Envejecer en el trabajo sexual, por Lola Davina

 

Por Lola Davina

@Lola_Davina

De su libro Thriving in Sex Work: heartfelt advice for staying sane in the sex industry (1)

 

https://www.amazon.com/Thriving-Sex-Work-Heartfelt-Industry-ebook/dp/B071SKH43M

 

Nada, y digo nada, da tanto miedo como envejecer, especialmente para aquellas de nosotras que confiamos en nuestra apariencia para ganarnos la vida. Una y otra vez, nos llega el mensaje de que una vez que alcanzas cierta edad, esto se ha terminado. Las mujeres lo sienten profundamente; es brutal en la comunidad gay masculina también. En el show de HBO, Looking, Dom dice sombríamente: “A los cuarenta años, Grindr te envía un certificado de defunción”. Mientras tanto, nuestros clientes sigue comprando juventud y belleza, sin importar cuán decrépitos estén ellos: ¡es tan injusto! La edad es aterradora porque parece robar todo lo que apreciamos. Porque antes nunca hemos sido otra cosa que jóvenes.

¡Sí! Sé todo eso, y voy a seguir adelante y decir esto de todos modos: mientras trabajes para ti, no tienes que dejar el trabajo sexual porque envejezcas. Ahora bien, eso no es tan cierto si trabajas para otra persona. Pero si estás dispuesta a hacer tu propia publicidad, producción, proyección y comercialización, puedes trabajar hasta que digas que esto se ha terminado. Nunca he conocido a una sola trabajadora sexual que haya tenido que dejarlo por envejecer: no hay un “último día para joder” en el negocio. Con esto quiero decir que nunca conocí a nadie que celebrara alguna especie de cumpleaños de magia negra y de repente sus teléfonos dejaran de sonar. Las trabajadoras sexuales que conozco y que fueron obligadas a jubilarse o bien se quemaron o bien no hicieron los cambios correctos. Ninguno de esos destinos es inevitable, y ninguno de los dos tiene nada que ver con la cantidad de velas en la tarta.

No digo que la edad no importe, simplemente no es lo único que importa. Tenía colegas que físicamente no podían hacer el trabajo, pero sus antiguos clientes todavía llamaban años más tarde, con la esperanza de engatusarlas para que volvieran al juego. Si no me crees, mira el documental My Granny The Escort. La mujer más anciana entrevistada comenzó a los 83 años, ha trabajado a tiempo completo durante cuatro años y cobra £ 250 por sesión. “Soy bastante sexy”, dice ella. Aparentemente, sus clientes están de acuerdo con que se merece su libra ganada con tanto esfuerzo. Meet the Fokkens es un documental que presenta a dos hermanas gemelas que trabajaron en el Barrio Rojo de Amsterdam durante más de cincuenta años. Envejecer en este negocio es posible.

Vale la pena tomarse un tiempo para examinar este miedo al envejecimiento y de qué está hecho. La creencia mágica e inamovible de que algún día vamos a despertarnos, mirarnos al espejo y ¡puf! todo lo que teníamos se ha ido. Ahora bien, eso es cierto si te llamas Rip Van Winkle, y te despiertas un día y te das cuenta de que has viajado rápidamente hacia el futuro veinte años: eso sería un shock. Pero Rip no se duerme y envejece dos décadas durante la noche: se queda dormido durante veinte años. Su historia es una parábola sobre no estar despierto, vivo y atento al cambio.

Lo que en realidad te va a suceder aquí en esta vida real es que te vas a despertar cada día exactamente con un día más que el día anterior. No tiene sentido agonizar por este estado natural de cosas. La vida transcurre muy suavemente, muy lentamente. Si hoy tienes lo que se necesita para atraer a clientes que pagan, es muy probable que lo sigas teniendo mañana. Recuerda siempre: tu clientela está envejeciendo a la vez que tú. Además, no importa la edad que tengas, siempre serás más joven que muchos, muchos clientes en el mejor momento de su poder adquisitivo, que también se están moviendo más lentamente. Como mi querido amigo dice tan sucintamente, “¡Los boomers necesitan putas!”

A medida que envejecemos, anhelamos placeres más tranquilos: conexión, conversación, romance, experiencias compartidas: estas son cualidades en las que podemos prosperar. Como una compensación por el perdido resplandor rosado de la juventud, podemos desarrollar habilidades, paciencia, sabiduría y la capacidad de conectarnos más profundamente. A medida que perdemos nuestra exuberancia, podemos cultivar la curiosidad. Siempre podemos estar   aprendiendo, profundizando nuestra resiliencia y refinando un sentido del humor más generoso. Incluso cuando nos llenemos de arrugas y nos encorvemos, podemos aprender a amarnos mejor a nosotras mismas.

Entonces, sí, hay consuelos que vienen con el envejecimiento. Pero detrás del miedo al envejecimiento acecha la “peor cosa en el mundo”, algún verdadero desastre que nos obligue a retirarnos involuntariamente. Es por eso que siempre debes tener un Plan B. Esperar a que algo mejor te caiga del cielo no es un plan.

Dicen que el tiempo es un ladrón, lo cual es bastante cierto. El tiempo nos roba cosas que en su día ganamos sin tener que hacer nada: todo el mundo es joven una vez; envejecer es un privilegio Tómate tu tiempo para enfrentar ese miedo al futuro y a cómo será abrirse camino en el mundo en un cuerpo más viejo. Cuando pierdas algo precioso debido al envejecimiento, detente y tómate tu tiempo para llorarlo, para sentir por completo la tristeza de lo que se ha perdido irremediablemente.

Dicho todo esto, no permitas que la idiotez de la sociedad reduzca tu futuro. Si quiere seguir trabajando, planifícalo: comienza hoy mismo. Ten una visión de qué aspecto quieres que tenga tu clientela dentro de cinco, diez o quince años. Si puedes obtener un rendimiento económico de tu marca de otra manera que no sea proporcionar servicios directos, por ejemplo, generando contenido de video, escribiendo blogs eróticos, etc., entonces comienza a construir tu imperio. Si ves a trabajadoras sexuales mayores con carreras que admiras, comunícate con ellas para ver si te pueden asesorar. Si hay movimientos laterales en su profesión, edúcate y acumula experiencia laboral.

Sabe que vas a tener que cumplir tu parte del trato. Las cosas que alguna vez surgieron sin esfuerzo —mantenerte en forma, reunir reservas de energía extra, moverte sin dolor— se vuelven más difíciles, pero de ninguna manera son imposibles. Confía en que el consuelo que da tu cuerpo, el atractivo de tu personalidad, la sabiduría de tu experiencia es algo que sigue siendo valioso incluso a medida que pierdas el atractivo fácil de la juventud.

Repasemos algunas ansiedades que frecuentemente no se han preguntado sobre el trabajo sexual y el envejecimiento, y hablemos de esto.

  • ¿El mantenimiento es más difícil? Sin duda. Tendrás que evolucionar; esto no es necesariamente algo malo.
  • ¿Se reducirá mi clientela? No si te esfuerzas en mantenerla, hacerla crecer y mejorarla. Céntrate en la calidad antes que en la cantidad.
  • ¿Tendré que bajar mis tarifas? Algunas lo hacen a medida que envejecen. Sin embargo, he conocido a trabajadoras sexuales que aumentaron sus tarifas con el paso de los años, sacrificando y acicalando a su clientela para ver solo a los clientes habituales que deseaban, clientes que las adoran. Sé de trabajadoras sexuales entre los cuarenta, los cincuenta y los sesenta años que cobran un precio elevado: sencillamente, siguen mejorando y mejorando.
  • ¿El trabajo se vuelve más difícil? Cultivar conscientemente una clientela que busque la conexión y el compañerismo en lugar de columpiarse en los candelabros minimizará la tensión en tu cuerpo.

