FIRMA POR UNA LEY DE LIBERTAD SEXUAL QUE NO CRIMINALICE A LAS MUJERES

CONVOCA// Feministas por los Derechos de las Trabajadoras Sexuales

Firmar aquí:

https://feministasproderechos.org/

 

LEER MANIFIESTO

“Escuchar para legislar”

 

El Ministerio de Igualdad presentó en el pasado marzo de 2020 una primera versión del Anteproyecto de Ley Orgánica de Garantía Integral sobre la Libertad Sexual. El texto se presentó como un reconocimiento al consenso feminista sobre las modificaciones legales en torno a las violencias sexuales. Sin embargo, el segundo borrador presentado en octubre de 2020 ha roto dicho consenso al criminalizar a personas relacionadas con el trabajo sexual. Consideramos urgente que la sociedad, y en especial el movimiento feminista, sean conocedores de las consecuencias que puede acarrear esta norma para las mujeres que ejercen voluntariamente el trabajo sexual. Por ello, como Feministas por los Derechos de las Trabajadoras Sexuales, manifestamos públicamente que:

  1. Las trabajadoras sexuales, quienes no han sido ni informadas ni invitadas al proceso de elaboración del anteproyecto a pesar de tener derecho a participar, han resultado abiertamente excluidas del mismo. Se ha pasado de elaborar y evaluar políticas públicas exigiendo “las voces de las mujeres protagonistas” como una cuestión esencialmente feminista, a excluir a ciertos grupos de mujeres en la elaboración de las normas que les afectan.
  2. Exigimos que se retire la propuesta de modificación del artículo 187 bis del Código Penal que penaliza la “tercería locativa” (despenalizada desde 1995) con hasta 3 años de cárcel para “quien con ánimo de lucro, y de manera habitual, destine un inmueble a favorecer la explotación de la prostitución de otra persona aún con su consentimiento”, porque abre la puerta a criminalizar a las mujeres que alquilan y/o comparten inmuebles con compañeras. También se dificulta el acceso a la vivienda de las trabajadoras sexuales, especialmente a quienes viven en el lugar de trabajo, por el temor de las personas propietarias a ser acusadas de proxenetas.
  3. Exigimos que se retire la propuesta de modificación del artículo 187.2 porque también abre la posibilidad de encarcelar a las mujeres vinculadas al entorno del trabajo sexual. Siendo proxeneta quien “se lucra explotando la prostitución de otra persona aun con el consentimiento de la misma”, la modificación propone una ampliación del concepto de “explotación” a “cuando exista aprovechamiento de una relación de dependencia o subordinación”. De esta manera podrían ser denunciadas las trabajadoras auto-organizadas que comparten un piso si se considera que existe dependencia o subordinación si alguna de ellas, por ejemplo, es inmigrante y carece de documentación. Podría denunciarse también como proxeneta a cualquier persona implicada en la realización del trabajo sexual (servicios de seguridad, higiene, transporte, etc.). Por tanto, mientras el Anteproyecto pretende poner en el centro el consentimiento de las mujeres, se anula y criminaliza el consentimiento de las trabajadoras sexuales.
  4. Todas estas medidas afectarán desproporcionadamente a las personas trans, quienes sufriendo un desempleo del 85% acuden a menudo al trabajo sexual como única opción. Criminalizar a las personas trans más precarizadas, en su mayoría migrantes, a la vez que se reconocen los derechos como la autodeterminación de género es una paradoja que nos adelanta los nefastos resultados de esta normativa.
  5. Se explota económicamente la criminalización de las trabajadoras sexuales: el anteproyecto dispone que las ayudas para las víctimas de violencia sexual provendrán de los bienes decomisados mediante todas las estrategias de criminalización del trabajo sexual hasta ahora descritas. Esto, además de fomentar la persecución del trabajo sexual, vincula necesariamente los derechos a la reparación de las mujeres que hayan sufrido violencia sexual con la criminalización y el decomisado de bienes de las otras, las trabajadoras sexuales.
  6. Que todo lo anterior dificulta y precariza el trabajo sexual independiente, aumentando la estigmatización y debilitando las redes de apoyo entre trabajadoras sexuales. La criminalización de los espacios donde se ejerce el trabajo sexual aumentará el control y la presencia policial en los mismos, con el peligro de que se abran aun más expedientes de expulsión a las mujeres migrantes indocumentadas. Los mayores controles policiales y las redadas además fuerzan a las mujeres que están en situación de trata a denunciar a los tratantes -sin garantías- o ser expulsadas. Es por eso que, diversos organismos internacionales de derechos humanos, señalan que las leyes que criminalizan a las mujeres que ejercen la prostitución son discriminatorias y deben ser eliminadas.

Por todo esto, solicitamos vuestra firma y adhesión a este manifiesto como entidades colectivas u organizaciones de cualquier índole y como personas individuales.

#ESCUCHARPARALEGISLAR

Colectivos adheridos (96)

  • 1 SEDOAC , Madrid
  • 2 Sindicato Sindillar/Sindihogar , Barcelona
  • 3 Territorio Doméstico , Madrid
  • 4 Kellys Unión Sevilla , Sevilla
  • 5 Las kellys , Madrid
  • 6 Jornaleras de Huelva en Lucha , Huelva
  • 7 Gitanas Feministas , Madrid
  • 8 AMMAR – Sindicato de Trabajadorxs Sexuales de Argetina , Argentina
  • 9 AFEMTRAS (Asoc. Trabajadoras Sexuales , Madrid
  • 10 Colectivo de Prostitutas de Sevilla , Sevilla
  • 11 Putas Indígnadas , Barcelona
  • 12 Putas Libertarias Raval , Barcelona
  • 13 Putas en Lucha , Algeciras
  • 14 Organización de Trabajadoras Sexuales OTRAS , Barcelona
  • 15 (N)O.M.A.D.A.S – Oficina de Migración y Atención a la Diversidad Afectivo-Sexual , Valencia
  • 16 Intersindical Alternativa de Catalunya (I.A..C) , Barcelona
  • 17 ENGLISH COLLECTIVE OF PROSTITUTES , LONDON
  • 18 REDTRASEX Red de Mujeres Trabajadoras Sexuales de Latinoamérica y el Caribe , Buenos Aires, Argentina
  • 19 Sex work research hub , Manchester
  • 20 Movimento Trabalhadores do Sexo , Braga
  • 21 Traficantes de Sueños , Madrid
  • 22 Ca la Dona , Barcelona
  • 23 Creación Positiva , Barcelona
  • 24 Novembre Feminista , Barcelona
  • 25 Metzineres , Barcelona
  • 26 CooperAccio , Barcelona
  • 27 Candela. Acció Comunitària i Feminista SCCL , Barcelona
  • 28 Fundació Àmbit Prevenció , Barcelona
  • 29 Calala Fondo de Mujeres , Barcelona
  • 30 T.I.C.T.A.C , Barcelona
  • 31 AADAS (Associació d’assistència a dones agredides sexualment) , Barcelona
  • 32 Acciónenred Andalucía , Granada
  • 33 Asamblea del Orgullo Crítico de Murcia , Murcia
  • 34 Afrogalegas , La Coruña
  • 35 Almas Veganas Santuario Animal , Girona
  • 36 Anticapitalistas , Estado español
  • 37 As Candongas do Quirombo , Galiza
  • 38 Asamblea del Orgullo Crítico de Murcia , Murcia
  • 39 Asamblea Plaza de los Pueblos , Madrid
  • 40 Asamblea Transmaricabollo de Sol, del 15M , Madrid
  • 41 Asociació Espai de Salut la Teixidora , Barcelona
  • 42 ASOCIACIÓN FEMINISTA KÓDIGO MALVA , Chiclana
  • 43 ASOCIACIÓN PRO DERECHOS HUMANOS DE ANDALUCÍA (APDHA) , ANDALUCÍA
  • 44 Asociación Senda de cuidados , Madrid
  • 45 Asociación Teatro de la tierra , Madrid
  • 46 Ateneu la Zitzania , Barcelona
  • 47 Averlasailas. Teatro de lo posible. , Barcelona
  • 48 Balears Diversa , Palma
  • 49 CAMPA (Colectivo de apoyo a mujeres presas en Aragón) , Zaragoza
  • 50 Cnaacat , Barcelona
  • 51 Colectiva de Antropólogas Feministas , Buenos Aires
  • 52 Colectivo Hipatia , Murcia
  • 53 Cooperativa de técnicas , Barcelona
  • 54 Desmontando a la Pili S.Coop , Zaragoza
  • 55 Dones amb empenta , Igualada
  • 56 Emakume Internazionalistak , Pamplona
  • 57 Empower Foundation , Thailand
  • 58 Feministes indignades , Barcelona
  • 59 FUNDACIÓN DE LOS COMUNES , MÁLAGA IRUÑEA TERRASSA BARCELONA ZARAGOZA MADRID
  • 60 Gatamaula , Barcelona
  • 61 Ideadestroyingmuros , Valencia
  • 62 Jartura Colectivo , Sevilla
  • 63 La Diversa Cooperativa, SCCL , Barcelona
  • 64 La Hidra Cooperativa , Barcelona
  • 65 La Laboratoria – noda Madrid , Madrid
  • 66 La Medusa Colectiva , Málaga
  • 67 La Morada, cooperativa feminista d’habitatge , Barcelona
  • 68 L’Associació Drets Sexuals i Reproductius , Barcelona
  • 69 Les Vilaretes , Barcelona
  • 70 L’Etnogràfica. Antropologia per a la transformació social , Barcelona
  • 71 Marxa Mundial de Dones , Barcelona
  • 72 Mesa Migración y Antirracismo – Foro SBC , Madrid
  • 73 Micaela-Mujeres migradas del Maresme , Barcelona
  • 74 MOVIMIENTO WIPHALA España , España
  • 75 Movimiento Marika de Madrid , Madrid
  • 76 Mundo en Movimiento , Madrid
  • 77 NOMEPISESOFREGHAO , A Coruña
  • 78 Nunca sin Nosotras Zaragoza , Zaragoza
  • 79 Oficina de Derechos Sociales de Sevilla , Sevilla
  • 80 Orgullo Vallekano LGTBI , Madrid
  • 81 Pretendemos Gitanizar el Mundo , Valencia
  • 82 Punto Violeta Somosaguas , Madrid
  • 83 #RegularizacionYa Movimiento Estatal , Movimiento Estatal
  • 84 Stop Sida , Barcelona
  • 85 TransGirls , Santa Cruz de Tenerife
  • 86 Virus editorial , Barcelona
  • 87 Xarxa Feminista , Barcelona
  • 88 Red Umbrella Sweden , Stockholm, Sweden
  • 89 AfroFem Koop , Barcelona
  • 90 Grupo Antigona (Universidad Autónoma de Barcelona) , Cerdanyola del Vallès
  • 91 SIDA STUDI , Barcelona
  • 92 Líbera Abogacía Feminista , Mendoza -Argentina
  • 93 O.R.G.I.A , Valencia
  • 94 Instituto de Estudios del Porno , Barcelona
  • 95 CNAAE , Barcelona
  • 96 MissComadres , Granada

Personas adheridas (554)

