Cuando las ex trabajadoras sexuales se convierten en SWERF

 

 

Por Kelly Palmer

Psicoterapeuta, activista espiritual, ecofeminista, adicta recuperada y superviviente de trauma, autora de éxito de ventas (con Michelle Kelly) y madre de tres hijos.

17 de julio de 2018

https://medium.com/@michellekelly_86703/when-former-sex-workers-become-swerfs-4496d1a90d99

 

 

¿Por qué muchas mujeres que dicen ser ex trabajadoras sexuales se parecen tanto a las SWERF? (Sex Worker Exclusionary Radical Feminists = Feministas Radicales Excluyentes de las Trabajadoras Sexuales). Definitivamente, nadie puede ser excluyente de sí mismo. Sin embargo, esta es una dinámica común, y me gustaría compartir mis pensamientos sobre por qué ocurre eso.

Porque yo soy una ex trabajadora sexual. Y he expresado puntos de vista que eran definitivamente SWERF, en la creencia genuina de que estaba ‘ayudando’ a otras trabajadoras sexuales. Que tenía el deber de hacer públicos los horrores muy reales que he experimentado en la industria. Apoyé el modelo nórdico. Escribí una carta abierta a Amnistía Internacional denunciando su apoyo a la legalización del trabajo sexual. Realmente creía que la industria del sexo era intrínsecamente explotadora y violenta hacia las mujeres y que despenalizar el trabajo sexual significaba dejar a los proxenetas y puteros abusivos campar a sus anchas. Leí el libro   “Paid For” (“pagada por ello”) de Rachel Moran y lloré.

Recientemente, he estado reconsiderando mi posición. En primer lugar, el modelo nórdico no funciona. En realidad, no ha reducido la violencia contra las trabajadoras sexuales. La mayoría de las trabajadoras sexuales actuales no lo quieren; parecen querer por mayoría abrumadora, si no la legalización de hecho (que puede causar sus propios problemas para las trabajadoras sexuales, a la alemana), sí la total despenalización y expansión y protección de sus derechos. ¿Por qué no las estamos escuchando? Y cuando vi a las así llamadas feministas callar a gritos a las propias trabajadoras sexuales y continuar abogando por algo que no funciona y que de hecho daña a las personas a las que dicen querer ayudar, empecé a darme cuenta de que había algo muy equivocado en esta imagen.

Entonces, ¿por qué tantas ex trabajadoras sexuales se metamorfosean en SWERF? Hablando tanto como terapeuta como por mi propia experiencia (y ciertamente no pretendo hablar por todas las trabajadoras sexuales) puedo ofrecer las siguientes perspectivas;

  • Muchas de estas ex trabajadoras sexuales han tenido experiencias genuinamente traumáticas y de explotación y erróneamente quieren proteger a otras mujeres de que pasen por lo mismo
  • Como sobrevivientes de trauma, o incluso simplemente para luchar contra el estigma social, la vergüenza se internaliza y se proyecta sobre aquéllas que aún trabajan en la industria del sexo
  • Las SWERF genuinas jugarán con estos temores y sentimientos muy reales para reclutar a ex trabajadoras sexuales para su causa (de la misma manera que los TERF juegan con los temores de asalto de las mujeres inventando una narrativa donde las mujeres trans son en realidad depredadores masculinos cis disfrazados, simplemente al acecho esperando la oportunidad correcta para violarnos)
  • La típica retórica feminista liberal a menudo pinta una imagen de “mundos de yupi” de la industria del sexo donde todas están felices y seguras y se llevan bien tomando decisiones empoderadas, ignorando las dinámicas de poder muy reales que de hecho ocurren, incluyendo las de raza y clase, explotación y violencia. Para una ex trabajadora sexual con experiencias traumáticas en la industria, esto es a la vez despectivo y deshumanizante

Después de buscar mucho, investigar y escuchar realmente a las trabajadoras sexuales en activo, me di cuenta de algunos contraargumentos que oponer a los anteriores.

  • No todas las experiencias de mujeres son iguales a las mías. Si bien los niveles de abuso y violencia son realmente elevados dentro de la industria del sexo, no todas son víctimas. No todas las trabajadoras sexuales necesitan ser salvadas. ¿Quién soy yo, Lancelot? No hay nada feminista en tratar de convencer a una trabajadora sexual de que es una víctima. Esto no está haciendo nada para ayudar y apoyar a las personas que en realidad están siendo victimizadas.
  • La vergüenza en torno al trabajo sexual proviene del mismo lugar que la vergüenza en torno al sexo: el conservadurismo paternalista, patriarcal y moralista. No hay nada feminista en esto. Necesitamos sanar nuestras propias heridas, no proyectarlas sobre otras.
  • Las SWERF no son mis amigas. En realidad, no les importa ni mi dolor ni mi historia, solo quieren explotarlos para beneficio de su propia agenda. No les importan las trabajadoras sexuales. De ahí por qué han sido apodadas ‘excluyentes’.

El feminismo liberal blanco rezuma clase y privilegio blanco y rara vez proporciona un análisis válido de nada. Eso no significa que las trabajadoras sexuales que realmente disfrutan de su trabajo y toman decisiones con poder a diario no existan. Existen. Y a menudo son pioneras dentro de la industria del sexo, particularmente dentro de la industria de la pornografía, para transformarla desde adentro en una ocupación genuinamente inclusiva y sexualmente positiva. Esto debe ser aplaudido y alentado.

La conclusión es que el ‘adelante putas, ganad dinero’ de las liberales y el ‘todo trabajo sexual es malo y debería ser abolido’ de las SWERF están en extremos opuestos del espectro ideológico y, como resultado, generalmente no logran capturar la experiencia vivida de la mayoría de las trabajadoras sexuales (necesito dejar claro en este punto que en este artículo entiendo por trabajadoras sexuales a aquellas mujeres que eligieron, por cualquier razón, ingresar en la industria, no a las víctimas de trata sexual). Los SWERF a menudo funden en una las dos situaciones para confundir aún más a todo el mundo).

La verdad es que la industria del sexo puede ser (y lo es a menudo) misógina, abusiva y traumática. Las trabajadoras sexuales en general muestran altas tasas de PTSD ¿Sabes por qué? Porque es un reflejo de la sociedad en la que vivimos. El problema no es la industria. Es la misoginia y la violencia de género. ¿Ahora resulta que ambas cosas son casi exclusivas de la industria del sexo? La industria funciona como un microcosmos de la sociedad en general y un espejo de la dinámica sexual que opera dentro de ella. Sí, estas estructuras necesitan ser desmanteladas. ¿Cómo se va a conseguir eso atacando a las trabajadoras sexuales e ignorando completamente sus voces?

Sí, mis experiencias a menudo fueron horribles, pero ¿sabes qué? Algunas de ellas no lo fueron. Conocí a mucha gente realmente genial. Y cuando entré en la industria ya estaba traumatizada por el abuso infantil, la violencia doméstica y la adicción a las drogas, lo que significó que mi capacidad de decisión estaba dañada, desde luego. Si hubiera ingresado en la industria por otras razones, sin estas vulnerabilidades existentes, que por supuesto me pusieron en la línea de fuego para el peor tipo de depredadores, mis experiencias podrían haber sido muy diferentes. Si bien la correlación entre el trabajo sexual y la violencia no se puede ignorar, no debería ser excesivamente simplificada y utilizada para anotar puntos en una agenda moralista. Esto no ayuda nada a las víctimas reales y, de hecho, explota su experiencia.

Las actitudes de las SWERF hacia la abolición ignoran también por completo las estructuras económicas. Muchas mujeres eligen el trabajo sexual para escapar de la pobreza, y experimentan esto como una elección empoderada. Al abogar por la abolición del trabajo sexual sin un desmantelamiento completo del sistema capitalista actual, las SWERF están negando a las trabajadoras sexuales su derecho a sobrevivir. Todo el trabajo bajo un sistema capitalista y neoliberal es explotador. Negar los derechos básicos a las trabajadoras sexuales es aumentar la explotación.

Así que quiero decir esto a otras ex trabajadoras sexuales cuyas experiencias fueron difíciles en el mejor de los casos y traumatizantes en el peor: te escucho, te quiero, tus experiencias y sentimientos son reales y válidos.

Pero también lo son los de otras personas.

No seas una SWERF.

 


Referencias y recursos

Moran, Rachel ‘Paid For; My Journey through Prostitution’ WW Norton Books

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Centrarse en los derechos de las trabajadoras sexuales

 

Por Chus Álvarez

12 de julio de 2018

https://www.opendemocracy.net/beyondslavery/chus-lvarez/centrarse-en-los-derechos-de-las-trabajadoras-sexuales

 

Sea cual sea tu opinión sobre el trabajo sexual, negar que es un trabajo solo perjudica a quienes lo ejercen. English

 

En 2018 la Alianza Global contra la Trata de Mujeres (GAATW por sus siglas en inglés) publicó el informe «Las trabajadoras sexuales se organizan por el cambio». La investigación se realizó en siete países para documentar cómo las organizaciones de trabajadoras sexuales se enfrentan a los diferentes abusos dentro de la industria del sexo y cómo manejan la discriminación diaria que experimentan. La autora de este artículo llevo a cabo la investigación en España.

 

Durante mucho tiempo el debate sobre el trabajo sexual ha compartido espacio en mi cabeza con los prejuicios y creencias sociales y culturales que tengo como feminista blanca y occidental. Como parte de mi trabajo en la GAATW he leído mucho sobre el tema, desafortunadamente la mayor parte de la bibliografía tiende a confirmar uno de los dos puntos de vista generalizados y extremadamente contrapuestos desde los que se habla de esta cuestión. «En los debates altamente polarizados sobre si el trabajo sexual es inherentemente dañino para las personas que venden servicios sexuales, el activismo a menudo cae en la trampa de presentar dos estereotipos contrarios y simplificados: la mujer prostituida (una víctima explotada sin capacidad de decisión) o la trabajadora sexual (una mujer empoderada e independiente que hizo una elección libre)». Así dice la introducción del nuevo informe de la GAATW «Las trabajadoras sexuales se organizan por el cambio».

