Impulsan el blanqueo de las trabajadoras sexuales

La propuesta tiene el apoyo de la Dirección de Diversidad de Neuquén.

Por Natalia Pérez Pertino

22 de octubre de 2020

https://www.lmneuquen.com/impulsan-el-blanqueo-las-trabajadoras-sexuales-n741486

 

El sobreseimiento de Teresa Godoy, “la Tere”, su hijo Líder Godoy y Alfredo Crespo abrió la puerta para el debate sobre si la prostitución debe legalizarse. Es que lo que dictaminó un juez con su fallo fue que las pruebas presentadas acreditan una forma de trabajo asociado y no que haya víctimas del delito de facilitación de la prostitución. Al respecto, tanto el director provincial de Diversidad de Neuquén como el defensor de Crespo apuntaron que la legalización es una forma de brindarles seguridad y derechos a quienes eligen libremente ejercer la prostitución como su trabajo.

 “Como referente político creo que se debe debatir, pero no clausurando las opiniones distintas. No hay que bajarles la persiana, sino escucharlas y acompañarlas. Escuchar todas las voces y encontrar una solución”, sostuvo Adrián Urrutia, el director provincial de Diversidad de Neuquén.

En este sentido, destacó que, sea por el motivo que sea, esas mujeres y también algunos hombres eligen ejercer el trabajo sexual y que el dinero obtenido es un principal o único ingreso económico, por lo que ese trabajo “debería ser regularizado”.

La propia Tere habló de la libertad de elección de las trabajadoras sexuales para ejercer la prostitución. “Los que creen que todas las trabajadoras sexuales estamos en condición de trata es porque creen que nosotras no somos mujeres pensantes”, destacó, y agregó: “Negar un derecho a una trabajadora sexual es sumergirla en la clandestinidad y es ahí donde prospera la trata de personas”.


El debate debe darse en la sociedad y entre los legisladores para buscar una solución para quienes eligen el trabajo sexual como profesión.


Sobre esta línea se expresó el defensor oficial Fernando Diez, que en esta causa ejerció la defensa de Crespo. “Hay que diferenciar la trata de personas de la facilitación de la prostitución. La primera es la falta total de libertad de elección y la segunda dice que, pese a que haya consentimiento, son víctimas. Pero hay que fundar muy bien por qué es igual víctima”, expresó.

En este caso en particular, el propio juez sostuvo en su fallo que la fiscalía no acreditó que las demás mujeres sean víctimas de ese delito. Para Diez, esa figura penal es inconstitucional porque “dice que no importa que la persona quiera. Entonces no está claro qué se tutela y termina siendo el Estado que defiende una moral, cuando no puede, sino que cada persona tiene que poder elegir”.


“No es que seamos fanáticos del trabajo sexual, pero lo cierto es que hay una realidad, una elección de querer trabajar de eso, por lo que ese trabajo debería ser regularizado” – Adrián Urrutia, director provincial de Diversidad de Neuquén


Tanto Urrutia como Diez hicieron hincapié en que la discusión de la legalización debe darse porque, de lo contrario, privar de todo a los trabajadores sexuales es llevarlos a la calle, a trabajar en solitario y sin seguridad. “Es un debate que tiene que darse. Tiene que haber una regulación que les permita derechos y seguridad, así como cierta tranquilidad para poder trabajar”, sostuvo Diez, y destacó que no hacerlo es “discriminación”.

“La mujer que elige ser prostituta y elige organizarse es para correr menos riesgos. No se las puede penar por elegir contratar a alguien para que sea encargado de la seguridad o la referente del lugar, poniendo su nombre en el contrato de alquiler o de los servicios, como Teresa Godoy en ese caso”, explicó Diez al respecto, y agregó: “El tema es que lo que está de fondo es una condena moral y, como Estado, no se puede obligar a nadie”.

Es por ello que si bien la defensa de los tres acusados no solicitó el sobreseimiento, sí habían dejado en claro esta postura sobre el trabajo asociado de las trabajadoras sexuales. Además, Diez celebró el fallo y, en caso de ir a Impugnación, insistirán en esta postura.


“El fiscal dice que el bien jurídico tutelado es la moral y ahí creo que se equivocó, porque el Estado no puede penar a nadie por una elección personal de trabajo” – Fernando Diez, defensor público, quien ejerció la defensa de Alfredo Crespo


“Creo que el sobreseimiento está bien fundado. Muchos de los fundamentos los había expuesto yo cuando se hizo la formulación de cargos, como por ejemplo el tema de que un trabajo asociativo no podría constituir un delito”, confió.

Este informe pretende abrir un debate para mostrar las distintas voces de la sociedad respecto de la legalización de la prostitución, las que son bienvenidas.

Teresa Godoy: “Somos putas y queremos trabajar de putas”

Tras ser sobreseída por promoción y facilitación de la prostitución, rompió el silenciopidió que se legalice el trabajo sexual.

Por Guillermo Elía

20 de octubre de 2020
https://www.lmneuquen.com/teresa-godoy-somos-putas-y-queremos-trabajar-putas-n740914

 

Teresa Godoy, más conocida como “la Tere”, delegada neuquina de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (AMMAR) rompió el silencio tras ser sobreseída en una causa por facilitación y promoción de la prostitución y disparó contra la hipocresía y discriminación que hay sobre la profesión más vieja del mundo. Además, reclamó la legalización del trabajo sexual.

“No soy ninguna regenteadora como dijo la fiscalía, soy una trabajadora sexual precarizada. Con lo que sacamos todas las compañeras pagamos los distintos gastos como alquiler, preservativos, impuestos y demás”, comenzó aclarando la referente de AMMAR.

La Tere, luego se sumergió de lleno es su histórico reclamo: “Somos puta y queremos trabajar de putas. Yo tengo trabajo, no necesito trabajo. Nos gusta ser putas, déjennos ser putas”, enfatizó la mujer que desde joven eligió vivir y trabajar con su cuerpo.

“Hay gente que sostiene que nos quieren rescatar y sacarnos de la actividad y nosotras queremos trabajar de esto, sino estamos yendo en contra de nuestras propias decisiones y elecciones”, resumió.

Luego, agregó: “no se blanquea la prostitución y se niega un derecho a un colectivo que hace rato que viene reclamando. Eso nos permitiría estar seguras y protegidas por el Estado. No entendemos por qué nos convierten en víctimas de algo que elegimos nosotras”.

Trata de personas

Uno de los ejes del debate que hay entorno a la prostitución es la trata de personas. Para la dirigente de AMMAR, la clandestinidad de la actividad es la que fomenta la trata con fines sexuales.

“Los que creen que todas las trabajadoras sexuales estamos en condición de trata, es porque creen que nosotras no somos mujeres pensantes. Es más, nosotras somos maquiavélicamente inteligentes porque sabemos vivir de la calle, elegimos y sobrevivimos todos los días pese a todas las adversidades”, destacó.

