María José Barrera: “Las putas no pedimos permiso; pedimos paso”

 

Por Anna Solé Sans

Barcelona. Viernes, 8 de marzo de 2019

https://www.elnacional.cat/es/sociedad/huelga-feminista-maria-jose-barrera-putas-pedimos-paso_361374_102.html

 

Foto: Sergi Alcàzar

 

 

“A las putas nos quieren sacar del movimiento feminista porque políticamente no interesamos”. Así se expresa la exprostituta y fundadora del Colectivo de Prostitutas de Sevilla, Maria José Barrera. “El movimiento feminista no quiere que las trabajadoras sexuales formemos parte de él”.

Barrera explica que no las dejan participar y opina que el 8-M es abolicionista. “Estamos diciendo que el 8-M haremos huelga de consumo, de educación, pero nadie dice nada de las putas”. Cuenta que el año pasado, fueron a la manifestación de Sevilla con sus hijos con las caras tapadas: “No éramos bienvenidas. Nos hacían fotos como si fuésemos algo raro, nos mapeaban en las redes sociales. El día del orgullo salimos con una pancarta y vinieron en busca de nosotras. Las abolicionistas parecían paparazzis”.

Así, reclama que “no somos un colectivo vulnerable porque tenemos unos ovarios como dos carretas. Somos un colectivo marginado por la sociedad. Por los políticos, por los colectivos feministas, estamos olvidadas por los sindicatos…”.

Los estudios indican que hasta el 90% de las prostitutas que ejercen esta actividad lo hacen de manera forzada. Pero Barrera no está de acuerdo. “¿Estos datos de dónde los sacan? Los da la policía. ¿Y cómo cuentan? 1, 2, 3, 4 y 45 son víctimas de trata. Cuando lo seríamos todas. Las ‘víctimas de trata’ son inmigrantes no documentadas. Nosotras no hablamos. Entran y te separan”. Y expone que “cuando llegan, no sé si te habrás dado cuenta, pero en las redadas las mujeres salen menos difuminadas. Al hombre y a la mujer les tapan la cara, pero a las mujeres menos. Y cuando las enseñan apuntan a la ropa, tetas y culo. ¿Eso no cosifica el cuerpo?”.

Barrera cuenta que el ejercicio libre y consentido de la prostitución no es delito y que quiénes la trabajan no son víctimas. Resalta que simplificar y confundir la trata de seres humanos o la violencia de género con la prostitución, no contribuye a proteger a las verdaderas víctimas de estos delitos.

“¿A mí sólo me invaden mi cuerpo cuando soy puta?”, se pregunta. “Mira, no. También cuando mi novio me obliga a follar. También cuando vives con un maltratador y estás aguantando sabiendo que es un maltratador y tienes que mantener relaciones sexuales con él. No lo dejas porque no tienes alternativa laboral. Cuando decidimos que con nuestro cuerpo hacemos lo que nos da la gana es porque tenemos derechos. Las putas pedimos derechos”.

“Nos hacen las pruebas del sida en guetos”

Barrera comenta que las prostitutas evitan ir a los servicios sociales por miedo a que les quiten sus hijos. Aun así, remarca que se pueden organizar “como cualquier mujer monoparental. Un niño va al cole a tomar las clases lectivas, pero ¿cuántas hacemos uso de la guardería, del comedor o alguna extraescolar para ganar más tiempo?”.

“Y no he terminado”, subraya. Porque tomar la decisión de ir a los servicios sociales o no, no es para Barrera lo más difícil. Una de las otras cosas que preocupa a las trabajadoras sociales es el hecho de ir al médico. “Tú llegas allí y le dices que eres puta. A partir de entonces,todo lo que tu tengas está relacionado con el coño. Te duele una muela y está relacionado con eso. ¿Te duele la garganta? Pues también. ¿Tienes problemas psicológicos? Eso es porque eres puta. A ti, te joden en tu trabajo, vienes con problemas laborales y te dan la baja por ansiedad. A mí se me señala”.

No vamos a los servicios sociales porque tenemos miedo de que nos quiten a nuestros hijos

“Nos hacen las pruebas del sida en guetos” y destaca que ir a hacerse un análisis es complicado. Ir al médico, para ellas, “no sólo tiene que ver con el sida o las enfermedades de transmisión sexual. Quizá estaría bien una revisión ginecológica”, reclama.

Barrera también echa de menos educación y pedagogía en los clientes y en los clubes. Asegura que no ha “visto jamás un cartel en las puertas de los clubes diciendo que el condón no se negocia”, y se queja que “nadie educa al cliente, pero a nosotras nos enseñan a poner condones con la boca”. Aunque éste no es el único problema con el que se encuentran las trabajadoras sexuales en los clubes donde trabajan. Según explica, las comidas son un problema. “Tenemos una alimentación de mierda. He visto los huevos cambiar tres veces de color”. “Si trabajamos hasta las 5 de la mañana, ¿quién baja a desayunar a las 7 o las 8?”, demanda.

“No he visto jamás un cartel en las puertas de los clubes diciendo que el condón no se negocia”

El estigma social que recae sobre las trabajadoras sexuales llega, sin embargo, a todos los niveles. Así, explica que no reciben el mismo trato que otras chicas. “Cuando te violan, no es lo mismo si eres puta. La gente no sale a protestar por ello”. “Hay un estigma muy fuerte”, remarca. “Hay víctimas de primera y víctimas de segunda. Y las putas somos víctimas de segunda”. Precisamente por eso, la consigna y la petición que resalta Barrera es bien clara: “Las putas no pedimos permiso, pedimos paso”.

Ni Ámsterdam ni Alemania

“No lo queremos. Ninguna quiere Ámsterdam. Las putas no queremos Alemania. Nosotras estamos de acuerdo con el derecho de las putas”. Según su opinión, en Ámsterdam se ha regulado la prostitución para terceros, es decir, para empresarios. “Las putas de ahí no están ni organizadas ni representadas. Están en asociaciones y en clubes”.

“En Ámsterdam te dan un carné como puta y hay clientes que le han hecho fotos”. “Ámsterdam es una vergüenza. Eso no es prostitución. Eso no es trabajo sexual. Eso es ocio y libertinaje y gente riéndose de las putas”, sentencia

 

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El PSOE de Sevilla frente al trabajo sexual: “salvar” a las mujeres pero sin las mujeres

 

  • “No es coherente hablar de protección de las mujeres privando de derechos fundamentales a las trabajadoras del sexo”

 

Área de Trabajo Sexual de APDHA

29 de enero de 2019

https://www.eldiario.es/andalucia/APDHA/PSOE-Sevilla-frente-trabajo-mujeres_6_862373773.html

 

 

Cualquier política pública que pretenda abordar la prostitución debe cumplir un mínimo de respeto por los derechos de las personas que la ejercen, máxime cuando estas políticas tienen en la protección y defensa de la libertad de las mujeres su principal motivación. La igualdad y la lucha contra la violencia de género no puede ser un mero ornamento dentro de estas políticas, exige coherencia, responsabilidad y verdadero compromiso respecto a la realidad de todas las mujeres.

En este sentido, nos hemos ido acostumbrando a políticas irresponsables, que dicen legislar para las prostitutas y su seguridad, pero posteriormente son incapaces, y no les conviene, evaluar las consecuencias reales que este espíritu de salvaguardia de la integridad de las mujeres tiene sobre sus vidas reales: una mayor exclusión, precariedad, inseguridad y pérdida de autonomía. Un ejemplo de esta falta de responsabilidad y coherencia lo podemos tomar de las políticas que el PSOE está desarrollando en la ciudad de Sevilla.

El partido socialista ha expresado, en muchas ocasiones, su postura manifiestamente abolicionista sobre la prostitución. El 30 de noviembrepresentó una moción en el ayuntamiento de Sevilla que así lo reiteraba, y lo articula a través de políticas públicas sustentadas bajo este marco ideológico. Pero no solo hablamos de ideología, hablamos de una constante contradicción y falta de responsabilidad.