Estamos viviendo un momento en que la imaginación erótica colectiva está explotando para las personas mayores. Veo a personas con buen aspecto no porque parezcan más jóvenes de lo que corresponde a su edad: sencillamente tienen un aspecto fabuloso para su edad. Muchas mujeres, papás gays y queers están creando imaginaciones deslumbrantes e innovadoras para la sexualidad de más edad. Es un futuro que vale la pena cultivar: recompensa a quienes lo hacen bien. Tenemos que ser las que hemos estado esperando ser.

Cualquiera que sea la edad que temas, que puedas vivir para verla. Cuando llegues a ese punto antes tan aterrador, que estés tan contenta de estar viva como lo estás hoy, aprendiendo más sobre tu más antiguo y maravilloso amigo: tu cuerpo.

 


1.- “Prosperar en el trabajo sexual: consejos sinceros para mantener la sensatez en la industria del sexo”

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Lucía Fernández: “Me parece más indigno ir en contra de tus ideas que prostituir el cuerpo”

 

Lucía es prostituta por elección propia. Una decisión vital que ha tomado conscientemente y que defiende en ‘La Noche’

 

 

16 de mayo de 2018

http://www.cope.es/noticias/noche/parece-mas-indigno-contra-tus-ideas-que-prostituir-cuerpo_215178

 

No se llama Lucía Fernández. Es solo un nombre común para evitar que la encuentren en Internet. Así lo defiende esta prostituta por elección propia, estudiante de Derecho en la Universidad de Oviedo, de 25 años, que aspira a ser inspectora de Trabajo y Seguridad Social. Da la cara, sin ningún tipo de estigma, en ‘La Noche’, con Adolfo Arjona. Es ejemplo de muchos estudiantes, hombres y mujeres, que se dedican a lo mismo y no se atreven a decirlo por ese mismo estigma del que ella se ha desprendido.

ESCUCHA LA ENTREVISTA A LUCÍA FERNÁNDEZ EN ‘LA NOCHE’

Comenzamos su relato por lo que dice al final de la entrevista. Lucía, antes que prostituta, fue camarera: “Podría haber seguido durmiendo 3 horas al día para llegar a fin de mes y comer de las propinas que me daban los clientes de los bares. Pero he conocido esta vida y ya no quiero volver a eso. Hubiera empezado antes si lo sé”. Así de claro.

Lucía compaginaba sus estudios con un trabajo “muy precario” que no alcanzaba “los 600 euros al mes”. Tenía que pagar un alquiler de 300, sin incluir facturas. Fue entonces cuando se planteó la prostitución. Habló con una amiga que trabajaba en ello, coqueteó con el cine pornográfico, se echó para atrás en el último momento -más tarde sí rodaría cine X-, pero comenzó a prostituirse. Era agosto de 2015, lo recuerda perfectamente: “empecé a trabajar en un piso 24 horas”, al mismo tiempo que hacía de azafata en la Feria de Muestras de Gijón.

No define su comienzo como “una experiencia difícil” sino como “una experiencia nueva, llena de nervios y de incertidumbre”. Su discurso no tiene incoherencias: “Lo hago porque soy dueña de mis actos y mi cuerpo, y utilizo mi sexualidad para trabajar como otras personas utilizan sus manos o sus conocimientos”. Además, añade Lucía, que cree que “hay un mensaje feminista: es una manera que yo tengo de reapoderarme del capital que la sociedad me quita por el hecho de ser mujer”.

En este sentido, esta estudiante y prostituta explica que, mientras la suya es una elección personal, lo que es “muy grave” es el proxenetismo, “hasta el punto de que lo que se necesita es una normativa que sea efectiva, rigurosa y que realmente proteja a las víctimas de trata“. De hecho, Lucía reconoce que no declara el dinero que gana con sus clientes. De nuevo, su coherencia aplastante, en este caso a través de sus conocimientos de Derecho Económico, salen a la luz: “Me podría dar de alta como autónoma, pero una resolución vinculante de Hacienda dice que las prostitutas no pueden pagar impuestos porque el Estado se convertiría en su proxeneta”.

“¿Te planteas dejarlo si surge otra posibilidad de trabajo?”

Preguntada por Adolfo Arjona sobre si, en un futuro, le surge una oportunidad como inspectora de trabajo, Lucía sostiene que como “sindicalista” que es “no voy a utilizar mis conocimientos jurídicos ni para ayudar a bancos, a empresarios ni para hacer cosas malas con el Derecho”, por eso, continúa, “en el caso de que yo no pudiera o supiera ser abogada laboralista, si las oposiciones no me salen bien, y me quisiera dedicar al Derecho, siempre defendería al trabajador, nunca a una empresa. Antes de defender a una empresa seguiría siendo prostituta. Me parece más indigno ir encontra de tus ideas que prostituir el cuerpo. Me iría a dormir intranquila”.

Su familia sabe en qué trabaja. Lucía dice que su madre está “muy orgullosa” de ella por “lo peleona” que siempre ha sido. Esta joven afirma que es solvente económicamente y señala qué tiene de bueno su trabajo: Una vez superado el discurso de tener sexo por dinero y el de la moralidad, cuando una acepta que es prostituta y ya está, te deja mucho tiempo libre. Yo si quiero trabajar mañana, trabajo. Si no, apago el teléfono. Dispongo de mi vida y de mi tiempo, y trabajo donde quiera”.

¿Y lo malo? “El estigma, a la hora de relacionarte con terceros. El estigma que tengo que soportar día a día”, contesta Lucía, y pone otro ejemplo: “Muchas veces me preguntan ‘¿En qué trabajas?’, y les digo que soy prostituta, me miran raro y me dicen: ‘¿Tú cómo vas a ser prostituta si eres lista y guapa?’ Tenemos un montón de estereotipos asociados a la profesión. Las prostitutas somos personas normales que lo único que hacemos es trabajar con nuestra sexualidad“.

Mientras acaba Derecho -le quedan 5 asignaturas-, Lucía no tiene ninguna intención de dejar la prostitución. No quiere ser protagonista de nada: “Soy una anécdota entre todas mis compañeras. Lo importante son las historias como la mía y que no se cuentan por el qué dirán cuando recoja a mis hijos en el colegio“.

 

Consejos de viaje para trabajadoras sexuales y modelos

 

coyotewebadmin

 

11 de mayo de 2018

 

http://coyoteri.org/wp/travel-advice-for-sex-workers-models/

 

AYUDA DE FRONTERAS: para modelos canadienses y estadounidenses / internacionales que viajen a / desde los Estados Unidos

 

Viajo bastante, y cuanto más viajes sola, más probable es que te interroguen en la frontera. Oí que algunas modelos fueron rechazadas en la frontera de los Estados Unidos el año pasado cuando intentaban asistir a XBIZ Miami desde Canadá. Dijeron que iban a una entrega de premios, pero la naturaleza de la ceremonia disparó suficientes alarmas como para que el agente de aduanas negara la entrada, incluso aunque alegaron que no tenían intención de trabajar. Posiblemente también marcaron a esas modelos para un interrogatorio adicional en el próximo cruce fronterizo. Yo ahora me preparo para ser apartada a un lado e interrogada cada vez que viajo, así que si finalmente me dirigen miradas de sospecha, tengo mis espaldas cubiertas.

Estas sugerencias pueden parecer extremas, pero si te paran y te interrogan, ¡me lo agradecerás más tarde!

