Una breve historia de los intentos de abolir el trabajo sexual: desde 1075 aC hasta la era digital

 

Por Kate Lister

30 de marzo de 2018

https://inews.co.uk/opinion/columnists/attempts-to-abolish-sex-work-from-1075-bc-to-the-digital-age/

 

Los debates sobre el control, la regulación y el castigo de la industria del sexo no son nada nuevo. El surgimiento de internet ha arrojado nuevas expresiones de viejos problemas, pero no estamos más cerca de mantener a nadie seguro de lo que estábamos en 1075 aC, cuando la ley asiria dictaba que las rameras que usaran velos serían sometidas a cincuenta latigazos y se les echaría alquitrán hirviendo sobre su cabeza. La razón de esta ley en particular era que ninguna “esposa e hija” fuera confundida con una trabajadora sexual consensual y, como consecuencia de esa confusión, fuera víctima de abusos sexuales.

La semana pasada, el Senado vertió otro cubo metafórico de alquitrán sobre las cabezas de las trabajadoras sexuales estadounidenses en un esfuerzo por detener el abuso sexual de las mujeres forzadas a la prostitución. La polémica Ley para Detener la Trata Sexual (SESTA) fue aprobada por un consenso por 97-2, pisándole los talones a la Ley de Lucha contra la Trata Sexual en Línea (FOSTA) que se aprobó el mes pasado. Ambos proyectos de ley ahora se dirigen al escritorio de Donald Trump para ser firmados como ley, irónicamente al mismo tiempo que una trabajadora sexual amenaza el futuro de su presidencia.

FOSTA hace que publicar u hospedar anuncios de prostitución en línea sea un delito federal y SESTA hará que los sitios web sean directamente responsables del contenido de terceros, siguiendo la teoría de que las víctimas de explotación sexual pueden demandar a sitios web por cualquier función que hayan desempañado para facilitar su abuso. Estoy segura de que todos podemos estar de acuerdo en que el abuso sexual, la explotación sexual y la trata sexual son asuntos importantes y que los perpetradores deben ser castigados con todo el peso de la ley, así como de que las víctimas de estos horribles crímenes merecen todo el apoyo disponible para ellas. . Y como todos estamos de acuerdo en que el abuso sexual es horrendo, estos actos han sido rechazados sin oposición. Pero, aquí está la cosa. Estos actos no solo no evitarán la trata sexual, sino que dañarán severamente a las trabajadoras sexuales consensuales y colocarán tanto a las trabajadoras sexuales como a las víctimas de la trata en un peligro mucho mayor que antes.

La seguridad de las trabajadoras sexuales debe preservarse

Estos proyectos de ley no establecen ninguna distinción entre las víctimas de la trata y las trabajadoras sexuales consensuales, y existen grandes diferencias entre ambas figuras. Cualquiera que sea forzada o coaccionada a ejercer la prostitución es víctima de violación y explotación sexual: no es una trabajadora sexual. Del mismo modo que si yo te obligo a hornear a punta de pistola, eso no te convierte en chef. Y sin embargo, las leyes aprobadas para prevenir la trata se aplican igualmente a las trabajadoras sexuales consensuales.

Lo que sea que tu propia brújula moral tenga que decir sobre el sexo y la venta de servicios sexuales es irrelevante para las personas que eligen el trabajo sexual, disfrutan del trabajo sexual y siguen ejerciéndolo, por mucho que tú estés segura de que tú no lo harías. La cuestión es que las personas que ejercen el trabajo sexual deben mantenerse seguras, y ahí es donde entra internet.

Por nobles que sean las intenciones detrás de SESTA-FOSTA, el proyecto de ley limitará severamente que las trabajadoras sexuales puedan usar internet para anunciar sus servicios. Anticipando las nuevas leyes, Craigslist ya eliminó por completo la sección de anuncios personales en los Estados Unidos, citando a FOSTA como el motivo. Google ha acelerado la eliminación de videos relacionados con el trabajo sexual compartidos en su Google Drive, Reddit ha eliminado todos los foros relacionados con el trabajo sexual, como Erotic Review, y Microsoft ha anunciado que ahora prohibirá el lenguaje ofensivo y la desnudez en Skype.

Las trabajadoras sexuales no solo usan internet para anunciar sus servicios. Lo usan por su seguridad. La publicidad en línea permite a las trabajadoras sexuales evaluar a sus clientes antes de juntarse con ellos. Permite a las personas trabajar en espacios cerrados e independientemente sin la necesidad de terceros (proxenetas y madams).

Los foros en línea permiten a las trabajadoras sexuales compartir información sobre los malos clientes y apoyarse mutuamente. El profesor Scott Cunningham de la Universidad Baylor ha estado investigando el trabajo sexual en línea y las correlaciones con el crimen violento durante años, y publicó sus datos en 2017. Su equipo descubrió que después de que Craigslist creara una sección de “servicios eróticos”, la tasa de homicidios femeninos en EE. UU. disminuyó en un 17 por ciento. Rastreó esta tendencia en todos los Estados que introdujeron la sección de servicios eróticos y encontró que la caída en los homicidios era constante. El motivo fue simple. Las trabajadoras sexuales pueden evaluar a sus clientes y compartir información.

Cerrar sitios no detiene el abuso

Pero más que eso, cuando se cierra foros utilizados para publicitar servicios sexuales, es mucho más difícil localizar a las víctimas de la trata. Cerrar sitios no detiene el abuso. Ninguna red de trata reconsiderará lo que está haciendo porque pueda contravenir las leyes de internet. Me senté en la audiencia en la Conferencia Internacional Prospol 2017 donde el Profesor Cunningham pronunció el discurso principal y discutió los hallazgos de su investigación. Mostró que cerrar espacios en línea no detiene la trata sexual, sino que, por el contrario, impide que las autoridades judiciales sepan dónde buscar víctimas de explotación sexual. Este hecho se ve confirmado por el trabajo de la organización benéfica con la que trabajo, Basis Yorkshire, cuyos dedicados trabajadores de apoyo escanean los foros en línea donde se ofrecen servicios sexuales para identificar a las víctimas de abuso. ¿Dónde buscan las autoridades estadounidenses a estas víctimas cuando se cierran estos foros?

Estos proyectos de ley no detendrán la trata ni abolirán el trabajo sexual voluntario: su único sentido es que la sociedad bienpensante fingirá que no está sucediendo, porque las trabajadoras sexuales ya no estarán en Reddit. Pero esta mentalidad de apartar de la vista tendrá un costo humano muy real. No solo para las víctimas de la trata que se verán escondidas en la red oscura y en las bandas clandestinas, sino también para la seguridad de quienes eligen el trabajo sexual y usan internet para evaluar a los clientes. Mirar hacia otro lado costará vidas.

Una gran cantidad de las leyes punitivas introducidas a lo largo de la historia para reprimir el trabajo sexual se han llevado a cabo bajo el lema de prevenir la explotación sexual. Cuando Enrique II promulgó leyes para regular el comercio sexual de Londres en 1161, lo hizo con el objetivo de evitar que las “mujeres libres” fueran detenidas por la fuerza y explotadas sexualmente. Pero, al hacerlo, las leyes también prohibían a las “mujeres vulgares” (trabajadoras sexuales) trabajar independientemente, casarse, ponerse delantales, quedarse embarazadas, estar enfermas, pasar la noche con un hombre y (extrañamente) trabajar en locales que vendieran pescado, pan, cerveza, madera, velas o carbón.

La putofobia de la sociedad

En 1254, el rey Luis IX de Francia ordenó la expulsión de todas las “mujeres de mala vida” de su reino y la confiscación de sus posesiones, sin conseguir otra cosa que su destitución. En 1751, la emperatriz María Teresa estableció la “Comisión de castidad” en Viena con el objetivo de suprimir el comercio sexual y salvar a las vírgenes. Las “mujeres incorregibles” fueron condenadas a trabajos forzados, latigazos y deportación.

La Ley de Enmienda a la Ley Penal de Gran Bretaña de 1885, que fue incorporada para “hacer más disposiciones para la protección de mujeres y niñas, la supresión de burdeles y otros propósitos”, fue aprobada en respuesta a la exposición sensacionalista que W.T. Stead hizo de la explotación sexual infantil en 1885. Afortunadamente, la ley elevó la edad de consentimiento a 16 años, pero también aprobó una nueva legislación más dura contra la prostitución y la recriminalizada homosexualidad . La historia está llena de esfuerzos varios para prevenir la explotación sexual mediante la abolición del trabajo sexual; ninguno de ellos ha funcionado.

Tortura, mutilación, multas, encarcelamiento, destierro, excomunión, e incluso la pena de muerte se ha desplegado en varios puntos, y ninguno ha logrado abolir el comercio sexual. Estas medidas punitivas tampoco han terminado con el abuso sexual. Todo lo que sucede es que las trabajadoras sexuales voluntarias se ven obligadas a trabajar en condiciones peligrosas y además son estigmatizadas por lo que hacen.

