“Hermana” abolicionista

 

 

No soy hermana de mujeres que desacreditan a otras mujeres para imponer sus ideas, que tergiversan trata con prostitución y obstruyen la lucha de un colectivo marginado e invisibiliza a las víctimas. Que el abolicionismo hipócrita y egoísta me llame hermana es un insulto y una burla

Kenia García

 

 

 

“Hermanas” abolicionistas institucionales que diseñan leyes donde se nos persigue.

“Hermanas” institucionales que utilizan las asociaciones feministas afines a sus partidos políticos para sacar planes, ordenanzas donde nos acosan.

Entidades “hermanas” que reciben subvenciones para atendernos pero que a nosotras no nos llega esa atención; que las “hermanas” han firmando y renovado convenios sin poner remedio a que no está llegando lo firmado, en pro de sus ideales abolicionistas o en pro de las próximas subvenciones.

“Hermanas” que invierten más dinero en charlas, debates y publicidad en pro de sus ideales abolicionistas que en protección real para las víctimas de trata y alternativas reales para quien desea dejarlo.

“Hermanas” que se dedican a insultar a las trabajadoras sexuales visibles, a desvalorizar su voz por trabajar en diferentes espacios de trabajo con mejores condiciones laborales, por tener conciencia política, feminista, obrera, pro sex, etc. a golpe de teclado.

“Hermanas rojas” que no hacen nada ante la vulneración de derechos que sufrimos a consecuencia de las medidas que toman sus compañeras.

“Hermanas” feministas que nos quieren silenciar en otro espacios sociales donde no hay posicionamiento ante la prostitucion o no está consensuado.

“Hermanas” feministas que quieren parar con un dedo lo que ya no se para: nuestra voz. Cada vez somos más las trabajadoras sexuales que levantamos la voz en todo el mundo en pro del reconocimiento de nuestro trabajo. Cada día sumamos más entidades en defensa de los derechos humanos que están cambiando su posionamiento abolicionista en pro de la trabajadoras sexuales.

Vamos sumando más colectivos de trabajadoras sexuales, más aliadas; cada día nuestras compañeras no visibles están más informadas, empoderadas, más unidas que nunca a través de las redes sociales.

¡¡¡Joder con las “hermanas”!!!

Marijose Barrera Márquez

Anuncios

¿Qué es la trata?

 

 

Hasta finales del siglo XIX, la trata era “la trata”: el comercio de esclavos subsaharianos (1).

A partir de esas fechas, surgió una nueva trata: la “trata de blancas” (“white slavery”) (2). Este nuevo tipo de comercio de esclavos —esclavas— habría aparecido subrepticiamente en Estados Unidos y otras partes y consistiría en el secuestro y violación reiterada de mujeres blancas por bandas de tratantes que, igual que ocurrió con la trata de negros, se beneficiarían de la compraventa de dichas esclavas.

La creencia en la incidencia masiva de ese nuevo fenómeno fue propalada entre la multitud por un esfuerzo combinado de prensa, agencias antivicio e industria del cine, en particular ésta última (3). Sin aportar ninguna evidencia, se logró crear un estado de “pánico moral” en el que no habría padre ni madre que no temiera que sus hijas corrieran un riesgo real de ser secuestradas y condenadas a prostituirse en un burdel clandestino.

Por supuesto que había leyes en EE.UU. contra el secuestro y la violación, pero el estado de “pánico moral” propició la aprobación de una ley especial, la ley Ley Mann de 1910 (4), que prohibió el transporte interestatal de mujeres para el trabajo sexual o “cualquier otra práctica inmoral”. Durante los siguientes siete años, los casos judiciales ampliaron el alcance de la ley hasta que funcionó para criminalizar todas las relaciones sexuales no maritales. De esta forma, la “lucha contra la trata” comenzó su andadura permitiendo la intromisión del Estado en la vida privada de las personas; además de la creación de una base de datos centralizada de “prostitutas conocidas” y la constitución del FBI.

Siguieron años de acuerdos y protocolos internacionales contra la trata (5), acuerdos y protocolos que me permito saltar olímpicamente —aunque no sin dejar de reseñar que en ninguno de ellos se puso en cuestión el derecho de las mujeres a prostituirse por libre decisión— hasta llegar a su consecuencia inmediata y práctica: la introducción del artículo 177 bis, en el que se tipifica el delito de trata de seres humanos, en la reforma del Código Penal de 2010 (6).

El bien jurídico protegido por dicho artículo es la libertad (la dignidad) y la indemnidad sexual de las víctimas (7).

El delito de trata consiste, pues, en el secuestro y violación de mujeres, a los que se añade el objetivo de lucro, dicho sea en lenguaje llano, no estrictamente jurídico (8).

No es un delito muy frecuente, afortunadamente, lo que no resta un ápice a su gravedad, ya que constituye sin duda uno de los peores crímenes contra las mujeres. Desde la entrada en vigor, en diciembre de 2010, de la reforma del Código Penal y hasta noviembre de 2016, se contabilizaban 49 sentencias condenatorias firmes (9). Y no cabe achacar este bajo número a falta de celo por parte de la policía, ya que en solo tres años, entre 2013 y 2015, la policía remitió a la Fiscalía 900 atestados por este supuesto delito.