  1. NUNCA, NUNCA digas que vas a trabajar y, a riesgo de decir una obviedad, NUNCA digas que eres trabajadora sexual. Esto incluye ser operadora de sexo telefónico, stripper, cam model, etc. Incluso solo “modelo” hará que quieran saber más, así que trata de evitarlo. Tienden a suponer que las trabajadoras sexuales no toman vacaciones y solo viajan para trabajar. Incluso si ganas dólares de EE. UU. en tu país de origen, es un problema para ellos si ganas dinero de EE.UU. en su territorio y da motivos para negarte la entrada.
  1. Desde la legalización de la marihuana, pueden preguntarte sobre el consumo de marihuana. NUNCA digas que fumas o tomas hierba, incluso si es para fines medicinales. Es un área gris y debe evitarse.
  1. ¡Ten lista una historia sólida! En qué trabajas, a quién vas a visitar, por qué estás de visita, cómo se ganan la vida LOS QUE VAS A VISITAR, cómo y cuándo los conociste, etc. Si conoces a alguien del Estado que vas a visitar empieza una conversación a través de mensajes de texto para dar idea de que solo vas a visitar a un amigo, será una prueba más a tu favor si escanean tu teléfono.
  1. Te pueden preguntar dónde te vas a quedar, es una pregunta muy común. Para Miami, yo evitaría decir Mondrian porque pueden buscar en Google las fechas y el hotel, y estás detenida. Simplemente elige cualquier otro hotel cercano, básicamente.
  1. SÚPER IMPORTANTE: Nunca des demasiada información a los agentes fronterizos. Déjalos hacer una pregunta y da respuestas lo más cortas posible. Haz que tengan que preguntar si quieren saber más. Por lo general, se cansan después de tres o cuatro preguntas y te dejan pasar si no encuentran nada sospechoso.
  1. Limpia tu teléfono, pero hazlo SELECTIVAMENTE, no lo limpies completamente. Elimina todos tus desnudos, deja algunas fotos personales. Se dan cuenta cuando tu teléfono se ha borrado por completo y puede incentivarlos a seguir escarbando (en tu ordenador portátil o maleta, etc.)
  1. Borra todas tus aplicaciones de redes sociales relacionadas con el trabajo y conéctate a tus redes sociales personales. Vuelve a instalar tus aplicaciones de trabajo cuando pases la frontera. Esto incluye EMAIL. Además, si eliminas tu aplicación Instagram porque solo la usas para el trabajo pero tienes una carpeta de fotos titulada “Instagram”, podrías eliminar o cambiar el nombre de la carpeta. SI TIENES UN TRABAJO ESCRITO EN TU MEDIO SOCIAL PERSONAL, asegúrate de que coincida con lo que le dices al guardia fronterizo.Las redes sociales será lo primero que mirarán si echan mano a tu teléfono.
  1. Borra el historial del navegador en tu teléfono y en tu ordenador portátil con anticipación si es posible, y abre algunas ventanas de compras en línea o algo así, para crear un nuevo historial con cosas no relacionadas con el trabajo.
  1. Si traes tu ordenador portátil, asegúrate de que si lo encienden no inicie sesión con tu nombre de modelo. En el peor de los casos, configúralo para inicio de sesión automática y asegúrate de que la foto de fondo sea compatible con una inspección (y no sea una foto sexy tuya, por ejemplo).
  1. Yo guardo todo mi trabajo en un disco duro externo. De esa manera cuando viajo, mi ordenador portátil está limpio (sin mencionar que mi ordenador portátil funciona súper bien sin tanto desorden), y puedo afirmar que estoy viajando con un ordenador portátil secundario / de viaje si comienzan a sondear mis archivos. De esta manera puedo justificar por qué está tan vacío.
  1. Si estoy volando a una gran ciudad para asistir a un gran evento industrial con muchos asistentes, intento estar en el aeropuerto TEMPRANO y ser una de las primeras personas en la aduana. Dado que los asistentes suelen volar todos el mismo día y, a menudo, con vuelos limitados que van a ese mismo destino, las posibilidades de que otros intérpretes o admiradores estén en tu vuelo son más altas de lo que podrías pensar. Si otro intérprete es “detenido” antes que tú, o si hay una gran afluencia de aficionados que acuden a un evento para adultos, es posible que ese día se vuelvan más estrictos en las evaluaciones de viajeras que puedan ser trabajadoras sexuales.
  1. Envía por correo tus tarjetas de presentación al hotel o a un amigo en los EE. UU. de antemano, si puedes. Si TIENES que llevarlos contigo, colócalos en tu equipaje facturado. Tu equipaje de mano es más probable que sea registrado, pero pueden acercar tu maleta en cualquier momento.
  1. Trata de mantener la lencería y los juguetes sexuales al mínimo. Quita las baterías de tus vibradores antes de viajar.
  1. No lleves demasiado equipaje. Deja los focos en casa.
  1. En cuanto al contenido que grabaste durante tu viaje, intenta subirlo a la nube y sácalo de tu teléfono / ordenador portátil antes de volver a cruzar la frontera, pero te vuelvo a decir, no lo elimines TODO cuando termines de subirlo a la nube (o incluso pasarlo a una memoria USB que se pueda ocultar bien): deja algunas fotos para que si registran tu teléfono o tu ordenador portátil en el viaje de regreso, haya algo que mostrar, pero nada incriminatorio, por así decirlo.
  1. Si consigues unas ganancias o cualquier otra cosa que indique que estuviste allí por negocios, intenta apartar dinero para que puedas enviártelo a ti misma por correo para evitar llevarlo encima al volver a pasar la frontera.
  1. Volar de vuelta a casa suele ser más fácil, solo asegúrate de tener algo que decirle al guardia sobre lo que hiciste en tu viaje (si preguntan) y trata de tener algo que declarar (como ropa o recuerdos, etc.)

Puedes hacer todo lo anterior para prepararte, y puede que te dejen pasar sin preguntarte jajaja pero he pensado una y otra vez sobre lo que sucedería SI …. Tener exceso de preparación es mejor que tener que cancelar todos tus planes y quizás ser marcada para futuros viajes.

 

¡¡Espero que esto ayude!!

 

Por una trabajadora sexual anónima

María Riot: puta feminista y la reivindicación de una sexualidad diversa

 

Por KAREN SANTIAGO

11 de mayo de 2018

http://luchadoras.mx/maria-riot-puta-feminista/

 

María Riot  incomoda. Lo hace en varios niveles y por diferentes razones: ser  trabajadora sexual, actriz porno, activista y feminista, por mencionar algunas. Forma parte de las Putas Feministas, mujeres adscritas a la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR) —en la cual  fue elegida como secretaria de Prensa y Comunicación por los próximos 4 años—  sabe perfectamente que la sexualidad, además de ser goce y disfrute, es política.

Ella reivindica la sexualidad desde todos sus matices. Lo hace cuando se llama a sí misma puta y cuando no duda en asumirse como prostituta. También lo hace cuando participa en películas de postporno y porno feminista —ha colaborado con importantes directoras como Erika Lust y en proyectos como  Four Chambers con Vex Ashley—, pero igual lo hace cuando cobra por servicios sexuales a clientes (y también clientas).

Su apuesta más grande la hace desde AMMAR, en donde busca reivindicar el trabajo sexual como una opción laboral legítima, que garantice los derechos de quienes deciden ser trabajadoras sexuales, y con ello terminar la violencia institucional y patriarcal que existe, no sólo en su natal Argentina o  Barcelona (donde radica) sino en el mundo.

El trabajo de María Riot cuestiona e interpela uno de los  temas más polémicos y complejos de abordar: el ejercicio de la sexualidad, no sólo en el ámbito privado sino también en el público.

 

¡NECESITAMOS CAMBIAR LAS NARRATIVAS DE LA SEXUALIDAD!

María sostiene un discurso contundente, argumentado y crítico. Habla con firmeza, ofrece datos, nombres y referentes históricos. Sabe que dentro de su activismo puede ser juzgada o invalidada por ser una mujer blanca y de clase media, una trabajadora sexual “privilegiada”, pero lo contrarresta con su congruencia. No se le traba la lengua ni se le enrosca el pensamiento: se cuestiona la idea genérica que tenemos de sexualidad y que se refleja directamente en la pornografía y la prostitución.