En primer lugar, nos sorprende este férreo convencimiento abolicionista del PSOE,  especialmente cuando desde los años 80 ha ido regulando la prostitución ejercida a través de terceros con medidas que han venido a “proteger” y delimitar el ejercicio de ésta por la regulación del “alterne”. Con ello, las wiskerías, que años más tarde pasaron a denominarse clubes de alterne, quedaron como único espacio en el que terceras personas se pueden lucrar con el negocio de la prostitución sin responsabilidad en materia de derechos laborales hacia las personas que trabajan allí. La única obligación impuesta a estos clubes, respecto a las trabajadoras, es la de poseer licencias de hotel adecuado al pago del hospedaje que realizan ellas mismas. Pero ni siquiera esta obligación mínima se cumple en Sevilla, y este hecho lo conoce el mismo Ayuntamiento, a través de una lista que la APDHA le entregó y en la que tan sólo un club del municipio consta como cumplidor de este requerimiento.

El PSOE en Andalucía instó al Gobierno de España para que anulara la constitución del Sindicato OTRAS, organización que pretende ser un medio legítimo a través del cual las trabajadoras sexuales puedan exigir derechos y protegerse de las injusticias que se desprenden de esta desigualdad estructural entre las trabajadoras y el empresariado. Todo ello, cuando fue el propio partido socialista el que permitió en el 2004 la creación de la asociación Nacional de Empresarios Mesalina (ASNEM).

El PSOE en Andalucía quiere asumir e instar a las administraciones públicas del Estado español el compromiso de desarrollar medidas centradas en la formación y la inclusión laboral que favorezcan a las mujeres que se encuentran ejerciendo la prostitución, así como proporcionarles atención y apoyo jurídico, social y sanitario. Propósito que, si volvemos de nuevo a la realidad de las políticas que este mismo partido está desarrollando en la ciudad de Sevilla, no podemos más que interpretar como una política basada en declaraciones paternalistas y de falsa caridad.

Finalizado el periodo de desarrollo del Primer Plan contra la Prostitución de Sevilla (elaborado e implementado por el partido socialista), no se ha realizado siquiera una evaluación pública del mismo, a pesar de contar para ello con una inyección presupuestaria. Sin embargo, sabemos a través de la respuesta de la delegada de igualdad, Myriam Díaz Rodríguez, a la pregunta realizada en Pleno del grupo político de Participa Sevilla, que el propio Gobierno local reconoce que

 los programas de atención han sido insuficientes y no se ha facilitado el acceso de las mujeres a los recursos, debido a diferentes cuestiones relacionadas con la situación administrativa irregular de las mujeres, la imposibilidad de gestionar la asistencia sanitaria o el empadronamiento, la no adecuación de recursos a las necesidades de las mujeres, la no adaptación de los horarios de los servicios de atención municipales a la situación y características de las mujeres en prostitución…”.

Además, como colofón de la incoherencia y desfachatez, la misma consejera alababa la actuación de la policía, aunque reconocía que el hostigamiento en la calle ha recaído sobre las trabajadoras migrantes y las ha obligado a trabajar para terceros, intentando solucionar esta cuestión ofreciendo una mayor formación al cuerpo de policía.

Desde la APDHA manifestamos que el PSOE continúa enarbolando la lucha por instaurar las políticas abolicionistas sin coherencia ni un mínimo de responsabilidad, porque no es coherente hablar de protección de las mujeres privando de derechos fundamentales a las trabajadoras del sexo. Hacia la igualdad se camina aplicando leyes que favorezcan la autonomía y los derechos; no por la miseria moral de discursos ideológicos irresponsables.

 

Intervención de Marijose B. Márquez (Colectivo de Prostitutas de Sevilla) en “Derechos y autoorganización de las Trabajadoras Sexuales”

 

 

 

Intervención de Marijose B. Márquez (Colectivo de Prostitutas de Sevilla) en la charla titulada “Derechos y autoorganización de las Trabajadoras Sexuales”, celebrada en el Centro de Historias de Zaragoza el día 12 de diciembre de 2018. Participaron asimismo las trabajadoras sexuales Verónika Arauzo (USTS-IAC) y Conxa Borrell (OTRAS), actuando como moderadora la periodista Rocío Durán.

 

 

Puede verse la charla completa aquí:

 

María José Barrera: “La única manera de hacer algo por las putas es contando con las putas”

Si hay un debate capaz de polarizar el movimiento feminista ese es el de la prostitución. Una búsqueda rápida en Google nos arroja un sinfín de cifras, citas, testimonios y teorías que van desde la trinchera argumentativa abolicionista hasta la regulacionista.

 

María José Barrera (izqda.) en una manifestación en Sevilla LARA SANTAELLA

 

EMILIA GARCÍA MORALES

20 de diciembre de 2018

https://www.elsaltodiario.com/feminismos/entrevista-maria-jose-barrera-colectivo-prostitutas-sevilla-regulacionismo

 

Parece difícil entender por qué en este periodo de luchas feministas algunas querrían apostar por el reconocimiento de una actividad que parece situarse en el corazón del patriarcado. Para intentar entenderlo, nos reunimos con Maria José Barrera, exprostituta y activista por los derechos de las trabajadoras sexuales en el Colectivo de Prostitutas de Sevilla. Nos citamos en La Casa Invisible una hora antes de su charla en el festival feminista FemFest celebrado en Málaga. Llega cargada de papeles y me los enseña uno a uno, tratando de mostrarme cómo son las condiciones de vida de las prostitutas y su relación con la institución. Dice que para comprender por qué se organizan es necesario saber cómo es la situación de las putas. Así que durante la siguiente hora, la escuchamos.

Se cuestiona mucho la motivación de la creación de los colectivos y sindicatos de trabajadoras sexuales ¿Cuáles son los motivos que os llevaron a vosotras a organizaros?
Yo he luchado por los derechos de las prostitutas durante 15 años y, en todo este tiempo, la situación de mis compañeras no ha cambiado. Te voy a contar la realidad en la que nosotras vivimos para que luego entiendas por qué nos organizamos. Si la gente no conoce nuestra situación y lo que nos ha llevado a tenernos que organizar, no saben el sentido que tiene que lo hagamos.

Durante estos 40 años de democracia los movimientos sociales, políticos, sindicales y feministas han tenido las herramientas suficientes para darnos alternativas laborales pero no lo han hecho

Ahora mismo, lo único que se está haciendo en este debate es usar como arma arrojadiza, en contra de nuestra lucha, a las compañeras víctimas de trata para fines de explotación sexual y a las compañeras que quieren dejar de ejercer la prostitución. Durante estos 40 años de democracia los movimientos sociales, políticos, sindicales y feministas han tenido las herramientas suficientes para darnos alternativas laborales para que muchas mujeres dejaran de ejercer la prostitución y para mejorar la situación de las que lo hacían. Pero no lo han hecho. Por eso nos hemos organizado.

Háblanos del juicio contra OTRAS
El 14 de noviembre hubo dos juicios en Madrid. Nos denunció la Plataforma 8 de Marzo de Sevilla. Ese juicio debería haberse realizado en Sevilla, pero claro, como las putas somos terroristas nos mandaron a la Audiencia Nacional. Esto fue porque el gobierno, cuando el sindicato OTRAS le metió ese pedazo de gol, dijo “esto lo vamos a derogar”. Después dijeron que se les había pasado el plazo y lo que hicieron fue echarle la culpa a la funcionaria de turno. Pero no se les había pasado el plazo, lo que ocurría es que no había manera de echar el sindicato para atrás. Entonces lo que han hecho es utilizar a dos entidades potentes para que nos denuncien en la Audiencia Nacional.

