¿Por qué todo el mundo está tan dispuesto a creer ‘falsas noticias’ acerca de la trata sexual?

 


“Es como si no tuviéramos suficiente empatía para entender las opciones de los demás y, por lo tanto, decidimos privarlos de su autonomía”

Por Elizabeth Nolan Brown

 

1 de mayo de 2017

 

http://reason.com/blog/2017/05/01/free-thoughts-podcast-en

 


Hablo con los anfitriones Aaron Ross Powell y Trevor Burrus sobre la fusión de la prostitución consensuada y la trata sexual en la cultura y los juzgados de los Estados Unidos, tanto en general como en términos de recientes casos de gran audiencia (como el caso de la Junta de Revisión y la autonomía de “K-girl” en Seattle el año pasado). ¿Cómo llegamos hasta aquí? ¿Quién está dirigiendo la confusión? ¿Quiénes son los ganadores y perdedores en la cruzada quijotesca de Estados Unidos para “acabar con la demanda” de la prostitución? ¿Y por qué tantas personas parecen estar tan dispuestas a creer “falsas noticias” sobre las trabajadoras sexuales y la trata de personas?

Como sociedad, parece que “desesperadamente queremos despojar a estas mujeres de la autonomía [y pensar] que se ven forzadas a hacerlo”, observa Powell, “y parece que es parte de esta actitud más amplia de ’yo no quiero hacer el trabajo X, y no puedo imaginarme haciendo trabajo X, y por lo tanto cualquier persona que haga el trabajo X debe hacerlo contra su voluntad. ‘ Y así lo ves en la prostitución, pero … también lo ves en gente que argumenta contra los talleres de confección, o los conductores de Uber, o incluso contra las madres que se quedan en casa… Es como si nos faltara suficiente empatía para entender las elecciones de los demás, y por tanto los privamos de su autonomía”.

Descarga el audio en Libertarianism.org, o escúchalo (en inglés) en el enlace.:

Yo estoy con ella, pero ¿está Hillary Clinton conmigo?: trabajo sexual no es trata sexual

La guerra equivocada

 

TRABAJO SEXUAL NO ES TRATA SEXUAL

 

Los demócratas siguen jugando con los clichés que gustan a la prensa diciendo que han hecho de la guerra contra la trata sexual la nueva guerra contra las drogas.

melissa-petro  

Melissa Petro

 

1 de agosto de 2016

 

http://www.thedailybeast.com/articles/2016/08/01/sex-work-isn-t-sex-trafficking.html

sex-workers

#YoEstoyConElla, pero –y lo digo como antigua trabajadora sexual—he tenido que preguntarme. ¿está Hillary Clinton conmigo?

Poco después de que Ima Matul hablara el martes en la Convención Nacional Demócrata, se reveló que la “superviviente de trata sexual” que habló apoyando a Hillary Clinton había sido de hecho víctima de trabajo forzado (no esclavitud sexual) (1). El discurso en la convención de la senadora Amy Klobuchar se centró también el la trata sexual, y citó estadísticas cuestionables (2) referentes a la trata de personas como siendo la “tercera mayor” economía ciminal en el mundo. Lena Dunham —una celebridad que a pesar de ser ya una ferviente crítica (3) ha redoblado posteriormente su oposición a la despenalización del trabajo sexual (4)— habló también.

Yo había llorado antes escuchando el genio retórico de Michelle Obama (5), pero al oír a estas buenas demócratas machacar los mismos viejos cansinos clichés acerca de la trata sexual —o hablando valientemente de su experiencia personal como supervivientes, habiendo negado descaradamente la sabiduría de supervivientes como yo (te estoy mirando, Lena)— me recordaron el pobre historial de Hillary Clinton en lo que se refiere a los derechos de las trabajadoras sexuales.

Como señala acertadamente la periodista Elizabeth Nolan Brown, “la guerra contra la trata sexual es la nueva guerra contra las drogas” (6). Presentada como una epidemia nacional, y alimentada con dinero federal, los políticos ganan votos adoptando la posición obvia. Las trabajadoras sexuales, así como las supervivientes, pagan el coste.

Es una guerra en la que Clinton ha combatido. Al comienzo de su carrera, declaró (7) que “no aprueba la prostitución” y que “la encuentra degradante para las mujeres”, como si su aprobación o desaprobación sirviera para pagar los alquileres, los servicios, el transporte, los gastos de matrícula (8) o los zapatos (9) de los hijos de las trabajadoras sexuales.

“[Como presidente] hablaré obviamente contra la prostitución e intentaré persuadir a las mujeres de que ese no es —incluso en un sistema regulado— necesariamente una buena manera de intentar ganarse la vida”, dijo en 2007.

Aquellas de nosotras que hemos dedicado nuestras vidas a este asunto sabemos que las razones por las que las personas intercambian sexo por dinero son complejas y variadas. En una campaña política, tristemente, un matiz como este se borra por el bien de la popularidad y la conveniencia política.

En 2010, la entonces Secretaria de Estado Hillary Clinton llamó a terminar con la trata de personas, escribiendo un artículo de opinión (10) en apoyo del “Protocolo para suprimir, prevenir y castigar la trata de personas, especialmente mujeres y niños” conocido como “el Protocolo contra la trata de EE.UU.”. Este protocolo fue el responsable de la forma como la trata fue definida de forma tan extensa, y es la razón por la que el trabajo sexual consensuado y la trata sexual son amalgamados con tanta frecuencia, particularmente en el caso de las trabajadoras inmigrantes o transnacionales.

El propósito de ese protocolo, dijo Clinton en sus comentarios de 2010, era presionar a los tratantes. Y sin embargo, este mayo pasado, Amnistía Internacional (11) publicó los resultados de un informe esperado desde hacía tiempo en los que concluía que tales medidas tenían un efecto negativo tanto sobre las trabajadoras sexuales consensuales como sobre las víctimas de trata sexual.

El hecho es que, mientras existan las motivaciones económicas, no podemos “dejar de lado” la existencia de la industria del sexo. La hipérbole hace más daño que bien.

Para ser exactos, la trata sexual es una preocupación global, y nadie debería ser obligado a vender sexo. Yo perdí mi carrera como enseñante en una escuela pública en 2010 por revelar mi propio pasado como trabajadora sexual (12), un estilo de vida que describí como “físicamente exigente, emocionalmente gravoso y espiritualmente ruinoso”. En estos días, trabajo con chicas y jóvenes mejor clasificadas como víctimas de explotación sexual comercial. Aunque igualmente odiosa, la historia de Ima Matul es marcadamente diferente de las suyas.

Según la biografía (13) de Matul, sus responsabilidades incluían cocinar, limpiar, lavar la ropa, cuidar de los niños, arreglar el jardín y lavar el coche. Estaba obligada a trabajar muchas horas, y en los últimos tiempos no la pagaban. Dice que abusaban de ella física y verbalmente a diario, pero en ninguna parte de su relato se encuentra la palabra “sexo”, y mucho menos “violación”.

La razón de esta ficción es obvia: la trata sexual es una causa célebre para los medios sensacionalistas.

Se que las posiciones de los políticos “evolucionan”. La misma Clinton ha suavizado o cambiado sus posiciones sobre una serie de asuntos (14), incluyendo del matrimonio entre personas del mismo sexo, la reforma de la justicia penal, el oleoducto Keystone XL, y su voto a favor de enviar tropas a Irak.

En 2011, la entonces Secretaria de Estado aplaudió a funcionarios de su departamento por reunirse con una serie de activistas LGBT, incluyendo algunas autodenominadas trabajadoras sexuales. Se trató de una reunión que Clinton describió como “la mejor diplomacia de persona a persona” (15).

Eso me hizo tener esperanza. Después vino la convención y sus cansinos clichés.

Nuestra nación ha esperado mucho tiempo para ver nominada a una mujer. Cuando se trata del auténtico reconocimiento de nuestras vidas y experiencias, las actuales y las antiguas trabajadoras sexuales todavía estamos esperando.

 

1.- http://reason.com/blog/2016/07/26/sex-trafficking-survivor-speaks-at-dnc

2.- https://www.washingtonpost.com/news/fact-checker/wp/2015/06/02/the-false-claim-that-child-sex-trafficking-is-a-9-5-billion-business-in-the-united-states/

3.- http://www.thedailybeast.com/articles/2015/07/29/prostitutes-tell-lena-dunham-to-stop-grandstanding-about-sex-work.html

4.- http://nymag.com/thecut/2015/08/lena-dunham-still-against-legalizing-sex-work.html

5.- https://www.youtube.com/watch?v=4ZNWYqDU948

6.- http://reason.com/archives/2015/09/30/the-war-on-sex-trafficking-is

Ver también, en español, https://elestantedelaciti.wordpress.com/2015/06/30/la-nueva-guerra-de-ee-uu/

7.- http://prostitution.procon.org/view.source.php?sourceID=003477

8.- https://www.theguardian.com/education/2015/mar/27/university-students-sex-work-living-costs-tuition-fee-debts

9.- http://www.dailydot.com/irl/sex-worker-parenting/

10.- http://www.state.gov/r/pa/prs/ps/2010/11/150701.htm

11.- http://www.nytimes.com/2016/05/25/magazine/why-amnesty-international-is-calling-for-decriminalizing-sex-work.html?_r=0

12.- http://www.salon.com/2011/05/05/hooker_teacher_what_i_was_thinking/

13.- https://survivorsofslavery.org/survivorsspeakers/ima-matul/

14.- http://www.npr.org/2016/05/23/478973321/evolution-or-expediency-clintons-changing-positions-over-a-long-career

15.- http://cnsnews.com/news/article/clinton-meeting-sex-workers-people-people-diplomacy-its-best

 

 

 

LA TRATA DE SERES HUMANOS

 

Intervención ante la Asamblea de Madrid

 

Cristina Garaizabal

Colectivo Hetaira

Mayo 2013

 

http://www.colectivohetaira.org/web/images/docs/asamblea%20de%20madrid%202013.pdf

 

Buenas tarde señoras y señores parlamentarios:

En primer lugar quiero agradecerles, desde Hetaira (Colectivo en Defensa de los Derechos de las Prostitutas), la invitación a esta Comisión. Una Comisión que nos llena de esperanza pues creemos que las Comunidades Autónomas tienen una gran labor por delante en la protección de las víctimas de Trata así como en la persecución de este delito.

Mi intención es valorar cómo se ha llevado la lucha contra la trata en estosúltimos años desde que se implementó el Plan Integral aprobado en diciembre de 2008, viendo los retos que se nos plantean en la actualidad.

La trata de seres humanos es una grave violación de los derechos humanos, una lacra en sociedades democráticas como la nuestra y un vestigio horrible de los tiempos en que la esclavitud era tolerada. Además, la trata de mujeres y niñas con el fin de obligarlas a prostituirse es una forma extrema de violencia de género.

El Convenio aprobado por la UE en 2005 es el que ha inspirado las políticas públicas en nuestro país. Además este Convenio tiene un gran valor porque pone los derechos humanos de las víctimas en primer plano. Eso implica, como ya se señaló en el año 2002 por parte del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, que debe cuidarse que las medidas concretas contra la trata no conculquen los derechos humanos, especialmente de las víctimas. Y esto, en las leyes de nuestro país y sobre todo en su aplicación práctica no siempre se tiene en cuenta.

 

El Plan Integral Contra la trata de Seres Humanos con Fines de Explotación Sexual

En nuestro país, para combatir la Trata y proteger a las víctimas, contábamos desde diciembre de 2008 con El Plan Integral contra la Trata de Seres Humanos con Fines de Explotación Sexual, así como con una serie de reformas legislativas que el Plan contemplaba y que ya han sido desarrolladas (art. 59 bis de la LOEX y art. 177 bis del Código Penal). Y un primer problema es que este Plan duraba hasta finales de 2012 y, de momento, no sabemos si se está elaborando otro Plan o una Ley integral que cubra el hueco legislativo que en la actualidad existe.

El Plan era un instrumento necesario ya que contemplaba una serie de medidas sociales, policiales y legislativas positivas para la protección y defensa de las víctimas de trata, así como para la persecución de este delito. Entre ellas las más importantes son: la coordinación internacional de los estamentos judiciales y policiales; el decomiso de los bienes de las organizaciones mafiosas y la creación de un fondo que luego pudiera servir de ayuda a las propias víctimas; el aumento de los díasde reflexión para que éstas decidan si denuncian ante la policía (aunque, como se ha demostrado, no está claro el procedimiento para ofrecerlo y sigue siendo un tiempo excesivamente corto para las dos fases de restablecimiento y .reflexión); las medidas de información a las víctimas, de servicios de atención, de asistencia jurídica y de protección integral (aunque, en principio solo fueran para las que han denunciado); las medidas legislativas y procedimentales que tratan de perfeccionar los mecanismos legales para la atención inmediata de las víctimas, entre ellas la de que éstas puedan testificar antes del juicio y, por lo tanto, no tengan que encontrarse en la situación violenta de estar presentes en él ante los mafiosos; la tipificación concreta del delito de trata en el C.P. o la posibilidad de que las víctimas de trata que son inmigrantes y se hallan en situación irregular en nuestro país sean protegidas y se paralice su expulsión…

No obstante, el Plan presentaba una serie de deficiencias y unilateralidades que han socavado su eficacia. En ello ha influido, por un lado, la presencia muy visible de un alto porcentaje de mujeres inmigrantes que ejercen la prostitución y que frecuentemente es considerado homogéneamente víctima de los tratantes, permaneciendo invisibles otros sectores en los que también se trata con personas, porejemplo, el campo o los talleres de confección clandestinos.

Junto al Plan hay que tener en cuenta, también, las conclusiones de la Comisión Mixta Congreso-Senado para el estudio de la prostitución de abril de 2007. Conclusiones en las que se planteaba que no tenía sentido diferenciar la prostitución coaccionada y la prostitución voluntaria, ya que la prostitución voluntaria era muy minoritaria o prácticamente inexistente. Estos prejuicios, basados fundamentalmente en la idea de que la prostitución es algo deleznable que no puede ser ejercida por voluntad propia y no en datos objetivos (las propias conclusiones reconocen que no existen estudios fiables que demuestren esta afirmación) han estado muy presentes en la lucha contra la trata de manera que a pesar de que en 2010 un estudio de Naciones Unidas concluía que “1 de cada 7 prostitutas son víctimas de trata en Europa”, esto no se ha tenido presente y se han realizado redadas y acosado a las trabajadoras del sexo inmigrantes aunque no existieran indicios previos de que hubiera trata.

Esta permanente asimilación de la prostitución con la trata de seres humanos lleva a que las medidas de concienciación sobre la existencia de trata hayan quedado totalmente desdibujada en la lucha contra la prostitución.

Así, por ejemplo, se hizo de la prohibición de anuncios de prostitución un elemento importante en la lucha contra la trata pero esto ha sido completamente ineficaz porque hay que ser serios ¿Cuándo se ha visto que una actividad ilegal se publicite? ¿Realmente se piensa que la mayoría de las que se anuncian son víctimas de Trata? Nuestra experiencia nos dice que no es así y los datos que se dan de las redadas policiales así lo corroboran: la mayoría de personas detenidas en las supuestas redadas contra la trata, acaban siendo acusadas de “explotación sexual”. Un concepto, por otra parte, más que discutible si nos atenemos a lo que plantea GAATW (Alianza Global contra la Trata de Mujeres) “No existe una definición internacional del término”explotación sexual”, con lo que cada país puede definir y abordar ésta como considere apropiado, teniendo así un gran margen de actuación”. Por su parte la OIT cuando se elaboró el Protocolo de Palermo ya recomendó eliminar este término o El Alto Comisionado para los Derechos Humanos de NNUU que en junio de 1999 también recomendó suprimir el término “explotación sexual” para “evitar las dificultades de implementación inherentemente asociadas a los términos vagos, imprecisos y emotivos como “explotación sexual” cuando estos son utilizados refiriéndose a los adultos”.

Pero siguiendo con el Plan contra la Trata de Seres Humanos con Fines de Explotación Sexual, otro de los problemas que se planteaba era que estaba dirigido a combatir, de manera exclusiva, la trata con fines de explotación sexual. Esto implica dejar desasistidas a las víctimas de trata que son explotadas en régimen de servidumbre en otros sectores laborales como la agricultura, el servicio doméstico, la construcción, la mendicidad, los matrimonios forzosos, etc.

Ahora bien, el problema mayor del Plan es que no está elaborado teniendo una perspectiva completa de defensa de los derechos humanos. Aunque en la declaración de intenciones así se plantea, las medidas propuestas no están del todo en consonancia con esta declaración inicial y no colocan a las personas objeto de trata en el centro de atención ni se valoran las estrategias a seguir en función del efecto que pueden tener sobre ellas.

Por el contrario, la política de este país ha sido la de poner el acento en el papel que las víctimas de trata pueden cumplir como testigos y, en general, no han sido consideradas como personas que han sufrido un grave atentado a sus derechos más fundamentales, y que, por lo tanto, deben ser protegidas y merecen una reparación por parte del Estado.

Los Convenios internacionales1, establecen que «una víctima en un delito es una víctima de delito siempre, independientemente de que colabore o no con la policía». En contra de estas recomendaciones el Gobierno español ha optado por anteponer la persecución de las redes criminales a la defensa total de las víctimas, planteando la denuncia y la colaboración con la policía como condición para poder acceder a las medidas de asistencia y protección que el Plan contempla.

En correspondencia con ello, la identificación de las víctimas se deja en manos de las Fuerzas de Seguridad, dependiendo la participación de las ONG’s del requerimiento de la policía. 2

Desde nuestro punto de vista, la defensa de las víctimas, tal y como contemplan los art. 10 y 12 del Convenio Europeo, implicaría protección y derechos, independientemente de su colaboración con la justicia; implicaría mecanismos eficaces de detección de las víctimas a través de agentes sociales y no solo de la policía o la judicatura; implicaría permisos de residencia y de trabajo para las víctimas, y derecho de asilo sin todas las trabas que hoy existen para ello; y, especialmente, potenciar la autonomía y la capacidad de decisión de las víctimas. De hecho, algunas recomendaciones internacionales instan a contemplar el principio de proporcionalidad en las medidas, es decir, tener en cuenta que las medidas restrictivas y represivas en la lucha contra la trata no redunden en contra de los derechos, de la autonomía y de la libertad de las personas que son objeto de trata. Creo que la vía por la que se está yendo en nuestro país deja muchos interrogantes en relación con esto que acabo de decir.

No poner los derechos de las víctimas en primer plano implica, como ha denunciado GAATW (Alianza Global Contra la Trata de Mujeres), que en ocasiones las medidas antitrata provoquen una serie de “daños colaterales”, así llamados porque estas medidas se acaban volviendo contra las personas que pretenden proteger, en este caso, las mujeres que ejercen la prostitución bajo coacción y en una condiciones parecidas a la esclavitud.

En la actualidad, después de casi 5 años desde la aprobación del Plan, los daños colaterales sobre las víctimas de trata son patentes, así como las insuficiencias de la actuación institucional. Las medidas sociales y judiciales encaminadas a una mayor protección de las víctimas casi no han sido implementadas. Lo más visible ha sido el aumento de las redadas en clubes de alterne para la detención y desarticulación de redes relacionadas con la prostitución. En algunos de los clubes que han sido cerrados, es discutible que sus trabajadoras fueran víctimas de trata, como se ha podido ver en el caso del macro club de Castelldefels (Catalunya) o en la operación Afrodita en Madrid en julio de 2010. Operación cuyo resultados fueron: 315 mujeres “liberadas” (según las instituciones y la prensa) o sin lugares donde poder trabajar (según las trabajadoras del sexo); 34 mujeres en situación administrativa irregular a quienes se ha aplicado la ley de extranjería; 1 mujer denunció encontrarse en situación de trata (no sabemos si finalmente se la protegió o no) y una decena de personas, detenidas por proxenetismo tras la redada y que se encuentran desde mediados de septiembre de ese año en libertad con cargos.

En ambos casos, las trabajadoras del sexo implicadas salieron públicamente afirmando que su trabajo en esos lugares era voluntario y que no se daban coacciones por parte de los empresarios. Pero incluso en los casos en los que realmente se han desarticulado redes de trata existen enormes dudas sobre el destino que han sufrido las presuntas víctimas y si realmente han sido protegidas por el estado como deberíahaberse hecho3. Por las noticias de la prensa, más bien parece que muchas de las mujeres detenidas en las redadas han sido detenidas por estancia ilegal, enviadas a los CIES y posteriormente retornadas a su país, sin que esté claro su voluntariedad para ello.

Es decir, que no sólo no se protege a las víctimas de trata sino que, en la mayoría de ocasiones, éstas son tratadas como delincuentes.

La lucha contra la trata, en nuestro país, se ha instrumentalizado para combatir la inmigración, especialmente de mujeres, y para intentar acabar con la prostitución en general y especialmente aquella más visible, la que capta su clientela en la calle. Al calor de las ideas y los planteamientos institucionales sobre la trata se han desarrollado normativas municipales en la mayoría de ciudades de nuestro país, que persiguen la prostitución que capta la clientela en la calle, bien penalizando a clientes y prostitutas bien penalizando sólo a los primeros. Estas Normativas incrementan, revalorizan y favorecen el mercado clandestino del sexo, en detrimento de las trabajadoras que ven así cómo aumenta su vulnerabilidad. Así lo reconoce un informe del Parlamento Europeo del año 2000 que considera que “el régimen de prohibición directa e indirecta de la prostitución vigente en la mayoría de Estados miembros crea un mercado clandestino monopolizado por la delincuencia organizada que expone a las personas implicadas, sobre todo a los inmigrantes, a la violencia y la marginación”4

 

Propuestas

Para Hetaira es fundamental diferenciar entre prostitución coaccionada (Trata) y prostitución voluntaria para poder defender y garantizar de manera realista y consecuente los derechos de unas y otras. El no reconocimiento legal de la prostitución voluntaria implica, como decía antes, abonar el terreno para que los traficantes de mujeres con fines de prostitución forzada campen a sus anchas en el magma de la alegalidad del conjunto de la prostitución. En este sentido creemos que el Gobiernoautonómico debería instar al Gobierno Central a elaborar una Ley integral de lucha contra la trata de seres humanos:.

  • Que contemple todo tipo de trata, independientemente del sexo de las víctimas y del sector laboral al que va encaminada.
  • Que diferencie la trata de la prostitución voluntaria y de la explotación sexual, un concepto tan opaco que da pie a todo tipo de interpretaciones..
  • Que ponga los derechos de las víctimas en el centro de la actuación

Así mismo, desde el Gobierno autonómico debería de contemplarse el desarrollo de todos los recursos sociales que se preveían en el Plan vigente hasta el año pasado y que no han sido desarrollados. Contemplando que para acceder a ellos no sea necesaria la denuncia previa, como han hecho otros gobiernos autonómicos con la Violencia de Género.

