A favor de la legalización de la prostitución voluntaria

Saben de sobra que la prostitución no va a desaparecer, porque siempre ha estado ahí y siempre estará

 

Por Guadalupe Sánchez

23 de marzo de 2021

https://www.vozpopuli.com/opinion/legalizacion-prostitucion.html

 

La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, Carmen Calvo. Europa Press

 

El Gobierno de las feministas y de los feministos nos dice que necesitamos un cambio de paradigma para que el consentimiento de las mujeres esté en el centro. “Sólo sí es sí” y por eso deberá constar por escrito y firmado en duplicado ejemplar por todos los partícipes en el intercambio de prestaciones sexuales. Se aconseja añadir un anexo en el que se detallen los actos, posturas y movimientos a los que la dama consiente y la duración máxima y mínima del coito. El varón empresario deberá resaltar en negrita aquellas cláusulas que considere de difícil comprensión para la hembra consumidora de sus servicios orales y/o genitales.

Pero, ay, cómo cambian las cosas cuando el intercambio sexual no es a título lucrativo —o sea, gratis— sino oneroso y es la mujer la que asume por decisión propia el rol de empresaria. En estos casos, la voluntad del Gobierno ha de primar sobre la de la fémina. Ni cambio de paradigma, ni consentimiento expreso, ni puñetas.


Lo único que van a conseguir con esta ley es no tener que apartar su puritana mirada cada vez que se crucen en su camino con esas vulgares meretrices indignas y antidemocráticas


Ha anunciado la vicepresidenta Carmen Calvo una “legislación nacional abolicionista que prohíba la prostitución en toda España y que nos dignifique como democracia”. Ya no les basta con negar reconocimiento jurídico y, por lo tanto, protección, asistencia y cobertura a las que se dedican al negocio del sexo. Ahora también quieren relegarlas a la ilegalidad. Saben de sobra que la prostitución no va a desaparecer, porque siempre ha estado ahí y siempre estará: ¡por algo es conocida como el oficio más antiguo de mundo! Tanto es así que algunos de sus más fieles usuarios en privado eran y son quienes más reniegan de ella en público. Lo único que van a conseguir con esta ley es no tener que apartar su puritana mirada cada vez que se crucen en su camino con esas vulgares meretrices indignas y antidemocráticas.

¿Cristiano o progresista?

Confieso que no puedo evitar evocar al caudillo cuando escucho a Carmen Calvo —y a la cohorte a sueldo del Ministerio de Igualdad— argumentar contra la prostitución. Mediante decreto ley de 3 de marzo de 1956, el Generalísimo aprobó la abolición de los centros de tolerancia y otras medidas relativas a la prostitución. “La incontestable ilicitud de la prostitución ante la teología moral y ante el mismo derecho natural, ha de tener reflejo obligado en el ordenamiento positivo de una nación cristiana para la debida protección de la moral social y del respeto debido a la dignidad de la mujer”. Así arrancaba el preámbulo de la norma franquista. Si donde dice “cristiano” me ponen ustedes “progresista” ya le estarán adelantando a esta panda de pacatos del Ejecutivo una parte de la tarea legislativa. Seguro que también les valdrá el artículo primero, que rezaba: “Velando por la dignidad de la mujer y en interés de la moral social, se declara tráfico ilícito la prostitución”. ¡Carmen, atiende, que Franco era feminista y te adelantó buena parte de la faena!

Lo que está claro es que las mujeres nos debemos a fines más elevados, que en los cincuenta eran aquellos que nos imponía el dictador y ahora son los que nos marcan las ministras, los ministros y les ministres. El paternalismo feminista ha reemplazado al franquista.

La ideología no les deja ver que la explotación sexual no trae causa de la prostitución. Prohibir la segunda no solucionará la primera, sino al contrario, la agravará. Legalizar la prostitución no sólo redundaría en mejoras para aquéllas que se dedican al negocio del sexo voluntariamente, sino que también facilitaría erradicar el execrable crimen que es la trata de seres humanos. Pero sé que pido demasiado a quienes no han venido a trabajar sino a sacar a pasear eslóganes y pancartas.

 

Las colas del hambre de las prostitutas: «La crisis es el covid y este Ministerio de Igualdad»

Tras un año de pandemia, las trabajadoras del sexo, viven prácticamente sin ingresos y sin percibir ningún tipo de ayuda de las administraciones.

 

Por Marta Arce

20 de marzo de 2021

https://www.libremercado.com/2021-03-20/colas-del-hambre-prostitutas-crisis-es-covid-ministerio-igualdad-6720539/

 

Nina es escort en Madrid. Antes de que la covid-19 arrasase con todo, Nina satisfacía las fantasías de sus clientes en hoteles de la capital y viajaba dos veces al mes para visitar a sus «amigos» en otras ciudades. Además de los servicios obvios, Nina acompaña a sus clientes en eventos sociales y ofrece la GirlFriend Experience, actuando en ocasiones como una novia o esposa.

En el último año, la vida de Nina ha cambiado por completo: «Ha sido muy duro. He estado confinada durante meses y sin ingresos. Las trabajadoras del sexo estamos absolutamente olvidadas por parte de las administraciones, que en vez de ayudar, lo que hacen es estigmatizarnos y precarizarnos».Tampoco pagan impuestos.

Las colas del hambre de la prostitución

Al igual que Nina, las prostitutas se encuentran en una situación desesperada. Muchas de ellas son asiduas en las colas del hambre, siguen trabajando de forma clandestina y han tenido que recurrir a asociaciones como Cats (Comité de Ayuda a las Trabajadoras Sexuales) para seguir adelante. «El problema principal es que su actividad no está reconocida legalmente», explica Nacho, portavoz de Cats, «no tienen un contrato laboral, no tienen ERTE, no tienen paro, ni acceso en muchos casos a las ayudas municipales porque ni siquiera están empadronadas».

Nacho explica que en la asociación llevan un año dedicándose casi en exclusiva al reparto de comida a través de los bancos de alimentos de Cruz Roja y Cáritas. «El problema es que también hay que pagar el alquiler y las facturas, así que ellas mismas se organizaron a nivel estatal para hacer un crowdfunding. Sacaron cerca de 20.000 euros que distribuyeron de forma equitativa. Esa es la única ayuda directa que han recibido muchas de ellas».

El sindicato no oficial Otras (Organización de Trabajadoras Sexuales) ha agotado ya sus dos cajas de resistencia y en Barcelona se dedican casi en exclusiva a la recogida de alimentos. Vera, delegada de Otras en Murcia, lamenta la falta de ayuda por parte de las administraciones y se pregunta por qué «las compañeras de Nueva Zelanda sí que cobran el paro, pero nosotras aquí tenemos que arriesgarnos y salir a trabajar a pesar de la pandemia».

«No se puede hacer un francés con mascarilla»

El miedo a la covid-19 y la falta de clientes han obligado a las prostitutas a adaptarse. Nina ya no frecuenta los hoteles y ha alquilado un apartamento para encargarse ella misma de la limpieza. Otras han optado por el teletrabajo y se han pasado al sexo virtual a través de webcam. Ese es el caso de Cony: «El último año ha sido más difícil y he combinado el trabajo presencial con las videollamadas. A pesar de ello, mis ingresos han bajado bastante».

La vida también cambió de la noche a la mañana para las chicas de los clubes de alterne, obligados a cerrar en muchas comunidades autónomas durante el confinamiento más estricto. «Muchas chicas rumanas y búlgaras consiguieron irse a su país, pero otras se quedaron en la calle con una mano delante y otra detrás», explica Nacho. «Tuvieron que seguir trabajando por su cuenta, con dos o tres servicios a la semana para sacar unos duros. Lo están pasando muy mal y lo único que tienen es el ejercicio de la prostitución. En una época de miedo absoluto decían que sí a todo».

Y en las calles, la situación es incluso peor debido a la falta de clientes y a los controles policiales que implican multas de más de 300 euros para las prostitutas. Emérita trabaja como transformista cerca de una zona comercial y asegura que sus ingresos han descendido un 90% en el último año. «Tuve mucho miedo al principio. Era aterrador ver en la televisión que muchísima gente estaba muriendo. Pero es imposible pagar las facturas si no seguimos trabajando. En septiembre del año pasado me contagié de covid, pero no en el trabajo, sino en mi entorno social», explica Emérita. «Trato de tomar medidas de precaución, pero en este trabajo es imposible el distanciamiento. Tienes que subirte a un coche con un desconocido y no se puede hacer un francés con la mascarilla puesta».

«Somos víctimas de las políticas del Ministerio de Igualdad»

En los clubes con neones en la fachada, en las calles oscuras y en los pisos de alquiler por horas, las prostitutas siguen abandonadas en la alegalidad mientras soportan el estigma del oficio más viejo del mundo. «En esta pandemia todo el mundo ha sido solidario con los demás, pero nadie se ha acordado de las putas«, lamenta Emérita, que solo ve ante ella un futuro incierto debido en buena parte a «campaña de difamación contra las prostitutas por parte del Ministerio de Igualdad».

La ministra Irene Montero ha asegurado que «la prostitución es claramente una forma de explotación sexual». Emérita no está de acuerdo. «Ellos piensan que detrás de cada prostituta hay un proxeneta y eso es totalmente falso. El problema es que la ministra de Igualdad se maneja con datos totalmente erróneos de asociaciones abolicionistas. Toda la gente que conozco ejerce la prostitución porque le da la gana y porque han decidido que esa es su forma de vida.»

Emérita, y buena parte de las asociaciones de las trabajadoras del sexo,

Emérita, trabajadora sexual transformista

piden desesperadamente la regulación del sector para que se reconozcan sus derechos laborales: «Somos víctimas de las políticas del Ministerio de Igualdad. Esta señora (Montero) habla de abolir la prostitución, pero lo único que va a hacer es condenar a la gente a trabajar en la clandestinidad. No aportan ninguna solución ni alternativas. ¿Qué van a hacer con toda la gente que se dedica a esto? La crisis es el covid y este Ministerio de Igualdad, a tiempo parcial cuando interesa».

«No defendemos la prostitución ni se nos ocurriría salir con una pancarta para decir hazte puta que es lo mejor que te puede pasar», explica Nacho. «Desde Cats, queremos el reconocimiento de la actividad laboral con un régimen especial como tienen ciertos colectivos. Podrían cotizar al erario público y se evitaría muchísima explotación laboral con jornadas abusivas, despidos por enfermedad, multas aleatorias».

 

FIRMA POR UNA LEY DE LIBERTAD SEXUAL QUE NO CRIMINALICE A LAS MUJERES

CONVOCA// Feministas por los Derechos de las Trabajadoras Sexuales

Firmar aquí:

https://feministasproderechos.org/

 

LEER MANIFIESTO

“Escuchar para legislar”

 

El Ministerio de Igualdad presentó en el pasado marzo de 2020 una primera versión del Anteproyecto de Ley Orgánica de Garantía Integral sobre la Libertad Sexual. El texto se presentó como un reconocimiento al consenso feminista sobre las modificaciones legales en torno a las violencias sexuales. Sin embargo, el segundo borrador presentado en octubre de 2020 ha roto dicho consenso al criminalizar a personas relacionadas con el trabajo sexual. Consideramos urgente que la sociedad, y en especial el movimiento feminista, sean conocedores de las consecuencias que puede acarrear esta norma para las mujeres que ejercen voluntariamente el trabajo sexual. Por ello, como Feministas por los Derechos de las Trabajadoras Sexuales, manifestamos públicamente que:

  1. Las trabajadoras sexuales, quienes no han sido ni informadas ni invitadas al proceso de elaboración del anteproyecto a pesar de tener derecho a participar, han resultado abiertamente excluidas del mismo. Se ha pasado de elaborar y evaluar políticas públicas exigiendo “las voces de las mujeres protagonistas” como una cuestión esencialmente feminista, a excluir a ciertos grupos de mujeres en la elaboración de las normas que les afectan.
  2. Exigimos que se retire la propuesta de modificación del artículo 187 bis del Código Penal que penaliza la “tercería locativa” (despenalizada desde 1995) con hasta 3 años de cárcel para “quien con ánimo de lucro, y de manera habitual, destine un inmueble a favorecer la explotación de la prostitución de otra persona aún con su consentimiento”, porque abre la puerta a criminalizar a las mujeres que alquilan y/o comparten inmuebles con compañeras. También se dificulta el acceso a la vivienda de las trabajadoras sexuales, especialmente a quienes viven en el lugar de trabajo, por el temor de las personas propietarias a ser acusadas de proxenetas.
  3. Exigimos que se retire la propuesta de modificación del artículo 187.2 porque también abre la posibilidad de encarcelar a las mujeres vinculadas al entorno del trabajo sexual. Siendo proxeneta quien “se lucra explotando la prostitución de otra persona aun con el consentimiento de la misma”, la modificación propone una ampliación del concepto de “explotación” a “cuando exista aprovechamiento de una relación de dependencia o subordinación”. De esta manera podrían ser denunciadas las trabajadoras auto-organizadas que comparten un piso si se considera que existe dependencia o subordinación si alguna de ellas, por ejemplo, es inmigrante y carece de documentación. Podría denunciarse también como proxeneta a cualquier persona implicada en la realización del trabajo sexual (servicios de seguridad, higiene, transporte, etc.). Por tanto, mientras el Anteproyecto pretende poner en el centro el consentimiento de las mujeres, se anula y criminaliza el consentimiento de las trabajadoras sexuales.
  4. Todas estas medidas afectarán desproporcionadamente a las personas trans, quienes sufriendo un desempleo del 85% acuden a menudo al trabajo sexual como única opción. Criminalizar a las personas trans más precarizadas, en su mayoría migrantes, a la vez que se reconocen los derechos como la autodeterminación de género es una paradoja que nos adelanta los nefastos resultados de esta normativa.
  5. Se explota económicamente la criminalización de las trabajadoras sexuales: el anteproyecto dispone que las ayudas para las víctimas de violencia sexual provendrán de los bienes decomisados mediante todas las estrategias de criminalización del trabajo sexual hasta ahora descritas. Esto, además de fomentar la persecución del trabajo sexual, vincula necesariamente los derechos a la reparación de las mujeres que hayan sufrido violencia sexual con la criminalización y el decomisado de bienes de las otras, las trabajadoras sexuales.
  6. Que todo lo anterior dificulta y precariza el trabajo sexual independiente, aumentando la estigmatización y debilitando las redes de apoyo entre trabajadoras sexuales. La criminalización de los espacios donde se ejerce el trabajo sexual aumentará el control y la presencia policial en los mismos, con el peligro de que se abran aun más expedientes de expulsión a las mujeres migrantes indocumentadas. Los mayores controles policiales y las redadas además fuerzan a las mujeres que están en situación de trata a denunciar a los tratantes -sin garantías- o ser expulsadas. Es por eso que, diversos organismos internacionales de derechos humanos, señalan que las leyes que criminalizan a las mujeres que ejercen la prostitución son discriminatorias y deben ser eliminadas.

Por todo esto, solicitamos vuestra firma y adhesión a este manifiesto como entidades colectivas u organizaciones de cualquier índole y como personas individuales.