Siempre había opinado que un mundo en el que el sexo no estuviera a la venta sería un mundo mejor. Esta opinión estaba basada en mi resistencia a la lógica capitalista que tiende a mercantilizar todos y cada uno de los aspectos de nuestra vida, y en la idea de que el sexo debería estar relacionado con el amor,  el afecto, o cualquier otro tipo de sentimiento pero no con el dinero. ¿Tengo acaso una noción romántica del sexo? ¿Cómo han influido mi contexto religioso y social en mi opinión?

Realizar este estudio me ha permitido poner a un lado mis propias creencias y supuestos para escuchar atentamente  las realidades y motivaciones de varias trabajadoras sexuales. Hacerlo ha influido extraordinariamente en mi visión sobre el trabajo sexual, desarrollando una percepción mucho más fundamentada en las experiencias de aquellas personas que ejercen el trabajo sexual.

Aunque todavía no puedo responder a las preguntas sobre sexo, amor y dinero, escuchar las experiencias de las trabajadoras sexuales me ha dejado algo muy claro:si hablamos en serio cuando hablamos de proteger los derechos humanos de las mujeres, la criminalización y el estigma no son la respuesta. Los derechos lo son.

Los Derechos de las trabajadoras sexuales son derechos humanos

Proteger los derechos de las trabajadoras sexuales significa proteger los derechos humanos. Tal y como dice Clarisa Velocci de Genera (organización en Barcelona que defiende los derechos de las mujeres), «si se defienden los derechos humanos de las mujeres (…) es un pack completo (…) se defienden los de todas, no los de una sí y los de otras no».

Las trabajadoras sexuales, como cualquier otra trabajadora, tienen la capacidad y el derecho a elegir la forma en que quieren ganarse la vida de entre las opciones que tienen. Esta decisión tiene que ser reconocida y respetada de la misma manera que ha de serlo su trabajo. Lo mismo pasa con sus demandas, que se podrían resumir básicamente en lugares seguros para trabajar, derechos laborales y beneficios sociales tal y como, insisto, cualquier otra trabajadora.

Intercambiar servicios sexuales por dinero les permite pagar el alquiler, comprar comida y ropa, llevar a sus hijas e hijos a la escuela. Hace posible que puedan apoyar a su familia extensa , acceder a asistencia médica, viajar, ir al cine, invitar a cenar a sus amistades, etcétera. En muchas familias, las trabajadoras sexuales son las principales proveedoras.

El trabajo sexual da independencia económica a muchas mujeres. Ignorar esto es ignorar la principal motivación que existe tras el trabajo sexual.

El derecho de las personas trabajadoras de asociarse libremente y negociar de forma colectiva es uno de los cuatro pilares fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo. Es más probable que sean las trabajadoras y trabajadores organizados quienes defiendan los derechos laborales, mejoren las condiciones de trabajo y creen sistemas de protección auto-gestionados. Los trabajadores y las trabajadoras organizadas tienen más poder y son menos vulnerables frente a la violación de derechos, el abuso y la explotación, incluyendo la trata de personas. Esto es tan cierto para las trabajadoras sexuales como para las personas en cualquier otro sector laboral. La organización de las trabajadoras sexuales debería ser igualmente reconocida por su poder de transformación. Debería ser encomiada y replicada, y apoyada desde el activismo por los derechos humanos.

Centrarse en los derechos humanos

Sacrificar los derechos de las personas involucradas en el trabajo sexual, incluso por el sueño de lograr un mundo sin trabajo sexual, va en contra del principio fundamental de los derechos humanos. Cuando rascamos más allá de la superficie, traspasando la teoría y los conceptos, nos encontramos de frente con las personas y con el impacto tan negativo que la criminalización y el estigma están teniendo en las trabajadoras sexuales. Se trata de ver las realidades de las trabajadoras sexuales tal y como son, no de cómo nos gustaría que fueran: las trabajadoras sexuales están sufriendo violaciones de sus derechos humanos a diario, no solo en su lugar de trabajo, sino también en la sociedad en general. Sufren humillaciones y ataques a su dignidad mientras hacen cola para renovar su DNI, o mientras esperan para entrar al médico. Incluso cuando van al colegio a recoger a sus hijas e hijos.

Escuchar a las trabajadoras sexuales y desafiar el conocimiento que creemos tener es crucial para abordar las condiciones laborales de las trabajadoras sexuales, incluyendo aquellas situaciones relacionadas con la trata. Necesitamos romper los estereotipos sobre el trabajo sexual y reconocer cómo las trabajadoras sexuales organizadas ya están abogando por la seguridad en el lugar de trabajo, la protección social y la participación en las decisiones que afectan a sus vidas.

Se trata de ver las realidades de las trabajadoras sexuales tal y como son, no de cómo nos gustaría que fueran.

Tenemos que comenzar por aceptar que el trabajo sexual es un trabajo. Es sorprendente ver cómo le cuesta a la gente reconocer que las trabajadoras sexuales se ganan la vida proporcionando servicios sexuales. Eso es lo que hacen. Puede ser que el trabajo que realizan les guste, o puede que no. Puede ser que hacer ese trabajo a ti te parezca bien o no. Pero que un trabajo guste o no, no tiene nada que ver con determinar que una manera de generar ingresos se clasifique como tal. Si así fuera, muchos sectores de la economía dejarían de ser «trabajo». De hecho, según una encuesta de Gallup de 2017, mucha gente odia su empleo pero eso no ha hecho que nadie se pregunte si lo que hace es en realidad trabajo.

Algunas personas argumentan que el trabajo sexual no es trabajo debido a cómo el patriarcado y el neoliberalismo lo influyen y configuran. Pero ¿podría alguna de esas personas nombrar un solo aspecto de nuestras vidas que no se vea influido por el patriarcado y el neoliberalismo?, ¿deberíamos entonces erradicar otros aspectos de la vida afectados tales como el matrimonio o las relaciones de pareja? ¿acaso podemos hacerlo?

En lugar de luchar por la criminalización del trabajo sexual o simplemente debatir si es o no trabajo, invito a quienes quieren erradicarlo a centrarse en eliminar las condiciones que lo convierten en la mejor alternativa de subsistencia para tantas mujeres.

Justo al final de uno de los grupos de discusión con trabajadoras sexuales en España, una de las participantes me preguntó: ¿alguna vez has pensado en ejercer como trabajadora sexual? No pude responder con un simple sí o no. Ser trabajadora sexual nunca ha estado entre mis mejores opciones de trabajo, por lo que por ahora no he tenido que considerar los pros y contras para tomar una decisión. La mujer que me hizo la pregunta no puede decir lo mismo.

Tenemos que retomar el debate, pero esta vez escuchando lo que las trabajadoras sexuales tienen que decir y centrando la atención en sus derechos humanos.

 

 

Acerca de la autora

Chus Álvarez es Oficial de Programa para América Latina con Global Alliance Against Traffic in Women (GAATW).

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Más policías admiten que FOSTA / SESTA ha dificultado mucho la captura de proxenetas y tratantes

 

del departamento de quién podría haberlo predicho…

 

por Mike Masnick

Lunes, 9 de julio de 2018

https://www.techdirt.com/articles/20180705/01033440176/more-police-admitting-that-fosta-sesta-has-made-it-much-more-difficult-to-catch-pimps-traffickers.shtml

 

Antes de la aprobación de SESTA / FOSTA, señalamos que, contrariamente a las afirmaciones de los defensores de la ley, casi con certeza dificultaría mucho más el trabajo de las fuerzas del orden y, por lo tanto, ayudaría a los tratantes de personas. La clave: pensaras lo que pensaras de Backpage, lo cierto es que cooperó con la policía. Y, la policía pudo usarlo para rastrear tratantes usando servicios en línea como Backpage. En mayo pasado dijimos que la policía comenzaba a darse cuenta  de que había un problema aquí, y parece que eso continúa.

En Indianápolis, la policía acaba de detener a su primer proxeneta de 2018 , y para eso fue necesaria la intervención de una policía encubierta a la que se acercó el proxeneta. El periodista pregunta por qué ha habido tan pocas detenciones y la policía señala con el dedo el cierre de Backpage:

Los casos, de acuerdo con el sargento John Daggy, un oficial encubierto de la unidad de vicio del IMPD, acaban de secarse. 

El motivo es bastante simple: los federales cerraron la mejor fuente de clientes potenciales de la policía, el sitio de anuncios personales en línea Backpage, a principios de este año. 

“Hemos estado un poco cegados últimamente porque han cerrado Backpage”, dijo Daggy. “Comprendo las razones del cierre, y la ética que está detrás de ello, sin embargo, nos ha cegado. Solíamos ver a Backpage como una trampa para tratantes de personas y proxenetas”. 

¿Lo has pillado? Tal como hicimos ver, Backpage era una herramienta increíblemente útil para que la policía encontrara a tratantes de personas y proxenetas. Y … gracias a la insistencia de los bienhechores en que Backpage tenía la culpa, ahora Backpage se ha ido, y la policía ya no puede encontrar a tratantes y proxenetas. Esto no parece ser la forma de detener la trata. Parece más bien la forma de hacer que sea más difícil para las fuerzas del orden detenerla. 

“Con Backpage, presentaríamos los anuncios y eso contaría gran parte de la historia”, dijo Daggy. “Además, con los anuncios atraparíamos a nuestra víctima en la habitación de un hotel, lo que nos daría una escena del crimen. Hay un montón de evidencia en la escena del crimen. Ahora, dado que [Backpage] ha desaparecido, recibimos informes tardíos y no tenemos mucho a lo que recurrir “.