En relación a la detección e identificación de víctimas se debería contemplar que las ONG’s fueran el instrumento imprescindible para la detección y la identificación de víctimas, en colaboración con la policía, pues tal y como demuestran diversos informes que valoran la implementación de las políticas anti-trata en nuestro país, queda mucho por avanzar en la consideración, información sobre sus derechos y tratamiento a las posibles víctimas de trata5.

También consideramos fundamental la transparencia en la información sobre la situación en la que se encuentran las víctimas de trata identificadas para saber cuántas se han acogido al periodo de reflexión y si éste ha sido concedido. Tan sólo en el II Informe del Plan Integral de Lucha contra la Trata, a pie de página, se recoge que, en el año 2010, a “523 mujeres víctimas potenciales en situación irregular se les ofreció el Período de Restablecimiento y Reflexión, únicamente 43 aceptaron su tramitación”. En esta información se echan de menos datos sobre a cuántas víctimas de las 43 que solicitaron dicho período les fue concedido. En 2011, según datos facilitados por laSecretaría de Estado de Seguridad, se ofrecieron 763 periodos de restablecimiento y reflexión, de los que 680 fueron denegados o rechazados por las víctimas y 98 concedidos. Como se puede ver la información de 2011 es más explícita sobre el nº de permisos concedidos pero no está claro de los 680 cuantos fueron denegados y cuantos rechazados. En general, es costoso acceder a la información sobre este particular ya que según hemos podido saber a través de entrevistarnos con la UCRIF y con la Delegada para la Violencia de Género en Madrid, los datos no están disponibles ni tan siquiera para ellos.

Otro aspecto que nos suscita enormes dudas es cómo se ha informado a las mujeres de sus derechos. Los procesos de identificación son largos y complejos y la información debe darse en un ambiente de comodidad y seguridad para las víctimas. Las comisarías o los juzgados o los CIES son los sitios menos apropiados para ello, dada la comprensible desconfianza que tienen estas mujeres.

Para que las víctimas de trata puedan ejercer realmente sus derechos es necesario un buen proceso de identificación y para ello es fundamental la formación de los profesionales que pueden entrar en contacto con posibles víctimas: Fuerzas de Seguridad, profesionales de la medicina, abogacía, trabajo social… así como la coordinación real y efectiva de todos los agentes sociales que intervienen con las víctimas: ONG’s, Fuerzas de Seguridad, jueces, Fiscalía, servicios de asistencia, etc..siendo esta la única manera de garantizar la eficacia de las medidas de protección.

Por último quisiera mencionar el aspecto económico, necesario para quecualquier Plan se pueda llevar a cabo. En el Plan integral que ha vencido se contemplaba el decomiso de los bienes de las mafias y la creación, con este dinero, de un Fondo destinado a la protección de las víctimas. También sabemos que la política del Gobierno central anterior fue la de potenciar, a través de subvenciones, la creación de los servicios sociales necesarios para la atención a estas mujeres, en lugar de crearlos directamente. Teniendo en consideración estos dos factores nos preocupa especialmente por un lado que no se haya creado este Fondo y por otro la falta de transparencia en la concesión de las subvenciones. En relación a esto último consideramos que no están claros los criterios por los cuales se conceden subvenciones a organizaciones que nunca han trabajado ni con mujeres víctimas de trata ni en contextos, como el de la prostitución, donde puede ser más probable la existencia de indicios de trata. Esta falta de transparencia nos parece especialmente preocupante. Mucho nos tememos que una buena parte del dinero que supuestamente está destinado a la prevención, atención y protección de las víctimas está siendo malgastado con fines ideológicos, concediéndoselo a organizaciones que solo hacen “incidencia política” como dicen. En esta línea, buena parte del dinero de las subvenciones no repercute directa y positivamente en aquellas mujeres que lo que necesitan no son proclamas ideológicas sino una atención desprejuiciada, profesional, basada en la escucha y el respeto y que tenga como finalidad su empoderamiento y no su revictimización.

Sabemos que la prostitución es un tema muy controvertido. Pero la trata es una grave vulneración de los derechos humanos de las personas. Y no podemos dar la espalda a todas aquellas mujeres, niñas, niños y hombres que son víctimas de trata con fines diferentes a la prostitución y que según recoge el Informe del Departamento de Estado del Gobierno de EEUU de 2010  “Algunos estudios recientes demuestran que la mayor parte de la trata de personas en el mundo se realiza con fines de trabajos forzados. La OIT calcula que por cada víctima de trata sometida a la prostitución forzada, hay nueve personas que son forzadas a trabajar”.

Y en relación a la que tiene por fines la prostitución forzada es necesario implementar políticas públicas que defiendan de manera eficaz a las mujeres que están en una situación más vulnerable. Y para que esto sea posible es necesario garantizar los derechos de todas las trabajadoras del sexo, diferenciando quienes están en situación de trata de quiénes están explotadas laboralmente aunque hayan decidido trabajar en ello. Para estas segundas, asimilar su situación a la de las víctimas de trata o considerarlas víctimas de un delito tan vago y poco concreto como el de “explotación sexual”, no es la solución. Se necesitan leyes laborales que les reconozcan sus derechos y reduzcan las posibilidades de ser explotadas por los dueños de clubes. La actual situación de confusión entre trata, prostitución voluntaria, explotación sexual y explotación laboral deja desprotegidas a todas las mujeres que ejercen la prostitución, aumenta la vulnerabilidad de éstas y dificulta enormemente la identificación de las víctimas de trata. Son necesarias leyes que ayuden a este sector de mujeres luchar contra las terribles injusticias que hoy siguen sufriendo.

Muchas gracias por su atención

 


1 El artículo 12.6 del propio Convenio europeo y la Declaración de Naciones Unidas de 1985 sobre principios fundamentales de justicia para las víctimas de delito y abusos de poder

2 Aunque en la Reforma de la Ley de Extranjería se incluyó en el último momento la propuesta de la Red española contra la Trata, de que se podrá detener la expulsión y conceder permisos excepcionales de residencia y trabajo también atendiendo a “la situación personal de la víctima” esta consideración en la práctica no está siendo contemplada en las actuaciones concretas ni de las Fuerzas de Seguridad ni de la Fiscalía. Plantear la protección en función del proceso judicial implica una presión muy fuerte para las personas víctimas de trata, muchas de las cuales no pueden afrontar ese proceso porque es el momento de mayor riesgo.

3 Así, Europa Press (2 de febrero de 2010) informaba que en la desarticulación de una red de prostitutas brasileñas en Andalucía “según fuentes de la Subdelegación del Gobierno se habían detenido a ocho mujeres por estancia ilegal en España, que se encuentran en estos momentos en el CIE de Málaga”. O El País (29/7/2010) ante la operación de Madrid recogía que según fuentes del Mº de Interior “a estas personas se les ha incoado el procedimiento administrativo para expulsarlas de España. En los casos más graves, en los que ya tenían el decreto judicial aprobado y estaban pendientes de que se les asignase un vuelo, han ingresado en el centro de internamiento de extranjeros (CIE) de Aluche hasta que abandonen el país.”

4 Informe del Parlamento Europeo. Mayo 2000

5 Informe sobre trata de personas 2011. España elaborado por el Gobierno de EEUU

El tiempo de los reformatorios de mujeres ha pasado: no es lo mismo trata que prostitución

“El arma principal para combatir la trata es concienciar a los clientes”

¿Quién habla de penalizarlos?

 

Apoyando a las víctimas de trata  “Los hombres [que pagan por estos servicios] consideran que no se van a encontrar con esas situaciones, ya que están acostumbrados a que las mujeres solo les sonrían y no les cuenten nada”, destaca el estudio. “Por eso, los datos nos ayudan a acercarnos a estos clientes. Porque el arma principal para combatir la trata es concienciarlos a ellos”.

Eso dice Carmen Meneses, una de las investigadoras que ha participado en el informe titulado Apoyando a las Víctimas de Trata, según el artículo que publica El País.1
“‘El cliente es el primero que puede dar la alerta, por eso su papel es muy importante, ha advertido Meneses“, según la noticia difundida por la agencia EFE. 2
¡Qué distinta es esta apreciación del papel del cliente en la lucha contra la trata de esta otra!:

Deslegitimización social y pública, cárcel y multas. Esta es la respuesta que el Grupo Municipal de Ganemos Palencia exige para todos aquellos palentinos que utilicen los servicios de prostitutas.” 3
Ganemos Palencia (formación de la que está ausente Podemos) está dirigida por Izquierda Unida y expresa la política abolicionista de la prostitución compartida por muchos partidos y ONGs en España.

Entonces, ¿quién está defendiendo los derechos de las víctimas de trata? Porque esas dos propuestas —la del equipo académico de la Universidad de Comillas y la de los abolicionistas— son contradictorias. Y lo que es más llamativo, gran número de las ONGs que han respondido al cuestionario de la Universidad de Comillas como agentes en primera línea en la lucha contra la trata son abolicionistas y comparten el objetivo de Izquierda Unida: la abolición de la prostitución mediante la aplicación en España del “modelo sueco”, es decir, la penalización de los clientes.

El informe, que se puede descargar aquí: http://bit.ly/1TWpNFI, ha sido elaborado por investigadores de la Universidad Pontificia Comillas ICAI-ICADE para la Delegación del Gobierno para Violencia de Género del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Y estas son las referencias que hace de los clientes:

“En definitiva, hay un sector importante de los hombres que pagan servicios sexuales que colaborarían y ayudarían a las mujeres que ejercen la prostitución coactivamente o son víctimas de trata. En unos casos porque desconocen la realidad de muchas mujeres que ejercen la prostitución y al saberla las ayudarían. Por ello, merecería la pena realizar una campaña de sensibilización contra la trata adaptada a las circunstancias de los clientes de prostitución, para que sea lo más eficaz posible.” (Pág 151)

“Es necesario diseñar y plantear una campaña de información y sensibilización contra la trata. En las encuestas y entrevistas realizadas para el estudio se observa que los hombres que residen en España han oído hablar de la trata pero desconocen el delito, y solo perciben un único tipo de prostitución: la voluntaria. Las campañas deberían ir dirigidas a tres tipos de colectivos masculinos de forma diferenciada, para que los mensajes tengan los contenidos oportunos y sean más eficaces:

· En primer lugar a hombres de población general, que ha oído hablar de la trata por los medios de comunicación social de forma superficial.

· En segundo lugar, a los jóvenes a partir de 17 años, que es cuando suelen comenzar a hacer uso de servicios sexuales de pago dado que se considera un rito de masculinidad. Estos jóvenes se están socializando en la mercantilización de las relaciones sexuales y afectivas.

· En tercer lugar, a los clientes de prostitución ofreciéndoles información precisa sobre diferentes aspectos (trata, salud, necesidad de protección en las prácticas sexuales…).

A los tres grupos se debe ofrecer información neutra, rigurosa y precisa para que si tienen la oportunidad de ayudar a alguna víctima de trata sepan cómo hacerlo.”
(Pág. 189)

Es evidente que el informe está desautorizando implícitamente la penalización de los clientes como forma de combatir la trata, y ello es coherente con los estudios que demuestran cómo la penalización de los clientes en Suecia ha supuesto una dificultad añadida en la lucha contra la trata.

Como dicen las investigadoras Susanne Dodillet y Petra Östergren en su trabajo sobre la Ley de Prostitución sueca 4 :

“Por lo que se refiere a los clientes, parece que ahora son menos proclives a colaborar como testigos en los casos en los que son procesados proxenetas que explotan el trabajo sexual de otros, ya que ahora se sienten ellos mismos culpables de un delito”.

Y otra práctica que se ha introducido subrepticiamente en España bajo la forma de ordenanzas municipales, al margen de la legislación estatal, como es la penalización de prostitutas en la calle (y a veces de sus clientes) merece esta consideración en el estudio, en el apartado de “necesidades de las víctimas”:

”Existen ciudades en donde se llega a sancionar el ejercicio de la prostitución en la calle. Las consecuencias para ellas son terribles, especialmente para aquellas que son tratadas, dado que la multa se une a la deuda que tienen con sus tratantes, y teniendo que incrementar sus ingresos en la prostitución a costa de opciones no deseadas o perjudiciales para su salud”

Es evidente entonces que las medidas que proponen los “abolicionistas” de la prostitución son medidas que dificultan la lucha contra la trata, dañan los intereses de las víctimas y solo favorecen los intereses de los tratantes.

¿Cómo es posible que organizaciones que se declaran enemigas de la trata de personas y que han colaborado incluso en la elaboración de este estudio, propongan medidas tan contraproducentes para los objetivos que dicen perseguir?

La explicación se encuentra en el mismo informe:

“Dos modelos teóricos coexisten en las ONGs que trabajan en contextos de trata y explotación sexual:

1. La que sustenta sus entidades, impregnada por la filosofía identitaria que marca sus valores, creencias y modo de acción; y

2. la que se relaciona y centra en la atención a las mujeres víctimas de trata”

Esa “filosofía identitaria que marca sus valores, creencias y modo de acción” es, en el caso de algunas de estas organizaciones, una agenda moral, religiosa o ideológica que supone la condena de la prostitución como un mal en sí misma y la estigmatización de las mujeres que la ejercen como mujeres afectas de algún tipo de disminución mental que hace que sean incapaces de tomar decisiones libremente y deban, por tanto, ser tuteladas como lo son los menores de edad o los incapacitados por decisión judicial.

Esta doble agenda, la de lucha contra la trata (que implica recibir “fondos públicos para mantener los servicios que prestan, bien a través de subvenciones para el desarrollo de programas propios, bien a través de alguna de las formas previstas en el ordenamiento jurídico para la gestión de los servicios públicos” (pág. 12)) y la de lucha contra la prostitución (en aplicación de sus creencias particulares) supone una contradicción, como hemos visto en los párrafos precedentes, que se manifiesta con toda crudeza cuando leemos en el informe:

“En general casi todos los servicios que plantean una ayuda a las víctimas conllevan el abandono de la prostitución, entre otras razones porque resulta más difícil ofrecerles protección si están ejerciendo la prostitución ya que pueden ser localizadas con mayor facilidad. Este es un problema que han planteado informantes de distintas provincias.

“Pues hay un problema económico. Es decir, una chica que está gastando 3.000€, que esté ganando 3.000€, que tenga una…sobre todo en el caso de las sudamericanas, que tengan unas cargas familiares en su país de origen, si van a un Centro de Protección, va a ganar cero. Sobre todo que ahí suele haber bastante control. (Policía)

Y en ese sentido, cuando las chicas ponen una denuncia sí, pero no quieren dejar de ejercer la prostitución porque tienen que mandar dinero a su país…Este es el caso, que nos pasa con chicas, principalmente, nigerianas. Y las ONG no las cogen si siguen ejerciendo. Con lo cual…eso lo tienen clarísimo y es una norma del centro. (Policía)” Pág 118

Lo que “tienen clarísimo y es una norma del centro” esas organizaciones es que su objetivo fundamental es erradicar la prostitución y no proteger a las víctimas de trata, y por tanto no dudan en usar los medios que el Estado ha puesto a su disposición con este último fin para extorsionar a las mujeres que quieren practicar libremente su trabajo –libres ya de explotadores– para subvenir a sus necesidades y a las de sus familias. “O bajo nuestra protección y sin prostitución, o con prostitución y bajo la ‘protección’ de los tratantes”, parece ser su lema.

Mientras no quede claro que no es lo mismo vender servicios sexuales —desde el derecho a decidir que tenemos todas las mujeres— que ser víctimas de extorsión y explotación por un tercero, no se podrá combatir de forma eficaz la trata. Porque solo defendiendo los derechos humanos y laborales de las trabajadoras sexuales, combatiendo con todos los medios el “estigma de puta”, se conseguirá que ellas mismas alcancen su emancipación.

Hay que desconfiar profundamente del enfoque paternalista que desposee a las víctimas de su característica humana más esencial, de su capacidad de decidir, para utilizarlas al servicio de agendas morales y religiosas que nada tienen que ver con la defensa de los derechos humanos y sí mucho con su conculcación.

El tiempo de los reformatorios de mujeres ha pasado.

 

________________________________________________________
1.- http://politica.elpais.com/politica/2016/02/19/actualidad/1455886808_324206.html

2.- http://www.elmundo.es/sociedad/2016/02/19/56c6f6fc46163f91788b45e5.html

3.- http://www.diariopalentino.es/noticia/Z327BED5B-9A6E-05E9-0FF29E60A6187E83/20160217/ganemos/pide/carcel/multas/palentinos/recurran/prostitucion

4.- https://elestantedelaciti.wordpress.com/2016/02/17/la-ley-de-compra-de-sexo-sueca-exito-proclamado-y-resultados-documentados/


ANEXO

Subvenciones del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad para proyectos de atención a víctimas de trata con fines de explotación sexual (2016)

16804500_1265252303568464_5884401159823695708_o

http://www.violenciagenero.msssi.gob.es/otrasFormas/trata/subvenciones/pdf/EntidadesSubvencionadas2016.pdf

¿Anti trata de personas o antiprostitución?

 

28 de febrero de 2016
https://lionsdensaskatoon.wordpress.com/2016/02/28/anti-human-trafficking-or-anti-prostitution/

 

La trata de seres humanos es considerada uno de los crímenes más atroces imaginables, descrito por la Oficina de las Naciones Unidas contra las drogas y el crimen (UNODC) como el crimen más vil y el que nos avergüenza a todos. En 2000, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó el Protocolo de las Naciones Unidas para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente mujeres y niños, y Canadá fue uno de los primeros países en participar del mismo. En 2010, UNODC recibió el mandato de confeccionar un informe del problema y presentó sus resultados en 2014. El hecho más sorprendente fue que el número de condenas está enormemente desproporcionado con la creciente conciencia y extensión del `problema, con el 40% de 128 países refiriendo menos de 10 condenas por año y el 15%, ninguna, mientras que el número de víctimas detectadas no para de crecer.

 
En Canadá y en los EE.UU. yo creo que la disparidad se debe en parte a las campañas anti trata de seres humanos que en realidad disimulan cruzadas antiprostitución a pesar de la abrumadora evidencia que prueba que la despenalización de la industria del sexo ayuda a la lucha contra la trata de seres humanos.

 
Para comprender mi argumento, es relevante la siguiente información extraída del informe de la UNODC. Mientras que la mayoría de las víctimas se ven sometidas a explotación sexual, cada vez hay más víctimas de trabajo forzado, que incluye: manufactura, limpieza, construcción, catering, restaurantes, trabajo doméstico y producción textil. En Canadá y los EE.UU. entre 2010 y 2012, las víctimas de trata fueron explotadas casi a partes iguales en la industria del sexo y en el trabajo forzado. También se informa de que los niños suponen sólo el 30% de las víctimas (sin que esto signifique infravalorar el horror de esta cifra) y el 70% fueron adultos y más de 1 de cada 4 procedían de los países del Este de Asia.

 
Uno de los mayores retos a los que se enfrenta hoy el movimiento antitrata es una constante aceptación de una desinformación sin fundamento, imprecisa y excesivamente exagerada. Un ejemplo es la afirmación de que la Super Bowl será un evento principal de trata de seres humanos. En 2012, la ciudad anfitriona Indianápolis aprobó leyes más duras, entrenó a 3400 personas para reconocer los signos de trata y repartió entre los hoteles de la zona 40.000 pastillas de jabón con el número de la línea telefónica directa al servicio antitrata. De las 68 detenciones de trabajadoras sexuales locales, sólo 2 fueron calificadas por la ley de Indianápolis como víctimas de trata.

 
Entonces, ¿por qué siguen teniendo atractivo estas falsas afirmaciones? Un estudio dirigido por la Alianza Global contra la trata de mujeres lanzó una sólida teoría. Argumenta que eso es útil para las organizaciones antitrata porque ofrece una buena estrategia para conseguir subvenciones, capta la atención de los medios, es visto como que se emprende una acción contra la trata y es una buena cobertura para la lucha antiprostitución. No hay muchas ganas hoy de emprender una campaña antiprostitución, así que disfrázala de de campaña antitrata y la cruzada está otra vez en pleno apogeo financiada y apoyada con dólares de nuestros impuestos.

 
Ha habido solo 35 condenas por trata en Canadá, según el último informe de la Seguridad Pública de Canadá, desde que en 2005 entraron en vigor las nuevas leyes, a pesar de que el antiguo primer ministro Stephen Harper prometió 25 millones de dólares a lo largo de 4 años para establecer un plan de acción nacional. La verdad es que la mayor parte de las “operaciones de rescate” son “redadas” en aplicación de la ley, que atrapan a trabajadoras de sexo entre adultos consensuado y a menudo terminan con el encarcelamiento de las supuestas víctimas. La operación Northern Spotlight, que movilizó a 180 policías y otro personal en Alberta, Saskatchewan, Manitoba, Ontario, Quebec, Nova Scotia, Newfoundland, Labrador y New Brunswick, rescató a 20 víctimas menores de edad, pero violó los derechos constitucionales de 310 trabajadoras sexuales legales.

 

No desprecio el enorme éxito de haber rescatado aunque solo hubiera sido una víctima, pero sugiero que la victoria habría sido mucho mayor si no hubiera sido al precio de violar los derechos de muchas otras personas durante su desarrollo. La despenalización conseguirá ese objetivo.

 
Mientras que algunos de los involucrados en el movimiento antitrata dicen que se necesita más financiación, John Ferguson, un superintendente retirado de la RCMP, dice que la falta de condenas por trata sexual internacional en Canadá puede indicar que no está tan extendida. “Al cabo de tantos años, tras una década de aplicación de la ley en la que has conseguido tan pocas acusaciones”, dice, “uno solo puede conjeturar que los esfuerzos de aplicación de la ley por parte del gobierno han ido en la dirección equivocada”. La disparidad entre dispendios y resultados hace que las trabajadoras sexuales crean que se han convertido en el objetivo de una cruzada del tipo de la “guerra contra las drogas” bajo la apariencia de prevención de la trata.

 
Están también las campañas intensivas de concienciación fuertemente financiadas por el gobierno. Además de panfletos, líneas telefónicas directas y pegatinas de concienciación para pegarse en negocios “relevantes”, la policía está entrenando a empleados de determinadas industrias para que reconozcan los signos de la trata, entrenamientos del tipo del puesto en marcha en Halifax denominado “Di algo si ves algo”. Los empleados de hotel, por ejemplo, tienen que fijarse en cosas tales como: papeleras con muchos condones usados, uso frecuente de los cartelitos de “No molestar”, excesivas entradas y salidas de la habitación, “excesiva parafernalia sexual”, un invitado que “aparta los ojos o desvía la mirada”, demasiados productos de higiene personal, especialmente “lubricación, sprays”, demasiadas pocas posesiones personales o “personas vagabundeando o dirigiéndose a los clientes masculinos”. A pesar de haber estado directamente relacionada con trabajadoras sexuales durante años, incluso a mí me costaría determinar a partir de esas señales si estoy viendo a una trabajadora sexual legal o a una víctima de trata.