#ESCUCHARPARALEGISLAR

Colectivos adheridos (96)

  • 1 SEDOAC , Madrid
  • 2 Sindicato Sindillar/Sindihogar , Barcelona
  • 3 Territorio Doméstico , Madrid
  • 4 Kellys Unión Sevilla , Sevilla
  • 5 Las kellys , Madrid
  • 6 Jornaleras de Huelva en Lucha , Huelva
  • 7 Gitanas Feministas , Madrid
  • 8 AMMAR – Sindicato de Trabajadorxs Sexuales de Argetina , Argentina
  • 9 AFEMTRAS (Asoc. Trabajadoras Sexuales , Madrid
  • 10 Colectivo de Prostitutas de Sevilla , Sevilla
  • 11 Putas Indígnadas , Barcelona
  • 12 Putas Libertarias Raval , Barcelona
  • 13 Putas en Lucha , Algeciras
  • 14 Organización de Trabajadoras Sexuales OTRAS , Barcelona
  • 15 (N)O.M.A.D.A.S – Oficina de Migración y Atención a la Diversidad Afectivo-Sexual , Valencia
  • 16 Intersindical Alternativa de Catalunya (I.A..C) , Barcelona
  • 17 ENGLISH COLLECTIVE OF PROSTITUTES , LONDON
  • 18 REDTRASEX Red de Mujeres Trabajadoras Sexuales de Latinoamérica y el Caribe , Buenos Aires, Argentina
  • 19 Sex work research hub , Manchester
  • 20 Movimento Trabalhadores do Sexo , Braga
  • 21 Traficantes de Sueños , Madrid
  • 22 Ca la Dona , Barcelona
  • 23 Creación Positiva , Barcelona
  • 24 Novembre Feminista , Barcelona
  • 25 Metzineres , Barcelona
  • 26 CooperAccio , Barcelona
  • 27 Candela. Acció Comunitària i Feminista SCCL , Barcelona
  • 28 Fundació Àmbit Prevenció , Barcelona
  • 29 Calala Fondo de Mujeres , Barcelona
  • 30 T.I.C.T.A.C , Barcelona
  • 31 AADAS (Associació d’assistència a dones agredides sexualment) , Barcelona
  • 32 Acciónenred Andalucía , Granada
  • 33 Asamblea del Orgullo Crítico de Murcia , Murcia
  • 34 Afrogalegas , La Coruña
  • 35 Almas Veganas Santuario Animal , Girona
  • 36 Anticapitalistas , Estado español
  • 37 As Candongas do Quirombo , Galiza
  • 38 Asamblea del Orgullo Crítico de Murcia , Murcia
  • 39 Asamblea Plaza de los Pueblos , Madrid
  • 40 Asamblea Transmaricabollo de Sol, del 15M , Madrid
  • 41 Asociació Espai de Salut la Teixidora , Barcelona
  • 42 ASOCIACIÓN FEMINISTA KÓDIGO MALVA , Chiclana
  • 43 ASOCIACIÓN PRO DERECHOS HUMANOS DE ANDALUCÍA (APDHA) , ANDALUCÍA
  • 44 Asociación Senda de cuidados , Madrid
  • 45 Asociación Teatro de la tierra , Madrid
  • 46 Ateneu la Zitzania , Barcelona
  • 47 Averlasailas. Teatro de lo posible. , Barcelona
  • 48 Balears Diversa , Palma
  • 49 CAMPA (Colectivo de apoyo a mujeres presas en Aragón) , Zaragoza
  • 50 Cnaacat , Barcelona
  • 51 Colectiva de Antropólogas Feministas , Buenos Aires
  • 52 Colectivo Hipatia , Murcia
  • 53 Cooperativa de técnicas , Barcelona
  • 54 Desmontando a la Pili S.Coop , Zaragoza
  • 55 Dones amb empenta , Igualada
  • 56 Emakume Internazionalistak , Pamplona
  • 57 Empower Foundation , Thailand
  • 58 Feministes indignades , Barcelona
  • 59 FUNDACIÓN DE LOS COMUNES , MÁLAGA IRUÑEA TERRASSA BARCELONA ZARAGOZA MADRID
  • 60 Gatamaula , Barcelona
  • 61 Ideadestroyingmuros , Valencia
  • 62 Jartura Colectivo , Sevilla
  • 63 La Diversa Cooperativa, SCCL , Barcelona
  • 64 La Hidra Cooperativa , Barcelona
  • 65 La Laboratoria – noda Madrid , Madrid
  • 66 La Medusa Colectiva , Málaga
  • 67 La Morada, cooperativa feminista d’habitatge , Barcelona
  • 68 L’Associació Drets Sexuals i Reproductius , Barcelona
  • 69 Les Vilaretes , Barcelona
  • 70 L’Etnogràfica. Antropologia per a la transformació social , Barcelona
  • 71 Marxa Mundial de Dones , Barcelona
  • 72 Mesa Migración y Antirracismo – Foro SBC , Madrid
  • 73 Micaela-Mujeres migradas del Maresme , Barcelona
  • 74 MOVIMIENTO WIPHALA España , España
  • 75 Movimiento Marika de Madrid , Madrid
  • 76 Mundo en Movimiento , Madrid
  • 77 NOMEPISESOFREGHAO , A Coruña
  • 78 Nunca sin Nosotras Zaragoza , Zaragoza
  • 79 Oficina de Derechos Sociales de Sevilla , Sevilla
  • 80 Orgullo Vallekano LGTBI , Madrid
  • 81 Pretendemos Gitanizar el Mundo , Valencia
  • 82 Punto Violeta Somosaguas , Madrid
  • 83 #RegularizacionYa Movimiento Estatal , Movimiento Estatal
  • 84 Stop Sida , Barcelona
  • 85 TransGirls , Santa Cruz de Tenerife
  • 86 Virus editorial , Barcelona
  • 87 Xarxa Feminista , Barcelona
  • 88 Red Umbrella Sweden , Stockholm, Sweden
  • 89 AfroFem Koop , Barcelona
  • 90 Grupo Antigona (Universidad Autónoma de Barcelona) , Cerdanyola del Vallès
  • 91 SIDA STUDI , Barcelona
  • 92 Líbera Abogacía Feminista , Mendoza -Argentina
  • 93 O.R.G.I.A , Valencia
  • 94 Instituto de Estudios del Porno , Barcelona
  • 95 CNAAE , Barcelona
  • 96 MissComadres , Granada

Personas adheridas (554)

