Manifiesto Político de las Trabajadoras Sexuales del Estado español

 

Las Trabajadoras Sexuales somos ciudadanas de pleno derecho.

Prostitución es sexo consensuado entre adultos y, por tanto, libertad sexual amparada por la Constitución.

Aunque las leyes y los jueces reconocen y defienden nuestro derecho a prostituirnos en el ejercicio de nuestra libertad sexual, penalizan al mismo tiempo algunos aspectos de nuestro trabajo, en virtud del modelo abolicionista implantado por el dictador Franco en 1961 y aún vigente.

Este modelo abolicionista, al tiempo que reconoce la legitimidad de la libre decisión de las mujeres a prostituirnos, penaliza a todas aquellas personas que nos ayuden a llevar a cabo nuestro trabajo, bajo la fórmula del “proxenetismo aún con consentimiento de la prostituta”.

Son estas leyes abolicionistas las que nos están impidiendo disfrutar de la totalidad de nuestros derechos humanos y las que refuerzan a los ojos de la sociedad la visión de las prostitutas como mujeres ligadas al mundo del crimen.

Por tanto, decididas a recuperar de una vez por todas la totalidad de nuestros derechos humanos, es decir, nuestros derechos fundamentales reconocidos por la Constitución,

 

EXIGIMOS

la

TOTAL DESPENALIZACIÓN DEL TRABAJO SEXUAL

 

que se concreta en los siguientes puntos:

 

1.- Supresión del art. 187 del Código Penal (“prostitución forzada” y “proxenetismo”).

Basta con aquellos artículos del Código Penal que penalizan el secuestro y la violación.

En este caso, como en el siguiente, el desprecio al consentimiento de la persona (la prostituta) atenta contra la libertad sexual protegida por el mismo Código Penal, así como contra la libertad de empresa y el derecho al trabajo asimismo reconocidos por la Constitución.

Los vicios del consentimiento que pueden invalidar éste ya están contemplados en nuestro sistema jurídico: no es lo mismo un consentimiento invalidado por iniciativa de la persona titular del bien jurídico protegido —la libertad sexual, la libertad de empresa, el derecho al trabajo— que consigue demostrar que su consentimiento fue viciado que un consentimiento despreciado por la ley como “irrelevante” violando así la dignidad de la persona que lo dio libremente.

 

2.- Supresión del párrafo b) del artículo 177 bis del Código Penal (De la trata de seres humanos) que dice “La explotación sexual, incluyendo la pornografía.”

Basta con el párrafo “a) La imposición de trabajo o de servicios forzados, la esclavitud o prácticas similares a la esclavitud, a la servidumbre o a la mendicidad.”

 “Explotación sexual” es un término que no tiene definición, ni en la ley española ni en la ley internacional. Esta indefinición no es casual sino intencionada y hace que el párrafo b) viole el principio jurídico básico de legalidad.

 

3.-  Eliminación del párrafo 11 del art. 36 de la Ley Mordaza: “La solicitud o aceptación por el demandante de servicios sexuales retribuidos en zonas de tránsito público…)”

Porque viola los derechos constitucionales a la libre circulación y a la intimidad: se penaliza una conversación privada protegida por las leyes de protección de la intimidad y se viola la igualdad de todas las personas ante la ley al penalizar por el solo hecho de estar en la calle a aquellas mujeres que la policía supone que realizan la actividad legal de venta de sexo.

 

4.- Derogación de la Ley de Extranjería.

Aunque esta Ley no se refiere expresamente a la prostitución, si afecta al gran número de trabajadoras sexuales inmigrantes indocumentadas que, bajo la amenaza constante de detención, ingreso en CIE y deportación, deben esconderse de la policía y quedan indefensas ante las violaciones y la explotación económica llevadas a cabo por las mafias.

 

5.- Esta despenalización debería completarse —al modo de Nueva Zelanda, primer país en el que se ha despenalizado totalmente el trabajo sexual— con una regulación estricta de los propietarios de burdeles y del funcionamiento de éstos, con el objetivo, como dice el preámbulo de la Ley de Reforma de la Prostitución de Nueva Zelanda, de:

“salvaguardar los derechos humanos de las personas que ejercen el trabajo sexual y protegerlas de la explotación, promover el bienestar y la salud y seguridad ocupacional de las trabajadoras sexuales y propiciar la salud pública.”

 

Llamamos a todas las organizaciones, partidos políticos, sindicatos y fuerzas democráticas en general a apoyarnos en nuestra justa lucha por recuperar nuestras libertades democráticas.

Llamamos a todas las personas defensoras del Estado de Derecho frente a las imposiciones totalitarias a apoyarnos en la consecución de nuestros objetivos democráticos.

Llamamos en particular a las mujeres, a nuestras hermanas, a apoyar nuestra lucha, que es la lucha de las mujeres contra el patriarcado.

