TERRITORIO DEL NORTE DE AUSTRALIA. LEY DE LA INDUSTRIA SEXUAL 2019.

 

 

https://legislation.nt.gov.au/en/LegislationPortal/Bills/~/link.aspx?_id=E3FD2410C5A741518AFA62C4754F927B&amp%3B_z=z&fbclid=IwAR1tPQB6aSraLtD9BBx_ZuIENgdXrr7Q-eS7EKTN9YgRafDTLl9Fa5KMAIE

 

TERRITORIO DEL NORTE DE AUSTRALIA 

LEY DE LA INDUSTRIA SEXUAL 2019 

____________________

Ley No. [] de 2019

____________________

 

Tabla de disposiciones

 

Parte 1 Asuntos preliminares

 

1 Título corto 1

2 Comienzo 1

3 Objetos del Acto 1

4 Definiciones 2

5 Aplicación del Código Penal 3

6 Ley de Relación con la Salud Pública y Ambiental de 2011 3

 

Parte 2 Trabajo sexual en general

 

7 Contrato para trabajo sexual no nulo 3

8 Adopción y promoción de prácticas sexuales seguras 3

9 Negativa a realizar trabajo sexual 3

 

Parte 3 Delitos

 

10 Inducir a la persona a realizar trabajo sexual 4

11 Inducir a la persona para que pague por el trabajo sexual 4

12 Causar o permitir que el niño realice trabajo sexual o trabaje en un negocio de servicios

sexuales 5

13 Recibir pago del trabajo sexual del niño 5

14 Aceptar el trabajo sexual del niño 6

15 Publicidad no conforme 6

16 Exámenes médicos 7

 

Parte 4 certificados de idoneidad

 

17 El cuerpo corporativo puede nombrar al nominado 7

18 Requisito para tener certificado de idoneidad 8

19 Solicitud de certificado de idoneidad 8

20 Duración del certificado de idoneidad 8

21 Revocación del certificado de idoneidad 8

22 Uso de la información recopilada en la Parte 9

Parte 5 Varios

 

23 Revisión por NTCAT 9

24 Reglamentos 9

 

Parte 6 Asuntos derogatorios y transitorios

 

25 Actos derogados 10

26 Destrucción de ciertos registros creados bajo la Ley de Regulación de la Prostitución de 1992 10

 

Parte 7 Enmiendas consecuentes

 

División 1 Ley de Protección Infantil (Informes y registro de delincuentes) de 2004

 

27 Ley modificada 10

 

28 Anexo 2 modificado (delitos de clase 2) 10

 

División 2 Reglamento de Pasajeros Comerciales (Varios) de 1992

 

29 Reglamento modificado 11

30 Anexo 3 modificado (delitos descalificantes) 11

 

División 3 Ley de 1992 de antecedentes penales (condenas gastadas)

31 Ley modificada 11

32 Sección 15 modificada (Exclusiones en relación con condenas gastadas) 12

 

División 4 Reglamento de Multas y Sanciones (Recuperación) 2001

 

33 Reglamento modificado 12

34 Anexo 1 modificado 12

 

División 5 Ley de delincuentes sexuales graves de 2013

 

35 Ley modificada 12

36 Anexo 1 modificado (delitos sexuales graves) 13

 

División 6

Derogación de una parte

37 Derogación de la Parte 13

 

Anexo:  Decisiones revisables y personas afectadas

 

TERRITORIO DEL NORTE DE AUSTRALIA

____________________

Ley No. [] de 2019

____________________

 

Una ley que establece un marco regulatorio para la industria del sexo

 

La Asamblea Legislativa del Territorio del Norte promulga lo siguiente: 

 

Parte 1 Asuntos preliminares

1 título corto

Esta Ley puede ser citada como la Ley de la Industria del Sexo de 2019.

2 Comienzo

Esta Ley comienza el día fijado por el Administrador mediante notificación de Gaceta.

3 Objetivos 

Los objetivos de esta Ley son:

(a) despenalizar el trabajo sexual y legalizar los contratos relacionados con el trabajo sexual; y

(b) mejorar la salud y la seguridad de las trabajadoras sexuales, los clientes y el público mediante:

  • (i) aplicar la Ley de Salud Pública y Ambiental de 2011 a los operadores de empresas de servicios sexuales; y
  • (ii) permitir que las trabajadoras sexuales trabajen juntas y empleen personal de apoyo; y
  • (iii) proporcionar un mecanismo para garantizar la idoneidad de los operadores de empresas de servicios sexuales; y

(c) prohibir la explotación de las trabajadoras sexuales y consagrar el derecho de las trabajadoras sexuales a negarse a realizar el trabajo sexual; y

(d) prohibir el uso de niños para el trabajo sexual; y

(e) permitir que la industria del sexo opere de acuerdo con las leyes del Territorio y la Commonwealth tal como se aplican a todas las personas y empresas en general, incluidas las leyes que rigen el empleo, la salud y la seguridad en el trabajo, la compensación y rehabilitación de los trabajadores, la planificación, los impuestos y la discriminación.

4 definiciones

En esta ley:

persona afectada, ver sección 23 (2).

niño significa una persona menor de 18 años.

Comisionado, véase la sección 4 (1) de la Ley de Asuntos del Consumidor y Comercio Justo de 1990.

drogas peligrosas, ver sección 3 (1) de la Ley de abuso de drogas de 1990.

funcionario ejecutivo, de una entidad corporativa, significa un director u otra persona que se ocupa o participa en la gestión de la entidad corporativa.

operador, de un negocio de servicios sexuales, significa una persona que posee u opera el negocio.

información personal, ver sección 4A de la Ley de Información de 2002.

decisión revisable, ver sección 23 (1).

negocio de servicios sexuales significa un negocio que provee u organiza trabajo sexual.

trabajo sexual significa la provisión por una persona de servicios que involucran a la persona que participa en una actividad sexual con otra persona a cambio de un pago o recompensa.

trabajador sexual significa una persona que realiza trabajo sexual.

certificado de idoneidad significa un certificado de idoneidad emitido bajo la sección 19.

 

5 Aplicación del Código Penal

 

La Parte IIAA del Código Penal se aplica a un delito contra esta Ley.

Nota para la sección 4

La Parte IIAA del Código Penal establece los principios generales de responsabilidad penal, establece defensas generales y se ocupa de la carga de la prueba. También define, o elabora, ciertos conceptos comúnmente utilizados en la creación de delitos.

 

6 Relación con la Ley deSalud Pública y Ambiental de 2011

  • (1) Se considera que el trabajo sexual es una actividad declarada según se define en la sección 4 de la Ley de Salud Pública y Ambiental de 2011.
  • (2) Sin embargo:
  • (a) las empresas de servicios sexuales están exentas de registro bajo la Ley de Salud Pública y Ambiental de 2011; y

 

  • (b) un oficial de policía no puede ejercer poderes o desempeñar funciones como funcionario autorizado bajo la Ley de Salud Pública y Ambiental de 2011 en relación con el trabajo sexual.

 

Parte 2 Trabajo sexual en general

 

7 Contrato para trabajo sexual no nulo

 

Ningún contrato para organizar el trabajo sexual es ilegal o nulo por política pública o por motivos similares.

 

8 Adopción y promoción de prácticas sexuales seguras

 

Los operadores y las trabajadoras sexuales deben tomar todas las medidas razonables para adoptar y promover prácticas sexuales seguras.

 

9 Negativa a realizar trabajo sexual

 

  • (1) A pesar de cualquier cosa en un contrato de trabajo sexual, una persona puede, en cualquier momento, negarse a realizar o continuar realizando trabajo sexual.

 

  • (2) El hecho de que una persona haya celebrado un contrato de trabajo sexual no constituye en sí mismo el consentimiento a los efectos de la ley penal si la persona no da su consentimiento, o retira el consentimiento de la persona, para realizar trabajo sexual.

 

  • (3) Sin embargo, nada en esta sección afecta el derecho de rescindir o cancelar, o recuperar daños por un contrato de trabajo sexual que no se realiza.

 

Parte 3 Delitos

 

10 Inducir a una persona a realizar trabajo sexual

Una persona (el acusado) comete un delito si:

  • (a) el acusado se involucra intencionalmente en cualquiera de las siguientes conductas:

 

  • (i) intimidar, agredir o amenazar con agredir a cualquier persona;

 

(ii) suministrar u ofrecer suministrar una droga peligrosa a cualquier persona;

  • (iv) hacer una representación falsa o actuar de manera fraudulenta;

 

  • (v) dañar o amenazar con dañar la propiedad de cualquier persona; y

 

  • (b) la conducta resulta en que la persona o cualquier otra persona realice o continúe realizando trabajo sexual y el acusado es imprudente en relación con el resultado.

 

Pena máxima: encarcelamiento por 5 años.

 

11 Inducir a la persona a pagar por el trabajo sexual

 

Una persona (el acusado) comete un delito si:

  • (a) el acusado se involucra intencionalmente en cualquiera de las siguientes conductas:
  • (i) intimidar, agredir o amenazar con agredir a cualquier persona;

 

  • (ii) suministrar u ofrecer suministrar una droga peligrosa a cualquier persona;

 

  • (iii) hacer una representación falsa o actuar de manera fraudulenta;

 

  • (iv) dañar o amenazar con dañar la propiedad de cualquier persona; y

 

  • (b) la conducta da como resultado que la persona o cualquier otra persona proporcione o continúe proporcionando el pago al demandado y el acusado es imprudente en relación con el resultado; y

 

  • (c) el pago se deriva directa o indirectamente del trabajo sexual y el acusado es imprudente en relación con esa circunstancia.

 

Pena máxima: encarcelamiento por 5 años.

12 Causar o permitir que un niño realice trabajo sexual o trabaje en un negocio de servicios sexuales

 

  • (1) Una persona comete un delito si:

 

  • (a) la persona se involucra intencionalmente en una conducta; y

 

  • (b) la conducta resulta en un niño que realiza trabajo sexual, o trabaja para o en un negocio de servicios sexuales, y la persona es imprudente en relación con el resultado; y

 

  • (c) el niño es menor de 14 años.

 

Pena máxima: prisión de 14 años.

 

  • (2) Una persona comete un delito si:

 

  • (a) la persona se involucra intencionalmente en una conducta; y

 

  • (b) la conducta resulta en un niño que realiza trabajo sexual, o trabaja para o en un negocio de servicios sexuales, y la persona es imprudente en relación con el resultado; y

 

  • (c) el niño tiene al menos 14 años de edad.

 

Pena máxima: encarcelamiento por 7 años.

 

  • (3) La responsabilidad estricta se aplica a las subsecciones (1) (c) y (2) (c).

 

13 Recibir pago por el trabajo sexual de niño

 

  • (a) la persona recibe un pago intencionalmente; y

 

  • (b) el pago se deriva directa o indirectamente del trabajo sexual realizado por un niño y la persona es imprudente en relación con esa circunstancia; y

 

  • (c) el niño es menor de 14 años.

 

Pena máxima: prisión de 14 años.

 

  • (3) Una persona comete un delito si:

 

  • (a) la persona recibe un pago intencionalmente; y

 

  • (b) el pago se deriva directa o indirectamente del trabajo sexual realizado por un niño y la persona es imprudente en relación con esa circunstancia; y

 

  • (c) el niño tiene al menos 14 años de edad.

 

Pena máxima: encarcelamiento por 7 años.

 

  • (4) La responsabilidad estricta se aplica a las subsecciones (1) (c) y (2) (c).

 

14 Acordar el trabajo sexual de un niño

 

  • (1) Una persona comete un delito si:

 

  • (a) la persona ofrece intencionalmente, o acepta una oferta, celebrar un acuerdo; y

 

  • (b) un niño debe realizar trabajo sexual, o trabajar para o en un negocio de servicios sexuales, según el acuerdo y la persona es imprudente en relación con esa circunstancia; y

 

  • (c) el niño es menor de 14 años.