“Pero negar un derecho a una trabajadora sexual es sumergirla en la clandestinidad y es ahí donde prospera la trata de persona”, afirmó la mujer.

“No necesitamos un tutelaje, necesitamos derechos para que no continúe la violencia hacía nuestro colectivo que es una de las profesiones más viejas del mundo. Lo que ocurre, es que se cree que las partes íntimas son sagradas y no pueden ser mecanizadas como una herramienta de trabajo”, analizó Godoy.

De políticos consumidores

“Los que nos tendrían que dar derecho y sentarse en primera fila son los políticos porque ellos consumen. Ellos nos tendrían que pedir que les presentemos un proyecto de ley para analizarlo y aprobarlo. Porque hay un montón de estigma y discriminación hacía el trabajo sexual”, disparó la delegada neuquina.

“Es doloroso sobrevivir ante tanta hipocresía social, donde muchas veces se encargar de levantarte calumnias, mandarte encana y negarte derechos”, explicó.
“El sueño nuestro es que se regule nuestro trabajo, poder pagar nuestros aportes y el día de mañana cuando una compañera quiera retirarse, poder contar con una jubilación”, contó lo que hoy es prácticamente una utopía que es eje se su lucha.
Entre las incomodidades que le genera tener un trabajo no legalizado, la Tere confió: “nosotras cuando vamos a la AFIP tenemos que mentir y decir que somos economía popular. La otra vuelta, en Acción Social, en la página web, se puso en un listado el trabajo sexual y a las dos horas lo sacaron. Es como que no nos quieren en ningún lado”.

“Sería grandioso para nosotros poder ir a solicitar un crédito habitacional a partir de nuestra actividad y pagar todo como corresponde. Es un sueño muy difícil porque todavía siguen escondiendo nuestro reclamo bajo el tapete”, aseveró la trabajadora sexual.

Alquiler con favores

Salir a buscar alquilar se puede transformar en toda una odisea para las trabajadoras sexuales. Cuesta mucho conseguir una casa o un departamento en una zona más o menos accesible para poder trabajar.

A esto se suma que dar garantías o un recibo de sueldo, para las mujeres que tienen un trabajo no blanqueado es todo un tema que muchas veces se termina resolviendo con algunos favores.

“Muchas veces, cuando se alquila un local o un departamento, como no tenemos para presentar un recibo de haberes se nos complica, salvo que algún amigo o amiga nos den una mano. Pero, por nuestra actividad, los dueños suelen hace uso y abuso a la hora de alquilarnos. Como estamos tan vulneradas y necesitamos el espacio físico para trabajar terminamos accediendo a pagar mucho más caro o incluso tener que brindarle favores sexuales, pero como es tanta la necesidad encima estamos agradecidas porque nos alquila. ¡Mirá vos!”, confesó con pesar.

Pandemia y ayuda social

Con el aislamiento social decretado el 20 de marzo, la situación de las trabajadoras sexuales se complicó bastante, ya que muchas viven al día.

Pese a las restricciones y el distanciamiento, lentamente las mujeres optaron por volver a la actividad a riesgo de sus vidas. Incluso muchos clientes estaban ansiosos por retomar el contacto comercial.

“Algunas compañeras han seguido trabajando en tiempo de pandemia, de hecho, hubo allanamientos de la policía a varios locales”, recordó Godoy.

“En mí caso, respeté durante casi 60 días el aislamiento, pero después tuve que salir a trabajar porque me quedé sin ahorros y como las cuentas no esperan tuve que volver a batallar a riesgo de la vida”, confió la mujer que sabe que por sacar el día podría contraer coronavirus.

Pese a la dramática situación que atraviesan las mujeres que viven de su cuerpo reciben una ayuda vital del organismo que lidera Adrián Urrutia.

“Nosotras tenemos una gran ayuda que nos da la Dirección de Diversidad que nos entrega 10 bolsones de alimentos por mes. No es mucho porque somos unas 100 trabajadoras sexuales, que están muy precarizadas, por lo que tenemos que seleccionar como los repartimos, pero es una ayuda al fin”, destacó la Tere.

Sobrevivir en la calle

Con algunos cuidados, la Tere, advirtió: “a mí me acusaron porque no accedo a las coimas, porque soy pensante. Hay que entender que soy clase obrera y encima trabajo con mi concha”.

En la actualidad, Teresa Godoy no quiere hablar de los negocios oscuros que deben soportar por vivir prácticamente en la clandestinidad ya que sobrevivir en la calle es un oficio de riesgo donde son muchas las complejidades que interactúan. “Hoy en día voy a ser más políticamente correcta, en algún momento contaré todo”, cerró la charla con la promesa de continuar.

El caso: De la acusación al sobreseimiento

El 31 de agosto de 2019 tras una investigación conjunta entre la Policía y la fiscalía que incluyó observaciones y escuchas, se allanó un prostíbulo ubicado en calle San Martín al 600. En el interior había 13 trabajadoras sexuales, argentinas y dominicanas.

Teresa Godoy y su encargado de seguridad Alfredo Crespo fueron acusados del delito de facilitación de la prostitución., fue detenida y procesada por facilitación y promoción de la prostitución. Luego, la fiscalía acusó a Líder Godoy por ser una pieza clave para prestar colaboración a su madre.

El juez Gustavo Ravizzoli los sobreseyó entendiendo que no había elementos suficientes que reforzaran la acusación de la fiscalía

 

Sexwork Diaries

 

Cómix de Lilu Izar

https://derechosparatodas.blogspot.com/p/comix-de-lilu-izar.html

 

200 días sin clientes, una tragedia para las vendedoras de “cariño”

Dos chicas transexuales relatan a LA TRIBUNA cómo han sobrevivido desde que inició el confinamiento por COVID-19

 

Por ZV

19 de octubre de 2020-10-19

https://www.latribuna.hn/2020/10/19/200-dias-sin-clientes-una-tragedia-para-las-vendedoras-de-carino/

 

Son un poco más de las 9:00 de la noche y Dayana y Zoe aún no ligan nada. Tampoco sus cuatro amigas, de las que se ha separado para atender amablemente la entrevista. Llevan cuatro horas deambulando por la calle principal del barrio La Plazuela de la capital, esperando a sus clientes, pero todo apunta que será una noche mala sin clientes y, lógicamente, sin dinero, ni “cariño”.

Por supuesto que sus nombres no son reales, pero en el mundo del trabajo sexual remunerado y, según su identidad de género, prefieren que las llamen así.

Con la mayor naturalidad, Dayana y Zoe relataron las peripecias del oficio más antiguo del mundo: Clientes, valor, posiciones, tipos de servicios, y hasta las veces que se han enamorado.

“Ahora tengo pareja, pero es muy celoso. Quiere que me retire, pero él no puede cubrir mis necesidades”, cuenta Dayana. “Yo estoy soltera ¡y ni quiero compromiso!”, responde Zoe.