  • 1 Adriana Gutierrez , Independiente , Trabajadora sexual , Barcelona
  • 2 Amalia Luna , Colectivo de Prostitutas de Sevilla CPS , Trabajadora sexual , Sevilla
  • 3 Anneke Necro , Actriz porno y Domina profesional , Barcelona
  • 4 Antonella Ormaechea , Trabajadora sexual , Barcelona
  • 5 Anubis Rangel , Independiente , Trabajadora sexual , Barcelona
  • 6 Ariadna Cases , Trabajadora sexual , Barcelona
  • 7 Baleska sarmiento , Escort , Barcelona
  • 8 Carolina Clemente Villar , Putas en Lucha , Trabajadora Sexual , Donosti
  • 9 Cristina rodriguez , Trabajadora sexual , Barcelona
  • 10 Disa TS , Trabajadora Sexual , Örebro
  • 11 Elena Eva Reynaga , Redtrasex , Secretaría ejecutiva , Argentina
  • 12 Elisa Rodríguez Iglesias , Puta , Oviedo
  • 13 Elizabeth Janet Mérida , Individual , Trabajadora Sexual , Barcelona
  • 14 Florencia González , Ammar , Trabajadora Sexual , Barcelona
  • 15 Foxxy Angel , PROUD , Sexworker , Amsterdam
  • 16 Georgina Orellano , AMMAR – Sindicato de Trabajadorxs Sexuales de Argentina , Secretaria General AMMAR Nacional , Argentina
  • 17 Iris Meza Jaramillo , Afemtras, Sindicato OTRAS , Trabajadora sexual , Madrid
  • 18 Itziar Bilbao Urrutia , n/a , Trabajadora sexual , Londres, Reino Unido
  • 19 Ivy de Luna , Actriz porno, prostituta y webcammer , Barcelona
  • 20 Karelys Lample , Independiente , Trabajadora sexual , Barcelona
  • 21 Kenia García , Colectivo de Prostitutas de Sevilla , Trabajadora Sexual , A Coruña
  • 22 Lucia fernandez , Cps/putas en lucha , Trabajadora sexual , Oviedo
  • 23 María José Barrera Marquez , Colectivo de Prostitutas de Sevilla , Activista puteril , Sevilla
  • 24 Monique Mon , MTS – Portugal , Membro fundador , Lisboa
  • 25 Patricia San Jose , prostituta, camgirl, creadora de contenido para adultos , Avilés
  • 26 Pauline Ezkerra , Intersindical Alternativa de Catalunya, (IAC) , Trabajadora sexual / asesora en feminismo , Barcelona
  • 27 Raj Redlich , Trabajador sexual , Valencia
  • 28 Sandra triana , Mujeres , Scort , Barcelona
  • 29 Solange farah Navas Torres , AFEMTRAS , Trabajadora sexual , Madrid
  • 30 Stefanie Echevarre Cáceres , Prostituta , Barcelona
  • 31 Vanessa MR , Trabajadora sexual , Valencia
  • 32 Verónika Wolf , Puta ^^ , Madrid
  • 33 Yesenia Andrea Suárez carvajal , Trabajadora sexual , Barcelona
  • 34 Yonaire Materano , Independiente , Trabajadora sexual , Barcelona
  • 35 Silvia Federici , feministresearchonviolence , Teacher , Brooklyn, New York
  • 36 María Luisa Maqueda Abreu , Universidad de Granada , Profesora de Derecho Penal , Granada
  • 37 Raquel Osborne , Universidad Nacional de Educación a Distancia UNED , Socióloga , Madrid
  • 38 Dolores Juliano Corregido , Universidad de Barcelona , Antropóloga Social , Barcelona
  • 39 Patricia Laurenzo Copello , Profesora de Derecho penal , Málaga
  • 40 Maria acale sanchez , Universidad de Cádiz , Catedrática de Derecho penal , Cádiz
  • 41 Cinzia Arruzza , Profesora Filosofía , New York
  • 42 Silvia L. Gil , Profesora Filosofía , Madrid/Ciudad de México
  • 43 Clara peya , Artista , Barcelona
  • 44 Alba González Villa , La Extraña Compañia , Actriz , Madrid
  • 45 Irantzu Varela Urrestizala , Faktoria Lila , Periodista , Bilbao
  • 46 Justa Montero Corominas , Activista feminista , Madrid
  • 47 Teresa Rodríguez , Adelante Andalucía , Diputada del Parlamento de Andalucía , Sevilla
  • 48 Ana Villaverde Valenciano , Anticapitalistas , Diputada en el Parlamento de Andalucía , Granada
  • 49 Ángela Aguilera Clavijo , Anticapitalistas , Diputada andaluza , San Roque
  • 50 Sandra Ezquerra , Directora de la Cátedra UNESCO Mujeres, Desarrollo y Culturas de la UVic-UCC , Barcelona
  • 51 Encarna Bodelón González , Antigona , Profesora de derecho , Barcelona
  • 52 Dr Lynzi Armstrong , Victoria University of Wellington , Senior Lecturer , Wellington
  • 53 Gabriela Wiener Bravo , Escritora , Madrid
  • 54 Cecilia Varela , CONICET/Universidad de Buenos Aires , Investigadora/Docente , CABA
  • 55 Amaia Pérez Orozco , investigadora y formadora , Bilbao
  • 56 Nacho Vegas , Anticapitalistes , Músicu y autor , Xixón
  • 57 Montserrat Cervera Rodon , Ca la Dona , Jubilada activista feminista en activi , Barcelona
  • 58 Ruth m. Mestre i Mestre , Universitat de València , Profesora de Filosofía del derecho , València
  • 59 Iñaki Rivera Beiras , Observatorio del sistema penal y derechos humanos, Univ. de Barcelona , profesor titular de Derecho Penal , Barcelona
  • 60 Itziar Ziga , Iruñea
  • 61 María José Jiménez Cortiñas , Gitanas Feministas , Presidenta , Madrid
  • 62 Carolina Villacampa , Profesora de Derecho Penal , Lleida
  • 63 Adriana Piscitelli , Núcleo de EStudos de Gênero PAGU/Universidade Estadual de Campinas , Antropóloga , Campinas
  • 64 Ana Pinto Lepe , Jornaleras de Huelva en Lucha , Huelva
  • 65 Silvia Agüero Fernández , Pretendemos Gitanizar el mundo , Mis labores , Valencia
  • 66 June Fernández Casete , Periodista , Larrabetzu (Bizkaia)
  • 67 Gracia Trujillo , Profesora de Sociología (UCM) y activista feminista queer , Madrid
  • 68 Roy Galán , Escritor , La Laguna
  • 69 Nuria Alabao , , Periodista ,
  • 70 Rommy Arce Legua , Anticapitalistas , Bibliotecaria , Madrid
  • 71 Sara trapiello castrillo , Granada
  • 72 Brigitte Vasallo , Escritora , Barcelona
  • 73 Begoña Zabala , Emakume Internazionalistak , Militante feminista y mas , Pamplona
  • 74 Blanca Rodríguez Ruiz , Universidad de Sevilla , Profesora Titular de Derecho Constitucional , Sevilla
  • 75 Carmen Romero Bachiller , UCM , Feminista y Profesora Sociología , Madrid
  • 76 Clara Serra , Malasfeministas , Investigadora en la UB , Barcelona
  • 77 Cristina Fernández Bessa , Profesora universitaria , A Coruña
  • 78 Cristina Garaizabal Elizalde , Psicóloga , Barcelona
  • 79 Deborah Daich , CONICET-UBA , Investigadora , Buenos Aires
  • 80 Diego Crespo García , Anticapitalistas , Diputado en el Parlamento de Andalucía , Almería
  • 81 Estefanía Acién González , Universidad de Almería , Profesora de Antropoligía Social , Dalías
  • 82 Laia Serra Perelló , Abogada , Barcelona
  • 83 Laura Agustín , La Antropóloga Desnuda , Investigadora y escritora feminista , Bilbao
  • 84 LOOLA PÉREZ , FILÓSOFA Y SEXÓLOGA , Murcia
  • 85 Lorena Garrido Jiménez , UAB , Profesora , Barcelona
  • 86 Lorena Garrón Rincón , Anticapitalistas y Adelante Cádiz , Concejala de Feminismos y LGTBI del Ayto. de Cádiz , Cádiz
  • 87 Lucía Egaña , CENEx , artista e investigadora , Barcelona
  • 88 Luisa Broto , Zaragoza en Comun , Concejala , Zaragoza
  • 89 Luna Miguel , Escritora , Barcelona
  • 90 Mari Luz Esteban Galarza , Profesora , Donostia
  • 91 Mamen Briz Hernández , Periodista , Madrid
  • 92 María Nebot Cabrera , La Colectiva/ Draga Espacio Feminista LGTBIQ+ , Las Palmas
  • 93 Miquel Missé , Sociólogo y activista trans , Barcelona
  • 94 Montserrat Galceran Huguet , Fundación de los comunes , Catedrática emérita jubilads , Madrid
  • 95 Patsilí Toledo , Grupo de Investigación Antígona – UAB , Profesora e investigadora , Barcelona
  • 96 PAULA ARCE BECERRA , Grupo de Investigación Antígona , Profesora asociada UAB y abogada , Barcelona
  • 97 Pilar Albertín Carbó , Universidad d Girona , Profesora/investigadora , Girona
  • 98 Pura Sánchez , Investigadora , Sevilla
  • 99 Rocío Medina Martín , Universidad Autónoma de Barcelona, Grupo Antígona , Profesora e investigadora , Barcelona
  • 100 Fefa Vila Núñez , Madrid
  • 101 Vanessa Garcia , Diputada en el Parlamento Andaluz , Málaga
  • 102 Violeta Assiego , Abogada , Madrid
  • 103 Abel Pérez Pazos , Investigadore (Universidad de Oviedo) , San Juan de la Arena (Asturias)
  • 104 Adriana Sabaté Muriel , Feministes Indignades , Educadora Social , Barcelona
  • 105 Agus Iglesias Skulj , Sindicato de trabajadorxs sexuales Argentina/AMMAR , Abogada y docente universitaria , Buenos Aires
  • 106 Agustina Rodriguez Deza , Gaia
  • 107 Alba Reyes Valdés , Salamanca
  • 108 Alcira Padin Torres , Synusia Llibreria , Cooperativista , Terrassa (Barcelona)
  • 109 Alejandra Eiroa Serrapio , Anticapitalistas , Camarera , A Coruña
  • 110 Alejandra Luque Gonzalez , Sevilla
  • 111 Alex kroll , Alex Kroll , Sexólogo , Marbella
  • 112 Alicia Martín Diana , Sevilla
  • 113 Almudena Julia López Arranz , Madrid
  • 114 Almudena López Garrido , Córdoba
  • 115 Aloe Cubero , Investigadora , Barcelona
  • 116 Álvaro Ruiz Garriga , Hombres profeministas , Málaga
  • 117 Amaia Ibarrola , Barcelona
  • 118 Amaia Peralto Arnaiz , Ámbito Dona , Treballadora Social , Barcelona
  • 119 Amanda Andrades González , Periodista , Madrid
  • 120 Amparo Lasén Diaz , Profesora de sociología , Madrid
  • 121 Amparo Llobat Sanchis , En paro , Valencia
  • 122 Ana Albaladejo , Plataforma Pro-Drets del Pais Valencià , Actriz creadora , Valencia
  • 123 Ana Arellano Salafranca , Andaina , Jubilada , Santiago de COMPOSTELA
  • 124 Ana Camelo Gragera , Asco. Pro Derechos Humanos , Jubilada , Chiclana Cádiz
  • 125 Ana Castaño Vilas , Abogada , Sevilla
  • 126 Ana Encinas , Periodista , Cádiz
  • 127 Ana Fábregas Martínez , Barcelona
  • 128 Ana jorge herrero , Poc a coop , Manresa
  • 129 Ana Lizoain Rodríguez , Emakume Internazionalistak , Mis labores , Pamplona/Iruñea
  • 130 Ana Llopis Valdivia , Granada
  • 131 Ana Lúcia Correia da Costa , Universidad Pompeu Fabra , Investigadora en Derecho , Barcelona
  • 132 Ana María Hernández Lozano , Gitanas Feministas , Secretaria , Cartagena
  • 133 Ana Rodríguez Bellido , Química , Madrid
  • 134 Ana Sánchez Llorca , Ni Una menos Berlin , Investigadora Freelance , Berlin
  • 135 Ana Useros , Traductora , Madrid
  • 136 Andrea Barroso , La Juani , Estudiante , Granada
  • 137 Andrea Corrales Devesa , (N)O.M.A.D.A.S – Oficina de Migración y Atención a la Diversidad Afectivo-Sexual , Artista e investigadora , Valencia
  • 138 Andrea Oliver Sanjusto , Universidad Pablo de Olavide , Antropóloga investigadora , Sevilla
  • 139 Andrés Herrera , Bilbao
  • 140 Ángeles RAMIREZ , Profesora universidad , Madrid
  • 141 Anna Bardagí Admetlla , Cruïlles
  • 142 Anna Clua Infante , Universitat Oberta de Catalunya , Profesora de Periodismo. Investigadora. , Barcelona
  • 143 Anna Moreno Gomez , Les Vilaretes , Jubilada , Barcelona
  • 144 Anna Morero , Col·lectiu TARA , Profesora asociada , Barcelona
  • 145 Anna Pascal , Barcelona
  • 146 Anna Sala Vila , Disseny gràfic , Barcelona
  • 147 Anna Saliente Andrés , Genera , Agente de igualdad , Barcelona
  • 148 Annaïck Fernández Le Gal , Profesora Derecho Universidad de Córdoba , Córdoba
  • 149 ANTONIA CARO HERNANDEZ , accionenred Andalcia , Educadora Social , sevilla
  • 150 Antonia Genaro Cagigas , Jubilada , Madrid
  • 151 Antonia Maciá Vicente , Asamblea 8-M Elche. Militante de Podemos. , Auxiliar de enfermería y celadora. , Elche
  • 152 Antonio Giménez Merino , Universidad de Barcelona , Profesor , Barcelona
  • 153 Apen Ruiz martinez , Barcelona
  • 154 Arantxa Grau i Muñoz , Profesora del Departamento de Sociologia i Antropologia Social de la UV , València
  • 155 Arantza Iglesias , Nunca sin nosotras Zaragoza , Zaragoza
  • 156 Aroa Patricia de Pintos , Granada
  • 157 Asunción Paños Arroyo , Madrid
  • 158 Aura Roig Forteza , Metzineres , Antropóloga , Barcelona
  • 159 Barbara Biglia , SIMReF , Docente universitaria , Barcelona
  • 160 Barbara Meo-Evoli , Coach , Barcelona
  • 161 Beatriz Garcia , Editora , Madrid
  • 162 Beatriz Vivancos , Burgos
  • 163 Begoña Leza Lapuente , Zaragoza
  • 164 Belén Mauricio ledesma , Parada , Valencia
  • 165 Bertha Massiel Sánchez Miranda , Feministas Aragón por Nicaragua , Zaragoza
  • 166 Blanca Callén , Profesora , Barcelona
  • 167 Borja Naredo Cifuentes , Gijon
  • 168 Borja Romero Montes , Sevilla
  • 169 Bruno Marín González , Músico , Madrid
  • 170 Carla Barrio , Madrid
  • 171 Carlos Ligero Valcárcel , Asociación de Jazz Granada , Músico , Granada
  • 172 Carmen Heredero de Pedro , Acción en Red Madrid , Madrid
  • 173 Carmen Inés González , Santander
  • 174 Carmen Monteagudo Duro , Fotógrafa , Valencia
  • 175 Carola Hermoso , Madrid
  • 176 Carolina León Almeyda , Librera, escritora , Madrid
  • 177 Carolina Sanz Fontán , Educadora Social , Badalona
  • 178 Catalina Álvarez Martínez Conde , Psicóloga Social , Barcelona
  • 179 Catalina Llado Aliu , La Extraña Compañia , Directora teatro , Girona
  • 180 Caterina Iannini , Inseñante , Gerena (SE)
  • 181 Celeste Fichera , , Buenos Aires, Argentina
  • 182 Celeste Inés Arella Scheines , Abogada , Torrent
  • 183 Celia Maestre Magdaleno , Metzineres , Comunicación , Sant Cugat del Vallès
  • 184 César L. Lobato Gómez , Barcelona en Comú , Funcionario , Barcelona
  • 185 Clara Ibanez Ruiz , , Madrid
  • 186 Concha García Altares , Colectivo Hipatia , Murcia
  • 187 Constanza Cardoso Escriche , Docente , Barcelona
  • 188 Cristina Domingo Zaragoza , Madrid
  • 189 Cristina Domínguez Limón , Sevilla
  • 190 Cristina Pérez Díaz , Averlasailas Teatro de lo posible , Mestra , Barcelona
  • 191 Cristina Sobrino Garcés , Investigadora , Barcelona
  • 192 Cristina Vasilescu , Girona
  • 193 Daiana Gutierrez , Empleada , Barcelona
  • 194 Daniel Alejandro Barrera , Educador , Sevilla
  • 195 Daniel Monserrat Serrano , Córdoba
  • 196 Daniel Pardo Rivacoba , Barcelona
  • 197 David Aranda Santacana , Barcelona
  • 198 David Paricio Salas , SIDA STUDI , Coordinación , Barcelona
  • 199 David Sánchez García , Estudiante de máster en la Universidad de Cambridge , Madrid – Cambridge
  • 200 Debora Avila Cantos , Universidad Complutense de Madrid / La Laboratoria, espacio de investigación feminista , Profesora de universidad , Madrid
  • 201 Deborah Rifkin , Colectiva de antropólogas feministas (CAF)- Argentina , Antropóloga , Ciudad de buenos Aires- Argentina
  • 202 Diana Zapata Hincapíe , SAS-ABITS Ayuntamiento de Barcelona , Psicóloga Social- , Barcelona
  • 203 Diego Marchante Hueso , Gerderhacker , Profesor universitario , Badalona
  • 204 Dimas Fernández González , Orgullo Vallekano , Madrid
  • 205 Dolores Pulido , Ca la Dona , tècnica cultura , Barcelona
  • 206 Dr. Anna Di Ronco , University of Essex (UK) , Senior Lecturer , Colchester (UK)
  • 207 Edith Espinola , Movimiento #RegularizacionYa y SEDOAC , Empleada de Hogar/Administrativa , Segovia
  • 208 Eduardo Moreno , Conductor , Salamanca
  • 209 Edurne Jiménez Pérez , Formadora, educadora e investigadora , Barcelona
  • 210 Elena Casado Aparicio , Madrid
  • 211 Elena Longares Hernández , LesBiCat , Barcelona
  • 212 Elia Dura Candela , Elche
  • 213 Emma Martín Díaz , Catedrática de Antropología Social , Sevilla
  • 214 Estefania Martynowskyj , Investigadora y docente universitaria , Mar del Plata (Argentina)
  • 215 Estefania Moghli Torralba , Almas Veganas Santuario Animal , Presidenta , Girona
  • 216 Estefanía Molina Bayón , Técnica de Igualdad , Marbella
  • 217 Estela Pérez León , Estudiante , Madrid
  • 218 Esther Alonso Marín , Profesora de secundaria , Madrid
  • 219 Esther Moreno López , Nunca sin Nosotras , bibliotecaria , Zaragoza
  • 220 Esther Obdulia Gomez , Averlasailas , Barcelona
  • 221 Esther Salinas , Kellys Unión Sevilla , Camarera de Piso , Sevilla
  • 222 Ethel Monzón , Madrid
  • 223 Eva Alfama , Investigadora , Barcelona
  • 224 Eva Martín , agricultora , Manresa
  • 225 Evaristo Villar Villar , Asociacion de Teólogos Juan Xxiii , Jubilado , Madrid
  • 226 Felicia Estévez Salazar , Santiago de Compostela
  • 227 Felipe Serra Junco , Cullera
  • 228 Fernando Cerezal Sierra , Acción en Red Madrid , Profesor Jubilado , Madrid
  • 229 FERNANDO FITA ORTEGA , UNIVERSIDAD DE VALENCIA , PROFESOR , Valencia
  • 230 Fernando Wulff , Universidad sin Censura, Universidad de Málaga , Profesor de Universidad , Málaga
  • 231 Flavia Anconetani , Barcelona
  • 232 Flavia María Ribes Renshaw , Valencia
  • 233 Francesc Barata Villar , Profesor universitario , Sabadell
  • 234 Francisco Sánchez Manzano , Comercial , Almería
  • 235 Fuensanta Gual , CATS Médica , Murcia
  • 236 Gala Pin Ferrando , En paro , Barcelona
  • 237 Georgina Gálvez Martínez , Artista , Tarragona
  • 238 Giazú Enciso Domínguez , CUNY Professor , USA, NY
  • 239 Gloria Marín , Plataforma pro Drets de les treballadores sexuals del País Valencià , Enseñante jubilada , Elx
  • 240 Glòria Roig i Gimenez , Feministes x la Independència , Jubilada. Psicologa i logopeda , Barcelona
  • 241 Gurutze Arregi mujika , Altsasuko feministak , Jubilada , Altsasu. Nafarroa
  • 242 Helea Sáiz Bermejo , Madrid
  • 243 Helena Roura Altés , Barcelona
  • 244 Hernan Córdoba Mendiola , Barcelona
  • 245 Hilda Pérez , Regularización Ya , Comunicadora , Valencia
  • 246 Ignacio Gámiz Ruiz , Accionenred Andalucía , Trabajador social , Granada
  • 247 Ines Robertie , Sevilla
  • 248 Ines Suárez , Barcelona
  • 249 Ingrid de la Torre , Aliada , Estudiante , Barcelona
  • 250 Inma Pnitas , @pnitas , Ilustradora , Extremadura
  • 251 Irene Amador Naranjo , Liga por los derechos trabajadoras sexuales , Activista, editora , Madrid
  • 252 Irene Cardona Curcó , L’Etnogràfica , Antropòloga y madre , Barcelona
  • 253 Irene Gonzalez y Reyero , Sevilla
  • 254 Irene Ruano , MADRID
  • 255 Iría Farrero López , Profesora , Girona
  • 256 Iris García , Granada
  • 257 Isabel Cercenado Calvo , Màster en Género y Políticas de Igualdad , Sagunto
  • 258 Isabel Muntané , Periodista , Barcelona
  • 259 Isabel Muñoz , Valencia
  • 260 Islette Padrón , Murcia
  • 261 Itsasne Gaubeca , Gogara , Socióloga , L’Hospitalet de Llobregat
  • 262 Ivana Otero , Colectiva antropologas feministas , Antropologa , Buenos Aires
  • 263 Jaime Domenech , Valencia
  • 264 Jara León Fernández , Algeciras
  • 265 Jasmina García , Barcelona
  • 266 Javier Pagador López , Universidad de Córdoba , Profesor , Córdoba
  • 267 Joakina Zubiria Galarza , Altsasuko feministak , Jubilada , Altsasu nafarroa
  • 268 Joana Bregolat , Anticapitalistes , Investigadora , Barcelona
  • 269 Joana Garcia Grenzner , Fils Feministes , Periodista, investigadora y activista feminista , Barcelona
