los actos culturales, artísticos o lúdicos que desde ese lugar institucional se considere que “justifiquen o inciten a la prostitución o la violencia de género”, lo cual representa un intento brutal de silenciar nuestros espacios de debate y encuentro.

Somos el colectivo de mujeres atravesado por todos los ejes de opresión y, sin embargo, se nos ha mantenido al margen de toda consideración, presencia y análisis. Tal y como sostiene Dolores Juliano en “La prostitución, el espejo oscuro”, sobre las putas se mantienen diversas atribuciones peyorativas y desvalorizantes que hasta hace poco se extendían a todas las mujeres y, por lo tanto, en ámbitos en los que las mujeres como grupo han batallado durante años para la consecución de los derechos, las putas continúan estando discriminadas.

Felicitamos y agradecemos tanto a las organizadoras como a las participantes el respeto que recibimos, y cómo se canalizó de forma firme y respetuosa el intento muy minoritario de dos participantes por romper dos de los consensos de base; a saber: la no participación de sindicatos en la Comisión y el no debatir sobre prostitución. No era ese el objetivo del encuentro, nadie quería que se repitieran situaciones como las sucedidas en las asambleas de Madrid, Valencia y Barcelona.

Pero queremos hacer hincapié en que no hace falta llegar a acuerdos sobre si el feminismo debe ser abolicionista o pro-derechos para incluir a las putas en el movimiento feminista. El feminismo es diverso, hay desacuerdos y posiciones divergentes en muchos asuntos. Las prostitutas somos un colectivo marginado y atravesado por el estigma, por ser putas. ¿Acaso no queremos todas la protección y mejores condiciones para la vida de las mujeres que ejercemos la prostitución? Tenemos la certeza que dentro del movimiento feminista podemos llegar a acuerdos, por ejemplo en las siguientes propuestas:

  • Alternativas laborales reales para las mujeres que quieren salir de la prostitución.
  • Cursos de formación pagados y de calidad, que no condenen a las mujeres a empleos precarios, feminizados, donde van a ser explotadas y empobrecidas.
  • Recuperar la figura de la mediadora establecida por el Convenio de Salud Andaluz (prostituta/ex-prostituta) ahora ocupado por mujeres sin ninguna experiencia o vinculación con la prostitución. Esta es una alternativa laboral que les ha sido robada a las prostitutas.
  • Tarjeta sanitaria para las mujeres que ejercen la prostitución.El Convenio de Salud aprobado por la Junta de Andalucía en el 2011 acordaba conceder la tarjeta sanitaria a las prostitutas sin necesidad de estar empadronadas. El ayuntamiento de Sevilla reconoce en su evaluación contra la prostitución que esta medida no ha sido puesta en marcha y nos consta que a nuestras compañeras que trabajan en clubes o en pisos no se les ofrece, tampoco desde las entidades que las atienden. También pedimos que nuestras compañeras migrantes sin documentación puedan acceder a la tarjeta sanitaria sin necesidad de empadronamiento.
  • Eliminar las multas a las mujeres por ejercer las prostitución en la calle a través de las ordenanzas municipales, como está sucediendo en Málaga. Estaremos de acuerdo en que estas prácticas criminalizan y empobrecen más a las mujeres y las condena a mayor vulnerabilidad al tener que ir a lugares más aislados, con poco tiempo o capacidad de negociación, para evitar las multas. O a trabajar para terceros ya sean en clubes o pisos donde la explotación económica y laboral es mayor por carecer de derechos frente a los empresarios. En Sevilla, se las penaliza a través de hostigamiento, desacato a la autoridad, por llevar objetos de autodefensa, etc.
  • Que cesen las redadas dirigidas a las migrantes irregulares que ejercen la prostitución. Actualmente, las mujeres de origen nigeriano son mayoritariamente trasladadas a CIE y posteriormente deportadas, mientras que a las mujeres de origen latino-americano les son dadas órdenes de expulsión. Esta jerarquía de trato fluctúan dependiendo de las subvenciones destinadas de/a determinados países. Y además, si son supuestamente víctimas de trata: ¿por qué se las expulsa en lugar de protegerlas?
  • Protección real a las víctimas de trata. Cese de deportaciones y órdenes de expulsión, apoyo real sin límite de tiempo con garantías sociales y jurídicas para que las compañeras puedan denunciar.
  • Asilo político a las víctimas de trata: en los 10 últimos años sólo se han concedido 25 asilos para las víctimas de trata de todos los sectores : agricultura, servicio doméstico, textil, prostitución.
  • Acabar con los 20 días de “reflexión” para las víctimas de trata(sin ningún tipo de atención) para que recapaciten si proseguir con la denuncia de trata, en caso de que no lo sean o decidan no denunciar, son trasladadas a los CIES. El funcionamiento del sistema carcelario de los CIES incide de manera diferente entre mujeres y hombres. Las mujeres son también usadas como mano de obra en estos centros de internamiento y pueden permanecer arrestadas durante un tiempo ilimitado si las necesidades de mantenimiento de estos centros así lo requieren.
  • Cierre inmediato de los CIE, por las razones expuestas anteriormente.
  • Derogación de la Ley de Extranjería. Esta ley es responsable de las situaciones de abuso que viven las prostitutas migrantes, que son la inmensa mayoría. Sufren continuamente controles de extranjería, llevados a cabo por motivos de discriminación racial. Como la prostitución no tiene estatus legal, no pueden cumplir con las restricciones que impone la ley y, por lo tanto, se ven obligadas a permanecer en un círculo de clandestinidad del que no pueden salir y acceder a otros trabajos si así lo desearan.
  • Derogación de la ley Mordaza. Las prostitutas somos el colectivo con más multas impuestas por esta ley, con más de 500 multas hasta la fecha.
  • Derogación del artículo 76 de la ley de igualdad de Andalucía.Tanto los colectivos de prostitutas organizados como las asociaciones pro derechos podemos ser multados con hasta 60.000€ por “organizar o desarrollar actos culturales, artísticos o lúdicos” si la posición de las participantes no es claramente abolicionista, ya que se puede considerar que “justifica o incita la prostitución”.

Si bien estamos de acuerdo con no abordar el asunto y con que, en este estado de las cosas, mejor no incluir el tema dentro de las reivindicaciones del 8M para así manifestarnos todas con base en acuerdos mínimos, creemos que es necesario sentar bases y criterios para que el debate sobre prostitución se pueda dar, podamos escucharnos y llegar a acuerdos que nos parecen posibles. Sin embargo, hace falta metodología respetuosa con todas las voces y, sobretodo, es imprescindible que en estos actos y debates siempre estemos las prostitutas. Somos nosotras las que conocemos la realidad y las máximas afectadas por las medidas y políticas que se plantean. Tenemos voz, tenemos criterio, nos estamos organizando y queremos que se nos escuche. Nos parece indignante cuando se habla de feminismo sin las mujeres, ¿cómo es posible que nos planteemos hablar de prostitución sin las prostitutas?

En el Manifiesto del 8 de marzo de 2018 defendíamos que “Nuestra identidad es múltiple, somos diversas. Vivimos en el entorno rural y en el entorno urbano, trabajamos en el ámbito laboral y en el de los cuidados. Somos payas, gitanas, migradas y racializadas. Nuestras edades son todas y nos sabemos lesbianas, trans, bisexuales, inter, queer, hetero… Somos las que no están: somos las asesinadas, somos las presas. Somos TODAS.” Soñamos con que ese TODAS en el movimiento feminista también incluya a las putas algún día.

 

Facebook: Colectivo de Prostitutas de Sevilla

Twitter: @ProstitutasSev

e-mail: Colectivo.prosev@gmail.com

Es legal vender sexo en Amsterdam, pero no esperes los mismos derechos que los demás trabajadores

 

La famosa ciudad holandesa permisiva está reprimiendo la prostitución, reubicando a las trabajadoras sexuales y discriminando a aquellas personas que trabajan en la industria.

 

Por GENEVA ABDUL

19 de febrero de 2019

https://foreignpolicy.com/2019/02/19/its-legal-to-sell-sex-in-amsterdam-but-dont-expect-the-same-rights-as-other-self-employed-workers- Países Bajos-legal-prostitución-trabajadoras del sexo /

 


Una prostituta espera a los clientes detrás de su ventana en el barrio rojo de Ámsterdam el 8 de diciembre de 2008. (ANOEK DE GROOT / AFP / GETTY IMAGES)

 

AMSTERDAM— Durante décadas, el barrio rojo de Ámsterdam ha atraído a millones de turistas, trabajadoras sexuales y propietarios de negocios. Sin embargo, los mal reputados callejones del vecindario De Wallen —llenos de cafeterías y vitrinas con trabajadoras sexuales con poca ropa— pronto podrían enfrentar una transformación a medida que los funcionarios del gobierno local se esfuerzan por implementar una nueva política, con el objetivo de aumentar el número de permisos de trabajo sexual más allá de De Wallen en un intento por brindar oportunidades a las trabajadoras sexuales en otra parte.

