Trabajadoras sexuales en Suiza: ni víctimas, ni alborotadoras

El libro Soy trabajadora del sexo muestra, a través de retratos y voces de expertos, cómo esta actividad, que es legal en Suiza, sufre aún el estigma social. Sin embargo, el Tribunal Federal acaba tomar una decisión que supone un gran paso adelante.

 

Por Patricia Islas

7 de febrero de 2021

https://www.latam-legal.com/trabajadoras-sexuales-ni-victimas-ni-alborotadoras/

 

Una trabajadora sexual en el sitio destinado a esta actividad en Zúrich y una de las imágenes que ilustran el libro ‘Soy sexotrabajadora’. © Yoshiko Kusano

 

Durante el segundo semiconfinamiento a inicios de este 2021 en Suiza, los cantones decidieron si suspendían o no temporalmente el acceso a los servicios sexuales en el marco de las restricciones anti-COVID. Berna y Vaud no las vetaron y Ginebra se unió a ellos el 20 de enero.

“La Confederación dejó a los cantones la libertad de elegir sobre el asunto. Constatamos que esto provocó reglas dispares. El cantón de Vaud no prohibió esa práctica, a diferencia de Ginebra. Por ello preferimos alinearnos”, indicó entonces Mauro Poggia, miembro del gobierno ginebrino.

Este caso muestra la falta de homogeneidad en las regulaciones cantonales sobre el trabajo sexual. Hecho que también ocurre en tiempos normales y que se aborda en el libro ‘Ich bin Sexarbeiterin’ (‘Soy trabajadora del sexo’, Ed. Limmat), en el que participa, entre otras plumas, la periodista judicial Brigitte Hürlimann.

“Cada administración cantonal tiene sus propias reglas sobre el trabajo sexual y poco le interesa lo que hagan los otros cantones”, sostiene la conocedora de las legislaciones en el sector sexual.

Sexotrabajadora de España. © Yoshiko Kusano

Hürlimann considera que el manojo de leyes locales sobre prostitución tiene algo en común: “O bien subrayan la condición de víctimas de las trabajadoras sexuales o de alborotadoras, y de las que se debe proteger a la población. Y la mayoría de las veces, se cumplen ambas cosas”.

En el libro hay ejemplos concretos sobre estas disparidades en uno de los países más liberales en la regulación de la prostitución en Europa, junto con Países Bajos, Alemania, Austria, Hungría, Letonia, Grecia y Turquía.

Italia, España o Portugal también permiten la prostitución, pero no la regulan. También existe el denominado ‘modelo nórdico’, que siguen Suecia, Noruega, Islandia, Francia e Irlanda y que sanciona a los clientes. Un modelo que, por cierto, también ha sido tema de debate en Suiza.

Para Christa Ammann, responsable de Xenia, uno de los centros especializados en el apoyo a las trabajadoras del sexo en Suiza, “este modelo abolicionista no termina ni con la oferta ni con la demanda de servicios sexuales y vuelve más vulnerables a las trabajadoras sexuales, como se ve en Francia desde 2016”.

Ammann conoce la situación en otros países por el contacto que tiene con las asociaciones de apoyo afines y sus denuncias; y por su trato diario, desde sus oficinas en Berna, con las trabajadoras sexuales procedentes, la mayoría, de Europa.

“Para ellas, evidentemente es mejor saber que aquí el trabajo sexual es legal y que se puede llamar a la policía en caso de problemas”. La especialista confirma lo que ya se sabe: mucha de esta fuerza laboral llega a Suiza atraída por el hecho de que aquí esta actividad es legal y por la remuneración, que es alta en comparación europea.

Ella forma parte de la fuerza laboral que se encuentra en la zona destinada a los servicios sexuales en Zúrich. © Yoshiko Kusano

La sobrerregulación del trabajo sexual y la estigmatización que aún pesa sobre las trabajadoras del sexo son los asuntos principales que ocupan a Ammann a la hora de asesorarlas sobre sus derechos y obligaciones.

En su opinión, acabar con esas barreras es el único camino a una mejora real de sus condiciones laborales, para ser vistas al mismo nivel que el resto de la fuerza laboral helvética.

Justo en ese sentido el Tribunal Federal (TF), la máxima instancia judicial de Suiza, acaba de dar un gran paso adelante.

El TF, en su sentencia 6B_572/2020 rechazó el recurso de un estudiante que engañó a una trabajadora sexual al prometer pagarle después de los servicios recibidos.  El cliente, denunciado y condenado por estafa en primera y segunda instancia, argumentaba que el contrato verbal acordado era un acuerdo inmoral, y por tanto, sin valor en la jurisprudencia de la corte federal.

De inmoral, nada, clarificó el TF. “El contrato de prestación de servicios sexuales no contradice los principios y valores éticos contenidos en el ordenamiento jurídico general”. Es decir, no es una ofensa grave contra el orden público, primeramente, porque el ingreso de una servidora sexual está reconocido como legal en Suiza, además de que sus ingresos se someten al impuesto sobre la renta y el patrimonio y al seguro estatal de vejez (AVS).

Además, “la prostitución es una actividad socialmente habitual y autorizada, cuyo ejercicio también es protegido por el derecho constitucional a la libertad económica”, señala la máxima instancia judicial.

En un burdel suizo. © Yoshiko Kusano

La decisión del TF, “era esperada desde hace décadas por las trabajadoras del sexo”, indica Brigitte Hürlimann en su artículo en el diario digital Republik.

“El Tribunal Federal ha dictaminado que el contrato entre una prostituta y su cliente no puede calificarse de inmoral per se. La sentencia se refiere a un caso penal —se trata de un delito por estafa— y, por tanto, defiende una protección penal de la trabajadora sexual engañada. Pero el alto tribunal helvético no olvida mencionar que sus consideraciones también se aplican al derecho civil”, especifica Hürlimann.

Es decir, a partir de ahora no quedan dudas: el contrato de servicios acordado por una prostituta tiene validez, como cualquier otro en este país.

Crédito: Enlace fuente

 

Grisélidis Réal rememora su participación en la revolución de 1975

 

 

 

En: Las prostitutas: una voz propia: crónica de un encuentro

Escrito por Raquel Osborne

https://books.google.es/books?id=eECtwc3jYWIC&pg=PA33&lpg=PA33&dq=griselidis+real+paris+1975&source=bl&ots=SXKvz8pgsR&sig=ACfU3U3hRLy8DozEZS8P6nt9dQO6kGv-Jw&hl=es&sa=X&ved=2ahUKEwi9scfy1f_pAhWEA2MBHVPFCbQQ6AEwBHoECAoQAQ#v=onepage&q&f=true

Las trabajadoras sexuales pueden volver al trabajo en Suiza, pero los deportes siguen prohibidos

 

  • Suiza permitirá reanudar la prostitución a partir del 6 de junio
  • Los deportes como el judo, el boxeo y la lucha todavía están prohibidos

 

Por Andy Hoffman

28 de mayo de 2020

https://www.bloomberg.com/news/articles/2020-05-28/swiss-say-sex-work-is-ok-but-not-judo-in-virus-reopening

 

Una prostituta pasa junto a los llamados «boxes del sexo» en Zúrich.
Fotógrafo: Fabrice Coffrini / AFP a través de Getty Images

 

Los políticos suizos han decidido que las trabajadoras sexuales pueden volver pronto al trabajo, mientras que las actividades y los deportes que involucran contacto físico cercano como el judo, el boxeo y la lucha seguirán prohibidos.