  • 270 Jordi Bonet Martí , Profesor Lector Universidad de Barcelona , Barcelona
  • 271 José Ángel Lozoya Gómez , Foro de hombres por la igualdad , Educador Sexual , Sevilla
  • 272 Jose Antonio Langarita , Profesor de Universidad , Girona
  • 273 José Carlos Centeno Morales , Restaurador , Sevilla
  • 274 José Carlos Centeno Morales , Restaurador , Sevilla
  • 275 José López Riopedre , UNED , Profesor-tutor de Sociología, Antropología Social y Criminología , Lugo-Ponferrada
  • 276 Jose Luis Gomez Navas , Ceuta
  • 277 José Martínez Brugera , Colectivo feminista Hipatia , jubilado , Alhama- Región de Murcia
  • 278 Josefina Jimenez Betancor , acciónenred-Andalucia , Enfermera , Alfacar – Granada-
  • 279 Juan Avila , , Barcelona
  • 280 Juan Blanco Lopez , Universidad Pablo de Olavide , Docente , Sevilla
  • 281 Juan Diego Martin Calvente , Empresario , Barcelona
  • 282 Judit Aramburu Urtasun , Transkolore , Celadora , Pamplona
  • 283 Jule Saez Gallarzagoitia , Nunca Sin Nosotras Zaragoza , Zaragoza
  • 284 Júlia Fontdecaba Cabero , Formador , Perafita
  • 285 Julia Millán Bermejo , Librera , Madrid
  • 286 Júlia Vega Soria , Consultora en abordatge de la violències masclistes , Barcelona
  • 287 Julieta Vartabedian Cabral , Lisboa / Madrid
  • 288 July Zabaleta , Psicologa , Montevieeo
  • 289 Katu Huidobro , Les Atakàs , Dependiente , Barcelona
  • 290 Kevin Benlloch , , Barcelona
  • 291 Laia Baltierrez Meras , Educadora social , Barcelona
  • 292 Laia Forné Aguirre , Barcelona
  • 293 Laia Lloret Veciana , Valencia
  • 294 Laia Sanz Bastons , Comunicación , Barcelona
  • 295 Laura Berro , Ninguna , Estudiante , Pamplona
  • 296 Laura Macaya Andrés , Projecte X , Barcelona
  • 297 Laura Moral Blanco , Valencia
  • 298 Laura Muixí Casaldàliga , Santa Maria d’Oló
  • 299 Leonor Acosta , Universidad de Cádiz , Profesora universitaria , San Fernando
  • 300 Li Kaczynski , Locarconio , Barcelona
  • 301 liliana Pereyra , FFyH UNC , docente , Córdoba, Argenina
  • 302 Livia Motterle , UNAM , antropóloga , Ciudad de Mexico
  • 303 Llanos Frías López , Plataforma Pro-drets del País Valencià , Jubilada , Alacant
  • 304 Lola Moreno Muñoz , Integradora Social , Fornells de la Selva (Girona)
  • 305 Lola Villena Puerta , Jubilada , Chiclana de la Frontera
  • 306 Lorena Sanchez , Valencia
  • 307 Lourdes Gómez , Coordinadora incidencia política. Abogada , Madrid
  • 308 Luar Aguirre , Madrid
  • 309 Luciana Victoria Almada , Docente e investigadorx , Córdoba, Argentina
  • 310 Luis Antonio Valverde Vela , Colectivo de Prostitutas de Sevilla , Chiclana de la Frontera
  • 311 Lupe García , Periodista , Barcelona
  • 312 Lurdes Orellana Cubiles , Desmontanto a la Pili S.Coop , Psicóloga sexóloga , Zaragoza
  • 313 Luz Marina Hernández García , Sevilla
  • 314 M.Inés Santana , Feministes Indignades , Orientadora Laboral , Barcelona
  • 315 Mª del Carmen Agulló Díaz , professora , València
  • 316 Maeva Thibeault , Barcelona
  • 317 Mafe Moscoso , BAU , Docente e investigadora , Barcelona
  • 318 Magdalena Lòpez Pérez , Psicoanalista , Sevilla
  • 319 Maite Lucerga Nieto , Funcionaria , Murcia
  • 320 Manuel de vega , Málaga
  • 321 Mar Lugo , Afrogalegas , Auxiliar administrativo , La Coruña
  • 322 Mara Clemente , ISCTE-IUL , Pesquisadora , Lisboa
  • 323 Marcela Simonutti , Periodista , Xixón-Gijón (Asturias)
  • 324 Marco Bacio , Università degli Studi di Milano , PhD Student , Milan, Italy
  • 325 Marco Faleri , Retirado , ROMA (Italia)
  • 326 Marco Faleri , Retirado , ROMA (Italia)
  • 327 Marcos Criado de Diego , Profesor de Derecho Constitucional , Cáceres
  • 328 Margarita Vélez Maya , Programa Psicología Social de la Memoria – Universidad de Chile , Investigadora , Barcelona
  • 329 Margot Pujal i Llombart , Asamblea feminista de Universidades. Ca la Dona. , Profesora Titular de Universidad UAB , Barcelona
  • 330 María Almansa Sanchez , Afus , Trabajadora social , Sevilla
  • 331 Maria Andrade , Grupo Partilha da Vida , Mediadora , Braga
  • 332 Maria Barcons Campmajó , Grupo Antigona (Universitat Autònoma de Barcelona) , Técnica de investigación , Clariana de Cardener
  • 333 Maria Berzosa Suescun , La Morada , Barcelona
  • 334 Maria Bouza , Girona
  • 335 Maria del Carmen Fernández Molina , Gitanas Feministas , Vicepresidenta , Cartagena
  • 336 María del Mar Jiménez Betancor , Las kellys , Portavoz , Madrid
  • 337 Maria Duran Gurnsey (Maria Ferotge) , Barcelona
  • 338 Maria Felici Chinesta , Terapeuta , València
  • 339 María Fernanda Rodríguez López , Fundación de los Comunes , Profesora de Secundaria , Madrid
  • 340 Maria Florencia Baldino , marbella
  • 341 María García Díaz , Traductora , Valencia
  • 342 María Gómez Garrido , Profesora de Sociología , Palma (Mallorca – Illes Balears)
  • 343 María Gracia Gonzalez Fernandez , Anticapitalistas , Militante , Huelva
  • 344 María Hamilton , Trabajadora del hogar y DJ , Madrid
  • 345 María Herranz Vides , Granada
  • 346 María J Carretero Muñoz , Productora audiovisual , Barcelona
  • 347 María José Belbel , Otras Voces Feministas , Traductora y editora , Madrid
  • 348 Maria Jose Jaramillo Manso , Cgt Desempleada , Salmanca
  • 349 Maria Lorenzo Brañanova , Feminismos por los DDHH , Gijón
  • 350 María Ludivina Valvidares Suarez , Universidad de Oviedo , Profesora de Derecho Constitucional , Oviedo
  • 351 Maria Martinez , UNED , Profesora , Madrid
  • 352 María Martínez Cano , Psicóloga , Murcia
  • 353 María Palomares Arenas Cabral , Calala Fondo de Mujeres , Directora Ejecutiva , Barcelona
  • 354 María Paramés Bernardo , Mundo en Movimiento , Enfermera , Madrid
  • 355 María Teresa Márquez González , Acción en red Castilla-La Mancha , Abogada , Albacete
  • 356 María Teresa Zabalza Casla , Asociación Agar, espacio de investigación y encuentro desde la diversidad , Educadora social , Madrid
  • 357 María Unceta Satrustegui , Madrid
  • 358 María Vega Ibáñez Ruiz , Enfermera , Madrid
  • 359 María Virginia Zimanás Troilo , Tallerista pintura , Barcelona
  • 360 María Yasmina Figueroa Hernández , La Colextiva , Docente , Las Palmas de GC
  • 361 Maria Zapata Hidalgo , Iruña
  • 362 Mariano Beltrán , Investigador predoctoral en Psicología , Murcia
  • 363 Marina Azanon Garcia , Autonoma , Madrid
  • 364 Marina Partera Riverola , Caps , Psicologa , Barcelona
  • 365 Mariona Llobet , Profesora de Derecho penal , Barcelona
  • 366 Marisa Pérez Colina , Fundación de los Comunes , Traductora , Madrid
  • 367 Marlene Landaeta , Afrofem , La Coruña
  • 368 Marlene Russo , CAF , Docente , Buenos Aires, Argentina
  • 369 Marta Arrizabalaga Arriazu , Fundación de los Comunes , Iruña
  • 370 Marta Busquets Gallego , Abogada , Barcelona
  • 371 Marta Espuny , madrid
  • 372 Marta Esther Jiménez Jaén , La Colectiva (Canarias) , Profesora Universidad , La Laguna
  • 373 Marta Horno Kühnel , Zaragoza
  • 374 Marta Jiménez Jaén , La Colectiva (Canarias) , Profesora Universidad , La Laguna
  • 375 Marta Lara Martínez , Barcelona
  • 376 Marta Luxán Serrano , Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea , Profesora e investigadora , Hernani (Gipuzkoa)
  • 377 Marta Machimbatrena Cuerda , Barcelona
  • 378 Marta Malo de Molina , Traductora e investigadora , Madrid
  • 379 Marta Mariñas Lopez , Barcelona
  • 380 Marta Martí Barrachina , Investigadora independiente en criminología y profesora colaboradora UOC , Barcelona / Ciudad de México
  • 381 Marta Medrano Martín , Sevilla
  • 382 Marta Sales Romero , Barcelona
  • 383 Martí Galofré Garreta , Manresa
  • 384 Martina Tortá Ruiz , Alicante
  • 385 Maryana Babetska , Plataforma ProDerets PV , Fisioterapeuta , Valencia
  • 386 Maura Fernández Cárdenas , Acción en Red , Educadora Social , Sevilla
  • 387 Mauricio Rubio Rodríguez , Madrid
  • 388 Maximiliano Albornoz Torres , Instituto de Ciencias Antropológicas (Facultad de Filosofía y Letras, UBA) , Becario doctoral , Buenos Aires
  • 389 Mayo Asumu , Barcelona
  • 390 Mel Stiller , Universidad de Barcelona , estudiante en doctorado , Barcelona
  • 391 Melissa Medina , Protesico dental , Terrassa
  • 392 Mercè Claramunt Bielsa , Abogadsa , Barcelona
  • 393 Mercè Meroño , Àmbit Dona , Coordinadora programas , Barcelona
  • 394 Merce Tafalla , Primavera gorda , masajista , Barcelona
  • 395 Mercedes Belbel Bullejos , Funcionaria , Granada
  • 396 Mercedes Bustos , Asociación Teatro de la Tierra , Actriz , antropologa y escritora ! , Madrid
  • 397 Mercedes Estébanez , Bloc Violeta Badalona , Badalona
  • 398 Mery Sut , Valencia
  • 399 Miguel Martín Ayllón , Virus editorial , editor , Barcelona
  • 400 Miguel Torres , Cero , Artesano , Valencia
  • 401 Mireia Canals Salomó , Sevilla
  • 402 Miren Izarra , Barcelona
  • 403 Miriam Aleman Calatayud , Educadora social , Barcelona
  • 404 Miriam Sol Torelló , La Electrodomestica , Barcelona
  • 405 Miriam Solá García , Investigadora y activista feminista , Barcelona
  • 406 Moacoai Ioana , Barcelona
  • 407 Molina Medina , España ciudad , Estudiante trabajadora , España
  • 408 Mónica Muñoz Conde , sevilla
  • 409 Mònica Sánchez Cuberes , Cardedeu
  • 410 Montserrat Benito Soriano , activista feminista-jubilada , Barcelona
  • 411 Montserrat Pineda , activista , Barcelona
  • 412 Muntsa Otero Vidal , Activista feminista , Barcelona
  • 413 Nagore Iturrioz López , sindicalista , San Sebastian
  • 414 Nanina Santos Castroviejo , ANDAINA: revista galega de pensamento feminista , Rois (A Coruña)
  • 415 Natalia Gómez , Granada
  • 416 Natália Messias Mendes , Barcelona
  • 417 Natividad García Padilla , Asamblea Feminista , Educadora Social , Madrid
  • 418 Nerea Pascual Vera , Estudiante , Barcelona
  • 419 Nicola Mai , Profesor de Sociologia , Londres, Reino Unido
  • 420 Nicolás Esposito , Marbella
  • 421 Nieves Gutierrez ganza , Jubilada , Sntander
  • 422 Nieves Salobral Martín , Eje de precariedad y economía feminista , Madrid
  • 423 Nilda Jiménez Vino , Administrativa , Madrid
  • 424 Nizaiá Cassián Yde , Synusia Edita , Barcelona
  • 425 Noemi Elvira Marín , Averlasailas , Barcelona
  • 426 Núria Sadurní Balcells , Bollos en Teoria / Univesitat de Girona , Investigadora social , Barcelona
  • 427 Núria Semís Campos , Estudiante , Cerdanyola del Vallès
  • 428 Núria Vergés Bosch , universitat de barcelons , professora , Barcelona
  • 429 Olga Rodriguez Blanco , Luminotecnica , Madrid
  • 430 Óscar Rodrigo Grande , Madrid
  • 431 Pablo Lópiz Cantó , Universidad de Zaragoza , Profesor de Filosofía , Zaragoza
  • 432 Paloma Gema León Fernández , Estudiante , Algeciras
  • 433 Paloma González , Anticapitalistas , Periodista , Madrid
  • 434 Paloma Uría Ríos , Oviedo
  • 435 Pamela Soria Varela , La Haya
  • 436 Patricia Aljama Cuenca , UAB , Técnica de género , Calafell
  • 437 Patricia Aranguren , Madrid
  • 438 Patricia Carmona , Barcelona
  • 439 Patricia Faraldo Cabana , Universidade da Coruña , Catedrática de Universidad , A Coruña
  • 440 Patricia González Prado , Grupo Antígona Universidad Autónoma de Barcelona , Abogada , Barcelona
  • 441 Patricia Ruiz Pérez , Madrid
  • 442 Patricia Salido Rodriguez , Barcelona
  • 443 Patricia Simón Carrasco , Periodista , Málaga
  • 444 Paula Álvarez Cano , Sevilla
  • 445 Paula Ceano Flores , Acción en Red , Psicóloga , Sevilla
  • 446 Paula Sánchez Perera , Profesora e investigadora , Las Palmas de Gran Canaria
  • 447 Pepa Cabanillas , Sociologa , Sevilla
  • 448 Pepa Torres perez , Territorio Doméstico , Teologa , Madrid
  • 449 Piedad Cintado Franco , Madrid
  • 450 Pilar Habas Luque , CPS , Psicóloga , Sevilla
  • 451 Pilar Marín Iranzo , Valènci
  • 452 Pilar Pinto Buzón , Profesora universitaria , Cádiz
  • 453 Pilar Valdivieso Rodríguez , Valladolid
  • 454 Presen Zubillaga Auza , Emakume Internazionalistak , Profesora de Educación Primaria jubilada , Olatz (Nafarroa)
  • 455 Quiñonero Hernandez, llum , Plataforma pro-drets Pais Valencià , Periodista , Alacant
  • 456 Rafaela Subías de la Fuente , Barcelona en Comú , Maestra jubilada , Barcelona
  • 457 Rakel Arre , Pamplona
  • 458 Raquel Rei Branco , Galiza
  • 459 Renata Casero , La Tetera , Profesora de piano , Valencia
  • 460 Ricardo Dotti , Técnico , Valencia
  • 461 Robin Woerner , Home organizing consultant , Los Angeles, CA
  • 462 Rocío Ballesta Meichsner , Historiadora/cocinera , Sevilla
  • 463 Rocio Calatayud , Valencia
  • 464 Rocío Domingo Pérez , Zaragoza
  • 465 Rocío Fajardo Fernández , Granada
  • 466 Rocío Fraga Sáenz , Socióloga. Activista feminista , A Coruña
  • 467 Rocío González , Gijon
  • 468 Rosa Lázaro Castellanos , Universidad de Barcelona , Barcelona
  • 469 Rosa María García , Asamblea del Orgullo Crítico de Murcia; Rebelión Feminista , Activista , Murcia
  • 470 Rosana Alija Fernández , Universidad de Barcelona , Profesora de Derecho internacional público , Barcelona
  • 471 Rosario Alises Castillo , Abogada , Málaga
  • 472 Roser Pineda Casademont , Ca la dona , i Vilaretes , Fxi , Il·lustrdora , Barcelona
  • 473 Ruth Martín Torras , Poblesc Feminista , Barcelona
  • 474 Sandra Arencón-Beltrán , Docente , Sevilla
  • 475 Sandra Cundines Antelo , SIDA STUDI , técnica de evaluación y salud sexual , Barcelona
  • 476 Sandra de la Fuente Quintana , Barcelona
  • 477 Sandra González Juan , Desempleada , San Cristóbal de la Laguna
  • 478 Santi Fernández Patón , Escritor y periodista , Málaga
  • 479 Santiago Pozo Baeza , Músico , Barcelona
  • 480 Sara Barrientos Carrasco , Feministas Indignadas , Barcelona
  • 481 Sara Buraya Boned , Museos , Madrid
  • 482 Sara L Fernández , Librera , Málaga
  • 483 Sara Trapiello Castrillo , Feminismo unitario , Camarera , Granada
  • 484 Seila Hernandez Marin , Educadora Social , Zaragoza
  • 485 Sejo Carrascosa Lopez , Vitoria- Gasteiz
  • 486 Selene Garcia Sanagustín , Educadora , barcelona
  • 487 Serena Guadalupe Urdiales Remaggi , Humanidad amorosa , Poeta , Barcelona
  • 488 Sergio Vidal Alonso , estudiante , Portonovo
  • 489 Sílvia Alberich Castellanos , Feministes indignades/Vaga feminista , Consultora ámbito género , Barcelona
  • 490 Sílvia Moreira da Silva , psicóloga , Barcelona
  • 491 Silvina Ribotta , Profesora Universidad Carlos III de Madrid , Madrid
  • 492 Sònia Farré i Fidalgo , Anticapitalistas , Docente , Sant Joan Despí (Barcelona)
  • 493 Soraya Fernandez Ramirez , agente de pre-rastreo para el Covid-19 , Barcelona
  • 494 Susana Albarrán , Ligra Feminista Proderechos , Comunicadora Social , Madrid
  • 495 Talia Ardana Lamas , Cádiz
  • 496 Tamara Diaz Ramos , Autónoma , Gijón
  • 497 Tania Fortea , , Valencia
  • 498 Teo Pardo , Profesor de secundaria y activista trans , Barcelona
  • 499 Teresa Escobar , APDHA , Sevilla
  • 500 Teresa Gonzalez-Novelles Rubio , estudiante , Algeciras
  • 501 Thais Fernández Ortega , Almería
  • 502 Thomas Van Doosselaere , Poc a Coop , Manresa
  • 503 Tina Caballero , Cáceres
  • 504 Valeria Pulpon , Alicante
  • 505 Vera Moreno Bolaño , Pontevedra
  • 506 Verónica Aversa , Salamanca
  • 507 Verónica Rivera Rubio , No pertenezco a ningún grupo , Desempleada , Gijon
  • 508 Vicky Moreno , Dones x Dones , Mestra jubilda. Activista de Ca la Dona , Barcelona
  • 509 Victoria Aldama García , Barcelona
  • 510 Victoria Columba Cochero , Traslamanta , Activista-Educadora-Trabajadora del Hogar , Barcelona
  • 511 Victoria Keller , CAF , Antropóloga , Buenos Aires
  • 512 Victoria Robles Sanjuán , Plataforma 8 marzo Granada , Profesora , Granada
  • 513 Victoria Walters , CEO , Osaka
  • 514 Viktor Navarro Fletcher , (N).O.M.A.D.A.S , Valencia
  • 515 Violeta Stankovic Marín , Alicante
  • 516 violeta Villena Valle , Espai de salut , tallerista , Manresa
  • 517 Virginia Castro Gonzalo , Madrid
  • 518 Xavier Cambra Triano , Tanquem els Cie , Visitas y movilización , Barcelona
  • 519 Xavier Giró Martí , Universitat Autònoma de Barcelona , Profesor de periodismo político y de conflictos , Barcelona
  • 520 Xeito Fole , Artista visual y programador cultural , Barcelona
  • 521 Xoán M. Mosquera Muiños , A Coruña
  • 522 Zaidun Molina Escamilla , Chef , Oslo
  • 523 Zoe Garcia Castaño , Vic
  • 524 Micaela Danieletto , Free lance / programadora , Barcelona
  • 525 Teresa García Mens , Actriz , Madrid
  • 526 Jokin Azpiazu Carballo , Euskal Herriko Unibertsitatea / Universidad del País Vasco , Profesor , Donostia
  • 527 Jose Begega , MMM , Madrid
  • 528 Miguel Ángel Aedo Ávila , Universidad Complutense de Madrid , Doctorando , Madrid
  • 529 Petra Wille’n , Sweden
  • 530 Sergio de la Flor Flores , Estudiante de periodismo , Murcia
  • 531 Erika Sanz Méliz , Podemos Aragón , diputada , Zaragoza
  • 532 Belinda Salmerón Ntutumu , Afromurcia ,CNAAE, FaAm , Coopresidenta de Afromurcia y miembro de CNAAE , Murcia
  • 533 Ramon Font , IAC , Profesor , Calella
  • 534 Ezgi Guler , European University Institute , Studente , Florencia
  • 535 Julia Cámara , Anticapitalistas , Zaragoza
  • 536 Marc Casanovas , IAC , Docente , Barcelona
  • 537 Montserrat Neira Rodríguez , Barcelona
  • 538 Isabel Melèndez Ortega , Trabajadora Social , Zaragoza
  • 539 Rafael Marcos Mota , Barcelona
  • 540 Tatiana Sentamans , Profesora , Altea
  • 541 Anna Sala Vila , Barcelona
  • 542 Gerardo Ernesto Hurtado Arias , Orquídeas del Mar , Periodista , San Salvador
  • 543 Maria Martinez , Independiente , Trabajadora Sexual , Barcelona
  • 544 Sandra Oliveira , Movimento dxs Trabalhadorxs do Sexo , Trabajadora sexual , Lisboa
  • 545 Ana Lopez , MissComadres , La mitad del proyecto , Granada
  • 546 Pilar Sánchez Molina , Misscomadres , Diseño gráfico , Granada
  • 547 Beatriz Higón Cardete , O.R.G.I.A. , Profesora e Investigadora , València
  • 548 Francesc Ruiz , Instituto de Estudios del Porno , Artista Visual , Barcelona
  • 549 Raúl Camargo Fernandez , Anticapitalistas , Empleado Público , Madrid
  • 550 Belén Drake , Madrid
  • 551 Cristina Bajo Enriquez , Por Libre , A Coruña
  • 552 Amalia Paloma Gonzalez , Anticapitalistas , Periodista , Madrid
  • 553 Lola Parra Ruiz , Limpiadora , Madrid
  • 554 Ana Jiménez Talavera , Cooperativista en ecotono s. Coop. And , Sevilla