La libertad que protege el artículo 177 bis del Código Penal es, en concreto, la libertad de prostituirse o no. Las sentencias reconocen en buen número de casos el derecho de las mujeres a prostituirse, sin perder por ello el derecho a no ser obligadas a prostituirse (10).

Es evidente que el caso contrario, es decir, el derecho de las mujeres que han decidido prostituirse a no ser obligadas a abandonar la prostitución constituye parte inseparable del bien jurídico al que me he referido. Porque es obvio que la libertad de decir “sí” o “no” no puede ser solamente la libertad de decir “no”, por absurdo.

La ideología extremista del abolicionismo (11) es la imagen en espejo de la trata. Mediante violencia, intimidación o engaño, o abusando de una situación de superioridad o de necesidad o de vulnerabilidad de la víctima (12), el abolicionismo pretende forzar a las mujeres que han decidido vivir de la prostitución a dejar ésta, atacando directamente su derecho consitucional a la dignidad (no así su indemnidad sexual, es cierto). Se lucran de ello, también, a través de generosas subvenciones sin obligación de demostrar resultados.

En resumen:

  • La trata es secuestro y violación de mujeres
  • El abolicionismo es la imagen en espejo de la trata
  • Urge una ley que tipifique el abolicionismo como delito contra la dignidad y la libertad de las personas.

1.- https://es.oxforddictionaries.com/definicion/trata

2.- https://elestantedelaciti.wordpress.com/2014/04/25/esclavas-sexuales-y-estado-vigilante/

3.- https://elestantedelaciti.wordpress.com/2017/12/23/la-trata-de-blancas-y-el-control-policial-de-la-vida-domestica/

4.- https://en.wikipedia.org/wiki/Mann_Act

5.- http://www.oas.org/atip/reports/annot_prot_spanish.pdf

6.- https://juiciopenal.com/delitos/contra-la-libertad/la-trata-personas-segun-codigo-penal-delito-la-libertad-las-personas/

7.- “ El art. 177 bis del C. Penal castiga la trata de seres humanos, sea en España o desde España, empleando violencia, intimidación o engaño…. cuyas conductas típicas son la captación, el traslado, el transporte, el acogimiento, la recepción o el alojamiento con distintas finalidades, en el caso de autos la explotación sexual, siendo irrelevante el consentimiento de la víctima. Dado el bien jurídico protegido, libertad e indemnidad sexual de las víctimas, de naturaleza personal, se cometieron tantos delitos de trata de seres humanos como víctimas reseñadas en el factum”. (STS 178/2016, de 3 de marzo)

8.- GRETA considera que las autoridades españolas deberían incluir en la definición legal de trata de seres humanos los conceptos de “secuestro”   (…).http://www.colectivohetaira.org/WordPress/informe-greta/

9.-http://cadenaser.com/emisora/2016/11/23/radio_sevilla/1479910151_088769.html

10.- De forma, que cuando ese ejercicio [de la prostitución] se realiza bajo coacción, integra el tipo del actual art. 187.1 CP, al margen de que la víctima, ocasional o habitualmente, lo realice también voluntariamente. Precisamente el bien jurídico tutelado es la libre toma de decisiones en la esfera de autodeterminación sexual del sujeto, capacidad de autodeterminación que no desaparece, al margen de las veces y concretas situaciones en que voluntariamente lo haya aceptado; y que se conculca por tanto, cuando cesa esa voluntariedad y son los medios coactivos los que determinan esa dedicación en un episodio concreto más o menos temporalmente extenso. Del mismo modo que cuando el acceso carnal se obtiene con violencia, aunque el sujeto pasivo ejerza la prostitución, se comete agresión sexual del art. 179 C.P. En definitiva, es el objetivo ejercicio de la prostitución, coactivamente logrado, la conducta tipificada, al margen de si el sujeto pasivo ejercita esa actividad o no, en ocasiones diversas. (STS nº680/2016, de 26 de julio)

11.- https://elestantedelaciti.wordpress.com/2016/11/03/el-abolicionismo-es-el-patriarcado-de-nuestros-tiempos/

http://www.diariodesevilla.es/sevilla/Detenidas-personas-redadas-prostitucion-callejera_0_511449499.html

http://www.diariodesevilla.es/sevilla/Dispositivo-policial-prostitucion-Sevilla_0_509349216.html

http://www.elmundo.es/elmundo/2011/09/02/andalucia_sevilla/1314963821.html

http://sevilla.abc.es/sevilla/sevi-ayuntamiento-sevilla-declara-guerra-pisos-burdeles-201710292328_noticia.html

12.- “En general casi todos los servicios que plantean una ayuda a las víctimas conllevan el abandono de la prostitución, entre otras razones porque resulta más difícil ofrecerles protección si están ejerciendo la prostitución ya que pueden ser localizadas con mayor facilidad. Este es un problema que han planteado informantes de distintas provincias.