 

Pena máxima: prisión de 14 años.

 

  • (2) Una persona comete un delito si:

 

  • (a) la persona ofrece intencionalmente, o acepta una oferta, celebrar un acuerdo; y

 

  • (b) un niño debe realizar trabajo sexual, o trabajar para o en un negocio de servicios sexuales, según el acuerdo y la persona es imprudente en relación con esa circunstancia; y

 

  • (c) el niño tiene al menos 14 años de edad.

 

Pena máxima: encarcelamiento por 7 años.

 

  • (3) La responsabilidad estricta se aplica a las subsecciones (1) (c) y (2) (c).

 

15 Publicidad no conforme

 

  • (1) Una persona comete un delito si la persona coloca un anuncio de trabajo sexual en un periódico o en la televisión o la radio, que no sea de conformidad con las normas.

 

Penalización máxima: 20 unidades de penalización.

 

  • (2) Una persona comete un delito si publica un anuncio que probablemente induzca a una persona a buscar empleo como trabajadora sexual.

 

Penalización máxima: 20 unidades de penalización.

 

  • (3) Un delito contra el inciso (1) o (2) es un delito de responsabilidad estricta.

 

  • (4) Para la subsección (2), es probable que un anuncio induzca a una persona a buscar empleo como trabajadora sexual si el anuncio invita a una persona a trabajar u obtener trabajo en un negocio de servicios sexuales a menos que el anuncio indique claramente que el trabajo al que se refiere no implica trabajo sexual.

 

 16 exámenes médicos

 

  • (1) Una persona (el acusado) comete un delito si:

 

  • (a) el acusado declara o implica que el acusado u otra persona se ha sometido a un examen médico; y

 

  • (b) como resultado de la declaración o implicación, la persona a quien se hizo la declaración o implicación:

 

  • (i) se induce a creer que el acusado u otra persona no está infectado con una infección de transmisión sexual o virus de transmisión sanguínea; y

 

(ii) celebra un contrato de trabajo sexual con el acusado u otra persona; y

 

  • (c) el demandado es imprudente en relación con el resultado mencionado en el párrafo (b).

 

Penalización máxima: 20 unidades de penalización.

 

  • (2) La responsabilidad estricta se aplica a la subsección (1) (a).

 

Parte 4 certificados de idoneidad

 

17 El cuerpo corporativo puede nombrar nominado

 

Si un operador de un negocio de servicios sexuales es un organismo corporativo, el operador puede nominar a una o más personas con el control diario del negocio para ser un candidato del operador.

18 Requisito para tener un certificado de idoneidad

 

  • (1) Si una empresa de servicios sexuales involucra a más de 2 trabajadoras sexuales, cada operador de la empresa debe tener un certificado de idoneidad.

 

  • (2) Si un operador de un negocio de servicios sexuales es un organismo corporativo, cada funcionario ejecutivo y cualquier nominado del operador también deben tener un certificado de idoneidad.

 

19 Solicitud de certificado de idoneidad

 

  • (1) Una persona puede solicitar al Comisionado un certificado de idoneidad.

 

  • (2) La solicitud debe ir acompañada de la tarifa prescrita.

 

  • (3) El Comisionado puede emitir un certificado de idoneidad si el Comisionado está convencido de que el solicitante y cualquier otra persona requerida para tener el certificado de idoneidad según la sección 18 (2):

 

  • (a) son personas adecuadas para operar un negocio de servicios sexuales; y

 

  • (b) cumplir con los requisitos prescritos por la regulación.

 

20 Duración del certificado de idoneidad

 

Un certificado de idoneidad permanece vigente hasta que:

 

  • (a) hay un cambio en cualquiera de los titulares de certificados o personas requeridas para poseer el certificado según la sección 18 (2); o

 

  • (b) el Comisionado revoca el certificado.

 

21 Revocación del certificado de idoneidad

 

  • (1) El Comisionado puede investigar si una persona es o no una persona adecuada para operar un negocio de servicios sexuales si el Comisionado recibe alguna información relacionada con:

 

  • (a) cualquier asunto prescrito por la regulación; o

 

  • (b) cualquier infracción de una ley del Territorio, directriz o norma que rija el funcionamiento del negocio.

 

  • (2) Después de la investigación, el Comisionado puede:

 

  • (a) revocar un certificado de idoneidad si, en opinión del Comisionado, la persona ya no es una persona adecuada para operar un negocio de servicios sexuales; o

 

  • (b) confirme que la persona es una persona adecuada para operar un negocio de servicios sexuales.

 

22 Uso de la información recopilada en esta Parte

 

  • (1) La información recopilada en virtud de esta Parte no debe utilizarse para ningún otro propósito que no sea el que se le proporcionó.

 

  • (2) A pesar de la Ley de Información de 2002, si la información recopilada en virtud de esta Parte es información personal, cualquier registro de la información debe destruirse tan pronto como sea posible después de que la persona a la que se refiere la información deje de poseer el certificado de idoneidad.

 

Parte 5 Varios

 

23 Revisión por NTCAT

 

  • (1) NTCAT tiene jurisdicción para revisar una decisión (una decisión revisable) especificada en el Anexo.

 

  • (2) Una persona afectada, para una decisión revisable, es una persona especificada en el Programa para la decisión.

 

  • (3) Una persona afectada para una decisión revisable puede solicitar a NTCAT la revisión de la decisión.

 

Nota para la sección 23 

La Ley del Tribunal Civil y Administrativo del Territorio del Norte de 2014 establece el procedimiento para solicitar la revisión del Tribunal y otros asuntos relevantes en relación con las revisiones.

 

24 regulaciones

  • (1) El Administrador puede hacer regulaciones bajo esta Ley.

 

Nota para la subsección (1)

 Ver sección 65 de la Ley de Interpretación de 1978.

  • (2) Un reglamento puede prescribir cualquiera de los siguientes:

 

  • (a) honorarios pagaderos bajo esta Ley;

 

  • (b) requisitos de publicidad;

 

  • (c) requisitos para los certificados de idoneidad;

 

  • (d) asuntos relevantes para la revocación de certificados de idoneidad.

 

Parte 6 Asuntos derogatorios y transitorios

 

25 Leyes derogadas

 

Se derogan las siguientes leyes:

  1. a) Ley de reglamentación de la prostitución de 1992 (Ley núm. 6 de 1992);
  • (c) Ley de Enmienda del Reglamento de Prostitución de 1993 (Ley Nº 47 de 1993);
  1. c) Modificación del Reglamento de prostitución de 2000 (Ley núm. 69 de 2000).

 

26 Destrucción de ciertos registros creados bajo la Ley de Regulación de la Prostitución de 1992

A pesar de la Ley de Información de 2002, la siguiente información debe ser destruida tan pronto como sea posible después del comienzo de esta Ley:

  • (a) toda la información personal obtenida bajo la Parte 2, División 2 de la Ley de Regulación de la Prostitución de 1992;

 

  • (b) toda la información personal contenida en los registros mencionados en la Parte 3, División 7 de la Ley de Regulación de la Prostitución de 1992.

 

Parte 7 Enmiendas consecuentes

 

División 1 Ley de Protección Infantil de la (Informes y registro de delincuentes) de 2004

 

27 Ley modificada

 

Esta División enmienda la Ley de Protección Infantil (Informes y Registro de Delincuentes) de 2004.

 

28 Anexo 2 modificado (delitos de clase 2)

Anexo 2, artículos 9 a 12

omitir, insertar

  1. Un delito contra la sección 12 de la Ley de la Industria del Sexo de 2019 (que causa o permite que un niño realice trabajo sexual o trabaje en un negocio de servicios sexuales).

 

  1. Un delito contra la sección 13 de la Ley de la Industria del Sexo de 2019 (que recibe el pago del trabajo sexual de un niño).

 

  1. Un delito contra la sección 14 de la Ley de la Industria del Sexo de 2019 (que acepta el trabajo sexual de un niño).

 

División 2 del Reglamento de Pasajeros Comerciales (Varios) de 1992

 

29 Reglamento modificado

 

Esta División modifica las Regulaciones de Pasajeros Comerciales (Varios) de 1992.

30 Anexo 3 modificado (delitos descalificadores)

Programa 3

omitir

Un delito contra cualquiera de las siguientes disposiciones de la Ley de Regulación de la Prostitución de 1992:

  1. Sección 13 (Causar o inducir al bebé a participar en la prostitución)

 

  1. Sección 14 (Permitir que el bebé participe en la prostitución)

 

  1. Sección 15 (Obtención del pago con respecto a los servicios de prostitución proporcionados por bebés)
  1. Sección 16 (Celebración de un acuerdo para la prestación de servicios de prostitución por parte de niños)

insertar

Un delito contra cualquiera de las siguientes disposiciones de la Ley de la Industria del Sexo 2019:

  1. Sección 12 (Causar o permitir que el niño realice trabajo sexual o trabaje en un negocio de servicios sexuales)

 

  1. Sección 13 (Recibir pago de trabajo sexual por niño)

 

  1. Sección 14 (Aceptar el trabajo sexual de un niño)

 

División 3 Ley de 1992 de antecedentes penales (condenas cumplidas)

 

31 Ley modificada

 

Esta división enmienda la Ley de antecedentes penales (condenas gastadas) de 1992.

32 Sección 15 modificada (Exclusiones en relación con condenas cumplidas)

  • (1) Sección 15 (f)

omitir

publicación; o

insertar

publicación.

  • (2) Sección 15 (g)

omitir

División 4 Reglamento de Multas y Sanciones (Recuperación) 2001

 33 reglamentos modificados

Esta División modifica el Reglamento de Multas y Sanciones (Recuperación) de 2001.

34 Anexo 1 modificado

Anexo 1

omitir

Ley de regulación de la prostitución de 1992

Ley de la industria del sexo 2019

División 5 Ley de delincuentes sexuales graves de 2013

 

35 Ley modificada

Esta división modifica la Ley de Delincuentes Sexuales Graves de 2013.

36 Anexo 1 modificado (delitos sexuales graves)

Anexo 1

omitir

Ley de regulación de la prostitución

Sección 14 Permitir que un niño participe en la prostitución

Sección 15 Obtención del pago por servicios de prostitución prestados por niños

Sección 16 Celebración de un acuerdo para la prestación de servicios de prostitución por parte de niños

insertar

Ley de la industria del sexo 2019

sección 12 Causar o permitir que el niño realice trabajo sexual o trabaje en un negocio de servicios sexuales

sección 13 Recibir pago del trabajo sexual de un niño

sección 14 Aceptar el trabajo sexual por niño

 

División 6 Derogación de una parte

 

37 Derogación de una parte

 

Esta Parte se deroga el día después de que comience.

 

Anexo Decisiones revisables y personas afectadas

 

sección 23

 

Decisión revisable Persona afectada

Negarse a emitir un certificado de idoneidad bajo la sección 19 Solicitante

Revocación de un certificado de idoneidad según la sección 21 Titular del certificado

El Parlamento del Territorio del Norte (Australia) vota la despenalización del trabajo sexual

 

26 de noviembre de 2019

http://scarletalliance.org.au/media/News_Item.2019-11-26.4427

 

Las trabajadoras sexuales celebran la aprobación del proyecto de ley para despenalizar el trabajo sexual en el Territorio del Norte (TN)

Hoy las trabajadoras sexuales en el Territorio del Norte y en toda Australia celebran la aprobación del Proyecto de Ley de la Industria del Sexo 2019 en el Parlamento del TN. Esto coloca al TN como la tercera jurisdicción en el mundo que despenaliza el trabajo sexual. Significativamente, este proyecto de ley despenaliza completamente el trabajo sexual en el TN, proporcionando a las trabajadoras sexuales acceso a las mismas protecciones de salud y seguridad en el lugar de trabajo que a los demás ciudadanos.

