Yvette Luhrs: «Me gusta usar mi cuerpo para ganar dinero»

Una prostituta quiere llevar al Parlamento el pulso con el Gobierno por las limitaciones al ejercicio de la prostitución en la pandemia y se presenta a las elecciones en los Países Bajos

 

Por Enrique Serbeto

17 de marzo de 2021

https://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:KHLwUIshPAIJ:https://www.abc.es/sociedad/abci-yvette-luhrs-gusta-usar-cuerpo-para-ganar-dinero-202103170017_noticia.html+&cd=14&hl=es&ct=clnk&gl=es

 

 

A los holandeses se les puede reprochar muchas cosas además de su muy merecida fama de tacaños, pero no la timidez ni el pudor a la hora de exponer a plena luz del día cualquier asunto, cuanto más escandaloso, mejor. En estos tiempos, que una mujer de 36 años se presente a las elecciones legislativas con un currículum en el que se dice que le encanta el sexo y más aún vivir de ello ha escandalizado más a los demás europeos que a los propios holandeses. Esto es lo que hace Yvette Luhrs, que representa a un partido llamado BIJ1que aparece en las encuestas con el 1% de las posibilidades de voto, pero que gana páginas en los periódicos de todo el mundo como una defensora de la prostitución que quiere llegar al Parlamento para sentar un precedente.

Esta es la manera con la que se ha hecho famosa una muchacha que ha pasado por la Universidad, pero que prefiere ganarse la vida con el sexo y a partir de ahora, si se cumplen sus planes, también con la política.

Forma parte de la plataforma Sex Work Expertise, que promueve el ejercicio de la prostitución en los locales de la zona roja de Amsterdam que fueron adquiridos por fondos de inversión para facilitar el ejercicio autónomo de este negocio. Antes de dar el salto a la política había logrado gran notoriedad luchando contra las limitaciones impuestas para el control de la pandemia a este negocio. El Gobierno de Mark Rutte colocó a la prostitución primero entre las «actividades prohibidas porque «requieren un intenso esfuerzo físico» como los gimnasios. Después de la primera ola de contagios logró que considerasen al sexo de pago como «profesiones de contacto» como las peluquerías, pero cuando empezaron a levantarse las restricciones, el negocio de la prostitución siguió clausurado debido al «carácter específico» de esta actividad. Yvette Luhrs, respondió con una campaña basada en que «no hay ninguna investigación que yo sepa que las trabajadoras sexuales y sus clientes tengan más probabilidades de infectarse que los alumnos de las autoescuelas o los masajes terapéuticos».

Lurs ha promovido un estricto protocolo de seguridad para los clientes. Además de las mascarillas y el cambio de ropa de cama después de cada usuario, también asegura que el cliente y la trabajadora sexual tienen que evitar la zona de respiración del otro ajustando las actividades en consecuencia, es decir que no se utilizará la posición del misionero. El Gobierno no atiende a sus razones, así que su mejor opción ha sido la de presentarse a las elecciones.

Luhrs cuenta que todo empezó cuando era pequeña y en su casa apareció un libro sueco sobre sexualidad. Sus padres eran también muy abiertos a la hora de hablar del tema y ella empezó a interesarse muy pronto por el sexo. Fue a la Universidad, pero ahora confiesa que a pesar de tener competencias para pagar sus facturas de muchas otras formas «me gusta el hecho de poder usar mis conocimientos intelectuales y mi cuerpo para ganar dinero». Durante mucho tiempo hizo lo que llama «pornografía feminista» pero seguramente era más rentable la vitrina del barrio rojo. Si sale elegida podrá comparar con el sueldo de diputada.

 

El desafío de Yvette Luhrs, la prostituta «por amor a la sexualidad» que quiere ser diputada en Holanda

Se presenta por el partido BIJ1 que podría entrar en el Parlamento holandés en las elecciones del próximo 17 de marzo, según las encuesntas. Luhrs promueve la «descriminalización y no la legalización» de la prostitución.

“Para ella, la prostitución es ‘una manera de vivir, de obtener dinero, de llevar un plato de comida a la mesa, de sobrevivir, y si estás contra eso, eres antifeminista’”

 

MagasIN | Agencias

12 de marzo de 2021

https://www.elespanol.com/mujer/actualidad/20210312/desafio-yvette-luhrs-prostituta-sexualidad-diputada-holanda/565444183_0.html

 

Yvette Luhrs, la prostituta que ser presenta a las elecciones en Holanda. Twitter

 

«Habrá quién se extrañe de que una prostituta se postule a diputada”, dice a la neerlandesa Yvette Luhrs, de 36 años, que dice que se prostituye por amor a «la sexualidad» y se presenta a las elecciones en Países Bajos en busca de un escaño desde el que defender los derechos de las «trabajadoras sexuales».

«Tengo muchas opciones para ganarme la vida, pero me gusta el hecho de poder usar mis conocimientos intelectuales y mi cuerpo para ganar dinero«, sentencia, después de relatar su paso por la Universidad de Ámsterdam para especializarse en «estudios de medios y pornográficos», atraída por su interés en «la sexualidad” como tema.

Empezó siendo actriz porno y después probó espectáculos de webcam en internet, hasta que el año pasado pasó a la prostitución en el Barrio Rojo, ejerciendo en clubes, en los ventanales y como «escort», «viendo diferentes trabajos en la industria” sexual y dándose cuenta de que el distrito de Ámsterdam ofrece «un lugar seguro para trabajar de forma independiente y con cohesión social».

En una entrevista con Efe en su casa de un pueblo del municipio de Ámsterdam, consideró «muy poco feminista decirles a las mujeres que no están en su sano juicio porque deciden ciertas cosas», como ejercer la prostitución, una idea que quiere defender desde el Parlamento de La Haya si sale elegida en las elecciones que celebra Países Bajos el próximo 17 de marzo, de las que también saldrá la nueva composición del gobierno.

Su decisión de dar el paso a la política empezó con la pandemia, después de que se prohibiera ejercer la prostitución, al ser considerada una «profesión de contacto» arriesgada para los contagios con el coronavirus, pero al mismo tiempo, las «trabajadoras sexuales» tampoco tenían acceso a ayudas del Gobierno al no ser autónomas, ni tener contrato.

«El trabajo sexual está en medio de las dos opciones, y por eso nuestro gobierno decidió que no iba a dar ninguna ayuda financiera, lo cual es extraño porque las trabajadoras sexuales pagan sus impuestos y la seguridad social. Mi comunidad ha sufrido», asegura, sobre todos sus «compañeros», incluidas personas LGTBI que se dedican a la prostitución.

Todos ellos organizaron durante el último año protestas y escribieron cartas al Ejecutivo de La Haya, solicitando que se les permita volver a ejercer o se les incluya en los esquemas de ayudas sociales, pero no han recibido “ninguna respuesta, ni hubo ningún cambio”.