 
En la medida en que alguna parte de la venta de sexo comercial sea penalizada, será extremadamente difícil abordar de modo efectivo la trata de personas en el seno de la industria e imposible sin violar los derechos constitucionales de las trabajadoras sexuales. La razón por la que la despenalización resulta fundamental es por la poca diferencia que se aprecia a primera vista entre las víctimas y las trabajadoras legales.

 

Cuando la industria se vuelve clandestina y las trabajadoras temen la ley, los tratantes de personas tienen la condiciones perfectas para operar y crecer. Las trabajadoras sexuales que abandonan por miedo a una detención dejan un hueco para que se introduzcan las víctimas de trata.

 

Las trabajadoras sexuales usarán dinero en efectivo, no se identificarán, “no mirarán a los ojos o desviarán la mirada” y pueden parecer nerviosas a pesar de no estar forzadas a trabajar. Los clientes bajo amenaza de detención no denunciarán los signos de una víctima potencial. La mejor fuente de información para la policía es cortada, las víctimas y las trabajadoras son indistinguibles y se da a los tratantes el secreto que necesitan para sus operaciones. Trayendo la industria a la luz mitiga todos estos factores, haciendo mucho más fácil identificar y ayudar a quienes están en ella contra su voluntad.

 
En una declaración explicando su respaldo a la despenalización de la industria del sexo, Amnistía Internacional tiene esto que decir:

”…no hay pruebas que sugieran que la despenalización origine un aumento de la trata. Creemos que la despenalización ayudaría a combatir la trata. Cuando el trabajo sexual es despenalizado, las trabajdoras sexuales tienen más fácil trabajar juntas y exigir sus derechos, lo que conduce a mejores condiciones y estándares de trabajo y a una mayor supervisión del sexo comercial y de la eventual trata dentro del mismo”.

 
Mi último punto de vista es que a pesar de los enormes presupuestos destinados a la lucha contra la trata, muy poco se dedica a estrategias de salida. Las supervivientes han dicho que lo que se necesita con urgencia son más refugios y viviendas, adiestramiento y consejo laborales que les ayuden a adaptarse a una nueva vida. Imaginad la devastación que experimenta una víctima si al final consigue la libertad solo para verse sin plaza en un albergue, obligada a volver a lo mismo antes que verse en la calle. Entonces es cuando hemos fracasado de verdad. Si no podemos proporcionar alimento, alojamiento y asistencia para que se mantengan por sí mismas, ¿por qué nos sorprendemos de las dificultades que tienen para cambiar de vida? Abandonarlas en este punto es otra traición.

 
¡Debemos detener la cruzada antiprostitución! Las leyes están trabajando en favor de los criminales, no de quienes necesitan nuestra ayuda y protección. No las fallemos, igual que hicimos con los que se convirtieron en daño colateral en la guerra contra las drogas. ¡No funcionó entonces y no hay razón para creer que funcionará ahora!

La Ley de compra de sexo sueca: éxito proclamado y resultados documentados

 

 

La Ley de compra de sexo sueca: éxito proclamado y resultados documentados 1

 
Por Susanne Dodillet y Petra Östergren

 
Comunicación presentada en el Taller internacional: Despenalización de la prostitución y más allá: experiencias prácticas y retos. La Haya, 3 y 4 de marzo de 2011

 

http://gup.ub.gu.se/records/fulltext/140671.pdf

 

Introducción

 

De la penalización de la compra de servicios sexuales implantada en Suecia en 1999 se dice que es una medida única en el mundo: castigar solo a los que compran servicios sexuales, no a quienes los venden. Sin embargo, esta alegada excepcionalidad es cuestionable, y por varias razones. Existe una serie de otras leyes y regulaciones contra la prostitución que, en la práctica, hacen que la política sueca hacia la prostitución sea similar a la de otros países en el mundo que intentan reducir o erradicar la prostitución con medidas legislativas. Otra razón por la que la reivindicación de excepcionalidad es dudosa es que se debe examinar algo más que la letra de una ley o modelo de reglamentación (“solo serán castigados los que compran sexo”) cuando se analizan estos: se tiene que considerar las consecuencias de hecho. Por ejemplo, una ley contra la compra de los servicios ofrecidos en una terapia de masaje, psicoterapia o consejo de salud sexual obviamente no castigaría solo a los compradores, sino que también acarrearía consecuencias negativas para quienes ofrecen los servicios. Por tanto, fijarse solo en una de entre varias leyes hacia la prostitución, ignorar sus consecuencias y llamar a esto un modelo regulador “único” o es ignorancia o es intento deliberado de engañar.

 

Pero hay algunos aspectos de la Ley de Compra de Sexo de los que sí se puede decir que son exclusivos. Uno de tales aspectos es la forma como ha sido justificada por los legisladores.

 

La Ley de Compra de Sexo fue presentada por legisladoras feministas que argumentaron que la prostitución es una forma de violencia machista contra las mujeres, que es física y psicológicamente dañino vender sexo y que no existen mujeres que vendan sexo voluntariamente. Más aún, se dijo que si uno quiere conseguir una sociedad con igualdad de géneros, debe dejar de existir la prostitución: no solo por las razones mencionadas, sino también porque todas las mujeres de la sociedad se ven dañadas en la medida en que los hombres piensan que pueden “comprar cuerpos de mujeres”.2 Si la prohibición tiene efectos adversos para las mujeres individuales que venden sexo, o si viola su derecho a la autodeterminación, son cosas que no importan. El valor simbólico de igualdad de géneros de la Ley de Compra de Sexo es más importante.3 Esta visión de la prostitución inspirada en el feminismo radical ha existido en occidente desde los años setenta, pero no se ha aplicado a nivel estatal con anterioridad. En Suecia, fue adoptada en primer lugar por el gobierno socialdemócrata en 1998, y posteriormente por el gobierno de alianza liberal en 2006.

 
Otro aspecto exclusivo de la Ley de Compra de Sexo es la persistencia con la que la prohibición o, como se denomina, el “modelo sueco”, ha sido promocionada. Uno de los objetivos declarados desde el mismo comienzo fue exportarla a otros países.4 Tanto gobiernos como autoridades, agentes políticos y Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) han dedicado tiempo y dinero a promocionarla internacionalmente. Se han producido panfletos, sitios web, artículos, libros y películas, y se han desarrollado acciones de lobby hacia la Unión Europea (UE) y el resto del mundo con la ayuda de este material y mediante talleres, seminarios y debates.5 Subsecuentemente, ha habido países que, considerando la conveniencia de introducir cambios en sus leyes de prostitución, han buscado inspiración en Suecia.

 

En el centro de la campaña de promoción ha estado el proclamado éxito de la Ley de Compra de Sexo. Se dice que ha reducido la prostitución y la trata con fines sexuales, que ha tenido un efecto disuasivo sobre los clientes, y que ha cambiado las actitudes sociales hacia la prostitución; todo ello sin haber tenido ninguna consecuencia negativa. Recientemente, estas declaraciones fueron expresadas en la evaluación oficial de 2010 de la Ley de Compra de Sexo, y repetidas por la Ministra de Justicia Beatrice Ask en un artículo para la CNN.6 El problema con estas declaraciones es que si son cuidadosamente investigadas, no resultan respaldadas por los hechos conocidos o por los estudios realizados. En cuanto fue publicada la evaluación oficial, fue criticada desde diferentes direcciones.7 En el proceso de consulta que siguió a la publicación de la evaluación, la crítica fue especialmente áspera por parte de aquellas entidades de referencia que dirigieron la investigación de la prostitución, y por aquellas que trabajan en temas de salud y discriminación (cuando se proponen enmiendas a la ley en una encuesta oficial, el informe circula para consulta antes de que experimente más modificaciones).8 La crítica se ha centrado primariamente en la falta de rigor científico de la evaluación: no tuvo un punto de partida objetivo, ya que los términos de referencia dados fueron que la compra de sexo tenía que seguir siendo ilegal; no hubo una definición satisfactoria de la prostitución; no se tuvo en cuenta la ideología, el método, las fuentes y los posibles factores de confusión; hubo inconsistencias, contradicciones, referencias aleatorias, comparaciones irrelevantes o sesgadas, y las conclusiones se establecieron sin estar respaldadas por hechos probados y fueron a veces de carácter especulativo.9

 

En este informe nos centraremos en el conflicto existente entre el éxito proclamado de la prohibición y la falta de datos que puedan respaldar esa proclamación. Porque, cuando se revisan los datos y los informes disponibles, queda claro que no se puede decir que la Ley de Compra de Sexo haya hecho disminuir la prostitución o la trata con fines sexuales, ni que haya tenido un efecto disuasorio sobre los clientes de la magnitud proclamada. Ni es posible afirmar que las actitudes públicas hacia la prostitución hayan cambiado significativamente en la dirección deseada por el feminismo radical ni que haya aumentado el apoyo a la prohibición. Hemos encontrado también informes de serios efectos adversos de la Ley de Compra de Sexo —en especial concernientes a la salud y el bienestar de las trabajadoras sexuales— a pesar del hecho de que los legisladores recalcaron que la prohibición no tendría un efecto negativo sobre las personas que se dedican a la prostitución.10

 

Las autoras de este informe han investigado diferentes aspectos de la política sueca hacia la prostitución durante varios años. Una de nosotras ha dirigido también trabajo de campo entre personas que venden sexo en Suecia.11 Este informe en particular está basado en la investigación que hemos realizado en el contexto de un proyecto mayor realizado en la Universidad de Leiden, en Holanda. Está escrito teniendo en mente una audiencia internacional, debido a que parece haber una gran demanda de información respecto a las consecuencias reales del “modelo sueco”; un conocimiento basado en investigación sueca que no haya pasado el filtro del discurso oficial. A nuestro entender, la investigación presentada aquí no ha sido hasta ahora compilada y traducida al inglés.
Comenzaremos este informe proporcionando una visión general de las leyes y regulaciones realtivas a la prostitución, pasaremos luego a discutir los efectos documentados de la Ley de Compra de Sexo, y terminaremos con una breve conclusión.

 

Regulación de la prostitución en Suecia

 

El “modelo sueco” consiste en varias leyes y regulaciones. Las tres leyes principales que penalizan o prohiben la prostitución de adultos son las que prohiben el proxenetismo, prescriben la confiscación de apartamentos y locales de alquiler usados para la prostitución, y prohiben la compra de sexo. La ley de proxenetismo (2005:90) prevé una multa y hasta cuatro años de prisión (u ocho años si el delito es grave). Proxenetismo es cuando una persona promueve o explota de una forma financieramente inadecuada la implicación de otra persona en relaciones sexuales ocasionales a cambio de un pago. Delito grave se define como una actividad a gran escala, que conlleva un ganancia financiera significativa o que supone la explotación despiadada de otra persona.12

 

Para evitar el uso de apartamentos y habitaciones para practicar la prostitución y el proxenetismo, hay varias provisiones de sanciones penales y confiscaciones. Estas provisiones incluyen el Código Penal Capítulo 6 § 12.2, el Código del Suelo (1970:994) Capítulo 12. § 42.1.9 y la Ley de Propiedad Horizontal (1991:614) Capítulo 7. § 18.8 (2003:31). Estas provisiones significan también que un propietario o inquilino es requerido a dar por terminado el contrato de arrendamiento si los locales se usan para la prostitución y los inquilinos/propietarios son requeridos a salir de un apartamento usado para la prostitución.

 

Lo que estas leyes implican, en general, es que nadie puede dirigir un burdel, alquilar un apartamento, habitación o habitación de hotel, ayudar a encontrar clientes, actuar como agente de seguridad o permitir que se anuncien las trabajadoras sexuales. Esto a su vez implica que las trabajadoras sexuales no pueden trabajar juntas, recomendarse clientes unas a otras, anunciarse, trabajar desde una propiedad que alquilan o poseen y ni siquiera vivir con un compañero (ya que el compañero probablemente compartiría parte de cualquier ingreso que derive del trabajo sexual). Además, la ley contra el proxenetismo dificulta a las autoridades el empleo de estrategias de reducción del daño. Por ejemplo, la distribución de condones, aunque perfectamente legal bajo la Ley de Servicios Sociales y la Ley de Enfermedades Transmisibles, podría ser percibida por expertos ajenos al mundo de la jurisprudencia como una actividad promotora de la prostitución.

 
La ley mejor conocida, la Ley de Compra de Sexo (2005:90), entró en vigor en 1999 y hace ilegal obtener, o intentar obtener, servicios sexuales ocasionales a cambio de una compensación.13 La “compensación” no tiene que ser necesariamente monetaria, sino que podría incluir alcohol, drogas, comidas o regalos que se hubieran convenido por adelantado. Es también ilegal tener sexo con una persona que reciba cualquier clase de recompensa por parte de un tercero. La pena por la infracción es una multa o un año de prisión. En este contexto, es importante señalar que Suecia no despenalizó la venta de servicios sexuales en 1999, como se dice a veces en los medios internacionales. Ni la venta ni la compra de servicios sexuales eran en sí mismos un delito antes de la aprobación de esta ley, aunque la legislación represiva contra la vagancia y las ETS fue usada contra las personas que vendían sexo durante gran parte del siglo veinte.

 

La Ley de Trata de 2002 (2002: 436) 14 prevé que cualquier persona que mediante coacción u otros métodos inadecuados participe en el proceso de cruce de fronteras o en el reclutamiento, transporte, transferencia, alojamiento o recepción de una persona con fines de explotación sexual, puede ser sentenciada a entre dos y diez años de prisión (§ 1a). Si la víctima es menor de dieciocho años, no hacen falta pruebas de coacción u otros métodos impropios para obtener una condena (§ 1a). En 2004, la letra de la Ley fue enmendada (2004:406) para hacerla más parecida al protocolo de Palermo. La legislación fue expandida también para incluir la trata para trabajo forzado y extracción de órganos, así como la trata dentro de un país. Según esta nueva redacción, se debe demostrar que un tratante ha tenido control sobre la víctima para obtener una condena. En 2010, la letra fue enmendada por segunda vez (2010:371), ya que se estimó que la versión de 2004 “impedía que la ley se aplicara de forma eficaz”. 15 Muy pocas personas habían sido condenadas porque era difícil para los acusadores probar que el tratante controlaba a la víctima. En consecuencia, se retiró este requisito.

 
Hay dos leyes que controlan la prostitución de jóvenes. Bajo la Ley de Seducción de Jóvenes (1984:399)16 es ilegal prometer o entregar una recompensa a cambio de intercambio sexual ocasional con alguien menor de dieciocho años. La pena es prisión que no exceda de dos años. También es penable el intento de realizar dicho intercambio, y el consentimiento es irrelevante. La conducta sexual con un niño menor de quince años está prohibida por el párrafo § 10.

 

La Ley de Protección de Jóvenes (LVU; 1990:52) da a la sociedad el derecho a poner a un joven bajo protección si pone su salud o su desarrollo en riesgo por el uso de alguna sustancia, actividad criminal o “conducta socialmente destructiva” (§ 3). Esto significa un joven que se comporte de cualquier forma que se desvíe de las normas básicas de la sociedad, tales como la implicación en prostitución o el trabajo en un club de sexo. En casos normales, esta ley se aplica solo a los menores de dieciocho años, pero la “conducta socialmente destructiva” puede aplicarse a personas de hasta de 21 años de edad.

 
La Ley de Extranjería (2005:716) contiene provisiones que, entre otras, se refieren al derecho de los extranjeros a entrar, residir y trabajar en Suecia. Los extranjeros que tienen permisos de residencia pueden ver negado el permiso para entrar si se puede suponer que la persona cometerá un delito o que él o ella no se mantendrán “por medios honestos” durante su estancia (Chapter 8 § 2.2). Esto incluye la prostitución.

 

La prohibición de actuaciones pornográficas en público recogida en la Ley de Orden Público (1993:1617); Chapter 2 § 14 hace ilegal mostrar sexo “real” en un escenario (siempre que no sean representaciones artísticas en un teatro). Se permiten los shows de estriptis en los clubs de sexo, pero no se permite que se toquen las bailarinas y los clientes, y no se puede servir alcohol en la sala. La prohibición fue establecida con la finalidad de combatir la prostitución y fue dirigida principalmente contra la así llamada actividad de club de sexo.

 
Junto a estas leyes, hay también normas con fines fiscales que afectan a la capacidad de las personas para mantenerse gracias a la prostitución. Todos los ingresos se ven sometidos a imposición, incluso las ganancias de la prostitución, pero la oficina de hacienda no acepta “prostitución” o “trabajo sexual” como un negocio si una persona quiere registrar una empresa (y porque, debido a la ley contra el proxenetismo, no puede tener empleadas). Esto tiene como consecuencia que la persona que vende sexo tiene dos opciones: registrar una empresa como una forma distinta de negocio o vender favores sexuales ilegalmente en el mercado negro, en la economía sumergida. Las que escogen lo primero pueden pagar impuestos y recibir los beneficios de la seguridad social, pero resulta difícil a las trabajadoras sexuales deducirse sus gastos de empresa. Las trabajadoras sexuales que, por el contrario, escogen vender sexo en el mercado negro, no tienen derecho a los beneficios sociales, no pueden reclamar deducciones por sus gastos y pueden tener que enfrentarse a liquidaciones de impuestos arbitrarias si el Tesoro hace su propia estimación de las ganancias obtenidas por las trabajadoras sexuales a lo largo de varios años, forzándolas a pagar grandes sumas de impuestos de forma retrospectiva. 17

 

Cuando se propuso la Ley de Compra de Sexo, se recalcó que las medidas sociales eran la principal herramienta utilizada en el intento de reducir la prostitución. 18 Tales medidas están regidas por la legislación clave de los servicios sociales y los sectores sanitarios, tales como la Ley de Servicios Sociales (2001:453) y la Ley de Salud y Servicios Médicos (1982:763), pero ninguna de ellas contiene provisiones específicas para las personas que venden sexo. En relación a la asistencia social, las agencias de servicios sociales tienen servicios especializados para las personas que se dedican a la prostitución en las tres ciudades principales: la Unidad de Prostitución en Estocolmo, el Grupo de Prostitución en Gotenburgo y el Centro de Conocimiento de la Prostitución en Malmoe. Como no existen directrices que rijan esta actividad, ni fondos públicos destinados a ella, ha habido distintos enfoques. En Estocolmo, por ejemplo, el foco está en hacer que las personas dejen de vender sexo con ayuda de terapia, mientras que en Malmoe se incluye una perspectiva de reducción de daños. 19

 
Finalmente debemos considerar el Plan de Acción Nacional contra la prostitución y la trata de personas con fines de explotación sexual (en adelante, el Plan de Acción Nacional). Este plan contiene treinta y seis medidas a aplicarse entre 2008 y 2011 y el gobierno tiene asignados 213 millones de coronas para financiarlo. El plan de acción incluye una mayor protección y ayuda para las personas en riesgo, más énfasis en el trabajo preventivo, estándares más elevados y mayor eficiencia en el sistema judicial, mayor cooperación nacional e internacional, y un nivel más elevado de conocimiento y consciencia. La base ideológica de todas estas medidas es el feminismo radical y el objetivo es reducir la prostitución. 20

 
Nuestro material

 
A fin de evaluar la validez de las declaraciones de que la Ley de Compra de Sexo ha sido un éxito, hemos usado principalmente material procedente de las autoridades que han sido responsables de informar sobre la prostitución y de evaluar las medidas tomadas. Estas autoridades son: el Consejo Nacional de Salud y Bienestar, que es una agencia del gobierno dependiente del Ministerio de Salud y Asuntos Sociales, que ha elaborado tres informes;21 el Consejo Nacional para la Prevención del Crimen, que es un consejo que funciona como el cuerpo de expertos del gobierno dentro del sistema judicial, del que hemos revisado cuatro informes;22 el Comité de Policía Nacional y sus once informes anuales referentes a la trata; una temprana evaluación de la prohibición y un informe local sobre prostitución;23 la previamente mencionada evaluación oficial de 2010 de la Ley de Compra de Sexo; y la respuesta de las cincuenta y dos entidades de referencia.24 Estas autoridades han recogido a su vez información de la policía, de trabajadores sociales, ONGs, investigadores académicos y algunas entrevistas con personas con experiencia en prostitución. Algunas de estas autoridades han llevado a cabo sus propias investigaciones.

 
Hemos consultado también los hallazgos de la encuesta oficial sobre prostitución que fue publicada en 1995,25 la encuesta especial hecha por el Ministerio de Justicia noruego en 2004 “Compra de servicios sexuales en Suecia y Holanda”;26 el proyecto de investigación de 2008 “Prostitución en los países nórdicos”, que fue realizado por encargo del Consejo Nórdico de Ministros para la Igualdad de Género por el Instituto Nórdico de Género (NIKK);27 la encuesta de 2008 “Veme” por el Comité Nacional para Asuntos de la Juventud;28 un informe de 2010 realizado por el Centro de Conocimiento de la Prostitución en Malmoe:29 y el informe de 2011 de la Federación Sueca para la defensa de los derechos de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales (RFSL).30 Este material ha sido suplementado con nuestra investigación previa y con ejemplos de los debates actuales en los medios y en internet, así como con declaraciones de trabajadoras sexuales.

 

Prevalencia

 
A fin de evaluar si la prostitución ha disminuido o no desde la implantación de la Ley de Compra de Sexo en 1999, se necesita saber qué prevalencia tenía la prostitución antes de la aprobación de la ley. Las cifras usadas con mayor frecuencia indican que había alrededor de 650 mujeres haciendo prostitución de calle en las tres mayores ciudades, Estocolmo, Malmoe y Gotenburgo, y se estima que el número de las que vendían sexo en interiores era dos o tres veces mayor. Esto quiere decir que el número total de trabajadoras sexuales que estaban trabajando antes de la ley era de entre 1.850 y 2.500, aunque a veces se cita la cifra de 3.000.31

 

Aquí hay varias vaguedades. Las fuentes no dicen si el número de 650 es un recuento exacto hecho en la calle en un día determinado, o si es una estimación anual de cuántas mujeres venden sexo durante un año; y si es así, si esas mujeres vendían sexo a tiempo completo o a tiempo parcial, con qué duración, por qué razones y bajo qué condiciones. Tampoco sabemos quién hizo la estimación de “dos o tres veces más en interiores”, y con qué fundamento. Otra vaguedad es que no se contabilizan los hombres y transexuales que venden sexo. Dadas estas vaguedades, se podría concluir que es sencillamente imposible comparar las estadísticas de antes y de después de la Ley de Compra de Sexo. También hay problemas con las cifras de después de la implantación de la ley.

