Como enfermera, sé que despenalizar el trabajo sexual mejorará la salud pública

 

 

 Lou Cahill Enfermera clínica trabajando en salud sexual.

Jueves 23 de mayo de 2019

As a nurse I know decriminalising sex work will improve public health

 

La ley no debe poner a nadie en peligro (Imagen: Ana Fernández / SOPA Images / LightRocket a través de Getty Images)

 

 Como enfermera, creo que la ley sobre la prostitución debe cambiar y despenalizar la compra y venta de sexo es lo mejor para mejorar la salud pública.

 

 El sexo es un tema que hace que algunas personas se sientan incómodas. Ellos no quieren pensar en eso y ciertamente no quieren pensar en lo que otras personas hacen en sus vidas personales.

La idea de “trabajo sexual” hace sentirse a las personas aún más incómodas. Cuando discuto esto con las personas y otras enfermeras, a menudo ya han tomado una decisión con base en sus puntos de vista morales o sociales.

Pero los profesionales clínicos tienen que dejar su juicio moral en la puerta cuando tratan a los pacientes y mirar la evidencia.

La despenalización de la prostitución es el único modelo que está respaldado por una gran cantidad de evidencia que indica mejoras en todos los ámbitos para las trabajadoras sexuales. Mejora la salud, seguridad y bienestar de las trabajadoras sexuales. Es por eso que las trabajadoras sexuales piensan que este es el mejor modelo, no porque van a obtener mayores ganancias.

En la ley inglesa, es una ofensa criminal que las trabajadoras sexuales se unan por seguridad. Si dos o más trabajadoras sexuales trabajan juntas, se definen como un “burdel” y se enfrentan a una detención Las trabajadoras sexuales a menudo tienen que elegir entre mantenerse a salvo o evitar un registro criminal que los ponga en peligro.

Algunas me han dicho que ni siquiera le dirán a su médico de cabecera qué hacen para ganarse la vida porque temen que puedan ser denunciadas a la policía. Otras me han dicho que no se molestan en obtener ayuda médica después de ser atacadas porque han estado trabajando con otra trabajadora sexual y serán detenidas por mantener un burdel.

 La ley no debe poner en peligro a nadie.

La despenalización total del trabajo sexual reconoce que el trabajo sexual puede ser motivado por la pobreza, la vida familiar difícil, el abuso de sustancias, los recortes de ayudas, la discapacidad y el alto costo de la vivienda y la educación, pero también reconoce que algunas prefieren hacer el trabajo sexual a otros trabajos. .

La penalización no cambia las condiciones materiales de las trabajadoras y la despenalización significa que los lugares de trabajo de las trabajadoras sexuales serían regulados por la legislación laboral, lo que permitiría a las trabajadores responsabilizar a sus jefes y formar sindicatos.

La forma de acabar con el trabajo sexual es acabar con la pobreza y la injusticia.

Hay algunos países que han decidido convertir la compra de sexo en un delito penal pero no la venta. Francia e Irlanda nos muestran que este enfoque en realidad otorga a los clientes más poder sobre las trabajadoras sexuales. Al amenazar los ingresos de algunas trabajadoras sexuales, pueden ser empujadas a situaciones de mayor riesgo.

Un cambio en la ley reduciría la transmisión del VIH y otras ITS, ya que las trabajadoras sexuales estarán facultadas para presionar por un sexo más seguro.

Por esta razón, ha sido recomendado por la OMS, UNAID y organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional, Human Rights Watch y la Alianza Global contra la Trata de Mujeres.

Este modelo ha sido calificado como un éxito en Nueva Zelanda y ha visto disminuir la violencia contra las trabajadoras sexuales, y su salud ha mejorado enormemente.

La despenalización no es legalización y no es un respaldo por parte de la sociedad a que algunas personas son objetos sexuales. Algunas personas afirman que despenalizar la prostitución aumentará la demanda e impulsará a más personas al trabajo sexual, pero la realidad es que la mayoría de las personas que ingresan a la industria del sexo lo hacen debido a la pobreza.

La forma de acabar con el trabajo sexual es acabar con la pobreza y la injusticia.

Las enfermeras como yo que trabajan en salud sexual desconfían de otorgar al gobierno un mayor control sobre los cuerpos de las mujeres y, hasta que no se despenalice el trabajo sexual, las mujeres no podrán determinar completamente quiénes son y cómo se ganan la vida.

Más que nada, a las enfermeras se les enseña que la mejor manera de preservar la salud es escuchar las experiencias de los pacientes.

Necesitamos escuchar a las trabajadores sexuales actuales y asegurarnos de que estén lo más seguras posible. No esperaremos a que la ley cambie para proteger su bienestar, pero no debemos ignorar la evidencia que respalda el cambio y las voces de quienes más nos necesitan.

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Las enfermeras del Reino Unido votan a favor de la despenalización de la prostitución

 

El Real Colegio de Enfermerás presionará al gobierno del Reino Unido para proteger la salud de las trabajadoras sexuales

 

Hay 72.800 trabajadoras sexuales en el Reino Unido, de las cuales el 88% son mujeres, según el Colectivo Inglés de Prostitutas. Fotografía: Dominic Lipinski / PA

 

Por Denis Campbell editor de política de salud

Lun 20 de mayo de 2019

https://www.theguardian.com/society/2019/may/20/royal-college-of-nursing-votes-decriminalise-prostitution-sex-worker-health

 

El sindicato que representa a las enfermeras británicas comenzará a presionar a los gobiernos de todo el Reino Unido para despenalizar la prostitución con el fin de proteger a las trabajadoras sexuales y mejorar su salud.

El Royal College of Nursing votó por una mayoría abrumadora en su conferencia anual para pedir a los ministros en Londres, Edimburgo, Cardiff y Belfast que hagan el cambio.

Lou Cahill, la enfermera que propuso la moción, dijo que despenalizar la prostitución facilitaría que las trabajadoras sexuales se aseguren de que los clientes usen condón y reduzcan su riesgo de contraer el VIH.

“Como personal de enfermería, tenemos la responsabilidad de exigir lo mejor para la salud pública y los pacientes que nos confían su cuidado. Las enfermeras optaron acertadamente por seguir la evidencia que muestra que la penalización socava la salud y el bienestar de las trabajadoras sexuales “, dijo Cahill después de la votación en la reunión de RCN en Liverpool.

“La despenalización significaría que las trabajadoras sexuales pudieran negociar mejor el sexo seguro. El riesgo de VIH y otras vulnerabilidades pueden reducirse considerablemente. Prestar nuestra voz para apoyar a un grupo estigmatizado y marginado no solo fue lo correcto, sino que mejorará los resultados de salud “, agregó.

La explotación sexual y la trata sexual seguirían siendo ilegales incluso si la prostitución se despenalizara, recalcó Cahill. Su moción declaró que: “No hay evidencia confiable que sugiera que la despenalización del trabajo sexual fomentaría la trata de personas. De hecho, varias organizaciones internacionales contra la trata creen que la despenalización del trabajo sexual desempeñaría un papel positivo en la lucha contra la trata “.

La decisión de las 3.000 enfermeras en la conferencia obliga al consejo de dirección del sindicato a “presionar a los gobiernos de todo el Reino Unido para despenalizar la prostitución”. El RCN ya apoyó la despenalización, pero ahora será mucho más activo en el tema.

Margaret Devlin, de la sucursal sur de la RCN en Irlanda del Norte, habló a favor de la resolución. “La despenalización sería un comienzo”, dijo. “Pero lo que debe ser examinado y tratado son las razones que pueden hacer de la prostitución una opción de último recurso para algunas personas y una brillante oportunidad de negocio para otras”.

Sin embargo, no todas las enfermeras presentes apoyaron la decisión. Abigail Lawrence, de la región oriental de RCN, dijo: “La industria del sexo es, por su propia naturaleza, explotadora, manipuladora y basada en la coerción. El modelo no solo despenaliza la prostitución, sino también a los propietarios de burdeles, proxenetas y compradores”.

Hay 72.800 trabajadoras sexuales en el Reino Unido, de las cuales el 88% son mujeres, según el Colectivo Inglés de Prostitutas (ECP).

Tal como están las cosas, la prostitución —que alguien compre servicios sexuales a una trabajadora sexual— es legal en Inglaterra, Escocia y Gales. Sin embargo, una serie de actividades relacionadas, que incluyen solicitar en un lugar público, conducir despacio en busca de oferta sexual, poseer o administrar un burdel y trabajar más de una trabajadora sexual en el mismo sitio, son actos ilegales. Irlanda del Norte tiene un régimen legal diferente en el que pagar por sexo es ilegal.

Las partidarias de la moción, propuesta por la sucursal de la RCN en el Gran Bristol, destacaron que la Organización Mundial de la Salud en 2012 recomendó que los países avancen hacia la despenalización, y que Amnistía Internacional también la apoya.

Y citaron la investigación realizada el año pasado por la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, que descubrió que las trabajadoras sexuales que habían sido detenidas o encarceladas tenían tres veces más probabilidades de ser víctimas de agresión sexual o física y el doble de probabilidades de tener VIH u otra infección de transmisión sexual. Las trabajadoras sexuales de Nueva Zelanda han podido insistir más a menudo en que los clientes usen condones, dijeron las oradoras.

El comité selecto de asuntos internos de la Cámara de los Comunes recomendó en 2016 que dejara de ser un delito penal el que las trabajadoras sexuales trabajen juntas.

Cari Mitchell, portavoz de ECP, dijo que las leyes que impiden que las mujeres trabajen juntas para garantizar su seguridad son injustas.

“Los recortes de austeridad, 86% de los cuales han caído sobre las mujeres, han aumentado la prostitución a medida que más mujeres, especialmente madres solteras, están recurriendo al trabajo sexual para alimentar a sus familias. Las mujeres se ven obligadas a elegir entre una posible detención y preservar su seguridad o evitar un registro de antecedentes penales y ponerse en peligro “, dijo.

¿ES ÉSTE EL ABOLICIONISMO QUE QUIERO?

Publicado 6th February por ambar il

https://supervivientesdeprostitucion.blogspot.com/2019/02/es-este-el-abolicionismo-que-quiero.html

 

 

Me llamo Ambar. Soy superviviente de trata y prostitución. Como tal soy muy consciente de los condicionantes que me llevaron a entrar en esa espiral, (en mi caso los abusos sexuales que sufrí en mi infancia), y de todo lo que implicó en mi vida.
Y por ello quiero la abolición de los condicionantes que llevan a la prostitución.

Precisamente por haberla vivido durante tantos años, también soy consecuente y reconozco la que era mi realidad en esos momentos (y la que es ahora), lo que hubiera necesitado (y necesito), y lo que me perjudicó (y perjudica) basándome en ella, en esa y en esta realidad.

Este abolicionismo que llevo viendo, escuchando y leyendo desde hace dos años, cuando empecé a romper el silencio acerca de esta etapa de mi vida en la prostitución, no aborda como propuesta abolicionista uno de los grandes condicionantes previos de entrada a la prostitución, para muchas niñas y mujeres, incluso para muchos chicos y trans: la prevención de los abusos y agresiones sexuales en la infancia, entre otros.
Y sí, siempre he sido muy crítica con ello. Siempre.

Este abolicionismo también quiere perseguir el proxenetismo y la trata, esto es genial y lo aplaudo porque hay que prohibir, condenar y erradicar ambas.
Pero no aplaudo el que quiera sancionar y multar al putero, al menos no como está ahora la situación de la prostituta (escasez de prevención, de ayudas y alternativas), y sin estudiar previamente donde aplicar esta medida.

Si eres o has sido puta sabes perfectamente que la persecución al putero implica en muchos casos la persecución a la prostituta. Por eso creo necesario estudiar en que ámbito aplicar esta penalización.

Ni a mi ni a muchas otras mujeres nadie nos ayudó a no acabar en ello previamente. Tampoco hasta ahora, nadie nos ofreció ni ofrece alternativas de salida. Nadie nos ayuda a reconstruir nuestra vida después, cuando, quieres o consigues salir SOLA de esa espiral.

Entonces, me planteo, que si mi realidad en ese momento era esa porque no tenía, porque no quería otra, ¿qué pasa si lo único para lo que me habían hecho creer que era válida y que era lo único que quería o me veía capaz de hacer, con lo que sobrevivía y vivía, fuera perseguido por la policía y tuviera que esconderme más aún para hacerlo?

Como puta, ¿en que me solucionaría la vida que se multe al putero? Ni estando explotada por proxenetas, porque probablemente en muchos casos como también me ocurrió a mi, no queda otra opción que “elegir” ser explotada sexualmente por terceros, (porque no tienes ni derecho a alquilarte una vivienda ni a ser sujeto social ni de derecho), voy a ver alternativas, ni ayuda de ningún tipo porque NO las hay, o son muy escasas y/o están mal enfocadas.

La multa al putero estaría bien si fuera rodeada de medidas REALES, preventivas antes de llegar a ello, para que se evitara que niñas, mujeres, trans, acabaran en la prostitución. Educación sexual y emocional en las escuelas. Medidas de apoyo y protección a la prostituta cuando ya estuvieras en ella. No criminalizarlas y convertirlas en objetivos de una caza de brujas.
Alternativas de salida y ayudas factibles para reconstruir tu vida.
En definitiva, repito, ayuda a la prostituida y prostituta antes, durante y después.

Pero por ahora no es así. Esta solución en concreto que propone el abolicionismo puede perjudicar más que beneficiar.

Me pregunto también si el dinero incautado a los puteros va destinado a las prostitutas.

¿El estado qué hace con el dinero de las supuestas multas? ¿Es una ayuda directa a las putas? Ya te digo yo que no. Intermediarios de por medio, a la prostituta le llega poco o nada. ¿No es acaso esto proxenetismo también?
Teniendo en cuenta que si lo multas a él y a mi me sigues dejando tirada y olvidada antes, durante y después, ¿que coño hago yo con mi vida si no veo ni tengo otra salida? ¿Alguien se plantea esta cuestión? ¿Los países se plantean esta cuestión?