Cuando se habla de sexualidad, todo se entrecruza con discursos morales. El trabajo sexual es un tema incómodo, el eterno tabú, porque transgrede un tópico que, se entiende, debería permanecer en lo privado o íntimo.

Pasa igual con la prostitución y la pornografía: la narrativa “ha sido generalizadora, amarillista, confundiendo problemáticas sociales con el trabajo sexual en sí. Al final la narrativa de la sexualidad debería cambiar porque es el sistema que quiere seguir controlando a las minorías y de diversidad, a quienes hemos sido más reprimidos a lo largo de la historia como a las trabajadoras sexuales, los gays, las lesbianas, las trans… es seguir repitiendo lo mismo”, explica María en entrevista.

Y en este tema hay mucho de eso: una confusión que parte de una visión reductora y generalizadora de lo que es la sexualidad. ¡Todas las narrativas están pensadas en víctimas! Víctimas perfectas siempre en función de alguien más, de los hombres. Y no es así.

El estigma del trabajo sexual está cimentado en esta visión, está atravesado por los problemas sociales: “creer que las trabajadoras sexuales son víctimas es resultado de entender la sexualidad como algo violento. Y esto pierde de vista la figura importante del consentimiento”.

 

ASÚMETE PUTA, ESTÁ BIEN

“No tiene que dolerte, porque ser puta no tiene nada de malo y no tiene nada por lo que tengas que sentir culpa”, eso les dice María Riot a las mujeres que se sienten violentadas cuando alguien las llama así. Las invita a asumirse como puta porque serlo está bien.

Les explica: “Hoy en día si se le dice puta a cualquier mujer, sea trabajadora sexual o no, es por el estigma que existe contra las trabajadoras sexuales y que para luchar contra eso, las mujeres tienen que luchar con nosotras para que el estigma desaparezca y a ninguna mujer entonces le molestaría que la llamen puta”.

La apropiación de la palabra puta es una forma de reivindicación, una herramienta que ha servido a otras disidencias para quitar connotaciones negativas. Lo hicieron en el pasado el colectivo LGBTIQ+: “reivindicar la palabra torta, las lesbianas; de reivindicar la palabra puto-marico como han hecho nuestros compañeros gays; como han hecho nuestros compañeros de la militancia gorda, que se llaman a sí mismos gordos porque ser gordos no tiene nada de malo. Entonces nosotros también tomamos esto y dijimos bueno, nosotras también somos putas”.

Y van un paso más allá porque, además, agrega otra palabra: feminista. El término “putas feministas” fue acuñado por las trabajadoras sexuales en España pero pronto se extendió a Argentina y a otras partes del mundo. “Al principio fue un choque porque muchas trabajadoras sexuales también se veían violentadas por la palabra puta y es totalmente entendible porque siempre se les ha insultado con eso, entonces no entendían y tuvimos que explicar por qué nos estábamos apropiando de esa palabra que a muchas mujeres les estaba doliendo”.

Es una lucha simbólica, desde el lenguaje: “Nosotras somos trabajadoras sexuales y hay que dejar  bien claro: somos trabajadoras. Porque muchas personas quieren negar eso, pero lo somos, es un hecho, no es una opinión. Somos trabajadoras, pero también reivindicamos la palabra puta y feminista, porque somos feministas y no queremos un feminismo que deje fuera a las trabajadoras sexuales”.

 

EL TRABAJO SEXUAL, ES TRABAJO

¿Por qué es mal visto que una mujer use su sexualidad como herramienta laboral? ¿Por qué creemos que vender placer está al servicio del patriarcado? ¿Por qué sigue siendo tan difícil pensar las relaciones sexuales fuera de un tema romántico?… El trabajo sexual es, por mucho, el trabajo más cuestionado y estigmatizado. Pero, en una sociedad hipersexualizada con un contexto de trabajos precarios y mal pagados, el trabajo sexual es hackear al sistema y obtener un beneficio económico de él. María Riot lo sabe bien y quiere que sea una opción legítima para todas las mujeres.

“Muchas dicen ‘no porque es seguir dándole placer al hombre’, creo que darle placer al hombre es casarse, es tener un matrimonio, es estar con un novio. Entonces si no decimos que hay que abolir las relaciones de pareja porque le damos deseo a un otro, ¿por qué vamos a decir que hay que abolir el trabajo sexual porque le damos un deseo a otro? Al contrario, al menos estamos recibiendo algo a cambio. Y muchas veces el deseo del otro ni siquiera está en juego, eso también es tener una narrativa sobre la sexualidad en el trabajo sexual muy distinta a lo que es la realidad”.

No hay una única sexualidad posible. Cada persona debe “encontrar la mejor manera de vivirla, la que puede. Y que más allá de si lo desea o no, vivirla con las mejores condiciones posibles, con derechos. Y si, por ejemplo, hay alguien que no quiere vivir la sexualidad ofreciendo servicios sexuales, que pueda acceder a no hacerlo. Nosotras no negamos eso, pero sí existimos un montón de personas alrededor del mundo que sí queremos trabajar ofreciendo servicios sexuales y eso debe ser respetado, debe ser legítimo y debemos contar con derechos también”. El activismo por el trabajo sexual lucha porque las mujeres puedan tomar esa decisión, ¡que sea de ellas!

Las putas feministas molestan a las abolicionistas, a los clientes que consumen pornografía y prostitución, a la sociedad en general que se escandaliza: “No sólo venimos a reivindicar el trabajo sexual como una opción legítima y pedir por el reconocimiento de nuestros derechos sino que también venimos a cuestionar un montón de cosas que están mal en el trabajo sexual porque es un trabajo que está atravesado por todas las problemáticas de la sociedad y, por supuesto, si vivimos en una sociedad machista y desigual, eso también va a atravesar al trabajo sexual y como somos críticas con eso, también venimos a molestar a muchas personas”. Se está creando una consciencia en las trabajadoras sexuales gracias a la organización y  a la permanencia en el feminismo que antes no existía.

María Riot reclama que no quiere vivir en una sociedad patriarcal. Está creando nuevos referentes visuales y narrativos. Exigiendo condiciones laborales éticas en la pornografía y la prostitución. Pidiendo por clientes conscientes y diciéndoles que las trabajadoras sexuales no van a tolerar que les falten al respeto ni que quieran imponer sus condiciones sobre las de ellas. Quiere eliminar la confusión, dejar de irse por la ramas, y recordar que “el problema no está en la prostitución, no está en si gozamos o no con el cliente, sino en los derechos vulnerados que tenemos”.

 

 

KAREN SANTIAGO

CHABACANA Y DERECHOHUMANERA. PERIODISTA EGRESADA DE POLAKAS.

La nueva prostitución: de la calle a los pisos

Cruz Roja de Alicante registra un descenso de más del 50% en el número de mujeres que asiste en la vía pública

 

Imagen de archivo de una zona con presencia de prostitución en el centro de Alicante. Héctor Fuentes

 

Por Pablo González 

15 de mayo de 2018

http://www.diarioinformacion.com/alicante/2018/05/14/nueva-prostitucion-calle-pisos/2020388.html

 

Los apartamentos alquilados se convierten en los espacios «invisibles» más recurridos.

 

Preservativos, toallitas, sábanas de látex y alimentos. La furgoneta de Cruz Roja se llena de material una noche más en la ciudad de Alicante, donde desde hace siete años rueda muy de cerca entre las mujeres que ejercen la prostitución en la calle. En 2017, la ONG atendía a 105 prostitutas en la vía pública. Ahora, un año después, son 47 las que se encuentran en los mismos espacios. Un decrecimiento de más del 50% que lejos de significar un abandono, refleja un desplazamiento. La calle se deja atrás para trabajar en pisos.