La prostitución es legal en Suiza y puede reanudarse a partir del 6 de junio, junto con cines, clubes nocturnos y piscinas públicas, anunció el gobierno esta semana. Sin embargo, los deportes y actividades que involucran contacto físico «cercano y constante» continuarán prohibidos en un esfuerzo por detener la propagación del coronavirus.

Al anunciar las nuevas medidas que afectan a unas 20.000 trabajadoras sexuales, el ministro de salud suizo, Alain Berset, reconoció la aparente contradicción.

“Ciertamente hay contactos personales, pero parece posible un concepto de protección. Soy muy consciente del aspecto extraño de mi respuesta ”, dijo en una conferencia de prensa. «A decir verdad, los servicios eróticos podrían haberse reanudado antes».

Suiza ha reducido drásticamente su tasa de infección por Covid-19 al tiempo que ha evitado el estricto confinamiento impuesto en países vecinos como Italia y Francia. Los nuevos casos reportados de infecciones en el país de 8,5 millones de habitantes fueron inferiores a 20 por día esta semana.

Fue uno de los primeros países de Europa en reabrir tiendas, restaurantes y escuelas a principios de este mes, al tiempo que facilitó las medidas de distanciamiento social. También se permitirán reuniones públicas espontáneas de hasta 30 personas y eventos de no más de 300 a partir del 6 de junio.

El fallo suizo contrasta con las decisiones políticas en los Países Bajos, hogar del famoso barrio rojo de Ámsterdam. El primer ministro holandés, Mark Rutte, dijo en una conferencia de prensa el miércoles que, si bien es probable que los gimnasios y saunas reabran el 1 de julio, las trabajadoras sexuales no podrán reanudar su trabajo hasta septiembre.

 

Con asistencia de Ellen Proper

Precariedad o clandestinidad para las prostitutas sin ingresos

Las consecuencias de la pandemia

 

Por Katy Romy, con la colaboración de Patricia Islas

15 de abril de 2020

https://www.swissinfo.ch/spa/las-consecuencias-de-la-pandemia_precariedad-o-clandestinidad-para-las-prostitutas-sin-ingresos/45687862

 

Desde el 16 de marzo, las prostitutas no pueden ejercer su actividad y, por tanto, no tienen ingresos, como ocurre en otros sectores de la población activa en Suiza. (Anne-Camille Vaucher)

 

Desde el 16 de marzo, la profesión más antigua del mundo está prohibida para prevenir la propagación del coronavirus. Sin ingresos, las prostitutas a veces no tienen ni vivienda ni comida. Una situación dramática que entraña el riesgo de empujar a algunas a la clandestinidad.

 

«Si no pudiera vivir en casa de una amiga, estaría en la calle»
Carlos

 

La crisis del coronavirus pone a la prostituta en una situación difícil, pero se considera afortunada en comparación con sus hermanas. Aunque ha perdido todos sus ingresos, tiene una casa. «Vivo con mi novio, y nos las arreglamos para salir adelante por el momento.» La mayoría de las trabajadoras del sexo en Suiza viven y trabajan en un salón dirigido por un gerente. «Algunas de mis compañeras de trabajo se quedaron sin hogar cuando el establecimiento cerró. Algunas de ellas pudieron regresar a sus países de origen, Hungría, Moldavia o Rumania. Otras tienen un novio o un cliente con el que pueden vivir temporalmente aquí», dice Alexandra.

En Suiza, la prostitución se considera una forma de actividad económica independiente desde el punto de vista jurídico y los ingresos están sujetos a impuestos. En caso de pandemia, las personas con permiso de residencia tienen teóricamente derecho a una indemnización con cargo al seguro de pérdida de ingresos (APG). Este es el caso de Alexandra. «Creo que me presentaré», dice, aunque no parece estar muy familiarizada con el procedimiento.

Conversamos con Carlos*, un trabajador sexual de origen latinoamericano, en Suiza desde hace unos 3 años. «Si no pudiera vivir en casa de una amiga, estaría en la calle», dice el hombre, que solamente habla español. Sin embargo, Carlos tendrá que ayudar a pagar el alquiler cuando pueda tener ingresos.

De la precariedad a la clandestinidad

Mientras que Carlos y Alexandra han encontrado soluciones temporales, la situación empuja a otros y otras trabajadoras del sexo a seguir ofreciendo sus servicios ilegalmente. Carlos sabe de personas que lo hacen y Alexandra también conoce a mujeres que se prostituyen en sus apartamentos. «Todavía veo anuncios en internet», indica.

Las plataformas en internet dedicadas a los anuncios en el sector están fuera de servicio durante la epidemia. Un ejemplo es el sitio web suizo KXY, que hoy alienta a los usuarios a recurrir al «sexo» telefónico.

Uno de los mayores temores de la asociación de apoyo a las trabajadoras del sexo del cantón de Vaud, Fleur de pavé, es que las mujeres o los hombres pasen a la clandestinidad. «Cuanto más se oculta la prostitución, más peligrosa es. Además del coronavirus, las trabajadoras del sexo se exponen a la violencia o se arriesgan a descuidar la protección de su salud», explica la subdirectora de la asociación, Sandrine Devillers.

El estigma y la pobreza, la doble pena

Para evitar lo peor, los empleados de Fleur de pavé siguen recorriendo las calles de Lausana (Vaud) para mantener el contacto con las trabajadoras del sexo, recordarles las instrucciones e identificar sus necesidades. Sin embargo, es difícil ponerse en contacto con estas personas, que se aíslan en casa. Sin embargo, en las oficinas de la asociación, el teléfono suena cada vez más a menudo. «Necesito comer», dicen voces desesperadas. «Nos hemos relacionado con organizaciones que ofrecen ayuda alimentaria o refugio de emergencia. También podemos ayudarles con los procedimientos administrativos» relativos a su permanencia en Suiza, explica Sandrine Devillers.

Las mujeres con un visado Schengen de 90 días, solo de paso por Suiza, son comunes en el rubro. La barrera del idioma a veces les impide utilizar la asistencia a la que tienen derecho, pero no solo eso. «Nuestra sociedad estigmatiza a las trabajadoras del sexo. Esto significa que no se sienten legitimadas para pedir apoyo, por ejemplo, yendo a un comedor de beneficencia», señala la subdirectora de Fleur de pavé.

La mayoría de las trabajadoras del sexo en Suiza no tienen derecho a una compensación de la APG, dice Sandrine Devillers. Por consiguiente, Fleur de pavé, al igual que otras asociaciones similares en diversos puntos de Suiza, ha puesto en marcha una campaña de recaudación de fondos para ayudar a satisfacer las necesidades más urgentes de los y las trabajadoras del sexo.

Las mujeres en la calle

Las trabajadoras sexuales no están cerca de ver el final del túnel. «La prostitución será probablemente una de las actividades que permanecerá prohibida durante más tiempo», subraya Sandrine Devillers. Con el paso del tiempo, las situaciones dramáticas podrían multiplicarse, especialmente en lo que respecta a la vivienda.

Muchas prostitutas dependen de la buena voluntad de los propietarios de los salones, que cobran un alquiler por el uso de sus instalaciones. Cuando han tenido que cerrar, algunos han sido benévolos al permitir que las trabajadoras del sexo continúen en el salón de forma gratuita. Otros fueron intransigentes.