  • 1 Adriana Gutierrez , Independiente , Trabajadora sexual , Barcelona
  • 2 Amalia Luna , Colectivo de Prostitutas de Sevilla CPS , Trabajadora sexual , Sevilla
  • 3 Anneke Necro , Actriz porno y Domina profesional , Barcelona
  • 4 Antonella Ormaechea , Trabajadora sexual , Barcelona
  • 5 Anubis Rangel , Independiente , Trabajadora sexual , Barcelona
  • 6 Ariadna Cases , Trabajadora sexual , Barcelona
  • 7 Baleska sarmiento , Escort , Barcelona
  • 8 Carolina Clemente Villar , Putas en Lucha , Trabajadora Sexual , Donosti
  • 9 Cristina rodriguez , Trabajadora sexual , Barcelona
  • 10 Disa TS , Trabajadora Sexual , Örebro
  • 11 Elena Eva Reynaga , Redtrasex , Secretaría ejecutiva , Argentina
  • 12 Elisa Rodríguez Iglesias , Puta , Oviedo
  • 13 Elizabeth Janet Mérida , Individual , Trabajadora Sexual , Barcelona
  • 14 Florencia González , Ammar , Trabajadora Sexual , Barcelona
  • 15 Foxxy Angel , PROUD , Sexworker , Amsterdam
  • 16 Georgina Orellano , AMMAR – Sindicato de Trabajadorxs Sexuales de Argentina , Secretaria General AMMAR Nacional , Argentina
  • 17 Iris Meza Jaramillo , Afemtras, Sindicato OTRAS , Trabajadora sexual , Madrid
  • 18 Itziar Bilbao Urrutia , n/a , Trabajadora sexual , Londres, Reino Unido
  • 19 Ivy de Luna , Actriz porno, prostituta y webcammer , Barcelona
  • 20 Karelys Lample , Independiente , Trabajadora sexual , Barcelona
  • 21 Kenia García , Colectivo de Prostitutas de Sevilla , Trabajadora Sexual , A Coruña
  • 22 Lucia fernandez , Cps/putas en lucha , Trabajadora sexual , Oviedo
  • 23 María José Barrera Marquez , Colectivo de Prostitutas de Sevilla , Activista puteril , Sevilla
  • 24 Monique Mon , MTS – Portugal , Membro fundador , Lisboa
  • 25 Patricia San Jose , prostituta, camgirl, creadora de contenido para adultos , Avilés
  • 26 Pauline Ezkerra , Intersindical Alternativa de Catalunya, (IAC) , Trabajadora sexual / asesora en feminismo , Barcelona
  • 27 Raj Redlich , Trabajador sexual , Valencia
  • 28 Sandra triana , Mujeres , Scort , Barcelona
  • 29 Solange farah Navas Torres , AFEMTRAS , Trabajadora sexual , Madrid
  • 30 Stefanie Echevarre Cáceres , Prostituta , Barcelona
  • 31 Vanessa MR , Trabajadora sexual , Valencia
  • 32 Verónika Wolf , Puta ^^ , Madrid
  • 33 Yesenia Andrea Suárez carvajal , Trabajadora sexual , Barcelona
  • 34 Yonaire Materano , Independiente , Trabajadora sexual , Barcelona
  • 35 Silvia Federici , feministresearchonviolence , Teacher , Brooklyn, New York
  • 36 María Luisa Maqueda Abreu , Universidad de Granada , Profesora de Derecho Penal , Granada
  • 37 Raquel Osborne , Universidad Nacional de Educación a Distancia UNED , Socióloga , Madrid
  • 38 Dolores Juliano Corregido , Universidad de Barcelona , Antropóloga Social , Barcelona
  • 39 Patricia Laurenzo Copello , Profesora de Derecho penal , Málaga
  • 40 Maria acale sanchez , Universidad de Cádiz , Catedrática de Derecho penal , Cádiz
  • 41 Cinzia Arruzza , Profesora Filosofía , New York
  • 42 Silvia L. Gil , Profesora Filosofía , Madrid/Ciudad de México
  • 43 Clara peya , Artista , Barcelona
  • 44 Alba González Villa , La Extraña Compañia , Actriz , Madrid
  • 45 Irantzu Varela Urrestizala , Faktoria Lila , Periodista , Bilbao
  • 46 Justa Montero Corominas , Activista feminista , Madrid
  • 47 Teresa Rodríguez , Adelante Andalucía , Diputada del Parlamento de Andalucía , Sevilla
  • 48 Ana Villaverde Valenciano , Anticapitalistas , Diputada en el Parlamento de Andalucía , Granada
  • 49 Ángela Aguilera Clavijo , Anticapitalistas , Diputada andaluza , San Roque
  • 50 Sandra Ezquerra , Directora de la Cátedra UNESCO Mujeres, Desarrollo y Culturas de la UVic-UCC , Barcelona
  • 51 Encarna Bodelón González , Antigona , Profesora de derecho , Barcelona
  • 52 Dr Lynzi Armstrong , Victoria University of Wellington , Senior Lecturer , Wellington
  • 53 Gabriela Wiener Bravo , Escritora , Madrid
  • 54 Cecilia Varela , CONICET/Universidad de Buenos Aires , Investigadora/Docente , CABA
  • 55 Amaia Pérez Orozco , investigadora y formadora , Bilbao
  • 56 Nacho Vegas , Anticapitalistes , Músicu y autor , Xixón
  • 57 Montserrat Cervera Rodon , Ca la Dona , Jubilada activista feminista en activi , Barcelona
  • 58 Ruth m. Mestre i Mestre , Universitat de València , Profesora de Filosofía del derecho , València
  • 59 Iñaki Rivera Beiras , Observatorio del sistema penal y derechos humanos, Univ. de Barcelona , profesor titular de Derecho Penal , Barcelona
  • 60 Itziar Ziga , Iruñea
  • 61 María José Jiménez Cortiñas , Gitanas Feministas , Presidenta , Madrid
  • 62 Carolina Villacampa , Profesora de Derecho Penal , Lleida
  • 63 Adriana Piscitelli , Núcleo de EStudos de Gênero PAGU/Universidade Estadual de Campinas , Antropóloga , Campinas
  • 64 Ana Pinto Lepe , Jornaleras de Huelva en Lucha , Huelva
  • 65 Silvia Agüero Fernández , Pretendemos Gitanizar el mundo , Mis labores , Valencia
  • 66 June Fernández Casete , Periodista , Larrabetzu (Bizkaia)
  • 67 Gracia Trujillo , Profesora de Sociología (UCM) y activista feminista queer , Madrid
  • 68 Roy Galán , Escritor , La Laguna
  • 69 Nuria Alabao , , Periodista ,
  • 70 Rommy Arce Legua , Anticapitalistas , Bibliotecaria , Madrid
  • 71 Sara trapiello castrillo , Granada
  • 72 Brigitte Vasallo , Escritora , Barcelona
  • 73 Begoña Zabala , Emakume Internazionalistak , Militante feminista y mas , Pamplona
  • 74 Blanca Rodríguez Ruiz , Universidad de Sevilla , Profesora Titular de Derecho Constitucional , Sevilla
  • 75 Carmen Romero Bachiller , UCM , Feminista y Profesora Sociología , Madrid
  • 76 Clara Serra , Malasfeministas , Investigadora en la UB , Barcelona
  • 77 Cristina Fernández Bessa , Profesora universitaria , A Coruña
  • 78 Cristina Garaizabal Elizalde , Psicóloga , Barcelona
  • 79 Deborah Daich , CONICET-UBA , Investigadora , Buenos Aires
  • 80 Diego Crespo García , Anticapitalistas , Diputado en el Parlamento de Andalucía , Almería
  • 81 Estefanía Acién González , Universidad de Almería , Profesora de Antropoligía Social , Dalías
  • 82 Laia Serra Perelló , Abogada , Barcelona
  • 83 Laura Agustín , La Antropóloga Desnuda , Investigadora y escritora feminista , Bilbao
  • 84 LOOLA PÉREZ , FILÓSOFA Y SEXÓLOGA , Murcia
  • 85 Lorena Garrido Jiménez , UAB , Profesora , Barcelona
  • 86 Lorena Garrón Rincón , Anticapitalistas y Adelante Cádiz , Concejala de Feminismos y LGTBI del Ayto. de Cádiz , Cádiz
  • 87 Lucía Egaña , CENEx , artista e investigadora , Barcelona
  • 88 Luisa Broto , Zaragoza en Comun , Concejala , Zaragoza
  • 89 Luna Miguel , Escritora , Barcelona
  • 90 Mari Luz Esteban Galarza , Profesora , Donostia
  • 91 Mamen Briz Hernández , Periodista , Madrid
  • 92 María Nebot Cabrera , La Colectiva/ Draga Espacio Feminista LGTBIQ+ , Las Palmas
  • 93 Miquel Missé , Sociólogo y activista trans , Barcelona
  • 94 Montserrat Galceran Huguet , Fundación de los comunes , Catedrática emérita jubilads , Madrid
  • 95 Patsilí Toledo , Grupo de Investigación Antígona – UAB , Profesora e investigadora , Barcelona
  • 96 PAULA ARCE BECERRA , Grupo de Investigación Antígona , Profesora asociada UAB y abogada , Barcelona
  • 97 Pilar Albertín Carbó , Universidad d Girona , Profesora/investigadora , Girona
  • 98 Pura Sánchez , Investigadora , Sevilla
  • 99 Rocío Medina Martín , Universidad Autónoma de Barcelona, Grupo Antígona , Profesora e investigadora , Barcelona
  • 100 Fefa Vila Núñez , Madrid
  • 101 Vanessa Garcia , Diputada en el Parlamento Andaluz , Málaga
  • 102 Violeta Assiego , Abogada , Madrid
  • 103 Abel Pérez Pazos , Investigadore (Universidad de Oviedo) , San Juan de la Arena (Asturias)
  • 104 Adriana Sabaté Muriel , Feministes Indignades , Educadora Social , Barcelona
  • 105 Agus Iglesias Skulj , Sindicato de trabajadorxs sexuales Argentina/AMMAR , Abogada y docente universitaria , Buenos Aires
  • 106 Agustina Rodriguez Deza , Gaia
  • 107 Alba Reyes Valdés , Salamanca
  • 108 Alcira Padin Torres , Synusia Llibreria , Cooperativista , Terrassa (Barcelona)
  • 109 Alejandra Eiroa Serrapio , Anticapitalistas , Camarera , A Coruña
  • 110 Alejandra Luque Gonzalez , Sevilla
  • 111 Alex kroll , Alex Kroll , Sexólogo , Marbella
  • 112 Alicia Martín Diana , Sevilla
  • 113 Almudena Julia López Arranz , Madrid
  • 114 Almudena López Garrido , Córdoba
  • 115 Aloe Cubero , Investigadora , Barcelona
  • 116 Álvaro Ruiz Garriga , Hombres profeministas , Málaga
  • 117 Amaia Ibarrola , Barcelona
  • 118 Amaia Peralto Arnaiz , Ámbito Dona , Treballadora Social , Barcelona
  • 119 Amanda Andrades González , Periodista , Madrid
  • 120 Amparo Lasén Diaz , Profesora de sociología , Madrid
  • 121 Amparo Llobat Sanchis , En paro , Valencia
  • 122 Ana Albaladejo , Plataforma Pro-Drets del Pais Valencià , Actriz creadora , Valencia
  • 123 Ana Arellano Salafranca , Andaina , Jubilada , Santiago de COMPOSTELA
  • 124 Ana Camelo Gragera , Asco. Pro Derechos Humanos , Jubilada , Chiclana Cádiz
  • 125 Ana Castaño Vilas , Abogada , Sevilla
  • 126 Ana Encinas , Periodista , Cádiz
  • 127 Ana Fábregas Martínez , Barcelona
  • 128 Ana jorge herrero , Poc a coop , Manresa
  • 129 Ana Lizoain Rodríguez , Emakume Internazionalistak , Mis labores , Pamplona/Iruñea
  • 130 Ana Llopis Valdivia , Granada
  • 131 Ana Lúcia Correia da Costa , Universidad Pompeu Fabra , Investigadora en Derecho , Barcelona
  • 132 Ana María Hernández Lozano , Gitanas Feministas , Secretaria , Cartagena
  • 133 Ana Rodríguez Bellido , Química , Madrid
  • 134 Ana Sánchez Llorca , Ni Una menos Berlin , Investigadora Freelance , Berlin
  • 135 Ana Useros , Traductora , Madrid
  • 136 Andrea Barroso , La Juani , Estudiante , Granada
  • 137 Andrea Corrales Devesa , (N)O.M.A.D.A.S – Oficina de Migración y Atención a la Diversidad Afectivo-Sexual , Artista e investigadora , Valencia
  • 138 Andrea Oliver Sanjusto , Universidad Pablo de Olavide , Antropóloga investigadora , Sevilla
  • 139 Andrés Herrera , Bilbao
  • 140 Ángeles RAMIREZ , Profesora universidad , Madrid
  • 141 Anna Bardagí Admetlla , Cruïlles
  • 142 Anna Clua Infante , Universitat Oberta de Catalunya , Profesora de Periodismo. Investigadora. , Barcelona
  • 143 Anna Moreno Gomez , Les Vilaretes , Jubilada , Barcelona
  • 144 Anna Morero , Col·lectiu TARA , Profesora asociada , Barcelona
  • 145 Anna Pascal , Barcelona
  • 146 Anna Sala Vila , Disseny gràfic , Barcelona
  • 147 Anna Saliente Andrés , Genera , Agente de igualdad , Barcelona
  • 148 Annaïck Fernández Le Gal , Profesora Derecho Universidad de Córdoba , Córdoba
  • 149 ANTONIA CARO HERNANDEZ , accionenred Andalcia , Educadora Social , sevilla
  • 150 Antonia Genaro Cagigas , Jubilada , Madrid
  • 151 Antonia Maciá Vicente , Asamblea 8-M Elche. Militante de Podemos. , Auxiliar de enfermería y celadora. , Elche
  • 152 Antonio Giménez Merino , Universidad de Barcelona , Profesor , Barcelona
  • 153 Apen Ruiz martinez , Barcelona
  • 154 Arantxa Grau i Muñoz , Profesora del Departamento de Sociologia i Antropologia Social de la UV , València
  • 155 Arantza Iglesias , Nunca sin nosotras Zaragoza , Zaragoza
  • 156 Aroa Patricia de Pintos , Granada
  • 157 Asunción Paños Arroyo , Madrid
  • 158 Aura Roig Forteza , Metzineres , Antropóloga , Barcelona
  • 159 Barbara Biglia , SIMReF , Docente universitaria , Barcelona
  • 160 Barbara Meo-Evoli , Coach , Barcelona
  • 161 Beatriz Garcia , Editora , Madrid
  • 162 Beatriz Vivancos , Burgos
  • 163 Begoña Leza Lapuente , Zaragoza
  • 164 Belén Mauricio ledesma , Parada , Valencia
  • 165 Bertha Massiel Sánchez Miranda , Feministas Aragón por Nicaragua , Zaragoza
  • 166 Blanca Callén , Profesora , Barcelona
  • 167 Borja Naredo Cifuentes , Gijon
  • 168 Borja Romero Montes , Sevilla
  • 169 Bruno Marín González , Músico , Madrid
  • 170 Carla Barrio , Madrid
  • 171 Carlos Ligero Valcárcel , Asociación de Jazz Granada , Músico , Granada
  • 172 Carmen Heredero de Pedro , Acción en Red Madrid , Madrid
  • 173 Carmen Inés González , Santander
  • 174 Carmen Monteagudo Duro , Fotógrafa , Valencia
  • 175 Carola Hermoso , Madrid
  • 176 Carolina León Almeyda , Librera, escritora , Madrid
  • 177 Carolina Sanz Fontán , Educadora Social , Badalona
  • 178 Catalina Álvarez Martínez Conde , Psicóloga Social , Barcelona
  • 179 Catalina Llado Aliu , La Extraña Compañia , Directora teatro , Girona
  • 180 Caterina Iannini , Inseñante , Gerena (SE)
  • 181 Celeste Fichera , , Buenos Aires, Argentina
  • 182 Celeste Inés Arella Scheines , Abogada , Torrent
  • 183 Celia Maestre Magdaleno , Metzineres , Comunicación , Sant Cugat del Vallès
  • 184 César L. Lobato Gómez , Barcelona en Comú , Funcionario , Barcelona
  • 185 Clara Ibanez Ruiz , , Madrid
  • 186 Concha García Altares , Colectivo Hipatia , Murcia
  • 187 Constanza Cardoso Escriche , Docente , Barcelona
  • 188 Cristina Domingo Zaragoza , Madrid
  • 189 Cristina Domínguez Limón , Sevilla
  • 190 Cristina Pérez Díaz , Averlasailas Teatro de lo posible , Mestra , Barcelona
  • 191 Cristina Sobrino Garcés , Investigadora , Barcelona
  • 192 Cristina Vasilescu , Girona
  • 193 Daiana Gutierrez , Empleada , Barcelona
  • 194 Daniel Alejandro Barrera , Educador , Sevilla
  • 195 Daniel Monserrat Serrano , Córdoba
  • 196 Daniel Pardo Rivacoba , Barcelona
  • 197 David Aranda Santacana , Barcelona
  • 198 David Paricio Salas , SIDA STUDI , Coordinación , Barcelona
  • 199 David Sánchez García , Estudiante de máster en la Universidad de Cambridge , Madrid – Cambridge
  • 200 Debora Avila Cantos , Universidad Complutense de Madrid / La Laboratoria, espacio de investigación feminista , Profesora de universidad , Madrid
  • 201 Deborah Rifkin , Colectiva de antropólogas feministas (CAF)- Argentina , Antropóloga , Ciudad de buenos Aires- Argentina
  • 202 Diana Zapata Hincapíe , SAS-ABITS Ayuntamiento de Barcelona , Psicóloga Social- , Barcelona
  • 203 Diego Marchante Hueso , Gerderhacker , Profesor universitario , Badalona
  • 204 Dimas Fernández González , Orgullo Vallekano , Madrid
  • 205 Dolores Pulido , Ca la Dona , tècnica cultura , Barcelona
  • 206 Dr. Anna Di Ronco , University of Essex (UK) , Senior Lecturer , Colchester (UK)
  • 207 Edith Espinola , Movimiento #RegularizacionYa y SEDOAC , Empleada de Hogar/Administrativa , Segovia
  • 208 Eduardo Moreno , Conductor , Salamanca
  • 209 Edurne Jiménez Pérez , Formadora, educadora e investigadora , Barcelona
  • 210 Elena Casado Aparicio , Madrid
  • 211 Elena Longares Hernández , LesBiCat , Barcelona
  • 212 Elia Dura Candela , Elche
  • 213 Emma Martín Díaz , Catedrática de Antropología Social , Sevilla
  • 214 Estefania Martynowskyj , Investigadora y docente universitaria , Mar del Plata (Argentina)
  • 215 Estefania Moghli Torralba , Almas Veganas Santuario Animal , Presidenta , Girona
  • 216 Estefanía Molina Bayón , Técnica de Igualdad , Marbella
  • 217 Estela Pérez León , Estudiante , Madrid
  • 218 Esther Alonso Marín , Profesora de secundaria , Madrid
  • 219 Esther Moreno López , Nunca sin Nosotras , bibliotecaria , Zaragoza
  • 220 Esther Obdulia Gomez , Averlasailas , Barcelona
  • 221 Esther Salinas , Kellys Unión Sevilla , Camarera de Piso , Sevilla
  • 222 Ethel Monzón , Madrid
  • 223 Eva Alfama , Investigadora , Barcelona
  • 224 Eva Martín , agricultora , Manresa
  • 225 Evaristo Villar Villar , Asociacion de Teólogos Juan Xxiii , Jubilado , Madrid
  • 226 Felicia Estévez Salazar , Santiago de Compostela
  • 227 Felipe Serra Junco , Cullera
  • 228 Fernando Cerezal Sierra , Acción en Red Madrid , Profesor Jubilado , Madrid
  • 229 FERNANDO FITA ORTEGA , UNIVERSIDAD DE VALENCIA , PROFESOR , Valencia
  • 230 Fernando Wulff , Universidad sin Censura, Universidad de Málaga , Profesor de Universidad , Málaga
  • 231 Flavia Anconetani , Barcelona
  • 232 Flavia María Ribes Renshaw , Valencia
  • 233 Francesc Barata Villar , Profesor universitario , Sabadell
  • 234 Francisco Sánchez Manzano , Comercial , Almería
  • 235 Fuensanta Gual , CATS Médica , Murcia
  • 236 Gala Pin Ferrando , En paro , Barcelona
  • 237 Georgina Gálvez Martínez , Artista , Tarragona
  • 238 Giazú Enciso Domínguez , CUNY Professor , USA, NY
  • 239 Gloria Marín , Plataforma pro Drets de les treballadores sexuals del País Valencià , Enseñante jubilada , Elx
  • 240 Glòria Roig i Gimenez , Feministes x la Independència , Jubilada. Psicologa i logopeda , Barcelona
  • 241 Gurutze Arregi mujika , Altsasuko feministak , Jubilada , Altsasu. Nafarroa
  • 242 Helea Sáiz Bermejo , Madrid
  • 243 Helena Roura Altés , Barcelona
  • 244 Hernan Córdoba Mendiola , Barcelona
  • 245 Hilda Pérez , Regularización Ya , Comunicadora , Valencia
  • 246 Ignacio Gámiz Ruiz , Accionenred Andalucía , Trabajador social , Granada
  • 247 Ines Robertie , Sevilla
  • 248 Ines Suárez , Barcelona
  • 249 Ingrid de la Torre , Aliada , Estudiante , Barcelona
  • 250 Inma Pnitas , @pnitas , Ilustradora , Extremadura
  • 251 Irene Amador Naranjo , Liga por los derechos trabajadoras sexuales , Activista, editora , Madrid
  • 252 Irene Cardona Curcó , L’Etnogràfica , Antropòloga y madre , Barcelona
  • 253 Irene Gonzalez y Reyero , Sevilla
  • 254 Irene Ruano , MADRID
  • 255 Iría Farrero López , Profesora , Girona
  • 256 Iris García , Granada
  • 257 Isabel Cercenado Calvo , Màster en Género y Políticas de Igualdad , Sagunto
  • 258 Isabel Muntané , Periodista , Barcelona
  • 259 Isabel Muñoz , Valencia
  • 260 Islette Padrón , Murcia
  • 261 Itsasne Gaubeca , Gogara , Socióloga , L’Hospitalet de Llobregat
  • 262 Ivana Otero , Colectiva antropologas feministas , Antropologa , Buenos Aires
  • 263 Jaime Domenech , Valencia
  • 264 Jara León Fernández , Algeciras
  • 265 Jasmina García , Barcelona
  • 266 Javier Pagador López , Universidad de Córdoba , Profesor , Córdoba
  • 267 Joakina Zubiria Galarza , Altsasuko feministak , Jubilada , Altsasu nafarroa
  • 268 Joana Bregolat , Anticapitalistes , Investigadora , Barcelona
  • 269 Joana Garcia Grenzner , Fils Feministes , Periodista, investigadora y activista feminista , Barcelona
  • 270 Jordi Bonet Martí , Profesor Lector Universidad de Barcelona , Barcelona
  • 271 José Ángel Lozoya Gómez , Foro de hombres por la igualdad , Educador Sexual , Sevilla
  • 272 Jose Antonio Langarita , Profesor de Universidad , Girona
  • 273 José Carlos Centeno Morales , Restaurador , Sevilla
  • 274 José Carlos Centeno Morales , Restaurador , Sevilla
  • 275 José López Riopedre , UNED , Profesor-tutor de Sociología, Antropología Social y Criminología , Lugo-Ponferrada
  • 276 Jose Luis Gomez Navas , Ceuta
  • 277 José Martínez Brugera , Colectivo feminista Hipatia , jubilado , Alhama- Región de Murcia
  • 278 Josefina Jimenez Betancor , acciónenred-Andalucia , Enfermera , Alfacar – Granada-
  • 279 Juan Avila , , Barcelona
  • 280 Juan Blanco Lopez , Universidad Pablo de Olavide , Docente , Sevilla
  • 281 Juan Diego Martin Calvente , Empresario , Barcelona
  • 282 Judit Aramburu Urtasun , Transkolore , Celadora , Pamplona
  • 283 Jule Saez Gallarzagoitia , Nunca Sin Nosotras Zaragoza , Zaragoza
  • 284 Júlia Fontdecaba Cabero , Formador , Perafita
  • 285 Julia Millán Bermejo , Librera , Madrid
  • 286 Júlia Vega Soria , Consultora en abordatge de la violències masclistes , Barcelona
  • 287 Julieta Vartabedian Cabral , Lisboa / Madrid
  • 288 July Zabaleta , Psicologa , Montevieeo
  • 289 Katu Huidobro , Les Atakàs , Dependiente , Barcelona
  • 290 Kevin Benlloch , , Barcelona
  • 291 Laia Baltierrez Meras , Educadora social , Barcelona
  • 292 Laia Forné Aguirre , Barcelona
  • 293 Laia Lloret Veciana , Valencia
  • 294 Laia Sanz Bastons , Comunicación , Barcelona
  • 295 Laura Berro , Ninguna , Estudiante , Pamplona
  • 296 Laura Macaya Andrés , Projecte X , Barcelona
  • 297 Laura Moral Blanco , Valencia
  • 298 Laura Muixí Casaldàliga , Santa Maria d’Oló
  • 299 Leonor Acosta , Universidad de Cádiz , Profesora universitaria , San Fernando
  • 300 Li Kaczynski , Locarconio , Barcelona
  • 301 liliana Pereyra , FFyH UNC , docente , Córdoba, Argenina
  • 302 Livia Motterle , UNAM , antropóloga , Ciudad de Mexico
  • 303 Llanos Frías López , Plataforma Pro-drets del País Valencià , Jubilada , Alacant
  • 304 Lola Moreno Muñoz , Integradora Social , Fornells de la Selva (Girona)
  • 305 Lola Villena Puerta , Jubilada , Chiclana de la Frontera
  • 306 Lorena Sanchez , Valencia
  • 307 Lourdes Gómez , Coordinadora incidencia política. Abogada , Madrid
  • 308 Luar Aguirre , Madrid
  • 309 Luciana Victoria Almada , Docente e investigadorx , Córdoba, Argentina
  • 310 Luis Antonio Valverde Vela , Colectivo de Prostitutas de Sevilla , Chiclana de la Frontera
  • 311 Lupe García , Periodista , Barcelona
  • 312 Lurdes Orellana Cubiles , Desmontanto a la Pili S.Coop , Psicóloga sexóloga , Zaragoza
  • 313 Luz Marina Hernández García , Sevilla
  • 314 M.Inés Santana , Feministes Indignades , Orientadora Laboral , Barcelona
  • 315 Mª del Carmen Agulló Díaz , professora , València
  • 316 Maeva Thibeault , Barcelona
  • 317 Mafe Moscoso , BAU , Docente e investigadora , Barcelona
  • 318 Magdalena Lòpez Pérez , Psicoanalista , Sevilla
  • 319 Maite Lucerga Nieto , Funcionaria , Murcia
  • 320 Manuel de vega , Málaga
  • 321 Mar Lugo , Afrogalegas , Auxiliar administrativo , La Coruña
  • 322 Mara Clemente , ISCTE-IUL , Pesquisadora , Lisboa
  • 323 Marcela Simonutti , Periodista , Xixón-Gijón (Asturias)
  • 324 Marco Bacio , Università degli Studi di Milano , PhD Student , Milan, Italy
  • 325 Marco Faleri , Retirado , ROMA (Italia)
  • 326 Marco Faleri , Retirado , ROMA (Italia)
  • 327 Marcos Criado de Diego , Profesor de Derecho Constitucional , Cáceres
  • 328 Margarita Vélez Maya , Programa Psicología Social de la Memoria – Universidad de Chile , Investigadora , Barcelona
  • 329 Margot Pujal i Llombart , Asamblea feminista de Universidades. Ca la Dona. , Profesora Titular de Universidad UAB , Barcelona
  • 330 María Almansa Sanchez , Afus , Trabajadora social , Sevilla
  • 331 Maria Andrade , Grupo Partilha da Vida , Mediadora , Braga
  • 332 Maria Barcons Campmajó , Grupo Antigona (Universitat Autònoma de Barcelona) , Técnica de investigación , Clariana de Cardener
  • 333 Maria Berzosa Suescun , La Morada , Barcelona
  • 334 Maria Bouza , Girona
  • 335 Maria del Carmen Fernández Molina , Gitanas Feministas , Vicepresidenta , Cartagena
  • 336 María del Mar Jiménez Betancor , Las kellys , Portavoz , Madrid
  • 337 Maria Duran Gurnsey (Maria Ferotge) , Barcelona
  • 338 Maria Felici Chinesta , Terapeuta , València
  • 339 María Fernanda Rodríguez López , Fundación de los Comunes , Profesora de Secundaria , Madrid
  • 340 Maria Florencia Baldino , marbella
  • 341 María García Díaz , Traductora , Valencia
  • 342 María Gómez Garrido , Profesora de Sociología , Palma (Mallorca – Illes Balears)
  • 343 María Gracia Gonzalez Fernandez , Anticapitalistas , Militante , Huelva
  • 344 María Hamilton , Trabajadora del hogar y DJ , Madrid
  • 345 María Herranz Vides , Granada
  • 346 María J Carretero Muñoz , Productora audiovisual , Barcelona
  • 347 María José Belbel , Otras Voces Feministas , Traductora y editora , Madrid
  • 348 Maria Jose Jaramillo Manso , Cgt Desempleada , Salmanca
  • 349 Maria Lorenzo Brañanova , Feminismos por los DDHH , Gijón
  • 350 María Ludivina Valvidares Suarez , Universidad de Oviedo , Profesora de Derecho Constitucional , Oviedo
  • 351 Maria Martinez , UNED , Profesora , Madrid
  • 352 María Martínez Cano , Psicóloga , Murcia
  • 353 María Palomares Arenas Cabral , Calala Fondo de Mujeres , Directora Ejecutiva , Barcelona
  • 354 María Paramés Bernardo , Mundo en Movimiento , Enfermera , Madrid
  • 355 María Teresa Márquez González , Acción en red Castilla-La Mancha , Abogada , Albacete
  • 356 María Teresa Zabalza Casla , Asociación Agar, espacio de investigación y encuentro desde la diversidad , Educadora social , Madrid
  • 357 María Unceta Satrustegui , Madrid
  • 358 María Vega Ibáñez Ruiz , Enfermera , Madrid
  • 359 María Virginia Zimanás Troilo , Tallerista pintura , Barcelona
  • 360 María Yasmina Figueroa Hernández , La Colextiva , Docente , Las Palmas de GC
  • 361 Maria Zapata Hidalgo , Iruña
  • 362 Mariano Beltrán , Investigador predoctoral en Psicología , Murcia
  • 363 Marina Azanon Garcia , Autonoma , Madrid
  • 364 Marina Partera Riverola , Caps , Psicologa , Barcelona
  • 365 Mariona Llobet , Profesora de Derecho penal , Barcelona
  • 366 Marisa Pérez Colina , Fundación de los Comunes , Traductora , Madrid
  • 367 Marlene Landaeta , Afrofem , La Coruña
  • 368 Marlene Russo , CAF , Docente , Buenos Aires, Argentina
  • 369 Marta Arrizabalaga Arriazu , Fundación de los Comunes , Iruña
  • 370 Marta Busquets Gallego , Abogada , Barcelona
  • 371 Marta Espuny , madrid
  • 372 Marta Esther Jiménez Jaén , La Colectiva (Canarias) , Profesora Universidad , La Laguna
  • 373 Marta Horno Kühnel , Zaragoza
  • 374 Marta Jiménez Jaén , La Colectiva (Canarias) , Profesora Universidad , La Laguna
  • 375 Marta Lara Martínez , Barcelona
  • 376 Marta Luxán Serrano , Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea , Profesora e investigadora , Hernani (Gipuzkoa)
  • 377 Marta Machimbatrena Cuerda , Barcelona
  • 378 Marta Malo de Molina , Traductora e investigadora , Madrid
  • 379 Marta Mariñas Lopez , Barcelona
  • 380 Marta Martí Barrachina , Investigadora independiente en criminología y profesora colaboradora UOC , Barcelona / Ciudad de México
  • 381 Marta Medrano Martín , Sevilla
  • 382 Marta Sales Romero , Barcelona
  • 383 Martí Galofré Garreta , Manresa
  • 384 Martina Tortá Ruiz , Alicante
  • 385 Maryana Babetska , Plataforma ProDerets PV , Fisioterapeuta , Valencia
  • 386 Maura Fernández Cárdenas , Acción en Red , Educadora Social , Sevilla
  • 387 Mauricio Rubio Rodríguez , Madrid
  • 388 Maximiliano Albornoz Torres , Instituto de Ciencias Antropológicas (Facultad de Filosofía y Letras, UBA) , Becario doctoral , Buenos Aires
  • 389 Mayo Asumu , Barcelona
  • 390 Mel Stiller , Universidad de Barcelona , estudiante en doctorado , Barcelona
  • 391 Melissa Medina , Protesico dental , Terrassa
  • 392 Mercè Claramunt Bielsa , Abogadsa , Barcelona
  • 393 Mercè Meroño , Àmbit Dona , Coordinadora programas , Barcelona
  • 394 Merce Tafalla , Primavera gorda , masajista , Barcelona
  • 395 Mercedes Belbel Bullejos , Funcionaria , Granada
  • 396 Mercedes Bustos , Asociación Teatro de la Tierra , Actriz , antropologa y escritora ! , Madrid
  • 397 Mercedes Estébanez , Bloc Violeta Badalona , Badalona
  • 398 Mery Sut , Valencia
  • 399 Miguel Martín Ayllón , Virus editorial , editor , Barcelona
  • 400 Miguel Torres , Cero , Artesano , Valencia
  • 401 Mireia Canals Salomó , Sevilla
  • 402 Miren Izarra , Barcelona
  • 403 Miriam Aleman Calatayud , Educadora social , Barcelona
  • 404 Miriam Sol Torelló , La Electrodomestica , Barcelona
  • 405 Miriam Solá García , Investigadora y activista feminista , Barcelona
  • 406 Moacoai Ioana , Barcelona
  • 407 Molina Medina , España ciudad , Estudiante trabajadora , España
  • 408 Mónica Muñoz Conde , sevilla
  • 409 Mònica Sánchez Cuberes , Cardedeu
  • 410 Montserrat Benito Soriano , activista feminista-jubilada , Barcelona
  • 411 Montserrat Pineda , activista , Barcelona
  • 412 Muntsa Otero Vidal , Activista feminista , Barcelona
  • 413 Nagore Iturrioz López , sindicalista , San Sebastian
  • 414 Nanina Santos Castroviejo , ANDAINA: revista galega de pensamento feminista , Rois (A Coruña)
  • 415 Natalia Gómez , Granada
  • 416 Natália Messias Mendes , Barcelona
  • 417 Natividad García Padilla , Asamblea Feminista , Educadora Social , Madrid
  • 418 Nerea Pascual Vera , Estudiante , Barcelona
  • 419 Nicola Mai , Profesor de Sociologia , Londres, Reino Unido
  • 420 Nicolás Esposito , Marbella
  • 421 Nieves Gutierrez ganza , Jubilada , Sntander
  • 422 Nieves Salobral Martín , Eje de precariedad y economía feminista , Madrid
  • 423 Nilda Jiménez Vino , Administrativa , Madrid
  • 424 Nizaiá Cassián Yde , Synusia Edita , Barcelona
  • 425 Noemi Elvira Marín , Averlasailas , Barcelona
  • 426 Núria Sadurní Balcells , Bollos en Teoria / Univesitat de Girona , Investigadora social , Barcelona
  • 427 Núria Semís Campos , Estudiante , Cerdanyola del Vallès
  • 428 Núria Vergés Bosch , universitat de barcelons , professora , Barcelona
  • 429 Olga Rodriguez Blanco , Luminotecnica , Madrid
  • 430 Óscar Rodrigo Grande , Madrid
  • 431 Pablo Lópiz Cantó , Universidad de Zaragoza , Profesor de Filosofía , Zaragoza
  • 432 Paloma Gema León Fernández , Estudiante , Algeciras
  • 433 Paloma González , Anticapitalistas , Periodista , Madrid
  • 434 Paloma Uría Ríos , Oviedo
  • 435 Pamela Soria Varela , La Haya
  • 436 Patricia Aljama Cuenca , UAB , Técnica de género , Calafell
  • 437 Patricia Aranguren , Madrid
  • 438 Patricia Carmona , Barcelona
  • 439 Patricia Faraldo Cabana , Universidade da Coruña , Catedrática de Universidad , A Coruña
  • 440 Patricia González Prado , Grupo Antígona Universidad Autónoma de Barcelona , Abogada , Barcelona
  • 441 Patricia Ruiz Pérez , Madrid
  • 442 Patricia Salido Rodriguez , Barcelona
  • 443 Patricia Simón Carrasco , Periodista , Málaga
  • 444 Paula Álvarez Cano , Sevilla
  • 445 Paula Ceano Flores , Acción en Red , Psicóloga , Sevilla
  • 446 Paula Sánchez Perera , Profesora e investigadora , Las Palmas de Gran Canaria
  • 447 Pepa Cabanillas , Sociologa , Sevilla
  • 448 Pepa Torres perez , Territorio Doméstico , Teologa , Madrid
  • 449 Piedad Cintado Franco , Madrid
  • 450 Pilar Habas Luque , CPS , Psicóloga , Sevilla
  • 451 Pilar Marín Iranzo , Valènci
  • 452 Pilar Pinto Buzón , Profesora universitaria , Cádiz
  • 453 Pilar Valdivieso Rodríguez , Valladolid
  • 454 Presen Zubillaga Auza , Emakume Internazionalistak , Profesora de Educación Primaria jubilada , Olatz (Nafarroa)
  • 455 Quiñonero Hernandez, llum , Plataforma pro-drets Pais Valencià , Periodista , Alacant
  • 456 Rafaela Subías de la Fuente , Barcelona en Comú , Maestra jubilada , Barcelona
  • 457 Rakel Arre , Pamplona
  • 458 Raquel Rei Branco , Galiza
  • 459 Renata Casero , La Tetera , Profesora de piano , Valencia
  • 460 Ricardo Dotti , Técnico , Valencia
  • 461 Robin Woerner , Home organizing consultant , Los Angeles, CA
  • 462 Rocío Ballesta Meichsner , Historiadora/cocinera , Sevilla
  • 463 Rocio Calatayud , Valencia
  • 464 Rocío Domingo Pérez , Zaragoza
  • 465 Rocío Fajardo Fernández , Granada
  • 466 Rocío Fraga Sáenz , Socióloga. Activista feminista , A Coruña
  • 467 Rocío González , Gijon
  • 468 Rosa Lázaro Castellanos , Universidad de Barcelona , Barcelona
  • 469 Rosa María García , Asamblea del Orgullo Crítico de Murcia; Rebelión Feminista , Activista , Murcia
  • 470 Rosana Alija Fernández , Universidad de Barcelona , Profesora de Derecho internacional público , Barcelona
  • 471 Rosario Alises Castillo , Abogada , Málaga
  • 472 Roser Pineda Casademont , Ca la dona , i Vilaretes , Fxi , Il·lustrdora , Barcelona
  • 473 Ruth Martín Torras , Poblesc Feminista , Barcelona
  • 474 Sandra Arencón-Beltrán , Docente , Sevilla
  • 475 Sandra Cundines Antelo , SIDA STUDI , técnica de evaluación y salud sexual , Barcelona
  • 476 Sandra de la Fuente Quintana , Barcelona
  • 477 Sandra González Juan , Desempleada , San Cristóbal de la Laguna
  • 478 Santi Fernández Patón , Escritor y periodista , Málaga
  • 479 Santiago Pozo Baeza , Músico , Barcelona
  • 480 Sara Barrientos Carrasco , Feministas Indignadas , Barcelona
  • 481 Sara Buraya Boned , Museos , Madrid
  • 482 Sara L Fernández , Librera , Málaga
  • 483 Sara Trapiello Castrillo , Feminismo unitario , Camarera , Granada
  • 484 Seila Hernandez Marin , Educadora Social , Zaragoza
  • 485 Sejo Carrascosa Lopez , Vitoria- Gasteiz
  • 486 Selene Garcia Sanagustín , Educadora , barcelona
  • 487 Serena Guadalupe Urdiales Remaggi , Humanidad amorosa , Poeta , Barcelona
  • 488 Sergio Vidal Alonso , estudiante , Portonovo
  • 489 Sílvia Alberich Castellanos , Feministes indignades/Vaga feminista , Consultora ámbito género , Barcelona
  • 490 Sílvia Moreira da Silva , psicóloga , Barcelona
  • 491 Silvina Ribotta , Profesora Universidad Carlos III de Madrid , Madrid
  • 492 Sònia Farré i Fidalgo , Anticapitalistas , Docente , Sant Joan Despí (Barcelona)
  • 493 Soraya Fernandez Ramirez , agente de pre-rastreo para el Covid-19 , Barcelona
  • 494 Susana Albarrán , Ligra Feminista Proderechos , Comunicadora Social , Madrid
  • 495 Talia Ardana Lamas , Cádiz
  • 496 Tamara Diaz Ramos , Autónoma , Gijón
  • 497 Tania Fortea , , Valencia
  • 498 Teo Pardo , Profesor de secundaria y activista trans , Barcelona
  • 499 Teresa Escobar , APDHA , Sevilla
  • 500 Teresa Gonzalez-Novelles Rubio , estudiante , Algeciras
  • 501 Thais Fernández Ortega , Almería
  • 502 Thomas Van Doosselaere , Poc a Coop , Manresa
  • 503 Tina Caballero , Cáceres
  • 504 Valeria Pulpon , Alicante
  • 505 Vera Moreno Bolaño , Pontevedra
  • 506 Verónica Aversa , Salamanca
  • 507 Verónica Rivera Rubio , No pertenezco a ningún grupo , Desempleada , Gijon
  • 508 Vicky Moreno , Dones x Dones , Mestra jubilda. Activista de Ca la Dona , Barcelona
  • 509 Victoria Aldama García , Barcelona
  • 510 Victoria Columba Cochero , Traslamanta , Activista-Educadora-Trabajadora del Hogar , Barcelona
  • 511 Victoria Keller , CAF , Antropóloga , Buenos Aires
  • 512 Victoria Robles Sanjuán , Plataforma 8 marzo Granada , Profesora , Granada
  • 513 Victoria Walters , CEO , Osaka
  • 514 Viktor Navarro Fletcher , (N).O.M.A.D.A.S , Valencia
  • 515 Violeta Stankovic Marín , Alicante
  • 516 violeta Villena Valle , Espai de salut , tallerista , Manresa
  • 517 Virginia Castro Gonzalo , Madrid
  • 518 Xavier Cambra Triano , Tanquem els Cie , Visitas y movilización , Barcelona
  • 519 Xavier Giró Martí , Universitat Autònoma de Barcelona , Profesor de periodismo político y de conflictos , Barcelona
  • 520 Xeito Fole , Artista visual y programador cultural , Barcelona
  • 521 Xoán M. Mosquera Muiños , A Coruña
  • 522 Zaidun Molina Escamilla , Chef , Oslo
  • 523 Zoe Garcia Castaño , Vic
  • 524 Micaela Danieletto , Free lance / programadora , Barcelona
  • 525 Teresa García Mens , Actriz , Madrid
  • 526 Jokin Azpiazu Carballo , Euskal Herriko Unibertsitatea / Universidad del País Vasco , Profesor , Donostia
  • 527 Jose Begega , MMM , Madrid
  • 528 Miguel Ángel Aedo Ávila , Universidad Complutense de Madrid , Doctorando , Madrid
  • 529 Petra Wille’n , Sweden
  • 530 Sergio de la Flor Flores , Estudiante de periodismo , Murcia
  • 531 Erika Sanz Méliz , Podemos Aragón , diputada , Zaragoza
  • 532 Belinda Salmerón Ntutumu , Afromurcia ,CNAAE, FaAm , Coopresidenta de Afromurcia y miembro de CNAAE , Murcia
  • 533 Ramon Font , IAC , Profesor , Calella
  • 534 Ezgi Guler , European University Institute , Studente , Florencia
  • 535 Julia Cámara , Anticapitalistas , Zaragoza
  • 536 Marc Casanovas , IAC , Docente , Barcelona
  • 537 Montserrat Neira Rodríguez , Barcelona
  • 538 Isabel Melèndez Ortega , Trabajadora Social , Zaragoza
  • 539 Rafael Marcos Mota , Barcelona
  • 540 Tatiana Sentamans , Profesora , Altea
  • 541 Anna Sala Vila , Barcelona
  • 542 Gerardo Ernesto Hurtado Arias , Orquídeas del Mar , Periodista , San Salvador
  • 543 Maria Martinez , Independiente , Trabajadora Sexual , Barcelona
  • 544 Sandra Oliveira , Movimento dxs Trabalhadorxs do Sexo , Trabajadora sexual , Lisboa
  • 545 Ana Lopez , MissComadres , La mitad del proyecto , Granada
  • 546 Pilar Sánchez Molina , Misscomadres , Diseño gráfico , Granada
  • 547 Beatriz Higón Cardete , O.R.G.I.A. , Profesora e Investigadora , València
  • 548 Francesc Ruiz , Instituto de Estudios del Porno , Artista Visual , Barcelona
  • 549 Raúl Camargo Fernandez , Anticapitalistas , Empleado Público , Madrid
  • 550 Belén Drake , Madrid
  • 551 Cristina Bajo Enriquez , Por Libre , A Coruña
  • 552 Amalia Paloma Gonzalez , Anticapitalistas , Periodista , Madrid
  • 553 Lola Parra Ruiz , Limpiadora , Madrid
  • 554 Ana Jiménez Talavera , Cooperativista en ecotono s. Coop. And , Sevilla