Cae la noche y como cualquier otro viernes del año, la técnico encargada del programa de atención a mujeres contexto de prostitución de Cruz Roja, Lorena Marín, junto a una de las voluntarias del proyecto, preparan todo para hacer una salida. Llevan material de protección y algunos alimentosque, hasta ahora, repartían entre más de un centenar de mujeres. Pero, en los últimos seis meses, han dejado de ver a 58 de ellas. Lo que comenzó como un proyecto cuyo único objetivo era la prevención del VIH, acabó siendo una forma idónea de acercamiento al colectivo. De una información sobre el contagio y los recursos disponibles, se pasó pronto a una relación de tú a tú.

Lorena Marín aparca la furgoneta, abandona el asiento y enseguida se acerca un grupo de ellas saludándole con besos, preguntándole por su semana y con una notable alegría de verle un viernes más. Y lo mismo al contrario. De esta forma es como se migró pronto de una «simple» prevención a una actuación integral. «A raíz de este contacto, las chicas comenzaron a contarnos muchas cosas y nos dimos cuenta de que podíamos trabajar otras necesidades», explica Marín.

Pero esta atención integral, que trata de hacerles beneficiarias de distintas ayudas y vincularles a otros programas de la organización relacionados con la formación o el empleo, entre otros, se puede hacer ahora con menos de ellas. En concreto, con 58 menos: la cifra de las que han dejado de aparecer durante las salidas en los últimos meses.

Entre 2011, cuando se inició el proyecto en Alicante, y 2016, el número de mujeres fue en aumento. La organización pasó de tener un vínculo con 60 durante el primer año hasta conseguir establecerlo con 121. En el 2017, la tendencia de bajada ya comenzaba a asomar hasta situarse en las 105. Cifra, como se ha mencionado con anterioridad, notablemente reducida hasta el momento actual, en el que son 47 las personas a las que se asiste de día y de madrugada.

Lejos de abandonar la prostitución, el descenso del número de trabajadoras que se encuentran en la vía pública ha disminuido por el cambio de lugar para ejercer. «El acceso al sexo sin necesidad de vínculo está siendo cada vez más fácil. El hecho de que puedas contactar con una mujer por Internet, que te envíe una foto, saber que te gusta e ir a una cama bajo techo, es lo que están prefiriendo los consumidores. Les resulta más llamativo que tener una relación dentro del coche aparcado en la calle», cuenta la técnica que lleva el programa.

Más rentable

En estos espacios cerrados, el motor de la prostitución es el mismo que en la calle, todas las trabajadoras del sexo ejercen por necesidad. Del mismo modo, algunos de los que tienen el poder, es decir, de quienes ponen el dinero para pagar el alquiler, tienen las mismas caras. «Los pisos los llevan proxenetas, entre los que se encuentran personas que han estado metidas en la prostitución, que ahora se han dado cuenta de que les sale más rentable alquilar un apartamento para prostituir a varias mujeres», apunta la técnica del proyecto.

Por otra parte, ellas han notado el descenso en el número de hombres que consumen sexo en la vía pública. «Se han percatado de que a la calle van menos consumidores de prostitución. Y cuando deben trasladarse, muchas prefieren hacerlo a un piso que a un club», cuenta Marín. Esta preferencia, explica la técnica, guarda relación con comportamientos a los que se ven obligadas a seguir en algunos de estos círculos. La forma de atraer a los clientes a estos espacios «herméticos», en los que la asistencia de las entidades que ofrecen apoyo al colectivo se convierte en una tarea complicadísima, no deja de ser el clásico recurso publicitario, al que ahora se le suman las aplicaciones de móvil.

Desde un proyecto de Cruz Roja que trabaja con hombres que tienen sexo con hombres, en el que se establece un contacto a través de una conocida app de citas con las personas a las que se busca informar sobre las infecciones de transmisión sexual, la entidad ha logrado adentrarse en uno de los pisos en el que también hay mujeres. «Les comentamos el servicio de la organización a través del chat y nos invitaron a que fuéramos a darles preservativos», cuenta Marín.

El ambiente que respira este piso, en el que al menos cinco mujeres ejercen la prostitución, es el de poca higiene y drogadicción. Unas condiciones que pueden estar viviendo parte de las 58 mujeres que han abandonado la calle en los últimos meses, con el grandísimo contra añadido de ser un espacio de difícil acceso a las entidades que apoyan al colectivo.

 

El trabajo sexual es trabajo: ¡Industrial Workers of the World (IWW) apoya la despenalización total!

 

 

13 de mayo de 2018

 

https://iww.org.uk/news/sex-work-is-work-iww-supports-full-decriminalisation/

 

En su Conferencia Anual 2018, se solicitó a delegados de la filial de Gales, Irlanda, Escocia e Inglaterra de IWW que consideraran una moción presentada por nuestros miembros para declarar públicamente su compromiso con la despenalización total del trabajo sexual y un perdón total para las trabajadoras sexuales condenadas bajo la legislación existente.

Como una unión con una larga historia de defensa de los derechos de los trabajadores oprimidos, no fue una sorpresa que la moción fuera aprobada por unanimidad, con todas las ramas constitutivas apoyando tanto el espíritu de la moción como los compromisos a los que la moción vincula a IWW y sus miembros. Con la aprobación de la moción, IWW se compromete a:

  • Declarar públicamente nuestro apoyo a la despenalización total del trabajo sexual y el perdón total de las trabajadoras sexuales condenadas por la legislación vigente por actividades relacionadas con el trabajo sexual.
  • Facilitar la creación de una red dentro de IWW para las trabajadoras sexuales que deseen organizarse en su lugar de trabajo para encontrar apoyo, asesoramiento y asistencia para hacerlo.
  • Trabajar, apoyar y mostrar solidaridad con las organizaciones que defienden los derechos de las trabajadoras sexuales dirigidas por trabajadoras sexuales y enfocadas en el trabajo sexual, con exclusión de cualquiera que busque oprimir, explotar o silenciar a las trabajadoras sexuales.
  • Que los miembros de “doble afiliación” propongan, o hagan lo que sea necesario para apoyar, mociones de despenalización en sus uniones de servicios.

El trabajo sexual es trabajo, y de acuerdo con nuestro lema “Un daño a uno es un daño a todos”, IWW se solidariza con las trabajadoras sexuales de todo el mundo que trabajan para luchar contra las injusticias a las que se enfrentan a diario. Esperamos que este compromiso impulsará aún más la despenalización del trabajo sexual y alentará aún más a las trabajadoras sexuales en su lucha por el respeto, la dignidad y el derecho al trabajo sin correr el riesgo de ser detenidas, deportadas o violentadas. Laura Watson, portavoz del Colectivo Inglés de Prostitutas:

“Agradecemos la moción de despenalización de IWW que reconoce a las trabajadoras sexuales como trabajadoras y se compromete a apoyar nuestra lucha por la seguridad y nuestros derechos. Nuestra lucha por el fin de la criminalización, el estigma y la pobreza es parte de los movimientos por la justicia y por una sociedad más solidaria para todos. Al igual que otros trabajadores, nos estamos organizando para obtener más dinero por menos trabajo y para recuperar nuestras vidas enajenadas por el mercado. Estamos “a favor de las prostitutas y en contra de la prostitución”, así como estamos “a favor de los McHuelguistas y en contra de los McDonalds”.

 

¿Eres una trabajadora sexual?

Los miembros de IWW que son trabajadoras sexuales han creado una red para apoyarse mutuamente y organizarse colectivamente para mejorar las condiciones laborales en sus lugares de trabajo. Si deseas participar, puedes ponerte en contacto con la red en sexworkers@iww.org.uk. Cualquier correspondencia será tratada con la más estricta confidencialidad.

Para toda la prensa, medios de comunicación u otras consultas, contactar, por favor con communications@iww.org.uk

Una copia de la moción completa se puede leer aquí.