 
El informe del Ministerio de Justicia noruego habla de un “problema general” con las estadísticas de Suecia dado que son “sumamente imprecisas”. Se refieren a sus propias investigaciones, pero también a uno de los primeros informes en el que el policía responsable de las cifras admite que el método de medición es “tosco” y no proporciona una cifra fiable, tan solo “indica hacia dónde están yendo las cosas”.32 Cuando Charlotta Holmström tiene en cuenta toda la información disponible en las cifras suecas del informe de la investigación del NIKK, señala que una lectura detenida del material disponible relativo al alcance y la existencia de prostitución muestra lagunas de conocimiento, y que la investigación que pueda poner de manifiesto la extensión del fenómeno es limitada.33
Dicho esto, sigue habiendo un consenso general en que la prostitución de calle declinó a aproximadamente la mitad tras la implantación de la Ley de Compra de Sexo. La cuestión es si este declive fue o no una consecuencia directa de la Ley.

 
El número estimado de trabajadoras de calle en las tres mayores ciudades en 2007 fue de 300, con 200 en Estocolmo, 30 en Gotenburgo y 70 en Malmoe.34

 

Hasta donde podemos decir, estas cifras adolecen de las arriba mencionadas imprecisiones, pero también ha habido algunas otras preocupaciones científicas durante el proceso de consulta que siguió a la evaluación oficial de 2010. En su respuesta, el Departamento de Criminología de la Universidad de Estocolmo declara que unos cambios tan acentuados en las actividades estudiadas (un descenso del 50%) son raros de ver en la literatura criminológica. Esto plantea la cuestión de si los cambios referidos son “demasiado buenos”, y esta observación necesitaría ser sometida a discusión si dichas cifras son usadas para ejemplificar el éxito de la prohibición. En segundo lugar, los efectos de la prohibición varían mucho entre las tres ciudades, algo que también necesita ser discutido. Y, en tercer lugar, habría sido necesaria una serie de observaciones anterior a la ley más prolongada en el tiempo, ya que las cifras de 1998 podrían haber sido una excepción, un “caso aparte”.35

 

Otros han señalado que los números estimados de trabajadoras de calle han estado reduciéndose desde finales de los setenta, lo que sugiere que cualquier reducción observada desde la aplicación de la ley —si es que ha habido alguna reducción— es parte de una tendencia mucho más prolongada en el tiempo.36 Más aún, esta tendencia no es un fenómeno específicamente sueco, como señala Holmström en el NIKK, sino un fenómeno internacional.37

 
Otra cuestión es cuán estable es esta evolución. En su informe sobre prostitución de 2007, el Consejo Nacional de Salud y Bienestar escribe: 38

“El cuadro general que emerge de las entrevistas es que el comercio sexual desapareció prácticamente de las calles durante un breve período inmediatamente después de que entrara en vigor la ley. Luego volvió, aunque de forma menos extensa. Por ejemplo, los representantes del Centro para la Prostitución de Estocolmo dicen que la prostitución inicialmente desapareció de las calles cuando se aprobó la ley, para volver más tarde con una extensión aproximadamente la mitad que antes. Ahora, aproximadamente dos tercios de las prostitución de calle ha vuelto, en comparación con la situación de antes de que entrara en vigor la ley contra la compra de servicios sexuales.”

El Consejo Nacional de Salud y Bienestar

Hay también algunas objeciones más específicas a la relación entre la prohibición y sus efectos sobre la prostitución practicada en la calle. Según los trabajadores sociales entrevistados por el Consejo Nacional para la Prevención del Crimen, se ha vuelto más difícil contar el número de trabajadoras sexuales, ya que se han desplazado a calles secundarias y cubren un área mayor que antes.39 También, varias fuentes refieren que los números en las calles han fluctuado, y algunas de las autoridades declaran que la fluctuación (y por tanto cualquier pretendida disminución) depende más de la extensión de la vigilancia y la actuación policiales que de la ley. El Consejo escribe: 40

“Una extensa actividad obstaculizadora ha sido ejercida sobre la prostitución de calle en grandes áreas urbanas. Parte de esta actividad han sido los controles de tráfico. Para la policía municipal y la policía de tráfico, el objeto de estas actividades ha sido primordialmente garantizar la tranquilidad nocturna a los residentes, mientras que para los que trabajan contra la prostitución ha sido una forma de combatir el problema de la prostitución. Esto significa que están siendo usadas otras leyes para combatir el problema para el que la nueva ley ha sido diseñada, lo que podría significar que la nueva ley en sí misma no es una medida eficiente de luchar contra la prostitución”.

El Consejo Nacional para la Prevención del Crimen

Entonces, ¿cuál es el efecto sobre la prostitución en general, de calle y de interior? Se ha dicho que un problema a la hora de evaluar el efecto sobre la prostitución de interior es que cuanto de mayor “categoría” es la prostitución, menos fiables son los datos.41 La evaluación oficial sueca, a la vez que declara que ha disminuído la prostitución en general, opina también paradójicamente de esta manera:42

“Cuando se trata de la prostitución de interior en la que el contacto se hace en restaurantes, hoteles, clubs de sexo o salones de masaje, la información disponible sobre la extensión con la que ocurre es limitada. No hemos sido capaces de hallar ningún estudio realizado en profundidad sobre estas formas de prostitución en la última década.”

La evaluación oficial de 2010

Sin embargo, las autoridades y los informes concluyen que solo porque haya menos personas vendiendo sexo en las calles no se puede deducir que se haya reducido la prostitución en general. La estimación general en los informes que hemos revisado es que las trabajadoras sexuales han comenzado a usar otros métodos para encontrar clientes, y viceversa. Las trabajadoras sexuales dan su número de móvil a los clientes en la calle o contactan con ellos por internet (a causa de la prohibición contra la facilitación, los anuncios en internet tienen que hacerse a través de un servidor localizado en otro país). Se cree también que las trabajadoras sexuales y los clientes establecen contacto sobre todo en bares, restaurantes y hoteles.43

 
Este cambio de las calles a interiores se cree que no es necesariamente un resultado de la Ley de Compra de Sexo, sino parte de una tendencia general de disminución de la prostitución ejercida en la calle. El Consejo de Salud y Bienestar escribe que la prostitución ha evolucionado a la par que la sociedad en el uso de esa nueva tecnología, y que compradores y vendedoras de servicios sexuales establecen ahora contacto unos con otras de múltiples formas.44

 

En cuanto a internet, ha habido algunos intentos de recontar el número de trabajadoras sexuales que se anuncian ahí. Dependiendo de las fuentes, las cifras estimadas son de entre 300 y 400 personas.45 El recuento de las cifras de internet tampoco está estandarizado, ni hay mucha información recogida que permita saber durante cuánto tiempo, bajo qué circunstancias y por qué razones la gente vende sexo, etc. Pero el Centro de Conocimiento de la Prostitución en Malmoe, que parece ser la única entidad que mide los anuncios en internet de forma regular, informa de que ha habido un notable incremento en el área de Öresund durante 2009, y la evaluación oficial declara que “por lo que respecta a la juventud explotada mediante prostitución, internet es un nuevo escenario que ha crecido en proporciones de avalancha”.46 También, de acuerdo con el Centro de Conocimiento de Malmoe, la tecnología cambiante ha hecho que la prostitución “oculta” (de interior) constituya ahora cuatro quintas partes (80%) de la prevalencia general de la prostitución, a comparar con dos tercios (67%) antes de que se aplicara la prohibición.47 Esto supondría que habría un número total de personas dedicadas a la prostitución similar al que había antes de la prohibición, es decir, alrededor de 1.500 personas.

 
En resumen, debido a los problemas metodológicos, no hay forma de saber con certidumbre qué ha ocurrido tras la implantación de la Ley de Compra de Sexo. En su informe de 2007, el Consejo Nacional de Salud y Bienestar resumía la situación de la siguiente manera:48

“También es difícil discernir alguna tendencia clara de evolución: ¿ha aumentado o ha disminuído la extensión de la prostitución? No podemos responder de forma inequívoca a esta cuestión. Como mucho, podemos observar que la prostitución de calle está volviendo lentamente, tras desaparecer rápidamente tras la aplicación de la ley contra la compra de servicios sexuales. Pero, como se ha dicho, esto se refiere a la prostitución de calle, que es la que se manifiesta de forma más obvia. Con relación a aumentos o disminuciones en otras áreas de la prostitución —la “prostitución oculta”— todavía podemos decir menos.”

El Consejo Nacional de Salud y Bienestar

La conclusión es que las declaraciones oficiales relativas al “éxito” de la prohibición no pueden ser sustanciadas, dados los problemas con los datos que acabamos de describir.

 

Trata con fines sexuales

 

Se dice a menudo que Suecia ha hecho excepcionalmente bien lo referente a la reducción de la trata con fines sexuales, y que esto se debe a la Ley de Compra de Sexo. Pero los números de la trata diponibles en Suecia son, si cabe, incluso más vagos y contradictorios. Según el Consejo Nacional para la Prevención del Crimen, la Ley de Compra de sexo puede ser tanto un obstáculo para los tratantes como una herramienta para mejorar las condiciones del mercado, debido a la subida de precios de venta de sexo que puede originar.la prohibición. Por una parte puede reducir el número de mujeres usadas en la trata, pero también proporciona un beneficio razonablemente bueno para aquellos tratantes que tienen la capacidad de proveer servicios sexuales sin ser atrapados por las autoridades. Esto, a su vez, hace a Suecia un país atractivo para los delincuentes más sofisticados.49 Estas contradicciones pueden apreciarse en otros documentos. Se declara en la evaluación oficial:50

“Según la Policía sueca, está claro que la prohibición de compra de servicios sexuales actúa como una barrera para los tratantes de personas y los proxenetas que están considerando esblecerse en Suecia”.

La evaluación oficial de 2010

Pero en una nota de prensa emitida solo unos pocos meses antes de que se publicara la evaluación, la misma autoridad policial declaraba:51

“El crimen organizado importante, incluidas la prostitución y la trata, ha aumentado en fuerza, poder y complejidad durante la pasada década. Constituye un serio problema social en Suecia y el crimen organizado gana grandes cantidades de dinero de la explotación y la trata de personas bajo condiciones similares a la esclavitud.”

Nota de prensa del Comité de Policía Nacional de marzo de 2010

Si nos fijamos en el número de personas implicadas en la trata con fines sexuales, las discrepancias y vaguedades continúan. En sus informes de 2002 a 2006, el Comité de Policía Nacional estimaba que las víctimas reales de trata serían unas 400-600 mujeres. Pero desde 2007 no han publicado ningún número de mujeres en absoluto (y no han dado ninguna razón de ello). Es también difícil conseguir una lista exhaustiva de los delitos de trata con fines sexuales denunciados y condenados, a pesar de los muchos informes que elabora la policía. Hay que buscar en diferentes documentos para encontrar todos los datos. Cuando se compilan, aparecen así:

Número de personas denunciadas y condenadas por trata con fines sexuales:

CUADRO 1

En base a esto, la trata con fines sexuales no parece ser algo importante en Suecia: hay pocos casos denunciados e incluso menos condenas (además, los números fluctúan de año en año, en lugar de mostrar un descenso continuado). La tendencia general manifestada en la Encuesta Nacional sobre Prostitución de 1993 parece ser correcta: Suecia no ha sido nunca un país con mucha trata.52 Pero, por otra parte, en sus informes anuales, el Consejo Nacional de Policía critica a los juzgados por no condenar a más personas por trata. Como relator nacional sobre trata que es, el Consejo está obligado a describir anualmente la evolución de este delito. En el informe de 2006 la autoridad introdujo un nuevo término: prostitución “similar a la trata”. Nunca ha habido una clara definición de este término, pero la nueva categoría permitió al Consejo describir más casos en sus informes. La prostitución “similar a la trata” es término usado también en la evaluación oficial, donde es descrito como “mujeres extranjeras que durante una visita temporal a Suecia ofrecen servicios sexuales”.53 Lo que esto muestra es que la definición de trata hecha por Suecia y la hecha por relatores de otros países podría diferir considerablemente, lo que podría ocasionar dificultades aún mayores al comparar la extensión de este delito entre países.

 
Las muchas discrepancias y ambigüedades en los informes anuales del Consejo Nacional de Policía no serán objeto de más discusión aquí, pero debería repararse en que la Universidad de Malmoe critica la evaluación oficial por no presentar pruebas que respalden su afirmación de que la prohibición ha disuadido a los tratantes de establecerse en Suecia.54 Y al investigar la relación entre la Ley de Compra de Sexo y la prevalencia de la prostitución, el Consejo de Salud y Bienestar tiene que decir lo siguiente:55

“Hemos determinado en informes previos [1, 2] que la prostitución es un fenómeno multifacético que se ve afectado por varios factores interactuantes. No pueden ser probadas conexiones causales entre legislación y cambios en la prostitución. Es también difícil identificar las consecuencias de la legislación debido a que los procesos sociales se ven afectados por varios factores complejos y circunstanciales.”

El Consejo de Salud y Bienestar

 

¿Disuade la ley a los compradores?

 

La conclusión en la mayor parte de los informes y estudios es que la Ley de Compra de Sexo no disuade a los clientes. En entrevistas con clientes hechas por el Consejo de Salud y Bienestar, la mayor parte de los hombres dicen que la prohibición no ha supuesto ningún cambio para ellos, y la describen como “un puñetazo al aire”.56 Anneli Sirling, del proyecto de investigación de NKK, entrevistó a trabajadores sociales que dijeron que, según los clientes con los que habían hablado, la penalización no ha sido un tema importante de conversación y no ha sido vista como un problema. La decisión de comprar o no comprar sexo  estaba relacionada con otros temas más que con el hecho de que fuera ilegal.57 Sirling y otros muestran también que para muchos hombres la prohibición no es una preocupación en absoluto, ya que compran sexo casi siempre en el extranjero.58 Los clientes entrevistados en los proyectos de investigación del Centro de Conocimiento de la Prostitución en Malmoe y el RFSL, la Federación Sueca para la defensa de los derechos de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales, expresan un sentimiento similar: la prohibición no afecta a su conducta.59 Y las personas que venden sexo expresan la misma conclusión: la prohibición no disuade a sus clientes.60 Incluso la evaluación oficial, que por otra parte declara que la ley disuade a los clientes, hace referencia a “muchos policías” que creen que el castigo al que se arriesgan los clientes no es particularmente disuasorio.61

 

Si miramos otras encuestas, encontramos resultados similares. La Radio Nacional Sueca hizo una encuesta en la primavera de 2009 a fin de investigar la efectividad de la ley. La Ley de Compra de Sexo estaba siendo sometida a evaluación y la radio quería saber si disuadía o no a los hombres. Diecinueve estaciones de radio locales subieron un anuncio falso a internet, pretendiendo ser una mujer local que vendía sexo y podía ser contactada por e-mail o por teléfono móvil. Las estaciones se vieron inundadas de contestaciones. En menos de una semana tuvieron mil respuestas, distribuídas por igual a lo largo del país. Los periodistas de la radio llamaron a algunos de los hombre y vieron que la prohibición no les asustaba. Muchos compararon la naturaleza ilegal de comprar sexo con la velocidad: también es ilegal conducir un coche demasiado deprisa, y podían ser cazados o no, pero aún así valía la pena. Cuando la Radio Nacional se puso en contacto con el coordinador del Plan de Acción Nacional para obtener algún comentario, el coordinador dijo que esos hallazgos no le sorprendían:62

“Esto no es algo que me sorprenda. Pienso que esto solo confirma lo que nosotros decimos todo el tiempo. Sabemos que existe una gran demanda. Eso es algo que hemos intentado señalar: no es solo un fenómeno de las grandes ciudades (…) hay una corriente constante de compradores de sexo en el medio callejero también, así que pienso que eso suena como que es lo que está pasando en realidad, nada más.”

Patrik Cederlöf, coordinador del Plan de Acción Nacional

A pesar de estos datos, la evaluación oficial proclama que la Ley de Compra de Sexo disuade a los clientes, refiriéndose a solo uno de los estudios realizados dentro del proyecto de investigación de NIKK.63
Se trataba de una encuesta mediante un cuestionario acerca de las experiencias con la prostitución y las actitudes hacia la misma de hombres y mujeres suecos, cuestionario que constituyó la base del estudio de Jari Kuosmanen de 2008, y que contenía cuestiones pensadas para determinar si la prohibición había afectado al patrón de actuaciones de los compradores de sexo prospectivos. Kuosmanen escribe que los hombres que dijeron que habían comprado sexo fueron menos en este estudio (8%) que en un estudio hecho en 1996 (13,6%), y que varias personas de las preguntadas en esta encuesta dijeron que la prohibición había afectado a sus actuaciones, haciéndoles abandonar o reducir la compra de sexo. Pero (y esto no ha sido traducido en el resumen en inglés de la evaluación oficial), el propio Kuosmanen resta importancia a los resultados, entre otras razones por la baja tasa de respuestas. De los 2.500 cuestionarios que fueron enviados, solo respondieron el 45,5 por ciento, ligeramente menos hombres que mujeres, y los hombres jóvenes en especial estaban subrepresentados. Este autor plantea también la cuestión de si el resultado representa una disminución real o alguna otra cosa. Finalmente, discute hasta qué punto hubo libre decisión de contestar a las preguntas acerca de la compra de sexo en 2008, dado que se había vuelto un acto penalizado. Concluye que para saber si hay una reducción real en el número de clientes, hacen falta encuestas basadas en una población más amplia.64

 
Los criminólogos de la Universidad de Estocolmo escriben en su respuesta a la evaluación oficial que las cifras resultantes de las encuestas no nos dicen nada acerca de lo que está pasando en realidad, al contrario de lo que dice la gente. Demuestran también por qué las cifras arriba mencionadas no pueden ser correctas. Si las respuestas se consideran representativas, entonces todos los hombres que contestaron “sí” a haber comprado sexo alguna vez en 1996 habrían estado representados también en la encuesta de 2008 (con la excepción de los doce grupos de más edad) y habrían vuelto a contestar “sí” si hubieran contestado sinceramente. Incluso aunque ninguno hubiera comprado sexo tras la instauración de la Ley de Compra de Sexo, un descenso tan importante en la prevalencia de compra de sexo entre los hombres sencillamente no puede conseguirse en ese plazo.65 El Consejo Nacional para la Prevención del Crimen está también entre los que discuten el posible efecto disuasorio de la Ley de Compra de Sexo. En un informe temprano, dice que no se sabe si la nueva prohibición ha disuadido a los compradores en el mercado de prostitución oculta de interior.66
Igual que ocurría con las cifras de la trata, es difícil encontrar todos los números de clientes condenados y procesados en un solo documento. Pero, yendo a través de diferentes informes, hemos conseguido compilar estas cifras.

Dibujo 2
En la fila superior de la tabla están los números de las personas procesadas de 1999 a 2010. En la segunda fila están las cifras de los acusados que se confesaron culpables ante la policía (y de esta forma evitaron ir a juicio), y la tercera fila muestra cuántos hombres fueron condenados a pagar multas (hasta el momento, nadie ha sido condenado a prisión).

 

Las cifras de cuántos se declararon culpables y cuántos fueron sentenciados en los años 2009 y 2010 no han sido publicadas todavía pero, como muestra la tabla, 352 personas fueron procesadas en 2009 y 1.252 en 2010, lo que supone un incremento de más del trescientos por ciento. Estos números no pueden ser interpretados como un gran aumento de hombres que compran sexo, sino que deberían ser interpretados a la luz del Plan de Acción Nacional de 2008, en virtud del cual se aumentaron considerablemente los recursos de la policía. En su respuesta, los criminólogos de la Universidad de Estocolmo discuten esta relación:67

“La compra de servicios sexuales es un típico delito de vigilancia. Si se destinan más recursos para ello, más delitos serán detectados y penalizados. Según los oficiales de policía entrevistados durante la evaluación, el número de delitos informados podría verse ‘multiplicado si este delito fuera una prioridad en las operaciones del día a día’ (p. 217). Con este razonamiento, se puede conseguir el tipo de criminalidad que se desee (Christie 2004). La actividad en sí misma de la policía produce más y más delitos, que a su vez pueden justificar por qué se necesitan más recursos para combatir la compra de sexo por medios policiales”.

El Departamento de Criminología de la Universidad de Estocolmo

¿Ha cambiado la ley las actitudes?

 

Según la evaluación oficial, ha habido un aumento del apoyo público a la prohibición, y la Ley de Compra de Sexo ha influído en la opinión pública en lo que concierne a la prostitución. Hay más suecos que la ven como un fenómeno indeseable, se lee en dicha evaluación oficial, y dado que el apoyo a la penalización es mayor entre los jóvenes, se espera que este efecto de la normativa sea duradero. Estas afirmaciones son respaldadas por los resultados de cuatro encuestas de opinión basadas en población realizadas antes y después de la ley.68 Dos de ellas ya han sido mencionadas, el estudio de 1996 y el estudio Kuosmanen de 2008. Las otras dos fueron realizadas por SIFO, la rama sueca de TNS Custom Market Research. Las encuestas muestran que en 1996 el 67 por ciento pensaba que comprar sexo no debería ser considerado un acto delictivo, mientras que en 1999 el 76 por ciento decía que estaba bien prohibir la compra de servicios sexuales. El apoyo a la penalización fue casi igual de fuerte en las dos últimas encuestas: 76 por ciento en 2002 y 71 por ciento en 2008. En las últimas encuestas, las mujeres eran más favorables que los hombres (81 en 1999, 83 en 2002 y 79 por ciento en 2008) y el apoyo a la prohibición disminuyó más entre los hombres (70 en 1999, 69 en 2002 y 60 por ciento en 2008).69

 

Pero hay que preguntar a favor de qué está la gente. Porque, como Kuosmanen apunta, los encuestados no solo desean penalizar al comprador, quieren que también la vendedora sea penalizada. En la encuesta de SIFO de 1999, el 71 por ciento querían que la venta de sexo fuera ilegal (78 por ciento de las mujeres y 64 por ciento de los hombres). En la encuesta de Kuosmanen de 2008, el 59 por ciento pensaba que la venta de sexo debería ser penalizada (66 por ciento mujeres y 49 por ciento hombres). Kuosmanen concluye en consecuencia que “la mayor parte de la gente parece percibir la prostitución como un problema general, y no en primer lugar y lo más importante una expresión de la desigualdad de género“.70

 

Un problema similar con el aspecto “educacional” o normativo de la legislación puede ser detectado en el estudio de NIKK dirigido por Sirling. En sus entrevistas con las autoridades responsables de la aplicación de la ley, encontró que la policía percibía la ley como una especie de ley “humanista”, no una prohibición cuya finalidad fuera mejorar las relaciones de género. Según ella, esto indica que las autoridades no interpretan la industria del sexo como un problema de igualdad de género incluso si, a nivel de retórica, describen a todas las mujeres como víctimas, en base a la interpretación feminista radical.71

 

Por tanto, la cuestión que se podría plantear es si la prohibición educa al público en general en la dirección normativa deseada. Volveremos sobre este tema más adelante, pero veamos antes la declaración respecto a los jóvenes y sus actitudes, y a que su apoyo a la prohibición es el mayor entre los encuestados y por tanto se espera que el efecto de la normativa sea duradero.