Pienso que la abolición debería llevarse a cabo de manera natural, progresiva, no a golpe de multas. Con políticas fuertes de prevención de los condicionantes previos, TODOS, con educación emocional y sexual, con medidas reales y efectivas por parte del estado, de ayuda a las prostituidas y prostitutas, no revictimizándolas, precarizándolas y marginándolas más, como ocurre en muchos casos y en los que, como ex-prostituta me incluyo.

La abolición debería abordarse, junto con la persecución y condena de proxenetas y la explotación sexual, de la mano sobretodo de nosotras, las propias prostitutas y ex-prostitutas.
Siendo coherentes TODAS con las realidades de nuestras historias y con la realidad de lo que implica la prostitución y eso sí, pidiendo y pudiendo ser escuchadas TODAS por igual, no castigando ni silenciando a las que su realidad no coincide con la que se quiere oír.
Tendiendo puentes y encontrando puntos en común por los que luchar al unísono en favor del eslabón más débil, la prostituta, para que no tenga que llegar a ello y si llega, protegerla y ayudarla a salir si así lo desea.
No abandonarla antes, durante y después como está ocurriendo ahora.

En conclusión, soy plenamente consciente de que mis palabras a lo mejor no gustarán a algunos sectores del feminismo y/o del abolicionismo, pero estoy cansada de toda una vida sometida y violentada por unas circunstancias o por otras, por unas personas o por otras.
Cansada de no poder decir lo que pienso o como lo siento desde la propia experiencia porque al final tu vida es eso, tu vida, tu historia y nadie quiere ni va a ponerse en tu lugar, ni para lo bueno, ni mucho menos para lo malo.

Ámbar IL.

 

Publicado 6th February por ambar il

 

La juez del mayor caso sobre prostitución imputa a un guardia civil más de 70 delitos

 

La instructora propone a la Xunta personarse como acusación y avisa al Estado de que es responsable subsidiario de la actuación del agente que demandaba sexo a cambio de papeles

 

SILVIA R. PONTEVEDRA

26 de marzo de 2019

https://elpais.com/sociedad/2019/03/25/actualidad/1553538224_348830.html

 

La testigo protegida DPA 123 B llegó a España, desde Brasil, en situación irregular el 19 de octubre de 2006 y el 29 de noviembre conoció su primera redada. Pero aquella no era una auténtica inspección y de ella no quedó constancia policial alguna. El cabo primero de la Guardia Civil Armando Lorenzo Torre, miembro del Equipo de Personas y Emume (mujeres y menores) de Lugo, se presentó presuntamente en el Club Sirena proclamando que era “jefe de extranjería” y ordenó a un compañero fotografiar a las mujeres de una en una. Ellas iban pasando a la cocina para ser retratadas y dar sus datos personales. Y cuando le tocó el turno a DPA 123 B, Lorenzo le preguntó: “¿Qué hace una chica tan guapa ejerciendo la prostitución?”. Ella respondió que lo hacía “por necesidad”. Y el cabo mandó a su compañero que le tomara fotos de cuerpo entero. Después, le pidió a la mujer su número de móvil. Y ahí empezó todo.

Lo siguiente fueron las reiteradas llamadas a la chica y la visita al domicilio de esta, el 18 de diciembre, por parte de Armando Lorenzo. Según un par de testigos él sacó su pistola; la posó sobre una mesa. Le dijo “vengo de deportar a 20 o 30 compatriotas tuyas”, “tus días en España como legal se están terminando, dame el pasaporte que yo te arreglo para tres meses más”. A continuación, aunque ella se negaba, cuenta que la obligó a practicarle una felación y luego la penetró “sin preservativo”. Todo esto se relata en la Operación Carioca, la mayor investigación contra las mafias de proxenetismo que ha tenido lugar en España (310 tomos, 377 testigos) y que hunde sus raíces precisamente en la denuncia de esta joven. Después de una década de instrucción, la juez hace repaso de las actividades del agente (uno de los principales entre los 89 imputados que llegó a sumar la causa desguazada en 50 piezas) y propone en un auto de más de 200 folios el procesamiento del cabo por más de 70 delitos.

La magistrada Pilar de Lara ordena, además, notificar a otras 23 mujeres que tienen derecho a ayudas para personarse en calidad de víctimas de violencia de género. Ofrece a la Xunta de Galicia ejercer la acusación popular y toma una medida nunca aplicada hasta ahora: avisar al abogado del Estado de que la Dirección General de la Guardia Civil es responsable subsidiaria de los presuntos delitos cometidos por este agente y también por su jefe, el brigada Julio Baquero, al que atribuye omisión y cohecho. La juez se basa en que sus actividades eran “ampliamente conocidas por sus superiores jerárquicos”.

El auto de transformación de las actuaciones en proceso sumario dispone el inminente procesamiento de estos dos agentes y de tres proxenetas, entre ellosJosé Manuel García Adán, dueño de los clubes Queen’s y Colina, situado en el epicentro de la trama Carioca. Después el caso pasará a manos de la Audiencia Provincial de Lugo, que debe ratificar la conclusión y ordenar la apertura de juicio oral. La detención de Armando Lorenzo, que entró en prisión y luego quedó en libertad provisional con la prohibición de residir en Galicia, convulsionó a la sociedad lucense.

Una veintena larga de delitos que le atribuía la juez han prescrito o se sobreseen por falta de pruebas, pero entre los que todavía siguen en pie están la supuesta agresión sexual con intimidación y amenaza a la testigo protegida, y 21 delitos de cohecho en relación a otras mujeres a las que presuntamente requería favores sexuales a cambio de regularizarlas para no ser deportadas. De Lara también lo considera autor de delitos de extorsión y de cohecho con respecto a los dueños de los burdeles, por brindarles trato de favor si recibía a cambio beneficios económicos. Le atribuye igualmente revelación de secretos, tráfico de influencias o falsedad documental en la elaboración, por ejemplo, de denuncias falsas contra propietarios de prostíbulos que supuestamente se negaban a pagarle. Por último, la juez tiene en cuenta una docena de supuestos delitos continuados de omisión del deber de perseguir delitos y varios cargos vinculados al “favorecimiento de la prostitución”.

Según la titular del juzgado de Instrucción número 1 de Lugo, el guardia civil no solo hacía funciones de “taxista” en el coche oficial del cuerpo al transportar a mujeres hasta el Queen’s para evitar posibles controles y deportaciones. También se encargaba de derivar a este y al otro burdel que regentaba el proxeneta García Adán a muchas trabajadoras de los clubes en los que había redadas, en vez de llevarlas a “una casa de acogida o una ONG”, reprocha la instructora.

“La actividad presuntamente delictiva del cabo Armando Lorenzo se remonta a su anterior destino en la Unidad Orgánica de Policía Judicial adscrita a la Audiencia Provincial de Lugo, en el que se habría granjeado la confianza y amistad de algún magistrado”, apunta la juez. En el otro mundo que frecuentaba el agente, había mujeres que “rozaban la indigencia”, señala. “La inmensa mayoría eran extranjeras”, jóvenes, “vulnerables”, “se encontraban en España en situación irregular, necesitaban enviar dinero a sus hijos, padres, hermanos y uno de sus principales temores eran las redadas, en las que podrían ser detenidas y expulsadas del país”.

En los clubes trabajan mujeres que “han sufrido violaciones o malos tratos, o simplemente han tratado de escapar de la pobreza de sus países y labrarse un futuro mejor”, recuerda. En consecuencia, defiende De Lara, Lorenzo “abusaba de su superioridad”, pedía favores sexuales para él, para amigos e incluso para los “socios de su hijo”, a veces en fiestas en pisos y otras veces en los clubes. Y se valía, supuestamente, de su estrecha relación con responsables de Extranjería de la Policía Nacional para amañar las órdenes de expulsión y los permisos.

El sumario recoge seguimientos, pinchazos telefónicos y SMS que revelan su supuesta debilidad por mujeres legalmente vulnerables. Mensajes en los que combina las referencias físicas con sus presuntas gestiones burocráticas.

La testigo protegida relató que desde el momento en el que se negó a mantener más contactos con el guardia civil “comenzó a sufrir una situación de acoso por parte de la policía nacional”, hasta que en septiembre de 2008 fue identificada en su domicilio y se le incoó un expediente de expulsión, que se llevó a efecto en marzo de 2009. Armando Lorenzo, asegura la juez, ejercía su influencia, especialmente, en una docena de clubes de la provincia y llegó a cobrar dinero de unos siete. En algunos casos, apunta De Lara, parecía uno más, “como si estuviera en nómina”. Y así, durante años, “construyó una creencia generalizada de que él tenía capacidad para arreglar todo tipo de papeles y documentación relativa a la situación administrativa de extranjeros en España”.

“Antes de acostarme con usted me meto en cemento”

Una mujer venezolana que trabajaba como encargada de un prostíbulo declaró en el juzgado que se sintió “humillada por el abuso de poder”: “¿Cómo es posible que a los que tienes que pedir auxilio sean los que abusan de ti? Es como si vas a tu madre a pedir ayuda y te mete una puñalada”; “no se puede hundir más a los que ya estamos hundidos”. Según esta supuesta víctima del cabo primero, el hombre reclamó sus servicios sexuales y ella se negó. “Tú no quieres colaborar, no te quieres portar bien… pues se te va a acabar el negocito”, la amenazó él presuntamente. “Máteme, pero antes de acostarme con usted me meto en cemento”, asegura ella que le respondió en una ocasión. “Armando cumplió finalmente sus amenazas”, concluye la juez, “porque ella sufrió una redada de la Inspección de Trabajo, que impuso al local una multa elevada, tras lo cual siguieron las redadas y su detención”.

Los clubes que no accedían a las demandas de Armando Lorenzo sufrían “persecución”, “extorsión” y “amenazas”, asegura De Lara. Según la juez, el cabo utilizó a algunas mujeres, en ocasiones bajo “presiones insoportables”, para que testificasen hechos falsos contra propietarios de burdeles y así “eliminar a la competencia en una guerra entre clubes”. Otra testigo venezolana declaró que un día el agente la llevó al cuartel, le dijo que si no cooperaba con una denuncia (falsa) la expulsaría. Y que si lo hacía le daría los papeles, la haría testigo protegida, cobraría una pensión de 300 euros al mes y recibiría ayuda para conseguir un piso.

 

India: El 77% de las mujeres llevadas a la fuerza a casas de acogida regresan al comercio sexual voluntario, según un informe

 

 

En lo que aparece como un gran avance, el informe cuestiona la racionalidad de unirse a esta industria. Se opone a la creencia actual de que la mayoría de las mujeres en el comercio sexual son mujeres tratadas “empujadas a la prostitución”.

 

Por Debayan Roy

8 de febrero de 2019

https://www.news18.com/news/india/77-women-forced-into-shelter-homes-return-to-voluntary-sex-trade-ays-report-2029797.html?fbpcid.p.p.P.P.P.P.P.P.P.P.P.P.P.P.P.P.P.

 

 

Nueva Delhi: en una encuesta innovadora, cuatro organizaciones que trabajan con mujeres y trabajadoras sexuales tratadas publicaron un informe que afirma que cerca del 77% de las mujeres regresan voluntariamente al trabajo sexual después de ser rescatadas y llevadas a casas de acogida.

Los grupos, encabezados por la Red Nacional para la Asociación de Trabajadoras Sexuales (NNSWA) y UMKO, Saheli – VIH / SIDRA Karyakarta Sangh, SANGRAM y Veshya Anyay Mukti Parishad (VAMP), publicaron el informe “Redadas – cómo las estrategias contra la trata aumentan la vulnerabilidad de las trabajadoras sexuales a las prácticas de explotación “.

Según el informe, el 79% de las mujeres documentadas en el estudio volvieron al trabajo sexual, “escapando” de su rescate en hogares de acogida, mientras que casi el 11% de las mujeres continuaron viviendo en estos hogares.

Kusum, Presidente de la Red de Trabajadoras Sexuales de Toda la India explicó la condición “horrorosa” de los refugios y por qué las mujeres quieren escapar.

“¿Las personas que quieren que vayamos y vivamos en estos hogares alguna vez han ido a uno? Las condiciones son horribles. Mira lo que sucedió en Muzaffarnagar y Devariya recientemente. No hay comida, y cuando hay comida, está infestada de insectos que enferman a las personas. No hay asistencia sanitaria para cuidar a las residentes. Y ningún apoyo para las personas con VIH que requieren terapia antirretroviral e, incluso si se proporciona éste, el estigma que existe hacia las personas con VIH dentro de estas casas es lo suficientemente malo como para matar a alguien mucho antes de tiempo,” dijo Kusum.

En lo que aparece como un gran avance, el informe cuestiona la racionalidad de unirse a esta industria del rescate. Se opone a la creencia actual de que la mayoría de las mujeres en el comercio sexual son mujeres tratadas “empujadas a la prostitución”.

La encuesta, que abarca desde 2005 hasta 2017, documenta los casos de 243 mujeres que fueron trasladadas a casas de acogida de conformidad con la Ley de prevención de la trata inmoral. El 51% de estas mujeres estaban en el grupo de edad de 21 a 30 años en el momento del rescate.

“Ahora, casi 168 mujeres han regresado al trabajo sexual, y solo 18 no son localizables después de ser liberadas de las casas de acogica”, señala el informe.

Devi, de la Red Nacional de Trabajadoras Sexuales, afirma que las casas de acogida sirven exactamente para el propósito opuesto para el cual se supone que han sido creados. Estas casas presentan un ambiente de aislamiento y privan a las mujeres de identidad e ingresos.