El Colectivo de Prostitutas de Sevilla se presenta en sociedad abogando por la “legalización”

 

  • La Universidad Pablo de Olavide (UPO) ha acogido un acto del Colectivo de Prostitutas de Sevilla a favor de regular la prostitución
  • La conferencia ha creado una fuerte polémica dentro de la universidad y entre los movimientos feministas por estar organizada por Rocío Medina, profesora de la UPO y responsable de Feminismos de Podemos Andalucía

 

Por Raúl Solís Galván

13 de mayo de 2018

https://www.eldiario.es/andalucia/Colectivo-prostitutas-Sevilla-presenta-legalizacion_0_770623342.html

 

María José Barrera, fundadora del Colectivo de Prostitutas de Sevilla, y Rocío Medina, profesora de la UPO y responsable de feminismos de Podemos Andalucía

 

Las prostitutas sevillanas quieren derechos sanitarios, cotizar a la seguridad social, que los asesinatos a prostitutas sean contabilizados como violencia de género en las estadísticas oficiales, que se legalicen los prostíbulos para que las puedan contratar legalmente, dejar de ser falsas huéspedes de hoteles que en realidad son clubes de alterne, que acaben las redadas contra los hombres que pagan por sexo, el fin de las pruebas obligatorias de VIH, dejar de estar estigmatizadas, tener voz en los espacios institucionales donde se tratan los problemas de las prostitutas, que el movimiento feminista no hable en su nombre a favor de abolir la prostitución y que cesen las ordenanzas municipales del Ayuntamiento de Sevilla, pioneras y referentes en España, que persiguen la compra y venta de mujeres en la vía pública y lanzan un mensaje nítido contra los puteros.

Es lo que piden las integrantes del Colectivo de Prostitutas de Sevilla, asociación recién creada que se ha presentado en sociedad en la Universidad Pablo de Olavide en medio de una fuerte polémica, debido a que la organizadora del acto ha sido Rocío Medina, profesora de Pensamiento Político Feminista en la UPO y responsable de Feminismos de Podemos Andalucía, formación política que “no tiene aún un posicionamiento político decidido sobre la prostitución”, según la dirección andaluza del partido morado.

El acto, titulado ‘Respeto y derechos para las trabajadoras del sexo’, que ha tenido formato de conferencia pronunciada por María José Barrera, que se reivindica como exprostituta, fundadora del Colectivo de Prostitutas de Sevilla y “de Podemos, aunque cada vez soy un poquito menos y soy más anarquista”, ha provocado la división en el interior del movimiento feminista hispalense, unificado en la Asamblea Feminista Unitaria de Sevilla y donde hay entidades y activistas que consideran que la prostitución es “explotación sexual” y no “trabajo sexual”, ya que “hablar de libre elección es una trampa tendida por el neoliberalismo”, apostilla la presidenta de una asociación feminista integrada en la plataforma que agrupa a todo el movimiento feminista hispalense.

“El trabajo sexual es un intercambio libre y negociado entre dos personas adultas y todo lo que salga de ahí es trata, explotación y todo lo demás y hay leyes para poderlo denunciar”, incide  María José Barrera delante de un centenar de personas, entre estudiantes de la UPO y “aliados” de las demandas de la líder del Colectivo de Prostitutas de Sevilla, quien lanzó varios recados al PSOE por las ordenanzas antiprostitución de la capital andaluza: “Las putas seguimos aquí, los clientes siguen yendo donde estamos y no se ha disminuido la prostitución”.

Barrera, que actualmente no ejerce la prostitución, se quejó también de la “hipocresía” y de la “incongruencia” de la situación de la prostitución en España, donde “las putas no tenemos ningún reconocimiento legal pero contribuimos al PIB de este país”. La conferenciante, a la que la responsable de Feminismos de Podemos presentó como “una de las personas que más saben de las prostitutas y de los derechos que demandan”, envió sus críticas más duras contra lo que define como “feminismo institucional”: “No hay movimiento feminista que nos apoye, no nos encontramos aliadas por ningún lado, sólo nos hemos encontrado aliados: del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), estudiantes de Derecho y dos compañeras de la Asociación Pro-Derechos Humanos de Andalucía (APDH-A)”, dijo ante un foro que aplaudió y agradeció la “valentía” de la fundadora del Colectivo de Prostitutas de Sevilla, quien anunció que en junio tendrá lugar en la capital andaluza “un encuentro de putas de toda España” para organizar un colectivo a nivel estatal “a favor de nuestros derechos”.

“Mientras haya pobreza, habrá prostitución”, apostilló la exprostituta Barrera, que apela a la libertad individual de las mujeres para dedicarse al “trabajo sexual”, reclama “unidad a las putas” y asegura que “en los clubes no hay proxenetismo”: “Los empresarios no se quedan con dinero nuestro, nosotras pagamos hospedaje, por eso los empresarios no tienen problemas y nosotras sí. Las únicas que no estamos incluidas en las leyes somos las putas”, subraya, ante el aplauso de los asistentes a su discurso “pro-sex” y a favor de la regulación “a la neozelandesa”, en referencia a la Ley de Reforma de la Prostitución en Nueva Zelanda, aprobada en 2003 y que despenalizó la venta de sexo a la par que aboga por programas de apoyo para que las prostitutas puedan abandonar la prostitución e incorporarse al mercado laboral, que es el modelo defendido por Amnistía Internacional en una polémica decisión bajo el “principio de reducción de daños” que provocó reacciones contrarias del movimiento feminista abolicionista por considerar que esta postura avala la regulación de la explotación sexual y fomenta la trata.

Polémica en la UPO

El acto organizado por Rocío Medina, profesora de Pensamiento Político Feminista en la Universidad Pablo de Olavide a la vez que responsable de Feminismos de Podemos Andalucía, ha creado revuelo dentro del ámbito universitario, “porque debería haber sido en formato de debate para dar voz también a la otra parte del debate de la prostitución”. Si bien, “no se ha querido censurar el acto públicamente y todo se ha quedado en comentarios off the record para no dividir al movimiento feminista justo en este momento donde la unidad está permitiendo avanzar como nunca a las mujeres en la lucha por nuestros derechos”, confirma a eldiario.es/andalucia una profesora de la UPO que prefiere mantener su anonimato. En el turno de palabra abierto tras la conferencia de María José Barrera, eldiario.es/andalucia no pudo hacer preguntas ni a Rocío Medina ni a María José Barrera: “El Colectivo de Prostitutas de Sevilla me ha pedido que sólo haga preguntas la comunidad universitaria, así que le pido a la prensa que respete su decisión”, espetó Medina antes de abrir el turno de palabras al auditorio.

 

Sentirte fea y sin valor, por Lola Davina

 

Por Lola Davina

@Lola_Davina

De su libro Thriving in Sex Work: heartfelt advice for staying sane in the sex industry (1)

 

https://www.amazon.com/Thriving-Sex-Work-Heartfelt-Industry-ebook/dp/B071SKH43M

 

Se trata de que tienes que tener un aspecto determinado o de lo contrario no vales nada. Ya sabes: cuando te miras al espejo y piensas: “Oh, soy tan gorda, soy tan vieja, soy tan fea”. ¿No sabes que ese no es tu ser auténtico?¿ Que miles y miles de millones de dólares gastados en publicidad, revistas, películas, vallas publicitarias, están orientados a hacerte sentir una mierda para que tomes tu dinero duramente ganado y lo gastes en el centro comercial en alguna crema que no funciona en absoluto…? Para nosotras, tener autoestima es realmente un acto revolucionario, y nuestra revolución hace tiempo que tendría que haber llegado.

-Margaret Cho 

 

Si me dieran un centavo por cada minuto que me he sentido fea en esta vida, ya no tendría que volver a trabajar. Solía ​​pasar sesiones enteras esperando que mi cliente se diera cuenta de lo horrible que yo era y se fuera. Incluso los clientes habituales que sabían muy bien cómo lucía vestida, desnuda y desde todos los ángulos. Odiar mi apariencia era como una enfermedad, una adicción. No era solo yo: muchas de mis amigas luchaban contra su apariencia: odiaban sus gruesos muslos, su cabello fino, su piel arrugada. No importa el éxito que tuvieran, el espejo siempre era el enemigo.