El artículo es bastante extenso y detallado —y hasta cierto punto increíble— e incluso consigue que el sargento. Daggy admita que solía quejarse de Backpage, y luego se dio cuenta de lo útil que era como herramienta policial:

Poco después de que Indianapolis acogiera el Super Bowl, Daggy fue invitado a dar una presentación en la Conferencia de Fiscales Generales.

“Estuve hablando mal de Backpage a lo grande”, dijo, “porque, ya sabes, estábamos haciendo todas nuestras detenciones allí. Hicimos más de 60 detenciones y atrapamos cuatro casos de trata de personas durante el Super Bowl “. 

Después de su presentación, Daggy dice que la abogada de la página web se acercó para hablar con él. 

“Ella se me acercó y me dijo: ‘Sabes, si cerramos, los anuncios se irán al extranjero y algún otro los recogerá'”, dijo Daggy. 

Fue entonces cuando Daggy comenzó a ver Backpage como una trampa: una herramienta útil para la policía que intenta encontrar víctimas que rara vez presentan denuncias, y perpetradores que raramente salen a la luz.

Por supuesto, todavía estoy esperando escuchar lo que todas las personas que apoyaron SESTA / FOSTA tienen que decir sobre todo esto. ¿Dónde está Amy Schumer, que puso un PSA a favor de SESTA / FOSTA, ahora que la policía admite que la ley está poniendo en riesgo la vida de las mujeres y que ya no pueden rastrear y detener a los tratantes? ¿Dónde están todas las personas moralizadoras que simplemente están conectadas mágicamente con los estudios de Hollywood que siempre quisieron atacar el artículo CDA 230 (1), pero de repente encontraron una “causa” que utilizar al decir que necesitaban quitar el obstáculo del CDA 230 para detener la trata sexual? Ustedes, muchachos, crearon un problema mucho, mucho peor.

 


1.- https://www.eff.org/issues/cda230

“La Sección 230 dice que “Ningún proveedor o usuario de un servicio informático interactivo será tratado como el editor o el autor de ninguna información proporcionada por otro proveedor de contenido de información” (47 U.S.C. § 230). En otras palabras, los intermediarios en línea que alojan o vuelven a publicar un texto están protegidos contra un rango de leyes que de otro modo podrían ser utilizadas para hacerlos legalmente responsables de lo que otros dicen y hacen. Los intermediarios protegidos incluyen no solo proveedores de servicios de Internet (ISP) regulares, sino también una variedad de “proveedores de servicios informáticos interactivos”, que incluyen básicamente cualquier servicio en línea que publique contenido de terceros. Aunque existen excepciones importantes para ciertas reclamaciones basadas en la propiedad intelectual o de carácter criminal, CDA 230 crea una amplia protección que ha permitido que la innovación y la libertad de expresión en línea prosperen.”

El trabajo sexual, la falta de libertad laboral y la ley

 

Publicado el 13 de junio de 2018 por legalresearch

 

Por la Dra. Katie Cruz, Profesora de Derecho (Facultad de Derecho de la Universidad de Bristol).*

 

https://legalresearch.blogs.bris.ac.uk/2018/06/sex-work-labour-unfreedom-and-the-law/

 

 

 El 2 de junio, trabajadoras sexuales y activistas se reunieron en todo el mundo para celebrar la lucha por los derechos de las trabajadoras sexuales. El Día Internacional de las Trabajadoras Sexuales es solo uno de los días del año dedicados a la lucha de las trabajadoras sexuales. Las activistas se reúnen también el 3 de marzo para conmemorar el Día Internacional de los Derechos de las Trabajadoras Sexuales y el 17 de diciembre para conmemorar el Día Internacional para Acabar con la Violencia contra las Trabajadoras Sexuales. Estas fechas ocurren debido a la violencia y a la exclusión, históricas y continuadas, contra las trabajadoras sexuales. Las trabajadoras sexuales están sujetas a formas de violencia interpersonal, de agentes de policía y de clientes, y a la violencia estructural de la justicia penal y las instituciones de inmigración. Son penalizadas y perjudicadas por las leyes y normativas antitrata con frecuencia punitivas, y están sujetas a mayores controles de inmigración, incluida la penalización del movimiento y del trabajo. El entorno hostil del gobierno conservador (del Reino Unido) ha creado capas adicionales de inseguridad institucionalizada para muchas trabajadoras sexuales migrantes, incluidas restricciones al acceso a la vivienda, la atención médica, la educación y los servicios bancarios.

En un artículo que escribí recientemente para Estudios Legales Feministas, defiendo una metodología feminista marxista que sea capaz de describir y oponerse a estas exclusiones y opresiones que se cruzan cuando se aplican a las trabajadoras sexuales inmigrantes en el Reino Unido. Sin embargo, este método se puede utilizar para comprender las condiciones de vida y de trabajo precarias de todas las trabajadoras (sexuales). En este post, hago algunas observaciones en relación con las trabajadoras sexuales ciudadanas en el Reino Unido y Jamaica, donde actualmente estoy realizando trabajo de campo con la Profesora Julia O’Connell Davidson y la Dra. Jacqueline Sánchez Taylor.

Mi punto de partida metodológico son las relaciones capitalistas de (re) producción porque creo que el problema que enfrentamos, como activistas y trabajadoras, son las relaciones explotadoras y alienantes que desarrollamos entre nosotros y la naturaleza cuando interactuamos para (re) producir las necesidades vitales. Nuestra labor, o actividad humana práctica —como el trabajo que hacemos por un salario, en el hogar y en la comunidad— está siendo aprovechada por el capitalismo; estamos siendo explotados, alienados y desposeídos y esto está sucediendo en y mediante el género, la “raza” y la ley.

Yo sostengo que las relaciones capitalistas de (re) producción existen en un continuo de falta de libertad. En un extremo del continuo está el trabajo ‘libre’; las comillas señalan que la libertad dentro del capitalismo no puede existir porque no podemos reproducir familias, comunidades y a nosotros mismos sin desposesión, explotación y alienación. El trabajo “libre”, entonces, se caracteriza por la limitación de la falta de libertad laboral. Existe donde el trabajo asalariado y no asalariado está integrado en un sistema de derechos y protecciones laborales y sociales, incluyendo un salario digno, libertad para cambiar de empleador y para impugnar condiciones, libertad de movimiento, acceso a vivienda asequible, educación, cuidado de niños y ancianos.

Para comprender cómo luchamos por la libertad, las feministas marxistas rechazamos cualquier enfoque que privilegie la “estructura” sobre la ” capacidad de decidir “, la “experiencia” o la “conciencia”. En otras palabras, debido a que nuestras relaciones laborales cotidianas son constitutivas de, y están constituidas por, relaciones capitalistas de (re) producción, es inmanentemente posible para nosotras disputar colectivamente estas mismas relaciones. Esto es particularmente importante en el contexto del trabajo sexual y los debates sobre el trabajo sexual o la “prostitución”. Las voces de las trabajadoras sexuales a menudo no se escuchan y los académicos tienden a centrarse demasiado en las limitaciones o en la elección en lugar de en la interacción dinámica entre la estructura y la capacidad de decidir.

Entonces, ¿qué nos dice esto sobre la expresión legal de las relaciones capitalistas y el trabajo sexual (migratorio)? Empezando con las trabajadoras sexuales inmigrantes en el Reino Unido, la ley de inmigración ha incorporado de forma represiva a estas trabajadoras. Participa en su “otredad” al asociar su trabajo con otros espacios geográficos. Las trabajadoras sexuales migrantes no llegan con una visa para trabajar en la industria del sexo; no están atadas a un empleador. Por el contrario, la exclusión diferenciada de las trabajadoras sexuales migrantes y la intensificación de la intervención policial a través de una combinación de leyes de inmigración, leyes contra la trata de personas y ausencia de protección laboral y social y derechos asocia a las trabajadoras sexuales migrantes con ‘otras’ jurisdicciones y espacios. Esta “alteridad” legal se ve reforzada por los discursos de los medios y los estereotipos prevalecientes de género, sexo y raza en el Reino Unido y en todo el mundo. El estado de “el otro” de las trabajadoras sexuales migrantes es entonces una justificación para su devaluación y abuso por parte del Estado, los empleadores, los intermediarios y los clientes.

Y las trabajadoras sexuales ciudadanas experimentan muchas de las mismas exclusiones legales en el Reino Unido. Por ejemplo, la legislación laboral raramente está directamente involucrada en la mercantilización de los servicios sexuales. Las trabajadoras sexuales ciudadanas que trabajan en entornos administrados (burdeles) experimentan la precariedad laboral; la relación de empleo dominante es el autoempleo falso, por lo que las trabajadoras no tienen certeza de empleo, tienen poco control sobre el proceso laboral, no hay protección regulatoria y, aunque los salarios pueden ser adecuados, no hay certeza de que no surgirá una relación de deuda entre la trabajadora y la gerencia. A menos que las trabajadoras sexuales se registren como trabajadores independientes, no podrán acceder a muchas protecciones de bienestar social que dependen de tener un empleo remunerado.

Como una forma de trabajo que a menudo se lleva a cabo en la esfera “privada” (los “muros gruesos” de la casa, el piso o el burdel), los empleadores, los clientes o el Estado no lo consideran un trabajo “real”. La relación entre el sexismo, el deseo de controlar la sexualidad femenina y la estigmatización de las trabajadoras sexuales también ayuda a explicar la penalización en curso y la renuencia a ver el trabajo sexual como una forma legítima de trabajo de servicio. Esta combinación de invisibilidad, devaluación, penalización y desautorización estatal se combinan para permitir que los gerentes y clientes practiquen altos niveles de explotación, control y abuso. Y a través de conversaciones y de un taller de colaboración con la Asociación de Trabajadores Sexuales de Jamaica, hemos aprendido que las trabajadoras sexuales de Jamaica también se convierten en criminales y ciudadanas de segunda clase en una serie de formas que no llegan a ocasionar un estatus ilegal.