“Este es un logro significativo para las trabajadoras sexuales en el TN. Se basa en décadas de lucha y activismo por parte de trabajadoras sexuales y sus aliadas y aliados. Queremos agradecer a las principales trabajadoras sexuales del TN que han hecho campaña durante más de 20 años por la seguridad y los derechos laborales. Es importante destacar que también queremos agradecer a los familiares y amigos de las trabajadoras sexuales que nos han ayudado a mantener nuestro compromiso con la campaña”, afirma Skye Ozanne, miembro del Grupo de Referencia de Trabajadoras Sexuales.

El Proyecto de Ley de la Industria del Sexo 2019 despenaliza completamente el trabajo sexual, alineando el trabajo sexual con las leyes y regulaciones existentes, así como permitiendo el acceso a los derechos, protecciones y responsabilidades laborales. El proceso del proyecto de ley desde su desarrollo hasta su aprobación ha sido una demostración de la mejor práctica de colaboración y consulta por parte del Gobierno Laborista del TN con las trabajadoras sexuales, nuestras organizaciones y la Asociación Nacional.

“Queremos agradecer al Gobierno Laborista del TN, y en particular a la Honorable Natasha Fyles por escucharnos y oír nuestros problemas y preocupaciones durante el proceso de despenalización del trabajo sexual en el TN”, dice la Coordinadora de SWOP TN, Leanne Melling. “También quisiéramos agradecer la contribución y el apoyo del Grupo de Referencia de Trabajadoras Sexuales, Scarlet Alliance y sus miembros, Mujeres Laboristas, Sandra Nelson MLA, Unions NT, United Workers Union, Australian Services Union SA&NT, NT Working Women’s Center, NT Women’s Servicios Legales, Sociedad Jurídica, Planificación Familiar NT, Comisión Antidiscriminatoria de NT, Departamento del Fiscal General y Justicia de NT, Departamento de Salud de NT, Departamento de Familias del Territorio, AFAO, NTAHC y todos los demás partidarios de la despenalización del trabajo sexual en el TN. Todos hemos trabajado duro juntos para garantizar que las trabajadoras sexuales tengan seguridad en el trabajo ”.

La trabajadora sexual del TN, miembro de SWRG y la Presidenta del grupo de trabajo aborigen Scarlet Alliance y del isleño del Estrecho de Torres, Desirae August, declara: “Las trabajadoras sexuales aborígenes deben poder acceder a las mismas protecciones que otros trabajadores, independientemente de cómo trabajemos y de cómo nos identifiquemos. Necesitamos la despenalización total del trabajo sexual para todas nosotras. Este proyecto de ley proporciona cambios importantes a las leyes del TN sobre trabajo sexual que serán beneficiosas para todas las trabajadoras sexuales, incluidas las trabajadoras sexuales aborígenes, ya sea que nos identifiquemos como trabajadoras sexuales o no “.

La Presidenta de Scarlet Alliance, Jules Kim, dice: “Este es un día trascendental para todas las trabajadoras sexuales y establece un ejemplo positivo de que las trabajadoras sexuales son miembros valiosos de la comunidad, merecedoras de derechos y protecciones. Aplaudimos al Gobierno del TN por escuchar a las trabajadoras sexuales y la evidencia para despenalizar completamente el trabajo sexual en el TN. El trabajo sexual es trabajo y es fantástico que finalmente se lo reconozca como tal. Esperamos que estas reformas críticas demuestren la importancia de las asociaciones de mejores prácticas entre las trabajadoras sexuales y el gobierno y conduzcan a campañas similares para la despenalización del trabajo sexual en otros estados y territorios en toda Australia “.

 

Para comentarios:

Leanne Melling

SWOP NT Coordinator

Móvil: 0447022332

 

Jules Kim

CEO de Scarlet Alliance

Móvil: 0411985135

La antropóloga que se infiltró en un burdel: “Me llamaban puta sólo por estar junto a ellas”

 

IRENE HDEZ. VELASCO

@irenehvelasco

19 de octubre 2019

https://www.elmundo.es/papel/historias/2019/10/19/5da9a9c221efa04a6e8b463b.html

 

Armada con una libreta y un boli, una profesora de la Universidad Pontificia Comillas se infiltró durante un mes en varios clubes de España para conocer el mundo de la prostitución desde dentro

 

FOTOGRAFÍAS: ANTONIO HEREDIA

 

Hay antropólogos que se van a una remota isla de Papúa Nueva Guinea a estudiar el comportamiento de una tribu que vive aislada en medio de la selva.

Y hay otros como Carmen Meneses-Falcón.

Esta madrileña se metió a vivir en varios burdeles para ver cómo funcionan y qué ocurre exactamente en el interior de esos 1.670 establecimientos de compraventa de sexo que, según datos de la Policía, hay repartidos por toda España y que han proliferado en las últimas décadas tras la suavización del delito de proxenetismo en el Código Penal.

«Cualquier antropólogo trata de ver con sus propios ojos todo lo que pueda del grupo que está estudiando», cuenta Meneses-Falcón. «Y eso es exactamente lo que he hecho. Es la mejor metodología para entender en profundidad un fenómeno».

Armada con una libreta y con un bolígrafo, esta profesora de antropología en la Universidad Pontificia Comillas en Madrid -que ya había realizado antes varios estudios sobre prostitución- residió en total en cuatro burdeles: dos situados en Galicia, uno en el País Vasco y otro en Andalucía. En cada uno de ellos pasó entre 8 y 10 días ininterrumpidos. Y allí, sobre el terreno, vio la realidad que esconden esos locales que encierran a un número importante de mujeres y que ha publicado en forma de artículo académico en The Social Science Journal bajo el título Living in the brothel (en castellano, Viviendo en el burdel: observación en contextos ocultos).

El primer desafío era encontrar puticlubs dispuestos a alojarla. Un policía puso a Carmen en contacto con dos empresarios dueños de burdeles, uno en Andalucía y otro de Galicia, quienes accedieron a que se alojara una temporada en sus establecimientos. Por su cuenta, ella había entrevistado a varios dueños de locales de venta de sexo para otro estudio que estaba realizando y logró convencer a dos de ellos (uno más en Galicia y otro en el País Vasco) de que le alquilaran una habitación durante una temporada.

Son espacios masculinos donde hay mujeres al servicio de los hombres. Necesitaba permiso para poder acceder

«Las mujeres tienen vedada la entrada a los burdeles», cuenta Carmen. «Son espacios masculinos donde hay mujeres al servicio de los hombres. Alguien como yo, que estaba fuera de ese contexto, necesitaba obtener permiso para poder acceder a ese espacio».

El siguiente problema era proponer su proyecto a su universidad… Una universidad católica.

«Anunciar en tu universidad que pretendes hacer inmersión en varios burdeles y vivir allí una temporada para hacer una investigación desata todas las alarmas en relación a los posibles peligros que puedes afrontar», admite Carmen. Por no hablar del problema de imagen que generaba aquello :«Digamos que no es la publicidad que mi universidad deseaba».

Su remedio fue expeditivo: primero realizó la investigación y luego contó que la había hecho.

Carmen se había marcado varias pautas éticas antes de entrar en los puticlubs. La más importante: «Tenía muy claro que no quería ser testigo de abusos a las mujeres, que mi trabajo terminaría en el mismo momento en que detectara algún tipo de agresión o coerción contra las mujeres del burdel. Tenía decidido de antemano que si eso ocurría llamaría a la policía y actuaría como testigo, dando por finalizada mi investigación».

Pero no ocurrió. «Sí que vi que en los burdeles personas ajenas a los mismos vendían de manera ilegal antibióticos y benzodiacepinas (medicamentos ansiolíticos que se suelen usar para el tratamiento de la ansiedad), pero no sentí que fuera mi responsabilidad informar a las autoridades de eso: decidí que sólo intervendría en caso de agresiones», subraya.

Dos factores, su edad y el hecho de ser una mujer, supusieron una ventaja a la hora de interactuar con las chicas de los cuatro burdeles en los que estuvo viviendo. «La mayoría de las mujeres que trabajan allí tienen entre 18 y 45 años», cuenta. «El que yo fuera mayor ayudó, ya que no me veían como una competidora al tratar de atraer a los hombres. Mi relación con ellas fue muy buena y nunca me percibieron como una rival. Más bien al contrario, muchas me veían como alguien con quien se podían desahogar».

Los dos primeros días en cada burdel los dedicó a entablar conocimiento con las mujeres. «Pero a partir del tercer día, en los cuatro burdeles empezaron a considerarme como una de ellas, integrándome y dejando de mostrarse precavidas en las conversaciones cuando yo estaba delante», señala.

La investigación que ha llevado a cabo Meneses se centra en los llamados clubs de plaza. Se trata de esos hoteles en los que las mujeres prostituidas residen y reciben a sus clientes. Es decir: no hay separación entre el espacio de trabajo y el espacio íntimo, entre lo público y lo privado.

Las mujeres que viven y venden sexo en esos clubs tienen que pagar generalmente entre 40 y 80 euros al día por la habitación (con desayuno, comida y cena muchas veces incluidos). Se supone que el dueño del establecimiento hace el negocio tanto con el alquiler de las habitaciones como con la venta de bebidas en el bar del local, donde los clientes negocian con las mujeres las prácticas sexuales y los precios a pagar.

Me llamaron ‘puta’ en más de una ocasión. Simplemente, por estar en la puerta de un burdel o junto a ellas

Este tipo de prostitución está pensada sobre todo para mujeres inmigrantes que no tienen contactos en España. Llegan directamente de sus países al burdel, donde encuentran (pagando, por supuesto) todo lo que necesitan -desde alojamiento a comida, lavandería, servicios de peluquería o internet- para que ellas se puedan concentrar en el ejercicio de la prostitución.

«Los dueños de los cuatro burdeles me dijeron que las mujeres llegaban allí y les decían que querían trabajar en su establecimiento, que ellos no promovían ni participaban en que las mujeres fueran a sus locales», explica la antropóloga.

Sin embargo, cuando ya le quedaba poco para irse de un burdel, el dueño le confesó: «Mira, en un momento había muy pocas mujeres y el negocio no funciona sin ellas, así que a una que volvía a descansar a su casa, a Colombia, le dije que por cada una que me enviara le daba 500 euros. Me mandó seis o siete mujeres».

En otro de los puticlubs, el dueño le dijo a la investigadora sacando pecho que todas las mujeres que estaban allí estaban tenían contratos de trabajo como azafatas. «Incluso llegó a enseñarme los contratos», afirma. «Pero descubrí que eran todos ficticios: las mujeres no recibían el dinero que ponía en esos contratos y las cuotas a la seguridad social, que decía pagarlas el dueño del local, las pagaban ellas».

Y es que la ley no es clara: en unos locales se les exigen a los dueños que las mujeres estén dadas de alta en la seguridad social y en otros no.

Carmen observó que en cada burdel las mujeres suelen permanecer alrededor de 28 días. Transcurrido ese periodo se toman un periodo de descanso, para regresar de nuevo a la prostitución en ese club o en otro diferente. «Cambiar de sitio es una estrategia importante tanto para las mujeres como para los dueño de los burdeles, que de ese modo ofrecen caras nuevas o, como suelen decir ellos, carne fresca», señala Meneses-Falcón.

Nada más ocupar su habitación en el primer puticlub donde estuvo la escritora, el mote que le acabaron endosando en los cuatro burdeles por aquello de que no dejaba de tomar notas, se dio cuenta que aquellas estancias solo estaban pensadas para tener sexo o para dormir. «No había una simple mesa sobre la que colocar el ordenador, no había una silla», asegura.