«Nuestra sociedad estigmatiza a las trabajadoras del sexo. Esto significa que no se sienten legitimadas para pedir apoyo»
Sandrine Devillers

Loïc, gerente de un salón de belleza en Bulle, entrevistado por el sitio de noticias en línea Heidi.news, apoya a dos mujeres que han quedado varadas en Suiza: «Son rumanas, pero residen formalmente en Alemania e Italia. Las fronteras cerradas les impiden regresar. Una de ellas acaba de llegar a mi casa y por lo tanto no tiene reservas. Le ofrezco comida. Ambas se quedarán gratuitamente el tiempo que sea necesario».

Al principio de la crisis, Fleur de pavé había escrito a los gerentes de los salones pidiéndoles que fueran comprensivos y que concedieran a sus inquilinos una gratificación temporal. «¿Cuánto tiempo seguirán aceptándolo?”, se pregunta Sandrine Devillers.

«Las personas que se encuentran en la parte más baja de la pirámide social son las que más sufren en tiempos de crisis», reitera.

>>>En Berna, también, la policía ha pedido a los gerentes de los salones de encuentro que muestren su buena voluntad:

https://www.swissinfo.ch/spa/embedded/coronavirus-y-prostituci%C3%B3n_-los-clientes-tambi%C3%A9n-ser%C3%A1n-se%C3%B1alados-/45690408

CORONAVIRUS Y PROSTITUCIÓN

«Los clientes también serán señalados»

Por Patricia Islas

 

¿Es la Prostitución 2.0 una solución?

Fleur de pavé anima a las trabajadoras del sexo a optar por soluciones en línea. La asociación ya había dado un paso en esta dirección en 2018 al poner en marcha el sitio «Llámame para jugar» con la organización Aspasie, con sede en Ginebra, un sitio gratuito de publicidad de servicios sexuales subvencionados por la Confederación. La plataforma ahora solo ofrece servicios a través de webcam o teléfonos. Una página especial explica a los clientes y a los profesionales del sexo cómo comprar u ofrecer servicios sexuales a distancia. «Hemos puesto a disposición de las prostitutas tutoriales para recordarles las normas que deben observar y explicarles cómo establecer medios de pago seguros», añade la subdirectora de Fleur de pavé, Sandrine Devillers.

 

*nombres conocidos por el equipo editorial

 

 

Prostitución en tiempos de coronavirus

La autora denuncia que la alarma por coronavirus hace a las prostitutas más vulnerables y les deja sin la protección que tienen en países donde el comercio sexual está regulado

 

Mercedes Peña González. Abogada

 

Mercedes Peña González. Abogada

9 de abril de 2020

https://www.diariodesevilla.es/juzgado_de_guardia/opinion/prostitucion-coronavirus-regulacion_0_1453655256.html

 

Dicen que es la profesión mas antigua del mundo, quizás estés en contra, la encuentres inmoral, incluso te puede parecer pecado. Puede que estés a favor, que seas consumidor ocasional o un cliente habitual. Pienses lo que pienses, es una realidad que no se puede negar, la prostitución existe. Existe, y en nuestro país está en el limbo de la regulación legal. La polémica por la creación de un sindicato de trabajadoras sexuales, cuya inscripción en el Ministerio de Trabajo fue anulada tras manifestar la ministra del sector que le habían metido “un gol por la escuadra”, llevó al Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a asegurar que «la prostitución no es legal en España”.

Pero lo cierto es que la prostitución en España no está regulada como tal, ni es legal ni ilegal en sí misma, a diferencia de otros países como Holanda o Alemania, en los que es una actividad legal y regulada. El Código Penal español sí castiga con penas de prisión la trata y el proxenetismo, y la Ley de Seguridad Ciudadana persigue desde 2015 al cliente, en el caso de que pague por servicios sexuales “en zonas de tránsito público” donde pueda haber menores, como parques y colegios. Al margen de estas leyes a nivel nacional, los ayuntamientos tienen capacidad para sancionar la prostitución en la vía pública en sus ordenanzas municipales.

Pero mas allá de esta normativa, no existe una regulación, la actividad existe, y lo hace bajo un amplio espectro, desde las escorts que trabajan para agencias de lujo, la prostitución que se desarrolla en saunas, clubs de alterne o entretenimiento, hasta la más común y desprotegida, la que se desarrolla en la calle.

Cruz Roja y Médicos del Mundo han alertado, con ocasión de la pandemia, del cierre de estos locales, tras la propagación del coronavirus, la imposibilidad de estar en la calle y la propia peculiaridad de la actividad, que hace que un gran número de mujeres dedicadas a la prostitución se encuentren en una situación de absoluta desprotección y vulnerabilidad. Totalmente desamparadas desde el punto de vista económico, cuando a veces tienen hijos que dependen de ellas en exclusiva, y en un desamparo que las hace estar más aún a merced de proxenetas y mafias.

La prostitución es un tema que se mantiene al margen del debate social, con ciertas dosis de hipocresía, y con absoluta irresponsabilidad por parte del Gobierno que habla de una ilegalidad inexistente y se resiste a dar regulación a esta realidad social. La falta de regulación hace aún más vulnerables a las mujeres que ejercen esta actividad, en el día a día, y no digamos en tiempo de coronavirus. Algunas mujeres se verán obligadas a arriesgar su salud y la salud de sus clientes para poder subsistir, porque en este mundo hay también adictos a los que ningún virus va a frenar.

Países de la Unión Europea como Alemania y Holanda no han dudado en regular la actividad. La venta de sexo es un elemento fijo de la liberada vida nocturna de ciudades como Berlín o Ámsterdam. Alemania y Holanda son dos de los países pioneros en la regulación del comercio sexual.

Esta actividad también se ha visto interrumpida por la expansión del coronavirus en Alemania. El virus ha causado temor e incertidumbre entre las aproximadamente 200.000 trabajadoras sexuales en Alemania, donde la prostitución fue legalizada en gran parte hace casi 20 años. Desde la Asociación de Proveedores de Servicios Sexuales y Eróticos (BESD son sus siglas en alemán), explican cómo las trabajadoras de su asociación se están retirando por completo del negocio en este momento por motivos de seguridad.

Aunque se quejan de que, a diferencia de otros trabajadores, la mayoría de las trabajadoras sexuales no se benefician directamente del paquete billonario de préstamos que ha ofrecido el gobierno alemán a empresas que corren el riesgo de arruinarse por el brote de coronavirus. Las trabajadoras sexuales son autónomas, y podrían, especialmente las que lo hacen a tiempo completo, necesitar ayuda. Para estas trabajadoras autónomas, una cláusula en la Ley alemana de Protección contra Enfermedades Infecciosas podría permitir que las trabajadoras sexuales independientes pidan compensación por la falta de ingresos, y tendrán que hacerlo, pues las autoridades berlinesas han ordenado el cierre temporal de todos los recintos de ocio, incluidos los prostíbulos.

En Holanda, el famoso Barrio Rojo de Ámsterdam se ha visto afectado de forma similar después de que el gobierno decretó el cierre de escuelas, bares y restaurantes, dejando claro que los clubes sexuales también se ven afectados. Desde mediados de marzo, las calles junto a los canales, siempre abarrotados de turistas, están desiertas. Las ventanas donde suelen posar trabajadoras sexuales ligeras de ropa están vacías. Algunas con carteles indicando que habían cerrado debido a las restricciones por el coronavirus.

En Ginebra, donde se encuentra la sede europea de Naciones Unidas, se ordenó el cierre de todos los servicios y comercios no esenciales, incluidos barberos y peluquerías y «actividades de prostitución”.