Esto llevó a esta neerlandesa a sumarse a BIJ1, que podría irrumpir por primera vez en el Parlamento neerlandés, según las encuestas, siendo el «primer partido «de Europa fundado por una mujer negra”, la presentadora Sylvana Simons, para luchar contra el racismo y la discriminación, y ahora también «combatir los estigmas que rodean» la prostitución y «luchar por los derechos de las trabajadoras sexuales» en Países Bajos.

«Da igual lo que hagas como ciudadano, las grandes decisiones se toman en La Haya y ahí es donde tenemos que estar», subrayó Luhrs, que lamentó que, durante las últimas dos décadas, las prostitutas neerlandesas han perdido «más de la mitad de su espacio legal de trabajo” debido a la reducción de licencias a los burdeles y clubes.

Reconoce que «el trabajo sexual es un tema un poco difícil para la gente, también para los municipios, por lo que hay muchas reglas falsas, como si se puede o no trabajar desde casa, se debe o no tener una licencia, se puede o no obtener una (…) lo que hace difícil a las trabajadoras sexuales ser sus propias empleadoras» y que acaben dependiendo de los burdeles.

«BIJ1 defiende la despenalización del trabajo sexual, sentar a la mesa a las trabajadoras sexuales a la hora de debatir una nueva ley, y darles la posibilidad de trabajar de forma independiente», subraya.

Para ella, la prostitución es «una manera de vivir, de obtener dinero, de llevar un plato de comida a la mesa, de sobrevivir, y si estás contra eso, eres antifeminista», asegura, añadiendo que «vivimos en una sociedad capitalista y eso hace daño a mucha gente», refiriéndose a abusos laborales que ocurren en otras profesiones.

«Es una de las vías que la gente tiene para sobrevivir y no puedes decir que el trabajo sexual está mal solo por estar hablando desde un punto de vista feminista. Creo que está mal que la gente tenga pocas oportunidades laborales, que viva en la pobreza porque sus gobiernos no los cuidan por igual, que haya gente haciendo su trabajo bajo el abuso de sus jefes o clientes. El trabajo sexual, como trabajo, es solo un empleo más», considera.

Promueve la «descriminalización y no la legalización» porque normaliza la prostitución y permite a quienes la ejerzan «ir, de forma abierta y libre, a la policía cuando algo va mal, o al médico cuando necesiten cuidados», aunque reconoce que no hay ninguna política legal que se ha demostrado eficaz en la prevención de la trata, pero «luchar contra el estigma ayuda».

 

La prostitución exige en La Haya poder retomar su actividad en la pandemia

El espectáculo acabó por acaparar toda la atención. Algunos entraron en el habitáculo móvil que estas mujeres habían construido para el “peep show”: pagaron por un momento de intimidad.

 

Por Imane Rachidi

2 de marzo de 2021

https://www.heraldo.es/noticias/internacional/2021/03/02/la-prostitucion-exige-en-la-haya-poder-retomar-su-actividad-en-la-pandemia-1474935.html

 

Sex workers campaign to return to work SEM VAN DER WAL

 

Las trabajadoras sexuales, como piden ser calificadas, se movilizaron este martes en Países Bajos para exigir que se les permita volver a ejercer al igual que el resto de profesiones de contacto, como las peluqueras o masajistas. Recordaron «saber protegerse» contra los virus y denunciaron las dificultades financieras que afrontan por la pandemia.

La convocatoria amenazaba al Gobierno en funciones con un “peep show”, un espectáculo erótico en directo que se sigue a través de un escaparate, en el centro de La Haya, la capital política de Países Bajos. El surrealismo de que algo así pudiera celebrarse delante del Parlamento neerlandés, en plenas restricciones por la pandemia, condujo a muchos curiosos a comprobar si realmente iba a tener lugar: lo tuvo y con vigilancia policial.

El espectáculo acabó por acaparar toda la atención, haciendo que muchos se olvidaran del distanciamiento social, aunque los agentes optaron por no intervenir. Algunos entraron en el habitáculo móvil que estas mujeres habían construido para el “peep show”: pagaron por un momento de intimidad, o para hacerse una foto con alguna de ellas, con música «reggaetón» de fondo.

Sex workers campaign to return to work SEM VAN DER WAL

Decenas de mujeres y hombres acudieron a una plaza junto al Congreso neerlandés, con paraguas rojos y carteles variopintos, para hacer un llamamiento a las autoridades de que la prostitución es como la mayoría de las profesiones de contacto que pueden reabrir a partir de mañana: peluqueras, masajistas o instructores de conducción.

CARÁCTER ESPECIAL DE LA PROFESIÓN

En respuesta a qué diferencia estas profesiones del “trabajo sexual”, el primer ministro, Mark Rutte, tuvo una respuesta clara: “Con las trabajadoras sexuales hay que lidiar con el carácter especial de esa profesión, que están muy cerca uno del otro, con todos los riesgos de transmisión del virus”, subrayó. Pero ellas no están de acuerdo con esa visión.

Sex workers campaign to return to work SEM VAN DER WAL

“No soy muy de hacer videoconferencia. A mí me gusta hacerlo de verdad, me gusta mi trabajo, pero ahora no se me permite. He trabajado la mayor parte de la crisis y no me he contagiado, así que me siento segura. Tengo mucho cuidado, usamos desinfectante, tomamos mucha precaución con todos los fluidos corporales, así que, sí, en mi opinión se nos debería permitir trabajar al menos para poder comer y pagar el alquiler”, explicó a Efe Lorena, una trabajadora sexual de 27 años.

Vestida de rojo y acompañada de su perro, reivindicó “saber cómo manejar un virus”. No ha podido acceder a las ayudas del gobierno porque no cumple los requisitos, lamenta. “No todo el mundo tiene derecho a recibir algo de dinero del gobierno como compensación. Yo no he estado registrada el tiempo suficiente, así que tengo un pequeño problema con eso”, aseguró.

No faltaron alusiones directas al Gobierno. Imprimieron rostros sonrientes de Rutte y su ministro de Sanidad, Hugo de Jonge, en unos genitales masculinos, con el lema “Confinamiento en tus pantalones”. Otras levantaron pancartas en las que resumían su reivindicación: “El trabajo sexual es una profesión de contacto, queremos trabajar”.

Al no cumplir las condiciones para recibir ayudas estatales, muchas mujeres se vieron obligadas a seguir ejerciendo en la clandestinidad. “Normalmente, si tienes problemas, vas a la policía, pero ahora no puedes, tienes miedo porque no estás autorizada a trabajar, pero debes hacerlo porque tienes que pagar tu alquiler. Es un problema. Si no obtienes ningún ingreso, estás atrapada en una situación extraña”, añadió Lorena.

NO HAY MEDIDAS SEGURAS

Pero De Jonge insistió este martes en que los clubes eróticos o los barrios rojos no pueden reabrir. “Es muy triste, pero no es posible de momento”, aseguró, señalando que uno de los problemas es el seguimiento de fuentes cuando hay un caso positivo porque tres cuartas partes de los clientes darían un nombre falso, lamentó.

