El Colectivo de Prostitutas de Sevilla se presenta en sociedad abogando por la “legalización”

 

  • La Universidad Pablo de Olavide (UPO) ha acogido un acto del Colectivo de Prostitutas de Sevilla a favor de regular la prostitución
  • La conferencia ha creado una fuerte polémica dentro de la universidad y entre los movimientos feministas por estar organizada por Rocío Medina, profesora de la UPO y responsable de Feminismos de Podemos Andalucía

 

Por Raúl Solís Galván

13 de mayo de 2018

https://www.eldiario.es/andalucia/Colectivo-prostitutas-Sevilla-presenta-legalizacion_0_770623342.html

 

María José Barrera, fundadora del Colectivo de Prostitutas de Sevilla, y Rocío Medina, profesora de la UPO y responsable de feminismos de Podemos Andalucía

 

Las prostitutas sevillanas quieren derechos sanitarios, cotizar a la seguridad social, que los asesinatos a prostitutas sean contabilizados como violencia de género en las estadísticas oficiales, que se legalicen los prostíbulos para que las puedan contratar legalmente, dejar de ser falsas huéspedes de hoteles que en realidad son clubes de alterne, que acaben las redadas contra los hombres que pagan por sexo, el fin de las pruebas obligatorias de VIH, dejar de estar estigmatizadas, tener voz en los espacios institucionales donde se tratan los problemas de las prostitutas, que el movimiento feminista no hable en su nombre a favor de abolir la prostitución y que cesen las ordenanzas municipales del Ayuntamiento de Sevilla, pioneras y referentes en España, que persiguen la compra y venta de mujeres en la vía pública y lanzan un mensaje nítido contra los puteros.

Es lo que piden las integrantes del Colectivo de Prostitutas de Sevilla, asociación recién creada que se ha presentado en sociedad en la Universidad Pablo de Olavide en medio de una fuerte polémica, debido a que la organizadora del acto ha sido Rocío Medina, profesora de Pensamiento Político Feminista en la UPO y responsable de Feminismos de Podemos Andalucía, formación política que “no tiene aún un posicionamiento político decidido sobre la prostitución”, según la dirección andaluza del partido morado.

El acto, titulado ‘Respeto y derechos para las trabajadoras del sexo’, que ha tenido formato de conferencia pronunciada por María José Barrera, que se reivindica como exprostituta, fundadora del Colectivo de Prostitutas de Sevilla y “de Podemos, aunque cada vez soy un poquito menos y soy más anarquista”, ha provocado la división en el interior del movimiento feminista hispalense, unificado en la Asamblea Feminista Unitaria de Sevilla y donde hay entidades y activistas que consideran que la prostitución es “explotación sexual” y no “trabajo sexual”, ya que “hablar de libre elección es una trampa tendida por el neoliberalismo”, apostilla la presidenta de una asociación feminista integrada en la plataforma que agrupa a todo el movimiento feminista hispalense.

“El trabajo sexual es un intercambio libre y negociado entre dos personas adultas y todo lo que salga de ahí es trata, explotación y todo lo demás y hay leyes para poderlo denunciar”, incide  María José Barrera delante de un centenar de personas, entre estudiantes de la UPO y “aliados” de las demandas de la líder del Colectivo de Prostitutas de Sevilla, quien lanzó varios recados al PSOE por las ordenanzas antiprostitución de la capital andaluza: “Las putas seguimos aquí, los clientes siguen yendo donde estamos y no se ha disminuido la prostitución”.

Barrera, que actualmente no ejerce la prostitución, se quejó también de la “hipocresía” y de la “incongruencia” de la situación de la prostitución en España, donde “las putas no tenemos ningún reconocimiento legal pero contribuimos al PIB de este país”. La conferenciante, a la que la responsable de Feminismos de Podemos presentó como “una de las personas que más saben de las prostitutas y de los derechos que demandan”, envió sus críticas más duras contra lo que define como “feminismo institucional”: “No hay movimiento feminista que nos apoye, no nos encontramos aliadas por ningún lado, sólo nos hemos encontrado aliados: del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), estudiantes de Derecho y dos compañeras de la Asociación Pro-Derechos Humanos de Andalucía (APDH-A)”, dijo ante un foro que aplaudió y agradeció la “valentía” de la fundadora del Colectivo de Prostitutas de Sevilla, quien anunció que en junio tendrá lugar en la capital andaluza “un encuentro de putas de toda España” para organizar un colectivo a nivel estatal “a favor de nuestros derechos”.

“Mientras haya pobreza, habrá prostitución”, apostilló la exprostituta Barrera, que apela a la libertad individual de las mujeres para dedicarse al “trabajo sexual”, reclama “unidad a las putas” y asegura que “en los clubes no hay proxenetismo”: “Los empresarios no se quedan con dinero nuestro, nosotras pagamos hospedaje, por eso los empresarios no tienen problemas y nosotras sí. Las únicas que no estamos incluidas en las leyes somos las putas”, subraya, ante el aplauso de los asistentes a su discurso “pro-sex” y a favor de la regulación “a la neozelandesa”, en referencia a la Ley de Reforma de la Prostitución en Nueva Zelanda, aprobada en 2003 y que despenalizó la venta de sexo a la par que aboga por programas de apoyo para que las prostitutas puedan abandonar la prostitución e incorporarse al mercado laboral, que es el modelo defendido por Amnistía Internacional en una polémica decisión bajo el “principio de reducción de daños” que provocó reacciones contrarias del movimiento feminista abolicionista por considerar que esta postura avala la regulación de la explotación sexual y fomenta la trata.

Polémica en la UPO

El acto organizado por Rocío Medina, profesora de Pensamiento Político Feminista en la Universidad Pablo de Olavide a la vez que responsable de Feminismos de Podemos Andalucía, ha creado revuelo dentro del ámbito universitario, “porque debería haber sido en formato de debate para dar voz también a la otra parte del debate de la prostitución”. Si bien, “no se ha querido censurar el acto públicamente y todo se ha quedado en comentarios off the record para no dividir al movimiento feminista justo en este momento donde la unidad está permitiendo avanzar como nunca a las mujeres en la lucha por nuestros derechos”, confirma a eldiario.es/andalucia una profesora de la UPO que prefiere mantener su anonimato. En el turno de palabra abierto tras la conferencia de María José Barrera, eldiario.es/andalucia no pudo hacer preguntas ni a Rocío Medina ni a María José Barrera: “El Colectivo de Prostitutas de Sevilla me ha pedido que sólo haga preguntas la comunidad universitaria, así que le pido a la prensa que respete su decisión”, espetó Medina antes de abrir el turno de palabras al auditorio.