¿En qué consiste la denuncia?
En que detrás de las organizaciones de prostitutas están los proxenetas, que no somos nosotras las que nos organizamos y que lo que buscamos es el beneficio para los clubs. Lo que ustedes estáis viendo ahora en las redes sociales las putas lo llevamos aguantando más de 15 años. Yo invito a todo el mundo a que me denuncie y que lo demuestre, porque son ellas las que tienen que presentar pruebas de lo que están diciendo. Estas acusaciones que hacen se las cuentan a las nuevas abolicionistas y todo el mundo va con la misma cantinela pero nadie tiene pruebas. Así que si la Plataforma 8M, que es la autora de la letra de esta canción, no lo ha podido demostrar, las demás que se dejen ya de tararearla. Lo que queremos es hablar de la realidad de las putas y del por qué nos organizamos.

El Colectivo de Prostitutas de Sevilla nos autogestionamos vendiendo camisetas o montando comidas populares. Así nos pagamos las charlas y el desplazamiento. Tan solo hemos recibido una subvención por parte de Participa Sevilla que fueron 500 euros que invertimos en trípticos y en una pancarta. Esa es la pasta que nosotras tenemos.

Si los proxenetas, como dicen ellas, tienen chiringuitos, es gracias a las abolicionistas institucionales no gracias a las putas ni a las organizaciones de las putas. Todas estas señoras: Charo Luque, Celia del Partido Feminista de España y todas estas señoras que llevan siendo abolicionistas más de 20 años según Izquierda Unida, a día de hoy no han presentado ninguna moción contra los clubs. Es más, su partido ha dado licencia para clubs.

Entonces, ¿cómo funciona el proxenetismo? ¿Cómo se da la prostitución en los clubs?
No existe el proxenetismo dentro de los clubs. Hay trata o explotación laboral, pero no proxenetismo. Y te explico por qué. En los clubs no existe proxenetismo porque no se llevan dinero de nuestros servicios. Cuando se regula el alterne, los dueños de los clubes montaron hoteles. Nosotras lo único que pagamos es hospedaje, de manera que somos “clientas” y así ellos no tienen nada que ver con lo que hagamos nosotras. Pero sí tienen que ver, porque tú te vas a la puerta de un club y ves un pedazo de cartelito con un horario. Si no somos trabajadoras ¿por qué tenemos un horario o un uniforme? Esa es la sobrexplotación que nosotras tenemos dentro y no tenemos leyes que nos amparen.

No existe el proxenetismo dentro de los clubs. Hay trata o explotación laboral

Nosotras pagamos un hospedaje por cama, de entre 60 y 120 euros, por lo tanto una habitación puede ser ocupada por dos y tres mujeres. Además se quedan con el 50% de las copas a la que nos invitan los clientes, que pueden costar entre 20-50 euros. La chica se queda con el 50% del dinero de la copa y el empresario con el otro 50%.

Esto es el alterne y está regularizado desde los años 80, que lo hizo Felipe González. El mismo partido político que ahora nos persigue. De hecho, lo que ha pasado en todo este tiempo ha sido que todo lo que se ha hecho en relación a la prostitución es darle poder a los empresarios pero no a nosotras. Los de la asociación ANELA, la Asociación de Empresarios de Alerte, vinculada a España 2000, sí que están dados de alta y registrados desde 2004, bajo el gobierno de Zapatero. Pero ni el gobierno ni las abolicionistas han hecho nada. Todo lo contrario. Se han unido para denunciarnos en plataforma cuando todos ellos son los culpables de convertir a esta panda de cabrones en empresarios.

Háblanos de la trata
Con el tema de la trata hay una distancia brutal entre lo que se cuenta y lo que realmente ocurre. Muchas veces lo que encontramos son situaciones de explotación. Y no sexual, si no laboral.

A veces se refieren a la trata cuando hablan de mujeres inmigrantes indocumentadas. Algunas de estas mujeres aceptaron en su país venir aquí a ejercer la prostitución y sabían que iban a tener que pagar una multa, un pasaje que podía ser más caro. Con lo que ellas no estaban de acuerdo era con las condiciones de explotación en la que nosotras ejercemos la prostitución.

Cuando escuchas en la tele “hay nosecuantas mujeres inmigrantes víctimas de trata en una redada en un club” tú entiendes que somos todas las que estamos en el club. Pero no es así. Cuando viene una redada a las españolas y a las inmigrantes con papeles las apartan y a las que contabilizan son a las inmigrantes sin papeles. Y esas compañeras son a las que deportan. Cuando veis redadas en la tele vosotras creéis que hay protección, pero nosotras vemos la deportación de nuestras compañeras. Si son víctimas de trata, ¿donde está la atención para que esas compañeras puedan denunciar?

En los último 10 años tan solo 25 compañeras han recibido asilo político por ser víctimas de trata

Ahora, también existe la prostitución forzada. Esa es la prostitución por trata. Para eso hay leyes que los persiguen. Una de nuestras principales reivindicaciones es la protección real para las víctimas de trata ya que, en los últimos 10 años, tan solo 25 compañeras han recibido asilo político por ser víctimas de trata. Si estos gobiernos y todos estos movimientos están tan preocupados por las putas, ¿por qué carajo no han hecho nada durante 10 años? Las abolicionistas institucionales que firman leyes por nosotras han guardado silencio.

¿En qué ha mejorado a vuestra situación conformar el colectivo?
Por lo pronto lo que estamos haciendo es levantar la voz, aunque nos apliquen la mordaza. Creo que si esto es así es porque estamos diciendo muchas verdades. Mira, en mayo dimos la primera charla en la Universidad Pablo Olavide e intentaron boicotear el acto para que no pudiéramos hacerlo. Esto nos pasa a menudo ¿Y por qué no quieren que levantemos la voz? Porque contamos todo lo que está pasando dentro y fuera de los clubs y esto no gusta.

Nosotras contamos que nos están explotando. Contamos que sufrimos sobreexplotación económica dentro de los clubs y denunciamos que las redadas están dirigidas a nosotras.

¿En qué consiste la violencia institucional que a menudo denunciáis?
Nosotras denunciamos que lo único que se ha hecho legalmente es perjudicarnos; por ejemplo, con las ordenanzas municipales. En Málaga, hay una ley de convivencia desde el año 2013. En el último estudio del 2016, habían multado a 366 mujeres frente a 34 clientes y digo yo que los polvos los echaran juntos. Si el movimiento feminista, social, sindical y político de Málaga estaba tan preocupado por las putas, en 5 años no lo han demostrado. A nuestras compañeras putas las siguen multando, así que se ven obligadas a irse a trabajar a los clubs.

Denunciamos que las redadas en los clubs están dirigidas a nosotras, porque en teoría los clubes no tienen licencia de hospedaje, pero los horarios de comida sí que son los de los hoteles. Nosotras no deberíamos dormir en estos espacios. Las redadas que se hacen van dirigidas a la mujeres porque se sabe que ahí se duerme y no le dicen nada a los empresarios, sin embargo deportan a las compañeras inmigrantes. El ayuntamiento nos dice que no se puede pernoctar en ningún espacio que no tenga licencia. Nosotras le pedimos al ayuntamiento las licencias de los clubs y nos dijeron que ellos no tienen un listado de licencias porque exceden sus competencias. ¿Cómo que exceden sus competencias? ¡Si tenéis un plan contra la prostitución! No sabéis cuando se dan de alta pero cuando se encienden las lucecitas de colores sí sabéis dónde están, ¿no?

Nunca, a ningún colectivo reprimido le sirve la policía. Pero resulta que a las putas nos están diciendo que denunciemos a la policía. ¿A los que vienen con la placa a follarte por la cara? ¿Al que cobra los sobrecitos por no hacer redadas? ¿Al que utiliza el amor romántico con una compañera prometiéndole que le va a dar los papeles y el oro y el moro para que monte una casa de citas en la cual ese mismo policía está ejerciendo proxenetismo porque se te está llevando 50% de nuestras compañeras?