Cualquiera que sea la posición moral de cada uno sobre la venta de servicios sexuales, seguramente todos podemos estar de acuerdo en que aprobar leyes que pongan en peligro a quienes eligen vender sexo es profundamente defectuoso. También es sintomático de una sociedad que es tan putofóbica que sencillamente no nos importe si las trabajadoras sexuales están a salvo, siempre y cuando no tengamos que verlas. Según la Organización Internacional del Trabajo, hay al menos 52,6 millones de hombres y mujeres, y 7,4 millones de niños, traficados en todo el mundo para trabajar en la esclavitud doméstica. Y, sin embargo, no ha habido restricciones en varios sitios web y aplicaciones que facilitan el trabajo manual o los servicios de limpieza. ¿Por qué? Porque todos reconocemos que hacerlo dañaría las condiciones laborales de las personas que trabajan felizmente en el servicio doméstico y haría poco por proteger a las explotadas.

La trata sexual y el abuso sexual deben abordarse de frente y deben hacerse todos los esfuerzos posibles para erradicarlos. Pero esto solo se logrará trabajando con las trabajadoras sexuales, no alejando a quienes más lo necesitan de la ayuda y forzando al trabajo sexual consentido a pasar a la clandestinidad. Es una lección de la historia que parece que está costando un tiempo dolorosamente largo aprender.

Anuncios

Una nueva ley (SESTA / FOSTA) pretende luchar contra la trata sexual. Pero los críticos dicen que va demasiado lejos

 

Por NASH JENKINS

27 de marzo de 2018

http://time.com/5217280/sex-trafficking-fosta-craigstlist-reddit/

 

Fue en el verano después de su segundo año en la universidad cuando Luke finalmente tuvo el valor de tener sexo con otro hombre. Había lidiado con su sexualidad desde su adolescencia en el sur de California: sabía que se sentía atraído por los hombres, pero también era hijo de dos líderes de la iglesia que, estaba convencido de que le desheredarían.

“Toda mi vida giró en torno a la iglesia y hacer que mis padres estuvieran orgullosos de mí”, le dice a TIME. (Pidió que no se imprimiera su apellido.) “Incluso dirigía un grupo de iglesia del campus mientras luchaba contra mi sexualidad. No se lo podía decir a nadie. Finalmente, decidí que quería probar a estar con otro chico y no sabía cómo encontrar a otros chicos sin tener que unirme a una aplicación de citas gay “.

Así que fue a Craigslist, donde publicó un anuncio gratuito y anónimo que llamó la atención de otro chico en línea. Durante cuatro años más, Luke usó el sitio de anuncios clasificados para conocer hombres antes de salir y dejar la iglesia en sus veinte años. Pero este fin de semana pasado, cuando fue a publicar un anuncio en la página personal de Craigslist, se le redirigió a una declaración que le informaba que ya no existía.

“Cualquier herramienta o servicio puede ser mal utilizado. No podemos correr ese riesgo sin poner en peligro todos nuestros otros servicios, por lo que estamos lamentablemente eliminando Craigslist Personals. Espero poder traerlos de regreso algún día “, dice la declaración. “¡A los millones de cónyuges, parejas y relaciones ocasionales que se conocieron a través de Craigslist, les deseamos toda la felicidad!”

La decisión de Craigslist de dejar de albergar anuncios personales se produjo como medida preventiva después de que el Congreso aprobara la Ley de Lucha contra la Trata Sexual en Internet, una amplia legislación destinada a reducir al mínimo la trata de personas y la prostitución ilegal en la era de Internet. El Senado aprobó el proyecto de ley abrumadoramente, por 97-2, el miércoles pasado, y está a la espera de la firma del presidente Donald Trump. Pero los críticos, que van desde activistas de la libertad de expresión hasta ejecutivos de Silicon Valley, dicen que va demasiado lejos.

La legislación se dirige a sitios web que “promueven o facilitan” la prostitución, incluso en jurisdicciones donde la prostitución es legal; las personas que operan esos sitios se arriesgan hasta a diez años de prisión. Y el riesgo más amplio de que se descubriera que había facilitado la prostitución llevó a Craigslist y Reddit, que maneja paneles de mensajes en línea, a cerrar secciones de sus sitios.

Existe poco debate, incluso entre sus oponentes, sobre la legitimidad de las ambiciones del proyecto de ley. Cerca de 5.600 casos de trata sexual en los EE. UU. fueron reportados a la Línea Directa Nacional contra la Trata de Personas en 2016, más de 2.000 de los cuales se referían a menores. Pero los críticos argumentan que el amplio alcance del proyecto de ley, de hecho, sirve para poner en peligro al grupo demográfico mucho más grande de mujeres en los Estados Unidos —al menos un millón, según algunas estimaciones— que son trabajadoras sexuales por su propia voluntad. Según un reciente estudio realizado por economistas de la Universidad de Baylor, los anuncios de escort en Craigslist redujeron la tasa de homicidios femeninos en un 17,4% de 2002 a 2010. Permitir que las trabajadoras sexuales publicitaran sus servicios en línea las mantuvo fuera de las calles, y también les dio la oportunidad de mejor evaluar a sus potenciales clientes.

Y para otras comunidades marginadas —como las personas que son LGBT o simplemente tienen tendencias poco ortodoxas que les daría vergüenza que se conocieran públicamente— sitios como Craigslist también proporcionaron una salida, ya sea que estuvieran buscando aventuras platónicas, citas de una noche o relaciones románticas de larga duración..

“Era la única forma en que podía vivir mi verdadera vida sin tener que destruir mi imagen cristiana entre la familia y la iglesia”, dice Luke.

Los términos ambiguos del proyecto de ley amenazan con impugnar no solo a Craigslist, sino a cualquier sitio web o foro que aloje cualquier discusión sobre el comercio sexual. Muchas trabajadoras sexuales dicen que estos sitios son cruciales para su seguridad: proporcionan a la comunidad una plataforma para compartir información sobre clientes peligrosos (conocidos como “listas de malas citas”) y otros riesgos laborales. Los defensores de estas comunidades también han argumentado que la eliminación de la presencia en línea del comercio sexual hará que los casos de trata de personas sean más difíciles de identificar.

“Ya está enviando a varias personas a trabajar de vuelta en la calle”, le dice a TIME Kate D’Adamo, una antigua defensora de las trabajadoras sexuales. “Y estos sitios web son los primeros lugares a los que las personas recurrían cuando querían abandonar el trabajo en la calle, porque con el trabajo en la calle, se habla de cuatro a seis veces más violencia”.

“Sienten mucho miedo [las trabajadoras sexuales], no solo porque se las eche de las plataformas, sino por el hecho de que se ha creado un nuevo delito federal”, continúa. “Recibo llamadas de organizadores diciendo ‘¿cómo puedo alojar un sitio web o una lista de correo si eso significa arriesgarme a 25 años de prisión?'”.

“El aspecto más inquietante de la legislación es su definición muy amplia de ‘la promoción de la prostitución’, que definitivamente podría interpretarse como una barrida de algunas de las tácticas de reducción del daño en las que confían las trabajadoras sexuales”, Ian S. Thompson, un legislador representante de la Unión Americana de Libertades Civiles, le dice a TIME. “Esto ha sido abordar de forma despreocupada un problema muy serio. Va a dañar a algunas de las personas que los miembros del Congreso bienintencionados realmente intentaban proteger “.

El proyecto de ley ha sido ampliamente criticado por grupos de derechos civiles desde su presentación en abril pasado. Muchos defensores de las libertades civiles dicen que sus medidas no son meramente contraproducentes: representan un golpe sin precedentes a la libertad de expresión en la era digital. Desde mediados de la década de 1990, la Sección 230 de una ley conocida como la Ley de Decencia en las Comunicaciones (Communications Decency Act) ha protegido a los sitios web de la responsabilidad de lo que publican sus usuarios. Fue esta ley la que protegió a Backpage.com, un sitio de anuncios similar, después de que se encontraron anucios con niñas menores de edad en sus foros. (Backpage albergaba alrededor del 25% de los anuncios de trabajo sexual en línea; Craigslist, el segundo más popular, tenía alrededor del 14%, según un estudio de 2014).

Ya no. Una coalición de las principales empresas de Silicon Valley, especialmente Google y Facebook, se apresuraron a hablar en contra del nuevo proyecto de ley, argumentando que “pone en peligro los principios básicos de un internet libre y abierto, con graves implicaciones económicas y de libertad de expresión mucho más allá de su alcance previsto.” (Las empresas más tarde retrocedieron después de los ajustes al lenguaje del proyecto de ley: una medida que muchos observadores de la industria describieron como una concesión necesaria en un momento en que Silicon Valley está en el punto de mira del Congreso).

“Es probable que muchas de las plataformas en línea de hoy nunca hubieran juntado o recibido la inversión que necesitaban para crecer y subir: el riesgo de litigios simplemente habría sido demasiado alto”, Elliot Harmon, activista de la organización digital de derechos civiles Electronic Frontiers Foundation. escribió en un post el 21 de marzo. “Es fácil ver el impacto que esta aceleración de la responsabilidad tendrá en las conversaciones en línea: frente al riesgo de un litigio ruinoso, las plataformas en línea no tendrán otra opción que ser mucho más restrictivas en qué tipo de discusión —y qué tipo de usuarios— permiten, censurando a personas inocentes en el proceso “.