Desde la legalización de la prostitución en 2000, los Países Bajos han estado cada vez más alerta en la lucha contra la trata de personas y otras formas de actividad delictiva. Pero los críticos dicen que el gobierno actual no ha logrado demostrar el vínculo entre el comercio sexual y el aumento de la delincuencia. En 2009, un conjunto de medidas destinadas a preservar el barrio central de De Wallen en Ámsterdam y frenar las tasas de delincuencia dieron como resultado el Proyecto 1012: un plan de desarrollo urbano de una década de evolución que lleva el nombre del código postal del área. El proyecto limitó notablemente el trabajo sexual a dos calles: Oude Nieuwstraat y Oudezijds Achterburgwal. Esto cerró muchas cafeterías y 112 vitrinas de trabajadoras sexuales, lo que resultó en una especie de gentrificación del comercio sexual, empujando a muchas trabajadoras sexuales hacia el trabajo ilegal o al extranjero, a Bruselas.

Aunque los Países Bajos han sido un líder mundial en la despenalización del trabajo sexual, el estigma que rodea a la profesión continúa.

Aunque los Países Bajos han sido un líder mundial en la despenalización del trabajo sexual, el estigma que rodea a la profesión continúa. A medida que el proyecto de revitalización del vecindario empujó a las trabajadoras sexuales más lejos, a menudo ya no interesa a muchas trabajadoras independientes registrarse bajo la Ordenanza Municipal de Ámsterdam, tal como lo exige la ley para ser considerada legal. Esto se debe a que las trabajadoras sexuales a menudo enfrentan preocupaciones de seguridad, temen que su línea de trabajo se haga pública y temen perder sus hogares, sus hijos y otros medios de obtener ingresos.

Para abordar este problema, los miembros del consejo local de la ciudad, Alexander Hammelburg, del partido D66 de centro-izquierda y Femke Roosma del partido GroenLinks (GreenLeft), están considerando implementar una nueva política para aumentar el número de permisos más allá del distrito rojo, en la esperanza de establecer más hoteles anónimos, burdeles, o “cualquier cosa diferente de las ventanas estándar”, equipados con vigilancia externa y botones de emergencia, según Hammelburg. Pero ese enfoque choca con lo que muchas trabajadoras sexuales exigen cada vez más: la capacidad de citar clientes en internet y trabajar desde casa.

Para muchas trabajadoras sexuales que han construido una comunidad en el área y para quienes los turistas son clientes, los cambios potenciales son vistos como un intento de compensar los cierres de ventanas, en lugar de una adaptación a la industria sexual moderna en la era digital y un esfuerzo para otorgarles derechos similares a los que disfrutan otros trabajadores independientes.

A medida que el plan de desarrollo llegó a su fin este año, el abismo entre las trabajadoras sexuales de Ámsterdam y el ayuntamiento se ha ampliado. “El trabajo sexual se amalgama constantemente con la trata de personas”, dijo Velvet December, coordinadora de defensa de Proud, una organización dirigida por trabajadoras sexuales con sede en Ámsterdam. “Esto, y la dicotomía que se le atribuye a las categorías de trabajadoras sexuales, —la “prostituta feliz” y la ” pobre víctima”, no dejan espacio para las realidades que enfrentamos y para abordar los problemas que vemos”, agregó.

December, que trabaja para De Stoute Vrouw (La mujer traviesa), la única agencia de escorts lesbianas en el país, se hace eco de las preocupaciones que han afectado a la industria del trabajo sexual. Las trabajadoras sexuales son vistas principalmente como objetos de deseo o causa de actividad delictiva, y se culpa a la industria por sexualizar a las mujeres con fines de lucro, pero en realidad sus llamamientos para el cambio no son diferentes de los de las trabajadoras no sexuales. Solo quieren un derecho a la autonomía económica y moral.

Aunque a menudo se elogia a los Países Bajos por integrar a la industria del sexo en su mercado laboral, el trabajo en sí permanece en la periferia de la economía informal.

Aunque a menudo se elogia a los Países Bajos por integrar a la industria del sexo en su mercado laboral, el trabajo en sí permanece en la periferia de la economía informal, lo que December dijo que a menudo se conoce como “criminalización a través de la puerta trasera”. El problema para los gobiernos no es solo tratar de mejorar la vida de las trabajadoras sexuales, sino también garantizar que las necesidades y prioridades de las trabajadoras sexuales se consideren e incluyan en normativas futuras.

Desde que Femke Halsema se convirtió en la primera alcaldesa de Ámsterdam en julio de 2018 —habiendo actuado anteriormente como miembro de la Cámara de Representantes de GroenLinks y como líder parlamentario del partido— Proud ha sido incluida en más discusiones relacionadas con la política de prostitución. Sin embargo, a otras trabajadoras sexuales y dueños de negocios les preocupa que se les culpe por actividades delictivas y se les obligue a irse como consecuencia del turismo excesivo, ya que los concejales de la ciudad han considerado establecer un máximo en el número de personas que entren en el área y restringir o regular los viajes en grupo, en respuesta al aumento registrado en la ciudad de 26 millones a 34 millones de turistas de 2013 a 2017.

En un momento en que los anuncios en línea para el trabajo sexual están tomando cada vez más prioridad sobre trabajar en la calle o alquilar una ventana, y con los cambios en el mercado que permiten que más trabajadoras del sexo trabajen desde su casa —o en espacios privados y anónimos— los legisladores están considerando aumentar el número de permisos más allá del barrio rojo. Pero aún tienen que considerar la posibilidad de permitir que las trabajadoras sexuales reserven clientes en línea, una práctica actualmente prohibida para las trabajadoras sexuales por una Ordenanza General Municipal. “Queremos crear oportunidades adicionales fuera del área turística”, explicó Hammelburg, miembro del consejo de la ciudad, sugiriendo que una transición a la esfera digital no iría más allá de favorecer llevar a los clientes a los escaparates y burdeles permitidos más allá de De Wallen, reduciendo las multitutes de turistas en la zona.

LA REGLAMENTACIÓN DE LA PROSTITUCIÓN EN LOS AYUNTAMIENTOS: UNA TÉCNICA DE FICTICIA SEGURIDAD CIUDADANA

 

 

Revista Crítica Penal y Poder

2018, nº 15

Noviembre (pp.71-89)

Observatorio del Sistema Penal y los Derechos Humanos

Universidad de Barcelona

 

 

Encarna Bodelón González

Universidad Autónoma de Barcelona

Paula Arce Becerra

Universidad Autónoma de Barcelona

 

RESUMEN

Las nuevas regulaciones sobre la prostitución que han realizado las ordenanzas municipales, desde hace unos diez años, han configurado ciertas prácticas de trabajo sexual como un problema de seguridad ciudadana, en el contexto de un falso discurso sobre el civismo y la explotación sexual. Todo esto se ha agravado con la aprobación de la nueva ley de seguridad ciudadana1 que abona un nuevo espacio de sanción administrativa para ciertos tipos de prostitución. El artículo analiza de qué manera se están limitando y vulnerando los derechos fundamentales en el ámbito local partiendo de un análisis sobre las implicaciones de género. Concretamente, se estudiará de qué manera están regulando, limitando y/o vulnerándose derechos fundamentales en el caso de las personas que ejercen la prostitución en la ciudad de Barcelona. Los resultados1 que se presentan en este artículo son fruto del proyecto “El desarrollo de los derechos fundamentales en las ordenanzas municipales: límites y vulneraciones de derechos desde la perspectiva de género” (DER2014-58553-R) en el marco del Programa Estatal de Investigación, Desarrollo e Innovación Orientada a los Retos de la Sociedad, Convocatoria 2014, Modalidad 1: «Proyectos De I+D+I» del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad del Gobierno de España.

 

Descargar el informe completo en formato PDF aquí:

http://www.feministas.org/IMG/pdf/1_la_reglamentacion_de_la_prostitucion_en_los_ayuntamientos__encarna_bodelon.pdf

El PSOE de Sevilla frente al trabajo sexual: “salvar” a las mujeres pero sin las mujeres

 

  • “No es coherente hablar de protección de las mujeres privando de derechos fundamentales a las trabajadoras del sexo”

 

Área de Trabajo Sexual de APDHA

29 de enero de 2019

https://www.eldiario.es/andalucia/APDHA/PSOE-Sevilla-frente-trabajo-mujeres_6_862373773.html

 

 

Cualquier política pública que pretenda abordar la prostitución debe cumplir un mínimo de respeto por los derechos de las personas que la ejercen, máxime cuando estas políticas tienen en la protección y defensa de la libertad de las mujeres su principal motivación. La igualdad y la lucha contra la violencia de género no puede ser un mero ornamento dentro de estas políticas, exige coherencia, responsabilidad y verdadero compromiso respecto a la realidad de todas las mujeres.