 

¡LOS DERECHOS DE LAS TRABAJADORAS SEXUALES SON DERECHOS HUMANOS!

 

¡LOS DERECHOS DE LAS TRABAJADORAS SEXUALES SON LOS DERECHOS DE LAS MUJERES!

 

¡PROSTITUCIÓN ES LIBERTAD SEXUAL!

 

¡TRABAJO SEXUAL ES TRABAJO!

 

 

 

 

Veinte universidades públicas celebrarán debates sobre prostitución, reivindicando la voz de “las trabajadoras sexuales”

 

Un grupo de docentes, en su mayoría mujeres, procedente de 20 universidades públicas de España han organizado de manera coordinada debates sobre el “trabajo sexual” en los que se “incluye” la voz de las empleadas sexuales para así “visibilizarlas”. El detonante de esta iniciativa fue el “boicot” que varios colectivos feministas abolicionistas hicieron a unas jornadas de este tipo convocadas en la Universidad de A Coruña el pasado mes de septiembre.

 

17 de octubre de 2019

https://www.lavanguardia.com/vida/20191017/471039878013/veinte-universidades-publicas-celebraran-debates-sobre-prostitucion-reivindicando-la-voz-de-las-trabajadoras-sexuales.html

 

MADRID/OVIEDO, 17 (EUROPA PRESS)

Un grupo de docentes, en su mayoría mujeres, procedente de 20 universidades públicas de España han organizado de manera coordinada debates sobre el “trabajo sexual” en los que se “incluye” la voz de las empleadas sexuales para así “visibilizarlas”. El detonante de esta iniciativa fue el “boicot” que varios colectivos feministas abolicionistas hicieron a unas jornadas de este tipo convocadas en la Universidad de A Coruña el pasado mes de septiembre.

“La acción parte de la convicción de que en los debates públicos de toda sociedad democrática se han de poder ofrecer y representar los argumentos de las distintas posiciones, y han de incluir la voz de las personas trabajadoras sexuales que reclaman respeto y derechos”, defienden los organizadores de esta iniciativa, que proceden de distintas áreas, mayoritariamente la de Derecho. Según inciden, “los debates son una oportunidad para estimular el encuentro, el diálogo y la interlocución de la sociedad con sus protagonistas”.

Estos debates se desarrollarán durante el curso 2019/2020 en una veintena de universidades públicas. El primero tendrá lugar este viernes, el 18 de octubre, en la Facultad de Derecho de la Universidade da Coruña, y el último, en la Universitat Pompeu Fabra el 10 de junio de 2020.

En declaraciones a Europa Press, Blanca Rodríguez, profesora de derecho constitucional de la Universidad de Sevilla y una de las promotoras de esta iniciativa, ha reivindicado la libertad de expresión en torno al debate del “trabajo sexual”. “Ellas mismas se autodenominan así, nosotros no tenemos la capacidad de legitimarlo o no; trabajadoras sexuales es como ellas mismas se llaman”, ha manifestado Rodríguez, preguntada por la polémica que genera entre las feministas el plantear si la prostitución es un trabajo.

A su juicio, cualquier reflexión en esta materia debe incluir a “las personas involucradas” y a las “mujeres protagonistas” del trabajo sexual, “un sector social al que se silencia”. “Si no las tiene en cuenta la Universidad ¿Quién lo va a hacer?”, se ha preguntado Rodríguez, en defensa de la convocatoria de estos “debates en libertad” desde espacios públicos. Precisamente, la iniciativa se ha lanzado bajo el hashtag ‘#UniversidadSinCensura’. “Dentro de las universidades públicas tienen que existir los debates democráticos sobre temas que son relevantes y problemas sociales muy graves en la sociedad. No podemos evadir debates necesarios”, ha sentenciado por su parte la profesora de Filosofía del Derecho de la Universidad Carlos III de Madrid y organizadora de la mesa redonda ‘Prostitución y trabajo sexual. Debate desde los derechos humanos’, que se celebrará en la Universidad madrileña, Silvina Ribotta

. En declaraciones a Europa Press, ha explicado que el objetivo de los organizadores es “debatir en libertad”, si bien ha asegurado que existen “diferentes sensibilidades” entre ellos. “La única obligación que la universidad no puede rehusar es el debate”, ha proclamado al respecto.

“LAS UNIVERSIDADES NO PUEDEN ALBERGAR ESTOS DEBATES”

Desde esa misma universidad madrileña, Rosa San Segundo, catedrática y directora del Instituto Universitario de Estudios de Género, ha rechazado estas convocatorias, alegando que “las universidades no pueden albergar el discurso de la defensa de la vulneración de los derechos humanos”. En su opinión, debatir sobre “el trabajo sexual” es “hacer apología de la violencia de genero”.