“Pues hay un problema económico. Es decir, una chica que está gastando 3.000€, que esté ganando 3.000€, que tenga una…sobre todo en el caso de las sudamericanas, que tengan unas cargas familiares en su país de origen, si van a un Centro de Protección, va a ganar cero. Sobre todo que ahí suele haber bastante control. (Policía)

Y en ese sentido, cuando las chicas ponen una denuncia sí, pero no quieren dejar de ejercer la prostitución porque tienen que mandar dinero a su país…Este es el caso, que nos pasa con chicas, principalmente, nigerianas. Y las ONG no las cogen si siguen ejerciendo. Con lo cual…eso lo tienen clarísimo y es una norma del centro. (Policía)” Pág 118

Lo que “tienen clarísimo y es una norma del centro” esas organizaciones  es que su objetivo fundamental es erradicar la prostitución y no proteger a las víctimas de trata, y por tanto no dudan en usar los medios que el Estado ha puesto a su disposición con este último fin para extorsionar a las mujeres que quieren practicar libremente su trabajo –libres ya de explotadores– para subvenir a sus necesidades y a las de sus familias. “O bajo nuestra protección y sin prostitución, o con prostitución y bajo la ‘protección’ de los tratantes”, parece ser su lema.

https://elestantedelaciti.wordpress.com/2016/03/07/el-tiempo-de-los-reformatorios-de-mujeres-ha-pasado-no-es-lo-mismo-trata-que-prostitucion/

 

 

MANIFESTE DES PROSTITUÉES DE SEVILLE

 

 

La prostitution n’est pas un crime. Nous, les prostituées, nous ne sommes pas des criminelles.

Aucune loi en Espagne n’interdit la vente de services sexuels entre des personnes adultes. La Loi Gag et les ordonnances municipales de Séville ne pénalisent pas la prostitution, puisqu’elles ne peuvent pas le faire. Pourtant, les deux règlements violent le principe de légalité, ainsi que les droits fondamentaux contenus dans la Constitution espagnole et le Statut d’Autonomie d’Andalousie, en privant les travailleuses du sexe des droits fondamentaux tels que le droit de circuler librement. Ils restreindent aussi, au travers de la répression, l’utilisation de l’espace public. Il n’y a pas de différence légale entre les prostituées, leurs clients et le reste des piétons; pour en faire la distinction, on n’utilise que des critères arbitraires de la police nationale et municipale, qui sont devenus une sorte de police morale.

Nous, les prostituées, nous sommes des femmes dignes.

La legitimité de la Constitution est basée sur la reconnaissance que “la dignité de la personne humaine, les droits inviolables qui lui sont inhérents, le libre développement de la personnalité, le respect de la loi et des droits d’autrui sont la base de l’ordre politique et de la paix sociale “.

Et la Cour Constitutionnelle définit la dignité comme «une valeur spirituelle et morale inhérente à la personne, qui se manifeste singulièrement dans l’autodétermination consciente et responsable de sa propre vie et qui s’accompagne de la prétention du respect d’autrui».

Nous, les prostituées, nous sommes des femmes dignes parce que nous déterminons nos vies de manière consciente et responsable et que nous cherchons le respect de la société dans son ensemble. Ceux qui essaient de nous faire devenir des mineures ayant besoin de tutelle s’attaquent directement à notre dignité; ils essaient de nous priver de notre capacité de décision; ils essaient, en somme, d’enlever notre liberté.

Nous, les prostituées, nous réclamons tous nos droits sexuels en tant que femmes.

Nous, les prostituées, nous ne considérons pas que le travail sexuel soit indigne ou que les relations sexuelles consenties entre des adultes hors mariage soient un fléau qui doive être éradiqué. C’est notre conviction, pour laquelle nous exigeons le même respect que nous avons envers ceux qui pensent le contraire. Nous revendiquons notre droit de vivre et de faire de notre sexe et notre sexualité ce que nous en décidons, sans interférence morale.

Nous, les prostituées, nous sommes des travailleuses du sexe.

Le travail du sexe, c’est un travail. En Espagne, la prostitution n’est pas interdite; pourtant, les droits des prostituées sont refusés. Dans cette situation, nous, les travailleuses du sexe, nous sommes assujeties à une situation de travail sans aucun droit. Cependant, l’hypocrisie de cette société ajoute le résultat de notre travail au Produit Intérieur Brut tout en nous refusant le droit du travail pour «défendre notre dignité».

La prostitution, ce n’est pas de la traite ou de la violence de genre.

Il n’est pas possible de faire des comparaisons entre les victimes d’un crime tel que la traite des êtres humains et des femmes qui pratiquent la prostitution librement et de leur propre choix. Cela ne fait que simplifier une réalité beaucoup plus complexe. Cela contribue aussi à l’ignorance sur cette réalité, ainsi qu’à la discrimination, la nuissance et la violation des droits des personnes qui pratiquent la prostitution.

La criminalisation de la prostitution perpétrée, au délà du Parlement espagnol, par le conseil municipal de Séville (entre autres) et par le gouvernement précédent du Parti Populaire avec sa Loi Gag, ne sert qu’à accroître la marginalisation et la faiblesse sociale des prostituées, nous laissant presque absoluement sans défense contre les mafias de la traite des êtres humains et menacent de nous faire devenir ce que les abolitionnistes veulent que nous devenions: des victimes ayant besoin de sauveurs.