En este sentido, nos hemos ido acostumbrando a políticas irresponsables, que dicen legislar para las prostitutas y su seguridad, pero posteriormente son incapaces, y no les conviene, evaluar las consecuencias reales que este espíritu de salvaguardia de la integridad de las mujeres tiene sobre sus vidas reales: una mayor exclusión, precariedad, inseguridad y pérdida de autonomía. Un ejemplo de esta falta de responsabilidad y coherencia lo podemos tomar de las políticas que el PSOE está desarrollando en la ciudad de Sevilla.

El partido socialista ha expresado, en muchas ocasiones, su postura manifiestamente abolicionista sobre la prostitución. El 30 de noviembrepresentó una moción en el ayuntamiento de Sevilla que así lo reiteraba, y lo articula a través de políticas públicas sustentadas bajo este marco ideológico. Pero no solo hablamos de ideología, hablamos de una constante contradicción y falta de responsabilidad.

En primer lugar, nos sorprende este férreo convencimiento abolicionista del PSOE,  especialmente cuando desde los años 80 ha ido regulando la prostitución ejercida a través de terceros con medidas que han venido a “proteger” y delimitar el ejercicio de ésta por la regulación del “alterne”. Con ello, las wiskerías, que años más tarde pasaron a denominarse clubes de alterne, quedaron como único espacio en el que terceras personas se pueden lucrar con el negocio de la prostitución sin responsabilidad en materia de derechos laborales hacia las personas que trabajan allí. La única obligación impuesta a estos clubes, respecto a las trabajadoras, es la de poseer licencias de hotel adecuado al pago del hospedaje que realizan ellas mismas. Pero ni siquiera esta obligación mínima se cumple en Sevilla, y este hecho lo conoce el mismo Ayuntamiento, a través de una lista que la APDHA le entregó y en la que tan sólo un club del municipio consta como cumplidor de este requerimiento.

El PSOE en Andalucía instó al Gobierno de España para que anulara la constitución del Sindicato OTRAS, organización que pretende ser un medio legítimo a través del cual las trabajadoras sexuales puedan exigir derechos y protegerse de las injusticias que se desprenden de esta desigualdad estructural entre las trabajadoras y el empresariado. Todo ello, cuando fue el propio partido socialista el que permitió en el 2004 la creación de la asociación Nacional de Empresarios Mesalina (ASNEM).

El PSOE en Andalucía quiere asumir e instar a las administraciones públicas del Estado español el compromiso de desarrollar medidas centradas en la formación y la inclusión laboral que favorezcan a las mujeres que se encuentran ejerciendo la prostitución, así como proporcionarles atención y apoyo jurídico, social y sanitario. Propósito que, si volvemos de nuevo a la realidad de las políticas que este mismo partido está desarrollando en la ciudad de Sevilla, no podemos más que interpretar como una política basada en declaraciones paternalistas y de falsa caridad.

Finalizado el periodo de desarrollo del Primer Plan contra la Prostitución de Sevilla (elaborado e implementado por el partido socialista), no se ha realizado siquiera una evaluación pública del mismo, a pesar de contar para ello con una inyección presupuestaria. Sin embargo, sabemos a través de la respuesta de la delegada de igualdad, Myriam Díaz Rodríguez, a la pregunta realizada en Pleno del grupo político de Participa Sevilla, que el propio Gobierno local reconoce que

 los programas de atención han sido insuficientes y no se ha facilitado el acceso de las mujeres a los recursos, debido a diferentes cuestiones relacionadas con la situación administrativa irregular de las mujeres, la imposibilidad de gestionar la asistencia sanitaria o el empadronamiento, la no adecuación de recursos a las necesidades de las mujeres, la no adaptación de los horarios de los servicios de atención municipales a la situación y características de las mujeres en prostitución…”.

Además, como colofón de la incoherencia y desfachatez, la misma consejera alababa la actuación de la policía, aunque reconocía que el hostigamiento en la calle ha recaído sobre las trabajadoras migrantes y las ha obligado a trabajar para terceros, intentando solucionar esta cuestión ofreciendo una mayor formación al cuerpo de policía.

Desde la APDHA manifestamos que el PSOE continúa enarbolando la lucha por instaurar las políticas abolicionistas sin coherencia ni un mínimo de responsabilidad, porque no es coherente hablar de protección de las mujeres privando de derechos fundamentales a las trabajadoras del sexo. Hacia la igualdad se camina aplicando leyes que favorezcan la autonomía y los derechos; no por la miseria moral de discursos ideológicos irresponsables.

 

Verónika Arauzo: “Hay suficientes pruebas fotográficas de políticos en tacones mamando pollas como para que no cierren los clubs de alto standing”

 

Antes de empezar la charla que haría levantarse a todo el público para gritar ‘Putas con derechos’ en el Centro de Historias, pudimos hablar con Conxa Borrell, secretaria general del Sindicato OTRAS, Verónika Arauzo, del Sindicato Alternativa Intersindical de Barcelona y con MariJose B. Márquez de Prostitutas de Sevilla

 

Por ROCÍO DURÁN HERMOSILLA 

16 de enero de 2019

https://arainfo.org/veronika-arauzo-hay-suficientes-pruebas-fotograficas-de-politicos-en-tacones-mamando-pollas-como-para-que-no-cierren-los-clubs-de-alto-standing-trabajadoras-sexuales/#.XD79K48mR4u.twitter

 

MariJose B. Márquez, Conxa Borrell y Verónika Arauzo. Foto: Pablo Ibáñez.

 

En diciembre Zaragoza recibió la visita de tres activistas por los derechos de las trabajadoras sexuales y aprovechamos para hacerles una pequeña entrevista sobre las condiciones del trabajo sexual, la necesidad de autorganizarse para hablar con voz propia y qué ocurre en las esferas públicas y privadas.

Primera pregunta para no iniciadas en el feminismo, ¿qué es el trabajo sexual y por qué le llamamos así?

Conxa Borrel: Es trabajo sexual porque es trabajo, es decir, el trabajo sexual abarca muchísimos sectores, del cine porno a las masajistas con final feliz a bailadoras de pole dance hasta la prostitución porque abarca un montón de trabajos y no tiene que ser únicamente la prostitución.

MariJose B. Márquez: Cualquier trabajo que esté relacionado con el sexo.

Verónika Arauzo: Creo que utilizamos el concepto de trabajo sexual porque se ha prostituido tanto el concepto de prostituta… Realmente es la definición académica de la RAE de aquella persona que a cambio de una economía o un especia realiza un acto sexual como intercambio. Esta ya tan sumamente prostituido que hemos decidido adoptar un modo de expresión con el que podamos construir nuestra reivindicaciones desde un concepto social comprendido como un trabajo.

Verónika Arauzo. Foto: Pablo Ibáñez.

Cada una pertenece a una forma distinta de autorganización pero todas buscan luchar por vuestros derechos, ¿qué os hizo posicionaros políticamente? ¿Por qué elegisteis autorganizaros?

MariJose: Nosotras empezamos a organizarnos hace un año o así en un encuentro de tres extrabajadoras sexuales y voy a decir exprostitutas porque cuando nosotras ejercíamos la prostitución no lo veíamos como un trabajo, nosotras nos hemos concienciado, en mi caso después de ejercer la prostitución y entonces sí lo considero un trabajo sexual.

Nosotras nos organizamos con la violencia institucional que sufrimos a través de las ordenanzas municipales y el Plan Contra la Prostitución impuesto por el Ayuntamiento de Sevilla que además es un plan pionero a nivel estatal que ha sido llevado a muchas ciudades como ahora que quiere ser llevado a Madrid.

Nos hemos organizado para utilizar las herramientas que los espacios políticos, sociales, sindicales y feministas deberían haber puesto a nuestro servicio y en 40 años no lo han hecho. Lo que han hecho han sido medidas para regularizar y dar derechos a la patronal mientras que a nosotras nos deniegan los derechos. Todo el mundo tiene derecho a tener derechos y las putas tenemos derecho a tener derechos.

Conxa: Yo creo que hay un momento que te hierve la sangre cuando ves que todo el mundo tiene derechos menos tú que eres la trabajadora, cuando la gente tiene derecho a hablar de ti, sobre lo que tú sientes, hablar sobre tu trabajo, hablar sobre tus clientes menos tú es cuando dices hasta aquí podíamos haber llegado.

Yo soy un sujeto con poder político y quiero decir lo que a mí me concierne, quiero pedir los derechos que a mí me pertocan que son ni más ni menos los mismos que tiene el sector abolicionista pero con unos sueldos absolutamente inimaginables porque no podemos tener un contrato, no podemos caer enfermas sin poder cobrar nada, además cuando trabajas para un tercero, en un local o estás en un piso el día que no trabajas si estás ahí cuatro horas como si estás ocho como si estás doce ese día te vas sin haber cobrado nada.

MariJose: Además que pagas unos peajes si te quedas allí.