“La mayoría son mujeres compradas y vendidas, a muchas a veces las drogan, se comercia con su cuerpo, las cosifican, se ignora la violencia que se ejerce sobre ellas, y la mayoría son pobres y migrantes”, ha señalado a Europa Press. Precisamente, el programa de los debates se ha hecho público el 17 de octubre, Día Internacional contra la Pobreza y la Exclusión Social. A su juicio, en este tipo de debates “hay un intento de desmarcar la trata de la prostitución cuando son cosas que están intrínsecamente ligadas”.

Para San Segundo, que también dirige la Plataforma Universitaria de Estudios Feministas y de Género, detrás de este discurso “está el lobby proxeneta”. “No existe la prostitución feminista, no existe que lo hagan de forma libre”, ha sentenciado al respecto. “Cualquier discurso sobre la vulneración de derechos humanos en cualquier otro ámbito que no fuera las mujeres, sería impensable que la universidad lo permitiera”, ha insistido. Pero se hace, según ha lamentado, porque afecta a “mujeres pobres y migrantes”, que son las que “mayoritariamente” ejercen la prostitución, al igual que durante el franquismo eran “mujeres republicanas y pobres”.

Por orden cronológico, se celebrarán debates sobre el “trabajo sexual” en la Universidades da Coruña, la Universidad de Cádiz, la de Salamanca, la Universidad de Sevilla (Derecho), la Universidad Carlos III, la Universidad de Oviedo, la Universitat de Barcelona, la Universidad del País Vasco (UPVEHU), la Universidad de Sevilla (Antropología), la Universitat Autònoma de Barcelona, la Universidad de Granada, la Universitat de Lleida, la Universidad Pablo de Olavide, la Universidad de Almería (Humanidades), Universidad de Castilla La Mancha, Universitat de València (Ciencias sociales), la Universidad de Zaragoza (FCSyT), la Universitat Oberta de Catalunya, la Universidad de Jaén, la Universidad de Córdoba y la de Pompeu Fabra.

 

20 universidades organizan debates sobre prostitución de forma coordinada en protesta por la “censura” 

Las jornadas, promovidas por académicas de diversas facultades, comienzan este viernes y se extenderán hasta mediados de 2020. Se trata de una reacción a la cancelación de un debate sobre trabajo sexual el pasado septiembre en la Universidade da Coruña.

 

EFE

17 de octubre de 2019 

https://www.publico.es/sociedad/20-universidades-organizan-debates-prostitucion.html

 

Académicas de 20 universidades de todo el país se han coordinado para organizar debates y reflexiones sobre trabajo sexual, tal como han anunciado en una nota de prensa este jueves 17 de octubre, coincidiendo con el día internacional sobre la pobreza y la exclusión social.

La medida, puesta en marcha y divulgada por un amplio grupo que se aglutina bajo la etiqueta #UniversidadSinCensura, es “garantizar que la universidad sea un espacio de libertad de discurso y debates necesario para la producción de conocimientos y avances sociales”.

La acción coordinada es una medida de protesta y respuesta a la cancelación el pasado mes de septiembre de unas jornadas sobre trabajo sexual organizadas por la Universidade da Coruña, después de que una amplia crítica en redes sociales por parte de colectivos feministas abolicionistas, que criticaban que se hablara de “trabajo sexual”, puesto que consideran que la prostitución supone la explotación de las mujeres y no puede ser considerado un trabajo. El encendido debate en favor y en contra de esas jornadas fue recogidas por este diario en un artículo en el que explicaba las distintas posturas.

Las actividades que comienzan este viernes con un debate en Universidade da Coruña con una jornada titulada “Prostitución, trata y trabajo sexual a debate“, se extenderán a lo largo de todo este año y el que viene en diversas facultades de la veitena de centros.

Según el comunicado hecho público este jueves, la acción parte de la convicción de que los debates públicos de toda acción democrática se han de poder ofrecer y representar los distintos argumentos de las distintas posiciones y han de incluir la voz de las personas trabajadoras sexuales que reclaman respeto y derechos”.

Entre las universidades que organizarán debates figuran: Universidade da Coruña, Universidad de Cádiz, Universidad de Salamanca, Universidad de Sevilla (Derecho), Universidad Carlos III, Universidad de Oviedo, Universitat de Barcelona, Universidad del País Vasco (UPVEHU), Universidad de Sevilla (Antropología), Universitat Autònoma de Barcelona, Universidad de Granada, Universitat de Lleida, Universidad Pablo de Olavide, Universidad de Almería (Humanidades), Universidad de Castilla La Mancha, Universitat de València (Ciencias sociales), Universidad de Zaragoza (FCSyT), Universitat Oberta de Catalunya, Universidad de Jaén, Universidad de Córdoba y Universitat Pompeu Fabra.