En la mayoría de los casos, una mujer asume el trabajo sexual voluntariamente, predominantemente, para escapar de la pobreza. Después de ser rescatada en casas de acogida, una mujer que trabaja como trabajadora sexual pierde su fuente de ingresos. Esto deja a toda su familia muerta de hambre, además de estar en el extremo de recibir abusos sociales y humillaciones.

“Las mujeres pierden la comunicación con sus familias y con el mundo exterior. Las familias y la comunidad descubren que son trabajadoras sexuales y las rechazan. Y las condiciones son terribles. Muchas de estas mujeres tienen hijos y ninguna pareja que los cuide, así que mientras están dentro, los niños sufren tremendamente. “Hemos escuchado que muchos niños tienen que pasar por el abuso sin que sus madres los protejan y los cuiden”, dijo Devi.

 

Puede descargarse aquí el resumen editorial del estudio (en inglés):
https://www.nswp.org/sites/nswp.org/files/raided-executive-summary_0.pdf

Miel Guernica: “Mientras se ‘debate’, nadie garantiza que en el trabajo sexual haya ciertos mínimos”

 

Desde su perspectiva como trabajadora sexual y activista pro-derechos, Miel Guernica señala la necesidad de atender los matices que configuran el mundodel que, en la actualidad, se vale su sustento. Reconociendo su posición de poder, da su visión sobre los hechos que han venido estimulando la polémica sobre el trabajo sexual y advierte de la importancia de no caer en estigmas que potencien el aislamiento de los colectivos sociales más vulnerables del sector.

Miel Guernica, trabajadora sexual en el ámbito del masaje y a la asistencia a personas con diversidad funcional. Fotografía de PACO LUNA

 

EL SALTO PAÍS VALENCIÀ

VIOLETA CORTIJO

11 de febrero de 2019-02-12

https://www.elsaltodiario.com/trabajo-sexual/miel-guernica-mientras-se-debate-nadie-garantiza-que-en-el-trabajo-sexual-haya-ciertos-minimos

 

Miel Guernica [pseudónimo] se considera una persona “trabajadora” y “activa”. Desde hace tres años se dedica al trabajo sexual, y lo compagina con otras ocupaciones que van desde el ámbito rural hasta el artístico. Su interés personal por la psicología del contacto y los afectos, junto con la burbuja inmobiliaria, le animaron a que, tras acabar la carrera de filología, hacer un máster, y haber trabajado en sectores precarizados por alrededor de cinco euros la hora, decidiera probar en el mercado del sexo.

A sus treinta años, ejerce en un piso autogestionado de València, que mantienen entre las personas que trabajan en él. Se trata de una iniciativa en la que M.G. empezó a trabajar un tiempo después de que hubiera empezado a funcionar y asegura que su organización se basa en la premisa de que “nadie se queda el dinero del trabajo de nadie”, más allá de los gastos derivados de la manutención del piso, como pagar el alquiler, reformas o necesidades de trabajo.

Oficialmente, forma parte de la iniciativa (N)Ó.M.A.D.A.S – Oficina de migración y atención a la diversidad afectivo-sexual, aunque también ha participado en otras organizaciones de trabajadoras sexuales. Desde ahí, reivindican el reconocimiento de la profesión y exigen derechos laborales para que las personas más vulnerables dejen de estar condenadas a la trata y a la explotación.

(N)Ó.M.A.D.A.S, al igual que diversos colectivos pro-derechos, tanto de trabajadoras sexuales como de trabajadoras y aliadas, sindicatos y asociaciones, estarán presentes en unas Jornadas de trabajo sexual, disidencia y feminismo, organizadas para el próximo 1 de marzo en Can Vies (Barcelona), en las que, según explica M.G., se tratarán de escuchar y atender las diferentes posiciones y propuestas con respecto al trabajo sexual.

¿Por qué te dedicas al trabajo sexual? ¿Por qué de esta manera? 
El tema de la sexualidad me ha interesado siempre y es un ámbito al que he dedicado mucho tiempo en mi vida en general, tanto a nivel práctico como a nivel teórico. En un momento dado consideré que estaba preparada para trabajar de esto, para poner el cuerpo, para marcar los límites, para acompañar a la gente que lo necesite, para muchas cosas… Y decidí utilizar esta herramienta, que cuesta mucho desarrollarla.

Dentro del trabajo sexual me dedico a la prostitución en el ámbito del masaje y a la asistencia a personas con diversidad funcional.

¿En qué consiste y qué tipo de acciones lleváis a cabo en (N)Ó.M.A.D.A.S.?
Dentro del trabajo sexual hay muchísimas realidades diferentes. Yo quiero ser cada vez más consciente de mis privilegios y es por eso que me he acercado al colectivo (N)Ó.M.A.D.A.S. En (N)O.M.A.D.A.S se entiende el trabajo sexual desde la perspectiva migratoria y de fronteras. Creemos en la necesidad de organización para sobrevivir al control de los cuerpos más vulnerables que migran de países empobrecidos por el norte global, trabajando por una red de apoyo mutuo. Se llevan a cabo estrategias de devolución y de reparación desde una perspectiva antirracista y decolonial, comprendiendo que el privilegio blanco también opera dentro de la realidad de la industria del sexo.

Dentro de los términos del debate pro-derechos v.s. abolicionistas, desde tu punto de vista, ¿la prostitución es problema, solución, consecuencia…?

En primer lugar, el abolicionismo es un movimiento que pide la abolición del sistema penal, del sistema carcelario, etc. No vale hablar sólo de la abolición de la prostitución y no hablar de la abolición de todo el trabajo asalariado, porque tumbas toda una corriente política. Precisamente, nuestra aliada Andrea Corrales nos regaló el término “feminismo criminalizador” para devolver el término “abolicionista” a donde le corresponde.

Lo que sabemos de la historia de la prostitución es que esta práctica ha sido atravesada por factores como la clase social desde los inicios. En las primeras legislaciones al respecto, se intenta diferenciar a las mujeres que son propiedad de algún hombre, destinadas a la reproducción, de las que no lo son. Las prostitutas estaban obligadas a ir con el cabello descubierto; las mujeres fértiles y ricas estaban en la escala más alta de respetabilidad entre las mujeres; las prostitutas de clase alta, les andaban cerca, y las prostitutas de clase baja no eran nada. El tema es que se tenía que reconocer de forma visible cuál era la relación de las mujeres con respecto a los hombres.

Es importante, hoy en día, que se nos deje de categorizar en función de nuestra sexualidad, que una prostituta pueda denunciar si un cliente la viola, porque su “no” vale lo mismo que el de cualquiera. Queremos respeto para todas.

El hecho de intercambiar un acto sexual por bienes ha sido utilizado por la cultura patriarcal en beneficio masculino, pero no creo que sea el único prisma desde el que este intercambio pueda darse

Esta clasificación de las mujeres la conocemos a través de los rastros escritos de la historia de la humanidad, durante un periodo de imperialismo patriarcal, pero la prehistoria realmente es mucho más amplia. ¿Qué había antes? ¿Qué es intercambiar bienes por el acto sexual fuera del matrimonio? ¿Por qué dentro del matrimonio sí que es lícito?

El hecho de intercambiar un acto sexual por bienes ha sido utilizado por la cultura patriarcal en beneficio masculino, pero no creo que sea el único prisma desde el que este intercambio pueda darse. La trata es un problema, la macro-industria y el proxenetismo son un problema, muchas trabajadoras sexuales estamos intentando poner soluciones encima de la mesa.

¿Qué opinas sobre la anulación de los estatutos del sindicato OTRAS por parte de la Audiencia Nacional?
Era de esperar. Ese estatuto será reelaborado y reescrito. Dudo bastante que consigan tumbar el sindicato, sería un despropósito, teniendo en cuenta que ANELA está legalizado —Anela, Asociación de Empresarios de Locales de Alterne—. La propia Concha Borrell dijo que los estatutos se redactaron con cierta “prisa”, porque hay una urgencia social: De repente, el feminismo criminalizador ha cogido muchas posiciones en las esferas de poder, a nivel político, en los medios de comunicación y difusión, etc., y lleva una campaña bastante agresiva que ha provocado que tengamos que hacer movimientos precipitados muchas de nosotras.

Ahora se nos quiere callar a golpe de ley, como en Andalucía, que se ha prohibido incluso cualquier manifestación cultural que justifique la prostitución. Lo mezclan todo en una palabra: prostitución; la explotación sexual y laboral, la trata, la asistencia sexual, el trabajo sexual…, todo en uno.

¿Es importante garantizar la posibilidad de asociacionismo entre las trabajadoras sexuales?
Totalmente. De hecho, el estigma del trabajo sexual te lleva con muchas facilidades al aislamiento social y desde el aislamiento social no se puede hacer nada, especialmente, si vienes de una clase empobrecida, migrante, etc. Es como el mayor de los aislamientos posibles. Las redes, el asociacionismo, la sindicalización, etc. a mi me parecen fundamentales ahora mismo.

En caso de aceptar el trabajo a terceros, hay que limitar mucho el poder del empresariado 

Las demandantes a la inscripción de OTRAS como sindicato se basaron principalmente en el artículo 4 de sus estatutos, que habla de “trabajo sexual en todas sus vertientes”. Se refirieron a que el trabajo por cuenta ajena podía ir ligado al proxenetismo, que es ilegal. ¿Hablar de “trabajo sexual en todas sus vertientes” puede blanquear el proxenetismo?
No soy partidaria de fomentar el trabajo sexual a terceros, pero he de decir que es el tema más complicado de tratar dentro del trabajo sexual. En un sindicato de trabajo sexual entran actrices, webcamers, masajistas, etc.; entran muchos oficios distintos relacionados con la sexualidad que trabajan para terceros. El problema específico está en la prostitución, porque existe la figura del proxeneta y está penado por ley.

En principio, lo que sí se acepta es lo que se llama “tercería locativa”: tú puedes brindar el espacio para que una trabajadora sexual haga su trabajo. Le alquilas una habitación y hasta ahí todo bien. ¿Qué pasa realmente? Pues que a la hora de la verdad, a pesar de ser ilegal, se cobra un porcentaje del servicio que hace la trabajadora sexual, o se le pone un horario, o se crea una dependencia tal que tienen que incluso pernoctar en clubes que no tienen licencia para ello.

La industria se ha consolidado y la patronal está legalmente asociada, pero nadie garantiza que dentro del mundo del trabajo sexual haya ciertos mínimos. De hecho, nadie podría imponerle un horario de trabajo a una persona a la que sólo le estás alquilando un espacio para que trabaje, y estos horarios son de 12 o 24 horas hoy al día. Por otro lado, las prostitutas deberían tener garantizado el acceso a la seguridad social, bajas, etc. Pagarse un autónomo es imposible para la mayoría. Quizás si hacerse autónomo fuera más accesible y hubiera una renta mínima garantizada, una parte del problema que existe alrededor del trabajo sexual se solucionaría.

La industria se ha consolidado y la patronal está legalmente asociada, pero nadie garantiza que dentro del mundo del trabajo sexual haya ciertos mínimos. De hecho, nadie podría imponerle un horario de trabajo a una persona a la que sólo le estás alquilando un espacio para que trabaje, y estos horarios son de 12 o 24 horas hoy al día. Por otro lado, las prostitutas deberían tener garantizado el acceso a la seguridad social, bajas, etc. Pagarse un autónomo es imposible para la mayoría. Quizás si hacerse autónomo fuera más accesible y hubiera una renta mínima garantizada, una parte del problema que existe alrededor del trabajo sexual se solucionaría.

Muchas de nosotras tenemos dudas con respecto al trabajo a terceros, pero cada vez estamos escuchando más testimonios de compañeras que han encontrado ahí su manera de hacer y no formamos parte del sector punitivista del feminismo, por encima de todo. En caso de aceptar el trabajo a terceros, hay que limitar mucho el poder del empresariado. Principalmente, nos dedicamos a fomentar el cooperativismo y el trabajo independiente. Y no creemos necesaria la ampliación de la figura del proxeneta, sino que dejen de quedar impunes los delitos que se cometen y que ya están tipificados como delito.

Muchos partidos políticos, incluso el propio PSOE, han dado licencia a clubes y macroclubes, y que ahora el feminismo criminalizador haya copado sus filas no les exime de lo que han hecho. Esta situación de drama actual viene porque le interesa así a la casta política. Y mientras se debate si es legítimo o aceptable moralmente pagar por el sexo, hay un montón de personas trabajando 12 y 24 horas a las que se les podrían, por lo menos, garantizar unos mínimos, como decía anteriormente.

Me gustaría ver a las cuidadoras de ancianos, copando las primeras planas de periódicos, explicándole a los ancianos europeos que quieren dejarse ese trabajo esclavo, que prefieren limpiarle el culo a sus propios padres

¿Conocías a la parte demandante, la Plataforma 8 de marzo y la Comisión de Investigación de Malos Tratos a Mujeres, que forman parte de la Plataforma Estatal de Organizaciones de Mujeres por la Abolición de la Prostitución? ¿Por qué crees que abogan por esa postura?
La verdad es que se juntan muchos factores. Es muy mesiánico esto de buscar siempre a alguien a quien salvarle la vida, sin saber quién es y sin mirarle a la cara y preguntarle qué tiene detrás. Hay un montón de personas que han venido conscientemente a ejercer el trabajo sexual en el Estado español y se les niega esa capacidad de agencia. Muchas de esas mujeres no saben las condiciones con las que se van a encontrar cuando llegan y ese es el problema, que son exageradamente abusivas. Son un crimen.

También da mucho morbo hablar de sexualidad y ahí hay un filón mediático muy grande. Me gustaría ver a las cuidadoras de ancianos, a las internas 24 horas, copando las primeras planas de periódicos y noticiarios, explicándole a los ancianos europeos que quieren dejarse ese trabajo esclavo, que prefieren limpiarle el culo a sus propios padres. Silvia Federici explica perfectamente lo que ocurre con los cuidados en el marco de la construcción del capitalismo, y ella reconoce que el trabajo sexual es trabajo.