 

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MANIFIESTO DE LXS TRABAJADORXS SEXUALES DE SEVILLA

 

 

 

Colectivo de Prostitutas de Sevilla

30 de abril de 2018

 

 

Basta de criminalizarnos. La prostitución no es delito.

El trabajo sexual es el intercambio libre, negociado y consentido de servicios sexuales a cambio de dinero u otra remuneración pactada de antemano entre dos personas adultas.

La situación de la prostitución en España es incongruente ya que nos encontramos ante una actividad que no posee ningún tipo de reconocimiento legal ni derechos pero que a la hora de calcular el PIB del país, se contabiliza para aumentarlo. A su vez los y las trabajadoras sexuales somos perseguidas y acosadas a través de las ordenanzas municipales.

El Ayuntamiento de Sevilla se vanagloria de sus acciones para protegernos y ”salvarnos”, pero sus medidas prohibicionistas sólo provocan que nuestras condiciones de trabajo sean aún más precarias y estemos más desprotegidas puesto que nos obligan a ocultarnos para poder ejercer, y hacer tratos más rápidos, asumiendo con esto mayores riesgos para nuestro bienestar.

Por una cobertura sanitaria real.

Para defender la salud y el bienestar de todas las personas trabajadoras del sexo, exigimos que nuestro Ayuntamiento cumpla con el Convenio de Salud de la Junta de Andalucía de 2003, en el cual se puso en marcha un plan para personas que ejercen la prostitución donde se garantiza el derecho a la asistencia sanitaria de todas las personas migrantes trabajadoras del sexo.

Hasta hoy, nuestro Ayuntamiento no nos ha ofrecido ninguna de las atenciones que ellos mismo acordaron, haciendo oídos sordos a nuestras necesidades e impidiendo que este plan se lleve a cabo. Por ello, pedimos que cumplan con su obligación y que todo el personal sanitario, así como el del resto de las administraciones, nos trate con respeto y dignidad.

Derechos laborales para los y las trabajadoras sexuales.

Todas las formas de trabajo sexual son igualmente válidas, tanto la prostitución en la calle, en clubes o en pisos de citas como los servicios de compañía, por webcam o la pornografía.

Si se aplicaran los derechos laborales que nos pertenecen, las personas trabajadoras del sexo podríamos solucionar muchos obstáculos administrativos, como solicitar un certificado de empadronamiento, reclamar la tarjeta sanitaria, tramitar un N.I.E. u optar a una vivienda digna sin necesidad de vernos obligadas a trabajar para terceros por no poder tener un lugar donde vivir.

El Ayuntamiento malgasta los recursos económicos en campañas publicitarias prohibicionistas, en lugar de invertirlos en planes de formación y atención real a nuestras necesidades.

A través de las ordenanzas municipales y de la Ley Mordaza, se nos multa y persigue criminalizando nuestro trabajo. Se nos obliga a ejercer en lugares más aislados y peligrosos (en el caso de los/las compañeros/as de la calle) y a su vez se nos multa con 200€ por portar sprays autodefensa.

Por eso, el hecho de no contar con derechos laborales genera un entorno favorable para la explotación descontrolada y la trata, y para los abusos y la coacción por parte de las instituciones abolicionistas.

Somos dueñas de nuestro cuerpo y de nuestro trabajo

Exigimos nuestro derecho a trabajar sin coacción. A decir no a un cliente o a un servicio.

Exigimos el derecho a estar en las zonas públicas y defendemos la designación de espacios para los y las trabajadoras de calle.

Exigimos nuestro derecho a una formación profesional y a servicios de asesoría, incluyendo una asistencia real y prevención de riesgos laborales.

Exigimos que se aplique una legislación antidiscriminatoria así como planes que incluyan opciones reales para las personas que decidan dejar de ejercer pero que a la vez les garanticen su supervivencia económica, considerando las dificultades específicas a las que se enfrentan debido a la estigmatización.

 

POR UN TRABAJO SEXUAL AUTOGESTIONADO E INSUMISO

 

Colectivo Prostitutas de Sevilla.

 

Colectivo de Prostitutas de Sevilla

Twitter: @ProstitutasSev

e-mail: Colectivo.prosev@gmail.com

 

Ley de Seguridad Ciudadana: amordazando a las trabajadoras sexuales

 

“Nuestro país mantiene una postura abolicionista a la hora de tratar el tema de la prostitución”

 

Por Rafael Barroso Pavía

 

24 de abril de 2018

 

https://www.eldiario.es/andalucia/APDHA/Ley-Seguridad-Ciudadana-amordazando-trabajadoras_6_764383562.html

 

Concentración en la provincia de Cádiz contra las ordenanzas municipales APDHA

 

La situación de la prostitución en España es incongruente porque nos encontramos ante una actividad que no posee ningún tipo de reconocimiento legal pero que a la hora de elaborar el PIB del país se contabiliza para así aumentarlo. Esta falta de reconocimiento lleva a que la ya, de por sí, complicada realidad de las personas que ejercen la prostitución se vea empeorada por algunas de las normas que se han desarrollado en los últimos años, en los cuales hemos sido testigos de un endurecimiento de las leyes y un retroceso en la protección de los derechos fundamentales de la sociedad en general, y de las personas que ejercen la prostitución en particular.

Nuestro país mantiene una postura abolicionista a la hora de tratar el tema de la prostitución, lo que se traduce en normas legales y campañas que tienden a aumentar la controversia social sobre este tema y que, además, empeoran las graves vulneraciones que las trabajadoras sexuales sufren. La visibilidad que se ha dado a esta realidad es prácticamente escasa, llamando la atención que normas como la Ley de Seguridad Ciudadana, popularmente conocida como Ley Mordaza, que ha levantado controversias y numerosas críticas por la vulneración de derechos que su aplicación conlleva, no haya sido criticada por el ataque que perpetra sobre las trabajadoras sexuales.