 

Georgina Orellano: “Luchamos porque nuestro trabajo sea reconocido y para no estar expuestas al atropello de la policía”

 

La secretaria general de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina conversó con Diagonales en el marco del 34º Encuentro Nacional de Mujeres que se desarrolla en La Plata

 

Por Redacción

12 de octubre de 2019

https://diagonales.com/contenido/georgina-orellano-luchamos-porque-nuestro-trabajo-sea-reconocido-y-para-no-estar-expuestas-al-atropello-de-la-polica/17127

 

 

En la ciudad de La Plata se desarrolla el 34º Encuentro Nacional de Mujeres. En este marco, Diagonales conversó con la secretaria de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina, Georgina Orellano, quien contó las luchas que vienen llevando adelante en los últimos años y sus balances al llegar a este encuentro.

“La incorporación de las trabajadoras sexuales al encuentro es una realidad”, celebró Georgina quien además evaluó cuáles son los principales debates que darán y sus expectativas de cara al futuro.

Autodefinida como peronista, reflejó optimismo de cara a un eventual gobierno de Alberto Fernández, para poder dar debates en la agenda pública que hasta ahora no han podido ser dados.

¿Cuáles son las expectativas de este Encuentro Nacional de Mujeres? 

-Bueno, la verdad que estamos con todas las compañeras con mucha ansiedad. Siempre que llega el encuentro para nosotros es un punto de reencuentro entre todas las trabajadoras meretrices que estamos luchando por el reconocimiento de nuestros derechos en distintos lugares del país. Y el encuentro lo que nos permite es conocer más compañeras, otras realidades. Es un encuentro federal que nos permite reencontrarnos.

¿Cómo ves este encuentro con talleres que tienen que ver con el trabajo sexual?

-Y nosotras creemos que dentro de estos espacios es un debate superado. Ya hemos transitado en tener que solicitarle a las comisiones organizadoras en Rosario en el 2016 la apertura de un taller que estuvo en la grilla de los encuentros del 2003 y luego desapareció de la misma, modificándose también hasta la identidad del qué hacer mismo con la denominación de ‘mujeres en situación de prostitución’, que es uno de los talleres que perdura hasta el momento. Creemos que para nosotras está saldada.

“La incorporación de trabajadoras sexuales en el encuentro es una realidad”.

Sabemos que la incorporación de las trabajadoras en el encuentro es una realidad, lo que sí me parece que no está saldado es las posiciones que hay dentro del movimiento feminista de mujeres, lesbianas, travestis y trans con respecto a nuestro trabajo y que justamente los encuentros nos brindan esos espacios para seguir debatiendo, para seguir sensibilizando y para seguir construyendo por lo menos una agenda propia nuestra que vaya a combatir la violencia institucional y por el reconocimiento de nuestros derechos.

En referencia a la violencia institucional, cuáles son las luchas que dan en el día a día por lo que sufren las trabajadoras sexuales. 

-AMMAR, es una organización que ya va a tener 25 años que tenemos y luchamos porque nuestro trabajo sea reconocido y parte de nuestro trabajo es justamente un marco legal para salir de la clandestinidad y no para estar expuestas constantemente al atropello por parte de la policía. Desde coimas policiales que debemos pagar, vulneraciones a nuestros derechos, hostigamientos, atropello policial, detenciones arbitrarias y políticas totalmente arbitrarias que son pensadas para combatir la trata de personas o para combatir el narcotráfico, pero que nos tiene a nosotras como un objeto constante de persecución.

“Luchamos porque nuestro trabajo sea reconocido y para no estar expuestas constantemente al atropello por parte de la policía”.

En La Plata, sin ir más lejos, se da lo que  no se da en ningún otro punto del país, el armado de biombos que hace la comisaría de la zona para requisar a las compañeras en el espacio público y toda la violencia que eso genera. No solamente en la requisa, en el maltrato sino también hacia la violencia psicológica y después el estigma con los vecinos y vecinas del barrio.

En cuanto a los derechos laborales que se están buscando para el trabajo sexual, comentános cómo se viene trabajando desde Ammar en esa línea.

-Nosotras venimos trabajando desde Ammar en distintas instancias proyectos que buscan reconocer el trabajo sexual. El último que presentamos fue en la provincia de Neuquén, en el año 2014. Luego se siguieron desplegando a nivel nacional, provincial y municipal, un montón de políticas que generaron mayor criminalización a nuestro trabajo, políticas conocidas como ‘antitrata’ que buscan luchar contra la trata de personas, pero que equiparan a nuestro trabajo con un delito.

“El próximo año seguro nos encontremos presentando un proyecto con un modelo de despenalización del trabajo sexual”.