Il est absurde de dire que la pénalisation est pour les clients et pas pour les prostituées. Aussi absurde de dire que dans une entreprise c’est l’achat qui est pénalisé, mais pas la vente. Celles qui sont finalement pénalisées, c’est nous, les prostituées, qui voyons ainsi notre survie économique mise en danger. C’est là la vraie violence contre les femmes que nous, les prostituées, nous subissons: la violence abolitionniste..

Nous, les prostituées, nous ne demandons pas de l’aide pour sortir de la prostitution: nous demandons l’abolition de la pauvreté.

Aucune femme n’est née pour être pauvre. La pauvreté est dégradante et coercitive. Une société qui accepte la pauvreté ou qui croit que la pauvreté est inévitable ne respecte pas les femmes. La pauvreté est une forme de violence, une violence qui touche de manière disproportionnée les personnes marginalisées. La pauvreté ne peut être considérée comme un choix qui garantit de la sécurité.

En conséquence, nous, les prostituées de Séville:

Nous demandons:

  • L’abrogation immédiate de la Loi Gag et des ordonnances anti-prostitution du conseil municipal de Séville.
  • La reconnaissance par l’Etat que le travail du sexe est un travail et l’application immédiate du Statut des Travailleurs et d’autres normes qui garantissent les droits des travailleuses.
  • La fin de la campagne de haine contre les prostituées du conseil municipal de Séville et l’affectation immédiate des fonds destinées à cette campagne à la lutte contre la pauvreté feminine à Séville

Nous, les prostituées, nous avons commencé à nous manifester publiquement et nous ne garderons plus le silence!

Vous ne nous embarrasserez plus jamais avec vos campagnes infâmes!

Collectif des prostituées de Séville

El progresismo es un puritanismo

 

La izquierda, que un día se soñó instrumento de emancipación de la humanidad, se ha resignado a ejercer el papel de gran censor de las conciencias

 

Por MANUEL RUIZ ZAMORA

Filósofo

20 Diciembre, 2017 – 02:33h

 

http://www.diariodesevilla.es/opinion/tribuna/progresismo-puritanismo_0_1201680203.html

 

El progresismo es un puritanismo / ROSELL

Quién nos iba a decir hace años que lo que llamábamos progresismo no era sino el último disfraz del viejo puritanismo. Al diablo, nunca mejor dicho, con los sueños de amor y libertad; al diablo también con aquella proclama ingenua que prohibía prohibir. Hoy, todo cuanto remita al placer o al sexo, a la emancipación de la mente y los sentidos debe darse por definitivamente prohibido. Decía Santayana que el puritanismo es esa forma de pensar que cree que el pecado existe, que cree que el pecado debe ser castigado y que es bueno que el pecado exista para que pueda ser castigado. Es en esta última parte de la proposición en la que radica todo su sentido: el puritano abjura de todos los placeres para disfrutar del placer supremo de castigar a quien disfruta. Cuando por fin logramos expulsar a los clérigos a la recóndita paz de sus templos, descubrimos con asombro que había legiones enteras de puritanos, mucho más fervientes y combativos, esperando para ocupar los espacios que ellos dejaban libres.

El pecado, señoras y señores, vuelve a estar de moda, aunque ahora se camufle entre las sábanas de lo políticamente correcto. El deseo es un delito, la seducción, si es procurada por el hombre, un tipo de violación diluida; si lo es por la mujer, una rendición innoble a pautas de comportamiento machistas. La prostitución, esclavitud encubierta; la pornografía, una excrecencia perversa del heteropatriarcado. El desnudo, como viene a demostrarnos el reciente intento de prohibición de una obra de Balthus, una incitación a la pederastia (Ay, si su ignorancia les llevara a examinar la historia del arte) o, más simplemente, una conversión de la Mujer, ese objeto de culto, en un objeto sexual. La izquierda, que un día se soñó instrumento de emancipación de la humanidad, se ha resignado a ejercer el papel de gran censor de las conciencias.

Ciertamente, nunca el sexo y las izquierdas hicieron buenas migas. El mismísimo Carlos Marx, confundiendo las relaciones de producción con las de reproducción, procreó clandestinamente en su criada, incurriendo de esa forma en lo que, de no haber sido de izquierdas, hoy se consideraría un caso inaceptable de acoso laboral. A Jaime Gil de Biedma, en los años cincuenta del siglo pasado, le negaron el ingreso al Partido Comunista por su conocida condición de homosexual. También es de sobras conocido el destino trágico que padecieron en las dictaduras comunistas todos aquellos que practicaban formas desviadas de la sexualidad, según las designaban los sumos sacerdotes del Partido. Algunos de los herederos más orgullosos de aquellos desatinos totalitarios claman hoy sin pudor desde las cabeceras de la manifestaciones por los derechos de gays y lesbianas.