Si la policía no nos sirve tendremos que organizarnos para denunciar todo esto y eso es lo que estamos haciendo.

¿O sea que el proxenetismo lo está ejerciendo la policía?
No, la policía no. Ciertos policías.

¿Cómo os gustaría que se recogiera la prostitución en la legislación?
Nosotras estamos a favor del reconocimiento de nuestros derechos. No queremos que la patronal gane. Nosotras lo que queremos es que las putas ganen. Los dueños de los clubes quieren que se regule la prostitución como en Alemania y Holanda, que nosotras seamos falsas autónomas y que ellos se lleven todo el beneficio. Pero nosotras no queremos que esto se convierta en un Eurovegas Sexual como está ocurriendo en esos países. Nosotras queremos derechos. Que a mí no me pueda multar un tío porque yo baje tarde a una sala que abre a las cinco de la tarde, porque yo no soy su empleada.

LARA SANTAELLA

 

De los diferentes modelos que hay (prohibicionista, regulacionista, abolicionista…) nosotras estamos más de acuerdo con el modelo proderechos neozelandés, que es progresivo y se va adaptando a las necesidades de las trabajadoras sexuales. Aunque este modelo también tiene un punto negro y es que, por recomendación del sector abolicionista, la ley se aprobó sin contemplar el ejercicio de la prostitución de mujeres inmigrantes sin papeles. Solamente está permitido para mujeres ciudadanas y residentes que tienen papeles de manera que, como siempre, las prostitutas sin papeles ejercen la prostitución sin amparo legal. Aunque me parece que esta situación ha cambiado este año.

¿Qué pasa en España? Que hay un batiburrillo de todo. En la Constitución, en sí, no está prohibida la prostitución pero las ordenanzas municipales hacen que te persigan y, a la vez que ocurre esto, existe una asociación de alterne y miles de clubs. Es una panacea.

Sea cual sea el modelo, lo que hay que tener claro es que en todos los países se ejerce la prostitución, incluido en Suecia. La diferencia es que si a nosotras nos pasa algo allí no podemos ir a ningún sitio a reclamar porque no existimos. No se ha parado con la prostitución porque sigue existiendo la pobreza, la inmigración, el capitalismo. Cuando hay hambre la gente hace lo que le da la gana. Las mujeres no podemos ejercer la prostitución y convertirnos en delincuentes.

Entonces, con respecto a los clubs ¿qué posición tenéis? ¿desearíais que dejaran de existir? 
Nosotras lo primero que tenemos que hacer es salir a la calle y ponernos en contacto con nuestras compañeras. Escuchar qué es lo que nuestras compañeras de club deciden de todo esto.

A mí, personalmente, no me gusta el trabajo asalariado y no me gusta el trabajo en los clubs, preferiría que nos organizáramos en cooperativas. Pero hay muchas compañeras que prefieren trabajar ahí para no tenerse que hacer cargo absolutamente de nada y después poder volverse a su país. Queremos respetar los espacios de trabajos de todas las compañeras.

¿Habéis encontrado algún apoyo sindical?
Pues a ver, el SAT nacional sí apoyó la sección sindical de las compañeras de la IAC, pero aquello fue una negociación de las cúpulas de la IAC de Cataluña y el SAT nacional sin contar con las bases, ni con las mujeres del SAT ni con las putas. Las bases se enteran de esto a raíz del nacimiento de OTRAS y deciden echar marcha atrás. Lo que nosotras hicimos fue difundir las declaraciones de Pepe Caballero a favor de la sección sindical en Cataluña. ¿Qué han hecho? Echar marcha atrás. Hicimos un comunicado en el que nos disculpamos con la CNT y CGT porque en el manifiesto local del 1 de mayo nos apoyaron, pero eso no significa que estos sindicatos nos apoyen a nivel sindical. Lo que pasa es que en esa época éramos una novatas sindicalistas y no sabíamos muy bien cómo funcionaba esto. Así que nos disculpamos con ellos, pero no le pedimos disculpas al SAT, de hecho les dijimos que eran unos falsos porque por un lado estaban apoyando una cosa y, por otro, otra.

Nuestro colectivo es asambleario, así que fuimos a un encuentro con las mujeres del SAT, pero no con la intención de crear sección sindical. Lo único que les pedimos es que nos acompañasen para hacer fuerza cuando tuviéramos constancia de que las redada en los club, porque si no esas compañeras terminan deportadas.

Aquí, en Málaga, solamente venimos en participar en la CNT y aquí. Venimos a crear redes, aunque es difícil porque ningún colectivo feminista está posicionado, ni siquiera CNT. Todo el mundo está debatiendo internamente. Pero lo están haciendo malamente, porque nosotras no estamos buscando la regularización de la prostitución como ellas creen.

¿Y qué hay de los partidos políticos? ¿Teníais alguna exigencia de cara a las elecciones?
Nación Andaluza sí que se puso en contacto con nosotras para las andaluzas. Participa Sevilla ha llevado al pleno del ayuntamiento todas nuestras dudas. Gracias a eso sabemos que el PSOE no tiene control en los clubes o que no habían adjudicado a las compañeras las viviendas que prometieron en el primer plan contra la prostitución. A Podemos Andalucía les presentamos unas reivindicaciones que ignoraron. Tuvimos que hacer una campaña a través de las redes sociales etiquetando a todos sus diputados y preguntándoles si no pensaban llevar ninguna reivindicación de las putas, porque del Partido Feminista de España sí que las recogieron, aunque finalmente la enmienda que estas presentaron no se aprobó. Y menos mal.

En las reivindicaciones que les presentamos no entraba el reconocimiento laboral de la prostitución porque nosotras respetamos los espacios no posicionados. Eso no significa que aquí no se puedan hacer muchas cosas. Por ejemplo la elaboración de un plan andaluz de reconocimiento y atención integral para las víctimas de trata, la elaboración de un plan social realista que de alternativas laborales para quién quiera dejar de ejercer la prostitución. Pedimos llevar a cabo una formación rigurosa para el personal autonómico en materia de prostitución, porque no nos pueden atender bajo la moral de esa persona. Además pedimos la descriminalización de la prostitución en su entorno y quitar las ordenanzas municipales, porque con ellas la policía se ha convertido en la moral de la prostitución.

Actualmente, nada está funcionando y eso lo reconoció la mismísima delegada de Igualdad, Miriam Díaz. Por ejemplo, en Sevilla, dentro del plan para la prostitución se nos iba proporcionar un teléfono gestionado desde la mesa de prostitución compuesta por la policía, entidades de atención y las administraciones. Ese teléfono era para que nosotras no llamáramos al 112 porque cuando llegaba el 112 ya nos habían matado o agredido. Pero ese teléfono nos lo tiene que pasar la policía. Hasta día de hoy, y han pasado 8 años, esto no ha ocurrido. El teléfono está creado, vendido, firmado y hecha la foto, pero no está siendo utilizado por las mujeres. No llega. Y esto pasa con todo

Entonces, las compañeras han decidido auto protegerse ellas y llevan spray de autodefensa. Pero después viene la policía, te hace un cacheo, te pilla el spray y te pone 200 euros de multa. O sea, que no me das atención, tienes un teléfono con el cual dices que me vas a dar protección y es mentira y encima me multas porque yo me quiero defender.

¿Qué le pedís a las mujeres abolicionistas en las instituciones?
No pueden seguir dictando leyes que vulneran los derechos humanos de quienes ejercen la prostitución pro de la utopía de la abolición. Tienen que saber cuál es la realidad en la que nosotras vivimos y trabajamos. Queremos que nos escuchen. La única manera de hacer algo útil para las putas es contando con las putas. Si estas no están en las mesas de prostitución y donde se habla de trata, difícilmente vamos a cambiar nuestra situación. Nosotras no sentimos que tengamos una mano amiga.