 

En 2009, el Consejo para Asuntos de la Juventud envió un cuestionario en el que 1,7 por ciento de los que respondieron, que se extrapolaría a 20.000 chicas y chicos, dijeron que habían intercambiado dinero por sexo. Pero también, más de uno de cada diez consideraría recibir un pago a cambio de sexo, y cuatro de cada diez pensaban que es aceptable tener sexo a cambio de dinero si las dos partes están de acuerdo. Quizá lo más significativo es que el 11,4 por ciento dijo que conocían a alguien que había recibido un pago por sexo.72 Por tanto, la proporción que de hecho vendía sexo puede aproximarse más al 10 por ciento que al 2 por ciento. En relación a las afirmaciones hechas por la evaluación oficial, varios de los que respondieron señalaron que esas cifras deberían ser interpretadas como una actitud liberal hacia la prostitución, y no lo contrario.73

 

Para más discusión de los posibles cambios en la actitud general hacia la prostitución y la Ley de Compra de Sexo, podría ser de ayuda mencionar los puntos de vista del público tal como se expresan en los medios.

 

En 1998, el año en que se aprobó la ley en el parlamento, solo hubo tres figuras públicas que se opusieron a la ley, argumentando que la prostitución es un fenómeno polifacético y que las trabajadoras sexuales deberían tener los mismos derechos que los demás ciudadanos.74 En 2011 los críticos han proliferado en tal grado que es difícil seguirles a todos. Prominentes comentadores sociales, así como jóvenes blogueros, escriben columnas y artículos contra la prohibición y a favor de una comprensión más matizada de la prostitución. Feministas y activistas queer, académicos y artistas, hablan contra la forma como las trabajadoras sexuales son tratadas en Suecia y la forma como es percibida la prostitución.75 Incluso las trabajadoras sexuales cada vez son retratadas de forma menos estereotipada en los medios y en los estudios académicos, y ellas mismas han comenzado a proclamar sus propias opiniones y a relatar sus experiencias y opiniones en blogs, en libros y en artículos y a organizarse en foros como Rose Alliance.76

 

La naturaleza de la oposición política a la prohibición también ha cambiado. La Consulta Nacional sobre la Prostitución de 1995, en la que se propuso por primera vez la Ley de Compra de Sexo (y también la prohibición de la venta de servicios sexuales), reflejó muchas críticas de los que respondieron. Fueron más los que estuvieron contra la prohibición de comprar sexo que los que estuvieron a favor, argumentando que la prostitución sería conducida a la clandestinidad y haría más difícil adoptar medidas sociales. Se cuestionó también si una prohibición realmente disuadiría a los clientes.77 Esta oposición pronto se apaqó, y cuando los partidos políticos que una vez votaron contra la prohibición en el parlamento llegaron al gobierno, abrazaron la retórica feminista radical así como la misión de eliminar la prostitución mediante la penalización, en vez de solo con intervenciones sociales. Pero en los últimos años hemos visto una nueva clase de oposición ejercida por parlamentarios tanto de izquierda como de centro y de derecha.78 Algunos argumentan que la prostitución ni es intrínsecamente mala ni es una expresión de patriarcado y violencia machista. Un importante miembro del parlamento, Fredrick Federley, presentó incluso mociones para abolir la ley.79 Del mismo modo, las ramas juveniles de los partidos políticos han tenido acaloradas discusiones, y políticos de partidos juveniles y ayuntamientos se han opuesto abiertamente a la ley.80 Más aún, ONGs con influencia política como RFSL y la Asociación Sueca para la Educación Sexual (RFSU) cuestionan la visión de las trabajadoras sexuales como mujeres víctimas y oprimidas, y defienden la abolición de la Ley de Compra de Sexo. Un enfoque de no enjuiciamiento y reducción de daños es cada vez más prevalente en trabajos y escritos de trabajadores sociales y autoridades sociales.81

 
Esta actitud parece corresponderse con el estado de ánimo del público en general, al menos tal como se manifiesta en los medios y en internet. Todas las semanas hay varios artículos sobre los diferentes aspectos de la prostitución, y muchos de ellos son publicados en ediciones en internet en las que los lectores pueden hacer comentarios. La mayoría de estos comentarios parecen expresar una visión polifacética del trabajo sexual y defienden la despenalización de la prostitución. Cuando Federley tuvo la iniciativa de pedir la abolición de la Ley de Compra de Sexo, fue entrevistado en uno de los periódicos de la tarde.82 Se hizo una encuesta en la edición en internet del periódico, preguntando a la gente si estaban de acuerdo con que la prohibición debería ser abolida.

 

De 57.336 respuestas, el 63,2 por ciento estuvieron de acuerdo y contestaron sí, el 24,3 por ciento contestó no y el restante 12,5 por cientro dijeron que no, y que además la prohibición debería hacerse más extensiva.83 Cuando la Ministra de Justicia, Beatrice Ask, defendió el aumento de las sanciones más de un año después, el 88 por ciento estuvo en desacuerdo con ella.84 Newsmill, un foro de debate en internet muy leído, deja por sistema a sus lectores expresar sus opiniones (“mill”) sobre los temas de los que versan los artículos. Mientras escribíamos este artículo, se han publicado 49 artículos sobre el asunto de la Ley de Compra de Sexo y en ellos 12.855 personas han votado la cuestión “¿Qué opinas de la Ley de Compra de Sexo”, resultando que el 81 por ciento están “enfadados” con la ley, 12 por ciento se sienten “felices” con ella, 4 por ciento están “aburridos” y 1 por ciento se sienten “curiosos”.85
Se debería considerar también la respuesta a la evaluación oficial. Como se mencionó más arriba, hubo severas críticas a la falta de rigor científico, pero muchos se mostraron también críticos con la forma como era descrita la prostitución. En su respuesta, el Consejo para la Salud y el Bienestar dice que desea llamar la atención sobre el hecho de que las personas que venden sexo constituyen una “categoría heterogénea”.86 El Departamento de Criminología de la Universidad de Estocolmo piensa que la imagen de la prostitución expresada por la evaluación estaba “anticuada”.87 RFSL están entre los que critican la evaluación por su perspectiva heteronormativa, ignorando datos que muestran que hay más hombres que mujeres que tienen experiencia en la venta de sexo. La organización critica también la ausencia de una distinción entre trata, por una parte, y sexo pagado entre adultos que están de acuerdo, por otra.88

 

La Asociación Sueca para Educación de la Sexualidad (RFSU) reconoce que existen personas a las que el ejercicio de la prostitución ha hecho daño, pero reconoce también que están aquellas que dicen que han decidido libremente vender sexo.89 El Defensor de la Igualdad piensa que el énfasis en el tipo de prostitución en el que mujeres venden sexo a hombres lleva a una visión excesivamente estrecha de los fenómenos y debería ser complementada con un análisis polifacético.90 Sociólogos de la Universidad de Gotenburgo piensa que el discurso del victimismo en la evaluación ignora la autonomía y el derecho a la autodeterminación de las trabajadoras sexuales. Señalan también que este discurso no es coherente con los objetivos del trabajo social contemporáneo:91

“En otras palabras, es problemática una aproximación a las personas que venden sexo con nociones y definiciones demasiado intensamente preconcebidas respecto a su estatus como víctimas. Esto no es coherente con la ambición de empoderamiento que el trabajo social contemporáneo percibe como una plataforma importante para su trabajo. Proclamar unilateralmente que alguien es una víctima explotada o una persona necesitada pertenece a la así llamada tradición paternalista, en la que los expertos tienen poder para definir a los clientes.”

Departamento de Trabajo Social, Universidad de Gotenburgo

Consecuencias no deseadas

 

Se han denunciado varias consecuencias negativas y no deseadas de la Ley de Compra de Sexo, relativas tanto a las trabajadoras sexuales como a sus clientes. Estas consecuencias han sido denunciadas en artículos académicos y de investigación, que son los documentos que constituyen la base de este informe, así como en numerosos artículos en los medios. Las trabajadoras sexuales han hablado también de estos temas en los medios, en foros de internet, en sus blogs y en sus libros.92 Casi todos tienden a ser críticos con la prohibición, pero hay algunos que dicen que es positiva, ya que “protege” a la mujer pero penaliza al cliente, y que eso podría ser un incentivo para dejar la prostitución.93

 

Por lo que se refiere a los clientes, parece que ahora son menos proclives a colaborar como testigos en los casos en los que son procesados proxenetas que explotan el trabajo sexual de otros, ya que ahora se sienten ellos mismos culpables de un delito. Los clientes se ven expuestos a ser víctimas de chantajes y robos, y el estigma asociado a la compra de sexo significa que hay personas que a menudo tienen que dejar sus trabajos y posiciones sociales, incluso por una mera sospecha.94

 

La queja más corriente —y quizá la más seria— que manifiestan las propias trabajadoras sexuales es que experimentan una mayor estigmatización tras la instauración de la Ley de Compra de Sexo. Algunas dicen también que la prohibición es una violación de sus derechos humanos, y muchas dicen que no se sienten tratadas con equidad y respeto: no son vistas como miembros plenamente dignos de la sociedad. Las trabajadoras sexuales objetan el hecho de que no fueran consultadas al elaborar la ley. Como las trabajadoras sexuales sienten que no son capaces de influir en su situación legal o social, se sienten impotentes. Y como la ley se construye sobre la idea de que las mujeres que venden sexo son víctimas, débiles y explotadas, muchas dicen que la ley propaga nociones estereotipadas acerca de las trabajadoras sexuales.

 

El Consejo Nacional de Salud y Bienestar refiere que, debido a la prohibición, las trabajadoras sexuales tienen menos confianza en las autoridades sociales, en la policía y en el sistema legal, y la mitad de los que respondieron en el estudio de RFSL dicen que la actual legislación impide que las personas busquen ayuda.95 En lugar de ser la policía una fuente de protección, las trabajadoras sexuales se sienten cazadas por ella, y se ven sometidas a registros invasivos e interrogatorios. Es también un problema el que estén en una posición legal poco clara: pueden ser obligadas a testificar en un juicio, pero no disfrutan ni de los derechos del acusado ni de los de la víctima. Algunas refieren que están en una situación de mayor dependencia de terceros. Ahora que es difícil establecer un contacto directo con los clientes, las vendedoras deben depender de agentes/chulos/auxiliares para encontrar clientes.

 

Los informes concluyen también que desde que ha decrecido la prostitución de calle, las trabajadoras sexuales experimentan mayores niveles de vulnerabilidad en su contacto con los clientes. Esto se explica de la siguiente forma: cuando hay menos clientes en las calles, los clientes tienen mayor poder de negociación, lo que erosiona el poder negociador de las vendedoras. Esto significa que las trabajadoras sexuales podrían no ser capaces de exigir prácticas sexuales más seguras, que acepten riesgos mayores y menores precios. Algunas se refieren a la prohibición como una ley clasista, ya que a menudo no hay otros espacios accesibles más que la calle para aquellas que venden sexo para pagarse una drogodependencia. Y como los clientes en las calles son menos y potencialmente más peligrosos, hay más consecuencias negativas para aquellas que ya están marginadas. Esto parece diferir según ciudades. En un estudio en marcha en la Universidad de Gotenburgo, las situaciones se describen de la siguiente manera:96

“Una trabajadora social dice, por ejemplo, que puede ver cómo algunas mujeres se arriesgan más, entran en coches en los que hay más de un hombre y aceptan precios más bajos. Mientras que en Estocolmo dicen que la demanda es siempre mayor que la oferta en la calle, en Malmoe dicen que los clientes son tan pocos que las mujeres tienen que aceptar a los que antes habrían rechazado, a fin de ganar dinero suficiente para drogas.”

Departamento de Trabajo Social, Universidad de Gotenburgo

Pero también hay otros problemas con la actual situación de las trabajadoras de calle. Cuando la negociación tiene que hacerse de forma más rápida (debido a que los clientes temen ser pillados) es mayor el riesgo de que la trabajadora sexual haga una evaluación errónea del cliente. Y cuando los clientes están más estresados y temerosos de ser descubiertos, es también más difícil para la vendedora evaluar si el cliente podría ser peligroso. Y sobre todo, los servicios deben realizarse en zonas aún más escondidas y, por tanto, más desprotegidas. No se ha llevado a cabo ningun estudio específico sobre los niveles de violencia, pero varias trabajadoras sexuales expresan miedo a que aumente la violencia, así como refieren que de hecho ha aumentado. Esta situación se resume así por uno de los informantes en la Consulta Noruega:97

“Las prostitutas de calle suecas pasan por tiempos difíciles. Se ven expuestas con mayor frecuencia a clientes peligrosos, mientras que los clientes formales tienen miedo de ser detenidos. La prohibición nunca será capaz de detener la compra y venta de sexo. Solo podría hacer las condiciones peores para las prostitutas. Tienen menos tiempo para evaluar al cliente, ya que el trato se hace con mucha prisa por el miedo que tiene el cliente. Ellas (las prostitutas) están expuestas a violencia y enfermedades de transmisión sexual. Si el cliente pide sexo sin protección, muchas de las prostitutas no pueden permitirse decir que no. El acoso policial ha aumentado y los clientes ya no dan soplos acerca de proxenetas, por miedo a ser detenidos ellos mismos. Los trabajadores sociales que trabajan en las calles tienen problemas para acercarse a ellas. Ellas (las prostitutas) usan a chulos para su protección.”

El Ministerio de Justicia de Noruega

Esta clase de consecuencias negativas fueron también objeto de informe en la evaluación oficial. Siete mujeres que contestaron un breve sondeo (realizado por email) y que se describieron a sí mismas como habiendo decidido libremente vender sexo, dijeron que la penalización ha intensificado el estigma social de vender sexo, que se sienten cazadas por la policía y que se resienten de ser tratadas como personas incapacitadas cuyos actos son tolerados, pero cuyos deseos y decisiones no son respetados. La evaluación comenta estos resultados de la siguiente manera:98

“Para las personas que están siendo todavía explotadas en la prostitución, las consecuencias negativas de la prohibición que se describen más arriba deben ser vistas como positivas desde la perspectiva de que el propósito de la ley es de hecho combatir la prostitución.”

La evaluación oficial de 2010

Esta conclusión fue enérgicamente objetada por los encuestados que trabajan contra la discriminación y por la salud sexual. El Defensor contra la Discriminación la denominó “increíble”, ya que el motivo por el que los legisladores penalizaron solo al cliente fue no estigmatizar más a un grupo ya vulnerable.99 Pero la oficina del Defensor fue incluso más allá en su crítica. Dado que no se han dado suficientes oportunidades a las trabajadoras sexuales para participar en la evaluación oficial e influir en la definición de sus propias necesidades y de su situación, declaró que la evaluación había contribuído a su desempoderamiento. Un temor planteado por el Defensor fue que el mayor estigma llevaría a peores perspectivas para el trabajo de promoción de la salud y prevención del VIH. Se refirió a ONUSIDA, el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre VIH/SIDA, que se opone a la penalización por esta razón: el estigma social podría influir en la relación de las trabajadoras sexuales con las autoridades sociales, el sistema de salud y el sistema judicial.

 
RFSL se refirió también a ONUSIDA y expresó su gran preocupación por la situación sueca: la organización tiene conocimiento de varios casos en los que las medidas de prevención del VIH dirigidas a los clientes se detuvieron en referencia a la ley. Cree además que el punto de vista expresado por la evaluación de que “una mayor estigmatización es positiva” es una actitud casi contrarrestante hacia la reducción de daños. Por ejemplo, las trabajadoras sexuales con las que RFSL ha estado en contacto han referido que el estigma las impide hablar de sus experiencias de prostitución cuando se hacen las pruebas para VIH/ETS. Reforzar el estigma disminuirá las oportunidades de tomar contacto con las personas que venden sexo y llevar a cabo medidas de reducción de daños, concluye RFSL. La organización señala también que las necesidades preventivas frente al VIH son mayores entre los hombres que venden sexo a hombres y entre las personas transexuales, pero que la evaluación oficial ignora casi por completo a esta población. Estudios llevados a cabo por RFSL mostraron que el 38,5 de los hombres que venden sexo nunca se han hecho pruebas de ETS. 100

 

Es por tanto posible que otra consecuencia negativa más de la prohibición sea una mayor incidencia de ETS y VIH entre las trabajadoras sexuales y sus clientes. El Consejo de Salud y Bienestar, que también expresa preocupación por las consecuencias de un mayor estigma, escribe en su respuesta que, según el informe sueco para ONUSIDA de 2010, solo el 18,5 por ciento de las trabajadoras sexuales usuarias de drogas utilizaron condón durante sus últimas relaciones sexuales.101

 

Conclusión

 

Creemos que hay que considerar varios factores para entender la discrepancia entre el proclamado éxito de la Ley de Compra de Sexo y sus resultados documentados. Mientras que hay algunos policías, trabajadores sociales y antiguas trabajadoras sexuales que dicen que la prohibición ha ayudado de hecho a reducir la prostitución y la trata y ha disuadido a los clientes sin ninguna consecuencia adversa, los informes y documentos con una base científica más que ideológica no respaldan esas proclamas de éxito. Por tanto, como nosotras y otros hemos escrito en otra parte, creemos que es en los dominios ideológico y cultural donde se deben situar la creación de la “exclusiva” Ley de Compra de Sexo y la discrepancia arriba mencionada. Ello tiene que ver con un deseo de crear y mantener una identidad nacional de ser la conciencia moral del mundo; con nociones de sexualidad “buena” y “mala”; con el estigma de puta; con la creación de nuevas formas de desviación sexual; con una cultura política comunitarista, en lugar de liberal; y, quizás por encima de todo, con una visión estereotipada y desinformada de la prostitución.102

 
Nuestra postura respecto a la política hacia la prostitución es que debe estar basada en el conocimiento y no en la moralidad o en la ideología feminista radical. Creemos también que cuando se desarrolla una actuación política, las personas a las que se dirige esa actuación deben ser adecuadamente consultadas y debidamente respetadas. En nuestra opinión, este no ha sido el caso por lo que respecta al “modelo sueco”.

 

Bibliografía

“Aftonbladet libelled Littorin: ex-watchdog” (2010), The Local, 16th July.
http://www.thelocal.se/27832/20100716/ (1st May 2011).

Agustín, Laura (2010), ” Big claims, little evidence: Sweden’s law against buying sex”, in:
The Local 23th July. http://www.thelocal.se/27962/20100723/ (1st May 2011).

Agustín, Laura & Persson, Louise (2010a), ”Tvivelaktig rapport om sexköp”, in: Svenska
Dagbladet 15th July. http://www.svd.se/opinion/brannpunkt/tvivelaktig-rapport-om-
sexkop_4994599.svd (1st May 2011).

Agustín, Laura & Persson, Louise (2010b), ”Skarhed och Ask måste ta till sig kritiken mot
utvärderingen av sexköpslagen”, on: newsmill.se 13th September.
http://www.newsmill.se/artikel/2010/09/13/skarhed-och-ask-m-ste-ta-till-sig-kritiken-mot-
utv-rderingen-av-sexk-pslagen (1st May 2011).

Altstadt, Ann Charlotte (2006), ”Får en hora vara nöjd?”, in: Aftonbladet 16th November.
http://www.aftonbladet.se/kultur/huvudartikel/article10995965.ab (9th May 2011).

Ask, Beatrice (2011), “Sweden: Why we criminalized purchase of sexual services”, on:
CNN.com 31 March. http://articles.cnn.com/2011-03-31/opinion/sweden.beatrice.ask.trafficking_1_human-trafficking-prostitution-sexual-
services?_s=PM:OPINION (1st May 2011). Berg, Marianne & Lindberg, Camilla (2010), “Skrota sexköpslagen för kvinnornas skull”, in:
Expressen 21st July. http://www.expressen.se/debatt/1.2071323/debatt-skrota-sexkopslagen-for-kvinnornas-skull (1st May 2011).

“Billström appointed employment minister” (2010), The Local, 7th July.
http://www.thelocal.se/27652/20100707/ (1st May 2011).

BRÅ (2000), Förbud mot köp av sexuella tjänster. Tillämpningen av lagen under första året.
BRÅ-rapport 2000:4. English summary available as: Prohibition of the purchase of sexual
services.http://www.bra.se/extra/measurepoint/?module_instance=4&name=0003238839.pdf&url=/dynamaster/file_archive/050124/39bbe64c25c0419622be93c8a1aa7a52/0003238839.pdf (6th May 2011).

BRÅ (2008), Sexuell människohandel. En fråga om tillgång och efterfråga. Rapport 2008:24.
http://www.bra.se/extra/faq/?module_instance=2&action=question_show&id=481&category_
id=0 (6th May 2011).

BRÅ (2010), Prostitution och människohandel för sexuella ändamål. En första uppföljning av
regeringens handlingsplan. Rapport 2010:5.
http://www.bra.se/extra/faq/?module_instance=2&action=question_show&id=544&category_
id=1 (6th May 2011).

Claude, Kajsa (2010), Targeting the sexbuyer. The Swedish example: stopping prostitution
and trafficking where it all begins. Svenska Institutet.
http://www.si.se/upload/Human%20Trafficking/Targeting%20the%20sex%20buyer.pdf (9th
May 2011).

Diskrimineringsombudsmannen (2010), Remissvar ang SOU 2010:49, Förbud mot köp av
sexuell tjänst. http://www.do.se/sv/Om-DO/Remissvar/2010/Yttrande-over-Forbud-mot-kop-
av-sexuell-tjanst-En-utvardering-1999-2008-SOU-201049/ (11th May 2011).

Dodillet, Susanne (2009), Är sex arbete? Svensk och tysk prostitutionspolitik sedan 1970-
talet. Stockholm. http://www.vertigo.se/index.php?id=22&BOOK=90 (11th May 2011).

Dodillet, Susanne (2010), ”Prostitutionsforskare: Utvärderingen av sexköpslagen är en
vetenskaplig skandal” on: newsmill.se 21st July,
http://www.newsmill.se/artikel/2010/07/21/prostitutionsforskare-utv-rderingen-av-sexk-
pslagen-r-en-vetenskaplig-skandal (1st May 2011).