La derecha, por su parte, ha descubierto que para perpetuar la rancia influencia de su discurso moral tan solo tiene que presentarlo convenientemente envuelto en el papel de celofán de lo políticamente correcto. Ver, por ejemplo, los telediarios de Televisión Española es como asistir a una homilía en donde la parte dedicada a la información es apenas un pretexto para insuflar la moralina: ahora un poco de violencia de género, unas gotas de acoso escolar, los peligros de las drogas y el alcohol en la conducción vial y, como último descubrimiento estelar, un saludo cariñoso a los pérfidos puteros. ¿No han visto todavía esa obra maestra del arte episcopal en la que dos ultracuerpos invadidos de fundamentalismo insultan sin complejos, no solo a los asiduos a los burdeles, sino, por extensión, a las trabajadoras del sexo?.

Tal vez el tema de la prostitución sea el que mejor refleje la profunda hipocresía de los nuevos fariseos. De la misma forma que las antiabortistas, con su maximalismo y su intransigencia, lo único que consiguieron fue que las mujeres se vieran abocadas a abortar en condiciones clandestinas y miserables, con el resultado, muchas veces, de muerte, las abolicionistas, con el pretexto de velar por la dignidad de la Mujer, están consiguiendo que el colectivo de las prostitutas permanezca en unas condiciones de desregulación laboral que en la práctica no se diferencia demasiado del estado de los obreros en los albores de la revolución industrial. A las abolicionistas les importa un bledo la situación real de las prostitutas: su único objetivo es criminalizar. También les da igual lo que las propias prostitutas opinen al respecto: para el puritano lo importante es salvar el alma, si es posible contra la voluntad de quien tiene que ser salvado. Cuando por fin hayan logrado conquistar el mundo (y por el camino que vamos no están lejos de conseguirlo), este no será un lugar más justo, pero, a cambio, habrán conseguido que sea más triste, más mezquino y más feo.

 

MANIFESTO OF THE PROSTITUTES OF SEVILLA

 

 

 

Prostitution is not a crime. Prostitutes are not criminals.

No law prohibits in Spain the sale of sexual services between adults.

The Gag Law and the municipal ordinances of Seville do not sanction prostitution, which they can not do. Both regulations violate the principle of legality, as well as basic rights contained in the Spanish Constitution and the Statute of Autonomy of Andalusia, by depriving sex workers of fundamental rights such as the right to free movement and restricting the use of space. public through repression. There is no legal difference between prostitutes, their clients and the rest of the pedestrians; only the arbitrary criteria of national and municipal police turned into a kind of moral police.

Prostitutes are worthy women.

The Constitution legitimizes itself by recognizing that “the dignity of the human person, the inviolable rights that are inherent to it, the free development of the personality, respect for the law and the rights of others are the foundation of the political order and of social peace “.

And the Constitutional Court defines dignity as “a spiritual and moral value inherent in the person, which manifests itself singularly in the conscious and responsible self-determination of one’s own life and which carries with it the claim to respect by others”.

Prostitutes are worthy women because we self-consciously and responsibly determine our own lives and seek respect from society as a whole. Those who try us to become underage girls in need of guardianship are directly attacking our dignity, they are trying to deprive us of our decision-making capacity, they are trying, in short, to take away our freedom.

Prostitutes claim all of our sexual rights as women.

Prostitutes do not consider sex work to be unworthy nor consensual sexual relations between adults outside of marriage as a blight that must be eradicated. That is our conviction, for which we demand the same respect that we have towards those who think otherwise. We claim our right to live and do with our sex and sexuality what we decide, without moral interference.

Prostitutes are sex workers.

Sex work is work. In Spain, prostitution is not prohibited; they only deny us the rights to prostitutes. Under this situation, we sex workers are subjected to a work situation lacking any right. However, the hypocrisy of this society adds the result of our work to the Gross Domestic Product while denying us labor rights to “defend our dignity”.

Prostitution is not trafficking or gender violence

It is not possible to equal the victims of a crime such as trafficking in persons with women who practice prostitution freely and by their own decision. Doing this only simplifies a reality that is much more complex, contribute to ignorance of this reality and discriminate and harm people who practice prostitution by violating their rights.

The criminalization of prostitution carried out outside the Parliament by the City of Seville (among others) and by the previous government of the Popular Party with its Gag Law, only serves to increase the marginalization and social weakness of prostitutes, leaving us almost absolutely defenseless against the mafias of human trafficking and threatening to become what the abolitionists want us to become: victims in need of saviors.

It is absurd to say that clients are penalized and not prostitutes. It is absurd to say that in a business the purchase is penalized, but not the sale. Those who are ultimately penalized are the prostitutes, which we see endanger our economic survival. That is the real violence against women that prostitutes suffer: abolitionist violence.

Prostitutes do not ask for help to get out of prostitution: we demand the abolition of poverty.

No woman is born to be poor. Poverty is degrading and coercive. A society that accepts poverty or believes that poverty is inevitable does not respect women. Poverty is a form of violence, a violence that disproportionately affects the marginalized. Poverty can not be considered a safe place.