 

Ya te han llamado puta

Algunas de las medidas propuestas en el Anteproyecto de Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual refuerzan los mandatos patriarcales de la sexualidad femenina

 

Por Projecte X

11 de marzo de 2021

https://www.elsaltodiario.com/palabras-en-movimiento/ya-te-han-llamado-puta-

 

Las trabajadoras del sexo se encuentran en el extremo más estigmatizado de las infractoras sexuales y es por ello que cualquier conducta transgresora por parte de las mujeres o personas identificadas como tal puede suscitar el “estigma de puta». Defender el acceso a derechos laborales para las trabajadoras sexuales es una cuestión de justicia básica y primordial para favorecer la ampliación de los marcos de decisión y la capacidad de negociación de un colectivo fuertemente vulnerado. Pero también es imprescindible para acabar con el estigma asociado a la prostitución que afecta a todas las mujeres. Los mandatos de la feminidad en cuanto a la sexualidad implican la represión del deseo y la construcción de una identidad sexual frágil, infantilizada e inapetente. Vulnerar estos mandatos te expone al estigma de puta y a la violencia sexual, castigo privilegiado para las incumplidoras. Además, las normativas sexuales establecen los límites de la corrección sexual pero también favorecen los intereses capitalistas al convertir a las mujeres en guardianas de los valores asociados a la familia. Así se constriñen los deseos que puedan resultar desestabilizantes para la disciplina necesaria que garantiza la continuidad del status quo.

