Lo digo porque lo veo, y lo vivo, soy prostituta.

 

 

Comentario publicado en https://elestantedelaciti.wordpress.com/2017/04/29/la-escuela-de-puteros-adopta-un-enfoque-represivo-del-sexo/

 

Julieta en 21 de junio de 2018 en 22:09 dijo:

Los puteros en su mayoría tienen pareja, esposa o novia.
No están solos, tienen vida sexual.

Los hacen porque son unos parafílicos, enfermos mentales, como lo es un pederasta, pedófilo, violador, etc.

Lo digo porque lo veo, y lo vivo, soy prostituta.

Quieren quedar cada día con una diferente, somos tres en un piso y nos escriben los mismos en diferentes días de la semana.

Te piden que actúes como si fueras una novia, besos con lengua, abrazos, “pasión”, chupar sin preservativo y si pueden meter sin condón… Desde cuándo las prostitutas tenemos que besar?

Ellos están traspasando las líneas buscando afecto donde solamente es un encuentro sexual sin sentimientos y sin nada.
Solamente nos motiva el dinero.

Algunos son tan tarados que piensan que porque nos vendemos de X forma con palabras que los atraen como a moscas a la miel, sentimos eso que decimos… y nos envían fotos de penes, de ellos desnudos, nos ofrecen sexo gratis.

Yo soy una araña esperando a que el insecto caiga en mi red… ahí le saco los billetes y adiós.

Respeto a quien me respeta, que son más bien pocos.
Te exigen y pagan poco.

Si quieren una girlfriend experience deberían pagar 500 euros, no 60 o 100.

Me repugna mucho cuando son hombres cuarentones, cincuentones, totalmente abandonados, con la cara reflejando su interior, DEJADEZ.

He conocido hombres de 50 como un guardia civil o un bombero que estaban mejor que uno de 20, cuerpo, cara, todo y pagaban también.

Pero últimamente caen unos viejos repelentes. Y esperan que una se excite con ellos?
Te sacan la lengua cada vez que les vas a dar un pico, no sé muy ridículo todo.

No es natural es totalmente antinatural la prostitución.
No hay deseo, bueno de ellos si hacia cualquiera prostituta. Da igual que seas rubia y joven como vieja, negra, bigotuda, gorda, etc.

Es un mercado que se abre ante ellos y se desesperan y llaman a una y otra y otra.
Asco me da hacer esto, me siento sucia, me ducho varias veces al día, me siento humillada. Lo hago por necesidad, no tengo preparación académica.
No veo a mi familia hace muchísimos años.
Sola en un país desconocido.

Estoy intentando salir, pero me boicoteo yo misma, me siento una inútil, que no sirvo para nada.
Son años de prostitución, de ser abusada porque es lo que siento, por hombres asquerosos.

Tengo fobia de los hombres los veo como escoria a la mayoría, porque siempre veo sus fotos de perfil de whatsapp con sus hijos, sus novias, dedicatorias de amor, incluso fotos de fetos en camino, fechas de boda… Son una porquería de hombres.

Engañan a las mujeres, forman familias de mentira.
Con qué cara puede educar un putero mentiroso a un hijo?

Me mudé a un pueblito donde sigo prostituyéndome, pero buscando trabajo y los puteros esos seres tan grises y dañinos comenzaron a contarle al entorno “normal” que tengo que yo era prostituta.

O sea ellos pagan y está bien, yo cobro y está mal.

Me han hundido en todo el pueblo, incluso una relación muy bonita que tuve con un chico NO putero, de esos pocos hombres normales y que una mujer puede amar.
Me jodieron la vida. Miren esa de ahí es prostituta.
Ellos que engañan a las mujeres, incluso son homosexuales reprimidos que van con travestis a hacerles felaciones ellos a ellas o ser sodomizados ellos por los travestis… Y me señalan a mí?

Yo tengo capturas de pantalla de ellos y las pienso publicar.

Porque yo lo hago por necesidad, o hago esto o me quedo en la calle, no como, no pago alquiler. Ellos lo hacen porque son unos degenerados y encima pagando.

Me dan ASCO!

Me voy a vengar de todos, siempre cada día voy recopilando capturas de pantalla donde se ven sus fotos, teléfonos y mensaje que me escriben. Ya los publicaré a todos.

Quiero hacer una base de datos con teléfonos de puteros donde las mujeres puedan consultar sobre sus parejas.
Porque son un peligro para la salud de las mujeres.

Muchos piden sin condón, o te lamen el culo, la vagina.

Dónde se vió eso? LAmer culos pagando o vaginas de prostitutas? O pedir besos?

 

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Barcelona: la intención del PSC de prohibir la prostitución enciende a las trabajadoras sexuales y activistas

 

·        Los socialistas presentarán en el pleno del viernes una ordenanza para “erradicar la demanda”

·        Los colectivos critican que las medidas provocarán más precariedad y clandestinidad

 

Por Imma Fernández / Helena López

Barcelona – Martes, 26/06/2018

https://www.elperiodico.com/es/barcelona/20180626/psc-prohibicion-prostitucion-barcelona-6909874

 

“El capitalismo nos obliga a trabajar y cada cual elige con qué parte del cuerpo hacerlo. Los que lo hacen con la cabeza son unos intelectuales; los que utilizan el cuerpo son obreros y las que usamos la sexualidad somos unas putas. Yo decido la forma que me resulte más rentable”. Habla Janet, portavoz del colectivo Putas Indignadas que este martes se sienten aún más indignadas por la ordenanza contra la prostitución y la explotación sexual que el partido socialista en el Ayuntamiento de Barcelona presentará en el pleno del viernes. Su presidente, Jaume Collboni, ha informado este martes de la petición, con la que se pretende “erradicar la demanda”, y que incluirá sanciones y medidas de prevención contra proxenetas, clientes y personas que se benefician de esta “forma de esclavitud”.

El socialista ha reprochado a la alcaldesa, Ada Colau, que se haya manifestado partidaria de tratar la prostitución como profesión porque, en su opinión, “es estar a favor de una actividad económica que usa el cuerpo de la mujer como un mero objeto sexual de consumo” y consolida de forma legal una forma de dominación.

El anuncio ha enervado tanto a los colectivos de prostitutas como a las entidades que trabajan por sus derechos, que han convocado una concentración para el jueves (19.30 horas) en la plaza de Sant Jaume.

Desde el ayuntamiento también han criticado una propuesta que confunde “una vez más e intencionadamente la trata y el trabajo sexual, cuando el primero es una forma de explotación y el segundo una ocupación igual de digna que las otras que desgraciadamente no cuenta con los derechos que requeriría”, en palabras de Laura Pérez, concejala de Feminismos y LGTBI.  “Dicen defender el derecho de esas mujeres y proponen la persecución de sus clientes, lo que ellas han denunciado centenares de veces como una práctica que les genera más precariedad y clandestinidad”, agrega Pérez. “Seguiremos trabajando para garantizar el ejercicio del trabajo sexual en las mejores condiciones posibles, no perseguiremos a quienes lo ejerzan”.

 

Estrategia política

Para los colectivos de prostitutas se trata de una estrategia política para “desestabilizar a Ada Colau”, concede Janet, para quien la propuesta del PSC “dispara la alarma social metiendo en el mismo saco la trata de personas y la explotación sexual y a quienes ejercen libremente este oficio”. La portavoz de las prostitutas recuerda que la explotación laboral y los abusos no son exclusivos de las trabajadoras del sexo, y cita los ejemplos de las ‘kellys’ o de las temporeras de la fresa de Huelva.

Janet explica que su colectivo agrupa a mujeres de 20 a 75 años que mantienen a sus familias con su actividad sexual. “Con nuestro trabajo invertimos en I+D porque la mayoría de nuestros hijos y nietos tienen estudios y pueden ir a la universidad. Nuestro oficio nos empodera y da estabilidad y sustento a los nuestros”.

 

Una medida que criminaliza

La propuesta del PSC no es nada nuevo bajo el sol. Ya en el 2005, durante el Gobierno del tripartito, se aprobó una ordenanza municipal de civismo y convivencia para multar a las mujeres por ofrecer servicios sexuales en la vía pública y se constató, subraya Janet, que lo único que se consiguió fue “estigmatizar más al colectivo y criminizalizarlo”.

Aquella ordenanza, agrega, nació en pleno ‘boom’ de la marca Barcelona y la “pobreza, ya se sabe, no gusta en la puerta de casa; quisieron expulsarnos a todos”. Distintos estudios han ratificado que prohibir la prostitución callejera no es efectiva y solo comporta más precariedad y victimización.

Además, aporta la asociación Genera, se vulneraron los derechos de las trabajadoras voluntarias y las víctimas de trata, siendo estas últimas las que más multas recibieron perjudicando aún más su difícil situación.

Desde Putas Indignadas insisten en que la ordenanza socialista tendrá consecuencias muy graves para las esclavas sexuales. “Es muy difícil pasar de víctima a denunciante y verdugo. Esas chicas tienen miedo, familias amenazadas en sus tierras de origen. Lo que hay que hacer es abordar el problemas con soluciones reales y más recursos”, sostiene Janet.