Mi corazón sangra por mi cuando era más joven y por mis amigas, por todo ese dolor, tristeza y miedo: no soy lo suficientemente buena. La baja autoestima se arrastra al interior de nuestras vidas de muchas maneras, haciendo que rechacemos los cumplidos. Ser aplastada por críticas o comentarios desagradables. Cobrar menos. Rebajar nuestros límites Rebajar nuestras expectativas. Sentir como que no merecemos cosas buenas o como que no somos auténticas (lo que se conoce como “síndrome del impostor”).

Todas estamos siendo constantemente bombardeadas con imágenes imposibles del aspecto que deberíamos tener, porque eso es lo que vende blanqueadores de dientes y alisadores para el cabello y cremas para las arrugas y grandes tetas de plástico. Pero como trabajadoras sexuales, el asunto tiene más importancia: nuestra apariencia es nuestro sustento. Estamos siendo constantemente juzgadas y rechazadas. Los clientes nos insultan a la cara. Es tan fácil creer que estaríamos mucho mejor si tan solo tuviéramos un aspecto diferente.

Quiero hablar sobre lo que es actuar sexualmente cuando una se siente insegura, porque muchas de nosotras llevamos estos terribles sentimientos en silencio, demasiado avergonzadas para compartirlos con alguien. Sé que esto suena básico, pero empecemos por el principio. Si te preocupa no ser lo suficientemene caliente para esta línea de trabajo, haz esta simple prueba: ¿alguien te ha pagado para que le pongas caliente en los últimos seis meses? Entonces eres oficialmente lo suficientemente caliente como para que te paguen. Puedes dejar de preocuparte por si perteneces o no al negocio. Entiendo que esto puede no parecer tan sencillo, pero en realidad lo es.

La regla fundamental del trabajo sexual es esta: todo lo que necesitas es ser lo suficientemente atractiva. Solo tienes que superar lo que es un listón notablemente humano de atractivo general. Ya has hecho la mitad del camino cuando estás limpia y bien arreglada, vestida apropiadamente, con un porte profesional, cómoda en tu propia piel y llena de energía. No hay un tipo de cuerpo, ni un límite de edad, ni una capacidad para insinuarte que te haga inadecuada. La gente que hace este trabajo tiene todas las apariencias concebibles…

Lo que más importa es si eres una buena conversadora, escuchadora, bailarina, amante; también ayuda ser una ex Scout con insignias de mérito por atar nudos. Ahora bien, es cierto que cuanto más atractiva desde un punto convencional seas, más probabilidades tienes en tu conjunto de habilidades para sobrevivir. Pero ese conjunto de habilidades cuenta mucho, y es mucho más importante para el éxito a largo plazo que la apariencia física. Pasa el tiempo que sea en el negocio, y notarás que las personas que comercian con su aspecto atractivo no creen que tengan que hacer mucho más que exhibirse. Pueden obtener muchos primeros trabajos, pero es raro que puedan hacer una carrera. Strippers y actrices porno que no son buenas actrices son reemplazadas por aquellas que sí lo son. Los foros de revisión están llenos de aficionados que advierten sobre bellezas con malas actitudes.

Más allá de eso, conozco a muchos clientes que buscan activamente a trabajadoras sexuales menos convencionalmente atractivas. ¿Por qué? Porque son tímidos. Creen que los estándares de belleza de la industria del sexo son artificiales o rigurosos, o encuentran que es más fácil hablar con las trabajadoras sexuales de aspecto normal. Para ellos, la conexión genuina es más importante.

Además de eso, el atractivo es un constructo muy abierto, con pocas reglas establecidas. Magdalene Meretrix, en su libro, Hacerse profesional: Una guía del trabajo sexual para las ambiciosas y las intrigadas, cita un estudio que encontró que el 20% de los hombres encuestados preferían mujeres con senos grandes; el veinte por ciento prefería mujeres con pechos pequeños. El otro 60% solo quería mujeres agradecidas sin que les importaran los senos para nada. Esas cifras se pueden extrapolar al color de la piel, la altura, el peso, la edad, el nivel de preparación física, cuánto te pareces a Barbie, o a Ken, o cualquier otro estándar imposible que quieras alcanzar.

A lo que se reduce el asunto es a esto: siempre habrá un grupo de clientes que piense que eres muy atractiva. Dejarás fríos a algunos clientes. El resto simplemente se alegra de que los mires a los ojos y les sonrías. Realmente dejar que esto nos cale, enfocándonos en los clientes que nos encuentran atractivas y dejando de lado a los que no lo hacen, es tremendamente liberador. Tienes que saber que hay ahí alguien que llorará ante la perspectiva de la calidez de tu cuerpo, el sonido de tu voz, la amabilidad de tus caricias. No solo una persona: miles. No pierdas el tiempo deseando ser algo que no eres. Tienes mucho que ofrecer siendo tal como eres. Una de las mejores cosas de este trabajo es sentirte caliente-guapa-sexy-preciosa de forma regular. Ve y prueba esa dulzura: te pertenece a ti. No hay crédito extra en esta vida por privarnos del amor propio.

Tu piel es tu piel. Tus piernas son tus piernas. Tu pelo es tu pelo. Tu sonrisa es tu sonrisa. Tu pasado es tu pasado. Puedes malgastar tu vida odiando estas cosas, pero también puedes aprender a aceptarlas. Ambas rutas son difíciles y están llenas de dolor, pero con la aceptación, serás feliz algún día, mientras que con odio, no lo serás nunca.

-Vironika Tugaleva 

 


 1.- “Prosperar en el trabajo sexual: consejos sinceros para mantener la sensatez en la industria del sexo”

MANIFIESTO DE LXS TRABAJADORXS SEXUALES DE SEVILLA

 

 

 

Colectivo de Prostitutas de Sevilla

30 de abril de 2018

 

 

Basta de criminalizarnos. La prostitución no es delito.

El trabajo sexual es el intercambio libre, negociado y consentido de servicios sexuales a cambio de dinero u otra remuneración pactada de antemano entre dos personas adultas.

La situación de la prostitución en España es incongruente ya que nos encontramos ante una actividad que no posee ningún tipo de reconocimiento legal ni derechos pero que a la hora de calcular el PIB del país, se contabiliza para aumentarlo. A su vez los y las trabajadoras sexuales somos perseguidas y acosadas a través de las ordenanzas municipales.

El Ayuntamiento de Sevilla se vanagloria de sus acciones para protegernos y ”salvarnos”, pero sus medidas prohibicionistas sólo provocan que nuestras condiciones de trabajo sean aún más precarias y estemos más desprotegidas puesto que nos obligan a ocultarnos para poder ejercer, y hacer tratos más rápidos, asumiendo con esto mayores riesgos para nuestro bienestar.

Por una cobertura sanitaria real.

Para defender la salud y el bienestar de todas las personas trabajadoras del sexo, exigimos que nuestro Ayuntamiento cumpla con el Convenio de Salud de la Junta de Andalucía de 2003, en el cual se puso en marcha un plan para personas que ejercen la prostitución donde se garantiza el derecho a la asistencia sanitaria de todas las personas migrantes trabajadoras del sexo.

Hasta hoy, nuestro Ayuntamiento no nos ha ofrecido ninguna de las atenciones que ellos mismo acordaron, haciendo oídos sordos a nuestras necesidades e impidiendo que este plan se lleve a cabo. Por ello, pedimos que cumplan con su obligación y que todo el personal sanitario, así como el del resto de las administraciones, nos trate con respeto y dignidad.