El bar, además de la recepción, fueron los principales lugares que Carmen eligió para llevar a cabo sus tareas de observación. Y en aquellos burdeles que tenían comedor ahí estaba como un clavo a la hora del desayuno, de la comida o de la cena, oyendo los comentarios que las mujeres hacían sobre aquello que habían ocurrido el día anterior.

El primer día en el puticlub ya se quedó ojiplática. Cuando le dijo a la dueña del club que se proponía estudiar sobre todo a los clientes y su comportamiento, ésta le soltó: «Pufffff... ¿Los clientes? Son unos drogaos y unos maricones, te vas a asombrar».

La inmensa mayoría de servicios sexuales van acompañados de consumo de cocaína, y eso incrementa el precio del servicio

A Carmen le llevó unos días entender lo que quería decir, el tiempo que tardó en ganarse la confianza de las mujeres allí prostituidas y comprender el concepto que estas tienen de los hombres que las pagaban a cambio de sexo. «A los clientes les llamandrogaos por el consumo de cocaína que hacen la amplia mayoría de ellos», explica. «La inmensa mayoría de servicios sexuales van acompañados de consumo de cocaína, y el uso de esta sustancia incrementa el precio del servicio».

-¿Y lo de ‘maricones’?

-Eso me dejó perpleja. Al principio pensé que se referían a clientes gays que acudían al burdel, aunque no me cuadraba mucho porque a mí me parecían heterosexuales. Luego supe que les llamaban así porque una de las peticiones más frecuentes que las mujeres prostituidas reciben de los hombres heterosexuales que acuden a los burdeles es que les practiquen a ellos sexo anal. Las mujeres tenían de hecho una amplia variedad de dildos y consoladores para ello que pude fotografiar. Lo que me chocó y me resultó difícil de entender fue que mujeres que trabajan con el sexo tuvieran una visión tan conservadora de esas prácticas sexuales.

Carmen también aprendió pronto que ser una mujer y estar en un burdel significaba automáticamente ser una puta: «Me llamaron ‘puta’ en más de una ocasión. Simplemente, por estar en la puerta de un burdel o junto a mujeres que trabajaban allí. Sufrí de primera mano las agresiones verbales que esas mujeres sufren a diario. La discriminación y la estigmatización a la que están sometidas esas mujeres es constante».

Como aquel día que se presentó en el burdel el empleado de la compañía de agua: «Estaba durmiendo y me despertó un ruido ensordecedor que no cesaba. Alguien estaba aporreando la puerta de entrada del burdel mientras chillaba: ‘¡Abrid, zorras, abrid!’. Eso me puso de pésimo humor, me apetecía bajar y decirle cuatro cosas al tipo que gritaba aquello, pero no me correspondía intervenir. Así que me asomé a mi ventana a observar. Después de estar varios minutos golpeando la puerta y de despertar a todas las mujeres, como el dueño del burdel no estaba una de ellas, bajé. Eran las 9.30 de la mañana y las mujeres se habían ido a la cama sólo tres horas antes. El tipo que golpeaba la puerta era de la compañía de agua y venía a leer el contador. Yo estaba alucinada: no se habría comportado así en ningún otro sitio, sólo se atrevía a hacerlo en un burdel».

Pero al menos allí estaba ella para verlo y para contarlo.

 

Veinte universidades públicas celebrarán debates sobre prostitución, reivindicando la voz de “las trabajadoras sexuales”

 

Un grupo de docentes, en su mayoría mujeres, procedente de 20 universidades públicas de España han organizado de manera coordinada debates sobre el “trabajo sexual” en los que se “incluye” la voz de las empleadas sexuales para así “visibilizarlas”. El detonante de esta iniciativa fue el “boicot” que varios colectivos feministas abolicionistas hicieron a unas jornadas de este tipo convocadas en la Universidad de A Coruña el pasado mes de septiembre.

 

17 de octubre de 2019

https://www.lavanguardia.com/vida/20191017/471039878013/veinte-universidades-publicas-celebraran-debates-sobre-prostitucion-reivindicando-la-voz-de-las-trabajadoras-sexuales.html

 

MADRID/OVIEDO, 17 (EUROPA PRESS)

Un grupo de docentes, en su mayoría mujeres, procedente de 20 universidades públicas de España han organizado de manera coordinada debates sobre el “trabajo sexual” en los que se “incluye” la voz de las empleadas sexuales para así “visibilizarlas”. El detonante de esta iniciativa fue el “boicot” que varios colectivos feministas abolicionistas hicieron a unas jornadas de este tipo convocadas en la Universidad de A Coruña el pasado mes de septiembre.

“La acción parte de la convicción de que en los debates públicos de toda sociedad democrática se han de poder ofrecer y representar los argumentos de las distintas posiciones, y han de incluir la voz de las personas trabajadoras sexuales que reclaman respeto y derechos”, defienden los organizadores de esta iniciativa, que proceden de distintas áreas, mayoritariamente la de Derecho. Según inciden, “los debates son una oportunidad para estimular el encuentro, el diálogo y la interlocución de la sociedad con sus protagonistas”.

Estos debates se desarrollarán durante el curso 2019/2020 en una veintena de universidades públicas. El primero tendrá lugar este viernes, el 18 de octubre, en la Facultad de Derecho de la Universidade da Coruña, y el último, en la Universitat Pompeu Fabra el 10 de junio de 2020.

En declaraciones a Europa Press, Blanca Rodríguez, profesora de derecho constitucional de la Universidad de Sevilla y una de las promotoras de esta iniciativa, ha reivindicado la libertad de expresión en torno al debate del “trabajo sexual”. “Ellas mismas se autodenominan así, nosotros no tenemos la capacidad de legitimarlo o no; trabajadoras sexuales es como ellas mismas se llaman”, ha manifestado Rodríguez, preguntada por la polémica que genera entre las feministas el plantear si la prostitución es un trabajo.

A su juicio, cualquier reflexión en esta materia debe incluir a “las personas involucradas” y a las “mujeres protagonistas” del trabajo sexual, “un sector social al que se silencia”. “Si no las tiene en cuenta la Universidad ¿Quién lo va a hacer?”, se ha preguntado Rodríguez, en defensa de la convocatoria de estos “debates en libertad” desde espacios públicos. Precisamente, la iniciativa se ha lanzado bajo el hashtag ‘#UniversidadSinCensura’. “Dentro de las universidades públicas tienen que existir los debates democráticos sobre temas que son relevantes y problemas sociales muy graves en la sociedad. No podemos evadir debates necesarios”, ha sentenciado por su parte la profesora de Filosofía del Derecho de la Universidad Carlos III de Madrid y organizadora de la mesa redonda ‘Prostitución y trabajo sexual. Debate desde los derechos humanos’, que se celebrará en la Universidad madrileña, Silvina Ribotta

. En declaraciones a Europa Press, ha explicado que el objetivo de los organizadores es “debatir en libertad”, si bien ha asegurado que existen “diferentes sensibilidades” entre ellos. “La única obligación que la universidad no puede rehusar es el debate”, ha proclamado al respecto.

“LAS UNIVERSIDADES NO PUEDEN ALBERGAR ESTOS DEBATES”

Desde esa misma universidad madrileña, Rosa San Segundo, catedrática y directora del Instituto Universitario de Estudios de Género, ha rechazado estas convocatorias, alegando que “las universidades no pueden albergar el discurso de la defensa de la vulneración de los derechos humanos”. En su opinión, debatir sobre “el trabajo sexual” es “hacer apología de la violencia de genero”.

“La mayoría son mujeres compradas y vendidas, a muchas a veces las drogan, se comercia con su cuerpo, las cosifican, se ignora la violencia que se ejerce sobre ellas, y la mayoría son pobres y migrantes”, ha señalado a Europa Press. Precisamente, el programa de los debates se ha hecho público el 17 de octubre, Día Internacional contra la Pobreza y la Exclusión Social. A su juicio, en este tipo de debates “hay un intento de desmarcar la trata de la prostitución cuando son cosas que están intrínsecamente ligadas”.

Para San Segundo, que también dirige la Plataforma Universitaria de Estudios Feministas y de Género, detrás de este discurso “está el lobby proxeneta”. “No existe la prostitución feminista, no existe que lo hagan de forma libre”, ha sentenciado al respecto. “Cualquier discurso sobre la vulneración de derechos humanos en cualquier otro ámbito que no fuera las mujeres, sería impensable que la universidad lo permitiera”, ha insistido. Pero se hace, según ha lamentado, porque afecta a “mujeres pobres y migrantes”, que son las que “mayoritariamente” ejercen la prostitución, al igual que durante el franquismo eran “mujeres republicanas y pobres”.

Por orden cronológico, se celebrarán debates sobre el “trabajo sexual” en la Universidades da Coruña, la Universidad de Cádiz, la de Salamanca, la Universidad de Sevilla (Derecho), la Universidad Carlos III, la Universidad de Oviedo, la Universitat de Barcelona, la Universidad del País Vasco (UPVEHU), la Universidad de Sevilla (Antropología), la Universitat Autònoma de Barcelona, la Universidad de Granada, la Universitat de Lleida, la Universidad Pablo de Olavide, la Universidad de Almería (Humanidades), Universidad de Castilla La Mancha, Universitat de València (Ciencias sociales), la Universidad de Zaragoza (FCSyT), la Universitat Oberta de Catalunya, la Universidad de Jaén, la Universidad de Córdoba y la de Pompeu Fabra.

 

20 universidades organizan debates sobre prostitución de forma coordinada en protesta por la “censura” 

Las jornadas, promovidas por académicas de diversas facultades, comienzan este viernes y se extenderán hasta mediados de 2020. Se trata de una reacción a la cancelación de un debate sobre trabajo sexual el pasado septiembre en la Universidade da Coruña.

 

EFE

17 de octubre de 2019 

https://www.publico.es/sociedad/20-universidades-organizan-debates-prostitucion.html

 

Académicas de 20 universidades de todo el país se han coordinado para organizar debates y reflexiones sobre trabajo sexual, tal como han anunciado en una nota de prensa este jueves 17 de octubre, coincidiendo con el día internacional sobre la pobreza y la exclusión social.

La medida, puesta en marcha y divulgada por un amplio grupo que se aglutina bajo la etiqueta #UniversidadSinCensura, es “garantizar que la universidad sea un espacio de libertad de discurso y debates necesario para la producción de conocimientos y avances sociales”.

La acción coordinada es una medida de protesta y respuesta a la cancelación el pasado mes de septiembre de unas jornadas sobre trabajo sexual organizadas por la Universidade da Coruña, después de que una amplia crítica en redes sociales por parte de colectivos feministas abolicionistas, que criticaban que se hablara de “trabajo sexual”, puesto que consideran que la prostitución supone la explotación de las mujeres y no puede ser considerado un trabajo. El encendido debate en favor y en contra de esas jornadas fue recogidas por este diario en un artículo en el que explicaba las distintas posturas.

Las actividades que comienzan este viernes con un debate en Universidade da Coruña con una jornada titulada “Prostitución, trata y trabajo sexual a debate“, se extenderán a lo largo de todo este año y el que viene en diversas facultades de la veitena de centros.

Según el comunicado hecho público este jueves, la acción parte de la convicción de que los debates públicos de toda acción democrática se han de poder ofrecer y representar los distintos argumentos de las distintas posiciones y han de incluir la voz de las personas trabajadoras sexuales que reclaman respeto y derechos”.

Entre las universidades que organizarán debates figuran: Universidade da Coruña, Universidad de Cádiz, Universidad de Salamanca, Universidad de Sevilla (Derecho), Universidad Carlos III, Universidad de Oviedo, Universitat de Barcelona, Universidad del País Vasco (UPVEHU), Universidad de Sevilla (Antropología), Universitat Autònoma de Barcelona, Universidad de Granada, Universitat de Lleida, Universidad Pablo de Olavide, Universidad de Almería (Humanidades), Universidad de Castilla La Mancha, Universitat de València (Ciencias sociales), Universidad de Zaragoza (FCSyT), Universitat Oberta de Catalunya, Universidad de Jaén, Universidad de Córdoba y Universitat Pompeu Fabra.