Conxa: Entonces todos estos derechos son los que queremos, exactamente los mismos que tiene otro trabajador español en este país. No creo que estemos pidiendo nada absolutamente revolucionario, a lo mejor en el siglo XIX sí era revolucionario pero en pleno siglo XXI pues nos parece un poco de cajón de sastre, que quieran seguir manteniendo a las trabajadoras sexuales calladitas, amarraditas y que sigan ellas hablando lo que a nosotras nos pasa y lo que a nosotras nos importa.

Veronika: Desde la perspectiva que nos prima a nosotras dentro de Alternativa Intersindicalqueremos replantear esto de los derechos. Consideramos que tenemos que darle una vuelta de tuerca, estamos muy conscientes de la realidad actual y creo que vivimos en una época donde se ha utilizado la excusa de la globalización para marcar una crisis internacional y tumbar derechos sociales, laborales y libertades en los cuales hay que darles mucha vuelta cómo queremos esos derechos.

¿Por qué nos hemos sindicalizado?¿Por qué hemos hecho asociaciones? Porque llevamos mucho tiempo donde son otras personas no trabajadoras sexuales quien llevan nuestra voz y en este aspecto estoy diciendo asociaciones proderechos, que muchas han hecho una gran labor y es de reconocer pero que a la hora de transmitir nuestro mensaje lo adulcoran o lo cambian un poco y creo que necesitamos ser nosotras mismas quienes con el apoyo de otras entidades que llevan a cabo una lucha social pero que seamos nosotras en primera persona quien transmitamos nuestras reivindicaciones.

MariJose: Y que nosotras nos estamos organizando para crear herramientas para las compañeras no politizadas. Que estamos para las que les dicen víctimas, probrecitas, las prostituidas y que las medidas de regulación de la prostitución con beneficio a la patronal, no a nosotras, lo que han hecho es dejarnos sin ninguna herramienta. Nosotras lo que estamos haciendo es crear herramientas como ha hecho el sindicato y la sección sindical para que nuestras compañeras que se puedan defender dentro de las leyes no escritas de los clubes que son un abuso permitido por quien da las licencias y quien da las licencias son el PP, Izquierda Unida y el PSOE. Que son los que han estado gobernando.

Conxa Borrell y Verónika Arauzo. Foto: Pablo Ibáñez.

Se habla mucho de la patronal del sexo, del proxenetismo, incluso hay quien que ha tachado al Sindicato OTRAS que pretende luchar por los derechos laborales de estas trabajadoras de proxenetismo, pero para vosotras, ¿quién es la patronal?

MariJose: Quien se ha llevado el Producto Interior Bruto de las mujeres ejerciendo la prostitución en los clubs, de nosotras (los colectivos y sindicatos) no les generamos Producto Interior Bruto no más del que vamos comprando y todo eso pero nuestras compañeras se lo generan en los clubs y hasta el 2011 por exigencia de la Unión Europea no fue incluido en el PIB. Al año siguiente de ser incluido en el PIB que fue incluido con la prostitución, la droga y las armas aumentó en 23.000 millones. Cuando antes no se metía, ¿quién se llevaba por ejemplo lo de los clubs? ¿Los ayuntamientos que daban las licencias o quién es el que se lleva los dinero de ahí? En total es que los dineros no van luego para los presupuestos sino que van para los bolsillos de unas y otras.

Veronika: Yo creo que hay un grandísimo error, aquí patronal no existe, aquí existen unas circunstancias orquestadas por el gobierno que es para sacar usufructo a las circunstancias como ha comentado la compañera de Sevilla de locales, a través de prohibirnos ejercer libremente en espacios públicos, obligándonos a entrar en estos tipos de locales. El concepto que se tiene de patronal que sería esa entidad que defiende la industria aquí no existe porque mostrarse públicamente como patronal significa mostrarse como un proxeneta, tal y como está tipificada la ley. No tenemos una patronal, lo que tenemos es una lucha de nuestros derechos que tenemos todas en este lado de diferentes marcos y de diferentes modos de ver con un mismo prisma, con una misma focalización en la cual nuestra finalidad es que se nos reconozca porque ya este sistema español es reglamentarista.

Conxa: Está claro que cuando se crea un sindicato es porque hay una patronal con la que poder negociar, hay una gente que sí está teniendo trabajadoras a las que está explotando laboralmente y a las que no está cubriendo socialmente por lo tanto esa es la gente con la que los sindicatos y las secciones sindicales tenemos que tratar, sí o sí. No nos va a quedar remedio, más pronto que tarde, que sentarnos con esa gente y decirles, chicos esto es lo que hay. Queremos contratos para las mujeres que están trabajando para vosotros porque eso es lo que están haciendo.

Cuando tú estás dejando el 50% en una casa en cada servicio evidentemente esa persona está ejerciendo de empresario. Por lo tanto lo que queremos es que den de alta a las trabajadoras en la seguridad social y que paguen los impuestos que paga cualquier otro empresario. El proxenetismo está muy bien tipificado en el Código Penal y es otra historia pero realmente las mujeres que están trabajando para empresarios queremos que esos empresarios pasen por el mismo filtro que cualquier otro y que las mujeres que están trabajando en la industria del sexo de pago puedan tener los mismos derechos que cualquier otra mujer.

MariJose: El falso autónomo…. Yo me lleva viviendo 10 años trabajando en un club y entonces falso autónomo no vale, porque con el falso autónomo siguen enriqueciéndose ellos. Porque qué pasa con esas compañeras, porque alternativas para esas compañeras no hay. Ahora están todos con el proyecto este de ley con que van a cerrar los clubs y yo la verdad que estoy muy nerviosa con el tema ese porque lo van a hacer, se van a poner a mandar redadas. Mientras que la gente lo que ve es protección a las mujeres del proxenetismo lo que se está viviendo ahí son deportaciones y al día siguiente o los tres días se vuelve a abrir el club.

Veronika: Si se aprueba este tipo de ley que dudo con el auge de la extrema derecha que ha hecho un pequeño parón en este proyecto, si se aprueba no se va a atacar a toda la industria. Las altas esferas de clubs de alterne, las altas agencias no van a ser tocadas. Atacados van a ser los clubs de gente proletariada, de gente de calle. Van a ser las compañeras de calle las que van a ser atacadas, una vez más se va a atacar al proletariado mientras el alto standing va a quedar completamente olvidado sin ningún problema porque te aseguro que tienen suficientes pruebas fotográficas de políticos en tacones mamando pollas como para que no les cierren el club. 


MariJose B. Márquez. Foto: Pablo Ibáñez.

 

16 enero, 2019

AUTOR/AUTORA

ROCÍO DURÁN HERMOSILLA Redactora y realizadora. Integrante del Consello d’AraInfo. @Rocio_Duran_

 

Intervención de Marijose B. Márquez (Colectivo de Prostitutas de Sevilla) en “Derechos y autoorganización de las Trabajadoras Sexuales”

 

 

 

Intervención de Marijose B. Márquez (Colectivo de Prostitutas de Sevilla) en la charla titulada “Derechos y autoorganización de las Trabajadoras Sexuales”, celebrada en el Centro de Historias de Zaragoza el día 12 de diciembre de 2018. Participaron asimismo las trabajadoras sexuales Verónika Arauzo (USTS-IAC) y Conxa Borrell (OTRAS), actuando como moderadora la periodista Rocío Durán.

 

 

Puede verse la charla completa aquí:

 

Entrevista a “Putas Libertarias del Raval”

 

 

Diciembre de 2018

https://www.todoporhacer.org/putas-libertarias/

 

El colectivo Putas Libertarias de Barcelona se ha desmarcado del clima punitivista imperante poniendo de relieve la necesidad de derogar la Ordenanza de Civismo y denunciar la exclusión a la que la marca Barcelona condena a la capital catalana. Insisten en que las trabajadoras sexuales comparten gran parte de las reivindicaciones vecinales que azotan al barrio, apuestan por la convivencia y señalan el nuevo marco legal como promotor de intolerancia, persecución y criminalización del espacio público.

¿Por qué “libertarias”? A qué hace referencia ese apelativo dentro de la lucha por los derechos de las trabajadoras sexuales? ¿Qué modelo de organización y toma de decisiones tiene el colectivo?

A modo de reclamar nuestro espacio en los movimientos libertarios. Porque hay una parte que nos ve como “lumpen” y se niega a reconocer que somos clase obrera.

Nosotras formamos parte de la Campaña Putas Indignadas que nace desde la perspectiva del 15M. Ante la creación de la Ordenanza Cívica, la presión institucional, policial y social nos vemos obligadas a dar la cara, rompiendo con el estigma de PUTA.

Nuestra organización es asamblearia horizontal, hay representantes a nivel político, jurídico, social. No tenemos presidenta ni secretarias generales…

¿Cuáles son vuestros objetivos a corto plazo y quienes son vuestras aliadas potenciales y reales a día de hoy?

Nuestros objetivos son políticos, laborales, sociales. Venimos realizando esto desde hace 6 años, dando la cara y participando en diferentes proyectos, a nivel académico, de pedagogía social y exigimos garantías igual que la mayoría de las ciudadanas.