Si existe trabajo “libre” donde todo el trabajo —pagado o no— está integrado en un sistema de protección y derechos laborales y sociales, debemos concluir que la gran mayoría de las trabajadoras sexuales (migrantes) globalmente pueblan el extremo de la falta de libertad. Al mismo tiempo, las feministas marxistas y de reproducción social enfatizan el hecho de que

“los intereses y las dinámicas relacionales pueden competir y lo hacen con el imperativo capitalista. Las luchas por el acceso al aborto, el cuidado de los niños, mejores salarios y agua potable saludable, por ejemplo, reconfiguran las relaciones entre las trabajadoras y el capital, y las de las propias trabajadoras. Si tiene éxito, destruyen las relaciones patriarcales y de otro tipo; si fallan, tienden a reforzar tales relaciones “. [1]

Las trabajadoras sexuales y activistas en el Reino Unido, Jamaica y el mundo entero están discutiendo y exigiendo ‘libertades’ laborales. Luchan por derechos laborales individuales y colectivos en combinación con la regulación de los intermediarios laborales, agencias y burdeles / clubes, la despenalización, el derecho a la asistencia social y la reestructuración radical de los controles fronterizos en reconocimiento de que estas ‘libertades’ transferirán una cantidad significativa de poder a las trabajadoras sexuales (migrantes). En palabras de una trabajadora sexual de Jamaica, es hora de dejar de “usar, abusar y rechazar a las trabajadoras sexuales”.

 

* Este artículo está basada en K Cruz, ‘Beyond Liberalism: Marxist Feminism, Migrant Sex Work, and Labour Unfreedom (2018) 26 (1) Estudios jurídicos feministas 65-92.

___________________________

[1] S Ferguson, ‘Interseccionalidad y Feminismos de Reproducción Social hacia una Ontología

Integrativa’ (2016) 24 (2). Materialismo histórico 38-60, 52.

 

 

 

 Ejercían la prostitución libremente, pero las condiciones en las que trabajaban eran de absoluta explotación

 

  • El drama del alterne en Asturias: “Si quería salir del club, tenía que pagar 100 euros”
  • Un Juzgado de Siero archiva las diligencias contra el supuesto dueño del Model’s, pese al relato de abusos y tráfico de drogas de tres mujeres

 

Oviedo, L. Á. Vega

5 de julio de 2018

https://www.lne.es/sucesos/2018/07/05/drama-alterne-asturias-queria-salir/2313453.html

 

Ejercían la prostitución libremente, no como otras mujeres, que estaban obligadas a pagar la fuerte deuda contraída por haber sido traídas a España, pero las condiciones en las que trabajaban eran de absoluta explotación. “Vivía dentro del Model’s y tenía que pagar 50 euros al día, ahora 70. Cuando subía con algún cliente, tenía que pagar 5 euros por las sábanas y los preservativos. J. R. T. G. me decía: ‘Deja al cliente y vete con mi amigo’. Me obligaban a estar en la sala desde la apertura hasta la hora de cierre, no me podía ir antes”, declaró ante un Juzgado C. V. G., de 29 años.

Esta misma mujer aseguró: “Tenía que pagar si no cambiaba las sábanas, si me extralimitaba de tiempo con un cliente también tenía que pagar. Algunas estaban dadas de alta, pero otras teníamos que pagarla. Cuando iba a venir la Policía, el dueño nos avisaba antes y mandaba a las chicas sin papeles que se escondieran. Nunca podía dejar el local cuando me apetecía, tenía que pagar. En el club se vende droga, lo favorece el club, no se puede traer de fuera”.

G., de 33 años, fue más explícita en su declaración en el Juzgado de instrucción número 3 de Siero. “Si J. R. T. G. quería, tenía que irme con sus amigos. Había que pagar por ver la tele, nos ponían multas por comer chicle. Si quería salir del club con un cliente, tenía que pagar 300 euros. Cuando salía con mi novio, de compras o a cenar, tenía que pagar 100 euros. No podía marcharme hasta la hora de cierre, a las cinco de la mañana. El dueño nos avisaba antes de que llegase la Policía, porque tiene amigos. El dueño nos decía lo que teníamos que decir, que estábamos en el hotel y bajábamos a tomar copas. Alguna vez que llegó la Policía, tuvimos que escondernos en los armarios o salir por la puerta de emergencia. En el Model’s se consume droga, la droga viene de dentro, de los camareros y los encargados. El dinero se lo lleva el club. Traían chicas latinas y no las dejaban marchar hasta que pagaban la deuda. He llegado a tener 16 pases en una noche y J. R. T. G. me impedía subir a descansar”, declaró la mujer.

I. B., de 32 años, habló de abusos sexuales. “En algunos cumpleaños, J. R. T. G. obligó a algunas compañeras a prestar sus servicios”, aseguró. E indicó que, si faltaba un día, le ponían una multa. También corroboró la venta de drogas en el club.

Todos estos testimonios no han convencido al magistrado Víctor Luis Martín, titular del Juzgado de instrucción número 3 de Siero, quien ha sobreseído provisionalmente la denuncia presentada por dos particulares contra J. R. T. G. por prostitución, abusos sexuales y tráfico de drogas. Para el juez, los testimonios son imprecisos al no aportar datos concretos de las mujeres que habían tenido que ejercer la prostitución de forma obligada.

En el caso de las tres declarantes, el juez entiende que indicaron taxativamente que no eran “obligadas al ejercicio de la prostitución”. El magistrado considera además que no están acreditados los extremos de la denuncia y que ésta podría responder a motivos espurios, por existir otro litigio entre el denunciado y otra persona que, no obstante, nada tiene que ver con la denuncia.

El letrado de los denunciantes, Miguel Mérida, del Colegio de Abogados de Antequera (Málaga), acaba de presentar un recurso de reforma, al estimar que las declaraciones de las mujeres fueron “elocuentes, concisas y concordantes”. Las mujeres, indica, identificaron a J. R. T. G. como dueño del establecimiento y señalaron que “en ocasiones las forzaba a tener relaciones sexuales con él y con sus amigos”. Para Mérida, “el club Model’s no es un local culinario, se ejerce la prostitución y algunas chicas prestan sus servicio de forma no voluntaria”.

Mérida ha solicitado además la declaración, como testigos protegidos, de dos mujeres, una de las cuales aún trabaja en el club. Esa condición se solicita por el “grave peligro para sus personas y su familia”. Piden además la declaración de otros nueve testigos, tres de ellos conocidos empresarios de Oviedo, que han tenido negocios con J. R. T. G. y han estado en el club. El letrado considera “bochornoso” que no se haya procedido a denegar o admitir las pruebas, solicitadas en el mes de mayo. Y niega que haya “motivos espurios” en la denuncia. Una vez más, el Model’s se libra de un proceso de judicial. Uno de los responsables del club fue absuelto dos veces y condenado una tercera por delitos de trata, fallo que está recurrido.

 

María José Barrera (ex prostituta y presidenta de AMEP): «Quemar toda la ropa que usaba fue una liberación»

 

Por P. MACÍAS

15 de febrero de 2004

https://bit.ly/2MP7nY0

 

María José Barrera era prostituta. Hace un año su vida dio un cambio «de 180 grados», como ella misma dice, y ahora preside la Asociación de Mujeres que Ejercen la Prostitución de Sevilla (AMEP). Con la huella de lo vivido en sus 29 años de edad en la mirada, trabaja ahora, con el entusiasmo que le otorga la certeza de saber que es posible el cambio, para ofrecer una alternativa de vida más justa y digna a las que han sido sus compañeras.

«Muy pocos conocen la dureza de las vidas de las personas que nos adentramos en ese mundo», asevera María José, quien se queja de que la imagen que la sociedad en general tiene de la prostitución está vinculada a los estereotipados conceptos de drogadicción y SIDA y la realidad es «mucho más compleja».

Cuando María José se decidió a dejar la prostitución no estaba convencida de que fuera para siempre. «Nunca sabes si será definitivo o no porque son muchas las dificultades a las que te enfrentas para encontrar trabajo, sin estudios y con poca experiencia laboral».

El entusiasmo con el que María José habla del trabajo que desempeña en la asociación que preside se torna en rabia cuando comienza a explicar como funcionan los clubes y casas de citas que conoció. «Es explotación, así de claro y de sencillo. Comienzas a trabajar a las 5 de la tarde y terminas a las 5 de la madrugada. Pagas tu hospedaje y regresas a tu habitación para limpiarla y no dejar rastro que te recuerde lo que acabas de hacer en ella. Duermes hasta las 3 tres de la tarde. Es muy importante descansar bien, si no, no aguantas toda la noche. No almuerzas. Prefieres dormir que comer. Y cuando despiertas, vuelta a empezar. No tienes vida», sentencia. Las casas de citas no son mejores. «Trabajas desde las 11 hasta las 9 de la noche. Pagas por estar allí, pero la comida corre de tu cuenta, aunque está prohibido cocinar, para que la casa no huela a comida. Sólo tienes para ti dos horas al día. Lo peor es que son turnos de trabajo de 21 días en cada casa, justamente para evitar que estés trabajando durante la menstruación y hagas perder dinero a la dueña de la casa».

Hace un año, María José cumplió con el último ritual con el que se despidió definitivamente de tan sórdido mundo. Aprovechando las hogueras de las fiestas de San Juan quemó toda la ropa que utilzaba en los clubes y casas de citas. «Es toda una liberación», afirma. Ahora María José intenta desde su asociación apoyar al colectivo del que una vez formó parte, «menospreciado y humillado constantemente», para que su extraordinaria y esperanzadora historia no sea una excepción.

 

María Galindo: “Indias, putas y lesbianas, juntas, revueltas y hermanadas”

María Galindo

 

La Cofundadora del colectivo Mujeres Creando habla con ‘Público’ sobre el panorama actual del feminismo.

 

  • Planteamos la prostitución autogestionaria y tenemos una organización de locales de prostitución autogestionarios.
  • Lo que queremos es prostitución sin proxenetas y sin alcohol. Estamos en esto años.