Ser puta es muchas cosas. Hay trabajadoras sexuales que están reforzando la heteronorma y hay trabajadoras sexuales que vienen de sexualidades disidentes y se han empoderado a través del trabajo sexual. Hay muchas cosas… Lo que pasa es que hay una industria muy fuerte, que puede ser algo parecido al porno mainstream, que sí que está reforzando determinadas prácticas. Creo que lo que hace que se posicionen en el lado criminalizador con tanta vehemencia es que es más fácil reducir la realidad que atenderla en su complejidad. Han elaborado un discurso que cala fácilmente.

¿Cuál es tu opinión sobre el sindicato OTRAS? ¿Qué opinas de que entre sus promotores aparezcan nombres vinculados a responsables de empresas o asociaciones como Aprosex  —Asociación de Profesionales del Sexo—, entre cuyas actividades se encuentran “talleres de sexo” o “cursos de inglés para putas”? 
Yo siempre voy a decir que estoy a favor de cualquier forma de sindicalización. El sindicato OTRAS es un sindicato gremial, es una entre varias de las propuestas que se han hecho, quizás la más ambiciosa, muy valiente. AFEMTRAS, que es la asociación de trabajadoras sexuales del polígono de Villaverde, está dentro de OTRAS. Hay escorts y trabajadoras de calle y de distintos sectores. Me parece muy bien y espero que se vaya enraizando poco a poco. Es posible que ese hombre, Joaquín, que no es puta y está entre los promotores, haya sido una de las pocas personas que se ofreciera a gestionar un proyecto tan difícil cuando parecía una locura.

Otra de las propuestas consiste en encontrar lugar en los sindicatos más tradicionales para que abran la posibilidad de sindicarse a las trabajadoras sexuales, esto significaría que otros gremios están reconociendo el trabajo sexual como trabajo. Así ha ocurrido en la IAC —Intersindical Alternativa de Catalunya—. Esta estrategia se coordina desde la USTS —Unión Sindical del Trabajo Sexual—. Luego hay personas que simplemente prefieren asociarse, como CATS o el Colectivo de Prostitutas de Sevilla, o agrupaciones como las Putas Libertarias del Raval. Yo en general voy a estar a favor de cualquier manera de agrupación de trabajadoras sexuales con intención reivindicativa.

El trabajo sexual incluye a asistentes sexuales, masajistas eróticas, escorts, trabajadoras de calle, de club, web cammers, atrices porno… En todos estos sectores estamos faltas de derechos y atravesadas por un estigma

En cuanto a lo de las actividades… Mira, “los cursos de inglés para putas” son importantes sobre todo porque si quieres trabajar en el extranjero, si no tienes el idioma, tienes un problema. Las trabajadoras sexuales muchas veces no acceden a cursos por motivos económicos o de estigma (u otros) y ahí encuentran un lugar específico en el que hacer un curso de inglés. Esto es formación, al fin y al cabo.

Respecto a los cursos de cuestiones relacionadas con la sexualidad en concreto, decir que no solo desde Aprosex se han hecho cursos de sexualidad. Hay cursos de BDSM, cursos de tantra, hay sex coaches… Hay un montón de talleres y cursos de sexualidad en el Estado español. Aprosex se encarga de unos, y a quien le guste cómo lo hacen irá ahí y quien quiera otro tipo de aprendizaje entorno a la sexualidad irá a otro sitio. Y ya está.

Por encima de todo eso creo que lo más importante que hay que decirle a las trabajadoras sexuales es que son trabajadoras y que no tienen porqué ser discriminadas sistemáticamente. Ahí sí que hace falta una formación política fuerte.

Los colectivos y sindicatos abolicionistas hacen referencia a los porcentajes oficiales de mujeres que ejercen la prostitución, que establecen que alrededor de un 80% de ellas son víctimas de la trata. ¿Qué diferencias hay entre el trabajo sexual y la trata?
Hay mucha confusión en el lenguaje y creo que es súper importante tener en cuenta que trabajar para terceros no es necesariamente haber sido víctima de trata. Por ejemplo, muchas trabajadoras sexuales activistas de Argentina han sido contadas varias veces como víctimas de trata, en función de haber reducido cualquier tipo de prostitución a ser víctima de trata. Cuando esa moral y esa terminología no están claras en el punto de partida, todo resulta ser un producto de la manipulación y eso es un desastre político.

Hay trata en la calle, hay trata en clubes y he oído que, incluso, hay trata en algún sector de alto nivel. También hay trata en el campo y en otros sectores laborales. También es abrumadora la explotación en el sector textil. La ONU cifra la trata con fines de explotación sexual en un 14%. No es realista que el colectivo pro-derechos maneje unas cifras del 14% y que el criminalizador tenga unas cifras del 80 y del 90%.

Yo creo que no hay mejor aliado para detectar casos de trata que la información, tanto a trabajadoras sexuales, como a clientes, etc., para que se pueda detectar desde dentro, en principio. Hace tiempo se hizo una campaña de sensibilización dirigida al cliente, que promovió la APDHA, para que hubiera una contratación de servicios sexuales respetuosa. En Barcelona, por ejemplo, la inversión para detectar víctimas de trata ha sido la más alta del Estado español. La ha llevado a cabo Ada Colau, que está perfectamente enterada de todo el tema de la prostitución, de cómo funciona y, aparte de haber puesto más recursos que nadie para acabar con la trata, defiende la libre asociación de las trabajadoras sexuales.

A nosotras nos afecta la trata, pero te diré más: nos afecta cualquier persona que por ser cliente piense que siempre tiene la razón. Nos afecta la supremacía del consumidor en general. La supremacía cultural, la supremacía de clase, eso nos afecta. Ahí es dónde, las que tenemos la posibilidad de pararles los pies, lo hacemos muy bien y estamos haciendo, pese a quien le pese, un montón de pedagogía.

El trabajo sexual incluye a asistentes sexuales, masajistas eróticas,escorts, trabajadoras de calle, de club, web cammers, atrices porno… En todos estos sectores estamos faltas de derechos y atravesadas por un estigma. Nos reconocemos las unas a las otras como parte de lo mismo, por eso nos juntamos bajo el término trabajadoras sexuales.

Cuando se desmantela un piso, a las personas migrantes directamente se las mete en un CIE o se las manda a su país y solo se quedan en el Estado si son testigos necesarios para enjuiciar a proxenetas o redes de mafia. 

¿Qué diferencias, en lo relativo a la regulación legal del trabajo sexual, existen entre despenalización, regulación, etc.? Según tú, ¿cómo afectaría cada regulación a la trata?
Yo no soy experta en leyes, otras compañeras y aliadas sí, Lucía Fernández, o Paula Sánchez Perera, o Ruth Mestre. Yo te puedo hablar a grandes rasgos: con la despenalización se busca que la prostitución se asimile a cualquier tipo de trabajo. Es decir, que tú tengas acceso a la salud pública, a determinados derechos, a unas bajas, que tengas tu paro y que tengas tu jornada laboral y tu pensión. Eso es lo que implicaría despenalizar la prostitución. Con la despenalización del trabajo sexual pasaría a formalizarse una relación laboral. Ahora mismo, cuando se desmantela un piso, a las personas migrantes directamente se las mete en un CIE o se las manda a su país, y solamente se pueden quedar en el Estado español si son testigos necesarios para enjuiciar a cualquier proxeneta o a cualquier red de mafia.

La regulación lo que contempla es el modelo alemán. El modelo alemán es un poco mierda. En Alemania te pueden vender hamburguesas y servicios sexuales en la misma carta. Creo que todo en la vida tiene límites y el trabajo sexual también. A nadie le gusta trabajar con borrachos, las camareras de discoteca lo han explicado en muchas entrevistas. El trabajo sexual no tiene por qué ser parte solo del ocio nocturno. ¿Qué tipo de industria se está fomentando en general?

El modelo de la despenalización se ha aplicado en Nueva Zelanda. Ahora está despenalizado tanto ser independiente como trabajar para terceros. Entonces, la mayoría de las trabajadoras sexuales se asocian entre sí y, aunque el trabajo para terceros exista, es minoritario y nadie quiere trabajar para terceros. De nuevo, son los sectores más desfavorecidos los que lo hacen.

De todos los modelos posibles, el neozelandés es un poco el que más nos interesa, pero nos gustaría llegar a desarrollar la capacidad de plantear un modelo adecuado a la realidad del Estado español. Cómo afectaría cada regulación a la trata con fines de explotación sexual es algo que no tienen claro ni en Suecia, que es un estado criminalizador del trabajo sexual.

¿Sabes cómo os afecta la Ley Mordaza?
Pues por ejemplo a las trabajadoras de calle las ha tirado de la calle, a la mayoría. Se les multa. Se han multado hasta víctimas de trata que trabajaban en la calle…

Hay toda una cultura, que no tenemos, alrededor del contacto físico que tiene que ver con el bienestar emocional. […] Creo que lo que hay es una exhibición machista de la sexualidad y es a eso a lo que hay que darle la vuelta

¿Se debe definir la conducta sexual de la gente? ¿Crees que es necesario enseñar sobre ello?
A mí lo que me gustaría, especialmente, es que la gente se dé cuenta de que hemos caído en una identidad de género binaria que nos encorseta, y en una sexualidad coito-centrista por motivos, probablemente, de control de la población, y no es interesante para muchos cuerpos ese coitocentrismo. Muchas veces las prácticas sexuales son absolutamente precarias a nivel fisiológico, en general, y creo que la peor parte se la llevan los adolescentes. Para tener una vida sexual sana hace falta prestarle atención, querer saber, y es algo que no se aprende sin poner el cuerpo. A mucha gente le da vértigo y, a estas alturas, vienen muy bien algunas personas que facilitan talleres.

Hay toda una cultura que no tenemos alrededor del contacto físico que tiene que ver con el bienestar emocional. A mí no me gustaría dejar a la gente sin ningún tipo de educación ni referencia sobre la sexualidad. Creo que lo que hay es una exhibición machista de la sexualidad y es a eso a lo que hay que darle la vuelta.

A mí me gustaría que, en términos generales, la palabra “puta” dejara de ser un insulto, que dejara de funcionar como sistema de control de la sexualidad femenina. Hay que desactivarla, y creo que ya se está haciendo.

Según tú, ¿cómo han contribuido los medios de comunicación, la literatura, el cine y, en general, la multitud de expresiones culturales existentes, a distorsionar la realidad de la prostitución?
La mayoría de las producciones culturales hasta el día de hoy están hechas solo por hombres. Solo está la voz masculina. Me da igual que estés hablando de la prostituta que de la mujer de alguien, de una mujer maravillosa o de una bruja. Todas las voces son de hombres. El canon artístico, en general, está marcado por hombres, así que tienen toda la responsabilidad de haber distorsionado la realidad de todas las mujeres. Tengo que recordar que nos estaba prohibido hasta firmar los libros que escribíamos. De ahí venimos. Nadie se esperaba que ahora las brujas y las bolleras y las putas coparan librerías.

Hay sectores muy vulnerables y otros muy acomodados, y quien quiera acercarse deberá quitarse primero una venda de los ojos, porque, si no, verá drama donde no lo hay, o verá solo glamour donde hay drama.

Desde tu punto de vista, ¿cuál es la realidad sobre el trabajo sexual?
El trabajo sexual no debe ser algo que se idealice por oposición a denigrarlo. El otro día en el programa TOFUria de Radio Malva, una compañera, @Cero BDSM, explicó que siempre estamos contraargumentando al sector criminalizador y no tenemos espacio para nombrar los aspectos negativos de nuestro trabajo. Tiene sus cosas buenas y sus cosas malas, y un montón de matices. Yo estoy conforme con mi trabajo y no quiero otro, y no creo que sea un trabajo que puede hacer cualquiera. Igual que no puede ser médico quien vomita si ve sangre. Ahora mismo, hay sectores muy vulnerables y otros muy acomodados, y quien quiera acercarse deberá quitarse primero una venda de los ojos, porque si no, verá drama donde no lo hay, o verá sóloglamour donde hay drama.

Por otro lado, me gustaría comentar que las trabajadoras sexuales diferenciamos perfectamente cuándo estamos haciendo un intercambio económico y cuándo estamos utilizando la sexualidad para crear cualquier otro tipo de vínculo afectivo. Hay muchas trabajadoras sexuales que ocultan a sus parejas, hijes o familiares a lo que se dedican. Nadie sabe si conoce o no conoce a alguna puta. Si queréis perpetuar esa realidad, seguid alimentando el estigma.

¿Cómo consideras que está llevando a cabo a nivel mediático el debate abolicionismo vs. reconocimiento de las trabajadoras sexuales? ¿Te sientes representada con alguna postura en concreto de las que se están planteando?
No hay debate. Está habiendo una exhibición de poder del feminismo criminalizador. La manifestación feminista del 25N [Día contra la violencia machista] se declaró criminalizadora directamente. Eso hace que ni siquiera podamos ir las trabajadoras sexuales a una manifestación feminista, cuando nos consideramos feministas. No somos bien recibidas. Eso no es un debate, es punitivismo.

Entre las formaciones políticas, Podemos está abriendo conversación ahora mismo con las trabajadoras sexuales, de hecho, se nos ha convocado y se agradece. Aunque hay feministas criminalizadoras muy agresivas dentro de Podemos también.