Consequently, the prostitutes of Seville:

We demand:

  • Immediate repeal of the Gag Law and anti-prostitution ordinances of the City of Seville
  • Recognition by the State of the labor nature of sex work and immediate application of the Statute of Workers and other standards that guarantee the rights of women workers.
  • The end of the hate campaign against the prostitutes of the City of Seville and immediate allocation of the funds allocated to that campaign to the fight against poverty among women in the city of Seville.

 

Prostitutes have begun to speak and we will not be silent!

 

You will no longer be ashamed of yours infamous campaigns!

 

Collective of Prostitutes of Seville

Violencia contra las trabajadoras sexuales: la persecución policial

por La Primera Piedra

7 diciembre, 2017

 

http://www.laprimerapiedra.com.ar/2017/12/violencia-contra-las-trabajadoras-sexuales/

 

La Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina publicó un informe en el que detalla las situaciones de violencia institucional que sufrieron las trabajadoras sexuales durante el 2016. Las cifras muestra la vulneración de los derechos que se hace presente ante el vacío normativo. Detenciones arbitrarias para engrosar estadísticas policiales, persecuciones y hostigamiento permanente son algunos de los resultados del relevamiento. (Foto: Ammar)

 

En Argentina, el trabajo sexual no es ilegal, pero la falta de normas que regulen su ejercicio conlleva una vulneración de derechos constante y al recrudecimiento de la violencia por parte de las fuerzas de seguridad. Para mostrar esta situación, la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (Ammar), publicó el Informe Nacional de la situación de Derechos Humanos de las mujeres trabajadoras sexuales en Argentina, en el marco de un estudio de la Red de Trabajadoras Sexuales de América Latina y el Caribe en 13 países de América Latina y el Caribe.

 

A lo largo de tres meses, Ammar realizó una encuesta voluntaria y anónima que se centró en la violencia institucional que sufrieron las trabajadoras durante 2016. Los datos fueron relevados por integrantes de la organización, que visitaron departamentos privados, bares, boliches y calles, principalmente en los barrios porteños de Once, Constitución y Flores, donde entrevistaron a 363 trabajadoras sexuales. Los resultados muestran un hostigamiento constante, especialmente para las que ejercen en modalidad calle y para las migrantes y trans.

 

El informe detalla que un 80% de las trabajadoras encuestadas sufrieron detenciones arbitrarias, que no se tradujeron en una causa judicial posterior, sino que fueron realizadas para obstaculizar el trabajo y archivar actas en la comisaría, engrosando las estadísticas policiales. Respecto a esto, Georgina Orellano detalló a Cosecha Roja, “Los datos del Ministerio Público Fiscal indican que la mayor cantidad de actas que labran son el en barrio de Constitución: eso tiene que ver con que cada vez que la Policía necesita hacer número (aumentar las estadísticas) siempre recaen sobre los sectores más vulnerables, las compañeras trans, migrantes, trabajadoras sexuales cis, los trapitos, vendedores ambulantes y manteros”.

Durante estos procedimientos, un 35% fueron requisadas, a pesar de que el único motivo de la demora fue estar paradas en una esquina. Casi un 50% de estas detenciones se produjeron por “averiguación de antecedentes” y duraron entre 12 y 48 hs. En este sentido el informe explica que “los códigos contravencionales sirven de herramienta a las fuerzas de seguridad para realizar acciones de demoras extendidas, con pérdidas de horas de trabajo”.

 

Además, un 60% de las trabajadoras sexuales fueron amenazadas verbalmente al ser interrogadas,73% fueron tratadas con un lenguaje inapropiado, con el que se hizo referencia a su condición laboral o de género a modo de estigma, y un 70% fueron tratadas despectivamente, utilizando el término “putas” de forma discriminatoria . A más de la mitad se les exigieron sobornos para evitar el traslado a la comisaría o el labrado de un acta contravencional. La violencia se acentúa cuando se trata de trabajadoras sexuales migrantes, que representan un 41% de las encuestadas y denuncian persecución, acoso y agresiones xenófobas y racistas por parte de la policía.

 

Frente a esta situación, que evidencia el recrudecimiento de la violencia institucional durante el último año, Ammar presentará en 2018 un nuevo anteproyecto de ley que busca garantizar el reconocimiento de derechos laborales para las trabajadoras sexuales en todo el país, de forma que se regule y proteja su ejercicio. A su vez, la organización exige la derogación de los códigos contravencionales que continúan siendo utilizados como herramientas para criminalizar y perseguir, y la modificación de la Ley de Trata, con la que se condena el trabajo sexual autónomo y no contempla el consentimiento.

 

Estigma y vergüenza

 

 

El estigma de puta es la vergüenza de ser puta. El estigma es externo e interno: el externo es el esfuerzo de la sociedad por avergonzar y el interno, la vergüenza que puede llegar a sentir la prostituta.

El esfuerzo por avergonzar se acompaña siempre de leyes y normas que limitan los derechos ciudadanos de las trabajadoras sexuales. Esas leyes y normas ven facilitada su aplicación por la imagen degradante que de la prostituta hacen continuamente los medios de comunicación, y a su vez, esas leyes y normas refuerzan esa imagen degradante.