Te pongo un ejemplo: El 2 de julio en Sevilla hicimos unas jornadas en las que vino una trabajadora social. En las jornadas apareció una trabajadora sexual y cuando vio lo que nosotras hacíamos y lo que pedíamos se empoderó y decidió contactar con una abogada y con esta trabajadora social para contarles el problema que tenía. Estas mujeres se dan hostias para venir corriendo para atenderla pensando que iban a terminar con una red de trata. Nuestra compañera les dice que ejerce la prostitución libremente pero que quiere saber qué derechos tiene porque la dueña de la casa se quedó con 2500 pavos suyos. Esta chica quería saber si la podía denunciar o si tenía derecho a algo, ya que no quería ir a la policía porque en aquella casa había dos compañeras inmigrantes sin papeles y no quería que las deportasen. Cuando esa abogada y esa psicóloga se enteran de que la compañera no es víctima de trata, le deniegan el abogado y la psicóloga. Esta es la mano que nos tienden las abolicionistas.

Las mujeres que ejercen la prostitución son españolas e inmigrantes con o sin papeles que desde el 2007, cuando empezó la crisis, hasta ahora han estado mucho tiempo en la cola de los servicios sociales y del INEM. Y que después un tiempo decidieron ejercer la prostitución. La alternativa laboral que nos dan las asociaciones abolicionistas que nos atienden es mandarnos otra vez a los servicios sociales.

Todo el debate se centra en si la prostitución está bien o mal, mientras que el debate para nosotras es que no queremos seguir trabajando en la clandestinidad y desprotegidas

Las prostitutas queremos que las asociaciones que vienen a los clubes a atendernos lo hagan libremente y que dejen de darles subvenciones solo para hacernos pruebas de VIH, repartirnos condones y darnos talleres sobre cómo colocarlos. Necesitamos derechos y protección laboral. Necesitamos ponerles límites a los empresarios. Todo el debate se centra en si la prostitución está bien o mal, mientras que el debate para nosotras es que no queremos seguir trabajando en la clandestinidad y desprotegidas. Solo queremos que se nos escuche. No queremos ni abolir ni regular, queremos derechos, ampliar nuestro márgenes de decisión y de poder. Tenemos derecho a tener derechos y los queremos para vivir con dignidad, no en la clandestinidad.

 

Por favor, firmad este MANIFIESTO PARA DENUNCIAR LA INCONSTITUCIONALIDAD DE SANCIONAR “COMPORTAMIENTOS” QUE “JUSTIFIQUEN LA PROSTITUCIÓN”

 

Firmas aquí:

https://bit.ly/2E7bEpl

 

El artículo 76 de la vigente Ley andaluza para la promoción de la igualdad de género (Ley 9/2018) ha dado un paso más en el avance imparable de las políticas públicas y jurisdiccionales que persiguen la prostitución y garantizan el estigma y la exclusión de quienes la ejercen voluntariamente. Como si no fuera suficiente con sancionarlas administrativamente a ellas y a sus clientes a partir de ordenanzas municipales y de la Ley de Seguridad Ciudadana o con privarlas del derecho a autoorganizarse para defender sus derechos sindicales frente a los posibles abusos y la explotación de la patronal o de terceros (Sentencia de la Audiencia Nacional de 21/11/2018), ahora, con la nueva Ley, pueden imponerse multas que llegan a los 60.000 euros a quienes “justifiquen” la prostitución utilizando la imagen de las mujeres.

A falta de otras vías posibles, las y los abajo firmantes, pertenecientes a distintos sectores sociales, asociativos, académicos y judiciales de todo el territorio español, se proponen pedir al Defensor del Pueblo que interponga un recurso de inconstitucionalidad frente a unos  preceptos que, bajo el pretexto de promover la igualdad de género, representan una flagrante vulneración de derechos fundamentales:  del derecho a la libertad de expresión o información (art. 20 CE) de quienes, mediante campañas de publicidad o anuncios, “utilicen la imagen de las mujeres asociada a comportamientos que justifiquen o inciten a la prostitución o a la violencia contra ellas” o realicen esa justificación “en actos culturales, artísticos o lúdicos de carácter sexista”; y del derecho de las mujeres que ejercen la prostitución a no ser discriminadas  (art. 14 CE) porque con infracciones como éstas, se les condena a la inexistencia social para no comprometer la imagen pública de las mujeres: una finalidad abiertamente simbólica que nos trae a la memoria esa vieja contraposición entre mujeres buenas y mujeres malas, entre “madreesposas” y “putas”, que tan útil ha sido para los intereses del patriarcado.

No es un problema menor la infracción que este precepto representa para otros principios constitucionales esenciales como el principio de legalidad (art. 9 CE) por la forma extremadamente ambigua e imprecisa con que se formula, que impide conocer la materia de prohibición produciendo una indefensión peligrosa e indeseable. ¿Cómo determinar si los actos culturales, artísticos o lúdicos son “sexistas” (“uso discriminatorio del lenguaje que se hace por razón del sexo”, según la propia Ley)? ¿Son sexistas simplemente cuando exhiben “comportamientos” que “justifican” la prostitución? ¿Y qué significa “justificar” la prostitución? Por ejemplo, ¿quedarían dentro de esos “comportamientos” prohibidos los de defender la autodeterminación sexual de las mujeres o argumentar que la prostitución es un trabajo como otro cualquiera o pugnar por el reconocimiento del derecho a su sindicación? ¿Podría incluso afirmarse que con ello se incita indirectamente a su ejercicio? O aún más, ¿a qué se refiere la ley cuando habla de prostitución, un concepto que no está legalmente definido y que es hoy escasamente unívoco? El grado de inseguridad jurídica que esta disposición representa es insoportable y desalienta el ejercicio de los derechos de libre actuación y expresión de la ciudadanía.

En cuanto al principio de lesividad, tan necesario para garantizar la dañosidad social de una conducta, cabría preguntarse:¿cuál es el bien jurídico que se tutela sancionando la justificación de la prostitución? ¿Acaso es la prostitución una actividad prohibida? ¿Por qué ley? ¿A qué clase de prostitución se refiere, a la autónoma o a la que se realiza por cuenta ajena, o da igual? Y, sobre todo, ¿no es un despropósito equiparar la justificación de una práctica, si se quiere alegal, con otra tan ilegal como la violencia contra las mujeres? No, no pueden ser lo mismo: es otra incoherencia legislativa que denunciamos. Si lo que se quiere proteger sancionando la justificación de la prostitución es la igualdad de género para garantizar “el bienestar de todas las mujeres y de la población andaluza en su conjunto”, como declara programáticamente la Ley en su Exposición de Motivos, pensamos que no ha elegido el mejor camino. Con este paso de gigantes se condena a demasiadas mujeres a la marginalidad más absoluta.

 

María Luisa Maqueda Abreu, Catedrática de Derecho penal de la Universidad de Granada.

María Acale Sánchez, Catedrática de Derecho penal de la Universidad de Cádiz.

Guillermo Portilla Contreras, Catedrático de Derecho penal de la Universidad de Jaén.

 

Por favor: desea firmar este manifiesto, no olvide incluir en el campo “Profesión o cargo”, si procede, el organismo o centro donde trabaje. Ejemplos:

– Profesora Titular de Derecho Penal. Universidad de Jaén.

– Magistrada de la Audiencia Provincial de Lugo.

– Abogada del Ilustre Colegio de Barcelona.

– Psicólogo. Equipo Técnico adscrito a la Fiscalía y Juzgado de Menores de Gijón.

María Luisa Maqueda Abreu, Catedrática de Derecho penal de la Universidad de Granada.