El proyecto de ley pasó por el Senado el miércoles pasado por abrumadora mayoría, con solo dos miembros —el senador Ron Wyden de Oregón y el acérrimo libertario senador Rand Paul de Kentucky— votando en contra. Tan solo tres semanas antes, el Departamento de Justicia había escrito al Congreso expresando sus dudas sobre la capacidad de la legislación para simplificar el enjuiciamiento de delitos sexuales, y señalando que los poderes retroactivos de la ley eran abiertamente inconstitucionales.

“Eliminar anuncios no significa que los proxenetas y depredadores comiencen a seguir las reglas. Cuando bajan los anuncios, los delincuentes se escabullen a los rincones más oscuros de la sociedad “, dijo Wyden, quien fue coautor de la Sección 230 mientras servía en la Cámara de Representantes, en el pleno del Senado la semana pasada. “Hoy damos un verdadero paso atrás, y por un camino que lamentaremos”.

Los críticos dicen que las trampas de la ley podrían haberse evitado si sus autores estuvieran más comprometidos con la población afectada por ella. “No se encontró trabajadoras sexuales en ninguna parte, y nosotras fuimos los que predijimos exactamente lo que sucedería”, dice D’Adamo. “En estas conversaciones ha faltado una experiencia”.

“La comunidad de trabajadoras sexuales había estado exhortando al Congreso a presionar el botón de tiempo de espera y trabajar con las personas que se verán afectadas”, dice Thompson en la ACLU. “Es un proyecto de ley al que instamos a oponerse tanto a la Cámara de Representantes como al Senado, tanto por el impacto práctico sobre las trabajadoras sexuales como por el aspecto escalofriante sobre la posibilidad de usar internet como lugar de libre expresión”.

Las comunidades afectadas están comenzando a tomar las armas contra la nueva ley. “He visto a la comunidad unirse de una manera como nunca había visto en diez años de labor organizadora”, dice D’Adamo. “Esto es un catalizador”.

Mientras tanto, las comunidades que han confiado en estos sitios web se preocupan por el futuro. John Kopanas, el fundador de FetLife, un sitio de redes sociales orientado al fetichismo con más de ocho millones de usuarios, escribió en un hilo el lunes por la noche que “todavía estamos recopilando información para que podamos tomar la mejor decisión posible para FetLife”.

“Pero probablemente no tengamos demasiado tiempo para descubrir cómo [la ley] podría afectarnos, ya que lo único que falta es que se firme “.

Y en la propia Craigslist, los usuarios recurren a otros foros del sitio para organizar una especie de vigilia improvisada. Luke, el ex evangélico que llegó a un acuerdo con su orientación sexual a través de encuentros facilitados a través de Craigslist, dice que lo que sintió cuando supo del final de la sección fue similar al dolor. “En realidad, fue un momento transcendental para mí”, dice. “Suena estúpido, pero Craigslist me dio la oportunidad de permanecer en el anonimato mientras trataba de explorar mi sexualidad”.

“Conocí a mi novia actual en encuentros casuales en 2015”, dijo a TIME un usuario de Twitter que se identificó como Barney. “Han pasado casi tres años en junio y es la mejor relación de mi vida, y he probado OK Cupid y muchos otros [sitios de citas]”.

“He conocido amigos, una amante o dos, y en el peor de los casos, una buena cita para CL”, dice un anuncio publicado en la página de Craigslist en San Francisco. “Estoy disgustado. Hay mejores formas de luchar contra la explotación que hacer que se cierre el mercado libre “.

La libertad sexual está en riesgo por estos nuevos y condenatorios proyectos de ley aprobados por el Congreso

Steven W Thrasher 

 

 

 

Craigslist cerró sus anuncios personales debido al intento patriarcal y homofóbico del Congreso de controlar a las trabajadoras sexuales. No se detendrá ahí.

@thrasherxy

29 de marzo de 2018

https://www.theguardian.com/commentisfree/2018/mar/29/sexual-freedom-fosta-sosta?CMP=share_btn_fb

 

“El Congreso de los EE. UU. quiere regular aún más el sexo a través de internet, y la vida sexual moderna de la mayoría de las personas interactúa con internet”. Fotografía: Andrew Bret Wallis / Getty Images

 

Craigslist cerró completamente su sección de anuncios personales la semana pasada. Esto me dejó conmocionado: por lo que augura sobre mi propia historia sexual con los personales “M4M” de Craiglist, sobre la seguridad de las trabajadoras sexuales y sobre la creciente vigilancia de las libertades sexuales en los EE. UU.

¿El motivo del cierre? El Congreso de los EE. UU. Acaba de aprobar la Ley de Lucha contra la Trata Sexual en Línea (FOSTA) y la Ley para Detener la Facilitación de la Trata Sexual (SESTA). Parece probable que Donald Trump firme estos proyectos de ley antisexuales y los convierta en ley firme, incluso cuando el país oye todo acerca de él supuestamente siendo azotado por la estrella de cine adulto Stormy Daniels.

Como Craigslist explicó en su sitio, FOSTA busca “someter a los sitios web a responsabilidad penal y civil cuando terceros (usuarios) hacen un uso indebido ilegal de los contactos personales en línea”. Si ocurre algún trabajo sexual en su sitio, Craigslist podría ser demandado.

“No podemos asumir ese riesgo sin poner en peligro todos nuestros otros servicios, por lo que estamos lamentablemente sacando los contactos de Craigslist fuera de línea”, escribió la siempre simple cartelera de Internet. “Esperamos poder traerlos de vuelta algún día. Para los millones de cónyuges, parejas y compañeros que se conocieron a través de Craigslist, ¡les deseamos toda la felicidad! ”

Si crees que nada de esto te afecta a ti porque no eres queer o te gusta el trabajo sexual, vuelve a pensarlo.

Ese sentimiento amable me golpeó duro. Una gélida noche de febrero de 2007, unas semanas después de la muerte de mi madre, en el invierno más oscuro de mi vida, respondí a un anuncio de Craigslist en la categoría de “hombres que buscan hombres”. Nos encontramos esa noche y tuvimos sexo.

Después, hablamos un poco de esa encantadora manera post-orgásmica como los hombres homosexuales a veces hacemos, en ese espacio de conexión en el que Craigslist M4M me ha permitido conocer a otros hombres gay en los confines del mundo. Él era un hombre inteligente y encantador. No vivíamos en la misma ciudad, pero luego cuando lo hicimos, salimos juntos por varios años. Excepto en casos muy raros, la vergüenza y el bochorno evitaron que le dijera a nadie que había conocido a este novio de esta manera. Pero se convirtió en uno de los grandes amores de mi vida y sigue siendo un querido amigo.


“Es una tragedia que otras personas no tendrán ya la libertad de explorar como yo lo hice de esta manera”. Fotografía: Tetra Images / Getty Images

Es triste que nadie más llegue a conocer a sus novios o pueda establecer contactos en Craigslist, pero mi tristeza no es solo por la pérdida de contactos “respetables”. Lloro por todos los contactos que la gente tuvo a través de Craigslist que fueron significativas para ellos, incluido el trabajo sexual.

Craiglist M4M fue fundamental para explorar mi sexualidad en ciernes, y me conecté con muchachos durante mis 20 años. No tengo el tipo de rostro o cuerpo que generaba mucho interés en Match.com cuando tenía veintitantos años, y todavía no tengo el aspecto adecuado para generar interés en Grindr o Tinder.

Pero a veces, en el intercambio de coqueteo de correos electrónicos generados por anuncios de Craiglist, encontré hombres con quienes explorar, a veces sexualmente, a veces no. Es una tragedia que otras personas no tendrán ya la libertad de explorar como yo lo hice de esta manera.

Pero obstaculizar actos sexuales como los míos ni siquiera era la intención principal de SESTA o FOSTA. El objetivo principal de estos proyectos de ley es amalgamar el rastreo del sexo forzado con el trabajo sexual voluntario, así como castigar mejor a cualquier persona que se dedique voluntariamente al trabajo sexual (y cualquier sitio web que lo facilite). Este es un asalto económico particular contra las personas que son queer, trans y / o anteriormente encarceladas que han sido excluidas de otras formas de obtener ingresos.

Como la reportera principal de In Justice Today, Melissa Gira Grant ha estado escribiendo durante un tiempo, estos proyectos de ley son rechazados por los sobrevivientes de trata sexual y pondrán en riesgo la vida de las trabajadoras sexuales. La respuesta ahora es hacer que el trabajo sexual sea legal y facilitar las formas en que se puede hacer de manera más segura, no para conducirlo a mayor clandestinidad.