El avergonzamiento externo debería ser ya una reliquia del pasado, como lo son el avergonzamiento por tener sexo fuera del matrimonio, por ser esposa adúltera, por ser madre soltera, por ser homosexual, etc. Con la conquista de los derechos individuales a la intimidad y a la decisión sobre el propio cuerpo y el cambio de la concepción del sexo de ser algo sucio y pecaminoso a ser una expresión de primer orden de la naturaleza humana, y el cambio de ser fuente inevitable de infecciones a ser algo que puede ser tratado con higiene y sin menoscabo de la salud, el estigma de puta debería haber desaparecido de la sociedad.

Pero algo se interpuso en el camino hacia la liberación del control moral de los curas: la aparición del feminismo abolicionista y su asquerosa alianza con los antiabortistas. Su esfuerzo continuado a lo largo de años, fuertemente financiado, ha impedido la desaparición —y, por el contrario, ha reforzado— el estigma, el criminal intento de avergonzar a las trabajadoras sexuales y hacerles la vida imposible.

El estigma interno es consecuencia del externo y es el que más daño hace a las trabajadoras sexuales. Induce sentimientos de pérdida de valor personal, de culpa, de vergüenza, de fatalismo… Paraliza a la trabajadora sexual en su lucha por conseguir sus derechos y facilita la explotación y la aceptación resignada de leyes injustas. Limita seriamente la calidad de vida, al obligar a llevar muchas veces una doble vida y a ocultarse como si una fuera una delincuente.

El estigma interno se vence el día que la persona reflexiona en que realmente no está haciendo nada malo, que el sexo que ella practica no es diferente del que practican todos los demás y que nadie se ve perjudicado por su trabajo. Pero a veces es difícil llegar a esa conclusión sin el fuerte apoyo entre compañeras y sin el apoyo de aliadas y aliados exteriores dispuestos a decir en público que las trabajadoras sexuales son mujeres dignas.

En todo caso, la eliminación del estigma interior no se puede lograr plenamente sin que desaparezca el externo, y éste no puede desaparecer si no se hacen desaparecer las leyes y ordenanzas que tratan a las trabajadoras sexuales como delincuentes y como personas incapaces de decidir por sí mismas y necesitadas, por tanto, de tutela.

Sólo el empoderamiento de las trabajadoras sexuales conseguirá echar abajo el estigma, y ese empoderamiento solo se alcanzará organizándose y luchando por los derechos.

Desde el momento que se dé el primer paso en ese sentido, estaremos empezando a quitarnos de encima la vergüenza y a arrojarla sobre quienes realmente la merecen: las abolicionistas mafiosas y criminales.

Así se criminaliza el Trabajo Sexual callejero en Argentina

 

Multas y arresto de hasta 30 días por la vigencia de Códigos Contravencionales que datan de la última dictadura militar. ¡Basta!

 

#AbajoLosCódigos#LaCalleEsDeTodxs

 

Buenos Aires: Sentencia reconoce el Trabajo Sexual Autónomo como lícito

 

http://www.ammar.org.ar/Sentencia-reconoce-el-Trabajo.html

 

En el marco de una causa iniciada por AMMAR con el fin de proteger a los/as trabajadores/as sexuales de la Provincia de Buenos Aires del constante hostigamiento sufrido por las fuerzas de seguridad mediante la aplicación de normas abiertamente inconstitucionales, un fallo avaló la licitud del trabajo sexual autónomo declarando la inconstitucionalidad del articulo 68 del Código de faltas de la Provincia de Buenos Aires.

 

20 de diciembre de 2012 – Desde la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina queremos compartir con la sociedad toda la alegría que nos genera dentro de un cuestionado poder judicial, jueces comprometidos que nos permiten volver a soñar con una Argentina para todos y todas, al haberse declarado inconstitucional el artículo 68 del código de faltas de la provincia de Buenos Aires, norma abiertamente inconstitucional creada para imponer la moralina del gobierno de facto imperante al momento de su sanción.

 

En un esperado fallo, el Tribunal Oral Criminal 5, en la causa 1910, de acción de amparo promovida por AMMAR, resolvió: “ 1) Hacer lugar a la acción de amparo interpuesta…, en favor de los/las trabajadoras sexuales de la provincia de Buenos Aires. 2) Declarar la inconstitucionalidad del artículo 68 del decreto ley 8031/73,por los fundamentos y citas legales expuestas en los considerados precedentes. 3) Exhortar al Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires que se arbitren los medios para la correcta aplicación del artículo 15 de la ley 13482 en lo referente a los/las trabajadores/as sexuales de la provincia de Buenos Aires, de tal forma que la misma no se torne un acto discriminatorio por parte del personal policial en contra de dicho colectivo de personas”.

 

Este fallo además de brindar seguridad jurídica a quienes ejercen en las calles de la Ciudad de La Plata el trabajo sexual, brindó conceptos de importante valor en tiempos en que so pretextos de luchar contra la trata de personas se pretende imponer preconceptos morales de cierta parte de la población avasallando los derechos de las mujeres y hombres que ejercen esta actividad, afectando no solo a ellos sino a sus familias, al tratarse en la mayoría de los casos de jefes y jefas de hogar.