 

Por CRISTINA FALLARÁS 

1 de julio de 2018 

http://www.publico.es/sociedad/maria-galindo-maria-galindo-indias-putas-lesbianas-juntas-revueltas-hermanadas.html

 

 Defiende la política concreta y la primera persona. Pelea el feminismo desde medios de comunicación paralelos, actuaciones “legales” paralelas, y una acción directa basada en la despatriarcalización y la descolonialización. Cofundadora del colectivo Mujeres Creando, defiende los “prostíbulos autogestionados”.

Tal y como la describió su colega Gabriela Wiener, María Galindo (La Paz, Bolivia, 1964) es “lesbiana, gorda, terca, escritora, agitadora, terror de la policía y grafitera”. La desobediencia es su sello, pero también la penetración de cualquier espacio de difusión. La voz. Galindo se ha convertido, desde la Bolivia de Evo Morales, en un referente en la lucha feminista y el azote contra la simplificación.

¿Qué es el “feminismo urgente”? 

Es el feminismo que debe responder con prácticas políticas concretas y no tan sólo con ideología a la gran efervescencia social que tiene escala internacional, regional o planetaria de explosión de formas de rebeldía personales y colectivas de las mujeres. Solo un feminismo urgente nos permitirá profundizar los horizontes de esta movilización que acaba de empezar.

¿Es posible cambiar la Justicia patriarcal? ¿Cómo?

Nosotras no hemos delegado en la justicia patriarcal, que no se puede cambiar la gestión de la defensa de las mujeres ante la violencia machista. Esta gestión es urgente, pues la violencia machista es hoy uno de los problemas centrales de las mujeres de una multiplicidad muy importante de sectores. Nosotras hacemos lo que yo llamo política concreta, que consiste en ofrecer un servicio feminista con una visión diferente.

¿Cuál?

No es asesoría jurídica. Es creer en la palabra de las mujeres, no despojar a la “victima” de dignidad, tomar en serio lo que ella quiere, no partir del hecho de que porque sufre violencia machista no sabe lo que quiere, y responder a eso que ella está buscando. Nosotras celebramos audiencias paralelas que luego las hacemos homologar por el sistema jurídico formal. Eso es muy interesante porque, en nuestro contexto, si bien lo hacemos en el marco de la ley que existe, las audiencias tienen un carácter diferente. Lo podemos hacer únicamente cuando ambas partes están de acuerdo en celebrar en nuestra casa las audiencias, y eso es muy interesante. Pero también trabajamos en un terreno que lo hemos llamado “alegal”, que es un espacio entre la legalidad y la ilegalidad.

¿Por ejemplo?

Por ejemplo, tenemos en la radio una lista de padres irresponsables que sale 5 veces al día, que es gratuita y ofrece el nombre, la edad y el lugar de trabajo del padre que no paga la asistencia familiar. Eso es muy útil, pero no es legal, puesto que, si bien los casos están previamente verificados, en la mayoría no hay una sentencia. La justicia patriarcal protege al victimador impidiéndote dar su nombre, por ejemplo. Nosotras lo hacemos y funciona. El año pasado hemos sacado el nombre del ministro de Economía plural Eugenio Rojas, ex presidente del Senado del Gobierno de Evo Morales, por no pagar una deuda de dos años de la asistencia familiar de un hijo suyo.

¿Y qué sucedió?

El ministro pudo habernos hecho un juicio por revelar el caso, pero en 10 días estaba pagando lo que en dos años no había pagado.

¿Con qué otras armas cuenta el feminismo para enfrentarse y la acción legal contra las mujeres?

La creatividad, la osadía, la acción directa, la solidaridad entre mujeres. Y la fuerza del hecho de que la historia está de nuestro lado.

¿Qué es la genealogía del feminismo? 

Esto es algo muy importante. Aún ahora se reconoce en la mayor parte de los textos una única genealogía eurocéntrica del feminismo, la idea del feminismo como atado al proceso de construcción del estado moderno europeo. Yo parto del hecho de que el feminismo es un fenómeno hoy planetario. Está presente en todas las sociedades, culturas y sistemas políticos y económicos, pero no como una expansión “tardía” del feminismo de matriz europea en los países mal llamados periféricos. Se piensa que la función de estos otros feminismos es simplemente repetir las consignas y el ideario europeo, esa es la visión eurocéntrica.

¿Qué significa la pluralidad de genealogías que usted reclama?

Planteo que el feminismo puede ser comprendido como un fenómeno planetario si partimos de entender una multiplicidad de genealogías de muchos feminismos paralelos que tienen su propia historia. Es una historia fundada en las rebeliones de las mujeres de todas partes del mundo, rebeliones que además tienen un carácter paralelo y simultáneo. No es, como muchas veces he escuchado por estas tierras, decir: “Ah, es que nosotras estábamos en eso en los ochenta o cosas así”. Las luchas antiesclavistas, anticoloniales o antirracistas han sido y son luchas en las que encuentras esas otras genealogías de las que hablo. 

¿La lucha feminista está indefectiblemente ligada a la lucha contra la discriminación racial? 

Creo que de antemano no se puede cometer el error de cerrarle la puerta del feminismo a nadie. Eso es autoritario y yo no estoy de acuerdo. Tampoco me gusta la idea de la mistificación de ningún sujeto, mistificar al indígena por el hecho de serlo o a las mujeres ha llevado a construir guetos y, peor aún, fundamentalismos. Lo que no se puede hacer es desconectar racismo de clasismo, o clasismo de sexismo, o colonialismo de machismo. Hay que construir luchas que nos exijan y al mismo tiempo nos permitan hacer esas conexiones fundamentales. Si no, nuestras luchas no serán transformadoras y serán muy fácilmente funcionalizadas. En ese contexto, no puede haber una lucha feminista que no sea al mismo tiempo, y con la misma profundidad, antirracista y anticolonial.

“Conexiones fundamentales”, dice

No se trata de lograr enunciar correctamente una frase, sino de articular experiencias políticas donde construyamos realmente alianzas complejas, donde confluyamos unas y otres. Tampoco los espacios de personas denominadas “racializadas” pueden ser homogéneos en edad, oficio, ingresos económicos etc. Volveríamos a caer exactamente en lo mismo, volveríamos a uniformizar, simplificar y homogenizar.

Nosotras trabajamos esta cuestión bajo el concepto de alianzas insólitas que se resume en una metáfora: “indias, putas y lesbianas, juntas, revueltas y hermanadas”. No se trata de que los grupos de mujeres blancas de clase media tengan su subgrupo de migrantes para lavarse la cara y sentirse muy abiertas a la diversidad porque les “ceden” un espacio en su sede una vez a la semana. No se trata de eso.

¿Conoce usted a alguna mujer que no haya sido agredida?

No

¿Qué dolor combatimos y cuál aceptamos?

No deberíamos aceptar ninguno, pero debemos salir del lugar de víctimas. Eso es simplemente urgente, y esa es nuestra responsabilidad.

El relato del dolor infligido a las mujeres, ¿es un camino sanador?

Puede ser catártico, puede derivar en un acto muy repetitivo y puede caerse en la idea de que el testimonio de dolor es lo que te construye como sujeto y eso a mí me parece muy peligroso.

¿Es lo que se llama victimización?

La victimización es un arma del victimador. Una mujer en Bolivia no es asesinada una vez, sino tres veces: la primera vez por su asesino, la segunda vez en el relato victimista de los medios de comunicación y la tercera vez, ante jueces policías y fiscales. Lo mismo pasa con la violación o el acoso sexual.

¿Hasta qué punto ayuda lo testimonial para crear mecanismos de identificación? 

Nosotras trabajamos sobre el concepto de “la palabra en primera persona”, el “yo hablo por mí misma, tengo voz”, que es muy diferente que el testimonio. Yo entiendo el testimonio como un guión invisible preescrito por los medios de comunicación, por la institucionalidad social, al que yo me adscribo inconscientemente y que repito. Ese testimonio es nefasto y destructivo, y además enmudece. La palabra en primera persona potencia y conecta, emociona y es lo mas agitador que una pueda escuchar.

Usted participa en el uso de los medios de comunicación de manera transformadora ¿Se trata de cambios en el lenguaje o en la idea de propiedad relacionada con la comunicación?

Definitivamente, la propiedad sobre los medios es el contenido del medio, así que por ahí no hay donde perderse. Nosotras tenemos una radio desde hace 10 años, tenemos una programación de 12 horas diarias y una producción de programas con cerca de 40 personas. Hemos llegado inclusive a tener un programa producido por personas con autismo. Todo está construido sobre el principio de la palabra en primera persona. Es la única radio feminista del país y probablemente es tan original que resulta única a escala regional.

¿Medios de comunicación alternativos?

Los medios de comunicación son definitivamente en su mayor parte extensiones de ramas de poder. Viven no de lo que revelan sino de lo que ocultan. Pero son un mundo muy complejo y en ese contexto nosotras hemos decidido fundar una radio, pero también vamos a todos los medios de comunicación que nos convoquen, desde los programas de cocina y cotilleo, como le llaman ustedes, hasta los más serios. Yo soy columnista en un periódico tradicional boliviano. Creo que hay que tomar todas las palestras. Hemos tomado también palestras como Facebook Youtube, aunque no estamos de acuerdo con sus imposiciones.

María Galindo

¿Por qué no están de acuerdo?

Se han convertido en transmisoras de formas de violencia machista, racista y fascista. Pero creo que el mayor riesgo es callarse, y nosotras necesitamos hablar tanto como respirar.

El feminismo debe ser antiimperialista, y entiendo que anticapitalista. Sin embargo, ¿no nace en el seno del capital? Si es así ¿cómo desligarse?