 

Georgina Orellano: “Luchamos porque nuestro trabajo sea reconocido y para no estar expuestas al atropello de la policía”

 

La secretaria general de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina conversó con Diagonales en el marco del 34º Encuentro Nacional de Mujeres que se desarrolla en La Plata

 

Por Redacción

12 de octubre de 2019

https://diagonales.com/contenido/georgina-orellano-luchamos-porque-nuestro-trabajo-sea-reconocido-y-para-no-estar-expuestas-al-atropello-de-la-polica/17127

 

 

En la ciudad de La Plata se desarrolla el 34º Encuentro Nacional de Mujeres. En este marco, Diagonales conversó con la secretaria de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina, Georgina Orellano, quien contó las luchas que vienen llevando adelante en los últimos años y sus balances al llegar a este encuentro.

“La incorporación de las trabajadoras sexuales al encuentro es una realidad”, celebró Georgina quien además evaluó cuáles son los principales debates que darán y sus expectativas de cara al futuro.

Autodefinida como peronista, reflejó optimismo de cara a un eventual gobierno de Alberto Fernández, para poder dar debates en la agenda pública que hasta ahora no han podido ser dados.

¿Cuáles son las expectativas de este Encuentro Nacional de Mujeres? 

-Bueno, la verdad que estamos con todas las compañeras con mucha ansiedad. Siempre que llega el encuentro para nosotros es un punto de reencuentro entre todas las trabajadoras meretrices que estamos luchando por el reconocimiento de nuestros derechos en distintos lugares del país. Y el encuentro lo que nos permite es conocer más compañeras, otras realidades. Es un encuentro federal que nos permite reencontrarnos.

¿Cómo ves este encuentro con talleres que tienen que ver con el trabajo sexual?

-Y nosotras creemos que dentro de estos espacios es un debate superado. Ya hemos transitado en tener que solicitarle a las comisiones organizadoras en Rosario en el 2016 la apertura de un taller que estuvo en la grilla de los encuentros del 2003 y luego desapareció de la misma, modificándose también hasta la identidad del qué hacer mismo con la denominación de ‘mujeres en situación de prostitución’, que es uno de los talleres que perdura hasta el momento. Creemos que para nosotras está saldada.

“La incorporación de trabajadoras sexuales en el encuentro es una realidad”.

Sabemos que la incorporación de las trabajadoras en el encuentro es una realidad, lo que sí me parece que no está saldado es las posiciones que hay dentro del movimiento feminista de mujeres, lesbianas, travestis y trans con respecto a nuestro trabajo y que justamente los encuentros nos brindan esos espacios para seguir debatiendo, para seguir sensibilizando y para seguir construyendo por lo menos una agenda propia nuestra que vaya a combatir la violencia institucional y por el reconocimiento de nuestros derechos.

En referencia a la violencia institucional, cuáles son las luchas que dan en el día a día por lo que sufren las trabajadoras sexuales. 

-AMMAR, es una organización que ya va a tener 25 años que tenemos y luchamos porque nuestro trabajo sea reconocido y parte de nuestro trabajo es justamente un marco legal para salir de la clandestinidad y no para estar expuestas constantemente al atropello por parte de la policía. Desde coimas policiales que debemos pagar, vulneraciones a nuestros derechos, hostigamientos, atropello policial, detenciones arbitrarias y políticas totalmente arbitrarias que son pensadas para combatir la trata de personas o para combatir el narcotráfico, pero que nos tiene a nosotras como un objeto constante de persecución.

“Luchamos porque nuestro trabajo sea reconocido y para no estar expuestas constantemente al atropello por parte de la policía”.

En La Plata, sin ir más lejos, se da lo que  no se da en ningún otro punto del país, el armado de biombos que hace la comisaría de la zona para requisar a las compañeras en el espacio público y toda la violencia que eso genera. No solamente en la requisa, en el maltrato sino también hacia la violencia psicológica y después el estigma con los vecinos y vecinas del barrio.

En cuanto a los derechos laborales que se están buscando para el trabajo sexual, comentános cómo se viene trabajando desde Ammar en esa línea.

-Nosotras venimos trabajando desde Ammar en distintas instancias proyectos que buscan reconocer el trabajo sexual. El último que presentamos fue en la provincia de Neuquén, en el año 2014. Luego se siguieron desplegando a nivel nacional, provincial y municipal, un montón de políticas que generaron mayor criminalización a nuestro trabajo, políticas conocidas como ‘antitrata’ que buscan luchar contra la trata de personas, pero que equiparan a nuestro trabajo con un delito.

“El próximo año seguro nos encontremos presentando un proyecto con un modelo de despenalización del trabajo sexual”.

Por eso estamos intentando generar un consenso entre todas las compañeras y los compañeros que integramos la organización justamente para presentar otro proyecto de ley más de avanzada, pensando cuál es la realidad nuestra en este contexto de país y cuáles son las políticas que restringen el uso de los espacios para organizarnos y poder trabajar de manera tranquila. El próximo año seguro nos encontremos presentando un proyecto con un modelo de despenalización del trabajo sexual.

En referencia al contexto, me imagino que la crisis económica también genera problemas además de la política represiva. 

-Sí, totalmente. Hay muchísima más precarización laboral. La crisis económica lo que generó es que muchísimas compañeras que habían dejado de ejercer el trabajo, que habían incursionado en otro tipo de actividad laboral,   siempre marcada dentro de lo que es la economía popular, tuvieron que volver porque no podían pagar sus alquileres, porque no podían seguir sosteniendo el negocio de ropa  que se habían puesto o el kiosco o el negocio del barrio.

“La crisis económica generó que muchísimas compañeras que habían dejado de ejercer el trabajo sexual tuvieron que volver porque no podían pagar sus alquileres”.

Compañeras que  fueron alcanzadas por el tarifazo de la luz y el gas que vuelven nuevamente a ejercer el trabajo sexual y lo que eso genera también. Mucha más presencia de trabajadoras sexuales en la zona de trabajo. Eso genera mucha más violencia con respecto a la policía. Después se empieza nuevamente a retroceder con la mala convivencia que se tiene con los vecinos y las vecinas, cuando ven mucha más presencia de compañeras en los barrios. Y también nos preocupa que hay  compañeras de 50 y 60 años que siguen ejerciendo el trabajo sexual porque no han hecho ningún aporte jubilatorio porque nuestro trabajo  no está reconocido y lejos de percibir algún ingreso económico, tienen que dedicar hasta 16 horas por día para poder trabajar y  poder seguir subsistiendo.

En lo que respecta al encuentro, se les habilitaron 21 aulas para el taller de trabajadoras sexuales y estrategias para el reconocimiento del trabajo  sexual. ¿Cómo evalúan ese logro en esta lucha de tantos años?

-Cuando desde la comisión organizadora nos dijeron que había 21 aulas y que la cantidad de aulas que se habían dispuesto para nuestros talleres dependía sobre todo de la cantidad de inscripciones de compañeras que se inscribieron al encuentro y que se asignaron la participación a talleres nuestros del trabajo sexual. Eso nos da a todas nosotras el reflejo que va a ser el encuentro más convocante de todos  los encuentros nacionales y nosotras nunca hemos tenido tanta cantidad de talleres. Creo que el máximo que  hemos tenido fueron diez, en la ciudad de Rosario en 2016, la primera vez que habilitaron los talleres. Esto refleja el interés que despierta conocer la realidad nuestra y conocer también nuestra lucha.

También se empieza a hablar en las universidades del trabajo sexual y en territorios que quizá siempre se ha hablado de manera hostil de las trabajadoras sexuales, ¿cómo vas viendo ese avance en el mundo de la academia?

-Nosotros cada vez que desde algún centro de estudiantes, desde alguna carrera nos convocan para hablar sobre algún tema del trabajo sexual, con perspectiva de género, trabajo sexual en la ESI, trabajo sexual y el rol de los medios, trabajo sexual y el derecho penal, por supuesto que lo celebramos porque durante muchos años nosotras en esos ámbitos académicos hemos sido más objetos de estudio que sujetos políticos.

“En el ámbito académico siempre hemos sido más objetos de estudio que sujetos políticos”.

Nos han estudiado, se ha investigado sobre nosotras pero muchas veces invisibilizando las voces nuestras y eso ha generado que se haya construido un discurso victimizante, que  por mucho  tiempo fue hegemónico no solo en la academia sino en muchísimos actores sociales. También sabemos que hay una resistencia. A nosotros nos costó mucho, hace tres semanas estuvimos en la facultad de derecho de La Plata y nos costó un montón poder desarrollar una actividad que teníamos con el programa de Antropología que nos habían convocado porque también hubo una resistencia, hubo cartas al decano, también hubo cartas a la directora de la carrera que nos habían convocado, diciendo que no podían darnos voz a personas que nos autopercibimos como trabajadoras sexuales porque Argentina adhirió a un protocolo abolicionista del año 1949 donde no reconoce nuestra actividad como trabajo, entonces querían censurar nuestras voces.

Yendo a lo personal y tus vivencias, ¿cuándo fue que se despertó en vos la idea de comenzar a luchar por estos derechos?

-No fue de manera espontánea. Fue un proceso y la verdad que el proceso que se fue dando dentro de la organización  fue cuando teníamos problemas con la policía por nuestro trabajo sexual. Cuando comenzamos a tener problemas con la policía eso nos impulsó a acercarnos a AMMAR y como nos dieron una respuesta rápida y efectiva, eso nos despertó confianza e interés en decir que se interesan por los derechos nuestros y no como históricamente nos han hecho querer creer que a nadie le interesa lo que nos pase.

“Cuando comenzamos a tener problemas con la policía eso nos impulsó a acercarnos a AMMAR”.

Entonces como forma de agradecimiento fuimos varias compañeras comenzando a participar de distintas actividades y eso fue como generándome mayor conciencia social de que ese es el lugar en el que cualquier trabajador o trabajadora tiene que estar. El mejor lugar de cualquier trabajadora para luchar por sus derechos es el sindicato. Me enamoré de la herramienta sindical, comencé a derribar un montón de prejuicios que tenía con la idea de la sindicalización, entendiendo que muchos de esos prejuicios vienen de lo que nos venden los medios  de comunicación hegemónicos.

“El mejor lugar de cualquier trabajadora para luchar por sus derechos es el sindicato”.

Te definís como peronista, ¿cómo ves el futuro en torno a las luchas de ustedes? 

-El optimismo siempre está porque nosotras veníamos de las que pensábamos que todavía mucha gente iba a seguir votando al gobierno de Cambiemos, cuando vimos la diferencia tan alta es una ilusión, porque por lo menos vamos a tener un gobierno de acá a cuatro años en adelante que con un montón de dificultades, obstáculos y desafíos, nos va a permitir plantear nuestro tema y no como ahora con este gobierno que hubo un total retroceso en cuanto a la violencia institucional. Somos optimistas de que va a existir la posibilidad, después lo otro depende de muchas cosas como por ejemplo la situación del país. Nosotras ahora planteamos la idea del trabajo sexual con mucha más fuerza, ya no es como con el gobierno de Cristina que se nos prohibió el rubro 59, se modificó la ley de trata, hoy hay mayor conciencia en la sociedad con nuestro trabajo y un lugar ganado en el feminismo.

¿Y han podido establecer algún vínculo con alguien del futuro gobierno nacional o provincial?

-Hay muchas organizaciones feministas que pertenecen al Frente de Todos y Todas que han tenido en los últimos años muchísima vinculación con nosotras.