Por eso estamos intentando generar un consenso entre todas las compañeras y los compañeros que integramos la organización justamente para presentar otro proyecto de ley más de avanzada, pensando cuál es la realidad nuestra en este contexto de país y cuáles son las políticas que restringen el uso de los espacios para organizarnos y poder trabajar de manera tranquila. El próximo año seguro nos encontremos presentando un proyecto con un modelo de despenalización del trabajo sexual.

En referencia al contexto, me imagino que la crisis económica también genera problemas además de la política represiva. 

-Sí, totalmente. Hay muchísima más precarización laboral. La crisis económica lo que generó es que muchísimas compañeras que habían dejado de ejercer el trabajo, que habían incursionado en otro tipo de actividad laboral,   siempre marcada dentro de lo que es la economía popular, tuvieron que volver porque no podían pagar sus alquileres, porque no podían seguir sosteniendo el negocio de ropa  que se habían puesto o el kiosco o el negocio del barrio.

“La crisis económica generó que muchísimas compañeras que habían dejado de ejercer el trabajo sexual tuvieron que volver porque no podían pagar sus alquileres”.

Compañeras que  fueron alcanzadas por el tarifazo de la luz y el gas que vuelven nuevamente a ejercer el trabajo sexual y lo que eso genera también. Mucha más presencia de trabajadoras sexuales en la zona de trabajo. Eso genera mucha más violencia con respecto a la policía. Después se empieza nuevamente a retroceder con la mala convivencia que se tiene con los vecinos y las vecinas, cuando ven mucha más presencia de compañeras en los barrios. Y también nos preocupa que hay  compañeras de 50 y 60 años que siguen ejerciendo el trabajo sexual porque no han hecho ningún aporte jubilatorio porque nuestro trabajo  no está reconocido y lejos de percibir algún ingreso económico, tienen que dedicar hasta 16 horas por día para poder trabajar y  poder seguir subsistiendo.

En lo que respecta al encuentro, se les habilitaron 21 aulas para el taller de trabajadoras sexuales y estrategias para el reconocimiento del trabajo  sexual. ¿Cómo evalúan ese logro en esta lucha de tantos años?

-Cuando desde la comisión organizadora nos dijeron que había 21 aulas y que la cantidad de aulas que se habían dispuesto para nuestros talleres dependía sobre todo de la cantidad de inscripciones de compañeras que se inscribieron al encuentro y que se asignaron la participación a talleres nuestros del trabajo sexual. Eso nos da a todas nosotras el reflejo que va a ser el encuentro más convocante de todos  los encuentros nacionales y nosotras nunca hemos tenido tanta cantidad de talleres. Creo que el máximo que  hemos tenido fueron diez, en la ciudad de Rosario en 2016, la primera vez que habilitaron los talleres. Esto refleja el interés que despierta conocer la realidad nuestra y conocer también nuestra lucha.

También se empieza a hablar en las universidades del trabajo sexual y en territorios que quizá siempre se ha hablado de manera hostil de las trabajadoras sexuales, ¿cómo vas viendo ese avance en el mundo de la academia?

-Nosotros cada vez que desde algún centro de estudiantes, desde alguna carrera nos convocan para hablar sobre algún tema del trabajo sexual, con perspectiva de género, trabajo sexual en la ESI, trabajo sexual y el rol de los medios, trabajo sexual y el derecho penal, por supuesto que lo celebramos porque durante muchos años nosotras en esos ámbitos académicos hemos sido más objetos de estudio que sujetos políticos.

“En el ámbito académico siempre hemos sido más objetos de estudio que sujetos políticos”.

Nos han estudiado, se ha investigado sobre nosotras pero muchas veces invisibilizando las voces nuestras y eso ha generado que se haya construido un discurso victimizante, que  por mucho  tiempo fue hegemónico no solo en la academia sino en muchísimos actores sociales. También sabemos que hay una resistencia. A nosotros nos costó mucho, hace tres semanas estuvimos en la facultad de derecho de La Plata y nos costó un montón poder desarrollar una actividad que teníamos con el programa de Antropología que nos habían convocado porque también hubo una resistencia, hubo cartas al decano, también hubo cartas a la directora de la carrera que nos habían convocado, diciendo que no podían darnos voz a personas que nos autopercibimos como trabajadoras sexuales porque Argentina adhirió a un protocolo abolicionista del año 1949 donde no reconoce nuestra actividad como trabajo, entonces querían censurar nuestras voces.

Yendo a lo personal y tus vivencias, ¿cuándo fue que se despertó en vos la idea de comenzar a luchar por estos derechos?

-No fue de manera espontánea. Fue un proceso y la verdad que el proceso que se fue dando dentro de la organización  fue cuando teníamos problemas con la policía por nuestro trabajo sexual. Cuando comenzamos a tener problemas con la policía eso nos impulsó a acercarnos a AMMAR y como nos dieron una respuesta rápida y efectiva, eso nos despertó confianza e interés en decir que se interesan por los derechos nuestros y no como históricamente nos han hecho querer creer que a nadie le interesa lo que nos pase.