 

Firmas aquí:

https://bit.ly/2E7bEpl

Las ordenanzas acorralan y endeudan a las prostitutas

Un informe concluye que se sanciona más a las mujeres que a los clientes. Algunas de ellas acumulan miles de euros en multas

 

PILAR ÁLVAREZ

Madrid  2 de noviembre de 2018

https://elpais.com/sociedad/2018/10/31/actualidad/1541012400_893223.html

 

Son las cuatro de la madrugada en La Rambla. Acaba la noche para tres mujeres africanas. Han juntado 500 o 600 euros entre todas. Es el momento de esconder el dinero en su vagina. Así eluden a los secretas (agentes de paisano) que las persiguen para cumplir la ordenanza de civismo y convivencia en Barcelona. Lo recuerda María, otra prostituta que ejerce en la misma zona. “Les paraban solo por llevar preservativos”. Más de 50 ciudades españolas tienen normativas municipales específicas para perseguir la prostitución. Unas castigan a quien ofrece sexo y al que lo compra, otras solo a los clientes. Nacieron para intentar proteger a las mujeres, contentar a los vecinos o directamente limpiar las calles. Pero el resultado es que atacan sobre todo a las prostitutas y, de ellas, principalmente a las más vulnerables: las víctimas de la trata.

Un informe de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) analiza por primera vez el efecto que han tenido estas normativas aprobadas en algunos casos hace más de una década. El grupo Antígona, un equipo de investigación sobre mujeres y derechos en perspectiva de género de la Autónoma de Barcelona, ha estudiado las normas en nueve ciudades Barcelona, Madrid, Sevilla, Zaragoza, San Sebastián, Bilbao, La Jonquera, Lleida y Castelldefels. En algunas, como Madrid, no hay normativa municipal pero se multa a través de la Ley de Seguridad Ciudadana (ley Mordaza).

El informe preliminar de 150 páginas, al que ha tenido acceso este periódico, basa su tesis en que ciudades como Barcelona han registrado en una década del doble de sanciones a las mujeres que a los clientes (2.633 frene a 1.188). E incluye 32 entrevistas con prostitutas, organizaciones que trabajan con ellas, políticos, técnicos y policías, con las que también concluyen que a ellas se les castiga más.

PRESERVATIVOS PINCHADOS Y MUDANZAS POR LA PERSECUCIÓN

Algunas de las prostitutas que entrevistó el grupo Antígona dieron testimonios aterradores sobre la persecución que sufren por las ordenanzas y la Ley Mordaza. María, de Barcelona, aseguraba que una guardia urbana se hizo “muy famosa” en la ciudad porque “pinchaba los preservativos” a las prostitutas africanas. Asegura que creó una alarma sanitaria y que al final lograron expulsarla de las Ramblas con su protesta. En Madrid, la presión policial tras la aprobación de la ley Mordaza empujó a un grupo de mujeres a agruparse en el colectivo Afemtras. Una de ellas es Ninfa. Le multaron con 600 euros cuando ejercía en Alcalá de Henares (Madrid) Igual que a su cliente. Tiene la multa pendiente desde hace cinco años. Nunca la pagó. Pero esta prostituta ecuatoriana, que pide figurar con ese nombre supuesto en conversación con este periódico, acabó saltando de un lugar a otro hasta llegar al polígono madrileño de Villaverde, donde asegura que la policía aún las persigue. “Barrernos de las calles es favorecer a los empresarios de los clubes y pisos de alterne”, explica. “Ahondan en nuestro estigma”, señala Ninfa, que prefiere definirse como “trabajadora del sexo” y forma parte del primer sindicato estatal de prostitutas, aprobado por error este verano y al que el Gobierno busca ahora cómo desactivar.

En España la prostitución es un fenómeno alegal. El Gobierno del PSOE, que se ha declarado abolicionista, ha prometido una norma contra la trata y la explotación sexual aún por desarrollar. “Supuestamente las ordenanzas son un instrumento contra la trata, pero hemos visto que es a estas mujeres a las que más les complican la vida”, explica Encarna Bodelón, investigadora principal de Antígona. Las multas a las que se enfrentan oscilan, según los casos, entre 100 y 3.000 euros. “Hay mujeres que acumulan 40.000 euros que luego tienen que pagar”, según una de las prostitutas entrevistadas para el informe en Barcelona. “Hay una compañera que en este momento está pagando 1.200 euros mensuales”.

En Lleida hay 10 veces más mujeres multadas hasta 2016 (480) y en La Jonquera, cinco veces más, hasta 632. En Madrid, las organizaciones entrevistadas critican que la persecución se centra en las mujeres, aunque Interior no ofrece datos desagregados de las sanciones por laley Mordaza que permitan comparar. Sevilla, que persigue a los clientes y considera a las prostitutas como víctimas de violencia de género, ha puesto 230 multas hasta la fecha.

El informe considera que las ordenanzas aumentan la estigmatización de las mujeres, las desplaza del centro de las ciudades al extrarradio, donde están más inseguras. También denuncia que sus voces no son escuchadas a la hora de legislar.

En Sevilla, la prostitución callejera ha desaparecido de zonas céntricas como la Alameda. Se mantiene en la periferia, “donde ya estaba ya antes”, señala Miriam Díaz, delegada de Igualdad y teniente alcalde. El Ayuntamiento hispalense se declara abolicionista, lo que significa que no concibe en ningún caso la prostitución como un trabajo. Es una propuesta similar a la que intenta impulsar en el Ayuntamiento de Madrid el PSOE, de momento sin éxito. “El reto es controlar los pisos”, añade la edil sevillana. En Sevilla las prostitutas se consideran víctimas de violencia de género, como las maltratadas por sus parejas y exparejas, y pueden acceder a recursos previstos como casas de acogida “para una segunda oportunidad”, centros de trabajos sociales y recursos psicológicos.

Las mismas en la calle

Barcelona empezó a multar a clientes y a prostitutas en 2006, aunque dejaron de sancionarlas a ellas a partir de 2015. Con la llegada del equipo de Ada Colau a la alcaldía dieron un nuevo giro que se centra en la atención social a las mujeres, aunque en este caso desde una perspectiva regulacionista o pro derechos que supone que hay prostitutas por elección propia. “La ordenanza se aprobó con la promesa de reducir el número de mujeres en las calles pero siguen siendo unas 350 entre el Raval, la zona marítima y el campo del Barca”, explica Laura Pérez Castaño, concejala de Feminismos y LGTBI de Barcelona.

“Las directivas europeas reclaman no multar a las mujeres en situación de trata, pero son las más sancionadas”, según la edil. Aunque los datos no están disgregados por la dificultad de distinguir una posible víctima mientras se está sancionando, “seguro que son ellas las más castigadas porque necesitan pasar más tiempo fuera para ganar más dinero”. “Queremos derechos para ellas pero no miradas paternalistas, hay que diferenciar claramente los fenómenos”, señala la concejal.

En lo que coinciden el informe y los Ayuntamientos de Sevilla y Barcelona, además de organizaciones que trabajan con víctimas de trata, es en reclamar una normativa estatal que buscara soluciones más allá de una ordenanza. Mientras, la pelea sigue en los Ayuntamientos.

 

Manifiesto por la retirada de la demanda judicial contra el sindicato OTRAS.

 

El feminismo no tiene una sola voz en el debate sobre la prostitución

 

«La mujer tiene el derecho de subir al cadalso;
debe tener igualmente el de subir a la tribuna».

Declaración de derechos de la mujer y la ciudadana de 1789, artículo 10.

 

En los últimos tiempos el debate sobre el trabajo sexual ha saltado a la esfera pública en la estela de una emergencia feminista sin precedentes, no solo en nuestro país, sino a nivel internacional. No es la primera vez que el debate sobre la prostitución y el trabajo sexual se abre paso dentro del feminismo; pero sí la primera que lo hace con tanta intensidad y atención desde fuera de los círculos propios de los debates feministas y bajo una pretendida unanimidad.