El único sentido transformador de un feminismo es si se lo vive y construye como propuesta antisistema. Si no, es inservible. Hay que ser capaces de construir propuestas desde una visión anticapitalista y antineoliberal. Nosotras, en ese contexto, nos venimos dedicando a la lucha contra la usura bancaria a través del microcrédito para las mujeres como parte de lo que llamamos política concreta. Apoyamos las pocas fábricas recuperadas por las trabajadoras que hay en nuestro país, planteamos la prostitución autogestionaria y tenemos una organización de locales de prostitución autogestionarios. En Bolivia, el 70 por ciento de la economía es la llamada “informal”. Se trata de redes gigantes de subsistencia donde las mujeres somos las protagonistas, nosotras trabajamos con y desde esas amplias redes que son redes populares.

Vivimos las fiestas del Orgullo: ¿hasta qué punto representan una gran feria de consumo?

Definitivamente, sí lo es. Yo creo que hay que celebrar la extinción política del 28J, inventar nuevas utopías y abrir otros nuevos espacios. ¡Esto se acabó!

Habla de burdeles autogestionados ¿Puede explicarlo un poco más? 

Voy al detalle. Se trata de prostitución sin proxenetas. Nosotras trabajamos con y desde cumpas en prostitución hace mas de 15 años, y hemos llegado juntas a la propuesta de locales de prostitución sin proxenetas. Tenemos una organización de la que ellas no son las representantes públicas porque quieren y han decidido mantener su clandestinidad, por eso Mujeres Creando es la cara pública de esa organización. Son mujeres que han decidido ejercer prostitución diurna, llaman a sus locales oficinas, trabajan a puerta cerrada y se han organizado bajo premisas muy concretas: cero menores, siempre condón, cero alcohol o drogas, trabajo diurno y con elección de horarios. Son locales pequeñísimos, muy precarios, donde ellas misma se organizan para sus gastos. Hemos sufrido largamente intervenciones policiales abusivas de estos locales, porque la persecución más intensa que vivimos es la de los proxenetas que en redes de corrupción nos mandan a la policía encima. Ahora estamos a punto de lograr las licencias de funcionamiento para nuestros locales, de manera que la policía no tenga el pretexto de que somos locales clandestinos. Lo que queremos es prostitución sin proxenetas y sin alcohol. Estamos en esto años.

Todos los relatos que históricamente nos han construido y nos construyen son patriarcales, machistas, violentos y culpabilizadores ¿En qué medida los somos también nosotras?

Lo somos. Somos el producto de la sociedad en la que vivimos, no somos una isla y estamos llenas de contradicciones. Por eso me parece importante entender los espacios de practicas políticas como espacios cotidianos que involucren no únicamente reuniones, sino gestión colectiva y comunitaria de todo. Nosotras gestionamos dos casas. El trabajo manual, el trabajo intelectual y el trabajo creativo son para nosotras tres partes de una misma unidad y son tres partes de nuestras prácticas políticas. Al mismo tiempo gestionamos colectivamente nuestros problemas de salud o vivienda. Me parece importante no tener solo reuniones, sino conocernos realmente y construir un tejido sólido de solidaridad y afecto. Y me parece que ayuda muchísimo a discutir permanentemente estos problemas como parte de nuestra propia política.

Últimamente, en España, el feminismo está más ligado que nunca a la lucha contra la violencia no en términos abstractos o simbólicos, sino tan evidentes como la violación, la agresión sexual, el dolor físico…

Hay que recuperar los espacios de gestión de la lucha contra la violencia machista. Yo personalmente creo que es un error que los movimientos hayan abandonado esa gestión y deleguen en la policía y el estado patriarcal esos servicios y que nuestra lucha consista o tenga el único limite de la manifestación de una gran frustración frente a un poder judicial patriarcal. Hay que disputarle al estado la gestión de esos servicios porque la plata que usan es nuestra y los servicios contra las violencias machistas deben ser feministas. Y debemos ser las mujeres que generemos nuestras metodologías de trabajo.

 

Nota del English Collective of Prostitutes: Oponeos a la prohibición de que las trabajadoras sexuales se anuncien en internet

 

 

Publicado el 1 de julio de 2018

http://prostitutescollective.net/2018/07/briefing-oppose-a-ban-on-sex-workers-advertising-online/

 

Dejad de atacar a las trabajadoras sexuales. Escuchad lo que las trabajadoras sexuales decimos que haría nuestro trabajo más seguro y ayudadnos en nuestros esfuerzos para organizarnos contra la explotación y la violencia.

 

El miércoles 4 de julio, los parlamentarios debatirán una enmienda del desacreditado Grupo Parlamentario de Todos los Partidos sobre la Prostitución (APPGP, por su nombre en inglés) para cerrar los sitios en línea donde se anuncian las trabajadoras sexuales.

Esto sería un desastre para las trabajadoras sexuales. Si no podemos hacer publicidad en línea y trabajar independientemente, muchas de nosotras nos veríamos obligadas a trabajar de otras maneras, incluso en las calles, donde es al menos 10 veces más peligroso trabajar. [I] O seremos empujadas a las manos de dueños de burdel explotadores que sabrían que tendríamos pocas o ninguna alternativa a aceptar las condiciones de trabajo que nos impongan.

Cybil, de Luton, escribió al ECP sobre el impacto de la prohibición de la publicidad:

“Hace dos años, construí mi propio sitio web, lo que significaba que podía ser mi propia jefa y abandonar el salón donde trabajaba y donde se quedaban con una gran parte de mis ingresos. Ahora puedo trabajar con total anonimato, desde la seguridad y la comodidad de mi propio hogar. Guardo cada penique que gano, todo sin la interferencia de una agencia u otro “intermediario” omnipresente.

La evidencia de los EE. UU. [Ii] muestra que las leyes recientemente introducidas (SESTA-FOSTA) dificultan que la policía identifique la violencia.

Como escribió una trabajadora sexual de EE. UU .: [iii]

 ‘Este proyecto de ley nos está matando. No podemos evaluar a los clientes como solíamos hacerlo, que es lo que nos mantenía a salvo’.

El aumento de la prostitución no se debe a la publicidad en línea, sino al aumento de la pobreza, especialmente entre las mujeres cis. Doncaster informa de un aumento del 60% [iv], con organizaciones benéficas que dicen: “Las mujeres se ven obligadas a vender sexo por £ 5 debido a penalizaciones de sus prestaciones sociales”, Sheffield de informa de un aumento del 166% [v] mientras los trabajadores de las organizaciones en Hull informan: “. . . mujeres que literalmente se mueren de hambre y están allí para poder comer “.

Las personas de color, inmigrantes y LGBTQ tienen una representación desproporcionada en el trabajo sexual debido a la discriminación y el estigma. Los estudiantes hablan de ser forzados a la industria del sexo para evitar ser cargados de enormes deudas. Estas son algunas de las personas que serán blanco de esta nueva ley con poderes policiales adicionales que probablemente se utilizarán para perseguir y no para proteger a las trabajadoras sexuales. El tiempo y los recursos de la policía deberían dedicarse a investigar la violencia contra las trabajadoras sexuales en lugar de vigilar el sexo consentido.

Trata y malditas mentiras y estadísticas. Combatir el “crecimiento en la explotación sexual y la trata de mujeres” se presenta como la razón para prohibir los sitios de prostitución. No se han ofrecido pruebas concretas más allá de la especulación sensacionalista. No es cierto que la mayoría de las trabajadoras sexuales sean víctimas de la trata. [Vi] [vii] Las iniciativas contra la trata dan lugar principalmente a que las trabajadoras sexuales migrantes sean blanco de redadas, arrestos y deportaciones. [Viii] Si los parlamentarios quieren actuar contra la trata, deben asegurar que las víctimas reciban ayuda y poner fin al desacreditado “ambiente de inmigración hostil” para que las personas que huyen de la guerra y la pobreza no sean forzadas a cae en las manos de los tratantes.

Miles de trabajadoras sexuales se anuncian en línea. ¿Quién es la diputada Sarah Champion (miembro del APPGP) para decir que internet no nos ha hecho más seguras? [Ix] ¿Lo ha comprobado? Internet nos ha permitido un mejor examen previo de clientes y escapar de jefes explotadores en salones y agencias. Si los diputados con buenas intenciones quieren salvar a las mujeres del trabajo sexual, entonces que tomen medidas contra los contratos de cero horas, los bajos salarios y los jefes explotadores en los trabajos que son alternativas a la prostitución. Que apoyen a las trabajadoras sexuales como esperamos que apoyen a otros trabajadores que luchan por mejorar los salarios y las condiciones laborales.

El reciente informe de prostitución de APPG fue basura. Debería ser analizado y no aceptado sin crítica debido a la cobertura de la prensa sensacionalista. Está lleno de especulaciones y desinformación. [X] No se incluyó ninguna de las pruebas [xi] dadas por las trabajadoras sexuales actuales. ¿Cómo justifican eso?

Además, el APPG no es un grupo de parlamentarios “interpartidos”, pretensión que lo hace sonar independiente o imparcial. Fue creado con el propósito de penalizar a los clientes y durante los primeros años estuvo estrechamente relacionado con la homofóbica organización cristiana CARE, que hizo una campaña feroz contra el matrimonio gay [xii] y se opuso al derecho al aborto.

El prestigioso Comité Selecto de Asuntos de Interior en 2016 recomendó [xiii] que se despenalizara a las trabajadoras sexuales de calle y a las que trabajan juntas en pisos. ¿Por qué los diputados no presionan para que eso se implemente? Revocar la ley que criminaliza “estar en la calle o solicitar con fines de prostitución” y “mantener un burdel” aumentaría la seguridad ya que las trabajadoras sexuales no huirían de la policía y podrían trabajar juntas de manera más segura en interiores. Modificar la ley: “Controlar la prostitución con fines lucrativos” para garantizar que las personas sean enjuiciadas solo cuando existan pruebas de amenazas, fuerza u otras formas de coacción, garantizaría que la ley se centre en el abuso y la violencia en lugar de en las mujeres que trabajen de manera consensuada y colectiva.