Una de las manifestantes, Yvette Luhrs, alertó de que son ellas las que registran a sus clientes y consideró las palabras de De Jonge una “muestra de la enorme ignorancia por parte del Gobierno en lo que respecta al trabajo sexual” y recordó que hay muchas personas que tampoco dan su nombre real en los restaurantes, por ejemplo.

El ministro de Asuntos Sociales y Empleo, Wouter Koolmees, tampoco consideró viable darles un apoyo adicional y recordó que las medidas vigentes ya están destinadas a los autónomos, pero no todas las trabajadoras sexuales lo son oficialmente. “Podemos hacer muy poco por ellas. Tienen una posición muy difícil”, reconoció, sugiriéndoles que acudan a los ayuntamientos a pedir ayudas para personas sin ingresos.

Durante el último año, la prostitución ha tenido que abrir y cerrar en diferentes periodos, dependiendo de los contagios diarios, y el propio Gobierno neerlandés encargó una investigación de posibles posturas “seguras” para permitir que reabran los clubes eróticos, pero concluyó que “no había ninguna” contra el coronavirus.

Ellas temen que no habrá un cambio de opinión oficial y por eso han encargado a un equipo de abogados que estudie la posibilidad de iniciar un procedimiento sumario contra el Ejecutivo por este asunto. “Es muy complicado, tienes miedo a perder algunos clientes, y hay chicas que han tenido que buscarse otro trabajo”, concluyó Lorena.

 

Trabajadoras sexuales de Ámsterdam hablan sobre la «desastrosa» reubicación del Barrio Rojo

Se teme que una propuesta para cerrar los burdeles de ventanas y crear un «centro erótico» en los suburbios ponga en peligro a las trabajadoras sexuales

 

Por Brit Dawson

5 de febrero de 2021

https://www.dazeddigital.com/life-culture/article/51861/1/amsterdam-sex-workers-on-the-disastrous-red-light-district-relocation?utm_source=Link&utm_medium=Link&utm_campaign=RSSFeed&utm_term=amsterdam-

 

Esta semana (1 de febrero), los concejales de la ciudad de Ámsterdam anunciaron que cerrarán los burdeles de ventanas en el famoso Barrio Rojo, y establecerán en cambio un «centro erótico» en algún lugar de los suburbios.

La propuesta fue presentada por primera vez por la alcaldesa de Ámsterdam, Femke Halsema, y ​​se dice que es parte de un «reinicio del turismo», que también prevé una posible prohibición de que los turistas compren cannabis en los cafés de la ciudad.

«Los turistas pueden disfrutar de la belleza y la libertad de la ciudad», dijo Dennis Boutkan, miembro del Partido Laborista holandés, «pero no a cualquier precio».

El plan ha sido criticado por grupos de derechos de las trabajadoras sexuales y personas que han hablado con Dazed sobre la amenaza que supone para sus ingresos y su seguridad. En 2019, Red Light United —el sindicato de trabajadoras sexuales de las ventanas del Barrio Rojo— realizó una encuesta sobre la posible reubicación y encontró que el 93 por ciento de las trabajadoras sexuales estaban en contra de la medida.

La presidenta del grupo, Felicia Anna —que ha trabajado en el Barrio Rojo durante 10 años— presentó el informe al concejo municipal y a la alcaldesa, pero no recibió respuesta. “Teniendo en cuenta el resultado de los últimos debates del ayuntamiento, parece que no tienen absolutamente ningún interés en escucharnos”, le dice a Dazed.

Felicia dice que la reubicación propuesta tendría un «impacto desastroso en nuestro trabajo e ingresos, ya que la mayoría de las trabajadoras sexuales no quieren mudarse de allí». Ella agrega: «Esto llevará a las trabajadoras sexuales a optar por trabajar ilegalmente en la clandestinidad, en lugar de en su nuevo centro erótico que nadie pidió, y por lo tanto las hará más vulnerables a la violencia y la trata de personas».

Incluso las trabajadoras sexuales que elijan trasladarse al centro erótico experimentarán menos seguridad en su trabajo, afirma Felicia. “Las ventanas hacen que el trabajo sexual sea fácilmente visible desde la calle y, por lo tanto, más visible para la policía, que puede garantizar nuestra seguridad y combatir la trata de personas”, explica. «Un centro erótico hace que las trabajadoras sexuales sean menos visibles para el mundo exterior porque todo sucede dentro del edificio».

Un informe de 2018 de la organización de salud sexual sin fines de lucro SOAIDS Nederland y de PROUD, un sindicato holandés de trabajadoras sexuales, encontró que las mujeres que trabajan en las ventanas experimentan menos violencia que otras trabajadoras sexuales. Felicia dice que la visibilidad es la razón por la que el trabajo en ventanas es la forma más segura de trabajo sexual en los Países Bajos.


“Esto hará que las trabajadoras sexuales elijan trabajar ilegalmente de forma clandestina y, por lo tanto, las hará más vulnerables a la violencia y la trata de personas” – Felicia Anna, Red Light United


Durante dos consultas recientes con Halsema y el ayuntamiento, respectivamente, Red Light United presionó para que no se cerraran las ventanas y, en cambio, pidió una expansión de las ventanas en el área, que según el grupo “conduciría a una menor presión sobre las ventanas restantes actuales y haría la zona menos concurrida ”. De hecho, un estudio de 2020 sobre las propuestas encontró que quitar las ventanas probablemente no tendría ningún impacto en las tasas de turismo, ya que dos tercios de los encuestados dijeron que seguirían yendo al Barrio Rojo con la misma frecuencia.

Felicia dice que estas propuestas “básicamente (significarían) reactivar el Proyecto 1012”, que comenzó en 2007 con la intención de “limpiar” el Barrio Rojo. El proyecto, que lleva el nombre del código postal del distrito, tiene como objetivo reemplazar los burdeles de ventanas con boutiques de lujo, cafés y proyectos de arte y, como era de esperar, no ha sido bien recibido por las trabajadoras sexuales y los dueños de burdeles. Según The Guardian, se han cerrado aproximadamente 126 ventanas desde que comenzó el proyecto. En 2015, más de 200 trabajadoras sexuales se manifestaron por las calles de Ámsterdam en protesta por la demonización de su industria; los cierres de ventanas se detuvieron poco después.

“La ciudad no ha aprendido nada de la década del Proyecto 1012. Esto es básicamente una continuación de este proyecto”, dice Felicia. Ella describe el Proyecto 1012 como «un completo fracaso», citando un informe de 2018 del Tribunal de Cuentas de Ámsterdam, que dice que el proyecto «no ha resultado en la mejora económica deseada del centro histórico de la ciudad de Ámsterdam» ni «un gran avance en la lucha contra la infraestructura criminal».

Lotte Alberg, propietaria del club de striptease BonTon y del club de sexo LV, tiene una visión muy diferente de la nueva reubicación. «No es que quieran que el Barrio Rojo desaparezca», le dice a Dazed, «quieren tener el nuevo Barrio Rojo y el antiguo. Creo que puedes hacer algo que sea mejor para las chicas; tienes la oportunidad de hacer las cosas diferentes a como eran antes «. Alberg sugiere que el nuevo centro erótico puede presumir de habitaciones más grandes y un alquiler más bajo.