Al hombre cis medio, el porno le viene grande

Desde algunas corrientes del feminismo abolicionista se hace referencia a la realidad cotidiana de las personas, el peligro al que se pueden ver expuestas, entre otras cosas, por la reproducción de tópicos del porno o, precisamente, por la cultura patriarcal. ¿Cómo os defendéis de estos posibles abusos? ¿Cómo os organizáis para evitar esto?
Al hombre cis medio, el porno le viene grande. La masculinidad que se exhibe en el porno mainstream no es la realidad del hombre cis medio. De hecho, se frustran un montón ellos mismos y tienen un montón de ansiedad porque no se ajustan a las expectativas sobre lo que ellos piensan que deberían hacer. Realmente y sabiendo que ejerzo la prostitución desde una posición de poder, veo muy claramente cómo no se corresponde la representación de la sexualidad en este pornomainstream con la realidad de la sexualidad humana. No tiene nada que ver. No todos los hombres son grandes o tienen fuerza o pulmones de atleta, ni la tienen tan grande, ni aguantan tanto, y ni siquiera a todos les gusta ese tipo de sexualidad.

Yo nunca me he sentido en peligro, y mis compañeras del piso tampoco. Habrá algunos sectores en los que será más habitual y otros en los que menos, pero hay medidas de seguridad posibles para todes. De ahí la importancia de la red. Nosotras nos cuidamos. Si una compañera tiene un cliente nuevo y no está segura, pues otra compañera va y la espera en la sala de al lado hasta que termine, por ejemplo. Tenemos muchos mecanismos de seguridad.

Esto me recuerda a que, hace no mucho, una chica en València mató a un cliente que intentó abusar de ella y fue condenada a la cárcel. Es muy siniestro decir que nos violan sistemáticamente porque entonces no podemos denunciar una agresión sexual o alegar una defensa propia.

Graciela Atencio, periodista responsable de Feminicidio.net, afirmó para un artículo de este mismo periódico que “hay un vínculo entre feminicidio y prostitución debido a que la prostituta en el patriarcado es el cuerpo más desechable de las mujeres”. ¿Crees que existe cierta relación entre ambas cosas?
¿Cuántas mujeres que no son prostitutas han sido asesinadas a manos de sus parejas y exparejas este año? Decir que, el de una prostituta, es el cuerpo más desechable invisibiliza que hay un montón de mujeres que están muriendo a manos de sus parejas, por tener ligada de manera indisoluble la propiedad privada y el “amor”. Seguir diciendo que la puta “es el cuerpo más desechable” es lo que hace que siga funcionando esa palabra como amenaza social. La puta necesita derechos y plena ciudadanía.

 

El PSOE de Sevilla frente al trabajo sexual: “salvar” a las mujeres pero sin las mujeres

 

  • “No es coherente hablar de protección de las mujeres privando de derechos fundamentales a las trabajadoras del sexo”

 

Área de Trabajo Sexual de APDHA

29 de enero de 2019

https://www.eldiario.es/andalucia/APDHA/PSOE-Sevilla-frente-trabajo-mujeres_6_862373773.html

 

 

Cualquier política pública que pretenda abordar la prostitución debe cumplir un mínimo de respeto por los derechos de las personas que la ejercen, máxime cuando estas políticas tienen en la protección y defensa de la libertad de las mujeres su principal motivación. La igualdad y la lucha contra la violencia de género no puede ser un mero ornamento dentro de estas políticas, exige coherencia, responsabilidad y verdadero compromiso respecto a la realidad de todas las mujeres.

En este sentido, nos hemos ido acostumbrando a políticas irresponsables, que dicen legislar para las prostitutas y su seguridad, pero posteriormente son incapaces, y no les conviene, evaluar las consecuencias reales que este espíritu de salvaguardia de la integridad de las mujeres tiene sobre sus vidas reales: una mayor exclusión, precariedad, inseguridad y pérdida de autonomía. Un ejemplo de esta falta de responsabilidad y coherencia lo podemos tomar de las políticas que el PSOE está desarrollando en la ciudad de Sevilla.

El partido socialista ha expresado, en muchas ocasiones, su postura manifiestamente abolicionista sobre la prostitución. El 30 de noviembrepresentó una moción en el ayuntamiento de Sevilla que así lo reiteraba, y lo articula a través de políticas públicas sustentadas bajo este marco ideológico. Pero no solo hablamos de ideología, hablamos de una constante contradicción y falta de responsabilidad.

En primer lugar, nos sorprende este férreo convencimiento abolicionista del PSOE,  especialmente cuando desde los años 80 ha ido regulando la prostitución ejercida a través de terceros con medidas que han venido a “proteger” y delimitar el ejercicio de ésta por la regulación del “alterne”. Con ello, las wiskerías, que años más tarde pasaron a denominarse clubes de alterne, quedaron como único espacio en el que terceras personas se pueden lucrar con el negocio de la prostitución sin responsabilidad en materia de derechos laborales hacia las personas que trabajan allí. La única obligación impuesta a estos clubes, respecto a las trabajadoras, es la de poseer licencias de hotel adecuado al pago del hospedaje que realizan ellas mismas. Pero ni siquiera esta obligación mínima se cumple en Sevilla, y este hecho lo conoce el mismo Ayuntamiento, a través de una lista que la APDHA le entregó y en la que tan sólo un club del municipio consta como cumplidor de este requerimiento.

El PSOE en Andalucía instó al Gobierno de España para que anulara la constitución del Sindicato OTRAS, organización que pretende ser un medio legítimo a través del cual las trabajadoras sexuales puedan exigir derechos y protegerse de las injusticias que se desprenden de esta desigualdad estructural entre las trabajadoras y el empresariado. Todo ello, cuando fue el propio partido socialista el que permitió en el 2004 la creación de la asociación Nacional de Empresarios Mesalina (ASNEM).

El PSOE en Andalucía quiere asumir e instar a las administraciones públicas del Estado español el compromiso de desarrollar medidas centradas en la formación y la inclusión laboral que favorezcan a las mujeres que se encuentran ejerciendo la prostitución, así como proporcionarles atención y apoyo jurídico, social y sanitario. Propósito que, si volvemos de nuevo a la realidad de las políticas que este mismo partido está desarrollando en la ciudad de Sevilla, no podemos más que interpretar como una política basada en declaraciones paternalistas y de falsa caridad.

Finalizado el periodo de desarrollo del Primer Plan contra la Prostitución de Sevilla (elaborado e implementado por el partido socialista), no se ha realizado siquiera una evaluación pública del mismo, a pesar de contar para ello con una inyección presupuestaria. Sin embargo, sabemos a través de la respuesta de la delegada de igualdad, Myriam Díaz Rodríguez, a la pregunta realizada en Pleno del grupo político de Participa Sevilla, que el propio Gobierno local reconoce que

 los programas de atención han sido insuficientes y no se ha facilitado el acceso de las mujeres a los recursos, debido a diferentes cuestiones relacionadas con la situación administrativa irregular de las mujeres, la imposibilidad de gestionar la asistencia sanitaria o el empadronamiento, la no adecuación de recursos a las necesidades de las mujeres, la no adaptación de los horarios de los servicios de atención municipales a la situación y características de las mujeres en prostitución…”.

Además, como colofón de la incoherencia y desfachatez, la misma consejera alababa la actuación de la policía, aunque reconocía que el hostigamiento en la calle ha recaído sobre las trabajadoras migrantes y las ha obligado a trabajar para terceros, intentando solucionar esta cuestión ofreciendo una mayor formación al cuerpo de policía.

Desde la APDHA manifestamos que el PSOE continúa enarbolando la lucha por instaurar las políticas abolicionistas sin coherencia ni un mínimo de responsabilidad, porque no es coherente hablar de protección de las mujeres privando de derechos fundamentales a las trabajadoras del sexo. Hacia la igualdad se camina aplicando leyes que favorezcan la autonomía y los derechos; no por la miseria moral de discursos ideológicos irresponsables.

 

“Si te preocupa la trata de personas tienes que luchar contra la Ley de Extranjería”

 

Por Drina Ergueta (La Independent)

5 de Diciembre de 2018

https://ctxt.es/es/20181205/Politica/23296/maria-galindo-mujeres-creando-prostitucion-la-independent.htm

 

María Galindo
Drina Ergueta

 

Hace unos días, en medio de las montañas andinas, a 4.000 metros de altura, el Gobierno Municipal de la ciudad de La Paz (Bolivia) aprobó la creación de una nueva categoría económica que reconoce a la prostitución como una actividad mercantil. La agencia de noticias feministas La Independent entrevistó a María Galindo, conocida activista feminista y parte del movimiento Mujeres Creando, que participó en esta novedosa iniciativa. Galindo compara en esta entrevista la experiencia boliviana con lo ocurrido en España a raíz de la creación del Sindicato OTRAS.

Explíquenos qué ha pasado, ¿por qué la alcaldía de La Paz creó la categoría económica “venta de sexo” y cuál ha sido la intervención de Mujeres Creando en este proceso?

Fuimos nosotras, Mujeres Creando, junto a una organización de mujeres en estado de prostitución OMESPRO, quienes hace dos años presentamos la iniciativa legislativa ciudadana y la fuimos largamente discutiendo con el Gobierno Municipal. La situación era la siguiente: la última normativa local de La Paz data de 1909, cuando los burdeles recibían el nombre de “Casas de Tolerancia”; se trataba de una normativa caduca históricamente, que dejaba todo el universo de la prostitución expulsado de la historia. En estos cien años, Bolivia logró el voto universal, la reforma agraria y mucho más, pero ninguna norma se había atrevido a cambiar el régimen sobre los burdeles.

En estos cien años, Bolivia logró el voto universal, la reforma agraria y mucho más, pero ninguna norma se había atrevido a cambiar el régimen sobre los burdeles

Nosotras nos venimos organizando en locales autogestionados pequeños, en grupos de cuatro, ocho o doce mujeres que se han emancipado de los proxenetas y ejercen la prostitución de forma autónoma. Son justamente estos locales los que recibían la mayor presión de parte de la policía, con continuas redadas, extorsiones y formas de abuso, bajo el pretexto de que serían locales “clandestinos”. Cuando queríamos sacar licencias de funcionamiento, el Gobierno Municipal nos las negaba porque no existía la venta de sexo como actividad económica. El punto clave era que no vendemos alcohol y también los volúmenes de inversión. Nosotras hemos decidido separar la venta de sexo de la venta de alcohol y, por lo tanto no nos interesaba acceder a licencias de karaokes, bares u otros que disfracen la categoría de la prostitución. Además, al contrario de los bares o nightclubs, los locales autogestionados son “precarios”, suponen inversiones mínimas que no pasan de algunas camas, algún arreglo y mamparas para separar los espacios. En ese contexto, sin esta norma, el Gobierno Municipal terminaba de forma indirecta fomentando a los proxenetas y dejando la prostitución autogestionada en el limbo de la clandestinidad. Nos usaban como un escudo que la policía y el Ayuntamiento utilizaba como continuos simulacros de lucha contra la trata, arrestando a las compañeras y hostigándolas, inclusive bajo presión de los propios proxenetas. Se puede decir que desde que creamos las llamadas “oficinas” de prostitución autogestionada hemos sufrido lo que yo llamaría, sin miedo a equivocarme, “una persecución política continua”. Por eso presentamos la norma.

Lo obtenido ¿es lo que se esperaba? O es una parte de los objetivos.

La ley ha sido discutida en detalle con nosotras, punto por punto. Por ahora ha sido aprobada y responde a nuestras demandas –falta el desarrollo–. Se ha logrado introducir la prostitución autogestionada en la normativa y con posibilidades de reconocimiento municipal: que una mujer en prostitución pueda sacar, organizándose con otras, licencias de funcionamiento para sus locales sin depender de proxenetas. Por otro lado, que se reconozca la prostitución como una actividad económica en el Municipio de La Paz. Como una actividad económica que además no necesariamente está ligada al consumo de alcohol o drogas.

¿Qué quiere decir cuando habla de locales con poca inversión?

Se ha logrado poner parámetros para la obtención de licencias de funcionamiento que respondan a la realidad de “pobreza” de las mujeres en prostitución, que no tienen grandes capitales para montar locales gigantes. Estamos hablando de locales con las mínimas condiciones espaciales y, también importante, sin conformar un gueto, ya que no se restringe a una zona específica de la ciudad. Se permite hasta de diez metros cuadrados, con ventilación y puerta. Es decir, esta ley afecta de forma directa a los proxenetas y a la corrupción municipal y policial que está confabulada con ellos.

Hay quien dirá que esta es una manera de fomentar la prostitución…

Es un argumento que cae por su propio peso. Hoy en día en todas las ciudades del mundo la prostitución es gigante y La Paz no es la excepción. Quien está en prostitución lo estará de todas maneras, sea de forma autogestionada o sujeta a los intereses y formas de explotación de un proxeneta. La magnitud de la prostitución tiene una relación directa con el trabajo, con la ausencia de trabajo, con los salarios bajísimos de la mayor parte de los trabajos para mujeres y con las propias condiciones de acoso sexual y chantaje en las que están las mujeres en esos trabajos. La prostitución nos obliga a volver a discutir la relación entre mujeres y trabajo. En nuestra organización tenemos enfermeras, comerciantes, estudiantes universitarias, también desempleadas crónicas, un poco de todo. La mayor parte ha ejercido antes todo tipo de trabajos y la prostitución no es su primer oficio. Hacemos la comparación entre las formas “prostituyentes” en el mundo laboral de las mujeres: muchas veces, tener que pagar el puesto de trabajo con sexo al jefe y cobrar por sexo es ineludible y muy popular entre las compañeras. No hay un corte entre prostitución y otras formas de trabajo, sino una continuidad.

Dentro del mismo feminismo no hay acuerdo sobre el tema, hay posiciones encontradas entre las llamadas abolicionistas y las que respaldan la legalización de la prostitución con propuestas diferentes, ¿qué piensas sobre este debate?