Más personas deberían preocuparse por los derechos de las trabajadoras sexuales. Pero si crees que nada de esto se aplica a ti porque no eres queer o te gusta el trabajo sexual, piensa de nuevo: el Congreso de EE. UU. quiere regular aún más el sexo a través de Internet, y las vidas sexual moderna de la mayoría de las personas interactúa con internet.

Craigslist cerró toda su sección personal debido al deseo excesivo del Congreso de controlar el trabajo sexual. Y no hay ninguna razón para que el Congreso no pueda intimidar de manera similar a Tinder o Grindr para que te retiren o cierren por completo, igual que Craigslist: y entonces ¿dónde irías?

Ha habido preocupación porque el movimiento #MeToo pudiera llevar a un pánico sexual. Pero el verdadero pánico sexual no se debe al feminismo enloquecido, sino al deseo patriarcal, homofóbico, antitrans y teocrático del Congreso de EE. UU. de controlar a las trabajadoras sexuales y, por extensión, sofocar los deseos sexuales de cualquiera de nosotros que no quiera conformarme a sus formas puritanas.

  • Steven W Thrasher es el escritor general para el Guardian US

La nueva ley (SESTA / FOSTA) que mató la sección de contactos personales de Craigslist podría terminar con internet tal como lo conocemos

 

Para presionar a los sitios web que frecuentan las trabajadoras sexuales, el Congreso acaba de hacer un agujero en la Sección 230, que ha gobernado Internet durante 22 años.

 

Por ELIZABETH NOLAN BROWN

 

23 de marzo de 2018

 

https://www.thedailybeast.com/the-new-law-that-killed-craigslists-personals-could-end-the-web-as-weve-known-it?source=twitter&via=mobile

 

ILUSTRACIÓN FOTOGRÁFICA DE LYNE LUCIEN / THE DAILY BEAST

 

Para innumerables personas que alcanzaron la mayoría de edad en la primera década de este siglo, encontrar pareja a través de la sección de anuncios personales de Craigslist fue un rito de iniciación. Recuerdo haber leído los anuncios con mis amigos, asombrada por la gran variedad de peticiones y deseos sexuales y románticos que existían, la extraña y tentadora mezcla de anonimato, eros y posibilidad. Logré mi mejor “encuentro casual” a través de los anuncios de Craigslist. Conozco a otras personas que encontraron con parejas a largo plazo e incluso cónyuges de esa manera.

Pero a partir del viernes, la sección de anuncios personales de Craigslist ya no existe. Considérala una de las primeras —pero ciertamente no la última— víctimas de la nueva legislación aprobada por el Senado esta semana por 97-2.

El proyecto de ley, eufemísticamente conocido como la “Ley de Lucha contra la Trata Sexual en Línea” o FOSTA, fue aprobado por la Cámara de Representantes a fines de febrero. Los medios de comunicación y aquellos presentes en el Congreso la han retratado en gran medida como una medida de “lucha contra la trata sexual”. Pero si bien no hace nada realmente para luchar de forma realista contra la trata sexual, logra eliminar todo tipo de otras cosas serias.

FOSTA “someterá a los sitios web a responsabilidad penal y civil cuando terceros (usuarios) hagan un uso indebido ilegal de los sitios de relaciones personales en línea”, explica Craigslist en el breve aviso que aparece ahora en lugar de posibles parejas si intentas acceder a una lista de contactos personales.

Según la ley actual, el sitio no se puede considerar legalmente responsable si alguien utiliza términos velados para solicitar sexo comercial —antes conocido como prostitución— a través de los anuncios personales de Craigslist. Pero FOSTA cambiará eso, abriendo Craigslist (y cualquier otra plataforma digital) a graves riesgos legales y financieros si accidentalmente “promoviera” o “facilitara” la prostitución.

La prostitución, tenlo en cuenta, no es trata sexual, que tiene un significado distinto tanto coloquialmente como bajo la ley. En los términos más simples, la prostitución implica consentimiento y la trata sexual no.

“Cualquier herramienta o servicio puede ser mal utilizado”, dijo Craigslist en una declaración. “No podemos correr ese riesgo sin poner en peligro todos nuestros otros servicios, por lo que estamos lamentablemente retirando la sección de relaciones personales. Esperamos poder traerlos de vuelta algún día. ¡A los millones de cónyuges, parejas y relaciones ocasionales que se conocieron a través de craigslist, les deseamos que mucha felicidad! ”

NORMAS RELACIONADAS

Craigslist no es el único que hace cambios desde la aprobación de FOSTA. El viernes, desapareció el foro de anuncios para adultos CityVibes. Y el jueves, Reddit prohibió varios subreddits relacionados con el sexo, incluidos r / Escorts, r / MaleEscorts y r / SugarDaddy.

Reddit dijo que la purga estaba aplicando su nueva política de contenido, que prohíbe “transacciones para ciertos bienes y servicios”, incluidos “servicios pagados que implican contacto sexual físico”. Pero los que frecuentan estos subreddits dicen que fueron foros de noticias sobre trabajo sexual, consejos, preguntas y camaradería, no lugares donde las trabajadoras sexuales anunciaban sus servicios.

Esta incapacidad de distinguir entre anuncios de prostitución y cualquier discusión sobre prostitución es parte de lo que preocupa tanto a las trabajadoras sexuales (y defensoras de la libertad de expresión). Los blogs de trabajadoras sexuales podrían cerrarse, y podrían encontrar sus cuentas de redes sociales suspendidas simplemente por ser sinceras acerca de su trabajo.

Esto se debe a que el núcleo de FOSTA convierte en delito federal “promover o facilitar la prostitución de otra persona”, punible con hasta 10 años de prisión, más multas. Por promover la prostitución de cinco ó más personas, la pena es de 25 años, y lo mismo si promover la prostitución de alguien “contribuyó a la trata sexual”.

Las trabajadoras sexuales no tienen que preocuparse de ser castigadas por publicar sus propios anuncios, pero podrían infringir la ley si trabajan en parejas o si ayudan a una colega a publicar un anuncio.

El objetivo principal son los sitios web, las aplicaciones, los foros y otros editores digitales, que tienen bolsillos más profundos. Para llegar a ellos, el Congreso tuvo que abrir un agujero en la Sección 230, que ha gobernado internet durante 22 años. Protege a las plataformas web de ser demandadas ante un tribunal civil o penalmente acusadas por los fiscales estatales por contenido de terceros (es decir, publicado por el usuario). (No se aplica a delitos federales).

La Sección 230 dice que a menos que creen el contenido en parte o en su totalidad, estas plataformas no serán tratadas como el autor de dicho contenido, y los esfuerzos de buena fe para moderar el contenido (como prohibir anuncios que mencionen explícitamente actos ilegales o autofiltrar contenido que contenga palabras prohibidas) no cambian esto. Según FOSTA, esto no se aplicará cuando se trate de sexo remunerado. Es por eso que los sitios están luchando en este momento para prohibir cualquier contenido que pueda hacerlos responsables.

Probablemente sea demasiado tarde, o al menos lo sería si los legisladores se salen con la suya. FOSTA “se aplicará independientemente de si la conducta alegada ocurrió … antes, en o después de dicha fecha de promulgación”. Esto es lo que se conoce como una ley ex post facto (con efectos retroactivos), y está explícitamente prohibida por la Constitución de los EE. UU.

Tanto que el Departamento de Justicia de los EE. UU. ha pedido que no se apruebe FOSTA, calificándolo de inconstitucional y diciendo que dificultaría el enjuiciamiento de los tratantes sexuales. “Os estáis dirigiendo en la dirección equivocada si [aprobáis un proyecto de ley] que elevaría la carga de la prueba en los casos contra los tratantes de sexo”, dijo el senador por Oregon Ron Wyden el miércoles desde la tribuna del Senado.

Wyden —que es coautor de la Sección 230— fue el único demócrata que votó en contra del proyecto de ley y el senador por Kentucky, Rand Paul, el único republicano. Una enmienda a FOSTA propuesta por Wyden habría aclarado que los sitios web pueden intentar filtrar el contenido ilegal sin aumentar su responsabilidad, pero fue abrumadoramente derrotada.

Wyden enfatizó que FOSTA no es una cuestión de sustituir algunos derechos de libertad de expresión por una mejor capacidad para detener la trata sexual. Más bien, impone serias cargas, mientras que, en el mejor de los casos, no hace nada por las víctimas de la trata de personas y es muy probable que empeore sus vidas.

Por un lado, incentiva a las fuerzas de seguridad a perseguir a terceros en lugar de detener a los tratantes o rescatar a las víctimas. También les quita una herramienta importante para encontrar víctimas de la trata: el internet abierto. Este nuevo paradigma crea enormes incentivos para que los policías y los fiscales busquen sitios web y aplicaciones en lugar de delincuentes reales, asegurando que las víctimas reales y la seguridad pública sufrirán junto con la libertad de expresión. Los anuncios en línea han permitido identificar y encontrar un número incalculable de víctimas. Además, el rastro digital de avisos, correos electrónicos y textos puede proporcionar evidencia que facilita la captura y el enjuiciamiento de los perpetradores. La aplicación de la ley pierde esto cuando los tratantes se cambian a foros web privados, encriptados u oscuros.