Desde esta visión, nos resultan muy cuestionables algunas de las medidas propuestas en el Anteproyecto de Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual, el cual no hace más que reforzar los mandatos patriarcales de la sexualidad femenina que están en la base de las violencias que dice pretender combatir. El texto contribuye a la clásica idea de que la sexualidad de las mujeres es algo sagrado y a la consabida idea del temor femenino a la sexualidad irrefrenable de los hombres, proceso que nos aboca a la exigencia de un deseo suave y emotivo garantizado por la protección estatal.

La modificación del delito de proxenetismo coactivo o la incorporación como delito de la tercería locativa, que niega la capacidad de decisión de las trabajadoras del sexo, al dar por hecho que encontrarse en una situación de dependencia o subordinación te convierte en alguien que no sabe lo que quiere, son buena muestra de ello. Con estas medidas, no solo se empeoran las condiciones de trabajo en el marco de la prostitución, sino que se dan por buenos y legítimos los abusos laborales y la explotación de otros sectores económicos regulados.


Los mandatos de la feminidad en cuanto a la sexualidad implican la represión del deseo y la construcción de una identidad sexual frágil, infantilizada e inapetente.


De la misma forma, la definición de consentimiento que realiza el Anteproyecto, según la cual será considerado como agresión sexual cualquier acto sexual no consentido explícitamente, incide también en esta visión sacralizada de la sexualidad femenina. Esta forma de expresar la noción de consentimiento es la plasmación jurídica del lema feminista “solo sí es sí” mediante el cual se desplaza la necesidad de articular una respuesta negativa, porque solo cuando se afirma la voluntad es un acto consentido. De nuevo, la mencionada propuesta de ley incide en los mandatos de la feminidad patriarcal, en este caso, partiendo de la base de que la frágil identidad femenina no está capacitada para articular una negativa, establecer un límite sexual o, menos aún, ser quien se lo salte. Además, la idea de que las mujeres deben decir que sí para que se presuma su consentimiento es profundamente problemática en cuanto al empoderamiento sexual femenino. Niega la posibilidad de experimentar y explorar el deseo, elemento indispensable para combatir las atribuciones normativas según las cuales, para las mujeres, el sexo es algo secundario al no poder enfrentarse a un espacio necesariamente plagado de contradicción, conflicto y riesgo.


Las mujeres trans, racializadas, de clases trabajadoras, luchadoras, infractoras sexuales y, por supuesto, las trabajadoras del sexo están más expuestas al estigma de puta, pero la lucha contra éste es un interés colectivo.


El Anteproyecto de ley contribuye con todo ello al punitivismo, no solo porque amplia la horquilla de conductas que pueden ser consideradas como delito, sino también porque construye subjetividades femeninas victimizadas, frágiles y susceptibles, imprescindibles para justificar la existencia de un estado protector y castigador ante la indefensión sexual de las mujeres.

Reforzar la sacralización, la fragilidad y la victimización de las mujeres perjudica a las víctimas de violencias ya que les aporta relatos catastrofistas y de indefensión ante los ataques. Los relatos disponibles para interpretar su experiencia, entendiendo además como violencia conductas muy leves, se homogeneizan y se establecen como normativos, con los efectos de exclusión y castigo que esto tiene hacia las víctimas “incorrectas”. Ya te han llamado puta y volverán a hacerlo.


Renunciamos a nuestra reputación sexual: al fin y al cabo, ya nos han llamado “puta” y volverán a hacerlo


Las mujeres trans, racializadas, de clases trabajadoras, luchadoras, infractoras sexuales y, por supuesto, las trabajadoras del sexo están más expuestas al estigma de puta, pero la lucha contra este es un interés colectivo. La institucionalización del feminismo y la hegemonía de un feminismo puritano y castigador han supuesto el abandono de las luchas contra las condiciones que favorecen la estigmatización, la negación de derechos y la violencia contra las mujeres y personas disidentes en cuanto al género.

Por todo ello, entendemos que es necesario luchar juntxs por objetivos políticos comunes que doten de libertades, recursos y derechos a todxs con la finalidad de ampliar la capacidad de negociación y la potencia de los colectivos más vulnerados. Esto no se consigue reforzando la putofobia que se encuentra en la base de muchas violencias, sino luchando por reforzar nuestras comunidades, obteniendo recursos y renunciando a la reputación sexual que nos garantiza una ley punitiva y conservadora.

En Proyecto X renunciamos a nuestra reputación sexual: al fin y al cabo, ya nos han llamado “puta” y volverán a hacerlo.

 

#YATEHANLLAMADOPUTA

 

“Los derechos de las trabajadoras sexuales deben ser una prioridad de la agenda trans”

 

Por Nuria Alabao

15 de septiembre de 2020

https://ctxt.es/es/20200901/Politica/33413/Nuria-Alabao-Miquel-Misse-entrevista-activismo-trans-prostitucion-sexo-genero.htm

 

Miquel Missé.

 

Activista y pensador de lo trans, Miquel Missé (Barcelona, 1986) no parece tener miedo de resultar polémico, en un momento en que la heterodoxia parece estar penalizada aunque se plantee desde el compromiso y la militancia política.

Su último libro A la conquista del cuerpo equivocado (Egales, 2018) es una lucha contra las visiones de la transexualidad que la definen como una patología que puede ser curada “cambiando el cuerpo”. También es una confrontación contra aquellas corrientes que quizás ahora mismo son hegemónicas y que sitúan el origen del malestar de las personas trans en algo innato o esencial. “Nadie nace transexual”, dice Missé, y también afirma que otra vida habría sido posible si las personas trans viviesen en sociedades con valores menos rígidos en torno al género y al cuerpo, donde cupiesen más realidades. En realidad, señala, sería mejor la de todos.

En esta legislatura se quiere aprobar una nueva ley trans que todavía no es pública. De momento contamos con la que presentó Podemos en el 2018. Una de sus principales propuestas es la despatologización y desmedicalización –que deje de necesitarse un diagnóstico médico para cambiarse el nombre y sexo en el DNI–. ¿Qué opina de esa propuesta?

A mí me parece importante que el legislador entienda al sujeto trans como un sujeto de derechos. Eso es ya un avance. Y creo que también es interesante que se esté produciendo un debate, aunque sea super beligerante porque obliga a todo el mundo a leer más, a informarse.


Creo que el Estado no debería fomentar la rigidez de género. Lo hace permitiendo que dispositivos culturales educativos y sanitarios refuercen esas lógicas


Después, a nivel de articulado esta ley elimina los requisitos de modificación corporal –al menos dos años de tratamiento– y la exigencia del certificado de disforia de género [un diagnóstico médico que dice que eres trans] para poder cambiar el nombre, lo que es un avance muy importante porque era muy estigmatizante. También reconoce que hay que tomar medidas en muchos ámbitos para mejorar la vida de estas personas.

Ahora, creo que es verdad que hay que pensar mejor el ámbito deportivo, el de la salud, lo que se registra y cómo se registra… Creo que la ley tiene que trabajarse mucho más, pero que cumple con esa voluntad de mejorarle la vida a la gente trans. Aunque tiene un riesgo y es que de alguna forma reifica [convierte en inmutable, esencializa] quién es trans y quién no lo es. Hay una gente que es trans y otra que no. Esto es interesante porque, a pesar de que la ley habla todo el rato de identidad sexual y también de expresión de género de hecho está dirigida a personas que se identifican como trans, no para otras realidades como los hombres femeninos y las mujeres masculinas. ¿Por qué? Porque no hay un sujeto y una identidad vinculada a las expresiones de género no normativas.

Pero ¿podemos pedirle eso al Estado, a una ley, que transforme la normatividad de género?

Probablemente no solo es responsabilidad del Estado, pero creo que el Estado no debería fomentar la rigidez de género. Lo hace permitiendo que dispositivos culturales educativos y sanitarios refuercen esas lógicas. Igual podríamos hacer políticas más potentes para que los niños pueden expresar su feminidad y las niñas su masculinidad. Si lo pensásemos a más largo plazo, ¿no podríamos hacer una política que combatiera directamente aquellos malestares que le produce a la gente la rigidez de género independientemente de cómo se llamen y cómo se apelliden, sean o no LGTB?

Precisamente otro de los debates más enconados es el de la infancia trans, ¿cómo se tendría que abordar esta discusión para que sirva para ampliar las posibilidades de niños y niñas, y de todos?

Pues exactamente igual que con los adultos. Yo creo que no es que haya unos niños que son auténticamente trans y otros que no lo son. Creo que la transexualidad es una posibilidad, es un itinerario que a alguna gente le mejora mucho la vida, y es el caso de algunos niños. Ahora, de nuevo creo que es un parche. Yo mismo lo habito, pero hay cosas que, aunque son funcionales para sobrevivir, no van a la raíz del problema. La cuestión es ¿cómo llega un niño a pensar que la única manera de poder ser sí mismo es siendo una niña? ¿Que terrorífica es la categoría niño como para que tú no puedas ser tú? De esto no tienen la culpa los niños nacidos hoy ni hace diez años, ni yo. No tenemos la culpa, pero es una pregunta pertinente de cara al futuro.

Me gustaría que cuando un niño siente que sus elecciones son persistentemente femeninas no pensara que la única manera de habitarlas es ser una niña y lo pienso para los niños y para los adultos. ¿Tiene que resolverlo el Estado? No. En cualquier caso, el Estado siempre está haciendo algo. De momento, define lo que es la transexualidad infantil y permite que los niños de dos años puedan modificar su documentación. Eso sí lo hace. Y eso esencializa y refuerza un imaginario que el Estado no debería reforzar.


Me gustaría que cuando un niño siente que sus elecciones son femeninas no pensara que la única manera de habitarlas es ser una niña y lo pienso para niños y adultos


Por lo demás, sí hay muchos niños y muchas niñas a los que la transición mejorará sus vidas. Tenemos que acompañar esos procesos y también dejar todas las puertas abiertas para cuando esas transiciones les hayan servido para explorar lo que querían explorar pero quieran abandonarlas. Sobre eso se tiene que trabajar también mucho, porque creo que en los próximos años habrá algunos niños y niñas que quizá no desearán seguir haciendo la transición de género porque esa transición en ese momento que vivieron les sirvió para entender cosas, pero cuando se imaginan como adultos igual quieren elegir otros caminos. Eso es un tabú actualmente en la política trans.

Los adultos trans hemos llegado muy tarde a poder hablar de eso. Hay mucha gente trans que en algún punto de su vida decide abandonar la transición, lo que pasa es que nunca se habla de ello. En los próximos años me parece que vamos a tener que desarrollar muchas metodologías de acompañamiento empoderadoras, positivas y no culpabilizadoras sobre la gente que dice: “Vale, yo viví eso, quise ser una niña trans, pero igual quiero ser un chico adolescente a ver cómo me va”.

¿Crees que estas leyes pueden tener un impacto importante para enfrentar el estigma asociado a lo trans?

Hay un jurista trans americano que es fundamental, Dean Spade, que explica que dentro de la gente trans o el colectivo LGTB hay quien está mejor y quien está peor –los que tienen problemas de salud, o no tienen papeles, los que vienen de contextos de pobreza, las que están en la cárcel, la gente que se dedica al trabajo sexual o a algún tipo de trabajo estigmatizado en la economía sumergida–. Él cree que la política que hagamos tiene que beneficiar principalmente a esa gente y se pregunta qué efectos ha tenido la legislación sobre el tema LGTB, en qué ha mejorado la vida de esa gente.

Trasladado aquí, ¿la ley trans del 2007 en qué le mejoró la vida a esta mujer trabajadora sexual que tiene 55 años que no ha cotizado nunca, que se ha dedicado siempre a eso? La ley que se va a aprobar ¿mejorará la vida de estas mujeres? ¿O la de las mujeres trans que están en la cárcel? Esto es lo que preguntaría Spade. Él responde que en su experiencia estas leyes solo mejoran la vida de aquellos cuyo único obstáculo era ser homosexual o trans. Creo que el caso del DNI es muy paradigmático. ¿A quién beneficia el cambio de nombre el DNI en la comunidad trans –más allá de lo que tiene como representación simbólica para sí misma, para su propia autoestima–? A la gente que pasa desapercibida como trans y que solo tiene como obstáculo el DNI, que con eso encontrará un empleo, encontrará una vivienda. Pero la gente que, aunque se cambie el DNI, sigue siendo un “travolo” para el que le hace la entrevista de trabajo, ya se puede cambiar el DNI que la transfobia seguirá actuando. Entonces, ¿estas políticas qué transformarán? El tema no es que se cambie el DNI, el tema es combatir el estigma.

A la vez que digo esto, también creo que hay que legislar, pero hay que ser muy consciente de los efectos colaterales que tienen estas medidas.

¿Cuáles deberían ser las prioridades del movimiento trans, o los movimientos trans?

La política trans a corto plazo tiene que mejorar la vida de la gente trans en su agenda cotidiana y tratar de combatir las posiciones de vulnerabilidad en las que mucha gente se encuentra a raíz de transitar. Combatir la pobreza empezando por el trabajo sexual. Si queremos mejorar la vida de la gente trans, consigamos derechos sociales y laborales para las personas que ejercen el trabajo sexual, principalmente mujeres trans. Vamos a ir mucho más rápido que con el cambio del nombre en el DNI. O el tema del acceso a la vivienda. La gente trans, sobre todo las mujeres trans, tienen una dificultad enorme para acceder a la vivienda. La cuestión de que a la gente se la trate con respeto en algunos contextos médicos, que pueda contar con acompañamientos en su tratamiento hormonal sin tener que pasar procesos patologizantes… Son muchos los temas y estamos aquí peleándonos por qué es la identidad de género. No, me niego. Es muy perverso construir el DNI como la prioridad número uno de la agenda trans.


Si queremos mejorar la vida de la gente trans, consigamos derechos sociales y laborales para las personas que ejercen el trabajo sexual


Creo que la cuestión es que vivimos en un mundo en el que las categorías de género son rígidas y eso lleva a alguna gente a realizar transiciones de género, lo que puede colocarla en un lugar de vulnerabilidad. Se trata de combatirlo. Pero a la vez una política trans que solo se preguntase eso es una política pobre, porque la pregunta originaria es ¿en qué mundo vivimos que hay una gente que para ser sí misma tiene que pasar por unos procesos muy dolorosos en los que pierden muchas cosas para poder vivir como quiere vivir?

¿Qué diría que tienen en común el feminismo y las luchas trans?

Creo que es interesante lo que pone sobre la mesa el feminismo que defiende los derechos de las trabajadoras sexuales y que tiene que ver con las luchas trans: que las estrategias de supervivencia que uno elige en un mundo, con unos códigos que no ha elegido, son válidas, son importantes. Hay que respetarlas.

Lo que me parece importante es que en esta negociación de ganar derechos para la gente trans no traicionemos a las trabajadoras sexuales. El otro día leí un artículo de Beatriz Gimeno que decía que el feminismo abolicionista de la prostitución no tiene que excluir a nadie, y que las mujeres trans son bienvenidas a ese proyecto. Esta posición me pareció muy problemática por distintas razones. En primer lugar, respecto a las mujeres trans no creo que se pueda defender su libertad para elegir su identidad, pero no para elegir su trabajo. Reconocer los derechos de la gente trans es reconocer también sus estrategias de supervivencia. ¿Qué concepto de la agencia y de la emancipación es este y por qué es tan selectivo? Si quieren mejorar la vida de las personas trans, que concedan derechos sociales y laborales a las trabajadoras sexuales; será muchísimo más transformador que cambiarles el DNI.


Si Igualdad hace una apuesta fuerte por el tema trans y la abolición de la prostitución el movimiento trans tendrá que plantarse y decir: “Tenemos que hablarlo todo junto”


En segundo lugar, me parece perverso decir que las mujeres trans son bienvenidas en el feminismo abolicionista en un momento en el que tantas voces exigen que las mujeres trans queden fuera del feminismo. Es una invitación envenenada porque muchas mujeres trans y travestis en este país tienen como ocupación el trabajo sexual. ¿Me pregunto qué feminismo es ese que te invita a su casa, pero siempre y cuando estés dispuesta a renunciar a tu principal forma de subsistencia y a combatirla? A mí me parece que Gimeno, que está a cargo del Instituto de la Mujer, debería tener más cuidado cuando enarbola la defensa de los derechos de las personas trans mientras la institución que ella representa rechaza reunirse o tan solo escuchar las demandas de las trabajadoras sexuales. Para mí no es aceptable. Sin hablar de que las mujeres trans y las trabajadoras sexuales no son colectivos distintos, sino que en muchas ocasiones es el mismo.