Personalmente me agotan mucho las dicotomías que son típicas del feminismo europeo y que tienen que ver con una base de pensamiento binario que se reproduce en muchos campos. Nunca me he adscrito a ninguna de las dos posiciones. Estoy en esto hace quince años porque considero que es imposible pensar feminismo ni hacer feminismo sin pensar prostitución. Tampoco es posible comprender el universo complejo de las mujeres sin tener la prostitución y a la llamada “puta” como centro de este universo. Por eso, nosotras, Mujeres Creando, fomentamos hace muchos años la creación de la primera organización de trabajadoras sexuales en Bolivia, una organización que fue cooptada por los organismos internacionales para embarcarse en el discurso de “derechos” para las trabajadoras sexuales. En Bolivia se convirtió en un brazo de defensa de los proxenetas. Es por ello que Mujeres Creando rompió con ellas para empezar todo de nuevo y por ese camino de rupturas y repensamiento es que llegamos a la creación de una organización de prostitución autogestionada.

No es posible comprender el universo complejo de las mujeres sin tener la prostitución y a la llamada “puta” como centro de este universo

Todo el proceso de reflexión no fue desde la teoría, buscando una suerte de lugar “correcto”, sino desde el debate con ellas, siempre con ellas. OMESPRO es una organización de mujeres en prostitución que ha decidido no hacer militancia pública de la prostitución porque no quieren pasar por el manoseo de los medios de comunicación, no quieren testimoniar nada para la sociedad y no quieren estar sujetas a la crítica moralista de sus familias, de los entornos de sus hijos e hijas etc. En una sociedad como la nuestra donde el control social es tan directo, muchas de ellas hasta pueden perder la vivienda por militar públicamente.

Si no busca colocarse en un lugar correcto, como dice, ¿dónde se sitúa?

Lo que nosotras estamos abriendo hace años en el debate en prostitución es algo nuevo, ni abolicionista ni regulacionista, es una reflexión propia. En la ley recién obtenida, no ponemos la prostitución como trabajo sino como actividad económica, esto me parece interesantísimo para la reflexión. Nuestras próximas luchas tendrán que ver con extender esta ley a otros municipios del país y entrar en la gran discusión con lo que nosotras llamamos “Estado proxeneta”, porque queremos discutir la relación del Estado con el cuerpo de la puta.

Deberíamos generar espacios de alianzas y complicidad con la puta. Todas tenemos cara de puta, todas hemos sido llamadas putas en diferentes contextos

En Bolivia existen lo que yo llamo los “leprosarios del siglo XXI” que son recintos de “salud” específica y únicamente para el control de las mujeres en prostitución, donde se les revisa únicamente sus vaginas; no para curarlas si estuvieran enfermas, sino para habilitarlas o descartarlas para trabajar. Así, se violan, en estos actos, toda la lista de derechos constitucionales imaginables y se mutilan sus cuerpos. Vamos a entrar a discutir estos temas y a cambiarlos, por supuesto.

Tomando en cuenta que no existe igualdad social, que hay explotación, ¿no existe el riesgo de que estas organizaciones de mujeres en situación de prostitución acaben siendo manejadas por los proxenetas, es decir que se desvirtúen?

Los proxenetas son un poder que maneja grandes capitales y con esos capitales manejan segmentos de la policía, de inmigración y de confabulación con poderes territoriales como las alcaldías. La lucha contra esos poderes no es ni más ni menos que la lucha de cualquier sector laboral, como el caso de las maquiladoras que son expropiadas de su trabajo, o como la lucha de las trabajadoras que venden productos para grandes transnacionales sin un contrato laboral sino con un contrato de deuda. Los ejemplos nos sobran y las alianzas entre nosotras son lo que falta. Las reglas del juego para comer o no comer, para subsistir o no, las ha puesto hoy el neoliberalismo a escala mundial. En el caso boliviano, la prostitución es para las mujeres una forma de subsistencia tan legítima como cualquier otra. Al mismo tiempo, como en todas las formas de subsistencia, cuando además te organizas y generas unas condiciones autogestionadas vas construyendo un conocimiento que hoy es imprescindible para los feminismos. Los conocimientos, los saberes de la puta, que solo ella los puede extraer en sus condiciones laborales, son un tesoro. Deberíamos generar espacios de alianzas y complicidad con la puta. Nosotras tenemos miles de grafitis al respecto, pero uno que me gusta mucho es: “Todas tenemos cara de puta”. Todas hemos sido llamadas “putas” en diferentes contextos y muchas de nosotras estamos insertas en relaciones prostituyentes fuera de un contexto estricto de prostitución. Por eso mismo, aquellas que están en prostitución y que manejan el sexo como una mercancía monetizable tienen mucho que enseñarnos. No tenemos un taller que darles a las “putas”, sino que tenemos un taller que recibir de ellas.

En España se ha creado hace poco un sindicato, OTRAS, y esto ha provocado un intenso debate que incluso acabó en los juzgados. ¿Cómo tendría que resolverse este tema?

La discusión en torno del sindicato y la firma del manifiesto y toda la polémica que ha levantado refleja una visión binaria y un estancamiento dramático de los feminismos en España. Pero, más grave que eso, no se respeta la soberanía y la autonomía de cada mujer que está en prostitución por decisión propia, negándole el derecho a organizarse y, por lo tanto, a existir y a aportar con un debate que es imprescindible. Hay que comparar, por ejemplo, prostitución con matrimonio. Sería muy pertinente, ¿negáramos a las amas de casa organizarse porque no son amas de casa por voluntad propia? Claramente, y discúlpenme si se ofenden, yo veo un empantanamiento en el debate porque responde a un pensamiento binario: estás a favor o estas en contra, y no hay lugar a profundizar ni a repensar nada. Personalmente creo que el debate de la autogestión en la prostitución es un avance gigante. Los proxenetas en Bolivia se oponen a la ley porque justamente, ahora, cualquier compañera puede romper con ellos y organizarse por cuenta propia. No es fácil, ni es una taza de leche, pero es una posibilidad.

¿Encuentra algún paralelismo entre lo ocurrido en La Paz y en España? ¿Cuáles son las diferencias entre ambos contextos para quienes ejercen la prostitución?

Son contextos muy diferentes. Algo que definitivamente complejiza la cuestión en España es el carácter colonial de la estructuración del universo de la prostitución. Las compañeras provenientes de África ocupan un lugar diferente que las compañeras provenientes del Este de Europa o las provenientes de Latinoamérica en general. En ningún país la prostitución es una y homogénea hay muchas capas y complejidades. Muchas de ellas están sujetas a relaciones de trata y tráfico de personas, no como secuestradas sin voluntad, sino como hambrientas sin

Es más fácil entrar a España de la mano de un tratante de prostitución que en una patera de la mano de un tratante de mano de obra

oportunidad alguna. Es más fácil que entren a España de la mano de un tratante de prostitución que en una patera de la mano de un tratante de mano de obra. Por eso la discusión sobre prostitución en España es altamente urgente y política. No es casual, por tanto, que un porcentaje muy alto de las mujeres en prostitución en España sean “extranjeras”, tampoco es menor la presión sexual y el acoso que vive una trabajadora que está fuera de la prostitución, en el oficio que tenga: pensemos en las cosechadoras de Huelva violadas por los patrones, pero pensemos en las trabajadoras del hogar o asistentes de ancianos que –en un número gigante– soportan presión o pagan con sexo “su tranquilidad” en el trabajo. Si te preocupa la trata de personas tienes que luchar contra la Ley de Extranjería y no impedir que las mujeres en prostitución se organicen.

 

María Galindo: “Yo quisiera preguntarle a Pedro Sánchez y a Pablo Iglesias qué harán con la Ley de Extranjería”

 

 

Por Brenda Navarro

11 de julio de 2018

https://www.pikaramagazine.com/2018/07/maria-galindo-mujeres-creando/

 

La cofundadora del movimiento boliviano ‘Mujeres Creando’, se encuentra presentando su último libro, ‘No hay libertad política si no hay libertad sexual’, en el explora las subjetividades de los políticos bolivianos. Señala constantemente las lógicas neoliberales y coloniales porque “es un absurdo pensar en feminismos en cualquier parte del mundo sin construir con las mujeres de abajo”.

 

María Galindo en el Parlamento de los cuerpos, en Atenas./ Foto cedida por la entrevistada

 

María Galindo (La Paz, Bolivia, 1964), cofundadora del movimiento boliviano autodenominado como anarquista-feminista Mujeres Creando, estuvo en territorio español para presentar el libro ‘No hay libertad política si no hay libertad sexual’ (2017). En su primer encuentro con Pikara Magazine, Galindo se posiciona respecto a su relación con España —“no traigo mi libro a España, que conste en actas”— pues explica que para ella, el debate con algunos feminismos europeos no es su prioridad: “Lo siento mucho pero no lo es. Acá las españolas se leen entre españolas o máximo suelen ampliar su horizonte a otros feminismos del norte del mundo. Y yo sé que lo hacen así, las editoriales también, incluso las editoriales alternativas. Entonces, no era una prioridad”.

Sin embargo, Radio Deseo, radio feminista que pertenece al colectivo de Mujeres Creando y que opera desde 2007 en territorio boliviano, fue invitada al aniversario de la Deutsche Welle en Alemania, para presentarse como la única representante de radio feminista latinoamericana de entre dos mil trescientos medios de comunicación. “Y claro, cruzas el charco y en ese caso ya mi espíritu es un espíritu de compartir y debatir con quiera escuchar, porque claro que hay circuitos de gente que le interesa debatir con Mujeres Creando, por ejemplo mi libro ‘No se puede descolonizar sin despatriarcalizar’ (2013) se vende en cinco o seis países del mundo y uno de esos países es España.”

“EL SISTEMA NEOLIBERAL ESTÁ DISPUESTOS A DARTE DERECHOS DE TERCERA O ÚLTIMA GENERACIÓN, A CHANTAJEARLOS, A OBLIGARTE A HACER LOBBY POLÍTICO, Y POR OTRO LADO TE QUITAN DERECHOS QUE YA HABÍAN CONQUISTADO NUESTROS PADRES, NUESTRAS ABUELAS”

María Galindo, nos explica que el libro ‘No hay libertad política si no hay libertad sexual’ (2017), más que un libro es una propuesta editada tanto en papel como en DVD en el que se presenta un estudio sobre las creencias, sentimientos, convicciones culturales y religiosas respecto a los cuerpos, el placer, las sexualidades diversas, etc. de mujeres y hombres que ocupan cargos parlamentarios en Bolivia: “Es un estudio muy interesante debido a que hay un replanteamiento de la estrategia de lucha para el movimiento LGBT que ya está muy agotada políticamente, y en este sentido, vale la pena hacer unas presentaciones con la gente que está interesada”.

— Al decir: “ahora nosotras vamos a cuestionar”, ¿fue algo pensado o cuando se dio la oportunidad de platicar con el vicepresidente Álvaro García Linera se te vino la idea?

— La llamada del vicepresidente parlamentario fue una llamada inesperada, pues en doce años de gobierno, sólo una vez me han contactado y lo aproveché al máximo. En ese sentido, cuando un patriarca, como es el Vicepresidente de la Asamblea legislativa, me dice “¿qué quieres?”, contesté: Quiero seguir jodiendo. Quiero investigarlos a ustedes a largo aliento para correr la cortina, como en el teatro, y mostrar las bambalinas del parlamento. Y eso es interesante porque a escala latinoamericana -pero también está pasando en España- muchos movimientos se asoman al poder político formal, con una serie de demandas sin saber nunca cómo son los procesos que tienen las personas con las que están tratando.

Entonces, este estudio es extrapolable a cualquier sociedad. Por ejemplo, yo no sé si un movimiento marica, si un movimiento feminista, en España, -ya sea a nivel regional o sea a nivel del Estado- tenga la fuerza para saber qué piensan sus parlamentarios. Es decir, ¿por qué no llegar y preguntarle a Pablo Iglesias si consume prostitución, por qué sí, por qué no? Buscar entender estas subjetividades de las personas que dicen representarnos. Porque mira, compañeros que representan al movimiento indígena suelen tener respuestas y formas de pensar anti-indígena. Si los políticos o los jueces que defienden la violación y que responsabilizan a la víctima fueran interpelados, el proceso político sería otro. Pero de estas cosas no se hablan porque dicen que es su vida privada; o porque el sexo, el cuerpo, el placer, etc. nunca entran en los procesos electorales, porque estos son procesos de marketing, algo muy parecido a las ofertas y rebajas de El Corte Inglés. Se escoge al que es guapito -presentable-, es decir, basados en crear una imagen falsa que quede bien ante las cámaras.

— Dices que tenemos que dejar de pensar dentro del neoliberalismo, ¿cómo le hacemos las que tenemos que entrarle aunque no queramos?

— Yo no soy una persona a la que le interese presentarse como perfecta, ni mucho menos presentar recetas porque cada quien subsiste como pueda. Pero, si hay una compañera que atiende un McDonald’s, no la vas a condenar como si fuera representante de esa empresa puesto que ella está en un trabajo precario y no le queda de otra. En este caso, hablo de las exiliadas del neoliberalismo, que por ejemplo, aquí en Madrid, te sirven los cafés y están en todos los trabajos precarios, estas exiliadas de nuestra tierra.

El problema no es atacar cómo estás construyendo tu subsistencia. Pero sí, -como movimientos organizados-, tenemos que tener en cuenta que no podemos dejarnos domesticar por las lógicas políticas del neoliberalismo. Ahí sí tenemos una gran responsabilidad. Y tenemos que cuestionar que el neoliberalismo ha exaltado el discurso de derechos para… Y ese discurso lo que ha hecho, es generar un mercado de ofertas, entonces ahora hay: que si derechos para personas con discapacidad, derechos para LGTB, población trans, etc. E incluso las leyes “trans” también tienen un contenido domesticador muy fuerte. Y esto lo digo como lesbiana y como desempleada crónica. Entonces, es necesario seguir hablando de cómo el discurso de los derechos es totalmente cooptado por una lógica neoliberal, porque están dispuestos, por un lado, a darte derechos de tercera o última generación, a chantajearlos, a colocarte en la fila y a obligarte a hacer lobby político; y por otro lado, te están quitando los derechos que ya habían conquistado nuestros padres, nuestros abuelos y abuelas. Hemos tenido que volver a exigir eso y es entrar a un juego ahistórico y confuso que fragmenta al sujeto político y convierte a los sujetos en clientes del sistema.