Las dos amigas lucen relajadas: Dayana tiene 26 años, es de piel trigueña, cuerpo pasado por el bisturí, delgada, pelo azabache y con más de 8 años en el oficio. Zoe, en cambio, tiene 27 años, es blanca, “chaparra”, pelo pintado, dice que “salí del clóset a los 14 años” y esa noche andaba con unos tragos de cerveza de más.
Cada una tiene su propia tarifa y sus propios clientes, pero cuando de apoyarse se trata, “damos todo por todas”, afirma Zoe.

Entre su amplio catálogo de servicios que incluye sexo oral, anal, fetiches, fantasías, masturbaciones, masajes eróticos, posiciones y hasta le hacen de psicólogas.

“Mis clientes no se quejan, la pasan rico, muchas veces ellos no buscan sexo, solo quieren que los escuchen porque me han dicho que sus mujeres no los atienden, les reclaman, se ponen histéricas, entonces, ellos se estresan”, manifiesta.

En el plano personal, Zoe se declara sexi y atrevida. “Me encanta provocar a los hombres”. Se ha enamorado perdidamente dos veces, pero la relación terminó mal. Estudiaba belleza, pero se salió por la pandemia. Dayana lleva un tatuaje de mariposa y se declara locamente enamorada de su pareja actual. Tampoco terminó el noveno grado.

DRAMA Y DISCRIMINACIÓN

Desde que comenzó la pandemia del coronavirus, el trabajo y los ingresos se han vuelto inciertos y peligrosos para ellas. Son más de 200 días sin un sustento fijo, pero Dayana y Zoe siempre salen con la esperanza de ganarse el pan de cada día, y por qué no decirlo, un amor que las cuide para toda la vida.

Esta noche están alegres, se han tomado un par de cervezas para soportar la faena que casi siempre se extiende hasta las 6:00 de la mañana. Se mueven de un lado a otro, exactamente en el redondel de El Arbolito, el icónico pino de medio siglo que atestigua lo bueno y lo malo que pasa en esa zona tórrida de la capital, a unas cuantas cuadras de la sede episcopal, y una de las más peligrosas, más ahora con la pandemia.

Hace menos de dos meses, mataron a balazos a un hombre sin conocerse los motivos, pero a Dayana, Zoe y sus amigas ya no las asusta la violencia de ningún tipo.

En tiempos normales, aquí es un ambiente carnavalesco, especialmente los viernes y el sábado, pero esta noche solo hay luces y sombras. De vez en cuando se asoman unos peatones que se esconden con la rapidez de un gato doblando la esquina.

En la parte alumbrada de la calle, se puede divisar perfectamente desde lejos quién va y quién viene. Un carro paila cargado de jóvenes con aspecto de jugadores de fútbol pasan por el redondel, escandalizando con gritos y rechiflas cuando miran a Dayana y Zoe y sus amigas.

El conductor baja la velocidad para que los muchachos pidan sexo: “¿Por cuánto, mami?”, gritan y ellas responden con miradas devoradoras y una voz ronca: “¡Bajate, pues, amor!”. “Eso es común, es normal que nos griten, al principio nos molestaba, ahora los ignoramos”, comenta Zoe.

Al rato llega una patrulla de la Policía Militar con intenciones de flirtear, pero se marcha tan pronto cuando se enteran que Zoe y Dayana están platicando con LA TRIBUNA.

Es muy común, dicen las defensoras de esta comunidad, que, al momento de criminalizar la prostitución, las que acaban con más multas y detenciones son las trabajadoras del sexo y no los clientes, muchos de ellos, policías y militares.

Al fondo, las amigas de Dayana y Zoe esperan que lleguen sus clientes.

¿QUIÉNES LAS CONTRATAN?

Otros carros particulares siguen pasando, algunos lujosos, dan la vuelta al árbol, se quieren detener, pero luego se arrepienten. Dayana asegura que entre sus clientes hay famosos políticos, funcionarios del gobierno, empresarios y artistas, pero jamás delataría sus nombres. “Somos profesionales, lo que aquí pasa aquí se queda”, recalca.

En algunas ocasiones, las transexuales alcanzan llegar a la ventana del conductor, pero como no hay trato, el auto arranca bruscamente. En el rato de la entrevista, solo una de las chicas logró subirse a un carro y se la llevó con rumbo desconocido. “Ya va regresar, va a hacer sexo oral, es rápido y lo más barato, no necesitan bajarse del carro”, explica Zoe.

Las “trans” se visten sin dejar nada a la imaginación. Pintarrajeadas, bolsos y mallas negras. Caminan modelando como en una pasarela, a pesar de las altísimas plataformas de sus zapatos, que a veces les hace caminar en zigzag y perder el equilibrio.

La más “palancona” quiere posar para LA TRIBUNA, pero luego se arrepiente. “No me gusta salir en los medios”, se excusa. La más flaca de todas, con un cuerpo aparentemente trabajado por el bisturí, es la más creída y sobre ella caen todas las miradas y las frases obscenas de los libidinosos conductores que pasan en ese rato.

CRISIS
Sin clientes ni pisto, ahora lavan ropa

Dayana, que es activista de una organización Lésbico, Gay, Transexual y

“Lavamos ropa ajena, limpiamos”, dice Dayana, al referirse a sus nuevas formas de ganar algo de dinero.

Bisexual (LGTYB), afirma que su comunidad la está pasando mal en esta cuarentena. “Déjeme decirle que está bien duro, porque la pandemia ha puesto en cuarentena a todo mundo, los clientes no salen, pero nosotros tenemos que salir a buscar el pan de cada día, como se dice”, confiesa. “Tenemos que arriesgarnos a la calle, al frío y a la lluvia para buscar qué comer”.

Como no hay clientes, han tenido que compensar sus ingresos de otra manera. “Lavamos ropa ajena, limpiamos y ayudamos en los quehaceres de las casas amigas, y las que tenemos nuestros papás, hemos regresado a nuestras casas, aunque es duro porque nos siguen rechazando”.

Dayana cuenta que las ayudas alimenticias y monetarias del gobierno no llegan a su comunidad, pero la organización a la que pertenece las ha estado apoyando con comida y asistencia sanitaria, cuando algunas han salido positivas de COVID-19.

A pesar que la pandemia mata gente todos los días, ninguna de estas chicas usa mascarillas ni las exigen, tampoco gel, solo el condón. “Para qué me voy a poner una mascarilla, si me la voy a quitar al momento del sexo oral”, justifica Zoe, con una sonrisa picaresca.

Sin movimientos en la calle, esta vez el toque de queda se ha convertido en la “bestia negra” para ellas. En este sector laboran unas 15 transexuales, pero en todo el país puede haber unas 20,000 sexoservidoras, según las organizaciones del arcoíris.

“En los días normales y buenos, podía hacerme unos 3,000 lempiras, pero ahora, con suerte, me hago 500”, dice Zoe. “Muchas veces, se llega las 6:00 de la mañana y no conseguimos nada y tenemos muchas responsabilidades”, agrega Dayana.