A la vez, el movimiento trans que parece muy preocupado por sus derechos, ahora mismo no debería dejar en la estacada a una parte importante de su población. Aunque se haga una ley para autodeterminar el género, muchas mujeres que se van a ver afectadas negativamente por las políticas abolicionistas son trans. Yo confío en que el movimiento trans reaccione frente a esta estrategia y la desvele. Si el Ministerio de Igualdad hace una apuesta muy fuerte por el tema trans y a la vez muy fuerte por la abolición de la prostitución en algún momento el movimiento trans tendría que plantarse y decir: “Oiga, quizás tenemos que hablarlo todo junto”.

Bajo mi punto de vista, los derechos en relación al trabajo sexual deben ser una prioridad de la agenda política trans. Y si este mandato sirve para reformar la ley trans y abolir la prostitución a la vez, creo que será un enorme fracaso político para la lucha trans y un desastre para muchas personas trans y no trans que encuentran en el trabajo sexual su principal vía de supervivencia. Al final, se trata de mejorar la vida de la gente, y muchas de estas mujeres bastante tienen con hacer frente a la ley de extranjería, la transfobia en el mundo laboral o en el acceso a la vivienda, como para tener que soportar la estigmatización de su ocupación o incluso perder su independencia económica.

En los debates de los últimos tiempos hay una crítica de cierto feminismo que dice que las personas trans reafirman los roles de género, sin embargo, y tal como está hoy recogido en la ley para cambiar de nombre y sexo hay que pasar por proceso de diagnóstico. ¿Qué pasa con las personas trans que no encajan tampoco en estos roles planteados de forma rígida? ¿Qué pasa con una mujer trans que no sea muy femenina o al revés?

Cuando dicen eso de que “las personas trans reafirman los roles de género” no puedo evitar pensar en quiénes son las personas que lo dicen. Quisiera yo escudriñar en su vida privada. ¿Es gente que efectivamente no reproduce los roles de género? ¿No fueron madres, no se casaron, no se pintan los labios? ¿Quién es esa gente que no reproduce los roles de género? O debe ser que estas feministas que dicen eso y que se identifican con algunas cosas de la feminidad lo hacen desde un ejercicio de libertad al que las personas trans no tienen acceso, solo ellas.

Por otro lado, está muy castigado ser una persona trans que no reproduce los roles de género. Durante décadas, los médicos encargados de diagnosticar la transexualidad han tenido un imaginario rígido del género. De hecho, esto es lo que tranquiliza a algunas feministas. Paradójicamente dicen: “Bueno al menos ahora hay alguien que controla”. Vaya, aquí se da una insospechada alianza entre el feminismo y la psiquiatría. Efectivamente, ahora hay alguna gente que controla la adecuación de roles y en algunos casos no se realizan esos diagnósticos. Hay mucha gente trans que no logró pasar ese proceso.

Por lo tanto, que se pueda cambiar libremente es una necesidad.

Cambiar libremente el género en la documentación tendrá problemas, pero es la mejor idea que hemos tenido. Estoy abierto a discutir otras.

 

 

Objeciones feministas al actual proyecto de Ley de libertades sexuales

“Manifestamos nuestra profunda preocupación por la posibilidad de que, en nombre del consentimiento de las mujeres, se apruebe un texto legal que supone la anulación del valor del consentimiento de las mujeres.”

 

Por Laura Macaya

1 de marzo de 2021

https://www.almendron.com/tribuna/objeciones-feministas-al-actual-proyecto-de-ley-de-libertades-sexuales/

 

Quienes firmamos estas líneas consideramos que dentro de los feminismos existe una rica y poderosa genealogía de luchas por la emancipación que es hoy especialmente importante para hacer frente tanto a la desposesión y precarización generalizada que produce el capitalismo financiero global como a los proyectos reaccionarios que amenazan con recortar nuestros derechos y libertades. Necesitamos hoy un feminismo que apueste por políticas transformadoras fuera del abuso del código penal que caracteriza a la política conservadora, comprometido con ampliar nuestros márgenes de autonomía y libertad y que defienda los derechos de las mujeres más precarias y vulnerables.

Por ello, consideramos urgente y necesario destacar los problemas que en este sentido supone la aprobación del Anteproyecto de Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual tal y como ha sido propuesto por el actual Gobierno de coalición. Encontramos en él una preocupante apuesta por el punitivismo, detectamos una deriva puritana que no hace más que reforzar los argumentos patriarcales de la sacralidad del sexo de las mujeres e identificamos medidas que van a suponer aun mayores obstáculos y dificultades para mujeres que ya sobreviven en condiciones de alta precariedad, como es el caso de las trabajadoras sexuales.

Este proyecto de ley es punitivo al suponer una ampliación de las conductas que pueden ser consideradas delitos, como es el caso del acoso sexual callejero, la tercería locativa y una nueva definición de proxenetismo no coactivo. Nos parece que un feminismo emancipador debe ser crítico con las formas tradicionales de ejercer el poder y con el endurecimiento de un sistema penal que siempre recae con más intensidad sobre las poblaciones más vulnerables. En cuanto a las formas de comportamiento sexista más leves que las mujeres pueden vivir —tanto en la calle como en otros espacios—, creemos que el feminismo está hoy en día capacitado para combatir el machismo a través de la educación, la pedagogía y la disputa cultural de los sentidos comunes, pero nunca colaborando en la construcción de un sentido común punitivo que solo puede acabar siendo funcional al avance de las derechas.

El abordaje penal de las violencias de género no se ha demostrado eficaz como estrategia de prevención del delito y no ha dado resultados significativos respecto a la disminución de los índices de violencia. Creemos que el feminismo tiene que apostar más por la transformación de las conductas que por la sanción y el castigo. Si algo sigue estando pendiente en las políticas públicas feministas es la puesta en marcha de políticas basadas en el fortalecimiento de la capacidad de agencia y de decisión de las mujeres. Esperamos por parte de un gobierno progresista la apuesta tanto por un derecho penal mínimo como por políticas decididas contra la pobreza, la precariedad y la falta de independencia económica de las mujeres. En este sentido nos parece preocupante la propuesta de un reforzamiento penal que no está basada en la eficacia y que parece tener más que ver con el derecho penal simbólico o las rentabilidades políticas del populismo punitivo.

Esta ley, de orden proteccionista y centrada en las “soluciones” penales, desatiende que el principal reto para ampliar la libertad de las mujeres es el de deshacer la tradicional estigmatización del deseo y el placer femeninos. En este sentido, la petición de un sexo explicitado que hace la ley, supuestamente purificado de todas las ambigüedades, dudas, inconsciencias o incluso malentendidos que forman inevitablemente parte de la negociación sexual, nos parece que no va a suponer una ampliación del margen de las mujeres para explorar los deseos con libertad, sino un contraproducente incremento de la regulación sexual en nombre de la seguridad. La definición de consentimiento recogida en el anteproyecto de ley, que establece que todo acto sexual en el que no se manifieste la voluntad expresa de participar en el mismo puede ser considerado delito, nos parece que refuerza la imagen patriarcal tradicional de la vulnerabilidad y la fragilidad femeninas. Esta manera de entender el consentimiento promueve una visión sacralizada e infantilizada de la sexualidad de las mujeres al impedirles elaborar, por sí mismas y al margen del proteccionismo estatal, estrategias para establecer límites sexuales ante conductas intrusivas de baja entidad.

Basándose en esta mirada victimizadora de las mujeres y en un excesivo proteccionismo estatal, se niega la capacidad de decisión de las trabajadoras sexuales al establecer como delito el proxenetismo no coactivo. Queremos manifestar nuestro rechazo a un texto legal que considera a las mujeres no aptas para otorgar consentimiento, dando por hecho que encontrarse en una situación de vulnerabilidad te convierte en alguien que no sabe lo que quiere. De nuevo creemos que la tarea de las instituciones ha de ser garantizar derechos para fortalecer, empoderar y ampliar la capacidad de negociación, pero nunca poner en duda la mayoría de edad de las mujeres. No creemos que las mujeres tengan siempre razón —como no lo creemos de los hombres—, pero, como feministas, combatimos el tradicional descrédito que el patriarcado ha hecho de la voz de las mujeres. En este sentido nos parece indefendible, y menos en nombre de lemas como “Yo sí te creo”, la introducción en nuestro código penal de delitos sexuales que quedan establecidos volviendo inválido e irrelevante el consentimiento de las mujeres. Manifestamos nuestra profunda preocupación por la posibilidad de que, en nombre del consentimiento de las mujeres, se apruebe un texto legal que supone la anulación del valor del consentimiento de las mujeres.

Laura Macaya es especialista en intervención y diseño de políticas públicas en violencia de género. Activista en Proyecto X. Empar Pineda Erdozia es cofundadora de la Comisión proderecho al aborto y del Colectivo de Feministas Lesbianas de Madrid. Clara Serra es filósofa, profesora e investigadora de la Universidad de Barcelona y Cristina Garaizabal es activista feminista y psicóloga. Cofundadora del Colectivo Hetaira. Firman además este texto Virginie Despentes. Escritora. Carolina del Olmo. Filósofa y escritora. Itziar Ziga. Activista feminista, periodista y escritora. Paloma Uría. Doctora y militante feminista y antifranquista de Asturias Raquel Osborne. Socióloga feminista. Miren Ortubay. Profesora de Derecho Penal. Dolores Juliano. Antropóloga feminista. Nuria Sánchez Madrid. Filósofa y profesora de la UCM. Maria Luisa Maqueda Abreu. Catedrática de Derecho Penal de la Universidad de Granada. Ruth Mestre i Mestre. Profesora de Filosofía del Derecho de la U.V. Nuria Alabao. Periodista y activista. Miguel Missé. Sociólogo y activista trans. Rosa Montero. Periodista y escritora. Alba Pez. Socióloga y militante feminista. Fefa Vila Núñez. Activista queer y profesora UCM. Mamen Briz. Periodista y activista feminista. Rommy Arce. Militante de Anticapitalistas. Marta Jiménez Jaen. Profesora de Sociología del género de la Universidad de La laguna. Noemi Parra Abaúnza. Profesora de Trabajo Social de la ULPGC. María Teresa Márquez González. Abogada y militante feminista Sara Rodríguez Pérez. Pedagoga y sexóloga. Belén González. Educadora social. Programa Por los Buenos Tratos- Acción en red Andalucía. Nerea Fillat. Editora y miembro de la Fundación de los Comunes. Isabel Cercenado Calvo. Activista feminista. Máster en Género y Políticas de Igualdad UV. Belén Gutiérrez García. Feminista y educadora infantil. Sejo Carrascosa Lopez. Activista marika. Lumagorri cisheteroaren aurkako taldea. Ester Pérez González. Periodista. Antonio Navarro Escudero. Miembro de la Ejecutiva Regional de CCOO Castilla la Mancha. Maria Victoria Delicado Useros. Profesora Titular de la Universidad de Castilla la Mancha. María Nebot. Profesora de Filosofía, activista feminista y ex Consejera de Igualdad del Cabildo GC. Santiago Alba Rico. Filósofo y escritor. Concha García Altares. Activista feminista, Cofundadora del Colectivo Hetaira. Josetxu Riviere. Especialista en trabajo en masculinidades e igualdad. Zelia Garcia, Periodista, consello redacción Andaina. Nanina Santos, Equipo redacción ANDAINA, revista galega de pensamento feminista. María López Montalbán. Educadora y exvicepresidenta de la Asamblea Regional de Murcia. Norma Vázquez García. Terapeuta feminista. Elo Mayo Cabero. Experta en políticas públicas de género. María Valvidares. Profesora de Derecho Constitucional Universidad de Oviedo. Mª Antonia Caro. Educadora social. Activista feminista. Josefina Jiménez Betancor. Enfermera. Activista feminista. Estefanía Acién González. Profesora de Antropología Social de la Universidad de Almería. Participante en la iniciativa #UniversidadSinCensura. Carmen Heredero. Feminista y sindicalista. Especialista en coeducación. Paky Maldonado López. Psicóloga, orientadora educativa, docente LGTBI

 

Negar el consentimiento. A propósito de la Ley de libertades sexuales

El contexto amenazador de aquel portal del caso de la Manada no es el mundo en el que vivimos y pensar desde ese escenario el conjunto de la sexualidad limita y restringe las posibilidades de ampliar nuestra libertad sexual

 

Por Clara Serra @Clara_Serra_

6 de marzo de 2021

https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/negar-consentimiento-proposito-ley-libertades-sexuales_129_7267469.html

 

En el contexto de diversos debates que atravesaban al feminismo francés en los años dos mil, Judith Butler, en una entrevista en la que se le preguntaba su opinión acerca de las controversias del momento, se remontaba a la escisión del feminismo norteamericano en los años 80. Butler recordaba el debate abierto por Catherine MacKinnon sobre el acoso sexual, punto de inicio de un cisma dentro del movimiento feminista que ha llegado hasta hoy. En The sexual harassment of working women (1979), MacKinnon problematizaba la capacidad de las mujeres trabajadoras para decir «no» a las insinuaciones sexuales de hombres en posiciones de poder. La autora quería poner sobre la mesa el hecho de que en los contextos laborales las mujeres que rechazaban invitaciones sexuales por parte de sus jefes se exponían a represalias y que, por lo tanto, su capacidad de consentir y expresar su voluntad quedaba en entredicho.

Esta llamada de atención de MacKinnon sobre los espacios laborales —a los que Butler añade los espacios universitarios y podríamos añadir otros ejemplos en los que se da una gran concentración de poder en puestos mayoritariamente ocupados por hombres (pensemos, por ejemplo, en el ejército)— podría haber tenido como conclusión que hay que contextualizar la sexualidad. Cuando una persona tiene un gran poder sobre la vida de otra y tiene, en consecuencia, la posibilidad de abusar de ese poder, podríamos ser puntualmente, y en algunas ocasiones debidamente justificadas, más exigentes con las pruebas o garantías que necesitamos para dar por buena la capacidad de consentir de las personas en posiciones subalternas, generalmente las mujeres.

Del acoso sexual a la sexualidad como acoso

Sin embargo, como dice Butler, «Catherine MacKinnon tomó una dirección diferente. Pronto añadió a su argumento inicial que los hombres tienen el poder y que las mujeres no lo tienen; y que el acoso sexual es un modelo, un paradigma que permite pensar las relaciones sexuales heterosexuales como tales. En alianza con Andrea Dworking, MacKinnon llega a describir a los hombres como si siempre estuvieran en la posición dominante, y como si la dominación fuera su único objetivo, así como su único objeto de deseo sexual. A mi parecer, esta evolución fue un error trágico. En consecuencia, la estructura del acoso sexual dejaba de ser concebida como una contingencia determinada por un contexto institucional: se generalizó hasta el punto de manifestar una estructura social en la que los hombres dominan y las mujeres son dominadas. Por tanto, las mujeres eran siempre víctimas de chantaje, se encontraban siempre en un ambiente hostil. Peor todavía, el mundo mismo era un ambiente hostil y el chantaje era simplemente el modus operandi de la heterosexualidad» (Butler, 2003). Esta extensión del acoso sexual, convertido en la lógica misma de la sexualidad, llevó al feminismo abolicionista a considerar el sexo como un terreno inevitablemente peligroso para las mujeres, a convertir la pornografía en el símbolo y la representación privilegiada de ese paradigma sexual, a demandar un fuerte papel protector del estado y a poner en marcha políticas prohibicionistas y punitivas en nombre de nuestra seguridad. Bajo las premisas de un enorme sistema de abuso de poder generalizado, el feminismo generalizó también, y de modo igualmente sistemático, la incapacidad que las mujeres tenemos de dar nuestro consentimiento. Y este feminismo no solamente puso en entredicho la capacidad de decir «no» que tenían las mujeres en el terreno de la pornografía o de cualquier forma de trabajo sexual. Declaró antifeminista el sadomasoquismo y otras muchas formas supuestamente violentas o denigrantes de sexualidad ya que, aunque las mujeres las aceptaran —aunque dijeran explicitamente sí— no estaban en condiciones de consentirlas con libertad. Así, el abolicionismo americano infantilizó a las mujeres y restauró en nombre del feminismo un puritanismo sexual que encontró felices alianzas con el moralismo conservador de la derecha americana de Reagan.