 

La familia española, la industria del sexo y las “migrantes”

 

Por Laura Mª Agustín

2005

Descarga del documento completo aquí:

https://gepibbaleares.files.wordpress.com/2012/03/03_agustin.pdf

 

(…)

Un elemento fundamental sobre el que se basa esta reacción generalizada tiene su raíz en el supuesto de que el cuerpo de la mujer es sobre todo un objeto sexual indefenso. Según esta idea, las experiencias y los órganos sexuales de las mujeres son elementos esenciales de su “autoestima”. No se puede decir lo mismo sobre el cuerpo masculino, donde es el pene lo que significa su masculinidad: el falo poderoso. En el caso de la mujer es mucho más que su vagina; pareciera que sean varios órganos internos y que en vez de tratarse de un poder se trate más bien de una vulnerabilidad. Esta imagen es una construcción no muy antigua, ya que durante la mayoría de la historia la vagina dentata (con dientes), una de las principales imágenes de la sexualidad de la mujer, dio miedo a los hombres. La nueva teoría de la disposición a ser dañado del cuerpo de la mujer sostiene que el alma o el verdadero yo es “alienado” cuando se mantienen relaciones sexuales fuera del contexto de “amor”. Luego, se dice que las mujeres quedan irremediablemente heridas por esa experiencia (Barry 1979; Jeffreys 1997). Algunas mujeres se sienten así y otras derivan placer de la labor sexual, lo cual solo significa que no existe una única experiencia corporal compartida por todos – un resultado no tan sorprendente, después de todo. La utilización del cuerpo para obtener una ganancia económica no resulta ni perturbador ni tan importante para muchas mujeres, quienes generalmente manifiestan que el primer mes de trabajo les resultó difícil y penoso pero que después se adaptaron.20 En cualquier caso, incluso las personas a las que no les gusta vender sexo dicen que es mejor que muchas otras opciones que tampoco les gustan; aprender a adaptarse a las circunstancias e ignorar los aspectos desagradables del trabajo es una estrategia humana normal. Pero el tabú sobre este tema sigue en pie.

El análisis de género que se puede hacer de esta limitación discursiva es interesante. Demos la vuelta a esta situación e imaginémonos qué pasaría si se pensara que fueran los hombres en grandes números quienes usaran el trabajo   sexual como estrategia para entrar en Europa y obtener buena paga (vendiendo servicios a hombres, mujeres o transexuales). ¿Se consideraría tal estrategia como tragedia, o más bien como acto pragmático e incluso creativo por parte de personas que carecen de muchas opciones? El hecho de que los hombres y las transexuales que venden servicios sexuales casi siempre están excluidos no sólo de los abordajes trágicos sobre el “tráfico” sino también de los discursos convencionales sobre “la prostitución” nos da una pista sobre la respuesta. Están excluidos los hombres porque el discurso dominante depende del género del sujeto: si no es mujer, no cabe. Están excluidas las transexuales porque el concepto de mujer del discurso dominante es biológico. Si preguntamos por la incoherencia de estas exclusiones, la respuesta es que no importa porque “son pocos” o que “es diferente”, cuando justamente ahora sabemos que no son pocos para nada las transexuales y los hombres “migrantes” que venden servicios sexuales. La supuesta diferencia es imposible de defender; todos los rasgos de placer y sufrimiento posibles en el trabajo sexual están presentes no importa si se trata de transexuales, mujeres u hombres. Quién no acepta eso está sosteniendo que hay algo esencial en la persona nacida mujer que le hace vivir la situación de manera distinta, peor, más intensa y con menos posibilidades de elegir lo que hace. Tal esencialismo depende de una visión determinista o bien de un concepto del alma o del yo de la mujer que llega a quitarle el protagonismo de su propia vida.

(…)

 

 

 

Empoderamiento y hermandad: la labor comunitaria de las trabajadoras sexuales luego de un año de pandemia

Varias organizaciones comunitarias han creado , a través de la creatividad y la solidaridad, redes de apoyo para uno de los grupos más vulnerados y estigmatizados del Barrio Santa Fé. 

“El enemigo número uno de la puta es la policía y el Estado, que no cuida a nadie, menos a nosotras. Pero ha sido muy duro tener que reconocer que adicional tenemos un nuevo enemigo que son las otras mujeres, que nos han querido tachar de incorrectas y servidoras del patriarcado, cuando hacemos todo lo posible para hacer lo contrario. El prejuicio ha vuelto. A mi me parece que esto es un momento histórico porque ahora la trabajadora sexual se levanta, habla, resiste, se reconoce como tal y esto es nuevo, no pasaba antes, y nos hemos levantado contra el sistema, el patriarcado, iglesia, todo, pero nos toca volver a callarnos porque algunas mujeres nos quieren silenciar”

 

Por Luz Lancheros

12 de marzo de 2021

https://www.publimetro.co/co/bogota/2021/03/12/empoderamiento-y-hermandad-la-labor-comunitaria-de-las-trabajadoras-sexuales-luego-de-un-ano-de-pandemia.html

 

Uno de los sectores más vulnerables, estigmatizados y violentados por la pandemia ha sido el de las trabajadoras sexuales, que sin apoyos, han tenido que valerse por sí mismas, ayudarse entre ellas y de paso, y alzar su voz ante la estigmatización.

Cuando Alejandra Monocuco, mujer trans de 39 años y trabajadora sexual murió el año pasado debido a la negligencia de las autoridades sanitarias y distritales y luego estas mintieron sobre su deceso, una de estas redes fue la que se encargó de velar por justicia por su caso: la Red Comunitaria Trans, que con otros colectivos fundados por trabajadoras sexuales y feministas que defienden los derechos de las trabajadoras sexuales, resignifican su posición ante la sociedad e incluso les han permitido expresar su posición política a través de proyectos comerciales y creativos, más aún en un periodo tan difícil.

De esta manera, ante la violencia y abandono social y estatal la Red creó un Fondo de Emergencia para las trabajadoras sexuales en el barrio Santa Fe (en el que entregaron mercados, se ayudó con arriendo y aparte, también se dieron kits de protección) , además de una Escuela Comunitaria -que permite a las integrantes de su red adquirir conocimiento en varios temas- y hasta un calendario de moda donde ellas pudieron expresar su punto de vista ante el mundo, además de colaborar con ollas comunitarias y apoyos para las personas en situación de vulnerabilidad de ese sector.

“Si éramos invisibilizadas antes de la pandemia, ahora mucho peor, porque nos ven como personas que no importan, como cuerpos matables. Hubo muchas personas en estado de vulneración terrible. A algunas las desalojaron, otras no tenían cómo darles de comer a sus hijos, denunciar se hacía más difícil, pero gracias a la campaña del fondo de emergencia para trabajadoras sexuales y la articulación con otras organizaciones feministas que no juzgan el trabajo sexual, salimos adelante”, le expresa Yoko Ruiz a PUBLIMETRO, co- fundadora de la Red Comunitaria Trans y trabajadora sexual, que lleva ocho años haciendo trabajo comunitario en el barrio y una de las impulsoras de la campaña que visibilizó lo que había hecho el Estado con Alejandra.

#JusticiaParaAlejandra pic.twitter.com/oZq0IUxGUU

— Red Comunitaria Trans (@redcomunitariat) June 4, 2020

“ El trabajo sexual para mí es una oportunidad laboral. Este lleva una década en que la Corte Suprema lo hizo ver como un trabajo digno y las putas son autónomas en su territorio y cuerpo. Y mientras se acaba la pandemia, debemos acompañar a las personas (incluso a las que tienen otras situaciones de vulnerabilidad) a nivel económico y de justicia, para seguir denunciando estas violencias”, añade.

Uno de los colectivos feministas que es su aliado es Putamente Poderosas, que creó su tienda de moda “La tienda del putas”, donde se pueden comprar piezas para apoyar a las trabajadoras sexuales en Bogotá y en Medellín. Con mercados, dinero y hasta la participación de empresas privadas, han querido no sólo apoyar, sino resignificar una palabra que sigue siendo tabú en la sociedad colombiana.

“ Esta violencia agudizada por la pandemia empezaría a reducirse si a una trabajadora sexual le dieran un marco digno de trabajo, pero mientras más escondamos y neguemos el tema, peor para ellas, porque el trabajo sexual hay en todo el mundo y jamás se va a acabar o abolir. Tenemos que aceptarlo, reconocerlo y nombrarlo. Hay todo tipo de personas y no se puede confundir trabajo sexual con trata y con prostitución, son temas diferentes. Los derechos no se debaten: se defienden y debemos ponernos en la voz de ellas. Nosotras ponemos el tema del trabajo sexual sobre la mesa y lo resignificamos y humanizamos , no lo romantizamos. Esto se trata de un intercambio de dinero por placer, con el cuerpo como herramienta. Y ante la problemática agravada por la pandemia, hacemos acciones concretas y simbólicas, porque son las que mueven y ponen a hablar a la ciudad y el país”; le explica a PUBLIMETRO Melissa Toro, directora de la organización. Esta y las organizaciones comunitarias de trabajadoras sexuales, se han organizado para hacer actividades comunitarias y manifestaciones artísticas y simbólicas. Otro colectivo aliado es Dos Latinas, plataforma de derechos humanos que, entre otros enfoques, piensa el vestir como acto político.

Por su parte, otras trabajadoras sexuales han creado colectivos e iniciativas comunitarias para apoyar a sus mismas compañeras. Este es el caso de Marciana*, que ahora es modelo webcam y que ha hecho varias ollas comunitarias y ha dado apoyos para comunidades vulnerables como los indígenas Emberá en Bogotá que tuvieron que alojarse en el Parque Tercer Milenio, entre otros.

Esto lo hace con la plataforma Fuego de Barrio y conoce muy bien la realidad de este trabajo: ella y su mejor amiga hicieron cerrar varios sitios de trata, por lo que sufrieron varios atentados. Su amiga murió como producto de ello, pero no pudo cegarse ante las problemáticas de su entorno: “Regresé para apoyar a mis compañeras y descubrí que no solo nosotras teníamos necesidades, sino que la calle tenía muchas dinámicas y factores. Empecé el trabajo comunitario con trabajadores informales y luego con habitantes de calle, disidencias sexuales, porque el barrio aglomera a todas las personas ignoradas e invisibilizadas por mucho tiempo. En estas ollas, que llevan año y medio, vemos un compartir constante y comunitario de la comunidad, donde se intercambian historias y vivencias. Esto ha creado fraternidad en los vecinos y ha hecho que la pandemia sea menos violenta”, explica.