“Cuando comenzamos a tener problemas con la policía eso nos impulsó a acercarnos a AMMAR”.

Entonces como forma de agradecimiento fuimos varias compañeras comenzando a participar de distintas actividades y eso fue como generándome mayor conciencia social de que ese es el lugar en el que cualquier trabajador o trabajadora tiene que estar. El mejor lugar de cualquier trabajadora para luchar por sus derechos es el sindicato. Me enamoré de la herramienta sindical, comencé a derribar un montón de prejuicios que tenía con la idea de la sindicalización, entendiendo que muchos de esos prejuicios vienen de lo que nos venden los medios  de comunicación hegemónicos.

“El mejor lugar de cualquier trabajadora para luchar por sus derechos es el sindicato”.

Te definís como peronista, ¿cómo ves el futuro en torno a las luchas de ustedes? 

-El optimismo siempre está porque nosotras veníamos de las que pensábamos que todavía mucha gente iba a seguir votando al gobierno de Cambiemos, cuando vimos la diferencia tan alta es una ilusión, porque por lo menos vamos a tener un gobierno de acá a cuatro años en adelante que con un montón de dificultades, obstáculos y desafíos, nos va a permitir plantear nuestro tema y no como ahora con este gobierno que hubo un total retroceso en cuanto a la violencia institucional. Somos optimistas de que va a existir la posibilidad, después lo otro depende de muchas cosas como por ejemplo la situación del país. Nosotras ahora planteamos la idea del trabajo sexual con mucha más fuerza, ya no es como con el gobierno de Cristina que se nos prohibió el rubro 59, se modificó la ley de trata, hoy hay mayor conciencia en la sociedad con nuestro trabajo y un lugar ganado en el feminismo.

¿Y han podido establecer algún vínculo con alguien del futuro gobierno nacional o provincial?

-Hay muchas organizaciones feministas que pertenecen al Frente de Todos y Todas que han tenido en los últimos años muchísima vinculación con nosotras.

 

Motivos para ser puta y más puta

 

Diez motivos para ser puta y más puta, de Beatriz Espejo.  

  1. El sexo es placer y hemos decidido que nos gusta hacerlo cuando queremos y como queremos.
  2. El dinero nos enriquece y nos hace más libres que cuando somos pobres.
  3. Es más sano cobrar por sexo al patriarcado que regalar tu cuerpo y que encima te consideren puta. Las gratuitas tienen un millón de problemas, pues les han dicho que puta = mala y se lo han creído como tontas.
  4. Al contrario que muchas putas gratuitas que regalan su cuerpo al patriarcado, nosotras no pedimos que las corran a palos a ellas o sus clientes. Y eso que nos quitan trabajo con esa competencia desleal.
  5. Las mujeres listas le sacan la pasta al patriarcado hasta por dar los buenos días. Si nos pagan es porque lo merecemos.
  6. Cobrar por sexo despierta la envidia de mucha mujer machista con el síndrome de Bernarda Alba. Sólo por joder al machismo femenino de tanta talibana merece la pena cobrar, pagar o disponer de tu cuerpo para tu beneficio.
  7. La reinserción de putas suele ser una estafa patriarcal. A quien beneficia es a esas parásitas abolicionistas que han hecho del género su fuente de ingresos de las subvenciones.
  8. El mundo ha estado lleno de “feministas de la dignidad” que han abolido de forma tiránica la sexualidad femenina y el puterío. Las bernardas son un producto patriarcal.
  9. Enseñemos a las abolicionistas cagabandurrias el camino de la luz y el respeto a la pluralidad sexual femenina.
  10. No hay nada más bonito ni más libre que el derecho a decidir, conquista histórica aún no lograda para la mujer. El patriarcado nos ha dado por el culo durante siglos. Como dijo Olympe de Gouges el cuerpo de una mujer pertenece a ella exclusivamente. Ni a otros hombres, ni a otras mujeres.

 

07.Abr.2010    Por Javier Gallego ‘Crudo’ 

https://blog.rtve.es/carnecruda/2010/04/motivos-para-ser-puta-y-m%C3%A1s-puta.html

 

Julia de Castro: “La única prostitución posible es la voluntaria”

 

Julia de Castro (Ávila, 1984) es cantante, actriz e historiadora del arte. Todo esto hace de ella una artista singular e irreverente. Con su grupo De La Purissima ha creado una particular manera de mezclar el cuplé con el jazz. Y acaba de publicar un libro, La retorica delle puttane (La Fábrica), sobre la prostitución.

¿Qué es lo que más le ha sorprendido de su investigación sobre la prostitución?

Entender que tenía una idea intelectualizada del concepto prostitución. Cuando te encuentras con una mujer libre que ejerce intentas justificarla o idealizarla, que encaje en tu manera de entender la sexualidad y el trabajo.