“LAS MUJERES QUE PARTICIPAN EN ESPACIOS DE PODER, O NO ESTÁN TOMANDO DECISIONES O TOMAN DECISIONES AFINES AL ESQUEMA DE PODER PATRIARCAL. Y LAS QUE SE REBELAN SALEN CON UNA PATADA DE AHÍ”

Hablemos de casos concretos: en Bolivia, a la población trans les dieron la ley de Identidad de Género que debería de llamarse “Ley de cambio del dato de sexo en el carnet de identidad” porque fue lo único que se les dio, no se les dio atención médica que es muy importante para ellas, ellos y elles, ni se les dio nada más. La mayor parte de esas compañeras no tienen economías bancarizadas, tampoco viajan, es decir, usan el carnet para colgarlo en la pared porque son no-ciudadanas. Entonces, no son ni treinta personas que hicieron el cambio con la ley, porque la mayor parte de las compañeras trans están en prostitución y sus niveles de marginalidad son tan altos que el carnet de identidad no les sirve y no les interesa.

Y esto sucede porque cuando tú das un derecho así, en términos homogéneos, las y los de abajo no acceden y eso es justamente lo que está pasando con el discurso bobo de los derechos de las mujeres, pues las mujeres de la calle, de a pie, estos veinte años llenos de discursos de derechos no les ha ayudado en nada.

— ¿Qué pasa con mujeres que dicen, “sí, pero, seguir haciendo desayunos y trabajo doméstico que son del ámbito privado, ya no quiero hacerlo, quiero estar en la parte pública, en la toma de decisiones”?

— Nosotras en Mujeres Creando hacemos una autogestión muy dramática que tiene serios problemas, porque si una de nosotras se enferma, todo se desbalanza. Es decir, la autogestión no es una taza de leche y además hay una lucha por la subsistencia tan grande, que lo que actualmente se hace desde la autogestión, es subsistir. No voy a vender eso como la maravilla. Pero, ahora bien, las mujeres que dicen que quieren estar en los lugares donde se dan las tomas de decisiones, nos están mintiendo, porque están en esos lugares pero no están tomando decisiones y cuando lo hacen, en realidad están tomando decisiones afines a los esquemas del poder patriarcal. Nosotras nos enfrentamos todos los días con juezas que no viabilizan casos de violación, pagos de asistencia familiar, etc. Además, cuando yo he visto a una compañera rebelarse en esos ámbitos, sale con una patada de ahí, porque hay diez en la lista que la pueden sustituir. Como el caso de las mujeres indígenas que nada más están ahí para la foto de la diversidad.

— Vuelvo a esto de las exiliadas del neoliberalismo: pienso en todas estas mujeres bolivianas que sobreviven haciendo trabajos de cuidados y doméstico, ¿qué les podrías decir a las mujeres españolas respecto a este fenómeno en el que ellas muchas veces pueden estar en el espacio público, porque hay alguien más sustituyéndolas en el privado?

— Yo utilizo la categoría de exiliadas del neoliberalismo porque no pueden estar acá y no pueden estar en ninguna otra parte, ya que son expulsadas de las estructuras económicas de las sociedades a las que pertenecen, porque aunque en nuestras economías, hemos creado mecanismos de subsistencia para no morir de hambre, estos mismos mecanismos están saturados y llega un momento en el que ya no da para más y muchas de estas mujeres se endeudan para salir del país; por eso hablo de una expulsión y no migración, decirle migración es cruel, porque en realidad es un exilio. Además, en el caso de Bolivia, las remesas juegan un papel importantísimo en la economía, no estamos hablando de cuatro infelices, estamos hablando de mujeres que están sosteniendo salud, alimentación y vivienda de amplios sectores de la población en mi país. Y lo peor es que no se les reconoce nada, al contrario, se les culpabiliza porque “dejaron”, “abandonaron” a los hijos, porque destruyeron a la familia, etc.

“HABLO DE EXILIADAS DEL NEOLIBERALISMO PORQUE SON MUJERES EXPULSADAS DE LAS ESTRUCTURAS ECONÓMICAS DE LAS SOCIEDADES A LAS QUE PERTENECEN. EN VEZ DE RECONOCERLAS, SE LAS CULPABILIZA”

Ahora, con una masa tan grande de mujeres como la que ha venido a España, es necesario preguntar qué hacen, pues han venido a ocupar prostitución y cuidados y han cambiado la esfera de relaciones hombre-mujer en esta sociedad y en otras. Y ni siquiera es en términos de empoderamiento, porque en realidad pasa que las mujeres blanco-europeas de clase media accedieron a poder salir, a dejar a su madre, a su padre, a sus hijos, en manos de una tercera renunciando a la presión sobre los hombres y pudiendo pagar un salario muy bajo a esta tercera y esto es muy grave, porque no se reduce a que es una a costa de la otra, sino que hay que dejar claro que se debería de estar hablando de cómo es que ninguna visión feminista puede construirse en España, pero en ninguna otra parte, sino se construye desde la totalidad del análisis del trabajo de cuidados.

A ver, que nos respondan por qué el ámbito de la prostitución está lleno de mujeres de fuera de España. Que nos respondan, y que no se confundan, nosotras respetamos todo este tema de la prostitución, incluso tenemos propuestas y las estamos llevando adelante en Bolivia, pero en España, las mujeres más pobres están en prostitución y la mayoría, no son españolas. Y en España, el resultado de esta discusión es totalmente artificial, racista, colonial, pero especialmente neoliberal.

En Bolivia y en otras sociedades latinoamericanas, también pasa lo mismo en relación con el campo indígena: en las ciudades urbanas de América Latina, son las mujeres indígenas, jóvenes, expulsadas de sus comunidades a las ciudades, quienes también cumplen las labores de cuidados para que las mujeres de las clases medias accedan a una compensación de todas sus responsabilidades. Entonces, es un absurdo pensar en feminismos en cualquier parte del mundo sin construir desde las mujeres de abajo. 

Acción de ‘Mujeres Creando’ “Cuerpos hechos bolsa” en la televisión pública en La Paz./ Enzo de Luca

— Se dice que son las mujeres migrantes las que deben de alzar la voz, las que deben de exigir lo que necesitan, ¿cómo hacerles entender que esta postura es engañosa?

— Yo a cualquier mujer española le diría: mira, entra a internet y lee la ley de Extranjería. Aquí no me interesa qué postura tienen respecto a la organización existente o no, de las mujeres exiliadas del neoliberalismo, basta que lean la Ley de Extranjería, porque esta ley explicita de forma muy clara contenidos racistas, coloniales, etc. El famoso tema de los papeles es absurdo, si una mujer española tuviera que asumir estas obligaciones para ella, terminaría chillando con voz muy alta y jamás aceptaría esas condiciones sobre sí mismas y sobre su trabajo. ¿Por qué ignoran esto? ¡Porque además es su Estado! Es en el nombre de ellas, y en nombre de sus supuestos derechos que se impone esa ley de Extranjería a toda la fuerza laboral que viene a este país y que resuelve parte del funcionamiento de su economía. España necesita esta fuerza laboral y aún así imponen esas condiciones para presionar a las personas y filtrar a quién y cómo aceptan en el país para tenerlas en condiciones de mayor subordinación.

“A LAS MUJERES ESPAÑOLAS LES SUGERIRÍA QUE NO LEAN A ANGELA DAVIS, A MARÍA GALINDO O A SILVIA FEDERICI Y QUE SÍ LEAN LA LEY DE EXTRANJERÍA. AHÍ ESTÁ EL RACISMO Y EL COLONIALISMO EXPLICITADO”

Entonces, yo les sugeriría que no lean a Angela Davis o no lean a la María Galindo o a la Silvia Federici, -que es más o menos su igual- y que sí lean la Ley de Extranjería, que además tiene este examen de españolidad, que implica reconocer la capacidad de las personas para adaptarse a estos países y esto es sumamente violento. ¿Cuánto de nuestros pueblos, de nuestras historias, cuánto de lo que somos, se estudia en los colegios españoles? Nada. Pero tú para vivir en Europa tienes que hacer un examen.

Además, yo quisiera preguntarle al gobierno de Pedro Sánchez y a Pablo Iglesias -que se presenta muy de izquierda-: ¿Qué harán con la ley de Extranjería? No que nos hablen bonito. Pablo Iglesias viene a Bolivia y le aplauden, pero mi pregunta para Pablo Iglesias es qué va a hacer con la ley de Extranjería.

Y a Pedro Sánchez decirle: qué bonito tu gesto de recibir una patera pero que nos diga con pelos y señales: Artículo 1, ¿qué harías?, Artículo 2, ¿que harías? Y así con todos los artículos. ¿Qué van a hacer con los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE)? Porque estos centros de internamiento son en sí mismos violaciones a los derechos humanos e incluso podemos decir que son paralelos a Guantánamo por lo horrorosos. Y varios movimientos de mujeres lo dejan de tener en su horizonte, porque dicen “eso es cosa de los africanos, cosa de las migrantes” pero no, compañeras, eso no es así, porque mira, la Ley Mordaza que te imponen a ti, tiene mucho que ver y está conectada y son esas conexiones las que me interesan que se analicen.

— ¿Qué pasa con los feminismos latinoamericanos que terminan por verse homogeneizados cuando se hacen lecturas desde Europa?

— No, por supuesto. Las estructuras racistas y coloniales se reproducen en todos lados. Yo veo varias diferenciaciones a escala planetaria pero que ahora funciona muy bien para lo que se mal llama feminismo latinoamericano. Y es necesario hacer una diferencia entre feminismos latinoamericanos y la tecnocracia de género. Y en este sentido, hay que explicar que la tecnocracia de género es un proyecto que surge en toda América Latina y captura la categoría de género y la funcionaliza al proyecto neoliberal para que las mujeres ocupemos un lugar de amortiguación de las medidas de ajuste estructural.

“LA TECNOCRACIA DE GÉNERO ES UN PROYECTO QUE SURGE EN TODA AMÉRICA LATINA, QUE FUNCIONALIZA LA CATEGORÍA DE GÉNERO AL PROYECTO NEOLIBERAL PARA QUE LAS MUJERES AMORTIGÜEMOS LAS MEDIDAS DE AJUSTE ESTRUCTURAL”

Hay un proyecto de la tecnocracia de género que ha sido liderado por las organizaciones no gubernamentales que han unido la categoría de género y de desarrollo y que empata con la misma provenza de desarrollo que vienen haciendo la Cooperación Internacional desde la década de los años setenta, en el que se hablaba de subdesarrollo  aunque ahora dicen que no lo somos y ahora que dicen que más bien es un desarrollo sostenible con perspectiva de género del que no se entiende muy bien a qué se refieren, pero es un apellido que queda muy bien y que es políticamente correcto pero sigue siendo el mismo proyecto colonial en nuestro continente que busca y opera la extracción salvaje de la materia prima a precios muy bajos, pero, eso sí, con una envoltura muy bonita a la que llaman democracia, derechos para las mujeres, de empoderamiento, de talleres de autoestima y no sé cuánta bobada más.

Pero también hay que decir que luego tienes un espectro de feminismos muy variados dentro los que encontramos a los ecofeminismos, los feminismos autogestionados, conjunto de feministas que nacen en torno de reivindicaciones concretas de cara a los feminicidios, a la violencia machista, etc. Y yo te diría que ahí estamos nosotras en donde planteamos la despatriarcalización. Y también que quede claro que yo soy la autora de la despatriarcalización, no lo es María Lugones, no lo es el gobierno boliviano, todos esos son plagios que no reconocen autoría y no reivindico la autoría en un acto ególatra, lo que yo quiero es que se respeten las genealogías y esto tiene que ver con entender que si hablamos del feminismo como un fenómeno planetario, presente en todos los continentes y en todas las sociedades, no podemos sostener que el feminismo está anclado a la matriz eurocéntrica que nace con las reivindicaciones de las mujeres en el contexto del Estado Moderno burgués. Nosotras, quienes participamos en los feminismos latinoamericanos no somos una simple prolongación tardía que repite las consignas del feminismo europeo veinte años o treinta años después, esta es una mirada colonial que se tiene sobre los feminismos. Sucede que, en realidad, nosotras tenemos una genealogía propia, porque si tú haces un corte histórico y comienzas hablando de la revolución francesa de 1789, entonces, se tendría que hacer otro corte histórico importante en la que se visibilicen las luchas anticoloniales, que por ejemplo en la parte andina, datan de 1700 y donde puedes ver fenómenos muy interesantes en donde las mujeres tenían una participación esencial, en donde se proponían cosas y que se están indagando actualmente.

Y en este libro, ‘No hay libertad política si no hay libertad sexual’, ya planteo la relación trágica-colonial entre mariconería e indigenismo. En el primer capítulo documenté cómo el colonialismo se dedicó a perseguir todas las formas de sexualidad no heterosexuales porque atentaban con la visión judeocristiana sobre el cuerpo, el sexo y el placer. Es decir, antes de esta colonización, había diversidad sexual, existían en las culturas precoloniales que fueron sepultadas y negadas por completo. En aymaraque es uno de los idiomas más importantes de la región andina ya desde el año 1500 había conceptos para definir sexo entre mujeres o para definir mujer que no quiere tener wawa(hijos), que no quiere reproducirse, o para definir persona que no es hombre ni mujer, etc. que han sido eliminados del imaginario social y su léxico por este pasado colonial. Hay que seguir hablando de esto.

 

Cómo la legislación de FOSTA-SESTA está causando estragos en la vida de las trabajadoras sexuales  

 

 

“Las trabajadoras sexuales de este lado del mundo se sentían muy cómodas al pensar que eran una clase protegida, y nunca lo hemos sido”, dijo Akynos, fundadora de BSWC.