 

Miedo a denunciar

En la misma línea se expresa Clarisa Velocci, portavoz de Genera. “Es una medida electoral gravísima e irresponsable que comportará más clandestinidad. Las redes de trata y los proxenetas se frotan las manos porque seguirán operando con más facilidad: las víctimas tendrán más miedo a denunciar y más desconfianza. ¡Todo el trabajo social que se ha hecho se irá al garete!”.

“La prostitución no desaparecerá”, prosigue la activista, “pero se ejercerá con más peligro y se disparará el empobrecimiento y la desigualdad”.  Velocci lamenta que los socialistas no hayan consultado a las entidades y colectivos afectados. “No saben de lo que hablan. Confunden a las trabajadoras voluntarias con las de la trata; a los clientes con los proxenetas, y a los de trata con los traficantes”.

Mercè Meroño, presidenta de la Fundació Àmbit Prevenció, se suma a las encendidas críticas. “Reactivar la ordenanza conllevará más precariedad y desprotección. Ya se vio que inflar a las mujeres con multas no es la solución y dificultaba el acceso de esas mujeres a los servicios sociales. Se demostró que no funcionaba, pero los políticos no aprenden. No escuchan”.

 

El Gobierno de Colau rechaza prohibir la prostitución y pide mejorar sus condiciones

Critican que desde el PSC “confunden otra vez más e intencionadamente la trata y el trabajo sexual”

 

EPBARCELONA

26 de junio de 2018

http://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20180626/45424012364/colau-rechaza-prohibir-prostitucion.html

 

La concejal de Feminismos del Ayuntamiento de Barcelona, Laura Pérez, ha criticado la propuesta del PSC de prohibir la prostitucióny la explotación sexual en la ciudad, y ha apostado por mejorar las condiciones en las que ejercen el trabajo sexual.

Ha criticado en un comunicado que, en su propuesta, desde el PSC “confunden otra vez más e intencionadamente la trata y el trabajo sexual” cuando no es lo mismo, ya que la primera es una forma de explotación y la segunda es un empleo igual de digno que los demás y que no cuenta con los derechos que requeriría, según ella.

“Defendemos que no se pretenda que las vamos a salvar de nada cuando en realidad no se las escucha ni se las tiene en cuenta”

“Defendemos que en nuestra ciudad no se persigan a las personas que ejercen el trabajo sexual, no se las estigmatice, no se pretenda que las vamos a salvar de nada cuando en realidad no se las escucha ni se las tiene en cuenta”, ha aseverado Pérez.

Ha destacado que, cuando desde el Gobierno municipal dicen defender los derechos de las mujeres, se refieren a todas ellas, y ha advertido: “Son nuestras vecinas, no las haremos clandestinas ni las excluiremos. Al contrario: seguiremos trabajando para garantizar el ejercicio del trabajo sexual en las mejores condiciones posibles”.

La concejal ha lamentado que propongan perseguir a los clientes para defender los derechos de las mujeres que ejercen la prostitución, cuando trabajadores sexuales han avisado de que esta práctica impacta en su precariedad y clandestinidad.

Ha añadido que el ejecutivo de Colau “ha demostrado desde el primer día” que lucha contra el tráfico de personas con fines de explotación sexual, y ha puesto todas las herramientas a su alcance para hacerlo, según ella.

La concejal lamenta que propongan perseguir a los clientes para defender los derechos de las mujeres que ejercen la prostitución

 

“Apoyaría a una prostituta en política, tiene que haber putas en las instituciones”

El langreano Jesús Rodríguez, militante de Podemos, defiende legalizar el trabajo sexual: “Debemos visibilizar la realidad sin trampantojos”

 

Por Carmen M. Basteiro

Langreo

24 de junio de 2018

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https://www.lne.es/cuencas/2018/06/24/apoyaria-prostituta-politica-instituciones/2308105.html

 

El langreano Jesús Rodríguez Sendarrubias

En plena explosión de protestas contra la libertad provisional para “la Manada”, en pleno y necesario auge del empoderamiento de la mujer, aparece en escena el langreano Jesús Rodríguez Sendarrubias. Un hombre que tiene un objetivo:poner rostro a los clientes de la prostitución -un 20% de los españoles aseguran haber sido clientes, según un informe de la Delegación del Gobierno-, normalizar este servicio y conseguir su legalización. Lo hace con nombre, apellidos y foto a color. Militante de Podemos, tiene el mote de “putero de izquierdas”. No le ofende. Reconoce que no es feminista y que “esa etiqueta” no define a la izquierda. Cada afirmación suya, parece la pieza de un discurso bien ensayado: “Apoyaría una candidatura encabezada por una trabajadora del sexo, tiene que haber putas en las instituciones”.

Falta poco más de un mes para que Sendarrubias, trabajador en un centro telefónico de atención al cliente, cumpla 32 años. Atrás queda aquel día, a los quince, cuando un amigo le dijo que fueran a un prostíbulo. Aquella noche, temblaba de nervios. Ahora, defiende seguro que su declaración pública es “un acto de sinceridad para abrir un espacio de reflexión necesario”. “En una sociedad moderna y avanzada, tenemos que quitarnos la venda de los ojos y asumir que la prostitución es un fenómeno cotidiano y social”. Y, añade, “quienes estamos comprometidos con el progreso social y con la izquierda, debemos visibilizar la realidad sin trampantojos”.

– ¿Nunca se pregunta por qué esas mujeres ofrecen servicios sexuales?

-¿Me pregunta de forma velada por la trata?

 Le pregunto por la trata, y no de forma velada.

“De la trata no sé nada, salvo que consiste en un delito cuyos responsables deben ser perseguidos por la justicia y castigados con todo el peso de la ley”, replica, para añadir que él habla de “prostitución libre y voluntaria”. Y su tono se vuelve aún más tajante: “Decir, como dicen algunos sectores abolicionistas o feministas radicales, que el 90 por ciento de las mujeres que ejercen la prostitución en España lo hacen coaccionadas u obligadas por un tercero es falso de toda falsedad”. Esta afirmación “supone un insulto para las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado”.

Jesús Rodríguez hace referencia al informe de Evaluación del Grupo de Expertos sobre la Lucha Contra la Trata de Seres Humanos (GRETA), encargado por el Parlamento Europeo: “Los resultados indican que apenas el dos por ciento de las trabajadoras del sexo son víctimas de trata”. Aún así, reconoce que es un problema grave: “Apuesto por una prostitución legal, que reconozca y respete los derechos de las trabajadoras sexuales y ayude a combatirla”.

Un primer paso para lograrlo, asegura, es “olvidarse de las etiquetas que han creado los sectores feministas radicales”. A la prostituta, afirma, “la han etiquetado como una mujer victimizada, perdida o con la capacidad de decisión anulada”. A los consumidores de sus servicios, “se nos tilda de bestias, machistas, o personas sin escrúpulos”.

Una imagen, defiende, que no es su realidad. Jesús Rodríguez Sendarrubias tiene dos hijos, está divorciado. “No quiero tener pareja. Tengo compañeras sexuales, no tengo problemas para relacionarme con las mujeres, de vez en cuando contrato un servicio sexual porque es una opción más para desarrollar mi sexualidad”.

Otra vez las etiquetas cuando le preguntan si su postura no “choca” entre sus compañeros de Podemos. “No me considero feminista, soy de izquierdas con convicciones de izquierdas. Las etiquetas no sirven para matizar mis posiciones, me opongo a que la izquierda asuma un feminismo de corte radical, abolicionista y andrófobo”.

Dicen que el amor ha desatado grandes guerras. Casi al final de la conversación, Sendarrubias reconoce que comprendió la realidad de la prostitución durante su matrimonio con una trabajadora sexual. Duró cinco años y tuvieron un hijo.

 ¿Y fue difícil?

-Le garantizo que se puede perfectamente ser compañero sentimental de una mujer prostituta. Sólo hay que amar, comprender y constituirse en un firme aliado de sus derechos laborales, sindicales y civiles.

 

Las prostitutas pasan consulta al putero y cuestionan su masculinidad

 

  • La artista y activista Núria Güell entrevista a nueve prostitutas (de piso y carretera) para que diseccionen la mente del putero delante de una cámara
  • El documental De putas. Un ensayo sobre la masculinidad subvierte la idea hegemónica de la masculinidad a través de sus historias de perversión y vulnerabilidad

 

Por Mónica Zas Marcos

21 de junio de 2018

https://www.eldiario.es/cultura/arte/prostitutas-consulta-masculinidad-riesgo_0_783571790.html

 

Una de las trabajadoras sexuales de carretera del documental ‘De putas’

 

El arte de Núria Güell (Gerona, 1981) no está concebido para exhibirse en una sala de museo. Al menos, no de la forma convencional. La obra de Güell incluye historias tan impresionantes como un intento -fallido- de dejar de ser española, el acuerdo con un museo de Medellín para contratar a varias menores víctimas de trata de blanca, o un concurso de cartas de amor en Cuba para casarse con el ganador y ayudarle a entrar legalmente a nuestro país.