Gould, Arthur (2001), ”The Criminalisation of Buying Sex: the Politics of Prostitution in
Sweden”, in: Journal of Social Policy, 2001/3.
http://www.worldaidscampaign.org/en/content/download/80798/805278/file/Gould_The%20Criminalisation%20of%20Buying%20Sex.pdf (9th May 2011).

Hagwall, Per & Laakso, Erik & Rehbinder, Carl Johan & von Schantz, Helena & Wagenius,
Hanna (2010), ”Sexköpslagen är en orimlig morallag”, on:
http://www.eriklaakso.nu/?p=2880, 23 July (1st May 2011).

Holm, Tanya (2005). ”Agens. Om konsten att se handling bortom det förväntade.”
Department of Political Science, Economics and Law and Sociology at Södertörn University.
http://www.worldaidscampaign.org/en/content/download/80798/805278/file/Gould_The%20Criminalisation%20of%20Buying%20Sex.pdf (9th May 2011).

Holmström, Charlotta & Skilbrei, May-Len (ed) (2008), Prostitution i Norden. TemaNord
2008:604. http://www.norden.org/da/publikationer/publikationer/2008-
604/at_download/publicationfile (9th May 2011).

Holmström, Charlotta (2008), “Prostitution och människohandel för sexuella ändamål i
Sverige: Omfattning, förekomst och kunskapsproduktion”, in: Charlotta Holmström & May-
Len Skilbrei (ed), Prostitution i Norden. TemaNord 2008:604.

“How laws are made”, http://www.sweden.gov.se/sb/d/2854/a/19197. (1st May 2011).

Institutionen för Hälsa och samhälle vid Malmö högskola (2010), Remissvar ang SOU
2010:49, Förbud mot köp av sexuell tjänst.

Institutionen för klinisk och experimentell medicin vid Linköpings universitet (2010),
Remissvar ang SOU 2010:49, Förbud mot köp av sexuell tjänst.

Institutionen för socialt arbete vid Göteborgs universitet (2010), Remissvar ang SOU 2010:49, Förbud mot köp av sexuell tjänst.

Jakobson, Pye (2008), Mellan lögn och verklighet. Önskemål och behov bland sexarbetare i
Finland och Sverige. PRO tukipiste. http://rosealliance.se/publicerat/mlov.pdf (9th May
2011).

Jakobson, Pye (2009), Interview. On: Youtube 15th June.
http://www.youtube.com/watch?v=7D7nOh57-I8 (1st May 2011).

Justitiedepartementet (2008), Pressmeddelande. Ny handlingsplan mot prostitution och
människohandel för sexuella ändamål. 16 juli.
http://www.sweden.gov.se/sb/d/10751/a/108695 (9th May 2011).

Juridiska fakulteten vid Lunds universitet (2010), Remissvar ang SOU 2010:49, Förbud mot
köp av sexuell tjänst.

Juridiska fakulteten vid Uppsalas universitet (2010), Remissvar ang SOU 2010:49, Förbud
mot köp av sexuell tjänst.

Kriminologiska institutionen vid Stockholms universitet (2010), Remissvar ang SOU
2010:49, Förbud mot köp av sexuell tjänst.
http://www.criminology.su.se/content/1/c6/02/33/75/SOU_2010_49_Kriminologiska_institutionens_remissvar.pdf (9th May 2011).

Kulick, Don (2005), ”Four hundred thousand Swedish perverts”, in GLQ 11:2, p 205-235.
http://myweb.dal.ca/mgoodyea/Documents/Sweden/400,000%20Swedish%20perverts%20Kulick%20GLQ%2011%282%29%202005%20205-35.pdf (11th May 2011).

Kuosmanen, Jari (2008), “Tio år med lagen. Om förhållnings-sätt till och erfarenheter av
prostitution i Sverige”, in: Charlotta Holmström & May-Len Skilbrei (ed), Prostitution i
Norden. TemaNord 2008:604.

Kuosmanen, Jari (2010), ”Attitudes and perceptions about legislation prohibiting the purchase
of sexual services in Sweden”, in: European Journal of Social Work, 17th August.
http://www.informaworld.com/smpp/content~content=a925892605~db=all~jumptype=rss
(9th May 2011).

”Låt folk få köpa sex!” (2009), Aftonbladet, 10th October.
http://www.aftonbladet.se/debatt/article12035042.ab (9th May 2011).

“Littorin affair hits voter confidence in Reinfeldt” (2010), The Local, 13th July.
http://www.thelocal.se/27760/20100713/ (1st May 2011).

“Littorin denies buying sex: lawyer” (2010), The Local, 10th July.
http://www.thelocal.se/27710/20100710/ (1st May 2011).

“Littorin: I wanted to protect my family” (2010), The Local, 14th July.
http://www.thelocal.se/27774/20100714/ (1st May 2011).

Lizdek, Tamara & Rödström, Emma & Steko, Oriana (2008), 2000-talets nattfjärilar. En
kvalitativ studie om konstruktioner kring personer som säljer sexuella tjänster. Department of
Social Work at Göteborgs Universitet.
http://gupea.ub.gu.se/bitstream/2077/19201/1/gupea_2077_19201_1.pdf (9th May 2011).

Lundström, Elisabet (2010), Sexköpslagens glömda kvinnor. En diskursanalytisk studie av
bilden av prostitution i teori och praktik. Department of Social Work at Stockholm
University. http://su.diva-portal.org/smash/get/diva2:401777/FULLTEXT01 (9th May 2011).

Malmö Stad Kompetenscenter prostitution (2010), Handlar det om val? Sexhandeln via
community, chatt och portal.
http://www.malmo.se/download/18.5e17dc6a12be77c831780004272/Handlar+det+om+val_1.03.pdf (1st May 2011).

Malmö Stad Kompetenscenter prostitution (not dated). Verksamhetsberättelse 2009.
http://www.malmo.se/download/18.4d147ba1286e5bcbb4800030219/Verksamhetsber%C3%
A4ttelse+KC+prostitution.pdf (4th May 2011).

”Man utpressade sexköpare” (2010), Hallands nyheter, 11th October.
http://hn.se/nyheter/omkretsen/1.1020868-man-utpressade-sexkopare (9th May 2011).

Ministry of Education and Research (2008), Action Plan against Prostitution and Human
Trafficking for Sexual Purposes. http://www.sweden.gov.se/sb/d/574/a/110629 (6th May
2011).

Motion 2009/10:Ju276. Sexköpslagens avskaffande.
http://www.riksdagen.se/Webbnav/index.aspx?nid=410&dok_id=GX02Ju276 (6th May
2011).

Motion 2010/11:Ju249. Sexköpslagens avskaffande.
http://www.riksdagen.se/Webbnav/index.aspx?nid=410&typ=mot&rm=2010/11&bet=Ju249
(9th May 2011).

National Board of Health and Welfare (2004), Prostitution in Sweden 2003. Knowledge,
beliefs & Attitudes Of Key Informants.
http://www.socialstyrelsen.se/Lists/Artikelkatalog/Attachments/10488/2004-131-
28_200413128.pdf (1st May 2011).

National Board of Health and Welfare (2008), Prostitution in Sweden 2007.
http://www.socialstyrelsen.se/Lists/Artikelkatalog/Attachments/8806/2008-126-
65_200812665.pdf (1st May 2011).

National Board of Youth Affairs (2008), See me. (Se mig: Unga om sex och internet)
http://www.ungdomsstyrelsen.se/ad2/user_documents/See_me.pdf (1st May 2011).

National Council for Crime Prevention (BRÅ ) (2008), The Organisation of Human
Trafficking. A Study of Criminal Involvement in Sexual Exploitation in Sweden, Finland and
Estonia. Report 2008:21.
http://eucpn.org/download/?file=bra_organisation_trafficking.pdf&type=8 (9th May 2011).

National Council for Crime Prevention (BRÅ) (2000), Förbud mot köp av sexuella tjänster.
Tillämpningen av lagen under första året. BRÅ-rapport 2000:4. English summary available
as: Prohibition of the purchase of sexual services.
http://www.bra.se/extra/measurepoint/?module_instance=4&name=0003238839.pdf&url=/dynamaster/file_archive/050124/39bbe64c25c0419622be93c8a1aa7a52/0003238839.pdf (6th
May 2011).

National Criminal Police (2001), Trafficking in Women. Situation report no. 3 January 1 –
December 31, 2000. RKP KUT Report 2001:3b.

National Criminal Police (2002), Trafficking in Women. Situation report no. 4 January 1 –
December 31, 2001. RKP KUT Report 2002:1b.

National Criminal Police (2003), Trafficking in Women. Situation report no. 5 January 1 –
December 31, 2002. RKP KUT Report 2003:1b.

National Criminal Police (2006), Trafficking in human beings for sexual purposes. Situation
report no. 8 January 1 – December 31, 2005. RKP KUT Rapport 2006:4b.
http://www.osce.org/cthb/25186 (6th May 2011).

National Criminal Police (2007), Trafficking in human beings for sexual and other purposes.
Situation report 9 1 January – 31 December 2006. RKP Report 2007:6b.
http://www.polisen.se/Global/www%20och%20Intrapolis/Informationsmaterial/01%20Polisen%20nationellt/Engelskt%20informationsmaterial/Trafficking_Lagesrapport_9_ENG.pdf (6th
May 2011).

National Police Board (2010), Situation Report 11. Trafficking in human beings for sexual
and other purposes. RPS Report 2010:6.
http://www.si.se/upload/Human%20Trafficking/L%C3%A4g%2011%20Fin%20ENG.PDF
(6th May 2011).

NIKK (2008), Prostitution in the Nordic Countries. Conference report, Stockholm, October
16–17, 2008. http://www.norden.org/da/publikationer/publikationer/2009-756 (1st May
2011).

Norwegian Ministry of Justice (2004), Purchasing Sexual Sevices in Sweden and the
Netherlands. Legal Regulation and Ecperiences. An abbreviated English version.
http://www.regjeringen.no/upload/kilde/jd/rap/2004/0034/ddd/pdfv/232216-
purchasing_sexual_services_in_sweden_and_the_nederlands.pdf (1st May 2011).

Öster, Hedvig (2004), Kvinnor inom könshandel. Orsaker, konsekvenser och lagstiftning.
Department of Social Work at Stockholm University. http://su.diva-
portal.org/smash/get/diva2:193115/FULLTEXT01 (11th May 2011).

Östergren, Petra (2003a), Synden ideologiserad. Modern svensk prostitutionspolicy som
identitets- och trygghetsskapare. Department of Social Anthropology at Stockholm
Universitet. http://www.petraostergren.com/upl/files/8914.pdf (9th May 2011).

Östergren, Petra (2003b), Sexworkers critique of Swedish policy. http://www.petraostergren.com
(1st May 2011).

Östergren, Petra (2006), Porr, horor och feminister. Stockholm.
http://www.nok.se/nok/allmanlitteratur/titlar-allmanlitt/p/Porr-horor-och-feminister-ISBN-
9789127113947/ (11th May 2011).

Pion & RoseAlliance & Sexarbejdernes InteresseOrganisation (2010), ”Skandinaviske
sexarbejdere står sammen for rettigheder”, on: http://s-i-o.dk/wordpress/?p=61, 30th July, (1st
May 2011).

Proposition 1997/98:55, Kvinnofrid.
http://www.regeringen.se/content/1/c4/22/66/5406e038.pdf (1st May 2011).

Regeringens skrivelse 2007/08:167. Handlingsplan mot prostitution och människohandel för
sexuella ändamål.http://www.regeringen.se/sb/d/9761/a/108621 (11th May 2011) Available
in English at: http://www.sweden.gov.se/sb/d/574/a/110629 (11th May 2011).

“Reinfeldt plays down Littorin ‘crime’ rumours” (2010), The Local, 8th July.
http://www.thelocal.se/27684/20100708/ (1st May 2011).

RFSL (2011), Osynliga synliga aktörer. Hbt-personer med erfarenhet av att sälja och/eller
köpa sexuella tjänster. http://www.rfsl.se/public/RFSL_Osynliga_Synliga_Akt%C3%B6rer_-
_Low_Res.pdf (11th May 2011).

RFSL (2010), Remissvar ang SOU 2010:49, Förbud mot köp av sexuell tjänst.
http://app.rfsl.se/apa/19/public_files/ry_101025_kop_av_sexuell_tjanst.pdf (11th May 2011).

RFSU (2010), Remissvar ang SOU 2010:49, Förbud mot köp av sexuell tjänst.
http://www.rfsu.se/sv/Sex-och-politik/Remisser-och-yttranden/Yttrande-over-betankandet-
Forbud-mot-kop-av-sexuell-tjanst-En-utvardering-1999-2008-SOU-201049/ (11th May
2011).

Riksdag Kammarens protokoll: 1998/99:59, Fredagen den 19 februari Anf. 61. Lars Engqvist.
http://www.riksdagen.se/webbnav/?nid=101&dok_id=GM0959&bet=1998/99:59 (12th May
2011).

Rikskriminalpolisen (1999), Handel med kvinnor. Lägesrapport 1. Juni 1999. RKP KUT
Rapport 1999:16.

Rikskriminalpolisen (2000), Handel med kvinnor. Lägesrapport 2. 1 juli-21 december 1999.
RKP KUT Rapport 2000:1.

Rikskriminalpolisen (2001), Handel med kvinnor. Lägesrapport 3. 1 januari-31 december
2000. RKP KUT Rapport 2001:3.

Rikskriminalpolisen (2002), Handel med kvinnor. Lägesrapport 4. 1 januari-31 december
2001. RKP KUT Rapport 2002:1.

Rikskriminalpolisen (2003), Handel med kvinnor. Lägesrapport 5. 31 december 2002. RKP
KUT Rapport 2003:1.

Rikskriminalpolisen (2004), Människohandel för sexuella ändamål. Lägesrapport 6. 1
januari-31 december 2003. RKP KUT Rapport 2004:2.

Rikskriminalpolisen (2005), Människohandel för sexuella ändamål. Lägesrapport 7. 1 jan-31
dec 2004. RKP KUT Rapport 2005:4.

Rikskriminalpolisen (2006), Människohandel för sexuella ändamål m.m. Lägesrapport 8. 1
jan-31 dec 2005. RKP KUT Rapport 2006:4. http://www.osce.org/cthb/25186 (12th May
2011).

Rikskriminalpolisen (2007), Människohandel för sexuella och andra ändamål. Lägesrapport
9, 1 jan-31 dec 2006. RKP KUT Rapport 2007:6.
http://www.polisen.se/Global/www%20och%20Intrapolis/Informationsmaterial/01%20Polisen%20nationellt/Engelskt%20informationsmaterial/Trafficking_Lagesrapport_9_ENG.pdf
(12th May 2011).

Rikspolisstyrelsen (2001), Lag (1998:408) om förbund mot köp av sexuella tjänster.
Metodutveckling avseende åtgärder mot prostitution. ALM 429-14044/99. 2001, POB -429-
4616/99.

Rikspolisstyrelsen (2009), Människohandel för sexuella och andra ändamål 2007-2008.
Lägesrapport 10. RPS Rapport 2009:1.
http://www.polisen.se/Global/www%20och%20Intrapolis/Rapporter-
utredningar/01%20Polisen%20nationellt/Ovriga%20rapporter-
utredningar/Manniskohandel_lagesrapport_10_webb.pdf (12th May 2011).

Rikspolisstyrelsen (2010), Människohandel för sexuella och andra ändamål 2009.
Lägesrapport 11. RPS Rapport 2010:5.
http://www.polisen.se/Global/www%20och%20Intrapolis/Rapporter-
utredningar/01%20Polisen%20nationellt/Ovriga%20rapporter-
utredningar/Manniskohandel_Rapp_rps100913t.pdf (12th May 2011).

Rikspolisstyrelsen (2010b), Pressmeddelande, Polisen kraftsamlar mot prostitution och
människohandel. 8th March. http://www.mynewsdesk.com/se/view/pressrelease/polisen-
kraftsamlar-mot-prostitution-och-maenniskohandel-380767 (1st May 2011).

SamO-Kut Nord 2008, Människohandel för sexuella ändamål. Lägesrapport. AAC-491-166-
08:156.
http://www.polisen.se/Global/www%20och%20Intrapolis/Informationsmaterial/Norrbotten/rapport_prostitution.pdf (1st May 2011).

”Sexköpare lurad av utpressare” (2010), Sydsvenskan, 1st March.
http://hn.se/nyheter/omkretsen/1.1020868-man-utpressade-sexkopare (1st May 2011).

Siring, Annelie (2008), “Sexhandel, sexköpslagstiftning och myndighetsförståelse. Ett svenskt exempel”, in: Charlotta Holmström & May-Len Skilbrei (ed), Prostitution i Norden.
TemaNord 2008:604.

Socialstyrelsen (2000), Kännedom om prostitution 1998-1999. SoS-Rapport 2000:5.

Socialstyrelsen (2004), Kännedom om prostitution 2003.

Socialstyrelsen (2007), Kännedom om prostitution 2007.

Socialstyrelsen (2010), Remissvar ang SOU 2010:49, Förbud mot köp av sexuell tjänst.

Socialstyrelsen (2011), Sex mot ersättning – utbildningsmaterial om stöd och hjälp till vuxna.
http://www.socialstyrelsen.se/publikationer2011/2011-3-6 (1st May 2011).

SOU 1995:15, Könshandeln. http://www.sweden.gov.se/sb/d/108/a/25123 (9th May 2011).

SOU 2008:41, Människohandel och barnäktenskap – ett förstärkt straffrättsligt skydd.
http://www.regeringen.se/sb/d/10025/a/103517 (9th May 2011).

SOU 2010:49a, Förbud mot köp av sexuell tjänst. En utvärdering 1999-2008.

SOU 2010:49b, Inquiry on the evaluation of the prohibition of the purchase of sexual
services. (English translation.) http://www.sweden.gov.se/sb/d/2093 (1st May 2011).

Svenska Institutet (2011), Slutrapport. Svenska institutets uppdrag inom ramen för
handlingsplanen mot prostitution och människohandel för sexuella ändamål. 30th March.
http://www.si.se/upload/Docs/Human%20trafficking/Slutrapport%20Svenska%20Institutet%
20Prostitution%20och%20M%C3%A4nniskohandel.pdf (9th May 2011).

Sveriges radio P1 (2009), Ekot. Många svenskar vill köpa sex trots förbud. 4th May.
http://sverigesradio.se/sida/artikel.aspx?programid=83&artikel=2809348 (1st May 2011).

Sveriges Radio Radio Sweden (2009) Anti-Prostitution Law Effective?: The law is inefficient
and amoral. 5th May.
http://sverigesradio.se/sida/artikel.aspx?programid=2054&artikel=2814126 (5th May 2011).

Sveriges Radio P3 (2008), Verkligheten. Prästfest. 2nd March.
http://sverigesradio.se/sida/artikel.aspx?programid=3052&artikel=1921519 (1st May 2011).

Ungdomsstyrelsen (2008), Se mig. Unga om sex och internet.
http://www.ungdomsstyrelsen.se/ad2/user_documents/Se_mig.pdf (1st May 2011).

”Utpressarliga slår till mot sexköpare” (2010), Kvällsposten, 9th June.
http://kvp.expressen.se/nyheter/1.2018307/utpressarliga-slar-till-mot-sexkopare (1st May
2011).
Sitios web y blogs:

”Frida”, http://plexiglasfrida.bloggproffs.se/ (1st May 2011).

”Greta Garbo…en glädjeflicka”, http://blogg.expressen.se/gretagarbo/ (1st May 2011).

http://www.aftonbladet.se/debatt/article12035042.ab (1st May 2011).

http://www.expressen.se/nyheter/1.2307402/darfor-vill-ask-skarpa-maxstraff-for-sexkop (1st
May 2011).

http://www.newsmill.se/millord/Sexköpslagen (2nd May 2011).

http://www.petraostergren.com (9th May 2011).

http://www.susannedodillet.com (9th May 2011).

”Isabella Lund”, http://sensuellqkonsult.wordpress.com/ (1st May 2011).

”Kamferdroppar”, http://kamfertext.blogspot.com/index.html (1st May 2011).

”Loke – kultur & politik”, http://ejnermark.blogspot.com/ (1st May 2011).

”Njutning till salu”, http://njutningtillsalu.blogspot.com/ (1st May 2011).

”Reformera sexköpslagen”, http://sexkopslagen.wordpress.com/ (1st May 2011).

”Röd libertarian”, http://redlib.subcult.org/ (1st May 2011).

“Secretary academy”, http://www.sexwork.net/forum/forumdisplay.php?f=91 (1st May 2011).

”Strötankar i samtidens liberala utmarker”, http://blogg.tianmi.info/ (1st May 2011).

—————————————————————————————————————————

1 El trabajo de investigación llevado a cabo para la elaboración de este informe ha sido parte del Estudio Comparativo Internacional de Políticas hacia la Prostitución en Holanda, Austria y Suecia (investigador principal: Hendrik Wagenaar), financiado por el Nicis Institute, las ciudades de Roterdam, La Haya, Utrecht y Viena y la Universidad de Leiden. Las conclusiones y opiniones expresadas en este informe no representan necesariamente las de los investigadores principales en el proyecto más amplio ni la de sus socios patrocinadores. Las autoras de este informe desean agradecer a Ola Florin, Hendrik Wagenaar y Ronald Weitzer sus valiosos comentarios, y hacer extensivo un agradecimiento especial a Michael Goodyear por sus amplios comentarios sobre el texto, traducciones legales del sueco al inglés, y edición y revisión de fuentes documentales. Cualquier error que haya persistido es de la única responsabilidad de las autoras.

2 Östergren 2006. & Dodillet 2009. & Proposition 1997/98:55, p 20 ff & p 104.

3 Östergren 2006, p 64. & Altstadt 2006.

4 Proposition 1997/98:55, p 105.

5 El Instituto Sueco recibió fondos extras en el Plan de Acción Nacional para promocionar la “opinión sueca” sobre la prostitución y la trata. Ver BRÅ 2010, p 59 para un resumen de estas actividades. & Svenska Institutet 2011.

6 SOU 2010:49. & Ask 2010.

The National Board of Youth Affairs (2010) See me. Summary.
http://www2.ungdomsstyrelsen.se/butiksadmin/showDoc/ff8080812568bac501270973ec3b0027/See_me.pdf (1st May 2011).

7 Agustín 2010; Agustín & Persson 2010a & 2010b; Dodillet 2010; Berg & Lindberg 2010; Pion & RoseAlliance & Sexarbejdernes InteresseOrganisation 2010; Hagwall & Laakso & Rehbinder & von Schantz & Wagenius 2010.