La olla aquí ya está encendida? pic.twitter.com/yXLBrmqMmL

— ���������������� ��️‍�� (@MarcianaPunk) March 7, 2021

En estas actividades también ha participado Carolina Calle, trabajadora sexual desde hace 16 años y directora de la organización Calle 7 Colombia, que lleva 3 años legalizada. “Hemos marchado para que se hiciera algo mínimo, para que a algunas les dieran ayudas. Si bien hay políticas públicas para nosotras, en la Secretaría de la Mujer no han hecho nada y no les importa lo que nos pase. Por eso seguimos en la lucha, que está en las calles y en los sitios donde se ejerce el trabajo sexual”, expresa.

Arte y política ante el estigma

La moda y el arte son vehículos de expresión, entre muchos otros ,de las trabajadoras sexuales trans, que comienzan a tener conciencia de sí mismas y a empoderarse desde esta posición.

Esto también lo han podido encontrar en el espacio cultural “El Olimpo”, cuyo director creativo, Juan Sebastián Reyes, fue quien lideró el calendario de moda protagonizado por las mujeres de la Red Comunitaria Trans. “Llevo cuatro años en la zona, tres trabajando unido con la Red y creamos un espacio seguro donde las personas que ejercen la prostitución aprenden patronaje, confección, dirección de arte, etc. Tenemos un grupo de trabajo donde varias personas las guían en procesos creativos”, le expresa a PUBLIMETRO.

Las integrantes de la Red idearon los conceptos del calendario y se fue creando para cada foto un fashion film. “Queríamos sacarlas de la zona de confort y queremos también poner una posición política, no solo pararnos desde el discurso de la calle sino desde el arte de y la moda y decir estamos acá, este es un trabajo como cualquier otro y por la pandemia este está siendo afectado”, añade. El calendario muestra a cada una de las trabajadoras sexuales en conceptos editoriales y de moda que van más allá de los imaginarios estereotípicos.

“Queremos mostrar que somos guerreras y que tenemos una vida, sueños, metas. Que somos dueñas de la calle y que tienen que respetar nuestro trabajo. Que guerreamos día y noche y nos exponemos a muchas violencias. Para mí el trabajo sexual es una herramienta, pero acá en la calle vivimos de manera empoderadora, porque compartimos entre las mismas hermanas y nos ayudamos y sabemos lo que nos puede llegar a pasar. El trabajo sexual es un trabajo ,estamos en contra de la explotación, pero a muchas nos ha permitido ser independientes. Y con la red nos hemos sentido protegidas y también seguir con nuestros sueños y metas”, le cuenta a PUBLIMETRO Alexa TuFantasía, trabajadora sexual de 23 años y que lleva 5 en esta actividad y que participó en el Calendario Mujer Fatal 2021.

Alexa, como muchas, sabe también el estigma que enfrenta desde algunos sectores del feminismo . Y si bien no se desconoce la problemática mundial de una industria criminal como la trata de personas y la explotación sexual incluso en contextos de conflicto armado, entre otros, varias mujeres pertenecientes a estas redes ven en esta postura otra forma de violencia: “El enemigo número uno de la puta es la policía y el Estado, que no cuida a nadie, menos a nosotras. Pero ha sido muy duro tener que reconocer que adicional tenemos un nuevo enemigo que son las otras mujeres, que nos han querido tachar de incorrectas y servidoras del patriarcado, cuando hacemos todo lo posible para hacer lo contrario. El prejuicio ha vuelto. A mi me parece que esto es un momento histórico porque ahora la trabajadora sexual se levanta, habla, resiste, se reconoce como tal y esto es nuevo, no pasaba antes, y nos hemos levantado contra el sistema, el patriarcado, iglesia, todo, pero nos toca volver a callarnos porque algunas mujeres nos quieren silenciar”, le cuenta Marciana a PUBLIMETRO.

“ A la prostitución la empaquetan en la misma maleta con la trata de personas. Y a nosotras no nos interesa decir que la trata no existe, hay compañeras víctimas, al contrario buscamos espacios seguros para nosotras, pero nos enoja que cuando buscamos, hablamos, denunciamos o somos víctimas de feminicidio los minimizan porque son ‘riesgos laborales’, es a lo que nos tenemos que atener por ser lo que somos, es el nuevo te violan por usar falda. Es utópico soñar con la abolición, porque el Estado no da garantías de nada. Muchas acá en el barrio estamos a la espera de restituciones de tierras, por guerras, desplazamiento. Si el Estado no ha respondido por ello, menos nos va a cuidar. El trabajo sexual no se va a acabar y ellas piensan en esto como algo denigrante, pero hay que dejar los moralismos sobre los cuerpos y decisiones. Muchas acá somos conscientes de que nos gusta el trabajo, de que tenemos mejores sueldos que con nuestras profesiones, ¿Por qué ahora tenemos que ser juzgadas ,acalladas y minimizadas y por qué otra persona tiene que hablar por mi por lo que puedo y tengo derecho a decir?”, expresa.

“Hay muchas formas de ser, de representarse y existir. Una de esas es este espacio”, añade Yoko Ruíz. Llevo años acá, no he sido víctima de explotación y ya hay incluso modalidades virtuales de trabajo sexual. Acá acompañamos a las mujeres que están en este espacio y velamos para que haya justicia”, expresa. Y eso es lo que importa en un año en el que se ha demostrado que los más vulnerables han sido los silenciados y olvidados.

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Y ellas luchan para que esto no siga pasando, porque luego de un año de pandemia aprendieron que no dejarían que las violentaran otra vez, pero sobre todo, no dejarán que silencien una voz que tiene una agencia y una contundencia cada vez más fuertes.

*Nombre cambiado por petición de la fuente.

PIE DE PÁGINA

Las personas entrevistadas para este artículo se reconocen a sí mismas como trabajadoras sexuales (o feministas que apoyan este tipo de actividad) y abogan porque su actividad se reconozca como un trabajo regulado y dignificado.

Sin desconocer las implicaciones de una industria criminal (trata de personas) que en Colombia desde 2013 a 2020 dejó a 686 víctimas, de acuerdo con el Ministerio del Interior (son muchas más) , y sin desconocer a las víctimas de violencia sexual que ha dejado el conflicto armado (más de 26 mil) ,este artículo cubre solo una población de personas que se dedican a la prostitución de forma voluntaria y quienes han creado redes de apoyo en su devenir cotidiano.

Muchas mujeres víctimas de trata son invisibilizadas bajo esta terminología y varias organizaciones y activistas desde varios ámbitos han luchado contra la las instituciones estatales para lograr su rescate y reivindicación, sobre todo, cuando estas prácticas se hacen bajo figuras jurídicas y la ineficiencia del Estado para tener protocolos adecuados de rescate e identificación de víctimas. Según el reporte 2020 Trafficking In Persons Report, para 2019 hubo 106 víctimas de trata de personas y el 80% de la población casos de trata sexual eran mujeres y niñas en condiciones vulnerables.

Por su parte, PUBLIMETRO trató de contactarse con grupos y figuras abolicionistas y no recibió respuesta al respecto, o la solicitud de entrevista fue declinada.

Ya te han llamado puta

Algunas de las medidas propuestas en el Anteproyecto de Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual refuerzan los mandatos patriarcales de la sexualidad femenina

 

Por Projecte X

11 de marzo de 2021

https://www.elsaltodiario.com/palabras-en-movimiento/ya-te-han-llamado-puta-

 

Las trabajadoras del sexo se encuentran en el extremo más estigmatizado de las infractoras sexuales y es por ello que cualquier conducta transgresora por parte de las mujeres o personas identificadas como tal puede suscitar el “estigma de puta”. Defender el acceso a derechos laborales para las trabajadoras sexuales es una cuestión de justicia básica y primordial para favorecer la ampliación de los marcos de decisión y la capacidad de negociación de un colectivo fuertemente vulnerado. Pero también es imprescindible para acabar con el estigma asociado a la prostitución que afecta a todas las mujeres. Los mandatos de la feminidad en cuanto a la sexualidad implican la represión del deseo y la construcción de una identidad sexual frágil, infantilizada e inapetente. Vulnerar estos mandatos te expone al estigma de puta y a la violencia sexual, castigo privilegiado para las incumplidoras. Además, las normativas sexuales establecen los límites de la corrección sexual pero también favorecen los intereses capitalistas al convertir a las mujeres en guardianas de los valores asociados a la familia. Así se constriñen los deseos que puedan resultar desestabilizantes para la disciplina necesaria que garantiza la continuidad del status quo.

Desde esta visión, nos resultan muy cuestionables algunas de las medidas propuestas en el Anteproyecto de Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual, el cual no hace más que reforzar los mandatos patriarcales de la sexualidad femenina que están en la base de las violencias que dice pretender combatir. El texto contribuye a la clásica idea de que la sexualidad de las mujeres es algo sagrado y a la consabida idea del temor femenino a la sexualidad irrefrenable de los hombres, proceso que nos aboca a la exigencia de un deseo suave y emotivo garantizado por la protección estatal.

La modificación del delito de proxenetismo coactivo o la incorporación como delito de la tercería locativa, que niega la capacidad de decisión de las trabajadoras del sexo, al dar por hecho que encontrarse en una situación de dependencia o subordinación te convierte en alguien que no sabe lo que quiere, son buena muestra de ello. Con estas medidas, no solo se empeoran las condiciones de trabajo en el marco de la prostitución, sino que se dan por buenos y legítimos los abusos laborales y la explotación de otros sectores económicos regulados.


Los mandatos de la feminidad en cuanto a la sexualidad implican la represión del deseo y la construcción de una identidad sexual frágil, infantilizada e inapetente.


De la misma forma, la definición de consentimiento que realiza el Anteproyecto, según la cual será considerado como agresión sexual cualquier acto sexual no consentido explícitamente, incide también en esta visión sacralizada de la sexualidad femenina. Esta forma de expresar la noción de consentimiento es la plasmación jurídica del lema feminista “solo sí es sí” mediante el cual se desplaza la necesidad de articular una respuesta negativa, porque solo cuando se afirma la voluntad es un acto consentido. De nuevo, la mencionada propuesta de ley incide en los mandatos de la feminidad patriarcal, en este caso, partiendo de la base de que la frágil identidad femenina no está capacitada para articular una negativa, establecer un límite sexual o, menos aún, ser quien se lo salte. Además, la idea de que las mujeres deben decir que sí para que se presuma su consentimiento es profundamente problemática en cuanto al empoderamiento sexual femenino. Niega la posibilidad de experimentar y explorar el deseo, elemento indispensable para combatir las atribuciones normativas según las cuales, para las mujeres, el sexo es algo secundario al no poder enfrentarse a un espacio necesariamente plagado de contradicción, conflicto y riesgo.


Las mujeres trans, racializadas, de clases trabajadoras, luchadoras, infractoras sexuales y, por supuesto, las trabajadoras del sexo están más expuestas al estigma de puta, pero la lucha contra éste es un interés colectivo.


El Anteproyecto de ley contribuye con todo ello al punitivismo, no solo porque amplia la horquilla de conductas que pueden ser consideradas como delito, sino también porque construye subjetividades femeninas victimizadas, frágiles y susceptibles, imprescindibles para justificar la existencia de un estado protector y castigador ante la indefensión sexual de las mujeres.

Reforzar la sacralización, la fragilidad y la victimización de las mujeres perjudica a las víctimas de violencias ya que les aporta relatos catastrofistas y de indefensión ante los ataques. Los relatos disponibles para interpretar su experiencia, entendiendo además como violencia conductas muy leves, se homogeneizan y se establecen como normativos, con los efectos de exclusión y castigo que esto tiene hacia las víctimas “incorrectas”. Ya te han llamado puta y volverán a hacerlo.


Renunciamos a nuestra reputación sexual: al fin y al cabo, ya nos han llamado “puta” y volverán a hacerlo


Las mujeres trans, racializadas, de clases trabajadoras, luchadoras, infractoras sexuales y, por supuesto, las trabajadoras del sexo están más expuestas al estigma de puta, pero la lucha contra este es un interés colectivo. La institucionalización del feminismo y la hegemonía de un feminismo puritano y castigador han supuesto el abandono de las luchas contra las condiciones que favorecen la estigmatización, la negación de derechos y la violencia contra las mujeres y personas disidentes en cuanto al género.

Por todo ello, entendemos que es necesario luchar juntxs por objetivos políticos comunes que doten de libertades, recursos y derechos a todxs con la finalidad de ampliar la capacidad de negociación y la potencia de los colectivos más vulnerados. Esto no se consigue reforzando la putofobia que se encuentra en la base de muchas violencias, sino luchando por reforzar nuestras comunidades, obteniendo recursos y renunciando a la reputación sexual que nos garantiza una ley punitiva y conservadora.

En Proyecto X renunciamos a nuestra reputación sexual: al fin y al cabo, ya nos han llamado “puta” y volverán a hacerlo.

 

#YATEHANLLAMADOPUTA

 

“Los derechos de las trabajadoras sexuales deben ser una prioridad de la agenda trans”

 

Por Nuria Alabao

15 de septiembre de 2020

https://ctxt.es/es/20200901/Politica/33413/Nuria-Alabao-Miquel-Misse-entrevista-activismo-trans-prostitucion-sexo-genero.htm

 

Miquel Missé.

 

Activista y pensador de lo trans, Miquel Missé (Barcelona, 1986) no parece tener miedo de resultar polémico, en un momento en que la heterodoxia parece estar penalizada aunque se plantee desde el compromiso y la militancia política.

Su último libro A la conquista del cuerpo equivocado (Egales, 2018) es una lucha contra las visiones de la transexualidad que la definen como una patología que puede ser curada “cambiando el cuerpo”. También es una confrontación contra aquellas corrientes que quizás ahora mismo son hegemónicas y que sitúan el origen del malestar de las personas trans en algo innato o esencial. “Nadie nace transexual”, dice Missé, y también afirma que otra vida habría sido posible si las personas trans viviesen en sociedades con valores menos rígidos en torno al género y al cuerpo, donde cupiesen más realidades. En realidad, señala, sería mejor la de todos.

En esta legislatura se quiere aprobar una nueva ley trans que todavía no es pública. De momento contamos con la que presentó Podemos en el 2018. Una de sus principales propuestas es la despatologización y desmedicalización –que deje de necesitarse un diagnóstico médico para cambiarse el nombre y sexo en el DNI–. ¿Qué opina de esa propuesta?

A mí me parece importante que el legislador entienda al sujeto trans como un sujeto de derechos. Eso es ya un avance. Y creo que también es interesante que se esté produciendo un debate, aunque sea super beligerante porque obliga a todo el mundo a leer más, a informarse.


Creo que el Estado no debería fomentar la rigidez de género. Lo hace permitiendo que dispositivos culturales educativos y sanitarios refuercen esas lógicas


Después, a nivel de articulado esta ley elimina los requisitos de modificación corporal –al menos dos años de tratamiento– y la exigencia del certificado de disforia de género [un diagnóstico médico que dice que eres trans] para poder cambiar el nombre, lo que es un avance muy importante porque era muy estigmatizante. También reconoce que hay que tomar medidas en muchos ámbitos para mejorar la vida de estas personas.

Ahora, creo que es verdad que hay que pensar mejor el ámbito deportivo, el de la salud, lo que se registra y cómo se registra… Creo que la ley tiene que trabajarse mucho más, pero que cumple con esa voluntad de mejorarle la vida a la gente trans. Aunque tiene un riesgo y es que de alguna forma reifica [convierte en inmutable, esencializa] quién es trans y quién no lo es. Hay una gente que es trans y otra que no. Esto es interesante porque, a pesar de que la ley habla todo el rato de identidad sexual y también de expresión de género de hecho está dirigida a personas que se identifican como trans, no para otras realidades como los hombres femeninos y las mujeres masculinas. ¿Por qué? Porque no hay un sujeto y una identidad vinculada a las expresiones de género no normativas.

Pero ¿podemos pedirle eso al Estado, a una ley, que transforme la normatividad de género?

Probablemente no solo es responsabilidad del Estado, pero creo que el Estado no debería fomentar la rigidez de género. Lo hace permitiendo que dispositivos culturales educativos y sanitarios refuercen esas lógicas. Igual podríamos hacer políticas más potentes para que los niños pueden expresar su feminidad y las niñas su masculinidad. Si lo pensásemos a más largo plazo, ¿no podríamos hacer una política que combatiera directamente aquellos malestares que le produce a la gente la rigidez de género independientemente de cómo se llamen y cómo se apelliden, sean o no LGTB?

Precisamente otro de los debates más enconados es el de la infancia trans, ¿cómo se tendría que abordar esta discusión para que sirva para ampliar las posibilidades de niños y niñas, y de todos?