Apátrida por voluntad propiaLa feria de las flores y Ayuda humanitaria son tres de los muchos ejemplos con los que Núria Güell desafía las convenciones consensuadas. Y se preguntarán: ¿qué se ve en sus exposiciones? Peticiones oficiales de renuncia a la nacionalidad, pasaportes, registros de una boda civil, fotografías o conversaciones de Whatsapp interceptadas a los proxenetas de las adolescentes colombianas.

En definitiva, fragmentos desarraigados de un discurso artístico mucho más amplio, pero que paradójicamente son lo único que los galeristas le permiten colgar en una pared.

Consciente de esa limitación, Núria ha reconvertido su obra en una instalación de videoarte en Patria y Patriarcado, la muestra que se expondrá en la Musac de León hasta el 14 de octubre. “Voy a presentar solo los vídeos que documentan las acciones. Son cinco y una proyección en gran formato con la obra nueva, De putas. Un ensayo sobre la masculinidad”, nos cuenta la artista por teléfono.

En esta última, Güell se reunió con trabajadoras sexuales de León y Catalunya para que diseccionasen la mente del putero delante de una cámara. “El conocimiento que tienen las prostitutas subvierte totalmente la idea de un estado heterosexual”, dice su creadora. De las nueve mujeres del documental, seis trabajan en un piso y tres en la carretera de su pueblo, todas ellas son autónomas y entienden la prostitución como una identidad política.

 

La artista decidió abordar el tema de la masculinidad el año pasado como catarsis de una situación social, judicial, económica y personal sin precedentes. “Le di vueltas y, hablando con amigos, llegué a la conclusión de que las prostitutas son quienes mejor podían hablar de las demandas de la masculinidad, porque se pasan el día rodeadas de hombres”, revela.

De esa forma, Güell las contactó a través de una página de prostitución y concertó entrevistas con las seis que trabajan en su apartamento. Algunas han estado con casi nueve mil hombres y cuentan con una muestra estadística mucho mayor de la que Núria hubiese obtenido jamás. “Sus testimonios ponen en crisis la idea de una masculinidad hegemónica, y eso no interesa ni a la Iglesia ni a los poderes políticos”, asegura, pues detrás de la puerta de esas mujeres, los roles se subvierten y la cama se convierte en el diván de una consulta psicológica.

 

“La masculinidad está en riesgo”

De putas. Un ensayo de la masculinidad está dividido en doce fragmentos que pronto darán lugar también a un libro. Conceptos como ego, putero, violencia, poder o puta ofrecen formas muy variadas de acercarse a la realidad de estas mujeres, pero sobre todo a la de los clientes que pagan por sus servicios.

“Ellas me decían que, cuanto más poder tiene el hombre (económico y social), más busca que la prostituta le humille y más vulnerable se muestra en la intimidad. En cambio, un currante explotado quiere dominar en el espacio sexual y ejercer sobre ellas el poder que no tiene en el entorno público”, explica Núria.

Los primeros son directivos de bancos, deportistas e incluso políticos que les piden “ser sodomizados con paraguas, pepinos, berenjenas o que les vistan con tacones y  con ropa de mujer”. Los segundos, en cambio, “suelen ser los más violentos”.

Cuando hablan a cámara, las prostitutas -que en ningún momento muestran su cara ni se identifican con un nombre- se muestran poderosas y conocedoras de un secreto inimaginable para la mayoría de la sociedad. “Algunos duran diez minutos en el acto y el resto del tiempo quieren que les digas palabras bonitas, que les escuches y que les beses con ternura”, dice una de ellas. Pero, a la vez, “buscan un reconocimiento continuo en el sexo, sentirse como actores porno y que les digas que nunca te lo han hecho tan rico como ellos”.

“Están tranquilos porque saben que una puta no es como una amante y que nunca vas a ir a una televisión a contar sus chismes”, explica otra. “Se desinhiben y sacan una parte que solo saben ellos”, cuenta una tercera sobre las muchas peticiones de sadomaso que recibe. Núria Güell dice que descubrió que la mayoría de los clientes de sus entrevistadas son hombres casados, “por eso van a un piso y no a un burdel, donde corren el riesgo de ser descubiertos”.

Desconcertada por la cantidad de testimonios sobre la vulnerabilidad masculina que recibió de las prostitutas de piso, Núria probó con las de carretera por si le contaban algo distinto. “Pero no”, confiesa. Todas ellas insistían en separar su experiencia de la de los clubes nocturnos, mucho más violentos y alienados que otros escenarios.

“Para empezar, por la presencia del proxeneta, y porque muchas veces los hombres acuden a los prostíbulos en grupo y allí se da una competición de virilidad que puede llegar a ser violenta”, explica Güell.

Sin embargo, eso no exime al piso y a la carretera de las agresiones sexuales, golpes e incluso intentos de asesinato que muchas han padecido en propias carnes. “A mí me han roto los dientes”, confiesa una de las mujeres de la calzada. “También intentaron pasarme por encima con el coche más de una vez”. En su casa, una advierte que ella siempre tiene un spray antivioladores en un cajón, mientras que otra ha tenido que usar un palo de descargas eléctricas hasta tres veces.

Una de las trabajadoras sexuales de piso del documental ‘De putas’

Esto es porque, como explica la más elocuente de todas, “el trasfondo del hombre que viene y se comporta bien contigo, te paga el dinero y parece que te trata con respeto, nunca es bueno. Porque socialmente, interiormente, él piensa que eres una puta, que no vales nada. La sensación más humillante que puede tener una mujer es dedicarse a la prostitución y ver que los demás la juzgan y la cuestionan. Hasta el hombre más agradable y más amable te va a mirar por encima del hombro”.

 

La abolición, fuera del foco

La intención de De putas era poner el foco en las masculinidades, no abrir el melón de la abolición o la regulación de este oficio. Eso no significa que Núria Güell sea menos sensible a este debate, “sino que no quise centrarme ahí en esta ocasión”. A título personal, la artista se posiciona a favor de la regulación en el caso de mujeres como las que ha entrevistado en su proyecto.

“Las prostitutas me decían que preferían esto a estar explotadas ocho horas en un bar, aguantando a un jefe machista y ganando en todo el mes lo que cobran en un día en la prostitución. Si ellas reclaman sus derechos laborales, creo que se tendrían que apoyar”, argumenta Núria.

Aunque marca una línea respecto a su anterior proyecto, La feria de las flores, con las víctimas de explotación infantil, también reconoce que “tendría que erradicarse la relación de la prostitución con el sistema capitalista”. Y, por supuesto, “las mujeres que quieran salir deben tener una opción segura de hacerlo”.

Al final, el sistema heteropatriarcal diseña unas etiquetas para cada uno de nosotros y deshacerse de ellas no es tarea fácil, aún menos para las prostitutas. Pero tampoco para los hombres, quienes Núria Güell espera que se sientan interpelados e identifiquen esa relación entre poder y masculinidad que a veces resulta tan dañina.

 

Rábago, al rescate de la concejala que apoya la prostitución

La periodista Isabel Rábago./ Fuente: Telecinco

La considera un servicio ideal para los “discapacitados” y “la gente fea”

D.A.

Vie, 15 Jun 2018

https://www.elplural.com/politica/2018/06/15/rabago-concejala-prostitucion

 

Nota previa de la Citi: He asistido estos días al vomitivo espectáculo de la jauría de hipócritas de todos los pelajes lanzándose como fieras sedientas de sangre sobre esta mujer, Rosa, madre de un hijo discapacitado, que se ha limitado a decir lo que todo el mundo piensa y lo que garantiza la ley (¡sí, garantiza la ley, porque la prostitución no es delito en España, hipócritas!). La de Isabel Rábago es la primera voz que oigo salir en defensa de Rosa, y desde aquí mi reconocimiento a su valentía. El Estante de la Citi también apoya sin reservas a Rosa Ganso: el Estante es Rosa Ganso.

 

Esta semana, una concejala del Partido Popular de Pinto se convertía en noticia tras considerar que no se pueda prohibir la prostitución ya que en realidad es una especie de servicio para los “discapacitados” y para “la gente fea”.

Esta es la defensa de “los puteros” que realizó Rosa Ganso, concejala del Partido Popular en la localidad madrileña de Pinto, en medio de un pleno ante la atenta mirada de la oposición y con compañeros, incluso, tapándose la cara para ocultar sus risas.

Su defensa

“¿Usted sabe la situación de esos puteros, la situación familiar que pueden tener?”, preguntaba la popular en el pleno.

“Es que hay personas con discapacidad que tienen que utilizar estos servicios porque no les queda otro remedio”,proseguía la edil del PP para añadir que las “personas que han nacido feos y no tienen posibilidad de utilizar estos servicios”.