Con el presente manifiesto, las personas abajo firmantes reivindicamos la enorme diversidad de posiciones y de sensibilidades respecto a este debate. Y pedimos que no se utilice una pretendida unanimidad del feminismo como aval de ninguna medida legal que pueda afectar a las condiciones materiales de vida de muchas personas que trabajan en este sector –en todas sus variantes: prostitución, bailarinas, actrices, teléfono erótico, etc…–. No sin al menos abrir un espacio de diálogo donde todas las posturas puedan ser escuchadas en igualdad de condiciones.

Nuestra petición se basa en las siguientes premisas:

  1. El feminismo como tal no tiene una postura unánime; está recorrido por múltiples posiciones y perspectivas que a lo largo de su historia han dado lugar a numerosas corrientes, infinitamente más complejas, ricas e interesantes que un estar a favor o en contra del trabajo sexual.
  2. Es un error de partida equiparar la trata de personas con fines de explotación sexual no sólo con la prostitución decidida sino con toda la diversidad de trabajos sexuales que hoy en día se ejercen legalmente en este sector. Entendemos que esta confusión es un grave problema en sí misma que perjudica la lucha contra la trata y especialmente a las víctimas de explotación sexual. Contra la trata con fines de explotación sexual no nos cansamos de exigir (y aquí sí somos unánimes): medidas efectivas, una provisión suficiente de recursos humanos y materiales y la formación de los cuerpos y órganos encargados de llevarlas a cabo.
  3. Creemos que no puede impedirse en ningún caso la organización libre y autónoma de colectivos de mujeres con el propósito de avanzar en derechos sociales y laborales básicos en condiciones de igualdad con el resto de la sociedad. Lo que está en juego es el día a día de muchas personas que encuentran en el trabajo sexual su medio de vida sin la cobertura ni protección mínima de derechos.
  4. Desde que la humanidad tiene memoria, se ha pretendido hurtar a las mujeres el derecho a expresarnos con nuestra propia voz. En la mayoría de las ocasiones, el debate sobre el trabajo sexual se produce sin dar voz a las mujeres más directamente implicadas. Es imprescindible que las trabajadoras sexuales tengan voz en este debate, y se les reconozca capacidad de agencia sobre sus decisiones vitales (reconociendo la pluralidad de experiencias y opiniones de quienes se dedican a esta actividad y dentro de los límites que impone la necesidad de trabajar y las escasas opciones disponibles para muchas). Creemos además, que la clandestinidad sólo favorece el estigma y la explotación.
  5. Entender que la sindicación de quien realiza trabajos sexuales favorece al proxenetismo es obviar un principio básico del derecho sindical, esto es, que la autoorganización de los trabajadores y trabajadoras sirve para limitar el poder de la patronal y especialmente a quien pretende aprovecharse y explotar a otros económicamente. La existencia puntual de sindicatos amarillos, de falsos sindicatos, no es un argumento para impedir el derecho a la libertad sindical. Al contrario, la mejor defensa contra ese fenómeno es la proliferación de organizaciones sindicales en todos los sectores laborales.
  6. La realidad de la actividad económica que genera el trabajo sexual (bajo múltiples modalidades) y su legalidad se encuentran actualmente avaladas por nuestro ordenamiento jurídico, como se refleja en múltiples sentencias tanto nacionales como europeas (véase la STJCE de 20 de noviembre del 2001). Por tanto, privar del derecho fundamental a constituir sindicatos y afiliarse a ellos a las personas que prestan servicios en esta actividad –también servicios telefónicos o vía web, actores y actrices, etc…– supone un ataque frontal a un derecho democrático básico de nuestro sistema constitucional, que no debe estar sometido a la intervención previa de la administración en ningún caso. Un derecho consolidado tras siglos de lucha a escala global y consagrado en el derecho internacional. La ilegalización de OTRAS puede sentar un mal precedente que puede utilizarse contra cualquier iniciativa de autoorganización sindical. Estamos seguras de que las personas que han demandado al sindicato OTRAS no tienen intención de beneficiar a la patronal de la prostitución, pero tampoco a la gran patronal y a quienes desde las instituciones o la política abogan por el recorte de derechos y libertades en todos los ámbitos. Unos y otros son los mayores interesados en poner trabas al funcionamiento de los sindicatos.

Por todo lo anterior, pedimos a todas las administraciones públicas, los medios de comunicación, partidos políticos y organizaciones sindicales que reconozcan la diversidad de argumentos y sensibilidades de este debate dentro del feminismo. Las personas y colectivos abajo firmantes tenemos posiciones y enfoques muy diversos (jurídicos, sindicales, filosóficos, sociales, políticos, etc.) respecto al trabajo sexual, pero con este manifiesto nos unimos para defender el derecho de todas las mujeres a sindicarse libremente para la defensa de sus intereses.

Pedimos en concreto a la organización COMISIÓN PARA LA INVESTIGACIÓN DE MALOS TRATOS A MUJERES y la PLATAFORMA 8 DE MARZO DE SEVILLA que retiren su demanda para la ilegalización del sindicato OTRAS. Nos entristece y creemos impropio que desde el movimiento feminista haya organizaciones que emprendan acciones legales contra otras mujeres, recurriendo sus decisiones ante órganos jurisdiccionales solicitando medidas contra su legítimo derecho a la libre sindicación. No nos parece una herramienta política justificada recurrir a una justicia que desde el feminismo con tanto esfuerzo se lucha por cambiar porque se ha demostrado que no protege adecuadamente los derechos de las mujeres. No dejemos que decidan por todas.

26 de octubre de 2018

 

ADHESIONES AQUÍ:

https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLScim4v_ONJ59UvFhu6GUnGMRGjpbmjhxVqEMwLbqdeXjHnrzw/viewform

 

 

 

APDHA y el Colectivo de Prostitutas de Sevilla rechazan que la Ley andaluza de Igualdad vulnere los derechos de las trabajadoras sexuales

 

19 de octubre de 2018

https://bit.ly/2S11NoM

 

  • Anuncian actos en defensa de los derechos del colectivo.
  • Reclaman un feminismo que garantice los derechos humanos.

 

 

Andalucía, 19 de octubre de 2018.- La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) y el Colectivo de Prostitutas de Sevilla (CPS) han rechazado hoy en rueda de prensa la Ley andaluza de Igualdad de Género que entró en vigor el pasado martes y que en su opinión, contribuye al estigma de las trabajadoras sexuales y a privarlas de su capacidad para reclamar derechos.

Las organizaciones explican la ley ha sido una “oportunidad perdida” y ha supuesto “un evidente vulneración de sus derechos fundamentales y un retroceso en la lucha contra la exclusión social que viven las mujeres que ejercen el trabajo sexual”.

A su juicio, “a pesar de que en la legislación española la prostitución no es delito, la ley la describe como una actividad ilícita, generando la imagen social de la trabajadora sexual como una “criminal”. Estas políticas acentúan el aislamiento social que ya sufren muchas mujeres, ahondan en su invisibilidad y dificultan su acceso a los derechos, “justo lo contrario de lo que públicamente afirman que pretenden conseguir con esta ley”.

Además, afirman, la norma no viene a garantizar derechos que les son negados, como el acceso a la sanidad, a la vivienda o a sindicarse o el reconocimiento como trabajadoras y la protección y el amparo legal y social que esto supone, sino que “viene a perjudicarlas aún más y a precarizar las condiciones en las que ejercen su trabajo, condenándolas a la clandestinidad y obligándolas a trabajar en lugares invisibles, peligrosos, en soledad, dificultando el despliegue de sus propios mecanismos de protección y negociación”.