Logramos tener una Consellera en la CUP: la trabajadora sexual Paula Ezkerra.[…] A lo largo estos 12 años de Ordenanza Cívica hemos tenido diferentes escenarios. Fue creada por la bendita izquierda, que sólo busca crear Marca Barcelona y al principio, a modo “higienista”, buscaba sacar de las calles la realidad que a algunas molesta, la brecha social esa que el sistema capitalista trata de ocultar, perseguir, criminalizando a los diferentes colectivos que utilizan la vía pública a modo de supervivencia con economía de precariedad.

Luego, con el gobierno de Xavier Trias, se endurece con una violencia policial extrema. Fuimos desahuciadas, expulsadas de nuestros hogares y espacios, algunos a modo de ocupación con clientes. Ya que antes de la aplicación de la Ordenanza, fueron cerrados los inmuebles alegando la no renovación de licencia para dicha actividad. Pero no contaron con nuestra capacidad de adaptación y autogestión, y logramos construir una estrategia de resistencia para evitar la expulsión de nuestro barrio y en definitiva la defensa de nuestra zona laboral.

Pero era evidente que tratarían de ejercer más presión a nuestro colectivo, al que de pronto comienzan a exigir licencia de actividad, la cual no existe, porque a la prostitución no se le reconoce el status de actividad laboral.
Aun así se aplica y se multa, comienza el contencioso administrativo el cual obliga al precinto de la vivienda en preventiva, hasta el momento del juicio, que siempre daba la razón a la institución, dejando fuera y con multas de 30.000 a 40.000 euros a la persona titular del contrato de alquiler y de hasta 90.000 euros a la propietaria por ejercer su derecho a alquilar.

Hasta que llega la política del cambio. Es verdad que teníamos la esperanza de conseguir derogar la Ordenanza, pero lamentablemente no fue así, tampoco se logró cambiar el plan de usos que el gobierno de CIU vendió a los diferentes lobbys, terrazas, bares, en el que, para ocupar el espacio público, debía ser pagando […] Ahí es cuando la Marca Barcelona se convierte en el “parque turístico”, donde la gentrificación golpea con fuerza a la comunidad vecinal, que de la noche a la mañana se encuentra fuera de su hábitat natural, aquel que le daba seguridad y le permitía convivir con otras culturas, con otras realidades, las cuales dan una gran oportunidad de crear y tejer redes de solidaridad y respeto.

Nuestra conclusión, a modo de resumen, es que Xavier Trias está en la oposición y nosotras seguimos en Robadors.

¿Cuáles son los problemas cotidianos hoy por hoy en el marco barcelonés para las trabajadoras sexuales? ¿Cómo abordáis como colectivo esos problemas y qué conflictos encontráis en el camino?

El grave problema es la falta de la posibilidad de hacer política dentro del contexto, el reconocimiento de que somos un sujeto político. Más allá del debate de prostitución “sí” o “no”, formamos parte de la sociedad y como tal exigimos garantías y derechos humanos. No podemos ser discriminadas por la actividad laboral, porque dentro del sistema capitalista todas estamos obligadas a trabajar, para tener un techo y un plato de comida, porque ninguna institución ni el sistema te protegerá para cubrir las necesidades básicas.

Sí que se aplica a nuestro colectivo una censura de ética moralista e hipócrita, da igual a qué actividad nos dediquemos, siempre utilizamos nuestro cuerpo y quien crea lo contrario niega la evidencia. Luego está la otra parte: “ninguna mujer nace para Puta”. Pero tampoco para ser víctima de la violencia institucional, jurídica, laboral o social.

Tenemos una brecha salarial de más del 30%, trabajamos gratis a partir del 31 de octubre, pero parece que no importa, tenemos datos que así lo reflejan, pero no nos rebelamos. Ahora bien, si decidimos ejercer prostitución ahí todo el mundo se alborota, comienza la auténtica caza de brujas, la inquisición renace con más fuerza, gritos: “abolición, abolición, no saben lo que hacen, debemos salvarlas de su locura, están alineadas con el patriarcado, con los proxenetas, con los lobbys de la industria del sexo, con los puteros, son violadas, son las culpables de alimentar las violencias machistas, son cómplices de La Manada…” Hacemos apología del porno, obligamos a nuestra sociedad a meterse en internet para recibir educación sexual, ya que ni en el colegio ni en los hogares se habla de ello por ser tabú…

Bendita ignorancia, siempre hemos sido las mujeres las que hemos cargado con todas las culpas de lo horrible de nuestra sociedad, desde que Eva comió la manzana, hasta este siglo XXI, en que se nos prohíbe ser adultas, reconocer nuestras capacidades y nuestro empoderamiento para vivir como nos dé la gana, una única vida… solo una oportunidad… y debemos vivirla obedientes, calladas…

La nueva regulación tiene su origen en la normativa implantada en Barcelona, en 2005. A principios de otoño, en Madrid, el PSOE anunciaba también una propuesta de ordenanza municipal. ¿Qué consecuencias tendrán, en vuestra experiencia, estas medidas sobre vuestra seguridad, vuestras condiciones laborales y vuestra capacidad de autodefensa?

Nefastas porque se nos obliga a la clandestinidad, se criminaliza, se ejerce más violencia institucional, dando barra libre a que cualquiera tenga poder sobre nosotras. Somos excluidas de las garantías y derechos constitucionales, ya que la prostitución es alegal.

Hace unos meses, la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, anunciaba que estudiaría cómo revertir el visto bueno de su departamento a la constitución de “Otras”. En la misma línea que otros colectivos que se han fundado recientemente en el Estado como pueden ser el de lateros o el de manteros o las Kellys, este sindicato nace para promover el reconocimiento de derechos, la auto-organización de las trabajadoras sexuales, la lucha contra el estigma y la precariedad. ¿Os parece que tiene sentido la lucha sindical en el seno de un movimiento como el vuestro?

Nosotras formamos parte de la Sección sindical de Trabajadoras y Trabajadores Sexuales de la Intersindical Alternativa de Catalunya que se firmó el 30 de mayo de 2018 y se presenta de forma pública el 23 de julio de 2018 y es la primera a nivel estatal.

Nace con visión de que en cada autonomía, las trabajadoras sexuales se organicen en los diferentes sindicatos y así poder llevar al plano político nuestras reivindicaciones.

Tenemos que ser capaces de utilizar todas las herramientas a nuestro alcance, si queremos conseguir derechos laborales, jurídicos y sociales. Para dejar de ser utilizadas como víctimas, y que se reconozca nuestro estatus de clase obrera.

Uno de los clásicos argumentos abolicionistas y que justifica, en el papel, la actual regulación municipal de Barcelona es la existencia del negocio de la trata. Lo cierto es que las cifras del Ministerio, asociaciones, entidades y colectivos sobre este tipo de violencias bailan y las políticas públicas de protección fallan. ¿Cuál es la mejor estrategia y qué intervenciones son más efectivas desde vuestro punto de vista, a la hora de identificar, prevenir y combatir situaciones de trata?

Es evidente que la utilización de las víctimas siempre es a modo de legitimar cualquier argumento, dando así morbo, sufrimiento, carnaza para la opinión pública. Dejando desamparadas a las auténticas víctimas.
Existe un código penal que lo recoge, la pregunta es ¿por qué no se aplica?…
Sin embargo pretenden que las propias trabajadoras sexuales hagan esa labor que ni el Estado como tal es capaz de solucionar.

Hay una ley de extranjería que es la verdadera culpable de que esta realidad actúe con impunidad. Toda Europa se alimenta de la trata, pero no sólo con fines de explotación sexual, también en todos los ámbitos laborales, es la mano de obra de la economía sumergida, pero nadie habla de ello. Las auténticas víctimas no son reconocidas como tales si no denuncian, con lo que conlleva esa responsabilidad, solas ante el peligro de enfrentarse a las mafias.

Siempre les persigue el estigma de PUTA, tendrán esa marca porque la sociedad no dejará de recordarles que cometieron un grave error por poner precio a su sexualidad, porque “lo lógico” es que se dé gratis, por amor… nuestros coños llevan dentro los rosarios del las diferentes religiones.

Decía Georgina Orellano, -Puta, sindicalista y feminista- que“la gran batalla (es) […] interpelar al feminismo que no nos reconoce como un sujeto de derechos para que se comprenda que, más allá de que cada una pueda tener una posición sobre la prostitución, abolicionista o a favor del reconocimiento de derechos, lo importante es que el sujeto debe decidir por sí mismo”. ¿Creéis que hay algún punto de encuentro entre estas argumentaciones polarizadas que pueda revertir en una barricada común contra la violencia machista institucionalizada dentro del mundo laboral que atañe a vuestro trabajo?