Criticas
Como era de esperar, sus palabras fueron muy criticadas. Tanto es así que el Gobierno de Pinto ha promovido una moción de reprobación contra la edil. De forma paralela, ha recibido las criticas de activistas que como Cristina Almeida alzaron su voz contra lo ocurrido. “Medio país somos feos y vamos a tener que ser puteros porque lo diga ella”, afirmó Almeida.

Rabago al rescate
Ante tanta crítica, Isabel Rábago, el flamante fichaje del Partido Popular de Madrid para el departamento de comunicación, ha salido en su defensa.

“Lamentable y vergonzosa, la sangría que se ha hecho con la concejala de Pinto. Lo fácil es manipular, opinar sobre un corte editado. Lo complicado es conocer la durísima historia que hay detrás de una mujer que sólo, ha pronunciado una desafortunada frase”, ha afirmado la periodista, objeto de burla por su pasado televisivo.

Isabel Rábago@RABAGOISABEL

Lamentable y vergonzosa, la sangría que se ha hecho con la concejala de Pinto. Lo fácil es manipular, opinar sobre un corte editado. Lo complicado es conocer la durísima historia que hay detrás de una mujer que sólo, ha pronunciado una desafortunada frase. Gracias @EspejoPublico

Espejo Público

@EspejoPublico

Isabel Díaz Ayuso, portavoz del PP de Madrid defiende la integridad y la nobleza de su compañera:”Rosa es una persona muy querida en su municipio, no se la debe apartar de la política por esta metedura de pata” http://atres.red/ukgua1 

16:00 – 15 jun. 2018

 

«Los hombres poderosos que van de putas quieren ser humillados y los explotados quieren ser dominantes»

Prostitutas de León y de Cataluña hablan a Nuria Güell de lo que les piden los puteros en uno de los seis proyectos que trae al Musac, al laboratorio 987, en su exposición ‘Patria y patriarcado’. La artista usa su cuerpo físico, legal y emocional para «hacer visible lo que no queremos ver».

 

Entrevista a Nuria Güell. F. Otero Perandones.

 

Por ana gaitero | león

8 de junio de 2018

http://www.diariodeleon.es/noticias/sociedad/los-hombres-poderosos-van-putas-quieren-ser-humillados-explotados-quieren-ser-dominantes_1254886.html

 

Subversiva y retadora. Nuria Güell (Vidreres. Gerona), entrevista a prostitutas en León y Cataluña, pide el estatuto de apátrida al Ministerio de Justicia, se casa con el cubano que le escribió la mejor carta de amor para que consiga la nacionalidad española… Son parte de los seis proyectos de la exposición Patria y patriarcado de la exposición que inaugura mañana en el Laboratorio 987 del Musac con una visita guiada a las 18.00 horas en su compañía y la comisaria, Araceli Corbo. La artista es el medio para analizar dos conceptos «unidos por la desigualdad que generan». La realidad, incluso la que se salta la ley, es su punto de partida. No le interesa la ficción. «Pongo mi cuerpo físico, legal y emocional y no intento crear nada nuevo, no trabajo con la ficción, sino con lo real y con la intención hacer visible lo que no queremos ver, de que se escuche lo que se no se quiere oír y se muestre lo que no se quiere mostrar». Nuria Güell, que también trabajó con El Solitario para diseñar un proyecto de atraco a bancos, impartirá el taller La ética de las consecuencias en julio y presentará el libro De putas. Un ensayo sobre la masculinidad.

—¿Por qué liga patria y patriarcado en estos proyectos?

—Muchas desigualdades que sufrimos en la sociedad tienen que ver con esos dos conceptos. Me interesa analizarlos a fondo porque son dos ideas que necesitamos erradicar o darles la vuelta y cuestionar profundamente.

—¿Por qué eligió a las prostitutas para definir ese modelo dominante de masculinidad?

—El conocimiento que tienen las prostitutas es subversivo totalmente sobre todo con la idea de un estado heterosexual. Sus testimonios lo ponen en crisis, cosa que no interesa ni a la iglesia ni a los poderes políticos.

—¿Cuáles son las conclusiones de esas entrevistas?

—La masculinidad hegemónica gira continuamente en torno al poder y al ansia de poder, de adoración y de reconocimiento. Sienten que tienen que tener potencia, ya sea económica, de estatus social o de fuerza. Eso se podría ligar con la investigación de Rita Segatto sobre los violadores, que concluye que es su única manera de reafirmar la potencia viril porque no la tienen en otros ámbitos de la vida.

—¿Cómo muestran ese ansia de poder cuando van de putas?

—Las prostitutas decían que cuanto más poder tiene en el hombre en el espacio público (políticos, directores de bancos, etc.), cuando va con ellas lo que quiere es ser humillado: que se le caguen encima, que se le meen encima, que le pongan paraguas, pepinos por el culo. Y cuanto menos poder tiene el hombre en el espacio público, por ejemplo, un currante explotado, cuando va quiere ser dominante, ejercer poder sobre ellas. Buscan que les confirmen su virilidad. Que les digan que las han echado el mejor polvo, aunque de 9.000 sólo consideran que han sido buenos amantes cinco o seis.

—¿Por qué las prostitutas son una fuente válida para definir esa masculinidad hegemónica?

—Están legitimadas por su experiencia laboral, porque se relacionan con el hombre fuera de la mirada del espacio público. Ahí están totalmente desnudos, se quitan las corazas, el traje, que es su armadura, según sus palabras, y no les importa nada lo que piensen las prostitutas porque para ellos solo son putas y sacan toda la parte oculta.

—¿Por qué prostitutas de León?

—Hace tiempo que estoy trabajando este tema en otros contextos. Me invitaron al Musac, vine a León, investigué y me pareció, por lo que está pasando en España, que trabajar la patria y el patriarcado es de urgencia.

—¿Encontró diferencias entre lo que le dijeron aquí y en Cataluña?

—Ninguna. Los testimonios son idénticos. Las mujeres de León trabajan en pisos y las de Cataluña, de carretera, son de mi pueblo Vidreres, en la provincia de Gerona.

—¿Las violaciones grupales que ahora proliferan también tienen que ver con ese ansia de poder?

—Es una demostración de poder de los muchachos en cuestión delante de los colegas, de a ver quién puede más. Ellas comentan que en los prostíbulos cuando van los hombres en grupo quieren ver quién es el más viril y muchas veces suben a las habitaciones juntos para ver quién tiene la polla más grande, quién puede más.

—¿Surgieron otras masculinadades?

—No, porque básicamente hablan de sus clientes que son los puteros y se basan en más de 9.000 experiencias con hombres.

—¿La exposición puede ayudar a los hombres a reflexionar sobre su masculinidad, en un momento en que parece necesario que esa masculinidad hegemónica se vaya transformando?

—Sí, me parece que el documento funciona perfectamente en este sentido porque pone un espejo a este tipo de masculinidada la que le falta justamente un espejo donde mirarse. Siempre hemos sido las mujeres las representadas, las que se analizan y me parecen que puede ser efectivo. He enseñado el trabajo a compañeros míos y se han sentido interpelados. Pero aunque ellas estén hablando de los hombres, las mujeres también somos interpeladas. Si los hombres juegan esos roles quiere decir que también hay mujeres cómplices. Aunque habla de la masculinidad yo también me sentí interpelada en muchas cosas. Lo que hay que cambiar actualmente son los imaginarios construidos, y esto lleva mucho tiempo porque es un proceso cultural. La voluntad de esta obra es que ojalá aporte un grano de arena a estos cuestionamientos.

—Si algún día esa masculinidad hegemónica desaparece, ¿La prostitución tendría cabida?

—Creo que la prostitución tiene relación con el sistema capitalista y básicamente creo que es lo que habría que erradicar. La explotación del cuerpo de la mujer y de los cuerpos tiene que ver con el sistema capitalista al igual que la trata sexual y la trata rural, lo que está pasando ahora con la trabajadoras de la fresa en Huelva, por ejemplo. Muchas mujeres, entre las prostitutas, me comentaban: mira, yo desayuno tranquilamente, leo la prensa y si me pongo en la carretera a las once o a la una da igual. En otro sitio voy a currar igualmente con un jefe que me explota y tengo esa autonomía.

—Pero hay una implicación física muy fuerte en la prostitución.

—Las mujeres me dicen que cobran más cuando los hombres van a hablar, que hacer de psicólogas implica más su persona que echar un polvo.

—La prostitución es anterior al capitalismo de la revolución industrial. Debe haber algo más que la sustenta,¿no?

—Sí, tiene mucho que ver con la religión: la mujer santa y pura con la que te casas, hay cosas que no puede hacer, porque si no, se derrumba el rol. Ellas decían que los tipos no se atreven a decirle a sus mujeres que le pongan una berenjena en el culo porque entraría en crisis y acuden a las prostitutas. Alguna les ha preguntado que por qué no le piden a su esposa que le haga una mamada y les contestan cosas como que «mi esposa luego va y besa a mis hijos».