La mencionada ley prevé, en su contenido, dos infracciones que afectan directamente a las trabajadoras sexuales que ejercen la prostitución en la calle: por un lado, pueden ser sancionadas con multas de hasta 600 euros si realizan actos que puedan ser considerados obscenos en la vía pública. Y por otro, pueden ser sancionadas con multas de hasta 30.000 euros si, tras ser notificadas por las autoridades para que no ofrezcan sus servicios en sitios públicos, estas continúan haciéndolo.

Debido a la forma en la que se recogen estas infracciones, la simple identificación como trabajadora sexual es suficiente para que puedan ser sancionadas, sin necesidad de que sean “pilladas” ofreciendo o prestando sus servicios. Al igual que ocurre con otras infracciones recogidas en dicha Ley, la redacción de la norma queda sujeta a la interpretación que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad realicen, lo cual se traduce en una vulneración total de derechos, al poder contemplarse casos de arbitrariedad y abuso de poder por parte de estos.

Si estamos hablando de una norma que protege la seguridad de la ciudadanía de nuestro país, ¿cómo es posible que se lleven a cabo prácticas que vulneran los derechos de este colectivo? El Gobierno negó en su momento que la intención fuese la de perseguir a las personas que ejercen la prostitución o entrar en el debate de su regulación o prohibición. Sin embargo, la experiencia nos dice que no, que desde la entrada en vigor de la ley se ha producido una caza de brujas hacia las trabajadoras sexuales. Una caza que las posiciona en una situación de mayor vulnerabilidad y desprotección y que, según datos de junio de 2017, se ha saldado con su expulsión de las calles y una recaudación de 54.000 euros con las multas que les han sido impuestas.

Debido a ello, consideramos que la aplicación de la ley conlleva la práctica de una violencia institucional hacia las trabajadoras sexuales. Dicha violencia se manifiesta con la imposición de multas a las que, en ocasiones, sólo pueden hacer frente con el ofrecimiento de sus servicios, lo cual hace que se expongan a ser multadas de nuevo para poder afrontar el pago. Pero esta violencia también se manifiesta al quedar excluidas de la zona pública, pues deben reubicarse en lugares alejados y con menor tránsito de personas, quedando expuestas y faltas de protección.

A pesar de que en los últimos meses hemos atendido a diferentes manifestaciones, por parte de los principales partidos políticos de la oposición, para derogar parte del articulado de esta ley, lo cierto es que seguimos en la incertidumbre de saber qué pasará. Además, desde los movimientos sociales, encontramos una falta de visibilidad y denuncia de las consecuencias que la aplicación de esta ley tiene sobre los derechos de este colectivo en concreto. Mientras tanto, las más perjudicadas por toda esta situación seguirán siendo las trabajadoras sexuales, las cuales, por el bien de la “seguridad ciudadana”, se ven amordazadas y expuestas a una mayor represión por parte de ese Estado que, si bien aprovecha las consecuencias económicas de esta actividad, no es capaz de reconocerles sus derechos.

 

Putas enteras y medios de desinformación

 

Por Paula Vip

5 de abril de 2018

 

Ser una puta mediática no sólo no compensa económica ni socialmente, si no que además sirve para que te quieran aleccionar, moralizar y asistir, como si fueras una mujer que sufre algún tipo de psicopatía de grave a severa.

En el último programa que he intervenido junto a mi amiga y compañera M. José, presidenta del Colectivo de Prostitutas de Sevilla, nos han tratado como si fuésemos sus esclavas.

Desde que llegamos a los estudios donde se emite –emitía, porque lo han cancelado- el programa Verde Blanca Verde de Canal Sur, todo fue un despropósito. Preguntas que se había dicho que se formularían de tipo político y de reivindicación de derechos y que se cambiaron por el amarillismo propio de los programas de la tv actual.

Mi compañera María José entró de pleno en un ataque de impotencia, que se acercaba a uno de ansiedad, por el nivel de acoso al que fue sometida para que no se echara atrás en su aparición, que rayaba el maltrato psicológico.

De la peluca y el distorsionador de voz que le prometieron, y que le negaron que hubiese pedido, no había atisbos. En plena crisis, ella estuvo buscando los mensajes de whatsapp donde claramente les exigía esas dos premisas para salir en directo por un estigma familiar que la atraviesa y que el equipo se pasó por el forro de la gabardina.

De las personas que nos dijeron que iban a estar en plató tampoco había ni sombra, Mabel Lozano fue sustituida por la vicepresidenta del Partido Feminista –cuánta gente se enteró de que existía ese partidazo- Valerie Tasso tampoco estaba, a pesar que nos aseguraron que su presencia estaba asegurada. Ambas enfermaron a pocas horas del programa. Venga.

La única pro derechos que quedó en el plató durante dos larguísimas horas, a expensas de todas las voces abolicionistas era una servidora, porque no podemos obviar que Cristina Seguí no defiende los derechos de las trabajadoras, si no de los empresarios.

A todo esto, desde las 21h hasta la 01 de la mañana que salimos de los estudios, lo único que nos ofrecieron fue…agua! Ni un tentempié, ni un zumo, nada!

Previamente les pedimos que hicieran una aportación voluntaria a nuestras asociaciones, de cualquier cantidad, vamos que 20 euros hubieran valido, ya que no nos pagaron ni un puto euro, por lo menos, aporten ustedes a las ONG´s que representamos. La callada fue su respuesta.

Y ahora díganme si no fuimos explotadas, vejadas, humilladas, maltratadas y expuestas, en una tv pública que se mantiene con dinero de todas las ciudadanas, pero que se vale de las putas para castigarlas por ser lo que más jode que se visibilice en esta sociedad represiva y putófoba,  DOS MUJERES LIBRES.

 

 

La presidenta del Colectivo de Prostitutas de Sevilla, entrevistada en CanalSur

 

2 de abril de 2018

 

En el siguiente enlace:

 

http://www.canalsur.es/multimedia.html?id=1266701

 

Y ésta es la transcripción: 

 

VBV: Buenas noches

Presidenta: Buenas noches

VBV: Yo le voy a llamar Julia, por ponerte un nombre, porque sé que no quieres que te reconozcan

P: Exacto

VBV: Porque la sociedad es muy injusta

P: Más injusta todavía: yo hace más de una década que dejé de ejercer la prostitución y todavía me sigo escondiendo. Y lo único que estoy haciendo ahora mismo es defendiendo los derechos de mis compañeras para que no se encuentren en las mismas situaciones en las cuales yo ejercí la prostitución.