Compartimos los argumentos de nuestra compañera Georgina, en estos momentos donde vivimos la globalización, reconocemos que las voces de las trabajadoras sexuales son más fuertes y se atreven a romper con el estigma de PUTA, pasamos directamente a la acción, exigimos ser protagonistas de la lucha, también dentro del movimiento feminista, donde las minorías comienzan a exigir espacios. Sólo avanzaremos cuando exista la verdadera solidaridad. Que las mujeres dejen de mirarse con desconfianza y comprendan que juntas somos capaces de romper con el sistema patriarcal capitalista.

Desde algunas posturas también antiautoritarias y feministas se plantea la controversia de que el cliente se atribuya el derecho a disfrutar del cuerpo de las mujeres como consecuencia y a su vez, reforzando el dominio patriarcal y, que “alquilarlo” coloque a las mujeres como género en una situación de inferioridad como para establecer un contrato en términos de igualdad pese a que éste sea voluntario y la relación cliente-puta, no sea violenta ni agresiva. A esto se suma la cuestión de que, salvo en experiencias concretas, el imaginario más extendido sobre el tipo de cliente clásico sea el de un perfil más bien machista y homófobo. ¿Qué opinión os merece esto? ¿Cuál es vuestra experiencia general en el trato con los clientes?

Lamentablemente las mujeres en general estamos en una posición inferior, a veces somos conscientes y otras no. Cuando manifiestan que la relación de puta-cliente no es igual que la de las parejas, creemos que dan por hecho esa relación en la que el hombre asume la posición de poder y la mujer de sumisión. Antes de tener una relación sexual, existe un contrato verbal entre dos personas adultas, en la que se desea y espera recibir sexo a cambio de una aportación económica. El cliente expone, la trabajadora sexual acepta o no. Es mucho más simple. El imaginario colectivo da por hecho que tener una relación con personas desconocidas es una aberración. Pero cuántas de nosotras hemos hecho esto, después de tomar unas copas, o de salir de bailar… Puede ser el polvo de nuestra vida o el trauma que tenemos que enterrar, o simplemente nos da la risa cuando se lo contamos a las amigas. Cuando los hombres dicen, vámonos de putas, esto puede herir sensibilidades en muchas personas, pero para nosotras significa TRABAJO. […] todas estamos expuestas a la violencia ya sea institucional, jurídica, social… aunque estés trabajando de cajera en el Mercadona, todas las que trabajamos de cara al público lo estamos.

Podemos ser violentadas verbalmente o ser víctimas de un atraco, o ser acosadas en el entorno familiar, laboral o personal.

 

Putas Liberarias del Raval está en Twitter: @PutasLibRaval

María José Barrera: “La única manera de hacer algo por las putas es contando con las putas”

Si hay un debate capaz de polarizar el movimiento feminista ese es el de la prostitución. Una búsqueda rápida en Google nos arroja un sinfín de cifras, citas, testimonios y teorías que van desde la trinchera argumentativa abolicionista hasta la regulacionista.

 

María José Barrera (izqda.) en una manifestación en Sevilla LARA SANTAELLA

 

EMILIA GARCÍA MORALES

20 de diciembre de 2018

https://www.elsaltodiario.com/feminismos/entrevista-maria-jose-barrera-colectivo-prostitutas-sevilla-regulacionismo

 

Parece difícil entender por qué en este periodo de luchas feministas algunas querrían apostar por el reconocimiento de una actividad que parece situarse en el corazón del patriarcado. Para intentar entenderlo, nos reunimos con Maria José Barrera, exprostituta y activista por los derechos de las trabajadoras sexuales en el Colectivo de Prostitutas de Sevilla. Nos citamos en La Casa Invisible una hora antes de su charla en el festival feminista FemFest celebrado en Málaga. Llega cargada de papeles y me los enseña uno a uno, tratando de mostrarme cómo son las condiciones de vida de las prostitutas y su relación con la institución. Dice que para comprender por qué se organizan es necesario saber cómo es la situación de las putas. Así que durante la siguiente hora, la escuchamos.

Se cuestiona mucho la motivación de la creación de los colectivos y sindicatos de trabajadoras sexuales ¿Cuáles son los motivos que os llevaron a vosotras a organizaros?
Yo he luchado por los derechos de las prostitutas durante 15 años y, en todo este tiempo, la situación de mis compañeras no ha cambiado. Te voy a contar la realidad en la que nosotras vivimos para que luego entiendas por qué nos organizamos. Si la gente no conoce nuestra situación y lo que nos ha llevado a tenernos que organizar, no saben el sentido que tiene que lo hagamos.

Durante estos 40 años de democracia los movimientos sociales, políticos, sindicales y feministas han tenido las herramientas suficientes para darnos alternativas laborales pero no lo han hecho

Ahora mismo, lo único que se está haciendo en este debate es usar como arma arrojadiza, en contra de nuestra lucha, a las compañeras víctimas de trata para fines de explotación sexual y a las compañeras que quieren dejar de ejercer la prostitución. Durante estos 40 años de democracia los movimientos sociales, políticos, sindicales y feministas han tenido las herramientas suficientes para darnos alternativas laborales para que muchas mujeres dejaran de ejercer la prostitución y para mejorar la situación de las que lo hacían. Pero no lo han hecho. Por eso nos hemos organizado.

Háblanos del juicio contra OTRAS
El 14 de noviembre hubo dos juicios en Madrid. Nos denunció la Plataforma 8 de Marzo de Sevilla. Ese juicio debería haberse realizado en Sevilla, pero claro, como las putas somos terroristas nos mandaron a la Audiencia Nacional. Esto fue porque el gobierno, cuando el sindicato OTRAS le metió ese pedazo de gol, dijo “esto lo vamos a derogar”. Después dijeron que se les había pasado el plazo y lo que hicieron fue echarle la culpa a la funcionaria de turno. Pero no se les había pasado el plazo, lo que ocurría es que no había manera de echar el sindicato para atrás. Entonces lo que han hecho es utilizar a dos entidades potentes para que nos denuncien en la Audiencia Nacional.

¿En qué consiste la denuncia?
En que detrás de las organizaciones de prostitutas están los proxenetas, que no somos nosotras las que nos organizamos y que lo que buscamos es el beneficio para los clubs. Lo que ustedes estáis viendo ahora en las redes sociales las putas lo llevamos aguantando más de 15 años. Yo invito a todo el mundo a que me denuncie y que lo demuestre, porque son ellas las que tienen que presentar pruebas de lo que están diciendo. Estas acusaciones que hacen se las cuentan a las nuevas abolicionistas y todo el mundo va con la misma cantinela pero nadie tiene pruebas. Así que si la Plataforma 8M, que es la autora de la letra de esta canción, no lo ha podido demostrar, las demás que se dejen ya de tararearla. Lo que queremos es hablar de la realidad de las putas y del por qué nos organizamos.

El Colectivo de Prostitutas de Sevilla nos autogestionamos vendiendo camisetas o montando comidas populares. Así nos pagamos las charlas y el desplazamiento. Tan solo hemos recibido una subvención por parte de Participa Sevilla que fueron 500 euros que invertimos en trípticos y en una pancarta. Esa es la pasta que nosotras tenemos.

Si los proxenetas, como dicen ellas, tienen chiringuitos, es gracias a las abolicionistas institucionales no gracias a las putas ni a las organizaciones de las putas. Todas estas señoras: Charo Luque, Celia del Partido Feminista de España y todas estas señoras que llevan siendo abolicionistas más de 20 años según Izquierda Unida, a día de hoy no han presentado ninguna moción contra los clubs. Es más, su partido ha dado licencia para clubs.

Entonces, ¿cómo funciona el proxenetismo? ¿Cómo se da la prostitución en los clubs?
No existe el proxenetismo dentro de los clubs. Hay trata o explotación laboral, pero no proxenetismo. Y te explico por qué. En los clubs no existe proxenetismo porque no se llevan dinero de nuestros servicios. Cuando se regula el alterne, los dueños de los clubes montaron hoteles. Nosotras lo único que pagamos es hospedaje, de manera que somos “clientas” y así ellos no tienen nada que ver con lo que hagamos nosotras. Pero sí tienen que ver, porque tú te vas a la puerta de un club y ves un pedazo de cartelito con un horario. Si no somos trabajadoras ¿por qué tenemos un horario o un uniforme? Esa es la sobrexplotación que nosotras tenemos dentro y no tenemos leyes que nos amparen.

No existe el proxenetismo dentro de los clubs. Hay trata o explotación laboral

Nosotras pagamos un hospedaje por cama, de entre 60 y 120 euros, por lo tanto una habitación puede ser ocupada por dos y tres mujeres. Además se quedan con el 50% de las copas a la que nos invitan los clientes, que pueden costar entre 20-50 euros. La chica se queda con el 50% del dinero de la copa y el empresario con el otro 50%.