A diferencia de España, que se resiste a dar una regulación a esta actividad, todos estos países tienen una regulación que brindará protección a estas mujeres, lo que evitará que se vean sumidas en la indigencia económica, y lo que es aún peor, en manos de mafias y proxenetas.

Porque como dijo Aurel Johannes Marx, propietario del burdel berlinés “Lankwitzer 7”, uno de los más conocidos de esta ciudad, en una reciente entrevista: «En algún momento va a pasar, y entonces las cosas funcionarán de nuevo”. Pocos empresarios se atreverían en este momento a augurar con tanta rotundidad el resurgir de sus negocios. Pero claro, él sabe de lo que habla, es la profesión más antigua del mundo.

 

Sitio de prostitución financiado por el gobierno suizo

 

Se llama ‘Call Me To Play’, está patrocinado por el estado y ofrece servicios sexuales. Pero también enseña a las trabajadoras sexuales cómo protegerse de la violencia, de la trata y de las enfermedades. Nace la era de la prostitución segura.

 

La página principal de Call Me to Play 

 

9 de noviembre de 2018

https://www.dn.pt/vida-e-futuro/interior/ha-um-site-de-prostituicao-na-suica-que-e-financiado-pelo-governo-10158291.html

 

Está Lauriane, «joven estudiante dulce y sensual», que alquila el cuerpo en Montreaux. Se presenta en una foto sin rostro pero mostrando el pecho, explica todos los servicios que ofrece y todos ellos incluyen protección con preservativo. Cuando abres la página  ‘Call Me to Play’, un sitio suizo de escorts, hay fotos de otras chicas como Lauriane.

Louise promete la teoría de las caricias en Ginebra, Angélique asegura momentos de ternura en Lausana, Myre está abierta a todas las propuestas en Valais. No hay mucho espacio para la duda: este es un sitio de prostitución.

Una barra presenta las ofertas: hay hombres, hay parejas, hay transexuales, hay una columna BDSM. Pero entonces, ¿por qué el gobierno suizo decidió financiar ‘Call Me To Play’, que se inauguró a principios de este mes, con 80 mil euros?

Proteger los derechos de quienes alquilan el cuerpo

Es un sitio gratuito de anuncios sexuales, sí, pero la gran diferencia es que la atención se centra en la seguridad física y psicológica de las trabajadoras sexuales. La idea es prevenir la violencia, la trata de personas y las infecciones de transmisión sexual en el contexto de la prostitución.

 Para esto, ‘Call Me to Play’ tiene esencialmente dos herramientas. Hay un foro donde los clientes pueden evaluar a las escorts, y donde se les pide que indiquen si han presenciado algún comportamiento de riesgo. Lo mismo para quienes se prostituyen: pueden evaluar a los clientes y alertar de los riesgos que han corrido.

Y luego hay una serie de servicios de asesoramiento. Qué hacer cuando se rompe el condón. Cómo responder si el cliente tiene una emergencia médica durante el acto sexual. Cómo escapar y denunciar situaciones de violencia y abuso. A quién acudir si se sospecha de una posible víctima de trata o esclavitud.

De trabajadoras sexuales para trabajadoras sexuales

‘Call Me To Play’ nació el último día de octubre, pero es un proyecto de dos años. Fue creado por dos asociaciones que defienden los derechos de las prostitutas, Fleur de Pavé y Aspasie. Además, cuenta con el apoyo de la Asociación Suiza de Lucha contra el Sida.

El sitio funciona en cinco idiomas: francés, inglés, español, húngaro y rumano. Esto también sirve para garantizar que las trabajadoras sexuales, que provienen principalmente de los países del este, tengan acceso a la legislación sobre derechos y condiciones de trabajo.

La prostitución ha sido legal en Suiza desde 1942. Está autorizada en casas particulares y en algunas calles identificadas de ciudades. Esto significa que, en el país alpino, las trabajadoras sexuales hacen rebajas, tienen derecho a un seguro de salud y jubilación.

Salud psicológica de las trabajadoras sexuales (Suiza)

 

 

Las trabajadoras sexuales tienen dificultades para acceder a la atención médica, y mucho más a un seguimiento psicológico. ¿Qué pasa con su salud psíquica? ¿Tienen vulnerabilidades particulares? ¿De qué recursos disponen? La diversidad de las prácticas de trabajo sexual es un primer obstáculo para un análisis homogéneo de la salud psicológica de las personas afectadas.

 

Por CHLOÉ VEUTHEY

10 de julio de 2019

https://lecourrier.ch/2019/07/10/sante-psychique-des-travailleuses-du-sexe/

 

Según las asociaciones de apoyo, la depresión, la ansiedad, el estrés postraumático y el agotamiento son los trastornos mentales a los que están más expuestos las trabajadoras sexuales. KEYSTONE

 

 

Según un estudio encargado por la Oficina Federal de Policía1, la prostitución callejera representa alrededor del 5% de la actividad; una gran parte de la profesión ejerce en clubes, o independientemente. Las condiciones de trabajo no son las mismas. Horario nocturno, ritmo de vida irregular, preocupación por tener un techo bajo el que ejercer, falta de autonomía, violencia, trabajo bajo presión, inseguridad, competencia intensa… Como en cualquier actividad, el ambiente de trabajo tiene un impacto sobre la salud. Además, el malestar psicológico puede encontrar su origen en muchas causas: migración u otras experiencias difíciles de la vida, problemas de salud, consumo de drogas o alcohol, etc.

Se han realizado algunos estudios sobre este tema, pero el contexto plantea dificultades metodológicas. Es una población muy móvil, a veces en situación precaria, que no se confía fácilmente. En una sociedad donde su actividad es extremadamente estigmatizada, las trabajadoras sexuales a menudo viven en una gran soledad, ocultando su actividad a su entorno, cuando tienen uno. El impacto de este estigma en la salud mental parece ser reconocido por unanimidad. Sin embargo, «decir que el trabajo sexual es un problema no sería justo para las personas que practican este trabajo sin vergüenza», dice Sandrine Devillers, responsable de comunicación de la asociación Fleur de Pavé, que trabaja en apoyo y defensa. de los derechos de los trabajadores y las trabajadoras sexuales, en Lausana.

Conocer los códigos

La depresión, los trastornos de ansiedad, el estrés postraumático, el agotamiento… son los trastornos más citados por los profesionales que trabajan sobre el terreno y por los estudios disponibles. «Las personas que trabajan con prostitutas están sensibilizadas con respecto a los problemas de salud mental y pueden ofrecer una entrevista de salud o un apoyo social si se identifica una necesidad», dice Mireille Wehrli, enfermera de atención comunitaria de la asociación Aspasie, la homóloga en Ginebra de Fleur de Pavé. En los próximos meses, Fleur de Pavé propondrá un enfoque adicional abriendo una plataforma semanal dedicada a temas relacionados con la salud mental, con la presencia de un psicólogo. «Queremos brindar la oportunidad de acceder a una escucha activa destinada a apoyar lo mejor posible a las beneficiarias y dirigirlas hacia la atención adecuada», dice Sandrine Devillers.