De la Manada como caso a la Manada como modelo

Aquellos debates americanos, pertinentes para Butler para pensar las encrucijadas del feminismo francés de hace dos décadas, son igualmente iluminadores para comprender nuestro propio contexto de hoy. Los últimos años los periódicos y las televisiones se han llenado de casos en los que la capacidad de las mujeres para consentir una relación sexual —bien por ser menores de edad, por haber consumido drogas, por estar inconscientes— se veía completamente anulada o seriamente comprometida. Este tipo de ejemplos han cobrado una enorme presencia, sobre ellos hemos centrado nuestros análisis y nuestros imaginarios para pensar la libertad sexual. El caso de la Manada es probablemente el acontecimiento más relevante de un giro que, como el feminismo de MacKinnon, nos lleva a una mirada sobre la sexualidad que toma la parte por el todo. Así como las relaciones sexuales en contextos laborales nos obligaban a pensar el consentimiento en condiciones de especial desigualdad institucional, el caso de la Manada ponía sobre la mesa que puede haber ocasiones en las que una importante desigualdad o un contexto altamente intimidatorio —por ejemplo cinco hombres en un portal— ponga especialmente en cuestión la libertad de una mujer para expresar su voluntad. En efecto, a veces no es posible decir «no» y es imprescindible que nuestras leyes tengan instrumentos para juzgar correctamente esos casos excepcionales, pero como dice Lucía González Mendiondo, «no podemos actuar contra las agresiones sexuales tomando La Manada como modelo«. Una cosa es pedir que las leyes tengan herramientas para abordar correctamente los contextos particulares en los que el consentimiento está comprometido, resulta particularmente problemático o está directamente imposibilitado. Otra muy distinta es extender una visión de la sexualidad en la que las mujeres son, más allá de todo contexto, incapaces de decir siempre que no o expresar la voluntad. Pensar la sexualidad como si las mujeres estuviéramos siempre en condiciones de desigualdad insuperable, como si siempre estuviéramos en peligro, como si la intimidación no se produjera en determinados contextos sino que el sexo fuera siempre intimidatorio, es altamente reaccionario. Consolida la tradicional imagen femenina de la fragilidad y la vulnerabilidad y acaba reproduciendo el lugar que el patriarcado siempre ha asignado a las mujeres y fortificando los límites de nuestra libertad sexual.

Del «no es no» al «sólo sí es sí«

Este giro en la mirada sobre la sexualidad ha sido en parte potenciado por el uso que ha tenido el lema «sólo sí es sí» en un contexto social sacudido por el caso de La Manada. El problema, justamente, es ese. El contexto amenazador de aquel portal oscuro no es el mundo en el que vivimos y pensar desde ese escenario el conjunto de la sexualidad limita y restringe las posibilidades de ampliar nuestra libertad al instaurar un escenario de peligro que acaba trayendo consigo la negación de nuestra voluntad.

Si el lema «no es no» ha sido tan importante para expresar las demandas de libertad del feminismo es porque hace saber a la sociedad y a los hombres que en cualquier momento las mujeres pueden retirar su consentimiento en el marco de las relaciones sexuales y que esa negativa, una expresión explícita de la voluntad, debe ser absolutamente respetada. Ese mensaje es importante no sólo hacia los hombres, es importante para todas las mujeres. Porque, en efecto, rompe con las demandas de disponibilidad y complacencia que una educación patriarcal nos hace a todas nosotras y porque nos dice que esa ruptura es posible, que somos capaces de hacerla, porque nos anima a tomar la palabra, porque nos empuja y nos empodera. Todas sabemos lo que pesan los mandatos de género patriarcales: decir que no requiere un aprendizaje, es una superación y una conquista. Ayudarnos entre todas a aprenderlo es una tarea feminista y este lema expresa la voluntad de llevarla a cabo. Los hombres deben aprender a respetar la voluntad de las mujeres, las mujeres tenemos que aprender a expresarla. Y es esa confianza en que podemos ser capaces de decir que no —junto a la garantía legal de que ese no será respetado— la que puede dar a las mujeres seguridad no sólo en el Estado y su intermediación, sino seguridad en nosotras mismas. Es esa seguridad la que puede empoderarnos para adentrarnos con confianza y libertad en un terreno sexual que solamente si deja de ser puro peligro, podrá ser también un lugar en el que nos esperan placeres. El sexo no es solo un campo de amenazas pero tampoco está exento de zonas oscuras, de dudas y falta de certezas. Las mujeres seremos más libres si tenemos herramientas para asumir las incertidumbres de la sexualidad y salir ilesas de ellas, si no cambiamos los riesgos que acompañan a la libertad por proteccionismos securitarios.

El giro hacia el lema «solo sí es sí», vinculado a los casos judiciales en los que expresar una voluntad clara no es posible —ni por tanto exigible hacia las mujeres—, nos lleva más bien a un escenario en el que, en ausencia de un sí explícito, hay que presumir la negativa sistemática de las mujeres. Todo lo que no sea un clarísimo sí ha de ser entendido como un clarísimo no. A pesar de que pueda parecer un lema afirmativo, supone una extensión del campo del no y comunica a toda la sociedad que, por defecto, las mujeres no desean sexo. ¿Es esta una imagen empoderadora? ¿Rompe con los estereotipos patriarcales? ¿O acaso los consolida y los refuerza?  Este lema, de nuevo, no manda solo un mensaje a la sociedad, lo manda también a las mujeres. Asume la ausencia generalizada de las condiciones para decir que no, renuncia a trabajar para hacernos más capaces de expresarlo y, dada por perdida esa posibilidad, otorga al Estado protector el deber de decirlo por todas nosotras.

De la libertad a la seguridad

Algunos de los discursos que han sido hegemónicos estos años han comprado por completo, como el feminismo americano abolicionista,  la idea de que el gran obstáculo para la libertad sexual de las mujeres es la sexualidad depredadora de los hombres. Olvidan que ese no es ningún relato que no haya explotado ya el propio patriarcado, que lleva siglos advirtiendo a todas las caperucitas del peligro que suponen los lobos. Lo realmente peligroso para nuestro orden social es el placer sexual de las mujeres y la principal manera de restringirlo ha sido asociar el sexo al peligro y fomentar nuestro miedo. Ese miedo existe, es real y las mujeres lo conocemos. ¿Pero cuáles son los discursos feministas que necesitamos para afrontarlo? Es importante preguntarnos si la explotación mediática y política que los últimos años se ha hecho de determinados imaginarios no ha contruibuido en parte a una extensión del acoso no como caso particular sino como modelo, como paradigma, como lógica generalizada de las relaciones sexuales. Y si esta hipertrofia del poder de los hombres y de la vulnerabilidad de las mujeres no puede devenir paralizante para nuestro deseo. Debemos preguntarnos si determinados discursos no han servido en parte para fortalecer los roles pasivos que el patriarcado asigna a las mujeres, si ciertos marcos que estamos asentando no invisibilizan y niegan justamente las desobediencias femeninas. Cuando las mujeres toman la iniciativa, cuando se arriesgan a explorar lo que desean, cuando se lanzan sin tener todo asegurado, cuando asumen las incertidumbres que implica ser parte activa en la negociación de sus deseos, cuando exploran los deseos propios y ajenos —sin tener, por cierto, un sí explícito por el otro lado—, lo hacen justamente desoyendo los mandatos patriarcales. ¿No es eso justamente ganar libertad sexual para las mujeres? ¿No hay que avanzar por ese camino? ¿No hay que ensanchar esas posibilidades? ¿Por qué pensamos que regular ese juego solo restringe la iniciativa de los hombres? ¿No restringe también la libertad sexual de las mujeres?

«Hay un error muy grande que está ocurriendo en algunos feminismos -dice Rita Segato-: una presión para entregar a una instancia ajena (el Estado) la negociación de nuestro deseo.» La promesa securitaria de un sexo sin ambiguedades ni oscuridades, de un sexo explicitado, previamente pactado y garantizado por un Estado que vela por su transparencia supone asumir que en una sexualidad más espontánea y menos regulada solo ganan los hombres. Supone, por tanto, olvidar que si el control y la vigilancia sexual ha tenido unas perjudicadas estas han sido fundamentalmente las mujeres.

Negar el consentimiento en nombre del consentimiento

¿Qué pasa cuando, en lugar de contextualizar la sexualidad, convertimos el abuso sexual  en un paradigma? ¿Cuáles son las consecuencias de considerar que todas somos demasiado pequeñas para la magnitud de los peligros, que todas estamos ante un jefe acosador, que todas somos estudiantes ante el poder de un profesor, que todas somos niñas entre lobos, que todas estamos en un portal oscuro, que todas somos menores de edad, que todas tenemos nuestra voluntad anulada? ¿Cómo haríamos si tuviéramos que proteger a las mujeres no de ciertos contextos hostiles sino de un mundo mismo que se ha vuelto hostil? Ese error trágico al que hacía referencia Butler es el que separa dos feminismo muy distintos. Uno dedicado a legislar para hacer posible que las mujeres puedan decir «no», porque es eso justamente lo que amplía la posibilidad de poder explorar sus deseos sin miedo. Un feminismo comprometido, por tanto, con poner en marcha en el mundo las condiciones —a veces jurídicas pero sobre todo económicas, educativas, culturales, etc— de nuestra independencia y nuestra libertad. El otro feminismo posible es el que nos aboca a resignarnos en nuestra indefensión, que asume que siempre seremos víctimas, que no podremos decir que «no» y que aspira, a lo sumo, a mitigar el dolor y penalizar los daños.

Actualmente está en debate en nuestro país una propuesta de Ley de libertades sexuales que incorpora entre sus artículos algunas propuestas positivas pero que, en conjunto, supone la consolidación de un giro conservador en la manera de abordar la sexualidad. Partiendo de la premisa de que las mujeres tienen más necesidad de seguridad y protección que de libertad, esta reforma legislativa está centrada en la protección de la violencia y no en la ampliación del campo del placer, implica una apuesta securitaria por la regulación de nuestro deseo y por el arbitraje estatal sobre la sexualidad. Es decir, amplía el papel del Estado en las negociaciones sexuales porque asume que decir «no» por parte de las mujeres no es difícil a veces, es difícil siempre. Implica, por consiguiente, una extensión del punitivismo. Propone la creación de nuevos delitos, entre ellos un nuevo delito de acoso sexual que pretende combatir el machismo y los comportamientos sexistas leves mediante el código penal. ¿De verdad cuando el feminismo tiene tanta hegemonía hemos de combatir los comportamiento sexistas que nos incomodan con multas y penas y no a través de la cultura, la educación y las batallas ideológicas que estamos en condiciones de librar?

Y, por último, supone una limitación de nuestro consentimiento y una negación de nuestra voluntad, incorporando a nuestro ordenamiento jurídico delitos de explotación sexual que quedan fijados «aún con el consentimiento de la persona». Ahora bien, esa indiferencia ante el consentimiento de las trabajadoras del sexo que forma parte del pensamiento abolicionista no es solo un cuestionamiento hacia la capacidad de consentir de las prostitutas, es la consecuencia inevitable de un feminismo que ya ha puesto en duda y de modo generalizado la capacidad de consentir de todas las mujeres. Y es que, en efecto, como demuestra la evolución del feminismo radical americano, el abolicionismo no es solo una posición concreta limitada al asunto de la prostitución, es una filosofía y una manera de pensar la sexualidad. La alerta de Judith Butler tiene plena vigencia hoy: se empieza poniendo en cuestión la capacidad de las mujeres para decir que «no» más allá de ciertos contextos cuidadosamente limitados y se acaba cuestionando a las mujeres también cuando dicen que sí. Por eso esta reforma, defendida en nombre de la centralidad del consentimiento, incorpora lo que siempre ha incorporado el feminismo conservador y securitario, una negación de nuestro consentimiento. En otras palabras:  una desconfianza en nuestra libertad.

 

«Nos niegan derechos por el hecho de ser putas y mantenernos encima de los tacones»

El Colectivo de Prostitutas de Sevilla (CPS) ha llevado a cabo acciones por la capital hispalense para conmemorar el Día Internacional por los Derechos de las Trabajadoras Sexuales

 

Carmen Marchena

4 de marzo de 2021

https://www.lavozdelsur.es/ediciones/sevilla/prostitucion-nos-niegan-derechos-por-ser-putas-y-mantenernos-encima-de-los-tacones_256775_102.html

 

María José Barrera (Colectivo de Prostitutas de Sevilla) en el encuentro por el Día Internacional por los Derechos de las Trabajadoras Sexuales en la Alameda de Hércules. JOSÉ LUIS TIRADO

 

El 3 de marzo de 2001, más 25.000 trabajadoras sexuales acudieron a un festival en Calcuta (La India), a pesar de los grupos prohibicionistas, para reivindicar sus derechos laborales como ciudadanas. Desde entonces, cada 3 de marzo, se celebra el Día Internacional por los Derechos de las Trabajadoras Sexuales. 20 años después, este colectivo sigue sin tener reconocidos sus derechos como cualquier trabajador/a y continúa fuertemente estigmatizado por la sociedad.

“Si las putas de países no tan privilegiados como el nuestro salieron a la calle pidiendo derechos en situaciones muchísimo peores, será porque vivir sin derechos no es vida”, exclamaba ayer María José Barrera, la portavoz del Colectivo de Prostitutas de Sevilla (CPS) en mitad de la Alameda de Hércules de Sevilla. Las trabajadoras sexuales organizadas, o como ellas mismas se llaman con orgullo “las putas organizadas”, convocaron varias acciones para informar sobre su situación y exponer cuáles son sus peticiones, con el fin de generar empatía para que se las ayude a conseguir “los mismos derechos que el resto de personas como ciudadanxs de pleno derecho”.

María José, ataviada con su camiseta de “Sin trabajadoras sexuales no hay feminismo”, expuso la cruda realidad a la que se han enfrentado miles de trabajadorxs sexuales durante el confinamiento. “En el último año hemos sido ignoradas tanto por el Gobierno como por el resto de las instituciones, no hemos accedido al Ingreso Mínimo Vital ni a ningún tipo de ayuda, a pesar de nuestro trabajo”, revela su manifiesto. El círculo alrededor de Barrera se hizo cada vez más numeroso, pero siempre guardando las distancias de seguridad. “Mientras las mujeres vivan en un sistema capitalista y patriarcal, seguirán viéndose abocadas a ejercer la prostitución”, espetaba elevando el tono con una aclaración: “Somos pro derechos, no somos regulacionistas. Estamos luchando por los derechos laborales, no estamos engañando a nadie”.

María José durante su intervención previa a las acciones. JOSÉ LUIS TIRADO

Durante su exposición aprovechó para agradecer el apoyo “cada vez mayor”, ya que “somos conscientes de que no resulta fácil acercarse a un colectivo como el nuestro, cuando ni siquiera las putas pueden dar la cara precisamente por la violencia que recibimos al exponer nuestra realidad”. Seguidamente clamó por “la protección real para las víctimas de trata” y por “alternativas efectivas para las compañeras que quieran dejar la prostitución”. En este sentido, la portavoz del CPS manifestó que “las putas no queremos salvaoras, queremos derechos reconocidos y no vernos abocadas a ejercer la prostitución, para que nadie tenga que venir a salvarnos”, en alusión a la “industria del rescate”.

En el manifiesto también denuncian que “el proyecto de Ley Orgánica de Libertad Sexual del Ministerio de Igualdad quiere perseguirnos a través de la clausura de nuestros espacios de trabajo, incluyéndose en esta ley la tercería locativa (que prohibiría que un tercero se lucre del trabajo de las prostitutas), el llamado proxenetismo no coactivo, que no podamos trabajar en clubs y agencias, o incluso que quien nos lleve en taxi a trabajar pueda llegar a ser considerado nuestro ‘proxeneta’, y por supuesto a través de la Ley Mordaza, con multas a aquellas que trabajen en la calle”.

Minutos antes de salir a la pegada de pegatinas y la colocación de paraguas rojos por monumentos históricos de la ciudad, María José insistió en que “nos niegan derechos por el hecho de ser putas y mantenernos encima de los tacones”. E ilustró con firmeza: “Nosotras hemos decidido dónde ponemos el coño en esta mierda de patriarcado y lo cobramos”. Porque no solo hay mujeres que quieren dejar la prostitución, advirtió, «también las hay que quieren dejar de limpiar casas y de cuidar a domicilio, porque estamos hartas de trabajos feminizados de mierda». Finalizó su exposición con una llamada a la acción: “No acordaros de las putas para el victimismo, sino preguntémonos qué podemos hacer por ellas, ¿o es que alguien se preocupa por lo que comemos o en qué condiciones están nuestros lugares de trabajo?». Además de criticar la desprotección que implica no tener derechos laborales de cara a la sanidad pública.

Colocación de la pancarta en la muralla frente al Parlamento andaluz. JOSÉ LUIS TIRADO

La noche terminó con la colocación de una pancarta en la muralla de la ronda frente al Parlamento de Andalucía con el lema: «Putas con derechos». Para el 7 de marzo tienen prevista una acción estatal en redes con las fotografías de todos los monumentos históricos retratados con paraguas rojos para reivindicar los derechos de todas las personas que «ejercen el trabajo sexual y transgreden la norma social».