Esto es el alterne y está regularizado desde los años 80, que lo hizo Felipe González. El mismo partido político que ahora nos persigue. De hecho, lo que ha pasado en todo este tiempo ha sido que todo lo que se ha hecho en relación a la prostitución es darle poder a los empresarios pero no a nosotras. Los de la asociación ANELA, la Asociación de Empresarios de Alerte, vinculada a España 2000, sí que están dados de alta y registrados desde 2004, bajo el gobierno de Zapatero. Pero ni el gobierno ni las abolicionistas han hecho nada. Todo lo contrario. Se han unido para denunciarnos en plataforma cuando todos ellos son los culpables de convertir a esta panda de cabrones en empresarios.

Háblanos de la trata
Con el tema de la trata hay una distancia brutal entre lo que se cuenta y lo que realmente ocurre. Muchas veces lo que encontramos son situaciones de explotación. Y no sexual, si no laboral.

A veces se refieren a la trata cuando hablan de mujeres inmigrantes indocumentadas. Algunas de estas mujeres aceptaron en su país venir aquí a ejercer la prostitución y sabían que iban a tener que pagar una multa, un pasaje que podía ser más caro. Con lo que ellas no estaban de acuerdo era con las condiciones de explotación en la que nosotras ejercemos la prostitución.

Cuando escuchas en la tele “hay nosecuantas mujeres inmigrantes víctimas de trata en una redada en un club” tú entiendes que somos todas las que estamos en el club. Pero no es así. Cuando viene una redada a las españolas y a las inmigrantes con papeles las apartan y a las que contabilizan son a las inmigrantes sin papeles. Y esas compañeras son a las que deportan. Cuando veis redadas en la tele vosotras creéis que hay protección, pero nosotras vemos la deportación de nuestras compañeras. Si son víctimas de trata, ¿donde está la atención para que esas compañeras puedan denunciar?

En los último 10 años tan solo 25 compañeras han recibido asilo político por ser víctimas de trata

Ahora, también existe la prostitución forzada. Esa es la prostitución por trata. Para eso hay leyes que los persiguen. Una de nuestras principales reivindicaciones es la protección real para las víctimas de trata ya que, en los últimos 10 años, tan solo 25 compañeras han recibido asilo político por ser víctimas de trata. Si estos gobiernos y todos estos movimientos están tan preocupados por las putas, ¿por qué carajo no han hecho nada durante 10 años? Las abolicionistas institucionales que firman leyes por nosotras han guardado silencio.

¿En qué ha mejorado a vuestra situación conformar el colectivo?
Por lo pronto lo que estamos haciendo es levantar la voz, aunque nos apliquen la mordaza. Creo que si esto es así es porque estamos diciendo muchas verdades. Mira, en mayo dimos la primera charla en la Universidad Pablo Olavide e intentaron boicotear el acto para que no pudiéramos hacerlo. Esto nos pasa a menudo ¿Y por qué no quieren que levantemos la voz? Porque contamos todo lo que está pasando dentro y fuera de los clubs y esto no gusta.

Nosotras contamos que nos están explotando. Contamos que sufrimos sobreexplotación económica dentro de los clubs y denunciamos que las redadas están dirigidas a nosotras.

¿En qué consiste la violencia institucional que a menudo denunciáis?
Nosotras denunciamos que lo único que se ha hecho legalmente es perjudicarnos; por ejemplo, con las ordenanzas municipales. En Málaga, hay una ley de convivencia desde el año 2013. En el último estudio del 2016, habían multado a 366 mujeres frente a 34 clientes y digo yo que los polvos los echaran juntos. Si el movimiento feminista, social, sindical y político de Málaga estaba tan preocupado por las putas, en 5 años no lo han demostrado. A nuestras compañeras putas las siguen multando, así que se ven obligadas a irse a trabajar a los clubs.

Denunciamos que las redadas en los clubs están dirigidas a nosotras, porque en teoría los clubes no tienen licencia de hospedaje, pero los horarios de comida sí que son los de los hoteles. Nosotras no deberíamos dormir en estos espacios. Las redadas que se hacen van dirigidas a la mujeres porque se sabe que ahí se duerme y no le dicen nada a los empresarios, sin embargo deportan a las compañeras inmigrantes. El ayuntamiento nos dice que no se puede pernoctar en ningún espacio que no tenga licencia. Nosotras le pedimos al ayuntamiento las licencias de los clubs y nos dijeron que ellos no tienen un listado de licencias porque exceden sus competencias. ¿Cómo que exceden sus competencias? ¡Si tenéis un plan contra la prostitución! No sabéis cuando se dan de alta pero cuando se encienden las lucecitas de colores sí sabéis dónde están, ¿no?

Nunca, a ningún colectivo reprimido le sirve la policía. Pero resulta que a las putas nos están diciendo que denunciemos a la policía. ¿A los que vienen con la placa a follarte por la cara? ¿Al que cobra los sobrecitos por no hacer redadas? ¿Al que utiliza el amor romántico con una compañera prometiéndole que le va a dar los papeles y el oro y el moro para que monte una casa de citas en la cual ese mismo policía está ejerciendo proxenetismo porque se te está llevando 50% de nuestras compañeras?

Si la policía no nos sirve tendremos que organizarnos para denunciar todo esto y eso es lo que estamos haciendo.

¿O sea que el proxenetismo lo está ejerciendo la policía?
No, la policía no. Ciertos policías.

¿Cómo os gustaría que se recogiera la prostitución en la legislación?
Nosotras estamos a favor del reconocimiento de nuestros derechos. No queremos que la patronal gane. Nosotras lo que queremos es que las putas ganen. Los dueños de los clubes quieren que se regule la prostitución como en Alemania y Holanda, que nosotras seamos falsas autónomas y que ellos se lleven todo el beneficio. Pero nosotras no queremos que esto se convierta en un Eurovegas Sexual como está ocurriendo en esos países. Nosotras queremos derechos. Que a mí no me pueda multar un tío porque yo baje tarde a una sala que abre a las cinco de la tarde, porque yo no soy su empleada.

LARA SANTAELLA

 

De los diferentes modelos que hay (prohibicionista, regulacionista, abolicionista…) nosotras estamos más de acuerdo con el modelo proderechos neozelandés, que es progresivo y se va adaptando a las necesidades de las trabajadoras sexuales. Aunque este modelo también tiene un punto negro y es que, por recomendación del sector abolicionista, la ley se aprobó sin contemplar el ejercicio de la prostitución de mujeres inmigrantes sin papeles. Solamente está permitido para mujeres ciudadanas y residentes que tienen papeles de manera que, como siempre, las prostitutas sin papeles ejercen la prostitución sin amparo legal. Aunque me parece que esta situación ha cambiado este año.

¿Qué pasa en España? Que hay un batiburrillo de todo. En la Constitución, en sí, no está prohibida la prostitución pero las ordenanzas municipales hacen que te persigan y, a la vez que ocurre esto, existe una asociación de alterne y miles de clubs. Es una panacea.

Sea cual sea el modelo, lo que hay que tener claro es que en todos los países se ejerce la prostitución, incluido en Suecia. La diferencia es que si a nosotras nos pasa algo allí no podemos ir a ningún sitio a reclamar porque no existimos. No se ha parado con la prostitución porque sigue existiendo la pobreza, la inmigración, el capitalismo. Cuando hay hambre la gente hace lo que le da la gana. Las mujeres no podemos ejercer la prostitución y convertirnos en delincuentes.

Entonces, con respecto a los clubs ¿qué posición tenéis? ¿desearíais que dejaran de existir? 
Nosotras lo primero que tenemos que hacer es salir a la calle y ponernos en contacto con nuestras compañeras. Escuchar qué es lo que nuestras compañeras de club deciden de todo esto.

A mí, personalmente, no me gusta el trabajo asalariado y no me gusta el trabajo en los clubs, preferiría que nos organizáramos en cooperativas. Pero hay muchas compañeras que prefieren trabajar ahí para no tenerse que hacer cargo absolutamente de nada y después poder volverse a su país. Queremos respetar los espacios de trabajos de todas las compañeras.

¿Habéis encontrado algún apoyo sindical?
Pues a ver, el SAT nacional sí apoyó la sección sindical de las compañeras de la IAC, pero aquello fue una negociación de las cúpulas de la IAC de Cataluña y el SAT nacional sin contar con las bases, ni con las mujeres del SAT ni con las putas. Las bases se enteran de esto a raíz del nacimiento de OTRAS y deciden echar marcha atrás. Lo que nosotras hicimos fue difundir las declaraciones de Pepe Caballero a favor de la sección sindical en Cataluña. ¿Qué han hecho? Echar marcha atrás. Hicimos un comunicado en el que nos disculpamos con la CNT y CGT porque en el manifiesto local del 1 de mayo nos apoyaron, pero eso no significa que estos sindicatos nos apoyen a nivel sindical. Lo que pasa es que en esa época éramos una novatas sindicalistas y no sabíamos muy bien cómo funcionaba esto. Así que nos disculpamos con ellos, pero no le pedimos disculpas al SAT, de hecho les dijimos que eran unos falsos porque por un lado estaban apoyando una cosa y, por otro, otra.