Al discutir por qué el consejo propuso una reubicación en primer lugar, Alberg dice que es porque el Barrio Rojo está «demasiado ocupado». Agrega: “Fue peligroso en cierto momento. Tanta gente. Y muchos de los turistas solo miran las ventanas y miran (a las trabajadoras sexuales) como monos. No me gusta eso. No creo que a las chicas les guste eso «.

Alberg tiene la esperanza de que el centro erótico propuesto traerá “más turistas de calidad”, y agregó que los visitantes y clientes tratarían mejor a las trabajadoras sexuales si tuvieran la oportunidad de “aprender sobre el trabajo que hacen las chicas”. Durante un recorrido en uno de los clubes de Alberg, los turistas pueden hablar con una ex trabajadora sexual sobre «por qué hizo el trabajo y por qué lo dejó».

“200 personas vienen a la gira esa semana y 200 personas piensan diferente sobre la prostitución. Puedes hacer cosas así en el nuevo centro».


“Creo que puedes hacer algo que sea mejor para las chicas; tienes la oportunidad de hacer las cosas diferentes a como eran antes ”- Lotte Alberg, propietaria de club


En declaraciones a VICE Holanda, Quirine Lengkeek, presidenta de la red de trabajo sexual Sekswerk Expertise, no está de acuerdo y afirma que este tipo de reubicaciones a menudo van acompañadas de cierres. “Lo viste en el Nieuwe Zandpad en Utrecht. Hace años, los burdeles se cerraron allí, pero el plan de trasladar a las trabajadoras sexuales a otro lugar aún no se ha materializado ”. Independientemente, si el estudio de 2020 mencionado anteriormente se basa en algo, la mayoría de los encuestados no visitaría un centro de entretenimiento sexual fuera de la ciudad de todos modos.

Ya sea que el centro erótico abra o no, Felicia dice que no se mudará allí. «Conozco chicas que incluso han dicho que comenzarán a trabajar en la calle frente a su vieja ventana si la cierran».

Liderando Red Light United, Felicia continuará luchando contra la decisión de todas las formas que pueda. “Podríamos protestar como lo hicimos en 2015; podríamos acudir a los medios de comunicación para exponer las mentiras del ayuntamiento y de la alcaldesa sobre cómo esto está «mejorando» nuestra seguridad; incluso podríamos emprender acciones legales contra las decisiones del ayuntamiento si es posible «, dice. «Haremos cualquier cosa para evitar que esta horrible alcaldesa y el ayuntamiento destruyan nuestras vidas».

Cierra el único burdel municipal gestionado por prostitutas en Ámsterdam

 

21 de enero de 2021

https://www.swissinfo.ch/spa/pa%C3%ADses-bajos-prostituci%C3%B3n_cierra-el-%C3%BAnico-burdel-municipal-gestionado-por-prostitutas-en-%C3%A1msterdam/46307816

 

La Haya, 21 ene (EFE).- El único burdel municipal gestionado por prostitutas neerlandesas, My Red Light, se ve abocado al cierre definitivo e inmediato debido a los efectos financieros de la pandemia, que deja a esta asociación sin ingresos para pagar gastos como el alquiler de sus edificios en Ámsterdam y los costes correspondientes.

El actual confinamiento, que mantiene cerrados todos los servicios no esenciales en Países Bajos desde mediados de diciembre, incluida la prostitución en el Barrio Rojo, ha conducido a la quiebra a este burdel, que gestionaba un total de 14 habitaciones ubicadas en cuatro edificios comprados por el Ayuntamiento de Ámsterdam hace unos 12 años.

Coby van Berkum, miembro del consejo de supervisión de este burdel, explicó que este proyecto había “sobrevivido al primer confinamiento (durante la primera ola), pero durante este segundo confinamiento, los ingresos son de cero coma cero, mientras hay que seguir pagando un alquiler considerable”, lo que ha llevado a la decisión de “cerrar”.

En un comunicado, el municipio califica de “bastante decepcionante” que no se haya podido evitar la desaparición de esta iniciativa, y recordó que la “atención a la seguridad y a la posición de las trabajadoras sexuales es de gran importancia social” para el Ayuntamiento de Ámsterdam.

“Es triste para el fantástico grupo de trabajadoras sexuales y administradores. Teníamos la tarea social de permitir que las mujeres manejasen su propio negocio, para proporcionar un lugar de trabajo limpio sin trata, pero eso ya se acabó”, subrayó el municipio.

Este burdel estuvo cerrado durante meses en la primavera de 2020 debido a las restricciones introducidas para frenar los contagios, y tras la reapertura a principios de verano, logró obtener beneficios entre julio y septiembre que permitieron amortizar parte de la deuda que se había creado, pero la situación actual les impide seguir adelante.

My Red Light se creó hace cinco años por iniciativa del exalcalde Eberhard van der Laan, que había defendido la necesidad de proporcionar a las mujeres un lugar de trabajo seguro, que pudieran gestionar ellas mismas, lejos de las mafias que las explotan, pero, incluso antes del estallido de la pandemia, el burdel ya denunció problemas financieros que lo mantenían al borde de la quiebra.

Además, un informe independiente encargado por el consejo municipal y publicado en 2019, denunció que la trata de mujeres no se estaba tomando muy en serio y consideró que este proyecto es «una idea inviable» que sus inversionistas debían «rescatar» para evitar que la situación resulte en «consecuencias problemáticas para el resto» del Barrio Rojo.

Las prostitutas que administraban este proyecto se han ofrecido ahora a ayudar al municipio, desde sus conocimientos y experiencia de los últimos años, para diseñar un centro erótico en otra parte de la ciudad, que permita al Ayuntamiento cumplir sus planes de sacar el Barrio Rojo del centro histórico de Ámsterdam.

La prostitución recupera el ritmo en Países Bajos

La desescalada llega al sector, que solo aceptará clientes sin síntomas de coronavirus

 

Por Isabel Ferrer

La Haya – 1 de julio de 2020

https://elpais.com/sociedad/2020-06-30/la-prostitucion-recupera-el-ritmo-en-paises-bajos.html

 

Gente en el Barrio Rojo de Ámsterdam, el pasado mes de marzo.YVES HERMAN / Reuters

 

“Todas las posturas están permitidas”. Así ha anunciado Mark Rutte, primer ministro neerlandés, el regreso de la prostitución a las famosas ventanas iluminadas que dan nombre, entre otros, al Barrio Rojo de Ámsterdam. El sector, con espacios similares en otras 12 ciudades, ha permanecido parado desde el pasado 15 de marzo al figurar entre las profesiones “de contacto”, en términos oficiales. Este miércoles, vuelve con el compromiso de preguntar a los clientes si tienen síntomas de coronavirus. Aunque el Gobierno no exige el uso de mascarillas, las propias prostitutas han elaborado un protocolo donde se recomienda a ambas partes adoptar medidas de higiene. Ventilar el local, cambiar las sabanas después de cada encuentro y desinfectar todas las superficies, son algunos consejos.