“NO SOMOS PAYASOS”

Tanto Dayana como Zoe, desean una ley que les permita portar sus nombres transexuales en la tarjeta de identidad. “Siempre andamos vestidas de mujeres, pero cuando vamos a los centros de salud, por ejemplo, nos llaman por el nombre de pila y las demás mujeres nos quedan viendo raro”, explica Dayana.

En el bajo mundo, el drama se acentúa en cada una de sus historias. “Una vez, el cliente me puso la pistola y me obligó a tener sexo oral, no pagó y me lanzó del carro. Otro, me dejó botada en Comayagua y me vine a jalón porque no tenía dinero”, recuerda Danaya.

Un cliente de Zoe resultó violento pero comprensivo a la vez. “No me quería pagar, forcejeamos, me golpeó y me dejó botada. Yo lloraba pero al rato regresó, se disculpó y me pagó”, evoca.

En este año electoral, aseguran que su comunidad tendrá una partición activa en las planillas de cargos de elección popular y de incidencia en las calles, para lograr la ley de identidad de género. “No queremos ser objeto de burlas, no somos payasos, nos merecemos respeto, como todas las personas”.(Por: Eris Gallegos)

 

¿Un Sexxit sin sentimientos? El Reino Unido reintroduce la creciente prohibición del sexo casual en medio de un aumento del confinamiento en todo el país

El gobierno del Reino Unido ha advertido a los ciudadanos cachondos que acostarse con alguien que vive fuera de su hogar violará las nuevas y estrictas medidas de confinamiento que han reanimado una política impopular de principios de este verano.

 

18 de octubre de 2020

 

A las parejas británicas que no viven juntas se les ha vuelto a prohibir follar por las restricciones de coronavirus de Londres, que —a partir del viernes— prohíben a las personas que viven en regiones de Nivel Dos y Tres de “alto riesgo” pasar la noche en la casa de alguien fuera de su “burbuja.” A diferencia de regulaciones similares implementadas durante el verano, incluso a las personas con una “relación establecida” se les aconseja vehemente que no se relacionen.

Las nuevas reglas prohíben mezclar hogares en interiores a menos que las personas involucradas sean miembros de una “burbuja” de apoyo o de cuidado de niños. Viajar a la  ciudad de al lado para tener una fiesta de pijamas con tu pareja de varios años estará mal, al igual que llevarte a casa ese numerito caliente que conociste en el bar (que cerró, como lo requiere el dictado de Covid-19, a las 10 p.m.), al menos, para todos los que viven bajo los Niveles Dos y Tres, designadas áreas de riesgo “alto” y “muy alto” para la transmisión de Covid-19.

A partir de esta semana, los Niveles Dos y Tres abarcan todo Londres, el condado de Essex y la mayor parte del norte de Inglaterra, ya que el número 10 de Downing Street agregó unos 26,7 millones de personas a la creciente mayoría de británicos a los que se les prohibirá follar con sus amantes. .

“El propósito de las medidas que hemos implementado es romper la cadena de transmisión entre hogares”, dijo el viernes un portavoz del primer ministro Boris Johnson, explicando por qué no hubo exenciones para las “relaciones establecidas” en las áreas designadas como Niveles Dos y Tres. “Debes mezclarte solo con tu propio hogar a menos que hayas formado una burbuja de apoyo”.

Si bien el portavoz admitió que “obviamente eso se aplica a algunas parejas”, reiteró que “hay una mayor transmisión del virus en el interior”, palabras de sabiduría que tal vez podrían interpretarse como alentar a los amantes cruzados por virus a tocarse las manos (u otras partes del cuerpo) en el amor al aire libre.

Quizás avergonzado de indagar aún más profundamente en la vida sexual de los residentes, el Departamento de Salud también ha evitado tratar de precisar qué constituye una pareja “establecida”, aparte de sugerir que aquellos “en las primeras etapas de una relación” deben respetar cuidadosamente el distanciamiento social.

“Si tienes la intención de tener un contacto cercano con alguien, debes discutir cómo puedes ayudar a prevenir los riesgos de transmisión como pareja, por ejemplo, asegurándote de que ambos evitéis el contacto cercano con personas con las que no vivís”, afirmaron.

Si bien los estrictos requisitos de confinamiento del Reino Unido inicialmente prohibieron a las personas de diferentes hogares tener relaciones sexuales en junio, lo que provocó una indignación generalizada, Downing Street relajó la prohibición a finales de ese mes, lo que “liberaba” a las personas que vivían solas para que se ocuparan sin interferencia del gobierno mientras uno de ellos viviera solo, e hizo oficiales las lagunas el mes pasado. Según las regulaciones revisadas, a las personas en una “relación establecida” se les permitía disfrutar de la compañía de una con otra sin el riesgo de que el Gran Hermano les interrumpiera, aunque técnicamente el “sexo casual” seguía siendo ilegal.

El secretario de Salud Matt Hancock ha luchado repetidamente para defender las normas fluidas de Londres sin sonrojarse y reírse, y el llamado ‘Profesor Confinamiento’ Neil Ferguson asestó a las absurdas reglas un golpe de muerte al menos temporal cuando fue sorprendido violando las regulaciones que había defendido en mayo al participar en citas extramatrimoniales con su amante.

Sin embargo, el sistema de niveles introducido recientemente, con su código de colores que recuerda tanto al “nivel de alarma terrorista” de EE.UU., ha devuelto al Gran Hermano al dormitorio con toda su fuerza.

Sexualidad transgresora: ¿derecho o capricho?

¿Quién dice que somos hombres o mujeres y que aquello que se salga de eso es aberrante?

 

Por: María José Camargo Peraza 

16 de octubre de 2020

Sexualidad transgresora: ¿derecho o capricho?

 

 

 

Noche de fiesta

Tener un cuerpo diferente, que no entra dentro de los cánones del sistema, un cuerpo que fluye entre ambos sexos, pero desea ser libre y expresar lo que su mente anhela, eso es ser una persona transexual. Estoy en la pista de baile de Theatron y al fondo veo a una chica trans pasando un muy buen rato con un chico y entonces me pregunto.

― ¿Por qué no nos podremos sentir así de seguros y felices todo el tiempo?

Pasada la media noche y entrados en copas unos amigos y yo decidimos unirnos al grupo de la chica trans, hablamos y entre copa y copa de vodka me confiesa que aún tiene pene y entre risas señalando a su amigo me dice.

― Y esta noche me lo dejaré meter de este machote, jajaajajaja.

Me genera una curiosidad y le pregunto.

― ¿Por qué no te haces la operación, acaso es muy costosa o te da miedo arrepentirte?

Su cara cambió de inmediato, pensé que la había molestado, pero, al contrario, su rostro crudo me mostró la sinceridad de sus palabras.