—Ha dicho que las mujeres también son cómplices de esa masculinidad hegemónica. ¿Es algo inducido por el sistema?

—Está muy trabajada por el sistema y también desde lo religioso y lo moral. También construye una etiqueta mujer que funciona con estos patrones y es la que la sostiene.

—¿La regulación es solución?

—Yo no hablo de soluciones, sólo digo que si hay mujeres que deciden hacer esto por una libre elección creo que es muy complicado decir, o yo no me eencuentro en posición de deicr, que no hay que regular sus derechos laborales. Igual que te digo eso, te digo que las mujeres que quieran salir deben tener posibilidad de hacerlo.

—¿Ha trabajado con prostitutas en otros contextos?

—No, con explotación sexual infantil. Aquello era trata. En Medellín me invitaron a investigar sobre la violencia en el cuerpo de la mujer y encontré catálogos de venta de virginidades, de niños y niñas, que los turistas españoles, mexicanos, alemanes demandaban. Hice visible esta situación con cuatro niñas que habían sido vendidas y explotadas en este contexto. El proyecto consistió en que hicieran guías de arte moderno de una exposición de Botero. Eligieron siete que les sirvieron para contar sobre lo que les había pasado o todo lo que querían decir a la sociedad colombiana. Una de las capas de la exposición es una visión crítica de la visión patriarcal con que la mujer ha sido representada en el arte.

—El #MeeToo y el 8 de marzo en España están produciendo cambios ¿serán profundos?

—Yo creo que se ha producido un ‘clic’. Estamos perdiendo el miedo a hablar claro y todo suma. Se está haciendo un cambio en los imaginarios, aunque creo que irá lento.

—¿Cuál es la relación que establece entre patria y patriarcado como hilo de la exposición?

—Estamos en un momento de la historia en el que urge superar las identificaciones nacionales, las identidades creadas por una cuestión de nacionalidad. En un momento (siglo XIX) fueron necesarias, pero ahora mismo hay que superar eso. La lógica de la patria, el mantener la patria unida es la misma lógica del machismo y del patriarcado. Si el machismo dice te mato porque eras mía, el Gobierno de España a los separatistas les dice te pego porque eres nuestro, si te vas nadie te va a hacer caso, te vas a quedar sola… Cambias el sujeto y es el mismo tipo de relación. La naturaleza es la misma.

—Como catalana y española, ¿Cómo siente esa posición entre dos patrias?

—No me interesa ninguna de las dos versiones nacionalistas, ni la catalana ni la española, aunque estoy de acuerdo con el derecho de autodeterminación, de los pueblos o de los grupos. En el caso Cataluña-España, pienso que nadie tiene la autoridad, es una cuestión fálica: Lo que está pasando con España y Cataluña tristemente es que es un combate fálico de a ver quién es más macho.

—Alguien ha echado en falta la perspectiva feminista en el abordaje ¿Cómo se explica que no haya influido el movimiento feminista en el desarrollo de los acontecimientos o el hecho de que dos mujeres estuvieran al frente del 155, Soraya por el PP y Carmen Calvo por el PSOE.

—Bueno, tenemos la Anna Gabriel que ha hecho un papel importante y muy feminista, que no pienso que ha sido el que han hecho Soraya y demás, sino que ellas encarnan el discurso masculino patriarcal, aunque se identifiquen como mujeres.

—Anna Gabriel ha sido muy atacada por su físico.

—Todas las mujeres que se pongan en el ojo del huracán son atacadas por su físico. Lo han hecho con Soraya también. El poder masculino de alguna manera siempre tiene esa superioridad.

—Otro de sus proyectos es la experiencia de un matrimonio de conveniencia con un cubano real. ¿Cómo fue?

—Prometí casarme con el cubano que me escribiera la carta de amor más bonita del mundo. Y la eligieron dos prostitutas.

—¿Se casó con él?

—Sí, estuve casada cinco años.

—¿Convivieron?

—No.

—Algo que se hace pero…

—Es delito, sí. No intento crear nada nuevo, no trabajo con la ficción, sino con lo real para hacer visible lo que no queremos ver, que se escuche lo que no queremos oír y que se muestre lo que no se quiere mostrar.

—¿Qué le quedó de esa boda?

—Me quedó mucho cariño para Yordanis, que está en Alemania y entender que hay que mucho que cuestionar en lo que es la ley y con más capacidad para cuestionar lo que es incuestionable.

—Como las banderas. ¿Qué siente al ver allí las esteladas y aquí las españolas?

—Me siento violentada en ambos casos y me da un poco de tristeza a nivel de colectividad. Patriarcado y nación-estado deberían estar superados en el siglo XXI.

 

Lo que debes saber antes de pagar por sexo

 

Consejos, trucos y sentido común para hacer que contratar a una escort sea muy fácil

 

Por Maggie McNeill

 

31 de mayo de 2018

 

https://reason.com/archives/2018/05/31/what-to-know-before-you-pay-for-sex

 

  • Este artículo es parte del número especial de Reason   Quemar después de leer, en el que ofrecemos instrucciones, historias personales y guías para todo tipo de actividades que pueden ocurrir y ocurren en las fronteras del comportamiento legalmente permitido. Suscríbete ahora y obtén la entrega rápida de primera clase del número de julio sin costo adicional.

 

Nota previa de la Citi. La autora, Maggie McNeill, reside en EE.UU. y su público destinatario es estadounidense, de forma que el marco legal en el que sitúa su artículo es el vigente en los EE.UU., es decir, la prohibición de la prostitución. Debe tenerse en cuenta que el marco legal en el que se encuadra la prostitución varía de país a país. En España, en particular, la prostitución no es delito y solo determinadas ordenanzas municipales y la Ley Mordaza persiguen la prostitución callejera en determinadas circunstancias, y en ningún caso la prostitución de escorts y la ejercida a terceros.

 

 

En 1948, el famoso investigador sexual Alfred Kinsey informó que el 69 por ciento de los hombres había pagado por sexo en algún momento de sus vidas. La Encuesta Social General de 2005 puso el número más cerca del 15 por ciento. La verdadera respuesta probablemente esté en algún punto intermedio, no solo porque el tiempo haya pasado y las normas hayan cambiado, sino porque no siempre es posible lograr que las personas respondan honestamente esas preguntas. Aún así, está claro, incluso a partir de las estimaciones más bajas, que contratar a una trabajadora sexual es algo bastante normal. He sido escort desde enero de 2000, fui stripper durante dos años antes de eso y practiqué lo que la literatura llama “prostitución informal” desde 1985. En esos años he visto hombres de todas las edades, desde los 18 años a los 94, y de todos los ámbitos de la vida, desde un conductor de camión a un senador de Estados Unidos. Me he ganado bien la vida, y también lo han hecho aproximadamente medio millón más de mujeres en los Estados Unidos.

A pesar de ser una actividad común, comprar servicios sexuales puede ser intimidante. Al igual que con todas las transacciones del mercado negro, existe un elemento de riesgo e incertidumbre causado por la prohibición. Tal vez estás considerando comprar sexo pero no estás seguro de cómo proceder. O tal vez lo hayas hecho en el pasado, pero estás nervioso en el clima actual de agresivas redadas destinadas a “poner fin a la demanda” y “avergonzar al putero”, con publicaión de nombres y fotos en la prensa. De cualquier manera, has venido al lugar correcto: contratar a una escort no es difícil ni peligroso, siempre y cuando se tenga paciencia, diligencia y buenos modales.

Antes de comenzar, es una buena idea ser consciente de lo que estás buscando. ¿Hay algún tipo de persona en particular en el que estés interesado, como alguien con ciertas características físicas o un cierto nivel educativo? ¿Tienes un interés particular —una práctica especial o un fetiche, por ejemplo— que tu pareja habitual no quiere o no puede satisfacer? ¿Tal vez has fantaseado con estar con una mujer transgénero, con un par de seductoras bisexuales o con una señora que sepa realmente manejar un látigo? ¿Estás sexualmente aburrido y estás buscando a alguien que te brinde el tipo de experiencia de fiesta de cama que has visto en la pornografía? ¿O tal vez simplemente estás solo y te gustaría una compañera interesante para la noche?

Mientras vivas en una ciudad de un tamaño al menos moderado o puedas viajar a ella, es muy probable que puedas encontrar en internet una trabajadora sexual que se ajuste a tus necesidades. Pero para hacerlo, vas a tener que investigar, y aquí es donde entra en juego la paciencia. Incluso si solo estás buscando a una chica (o chico) aceptablemente atractiva para pasar un buen rato sin dramas , sigue siendo una buena idea no tener demasiada prisa. No saltes sobre tu ordenador a las 11 p.m. y esperes tener la compañera perfecta en tu puerta antes de la medianoche. Apresurar las cosas es una buena forma de resultar decepcionado, si no robado o detenido.