Afirma en su libro que la única prostitución posible es la voluntaria. ¿Ha encontrado muchas en la historia que lo hicieran por gusto?

Todas a las que he entrevistado. (…)

El País, Babelia, 10 de octubre de 2019

https://elpais.com/cultura/2019/10/02/babelia/1570031415_648128.html

 

Julia de Castro, La retorica delle puttane

Páginas: 94
Formato: 21,5 x 28,5 cm
Imágenes: 14
Idioma: español
ISBN: 978-84-17769-06-2

Una audaz y polémica revisión del texto de Ferrante Pallaviano sobre la prostitución

35,00 €

 

 

 

En 1642, el italiano Ferrante Pallavicino escribió su Retórica de las putas, en la que recopilaba con acidez e ingenio sus consejos para las prostitutas de la época siguiendo punto por punto las normas que el jesuita Cipriano Súarez establecía en su célebre Rethorica, de obligado estudio en las escuelas de entonces. Pallavicino tenía 28 años y acababa de firmar, conscientemente, su sentencia de muerte. Tras huir de Venecia, fue apresado en 1644 en Aviñón, donde fue ajusticiado y decapitado.

Este volumen incluye la traducción de la obra y la réplica que, casi 400 años después, ofrece la artista Julia de Castro a Pallavicino, recogiendo su propia visión de la prostitución y siendo igualmente consciente de lo polémico de su postura: una defensa sin ambages de la prostitución como oficio, en un mano a mano apasionante entre estas dos inquietas personalidades.

Junto a los textos de ambos, se incluyen las imágenes de Juan Baraja, que retratan por un lado a dos prostitutas actuales que ejercen su oficio voluntariamente, y por otro, diversos enclaves de Roma donde vivieron célebres prostitutas que a su vez obtuvieron poder, posición y riqueza ejerciendo la prostitución.

http://tienda.lafabrica.com/es/-fotografia-y-arte/5503-julia-de-castro-la-retorica-delle-puttane.html

 

72 organizaciones LGBTQ firman una carta de apoyo a la despenalización del trabajo sexual en Washington D.C.

 

La carta, firmada por 72 organizaciones nacionales y locales, expone los argumentos a favor de la despenalización.

 

Por John Riley @JohnAndresRiley

2 de octubre de 2019

LGBTQ advocates deliver letter to D.C. councilmembers calling for sex work decriminalization

 

Activistas que abogan por la despenalización del trabajo sexual en D.C. presentan una carta, firmada por 72 organizaciones, en la que exponen su posición a la concejal de D.C. Elissa Silverman, I-At-Large (izquierda). – Foto: Sex Worker Advocates Coalition.

 

Una coalición de activistas y defensores LGBTQ ha dejado copias de una carta dirigida a los miembros del Consejo de D.C., firmada por 72 organizaciones diferentes, abogando por un proyecto de ley que despenalizaría el trabajo sexual en el Distrito de Columbia.

La coalición acudió a las oficinas de los concejales esta mañana para entregar la carta, que expone los argumentos de los partidarios por los que el proyecto de ley —presentado conjuntamente por los miembros del Consejo David Grosso (I-At-Large), Anita Bonds (D-At-Large), Robert White (D-At-Large) y Brianne Nadeau (D-Ward 1)— debe ser aprobado.

“Como organizaciones de lesbianas, gays, bisexuales, transgénero, queers y aliados, sabemos que la despenalización del trabajo sexual en DC es fundamental para la salud y el bienestar de la comunidad LGBTQ, incluyendo una mejora de la salud pública y una disminución de la vulnerabilidad de las trabajadoras sexuales marginadas, particularmente mujeres transgénero de color “, dice la carta.

El proyecto de ley, tal como está redactado actualmente, despenalizaría el trabajo sexual consensuado para los mayores de 18 años y crearía un grupo de trabajo para supervisar la implementación y los efectos de la despenalización y proponer enmiendas a los estatutos relacionados con las sanciones por trabajo sexual.

El grupo de trabajo de 15 miembros estaría compuesto por el Departamento de Policía Metropolitana, agencias de salud pública, defensores de derechos humanos, ex trabajadoras sexuales y trabajadoras sexuales activistas. El grupo de trabajo tendría la tarea de emitir un informe que contenga sus hallazgos y recomendaciones dentro de los dos años posteriores a su formación, y se disolvería dentro de los tres años.

“Al actualizar una ley de DC que no tiene un propósito válido y está llamativamente fuera de sintonía con la investigación y el conocimiento actuales, incluida la mejor forma de combatir la transmisión del VIH, el proyecto de ley mejoraría la seguridad, la salud pública y la capacidad de las fuerzas del orden para combatir tanto crímenes violentos como delitos contra la propiedad ”, escribió la coalición en su carta.