VBV: Vamos a poner a los expectarores un poquito en situación: ¿cómo llega una persona a ejercer la prostitución? ¿Por qué?

P: Por necesidad; y hay diferentes necesidades: tenemos compañeras que están ejerciendo la prostitución para pagarse un máster, para estar mejor formadas para la carrera que están estudiando, y tenemos compañeras que están ejerciendo la prostitución por necesidades básicas.

VBV: Hay datos —y lo hemos estado hablando a lo largo de la noche, que es muy difícil hablar de datos porque no hay fuentes fiables— hay un dato que yo quiero que me confirmes: nosotros hemos leído que el 80% de las mujeres que ejercen la prostitución son irregulares, eso quiere decir pues que no tienen papeles o que son de fuera: tú que las conoces porque aunque hayas dejado de ejercerla sigues teniendo contacto con ellas, estás defendiendo sus derechos: en la calle, ¿hay mucho extranjero o hay extranjeros y españoles?

P: En la calle, en los pisos, en los clubs, en todos los sitios hay más compañeras inmigrantes que compañeras españolas, pero cada vez hay más mujeres españolas que están ejerciendo la prostitución, en particular desde que empezó la crisis. Muchas mujeres que han dejado de cobrar todas las ayudas que tienen, el paro y todas las ayudas que tenían y se han visto abocadas a ejercer la prostitución porque ya no han tenido más ayudas.

VBV: ¿A veces es la única solución que les queda a ciertas personas?

P: A lo mejor es la única solución, en ese momento es la única solución que encuentran. Tampoco el gobierno, los gobiernos, el mundo en general, no están por terminar con la pobreza; entonces, siempre que exista la pobreza siempre va a haber mujeres abocadas a ejercer la prostitución y en condiciones más deplorables. El problema que tenemos nosotras es que parece que se está regularizando todo lo que está alrededor de la prostitución menos las prostitutas. De hecho, se busca darle la vuelta; por ejemplo, en los clubs, los propietarios son empresarios, no son proxenetas, porque nosotras lo que pagamos allí es un hospedaje; entonces, somos huéspedes de ese hotel, pero esos hoteles no tienen licencia de club ni tampoco tienen licencia de hoteles, entonces, no se puede permitir el hospedaje en esos espacios. Así nos lo reconoce el Ayuntamiento de Sevilla porque le hemos presentado un listado para que nos dijeran las licencias que tenían todos los clubs.

VBV: Las prostitutas, ¿queréis legalizar vuestra situación?¿Queréis regularizar la prostitución?

P: Nosotras queremos derechos, queremos protección para las víctimas de trata, mejor protección, no la desprotección que tienen ahora las compañeras víctimas de trata. Nosotras queremos planes de reinserción y de formación para las compañeras que quieren dejar de ejercer la prostitución y queremos derechos laborales para las personas que quieren seguir ejerciendo la prostitución. No queremos: medidas asistenciales como son, por ejemplo, el Convenio de Salud de la Junta de Andalucía o los protocolos de actuación del Ayuntamiento de Sevilla, por poner un ejemplo.

VBV: ¿Tú has conseguido salir?¿Se puede?

P: Sí. Yo he conseguido salir porque yo he decidido salir en su momento; y salir, podemos salir todas, lo que pasa es que unas tendrán más problemas y otras tendrán menos problemas pero el problema es encontrar otra vida después de ejercer la prostitución.

VBV: La sociedad ¿pone muchas trabas?

P: Por supuesto. Y además esto está hecho para que desde su punto de vista, lo que se está mostrando a la sociedad, es para eso. El Ayuntamiento de Sevilla, por ejemplo, está persiguiendo a las compañeras de la calle desde el 2009 y ahora, en el plan nuevo que están ejecutando, que ha empezado a partir de enero, van a perseguir a las compañeras de pisos, mientras que los 1.500 clubs que hay en España, la licencia se las han dado a ellos.

VBV: Ahora vamos a explicar a los expectadores que en una ordenanza del Ayuntamiento se prohibía, bueno, se multaba al cliente de la prostitución. Eso ha llevado a que las prostitutas que trabajaban en la calle… ¿qué ha pasado con ellas?

P: Que nos desplacemos. Vamos a ver: este plan es pionero en España y está siendo felicitado en muchos lugares de España por el buen resultado que ha tenido, y el buen resultado que ha tenido ha sido que se han gastado un montón de dinero en campañas publicitarias en las cuales se pone “no tienes excusa para irte de prostitutas”, enfocadas a los clientes, y a las prostitutas lo que han hecho ha sido desplazarnos a sitios donde seamos perseguidas. Porque esto es un engaño: no estamos en contra del cliente, estamos en contra de la prostitución que nos molesta.

VBV: La prostitución no desaparece.

P: La prostitución de la calle, que les molesta a los turistas, la prostitución de los pisos que le molesta a mi moral y las encerramos en clubs donde no les molestamos a nadie y generamos mucho Producto Interior Bruto y del cual se beneficia nuestro gobierno, para quien sigue disfrazando esto con trata con prostitución, pero ellos se están beneficiando.

Que nos den derechos, que nos den protección, que es vergonzoso la atención que tenemos en los datos que dan. Las redadas que nos hacen, las redadas son más por el tema de extranjería que por el tema de trata, que ahora están viniendo muchas redadas por temas de empleo, del Ministerio de Empleo, que no lo entendemos, si saben que nosotras no podemos estar dadas de alta ni nada, no tenemos derecho, no sabemos tampoco por lo que van. Esto por la parte que ejecutan sus tareas. Y luego tenemos, pues, los policías que enseñan la chapa para hacer su servicio gratis sin pagar, el que cobra los sobres para no hacer redadas, y las hemerotecas están ahí, las mil noticias que habrá visto donde hay policías implicados y los que utilizan el amor romántico, como todo el machismo, todo el sistema patriarcal, igual, a nosotras nos utilizan igual.

VBV: Siempre hablamos de mujeres y yo, antes de que te vayas te quería hacer la pregunta: ¿se ve igual la prostitución en el hombre que en la mujer?

P: Los compañeros que ejercen la prostitución lo tienen peor que nosotras, porque ellos no existen ni para la Administración. Más todavía, hay veces que se hace un curso de formación, por ejemplo, para compañeras transexuales, y a las compañeras transexuales que todavía no tienen cambiado el nombre en el DNI con su nombre de mujer no les permiten hacer el curso porque no se puede registrar el nombre en esos documentos. Será que la Junta de Andalucía y este gobierno no tienen bastantes informáticos como para cambiar ese detalle.