Muchos grupos de sobrevivientes y víctimas de trata sexual se opusieron abiertamente a FOSTA, argumentando que no aborda las cosas que realmente necesitan (como la vivienda y la asistencia laboral) y que hará más difícil salvar a futuras víctimas. Además, incluso aquellas que son forzadas o coaccionadas a ejercer la prostitución se benefician de cosas como excluir a clientes violentos y no tener que caminar por las calles.

La conclusión es que FOSTA “no va a prevenir la trata sexual ni va a impedir que las jóvenes se conviertan en víctimas”, dijo Wyden. Lo que hará es crear “un enorme efecto de enfriamiento en la libre expresión en Estados Unidos”, a medida que los sitios se muevan para aplastar cualquier cosa remotamente relacionada con una responsabilidad y las “poderosas fuerzas políticas” la conviertan en armas contra las voces de las minorías.

Ya estamos empezando a notar el frío, a pesar de que FOSTA aún no se ha promulgado. Y va más allá de la expresión relacionada con el sexo. Por ejemplo, las prohibiciones del subreddit de trabajo sexual de Reddit estuvieron acompañadas por prohibiciones de foros para hablar sobre armas de fuego e intercambios comerciales de juegos, entre otros.

Si bien Reddit aún tendría la protección de la Sección 230 en caso de que surja una conducta ilegal en estos foros, es difícil decir cuánto durará eso ahora que el Congreso decidió comenzar a hacer excepciones.

Después de todo, ¿cómo podemos decir que Craigslist debería ser enjuiciado si su publicidad promociona la prostitución, pero no si promociona una venta de armas que conduzca al próximo tiroteo en una escuela? ¿Cómo podemos decir que las redes sociales son responsables penalmente si un “putero” encuentra allí a una chica de 17 años, pero no si dos terroristas se conectan y traman planes a través de sus mensajes privados? ¿O qué pasa la próxima vez que los hackers publiquen secretos de Estado (o desnudos) obtenidos ilegalmente en algún rincón remoto de algún foro social?

La trata sexual es horrible. Pero también lo son muchos otros crímenes. Y bajo FOSTA, nuestra ley dice efectivamente que tanto la trata sexual como el sexo remunerado entre dos adultos que dan su consentimiento son ofensas más graves que la violación, el abuso sexual infantil, el asesinato masivo o cualquier otra cosa. ¿Qué tipo de lógica es esa?

La respuesta a este enigma es que los creadores de la Sección 230 algo barruntaban. Porque una vez que decidimos que algo como la prostitución es tan malo que permite ignorar lo que dice la ley, ¿qué no justificará una excepción? Y una vez que comencemos a tratar a la tecnología como la parte culpable de cualquier maldad que cometan los usuarios, terminaremos con los señores de la tecnología aterrorizados ante la posibilidad de que hablemos de cualquier cosa controvertida..

El Senado (de EE.UU.) acaba de aprobar un proyecto de ley que pone en peligro a las trabajadoras sexuales

 

El proyecto de ley SESTA-FOSTA hace que las plataformas de internet sean más responsables del discurso de sus usuarios, y eso no es bueno para nadie.

 

Por Samantha Cole

 

21 de marzo de 2018

 

https://motherboard.vice.com/en_us/article/3kjnwn/fosta-sesta-vote-passed-senate

 

Internet se convirtió en un lugar más hostil para las trabajadoras sexuales, para las víctimas de trata sexual y para los fans de la libertad en internet: el Senado votó 97-2 para aprobar SESTA el miércoles, haciendo que los sitios web sean responsables de lo que sus usuarios dicen y hacen en sus plataformas. A partir de aquí, irá al presidente para que se firme como ley.

Los defensores del proyecto de ley —una mezcla de la Ley de Lucha contra la Trata Sexual en Internet (FOSTA) y la Ley para Detener la Trata Sexual (SESTA)— afirman que ayudará a frenar la trata sexual en línea. Pero debido a que podría castigar a las plataformas por el comportamiento de los usuarios —específicamente, las discusiones sobre la prostitución y el comercio sexual— varios grupos defensores de la libertad en Internet se han opuesto verbalmente al lenguaje de la ley. La Electronic Frontier Foundation lo llamó una “victoria para la censura“. El Departamento de Justicia llamó a las partes de la ley que desplazan la responsabilidad del discurso de los usuarios a las plataformas una “seria preocupación constitucional“.

“Nadie está sorprendido”, me dijo la defensora de los derechos de las trabajadoras sexuales Kate D’Adamo en un correo electrónico después de la votación. “Y éste ha sido un increíble esfuerzo de movilización para una comunidad que a menudo se ve impactada y casi nunca escuchada, y al menos ha servido para hacer evidente esa flagrante brecha y lo poco que los defensores entienden cómo funcionan las cosas sobre el terreno cuando se promulgan las leyes. La comunidad ya se está movilizando para proteger la pequeña seguridad que se proporciona a las trabajadoras sexuales y las organizaciones están colaborando para apoyar esos esfuerzos “.

El miércoles, grupos de defensa de los derechos de las mujeres escribieron una carta instando al Congreso a archivar el proyecto de ley, diciendo que “socavaría los esfuerzos para proteger a las trabajadoras sexuales de la violencia, proporcionar servicios de reducción de daños e identificar y apoyar a las sobrevivientes de trata al empujar a la trata aún más a la clandestinidad. También viola los derechos de las trabajadoras sexuales a la libertad de asociación y libertad de expresión “.

Esos “servicios reducidos” incluyen foros y sitios web donde las trabajadoras literalmente se unen para sobrevivir. Las víctimas de la trata, así como las trabajadoras sexuales consensuales, usan las redes sociales como Twitter y Facebook para advertirse y protegerse mutuamente. Quienes se oponen al proyecto de ley les preocupa que se cree más trata sexual: al expulsar a las trabajadoras hacia el exterior para buscar clientes o al quitarles la posibilidad de encontrar o filtrar nuevos clientes en línea.

“Las personas que tienen en su punto de mira a las trabajadoras sexuales para ejercer sobre ellas violencia, acoso y explotación SABEN que no tenemos recursos a través de los canales tradicionales: la policía y los sistemas judiciales nos fallan, muchas trabajadoras sexuales carecen de recursos familiares, y los medios y la sociedad en general involucran a las víctimas culpando a las trabajadoras sexuales a gran escala “, me dijo la intérprete de vídeos para adultos Lorelei Lee, cuando hablamos previamente sobre el proyecto de ley por correo electrónico. “Lo único que tenemos es la relación de unas con otras. De modo que la capacidad de compartir información rápida y ampliamente en nuestra comunidad es la principal forma de mantenernos a salvo “.

D’Adamo dijo que aunque aún no está claro cuáles serán las ramificaciones de esta aprobación, muestra una indiferencia por la salud y el bienestar de quienes comercian con el sexo. “Sí sé que tras años de ser las trabajadoras sexuales blanco de ataques y de haberse cerrado plataformas debido al hostigamiento, esta es una comunidad comprometida con la supervivencia y la capacidad de resistencia”.

El mayor proxeneta es el Tío Sam

 

Volante para la Marcha de Mujeres 2018 en EE.UU.

https://docs.google.com/document/d/1ZulQmuLYrczBFYJTaxDsW_3fe86MzFMaKl7cTFGVCSA/edit

 

El mayor proxeneta es el Tío Sam

Las verdaderas víctimas de la trata sexual son las trabajadoras sexuales que han soportado la violencia patrocinada por el Estado.

El Tío Sam parece pensar que algunas personas merecen vivir en la pobreza extrema, y ​​sin embargo las trabajadoras del sexo saben que el trabajo sexual pone la comida sobre la mesa y las sacará de la pobreza.

Las trabajadoras sexuales están siendo castigadas porque se niegan a conformarse y permitir que el Tío Sam las chulee a cambio de un salario más bajo y peores condiciones de trabajo. Mientras tanto, el Tío Sam sigue aumentando el precio que la trabajadora sexual tiene que pagar en cuanto a castigo legal, encarcelamiento, humillación pública, discriminación y violencia.

El Tío Sam permite que las fuerzas del orden usen el fraude y la coerción para detener a las trabajadoras sexuales. Este sistema de redada y rescate permite a los agentes de policía hacerse pasar fraudulentamente como clientes para participar en actos sexuales con mujeres, luego detenerlas por prostitución y embargar sus ingresos.

Estos abusos contra los derechos humanos están patrocinados por el Tío Sam, quien financia esta alianza entre la comunidad vigilante de feministas carcelarias, los grupos de rescate y las fuerzas del orden para crear grupos de trabajo antitrata que infligen más daño y castigo a las trabajadoras sexuales y las aíslan aún más de sus comunidades locales. Este sistema estatal carcelario también elimina el derecho de las trabajadoras sexuales a asociarse y desbarata sus esfuerzos para organizarse e implementar iniciativas de reducción de daños. Crea más barreras para que las trabajadoras sexuales accedan a los servicios y les quita el acceso al sistema de justicia si se convierten en víctimas de la violencia o la explotación.