Derechos laborales para los y las trabajadoras sexuales.

Todas las formas de trabajo sexual son igualmente válidas, tanto la prostitución en la calle, en clubes o en pisos de citas como los servicios de compañía, por webcam o la pornografía.

Si se aplicaran los derechos laborales que nos pertenecen, las personas trabajadoras del sexo podríamos solucionar muchos obstáculos administrativos, como solicitar un certificado de empadronamiento, reclamar la tarjeta sanitaria, tramitar un N.I.E. u optar a una vivienda digna sin necesidad de vernos obligadas a trabajar para terceros por no poder tener un lugar donde vivir.

El Ayuntamiento malgasta los recursos económicos en campañas publicitarias prohibicionistas, en lugar de invertirlos en planes de formación y atención real a nuestras necesidades.

A través de las ordenanzas municipales y de la Ley Mordaza, se nos multa y persigue criminalizando nuestro trabajo. Se nos obliga a ejercer en lugares más aislados y peligrosos (en el caso de los/las compañeros/as de la calle) y a su vez se nos multa con 200€ por portar sprays autodefensa.

Por eso, el hecho de no contar con derechos laborales genera un entorno favorable para la explotación descontrolada y la trata, y para los abusos y la coacción por parte de las instituciones abolicionistas.

Somos dueñas de nuestro cuerpo y de nuestro trabajo

Exigimos nuestro derecho a trabajar sin coacción. A decir no a un cliente o a un servicio.

Exigimos el derecho a estar en las zonas públicas y defendemos la designación de espacios para los y las trabajadoras de calle.

Exigimos nuestro derecho a una formación profesional y a servicios de asesoría, incluyendo una asistencia real y prevención de riesgos laborales.

Exigimos que se aplique una legislación antidiscriminatoria así como planes que incluyan opciones reales para las personas que decidan dejar de ejercer pero que a la vez les garanticen su supervivencia económica, considerando las dificultades específicas a las que se enfrentan debido a la estigmatización.

 

POR UN TRABAJO SEXUAL AUTOGESTIONADO E INSUMISO

 

Colectivo Prostitutas de Sevilla.

 

Colectivo de Prostitutas de Sevilla

Twitter: @ProstitutasSev

e-mail: Colectivo.prosev@gmail.com

 

Consejos prácticos: qué hacer si te han sacado a la luz, por Lola Davina

 

Por Lola Davina

@Lola_Davina

De su libro Thriving in Sex Work: heartfelt advice for staying sane in the sex industry (1)

 

https://www.amazon.com/Thriving-Sex-Work-Heartfelt-Industry-ebook/dp/B071SKH43M

 

Así que has sido descubierta. ¿Ahora qué? Esto no puede ser un manual completo de gestión de crisis de relaciones públicas porque la situación de cada persona es diferente, pero puedo ofrecer algunas pautas generales. Lo primero es lo primero: si estás en peligro inmediato, debes ponerte a salvo ahora. Una vez que estés en un lugar seguro:

  • Evalúa la situación real. Los parientes, la familia de elección (2), las compañeras de trabajo y los terapeutas te ayudan a ver las cosas desde una perspectiva diferente. Hablar con un aliado es de valor incalculable. No te aísles cuando te sientas aterrorizada y violada en tu intimidad: obtén el apoyo que te mereces.
  • No reacciones de forma exagerada. Eso alimenta la idea de que tienes algo de lo que avergonzarte.
  • No actúes impulsivamente. Actúa con calma y de manera estratégica, una vez que hayas tenido tiempo para pensarlo todo.
  • A menudo, lo mejor que se puede hacer es no hacer nada en absoluto. Sin embargo, si decides hacer esto, decídelo activamente. No caigas en la trampa de esperar que si ignoras el problema, éste sencillamente desaparecerá.
  • Elige tus batallas con cuidado. Si no son personas que para ti tengan importancia ni el “descubridor” ni quien haya recibido la información y no pueden hacerte ningún daño, no hay necesidad de que te quedes preocupada por la opinión que tengan de ti. Cuanto más próximos a ti sean uno u otro, más proactiva, honesta y abierta vas a necesitar ser.
  • No ataques. Por muy tentador que sea, corres el riesgo de agravar la situación. Fuerzas a las personas a elegir ponerse de tu parte o de la parte contraria, y ni una cosa ni otra son buenas. Incluso si te resulta insoportable contenerte, es mejor tomar el camino correcto a largo plazo.
  • Algunas veces puedes cortar una situación de raíz. Puedes decir claramente que lo que haces para ganarte la vida no es asunto de nadie más. Digamos que oyes por casualidad a tu vecino chismoso hablando de ti por el pasillo. Llévale aparte a él y al que está escuchando y diles: “Quiero que sepáis que me he comprometido a mantener este edificio como un entorno seguro para todos los que viven aquí. Respetar la privacidad de los demás es lo que hacen los buenos vecinos “.

Ser descubierta puede parecer una catástrofe total, pero la vida rara vez es o blanco o negro. Puede haber más de una forma de ver tu situación. Por ejemplo, los chismes pueden ser un pegamento social y no siempre son dañinos. Los seres humanos se conectan al hablar unos de otros. Sé que puede parecer una violación de tu privacidad, pero a menudo la intención es benigna; es solo una conversación. Además, una gran razón por la que la gente habla de las trabajadoras sexuales es porque están intrigados o llenos de curiosidad. Una reacción común cuando alguien se encuentra con una trabajadora sexual es la emoción, como cuando se ve a una celebridad. Cuántas veces, cuando he salido a la luz, la gente ha estado inicialmente nerviosa, pero pronto se han calmado y han actuado como si no fuera gran cosa. Las trabajadoras sexuales nos estamos volviendo cada vez más en algo corriente, algo establecido, y somos aceptadas día a día. Incluso quien te ha descubierto podría llegar a ser un nuevo amigo o aliado de las trabajadoras sexuales con el tiempo.

Luego está la posibilidad de que a las personas que no te conocen bien no les importe lo que hagas. Que, en primer lugar, no estén dispuestas a poner mucho interés en los chismes, o a pensar mucho en ellos si se los creen. La mayoría de las personas reaccionan con curiosidad momentánea al escándalo, y luego pasan a cosas más importantes en sus vidas.

Finalmente, considera el hecho de que las personas que se sienten bien con sus propias vidas no andan cotilleando de los demás. Si bien es posible que no vaya con el cuento a tu casero, el vecino de planta que te descubrió probablemente estará viviendo en un mundo aterrador dentro de su cabeza para llegar a verte como una amenaza. Si puedes y cuando puedas, compadécelo un poco por su necesidad de sentirse seguro.

Visibilidad / invisibilidad, seguridad / exposición, ser entendido / malentendido, secretismo / honestidad, aceptación / rechazo: estas dualidades son el núcleo de lo que significa ser humano. Como trabajadoras sexuales, quién sabe qué cosas referidas a nosotras afectan directamente a nuestro bienestar. Es tarea nuestra asumir la responsabilidad de nuestras propias vidas, al tiempo que nos damos cuenta de que estamos casi impotentes frente a lo que otras personas dicen, piensan y hacen. Debemos equilibrar nuestros miedos con las realidades externas. Cuando realmente nos aceptamos como   somos, podemos aceptar las consecuencias de nuestras decisiones con ecuanimidad.

 


1.- “Prosperar en el trabajo sexual: consejos sinceros para mantener la sensatez en la industria del sexo”

2.- N. de la T.: Cuando hablamos de familia de elección o familia encontrada (found family), nos referimos a personas que no son familia de sangre, pero con quienes una persona forja vínculos profundos y significativos basados en cosas tales como valores compartidos, atención y apoyo mutuo, comprensión, amor incondicional y consideración positiva. A menudo, estas relaciones se crean porque una persona siente la falta de estas cualidades en sus relaciones existentes.

 

 

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