 

“No todas las trabajadoras sexuales son víctimas”. Marta Lamas contra el puritanismo

 

¿Se puede considerar el trabajo sexual como un emprendimiento? ¿Qué es más explotador, un trabajo que paga 80 pesos al día o uno que ofrece 500 en tres horas? Las respuestas, apunta la feminista, dependen de la moral con que se mire

 

Por Alejandra Crail

2 de octubre de 2019

https://www.m-x.com.mx/entrevistas/no-todas-las-trabajadoras-sexuales-son-victimas-marta-lamas-contra-el-puritanismo

 


Hay que quitar la parte moralista y fijarse más en los derechos, propone la antropóloga feminista. Foto: Emeequis.

 

Marta Lamas, antropóloga feminista, rememora sus conversaciones con las trabajadoras sexuales callejeras. Una de ellas le contó que, antes de ofrecer servicios sexuales, trabajaba en un outsourcing de servicios de limpieza. De ocho de la mañana a seis de la tarde limpiaba oficinas. Una hora y media para llegar a su centro de trabajo, una hora y media para regresar a su hogar. Por 80 pesos al día. Esa mujer, hoy, ofreciendo servicios sexuales, gana 500 pesos en tres horas.

“¿En dónde hay más explotación?”, nos cuestiona. Las trabajadoras sexuales, asegura, han encontrado en su labor la forma de obtener más recursos y tener mayor flexibilidad de horarios, algo que no tienen en una fábrica, en una oficina.

 

 

Esto refuerza su postura de que “no todas las trabajadoras sexuales son víctimas”; esa visión, señala, tiene que ver con la política instaurada por Estados Unidos, un país “puritano”, en donde el comercio sexual sólo está permitido en el estado de Nevada.

México quería estar bien calificado por Estados Unidos en su combate a la trata, detalla la especialista, y la calificación de ese combate se mide por el número de víctimas rescatadas. “Empezaron a ir a los antros y a los lugares donde hay comercio sexual, a rescatar a todo el mundo, incluyendo a las meseras y cuando las trabajadoras, las teiboleras, las bailarinas, decían ‘yo no soy víctima, yo estoy aquí voluntariamente’, entonces era el ‘ah, ¿no eres víctima?, entonces eres cómplice’ y pues no, mejor soy víctima. Así se llenan los reportes”.

La crítica de la catedrática de la UNAM va enfocada a la ausencia de labores de inteligencia que permitan separar a las víctimas reales de trata de quienes ejercen el trabajo sexual de forma voluntaria. “Lo primero que tienen que hacer nuestras autoridades es entender que son dos cosas distintas: hay mujeres que entran voluntariamente al trabajo sexual por cuestiones económicas, porque ganan muchísimo más ahí”. También pide recordar: las trabajadoras sexuales son las mejores aliadas en el combate a este delito.

 

“NUESTROS CLIENTES NO SON DELINCUENTES”

 

En el barrio de la Merced, en el Centro Histórico, dicen que “la calle es de quien la trabaja”. Es 1 de mayo de 2019 y, como lleva haciéndolo desde hace ya varios años, un grupo de trabajadoras sexuales independientes marcha rumbo al Zócalo de la Ciudad de México. Se están manifestando en pleno Día del Trabajo. Las une una misma exigencia: quieren ser reconocidas como trabajadoras no asalariadas.

“Nuestros clientes no son delincuentes”. “No somos tratantes, somos trabajadoras”. “El trabajo sexual también es digno”. “Acceso a la salud, a la educación y a una vivienda digna”. “Ni esclavas ni putas”. Las pancartas de las trabajadoras sexuales de aquel 1 de mayo muestran cómo ven y viven su propia profesión.

Para ellas, las mujeres que usan su propio cuerpo como herramienta de trabajo y que lo ofrecen en uno de los puntos de mayor auge de comercio sexual de la Ciudad de México, la nueva lucha es ser reconocidas como trabajadoras y así aspirar a tener un seguro, prestaciones, un retiro digno.

Marta Lamas, quien fundara en el 76 la primera revista feminista del país, las conoce bien. De ellas, dice, ha aprendido que no todas las trabajadoras sexuales son víctimas. Una postura contraria a lo que ella llama el “discurso hegemónico, dominante, de un sector del feminismo, que plantea que siempre es denigrante, siempre es degradante y que hay que acabar, que hay que erradicar el comercio sexual”. La realidad en torno al comercio sexual, apuntala Lamas, está cambiando.

Lo primero que hay que detallar, desde la visión de la mujer que en su cumpleaños 70 festejó rodeada de 11 hombres para hablar de feminismo en el “diálogo con XY” que le organizó la UNAM, es la diferencia entre prostitución y trabajo sexual. La primera, explica, tiene una connotación negativa, mientras que, la segunda, plantea que alguien está haciendo un trabajo por el cual va a recibir una remuneración, un trabajo como cualquier otro. “¿Queremos verlo como algo negativo o como una actividad comercial?”, cuestiona.

 

LA DOBLE MORAL AFECTA MÁS A LAS MUJERES

 

Ese sentido negativo que aún rodea al trabajo sexual tiene que ver con la moral, con lo más viejo y oxidado de la cultura mexicana, una cultura judeocristiana que consolidó las valoraciones que ahora tenemos sobre la sexualidad, expone la feminista. “La idea desde hace varios siglos en México es que la sexualidad es diferente para las mujeres que para los hombres”.

“Un hombre es valorado por sus éxitos sexuales, mientras que una mujer que ejerce su sexualidad es denigrada. Las mujeres están divididas entre las decentes y las putas, es una cuestión de doble moral”, enfatiza.

Para ella es esta carga moral lo que impide que legislativamente se avance en la búsqueda de derechos laborales de las trabajadoras sexuales. En mayo de este año, por ejemplo, la nueva Ley de Cultura Cívica de la Ciudad de México, que abrogaba la promulgada el 29 de diciembre de 2017, criminalizaba el trabajo sexual. Invitar a la prostitución, ejercerla o solicitar el servicio tenía como consecuencia multas entre 11 y 40 Unidades de Medida, arresto de 13 a 24 horas o de 6 a 12 horas de trabajo comunitario. Meses después corrigieron lo que el Congreso llamó “error” y ahora esta actividad no está sancionada.

Actualmente el debate está en la expedición de la Ley del Trabajo No Asalariado, iniciativa que promueve el diputado de Morena Temístocles Villanueva Ramos, por medio de la cual busca reconocer y regular el trabajo sexual para evitar que “sigan siendo víctimas de la discriminación estructural y sistemática (…). Se trata de una vía de emancipación económica que les permite disponer de su propio cuerpo de manera autónoma”.

Sobre esta propuesta, Rosi Orozco, presidenta de la asociación Comisión Unidos contra la Trata, dijo a EMEEQUIS que: “Nuestras leyes hoy castigan el beneficio económico de la explotación ajena, ¡sería el colmo que el gobierno cobrara! ¡se volvería el principal padrote de las víctimas! ¿Y por qué les llamo víctimas? Porque hoy está demostrado, gracias a un estudio de la Fundación Scelles de Francia, que el 90% de lo que parece prostitución en el mundo es, en realidad, trata de personas”.

 

CLASES SOCIALES, DE LAS LOMAS A LA MERCED

 

“Si en un futuro hubiera empleo para todo el mundo, flexibilidad, si pasar ocho horas limpiando oficinas significara ganar lo mismo que hacer trabajo sexual, seguramente muchas mujeres preferirían limpiar oficinas. Pero hoy la diferencia es tan grande que la mayoría elige el trabajo sexual”, afirma Lamas.

Por ello cambiar la valoración social que se tiene acerca del trabajo sexual es urgente. Porque “en el comercio sexual hay clases sociales”. No es lo mismo ofrecer sexoservicios en Santa Fe, Las Lomas o Polanco, a vivir el riesgo y el estigma tan marcados que padecen trabajadoras y trabajadores que laboran en la calle, bares o antros.

Esta desigualdad dentro de la misma profesión tiene que ser considerada en la legislación, invita Lamas. El punto clave es mirar el Código Penal, el federal y el local, para transformar la visión del delito de lenocinio.

El lenocinio es el delito que comete toda persona que habitual o accidentalmente explote el cuerpo de otra por medio del comercio carnal, se mantenga de este comercio u obtenga de él un lucro cualquiera. Esto impide, desde la visión de la especialista, que las trabajadoras sexuales puedan independizarse y apoyarse en sus parejas, familiares y amigos para que éstos funjan como sus cuidadores, mientras ofrecen servicios sexuales. Así, afirma, se reduciría el riesgo para las trabajadoras vulnerables, las que están en la calle.

Además, insiste, estamos ante un paradigma: las clases medias están ofreciendo servicios sexuales a través de internet y ya hay mujeres que son clientas de servicios sexuales.

 

“Por ello hay que quitar la parte moralista y en todo caso fijarse en el bienestar y en los derechos de la gente que se dedica al comercio sexual y darles las protecciones que tengan que tener, siempre y cuando sea un tema de libertad y autonomía”, recalca.

 

TAMBIÉN SE DEBERÍAN OBTENER DERECHOS LABORALES

 

Pide recordar que en el capitalismo todo es explotación, que siempre hay alguien que gana con nuestro trabajo. “¿Por qué no se puede sacar provecho del trabajo sexual?”, pregunta e inmediatamente responde: porque hay todo un tema moralista que no lo considera un trabajo como los demás; cualquier otro trabajo, incluso el más explotador, es un trabajo digno.

Para hablar de las críticas a la propuesta de regular el trabajo sexual en la CDMX y que muchas personas han bautizado como “Ley de gobierno padrote”, se le hace referencia a que, en México, sólo en Chiapas existe una zona de tolerancia, la llamada “Zona Galáctica”, espacio que el ex gobernador Patrocinio González Garrido creó a principios de los 90 para ofrecer servicios sexuales, regulados por el gobierno, a los destacamentos militares que estaban ahí.

Originalmente, asegura, se pensó como un lugar protegido, con espacios aptos para las trabajadoras. “Como ocurre con todo en nuestro país la idea no estaba mal, pero sí la operación. El problema son las autoridades corruptas”.

Entonces, revira, la discusión de fondo no está ahí sino en si podemos quitarnos la doble moral y “considerar el trabajo sexual como un trabajo que, como cualquier otro, puede ser tomado a manera de emprendimiento o microempresa, que se puede reglamentar, que puede otorgar derechos laborales”.

 

@AleCrail

 

Firma la declaración de solidaridad con los derechos de las trabajadoras sexuales de Canadá

 

https://secure.actioncanadashr.org/solidarity-sex-workers-rights

 

Las trabajadoras sexuales —personas que intercambian servicios sexuales por dinero o bienes— son penalizadas, desproporcionadamente vigiladas, sometidas a exceso de control policial y despojadas de sus derechos fundamentales. Las trabajadoras sexuales que viven discriminaciones entrecruzadas debido a la pobreza, su presencia visible en los espacios públicos, su posición racial y social, y su identidad de género son desproporcionadamente atacadas por la policía y la violencia institucional, legal y social. Gran parte de este trato es el resultado de la estigmatización del trabajo sexual en sí y de la falta de reconocimiento de la autonomía que las trabajadoras sexuales ejercen en su vida diaria.

Varias organizaciones de derechos humanos, organismos y tribunales de la ONU han concluido que la penalización de la industria del sexo crea condiciones para la explotación y viola los derechos humanos de las trabajadoras sexuales. En 2014, un proceso legal histórico (Fiscal General v Bedford) dictaminó que las leyes en Canadá que abordaban el trabajo sexual violaban el derecho constitucional a la seguridad de las trabajadoras sexuales y todas esas leyes fueron anuladas. Sin embargo, a pesar de esto, la Ley de Protección de Comunidades y Personas Explotadas (PCEPA) se promulgó en 2014. La PCEPA define todo trabajo sexual como explotación y enmarca a todas las trabajadoras sexuales como víctimas y a todos los clientes y terceros como delincuentes. Un objetivo principal de esa legislación es erradicar la prostitución. Las nuevas leyes incluyen disposiciones que penalizan directamente a las trabajadoras sexuales, así como disposiciones que penalizan prácticamente todos los elementos de la industria del sexo.