APRENDER A ESCUCHARSE

«El trabajo sexual puede llevar a un conflicto cognitivo», dice Zoe Blanc-Scuderi, fundadora de Sexopraxis, un centro multidisciplinario sobre sexualidad, ubicado en Lausana. «Si me gusta mi trabajo, pero la sociedad lo considera horrible, ¿también yo soy horrible?» El estigma del trabajo sexual parece ser un factor clave en la salud mental de quienes lo practican. No solo por el aislamiento social que causa, sino también por el conflicto que puede experimentar la persona que lo ejerce voluntariamente y que se pregunta: «¿Soy normal?» Además, una prostituta que dice que le gusta su trabajo debe «amarlo» y nunca quejarse de él, dice Zoé Blanc-Scuderi. Sin embargo, como en cualquier otro trabajo, puede suceder que tenga un mal día de trabajo, o un cliente con el que salga mal. Pero el estigma de esta actividad obliga a las trabajadoras al silencio y les impide hablar de su sufrimiento «. CVY

Si darse cuenta de la necesidad de atención es un primer paso, las dificultades no se detienen allí. Mireille Wehrli señala que «las trabajadoras sexuales encuentran dificultades recurrentes para acceder a la atención. Algunas no tienen seguro o tienen franquicias muy altas, y no tenemos muchas opciones para ofrecer». Sin embargo, Aspasie trabaja en colaboración con la Asociación Pluriels, en Ginebra, que permite a las beneficiarias un seguimiento psicológico a pagar de acuerdo con sus posibilidades.

«Seguir una psicoterapia puede, por otra parte, llevar a no poder seguir trabajando», dice la enfermera de atención comunitaria. A veces, el procedimiento aumenta la sensibilidad de la persona, hasta el punto de serle intolerable volver a ejercer esa misma noche. «En general, ella encuentra que es «difícil hacer que estas personas busquen atención por problemas psicológicos, pues tienen otras urgencias. Algunas se encuentran en situaciones muy precarias, y muchas son el sostén de su familia.”

Además de los costos, el marco propuesto para la terapia puede ser incompatible con la práctica del trabajo sexual. Estas personas son extremadamente móviles; una buena parte de ellas alternan períodos de trabajo en Suiza y estancias en su país. Además, existe la barrera del idioma y el estigma asociado al trabajo sexual, también entre los trabajadores de la salud. Por esta razón, es esencial que éstos estén específicamente formados y conozcan los códigos del medio.

«La acción de un psicólogo no formado en estas cuestiones puede incluso ser contraproducente», dice Penélope Giacardy, coordinadora de la asociación Aspasie. Existe el riesgo de que se concentre en la actividad del trabajo sexual, mientras que el malestar psíquico de la persona puede estar relacionado con otras cosas, como la falta de estatus legal o problemas familiares. Finalmente, entre las prostitutas, como en el resto de la población, la «psicofobia», el temor de ir a ver a un terapeuta, sigue viva.

El acceso a la atención también se ve obstaculizado por el hecho de que en algunos clubes, las trabajadoras sexuales rara vez salen. «En los clubes, sucede que haya presiones ejercidas por el o la gerente del establecimiento, informa Penélope Giacardy. Por miedo a perder un cliente, las prostitutas limitan sus salidas. Permanecen confinadas en un universo cerrado, donde la luz del día a menudo está oculta y el aire está lleno de humo, lo que constituyen otros tantos factores de riesgo para su salud. Algunas mujeres trabajan y viven en la misma habitación, lo que dificulta la diferenciación entre la vida privada y la profesional, cosa que es esencial».

Enlaces e intercambio de experiencias

Alrededor del 90% de las trabajadoras sexuales son migrantes. Algunas de ellas están en una situación ilegal, por lo que temen acudir a la policía en caso de violencia, por ejemplo. Su desconocimiento del sistema administrativo y de salud, así como del lenguaje, refuerza su aislamiento y precariedad.

En abril de 2018, se restringió drásticamente el perímetro donde las prostitutas pueden practicar en el distrito de Sévelin, en Lausana. Desde entonces, se ha observado una disminución en el número de profesionales en el sector, con una gran pregunta: ¿a dónde fueron? Presente cinco noches por semana en las calles de la prostitución en Lausana, el autobús itinerante de Fleur de Pavé observó una caída en la frecuentación: muchos contactos que se han perdido. Frente a este fenómeno, y para no perder el vínculo con quienes promocionan sus servicios en Internet, las asociaciones Aspasie y Fleur de Pavé crearon a finales de 2018 un sitio de anuncios eróticos gratuitos, «Call me to play». Éste contiene una gran cantidad de información y mensajes de prevención, entre los que se encuentra la sensibilización a las señales de agotamiento profesional. La plataforma también ofrece foros, uno de los cuales está reservado para profesionales, para crear enlaces y fomentar el intercambio de experiencias.

Información e intercambio es también lo que proponen las sesiones impuestas por la ley ginebrina a las personas que inician su actividad en el trabajo sexual en el cantón, durante las cuales también se aborda la salud psíquica. «Todas llegan a empujones, pero se van con una impresión positiva», constata Penelope Giacardy, basándose en las evaluaciones recopiladas entre las interesadas. Estas sesiones responden a la necesidad que sienten de romper el aislamiento y compartir sus experiencias «. Continúa: «Las prostitutas tienen una función terapéutica para algunos clientes que usan sus servicios para satisfacer fantasías, pero también para compartir su malestar. Son como un aliviadero de problemas, pero no tienen un supervisor ni momentos para compartir esas cosas difíciles, y eso puede ser muy difícil de vivir». La experiencia ayuda a manejar mejor este tipo de situaciones. Sin embargo, para evitar el desbordamiento, el intercambio entre pares es una gran ayuda.

 

NOTAS

  1. ↑ «Erotikbetriebe y Einfallstor für Menschenhandel? Eine Studie zu Ausmass und Struktur de Sexarbeits-marktes in der Schweiz «, Lorenz Biberstein, Martin Killias, 2015.
  1. ↑ Si bien existe la prostitución masculina, es, sin embargo, minoritaria. Por eso, en este texto, se usa el femenino.

Artículo publicado en Diagonales n ° 129, mayo-junio de 2019, bimestral del Grupo de Recepción y Acción Psiquiátrica (Graap), http://www.graap.ch

Regulación del trabajo sexual en Suiza

 

En Suiza, el ejercicio de la prostitución es legal. El trabajo sexual es una actividad lucrativa tolerada según el principio de la libertad económica.

Dos personas mayores que consiente pueden, por lo tanto, intercambiar libremente un servicio sexual a cambio de una remuneración (en bienes o en dinero), a condición de que la persona trabajadora sexual ejerza esta actividad de manera independiente y sin presiones u obligaciones por parte de otra persona.

Cada cantón es diferente y puede tener su propia legislación sobre el trabajo sexual. Infórmate para conocer las condiciones legales del ejercicio del trabajo sexual en cada uno de los cantones en:

www.sexwork.ch.

 

Lo que sigue es un extracto de una guía para las trabajadoras sexuales en Ginebra editado por la asociación Aspasie. Puede consultarse el documento completo, en español, aquí:

https://guide.aspasie.ch/es/pdf/

 

Derechos y obligaciones

 

El marco legal suizo

En Suiza, el ejercicio de la prostitución es legal. El trabajo sexual es una actividad lucrativa tolerada según el principio de la libertad económica.

Dos personas mayores que consiente pueden, por lo tanto, intercambiar libremente un servicio sexual a cambio de una remuneración (en bienes o en dinero), a condición de que la persona trabajadora sexual ejerza esta actividad de manera independiente y sin presiones u obligaciones por parte de otra persona.

Cada cantón es diferente y puede tener su propia legislación sobre el trabajo sexual. Infórmate para conocer las condiciones legales del ejercicio del trabajo sexual en cada uno de los cantones en: www.sexwork.ch.