Asimismo, los objetivos que proponen desde los colectivos pro derechos de trabajadoras sexuales en su manifiesto son, además de conseguir los derechos sociolabores como cualquier ciudadana o ciudadano, «frenar todas aquellas medidas punitivas que quieren acabar con nuestro trabajo; eliminar los artículos 187.2 y 187 bis del proyecto de ley (tercería locativa y proxenetismo no coactivo); la derogación de todas las ordenanzas municipales que las criminalizan, así como los preceptos de la ley mordaza que nos persiguen; el cese de redadas persecutorias contra las compañeras migrantes para tramitar órdenes de expulsión, así como su acceso a la salud y empadronamiento, y la protección real y efectiva (protección, asilo e indemnización) para las víctimas de trata, y que estas no sean instrumentalizadas».

 

Poder para las mujeres prostitutas de todo el mundo, poder para todas las mujeres

Fragmento de ‘Putas insolentes: La lucha por los derechos de las trabajadoras sexuales’ (Traficantes de Sueños, 2020)

 

Juno Mac / Molly Smith

2 de octubre de 2020

https://ctxt.es/es/20201001/Politica/33516/Molly-Smith-Juno-Mac-feminismo-prostitucion-trabajo-sexual-Traficantes-de-Suenos.htm

 

Barrio Rojo de Ámsterdam.

 

Empoderamiento es una palabra que sale mucho en las discusiones sobre el trabajo sexual. Se abusa de ella hasta el punto de la sátira (a menudo en las descripciones que hacen los medios de comunicación de las trabajadoras sexuales de clase media), para hablar de rebelión sexual, de la emoción del dinero fácil en mano o de la supuesta libertad de elección individual para vender servicios sexuales. Estas conversaciones absurdas enmarcan el intercambio de sexo por dinero como una acción inherentemente empoderadora. Esta perspectiva liberal –que la capacidad de una persona de aprovecharse de su propia cosificación sexual puede mágicamente transformar el statu quo de todas– sume en la duda a muchas críticas feministas.2

Nosotras también criticamos las descripciones simplistas del “empoderamiento” o de la “elección”. Si bien depende de cada trabajadora sexual describir sus propias experiencias (y sabiendo que estos argumentos son muchas veces una respuesta defensiva ante el estigma), compartimos el punto de vista de otras feministas que observan que la prostitución está normalmente contextualizada por una falta de opciones, antes que por su abundancia.

El “empoderamiento” es una pantalla de humo. Lo vemos desplegado como un gancho en titulares como “¿El trabajo sexual empodera o esclaviza?”, “Me convertí en escort para empoderarme, pero solo me aplastó el alma», “Mi experiencia: fui escort durante ocho años, creyendo que me empoderaría, y no lo hizo” o “Trabajadora sexual y madre: sí, mi trabajo me empodera”.3 Estas invocaciones a los sentimientos personales nos desvían de una conversación, mucho más complicada, sobre el colonialismo, el capitalismo y el patriarcado.


La fuente más potente y desaprovechada de poder para las trabajadoras sexuales no es la liberación sexual, la rebelión social o ni siquiera el dinero, sino la solidaridad


Desgraciadamente para las trabajadoras sexuales, el impulso por volver a colocar estas estructuras en el foco a menudo parece venir acompañado de una buena dosis de bilis. Las críticas al “feminismo de la elección”, casi inevitablemente, suben de tono hasta el punto de pronunciar juicios mordaces en los cuales el trabajo que hacen las prostitutas no resulta “un trabajo de verdad” y en los que los legítimos argumentos económicos para sus estrategias, no solamente no son radicales, sino despreciables o traidores. La periodista Meghan Murphy escribe: “Vuestra ‘libertad de elegir’ bien puede representar vuestros sentimientos de empoderamiento personal en vuestra propia vida, pero de ninguna manera libera a nadie más que a vosotras y, de hecho, vuestra ‘elección’ solo puede existir a expensas de la opresión de otra mujer”.4

Este tipo de declaraciones pocas veces se aplica a la elección de las mujeres de asumir trabajos que dan apoyo al Estado carcelario. Una feminista en contra de la prostitución, por ejemplo, adopta el consabido modo confesional para entregarnos un ensayo que fácilmente podría haberse titulado: “Mi experiencia: me gustó la cárcel y a ti te gustará también”. La ensayista escribe que sus experiencias, “afortunadamente me llevaron a la cárcel”. Y añade: “Nunca pensé que la cárcel sería mi salvación. Ahora espero hacer lo mismo para otras víctimas como yo”.5 Al final del ensayo se descubre que la autora ahora trabaja como fiscal. Cuando las trabajadoras sexuales escriben este tipo de ensayos: “Hice foot porn para pagarme los estudios universitarios”, inevitablemente le dicen: “Puede que a ti te haya ido bien, pero, ¿realmente crees que tu experiencia es representativa? Piensa en las mujeres a las que daña este sistema”. Si algún ensayo alguna vez se ha hecho merecedor de tal respuesta sin duda es este encendido elogio de la detención y la cárcel. El feminismo dominante, no obstante, parece estar más cómodo haciéndose estas preguntas sobre las cam girls que sobre las fiscales.

Las trabajadoras sexuales se convierten en chivos expiatorios de manera desproporcionada. Una organización feminista ostensiblemente en contra de la prostitución sugiere que la prostitución causa un daño medioambiental significativo, destacando el uso de medicación (supuestamente de anticonceptivos orales) y de maquillaje por parte de las trabajadoras sexuales.6 No vemos un desprecio tan generalizado por las feministas que han tratado de apañárselas lo mejor que pueden con el contrato del matrimonio patriarcal. Tampoco deberíamos verlo. No todo el mundo tiene los recursos para derribar la institución del matrimonio, una institución que está conformada por las necesidades económicas de las mujeres de una manera muy parecida a lo que lo está la prostitución.

Las trabajadoras sexuales que no aparecen en las revistas de moda definen a veces la capacidad de migrar para salir de la pobreza, de decir que no a los usureros, de asistir a la escuela nocturna, o de separarse con seguridad de una pareja maltratadora como “empoderamiento”. En lugar de discutir sobre si los triunfos individuales de las trabajadoras sexuales sobre la adversidad constituyen un “auténtico feminismo”, deberíamos hacernos una pregunta más útil: “¿Qué es lo que les ha restado poder? ¿Cómo pueden recuperarlo?”.


Las trabajadoras sexuales quieren un futuro mejor, en el que todas tengan su parte justa de recursos y en el que puedan tener acceso a la curación y a la justicia


La fuente más potente y desaprovechada de poder para las trabajadoras sexuales no es la liberación sexual, la rebelión social o ni siquiera el dinero, sino la solidaridad. La comunidad de trabajadoras sexuales se está expandiendo rápidamente a medida que las personas se percatan del potencial de resistir juntas. “Durante tres años viví una vida dividida: la vida de una mujer y la vida de una prostituta”, dice Bárbara, colíder de la ocupación de una iglesia de Lyon, Francia, por parte de las trabajadoras sexuales, que impulsó el moderno movimiento de las trabajadoras sexuales. “Y un día, en 1975, me di cuenta, hablando con las demás, de que así no podía seguir”. Cuando salieron las noticias de la ocupación de Lyon, las trabajadoras sexuales de toda Francia se inspiraron en ella: a lo largo de la siguiente semana se ocuparon iglesias en París, Marsella, Grenoble, Saint-Étienne y Montpellier. La idea de que una prostituta, objeto de abuso de la policía, pudiera un día tomar a la fuerza una iglesia junto con docenas de amigas era emocionante y esperanzadora. “Ninguna de nosotras irá a la cárcel”, proclamaron audazmente las manifestantes. “La policía tendrá que masacrarnos en la iglesia”.7

En la misma década, pero a medio mundo de distancia, la prostituta brasileña Gabriela Leite tuvo una inspiración similar. Después de que en 1978 su amiga fuera asesinada por un policía empezó a hablar en público acerca de la vida en la calle.8 Hizo autostop sola por todo Brasil para presentar su visión de un movimiento de putas revolucionarias, convenciendo a quienes se encontraba en la calle o en los burdeles para que se organizaran, que se negaran a ser aplastadas, que transformaran la represión en rabia y que fueran las protagonistas de sus propias historias.

Nadie nos va a dar el poder: ni la policía, ni nuestros jefes, ni nuestros clientes. El poder siempre se conquista. Tenemos que tomar lo que se nos debe, tal y como demostraron activistas como Gabriela y Bárbara hace cuatro décadas. Ellas sabían lo que sabe ahora el movimiento: que no tener la ocasión de hablar no significa que no tengamos voz. A cuarenta trabajadoras sexuales gritando en contra de las deportaciones en el exterior de un edificio gubernamental se les escucha.9 Cien trabajadoras sexuales bloqueando el tráfico son fáciles de ver.10

A las trabajadoras sexuales se nos ha hecho escuchar; ahora es nuestro momento de hablar. No estamos esperando a que nos inviten al movimiento feminista. Siempre hemos estado ahí. En 1977, Black Women for Wages for Housework afirmaba que “parte del trabajo de ser prostituta es convertirte en un ejemplo de lo que supone rechazar la pobreza en la que el Hombre nos obliga a vivir, ser un látigo contra otras mujeres”.11 La amenaza de ser “tratada como una puta” obliga a las mujeres a mantenerse a distancia de nosotras; pero la manera en la que una puta combate contra el poder tiene valor para todas.

Las políticas de prostitución no deberían implicar la disputa entre mujeres, sino la colaboración. Las trabajadoras sexuales, como lo queremos todas,  quieren un futuro mejor, uno en el que todo el mundo tenga su parte justa en los recursos y en el que las supervivientes puedan tener acceso a la curación y a la justicia. Queremos un futuro en el que la revuelta y la resistencia feminista sean avivadas por el espíritu audaz de las prostitutas que exigen estar seguras, que les paguen y les escuchen. En las palabras de Black Women for Wages for Housework: “Cuando las prostitutas ganan, todas las mujeres ganan”.

 

——————-

Fragmento de ‘Putas insolentes: La lucha por los derechos de las trabajadoras sexuales’ (Traficantes de Sueños, 2020)

——————-

Notas

1 English Collective of Prostitutes (ECP), “Supporting Statement by the English Collective of Prostitutes”, LIES: A journal of materialist feminism, 1977, disponible en liesjournal.net.

2 “Quiero opciones reales. Quiero cambiar el sistema dentro del cual se hacen estas elecciones, no solamente usar el lenguaje de la libre elección para beneficiarme o tranquilizarme. […] Quiero un empoderamiento colectivo, no un empoderamiento temporal únicamente para unas pocas”. M. Murphy, “Choice Feminism”, Herizons, verano de 2012, disponible en herizons.ca

3 Ravishly, “Is Sex Work Empowering or Enslaving? 12 Experts Weigh In”, Huffington Post, octubre de 2014, disponible en huffingtonpost.com; Rebel Circus, “I Became an Escort To Empower Myself, but It only Crushed My Soul”, Rebel Circus, 2017, disponible en rebelcircus.com; Femme Fatale, “IT HAPPENED TO ME: I Was an Escort for Eight Years, Believing It Would Empower Me, and It Didn’t”, xo jane, 2015, disponible en xojane.com; E. Sless, “Sex worker & mother: ‘Yes, I AM empowered by my job’”, Mamma Mia, 2012, disponible en mamamia.com.

4 M. Murphy, “The trouble with choosing your choice”, Feminist Current, 2011, disponible en feministcurrent.com.

5 M. Hatcher, “76% of all inmates end up back in jail within 5 years. Here’s how I broke the cycle”, Vox, 2017, disponible en vox.com.

6 Object! (@objectUK) Twitter, 5:39 am., 3 de marzo de 2018.

7 E. Aroney y J. Beressi, “La Revolte des Prostituees [The Prostitutes’ Revolt]”, RTBF (Brussels) and Radio France Culture, video, Vimeo (usuario: In The Dark), 16 de septiembre de 2015, disponible en vimeo.com/139457788.

G. S. Leite, “The prostitute movement in Brazil: Culture and religiosity”, International Review of Mission, núm. 85: 338, 1996, pp. 417-426.

9 Sex Worker Advocacy and Resistance Movement (SWARM), “Shut down Yarls Wood”, SWARM, 15 de mayo de 2017, disponible en swarmcollective.org.

10 T. Davidson, “Toronto sex workers protest new prostitution legislation”, The Toronto Sun, 14 de junio de 2014, disponible en torontosun.com.

11 Black Women for Wages for Housework, “Money for Prostitutes is Money for Black Women”, op. cit.

 

 

Colectivos de trabajadoras sexuales inician reuniones con grupos parlamentarios -la CUP el primero- para explicar sus observaciones sobre el Anteproyecto de Ley sobre Libertad Sexual del Ministerio de Igualdad

El Colectivo de Prostitutas de Sevilla (CPS), Las Putas Libertarias del Raval (Barcelona) y la Sección Sindical de Trabajadoras Sexuales de la IAC instan a suprimir el Artículo 187 bis del Código Penal del APLO-LS, y a diseñar políticas que garanticen nuestros derechos humanos y laborales como trabajadoras sexuales y como mujeres, y para ello enviaron una misiva a la Relatora sobre Derecho a la Salud de la ONU, Tlaleng Mofokeng.

 

26 de febrero de 2021

Colectivos de trabajadoras sexuales inician reuniones con grupos parlamentarios -la CUP el primero- para explicar sus observaciones sobre el Anteproyecto de Ley sobre Libertad Sexual del Ministerio de Igualdad

Comunicado

El pasado miércoles 24 de febrero los colectivos de trabajadoras sexuales Colectivo de Prostitutas de  Sevilla, Sindicato Otras, AFEMTRAS (Asociación Feminista de Trabajadoras Sexuales) y Putas en lucha  nos reunimos con Mireia Vehí, diputada de la CUP (Candidatura d’Unitat Popular), en el Congreso, con motivo del inicio de la próxima tramitación parlamentaria del anteproyecto de Ley de Garantía Integral de la Libertad Sexual, cuyo articulado modifica el Código Penal afectando directamente al colectivo de trabajadoras sexuales del Estado Español.

Las Trabajadoras Sexuales nos hemos manifestado a la diputada nuestra oposición a la inclusión en el Anteproyecto de aquellas cuestiones que nos perjudican a nivel social, político y de derechos humanos. Esto es, la recuperación de la figura de la tercería locativa (excluida de tratamiento penal con la entrada en vigor del Código Penal del año 1995) donde sanciona: «Aquel que ponga a disposición un bien inmueble ya sea abierto o no al público, de manera habitual e intencionada, con ánimo de lucro y para el ejercicio de la explotación de la prostitución, aún con el consentimiento de la misma».

Le hemos explicado que ésta incorporación al código penal, se materializará en mayor clandestinidad, desahucios, cierre de espacios de trabajo, hostigamiento vecinal, denuncias, más deportaciones a causa de un mayor control policial, e imposibilidad de autoorganización en espacios (pisos compartidos) colectivos de trabajo. Todo ello nos conducirá a un mayor estigma, mayor vulnerabilidad y prevemos menor número de denuncias a la hora de ser víctimas de un delito contra la Libertad Sexual a los que el Anteproyecto se refiere, pero en ningún caso estamos en contra de la finalidad de la ley.

Asimismo, ponemos de manifiesto, que de nuevo se vuelve a recuperar el concepto proxenetismo no coactivo, considerando a cualquier persona que se lucre explotando la prostitución de otra persona ‘aún con el consentimiento de la misma’, y que en todo caso quedará acreditada la explotación cuando concurran circunstancias de dependencia o subordinación, siendo estas referencias clásicas de cualquier relación laboral aunque no se tratara de prostitución.

Hemos explicitado que con la reiteración constante en el anteproyecto de la rúbrica ‘aun con el consentimiento de la misma’ se está suponiendo una tutela de su propio consentimiento para las trabajadoras. Lo que en todo caso resulta contrario a la finalidad de la ley que no es otra que la prestación del consentimiento, válido, libre e inequívoco a la hora de mantener relaciones sexuales.

Así, una vez más, se nos estará considerando como ciudadanas de segunda, siendo nuestro consentimiento sexual tutelado por el Estado. Y no dando opción a elegir de qué manera trabajar, cómo y en qué condiciones, dado que nuestro objetivo último no es otro que la conquista de derechos sociolaborales, y políticas de protección, no de tutela.

Entre otros puntos que señalamos en la reunión con la representante de la CUP en el Congreso está la financiación pretenciosa del artículo 55 de la Ley, así como la advertencia de que si la ley llegara a entrar en vigor, será una caza de brujas. Nos preocupa el recrudecimiento de la persecución a quienes trabajan en espacios de calle, y la incongruencia que supone que, por una parte, se ponga tanto ahínco en el reconocimiento de los derechos de las personas transexuales, pero que por el contrario aquellas personas trans que se dedican al ejercicio de la prostitucion, serán perseguidas por ésta ley cuando en muchas ocasiones la prostitución es el medio de vida normal y habitual del colectivo.

Por su parte, la diputada Vehí ha asegurado su disposición a seguir trabajando conjuntamente con nuestros colectivos, en el marco de la garantía de derechos y de defensa de las mujeres y a mantener el contacto en el desarrollo del Anteproyecto de Ley.

La próxima semana continuaremos con más reuniones con diputadas/os. Agendadas tenemos ya con Bildu y ERC, al tiempo que seguimos trabajando para conseguir encuentros con el resto de grupos políticos.