Pues exactamente igual que con los adultos. Yo creo que no es que haya unos niños que son auténticamente trans y otros que no lo son. Creo que la transexualidad es una posibilidad, es un itinerario que a alguna gente le mejora mucho la vida, y es el caso de algunos niños. Ahora, de nuevo creo que es un parche. Yo mismo lo habito, pero hay cosas que, aunque son funcionales para sobrevivir, no van a la raíz del problema. La cuestión es ¿cómo llega un niño a pensar que la única manera de poder ser sí mismo es siendo una niña? ¿Que terrorífica es la categoría niño como para que tú no puedas ser tú? De esto no tienen la culpa los niños nacidos hoy ni hace diez años, ni yo. No tenemos la culpa, pero es una pregunta pertinente de cara al futuro.

Me gustaría que cuando un niño siente que sus elecciones son persistentemente femeninas no pensara que la única manera de habitarlas es ser una niña y lo pienso para los niños y para los adultos. ¿Tiene que resolverlo el Estado? No. En cualquier caso, el Estado siempre está haciendo algo. De momento, define lo que es la transexualidad infantil y permite que los niños de dos años puedan modificar su documentación. Eso sí lo hace. Y eso esencializa y refuerza un imaginario que el Estado no debería reforzar.


Me gustaría que cuando un niño siente que sus elecciones son femeninas no pensara que la única manera de habitarlas es ser una niña y lo pienso para niños y adultos


Por lo demás, sí hay muchos niños y muchas niñas a los que la transición mejorará sus vidas. Tenemos que acompañar esos procesos y también dejar todas las puertas abiertas para cuando esas transiciones les hayan servido para explorar lo que querían explorar pero quieran abandonarlas. Sobre eso se tiene que trabajar también mucho, porque creo que en los próximos años habrá algunos niños y niñas que quizá no desearán seguir haciendo la transición de género porque esa transición en ese momento que vivieron les sirvió para entender cosas, pero cuando se imaginan como adultos igual quieren elegir otros caminos. Eso es un tabú actualmente en la política trans.

Los adultos trans hemos llegado muy tarde a poder hablar de eso. Hay mucha gente trans que en algún punto de su vida decide abandonar la transición, lo que pasa es que nunca se habla de ello. En los próximos años me parece que vamos a tener que desarrollar muchas metodologías de acompañamiento empoderadoras, positivas y no culpabilizadoras sobre la gente que dice: “Vale, yo viví eso, quise ser una niña trans, pero igual quiero ser un chico adolescente a ver cómo me va”.

¿Crees que estas leyes pueden tener un impacto importante para enfrentar el estigma asociado a lo trans?

Hay un jurista trans americano que es fundamental, Dean Spade, que explica que dentro de la gente trans o el colectivo LGTB hay quien está mejor y quien está peor –los que tienen problemas de salud, o no tienen papeles, los que vienen de contextos de pobreza, las que están en la cárcel, la gente que se dedica al trabajo sexual o a algún tipo de trabajo estigmatizado en la economía sumergida–. Él cree que la política que hagamos tiene que beneficiar principalmente a esa gente y se pregunta qué efectos ha tenido la legislación sobre el tema LGTB, en qué ha mejorado la vida de esa gente.

Trasladado aquí, ¿la ley trans del 2007 en qué le mejoró la vida a esta mujer trabajadora sexual que tiene 55 años que no ha cotizado nunca, que se ha dedicado siempre a eso? La ley que se va a aprobar ¿mejorará la vida de estas mujeres? ¿O la de las mujeres trans que están en la cárcel? Esto es lo que preguntaría Spade. Él responde que en su experiencia estas leyes solo mejoran la vida de aquellos cuyo único obstáculo era ser homosexual o trans. Creo que el caso del DNI es muy paradigmático. ¿A quién beneficia el cambio de nombre el DNI en la comunidad trans –más allá de lo que tiene como representación simbólica para sí misma, para su propia autoestima–? A la gente que pasa desapercibida como trans y que solo tiene como obstáculo el DNI, que con eso encontrará un empleo, encontrará una vivienda. Pero la gente que, aunque se cambie el DNI, sigue siendo un “travolo” para el que le hace la entrevista de trabajo, ya se puede cambiar el DNI que la transfobia seguirá actuando. Entonces, ¿estas políticas qué transformarán? El tema no es que se cambie el DNI, el tema es combatir el estigma.

A la vez que digo esto, también creo que hay que legislar, pero hay que ser muy consciente de los efectos colaterales que tienen estas medidas.

¿Cuáles deberían ser las prioridades del movimiento trans, o los movimientos trans?

La política trans a corto plazo tiene que mejorar la vida de la gente trans en su agenda cotidiana y tratar de combatir las posiciones de vulnerabilidad en las que mucha gente se encuentra a raíz de transitar. Combatir la pobreza empezando por el trabajo sexual. Si queremos mejorar la vida de la gente trans, consigamos derechos sociales y laborales para las personas que ejercen el trabajo sexual, principalmente mujeres trans. Vamos a ir mucho más rápido que con el cambio del nombre en el DNI. O el tema del acceso a la vivienda. La gente trans, sobre todo las mujeres trans, tienen una dificultad enorme para acceder a la vivienda. La cuestión de que a la gente se la trate con respeto en algunos contextos médicos, que pueda contar con acompañamientos en su tratamiento hormonal sin tener que pasar procesos patologizantes… Son muchos los temas y estamos aquí peleándonos por qué es la identidad de género. No, me niego. Es muy perverso construir el DNI como la prioridad número uno de la agenda trans.


Si queremos mejorar la vida de la gente trans, consigamos derechos sociales y laborales para las personas que ejercen el trabajo sexual


Creo que la cuestión es que vivimos en un mundo en el que las categorías de género son rígidas y eso lleva a alguna gente a realizar transiciones de género, lo que puede colocarla en un lugar de vulnerabilidad. Se trata de combatirlo. Pero a la vez una política trans que solo se preguntase eso es una política pobre, porque la pregunta originaria es ¿en qué mundo vivimos que hay una gente que para ser sí misma tiene que pasar por unos procesos muy dolorosos en los que pierden muchas cosas para poder vivir como quiere vivir?

¿Qué diría que tienen en común el feminismo y las luchas trans?

Creo que es interesante lo que pone sobre la mesa el feminismo que defiende los derechos de las trabajadoras sexuales y que tiene que ver con las luchas trans: que las estrategias de supervivencia que uno elige en un mundo, con unos códigos que no ha elegido, son válidas, son importantes. Hay que respetarlas.

Lo que me parece importante es que en esta negociación de ganar derechos para la gente trans no traicionemos a las trabajadoras sexuales. El otro día leí un artículo de Beatriz Gimeno que decía que el feminismo abolicionista de la prostitución no tiene que excluir a nadie, y que las mujeres trans son bienvenidas a ese proyecto. Esta posición me pareció muy problemática por distintas razones. En primer lugar, respecto a las mujeres trans no creo que se pueda defender su libertad para elegir su identidad, pero no para elegir su trabajo. Reconocer los derechos de la gente trans es reconocer también sus estrategias de supervivencia. ¿Qué concepto de la agencia y de la emancipación es este y por qué es tan selectivo? Si quieren mejorar la vida de las personas trans, que concedan derechos sociales y laborales a las trabajadoras sexuales; será muchísimo más transformador que cambiarles el DNI.


Si Igualdad hace una apuesta fuerte por el tema trans y la abolición de la prostitución el movimiento trans tendrá que plantarse y decir: “Tenemos que hablarlo todo junto”


En segundo lugar, me parece perverso decir que las mujeres trans son bienvenidas en el feminismo abolicionista en un momento en el que tantas voces exigen que las mujeres trans queden fuera del feminismo. Es una invitación envenenada porque muchas mujeres trans y travestis en este país tienen como ocupación el trabajo sexual. ¿Me pregunto qué feminismo es ese que te invita a su casa, pero siempre y cuando estés dispuesta a renunciar a tu principal forma de subsistencia y a combatirla? A mí me parece que Gimeno, que está a cargo del Instituto de la Mujer, debería tener más cuidado cuando enarbola la defensa de los derechos de las personas trans mientras la institución que ella representa rechaza reunirse o tan solo escuchar las demandas de las trabajadoras sexuales. Para mí no es aceptable. Sin hablar de que las mujeres trans y las trabajadoras sexuales no son colectivos distintos, sino que en muchas ocasiones es el mismo.

A la vez, el movimiento trans que parece muy preocupado por sus derechos, ahora mismo no debería dejar en la estacada a una parte importante de su población. Aunque se haga una ley para autodeterminar el género, muchas mujeres que se van a ver afectadas negativamente por las políticas abolicionistas son trans. Yo confío en que el movimiento trans reaccione frente a esta estrategia y la desvele. Si el Ministerio de Igualdad hace una apuesta muy fuerte por el tema trans y a la vez muy fuerte por la abolición de la prostitución en algún momento el movimiento trans tendría que plantarse y decir: “Oiga, quizás tenemos que hablarlo todo junto”.

Bajo mi punto de vista, los derechos en relación al trabajo sexual deben ser una prioridad de la agenda política trans. Y si este mandato sirve para reformar la ley trans y abolir la prostitución a la vez, creo que será un enorme fracaso político para la lucha trans y un desastre para muchas personas trans y no trans que encuentran en el trabajo sexual su principal vía de supervivencia. Al final, se trata de mejorar la vida de la gente, y muchas de estas mujeres bastante tienen con hacer frente a la ley de extranjería, la transfobia en el mundo laboral o en el acceso a la vivienda, como para tener que soportar la estigmatización de su ocupación o incluso perder su independencia económica.

En los debates de los últimos tiempos hay una crítica de cierto feminismo que dice que las personas trans reafirman los roles de género, sin embargo, y tal como está hoy recogido en la ley para cambiar de nombre y sexo hay que pasar por proceso de diagnóstico. ¿Qué pasa con las personas trans que no encajan tampoco en estos roles planteados de forma rígida? ¿Qué pasa con una mujer trans que no sea muy femenina o al revés?

Cuando dicen eso de que “las personas trans reafirman los roles de género” no puedo evitar pensar en quiénes son las personas que lo dicen. Quisiera yo escudriñar en su vida privada. ¿Es gente que efectivamente no reproduce los roles de género? ¿No fueron madres, no se casaron, no se pintan los labios? ¿Quién es esa gente que no reproduce los roles de género? O debe ser que estas feministas que dicen eso y que se identifican con algunas cosas de la feminidad lo hacen desde un ejercicio de libertad al que las personas trans no tienen acceso, solo ellas.

Por otro lado, está muy castigado ser una persona trans que no reproduce los roles de género. Durante décadas, los médicos encargados de diagnosticar la transexualidad han tenido un imaginario rígido del género. De hecho, esto es lo que tranquiliza a algunas feministas. Paradójicamente dicen: “Bueno al menos ahora hay alguien que controla”. Vaya, aquí se da una insospechada alianza entre el feminismo y la psiquiatría. Efectivamente, ahora hay alguna gente que controla la adecuación de roles y en algunos casos no se realizan esos diagnósticos. Hay mucha gente trans que no logró pasar ese proceso.

Por lo tanto, que se pueda cambiar libremente es una necesidad.

Cambiar libremente el género en la documentación tendrá problemas, pero es la mejor idea que hemos tenido. Estoy abierto a discutir otras.

 

 

Colectivos de trabajadoras sexuales inician reuniones con grupos parlamentarios -la CUP el primero- para explicar sus observaciones sobre el Anteproyecto de Ley sobre Libertad Sexual del Ministerio de Igualdad

El Colectivo de Prostitutas de Sevilla (CPS), Las Putas Libertarias del Raval (Barcelona) y la Sección Sindical de Trabajadoras Sexuales de la IAC instan a suprimir el Artículo 187 bis del Código Penal del APLO-LS, y a diseñar políticas que garanticen nuestros derechos humanos y laborales como trabajadoras sexuales y como mujeres, y para ello enviaron una misiva a la Relatora sobre Derecho a la Salud de la ONU, Tlaleng Mofokeng.

 

26 de febrero de 2021

Colectivos de trabajadoras sexuales inician reuniones con grupos parlamentarios -la CUP el primero- para explicar sus observaciones sobre el Anteproyecto de Ley sobre Libertad Sexual del Ministerio de Igualdad

Comunicado

El pasado miércoles 24 de febrero los colectivos de trabajadoras sexuales Colectivo de Prostitutas de  Sevilla, Sindicato Otras, AFEMTRAS (Asociación Feminista de Trabajadoras Sexuales) y Putas en lucha  nos reunimos con Mireia Vehí, diputada de la CUP (Candidatura d’Unitat Popular), en el Congreso, con motivo del inicio de la próxima tramitación parlamentaria del anteproyecto de Ley de Garantía Integral de la Libertad Sexual, cuyo articulado modifica el Código Penal afectando directamente al colectivo de trabajadoras sexuales del Estado Español.

Las Trabajadoras Sexuales nos hemos manifestado a la diputada nuestra oposición a la inclusión en el Anteproyecto de aquellas cuestiones que nos perjudican a nivel social, político y de derechos humanos. Esto es, la recuperación de la figura de la tercería locativa (excluida de tratamiento penal con la entrada en vigor del Código Penal del año 1995) donde sanciona: «Aquel que ponga a disposición un bien inmueble ya sea abierto o no al público, de manera habitual e intencionada, con ánimo de lucro y para el ejercicio de la explotación de la prostitución, aún con el consentimiento de la misma».

Le hemos explicado que ésta incorporación al código penal, se materializará en mayor clandestinidad, desahucios, cierre de espacios de trabajo, hostigamiento vecinal, denuncias, más deportaciones a causa de un mayor control policial, e imposibilidad de autoorganización en espacios (pisos compartidos) colectivos de trabajo. Todo ello nos conducirá a un mayor estigma, mayor vulnerabilidad y prevemos menor número de denuncias a la hora de ser víctimas de un delito contra la Libertad Sexual a los que el Anteproyecto se refiere, pero en ningún caso estamos en contra de la finalidad de la ley.

Asimismo, ponemos de manifiesto, que de nuevo se vuelve a recuperar el concepto proxenetismo no coactivo, considerando a cualquier persona que se lucre explotando la prostitución de otra persona ‘aún con el consentimiento de la misma’, y que en todo caso quedará acreditada la explotación cuando concurran circunstancias de dependencia o subordinación, siendo estas referencias clásicas de cualquier relación laboral aunque no se tratara de prostitución.

Hemos explicitado que con la reiteración constante en el anteproyecto de la rúbrica ‘aun con el consentimiento de la misma’ se está suponiendo una tutela de su propio consentimiento para las trabajadoras. Lo que en todo caso resulta contrario a la finalidad de la ley que no es otra que la prestación del consentimiento, válido, libre e inequívoco a la hora de mantener relaciones sexuales.

Así, una vez más, se nos estará considerando como ciudadanas de segunda, siendo nuestro consentimiento sexual tutelado por el Estado. Y no dando opción a elegir de qué manera trabajar, cómo y en qué condiciones, dado que nuestro objetivo último no es otro que la conquista de derechos sociolaborales, y políticas de protección, no de tutela.

Entre otros puntos que señalamos en la reunión con la representante de la CUP en el Congreso está la financiación pretenciosa del artículo 55 de la Ley, así como la advertencia de que si la ley llegara a entrar en vigor, será una caza de brujas. Nos preocupa el recrudecimiento de la persecución a quienes trabajan en espacios de calle, y la incongruencia que supone que, por una parte, se ponga tanto ahínco en el reconocimiento de los derechos de las personas transexuales, pero que por el contrario aquellas personas trans que se dedican al ejercicio de la prostitucion, serán perseguidas por ésta ley cuando en muchas ocasiones la prostitución es el medio de vida normal y habitual del colectivo.

Por su parte, la diputada Vehí ha asegurado su disposición a seguir trabajando conjuntamente con nuestros colectivos, en el marco de la garantía de derechos y de defensa de las mujeres y a mantener el contacto en el desarrollo del Anteproyecto de Ley.

La próxima semana continuaremos con más reuniones con diputadas/os. Agendadas tenemos ya con Bildu y ERC, al tiempo que seguimos trabajando para conseguir encuentros con el resto de grupos políticos.

 

No es la Ley trans, es la lucha por el control del feminismo

¿Por qué un sector del feminismo vinculado al PSOE ha emprendido una guerra contra la Ley trans con argumentos propios de la ultraderecha?

 

Por Raúl Solís

4 de febrero de 2021

https://www.huffingtonpost.es/entry/no-es-la-ley-trans-es-la-lucha-por-el-control-del-feminismo_es_601bf1e6c5b6c0af54d14d87

 

En 2014 Andalucía se convirtió en la primera comunidad autónoma de España en aprobar una Ley trans que contemplaba la autodeterminación del género. Se ponía así fin al tutelaje psiquiátrico y médico de las personas trans que las obliga a tener que presentar un certificado de que no son enfermas mentales para poder acceder a tener un DNI acorde a su identidad sexual o de género. La ley andaluza salió aprobada por unanimidad de todos los grupos políticos que en ese momento tenían representación en el Parlamento andaluz: PSOE, PP e IU.