VBV: No siempre se puede hablar con vosotras. Yo te doy las gracias porque sé que no es fácil, porque sé que os cuesta…

P: Una cosita.

VBV. Dime.

P:   Estamos hartas de que nos digan que somos víctimas de violencia de género, porque si somos víctimas de violencia de género, nuestros clientes son nuestros maltratadores y los que están dando las licencias de los clubes, ¿quiénes son? Dejemos ya de tanta sinvergonzonería, que luego no nos consideran víctimas de violencia de género, que luego nuestras compañeras asesinadas por sus parejas no son consideradas víctimas de violencia de género, porque tan sólo se les considera chulos o proxenetas. Nosotras no podemos tener pareja, parece ser.

Ya está bien de decirnos si nos gustaría esto para nuestra hijas. Esto no va a terminar porque nosotras queramos esto para nuestras hijas o no. Esto va a terminar con las hijas de muchas mujeres viniendo aquí, de muchas madres, y lo que queremos es que estén en mejores condiciones que las que hemos vivido nosotras.

Que no se utilice para recibir subvenciones, que no se utilice como programa electoral y que no se utilice para ganar una pelea feminista. Porque este es un movimiento que hace mucho tiempo que ha empezado y estamos empezando una lucha que ya la hemos ganado el 8 de marzo, cuando se ha conseguido, y eso sin participar todavía los colectivos de prostitutas, cuando se ha conseguido que la abolición no se lleve en el manifiesto

VBV: Pues gracias. Gracias porque son palabras muy sentidas, muy reales, y nosotros tenemos que seguir con el programa, con muchos más temas.  

 

Colectivo de Prostitutas de Sevilla

Twitter: @ProstitutasSev

e-mail: Colectivo.prosev@gmail.com

Delito de odio del Ayuntamiento de Sevilla contra las prostitutas

El movimiento de liberación de las prostitutas en España tiene una cita ineludible con los tribunales de justicia. En un Estado de Derecho como es el nuestro, debe ser la batalla judicial la que restituya el pleno ejercicio de sus derechos constitucionales, es decir, humanos, a las prostitutas. En otros países ya se libra o se ha librado esa batalla: en Canadá, con el caso Bedford; en Estados Unidos, con caso Esplerp vs. Gascón; en Irlanda, el pleito que ha dejado inacabado nuestra querida compañera recientemente fallecida Laura Lee.

Aquí presento una propuesta de denuncia al Ayuntamiento de Sevilla por delito de odio.

 

DELITO DE ODIO DEL AYUNTAMIENTO DE SEVILLA CONTRA LAS PROSTITUTAS


EL DELITO DE ODIO:

Las conductas que castiga el tipo básico del delito de odio son las siguientes:


a)
 Quienes públicamente fomenten, promuevan o inciten directa o indirectamente al odio, hostilidad, discriminación o violencia contra un grupo, una parte del mismo o contra una persona determinada por razón de su pertenencia a aquél, por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideología, religión o creencias, situación familiar, la pertenencia de sus miembros a una etnia, raza o nación, su origen nacional, su sexo, orientación o identidad sexual, por razones de género, enfermedad o discapacidad. (1)

 

El Ayuntamiento de Sevilla lanzó el día 19 de septiembre de 2017 “la campaña para el Día Internacional contra la Prostitución, la Trata y el Tráfico de Personas con Fines de Explotación Sexual”. (2)

Tal denominación del ´”Día Internacional contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Mujeres, Niñas y Niños” que se celebra el 23 de septiembre y que fue instaurado por la Conferencia Mundial de la Coalición Contra el Tráfico de Personas en 1999 (3), supone una tergiversación intencionada por parte del Ayuntamiento de Sevilla, que introduce fraudulentamente el término “prostitución” en la denominación de dicho Día.

La única interpretación razonable de dicha tergiversación es que el Ayto. de Sevilla ha intentado confundir a la opinión pública, haciéndola creer que la prostitución es una actividad delictiva equivalente a la trata, teniendo como debe tener pleno conocimiento de que la prostitución no es una actividad delictiva ni las prostitutas son unas delincuentes.

Al actuar de esta manera, ha incidido negativamente en el bienestar y la seguridad de las prostitutas, afligidas por un injusto estigma que las somete a una continua violencia psicológica y social y las dificulta el acceso a los servicios y a las garantías a los que tienen derecho como ciudadanas amparadas por la Constitución.

Esta actuación del Ayuntamiento de Sevilla puede tipificarse como delito de odio, al promover indirectamente el odio, la hostilidad, la discriminación y la violencia contra un grupo (el colectivo de prostitutas) por motivos relativos a ideología, religión o creencia, así como por la pertenencia de sus miembros a un sexo y una identidad sexual.

La gravedad de esta actuación es máxima si se tiene en cuenta que este año ya ha sido asesinada una prostituta en Sevilla.

Los motivos del Ayuntamiento de Sevilla que tipifican el delito de odio se refieren a la ideología abolicionista profesada por sus miembros, compartida con las creencias católicas que consideran la prostitución un pecado. Asimismo, las víctimas de su delito lo son por pertener al sexo femenino (ya que obvian la prostitución masculina) y por tener la particular identidad sexual de ser prostitutas.

Por todo lo cual, puede resultar procedente presentar querella por delito de odio contra el Ayuntamiento de Sevilla ante el correspondiente Tribunal.

 


1.- https://www.mundojuridico.info/el-delito-de-odio/

2.- http://www.sevilla.org/ayuntamiento/alcaldia/comunicacion/noticias/19-9-2017-el-ayuntamiento-lanza-la-campana-ningunotieneexcusa-contra-la-prostitucion-en-sevilla-que-incide-en-los-clientes-coincidiendo-con-la-ordenanza-que-agiliza-la-tramitacion-de-sus-sanciones

3.- https://www.apdha.org/ayuntamiento-sevilla-no-excusas-cuando-identifica-prostitucion-y-trata/

 

 

 

Las prostitutas de Sevilla, en lucha

 

EL TOPO #26 – DEL 20/1 AL 20/03 DE 2018

 

LAS PROSTITUTAS DE SEVILLA, EN LUCHA 

Colectivo de Prostitutas de Sevilla

 

El pasado día 19 de septiembre, el Ayuntamiento de Sevilla lanzó la «Campaña para el Día Internacio­nal contra la Prostitución, la Trata y el Tráfico de Personas con Fines de Explotación Sexual», introduciendo fraudulentamente el término prosti­tución en la denominación de dicho día. La única interpretación razona­ble de dicha tergiversación es que el Ayuntamiento de Sevilla intenta con­fundir a la opinión pública, haciéndo­le creer que la prostitución es una acti­vidad delictiva equivalente a la trata.