No hay malas mujeres, solo malas leyes

Para obtener más información sobre los derechos de las trabajadoras sexuales y los proyectos en curso, vea

Swopbehindbars.org    swopusa.org   coyoteri.org

Policeprostitutionandpolitics.com    ratethatrescue.org

 

La “trata de blancas” y el control policial de la vida doméstica

 

LIVIA GERSHON

 

21 DE DICIEMBRE DE 2017

 

https://daily.jstor.org/white-slavery-policing-domestic-life/

 

¿Es la venta de sexo un asunto privado o una crisis pública? Si bien muchas trabajadoras sexuales dicen que los anuncios eróticos en línea las ayudan a realizar una transacción consensuada con el máximo control y seguridad, un poderoso movimiento de reforma las vincula con los temores de la trata de personas.

Hace un siglo, el pánico por la trata de personas transformó el papel del gobierno en la vida “privada”, como explica Christopher Diffee en un artículo que se centra en una película popular de esa época.

A principios del siglo XX, cuando las mujeres se estaban moviendo hacia la fuerza de trabajo urbana y la vida pública se estaba expandiendo, los informes periodísticos, las novelas y los informes de la comisión del vicio difundieron los temores sobre la “trata de blancas” que barría el país. El pánico alcanzó su punto máximo en 1913, con el lanzamiento de la exitosa película Traffic in Souls.

Un cartel de la película de 1913 Traffic in Souls (via Wikimedia Commons)

En la película, un miembro de una banda de trata de blancas seduce y secuestra a una joven trabajadora de una tienda de dulces, una mujer trabajadora representada como irresponsable y demasiado ansiosa por ir a bailar con un hombre. La hermana mayor de la chica, Mary, trabaja heroicamente con la policía para salvarla.

“Mary muestra la energía y la preocupación social agresiva de un reino moral expandido y transicional, no siendo ni un avatar pasivo de la domesticidad ni la Nueva Mujer liberada de la era del jazz”, escribe Diffee.

La trama de la película refleja los esfuerzos de los reformadores progresistas del mundo real, en su mayoría mujeres de clase media, para “proteger” a las mujeres jóvenes de la clase trabajadora de los depredadores y de su propio comportamiento. Esto implicó una mezcla de apoyos sociales y medidas punitivas. Los reformadores ayudaron a crear escuadrones antivicio, reformatorios y un sistema judicial juvenil. Algunos trataron de elevar la edad de consentimiento a 18 ó 21 años, y algunos presionaron por una ley de salario mínimo, que esperaban que protegiera a las mujeres jóvenes de tener que recurrir al trabajo sexual ilegal.

Reprimir la “trata de blancas” también significó la expansión del poder federal. La Ley Mann de 1910 prohibió el transporte interestatal de mujeres para el trabajo sexual o “cualquier otra práctica inmoral”. Durante los siguientes siete años, los casos judiciales ampliaron el alcance de la ley hasta que funcionó para criminalizar todas las relaciones sexuales no maritales. La aplicación de la Ley Mann recayó en el incipiente FBI, que abrió su primera gran oficina de campo y alcanzó el reconocimiento nacional por la fuerza de sus esfuerzos antivicio.

La respuesta al trabajo sexual bajo la situación de pánico trató a las mujeres jóvenes como víctimas en lugar de puramente como criminales, pero continuó utilizando el poder punitivo del gobierno como elemento central para su rehabilitación. También dio poca credibilidad a la idea de que podrían estar tomando decisiones racionales sobre cómo responder a sus circunstancias. Esa misma fórmula continúa hoy en gran parte de la discusión pública sobre el tema.

Manifesto of the Sevilla Prostitutes Collective

 

 

 

Prostitution is not a crime. Prostitutes are not criminals.

No law prohibits in Spain the sale of sexual services between adults.

The Gag Law and the municipal ordinances of Seville do not sanction prostitution, which they can not do. Both regulations violate the principle of legality, as well as basic rights contained in the Spanish Constitution and the Statute of Autonomy of Andalusia, by depriving sex workers of fundamental rights such as the right to free movement and restricting the use of space. public through repression. There is no legal difference between prostitutes, their clients and the rest of the pedestrians; only the arbitrary criteria of national and municipal police turned into a kind of moral police.

Prostitutes are worthy women.

The Constitution legitimizes itself by recognizing that “the dignity of the human person, the inviolable rights that are inherent to it, the free development of the personality, respect for the law and the rights of others are the foundation of the political order and of social peace “.

And the Constitutional Court defines dignity as “a spiritual and moral value inherent in the person, which manifests itself singularly in the conscious and responsible self-determination of one’s own life and which carries with it the claim to respect by others”.

Prostitutes are worthy women because we self-consciously and responsibly determine our own lives and seek respect from society as a whole. Those who try us to become underage girls in need of guardianship are directly attacking our dignity, they are trying to deprive us of our decision-making capacity, they are trying, in short, to take away our freedom.

Prostitutes claim all of our sexual rights as women.

Prostitutes do not consider sex work to be unworthy nor consensual sexual relations between adults outside of marriage as a blight that must be eradicated. That is our conviction, for which we demand the same respect that we have towards those who think otherwise. We claim our right to live and do with our sex and sexuality what we decide, without moral interference.

Prostitutes are sex workers.

Sex work is work. In Spain, prostitution is not prohibited; they only deny us the rights to prostitutes. Under this situation, we sex workers are subjected to a work situation lacking any right. However, the hypocrisy of this society adds the result of our work to the Gross Domestic Product while denying us labor rights to “defend our dignity”.

Prostitution is not trafficking or gender violence

It is not possible to equal the victims of a crime such as trafficking in persons with women who practice prostitution freely and by their own decision. Doing this only simplifies a reality that is much more complex, contribute to ignorance of this reality and discriminate and harm people who practice prostitution by violating their rights.

The criminalization of prostitution carried out outside the Parliament by the City of Seville (among others) and by the previous government of the Popular Party with its Gag Law, only serves to increase the marginalization and social weakness of prostitutes, leaving us almost absolutely defenseless against the mafias of human trafficking and threatening to become what the abolitionists want us to become: victims in need of saviors.

It is absurd to say that clients are penalized and not prostitutes. It is absurd to say that in a business the purchase is penalized, but not the sale. Those who are ultimately penalized are the prostitutes, which we see endanger our economic survival. That is the real violence against women that prostitutes suffer: abolitionist violence.

Prostitutes do not ask for help to get out of prostitution: we demand the abolition of poverty.

No woman is born to be poor. Poverty is degrading and coercive. A society that accepts poverty or believes that poverty is inevitable does not respect women. Poverty is a form of violence, a violence that disproportionately affects the marginalized. Poverty can not be considered a safe place.

Consequently, the prostitutes of Seville:

We demand:

  • Immediate repeal of the Gag Law and anti-prostitution ordinances of the City of Seville
  • Recognition by the State of the labor nature of sex work and immediate application of the Statute of Workers and other standards that guarantee the rights of women workers.
  • The end of the hate campaign against the prostitutes of the City of Seville and immediate allocation of the funds allocated to that campaign to the fight against poverty among women in the city of Seville.

 

Prostitutes have begun to speak and we will not be silent!

 

You will no longer be ashamed of yours infamous campaigns!

 

Collective of Prostitutes of Seville

 

Twitter: @ProstitutasSev

 

e-mail: Colectivo.prosev@gmail.com

‘El trabajo sexual no es trata sexual’: una idea cuyo tiempo no ha llegado

 

Por Laura Agustin

 

19/09/2014.

 

https://www.lauraagustin.com/sex-work-is-not-sex-trafficking-an-idea-whose-time-has-not-come

 

 

Los que luchan contra la prostitución tienen la costumbre de usar absurdas simplificaciones para hacer que su cruzada sea clara y fácil de entender. La campaña funciona mejor cuando los argumentos son en blanco y negro y los eslóganes son pegadizos, obviamente, así que comprendo por qué algunos defensores de los derechos las trabajadoras sexuales ahora usan un eslogan que también reduce la complejidad a dos estados opuestos: el trabajo sexual no es trata sexual (a veces el adjetivo “sexual” de “trata” se omite). El propósito es aclarar la volición de las trabajadoras sexuales que demandan derechos laborales, pero para aquéllos que luchan contra el encuadre de la migración indocumentada y el contrabando de personas como ‘crimen organizado’, con los dos únicos papeles posibles de perpetrador y víctima, el concepto es moralmente un desastre.