“El Parlamento andaluz da hoy a luz una ley muy esperada, reconocida, tramitada en tiempo récord, con una palabra inexplorada en estos tiempos, unanimidad. Hemos conseguido el mejor texto que este colectivo se merece”, decía en la tribuna de la soberanía del pueblo andaluz la diputada socialista Soledad Pérez, ponente junto con Alba Doblas (IU) de la ley de transexualidad que se aprobó en 2014, a su vez inspirada en la ley argentina de 2011.

Gracias a la Ley trans de Andalucía y dentro del ámbito competencia de la comunidad autónoma, las personas trans han podido cambiar su tarjeta sanitaria o universitaria y la Junta puso en marcha un protocolo pionero en las escuelas, universidades e institutos que ha garantizado el respeto a las infancias trans y evitado mucho sufrimiento, mucha discriminación y muchos suicidios, a la vez que ha educado a toda la comunidad educativa en el respeto a la diversidad. Con que sólo la familia de un menor informe a un centro educativo de que su hijo o hija es trans y notifique el cambio de nombre, la ley obliga a cambiar el nombre en los listados de clase y en el boletín de notas y permite al menor usar los baños y vestuarios deportivos acordes a su género.

Después de Andalucía han venido doce comunidades autónomas más a incluir la autodeterminación del género en sus legislaciones: Comunidad Valenciana, Madrid, Extremadura, Murcia, Navarra, Aragón, Baleares, País Vasco, Canarias, Cantabria, Cataluña y La Rioja –esta última en trámite parlamentario en estos momentos–. Salvo Galicia, Asturias, Castilla y León y Castilla-La Mancha, todas las CCAA cuentan con legislaciones que contemplan la autodeterminación del género. En todas estas comunidades las leyes han salido adelante con la participación activa, cuando no con el impulso, del PSOE. La última comunidad donde se ha aprobado ha sido Cantabria, donde Podemos no tiene representación en su parlamento autonómico.

Es más, desde el año 2006, por orden de la exdirectora de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, las personas trans pueden elegir, en el momento de su ingreso, el módulo en el que van a querer cumplir condena. No se conoce ni un solo caso de mujer trans que haya violado a mujeres no trans en centros penitenciarios. Ni un solo caso de niñas o universitarias trans que hayan usado los baños o vestuarios deportivos para abusar de sus compañeras valiéndose del derecho que le otorgan las leyes autonómicas. Entonces, ¿por qué un sector del feminismo vinculado al PSOE ha emprendido una guerra contra la Ley trans con argumentos propios de la ultraderecha que afirman que esta normativa borra a las mujeres y las pone en peligro de “futuros violadores vestidos de mujeres?”.


Un viejo feminismo institucional y académico se enfrenta al nuevo feminismo popular e interseccional.


La autodeterminación del género está reconocida por el PSOE en su último congreso federal, donde se aprobó la idoneidad de reformar la ley de rectificación registral de 2007 que, aunque en su momento fue un avance importante, ya no sirve porque somete a un proceso psiquiátrico y obliga a las personas trans a un ‘vaciado’ de sus órganos reproductores para obtener el DNI. La alternativa es un pleito judicial costoso y largo que no todo el mundo puede costear ni está dispuesto a esperar para que un juez le diga quién es después de pasar por un peritaje forense y proceso de años. ¿Se imaginan que a los gais, lesbianas o bisexuales nos dijeran desde fuera cuál es nuestra orientación sexual porque de partida fuéramos tratados como enfermos mentales? Esto es lo que se hace actualmente con las personas trans y es intolerable en un Estado democrático, social y de derecho.

Este consenso a favor de la Ley trans –con autodeterminación del género– no se rompe en mayo de 2017, cuando se registra en el Congreso la Ley LGTBI impulsada por la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Bisexuales y Transexuales (FELGTB) que contempla la autodeterminación del género. Ni en febrero de 2018, cuando se registra la ley integral de transexualidad, inspirada en la ley andaluza de 2014, promovida por la Plataforma Trans. Ni una sola crítica del movimiento feminista y, mucho menos, del PSOE a ninguna de las dos leyes en el momento de su registro. Tampoco críticas mediáticas, al contrario. Se dedicaron piezas monográficas sobre que España se podía convertir en el país más progresista de Europa en el respeto y reconocimiento a las personas trans.

Sin embargo, en 2018 tiene lugar un fenómeno que lo cambia todo. El 8-M de 2018 se convierte en el año del estallido del feminismo popular, una especie de 15-M del feminismo donde, por primera vez, ni el PSOE ni sus asociaciones  satélites son hegemónicas. Una nueva generación ha ensombrecido a las feministas históricas y, en lugar de responder con alegría y generosidad porque ahora son más mujeres para defender la igualdad, las feministas vinculadas al PSOE reaccionan de forma furibunda en clave identitaria. La diputada socialista Ángeles Álvarez hace filibusterismo parlamentario para boicotear la tramitación en el Congreso de la ley registrada en 2017. La Ley trans de 2018 ni siquiera llega a la Mesa del Congreso porque el PSOE la paraliza por orden de Ángeles Álvarez, hoy una de las portavoces más ilustres del feminismo transfóbico.

En 2019 el 8-M vuelve a ser masivo, pero el 25-N de ese mismo año, Día Internacional contra la Violencia de Género, se producen divisiones de las manifestaciones y manifiestos. El feminismo se balcaniza. Por un lado, las asociaciones vinculadas al PSOE introducen disensos en los manifiestos, como la abolición de la prostitución, para romper la unidad; por otro, las organizaciones feministas más jóvenes, politizadas alrededor del 15-M y del 8-M de 2018.

Un viejo feminismo institucional y académico se enfrenta al nuevo feminismo popular e interseccional que, además de reconocimiento, defiende redistribución de la riqueza y aboga por un feminismo transversal para cambiarlo todo, que beneficie a todas las mujeres, y que el feminismo no funcione únicamente como un lobby para los objetivos de las mujeres con poder. En verano de 2019 llega una nueva edición de la Escuela Rosario Acuña de Gijón, dirigido por la filósofa feminista y militante del PSOE Amelia Valcárcel, que lo recordarán porque se hizo viral un vídeo con risas, comentarios jocosos e insultos transfóbicos que a su vez saltó a los medios de comunicación generalistas. La Escuela Rosario Acuña no es una jornada feminista más, es el encuentro anual más importante que, desde 2003, tiene el feminismo vinculado al PSOE y donde se dan debates que luego ocuparán la agenda feminista en los próximos años. Es el gran think tank del feminismo español y en 2019 se convierte en el think tank de un feminismo genitalista que afirma que las mujeres trans no son sujetos del feminismo “porque son tíos”.

En la Escuela Rosario Acuña de 2019 se decidió que la agenda feminista del PSOE de los próximos años tenía que girar en torno a la oposición a la Ley trans que PSOE y Unidas Podemos llevaban en sus respectivos programas electorales y que se incluyó en el documento por el cual se firmó el acuerdo de coalición. Todo en base a un supuesto borrado de las mujeres que no ocurría, sorpresivamente, cuando las leyes trans se aprobaron por el PSOE en los parlamentos autonómicos. Las feministas del PSOE se divorcian de la línea del partido porque piensan que Pedro Sánchez les ha fallado por darle el Ministerio de Igualdad a Unidas Podemos y dejar fuera de las políticas feministas a las socialistas que creen ser las dueñas del movimiento. El monstruo ya no se puede parar y acaba incluso por crear un serio problema interno que divide al PSOE en dos mitades.


En el fondo está el interés por hacer caer a la ministra de Igualdad, a la que consideran una okupa del feminismo.


Luego viene la creación de la Plataforma contra el Borrado de las Mujeres que promueven Alicia Miyares, exjefa de gabinete de Amelia Valcárcel en el Gobierno asturiano y exasesora de María Teresa Fernández de la Vega en la Vicepresidencia del Gobierno de España, y Ángeles Álvarez, exdiputada del PSOE que es sacada de las listas por Madrid tras apoyar el golpe de Estado contra Pedro Sánchez y votar la investidura de Mariano Rajoy en el Congreso. Después de esta plataforma vienen cientos de artículos, conferencias, tertulias, jornadas universitarias, bulos y tuits de claro contenido transfóbico donde se niega que las personas trans tengan derecho a decidir quiénes son.

Y ya como colofón, llega el 8-M de 2020. Las feministas del PSOE marchan por su cuenta, llegan a las manos con la comisión organizadora de la manifestación de Madrid, rompen el cordón de seguridad y se lían a tortazos por situarse en cabeza durante la lectura del manifiesto. Para poner la guinda al pastel, y por si a alguien le queda duda, en junio de 2020 se hace público un argumentario transfóbico firmado por Carmen Calvo, y enviado a todas las agrupaciones del PSOE, en el que se les dice a los militantes socialistas que las personas trans son “ficciones jurídicas” y que se opongan a la autodeterminación del género porque borra a las mujeres.

Groso modo, esto es el resumen de lo que ha ocurrido en los últimos años hasta llegar al momento presente de guerra total entre las feministas vinculadas al PSOE, el Ministerio de Igualdad, el movimiento LGTBI y la mayoría del movimiento feminista que ha firmado un manifiesto con 11.000 firmas a favor de la Ley trans para diferenciarse de otros manifiestos contrarios a la ley que han promovido desde las organizaciones feministas que son satélites de los intereses de Carmen Calvo.

En el fondo está el interés por hacer caer a la ministra de Igualdad, a la que consideran una okupa del feminismo y una traidora a las políticas feministas del PSOE. Aún más en el fondo, lo que subyace en esta guerra es la lucha sin cuartel por el control del movimiento feminista con los argumentos, mentiras y retórica de la reacción habitual de la ultraderecha. Las asociaciones LGTBI, históricamente muy afines al PSOE, siguen sin dar crédito de que el partido que históricamente más ha apoyado las reivindicaciones de la diversidad sexual sea felicitado incluso por Vox por reproducir los mensajes de la organización ultraderechista Hazte Oír: “Los niños tienen pene y las niñas tienen vulvas”.

El PSOE se enfrenta a una ruptura emocional con el movimiento LGTBI que no perdonará que la Ley trans no se apruebe y que podría incluso acarrear como consecuencia la prohibición de que los socialistas desfilen en el próximo Orgullo LGTBI. Las feministas contrarias a la Ley trans, con argumentos tan peregrinos como que los hombres querrán ser mujeres para no ser condenados por violencia de género, tendrán que explicar muy bien su posición para que no parezca burda transfobia al servicio de la lucha por el control de un movimiento que ya no controlan y de un ministerio que está gobernado por una nueva generación de feministas porque el PSOE ya no saca mayorías absolutas. No es la Ley trans, sino la lucha encarnizada del PSOE por intentar controlar un movimiento feminista que se ha independizado de sus sedes.

 

Déjeme que le cuente algunas vidas trans, señora Carmen Calvo

 

Por Raúl Solís

Periodista, europeísta, andalucista, de Mérida, con clase y el hijo de La Lola. Independiente, que no imparcial.

6 de febrero de 2021

https://www.lavozdelsur.es/opinion/dejeme-cuente-algunas-vidas-trans-senora-carmen-calvo_255680_102.html

 

Carmen Calvo, en una imagen reciente. FOTO: PSOE

 

Me gustaría que lo que va a leer en adelante se lo hubiese escrito Soraya, una mujer trans de 70 años que vota al PSOE hasta cuando lo hace mal y que me encantaría que usted la conociese para entender que nunca eligió su género, jamás eligió lo que es, porque de haber podido elegir su vida hubiese sido mucho más fácil de lo que ha sido. Conocer a Soraya le ayudaría a entender que las teorías sin empatía son fanatismo y que el género no se elige, se manifiesta a muy temprana edad. Las personas trans, así como las personas que somos gais, lesbianas o bisexuales, lo único que decidimos desde que somos bien pequeñas es cómo intentar que no se note lo nuestro para evitar un destino lleno de piedras que supone nuestro camino a la libertad.

Soraya fue expulsada de su hogar familiar a los 13 años, con una paliza de por medio, porque un amigo de su padre le dijo a éste que la había visto con los ojos pintados por el centro de Sevilla. Pasó tres meses durmiendo debajo del puente de Triana por el pavor que le daba regresar a casa. A los 14 años, esta señora fue violada por un vecino y en un solo día llegó a ser detenida más de 20 veces sólo por andar con sus andares y mover las caderas a un ritmo prohibido por el franquismo.

En una de esas detenciones fue trasladada a la prisión a cumplir condena durante seis meses en aplicación de la ley de vagos y maleantes. Soraya no eligió las palizas que le pegó su padre, ni dormir durante tres meses debajo de un puente, ni que la violara un hombre a los 14 años. Mucho menos eligió pasar seis meses de los mejores años de su vida en una prisión inmunda ni soportar las torturas de un régimen que le pegaba palos pensando que así dejaría de ser mujer y se haría un hombre  hecho y derecho, que era la expresión machista que se usaba y se usa para corregir a las personas que se salen de las normas de género hegemónicas impuestas por el patriarcado.

Soraya ahora cobra un pensión no contributiva y vive en un apartamento de 25 metros cuadrados. Ha trabajado toda su vida, pero gran parte de ella ha sido en el espectáculo, haciendo reír y divirtiendo a una sociedad hipócrita que le aplaudía de noche y de día la encarcelaba. Vive sola, sola como la una, y aún hay miembros de su familia que la siguen llamando en masculino, cuando la llaman, a pesar de que es una mujer como usted. Está sola también porque en el amor ha tenido poca suerte. Los hombres la querían para el sexo, pero no para presentarla en sociedad porque ser trans era un motivo de vergüenza y deshonra para la masculinidad hegemónica. Me gustaría que este artículo lo hubiese escrito Soraya, pero no puede, Carmen, a los nueve años fue expulsada de la escuela por alterar la moral de la época.

Esta mujer, a la que yo quiero y admiro, no ha elegido casi nada en su vida. No ha elegido las hostias que le pegó la policía franquista, ni la pensión de miseria que cobra, ni haber sido una paria de la sociedad y un objeto sexual para los hombres que luego le negaban el amor. Soraya no eligió nunca ser mujer, lo es desde que tiene conciencia, a pesar de las palizas de su padre, de las hostias de la policía, del abandono familiar, de los trabajos de miseria, de los codazos y de la soledad que sufre a sus 70 años. ¿Usted se imagina que alguien en su sano juicio iba a elegir una vida tan amarga por puro capricho?

Este artículo se lo podría haber escrito también Silvia, otra mujer trans, canaria, que abandonó su isla en el año 73 y, a los seis meses de llegar a Barcelona, se encontró con la cárcel y la prostitución, de la que todavía no ha podido salir porque, a sus 68 años, se ve obligada a aceptar servicios para ir ganándose la vida y sortear la situación de extrema vulnerabilidad social que sufre. Nunca pudo recuperar la relación con sus padres, Carmen, y su vejez se avecina sola, pobre y con secuelas en todo su cuerpo de tratamientos médicos clandestinos y procesos de autohormonación sin control alguno. Silvia se intentó matricular en la Universidad de la Laguna para estudiar Medicina pero no pudo ser: “O te vistes como un hombre o no serás admitida”, le dijeron el día que quiso matricularse. Rechazó disfrazarse de hombre porque no podía elegir ser lo que no era, Carmen.

Dirá que me remonto a muy atrás y que la situación de las personas trans en España ha cambiado mucho. Le diré que lleva razón, pero aún hay casos de maltrato hacia las personas trans que estremecen y no se cuentan. Este artículo se lo podría también  haber escrito Oscar, un joven trans de 25 años de Jerez de la Frontera, que a los 19 años tuvo que huir de su casa. Su padre lo encerró con llaves en su habitación porque no toleraba que hubiese comenzado su transición. Hoy este chico vive en Madrid, laboralmente navega en la precariedad más absoluta y no cuenta con el apoyo de su familia. ¿De verdad piensa que este chico ha elegido el abandono familiar, la pobreza y el desarraigo como forma de vida?

En Córdoba vive una chica trans de unos 20 años, Carmen, que me gustaría que la conociese en una de las veces que baje a su tierra. Esta chica ha contado con el apoyo de su familia desde que tiene 16 años. Hoy está estudiando y su futuro no será en nada parecido al de Soraya, Silvia u Óscar. Alma, que así se llama la chica cordobesa, ha tenido la suerte de tener unos padres que la han apoyado, pero hay miles de personas trans que no tienen esa suerte y sus vidas son una continua cuesta arriba. ¿De verdad cree que una persona trans elige la exclusión laboral, que no le alquilen un piso, la expulsen de bares o discotecas, la echen de vestuarios y baños públicos o recibir insultos, humillaciones y palizas sólo por poner un pie en la calle?