Desde la entrada en vigencia de PCEPA, las trabajadoras sexuales han reportado un mayor antagonismo con las fuerzas del orden público, violencia selectiva y miedo a denunciar, actuación policial no deseada y no solicitada sobre las trabajadoras sexuales indígenas, negras, trans, migrantes y usuarias de drogas, y detenciones y deportaciones de trabajadoras sexuales asiáticas y migrantes. La policía hace un uso indebido y excesivo de las leyes de trata de personas para atacar a las trabajadoras sexuales y a sus clientes, creando condiciones cada vez más inseguras y marginalizadas para las trabajadoras sexuales.

Proteger y respetar los derechos humanos de las trabajadoras sexuales requiere una respuesta integral. La despenalización, la eliminación de las leyes penales y específicas de inmigración sobre el trabajo sexual, es un primer y necesario paso. Un plan holístico para la reforma de la ley de trabajo sexual incluye medidas concretas para abordar la discriminación y la desigualdad en todas sus formas: pobreza, vivienda inadecuada, atención médica inadecuada, falta de acceso a transporte seguro, acceso inadecuado a asistencia legal, sobrepenalización y sobrencarcelamiento, y problemas continuos con sistemas de protección juvenil. Esto incluye además el acceso a protecciones básicas de seguridad laboral y ocupacional.

 

DECLARACIÓN DE SOLIDARIDAD

 

Nos oponemos a las leyes federales, provinciales y municipales que regulan desproporcionadamente y penalizan la autonomía corporal, la sexualidad y los derechos de salud sexual y reproductiva.

Reclamamos del gobierno de Canadá la despenalización total del trabajo sexual como un primer paso para proteger y respetar los derechos humanos de todas las trabajadoras sexuales; esto comienza con la eliminación de las leyes penales y de inmigración que penalizan el trabajo sexual.

 Reclamamos que se reconozca el trabajo sexual como un trabajo significativo y valioso que brinda oportunidades económicas para las personas que venden y comercian sexo.

 Reclamamos el acceso igualitario y no discriminatorio a la salud, la educación, el empleo, la vivienda y las oportunidades y derechos económicos.

 Afirmamos que las trabajadoras sexuales no son criminales que deban ser estigmatizadas, sino miembros de una clase trabajadora a menudo explotada y poco protegida.

 Nos solidarizamos con las trabajadoras sexuales que exigen derechos, el reconocimiento de la autonomía y de la capacidad de toma de decisiones de las trabajadoras sexuales y condiciones de trabajo seguras.

 Nosotras, las organizaciones abajo firmantes, nos comprometemos a promover los derechos de las trabajadoras sexuales y a crear espacios para que las trabajadoras sexuales tomen el liderazgo y estén en el centro de los debates sobre la reforma de la ley de trabajo sexual.

 


National 
Abortion Rights Coalition of Canada
Action Canada for Sexual Health and Rights
Alberta Society for the Promotion of Sexual Health
Amnesty International Canada
Barbra Schlifer Commemorative Clinic
Canadian AIDS Society
Canadian Association of People who Use Drugs (CAPUD)
Canadian Association of Social Workers
Canadian HIV/AIDS Legal Network
Canadian Treatment Action Council
Families of Sisters in Spirit
FIRST Decriminalize Sex Work
i2i Peer Support
Interagency Coalition on AIDS and Development
International Human Rights Program, University of Toronto Faculty of Law
Marie Stopes International
Migrant Workers Alliance for Change
Radical Access Mapping Project
Sex Professionals of Canada (SPOC)
The Naked Truth
Youth Coalition for Sexual and Reproductive Rights

Alberta
HIV Community Link
Prostitutes Involved Empowered Cogent Edmonton (PIECE)
Shift, HIV Community Link

British Columbia
Afro-Canadian Positive Network of BC
Anti-Violence Project
BC Coalition of Experiential Communities
Coalition Against Trans Antagonism
Downtown Eastside Women’s Centre
Downtown Eastside Sex Workers United Against Violence Society (SWUAV)
HUSTLE at Health Initiative for Men
Law Students for Decriminalization and Harm Reduction
Organize BC
Pacific AIDS Network Society
PEERS
Pivot Legal Society
Pride
Providing Alternatives, Counselling and Education (PACE) Society
Saige Community Food Bank
SFSS Women’s Centre
SOLID Outreach Society
Supporting Women’s Alternatives Network (SWAN)
UVic Gender Empowerment Centre
Victoria Sexual Assault Centre
WAVAW Rape Crisis Center
West Coast Cooperative of Sex Industry Professionals (WCCSIP)
WISH Drop-In Centre Society
YouthCO HIV & Hep C Society

Manitoba
Manitoba Harm Reduction Network
Sex Workers of Winnipeg Action Coalition

Newfoundland and Labrador
Bay St. George Status of Women Council
Corner Brook Status of Women Council
Planned Parenthood Newfoundland and Labrador Sexual Health Centre
Safe Harbour Outreach Project (S.H.O.P.)
St. John’s Status of Women’s Council/Women’s Centre
St. John’s Womxn in Music

Nova Scotia
Sexual Health Centre Lunenburg County
South House
Stepping Stone Association
The South House Sexual and Gender Resource Centre

Ontario
AIDS Committee of Ottawa
AIDS Committee of Windsor
Alliance for South Asian AIDS Prevention
Angel’s Angels
Barton Village Business Improvement Area
Butterfly Asian and Migrant Sex Workers Network
Chinese & Southeast Asian Legal Clinic
Chinese Canadian National Council Toronto Chapter
CUPE Local 3906
CUPE4600
DUAL-Drug User Advocacy League/OICH
Gender Studies & Feminist Research Program, McMaster University
Guelph Resource Centre for Gender Empowerment and Diversity
Hamilton Anvil
Hamilton Burlesque Society
HIV & AIDS Legal Clinic Ontario
Industrial Workers of the World – Hamilton GMB
LGBT YouthLine
Maggie’s Indigenous Sex Workers Drum Group
Maggie’s Toronto Sex Workers Action Project
Marit Collective
Migrant Sex Workers Project
No One Is Illegal-Toronto
Parkdale Community Legal Services
Planned Parenthood Toronto
POWER (Prostitutes of Ottawa-Gatineau Work, Educate and Resist)
Pride Hamilton
Safer Gigs Hamilton
SafeSpace
Sex Workers Advisory Network of Sudbury (SWANS)
Sex Workers’ Action Network of Waterloo Region
Sex Workers’ Action Program of Hamilton
SHORE Centre
Showing Up for Racial Justice Toronto (SURJ TO)
Street Health
TransParent Hamilton-Niagara
Willow’s Drop-In – Ottawa-Vanier
Women & HIV / AIDS Initiative
Women and Gender Equity Network
Women’s and Gender Equity Centre at University Toronto-Mississauga
Work Safe Twerk Safe
Workers’ Action Centre
YWCA Kitchener-Waterloo

Québec
Action Santé Travesties et Transexuel(le)s du Québec (ASTTeQ)
Agir
AlterHéros
CACTUS Montreal
Centre for Gender Advocacy
Clinique Droits Devant
Coalition des organismes communautaires québécois de lutte contre le sida (COCQ-SIDA)
Coalition LGBTQ youth groups
Conseil québécois LGBT
Dopamine
École de travail social UQAM
Émissaire
Fédération des femmes du Québec
GIAP
Les Hébergements de l’Envol
L’R des centres de femmes du Québec
Native Women’s Shelter
PACT de rue
Plein Milieu
Project 10
Projet d’intervention auprès des mineur.e.s prostitué.e.s (PIaMP)
Projet Lune<
RÉZO
Sidalys
Solidarity Across Borders- Montreal
Spectre de rue Inc.
Stella, l’amie de Maimie
The Open Door / La Porte Ouverte Montréal
TOMS Table des organismes communautaires montréalais de lutte contre le VIH/sida

Saskatchewan
Saskatoon Sexual Health

 

El proxeneta millonario que multaba a las mujeres por enfermar

 

Caso Carioca

Investigadores de la Agencia Tributaria y la Guardia Civil concluyen el primer análisis económico de locales de prostitución en España y sus supuestas vías de blanqueo

 

SILVIA R. PONTEVEDRA

Lugo 29 de septiembre de 2019

https://elpais.com/sociedad/2019/09/29/actualidad/1569709273_587721.html

José Manuel García Adán, durante un juicio en 2012 en Pontevedra. CARLOS PUGA

 

Las de José Manuel García Adán no eran las cuentas de la lechera. Según el juzgado, este proxeneta que la Operación Carioca sacó de las tinieblas tenía, como tantos otros, sus negocios clandestinos atados y bien atados con su ley del “terror”. Y no corría el riesgo de que se le rompiera el cántaro contra el suelo, porque supuestamente el recipiente estaba blindado por representantes de todos los cuerpos policiales que recibían a cambio compensaciones en metálico y en especie. Así fue hasta que, en 2009, a la trama que urdió Adán en Lugo “le cayómedio Código Penal encima, sin defensa posible”, como declaraba entonces a este periódico el abogado de uno de los principales imputados. Y ahora que la instrucción ha llegado a su fin, de los varios cientos de mujeres que testificaron, algunas han logrado rehacer sus vidas o siguen intentándolo (atrapadas en cursos de formación o contratos basura) al margen de los burdeles. Otras, con 10 años más pero aún jóvenes, como exigen los clientes, siguen atrapadas en la prostitución en España.

En una de las 50 piezas en que acabó dividida la causa, investigadores de la Agencia Tributaria y la Guardia Civil a las órdenes de la juez Pilar de Lara han llevado a cabo el primer análisis económico de un negocio de proxenetismo en el país. El estudio hace aflorar el dinero negro que a diario fluye, por miles de euros, en un burdel de una ciudad pequeña frecuentado por empresarios que pagan el sexo al contado para no dejar huella en sus tarjetas de crédito. También destapa las supuestas artimañas del dueño para mantener sometidas a las víctimas de trata mientras pagan sus deudas, a las que impone multas por estar enfermas o por la duración de sus reglas. Todas estas ganancias de la actividad ilegal se metamorfosean presuntamente en ladrillo y automóviles de “alta gama”, la inmensa mayoría de segunda mano, para su blanqueo.

Los investigadores concluyen que, principalmente en los años de los que disponen de datos (2006, 2008 y 2009), la red tejida por José Manuel García Adán a través de los clubes que regentaba, Queen’s y La Colina, obtuvo ganancias de más de 3,6 millones de euros. Esta cantidad es solo un grano de arena de ese 0,35% del PIB que el INE estima que la prostitución acapara en España, el tercer país del mundo en consumo, con más de 1.600 prostíbulos (según cálculos de la Policía Nacional), ofreciendo decenas de miles de mujeres a diario.

Adán es trasladado a los juzgados de Lugo tras su detención. PEDRO AGRELO

La organización liderada por Adán, actualmente en prisión por delitos de violencia machista contra su exesposa, obtenía un “pingüe beneficio” aprovechándose de las “especiales circunstancias de precariedad” de un “elevadísimo número de mujeres extranjeras”, afirma la magistrada en el auto de transformación de las diligencias de blanqueo en procedimiento abreviado para su juicio. Más de medio centenar de víctimas, según De Lara, componían la carta de degustación que los clubes de Adán -registrados en la Agencia Tributaria como “bares categoría especial” y “otros cafés y bares”- ofrecían habitualmente a sus clientes, en un horario laboral de entre 12 y 14 horas por jornada.