 

Por Ricky Riley

2 de enero de 2019

https://blavity.com/how-fosta-sesta-legislation-is-wreaking-havoc-on-the-lives-of-sex-workers?fbclid=IwAR2iYn4VrRpjdt0ItFkrfgpf09e_OPYtS65vqGj2IAW0oX9pjFUKyIUvT3M

 

 

Desde que el presidente Donald Trump firmó los proyectos de ley bipartidistas Fight Online Sex Trafficking Act (FOSTA) y Stop Enabling Sex Traffickers Act (SESTA) en abril pasado, el pánico se ha establecido entre la comunidad del trabajo sexual. A menudo agrupadas ambas leyes como FOSTA-SESTA, esta legislación se presentó al Congreso con la intención de poner fin a la trata de personas. Sin embargo, también se ha dirigido inadvertidamente contra las trabajadoras sexuales consensuales, obligando a muchas de ellas a recurrir a otras prácticas más peligrosas.

SESTA-FOSTA deroga la sección 230 de la Ley de Comunicaciones y Decencia de 1996, que dice: “Ningún proveedor o usuario de un servicio informático interactivo debe ser tratado como el editor o el locutor de cualquier información proporcionada por otro proveedor de contenido de información”. Por lo tanto, los sitios web como Facebook, Amazon, Craigslist, Reddit y YouTube estaban legalmente protegidos, en caso de que un usuario publicara contenido desagradable u ofensivo por su cuenta. Esto era antes de que el FBI y otras agencias federales allanaran la casa del ex propietario de Backpage.com, Michael Laceyey. Conocido por sus anuncios personales para adultos, el controvertido sitio web fue cerrado e incautado por el FBI, una vez que se presentaron denuncias relacionadas con la trata sexual de niños.

Ahora, bajo SESTA-FOSTA, cualquier sitio que se crea que aloja anuncios relacionados con la trata de personas está en riesgo de enjuiciamiento, incluso si desconoce que algunos de sus usuarios están promoviendo la trata. Debido a que la postura de los legisladores sobre el trabajo sexual parece excluir la posibilidad del trabajo sexual consensual, SESTA-FOSTA parece desdibujar la línea entre la trabajadora sexual consensual y la auténtica trata de personas. Algunos sitios eliminaron de manera preventiva su contenido para adultos a principios de este año, incluidos los subreddits que contienen contenido sexual. Del mismo modo, los directorios de trabajo sexual, como CityVibe y NightShift, también se han cerrado. Según un informe de Engadget, Google incluso ha comenzado a purgar las cuentas de Drive de los artistas de cámara, que venden clips y videos a los clientes.

Blavity habló con Tamika Spellman, asociada de política y defensa de Helping Individual People Survive (HIPS). Spellman, negra, trans y trabajadora sexual, sabe de primera mano cómo la sociedad desprecia a quienes se dedican a este trabajo.

Durante 25 años, HIPS ha proporcionado instalaciones de lavandería, intercambio de jeringas, comidas y otros servicios a cualquier persona que lo necesite. Como un refugio seguro que ofrece asistencia a las trabajadoras de servicio completo, la organización ha experimentado recientemente un aumento en el número de trabajadoras sexuales que atienden debido a SESTA-FOSTA. La posición de Spellman en HIPS a menudo implica cuidar a personas marginadas y defender leyes que protejan mejor a quienes trabajan en la industria del sexo.

“Debido a esta jodida ley, que se aprobó con relativa facilidad, la vida se ha vuelto extremadamente difícil”, dijo Spellman.

SESTA-FOSTA impide que las trabajadoras seleccionen a fondo a los posibles clientes y detecten citas malas. Como alguien que previamente ha experimentado ser golpeada, robada, violada y baleada mientras practicaba el trabajo sexual en las calles, Spellman cree que las cosas solo empeorarán, especialmente para aquellas que se ven obligadas a trasladar su negocio de la red a la esquina,. El solo hecho de hablar en una cita potencial podría ser malinterpretado como un lenguaje de trata.

“Esta nueva ley me ha convertido en dos cosas que nunca he sido en mi vida: una víctima de trata y una tratante”, explicó.

Desde que se unió a HIPS en 2017, Spellman ha trabajado incansablemente para cambiar los conceptos erróneos sobre el trabajo sexual entre el público y abogar por los derechos de las trabajadoras sexuales. No solo ha entrevistado de puerta en puerta, sino que incluso ha hablado con funcionarios electos, incluidos miembros del Consejo del Distrito de Columbia, sobre las realidades del trabajo sexual consensual.

“Aquí tenemos una ley que temen tocar, porque no quieren [parecer] que van en contra de la protección de los niños frente a la trata”, dijo Spellman. “Eso me dice que están dispuestos a privarme de mis derechos como trabajadora sexual consensual para salvar la cara”.

Según Akynos, fundadora del Black Sex Workers Collective (BSWC), las actividades diarias, como abrir cuentas de negocios, se han convertido en un problema para las trabajadoras sexuales.

“Nos ha hecho imposible entrar en un banco e intentar obtener una cuenta comercial con nuestro título conocido”, dijo Akynos a Blavity. “Además, ha dejado fuera a muchas trabajadoras, reduciendo en gran medida sus ingresos, lo que tiene un efecto de goteo que puede durar años”.

Akynos ha trabajado en la industria del entretenimiento y el sexo para adultos durante dos décadas. Desde sus trabajos como escort, dominatrix, bailarina exótica, operadora de sexo por teléfono y más, sus experiencias le han llevado a una carrera de escritora y trabajo activista. Ella le dijo a Blavity que, aunque SESTA-FOSTA parece nueva, desde hace años existen diferentes versiones de la misma.

“Fue una renovación”, dijo Akynos. “Las trabajadoras sexuales de este lado del mundo se sentían muy cómodas al pensar que eran una clase protegida, y nunca lo hemos sido. Ahora, tenemos que hacer un esfuerzo para cambiar la perspectiva de lo que es trabajo y de lo que nuestro trabajo implica en su esencia”.

Ahí es donde el BSWC quiere llegar: las trabajadoras sexuales promedio no solo son despreciadas por brindar un servicio que buscan ciertos miembros de la sociedad, sino que a menudo están excluidas de la sociedad al mismo tiempo. La falta de recursos hace que sus vidas sean duras, cortas y brutales. La organización con sede en la ciudad de Nueva York atiende a miembros de la comunidad al cubrirles necesidades básicas. Akynos explicó que las organizaciones hermanas Lysistrata y Desiree Alliance también envían referencias de casos duros a BSWC, por lo que las personas necesitadas pueden recibir hasta $ 200 para emergencias personales y otras asistencias.

Con ingresos fluctuantes, la vivienda permanente es un problema importante que afecta a la vida de las trabajadoras sexuales. Debido a que muchas trabajadoras sexuales recurren frecuentemente a refugios o hoteles y moteles para crear una sensación de estabilidad, BSWC también está trabajando en una iniciativa de vivienda que permitirá a las trabajadoras sexuales en la comunidad ayudar a otras personas que luchan por encontrar refugio.

“Por ejemplo, si encuentras un apartamento y puedes mudar a las personas como compañerss de habitación sin la necesidad de una verificación de crédito o una solicitud de una cantidad exorbitante de dinero, ¿por qué no ofrecer la vivienda directamente a las personas necesitadas?”, Preguntó Akynos retóricamente. . “Es una buena manera de mantener a las personas alejadas de la calle, aquellas [que están] en crisis de vivienda y que de otra manera no tendrían un lugar para vivir, debido a las reglas de gentrificación racista y clasista que han surgido en los últimos años”.

La organización también planea supervisar historias escritas de trabajadores sexuales negras y trans a través de un nuevo proyecto de investigación a largo plazo, mientras que la financiación esté disponible para otros proyectos. A través de los esfuerzos del BSWC, Akynos y otras activistas del trabajo sexual esperan cambiar las leyes injustas y desestigmatizar el trabajo sexual.

“Va a llevar mucho tiempo”, reconoció Akynos. “Si Internet no nos hubiera hecho sentir tan cómodas, tal vez estaríamos a medio camino”.

“Muchas trabajadoras sexuales se apoyaron en plataformas en línea para encontrar y seleccionar clientes potenciales. Con tantas de sus páginas [ahora] cerradas debido a esta legislación, muchas trabajadoras sexuales se ven obligadas a trabajar en el exterior y contratar clientes potencialmente más riesgosos”, dijo Christa. Daring, directora ejecutiva del Sex Workers Outreach Project-USA.

Poco después de la aprobación de SESTA-FOSTA, se informó que el sitio de citas Pounced.org fue cerrado, por temor a una posible reacción legal. Motherboard informó que el sitio, controlado por voluntarios y con escasez de efectivo, no pudo arriesgarse a una demanda o cargos por violar esta ley SESTA-FOSTA.

Los últimos problemas de Tumblr recuerdan a otros sitios que se han adaptado a la ley. Según un informe de Yahoo Finance, el sitio de redes sociales y microblogging fue retirado recientemente de la App Store de Apple luego de que se alegara que el sitio había perpetuado la distribución de pornografía infantil.

“Cada imagen cargada en Tumblr se escanea en una base de datos de la industria de material conocido de abuso sexual infantil, y las imágenes que se detectan nunca llegan a la plataforma. Una auditoría de rutina descubrió contenido en nuestra plataforma que aún no se había incluido en la base de datos de la industria”, anunció Tumblr en una declaración en su sitio. “Inmediatamente eliminamos este contenido. Las salvaguardas de contenido son un aspecto desafiante de las plataformas que operan a gran escala “.

Si bien los usuarios temían que el sitio finalmente se cerrara, esta controversia fue especialmente preocupante para las trabajadoras sexuales que habían utilizado Tumblr como recurso promocional. Estas preocupaciones aumentaron aún más cuando Tumblr anunció que a partir del 17 de diciembre de 2018, todo el contenido explícito para adultos sería eliminado y prohibido. Se ha establecido un precedente de censura en la web, lo que hace que muchos se pregunten qué sitio será el siguiente en sufrir el hachazo.

Suprihmbé es el alias de una trabajadora sexual de 28 años de edad, residente en Chicago, que   inicialmente ganó seguidores en Twitter por su activismo. Si bien la cámara ha sido su principal fuente de ingresos, también tiene experiencia como stripper, trabajadora de la calle, sugar baby y más. Sin embargo, en una entrevista reciente con Blavity, Suprihmbé dijo que SESTA-FOSTA ha hecho casi imposible para ella publicar anuncios de “trabajo de servicio completo” (como se denomina dentro de la industria del sexo a la prostitución).

El temor adicional creado por SESTA-FOSTA parece haber despojado a las trabajadoras sexuales de las pocas protecciones que ya tenían. Las trabajadoras sexuales que dependen de Internet como una herramienta comercial principal ya son increíblemente vulnerables al doxxing, que se define como la exposición maliciosa de la información personal de una persona en la web. Como una de las pocas trabajadoras sexuales negras que compartió públicamente sus opiniones en Twitter, Suprihmbé a menudo ha sido un objetivo para el doxxing. A principios de este año, se hizo pública la información personal de esta defensora de las trabajadora sexuales y escritora, incluidos la dirección de su casa y su nombre legal.

“Definitivamente me expuso a mucha hostilidad —mucho acoso— porque las trabajadoras sexuales no son consideradas una clase protegida en Twitter”, dijo Suprihmbé.

Según Suprihmbé, sus acosadores y sus seguidores la han aterrorizado continuamente durante la mayor parte del año. Aunque se han presentado informes policiales, Suprihmbé afirma que no se ha hecho nada para garantizar su seguridad. Las mujeres que participan en este trabajo a menudo son consideradas como marginadas extravagantes que son menos dignas de protección. Combina eso con el racismo sistémico y la criminalización general del trabajo sexual, y las mujeres negras y transexuales se convierten en blancos ambulantes en una profesión que ya es de alto riesgo. Son fetichizadas hasta el punto de la deshumanización.

“Las afroamericanas conformaron aproximadamente el 40 por ciento de todas las detenciones por prostitución en 2015. Además, de todos los casos documentados de trabajadoras sexuales asesinadas en los Estados Unidos ese mismo año, aproximadamente el 41 por ciento eran mujeres negras cisgénero y aproximadamente el 30 por ciento eran mujeres trans negras,” un redactor de Blavity señaló en un artículo anterior.

“Simplemente se complica el trabajo sexual, porque se considera más apropiado. [El trabajo sexual] es una profesión que se basa en nuestra apariencia. Por eso, [los clientes] sienten que pueden usar la preferencia como una justificación para el racismo y el sexismo,” dijo Suprihmbé.

La razón por la que la detección a través de Internet es tan vital es porque las trabajadoras sexuales son las únicas personas que realmente están buscando sus mejores intereses. Específicamente para Suprihmbé, se trata de crear una comunidad en la que se cuiden unas a otras. Ella hace lo que puede para ayudar a sus compañeras de trabajo sexual al ofrecer consejos sobre los entresijos de la industria, e incluso ha compartido información sobre qué medidas de seguridad deben tomar a través de sus DM. Suprihmbé también ha ido tan lejos como desembolsar su propio dinero para ayudar a las necesitadas.

La llegada de SESTA-FOSTA ha colocado a las trabajadoras sexuales en el limbo, ya que nuestro mundo posterior a SESTA-FOSTA continúa haciendo que los lugares en línea seguros para las trabajadoras sexuales consensuales sean obsoletos. Muchas están buscando sitios web alternativos para encontrar clientes. Otras están recurriendo al trabajo de la calle para llegar a fin de mes. Es improbable que la ley detenga el ciclo de oferta y demanda dentro de la industria del sexo. Sin embargo, en última instancia, viola las libertades de Internet que alguna vez disfrutamos.