― La plata churra, la plata, esas operaciones son costosas y yo no tengo para tanto, además la gente se indigna al saber que de sus impuestos se paguen este tipo de operaciones para nosotros los “maricas”. Como si ellos fueran mejores personas por ser heteros que les pegan a sus esposas, o machitos que a escondidas buscan prostitutas trans para satisfacer sus arrecheras. ¿Por qué no juzgan a los sacerdotes pervertidos que violan niños o los miles de abusadores de menores que andan sueltos? A esos si no los tratan de enfermos o aberrados, pero en fin eso es charla para otra ocasión por lo pronto no sé tú, pero yo vine a disfrutar.

Se aleja de mí y tras ella deja una fragancia a vodka y perfume de frutas, de seguro será una gran noche para ella. La pierdo de vista mientras su cuerpo se frota contra el de otras personas y el sudor de sus cuerpos se vuelve uno. Pero cuando el efecto de las luces y la euforia del licor perezcan ante el resplandor de un nuevo día, cómo será su vida. Al menos yo tengo la certeza que “no se me ve lo gay”, pero las personas trans viven marginadas hasta por la misma comunidad.

Pasemos a los datos

Según datos de la Dirección de Diversidad Sexual expuestos en las cartillas de Avances en las Políticas Públicas de la Comunidad LGBT, actualmente en Bogotá las mujeres transexuales representan el 69% de la población LGBTI, de las cuales más del 47% ejercen la prostitución en localidades como los Mártires, Santa Fe y La Candelaria, convirtiéndose este en el mayor medio de captación de recursos para esta comunidad.

Llego a su oficina, muy colorida, pero lo que más me llama la atención es un flyer que cita “espacios libres de discriminación”. Es un tipo de insignia que se le da a establecimientos que respetan y valoran las diferentes formas de amor. 

― Juanca, tú como director de la Dirección de Diversidad sexual, ¿si crees que podemos tener lugares sin discriminación?― le señalo el flyer.

― Caramba, Majo. Hacemos lo que podemos, pero no todas las personas son abiertas al tema de la igualdad, fiel muestra es el tema de los chicos de Andino o la pareja de chicos en Presto. Ambos casos fueron mediáticos debido al contenido homofóbico de los videos que se subieron a redes, en donde se ve claramente que existe un agresor que empieza a lanzar insultos a las parejas. En ambos casos los chicos estaban hablando con su pareja y una persona los agrede verbal y hasta físicamente. Ambas eran parejas de hombres. A esos casos, que no son aislados, sino que ocurren con más frecuencia de la que creerías, súmale que a diario mueren 2 personas trans en Bogotá ejerciendo la prostitución.

Del papel a la práctica

Con sentencia en mano, le pregunto: ¿crees que la Corte Constitucional si garantiza el derecho a la identidad sexual y reconoce que las personas trans tienen derecho a modificar su sexo?

Antes de que responda, le leo un apartado de la ONU y la OMS publicado en el 2008 que encontré entre mis apuntes. “El derecho a la salud va más allá de garantizar prevención y curación de enfermedades, deben asegurar estándares de vida que garanticen el bienestar en todas sus dimensiones”.

La Sentencia T-771 de 2013 de la Corte Constitucional regula el libre desarrollo de la personalidad, incluyendo según esta institución, la vida en condiciones dignas, a la integridad física y a la salud de una mujer u hombre trans. Debería ser una práctica asegurada por el estado y debidamente acompañada por profesionales expertos en el trato de las personas trans, pero la verdad es que cuando la persona quiere modificar su sexo tiene que tener pruebas médicas y psicológicas que validen esa posición, que en muchos sino en la mayoría de los casos está sujeta a la percepción subjetiva del médico.

― Las leyes son claras sobre el papel, pero la verdad es otra. Al momento que una persona transexual quiere realizar su tránsito, la cosa se complica, a eso súmale que para quienes llegan a realizar el tránsito, el acompañamiento psicológico que tienen es mínimo o inexistente, esto implica que la persona no tenga un tránsito pleno. Luego, súmale los prejuicios sociales, la poca aceptación y tacto que tienen los profesionales de salud al momento de tratarlos, o el trato que reciben cuando van a realizar su cambio en los documentos legales. ¿Te has puesto a pensar si un hombre trans se hace la mamoplastia pero no la faloplastia y queda en embarazo? Se debe reconocer como hombre, pero sus documentos son los de una mujer y además desea abortar. ¿Qué haces en ese caso? La ley tiene baches y es algo que aún no estamos listos para afrontar.

Admito que la respuesta me dejó fría y con muchas más dudas en mi cabeza. Tras cerrar las puertas de su oficina y con la promesa de volver me dirijo a la Red Comunitaria Trans de Bogotá, allí me espera Yoko, la directora.

Esta casa ya es un sitio común para mí. El cinco de junio se celebró la marcha trans y las acompañé. Este lugar tiene una imponencia paupérrima, el lugar da miedo, es una casa esquinera, algo dejada, pero en su interior habitan mujeres tan valiosas como cualquier otra. ¡Mujeres verracas, carajo!

Así como lo gritan ellas en sus múltiples arengas.

Subo las escaleras, me apresuro a golpear, puerta de la derecha, me abre Daniela Maldonado, fundadora de la red.

― Hola, querida, pasa. Estamos esperando el almuerzo y te atendemos, perdona las fachas, es que las tetas son rebeldes, jajaja

Veo a las gemelas Espinoza y pienso que son divinas. Las saludo, la energía de esta gente me contagia. Huele a ajiaco y es que Juliana, como se hace llamar una trans de avanzada edad con discapacidad, es la encargada de la comida de ese día. A ella, como a tantas otras personas que la sociedad excluye, le tocó sobrevivir como pudo y abandonar los sueños de tener las tetas y el culo bien puestos. Pero en la red encontró una familia que la apoya, y así mismo ella apoya a otras chicas y chicos a realizar su tránsito o a contar desde su experiencia qué es ser trans.

Yoko me comenta que la patologización de las identidades transgénero, el impacto en la vida privada y pública de quien hace el tránsito fuera de la lógica sexista, se vuelve en un detonante para la presión social y la limitación de las posibilidades de salud y bienestar para esta población.

Daniela me dice que en el sistema de salud el 69% de las personas trans aseguran que no reciben trato digno, ni atención adecuada por parte de los profesionales de la salud, 57% prefieren posponer su ida al médico por miedo a que su identidad afecte la atención en el servicio, 85% manifiestan que los especialistas no están capacitados ni sensibilizados en el trato de las chicas o chicos trans y 41% son agredidos psicológicamente por personal administrativo y de salud.

Repite estas cifras de memoria, veo en su cara la decepción.

―Las cifras no son buenas, pero nada nuevo que el distrito no sepa, Juan Carlos me dijo que el problema también estaba en los profesionales que atienden a esta población.

Una de las gemelas grita desde una habitación llena de camarotes y pelucas: “Por eso marchamos, tenemos un solo día para marchar y que la gente nos vea en otra posición, con un pensamiento crítico, una posición política que nos identifique y reivindique nuestros derechos. Somos malas, podemos ser peores”.