Nuestro colectivo es asambleario, así que fuimos a un encuentro con las mujeres del SAT, pero no con la intención de crear sección sindical. Lo único que les pedimos es que nos acompañasen para hacer fuerza cuando tuviéramos constancia de que las redada en los club, porque si no esas compañeras terminan deportadas.

Aquí, en Málaga, solamente venimos en participar en la CNT y aquí. Venimos a crear redes, aunque es difícil porque ningún colectivo feminista está posicionado, ni siquiera CNT. Todo el mundo está debatiendo internamente. Pero lo están haciendo malamente, porque nosotras no estamos buscando la regularización de la prostitución como ellas creen.

¿Y qué hay de los partidos políticos? ¿Teníais alguna exigencia de cara a las elecciones?
Nación Andaluza sí que se puso en contacto con nosotras para las andaluzas. Participa Sevilla ha llevado al pleno del ayuntamiento todas nuestras dudas. Gracias a eso sabemos que el PSOE no tiene control en los clubes o que no habían adjudicado a las compañeras las viviendas que prometieron en el primer plan contra la prostitución. A Podemos Andalucía les presentamos unas reivindicaciones que ignoraron. Tuvimos que hacer una campaña a través de las redes sociales etiquetando a todos sus diputados y preguntándoles si no pensaban llevar ninguna reivindicación de las putas, porque del Partido Feminista de España sí que las recogieron, aunque finalmente la enmienda que estas presentaron no se aprobó. Y menos mal.

En las reivindicaciones que les presentamos no entraba el reconocimiento laboral de la prostitución porque nosotras respetamos los espacios no posicionados. Eso no significa que aquí no se puedan hacer muchas cosas. Por ejemplo la elaboración de un plan andaluz de reconocimiento y atención integral para las víctimas de trata, la elaboración de un plan social realista que de alternativas laborales para quién quiera dejar de ejercer la prostitución. Pedimos llevar a cabo una formación rigurosa para el personal autonómico en materia de prostitución, porque no nos pueden atender bajo la moral de esa persona. Además pedimos la descriminalización de la prostitución en su entorno y quitar las ordenanzas municipales, porque con ellas la policía se ha convertido en la moral de la prostitución.

Actualmente, nada está funcionando y eso lo reconoció la mismísima delegada de Igualdad, Miriam Díaz. Por ejemplo, en Sevilla, dentro del plan para la prostitución se nos iba proporcionar un teléfono gestionado desde la mesa de prostitución compuesta por la policía, entidades de atención y las administraciones. Ese teléfono era para que nosotras no llamáramos al 112 porque cuando llegaba el 112 ya nos habían matado o agredido. Pero ese teléfono nos lo tiene que pasar la policía. Hasta día de hoy, y han pasado 8 años, esto no ha ocurrido. El teléfono está creado, vendido, firmado y hecha la foto, pero no está siendo utilizado por las mujeres. No llega. Y esto pasa con todo

Entonces, las compañeras han decidido auto protegerse ellas y llevan spray de autodefensa. Pero después viene la policía, te hace un cacheo, te pilla el spray y te pone 200 euros de multa. O sea, que no me das atención, tienes un teléfono con el cual dices que me vas a dar protección y es mentira y encima me multas porque yo me quiero defender.

¿Qué le pedís a las mujeres abolicionistas en las instituciones?
No pueden seguir dictando leyes que vulneran los derechos humanos de quienes ejercen la prostitución pro de la utopía de la abolición. Tienen que saber cuál es la realidad en la que nosotras vivimos y trabajamos. Queremos que nos escuchen. La única manera de hacer algo útil para las putas es contando con las putas. Si estas no están en las mesas de prostitución y donde se habla de trata, difícilmente vamos a cambiar nuestra situación. Nosotras no sentimos que tengamos una mano amiga.

Te pongo un ejemplo: El 2 de julio en Sevilla hicimos unas jornadas en las que vino una trabajadora social. En las jornadas apareció una trabajadora sexual y cuando vio lo que nosotras hacíamos y lo que pedíamos se empoderó y decidió contactar con una abogada y con esta trabajadora social para contarles el problema que tenía. Estas mujeres se dan hostias para venir corriendo para atenderla pensando que iban a terminar con una red de trata. Nuestra compañera les dice que ejerce la prostitución libremente pero que quiere saber qué derechos tiene porque la dueña de la casa se quedó con 2500 pavos suyos. Esta chica quería saber si la podía denunciar o si tenía derecho a algo, ya que no quería ir a la policía porque en aquella casa había dos compañeras inmigrantes sin papeles y no quería que las deportasen. Cuando esa abogada y esa psicóloga se enteran de que la compañera no es víctima de trata, le deniegan el abogado y la psicóloga. Esta es la mano que nos tienden las abolicionistas.

Las mujeres que ejercen la prostitución son españolas e inmigrantes con o sin papeles que desde el 2007, cuando empezó la crisis, hasta ahora han estado mucho tiempo en la cola de los servicios sociales y del INEM. Y que después un tiempo decidieron ejercer la prostitución. La alternativa laboral que nos dan las asociaciones abolicionistas que nos atienden es mandarnos otra vez a los servicios sociales.

Todo el debate se centra en si la prostitución está bien o mal, mientras que el debate para nosotras es que no queremos seguir trabajando en la clandestinidad y desprotegidas

Las prostitutas queremos que las asociaciones que vienen a los clubes a atendernos lo hagan libremente y que dejen de darles subvenciones solo para hacernos pruebas de VIH, repartirnos condones y darnos talleres sobre cómo colocarlos. Necesitamos derechos y protección laboral. Necesitamos ponerles límites a los empresarios. Todo el debate se centra en si la prostitución está bien o mal, mientras que el debate para nosotras es que no queremos seguir trabajando en la clandestinidad y desprotegidas. Solo queremos que se nos escuche. No queremos ni abolir ni regular, queremos derechos, ampliar nuestro márgenes de decisión y de poder. Tenemos derecho a tener derechos y los queremos para vivir con dignidad, no en la clandestinidad.

 

Putas subversivas, charla completa sobre derechos y autorganización de las trabajadoras sexuales

 

El pasado 12 de diciembre, el Centro de Historias de Zaragoza hirvió de rabia e indignación cuando Verónika Arauzo, Marijose B. Márquez y Conxa Borrell dejaron claro que la prostitución nunca ha sido ilegal

 

Por ROCÍO DURÁN HERMOSILLA

20 de diciembre de 2018

http://arainfo.org/putas-subversivas-charla-completa-sobre-derechos-y-autorganizacion-de-las-trabajadoras-sexuales/#.XBtzsrH5w28.twitter

 

Charla Derechos y autorganización de las Trabajadoras Sexuales en Zaragoza. Foto: Pablo Ibáñez.

 

 

Tres mujeres, tres putas, tres feministas y tres alternativas de lucha para conseguir los derechos de las trabajadoras sexuales o acabar con el Estado, lo que llegue antes. El pasado 12 de diciembre, el Centro de Historias de Zaragoza hirvió de rabia e indignación cuando Verónika Arauzo, Marijose B. Márquez y Conxa Borrell dejaron claro que la prostitución nunca ha sido ilegal, si no a Felipe González nunca se le habría ocurrido legalizar los clubes de alterne y a José Luis Rodríguez Zapatero legalizar la Asociación Nacional de Empresarios de alterne Mesalina.

Para el PSOE lo que parece estar prohibido es que las putas se organicen, pero no siempre llueve al gusto de todo el mundo y pese a que cada una de ellas tiene una visión distinta, las tres están de acuerdo en que las políticas punitivistas y abolicionistas solo buscan atacar a las más vulnerables.

De esta forma, Verónika de la Unión Sindical de Trabajadoras del Sexo de la Intersindical Alternativa de Catalunya repasó las precarias condiciones de las más vulnerables, las que se enfrentan a la policía, a las redadas y a la violencia lgtbiqfóbica de las instituciones.

Marijose del Colectivo de Prostitutas de Sevilla consiguió levantar la sala cuando recordó cómo la historia del Estado español, esta democracia y el PIB se han aprovechado de las trabajadoras sexuales. Prostitución ya hay, ahora lo que faltan son putas con derechos. También tuvo tiempo para narrar cómo parte del movimiento feminista abolicionista de Sevilla expulsó a las trabajadoras sexuales de la manifestación del 25 de noviembre, como si las putas no hubieran sufrido la violencia machista en carnes y alma.

Al final llegó Conxa Borrell para contar por qué hacía falta el sindicato OTRAS, que sigue siendo legal a pesar de que deben cambiar los estatutos y de cómo ella, a pesar de no ejercer ya, ha decidido levantarse y organizarse para que las que vengan, que las habrá, tengan una mejor vida.

Nada de lo que se escriba será suficiente para expresar todo lo que se dijo en aquella hora y media; por ello, lo mejor es empezar a escucharlas en el vídeo completo de esta charla.