Las distintas asociaciones que representan a las prostitutas en los Países Bajos llevaban semanas pidiendo la reapertura del sector, porque, en su mayoría, no han recibido subsidios oficiales durante esta crisis. Por eso, Red Light United, el grupo que se ocupa de las que operan en las ventanas del Barrio Rojo de la capital, sostiene que es “ilusorio pensar que ellas pararan ante las medidas impuestas por la covid-19″. La queja principal ha sido el abandono de las autoridades cuando reparte ayudas. No todas son trabajadoras autónomas, y tanto los liberales de izquierda, como la Unión Cristiana (ambos en el Gobierno) y la oposición socialdemócrata, calculan que “varios miles se han quedado fuera de los planes de apoyo”. El pasado 1 de abril, el grupo neerlandés de periodismo de investigación Investico, analizó los anuncios de servicios sexuales de los tres sitios principales de Internet para esta publicidad, y vieron que 179 prostitutas seguían trabajando. Otras 216 habían parado temporalmente.

Después de consultar con los servicios sanitarios municipales, el protocolo para manejarse a partir del 1 de julio ha sido elaborado por la asociación SekswerkExpertise, que aboga por la mejora su situación laboral, jurídica y social. Han colaborado a su vez otras asociaciones del sector, como Proud, que agrupa a las prostitutas en los Países Bajos, además de asistentes sociales y el grupo formado por los empresarios que alquilan las ventanas. En esencia, les recomienda quedarse en casa, o bien pedir una prueba diagnóstica, si se encuentran mal. A continuación, enumera las precauciones a tomar, divididas en sendos apartados dedicados a las normas generales de comportamiento y de limpieza.

Entre los primeros avisos, figuran los siguientes: “Explicar bien al cliente la nueva situación; preguntar por su salud y los contactos anteriores con gente que pudiera estar infectada; tomar la temperatura con un termómetro de mano [los que tienen forma de pistola]; ducharse antes y después de cada cliente; evitar en lo posible compartir el aliento; disponer por si acaso de suficientes mascarillas no médicas para ambos; ventilar antes, durante y después de la cita”. En cuanto a la limpieza, incluye la desinfección de todas las superficies y objetos tocados y utilizados; cambio de sábanas con cada cliente; uso de toallitas desechables o papel, o bien bayetas que aguanten la lavadora; lavado adecuado de manos por ambas partes”. Moira Mona, una prostituta que ha lamentado en los medios neerlandeses la lentitud del Gobierno con su sector, ha dicho que se siente “más segura aplicando este protocolo que con los consejos oficiales”.

 

“Todas las poses sexuales están permitidas», dijo el primer ministro de Holanda

Mark Rutte adelantó dos meses la autorización para que la prostitución retome la actividad. Quejas de bares, cafés y salas de espectáculos porque ahí sí exigen el distanciamiento social.

 

26 de junio de 2020

https://www.perfil.com/noticias/actualidad/holanda-adelanta-la-habilitacion-trabajo-sexual-prostitucion.phtml

 

Mark Rutte, primer ministro de Holanda. Foto: Facebook

 

Mark Rutte, el primer ministro de los Países Bajos, dio luz verde para que las trabajadoras sexuales retomen la actividad después de la cuarentena a la que se sometió el país europeo por el brote del coronavirus. “Todas las poses sexuales están permitidas”, dijo Rutte y generó sonrisas en la conferencia de prensa. También generó similar reacción cuando señaló que la situación que por el coronavirus atravesaba ese sector fue un tema seriamente discutido en el seno del gobierno.

Así en Holanda, el trabajo sexual consiguió que se les adelantara la habilitación para retomar la actividad y será a partir del 1 de julio y no del 1 de septiembre como se había previsto. “Todas estamos muy contentas de poder abrir de nuevo, porque ya no tenemos más dinero», dijo Felicia Anna, presidenta del grupo Red Light United al diario holandés Der Telegraaf. «No esperábamos esto porque la nuestra es una profesión en la que es imposible evitar el contacto cercano». Dicho sector ahora tiene que establecer un protocolo para garantizar la seguridad sanitaria.

En Holanda, el trabajo sexual puede volver a funcionar a partir del 1 de julio, dos meses antes de lo previsto.

A su vez, el gobierno neerlandés no puso límite alguno al número de asistentes a cines y conciertos. Pero sí debe respetarse el distanciamiento social de 1,5 metros; además de que las entradas se deben reservar con anticipación y se debe responder un cuestionario “sanitario”. El distanciamiento social mencionado, según señalaron los empresarios de espectáculos, determina que podrán funcionar con sólo el 20 por ciento de su capacidad. Esto es, un espacio para 16.000 personas, solamente podrá vender entradas para 3.000. Los cafés y restaurantes también deben adecuarse a esa regla.

Según publicaron medios en Holanda, los virólogos dicen que es crucial mantener la distancia de 1,5 metros siempre que sea posible, a pesar de la oposición en algunos sectores. «Dos cosas fueron cruciales para detener la propagación del coronavirus: quedarse en casa si se está enfermo y el distanciamiento social «, dijo Christian Hoebe, profesor de la Universidad de Maastricht, al Financieele Dagblad. El virus se ha propagado principalmente en grandes eventos y de persona a persona, entre miembros de la familia o colegas de trabajo que no se mantuvieron el distanciamiento establecido.

EI – DS

El barrio rojo de Ámsterdam permanece cerrado mientras el resto de la ciudad abre

Muchas profesiones holandesas volvieron a trabajar en mayo, y la mayoría volverá en julio. Pero las trabajadoras sexuales deben esperar hasta septiembre, enviando a cientos de ellas a la pobreza y obligando a algunas a arriesgarse a trabajar en secreto.

 

Patrick Kingsley

The New York Times

4 de junio de 2020

https://es-us.noticias.yahoo.com/barrio-rojo-%C3%A1msterdam-permanece-cerrada-192719788.html

 

De Wallen, el barrio rojo principal de Ámsterdam, que casi siempre está atestado de turistas y trabajadoras sexuales, estaba casi vacío, el 28 de mayo de 2020. (Laetitia Vancon/The New York Times)

 

 

ÁMSTERDAM — Las luces rojas seguían encendidas sobre los escaparates de De Wallen, el principal barrio rojo de Ámsterdam, pero los escaparates estaban vacíos.

Las calles que están a un lado de los canales, que casi siempre están atestadas de turistas, estaban desiertas.

Los burdeles y el museo de la prostitución estaban cerrados hasta nuevo aviso.

“Prohibido tomar fotografías de las trabajadoras sexuales”, decían los rótulos colocados encima de los escaparates de los burdeles. “Multa: 95 euros”.

Pero en los escaparates no había trabajadoras sexuales que fotografiar, ni tampoco turistas que las fotografiaran.