En 2017, un informe de Colombia Diversa, Caribe Afirmativo y Santamaría Fundación denunció los casos de amenazas y asesinatos a líderes y a organizaciones LGBTI. Las cifras de violencia, marginación y precaria atención en salud van en aumento.

Por otra parte, Jack Halberstam, también conocido como Judith Halberstam, profesor en el Departamento de Inglés y Literatura Comparada en el Instituto para la Investigación sobre la Mujer, Género y Sexualidad de la Universidad de Columbia, quien además es un género y teórico queer, nos habla en su libro Masculinidad Femenina  sobre temas como el binarismo de género que él denomina “el problema del baño”.

Este concepto lo usa al describir el dilema peligroso e incómodo de la justificación de la presencia de un “desviado de género” en una zona estereotipa para un género u otra, en donde la fluidez de géneros no es una opción, como lo es por ejemplo un baño público. Además, expone las implicaciones de identidad y daño psicosocial que este simple hecho puede causar en las personas trans.

Plantea también que lo transexual se detiene justo cuando se da inicio a las operaciones y hormonización, que son en especial los hombres transexuales quienes han retado la fijación sobre intervenciones quirúrgicas, ya que algunos hombres tienen mastectomía, pero no faloplastia, dando un nuevo valor al tema de los genitales y construcción del sexo y el género.

¿Y si logras que te operen?

Después de pasar por todo el drama burocrático del ya tan frágil, por no decir quebrado, sistema de salud, resulta que los médicos han llegado a rehusarse a practicar las operaciones. La Corte Constitucional ha hecho varios llamados al legislador para la reglamentación de la objeción de conciencia de los médicos, ya que este derecho, para los funcionarios del sector de la salud, no es un derecho ilimitado. La Corte señaló: “si bien los profesionales de la salud tienen derecho a presentar objeción de conciencia, no pueden abusar del mismo utilizándolo como barrera o impedimento para la realización del procedimiento”. La objeción de conciencia, en el caso de los médicos o el personal sanitario, no se podrá justificar de manera colectiva ya que es un derecho individual. En este sentido, la corte ha reiterado que las instituciones no son personas naturales, por lo tanto, no pueden objetar en conciencia.

Cuando se inicia el tránsito, el servicio de salud distrital brinda un paquete de hormonización, ¿pero qué es la hormonización? Pues consiste en la administración de un agente exógeno, con el fin de obtener cambios corporales asociados a la masculinización o la feminización según sea el caso, lo cual permite sentir alivio al tener características propias de la corporeidad masculina o femenina afianzando su identidad. El paquete se compone de enantato de testosterona, cipionato de testosterona y undecanoato de testosterona. En el caso de la transición mujer-hombre, en el caso contrario son estrógenos y antiandrógenos que ayudan a eliminar la generación de testosterona. Además de esto, es una obligación que se dé el acompañamiento de personal profesional.

¿La despatologización?

En general, es un diagnóstico que se expone como si fuese una “enfermedad” o “patología”. Esto se convierte desde ya en un punto de quiebre tanto para el sistema como para el personal de salud, ya que refuerza la estigmatización y esto representa un reto para las políticas públicas. Ya que estas le apuntan a la no estigmatización a partir de un diagnóstico efectivo. El ajuste de la normatividad médica debe ir en dirección a la no transfobia, la cual a su vez debe garantizar la terapia hormonal y el acceso a tratamiento quirúrgico según la necesidad individual.

Valeria Bonilla, experta en derechos sexuales y reproductivos de las personas transexuales, nos sugiere que debe darse un diagnóstico no como una patología sino desde una condición normal del ser humano.

¿Y al final qué?

Llego exhausta a mi casa, al parecer el tema de las políticas públicas de salud en la ciudad presentan problemas en su ejecución. Valeria, Daniela, las gemelas, todas ellas dan vueltas en mi cabeza hasta el punto que siento náuseas. Y si un día resulta que ya no quiero ser mujer, si resulta que mi identidad de género es diferente a mi género de nacimiento, ¿qué es el género?

¿Quién dice que somos hombres o mujeres y que aquello que se salga de eso es aberrante? En nuestro país, transgredir las barreras del querer ser y el poder ser tiene serias consecuencias. En Colombia, uno de los países más “seguros” para personas LGBT, los índices de violencia son exponenciales. Antioquia y Valle del Cauca son los departamentos donde se cometieron más homicidios de personas LGBT en 2017 con 28 asesinatos, seguido de Bogotá con 12 y Tolima con 4. Esto, de acuerdo a un reporte de 2018 sobre crímenes contra esa población de la organización Colombia Diversa. En 2017 fueron asesinadas 36 mujeres trans y al menos 17 fueron relegadas socialmente “por el prejuicio” hacia su identidad o expresión de género.

Daniela me invita a ver el micro documental titulado La primavera trans, no dudo en decir que sí.

―La Red Comunitaria ha venido luchando continuamente por alcanzar una primavera: la primavera trans. Esta es un Estado en el que cada flor florece a su tiempo y a su manera, pero siempre en colectivo y respetando la vida. ¡Nuestra apuesta es por la igualdad y la alegría, exigimos que se respeten nuestras diversas formas de ser trans, de ser putas, de ser travestis o consumidoras de droga o habitantes de calle!

Un documental de trans hecho para trans, lastimosamente por compromisos impostergables no pude asistir, pero prometí volver para verlo. Según Para el Estudio Nacional de Salud Mental, en Colombia el 40,1 % de la población que se encuentra entre los 18 y los 65 años ha sufrido o sufrirá alguna vez en la vida un trastorno mental, como depresión, ansiedad o baja autoestima generando en extremos situaciones de suicidio. Ahora pensemos esto con población transexual, que sufre prejuicios, segregación y daños físicos y emocionales que en muchos casos serán difícil de resarcir. Replantear la sociedad es mi reflexión personal, pero la de Daniela firme en su convicción es: “Podrán cortar todas las flores, pero no podrán acabar con la primavera”.

 


<p><a href=”https://vimeo.com/290992268″>La Primavera Trans 2018 Full HD 25min</a> from <a href=”https://vimeo.com/lesmoustaches”>LES MOUSTACHES</a> on <a href=”https://vimeo.com”>Vimeo</a&gt;.</p>

 

‘Estamos putas’: lo que reclaman las trabajadoras sexuales en Medellín

Silencio estatal, abuso policial y falta de censo para recibir atención son las razones.

 

Las trabajadoras sexuales pidieron a la Alcaldía que se haga una caracterización de ellas.
Foto: Jaiver Nieto/ El Tiempo

 

Por Melissa Álvarez Correa

16 de octubre 2020

https://www.eltiempo.com/colombia/medellin/trabajadoras-sexuales-en-medellin-reclaman-mejores-condiciones-543575

 

Con diferentes acciones desde agosto, las trabajadoras sexuales en Medellín han manifestado “estar putas”.

Hace un par de semanas, con cartel en mano, un grupo de trabajadoras sexuales se paró a las afueras de la iglesia de la Veracruz para protestar por las condiciones en las que están, peores desde que comenzó la pandemia.