En la ley federal suiza existen infracciones sobre la prostitución.

Esta es la lista de las infracciones que pueden llevarse a juicio:

Incitación a la prostitución (CP 195):

Se castiga con una pena de privación de libertad de diez años como máximo o con una multa financiera a quien:

  1. lleve a un menor a la prostitución o favorezca la prostitución de este con el objetivo de sacar un beneficio patrimonial;
  2. lleve a otra persona a prostituirse beneficiándose de una relación de dependencia o con el objetivo de sacar un beneficio patrimonial;
  3. atenta contra la libertad de acción de una persona que se prostituye, vigilándola en sus actividades o imponiéndole un lugar, una hora, una frecuencia u otras condiciones;
  4. mantiene a una persona en la prostitución.

Ejercicio ilícito de la prostitución (CP 199):

Quien infringe las disposiciones cantonales que regulan los lugares, horas y modos de ejercicio de la prostitución y que están destinadas a luchar contra sus nefastas manifestaciones secundarias, será castigado con una multa.

Trata de seres humanos (Art. 182):  

  1. Quien, en calidad de ofrecedor, intermediario o comprador se dedique a la trata de un ser humano con fines de explotación sexual, explotación de su trabajo o para una extracción de un órgano, será castigado con una pena de privación de libertad o una multa financiera. El hecho de reclutar a una persona con estos fines se considera trata.
  2. Si la víctima es menor o si el autor se dedica a la trata de seres humanos, la pena es una pena de privación de libertad de al menos un año.
  3. En cualquier caso, el autor también será castigado con una multa financiera.
  4. También se castigará a quien cometa la infracción en el extranjero.

 

Ley de Ginebra sobre la Prostitución y reglamento de aplicación

En Ginebra, la ley cantonal sobre la prostitución (LProst) y su reglamento (RProst) definen el marco legal para el ejercicio del trabajo sexual y la explotación de los salones eróticos o las agencias de escorts.

La ley también prevé el registro obligatorio en el servicio policial BTPI (Brigada suiza contra la trata y la prostitución ilícita), junto con una formación de sensibilización obligatoria, para cualquier persona que desee ejercer el trabajo sexual[1].

[1] https://www.aspasie.ch/lois-et-politique/la-lprost-geneve

 

Registro

Para registrarse (emisión de tarjetas), hay que presentarse personalmente antes del inicio de la actividad en la BTPI (Brigada suiza contra la trata y la prostitución ilícita). La formalidad es gratuita, pero se debe realizar mediante cita previa (las citas se concertarán por teléfono en el +41 22 427 71 40).

BTPI:
Boulevard Carl-Vogt 17-19
1205 Ginebra
Tel: 022 427 71 40
gprost@police.ge.ch

En el momento del registro debe ser suizo o tener un permiso de trabajo.

Se puede notificar el cese temporal o definitivo de la actividad, en cualquier momento. Se debe dirigir este anuncio por escrito a la BTPI adjuntando una copia de su documento de identidad[1] y la fecha de finalización de la actividad. En caso de fin de actividad, se puede solicitar la eliminación del informe de prostitución en la BTPI[2].

[1] Se puede descargar el documento aquí:https://www.aspasie.ch/lois-et-politique/se-regulariser/travailleureuse-du-sexe

[2] Todos los documentos destinados a la BTPI se pueden enviar a: gprost@police.ge.ch

 

Autorización de trabajo

Cualquier persona extranjera que desee dedicarse al trabajo sexual legalmente debe contar con un permiso de trabajo (L, B, C o G), o, para los ciudadanos europeos, un registro online (IMES).

Los ciudadanos europeos pueden solicitar un permiso para dedicarse al trabajo sexual. Para los ciudadanos no europeos, no es posible solicitar un permiso de residencia para dedicarse al trabajo sexual, pero es posible trabajar de forma legal si la persona ya está en posesión de un permiso (B o C).

IMES/anuncio 90 días:

Los ciudadanos europeos (UE 25/AELE) pueden trabajar en Suiza sin domiciliarse durante 90 días al año (del 01/01 al 31/12), notificándolo en el Departamento Federal de Justicia y Policía registrándose online antes de cada comienzo de actividad:

https://www.sem.admin.ch/sem/fr/home/themen/fza_schweiz-eu-efta/meldeverfahren.html

Es necesario llevar siempre encima una copia del registro online.

Permiso de residencia de corta duración (permiso L):

Una persona europea que desee domiciliarse y trabajar en Suiza para un período máximo de 365 días, puede solicitar un permiso L. Recibirá un permiso L de empleado si trabaja en un club o un permiso L independiente si ejerce en su domicilio o en la calle.

Permiso de residencia de larga duración (permiso B):

Una persona europea que desee domiciliarse y ejercer un trabajo sexual en Suiza para una duración de más de 365 días, puede solicitar un permiso B. Recibirá un permiso B de empleado si trabaja en un club o un permiso B independiente si ejerce en su domicilio o en la calle. Si trabaja en un club, para obtener un permiso B, deberá demostrar que tiene la intención de quedarse durante más de un año y que el encargado del establecimiento tiene la intención de dejarle trabajar en su club durante más de un año.Permiso de establecimiento (permiso C)

El permiso C, permiso de establecimiento, se entrega, en principio cuando la persona lo solicita y después de haber residido durante 10 años en Suiza con un permiso B o L para los ciudadanos europeos, o 5 años para los ciudadanos de varios países europeos.

Permiso de trabajo para los residentes fronterizos (permiso G)

Las personas ciudadanas europeas que residan en un país europeo y deseen trabajar en Suiza sin establecer su domicilio en dicho país pueden solicitar un permiso G.

En Ginebra, las solicitudes de permiso deben realizarse en laOficina cantonal de la población rellenando,

  • el formulario M para conseguir un permiso de residencia para las personas que deseen establecer su domicilio en el cantón de Ginebra (permiso L/B)
  • el formulario F para para conseguir un permiso de residente fronterizo para las personas que deseen trabajar en Ginebra regresando regularmente a su país y seguir residiendo en él (permiso G)

Todos los documentos que se soliciten en la parte trasera de los formularios deben adjuntarse con la solicitud.

 

Movilidad en Suiza

  • La titular de un permiso L o B UE/AELE como asalariada tiene derecho de trabajar en todo el territorio suizo y a cambiar de trabajo (libertad geográfica y profesional). Puede ser contratada en un salón de masaje. Si desea trabajar como autónoma, debe cambiar su permiso de asalariada por un permiso B UE/AELE para los autónomos.
  • La titular de un permiso L o B UE/AELE como autónoma puede ejercer su actividad en todo el territorio suizo. Sin embargo, debe solicitar un permiso B UE/AELE (o L UE/AELE) como asalariada si desea trabajar en un salón de masajes.
  • La titular de un permiso B o B UE/AELE conseguido mediante reagrupación familiar puede ejercer una actividad por cuenta ajena o propia, sea de la nacionalidad que sea, sin otra formalidad (art. 46 LEtr y 27 OASA).
  • En todos los casos, si se cambia de cantón (con domiciliación en dicho cantón), deberá notificarlo a la OCPM. Se trata de una simple notificación para los UE/AELE. En cambio, los residentes de otros Estados deben entregar una solicitud de cambio de cantón y esperar la respuesta antes de mudarse al nuevo cantón (art. 37 LEtr).
  • No se necesita una residencia temporal para irse a otro cantón (art. 37 al. 4 LEtr)

 

Lugar de ejercicio de la prostitución en Ginebra

En Ginebra existen lugares diferentes donde ejercer trabajo sexual: la calle (por ejemplo: el Boulevard Helvétique, el barrio des Pâquis….), en los salones de masajes eróticos, en agencias de escorts o en casa, mediante anuncios en internet o en los periódicos…

Ejercer la prostitución en el ámbito público – calle – está permitido en todas partes en Ginebra, pero puede estar prohibido en algunos lugares: cerca de las escuelas, de los lugares de culto, de los cementerios, de los hospitales, de los parques, de las áreas de juego, de las paradas de transportes públicos, de los baños públicos, de los lugares accesibles al público, reservados al aparcamiento de vehículos…

Aunque está permitido captar clientes, practicar un acto sexual en el ámbito público está prohibido y penado por ley (198 CPs).