Los Países Bajos están reanudando sus actividades. Desde el 11 de mayo, ya están trabajando estilistas, instructores de autoescuela y cosmetólogos sin tener que usar cubrebocas. Los restaurantes volvieron a abrir las áreas al aire libre a principios de este mes. Se tiene programado que los gimnasios y saunas vuelvan a funcionar a principios de julio.

En De Wallen, está abierta una cerrajería, así como unos cuantos bares (vacíos por lo general) y las tiendas que venden juguetes sexuales, látigos, esposas y uno que otro vestido de látex.

No obstante, se les ha pedido a las trabajadoras sexuales que esperen hasta septiembre, lo cual hace que la zona esté vacía y que muchas de ellas caigan en la pobreza… o que regresen a trabajar en secreto.

Charlotte de Vries, el nombre profesional de una escort que trabaja en Ámsterdam, normalmente atendía hasta siete clientes por semana. Pero la semana que comenzó la cuarentena, los siete le cancelaron, cosa que de inmediato le costó cerca de 1500 dólares.

“Y después de eso dejé de contar”, comentó De Vries, sentada en una mesa en el límite del barrio rojo. “Pensé que no quería saberlo”.

Mientras hablaba, repiqueteaban las campanas de la iglesia más antigua de Ámsterdam al otro lado de la calle. Comentó que como la zona estaba desierta, ahora sí se podían escuchar los sonidos del vecindario.

Por el momento, De Vries puede recurrir a sus ahorros. Pero muchas de sus colegas no pueden hacerlo. Más de 400 buscaron la ayuda de un nuevo fondo de emergencia recaudado por voluntarios, el cual ofrece unos 45 dólares de ayuda a las solicitantes más necesitadas.

Esa iniciativa dista mucho de ser suficiente. De Vries dice que conoce a siete trabajadoras sexuales que se han visto obligadas a trabajar en secreto solo para pagar la renta. Rosie Heart, que es el nombre profesional de otra trabajadora sexual neerlandesa, señaló que conocía al menos a diez en esta situación.

“En verdad es desastroso”, afirmó Heart, quien normalmente ofrece servicios de escort en Ámsterdam y Londres, además de trabajar como representante de Proud, un sindicato de trabajadoras sexuales neerlandesas.

Trabajar en secreto de esta manera hace que sean especialmente vulnerables porque corren más riesgos con los clientes agresivos.

Antes de la crisis del coronavirus, si un cliente se ponía violento, “acudíamos a la policía”, señaló De Vries. “Pero ahora no podemos porque no es legal lo que estamos haciendo”.

En eso, pasó un vecino que la saludó con una inclinación de la cabeza. “Una de las pocas cosas buenas de la crisis había sido la oportunidad de conocer mejor a los residentes de la zona”, comentó De Vries.

Las dificultades que enfrentan las trabajadoras sexuales neerlandesas se deben a las desigualdades del apoyo gubernamental. Al igual que muchos gobiernos, al principio de la crisis, las autoridades neerlandesas crearon flujos de ingresos de emergencia para las personas que de pronto se quedaron sin trabajo.

Pero en la práctica, muchas de estas trabajadoras no reúnen los requisitos para obtener los nuevos subsidios por la forma en que estaban registradas ante las autoridades tributarias antes de la crisis. O tienen demasiado miedo de solicitarlos.

Pese a que la prostitución es legal en los Países Bajos, muchas trabajadoras sexuales prefieren no declarar su profesión ante las autoridades gubernamentales porque ese oficio todavía conlleva un estigma social, o porque trabajan sin tener todas las licencias que se necesitan para cumplir totalmente con la ley.

En una encuesta a 108 trabajadoras sexuales de los Países Bajos realizada por SekswerkExpertise, un grupo de investigación en Ámsterdam, el 56 por ciento de las encuestadas afirmaron que habían solicitado apoyo por el coronavirus. De esas solicitantes, solo el trece por ciento dijo haber recibido ayuda.

De las que no solicitaron, casi una de cada tres comentó que ya sabía que no cumplía con los requisitos y una de cada seis dijo que le preocupaba declararse trabajadora sexual ante las instituciones de gobierno porque se podría revelar su identidad.

Además, las trabajadoras sexuales migrantes que trabajan sin permiso no pueden ni siquiera pensar en solicitar la ayuda.

Heart fue una de las pocas solicitantes que tuvo éxito y ha recibido 1500 dólares al mes desde marzo, a duras penas la mitad de lo que ganaba normalmente.

Pero dijo que no solicitará ayuda a partir de julio porque, para ese entonces, es probable que las trabajadoras sexuales sean las únicas personas sin trabajo por motivos directamente relacionados con las restricciones por el coronavirus.

Teme que eso la delate como trabajadora sexual y que muy posiblemente haga que los funcionarios locales la desalojen de su casa por suponer —de manera errónea— que usa su apartamento como un burdel sin licencia.

“En un momento podría estar solicitando la ayuda del gobierno”, señaló Heart. “Y al siguiente podría estar peleando para seguir en mi casa”.

Algunas trabajadoras sexuales desempleadas han recurrido a Internet para tratar de ganarse la vida con programas de sexo en línea. Diez asistieron a una reciente sesión de capacitación en línea en el Centro de Información sobre Prostitución, una organización sin fines de lucro que brinda apoyo a las trabajadoras sexuales y visitas guiadas de De Wallen a los turistas.

Pero puede llevar meses construir una base de clientes que pagan en línea, y existen costos sustanciales para establecer un negocio en línea. El trabajo sexual en línea necesita una buena cámara, un micrófono, una conexión a Internet fuerte y un espacio privado donde no sea probable que te molesten.

Una nueva afluencia de profesionales del sexo en Internet también podría dificultarles la vida a quienes ya están en el negocio en línea. «Hay aún más competencia, por lo que es aún más complicado», dijo Heart.

Las trabajadoras sexuales dijeron que no entienden por qué no les permiten regresar a trabajar al menos de manera parcial en julio, junto con los gimnasios y las saunas. Su trabajo no tiene que incluir besos, y gran parte de ese trabajo, incluso antes de la crisis del coronavirus, no incluía coito ni contacto cara a cara.

Ahora los estilistas pueden volver a atender a sus clientes “y ponerse frente a su rostro para cortarles el flequillo”, comentó Heart. Así que se preguntaba por qué no se les permitía a las trabajadoras sexuales realizar actos sexuales que no llegaran al coito.

“No estoy diciendo para nada que nos permitan trabajar como siempre, claro que no”, añadió. “Pero si dicen que todos pueden volver a trabajar, excepto las trabajadoras sexuales, algo está mal con ese razonamiento”.

This article originally appeared in The New York Times.

© 2020 The New York Times Company

 

 

Coronavirus: trabajadoras sexuales camino a la ruina

La epidemia amenaza con arruinarlas. No hay clientes y los burdeles están cerrados hasta nuevo aviso.