Muy al contrario, denuncian, las políticas públicas deberían ir encaminadas a mejorar esta situación, generando herramientas para ganar en autonomía y en derechos. Sin embargo, la ley “cercena” sus derechos más elementales, como el de libertad de expresión, cuando se dota a la administración de una capacidad sin precedentes para sancionar manifestaciones que, según sus principios abolicionistas, supongan una justificación o incitación al trabajo sexual.

Por ello, ambas organizaciones alertan de las consecuencias que suponen sembrar la inseguridad y lacensura en un debate necesario, coartar la participación plena de las implicadas y su libertad de expresión.

Como ejemplo, el Colectivo de Prostitutas de Sevilla relató las dificultades e intentos de censura que sufrieron cuando organizaron unas jornadas el pasado 2 de junio en Sevilla. “Silenciar las voces disidentes y cercenar el derecho a la libertad de expresión no es respetar los derechos humanos”, aseguran.

Tanto APDHA como CPS manifiestan que continuarán defendiendo los derechos de las personas que ejercen el trabajo sexual a través de intervenciones, manifestaciones, informes, campañas y actos públicos a pesar de las posibles consecuencias que puedan sufrir. “La garantía de los derechos fundamentales de determinados colectivos de mujeres no pueden ser relegados a un segundo plano por juicios de valor sustentados en creencias o convicciones morales, vengan estas de donde vengan”.

“Continuaremos defendiendo un feminismo que garantice los derechos humanos de todas las personas, de todas las mujeres, fomentando su autonomía y avanzando por el camino de reconocimiento de su capacidad de agencia, participación y negociación de las cuestiones que les afectan”, sentencian.

Las organizaciones anuncian los actos que tendrán lugar en diversas provincias andaluzas con el objetivo de reclamar los derechos de las mujeres trabajadoras sexuales. Esta tarde, habrá una mesa redonda en el Pabellón de Uruguay de Sevilla, a las 18.30h. bajo el título ¿Con Derechos o Clandestinas?. En Granada, ayer y hoy, se están desarrollando unas Jornadas sobre Derechos Humanos y Trabajo Sexual, en la Facultad de Relaciones Laborales y Recursos Humanos. Y finalmente, en Cádiz, el próximo 25 de octubre se celebrará una ponencia sobre Represión de Libertades en Personas que Ejercen el Trabajo Sexual, a cargo de Georgina Orellano, secretaria general nacional de la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR).

 

 

Podemos en la encrucijada: o con la Constitución o con la Caverna

 

 

La diputada de Podemos Esperanza Gómez en el patio del Parlamento andaluz. FOTO: R.S.

 

 

El periódico digital lavozdelsur.es publica hoy una entrevista con Dª Esperanza Gómez, profesora titular de Derecho Constitucional en la Universidad de Sevilla y diputada de Podemos en el Parlamento andaluz, que “ha sido la mujer que ha determinado el voto en contra de la bancada morada a la ley de igualdad, aprobada en el último pleno de la Cámara andaluza con los votos a favor de PSOE, PP y Ciudadanos y en contra de Podemos e Izquierda Unida.”

Quiero, ante todo, darle la enhorabuena por haberse opuesto a la Ley Mordaza Andaluza. Pero me atrevo a discrepar con ella en cuestiones jurídicas. De acuerdo en que la prostitución no está sancionada como tipo penal, pero tampoco lo están la “explotación sexual” ni la “esclavitud sexual”.

“Explotación sexual” es mencionada solo una vez en el Código Penal (que yo haya visto) y no como tipo penal, sino como una de las finalidades que debe tener el delito de trata para ser considerado tal. Y “explotación sexual” significa oficialmente, para España, “prostitución”, desde el Protocolo contra la Trata de las Naciones Unidas.

Preferir “explotación sexual” (de la que Dª Esperanza dice que “seguramente” son víctimas el 99% de las TS; y tanto, ya que como tiene que saber, son sinónimos) quiere decir que Podemos como abolicionista no se atreve a dar el paso de quitarse la careta, lo que si está haciendo el PSOE-A.

Admitir a regañadientes que “explotacion, esclavitud y trata sexuales” eran cosas distintas a “prostitución”, y que habría entre un 1% y un 20% de prostitutas libres, era necesario para no enfrentarse frontalmente a la opinión pública, que distingue con claridad entre “forzoso” y “libre”.

Pero, tras el bombardeo sistemático de medios, partidos e instituciones intercambiando los significados de esos términos, y declaradas las hostilidades tras la legalización del sindicato OTRAS, las abolicionistas consideran que ha llegado el momento de dejar de fingir y declarar abiertamente ilegal la prostitución en sí misma (1).

Al abolicionismo vergonzante, como el de Podemos, esto le pilla con el paso cambiado, porque todavía necesita seguir engañando a sus bases diciendo que la prostitución no es ilegal pero la “explotación sexual”, sí. E, incluso, huye hacia delante y se suma con entusiasmo a la manipulación del sentido de las palabras con fines de engaño.

Porque resulta que “en Podemos somos abolicionistas”, pero “en el sentido de que la prostitución no debería existir”. Dª Esperanza sabe perfectamente que eso no es abolicionismo. El abolicionismo, ese al que se refiere cuando dice “yo creo que el movimiento feminista tiene claro que la prostitución hay que abolirla”, tiene como principio fundamental que no existe la prostitución libre, que toda prostituta es una víctima sin capacidad de decisión y que cualquier apariencia de organización de prostitutas es necesariamente un montaje de proxenetas.

Dª Esperanza necesita hacer creer a las bases de Podemos que existe un “abolicionismo bueno”, respetuoso con los derechos humanos de las trabajadoras sexuales, al tiempo que la dirección (2) de Podemos, controlada por el lobby abolicionista, sigue adelante con los planes abolicionistas de prohibir la prostitución en España.

Pero se le ha acabado el tiempo de la ambigüedad a Podemos. Se ha quedado sin burladero. Le ha llegado el momento de la verdad. Tiene ante sí la encrucijada y no podrá evitar tener que decidir y asumir las consecuencias de su decisión: o con la Constitución o con la Caverna.

Porque como Dª Esperanza Gómez sabe sin duda, como constitucionalista que es, el abolicionismo es contrario a los principios constitucionales, es un ataque directo a la dignidad de las personas definida como derecho a la autodeterminación de la propia vida y es un ataque a la libertad sexual como expresión de dicha dignidad.

La única actitud que puede tener un partido democrático ante el abolicionismo es propugnar su tipificación como delito contra la libertad sexual, contra la dignidad de las personas y contra la Constitución, y la única actitud que debe tener ante la prostitución es propugnar su total despenalización y la íntegra restitución a las trabajadoras sexuales de sus derechos fundamentales.

 

De la naturaleza criminal del abolicionismo

 


1.- “Tal y como defienden las feministas no se puede diferenciar entre la ‘prostitución mala, que es la trata; y una prostitución buena, que es la prostitución voluntaria’. Para ellas, y esto es lo que reivindican, ‘SOLO HAY UNA PROSTITUCIÓN QUE SIEMPRE ES MALA, y lo único que varía son las circunstancias a través de las cuales se llega a ella’.

(En la visita de presión del lobby abolicionista a representantes del área de Igualdad de Podemos, el 5/10/18).

2.- “Posteriormente, (…) el líder de la formación morada ha señalado que la posición del partido respecto de la prostitución será ‘LA QUE MARQUE EL MOVIMIENTO FEMINISTA'”.

(Pablo Iglesias, entrevistado en La Sexta el 30/8/18)

“En Podemos SOMOS ABOLICIONISTAS (…)”. “Yo creo que EL MOVIMIENTO FEMINISTA TIENE CLARO QUE LA PROSTITUCIÓN HAY QUE ABOLIRLA (…)”.

(Esperanza Gómez, diputada de Podemos en el Parlamento andaluz, en entrevista del 7/10/18).