 

Trabajo sexual no es trata sexual surgió (primero) de la negativa común de los abolicionistas a reconocer que alguien pueda vender sexo voluntariamente y (segundo) porque desde el principio comenzaron a alterar cualquier distinción entre prostitución y trata. Afirmaciones como ninguna mujer elegiría prostituirse y los gritos de infelices ex víctimas de que sus experiencias son ciertas para todas condujeron naturalmente a la insistente oposición a admitir que muchas optan por vender sexo, algunas amando sus trabajos y otros simplemente prefiriéndolo a sus otras opciones. Decir Trabajo sexual no es trata sexual es cosificar la actual narrativa de la trata, aceptando que se refiere a algo real y malo contra lo que se debe luchar. El eslogan intenta hacer que la identidad de una trabajadora sexual sea clara al distinguirla de una identidad de víctima de trata de personas: la libre contra la que no es libre. Decir que algunas de nosotras estamos dispuestas a vender sexo atrae la atención hacia aquéllas que no están dispuestas: un mecanismo de distanciamiento característico de las políticas de identidad. Afirmar que no necesito tu ayuda o compasión significa que aceptas que otras personas sí lo necesitan: aquellas que realmente son víctimas de trata.

 

Esto es aceptar las leyes represivas, la infantilización de las mujeres, el colonialismo, la política antiinmigratoria y toda una gama de ofertas de la Industria del Rescate: sólo que todo eso no es para las verdaderas trabajadoras sexuales. Dice vosotros ganáis a los activistas anti trata, incluso sin intención de hacerlo. Arroja debajo del autobús a todas las inmigrantes, documentadas o no; a las que no les gusta mucho vender sexo y no se llaman a sí mismas trabajadoras sexuales, pero sin embargo no quieren ser salvadas o deportadas. Convierte en las otras a las muchas que tienen un control limitado sobre sus vidas, sienten la presión de ganar dinero de la forma que sea o quieren huir del infierno y escapar a cualquier otro sitio y hacen lo que haga falta para llegar allí. Esto incluye a los adolescentes que abandonan hogares que odian y terminan en la calle o evitan la calle intercambiando sexo por un lugar donde vivir.

 

Se ha negado toda la gama de complejidad y diversidad que en la actualidad se incluye en el término víctima de trata. Años de intentos de llevar la justicia y los matices a un mal marco penal son ignorados. La miríada de formas diferentes de sentirse forzado, obligado o coaccionado a dejar el hogar o tener relaciones sexuales por dinero o dar algo del propio dinero a otra persona han desaparecido. Y sí, entiendo que la victimización de la industria de rescate hace que la gente se sienta ansiosa por ofrecer algo que pueda captar el público en general. Pero el eslogan trabajo sexual no es trata sexual solo contribuye al reduccionismo impulsado por activistas anti prostitución y anti trata.

 

Es deplorable Evítalo.

 

–Laura Agustín, the Naked Anthropologist

Bella Robinson: de prostituta adolescente a defensora de los derechos de las trabajadoras sexuales

7 de febrero de 2015

Por Tara Burns

http://www.vice.com/en_ca/read/how-the-justice-system-pimped-me-out-969

Foto cortesía de Bella Robinson

La activista Bella Robinson se siente victimizada por las leyes que pretenden ayudar a personas como ella.

 

Bella Robinson entró en la industria del sexo siendo una chica de 18 años sin hogar que escapaba de un matrimonio abusivo que la había rescatado del sistema de acogimiento familiar de menores. Es exactamente la clase de “víctima” para la que se han inventado las leyes contra la trata sexual. Pero Robinson —que ahora es una activista de derechos humanos que ha sido puta (su término preferido) durante treinta años— no piensa en sí misma como una víctima de la industria del sexo. Dice que ha sido objeto de trata sexual por el Estado y victimizada por leyes que pretendían ayudar a personas como ella.

En 2012, ella contó parte de su historia en la película American Courtesans, apareciendo con el nombre de Gina. En la actualidad, emplea su tiempo hablando en residencias de estudiantes, acudiendo a eventos de formación laboral, reuniéndose con políticos y aceptando clientes.

La mamá de Bella sufría de esquizofrenia y alcoholismo. Cuando Bella tenía tres o cuatro años, su mamá se emborrachó, cogió del sótano el viejo rifle de caza de su abuelo, subió escaleras arriba y disparó a través de las ventanas de la cocina mientras Bella y sus tres hermanos dormían en el piso de arriba. A pesar de incidentes como éste, no fueron sacados de su casa y colocados bajo acogimiento familiar hasta que ella era ya adolescente. Como dice ella: “Solíamos escaparnos. No nos gustaba que nos hubieran arrojado entre extraños”.

A los 15 años, Bella se encontró en su domicilio más duradero, una casa de grupo dirigida por un sacerdote protestante retirado y su esposa. Ella no había vuelto a la escuela desde que se metió en problemas en el octavo grado, pero consiguió su GED, comenzó el instituto, y pronto tuvo su propia motocicleta y un trabajo haciendo cuidado en el hogar. También comenzó a acudir a un bar donde se apuntó a la liga de billar y se reunió con el hombre de 41 años de edad que se convertiría en su marido.

La casa de grupo estaba en una parte difícil de la ciudad, y todas las otras chicas quedaron embarazadas cuando tenían 16 años. “Mierda,” dice Bella, “no creo que se preocuparan por nosotros, ya que la mayoría de las chicas ni siquiera iban a la escuela.Recuerdo que las otras niñas solían robar todas mis cosas y yo era la única chica que tenía un trabajo.Sabía que tenía que salir de allí y yo no ganaba suficiente dinero para vivir sola. Además, era menor de edad.

Por aquella época, el matrimonio comenzó a parecer una opción viable para una chica de dieciséis años. “No era un matrimonio real, era un matrimonio para sacarme de un hogar de acogida, era más como un arreglo de negocios”, dice Bella. Hoy en día el gobierno considera que si los tutores intercambian algo de valor a cambio de permitir tener acceso sexual a menores de edad es una forma de tráfico sexual, pero en 1981 el Estado estaba ansioso por dejar que Bella se casara con un hombre de 41 años con antecedentes de violencia doméstica.

Les casó un juez de paz que encontraron en las páginas amarillas, sin anillo ni luna de miel, dos semanas después de que Bella cumplió 17 años. Su abuela les invitó a una cena-teatro a modo de banquete. Más tarde esa noche, Bella tuvo sexo por segunda vez en su vida. Era tan ingenua que cuando él le pidió una mamada pensó que se trataba de “alguna cosa rara”.

“Supongo que este fue mi primer acto de prostitución. Supongo que legalmente fui víctima de trata de menores de edad y me casé con un hombre de la misma edad que mi madre”, dijo Bella. Según la ley federal, cualquier menor que tenga relaciones sexuales como estrategia de supervivencia o a cambio de un lugar para vivir se considera víctima de trata sexual.

Bella tardó sólo unos pocos días en darse cuenta de que su esposo era un abusivo “alcohólico rabioso” que trató de aislarla y manipularla. Bella recuerda que la gritaba todos los días, por todo. Un día ella le devolvió el grito y él levantó la mano. No la golpeó, pero supo que lo haría la próxima vez.

El marido de Bella la convenció de que dejarlo significaba volver a la custodia estatal y ella optó por permanecer en un matrimonio abusivo en vez de regresar al cuidado estatal. La investigación en ciencias sociales muestra que muchos adolescentes encuentran sexo y abuso de supervivencia preferible al sistema de acogida temporal. En un informe de investigación de 2009, el Proyecto de Empoderamiento de las Mujeres Jóvenes escribió: “Nos sorprendió cuantas historias escuchamos de niñas, incluidas las niñas transgénero, y las mujeres jóvenes, incluyendo mujeres trans, sobre sus experiencias violentas con proveedores de servicios sin fines de lucro. Esto nos molestó porque los adultos y los trabajadores sociales a menudo nos dicen que la búsqueda de servicios mejorará nuestras vidas. Pero cuando hacemos, los sistemas creados para ayudarnos al final pueden empeorar las cosas. Esto estuvo claro cuando miramos el sistema de acogida”.

En 2011, un criminólogo, comentando sobre la investigación de John Jay College que mostró que el 70 por ciento de los jóvenes involucrados en el sexo transaccional había estado involucrado anteriormente con “agencias de asistencia” y sólo el 10 por ciento tenía proxenetas, dijo a Village Voice, “La cuestión es la siguiente: si [esta investigación] es correcta, ¿qué hacemos con ese 90 por ciento? ¿Lo ignoramos ? ¿Con qué interés miramos cómo se metieron en esa circunstancia? Podrías argumentar que para el 90 por ciento para quien no pudieron encontrar ningún proxeneta, bueno, ¿cómo sucede?

Así es como sucede.

Bella escapó de su esposo pocos días después de cumplir 18 años, cuando fue liberada de la amenaza de la custodia estatal. Durmiendo en su coche y trabajando a tiempo parcial por el salario mínimo, pronto se dio cuenta de que tener una casa sería casi imposible. Fue entonces cuando conoció a dos drag queens (que era el término que preferían en ese momento), lo que resultó ser su salvación.

Una de las drag queens, Joey (abreviatura de Joanne) estaba levantando clientes en el strip, pero Bella no lo sabía todavía. “Nunca pregunté dónde Joey había conseguido el dinero para poner gasolina en mi coche o comprarme cigarrillos y comida”, dice Bella. “Pronto lo averigüé. Me quedé sin gasolina y tuve que caminar unas pocas manzanas hasta una gasolinera y un tipo vestido de camuflaje rojo se ofreció a darme un paseo. Me invitó a salir. Le dije que NO, que estaba casada, y él sacó su placa y dijo que estaba detenida por prostitución “.