No es sólo una campaña de odio. Es un ataque directo a la única forma de supervivencia que tenemos mu­chas mujeres en la ciudad de Sevilla. Expulsadas las que trabajamos en la calle hacia lugares inhóspitos y peli­grosos (donde somos víctimas fáciles de abusos policiales y agresiones de todo tipo), el Ayuntamiento se propo­ne con el nuevo plan ir a por las que trabajamos en pisos, creando una at­mósfera de odio entre los vecinos y vecinas para conseguir de forma ile­gal lo que la ley no permite, es decir: lograr nuestra expulsión organizando el acoso sistemático a unas mujeres que ni incumplen ninguna ley ni se meten con nadie. El Ayuntamiento de Sevilla se ve apoyado en sus sucias maniobras por lo más hipócrita de la sociedad sevillana, anidado en la derecha, el centro y la izquierda del espectro político. Esa es la auténtica causa común de las fuerzas políticas de la ciudad: hacer la vida imposible a las prostitutas.

Las prostitutas hemos dicho basta. El pasado día 8 de diciembre constitui­mos el Colectivo de Prostitutas de Se­villa y lanzamos nuestro Manifiesto, que leímos públicamente dos días más tarde en la manifestación convocada por la Asociación Pro Derechos Huma­nos de Andalucía (APDHA) con motivo del Día de los Derechos Humanos.

El Manifiesto consta de seis puntos y tres reivindicaciones:

  •  La prostitución no es delito.
  •  Las prostitutas no somos delincuentes.Las prostitutas somos mujeres dignas.
  •  Las prostitutas reivindicamos la totalidad de nuestros derechos    se­xuales como mujeres.
  •  Las prostitutas somos trabajado­ras sexuales.
  •  La prostitución no es trata ni vio­lencia de género.
  •  Las prostitutas no pedimos ayudas para salir de la prostitución: exigimos la abolición de la pobreza.

Y las tres reivindicaciones son las si­guientes:

  •  Derogación inmediata de la Ley Mordaza y de las ordenanzas      an­tiprostitutas del Ayuntamiento de Sevilla.
  •  Reconocimiento por el Estado de la naturaleza laboral del trabajo sexual y aplicación inmediata del Estatuto de los Trabajadores y otras normas que garantizan los dere­chos de las trabajadoras.
  •  Cese de la campaña de odio contra las prostitutas del Ayuntamiento de Sevilla y asignación inmediata de los fondos destinados a esa campa­ña a la lucha contra la pobreza entre las mujeres dela ciudad de Sevilla. 

La herramienta elegida para devolver­nos a las prostitutas, y a las familias que dependen de nosotras, a nuestra previa situación de precariedad es la penalización de nuestros clientes, acusados de ser nuestros violadores. Es para defendernos, dicen los fari­seos. Multando y atacando a nuestros clientes nos penalizan a nosotras.

Para luchar contra la trata de seres humanos con fines de explotación sexual no hay mejor defensa que la de dotarnos a las prostitutas de derechos y el apoyo de las instituciones: dere­chos que permitan defendernos de todo tipo de agresiones que podamos sufrir en nuestro trabajo, derechos que nos den la condición de ciudada­nas y trabajadoras de primera como cualquier otra persona, y apoyo de las administraciones para poder ejercer nuestros derechos.

Las prostitutas somos mujeres va­lientes y luchadoras. Hacemos frente a un feroz estigma que injustamente lanzan contra nosotras —desde leja­nos tiempos bíblicos— los que venden mentiras y humo en lugar de sexo. Debemos ocultarnos: somos el últi­mo colectivo marginado que todavía debe ocultarse sin haber hecho nada; castigadas con una culpabilización torturante por la misma sociedad que tolera tantos abusos reales.

Y vamos a hacer frente también al Ayuntamiento de Sevilla, a sus fa­lacias abolicionistas y a sus injustas ordenanzas. ¡Las prostitutas hemos empezado a hablar y ya no vamos a callar! •

Facebook: Colectivo de Prostitutas de Sevilla

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e-mail: Colectivo.prosev@gmail.com


Manifeste du Collectif des Prostituées de Seville

 

 

La prostitution n’est pas un crime. Nous, les prostituées, nous ne sommes pas des criminelles.

Aucune loi en Espagne n’interdit la vente de services sexuels entre des personnes adultes. La Loi Gag et les ordonnances municipales de Séville ne pénalisent pas la prostitution, puisqu’elles ne peuvent pas le faire. Pourtant, les deux règlements violent le principe de légalité, ainsi que les droits fondamentaux contenus dans la Constitution espagnole et le Statut d’Autonomie d’Andalousie, en privant les travailleuses du sexe des droits fondamentaux tels que le droit de circuler librement. Ils restreindent aussi, au travers de la répression, l’utilisation de l’espace public. Il n’y a pas de différence légale entre les prostituées, leurs clients et le reste des piétons; pour en faire la distinction, on n’utilise que des critères arbitraires de la police nationale et municipale, qui sont devenus une sorte de police morale.

Nous, les prostituées, nous sommes des femmes dignes.

La legitimité de la Constitution est basée sur la reconnaissance que “la dignité de la personne humaine, les droits inviolables qui lui sont inhérents, le libre développement de la personnalité, le respect de la loi et des droits d’autrui sont la base de l’ordre politique et de la paix sociale “.

Et la Cour Constitutionnelle définit la dignité comme «une valeur spirituelle et morale inhérente à la personne, qui se manifeste singulièrement dans l’autodétermination consciente et responsable de sa propre vie et qui s’accompagne de la prétention du respect d’autrui».