 

Clarín.com

18 de marzo de 2020

https://www.clarin.com/mundo/coronavirus-trabajadoras-sexuales-camino-ruina_0_vH6HZtuO.html

 

Son las 19:00 de un viernes, una hora a la que el burdel de tres habitaciones de Aurel Johannes Marx al borde de Berlín estaría preparándose para sus primeros clientes. Hace mucho tiempo que la venta de sexo es un elemento fijo de la liberada vida nocturna de la capital alemana. Pero entre las preocupaciones por el nuevo coronavirus, incluso la supuesta profesión más antigua del mundo sufre un brusco declive.

En el burdel Lankwitzer 7, con su tenue luz roja y sus murales subidos de tono, se han instalado dispensadores con desinfectante de manos junto a los baños. Marx dice que ha ordenado al personal que laven con agua caliente todas las toallas y sábanas, y que abran las ventanas más a menudos para ventilar el aire.

Aun así, ya no hay clientes.

«En la última semana, el negocio ha bajado un 50%’‘, dijo Marx, atribuyendo el descenso al declive generalizado en la vida nocturna que se ha producido desde que el virus llegó a Berlín.

La ciudad ha registrado 332 casos confirmados de COVID-19, la enfermedad que produce el virus. Varias docenas de infecciones se han relacionado con bares y clubes. 

El virus ha causado temor e incertidumbre entre las aproximadamente de 100.000 a 200.000 trabajadoras sexuales en Alemania, donde la prostitución fue legalizada en gran parte hace casi 20 años, explicó Susanne Bleier Wilp, una extrabajadora sexual alemana y portavoz de la Asociación de Proveedores de Servicios Sexuales y Eróticos, o BESD por sus siglas en alemán.

«Algunas se están retirando por completo del negocio en este momento por motivos de seguridad», dijo Bleier Wilp a Associated Press. Otras, señaló, piden a los clientes que se desinfecten, algo que según expertos médicos probablemente no impida el contagio durante un contacto físico estrecho.

Para la mayoría, el virus solo causa síntomas leves o moderados, como fiebre y tos. Pero algunos, especialmente ancianos y personas con problemas médicos previos, pueden sufrir complicaciones más graves como la neumonía.

La gran mayoría de los infectados se recuperan. Según la Organización Mundial de la Salud, la gente con síntomas leves se recupera en unas dos semanas, mientras que los enfermos más graves pueden tardar de tres a seis semanas.

Una preocupación es que muchas trabajadoras sexuales son jóvenes y podrían estar poco preocupadas por contagiarse, mientras que algunos clientes son mayores de 50, por lo que tienen más riesgo de sufrir complicaciones. Reconstruir las cadenas de infección, como hacen las autoridades cuando se confirma un caso, también puede ser difícil. «En el negocio es normal interactuar de forma anónima y utilizar apodos», dijo Bleier Wilp. «Es un problema».

Otro problema es que la prostitución es precaria en el aspecto financiero. A diferencia de otros trabajadores, la mayoría de las trabajadoras sexuales no se beneficia directamente del paquete billonario de préstamos que ha ofrecido el gobierno alemán a empresas que corren el riesgo de arruinarse por el brote de coronavirus.


“Normalmente, las trabajadoras sexuales son autónomas, no empleadas… Eso implica que corren ellas con todos los riesgos.»


Algunas trabajadoras podrían mantenerse con sus ahorros durante varias semanas, señaló, «pero se complica si la crisis dura más. Entonces muchas, especialmente las que lo hacen a tiempo completo, podrían necesitar ayuda».

Bleier Wilp señaló que una cláusula en la ley alemana de protección contra enfermedades infecciosas podría permitir que las trabajadoras sexuales independientes pidan compensación por la falta de ingresos. Pero la cláusula nunca se ha probado antes, y las que trabajan en los márgenes de la legalidad podrían ser reacias a pedir ayuda de las autoridades. Algunas estimaciones apuntan a que más de dos tercios de las trabajadoras sexuales no están registradas.

Para el sábado, las autoridades berlinesas habían ordenado el cierre temporal de todos los recintos de ocio, incluidos los prostíbulos. No estaba claro si todas las trabajadoras sexuales cumplirían la orden o arriesgarían la salud de sus clientes para llegar a fin de mes.

El Barrio Rojo de Ámsterdam

En Holanda, el famoso Barrio Rojo de Ámsterdam se vio afectado de forma similar después de que el gobierno ordenara el domingo por la noche el cierre de escuelas, bares y restaurantes durante tres semanas, dejando claro que los clubes sexuales también se veían afectados.

Para el domingo por la noche, las calles junto a los canales y callejones de adoquines, normalmente abarrotados de turistas,estaban casi desiertas. El lunes, la mayoría de las ventanas donde suelen posar trabajadoras sexuales ligeras de ropa se veían vacías. Algunas habían colocado carteles indicando que habían cerrado debido a las restricciones por el coronavirus.

Los cierres en Grecia también afectaban a los burdeles, mientras que en Polonia, donde oficialmente los prostíbulos son ilegales, las restricciones forzaron a cerrar los «salones de masajes».

En Ginebra, donde se encuentra la sede europea de Naciones Unidas, se ordenó el cierre de todos los servicios y comercios no esenciales, incluidos barberos y peluquerías y «actividades de prostitución». 

Antes del cierre, Aurel Johannes Marx, el propietario del burdel berlinés, admitió que las mujeres que trabajaban en su establecimiento estaban perdiendo dinero.

«Todo el mundo quiere más dinero, no menos. Pero esa es la situación en este momento, está cambiando con rapidez», dijo. «No puedo hacer nada por cambiar eso».

«En algún momento va a pasar, y entonces las cosas funcionarán de nuevo», añadió.

 

Por Frank Jordans,  Associated Press

Mike Corder y Peter Dejong, en Ámsterdam, Elena Becatoros en Atenas, Jamey Keaten en Ginebra y Monika Scislowska en Varsovia, contribuyó a este despacho.

 

¿Por qué las trabajadoras sexuales del Barrio Rojo de Amsterdam están en contra de los planes de la alcaldesa?

 

21 de febrero de 2020

https://redlightunited.wordpress.com/2020/02/21/waarom-zijn-sekswerkers-tegen-de-plannen-van-de-burgemeester/

 

Las trabajadoras sexuales del Barrio Rojo de Amsterdam se oponen fieramente a los planes de la alcaldesa Halsema de construir un hotel de prostitución o centro erótico en otra parte de la ciudad. A pesar de que Red Light United ha hablado con ella, la alcaldesa literalmente no ha hecho ningún caso a nuestras críticas sobre sus planes, y no parecía dispuesta a escuchar nuestros argumentos o las soluciones que aportamos. Aquí publicaremos todos nuestros argumentos en contra de estos planes:

Las trabajadoras sexuales no quieren mudarse del Barrio Rojo

En primer lugar, es bueno saber que la investigación muestra que más del 93% de las trabajadoras sexuales no quieren mudarse del Barrio Rojo. Las trabajadoras sexuales en el Barrio Rojo no desean tener lugares de trabajo en otros sitios. Esto también muestra que si los burdeles de las ventanas se cierran en el Barrio Rojo, hay muchas posibilidades de que las trabajadoras sexuales no vayan a esta nueva ubicación alternativa, porque no quieren trabajar ahí, sino que pasarán a la clandestinidad y trabajarán ilegalmente.