Jaquelin Duque Díaz, trabajadora sexual del Centro de Medellín manifestó estar cansada de la situación, que como ella, viven sus compañeras en la ciudad.

“Estamos putas por tanto olvido del Gobierno hacia nosotras, por el Estado tan indiferente, por tanta violencia con las trabajadoras sexuales, porque ya algunas estamos pasaditas de tiempo en la edad, necesitamos una atención así no hayamos aportado. La salud es más bien mala para nosotros”, narró Duque Díaz, quien lleva 15 años como trabajadora sexual.

Según ellas, si bien siempre han tenido las mismas vulneraciones a sus derechos, la pandemia las golpeó fuertemente. En el periodo que hubo un confinamiento total, algunas se encerraron sin tener recursos para subsistir, otras tuvieron que arriesgarse a salir a las calles, teniendo el fantasma del virus y también, los controles de la Policía.

Fuera del plantón que realizaron estas mujeres, también se busca reivindicar el reclamo de las putas y de sus derechos.
Foto: Jaiver Nieto/ El Tiempo


“La Policía nos ultrajaba y nos ultraja”, precisó Adriana Marcela García Velázquez, de 33 años de edad, quien lleva tres años en el trabajo sexual en el Centro.

De acuerdo con Melissa Toro, integrante del Colectivo Putamente Poderosas, día a día se presentan casos del trato de la policía hacia las trabajadoras sexuales, que calificó como inhumano.

“Emprendimos una lucha juntas, porque juntas somos más poderosas. Queremos mostrar en el estado en el que se encuentran las trabajadoras sexuales y sobre todo después de una pandemia”, explicó Toro.

El colectivo del cual ella es parte emprendió la estrategia ‘Juntas somos más poderosas’, junto con la Red Comunitaria Trans y Viejas verdes, donde el tema central es que los derechos humanos de los y las trabajadoras sexuales no se debaten sino que se defienden.

Toro explicó que el colectivo ha venido recaudando fondos para hacer entrega de mercados y ayudas de vivienda y transporte desde el mes de marzo, cuando llegó la pandemia provocada por el covid-19.


A la Secretaria de inclusión le diría que sea más incluyente, no esperar a “que ellas vengan aquí”, desde mi escritorio las atiendo, pues eso es muy fácil


Es sus palabras, fue necesario debido que “la Administración nunca se manifestó con las trabajadoras sexuales”.

De acuerdo con la Alcaldía de Medellín, 427 personas en ejercicio de prostitución fueron caracterizadas en el centro de la ciudad para cumplir con el aislamiento en la Zona de Cuidado Total, decretada entre el pasado 13 y 26 de julio.

“Posteriormente recibieron paquetes alimentarios, auxilios habitacionales y transferencias monetarias para cumplir con el aislamiento”, se lee en un comunicado oficial del 22 de julio.

Una alternativa duradera

Jaquelin Duque Díaz tiene 54 años de edad y debe buscar el sustento para ella y su madre, que padece cáncer.

Es técnica del SENA en Belleza y talleristas de croché. De hecho, a la manifestación llegó con una máscara tejida por ella misma, llamada “la máscara de la diversidad de la muerte”, que es una calavera donde están representada toda la diversidad LGTBI.

Para ella, esto es un ejemplo de que ellas como trabajadoras sexuales sí han podido aprender diversos oficios, pero necesitan condiciones dignas que les permitan independencia económica.

Jaquelin Duque durante la pandemia no podía trabajar, por sus enfermedades de base. En su cartel decía “los hijos de las putas también comen”.
Foto: Jaiver Nieto/ El Tiempo

“Acá hay un proyecto, pero no es continuo. Vienen tres meses, cada cuatro meses y a final de año, pico y chao. Dan un tallercito ahí de manillitas, de cositas y hasta ahí. No, necesitamos un proyecto que sea continuo, con educación, con proyectos productivos también con veeduría, porque muchos tenemos cursos pero nos llenamos de carteles de estudio y ya”, opinó la mujer.

Se refiere al proyecto ‘Por mis derechos’, que según la Secretaría de Inclusión, Familia y Derechos Humanos adelanta actividades de promoción y prevención para los y las trabajadoras sexuales, pruebas de VIH, talleres de artes y oficios, acceso a subsidios para proyectos productivos o emprendimientos, orientación para garantizar la educación de sus hijos e hijas, entre otras.

“Con esta estrategia buscamos que las personas en ejercicio de prostitución tengan herramientas para sus proyectos de vida y que se sientan incluidas y con oportunidades. Por eso, también debemos promover en la sociedad el respeto hacia ellas”, manifestó Mónica Alejandra Gómez, secretaria de Inclusión.

A su turno, Duque Díaz le pidió a la funcionaria ir a territorio a hablar con ellas.

“A la Secretaria de inclusión le diría que sea más incluyente, no esperar a ‘que ellas vengan aquí’, desde mi escritorio las atiendo, pues eso es muy fácil”, dijo.

La Alcaldía espera atender beneficiar a 650 nuevas personas en ejercicio de prostitución en lo que resta de 2020. Esto sumado a 200 personas antiguas más que ya estaban en este proyecto, llamado “Por Mis Derechos”.



MELISSA ÁLVAREZ CORREA
CORRESPONSAL DE EL TIEMPO
MEDELLÍN

 

El PSOE pide obligar a las prostitutas a cambiar de vida

La concejal socialista Llanos Cano reclama que la nueva Ordenanza de Convivencia Cívica “pueda sacar a todas las señoras prostituidas de forma obligatoriadarles una alternativa vital” 

 

Por A. Maestre

14 de octubre de 2020

https://www.esdiario.com/326857986/El-PSOE-pide-obligar-a-las-prostitutas-a-cambiar-de-vida-.html

 

Llanos Cano, concejal del Grupo Socialista, reclama una alternativa vital para las mujeres prostituidas / FOTO: O. Avellán

 

La concejal del Grupo Municipal Socialista (GMS) en el Ayuntamiento de Alicante, Llanos Cano, reclama que la nueva Ordenanza de Convivencia Cívica presentada por el Equipo de Gobierno apueste “por un modelo social en el que se tenga que poder sacar a todas las señoras prostituidas de forma obligatoria y además darles una alternativa vital, incluidos temas habitacionales de todo tipo”.

La edil del PSOE critica que se vaya a sancionar a quienes ejercen la prostitución en las calles de la ciudad, y ha lamentado que “volvemos otra vez atrás, a castigar a los colectivos más indefensos y más vulnerables de Alicante”. Llanos Cano ha insistido en que “volvemos otra vez a castigar a las prostituidas, es decir victimizamos a las mujeres que son obligadas a ejercer la prostitución y luego las multaremos”.

Ni prostitutas ni mendigos pagarán las multas

En relación a la tabla de sanciones que ha presentado el concejal José Ramón González, Cano se pregunta “cómo se van a pagar esas multas, no solamente de las prostitutas sino también las de los mendigos”.