Nous, les prostituées, nous sommes des femmes dignes parce que nous déterminons nos vies de manière consciente et responsable et que nous cherchons le respect de la société dans son ensemble. Ceux qui essaient de nous faire devenir des mineures ayant besoin de tutelle s’attaquent directement à notre dignité; ils essaient de nous priver de notre capacité de décision; ils essaient, en somme, d’enlever notre liberté.

Nous, les prostituées, nous réclamons tous nos droits sexuels en tant que femmes.

Nous, les prostituées, nous ne considérons pas que le travail sexuel soit indigne ou que les relations sexuelles consenties entre des adultes hors mariage soient un fléau qui doive être éradiqué. C’est notre conviction, pour laquelle nous exigeons le même respect que nous avons envers ceux qui pensent le contraire. Nous revendiquons notre droit de vivre et de faire de notre sexe et notre sexualité ce que nous en décidons, sans interférence morale.

Nous, les prostituées, nous sommes des travailleuses du sexe.

Le travail du sexe, c’est un travail. En Espagne, la prostitution n’est pas interdite; pourtant, les droits des prostituées sont refusés. Dans cette situation, nous, les travailleuses du sexe, nous sommes assujeties à une situation de travail sans aucun droit. Cependant, l’hypocrisie de cette société ajoute le résultat de notre travail au Produit Intérieur Brut tout en nous refusant le droit du travail pour «défendre notre dignité».

La prostitution, ce n’est pas de la traite ou de la violence de genre.

Il n’est pas possible de faire des comparaisons entre les victimes d’un crime tel que la traite des êtres humains et des femmes qui pratiquent la prostitution librement et de leur propre choix. Cela ne fait que simplifier une réalité beaucoup plus complexe. Cela contribue aussi à l’ignorance sur cette réalité, ainsi qu’à la discrimination, la nuissance et la violation des droits des personnes qui pratiquent la prostitution.

La criminalisation de la prostitution perpétrée, au délà du Parlement espagnol, par le conseil municipal de Séville (entre autres) et par le gouvernement précédent du Parti Populaire avec sa Loi Gag, ne sert qu’à accroître la marginalisation et la faiblesse sociale des prostituées, nous laissant presque absoluement sans défense contre les mafias de la traite des êtres humains et menacent de nous faire devenir ce que les abolitionnistes veulent que nous devenions: des victimes ayant besoin de sauveurs.

Il est absurde de dire que la pénalisation est pour les clients et pas pour les prostituées. Aussi absurde de dire que dans une entreprise c’est l’achat qui est pénalisé, mais pas la vente. Celles qui sont finalement pénalisées, c’est nous, les prostituées, qui voyons ainsi notre survie économique mise en danger. C’est là la vraie violence contre les femmes que nous, les prostituées, nous subissons: la violence abolitionniste..

Nous, les prostituées, nous ne demandons pas de l’aide pour sortir de la prostitution: nous demandons l’abolition de la pauvreté.

Aucune femme n’est née pour être pauvre. La pauvreté est dégradante et coercitive. Une société qui accepte la pauvreté ou qui croit que la pauvreté est inévitable ne respecte pas les femmes. La pauvreté est une forme de violence, une violence qui touche de manière disproportionnée les personnes marginalisées. La pauvreté ne peut être considérée comme un choix qui garantit de la sécurité.

En conséquence, nous, les prostituées de Séville:

Nous demandons:

  • L’abrogation immédiate de la Loi Gag et des ordonnances anti-prostitution du conseil municipal de Séville.
  • La reconnaissance par l’Etat que le travail du sexe est un travail et l’application immédiate du Statut des Travailleurs et d’autres normes qui garantissent les droits des travailleuses.
  • La fin de la campagne de haine contre les prostituées du conseil municipal de Séville et l’affectation immédiate des fonds destinées à cette campagne à la lutte contre la pauvreté feminine à Séville

Nous, les prostituées, nous avons commencé à nous manifester publiquement et nous ne garderons plus le silence!

Vous ne nous embarrasserez plus jamais avec vos campagnes infâmes!

 

Collective of Prostitutes of Seville

Twitter: @ProstitutasSev

e-mail: Colectivo.prosev@gmail.com

El progresismo es un puritanismo

 

La izquierda, que un día se soñó instrumento de emancipación de la humanidad, se ha resignado a ejercer el papel de gran censor de las conciencias

 

Por MANUEL RUIZ ZAMORA

Filósofo

20 Diciembre, 2017 – 02:33h

 

http://www.diariodesevilla.es/opinion/tribuna/progresismo-puritanismo_0_1201680203.html

 

El progresismo es un puritanismo / ROSELL

Quién nos iba a decir hace años que lo que llamábamos progresismo no era sino el último disfraz del viejo puritanismo. Al diablo, nunca mejor dicho, con los sueños de amor y libertad; al diablo también con aquella proclama ingenua que prohibía prohibir. Hoy, todo cuanto remita al placer o al sexo, a la emancipación de la mente y los sentidos debe darse por definitivamente prohibido. Decía Santayana que el puritanismo es esa forma de pensar que cree que el pecado existe, que cree que el pecado debe ser castigado y que es bueno que el pecado exista para que pueda ser castigado. Es en esta última parte de la proposición en la que radica todo su sentido: el puritano abjura de todos los placeres para disfrutar del placer supremo de castigar a quien disfruta. Cuando por fin logramos expulsar a los clérigos a la recóndita paz de sus templos, descubrimos con asombro que había legiones enteras de puritanos, mucho más fervientes y combativos, esperando para ocupar los espacios que ellos dejaban libres.

El pecado, señoras y señores, vuelve a estar de moda, aunque ahora se camufle entre las sábanas de lo políticamente correcto. El deseo es un delito, la seducción, si es procurada por el hombre, un tipo de violación diluida; si lo es por la mujer, una rendición innoble a pautas de comportamiento machistas. La prostitución, esclavitud encubierta; la pornografía, una excrecencia perversa del heteropatriarcado. El desnudo, como viene a demostrarnos el reciente intento de prohibición de una obra de Balthus, una incitación a la pederastia (Ay, si su ignorancia les llevara a examinar la historia del arte) o, más simplemente, una conversión de la Mujer, ese objeto de culto, en un objeto sexual. La izquierda, que un día se soñó instrumento de emancipación de la humanidad, se ha resignado a ejercer el papel de gran censor de las conciencias.