 

A lo largo de la resolución que compartimos los/as jueces/as del Tribunal, avalaron la medida intentada por nuestra organización al decir: “en la medida que “por cuestiones morales” se afecten derechos reconocidos constitucionalmente, son los jueces los garantes de hacer efectivos los mismos, sin perjuicio de los debates que pudieren fomentarse al respecto en los ámbitos políticos. El sistema jurídico en un estado democrático de derecho, debe preferir la solución que asegure el máximo respeto por el pluralismo en la elección de opciones y modos de vida.

 

Ya en relación al artículo impugnado por AMMAR, pero en clara alusión al carácter lícito del trabajo sexual autónomo, los magistrados afirmaron en referencia a nuestro trabajo “práctica que, conviene dejar sentado también puede ser ejecutada de forma tal que no perturbe a terceros con ruidos o desórdenes en la circulación, o como en otros países, en lugares cerrados con el control estricto del estado desde lo legal hasta lo sanitario. … Recordando una vez más que la prostitución NO ES DELITO. …Queda claro que la tranquilidad pública no es protegida por la norma, solamente se castiga a quien honestamente ejerce la prostitución. La prohibición contenida en el articulo 68 del decreto ley, se dirige a sancionar acciones privadas …. La moral pública no puede ser el patrón con el que se miden estas acciones, las que no pueden ser objeto de regulación por el derecho…” para más adelante afirmar que …la oferta de sexo por si misma carece de entidad suficiente para configurar el daño a terceros que se debería exigir para prohibirla legítimamente sin afectar el principio de reserva ni de legalidad…”.

 

A modo de síntesis y haciendo expresa referencia a los derechos que puede vulnerar una norma que pretenda como el artículo 68 del código contravencional afectar nuestro derecho a ejercer el trabajo sexual dejo asentado que “En síntesis la inconstitucionalidad del artículo 68 deviene de la circunstancia de que los bienes jurídicos enunciados no son lo que se procura efectivamente garantizar, o su garantía, dicho de otra forma implica la violación de derechos fundamentales y constitucionales, entre los cuales se encuentra:…principio de legalidad, artículo 18 de la Constitución Nacional…principio de reserva, artículo 19 C.N…afectaría el derecho a la libertad, dignidad, por cuanto restringiría la posibilidad de elección y de acción de la persona humana… avasallaría el derecho a la igualdad y a la no discriminación…”

 

Hoy es un día de júbilo para quienes ejercemos el trabajo sexual, porque pudimos encontrar en este fallo una luz de esperanza en nuestra lucha por llevar adelante nuestra actividad con la dignidad que todo trabajador/a merecemos.

Día Internacional de las Trabajadoras del Sexo: Contra el estigma de ‘puta’

Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA)

 

2 de junio de 2017

 

http://www.apdha.org/dia-internacional-trabajadoras-sexo-contra-estigma-puta/

 

Existe un estigma que actúa sobre todas las mujeres como un aviso, una amenaza que llega en forma de censura social en caso de que ocupes un espacio que no debes, a una hora inapropiada y con una postura indebida… Nos referimos al estigma “puta”. Desde tiempos inmemoriales, hasta nuestros días, actúa dentro de nosotras esa llamada al orden social que, con mayor o menor fuerza, aparece en forma de vergüenza.

Este estigma “puta” que actúa como violencia estructural y simbólica es la misma violencia que nos alcanza a todas las mujeres. ¿Pero qué pasa cuando esta violencia, censura, este estigma, sale del ámbito de lo subjetivo y lo simbólico para acomodarse en nuestro mundo material a través de leyes que penalizan estos comportamientos? Nos referimos a lo que significa el estigma puta para la puta, la trabajadora sexual. Y nos referimos concretamente a la base de las muchas vulneraciones que sufren como colectivo y como trabajadoras, nos referimos a también a la Ley Mordaza o ley de seguridad ciudadana, los planes anti prostitución y las ordenanzas, formas de criminalizar  que viene a instaurar una verdadera “caza a la puta”.

La lucha de las trabajadoras sexuales contra el estigma lleva tiempo ocupando, a nivel individual y colectivo, su primera línea de trabajo. La estrategia no es siempre la misma: “Yo no soy puta, trabajo de puta” es una expresión que pone de manifiesto el anhelo de liberarse de la dura carga que supone el estigma. Atiende a la necesidad que muchas mujeres que ejercen el trabajo sexual tienen por separar su vida profesional de la familiar y la social. En otros casos, el lema “yo también soy puta” o “yo soy puta” está siendo reivindicado por muchas trabajadoras movilizadas en la reclamación de sus derechos, o por colectivos que trabajan junto a ellas.

Por ello, en este día  2 de Junio, Día Internacional de las Trabajadoras del Sexo, (aniversario de la protesta de 1975 en la que más de cien prostitutas francesas ocuparon la iglesia de Saint Nizier en Lyon) nos queremos sumar a la campaña que nuestras compañeras de Genera (Barcelona) han puesto en marcha, y decimos junto a ellas: #YoTambienSoyPuta