Ni que decir tiene que hay agencias de escorts que puedan ayudarte en un santiamén, o que detrás de cada anuncio ridículo cargado de emojis está al acecho un policía o un estafador. Pero si pones al menos tanto esfuerzo en elegir una escort como lo pondrías en elegir un buen restaurante o un mecánico, maximizarás tus posibilidades de tener una experiencia satisfactoria.

La incautación este año del sitio clasificado Backpage.com por parte de las autoridades federales (por supuesto lavado de dinero y facilitación de la prostitución) ha conmocionado la publicidad de trabajo sexual, al igual que lo ha hecho la aprobación de una nueva ley llamada Permitir que Estados y Víctimas Luchen contra la Trata sexual en Línea (conocida como FOSTA). A raíz de la instauración de FOSTA —que convierte en delito federal alojar contenido digital que promueva o facilite la prostitución y, lo que es más importante, permite que los editores y plataformas web sean considerados responsables— Craigslist cerró su sección de contactos personales, se cerraron varios foros de escorts y algunos los sitios web extranjeros han comenzado a bloquear a los visitantes estadounidenses. Pero hay muchos lugares diferentes donde las profesionales del sexo se pueden anunciar en línea, y es posible conectarse sin ponerte en riesgo tú, ni ponerles en riesgo a ellas o al operador de la plataforma.

Estos sitios web van desde lo sencillo a lo brillante, desde lo local a lo internacional. Aunque desearía que hubiera una fórmula fácil y universal que pudiera darte para encontrar esos recursos, realmente no existe. Una búsqueda en Google de “escorts” y tu ciudad no es un mal punto de partida, pero ten en cuenta que no todo lo que aparezca será de alta calidad. Hay bastantes sitios, por ejemplo, que cosechan anuncios de escorts de plataformas legítimas para dibujar vistas de página pero no les importa si esos anuncios son actuales o incluso reales. (Aún recibo llamadas de una publicación que presenté en Tulsa más de un año antes de mudarme a Seattle en 2015). Grandes nombres como Eros y Slixa (ambos alojados fuera de los Estados Unidos), o un foro de revisión que se concentre en tu ubicación geográfica, generalmente son una buena manera de comenzar.

Fíjate en que he dicho “empezar”. Una vez que revises los anuncios —y la mayoría de los buenos sitios los subdividen por categorías, como “madura”, “GFE” (“experiencia de novia”), “tantra”, etc.— y encuentres una proveedora de servicios que pienses que te gustaría ver, el siguiente paso es investigar un poco más. La mayoría de las profesionales establecidas vincularán sus sitios web desde sus anuncios. Si no ves ese enlace, a menudo aparecerá con una búsqueda con el nombre y la ciudad.

Aquí viene la parte de “diligencia”: lee el sitio de la proveedora, y no me refiero solo a mirarlo por encima buscando lo primero que parezca un punto de contacto o a echar un vistazo a las fotos. Me refiero a leerlo, especialmente la página de tarifas y la información de contacto. Creedme, chicos, no hay nada que moleste más a una profesional que un correo electrónico que contenga un montón de preguntas que están respondidas allí mismo en el sitio web. Cuando las escorts nos juntamos para tomar una copa, esta es una de las cosas más comunes de las que nos quejamos. Por otro lado, demostrar que has leído el sitio siguiendo las instrucciones de contacto correctamente es una excelente manera de poner de tu parte a tu proveedora desde el primer momento. (Esto es especialmente cierto para las dominatrices, según mi experiencia).

Si estás nervioso y / o exigente, este es el momento de mirar la huella en internet de la persona. Durante años, las revisiones fueron una buena forma de descubrir qué tipos de experiencias tenían otros clientes con la mujer que estás considerando, pero eso no es tan cierto ahora como lo fue antes. Si bien a muchas trabajadoras sexuales les gusta recibir críticas y con gusto te dirigirán a ellas (y algunas incluso prefieren que las consulten en lugar de hacer preguntas), a otras les desagradan o desconfían de ellas. Para algunas, incluyéndome a mí, es una cuestión de gusto: las revisiones a menudo pueden ser groseras y vulgares, incluso cuando son elogiosas. También se las adorna regularmente para que el crítico parezca más atractivo para las mujeres, tanto que la información transmitida puede ser… digamos “menos que precisa”.

Pero más allá de eso, el sistema de revisión ha sido socavado por malas actuaciones tanto dentro como fuera de la comunidad de trabajo sexual. Los clientes inescrupulosos usan la promesa de buenas críticas o la amenaza de malas para obligar a las chicas inexpertas a realizar actividades fuera de los límites; los especuladores sin escrúpulos venden reseñas falsas a escorts igualmente sin escrúpulos; y los fiscales poco éticos han comenzado a acusar a los clientes que escriben reseñas de “facilitar la prostitución”. Además, debido a la ya mencionada FOSTA, algunos sitios están cerrando sus revisiones a los lectores de EE.UU. O eliminándolas por completo.

Por supuesto, consulta las revisiones si una proveedora en particular las tiene, pero también (o en su lugar) verifica si tiene un blog, una cuenta de Twitter, posts en foros, fotos cuyas búsquedas de imágenes te lleven de vuelta a un sitio web, y otras señales de que se trata de una persona real y no de una muñeca de trapo creada por policías o ladrones para atrapar a los incautos.

Una vez que hayas encontrado a una proveedora que realmente desees ver, verificado a tu satisfacción que es una profesional establecida con un historial de clientes satisfechos y que hayas asimilado la información pública pertinente sobre tarifas, horarios, etc., es el momento de ponerte en contacto. Pero estás advertido: al igual que tú querías saber lo que ibas a recbir, las trabajadoras sexuales quieren saber lo que ellas van a recibir. Ponte en contacto de la forma que indique el sitio web y proporciona la información solicitada. No trates de hacerte el guapo, y no actúes agresivamente o abiertamente a la defensiva: si bien tú puedes estar preocupado por la posibilidad de ser estafado o detenido, nosotras estamos preocupadas por esas cosas más la posibilidad de encontrarnos con un cliente rudo, abusivo o violento.

La mayoría de las proveedoras te pedirán referencias, es decir, los nombres y la información de contacto de otras profesionales que hayas visto. Por tu bien, lo mejor es dar al menos dos, para el caso de que una sea lenta en responder o no se acuerde de ti. “Bambi de Backpage, no recuerdo su número” no va a valer. Si nunca antes has visto a una profesional, o si han pasado más de unos pocos años, sé honesto al respecto; algunas te rechazarán si no aportas referencias, pero otras son “amigables para novatos” y te examinarán por otros medios, como verificando tu empleo o conectando contigo en un sitio como LinkedIn. No seas tímido: recuerda, tú ya la has verificado a ella, y ella no tiene ningún motivo para arriesgar su reputación y su negocio rechazándote. Pero si sientes que la proveedora está preguntando demasiado, debes declinar educadamente y buscar a alguna otra; presionar a una trabajadora sexual para que “haga una excepción” no te llevará a ninguna parte, excepto a una lista negra.

(También hay servicios de lista blanca que usarán verificación de empleo y / o registros públicos para confirmar que eres quien dices ser, y ​​te proporcionan un número u otra etiqueta mediante la cual podemos buscar tu certificación por nuestra parte. Sin embargo, generalmente cobran una tarifa, no todas las profesionales lo aceptan, y también le pedirán información de filtrado. Te aconsejo que esos servicios los revises más adelante, después de que hayas decidido que esto es algo que deseas hacer regularmente.)

Si has hecho todo eso y has asegurado una cita, el resto se puede resumir en tres palabras: sé un caballero. No regatees el precio, no te retrases con el pago, no hagas preguntas groseras o indiscretas, no traspases los límites, y ni siquiera se te pase por la cabeza pedir sexo sin protección. Sé puntual (lo que no significa llegar antes de la hora), limpio (eso significa jabón, incluyendo toda la región de la entrepierna), generoso (no se espera una propina o un pequeño obsequio, pero sin duda es apreciado), y tan respetuoso como lo serías con cualquier otro profesional. Si tienes que cancelar, hazlo lo antes que puedas, y si eso no es posible, ofrece pagar la sesión de todos modos o, como mínimo, envía una generosa tarjeta de regalo.

En resumen, actúa como si realmente quisieras impresionar, y hay muchas posibilidades de que ella haga lo mismo por ti.

«Muchas compañeras quieren dejar la prostitución pero no hay alternativas»

Colectivo de Prostitutas de Sevilla reclama al Ayuntamiento la participación en políticas sobre prostitución y el reconocimiento de sus derechos laborales

 

Por CELIA ARCOS 

SEVILLA 

30 de mayo de 2018

https://bit.ly/2H9korT

 

María José Barrera y Ariadna Riley durante su convocatoria ante los medios. / El Correo

 

Alternativas laborales para las prostitutas que quieran dejarlo, medidas para garantizar la seguridad o un acuerdo entre el Ayuntamiento y los clubes de alterne para que las entidades sociales puedan entrar en ellos. Estas son algunas de las propuestas que el Colectivo Prostitutas de Sevilla exige al Ayuntamiento de Sevilla.