Imagínese qué ha sentido estos días Soraya, Silvia, Oscar o Alma al escucharle decir que han elegido su género, ser lo que son, y que todo lo que les ha pasado en la vida, poco más o menos, se debe a una decisión caprichosa que lo único que persigue es borrar a las mujeres, cargarse el movimiento feminista y querer acabar con la leyes de igualdad y de violencia de género. No dudo que sepa teoría feminista, señora Calvo, pero estaría bien que entendiera que la vida real tiene muchas más aristas que las teorías y que imponer teorías como si fueran moldes de hormigón es un ejercicio de ausencia absoluta de empatía que está más cerca de los regímenes totalitarios que de un Estado democrático.

Aprobar la ley trans es una urgencia porque bien sabe, tanto como jurista y como política con varios trienios en las instituciones, que las leyes sirven para educar a la población y esta ley servirá para lanzar un mensaje rotundo a la sociedad de que las vidas trans importan, que no son un chiste, ni un capricho, ni una performance y que se merecen un Estado que las acompañe y reconozca su identidad para que ser feliz no dependa de la suerte de nacer en una familia o en otra.

Seguramente sepa usted mucha teoría feminista, pero me temo que no conoce a ninguna persona trans, que no se ha sentado nunca delante de una de ellas y las ha mirado a los ojos, sin  medios de comunicación de por medio, para conocer sus recorridos vitales y el mucho sufrimiento que llevan en las mochilas desde que se presentan al mundo como lo que son. Sería interesante que lo hiciera a la mayor brevedad posible, señora vicepresidenta del Gobierno.

Las personas trans no son una teoría, son realidad y a usted, que es ministra, le pagamos por hacer política, por gestionar la realidad, y no para imponer sus dogmas teóricos a ninguna vida. Créame, las personas trans son un colectivo vulnerable, desde que manifiestan su identidad descienden a los sótanos de la sociedad y sus vidas están repletas de muros difíciles de saltar. No han elegido su género, lo único que han elegido en la vida es a esconderse de la violencia, del abandono familiar, de los insultos, de las humillaciones y de los codazos a su paso. Más empatía y menos teoría, señora Calvo.

 

La Asamblea y el Senado de Nueva York derogaron este martes una ley de 1976 contra la práctica de la prostitución en los espacios públicos

 

2 de febrero de 2021

https://www.lavanguardia.com/politica/20210202/6218460/nueva-york-da-paso-defensa-derechos-transexuales.html

 

Nueva York, 2 feb (EFE).- La Asamblea y el Senado de Nueva York derogaron este martes una ley de 1976 contra la práctica de la prostitución en los espacios públicos, pero que los agentes de la Policía de la ciudad han utilizado con asiduidad para detener a mujeres transexuales, especialmente negras y latinas, según han denunciado numerosos legisladores y ONG.

La ley, que popularmente se conoce como la prohibición de las mujeres trans a caminar, permitía a los agentes del orden arrestar y acosar a cualquier persona que supuestamente estuviera practicando la prostitución, sobre vagos preceptos que muchas veces se limitaban a su aspecto o forma de vestir.

“Este proyecto de ley es una victoria monumental para las mujeres transgénero negras y morenas en todo el estado y un paso fundamental para reducir la criminalización de las mujeres trans”, aseguró la ONG Make the Road Nueva York en un comunicado para celebrar la votación la derogación.

Una miembro trans de esta asociación, Mayra Colon, mostró su “desbordante alegría” por la decisión de las dos cámaras legislativas neoyorquinas, controladas por el Partido Demócrata, y contó que durante años ha sido acosada por la policía por pasear con su marido o por su manera de vestir.

“Cuando mi marido y yo salíamos de noche, siempre llevaba mi certificado de matrimonio. En caso de ser parados, podía demostrar a los agentes de policía que estábamos casados y evitar ser arrestada bajo la ley de merodear con el objetivo de prostituirse”, dijo Colon, que mostró su deseo de que el gobernador Andrew Cuomo, que ya ha expresado su apoyo a la iniciativa, la apruebe cuanto antes para que la ley entre en vigor.

La reforma fue propuesta por el senador estatal Brad Hoylman y la asambleísta Amy Paulin, a quienes se unieron numerosos políticos en señal de apoyo.

“El Senado de Nueva York ha aprobado la ley para derogar la prohibición de las mujeres trans a caminar, una norma desfasada que la policía usaba para arrestar y acosar a las mujeres transgénero. Esta es una enorme victoria para la lucha por la igualdad”, escribió Hoylman en su cuenta de Twitter.

El fin de esta norma, defendida por el opositor Partido Republicano, era una antigua reivindicación de los activistas por los derechos humanos y cobró renovadas fuerzas durante el movimiento Black Lives Matter (Las vidas negras importan) surgido en mayo del año pasado tras el asesinato del ciudadano afroamericano George Floyd a manos de un policía.

El movimiento LGTBI de Nueva York secundó estas protestas uniéndose a las marchas y celebrando concentraciones paralelas, muchas de ellas encabezadas por activistas transexuales negros y latinos. EFE

 

 

Prostitución callejera bajo el influjo de la pandemia

Las trabajadoras sexuales del polígono de Villaverde Alto mantienen a sus clientes habituales, pero les han subido los precios

 

Por Julia F. Cadenas

Madrid – 24 de enero de 2021

https://elpais.com/espana/madrid/2021-01-23/prostitucion-callejera-bajo-el-influjo-de-la-pandemia.html

 

Juanita, 34 años, trabaja diariamente como prostituta en el polígono de Villaverde Alto desde hace cuatro años.David Expósito

 

Asunta se baja del autobús que la deja a solo unos metros de su trabajo, en la calle de San Cesario del polígono de Villaverde Alto. Se sienta en su silla de plástico rojo y cambia sus deportivas por unas botas negras de tacón alto que le cubren hasta la mitad de los muslos y que guarda en el bolso. El resto del uniforme de trabajo (minifalda de tela escolar, sudadera corta, ombligo al aire, carmín en los labios, azul en la mirada, dos estrellitas negras bajo las cejas y el pelo recogido en una corta cola de caballo) lo trae puesto de casa. Habla distraída, casi sin prestar atención a los pocos coches que pasan. Los conductores (siempre hombres, siempre solos, de mediana edad, casi todos españoles) reducen la velocidad invariablemente para echar un vistazo y decidir si parar o seguir buscando.

Cuando se quita el mono de trabajo, Asunta es Elvis. Un chico ecuatoriano de 32 años, de apariencia delicada y rostro agradable. Se levanta tarde, sale de fiesta con sus amigas los sábados, lleva a su madre a pasear cuando ella tiene unas horas libres y hace maratones de series en Netflix los domingos sin salir de las abrigadas mantas de su cama. Vive con una amiga en una calle con nombre de promesa: Amor hermoso; comparten un piso pequeño pero bendecido por un altar imposible formado por, al menos, 15 santos, decenas de velas, flores de plástico y un gran plato de gominolas. Elvis, vestido de Asunta, se santigua antes de salir de casa.

Durante la mayor parte del día, Asunta es Elvis. Un chico ecuatoriano de 32 años, de apariencia delicada y rostro agradable. Pero al llegar al polígono, cambia sus deportivas por unas botas negras de tacón alto que le cubren hasta la mitad de los muslos y que guarda en el bolso.David Expósito

En otra época, cuando no había pandemia, toques de queda ni medidas para prevenir contagios, las chicas de su calle sabían que la tarde iba a flojear si la veían parada en su silla. “Si Asunta no está trabajando es que no hay trabajo”, recuerda la propia Asunta ahora con una sonrisa. El coronavirus ha reducido la actividad del polígono del sur de Madrid, el mayor mercado del sexo de España, a tal extremo que pocas recuerdan una época peor. “Los sábados a las 6 de la mañana, por ejemplo, esto era un cocherío, yo sacaba más que en toda la semana; ahora solo vengo de lunes a viernes, unas horas por las tardes, porque no hay nadie”. Sobrevive gracias a sus clientes habituales, a los que cobra más caro porque les trata con más cariño y pasa más tiempo que con los nuevos. Asunta atiende a hombres de todas las edades y los acompaña en todas las etapas de su vida. “Algunos los conozco como solteros, casados y con hijos. Les digo ‘veo que ya tienes la sillita atrás, ¿ya eres papá?’, pasan su vida conmigo”.

Se mudó a España con 24 años, animado por su madre que trabaja en Madrid como auxiliar de enfermería en un centro geriátrico. “En Ecuador no pasé pobreza, estudiaba en la universidad la Licenciatura de Inglés, pero como me salió la visa, lo dejé para venirme aquí”, cuenta. A los pocos años de llegar, simplemente, ocurrió. Una noche, hace ahora seis años, Elvis se vistió de Asunta y eligió una calle de la sección latina del polígono, la misma donde aún sigue cobrando las tarifas consensuadas por todas las trabajadoras, aún vigentes: 10 euros el francés, 20 el completo.


“¿Opción? Aquí casi todas somos migrantes, mujeres y transexuales. De las pocas opciones que tenemos, hemos elegido la que nos parece menos jodida”, cuenta Antonella, una de las prostitutas del polígono


En la acera de enfrente hay tres sillas vacías. A los pocos minutos, llega una furgoneta negra. Una mujer alta, vestida con un abrigo de plumón largo que deja siempre abierto para mostrar un escote abismal de unos inmensos pechos de silicona sale de la parte de atrás. Impertérrita, ocupa una de las sillas. Es Antonella. Al rato, torciendo la esquina, aparece Marcela, vestido de licra corto y negro, más recatada. Ambas se conocen desde hace más de veinte años, cuando el foco de la prostitución estaba en Casa de Campo. Las dos comparten destino y pasado: ambas son mujeres transexuales de 40 años, independientes, actualmente sin pareja, envían remesas a Ecuador y aseguran que les gusta su trabajo (“Porque a nosotras no nos manda nadie, venimos y nos vamos cuando queremos”). Marcela se prostituye desde los 14 años, Antonella comenzó a hacerlo cuando llegó a España, hace 20. No les importa hablar de cifras, aseguran que antes de la pandemia ganaban hasta 2.000 euros al mes. “Ahora yo me hago 1.100 o 1.200, pero aún es mucho más de lo que ganaría en otros trabajos”, afirma Antonella.

El polígono de Villaverde luce desangelado. Muchos de los locales están abandonados y los solares vacíos los comparten drogadictos y prostitutas que lo utilizan para realizar su servicio cuando el cliente no quiere hacerlo en su coche. Son espacios decrépitos con montañas de escombros, colchones roídos, preservativos, pañuelos, restos de droga y deshechos de todo tipo.

Decadencia

A pesar de su decadencia, un singular orden marca el ritmo de trabajo en el amplio espacio del polígono industrial. Las trabajadoras sexuales se distribuyen de la misma manera y ocupan su silla en el mismo lugar desde hace décadas. De hecho, algunas aseguran su asiento con candados a cualquier verja cuando terminan su jornada. Es importante marcar el territorio para que las encuentren sus clientes habituales, que también son los mismos desde hace años.

En el polígono hay un acuerdo de distribución tácito e implícito que todas respetan y está determinado por la nacionalidad, la identidad de género y el grado de adicción a las drogas. El rectángulo que limita la calle de la Acebeda hasta la avenida Real de Pinto es zona de mujeres cisgénero (personas que se identifican con sus genitales de nacimiento), rumanas en su mayoría que, cuando pueden permitírselo, viven en las habitaciones de un apartahotel a pocos metros de su zona de trabajo, en el mismo polígono. Las calles que cruzan la avenida hasta la de San Eustaquio es territorio de mujeres transgénero, la mayoría ecuatorianas. Y, por último, la parte más deprimida que colinda con el barrio de San Cristóbal es la zona de compra-venta de drogas.

La distribución, no obstante, es flexible y permite que mujeres trans como Juanita trabajen en territorio rumano. “Me siento bien aquí, no me gusta trabajar entre transexuales, me gusta estar con mujeres, si me aburro me voy a conversar con ellas, son mis amigas, entre nosotras nos protegemos, cuando tienen me dan, cuando yo tengo, les doy”, explica.

Un colchón y unas sábanas en un contenedor industrial donde algunas prostitutas realizan sus servicios.David Expósito

Juanita es peruana y tiene 34 años, un pelo lacio larguísimo del que se siente muy orgullosa, sombra negra coloreando sus párpados a modo felino y pechos enormes implantados sobre un cuerpo masculino cuya camiseta no se acerca ni a ocultar los pezones. Ella no usa silla, está protegida por una cruz religiosa marcada sobre la corteza del tronco del árbol donde se apoya desde hace cuatro años, pocas horas después de bajarse del avión que la trajo de Perú. El croquis lo marcó su novio, “la cruz de la muerte” para que nadie se atreva a molestarla.

Juanita es una de las pocas prostitutas que desafió el confinamiento estricto decretado para los meses de marzo y abril. Siguió parándose tras su árbol marcado y, contra todo pronóstico, ganó lo suficiente para sobrevivir un día más. Había pocos clientes, pero había. Trabajó hasta que la policía la devolvió a su casa bajo amenaza de multa si volvía a verla plantada allí. Sin dinero, sin papeles y “con problemas con la policía”, no pudo solicitar ninguna ayuda y se quedó en la calle. Comenzó así su pequeño peregrinaje junto a otras personas que se encuentran en una situación similar a la suya (migrantes, sin papeles, sin trabajo). Primero dormían en una plaza en medio del casco antiguo de Villaverde Alto, luego se trasladaron a una isleta entre carreteras de entrada al barrio y, tras las quejas de los vecinos por el humo de la hoguera que encienden para cocinar, han acabado instalando sus seis chabolas a pocos metros de allí, en un descampado junto a las vías del tren.

Juanita convive con siete hombres de diferentes nacionalidades que no superan los 35 años en un campamento perfectamente visible desde la calle que une el polígono con las primeras casas del barrio. Juanita levanta los brazos, sonríe y saluda divertida a los vecinos que se paran a mirar. Sus compañeros, cuando no están trabajando en alguna obra o haciendo mudanzas, piden dinero en la puerta de los supermercados. La única que se prostituye es ella. “Yo no tengo un horario, lo que tengo es hambre, y entonces vengo aquí. Cuando consigo 10 euros, voy al Día y me compro un zumo de melocotón de dos litros, dos piernas de pollo, una botella de aceite, cebolla, tomate y huevos, y cocino el caldito a mis paisanos”. Ese es el punto de reunión del campamento, la hoguera sobre la que cuecen los caldos de Juanita que, tras terminar el potaje, vuelve a su árbol de vuelta al trabajo.

Justo al lado del habitual de Juanita está María. Sin árbol y sin silla, ella espera en pie; hace frente al frío vendaval fumando un cigarrillo tras otro. Al contrario que el resto de trabajadoras apostadas en las calles aledañas, María no muestra un centímetro de escote, solo unas botas altas de tacón y una minifalda negra podrían delatarla. Llegó a España desde Rumanía hace seis años, cuando se separó de su marido. Tenía 23 años y una hija de cuatro. Alguna amiga le habló del buen dinero que se podía ganar en el polígono y, sobre todo, que era rápido. Nunca antes se había prostituido. “Todo es empezar, no soy una persona que se le caigan los anillos, tengo una hija y necesitaba dinero pronto”. Al cabo de dos años consiguió trabajo en un hotel restaurante y se marchó del polígono. Trabajaba día y noche, ganaba bien y se pudo mudar con su hija a una casa solo para ellas. Fue una buena época, tan buena que no previno el duro golpe que le propinó el virus. La sacudida la dejó sin trabajo en marzo y la obligó a volver a la misma esquina que había dejado pensando que no volvería jamás.

Algunas tardes —noche cerrada con el horario de invierno—, aparece Fernanda, 45 años, rizos rubios, bien abrigada, cargada de arepas, café y maicena caliente. “Como no hay trabajo me tengo que ganar la vida de otra manera”, sonríe. Ha encontrado un trabajo temporal en una empresa subcontratada de limpieza de oficinas. Tiene una hija menor de edad que depende de ella, así que también vende meriendas caseras a las prostitutas que siguen soportando las largas esperas. “Si veo que la cosa está mala, me pongo los tacos y me paro otra vez; mis clientes habituales son todos mayores, población de riesgo que tienen miedo, a mí no me va muy bien”, aclara.

Antonella relata el escenario en el que ahora se encuentra: “Si la ley mordaza [Ley de Seguridad Ciudadana] destruyó nuestro trabajo, el coronavirus ha traído la hecatombe”. Está enfadada y se siente defraudada por las ONG que, asegura: “todas blancas y estudiadas vienen al polígono para salvar a las pobrecitas putas”.

—¿Harías otro trabajo si tuvieras la opción?

—¿Opción? Aquí casi todas somos migrantes, mujeres y transexuales. De las pocas opciones que tenemos, hemos elegido la que nos parece menos jodida.

Juanita es peruana y tiene 34 años. Ella no usa silla, está protegida por una cruz religiosa marcada sobre la corteza del tronco del árbol donde se apoya desde hace cuatro años, pocas horas después de bajarse del avión que la trajo de Perú.David Expósito