La investigación realizada por el Ayuntamiento demuestra: las multitudes no están allí debido a las ventanas

Lo más notable de los planes de la alcaldesa es que estos planes, según ella, contribuirían a una menor aglomeración en el Barrio Rojo. Pero, según la investigación realizada por el propio Ayuntamiento, esta solución sería la medida menos efectiva contra la aglomeración en el área. Si todas las ventanas se cerraran en el área, solo un 4% menos de visitantes vendrían a visitarla. En resumen: estas medidas casi no tienen efecto, la mayoría de los visitantes no vienen por las ventanas, sino por las cafeterías y los bares de la zona.

Si solo una parte de las ventanas se cerrara, esto podría empeorar aún más la aglomeración en el Barrio Rojo. Después de todo, fue la propia alcaldesa la que concluyó que la razón por la cual el área se ha vuelto más concurrida fue porque muchas ventanas se cerraron como resultado de las políticas del Ayuntamiento. Debido a esto, el área se ha vuelto más pequeña y, por lo tanto, más abarrotada. En resumen, cerrar aún más ventanas solo aumentaría este efecto y, por lo tanto, solo conduciría a más aglomeración en el área en lugar de menos.

La propuesta no ofrece suficientes lugares de trabajo

Los planes propuestos por la alcaldesa ofrecerían un lugar de trabajo a 100 trabajadoras sexuales. Sin embargo, en el Barrio Rojo de Ámsterdam, en un día promedio, trabajan unas 400 trabajadoras sexuales, lo que significa que solo habría una plaza para cada cuatro de las trabajadoras sexuales que trabajan actualmente en el Barrio Rojo. Si la alcaldesa cerrara todas las ventanas, esto significaría que 300 trabajadoras sexuales perderían un lugar de trabajo y terminarían en la clandestinidad, y tal vez aún más, ya que más del 93% de las trabajadoras sexuales no quieren trabajar en otro lugar. Si solo una parte de las ventanas tuviera que cerrarse, muchas trabajadoras sexuales no se mudarían de allí, sino que nuevamente pasarían a la clandestinidad, y la aglomeración del área aumentaría porque el área se volvería aún más pequeña de lo que ya es.

Además de eso, la alcaldesa también quiere hacer algo contra el sexo que trabaja ilegalmente de forma clandestina, ofreciéndoles lugares de trabajo en este nuevo plan. Sin embargo, sospechamos que 100 lugares de trabajo estarán lejos de ser suficientes para ofrecer un lugar suficiente para las trabajadoras sexuales que trabajan ilegalmente en este momento, desde luego si una parte de esos lugares de trabajo fuere ocupada por trabajadoras de ventanas del Barrio Rojo. En resumen, las trabajadoras sexuales ilegales apenas disminuirían simplemente porque no hay suficientes lugares de trabajo para hacerlo.

Aumento de la trata de personas

En el documento que la alcaldesa ha enviado al consistorio con respecto a sus planes, también hay un consejo de la Fiscalía Holandesa, la policía, los supervisores de la ciudad y los servicios de atención médica. Sus consejos sobre lugares de trabajo transparentes y seguros para combatir la trata de personas consisten en tres factores: que sean fáciles de encontrar, que sean visibles y que permitan establecer una relación de confianza.

La prostitución en las ventanas es la forma más visible de prostitución, mientras que un hotel o centro erótico de prostitución está oculto al mundo exterior, lo que hace que las trabajadoras sexuales sean menos visibles para las autoridades y, por lo tanto, que aumenten los riesgos de trata de personas. Sobre todo, actualmente hay una buena red de contactos entre todas las partes mencionadas anteriormente y las trabajadoras sexuales en el Barrio Rojo, red de contactos que se interrumpiría si la prostitución se trasladara a otro lugar.

El plan de la alcaldesa básicamente va en contra de los consejos de la Fiscalía Holandesa, la policía, los supervisores de la ciudad y los servicios de atención médica, lo que aumentaría la trata de personas en la prostitución, mientras que la situación actual cumple con todas las demandas de las partes mencionadas anteriormente.

Los nuevos lugares de trabajo generarán más violencia contra las trabajadoras sexuales

La investigación de SOA Aids y PROUD muestra que la prostitución de ventana es la forma más segura de trabajo sexual en los Países Bajos, con la menor posibilidad de violencia contra las trabajadoras sexuales. La prostitución hotelera, como en un hotel de prostitución o centro erótico, es uno de los lugares más peligrosos con respecto a la violencia contra las trabajadoras sexuales. La violencia física contra las trabajadoras sexuales en las habitaciones de hotel es un 23% más alta en comparación con la prostitución de ventanas, la agresión sexual y la violación es incluso un 36% más alta, y la tan odiada por la alcaldesa humillación de las trabajadoras sexuales es un 4% más alta en la prostitución hotelera.

En resumen, la opción de reemplazar la forma más segura de trabajo sexual con una de las formas más peligrosas de trabajo sexual con respecto a la violencia contra las trabajadoras sexuales significará un fuerte deterioro de la seguridad de las trabajadoras sexuales del Barrio Rojo de Ámsterdam.

Conclusión

Las propuestas de la alcaldesa no conducirán a una menor aglomeración en el Barrio Rojo, sino que en el peor de los casos incluso la aumentarán. Además, estas propuestas harán que las trabajadoras sexuales sean menos visibles, lo que las hace más vulnerables a la trata de personas, y se elige una forma de trabajo sexual donde la violencia contra las trabajadoras sexuales es mucho mayor en comparación con la prostitución de ventana. Sobre todo, este plan no ofrece suficientes lugares de trabajo para reducir suficientemente el lado clandestino ilegal de la prostitución en Amsterdam ni para ofrecer suficientes lugares de trabajo a las trabajadoras sexuales del Barrio Rojo, que no quieren mudarse sino que prefieren quedarse en el Barrio Rojo.

Por lo tanto, sólo podemos llegar a la conclusión de que ninguna de las metas que la alcaldesa se ha propuesto conseguir se alcanzará con esta política. De hecho, en casi todos los casos la situación solo empeorará en comparación con la situación actual. Esto alimenta nuestras sospechas de que la aglomeración y nuestro bienestar son solo malas excusas para llevar a cabo lo que el Ayuntamiento lleva mucho tiempo deseando, es decir, deshacerse de la prostitución del centro de la ciudad a toda costa.

 

Fuentes:

Research among sex workers Red Light District regarding tourism and possible future plans

Research of the city of Amsterdam regarding effective policies to fight over crowding in the Red Light District

Attachment to the mayor’s letter containing the advice of the Dutch DA, police, city supervisors and heal care parties

Research regarding violence among sex workers in The Netherlands