La concejal ha cuestionado que en esta ordenanza se traten planes inserción “porque se lleva a través de la Concejalía de Seguridad Ciudadana”, y se pregunta si no sería mejor llevarlo por Servicios Sociales, a través de la reinserción y reeducación, proporcionando instrumentos vitales, y no solamente coercitivos y con multas.

 

Martina, exprostituta: “La prostitución nunca desaparecerá, pero tiene que ser legal y, sobre todo: controles, controles, controles”

· Después de ejercer “el oficio más viejo del mundo” durante años, esta exprostituta solo pudo dejarlo “tras pedir y recibir ayuda”

Por Javier Fernández Rubio

10 de octubre de 2020

https://www.eldiario.es/cantabria/prostitucion-desaparecera-legal-controles-controles-controles_128_6246845.html


Martina es un nombre supuesto pero la historia que cuenta no lo es. Esta mujer de mediana edad ha ejercido la prostitución durante años. Se internó en ese mundo por las estrecheces económicas que periódicamente la asolaban pero también para “vivir mejor”, para viajar, para comprar, para atender mejor a su familia… Martina ha conocido el mundo laboral y también largos períodos sin trabajo. Para salir de ese bucle de lo precario, se introdujo en el laberinto de la prostitución de la mano de una conocida y ahora, si está fuera de él, no ha sido solo por sus propios medios sino porque encontró ayuda. Por mucho que ahorrase para salir, cosa que tenía clara desde hace años, siempre hubo una crisis esperando y si no era una crisis económica era una pandemia. Ahora está retirada y hace una vida recluida, pero espera regresar con su familia y empezar de nuevo. No piensa volver a ejercer la prostitución, pero tampoco cree que esta, “el oficio más viejo del mundo”, según dice, desaparezca. Es más partidaria de regularla laboral y socialmente, no tanto por ella, sino por las que quedan y las que vendrán.

¿Cómo empezó a ejercer la prostitución?

No soy ninguna jovencita, pero tampoco una persona mayor. Me inicié en la prostitución porque quería vivir mejor, cuidar a mi familia, aunque también quería viajar a otros países. Fue una decisión propia que tomé en España. Yo no tenía ninguna persona que me obligara. Fue una escapatoria de un momento crítico financiero y he pasado por momentos graves, pero otros no tanto.

¿Ha tenido alguna actividad laboral?

Sí, pero no todo el tiempo. Tenía pausas bastantes largas y tenía que resolver problemas con la casa…

¿Cómo se introdujo en este mundo?

Llegué de vacaciones y cuando se me acabó el dinero me ofrecieron ser camarera. Yo quería quedarme en el país porque me gustaba mucho.

¿Trabajaba por cuenta propia o para alguien?

Por cuenta propia. También he estado trabajando en clubes, con o sin alojamiento. Algunos son grandes y otros pequeños, casi familiares, con menos chicas y mejor trato. Otros tienen cámaras y te echan si no trabajas durante cuatro días.

¿Le han engañado?

He sido engañada y he visto engañar a otras. Durante un tiempo fui encargada de un pequeño club, llevaba las cuentas y me llevaba bien con las otras chicas. También me han llamado como camarera. En un lugar éramos cinco camareras y 170 chicas y controlar todo eso da trabajo. Entraba a las seis de la mañana y a partir de la una de la tarde tenía el día libre. Había días en que se hacían 40.000 euros de caja. También trabajé de camarera y encargada en otro lugar pero hubo un percance y la gente dejó de acudir.

¿Cuánto llegaba a ganar en un mes?

Unos 16.000 euros para mí. Es distinto según el lugar. En algunos te cobran 30, 40 o 50 euros al día por comida y alojamiento y lo demás es tuyo, sábanas aparte. En los clubes, el dueño puede quedarse con el 20% o con el 40% si el cliente paga con tarjeta, sin incluir comida y alojamiento. 13 chicas pueden compartir una ducha y un baño.

¿Cómo eran las personas que le rodeaban?

En los clubes hay personas buenas y personas malas, como los clientes, que los hay buenos y malos. Yo nunca bebía y no soy adicta a las drogas y evitaba trabajar con personas enganchadas porque yo no estaba en esa onda. En los últimos años ya trabajaba menos.

¿Ha tenido algún problema físico o mental derivado de su actividad?

He sido tratada durante varios años por depresión. Tomo tranquilizantes y ansiolíticos. Padezco epilepsia y soy hipertensa. Tengo enfermedades crónicas y la mayoría han sido debidas a este trabajo.

¿Ha sido víctima de malos tratos?

Sí.

¿Y ahora en qué situación se encuentra?

Tengo techo, comida y tranquilidad. Apenas salgo.

¿Mantiene alguna relación con personas del pasado?

He roto totalmente. Abundan las mujeres que toman drogas y alcohol y hasta destruyen a sus familias. También las hay que no se ponen límites ni horarios.

¿Recibe ayuda de alguien?

Sí. Intento regularizar mi situación pero entre la burocracia y la COVID se ha alargado.

¿Es partidaria de abolir la prostitución?

La prostitución no desaparecerá. Es la profesión más vieja del mundo.

¿Es partidaria de regularla?

Tiene que ser legal, tiene que haber contratos, Seguridad Social, todo totalmente legal, y sobre todo controles, controles y controles. Como en Austria, donde todos los lunes van al ginecólogo. Muchas mujeres trabajan sin condón, pero yo siempre he trabajado con protección y toda la higiene porque, si no, te vuelves paranoica. Yo nunca he tenido esas enfermedades.

¿Qué más propondría?

Los pisos privados los cerraría y dejaría los pequeños clubes. Pondría reglas para las habitaciones, la existencia de duchas…

¿Qué piensa de los hombres?

No tengo una relación complicada con los hombres. He encontrado personas que más o menos se puede decir que son como amigos. Son pocos. Sus problemas son la soledad y la comunicación con las mujeres. Odio no tengo a ninguno.

¿Por qué los hombres buscan a la prostituta?

Hay quien se esconde de las mujeres, porque quiere hacer cosas que a sus mujeres no les gustan o porque tienen problemas matrimoniales y necesitan hablar y tienen necesidades.

¿Hay posibilidad de que vuelva a prostituirse?

Nunca. Lo tengo clarísimo. Me di dos o tres años para hacer ‘colchón’ (por los ahorros), pero vino una crisis y la COVID. No veía salida y por eso busqué ayuda. Por suerte, he encontrado buena comunicación y buen trato.

Irantzu Varela, militante feminista: “Las voces que tenemos que escuchar son las de las mujeres que trabajan en la prostitución”


2019-02-19 – Miriam Cos

 

 

La periodista habla sobre la situación de la prostitución en España

Ver video aquí:

https://www.farodevigo.es/multimedia/videos/nacional/2019-02-18-166562-irantzu-varela-militante-feminista-voces-tenemos-escuchar-mujeres-trabajan-prostitucion.html

 

Y también:

El debate feminista sobre la prostitucion