En Ginebra, existe una zona prohibida para ejercer la prostitución que se encuentra en la parte superior al Boulevard Helvétique, en el Barrio de Tranchées (ver mapa).

 

Controles

Los servicios policiales pueden realizar controles, en cualquier momento. Los controles pueden llevarse a cabo en apartamentos, en salones o en la calle para cualquier persona que se dedique al trabajo sexual en interior o exterior y mediante Internet o anuncios.

También pueden controlar todas las habitaciones de los salones y la identidad de las personas que allí se encuentren.

Cualquier persona que realice trabajos sexuales sin un permiso de trabajo valido y/o sin haberse registrado en la BTPI puede ser multada.

 

Autónoma/Condiciones de trabajo

Cualquier persona que se dedique al trabajo sexual es independiente: los lugares, los horarios, la naturaleza o la frecuencia de las prácticas sexuales, así como los clientes, no pueden, de ninguna manera, serle impuestos por cualquier otra persona.

Los responsables de salones de masajes o agencias de escorts deben entregar un recibo detallado de todos los importes recibidos.

Así mismo, durante el alquiler/subalquiler de un apartamento, se recomienda encarecidamente realizar un contrato y solicitar un recibí de todos los alquileres pagados.

 

Trámites administrativos

Excepto para el permiso, para cualquier otro trámite administrativo, la responsabilidad recae en las trabajadoras sexuales. Por lo que es usted quien tiene que informarse y realizar los trámites de afiliación a los diferentes seguros y declarar sus ingresos. Debe tener una dirección válida para recibir su correo, que se entregue y que, en caso de estar ausente, una persona de confianza lo recoja.

Seguro médico:

Cualquier persona con domicilio en Suiza (suiza, permiso C, B, L) tiene la obligación de tener un seguro LAMal en cuanto llegue a Suiza. Incluso aunque la afiliación se haga cuando se reciba el permiso, las primas se calcularán desde el día de llegada. Por lo que es importante reservar dinero suficiente para pagar las primas cuando llegue el momento (mínimo de 350 CHF/mes).

Las personas que tengan una autorización de trabajo fronteriza (G), residentes en un país no limítrofe, también deben afiliarse al seguro médico suizo.

Los asegurados podrán elegir libremente su seguro médico, sin embargo, deberá tratarse de un seguro permitido por la ley federal sobre seguros médicos (LAMal). Para el seguro básico, las aseguradoras deben aceptar a los asegurados sin importar su edad, estado de salud y sin reservas ni plazo de espera. La solicitud de afiliación la debe realizar directamente el asegurado a la aseguradora de su elección.

Solamente el seguro básico es obligatorio, los seguros complementarios son optativos.

Las primas de seguros de enfermedad deberán pagarse cada mes. Los gastos médicos no se reembolsan todos. Primero hay que pagar los gastos hasta el importe de la franquicia elegida (por ej.: 300 o 2500 CHF anuales).

Seguro de jubilación:

Toda persona con domicilio en Suiza o que ejerza una actividad lucrativa en dicho país debe tener un seguro de jubilación. Las personas que trabajen solamente durante un período relativamente corto, es decir, menos de 3 meses al año están exentas.

En Ginebra, las trabajadoras sexuales están consideradas como autónomas por el seguro de jubilación, ejerzan donde ejerzan. Por lo tanto, usted es responsable de afiliarse poniéndose en contacto con el seguro de jubilación, que comprobará que está registrada en la BTPI para concederle el estatus de autónoma.

Las cotizaciones del seguro de jubilación se basan en sus ingresos. Para las personas independientes, este se estima el primer año, y luego, según cada caso, se corrige según los ingresos declarados a la administración fiscal.

Impuestos:

Las personas con domicilio en Suiza o que ejerzan una actividad lucrativa en dicho país están sujetas a impuestos. Las personas que ejerzan la prostitución se consideran autónomas. Está obligada a informar de su actividad independiente a la administración fiscal. Recibirá luego una declaración fiscal anual, a rellenar por medio de un formulario especial a su atención.

 

Violencia, abusos, explotación, trata de seres humanos, violación…

Si es usted víctima de violencia, abusos, explotación o trata, tiene derechos y puede hacerlos valer.

El trabajo sexual es y deberá ser siempre una actividad independiente. Esto significa que nadie, tanto si es alguien de su entorno, un encargado del establecimiento u otra persona, puede obligarle, ya sea con amenazas o mediante la fuerza, a trabajar o a realizar determinadas prácticas sexuales. Tiene libertad de movimiento y puede elegir sus horarios de trabajo.

Cualquier obligación ejercida sobre usted puede ser castigada.

En Suiza, la incitación a la prostitución y la trata de seres humanos son infracciones penales. Así mismo, la violencia (violencia psicológica, física, sexual, acoso, uso fraudulento de imágenes, etc.), la presión y la usura también son infracciones penales que pueden castigarse y condenarse.

Si cree que es víctima de un abuso por parte de un encargado de un salón o alguien de su entorno, le recomendamos que se ponga en contacto con Aspasie u otra asociación de su elección para hablar en privado de su situación, para informarle de sus derechos y, si fuese necesario, para ir acompañada a realizar sus trámites.

En caso de violencia física, es importante que consulte rápidamente con un médico para recibir los cuidados necesarios y realizar un informe médico, que aumentará las posibilidades de que se reconozcan, más adelante, la violencia de la que ha sido objeto. El informe médico no obliga en ningún caso a iniciar un procedimiento contra el agresor, si no que ofrece pruebas, lo que resultará importante en caso de procedimiento.

Se recomienda encarecidamente a cualquier persona que sea víctima de violencia física o psíquica, que vaya acompañada para realizar sus trámites.

El plazo para denunciar es de 3 meses desde el día en que el derechohabiente conoce al autor de la infracción.

 

Cambiar de actividad profesional o encontrar una actividad complementaria

Si siente la necesidad de dejar el trabajo sexual por diferentes motivos o quiere tener una actividad complementaria para diversificar sus fuentes de ingresos, o si quiere tener una visión más amplia de la situación general y de las posibles alternativas al trabajo sexual a medio o largo plazo, puede acudir a la consulta de SOS Femmes.

El cambio de actividad es un proceso que varía de un(a) trabajador(a) sexual a otro/a. Según lo que le apetezca, su situación familiar, su nivel de francés y de formación, sus necesidades financieras, su estatus o sus derechos en Suiza, la consulta de SOS Femmes le orientará, le informará y le acompañará para formarse y realizar sus proyectos ofreciéndole información y respuestas adaptadas a cada caso.