8 Las referencias o respuestas a consultas pueden venir de autoridades gubernamentales, autoridades locales, policía, sistema judicial, universidades, ONGs, accionistas y el público en general. Ver “Cómo se hacen las leyes”. Las entidades críticas fueron: Federación Sueca por los derechos de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (RFSL), Asociación Sueca para la Educación Sexual (RFSU), el Defensor contra la Discriminación, el Departamento de Trabajo Social de la Universidad de Gotenburgo, la Facultad de Salud y Sociedad de la Universidad de Malmoe, la Facultad de Derecho de la Universidad de Lund, la Facultad de Derecho de la Universidad de Upsala, el Departamento de Criminología de la Universidad de Estocolmo, el Departamento de Medicina Clínica y Experimental de la Universidad de Linköping, el Departamento de Estudios de Género de la Universidad de Södertörn, el Consejo Nacional de Salud y Bienestar (Socialstyrelsen). También la Agencia Sueca para la Gestión Pública (Statskontoret), el apoyo a la investigación del Gobierno y las Fuerzas Armadas Suecas criticaron la evaluación en el proceso de consulta.

9 Ibid.

10 Proposition 1997/98:55.

11 Susanne Dodillet tiene un doctorado en Historia Intelectual, y en su disertación Är sex arbete? (¿Es el sexo trabajo?) comparó las regulaciones de la prostitución suecas y alemanas entre 1970 y 2000. El material que analizó fueron documentos parlamentarios y debates periodísticos realizados a lo largo de cuatro décadas. Ver http://www.susannedodillet.com.

Petra östergren es doctoranda en Antropología Social. También es comentarista social y escritora. En uno de sus libros, Porr, horor och feminister (Porno, putas y feministas), de 2006, analiza las tres décadas del movimiento antipornografía y antiprostitución en Suecia, usando un amplio espectro de material, no solo textos y discusiones de fuentes parlamentarias, sino también las actividades de base que llevaron a la actual normativa. Ha entrevistado también a legisladores y a muchas trabajadoras sexuales. El tema de su disertación actual es la Ley de Compra de Sexo. Ver http://www.petraostergren.com

12 Código Penal: Capítulo 12 § 12

13 Código Penal: Capítulo 11

14 Código Penal: Capítulo 4 § 1, 1a, 2, 4, 10

15 SOU 2008:41, p 22.

16 Código Penal: Capítulo 6 § 9

17 Östergren 2003a. & Östergren 2003b.

18 Proposition 1997/98:55.

19 National Board of Health and Welfare 2004, p 13. & Sirling 2009, p 333.

20 Regeringens skrivelse 2007/08:167, Justitiedepartementet 2008, Ministry of Education and Research 2008.

21 Ver Socialstyrelsen and National Board of Health and Welfare en la bibliografía. Dos de los informes están disponibles en inglés.

22 Ver BRÅ and National Council for Crime Prevention en la bibliografía. Algunos de los informes están disponibles en inglés.

23 Ver Rikskriminalpolisen, Rikspolisstyrelsen, National Criminal Police, National Police Board and SamO-Kut Nord 2008 en la bibliografía. Algunos de los informes están disponibles en inglés.

24 SOU 2010:49.

25 SOU 1995:15.

26 Norwegian Ministry of Justice 2004.

27 Holmström & Skilbrei 2008.

28 Ver el National Board of Youth Affairs 2008 & Ungdomsstyrelsen 2008.

29 Malmö Stad Kompetenscenter prostitution 2010.

30 RFSL 2011.

31 SOU 1995:15. Aunque sería ‘de dos a tres veces’ 1.950 – 2.600.

32 Norwegian Ministry of Justice 2004, p 9.

33 NIKK 2008, p 17. & Holmström 2008, p 303.

34 Holmström 2008, p 306.

35 Kriminologiska institutionen vid Stockholms universitet 2010.

36 Holmström 2008, p 306. & Institutionen för socialt arbete vid Göteborgs universitet 2010.

37 Holmström 2008, p 321.

38 National Board of Health and Welfare 2008, p 33.

39 BRÅ 2000, p 20.

40 BRÅ 2000, p 48. Ver también Norwegian Ministry of Justice 2004, p 22, 23. & Swedish National Council for Crime Prevention 2008, p 124.

41 National Board of Health and Welfare 2004, p 8.

42 SOU 2010:49b, p 19.

43 Holmström 2008, p 307. Ver también SOU 2010:49b; Socialstyrelsen 2000 & 2004; Rikskriminalpolisen 1999, p 26, 28 & 29; National Board of Health and Welfare 2008, p. 47.

44 The National Board of Health and Welfare 2008, p 63.

45 Holmström 2008. & Malmö Stad Kompetenscenter prostitution 2010. & National Board of Health and Welfare 2008.

46 Malmö Stad Kompetenscenter Prostitution (sin fecha), p 3; SOU 2010:49a, p 112.

47 Como se informa en BRÅ 2000, p 20.

48 National Board of Health and Welfare 2008, p 63.

49 BRÅ 2008, p 87.

50 SOU 2010:49b, p 9.

51 Rikspolisstyrelsen 2010b.

52 SOU 1995:15, p 100.

53 SOU 2010:49, p 201.

54 Institutionen för Hälsa och samhälle vid Malmö högskola 2010.

55 The National Board of Health and Welfare 2008, p 46.

56 Socialstyrelsen 2000, p 42 f.

57 Sirling 2008, p 346. & Kuosmanen 2008, p 372.

58 Siring 2008, p 345 f.

59 Malmö Stad Kompetenscenter prostitution 2010, p 86. & RFSL 2011, p 194.

60 Malmö Stad Kompetenscenter prostitution 2010, p 50 ff. Ver también declaraciones de trabajadoras sexuales, por ejemplo en los blogs “Greta Garbo…en glädjeflicka”, ”Frida”, ”Secretary academy”, ”Isabella Lund” & ”Njutning till salu” y la entrevista en Sveriges Radio P3 2008.

61 SOU 2010:49a, p 197.

62 Sveriges Radio P1 2009.

63 SOU 2010:49b, p 9.

64 Kuosmanen 2008, p 377 f. Ver también Kuosmanen 2010.

65 Kriminologiska institutionen vid Stockholms universitet 2010.

66 BRÅ 2000, p 49.

67 Kriminologiska institutionen vid Stockholms universitet 2010.

68 SOU 2010:49b, p 9.

69 Como resume Kuosmanen 2008, p 362.

70 Kuosmanen 2008, p 367.

71 Siring 2008, p 354.

72 Ungdomstyrelsen 2006, p 113, 154.

73 RFSL 2010; Institutionen för klinisk och experimentell medicin vid Linköpings universitet 2010.

74 Fueron Alexander Bard, Don Kulick y Petra Östergen. Gould 2001 pp 445 ff.

75 Ver, por ejemplo, las declaraciones hechas por Laura Agustín, Carl-Erland Andersson, Alexander Bard, Magnus Betnér, Jesper Brygemark, Ulrika Dahl, Niklas Dougherty, Cordelia Edvardsson, Rolf Hillegren, Staffan Heimersson, Ida Kock, Johan Lundberg, Lotta Lundberg, Sakine Madon, Liza Magnusson, Paulina Neuding, Johan Nordansjö, Carl Johan Rehnbinder, Louise Persson, Mårten Schultz, Nathan Shachar, Oscar Swartz, Jan Söderqvist, Alice Teodorescu, Dick Wase, Charlotte Wiberg, Malin Westberg y blogs como ”Röd Libertarian”, ”Reformera sexköpslagen”, ”Kamferdroppar”, ”Strötankar i samtidens liberala utmarker” y ”Loke – kultur & politik”.

76 Ver, por ejemplo, el trabajo y las declaraciones de Lilian Andersson, Liw Enqvist, Johannes Eriksson, Pye Jakobson, Linnea Edvardsdotter, Ingegärd Granath, Christina Persson y Rosinha Sambo, y los blogs “Greta Garbo…en glädjeflicka”, “Frida”, “Isabella Lund”, “Njutning till salu” y el foro de discusión “Secretary Academy”.

77Dodillet 2009, p 381 ff.

78 Se trata de Maria Abrahamsson, Marianne Berg, Fredrick Federley, y Camilla Lindberg.

79 Motion 2009/10:Ju276. & Motion 2010/11:Ju249.

80 Ver las ramas juveniles del Partido del Centro, el Partido Liberal y los Conservadores. Ver, por ejemplo, políticos como Per Hagwall, Helena von Schantz, Tobias Schelin, Erik Svansbro, Hanna Wagenius, y Filip Wästerberg. Ver también Sveriges Radio Radio Sweden 2009.

81 Ver, por ejemplo, los informes dirigidos por el Consejo de Salud y Bienestar y su material educativo (Socialstyrelsen 2011) y los informes del Centro de Conocimiento de Malmoe.

82 “Låt folk få köpa sex!” 2009.

83 http://www.aftonbladet.se/debatt/article12035042.ab

84 http://www.expressen.se/nyheter/1.2307402/darfor-vill-ask-skarpa-maxstraff-for-sexkop

85 http://www.newsmill.se/millord/Sexköpslagen

86 Socialstyrelsen 2010.p. 3

87 Kriminologiska institutionen vid Stockholms universitet 2010.

88 RFSL 2010.

89 RFSU 2010.

90 Diskrimineringsombudsmannen 2010.

91 Institutionen för socialt arbete vid Göteborgs universitet 2010, p 2.

92 Este resumen está basado en: Holm 2005; Institutionen för Hälsa och samhälle vid Malmö högskola 2010; Jakobson 2009; Lundström 2010; Lizdek & Rödström & Steko 2008; Malmö Stad Kompetenscenter prostitution 2010 p 12, 41, 50 ff & 67; National Board of Health and Welfare 2004, p 3, 32ff &77; National Board of Health and Welfare 2008, p. 46 ff; National Council for Crime Prevention 2008, p 21 & 47; National Criminal Police 2002; Norwegian Ministry of Justice 2004, p 12 ff, 19, 20, 52 & 53; Öster 2004; Östergren 2003a&b & 2006; RFSL 2011, p 162, 164, 166, 176; Rikskriminalpolisen 1999, p 14, 26ff; Rikskriminalpolisen 2000, p 21, Rikskriminalpolisen 2002, p 16 & 21; Rikspolisstyrelsen 2000; SamO-Kut Nord 2008, page 9; Socialstyrelsen 2000, p 33 & 43. Ver también los blogs: ”Greta Garbo… en glädjeflicka”, ”Frida”, ”Secretary academy”, ”Isabella Lund” & ”Njutning till salu”.

93 RFSL 2011, p 164. & National Board of Health and Welfare 2008, p 48.

94 Ver, por ejemplo, el “caso Littorin”, cuando el Ministro de Empleo dimitió tras ser acusado de comprar sexo, “Billström nombrado Ministro de Empleo” 2010; “Reinfeldt resta importancia a los rumores sobre el ‘crimen’ de Littorin” 2010; “Littorin niega compra de sexo: abogado” 2010; “El asunto Littorin daña la confianza de los votantes en Reinfeldt,” 2010; “Littorin: Yo quería proteger a mi familia”, 2010; “Aftonbladet calumnió a Littorin: ex-vigilante” 2010. En relación a chantajes, ver, por ejemplo, ”Man utpressade sexköpare” 2010; ”Utpressarliga slår till mot sexköpare” 2010. &”Sexköpare lurad av utpressare” 2010.

95 Consejo Nacional de Salud y Bienestar 2008, p 12. & RFSU 2010.

96 Institutionen för socialt arbete vid Göteborgs universitet 2010.

97 Ministerio de Justicia noruego 2004, p 19.

98 SOU 2010:49b, p 34.

99 Diskrimineringsombudsmannen 2010.

100 RFSL 2010.

101 Socialstyrelsen 2010.

102 Dodillet 2009, Kulick 2005, Gould 2001, Östergren 2006.

Por primera vez se propone en Estados Unidos derogar la prohibición de la prostitución

 

Derogar la prohibición de la prostitución: vídeo completo de la audiencia y la conferencia de prensa

 

por Ian | 30 de enero de 2016 |

 

http://freekeene.com/2016/01/30/repealing-prohibition-on-prostitution-full-hearing-video-and-press-conference/?subscribe=success#467

 

Elizabeth Edwards es una de las primeras promotoras del Proyecto por un Estado Libre y representante por el Partido Demócrata que ha llevado adelante con valentía la única propuesta de derogación de la prohibición de la prostitución de la que yo he tenido noticia en los aproximadamente diez años que llevo en New Hampshire.

 
Si se aprueba la ley HB 1614, los adultos de NH podrían intercambiar sexo por dinero sin miedo a detenciones, procesamientos y cárcel. NO crea una estructura reguladora (legalización), solo va contra los estatutos que penalizan la prostitución y mantiene la prohibición para la esclavitud sexual.

 
Es una ley excelente y, sorprendentemente, todos los que han testificado han testificado a favor. Sin embargo, los cobardes jefes de policía entregaron un testimonio en contra por escrito. Aquí está el vídeo completo (en inglés) de la conferencia de prensa y la audiendia ante el comité de Justicia Penal:

 

¿Tiene la ley alguna probabilidad de ser aprobada en el primer año? Probablemente no, pero hay que felicitar a la representante Edwardas por proponerla para ser sometida a consideración. Esta es una conversación que la gente necesita tener en la casa del Estado acerca de la libertad económica y la autonomía personal. Seguid conectados a Free Keene para estar al día.

 
Si queréis ayudar a llevar adelante cambio políticos prolibertad, uníos por favor a la New Hampshire Liberty Alliance, viváis o no en NH: podéis ayudar.

Alemania proyecta una nueva ley de prostitución que perjudicaría a las trabajadoras sexuales

Publicado el 3 de diciembre de 2015

 
http://www.thelocal.de/20151203/changing-prostitution-law-would-only-harm-sex-workers

 

Las iniciativas a favor de reformar la controvertida ley de prostitución de Alemania están basadas en una mala información y no tienen en cuenta los intereses de las trabajadoras sexuales, argumenta la experta Sonja Dolinsek

 
La semana pasada, tras dos años de negociaciones, el Ministerio Federal Alemán para las familias, la tercera edad, las mujeres y la juventud hizo público su segundo borrador de una nueva ley de prostitución.

 
Desde las elecciones de 2013 ha estado sobre el tapete una reforma, al estar de acuerdo la coalición gobernante en que la prostitución debería ser reformada, en parte para proteger mejor a las víctimas de trata de personas.

 
Pero hasta ahora no ha habido consenso acerca de qué ha cambiado exactamente desde que la ley fue actualizada por última vez en 2002, y cómo responder a ese cambio.

 

¿Por qué debería ser cambiada la ley?

 
Los investigadores están de acuerdo en que la ley de 2002, generalmente descrita como de “legalización de la prostitución” y culpada de ser responsable de un aumento de la trata de personas, nunca ha sido plenamente aplicada.

 
Pero eso no ha impedido que políticos y medios hayan culpado del supuesto estado catastrófico de las trabajadoras sexuales en Alemania a esos tres artículos, usando la ley para marcarse unos puntos fáciles ante el público.

 
Pocos en Alemania o en el extranjero cuestionaron la idea de que la ley había conducido a una explosión de la trata de personas en Alemania y dejado a muchas trabajadoras sexuales “desprotegidas”.

 
La idea de que la trata había aumentado fue aireada incluso en la reciente campaña para impedir que Amnistía Internacional adoptase una posición en defensa de la despenalización del trabajo sexual.

 
Pero nadie se molestó en comprobar si era cierta la afirmación de que había aumentado la trata.

 
Si lo hubieran hecho, habrían encontrado que el trabajo sexual había sido legal desde mucho antes de 2002, y que la trata de personas ha estado en la actualidad descendiendo de forma constante según las estadísticas oficiales de la Oficina Criminal Federal (Bundeskriminalamt).

 
En la actualidad, cada año son reconocidas oficialmente como víctimas de trata con fines de explotación sexual unas 600 personas (557 en 2014), lo que supone una caída del 43 por ciento desde el pico de 2004, cuando fueron identificadas 972 víctimas de trata de personas.

 
Una campaña concertada contra el trabajo sexual legal

 
Entonces, si la trata no es el flagelo que se quiere hacer ver, ¿qué está detrás de esa presión por la reforma?

 
El impulso ha venido en verdad de la percepción de un aumento de negocios de sexo y de trabajadoras sexuales inmigrantes procedentes de Rumania y Bulgaria.

 
Pero sobre todo ha sido debido a una campaña concertada para retroceder a la ley de 2002 y restringir la legalidad del trabajo sexual.
Hace dos años, justo tras las elecciones, una campaña antiprostitución lanzada por la empresaria de medios de comunicación Alice Schwarzer denunció la supuesta ineficacia de la ley de 2002, alegando un aumento de la trata sexual. Llamó a Alemania “el burdel de Europa”.

 
Veterana feminista de izquierdas, Schwarzer se ha alineado desde hace tiempo con la línea dura de ley y orden de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) y la Unión Social Cristiana (CSU) en el tema de la prostitución.
Estuvo de acuerdo con sus demandas de que las trabajadoras sexuales fueran sometidas a exámenes médicos obligatorios y obligadas a registrarse en la policía, así como con que la policía ejerciera una vigilancia general sobre las trabajadoras sexuales y los negocios de sexo.

 
Al mismo tiempo, ignoró que políticos de la CSU estaban implicados como inversores en la construcción de un burdel en la ciudad bávara de Dachau. Para ellos, eso era solo “un negocio como cualquier otro”.

 

 

La protección mediante coacción está ligada al fracaso

 
Mientras que los exámenes médicos obligatorios —una medida que hoy es considerada una violación de derechos humanos— están descartados, no lo está el establecimiento de lo que los activistas llaman una “base de datos de putas” nacional.

 
Antes de registrarse, las trabajadoras sexuales (pero no los clientes) necesitarían someterse a consejo de salud obligatorio, en el que se les entregarían folletos con sus derechos y obligaciones. Una de las obligaciones mencionadas explícitamente es pagar impuestos.

 
Tanto el registro como el consejo obligatorio han sido ampliamente criticados por ONGs tales como el Consejo de Mujeres Alemanas y la Asociación Alemana de Mujeres Abogadas, pero también por ONGs con un trasfondo religioso, tales como Diakonie.

 
Todas ellas se oponen a la introducción de medidas obligatorias que se cree que estigmatizarían a las trabajadoras sexuales.

 
La introducción de capas adicionales de burocracia empeoraría también la falta de confianza que muchas trabajadoras sexuales tienen hacia las autoridades. Esto es especialmente cierto para las trabajadoras sexuales inmigrantes procedentes de países en los que prospera la violencia y la corrupción policiales.

 
Pero la idea del registro obligatorio sigue adelante: el objetivo es impedir que se registren aquellas que hayan sido empujadas al trabajo sexual por la fuerza o por las circunstancias.

 
Esto significa que las mujeres que venden sexo para sobrevivir serían empujadas a trabajar ilegalmente si se negaran a registrarse, corriendo el riesgo de recibir multas de hasta 1.000 euros, además de sufrir la pobreza que las llevó al trabajo sexual.

 
Esto es evidente a partir de las tasas de prostitución en los EE.UU., por ejemplo, país en el que el trabajo sexual sigue siendo ilegal en la mayor parte del territorio.

 
Más aún, la nueva ley muestra una asombrosa ingenuidad al sugerir que un burócrata podría reconocer a una víctima de trata en el entorno estéril de una oficina.

 
Los estudios demuestran que incluso oficiales de policía y trabajadores sociales experimentados encuentran difícil reconocer la trata. La confianza hacia las autoridades es esencial para que salga a la luz. Pero esta confianza quedaría destruida por un registro obligatorio bajo amenaza de una multa.

 
Y ¿qué pasa si los policías deciden que alguien puede ser víctima de trata una vez que ya ha sido registrada como trabajadora sexual?

 
Es muy probable que probar este estatus a la policía sería mucho más difícil; después de todo, el Estado habría declarado que esa persona estaba haciendo trabajo sexual “voluntariamente” al permitirla registrarse al principio.

 
No es difícil imaginar a las autoridades desestimando las reclamaciones de las trabajadoras sexuales haciendo referencia a su “DNI de puta”: la prueba de que el trabajo sexual es “voluntario”.

 

Los derechos de las trabajadoras sexuales no importan

 
Los críticos se han basado en la Constitución y la ley de derechos humanos para oponerse a lo que llaman el “DNI de puta”. Pero el gobierno de Alemania está dispuesto a esquivar tales derechos.

 
Ya ha abolido el derecho de las trabajadoras sexuales a la “inviolabilidad del domicilio”, esencialmente permitiendo a la policía entrar en sus apartamentos cuando desee.

 
La mera sospecha de que se practica trabajo sexual sería suficiente para entrar en los pisos, poniendo así en riesgo a cualquiera, especialmente mujeres, con una vida sexual activa y múltiples parejas, a ser víctima de tales redadas, no como ocurre ahora, cuando todo trabajo sexual es legal.
En tiempos de crecientes ataques a la autodeterminación sexual de las mujeres, es fácil imaginar a vecinos machistas denunciando a una de esas mujeres como “puta” sin registrar.

 
Esta crítica es mal recibida y desoída por los partidos gobernantes, que insisten en que quieren proteger a las mujeres, a pesar de que se les haga ver los fallos de su propuesta de ley.

 
En comentario oficial del borrador de la ley, han admitido que las trabajadoras sexuales podrían no someterse a ella y, sencillamente, no registrarse. En ese caso, la ley habría fracasado.

 

Putofobia contra las trabajadoras sexuales

 
A pesar de los obvios puntos débiles de la ley propuesta, los críticos y en particular las organizaciones de defensa de los derechos de las trabajadoras sexuales, tales como la recién fundada BesD, Federación de servicios sexuales y eróticos, están siendo atacados como “el lobby de la prostitución”.

 
Los activistas antiprostitución han tenido mucho éxito a la hora de desacreditar públicamente a cualquiera que critique los llamamientos a abolir la prostitución o a endurecer el control de las trabajadoras sexuales.

 
En lugar de preguntar a las trabajadoras sexuales que tienen buenas condiciones de trabajo cómo podría hacer cualquiera que trabaje en la industria del sexo para estar como ellas, las trabajadoras sexuales más afortunadas están siendo desacreditadas como “privilegiadas”, como si tal “privilegio” no fuera algo que se merece cualquier persona que venda sexo.

 
Y mientras las trabajadoras sexuales son atacadas como “lobbystas de la prostitución”, los políticos de la CSU y, de forma más general, los hombres propietarios de burdeles, casi nunca son criticados por los medios. El sesgo anti trabajadoras sexuales de los medios sigue ahí.