El próximo sábado, con motivo del día de las trabajadoras sexuales, la asociación organiza una jornada divulgativa sobre la prostitución. Bajo el lema Las putas no piden paso, piden permiso, y con el objetivo de desmontar los prejuicios que giran en torno al trabajo sexual, se realizarán charlas y debates en los que las propias prostitutas tendrán la palabra para narrar desde primera persona la realidad sobre el trabajo sexual. Las actividades se desarrollarán desde primera hora de la mañana hasta las ocho de la tarde en los espacios Lanónina y el Palacio de los Marqueses de La Algaba.

María José Barrera, exprostituta y cofundadora del Colectivo de Prostitutas de Sevilla, y Ariadna Riley, prostituta y cofundadora de la asociación, califican de extrema estigmatización la situación de las prostitutas sevillanas. «Cada vez más prostitutas alzamos nuestras voces», recalcó Riley. Ambas reclaman al Ayuntamiento hispalense la participación de las prostitutas en las mesas y las políticas sobre el trabajo sexual. «No se puede discutir del tema sin nosotras», manifestó Barrera.

El Colectivo de Prostitutas de Sevilla califica como desastroso el Plan de Acción Integral promovido por el Ayuntamientopara trabajar por la erradicación de la trata, la prostitución y otras formas de explotación sexual. Las cofundadoras de la asociación resaltan que las medidas llevadas a cabo solo provocan el desplazamiento de las prostitutas a lugares más inseguros como pisos, en los que las condiciones tanto sanitarias no se cumple y la accesibilidad para las asociaciones sociales es más difícil: «No entendemos como si este Ayuntamiento se declara abolicionista siga adjudicando licencia a los clubes de alterne sin ningún control». La trabajadora sexual Ariadna Riley pone en relieve las condiciones de las prostitutas dentro de los clubes de alterne. Muchas mujeres durmiendo en una misma situación, sin control alimenticio ni sanitario, así describe Riley la situación de algunos de estos clubes.

La prostitución en España no es ilegal, pero sus derechos no están reconocidos. Por este motivo las prostitutas de Sevilla a través del colectivo exigen sus derechos laborales, como la asistencia sanitaria. Las trabajadoras recalcan que la problemática y el estigma alrededor de la prostitución no se erradica con la difusión de carteles publicitarios, el reparto de preservativos o las campañas llevadas a cabo por el Ayuntamiento. «Cada vez es más difícil que en un club el cliente se quiera poner el preservativo», apunta Riley.

El estigma al que se enfrentan las prostitutas también engloba a la violencia de género y el machismo. El pasado año una trabajadora sexual fue asesinada en el Parque Amate por su cliente debido a una discusión por el pago del servicio. El colectivo denuncia que hay víctimas de primera y de segunda, ya que según en estos casos al ser una prostituta la víctima se relativiza y pone en cuestión la agresión. Las activistas manifiestan que muchas prostitutas se encuentran con problemas a la hora de denunciar situaciones como violación o maltratado. «Muchas compañeras quieren dejar de ejercer la prostitución y no tienen alternativas laborales», señala Riley. Por su parte, Barrera señala que este es un problema de pobreza. Las confundadoras de la asociación sostienen que, desde comienzos de la crisis, y según Barrera, la prostitución ha sido la única alternativa de muchas mujeres «divorciadas y con hijos» para subsistir.

El Ayuntamiento subraya su compromiso con la erradicación y su rechazo a cualquier legalización

La concejal delegada de Igualdad, Juventud y Relaciones con la Comunidad Universitaria de Sevilla, la socialista Myriam Díaz,defiende el compromiso del gobierno de la ciudad con la erradicación de la prostitución y la trata siguiendo los principios de los dos planes integrales aprobados por el Ayuntamiento en los últimos años, que centran sus esfuerzos en perseguir a los clientes, a los clubes y a las personas que se enriquecen de forma irregular a costa de la prostitución y la trata. Así, inciden en el rechazo por parte del gobierno local de cualquier planteamiento de regularización como el recogido en las jornadas organizadas por el colectivo de prostitutas de Sevilla el día 2 de junio. «Desde el gobierno de la ciudad queremos subrayar que rechazamos y no compartimos cualquier planteamiento en torno a la prostitución que no persiga su erradicación siguiendo los ejes defendidos por el gobierno de la ciudad durante los últimos años y recogidos en el Plan Integral para su erradicación y en la ordenanza para la erradicación de la prostitución», explica la delegada.

En este sentido, en relación con la celebración de estas jornadas en un edificio municipal como el Palacio de los Marqueses de la Algaba, afirma que la petición del espacio se formalizó en nombre de una entidad para un acto en relación con la igualdad.

Así, informa de que, posteriormente, se detectó el contenido y las organizadoras reales del evento y se consultó a los Servicios Jurídicos para evaluar si suponía un incumplimiento de la Ordenanza para la erradicación de la prostitución vigente, consulta que fue resuelta desfavorablemente, por lo que no se tomó medida alguna. «Ni respaldamos ni vamos a estar en ese evento, ni compartimos de ninguna de las maneras el planteamiento que se pretende trasladar en estas jornadas a la ciudadanía. Desde el gobierno de la ciudad entendemos la prostitución como una forma de violencia de género y de desigualdad por lo que el único camino es conseguir la erradicación persiguiendo especialmente a los clientes y a aquellas personas que se dedican a enriquecerse de forma ilícita», concluye. ~

 

Balance de dos años de penalización de clientes en Francia

 

 

¿Qué piensan las trabajadoras sexuales de la ley de prostitución? 

Encuesta sobre el impacto de la ley de 13 de abril de 2016 contra el “sistema prostituyente”

 

12 de abril de 2018

 

 

AUTORES
Hélène Le Bail, encargada de investigación Sciences Po-CERI, CNRS.
Calogero Giametta, investigador para el proyecto europeo ERC “Sexual Humanitarianism: Migration,
Sex Workand Trafficking”. Kingston University et Aix Marseille Université.

 

http://www.sexworkeurope.org/news/news-region/medecins-du-monde-publish-two-years-evaluation-report-law-penalising-clients-france

 

El objetivo principal de este estudio es evaluar el impacto de la ley n ° 2016-444 (aprobada por el parlamento de Francia el 13 deAbril de 2016 con el objetivo de reforzar la lucha contra el sistema de prostitución y apoyar a las prostitutas) en las condiciones de vida y de trabajo de las trabajadoras sexuales. Este es un estudio cualitativo centrado en los puntos de vista de las trabajadoras sexuales que están siendo directamente afectadas por la ley. Para los fines de este análisis, se realizaron entrevistas con 70 trabajadoras sexuales (se consultó a otras 38 trabajadoras sexuales a través de grupos focales y talleres). Se realizaron otras 24 entrevistas y grupos focales con grupos de trabajadoras sexuales u otras organizaciones que trabajan con trabajadoras sexuales en toda Francia. Dos investigadores (en ciencias políticas y sociología) supervisaron el estudio y analizaron los resultados en estrecha colaboración con 11 organizaciones activistas. Junto a este estudio cualitativo, también se realizó una encuesta cuantitativa entre enero y febrero de 2018 en la que participaron 583 trabajadoras sexuales, los resultados de cuya encuesta fueron integrados en este informe.

En Francia, antes de la penalización de los clientes de las trabajadoras sexuales en 2016, las trabajadoras sexuales fueron blanco directo de la penalización por captación pública, penalización que había sido reforzada por la Ley de Seguridad Nacional (LSI) de 2003. La legislación aprobada en 2016, inspirada en el marco legal sueco, buscaba el fin de la prostitución penalizando a los clientes en lugar de a las trabajadoras sexuales. Sin embargo, a pesar del objetivo declarado de la ley de proteger a las trabajadoras sexuales, la mayoría de las trabajadoras sexuales que entrevistamos revelan que la penalización de los clientes ha sido en la práctica más perjudicial para ellas mismas que las leyes anteriores contra la captación. La gran mayoría de las entrevistadas informaron de que tienen mucho menos control sobre sus condiciones de trabajo, ya que el número de clientes ha disminuido desde que entró en vigencia la nueva ley. Las consecuencias se notaron incluso antes de la aplicación de la nueva ley, debido a la mediatización de este asunto durante los debates parlamentarios. Por estas razones, las entrevistadas se oponían casi unánimemente a la penalización de los clientes.

Este estudio reveló una clara discrepancia entre la política nacional de “protección” de las trabajadoras sexualesy las políticas locales que continúan enfocándose en la represión de las trabajadoras sexuales. A nivel local, con el objetivo de mantener el orden público, las ordenanzas municipales y los controles de identidad rutinarios dirigidos a las trabajadoras sexuales significan que todavía son más frecuentemente penalizadas que sus clientes. Aunque algunas entrevistadas indicaron que tienen buenas relaciones con la policía, la mayoría de las veces la policía no es vista como una fuente de protección. Las trabajadoras sexuales a menudo nos contaban acerca de episodios de intimidación por parte de la policía, que incluían presiones para denunciar clientes y, si no estaban documentadas, amenazas de deportación si no obedecían.