En primer lugar, muchas veces hay que estabilizar su situación general antes de mejorar sus condiciones de vida y favorecer el desarrollo propicio de sus proyectos personales y profesionales, por ejemplo, buscando un lugar donde vivir, tratando sus problemas de salud o administrativos (seguro médico, impuestos, deudas, AVS, permiso de residencia, etc.) o accediendo a sus derechos sociales.

Así mismo, no siempre es fácil entender el mercado laboral en Ginebra, encontrar un nuevo trabajo, unas prácticas, hacer un curso o una formación. Para esto, la consulta de SOS Femmes le puede ayudar a redactar su currículo, escribir una carta de presentación, realizar un balance de competencias, valorar sus conocimientos, solicitar un trabajo, prepararse para las entrevistas, elegir una formación, buscar fuentes de financiación, ir a clases de idiomas o realizar prácticas como vendedora en nuestra tienda de ropa de segunda mano Les Fringantes para practicar el francés y adquirir experiencia profesional en este ámbito.

Si necesita apoyo, la consulta de SOS Femmes puede escucharle atenta y amablemente para ayudarle a ganar confianza en sí misma y a tener otras posibilidades.

¿A dónde tiene que ir?

La consulta – SOS Femmes
10, Rue de la Madeleine
1204 Ginebra
La Consulta de SOS Femmes recibe a los/as trabajadores/as sexuales los jueves por la tarde de 14 h a 16 h sin cita previa.

También se puede pedir cita previa por teléfono en el 022 311 22 22 los lunes, martes, jueves y viernes de 10h30 a 12h30 o por e-mail a consultation@sosfemmes.ch

Las prestaciones son gratuitas y se garantiza la confidencialidad.

 

Siguen los apartados de “Salud” y “Trucos del oficio” que pueden consultarse, en español, en el documento completo:

https://guide.aspasie.ch/es/pdf/

 

 

 

 

 

Sexo en la ciudad: los «boxes de sexo» de prostitución de Zurich se consideran exitosos en Suiza

 

Por Helena Bachmann

Especial para USA Today

24 de agosto de 2018

https://eu.usatoday.com/story/news/world/2018/08/24/sex-boxes-make-legal-prostitution-safe-zurich-switzerland-europe/1083444002/

Las prostitutas pueden comerciar con seguridad y legalmente en una de las famosas «cajas de sexo» de Zúrich. Estos aposentos patrocinadas por el gobierno, que parecen garajes para un automóvil, celebran su quinto aniversario el 26 de agosto. La semana pasada, funcionarios municipales anunciaron que proyecto ha sido un éxito rotundo.
Cortesía de la Ciudad de Zürich. Foto de Niklaus Spoerri.

 

ZURICH – Cada noche, una fila de automóviles se forma en el camino a un drive-in en la zona de Strichplatz de esta ciudad suiza, pero los clientes no se están preparando para la comida rápida. Más bien, están esperando un servicio de otro tipo: pasar tiempo con las prostitutas que ejercen su oficio en una de las famosas «cajas de sexo» de Zúrich.

Y todo es perfectamente legal.

De hecho, estos aposentos patrocinados por el gobierno, que parecen garajes para un automóvil, van a celebrar su quinto aniversario el domingo. La semana pasada, los funcionarios de la ciudad anunciaron que el proyecto fue un éxito rotundo.

La prostitución en Zurich no es nada nuevo. Durante años, las prostitutas llevaron a cabo sus negocios en la zona de la ribera de la ciudad, pero los residentes a menudo se quejaban del ruido, los atascos y otras molestias ocasionadas por los clientes que se divertían.

Así que en 2012, el 52 por ciento de los votantes de Zurich aprobó un plan municipal para apartar $ 2 millones del dinero de los contribuyentes para construir varias estructuras de autocinema en un ambiente seguro y discreto, lejos de los vecindarios residenciales. Otros $ 800.000 se destinaron a costos de operación anuales, que incluyen seguridad y servicios sociales en el sitio.

Un año después, estas instalaciones comenzaron a dar la bienvenida a docenas de prostitutas y sus clientes.

Para las autoridades municipales, este arreglo tiene mucho sentido de calle. Como señaló la ciudad en su sitio web, las instalaciones tenían la intención de «mejorar las condiciones de trabajo de las trabajadoras sexuales: su salud y su integridad física y mental».

Cinco años después, estos objetivos «se han logrado», dijo la portavoz de la ciudad Nadeen Schuster a USA TODAY.

«La Strichplatz es efectiva para prevenir la violencia contra las trabajadoras sexuales y la trata de personas», agregó.

Y desde su apertura en 2013, se han realizado varias mejoras. Originalmente, las cajas solo acomodaban clientes en vehículos. Un año después, el municipio agregó varias estructuras de madera provistas de camas de tablas, «respondiendo a las preocupaciones de que no todos los clientes desean recibir servicios en su automóvil», dijo la ciudad.

Ahora también se permite que entren motocicletas y bicicletas «para satisfacer las necesidades de la población», señalaron las autoridades. Sin embargo, los peatones no son bienvenidos y son dirigidos a la otra área de prostitución oficialmente autorizada de la ciudad, la Harnigstrasse.

El sitio está regulado con una precisión de reloj suizo: los mapas muestran cómo encontrar el área y qué camino tomar siguiendo las flechas pintadas en la carretera. Las instalaciones están abiertas para el negocio desde las 7 p.m. a las 3 a.m. durante la semana y hasta las 5 a.m. los fines de semana.

Una vez dentro, el costo se negocia con una de las 24 mujeres, en su mayoría de Europa del Este, que suelen trabajar en la Strichplatz. «El precio lo fijan las trabajadoras sexuales y sus clientes. El personal no interfiere en estos arreglos «, dijo Schuster.

Después de establecer el precio, el cliente y la trabajadora sexual conducen a una caja gratis. Por razones de privacidad, no hay cámaras de seguridad, pero cada caja está equipada con un botón de alarma que convocará guardias en caso de problemas. No ha habido ningún incidente grave hasta el momento.

La prostitución ha sido legal en Suiza, una nación de aproximadamente 8,5 millones de personas, desde la década de 1940 y se considera como cualquier otra industria de servicios. Los suizos han adoptado este enfoque pragmático para prevenir la explotación, las enfermedades de transmisión sexual, los vínculos con redes delictivas y otros problemas comunes en países donde el comercio sexual está prohibido.

 


Los visitantes caminan junto a un letrero el 24 de agosto de 2013 durante un día de puertas abiertas en un sex-drive inaugurado recientemente por la ciudad de Zurich, que las autoridades locales dicen que les permitirá controlar la prostitución, un año después de que los votantes respaldaran el plan.
Fabrice Coffrini, AFP / Getty Images

 

De las prostitutas, a su vez, se espera que paguen impuestos y contribuyan a sus fondos de Seguridad Social. También deben registrarse ante las autoridades de salud pública y someterse a controles de salud periódicos.

Para trabajar en Zurich, las prostitutas deben completar una solicitud de permiso, que está disponible en el sitio web de la ciudad en varios idiomas, incluido el inglés. Schuster no reveló cuántas están registradas, pero dijo que unas 100 trabajan en las calles; la mayoría de ellas comercian con servicios de escort o en burdeles.

Si bien la ciudad no realiza un seguimiento de la cantidad de clientes de cajas de sexo, «si no hubiera suficientes trabajadoras sexuales o suficientes clientes, el lugar no funcionaría. No ocurre ninguna de las dos coasas», dijo Schuster.

Y esa es otra medida del éxito de Strichplatz.