 
No hay que extrañarse de que la ley planeada refleje lo que las trabajadoras sexuales llaman “putofobia”: el odio, el desprecio y el asco que muchos todavía sienten hacia las trabajadoras sexuales.

 

_____________________________
Sonja Dolinsek es una investigadora de la Universidad de Erfurt que trabaja en políticas de trabajo sexual y lucha contra la trata. Está en esta dirección de Twitter: https://mobile.twitter.com/sonjdol

“Trata de personas” se ha vuelto un término carente de significado

 

Políticos y activistas a menudo abusan de él para impulsar leyes punitivas o incitar al pánico moral

Por Noah Berlatsky @hoodedu
http://www.newrepublic.com/article/123302/human-trafficking-has-become-meaningless-term

trata

 

Como todo el mundo conoce, el presidente Barack Obama ha declarado que la “trata de seres humanos“ es la esclavitud de nuestros días. Dijo también que “es un crimen que puede adoptar muchas formas”.

 
La segunda definición es mucho más precisa. La “trata”, en la práctica, es menos un delito claramente definido que una llamada al pánico moral. La vaguedad de la definición permite o incluso anima a los gobiernos, organizaciones e investigadores a afirmar que hay decenas de millones de víctimas de trata en todo el mundo sobre la base de poco más que conjeturas hiperbólicas. Los políticos usan la retórica de la trata para retratarse a sí mismos como defensores de los oprimidos, y generar cobertura de prensa laudatoria, como ha hecho el sherif del condado de Cook Tom Dart con su cruzada contra Backpage.com y otros sitios que anuncian servicios para adultos. Y algunas figuras de alto perfil han recurrido a cuentos acerca de la trata para ganar fama. Somali Mam, la celebrada defensora antitrata camboyana, fue desenmascarada por hacer afirmaciones fraudulentas acerca de si misma y de otras mujeres a las que ayudó.

 
El origen exacto del término “trata sexual” no está claro, pero según Alison Bass, autor de “Salir perdiendo: las trabajadoras sexuales y la ley”, parece haber sido creado por las feministas antiprostitución en los noventas. Bass me dijo que el término “trata” fue usado especialmente para describir la inmigración de las mujeres de la colapasada Unión Soviética a los Estados Unidos. El artículo seminal de 2.000 de Donna Hughes “El mercadeo de Natasha” definió específicamente la trata como “cualquier práctica que implique desplazar a personas hacia dentro y a través de fronteras locales o nacionales con fines de explotación sexual”.

 
Pero los activistas antiprostitución como Hughes a menudo usan el término “explotación sexual” para incluir cualquier clase de prostitución o trabajo sexual; de hecho, Hughes insiste en su artículo en que “la trata se produce incluso si la mujer consiente”. En otras palabras, la trata puede incluir a trabajadoras sexuales que deciden emigrar ilegal o semiilegalmente desde la Europa del Este a los Estados Unidos. Esto describe a la mayoría de mujeres de las que se dijo que habían sido “víctimas de trata”, según los investigadores Robert M. Fuffington y Donna J. Guy. “Lo más frecuente”, escriben en “Una historia global de la sexualidad”, “es que estas mujeres estuvieran implicadas en alguna forma de trabajo sexual en sus países de origen y vieran la posibilidad de trabajar en el extranjero como una oportunidad de mejorar sus circunstancias”.

 
Mientras Hughes define la trata como “explotación sexual”, Obama usa también el término para referirse a los niños obligados a hacer servicio militar y a los obreros agrícolas forzados a trabajar en malas condiciones o sin paga alguna. Esta definición ha sido a veces respaldada por las organizaciones pro derechos de las trabajadoras sexuales, que “esperaban redirigir lo que históricamente había sido un enfoque represivo antiprostitución hacia un enfoque que mirara el sector del sexo como uno más de muchos sectores laborales”, me dijo Carol Leigh, una activista por los derechos de las trabajadoras sexuales y cineasta.

 
La definición más amplia de trata como explotación laboral no ha hecho mucho para cambiar la percepción pública, sin embargo. Cuando dices “trata” la gente todavía piensa en esclavitud sexual. La entrada de Wikipedia para trata de personas, por ejemplo, comienza afirmando, “La trata de personas es el comercio de seres humanos, casi siempre con fines de explotación sexual, trabajo forzado o explotación sexual comercial”: una definición que comienza y termina con sexo. En realidad, el trabajo forzado de otras clases —como el trabajo doméstico, la construcción y la agricultura— es mucho más común, según la OIT, que estima que 4,5 millones de los 21 millones de personas víctimas de trata en todo el mundo lo son de trata sexual (aunque hay que volver a decir que todas las cifras de trata son muy poco fiables y escasamente probadas).

 
Más aún, el término “trata” a menudo se usa para referirse a casos en los que no hay migración en absoluto. Por ejemplo, los tribunales de intervención en trata de personas de Nueva York se dedican básicamente a procesar a cualquier persona detenida por prostitución o cargos relacionados, hayan sido o no sometidos a coacción y provengan o no del extranjero. La mayor parte de las personas que pasan por los tribunales de trata de personas han sido detenidas por vagabundeo y prostitución, según un estudio realizado por Truthout.

 
Según Bass, “la trata se ha convertido en un nuevo nombre para un viejo problema, que es principalmente la huída de casa de adolescentes”. Los jóvenes que escapan de situaciones de abuso en sus domicilios, y que venden sexo para sobrevivir, son considerados por defecto víctimas de trata bajo muchas leyes federales y estatales. Esto, a pesar del hecho de que casi ningún adolescente fugitivo tiene proxenetas o tratantes, según un estudio del Colegio John Jay de Justicia Criminal. La mayor parte de ellos ven el trabajo sexual como la mejor forma de subsistir en la calle, dadas las limitadas opciones legales y de servicios sociales disponibles para los niños que escapan de casa. Y la mayor parte de ellos, me dijo Bass, no viajan fuera de su propio pueblo o ciudad, y mucho menos fuera del país.

 
Así, en la práctica, el término “trata” no significa “la esclavitud de nuestros días”. Ni significa ser transportado a través de fronteras con fines de explotación sexual. En cambio, habitualmente se refiere a una o más de las siguientes cosas:

  • ser menor de edad y vender sexo
  • inmigrar ilegalmente
  • ser sometido a cualquier clase de trabajo forzado o prácticas laborales abusivas
  • practicar trabajo sexual consensuado.

 
“El público parece creer que la trata sexual significa prostitución forzada”, me dijo la investigadora Tara Burns, “pero cuando te sientas y lees los documentos acusatorios por cargos de trata sexual, muy muy raramente es ese el caso”. Las trabajadoras sexuales a menudo son procesadas por haberse sometido a trata a sí mismas, dice Burns. “Bajo diferentes leyes estatales, trata sexual puede significar también los anuncios que ponen las trabajadoras sexuales de sus propios servicios o el alquiler de sus propias habitaciones de hotel, o el abuso de niños por parte de adultos sin relación alguna con la industria de sexo comercial”.

 
La palabra “trata”, pues, se convierte en una manera de aprovechar la imagen de mujeres jóvenes raptadas y vendidas como esclavas sexuales. Después del 11S, dice Bass, el Departamente de Estado se mostró ansioso por adoptar el lenguaje de la trata como otra manera de justificar las restricciones y la vigilancia de la inmigración inspiradas en primer lugar por el antiterrorismo, lo que es la razón por la que iniciativas como el “Centro de tráfico de personas y terroristas” del Departamento de Estado mezcla “Tráfico de seres humanos, trata de personas y viajes terroristas clandestinos” como “asuntos transnacionales que amenazan la seguridad nacional”. “Trata” puede ser usada también para hacer que las leyes antiprostitución parezcan compasivas, más que punitivas, como ocurre en los tribunales de trata de Nueva York, que enmarca a las personas detenidas como víctimas de trata necesitadas de ayuda, aunque en la práctica lo que al final siga ocurriendo es que la policía detiene a personas (especialmente mujeres de la minorías) por cargos de prostitución. En cualquier caso, la palabra es una forma de poner en el punto de mira a grupos marginados como inmigrantes y trabajadoras sexuales en nombre de un (confundido o cínico) humanitarismo.

 
¿Entonces, cual sería la mejor denominación? Laura Agustín, autora de “Sexo en los márgenes: migración, mercados laborales y la industria del rescate”, dice que no hay solo una. “El tema no es ‘mejorar el lenguaje’ porque el marco de presentación de los problemas sirve al control policial, no a las personas”, me dijo. “No existe término sustitutorio para trata porque usar un único término sencillamente hace desaparecer todas esas situaciones diferentes, estimula el reduccionismo y se alimenta directamente de una agenda moralista de ‘bueno contra malo’. Esta categoría fue una invención y no describe realidades”.

 

Si vamos a hablar de trabajadoras sexuales menores de edad con pocas opciones distintas de supervivencia, deberíamos decir que vamos a hablar de trabajadoras sexuales menores de edad con pocas opciones distintas de supervivencia, una discusión que debería centrarse en recursos y ayuda de servicios sociales, no en aplicación de la ley. De la misma forma, si el tema son las condiciones de trabajo forzado, entonces habría que prestar más atención a las principales industrias en las que ocurre. Si el tema es el trabajo consensuado entre adultos, entonces los legisladores deberían ser honestos en cuanto a usar la policía para acosar a las personas que practican trabajo sexual consensuado. No deberían pretender que están llevando a cabo una noble cruzada contra “la trata”.

 

—————————————————
Noah Berlatsky es un escritor colaborador de The Atlantic, editor del sitio de comics y cultura Hooded Utilitarian, y autor de Mujer maravillosa: bondage y feminismo en los comics de Marston/Peter.

La nueva guerra de EE.UU.

 

Al tiempo que la guerra contra las drogas pierde su lustre, los legisladores están intentando cometer los mismos errores con las trabajadoras sexuales.

 

Por ELIZABETH NOLAN BROWN

1 de junio de 2015

 

http://www.politico.com/magazine/story/2015/06/justice-for-victims-of-sex-trafficking-war-on-crime-118512_full.html#.VXm3S1Ko36j

 

Nadie está a favor de la esclavitud sexual. Y el pensamiento de la esclavitud sexual de un niño revuelve el estómago. El viernes pasado, el Presidente Obama encaró ostensiblemente este problema mediante la firma de la “Ley de Justicia para las víctimas de trata” (JVTA), un paquete masivo de subvenciones, aumentos de penas y otros puntos destinados a la lucha contra la trata de seres humanos en Estados Unidos y en el extranjero. Con todo lo bien intencionada que pueda ser esta legislación, la “Guerra contra la trata sexual” que está librando el gobierno federal fracasará, como ya ha fracasado la “Guerra contra las drogas”.

 
Con un apoyo bipartidista casi unánime en el Congreso y fans que van desde los cristianos evangélicos hasta los defensores del derecho al aborto (Planned Parenthood), es fácil ver que la JTVA es un raro caso de “todos ganan” en Washington. Pero exactamente igual que dar a las policías locales y a los fiscales un mandato urgente de luchar contra las drogas llevó principalmente a la persecución de usuarios de drogas y camellos de bajo nivel en lugar de a la de los traficantes de droga a gran escala, la lucha contra la trata sexual —mayor aportación de fondos federales, dependencia de detenciones y condenas— instaura incentivos perversos para tratar la prostitución de todos los días como si fuera trata sexual.

 
En todo el país, estamos viendo en la actualidad que lo que habría sido considerado lucha contra el “vicio” es reformulado como redadas contra la trata de seres humanos. Y ¿quién resulta atrapado en estas redadas? Trabajadoras sexuales adultas y libres; sus probables patrones; pequeños proxenetas. Por ejemplo, durante la “Operación a través del país” del año pasado, una iniciativa encabezada por el FBI “para recuperar víctimas de la trata sexual de niños”, los policías de Newark, N.J., no identificaron más que una víctima de trata sexual de catorce años, pero detuvieron a otras cuarenta y cinco personas por prostitución normal o proxenetismo. En Portland, se recuperó un menor, mientras que fueron detenidas veinte mujeres adultas con cargos de prostitución y tres adultos fueron detenidos por promover la prostitución.

 
Bajo la JVTA, cualquiera que solicite sexo pagado de un menor puede ser detenido con cargos federales de trata de seres humanos. Es difícil argumentar contra que cargue todo el peso de la ley sobre los violadores de niños. Pero vale la pena hacer notar que “el Gobierno no necesita probar que el acusado sabía que la persona no había cumplido los dieciocho años”, ni es necesario que se haya utilizado la fuerza. Tampoco es necesario que exista una víctima real: el mayor número de detenidos en muchas “redadas contra la trata sexual” son hombres que acuerdan pagar por sexo con una policía camuflada que hace de señuelo. Y la amplitud de estas nuevas leyes antitrata significa que van a ser usadas contra individuos alejados en varios grados de actos de prostitución infantil.

 
Consideremos, por ejemplo, el caso de Hortencia Medeles-Arguello, de 71 años de edad, que fue detenida recientemente con cargos federales de ser la “cabecilla” de un sindicato de trata sexual. El delito de Arguello es, al parecer, ser propietaria de un bar en el que permitía que se ejerciera la prostitución en el piso superior y no comprobar la edad de las mujeres implicadas, algunas de las cuales resultaron ser menores de edad. Los camareros y otros empleados fueron también acusados de ser parte de la “conspiración” de trata sexual.

 
La mayor parte de las faltas contra las que se dirige la JVTA, incluidas las de Medeles-Arguello, ya eran ilegales bajo las leyes locales contra la prostitución, el secuestro, la captación de clientes o el estupro. Pero bajo la nueva etiqueta de trata de seres humanos, incluso delitos relativamente menores relacionados con el trabajo sexual pueden adquirir el estatus de delitos graves y recibir un requerimiento de inscripción en el registro de agresores sexuales y una pena de prisión mínima obligatoria.

 
Las penas de prisión mínima obligatoria son sentencias estrictamente fijadas que no dejan espacio a la discrecionalidad de un juez. Fueron un añadido popular a la guerra contra las drogas en los ochentas y los noventas que se convirtieron en una característica regular de las leyes contra el terrorismo y el cibercrimen; en su momento culminante, cada estado tenía alguna forma de sentencia de prisión mínima obligatoria en sus leyes. En teoría, estos esquemas aportan rectitud a las sentencias, pero en la práctica han sido consideradas en gran medida un fracaso, llenando las prisiones con delincuentes no violentos, no logrando prevenir la comisión de más delitos y aumentando incluso la tasa de reincidencia entre los pequeños delincuentes. Desde el año 2000, veintinueve estados han revisado las penas de prisión mínima obligatoria, derogando algunas y añadiendo más respaldo judicial a otras. A nivel federal, leyes tales como la “Ley de sentencias más inteligentes”, que apoya Obama, busca hacer lo mismo.

 
“Las sentencias mínimas obligatorias han sido estudiadas extensamente y se ha encontrado que distorsionan los sistemas de sentencia racional, discriminan contra las minorías, dilapidan dinero y a menudo obligan a un juez a dictar sentencias que violan el sentido común”, dice el republicano Bobby Scott, copresidente de la Comisión sobre la Trata del Congreso y uno de los tres miembros de la Cámara de representantes que han votado contra la JVTA. La ley “contiene un nuevo mínimo obligatorio que algún día obligará a un juez a dictar una sentencia que viole el sentido común”, ha dicho en una declaración.

 
Scott está preocupado por “la posible amplia gama de acusados que podrían ser procesados” bajo esta provisión. Conocida como la Enmienda SAVE, prohibe no solo publicar un anuncio de escort para una menor o alguien forzado a hacerlo, sino también beneficiarse económicamente de cualquier forma de un anuncio, lo que significa que los sitios que alojan anuncios clasificados podrían ser procesados penalmente como tratantes sexuales. Y ¿cuál es la pena por esta tipo de trata? Una sentencia mínima obligatoria de 10 a 15 años de cárcel.

 

Aunque esto puede ser justificable en algunos casos, los que podrían ser procesados podrían incluir a “todos los empleados de la empresa anunciante, incluidos el recepcionista y el chico de los ordenadores”, dijo Scott. “El juez tendría la libertad de considerar todas las circunstancias y la culpabilidad de cada acusado en particular”.

 
El enfoque que la JVTA hace del tema de la trata de seres humanos es también importante en los diversos estados, cada uno de los cuales ha aprobado unas pocas (si no unas pocas docenas) de leyes antitrata en los últimos cinco años. En Georgia, la trata de seres humanos ahora implica una sentencia mínima obligatoria de 10 años, o 20 si la víctima es menor de dieciocho años. En Lousiana, la trata laboral implica una sentencia obligatoria mínima de cinco años y cualquier actividad relacionada con actividad sexual comercial que involucre a un menor (incluidos los anuncios) conlleva una sentencia mínima de 15 años. En Missouri, las sentencias mínimas por trata sexual o laboral de un adulto van de cinco años si ha habido “engaño o chantaje” a10 años si ha habido fuerza/coacción. En Montana, la trata sexual de cualquier menor de 18 años conlleva una sentencia obligatoria de 100 años de cárcel, revisable a los 25 años.

 
Julie Stewart, presidenta y fundadora de Familias contra los Mínimos Obligatorios, está también (no sorprendentemente) contra el elemento mínimo obligatorio de la ley federal antitrata. “No dudo de que la trata de seres humanos requiere nuestra atención”, dijo Stewart, “pero tampoco tengo duda de que expandir las sentencias mínimas obligatorias es la forma equivocada de hacerlo. Cada vez que los miembros del Congreso crean un nuevo mínimo obligatorio, terminan castigando desproporcionadamente a transgresores que nunca tuvieron intención de serlo”.

 
No son solo los mínimos obligatorios: otros elementos de las nuevas leyes antitrata podrían terminar perjudicando desproporcionadamente a los pobres y las minorías. Por ejemplo, varios estados (incluyendo Nueva York, más recientemente) han añadido penas agravadas si el delito de trata tiene lugar dentro de cierta distancia de una escuela o su campo de deportes. (Este era también un añadido popular a las sentencias por delitos de drogas hace algún tiempo). Tened en cuenta que es difícil estar en algún lugar que no esté cerca de una escuela en las zonas urbanas. Y considerad que tales leyes serán aplicadas casi enteramente a trabajadoras sexuales y chulos corrientes y no a los que operan trata de seres humanos a gran escala.

 
Las policías estatales y locales “no tienen suficiente poder para perseguir el crimen organizado dedicado a la prostitución”, dice Lenny Sharon, una abogada penalista de Maine. “Así que ¿a quién van a perseguir? Perseguirán a las chicas y chicos de la calle. Contra estos usarán esta ley, ya que es lo más fácil”.

 
Sharon, que ejerce desde los años 80, se opuso de viva voz a la ley de Maine de 2014 contra la trata sexual. “He vivido la guerra contra las drogas y la guerra contra el terror”, dice Sharon. “Lo que ocurre si ves que dedican dinero a un asunto por una razón u otra es que tienen que justificar el dinero, así que contratan a una fuerza de choque, contratan a más policías, aumentan las penas”.

 

El alegado aumento de la trata de seres humanos en el país alienta la sensación de que estas leyes son proporcionadas. Pero no existe una investigación creíble que demuestre que la trata de seres humanos haya estado creciendo en los EE.UU. Mientras que los agentes federales hablan de los cientos de miles de victimas de trata cada año en EE.UU., las fuerzas especiales antitrata federales solo confirmaron un poco más de 120 casos entre 2007 y mediados de 2008, incluyendo solo 14 víctimas menores de dieciocho años. La Oficina de Control del Gobierno ha denominado las estadísticas federales de trata “cuestionables” debido a “debilidades metodológicas, lagunas en los datos”, y el hecho de que “la estimación del gobierno de EE.UU. fue desarrollada por una sola persona que no documentó todo su trabajo”. Y el “Comprobador de datos” del Washington Post ha desmantelado recientemente varias estadísticas de trata dudosas pero citadas con frecuencia”.

 
Los estadounidenses han visto cómo unas pocas décadas de políticas de mano dura con el crimen nos han proporcionado más y más caras prisiones, policías locales militarizados, comunidades destrozadas y ningún aumento apreciable en la seguridad pública o en el freno del consumo de drogas. Y por vez primera, hay un impulso real para apartarnos de esto en términos de delitos de drogas, con la rápidamente creciente despenalización de la marihuana y reformas de las sentencias y las confiscaciones de bienes de los delincuentes de drogas. Incluso la vieja guardia del Congreso está empezando a “ablandarse”, como ha dicho Josh Withrow, encargado de asuntos legislativos en Freedomworks. Pero tanto la vieja como la nueva guardia se muestran reluctantes a aplicar esta sabiduría más allá de la guerra contra las drogas. En cualquier momento en que una nueva amenaza, real o imaginada, captura el estado de ánimo nacional —crack, ciberterrorismo, trata sexual— volvemos derechos a 1986, con cada estado y ciudad y senador listos para demostrar su preocupación impulsando penas aún más duras y parámetros aún más amplios para determinar a quién habría que penalizar.

 
Molly Gill, de Familias Contra los Mínimos Obligatorios, lo llama el “efecto crimen del día”: en cualquier momento en que haya un nuevo crimen del día, “habrá mínimos obligatorios pisándole los talones”, dice.
En una reciente mesa redonda en el Centro para el Progreso Americano, Christine Leonard, director ejecutivo de la nueva Coalición para la Seguridad Pública, sugirió que no es realista esperar que los políticos se aparten radicalmente de la política de mano dura con el crimen de la noche a la mañana. Aunque estamos en un “momento histórico”, la acción incrementada sigue siendo el camino real para conseguir la reforma de la justicia penal en 2015.

 
Pero mientras esto puede ser cierto en términos de introducir nuevas reformas o rechazar la vieja mala política, ello no debería apartar a los reformadores de la lucha contra las nuevas manifestaciones de esta mala política. Ignorarlas solo parece conducir a minar o lastrar el proyecto de reforma de la justicia a largo plazo. Como señaló el senador republicano Scott, “las sentencias mínimas obligatorias no entraron en el código penal todas a la vez, sino de una en una, cada una de ellas como parte de una ley buena por otra parte. Si esperamos librarnos de los mínimos obligatorios, primero tenemos que dejar de aprobar nuevas leyes como esta”.

 
Scott parece estar tristemente solo con esta opinión en Washington. Aunque tanto Barack Obama como el senador Rand Paul han sido grandes proponentes de la reforma de las leyes de sentencias —Paul ha llamado los mínimos federales “mano dura” y “no realistas”— ambos apoyaron las nuevas penas de la JVTA.

 
Elizabeth Nolan Brown es una editora de plantilla de Reason, donde escribe frecuentemente acerca de trabajo sexual, libertades civiles y justicia penal. La podéis encontrar en Twitter @enbrown.