Con este auto sobre el negocio redondo de los burdeles de Adán, la magistrada deja prácticamente cerrada una década de trabajo en el caso Carioca ahora que acaba de ser apartada de su plaza en Lugo por el Consejo General del Poder Judicial. El órgano de gobierno de los jueces acordó castigarla el pasado jueves por supuestos “retrasos injustificados” en la instrucción de sus macrocausas contra la corrupción en Galicia (Carioca, Pokémon, Garañón, Pulpo o Cóndor).

Anotación de los pagos realizados por una mujer para saldar su deuda con Adán.

La juez recuerda que las víctimas de la red eran jóvenes “enormemente vulnerables”, en su mayoría latinoamericanas y sobre todo brasileñas, muchas con familia a su cargo en América, que se prostituían en “condiciones sumamente gravosas” inducidas con “distintos mecanismos coactivos”. Entre estos métodos que las encadenaban, el sumario recoge las presuntas amenazas de Adán, incluso de muerte; la constante presencia deagentes uniformados tomando copas y en las camas; su situación irregular en el país; y las deudas contraídas con el jefe. Estos compromisos se debían a préstamos que le pedían; a las multas que les imponía si enfermaban, se portaban “mal”, llegaban tarde o faltaban a su puesto; y sobre todo a lo adeudado por el viaje a España (de 3.000 a 4.000 euros), que tenían que pagar trabajando.

Testaferros y amigos policías

Con sucesivos testaferros, a través de una inmobiliaria supuestamente creada como sociedad interpuesta y también utilizando el nombre de su esposa para no figurar, Adán alquiló los inmuebles donde estableció los negocios de sus burdeles. El más importante, el Queen’s, junto al polígono industrial de Lugo, celebró su fiesta de inauguración el 2 de septiembre de 2002, ya entonces con presencia de amigos policías. Las obras de reforma de una casa que en tiempos había sido una quesería las llevó a cabo un constructor que, tal y como declaró, no llegó a recibir más que una pequeña parte del coste y, según sospecha De Lara, siguió cobrándose en “servicios” lo adeudado.

José Manuel Pulleiro, encargado al frente del burdel La Colina, tras su detención. PEDRO AGRELO

Los locales de Adán, recuerda la instructora, eran “frecuentados por empresarios y personas de elevado poder adquisitivo que incluso captaban a mujeres para organizar las llamadasfiestas blancas, de cocaína y sexo, en alguna sociedad deportiva de la ciudad, en cuya cafetería acababan trabajando como camareras sin contrato ni alta en la Seguridad Social”. Adán y sus encargados controlaban el rendimiento de cada joven mediante estadillos tamaño A3 donde ellas figuraban con sus nombres “artísticos”.

Según la investigación, la organización se quedaba con 10 euros por cada uno de los tres primeros “pases” (media hora de sexo en la habitación, cuya tarifa era de 43 euros) más 12 euros que les cobraba diariamente en concepto de alojamiento incluso a las que no dormían en los prostíbulos. Además, les restaba los “abonos”, una cantidad variable que él mismo decidía por la deuda del tráfico de mujeres; junto a las posibles multas y una tasa especial por salidas con clientes fuera del local (60 euros).

Estadillos con los que se controlaba la actividad sexual de las mujeres y sus ganancias en los clubes de Adán.

En los estadillos también aparecían las ventas de otros conceptos como “sábanas” desechables, “lubricante” o “preservativos”, pero no los ingresos obtenidos a través de otro delito por el que está imputado Adán, la venta de droga en los burdeles. La noche en que estalló la Operación Carioca, en los clubes había más de 12.000 euros y en el domicilio del jefe, 29.500. Esto es todo lo que pudo hallar en billetes la Guardia Civil, además de otros 79.950 euros que el líder guardaba en una caja de seguridad del BBVA, un dinero que se deposita sin necesidad de dejar constancia de la cifra. Según Aduanas, “mientras, en parte, la actividad de alterne y hostelería [es decir, las copas] estaría declarada a la Agencia Tributaria, la de prostitución no lo estaría”. Supuestamente, apunta la juez, solo los “pagos de clientes con Visa” que no eran especialmente celosos de su “anonimato”.

Todo este flujo de dinero Adán no lo ingresaba en sus cuentas bancarias, donde solo aparecían reflejados los pagos de los clientes que usaban tarjeta. Era, explica el auto, un río continuo de capital “no declarado fiscalmente” por un proxeneta que, según testigos del caso, decía ganar “unos 6.000 euros a la semana”. Lo suficiente para “llevar un elevado nivel de vida” y comprar nuevas propiedades en metálico sin necesidad de retirar efectivo de sus cuentas bancarias. Antes de su detención a finales de 2009, Adán planeaba ampliar su empresa: estaba negociando la adquisición de otro burdel cerca de Portugal, esta vez especializado en “mujeres rumanas y de Europa del Este”.

Un “régimen de auténtica esclavitud”

“Las mujeres trabajaban en régimen de auténtica esclavitud” después de llegar a España a través de aeropuertos como el de Barajas, donde supuestamente había un policía nacional compinchado. La mafia contaba con la participación de varios empleados de dos agencias de turismo de Goiana (Brasil) que se encargaban “de la revisión de la calidad de la mercancía“, describe la juez en referencia a las mujeres. “Allí supervisaban sus características físicas”, continúa en el último auto “como requisito previo para autorizar el viaje. Y les daban indicaciones para cruzar los controles fronterizos” como “turistas”. Uno de los contactos que gestionaban los viajes desde Brasil llegó a recibir 89.682 euros en 84 envíos de la red lucense.

El volumen de negocio reconocido por la firma que al final acabó creando el cerebro de la Carioca, Adán Sloga, SLU, distaba mucho de la realidad. A efectos de tributación por IVA e impuesto de sociedades, en 2008 declaró 128.807 euros y en 2009, 239.055. Pero la cantidad de ganancias en negro que los agentes del Servicio de Vigilancia Aduanera han podido acreditar que atesoró el temido proxeneta son más de 3,6 millones. La cifra es el resultado de la suma de sus inversiones en ladrillo y automóviles a lo largo de los años, del dinero incautado y del balance de “notas manuscritas en hojas, pedazos de papel, recibos o tiques” y las libretas contables con las que se controlaba a las mujeres, que no están completas ni son de todos los años. La titular del juzgado de Instrucción 1 de Lugo sospecha que la verdadera cantidad es muy superior.

Entre marzo y mayo de 2007, sin otros ingresos conocidos que los que le reportaba la prostitución y sin sacar nada del banco, Adán adquirió tres inmuebles por más de 200.000 euros y en marzo de 2009, otro piso, un trastero y una plaza de garaje. También compró 11 vehículos, y la juez señala que supuestamente prestó dinero contante y sonante a su fiel encargado, José Manuel Pulleiro, para comprar la vivienda, un Audi y un BMW. Oficialmente, según recoge el auto judicial, este empleado tenía una nómina de 799,55 euros.

 

LAS MUJERES APENAS SALÍAN DE LOS CLUBES “POR TEMOR A SER EXPULSADAS DE ESPAÑA”

“En caso de que las mujeres tuvieran el periodo menstrual, además de avisar, solo podían descansar de uno a tres días, en función de la decisión caprichosa del dueño o el encargado, e independientemente de la duración de sus menstruaciones, ya que en otro caso, tenían que abonar 43 euros aunque no trabajaran”, según describe la juez Pilar de Lara las leyes del burdel. En algunos casos, “eran obligadas a demostrar que tenían la regla” y si no acudían trabajar “también eran multadas”, sin “derecho a descansar”.

Las sanciones eran de “20, 30 y hasta 60 euros”, lo cual “condicionaba la voluntad de las mujeres a la hora de prostituirse”, a pesar de “estar enfermas o exhaustas”. Además, sigue la juez en el último auto, las chicas apenas salían “por temor a ser detenidas y expulsadas de España”, por lo que “el club disponía de servicio de venta de ropa y lavandería” y “algunos colaboradores de Adán también les vendían joyas”.

La Operación Carioca constituye la mayor investigación judicial contra las mafias de proxenetismo en España: en su conjunto suma 274 tomos y 36 solo de transcripciones de pinchazos telefónicos. Las personas que llegan imputadas al final de la instrucción, después de que la fiscalía exculpase a un buen número y prescribiesen los hechos para otros investigados, lo están por 25 tipos de delitos.

Entre los hechos que investiga la Carioca están el tráfico de personas con fines de explotación sexual, asociación ilícita, delitos contra los derechos de los trabajadores, narcotráfico, tenencia ilícita de armas, delitos de aborto no consentido, amenazas, extorsión, agresión y abuso sexual y lesiones. También otros referidos a los funcionarios como cohecho, tráfico de influencias, solicitud de favores sexuales por empleado público, prevaricación, revelación de secretos, omisión del deber de perseguir delitos, falsedad documental y negociación prohibida. Un tercer grupo lo ocupan los delitos contra la hacienda pública y el blanqueo.

Proyecto de ley para despenalizar el trabajo sexual presentado en el Territorio del Norte de Australia

Enviado por NSWP el 23 de septiembre de 2019

Autor: NSWP

https://www.nswp.org/news/bill-decriminalise-sex-work-introduced-australias-northern-territory

Fuente (instituto / publicación):

Scarlet Alliance

 

Las trabajadoras sexuales de Australia han elogiado al Gobierno por trabajar con trabajadoras sexuales para presentar un nuevo proyecto de ley para despenalizar el trabajo sexual en el Estado. El proyecto de ley se presentó el 18 de septiembre y tiene como objetivo “despenalizar el trabajo sexual y legalizar los contratos en relación con el trabajo sexual” y “mejorar la salud y la seguridad de las trabajadoras sexuales, de los clientes y públicas”.

Actualmente, las trabajadoras sexuales en el Territorio del Norte solo pueden trabajar bajo ciertas condiciones restrictivas. Las trabajadoras sexuales que trabajan solas y en interiores pueden trabajar legalmente, pero el trabajo sexual en la calle y los burdeles están penalizados. El Proyecto de Ley de la Industria del Sexo de 2019 deroga la Ley de Regulación de la Prostitución (1992) y sus enmiendas, eliminando estas sanciones.

Cuando se presentó el proyecto de ley, los políticos del gobierno laborista llevaron pins con paraguas rojos que fueron pintados a mano por una trabajadora sexual para mostrar su agradecimiento al gobierno por priorizar la seguridad y los derechos humanos de las trabajadoras sexuales.

La Presidenta de Scarlet Alliance, Jules Kim, dijo:

“Todos los ciudadanos del Territorio merecen estar seguros en el trabajo, incluidas las trabajadoras sexuales. Ser trabajadora sexual es una profesión reconocida en el Territorio del Norte y aplaudimos al Gobierno por reconocer los derechos laborales de todos los ciudadanos del Territorio”.

La coordinadora de SWOP del Territorio del Norte, Leanne Melling, dijo:

“Las trabajadoras sexuales también desean agradecer a las partes interesadas en el Territorio del Norte que han apoyado las reformas y la participación activa de las trabajadoras sexuales como líderes para estas reformas. Reconocemos el apoyo de los departamentos gubernamentales y no gubernamentales de salud y justicia y de las organizaciones y afiliados de Unions NT, United Voice y Australian Services Union. Agradecemos a Labor Women y al Labor Party por su apoyo a las mociones para despenalizar el trabajo sexual “.

El proyecto de ley en el Territorio del Norte se produce después de presentarse un proyecto de ley similar en Australia del Sur, tras trece intentos. El Proyecto de Ley de Enmienda de los Estatutos (Despenalización del Trabajo Sexual) de 2018 pasó a la Cámara Alta y fue leído en la Cámara de la Asamblea por primera vez. Será debatido nuevamente el 25 de septiembre.