Bella llama a este capítulo de su vida: “Cómo un policía me acechó y selló mi destino con mi primera acusación y convicción de prostitución porque no quise salir con él”.

El tipo de incidente que Bella describe es deprimentemente común: las mujeres han sido detenidas por caminar por la calle tan a menudo que se ha acuñado la expresión “parar y cachear mujeres” o “andar por la calle siendo trans”. ¿Pero la detención de jóvenes por prostitución conduce a la prostitución?

Joanna Morse, licenciada en matrimonio y terapeuta familiar, dice que ciertamente podría ser así. “Los jóvenes en esa etapa de la vida, conocida como “identidad versus confusión de roles”, deberían estar tratando activamente de responder a preguntas importantes como: ‘¿Quién soy yo? ¿Qué puedo ser? ‘”, explica.”Los jóvenes están significativamente influenciados no sólo por los compañeros, sino también por los modelos de conducta, lo que sin duda podría, para bien o mal, incluir la aplicación de la ley. Es lógico que etiquetas de peso, como las que se imponen a través de los sistemas de justicia penal, podrían llegar a ser poderosa y negativamente deterministas.”

Siendo realista, dice Bella, probablemente se habría convertido en una prostituta de todos modos. Ser detenida por prostitución simplemente hizo más fácil tomar la decisión, porque ella estaba enojada por haber sido acusada antes de empezar.

Habiendo sido pública y permanentemente identificada con un registro criminal, se volvió a Joey para aprender a convertirse en una prostituta. Joey le dio condones a Bella y le enseñó a concertar las citas y a cobrar $ 20 por sexo oral y $ 40 por sexo en los hoteles.Le dijo que siempre tenía que hacer que el hombre pagara la habitación. Joey también le enseñó a realizar un seguimiento de las matrículas y las marcas, modelos y colores de los coches de los clientes. Luego ambos comprobarían sus datos. Joey nunca le pidió dinero, y Bella pronto se enteró de que era mucho más fácil para ella concertar citas de lo que era para Joey.

Sólo un par de semanas antes, cuando tenía 17 años , las leyes actuales habrían llamado a Bella una víctima de una forma severa de trata de seres humanos, pero para ella era un cuento de hadas: “Me di cuenta de que si levantaba sólo uno o dos clientes pagaba mi hotel, comida y tabaco por un día. Entonces me puse a vivir en mi castillo y no tener que besar el culo de ningún hombre.”

“Esta enorme diferencia entre cómo los jóvenes ven sus circunstancias en el comercio sexual y cómo son percibidas por las fuerzas del orden y las organizaciones sin ánimo de lucro ha llevado a una gran cantidad de tiempo de cárcel para las “víctimas” juveniles de esta “severa forma de trata de seres humanos”. Jolene Goedin, una agente del FBI que dirige el programa Inocencia Perdida de Alaska, dijo en una conferencia sobre la trata sexual de 2013 que considera necesario encarcelar a jóvenes que están en el comercio sexual si no entienden que son víctimas o “admiten” que tienen proxenetas. Dice que mantenerlos en un centro de detención juvenil es por su propia seguridad.

“Cuando tenía 19 años”, dice Bella, “descubrí los anuncios de escort en las páginas amarillas y vi que era lo mío. En ese entonces la tasa era de 100 dólares por hora y la chica se quedaba con 60. Con dos días a la semana ganaba más que trabajando a tiempo completo por el salario mínimo. Era lo mío, e incluso después de 30 años, y todas las cosas por las que he pasado, nunca me he arrepentido de haber tomado la decisión de ser trabajadora sexual. Tuve que soportar el sistema de justicia penal muchas veces, con policías violentos. Fui violada como trabajadora callejera una vez. En general, tengo mucha suerte de que nada realmente, realmente malo me haya pasado. Algunos días fueron malos, pero la mayor parte de ellos fueron OK, y muchos días fueron asombrosamente buenos.”

 

Cuando escapó de Florida y aterrizó en Nueva Jersey después de una ejecución hipotecaria y perder una cita en un tribunal en 2007, Bella había estado fuera del comercio sexual, trabajando en cuidado de salud a domicilio y criando a su hija durante años. Consciente de que necesitaba mantenerse “fuera de la red” para evitar el sistema legal, Bella volvió a trabajar en el sexo y se enfrentó a una curva de aprendizaje abrupta para volver a entrar en la industria del sexo como una escort independiente en internet, pero se las arregló durante diez meses. Luego se hizo amiga de una señora local que había estado haciendo salidas porque tenía hijos en casa y trabajaron juntas en la casa de Bella durante unas seis semanas antes de que el equipo de SWAT diera la patada a la puerta.

Bella fue acusada de prostitución. Se declaró culpable y pasó 90 días en la cárcel. Cuando fue liberada, después de haber estado encerrada y no haber podido pagar sus facturas durante tres meses durante las vacaciones, se le ordenó pagar una multa de 3.720 dólares o volver a la cárcel. Ese veredicto le pareció a Bella como la definición de trata sexual: usar la coacción —la amenaza de la cárcel— para inducir a una persona a la prostitución de la cual los tribunales recibieron dinero. “Sentí que [el juez] me estaba diciendo que fuera a levantar algunos clientes más para pagar o si no emitiría una orden de arresto”, explica Bella.

Sienna Baskin, abogada del Proyecto de Trabajadoras del Sexo del Centro de Justicia Urbana, también pensó que podría ser un caso de trata sexual. “Podría decirse que el sistema judicial ‘no se dio cuenta imprudentemente’ del hecho de que ella tendría que conseguir los fondos a través del trabajo sexual, y definitivamente hay coerción, amenaza de encarcelamiento. Creo que la cuestión es quién sería criminalmente responsable … puede ser difícil imputar la responsabilidad criminal al ‘sistema’”.

Cuando salió, Bella supo que la prostitución estaba despenalizada en Rhode Island, así que hizo las maletas y se mudó de inmediato. En el ambiente descriminalizado, se sintió completamente libre por primera vez en su vida. Si alguien intentaba hacerle daño, sabía que podía marcar el 9-1-1 sin ir a la cárcel. Luego, en noviembre de 2009, Rhode Island recriminalizó la prostitución. La razón dada para la criminalización fue que la policía estatal insistió en que no podrían investigar la trata sin criminalizar la prostitución.

“Rhode Island tenía más menores detenidos por prostitución cada año antes de 2009, cuando nos criminalizaron”, dice Bella.

En 2009, la policía comenzó a encontrar los cuerpos de escorts que habían sido asesinadas y arrojadas en la playa de Gilgo en Long Island. Ahí es cuando Bella dice que decidió convertirse en una activista. Pero como crítica declarada de la industria del rescate que es, ha sido acusada de no preocuparse lo suficiente por las víctimas de trata,

Tales insultos son a menudo lanzados contra activistas por los derechos de las trabajadoras sexuales, dice Alana Massey, escritora y activista pro trabajo sexual. “Lss activistas pro trabajo sexual son regularmente —y yo diría intencionadamente— caracterizados por grupos anti trabajo sexual como irritadas, interesadas ​​y manipuladoras con el fin de defeminizarlas,” dice.”Es una estrategia que hace más fácil caracterizar a las activistas pro trabajo sexual como tratantes y proxenetas que caracterizarlas como lo que realmente son: mujeres vulnerables que abogan por sí mismas dentro de un sistema que se configura para marginarlas y deshumanizarlas “. Irónicamente, Bella es exactamente el tipo de mujer vulnerable con una historia de trata del que ha sido acusada de no preocuparse suficientemente.

“Dudo que se preocupen lo más mínimo por las víctimas”, dice Bella de aquellos que la critican. “Creo que nos odian [a las víctimas] por ser prostitutas”.

Bella ha hecho revivir la sección de Rhode Island de Call off Your Old Tired Ethics (COYOTE) y se unió a la junta directiva del Proyecto de Investigación y Educación Legal del Proveedor de Servicios Eróticos. Trabaja duro para educar a la gente sobre los derechos de las trabajadoras sexuales, hacer activismo y presentarse a los organizadores de trabajo, estudiantes universitarios y políticos. Lo principal que Bella quiere que la gente sepa es que incluso si desaprueban la prostitución, “toda mujer necesita sentirse segura al marcar 9-1-1, y si eres una delincuente o una inmigrante ilegal es fácil robarte, violarte, amenazarte , golpearte, explotarte, arrestarte, o asesinarte [porque no se puede confiar en la policía].”

La vida de Bella hoy está lejos de sus comienzos como niña novia y prostituta adolescente sin hogar. Es como un cuento de hadas, dice Bella, “pero un cuento verdadero, con un final feliz, ya que sobreviví a todo”.

Sigue a Bella Robinson y Tara Burns en Twitter.

Para más información ir a http://coyoteri.org/wp/