Aunque la mayoría de las trabajadoras sexuales han continuado su actividad desde la promulgación de la nueva ley, sus condiciones de trabajo se han deteriorado severamente. En contraste con las afirmaciones de que la nueva ley, al disminuir la demanda (clientes), también disminuiría la oferta (trabajadoras sexuales) entrevistas realizadas con las organizaciones muestran que no ha disminuido el número de trabajadoras sexuales. La ley ha tenido un efecto perjudicial en las condiciones de seguridad y de salud y en la vida en general de las trabajadoras sexuales. La ley ha tenido un impacto negativo en su autonomía como trabajadoras, en los riesgos que pueden estar dispuestas a aceptar, y en el estigma social y las dificultades financieras. Casi todas las trabajadoras sexuales y todas las organizaciones entrevistadas han notado un cambio en la relación de poder entre las trabajadoras sexuales y sus clientes, ya que los clientes se sienten con más derecho a imponer sus condiciones (es decir,prácticas sexuales desprotegidas, precios reducidos, falta de voluntad de pago, etc.), viéndose a sí mismos como los que asumen el riesgo con respecto a la ley. Ha llevado a un empobrecimiento creciente, especialmente entre las personas que ya viven en condiciones precarias, es decir, las inmigrantes indocumentadas que trabajan en la calle. El 62.9% de las encuestadas en nuestra encuesta cuantitativa dijo que su calidad de vida general se ha deteriorado desde abril de 2016 y el 78.2% dijo que sus ganancias han disminuido. En general, la ley ha impulsado a las trabajadoras sexuales a operar en condiciones de mayor riesgo, con implicaciones peligrosas para su salud. Muchas entrevistas destacaron una disminución preocupante en el uso del condón y un aumento en las dificultades para continuar el tratamiento para las personas VIH positivas. El estrés creado por el empeoramiento de las condiciones de trabajo causa diversos problemas de salud psicosomáticos por el consumo de alcohol, tabaco y otras drogas, depresión y pensamientos suicidas. Los resultados de la encuesta cualitativa también revelan que han aumentado los casos de violencia de todo tipo: insultos en la calle, violencia física, violencia sexual, hurto y robo a mano armada en el lugar de trabajo. Empobrecimiento, aumento de los riesgos para la salud y mayor exposición a la violencia forman un círculo vicioso.

Además de la penalización de los clientes, la ley de 2016 también incluyó la creación de un “programa de salida” que proporcionaría a las trabajadoras sexuales elegibles acceso a ayuda financiera, un permiso de residencia temporal de seis meses (que se puede renovar un máximo de tres veces) y el apoyo de una organización acreditada para acceder a vivienda y empleo. A pesar de que el apoyo brindado por el programa de salida está globalmente en línea con las necesidades de las trabajadoras sexuales que desean cambiar de actividad, las organizaciones y las trabajadoras sexuales son sumamente críticas con respecto a la implementación del programa de salida. El criterio para acceder al programa de salida y las limitaciones del soporte proporcionado (por ejemplo, dificultad de acceso a la vivienda, obstáculos para solicitar un permiso de residencia, ayuda financiera insuficiente) disuaden a la mayoría de las personas de hacer la solicitud y, en particular, a aquellas que están más necesitadas de apoyo. La crítica al programa de salida también se deriva de las tergiversaciones de la industria del sexo que produce. Dado que el apoyo se otorga solo a las personas que aceptan dejar de hacer el trabajo sexual, esto puede ser visto como una violación básica de su dignidad humana y una condición irreal, por razones financieras, para la mayoría de las trabajadoras sexuales. Además, las trabajadoras sexuales están obligadas a renunciar a una actividad que no es en sí misma ilegal. Este es un problema tanto legal como ético que comparten los trabajadores sociales que apoyan a las trabajadoras sexuales a lo largo de los procedimientos administrativos mientras solicitan un programa de salida.

La creación de comités que se supone que supervisan la implementación del programa de salida en cada región administrativa ha sido muy lenta desde abril de 2016. Estos comités, presididos por prefectos locales e incluyendo representantes de los servicios del gobierno local, deben validar cada solicitud al programa de salida. Dos años después de la promulgación de la ley, estos comités todavía no existen en muchas áreas. Las organizaciones que deseen apoyar a las solicitantes al programa de salida deben primero solicitar la certificación antes de que puedan presentar las solicitudes. Tanto las trabajadoras sexuales como las organizaciones entrevistadas expresaron un gran escepticismo con respecto a la utilidad de estos comités, que poseen un conocimiento y comprensión del trabajo sexual limitado, y con respecto a la efectividad de los programas de salida, ya que temen ser sometidas a formas intensificadas de control social. Las trabajadoras sexuales también expresaron temores sobre el uso de los datos personales recopilados por las autoridades públicas sobre ellas y el riesgo de una mayor estigmatización de la mayoría de las trabajadoras sexuales que no desean postularse para el programa de salida.

Dos años después de la nueva legislación, el aspecto represivo de la ley, la penalización de clientes, ha tenido el mayor impacto en la vida de las trabajadoras sexuales, reforzando su marginación, aumentando la violencia y el estigma, y ​​exponiéndolas a mayores riesgos para su salud. Mientras que la parte de la ley destinada a proteger a las trabajadoras sexuales y ayudarlas a cambiar de actividad no es efectiva, afecta a un número muy limitado de personas y corre el riesgo de reforzar el estigma para la mayoría de las trabajadoras sexuales que no desean o no pueden cambiar su actividad .

París, abril de 2018

 

1 – La terminología utilizada para definir a las personas que participan en el trabajo sexual / la prostitución está sujeta a mucho debate. En este informe elegimos emplear el término “trabajadora sexual”. Este término se refiere a todas las personas que participan en intercambios económico-sexuales ya sean esas transacciones económicas explícitas (beneficios sexuales por dinero) o implícitas (servicios sexuales a cambio de protección, vivienda, productos psicoactivos,asistencia a la migración …), e independientemente de sus condiciones de trabajo.

 

 

DESDE LA APROBACIÓN DE LA LEY DEL 13 DE ABRIL DE 2016… 

88% de las trabajadoras sexuales se han opuesto a la penalización de clientes

63% de las trabajadoras sexuales han experimentado un deterioro de sus condiciones de vida.

—La ley empuja a las trabajadoras sexuales a ejercer en los lugares más aislados o a través de internet y las obliga a trabajar más tiempo para mantener su nivel de vida.

—Las trabajadoras sexuales deben enfrentarse a más situaciones de estrés con un impacto negativo sobre su salud física y psicológica.

78% de las trabajadoras sexuales se han tenido que enfrentar a una reducción de sus ingresos.

— La ley genera un empobrecimiento de las personas, sobre todo de las que están ya en una situación de precariedad, en particular las mujeres inmigrantes que trabajan en la calle.

—La disminución del número de clientes y la mayor competencia entre las trabajadoras sexuales a llevado a una reducción de las tarifas.

42% de las trabajadoras sexuales están más expuestas a las violencias desde la aprobación de la ley.

—Para permanecer ocultas, la negociación con el cliente se efectúa de manera más sucinta, reduciéndose la capacidad de selección.

—Las trabajadoras sexuales se ven obligadas a aceptar clientes que no habrían aceptado antes, arriesgándose a mayor exposición a las violencias.

38% de las trabajadoras sexuales encuentran más dificultades para imponer el uso del preservativo.

—La disminución del número de clientes ha aumentado el poder de estos a la hora de nogociar prácticas sexuales de riesgo.

—La disminución del tiempo de negociación dificulta la capacidad de las trabajadoras sexuales de imponer sus condiciones a los clientes.

70% de las trabajadoras sexuales constatan que sus relaciones con la policía no han mejorado o han empeorado.

—Detenciones municipales y operaciones de controles de identidad hacen que las trabajadoras sexuales sigan siendo penalizadas o detenidas con más frecuencia que los clientes.

—La desconfianza hacia la policía dificulta el acdeso a los derechos, sobre todo para las personas víctimas de violencia.

39% tan solo de las trabajadoras sexuales conocen la existencia del recorrido de salida de la prostitución, y entre ellas, sólo el 26% tienen intención de presentar la solicitud.

—Si una mayoría de personas experimentan el deseo de cambiar de actividad, el dispositivo de “recorrido de salida” no responde a las necesidades de la mayor parte de las personas.

—La condicionalidad del acceso al recorrido de salida impide acceder al mismo a muchas personas.

—La puesta en marcha del recorrido de salida y los criterios de selección son muy variables según los departamentos, creando una desigualdad territorial.

 

(Porcentajes de las 583 personas que han participado en la encuesta cuantitativa.)


 

Irène Aboudaram, coordinadora de trabajos sobre la prostitución de Médecins du Monde, habla de la encuesta sobre las consecuencias de la Ley de penalización de clientes de 2016.

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