Amnistía Internacional, votó a favor de la despenalización en 2016 [xiv] e instó a los gobiernos a proporcionar recursos en forma de “beneficios estatales, educación y capacitación y / o empleo alternativo” para ayudar a las trabajadoras sexuales a dejar la prostitución si así lo desean.

La Ley de Reforma de la Prostitución de Nueva Zelanda despenalizó el trabajo sexual en 2003 con mejoras verificables en la salud y seguridad de las trabajadoras sexuales. Más del 90% de las trabajadoras sexuales dijeron que la despenalización les otorgaba derechos laborales, legales, de salud y seguridad adicionales. [Xv]

La dirección del Partido Laborista apoya la despenalización por razones de seguridad y derechos humanos. Es vergonzoso que algunas diputadas laboristas estén adoptando una postura represiva moralista, pasando por alto e ignorando a las trabajadoras sexuales actuales, ignorando la evidencia del éxito de la despenalización y alineándose con los fundamentalistas religiosos. Los Demócratas Liberales y los Verdes apoyan la despenalización.

Uníos a nosotras a la 1pm el miércoles 4 de julio a la 1 de la tarde en la Plaza del Parlamento para una manifestación en contra de la enmienda que estamos organizando conjuntamente con el Movimiento de Defensa y Resistencia de las Trabajadoras Sexuales (SWARM) y el proyecto x:talk. Más información aquí.

El ECP es una organización de autoayuda de trabajadoras sexuales, que trabaja tanto en la calle como en interiores, con una red nacional en todo el Reino Unido. Desde 1975, hemos luchado por la despenalización de la prostitución, por los derechos y la seguridad de las trabajadoras sexuales y por recursos que permitan a las personas salir de la prostitución si así lo desean.


[i] Kinnell, H. (1993). Exposición de las prostitutas a la violación; implicaciones para la prevención del VIH y la reforma legal.

[ii] Techdirt, 14 de mayo de 2018.

https://www.techdirt.com/articles/20180509/13450339810/police-realizing-that-sesta-fosta-made-their-jobs-harder-sex-traffickers-realizing-made-their-job-easier.shtml

[iii] Huffington Post, 11 de mayo de 2018. https://www.huffingtonpost.com/entry/sex-workers-sesta-fosta_us_5ad0d7d0e4b0edca2cb964d9? guccounter = 1

[iv] The Star, 19 de marzo de 2014.

[v] The Star, 1 de junio de 2014.

[vi] Un estudio de trabajadoras sexuales migrantes descubrió que menos del 6% había sido víctima de la trata, y muchas dijeron que preferían trabajar en la industria del sexo en lugar de las “condiciones poco gratificantes ya veces explotadoras que encuentran en trabajos no sexuales”. Mai, N. (2011). Trabajadores migrantes en la industria sexual del Reino Unido: Informe completo de investigación de ESRC. https://archive.londonmet.ac.uk/iset/research-units/iset/projects/esrc-migrant-workers.html?8810F8AC-060C-A7FC-7F15-A583EB86BCE8

[vii] The Guardian, 20 de octubre de 2009. https://www.theguardian.com/uk/2009/oct/20/trafficking-numbers-women-exaggerated

[viii] http://feministing.com/2013/12/11/guest-post-the-soho-raids-were-not-about-trafficking/

[ix] The Guardian, 30 de junio de 2018. https://www.theguardian.com/society/2018/jun/30/ban-prostitution-websites-stamp-out-trafficking-sexual-exploitation

[x] Metro, 21 de mayo de 2018. https://metro.co.uk/2018/05/21/why-the-parliamentary-group-on-prostitution-is-wrong-to-suggest-criminalising-the-buying -of-sex-7564915 /

[xi] Colectivo de Prostitutas en inglés. (2017). Presentación a APPG Consulta sobre “burdeles emergentes”. http://prostitutescollective.net/2017/12/6946/

[xii] http://www.care.org.uk/news/impact-direct/blind-to-opposition-government-set-to-introduce-bill-to-legalise-same-sex-marriage

[xiii] https://www.parliament.uk/business/committees/committees-a-z/commons-select/home-affairs-committee/news-parliament-2015/prostitution-report-published16-17-17

[xiv] Amnistía Internacional. (2016). Política sobre las obligaciones del Estado de respetar, proteger y cumplir los derechos humanos de las trabajadoras sexuales. https://www.amnesty.org/en/documents/pol30/4062/2016/en/

[xv] Abel, G., Fitzgerald, L. y Brunton, C. (2007). El impacto de la. Ley de Reforma de la Prostitución sobre las Prácticas de Seguridad y Salud de las trabajadoras sexuales. https://www.otago.ac.nz/christchurch/otago018607.pdf

Barcelona: la intención del PSC de prohibir la prostitución enciende a las trabajadoras sexuales y activistas

 

·        Los socialistas presentarán en el pleno del viernes una ordenanza para “erradicar la demanda”

·        Los colectivos critican que las medidas provocarán más precariedad y clandestinidad

 

Por Imma Fernández / Helena López

Barcelona – Martes, 26/06/2018

https://www.elperiodico.com/es/barcelona/20180626/psc-prohibicion-prostitucion-barcelona-6909874

 

“El capitalismo nos obliga a trabajar y cada cual elige con qué parte del cuerpo hacerlo. Los que lo hacen con la cabeza son unos intelectuales; los que utilizan el cuerpo son obreros y las que usamos la sexualidad somos unas putas. Yo decido la forma que me resulte más rentable”. Habla Janet, portavoz del colectivo Putas Indignadas que este martes se sienten aún más indignadas por la ordenanza contra la prostitución y la explotación sexual que el partido socialista en el Ayuntamiento de Barcelona presentará en el pleno del viernes. Su presidente, Jaume Collboni, ha informado este martes de la petición, con la que se pretende “erradicar la demanda”, y que incluirá sanciones y medidas de prevención contra proxenetas, clientes y personas que se benefician de esta “forma de esclavitud”.

El socialista ha reprochado a la alcaldesa, Ada Colau, que se haya manifestado partidaria de tratar la prostitución como profesión porque, en su opinión, “es estar a favor de una actividad económica que usa el cuerpo de la mujer como un mero objeto sexual de consumo” y consolida de forma legal una forma de dominación.

El anuncio ha enervado tanto a los colectivos de prostitutas como a las entidades que trabajan por sus derechos, que han convocado una concentración para el jueves (19.30 horas) en la plaza de Sant Jaume.

Desde el ayuntamiento también han criticado una propuesta que confunde “una vez más e intencionadamente la trata y el trabajo sexual, cuando el primero es una forma de explotación y el segundo una ocupación igual de digna que las otras que desgraciadamente no cuenta con los derechos que requeriría”, en palabras de Laura Pérez, concejala de Feminismos y LGTBI.  “Dicen defender el derecho de esas mujeres y proponen la persecución de sus clientes, lo que ellas han denunciado centenares de veces como una práctica que les genera más precariedad y clandestinidad”, agrega Pérez. “Seguiremos trabajando para garantizar el ejercicio del trabajo sexual en las mejores condiciones posibles, no perseguiremos a quienes lo ejerzan”.

 

Estrategia política

Para los colectivos de prostitutas se trata de una estrategia política para “desestabilizar a Ada Colau”, concede Janet, para quien la propuesta del PSC “dispara la alarma social metiendo en el mismo saco la trata de personas y la explotación sexual y a quienes ejercen libremente este oficio”. La portavoz de las prostitutas recuerda que la explotación laboral y los abusos no son exclusivos de las trabajadoras del sexo, y cita los ejemplos de las ‘kellys’ o de las temporeras de la fresa de Huelva.

Janet explica que su colectivo agrupa a mujeres de 20 a 75 años que mantienen a sus familias con su actividad sexual. “Con nuestro trabajo invertimos en I+D porque la mayoría de nuestros hijos y nietos tienen estudios y pueden ir a la universidad. Nuestro oficio nos empodera y da estabilidad y sustento a los nuestros”.

 

Una medida que criminaliza

La propuesta del PSC no es nada nuevo bajo el sol. Ya en el 2005, durante el Gobierno del tripartito, se aprobó una ordenanza municipal de civismo y convivencia para multar a las mujeres por ofrecer servicios sexuales en la vía pública y se constató, subraya Janet, que lo único que se consiguió fue “estigmatizar más al colectivo y criminizalizarlo”.

Aquella ordenanza, agrega, nació en pleno ‘boom’ de la marca Barcelona y la “pobreza, ya se sabe, no gusta en la puerta de casa; quisieron expulsarnos a todos”. Distintos estudios han ratificado que prohibir la prostitución callejera no es efectiva y solo comporta más precariedad y victimización.

Además, aporta la asociación Genera, se vulneraron los derechos de las trabajadoras voluntarias y las víctimas de trata, siendo estas últimas las que más multas recibieron perjudicando aún más su difícil situación.

Desde Putas Indignadas insisten en que la ordenanza socialista tendrá consecuencias muy graves para las esclavas sexuales. “Es muy difícil pasar de víctima a denunciante y verdugo. Esas chicas tienen miedo, familias amenazadas en sus tierras de origen. Lo que hay que hacer es abordar el problemas con soluciones reales y más recursos”, sostiene Janet.

 

Miedo a denunciar

En la misma línea se expresa Clarisa Velocci, portavoz de Genera. “Es una medida electoral gravísima e irresponsable que comportará más clandestinidad. Las redes de trata y los proxenetas se frotan las manos porque seguirán operando con más facilidad: las víctimas tendrán más miedo a denunciar y más desconfianza. ¡Todo el trabajo social que se ha hecho se irá al garete!”.

“La prostitución no desaparecerá”, prosigue la activista, “pero se ejercerá con más peligro y se disparará el empobrecimiento y la desigualdad”.  Velocci lamenta que los socialistas no hayan consultado a las entidades y colectivos afectados. “No saben de lo que hablan. Confunden a las trabajadoras voluntarias con las de la trata; a los clientes con los proxenetas, y a los de trata con los traficantes”.