Ciertamente, nunca el sexo y las izquierdas hicieron buenas migas. El mismísimo Carlos Marx, confundiendo las relaciones de producción con las de reproducción, procreó clandestinamente en su criada, incurriendo de esa forma en lo que, de no haber sido de izquierdas, hoy se consideraría un caso inaceptable de acoso laboral. A Jaime Gil de Biedma, en los años cincuenta del siglo pasado, le negaron el ingreso al Partido Comunista por su conocida condición de homosexual. También es de sobras conocido el destino trágico que padecieron en las dictaduras comunistas todos aquellos que practicaban formas desviadas de la sexualidad, según las designaban los sumos sacerdotes del Partido. Algunos de los herederos más orgullosos de aquellos desatinos totalitarios claman hoy sin pudor desde las cabeceras de la manifestaciones por los derechos de gays y lesbianas.

La derecha, por su parte, ha descubierto que para perpetuar la rancia influencia de su discurso moral tan solo tiene que presentarlo convenientemente envuelto en el papel de celofán de lo políticamente correcto. Ver, por ejemplo, los telediarios de Televisión Española es como asistir a una homilía en donde la parte dedicada a la información es apenas un pretexto para insuflar la moralina: ahora un poco de violencia de género, unas gotas de acoso escolar, los peligros de las drogas y el alcohol en la conducción vial y, como último descubrimiento estelar, un saludo cariñoso a los pérfidos puteros. ¿No han visto todavía esa obra maestra del arte episcopal en la que dos ultracuerpos invadidos de fundamentalismo insultan sin complejos, no solo a los asiduos a los burdeles, sino, por extensión, a las trabajadoras del sexo?.

Tal vez el tema de la prostitución sea el que mejor refleje la profunda hipocresía de los nuevos fariseos. De la misma forma que las antiabortistas, con su maximalismo y su intransigencia, lo único que consiguieron fue que las mujeres se vieran abocadas a abortar en condiciones clandestinas y miserables, con el resultado, muchas veces, de muerte, las abolicionistas, con el pretexto de velar por la dignidad de la Mujer, están consiguiendo que el colectivo de las prostitutas permanezca en unas condiciones de desregulación laboral que en la práctica no se diferencia demasiado del estado de los obreros en los albores de la revolución industrial. A las abolicionistas les importa un bledo la situación real de las prostitutas: su único objetivo es criminalizar. También les da igual lo que las propias prostitutas opinen al respecto: para el puritano lo importante es salvar el alma, si es posible contra la voluntad de quien tiene que ser salvado. Cuando por fin hayan logrado conquistar el mundo (y por el camino que vamos no están lejos de conseguirlo), este no será un lugar más justo, pero, a cambio, habrán conseguido que sea más triste, más mezquino y más feo.

 

Manifesto of the Sevilla Prostitutes Collective

 

 

 

Prostitution is not a crime. Prostitutes are not criminals.

No law prohibits in Spain the sale of sexual services between adults.

The Gag Law and the municipal ordinances of Seville do not sanction prostitution, which they can not do. Both regulations violate the principle of legality, as well as basic rights contained in the Spanish Constitution and the Statute of Autonomy of Andalusia, by depriving sex workers of fundamental rights such as the right to free movement and restricting the use of space. public through repression. There is no legal difference between prostitutes, their clients and the rest of the pedestrians; only the arbitrary criteria of national and municipal police turned into a kind of moral police.

Prostitutes are worthy women.

The Constitution legitimizes itself by recognizing that “the dignity of the human person, the inviolable rights that are inherent to it, the free development of the personality, respect for the law and the rights of others are the foundation of the political order and of social peace “.

And the Constitutional Court defines dignity as “a spiritual and moral value inherent in the person, which manifests itself singularly in the conscious and responsible self-determination of one’s own life and which carries with it the claim to respect by others”.

Prostitutes are worthy women because we self-consciously and responsibly determine our own lives and seek respect from society as a whole. Those who try us to become underage girls in need of guardianship are directly attacking our dignity, they are trying to deprive us of our decision-making capacity, they are trying, in short, to take away our freedom.

Prostitutes claim all of our sexual rights as women.

Prostitutes do not consider sex work to be unworthy nor consensual sexual relations between adults outside of marriage as a blight that must be eradicated. That is our conviction, for which we demand the same respect that we have towards those who think otherwise. We claim our right to live and do with our sex and sexuality what we decide, without moral interference.

Prostitutes are sex workers.

Sex work is work. In Spain, prostitution is not prohibited; they only deny us the rights to prostitutes. Under this situation, we sex workers are subjected to a work situation lacking any right. However, the hypocrisy of this society adds the result of our work to the Gross Domestic Product while denying us labor rights to “defend our dignity”.

Prostitution is not trafficking or gender violence

It is not possible to equal the victims of a crime such as trafficking in persons with women who practice prostitution freely and by their own decision. Doing this only simplifies a reality that is much more complex, contribute to ignorance of this reality and discriminate and harm people who practice prostitution by violating their rights.

The criminalization of prostitution carried out outside the Parliament by the City of Seville (among others) and by the previous government of the Popular Party with its Gag Law, only serves to increase the marginalization and social weakness of prostitutes, leaving us almost absolutely defenseless against the mafias of human trafficking and threatening to become what the abolitionists want us to become: victims in need of saviors.

It is absurd to say that clients are penalized and not prostitutes. It is absurd to say that in a business the purchase is penalized, but not the sale. Those who are ultimately penalized are the prostitutes, which we see endanger our economic survival. That is the real violence against women that prostitutes suffer: abolitionist violence.

Prostitutes do not ask for help to get out of prostitution: we demand the abolition of poverty.

No woman is born to be poor. Poverty is degrading and coercive. A society that accepts poverty or believes that poverty is inevitable does not respect women. Poverty is a form of violence, a violence that disproportionately affects the marginalized. Poverty can not be considered a safe place.

Consequently, the prostitutes of Seville:

We demand:

  • Immediate repeal of the Gag Law and anti-prostitution ordinances of the City of Seville
  • Recognition by the State of the labor nature of sex work and immediate application of the Statute of Workers and other standards that guarantee the rights of women workers.
  • The end of the hate campaign against the prostitutes of the City of Seville and immediate allocation of the funds allocated to that campaign to the fight against poverty among women in the city of Seville.

 

Prostitutes have begun to speak and we will not be silent!

 

You will no longer be ashamed of yours infamous campaigns!

 

Collective of Prostitutes of Seville

 

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