Mercè Meroño, presidenta de la Fundació Àmbit Prevenció, se suma a las encendidas críticas. “Reactivar la ordenanza conllevará más precariedad y desprotección. Ya se vio que inflar a las mujeres con multas no es la solución y dificultaba el acceso de esas mujeres a los servicios sociales. Se demostró que no funcionaba, pero los políticos no aprenden. No escuchan”.

 

Información sobre la Ley de Protección de Prostitutas (ProstSchG) que entró en vigor en Alemania el 1 de julio de 2017

 

 

https://bit.ly/2MgPCjT

 

→ Las razones de esta hoja informativa

→ ¿Qué dice la ley ProstSchG? ¿Y qué supone para las personas que ejercen el trabajo sexual en Alemania?

→ Nuevas regulaciones para las propietarias de un establecimiento

→ Algunas otras reglas a tener en cuenta

 

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Las razones de esta hoja informativa

En Hydra llevamos mucho tiempo argumentado contra las medidas de control expuestas en la nueva ley denominada “para la protección de prostitutas” y rechazándolas sistemáticamente a nivel político.

La Ley de Protección de Prostitutas (ProstSchG) que entrará en vigor a partir del 1 de julio del 2017, va tener incidencia en la vida de las trabajadoras sexuales y cambiará de forma significante sus condiciones laborales.Nos encontramos en momento de gran incertidumbre al respecto de los cambios que se avecinan por ello consideramos importante informarles al respecto.

Esta página informativa es unicamente un resumen de aquellas regulaciones más importantes. En ella nos referimos al texto legal y a la justificación adjunta (Proyecto de Ley del Gobierno Federal, a partir de la página 35). Hasta el momento no está claro cómo se implementará la ley. Por ejemplo todavía no está decidido dónde ni qué administración u organismo llevará a cabo el registro de la actividad laboral.

La ley se aplicará por igual en toda la Federación de Estados de Alemania pero cada estado es libre de implementarla de diferente forma.

En cuanto tengamos nuevas y más concretas informaciones las comunicaremos de forma inmediata y las iremos publicando sucesivamente a través de este medio.Para cualquier consulta al respecto puede ponerse en contacto telefónico con nosotras. La asesoría de Hydra es un servicio basicamente gratuito y, por deseo expreso, anónimo.

En la traducción de este texto del alemán al español y por motivos de economia de lenguaje, se ha optado por utilizar el género femenino sin que ello suponga la exclusión intencionada de otros géneros.

Información del 12/05/2016

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¿Qué dice la ley ProstSchG? ¿Y qué supone para las personas que ejercen el trabajo sexual en Alemania?

  1. Cualquier persona que trabaje en la industria del sexo, da lo mismo si ejerce en la calle, en un burdel, en casa o como acompañante debe registrarse como prostituta. Esto incluye también a masajistas de tantra erótico y a proveedores de servicios como pueden ser el asesoramiento sobre masaje tántrico en la prostitución. De la obligación de registro están excluidos unicamente los siguientes servicios: la pornografía, los peep shows, los espectáculos de Table-Dance, las ofertas web cam y el sexo telefónico.
    Las personas mayores de 21 años tienen que renovar el registro cada dos años y las personas menores de 21 años anualmente. Aquellas personas que en el futuro trabajen sin demostrar constancia de dicho registro, tendrán que pagar una multa. Hasta el momento no se sabe en qué oficina de la administración se llevará a cabo este registro.
  2. Para efectuar el registro se requerirán el nombre y los apellidos de la persona que se va a registrar así como el domicilio actual, fecha y lugar de nacimiento, nacionalidad, llegado el caso, el permiso de trabajo y también la ciudad o municipio donde se va a ejercer la actividad laboral, además de dos fotos. Hecho esto se puede trabajar en cualquier lugar de Alemania, a menos que alguno de los Estados Federales haya optado en su momento por una regulación diferente.
  3. Al registrarse tendrá lugar una asesoría personalizada en la cual las trabajadoras sexuales serán informadas sobre sus derechos y obligaciones (por ejemplo: seguridad social y de salud, asesorías y servicios de apoyo, obligaciones fiscales). En el caso que, durante la consulta, las autoridades competentes lo consideren necesario, se delegará la asesoría a otro servicio o asesoría especializada. En caso de considerar que la trabajadora sexual se no es enteramente libre en la toma de sus decisiones, se tomarán las medidas oportunas previstas para esta situación.
  4. Además de la consulta informativa, en el momento de registrarse, todas las trabajadoras sexuales recibirán una consejería sobre temas de salud, tales como las infecciones de transmisión sexual, el embarazo y el uso de drogas entre otros.
    La consejería de salud es anual (en el caso de personas menores de 21 años tendrá que repetirse cada 6 meses). Durante dicha consulta se expedirá el certificado de haber cumplico con este requisito . Este certificado debe de ser presentado a la hora de inscribirse como prostituta y hay que tenerlo siempre a mano en lugar de trabajo.
  5. Si se cumplen todas las condiciones para el registro, la autoridad competente expedirá, en el plazo de 5 días, un certificado de identificación (“ID de prostituta “). Este certificado contiene los siguientes datos de la persona registrada: nombre o seudónimo, una foto, fecha y lugar de nacimiento, nacionalidad, lugares en los que haya trabajado anteriormente, el período de validez del certificado (de 1 o de 2 años) así como lugar y oficina de expedición. Unicamente a partir de la fecha de expedición del certificado se puede empezar a trabajar.
    El certificado de registro hay que llevarlo siempre al trabajo pues tiene que ser mostrado como prueba en caso de posibles controles y también es una garantía para los propietarios y/o encargados del negocio.
  6. El registro no se dará la persona que no entregue todos los documentos requeridos (por ejemplo el certificado haber asistido a la consejería de salud) o no proporcione a la autoridades competentes toda la información requerida en el procedimiento.
    Tampoco se expedirá el certificado a personas menores de 18 años, embarazadas 6 semanas antes del parto, a menores de 21 años y a personas que son “traidas” involuntariamente a la oficina de registro o que sean obligadas trabajar contra su voluntad.
    En los dos últimos casos tienen que existir claras evidencias que confirmen los hechos, una mera sospecha no será considerada argumento suficiente para negar la expedición del certificado.

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Nuevas regulaciones para las propietarias de un establecimiento

  1. Cualquier persona que desee gestionar un negocio de prostitución primero tiene que solicitar un permiso a la autoridad competente. Esta medida incluye los siguientes tipos de establecimientos: burdeles, salones de masaje, agencias de servicio de acompañantes, estudios, pisos, caravanas y fiestas.
    Las trabajadoras sexuales que ejercen por su cuenta en en su vivienda, no necesitan este permiso.
  2. Entre otros requisitos, para obtener esta autorización es necesario desarrollar un concepto y exponer un plan de negocios. Por su parte las autoridades comprobarán la fiabilidad de las personas propietarias o encargadas del establecimiento.
  3. Por otra parte habrá algunos requisitos que tienen que ver con la estructura arquitectónica del establecimiento. Por ejemplo: tiene que disponer de baños separados, salas de descanso, sistemas de emergencia. El cumplimiento de estos requisitos para los burdeles establecidos en viviendas particulares va a resultar complicado.
  4. En el futuro las trabajadoras sexuales no podrán pernoctar en los establecimientos donde trabajen. Burdeles y casas de citas tendrán que separar los lugares de trabajo de los dormitorios.
  5. Negocios como pueden ser Flat-Rate-Bordelle y Gang-Bang-Partys no obtendrán el permiso de apertura ya que, de acuerdo con la ley, contradicen el principio de autodeterminación sexual y fomentan la explotación.
  6. Ningún establecimiento podrá emplear a prostitutas sin registrar y que no estén en posesión del certificado de registro (“ID de prostituta”). Si lo hacen corren el riesgo de perder su licencia y de ser multados con una alta suma de dinero.
  7. Las gestoras y/o responsables de los establecimientos tienen que llevar constancia por escrito de todos los acuerdos contraidos con las profesionales del sexo y expedir recibos de todos los pagos efectuados. Por otra parte tienen que llevar debida y detallada cuenta de quién y cuándo trabaja y de cuánto gana esa persona.
  8. Las personas propietarias y/o responsables de los establecimientos tienen que poner a disposición de las trabajadoras sexuales preservativos, lubricantes y artículos para la higiene personal, así como prestar atención a la higiene general del local. Además tienen que permitir que en su local se lleven a cabo sesiones informativas y de asesoramiento sobre prevención de infecciones de transmisión sexual, bien por el personal de las Oficinas de Salud Pública, bien realizadas por especialistas provenientes de asesorias cualificadas.

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Algunas otras reglas a tener en cuenta

  1. Los servicios sexuales de tipo oral, vaginal o anal sin preservativo están prohibidos. También la publicidad de dichos servicios está prohibida. Si los clientes atentan contra esta regla tendrán que pagar fuertes multas.
  2. De forma explícita se autoriza a la policía para que pueda entrar a los locales e incluso a las viviendas, con el fin de inspeccionar, solicitar el acceso a documentos y podrán efectuar sin previo aviso controles de identidad, esto por poner algunos ejemplos. Las personas propietarias y/o personas responsables del local están obligadas a proporcionar la información requerida.
  3. Los datos del registro se guardarán y pueden ser enviados para ser inspeccionados a otros órganismos como pueden ser la oficina responsable de la recaudación de impuestos, a otros lugares de trabajo, para cumplir con la obligación explícita de informar y para tomar las medidas oportunas en el caso de detectarse personas obligadas a trabajar contra su voluntad.
    Aquellas personas que trabajen por cuentra propia, trabajadoras autónomas, necesitarán en cualquier caso un registro para cumplir con las obligaciones fiscales.
  4. Si el registro no se prolongara como prevé la ley, los datos tienen que ser eliminados en un plazo máximo de tres meses.