Los cuatro argumentos clave a favor del proyecto de ley son que la despenalización del trabajo sexual

1) permitirá a las trabajadoras sexuales —particularmente a las personas transgénero que de otro modo no podrían obtener trabajo debido a la discriminación— una forma de ganar dinero para sobrevivir;

2) hará disminuir la incidencia de violencia y acoso que enfrentan las trabajadoras sexuales a manos de clientes, de delincuentes que roban a las trabajadoras sexuales, o incluso de la policía;

3) disminuirá las tasas de VIH al permitir a las personas transgénero más tiempo y espacio para negociar el uso del condón;

y 4) permitirá que las trabajadoras sexuales accedan a recursos, beneficios gubernamentales y oportunidades de empleo que de otra forma se les negarían si tienen una condena penal por prostitución.

“Penalizar un medio de supervivencia convierte a esas trabajadoras en una población blanco de victimización y violencia”, señala la coalición en su carta. “La vigilancia del comercio sexual puede convertir las prácticas de reducción de daños (como llevar condones) en evidencia de una actividad criminal. Esto a menudo obliga a las trabajadoras sexuales a elegir entre salud y evitar la detención.

“Además, cuando las personas dedicadas al trabajo sexual deben buscar áreas más apartadas o áreas con presencia policial reducida, aumentan las amenazas a su seguridad física y disminuye la capacidad de evaluar a los clientes”, continúa la carta. “… Debido a que las trabajadoras sexuales temen ser detenidas, tienen más probabilidades de apresurar la decisión de aceptar un cliente y menos probabilidades de negociar el uso del condón”.

Los activistas también citan estadísticas de una encuesta de DC Trans Coalition que encontró que el 78% de las trabajadoras sexuales temen la violencia, el acoso, la detención o la humillación a manos de la policía, y aproximadamente el 20% informa que los agentes de policía se han acercado a ellas y les han pedido sexo para evitar la detención.

“Las mujeres transgénero de color en D.C. con frecuencia son tratadas como trabajadoras sexuales, ya sea que participen en el comercio o no, lo que a menudo conduce al acoso, la confiscación de condones y la detención”, agregan. “Esta sospecha crónica y a menudo injusta conduce a la desconfianza general hacia la policía por parte de muchas personas LGBTQ. Esta desconfianza podría reducirse significativamente mediante la despenalización del trabajo sexual “.

Una defensora de la despenalización del trabajo sexual habla con el concejal de DC Jack Evans. – Foto: Sex Worker Advocates Coalition.

La carta se adelanta a una audiencia programada para el 17 de octubre ante el Comité de Justicia y Seguridad Pública del Consejo de D.C., en la que los miembros del Consejo escucharán el testimonio de las partes interesadas de la comunidad a favor y en contra del proyecto de ley.

Algunos de los firmantes de la carta incluyen: American Civil Liberties Union; Asian and Pacific Islander Queers United for Action; Black & Pink; la sección de D.C. de Black Youth Project 100; Brother, Help Thyself; Casa Ruby; the Center for Black Equity; Collective Action for Safe Spaces; el DC Anti-Violence Project, GLAA; HIPS; Human Rights Campaign; LULAC Lambda; el National LGBTQ Task Force Action Fund; No Justice No Pride; Sex Workers Outreach Project; SMYAL; The DC Center for the LGBT Community; Transgender Law Center; Us Helping Us, People Into Living; la Wanda Alston Foundation; Whitman-Walker Health; y la Woohull Freedom Foundation.

Los socios de la coalición que están presionando para la despenalización esperan reunir personas que testifiquen ante el Consejo el 17 de octubre y, después de la audiencia, organicen a los partidarios para presionar a los miembros del consejo de DC para que aprueben el proyecto de ley y al alcalde Muriel Bowser para que lo firme y lo convierta en ley.

“Nuestro objetivo final es abordar las necesidades de las personas LGBTQ en la ciudad, y parte de eso implica despenalizar el trabajo sexual en la ciudad. Queremos asegurarnos de que las personas LGBTQ de bajos ingresos satisfagan sus necesidades básicas de vivienda, empleo, educación ”, dice Tyrone Hanley, asesora principal de políticas del Centro Nacional para los Derechos de las Lesbianas, que apoya el proyecto de ley de despenalización. “Sabemos que esto no es lo único que se necesita para garantizar que las personas LGBTQ puedan tener una vida vibrante aquí, pero sabemos que este es un elemento necesario para alcanzar esa meta”.

Hanley señala que, particularmente con proyectos de ley similares presentados en sesiones anteriores del Consejo, ha habido conceptos erróneos de que una abrumadora mayoría de los residentes de DC se oponen con vehemencia a la despenalización y al trabajo sexual en general. Pero dice que los esfuerzos de organización en el terreno de los miembros de la campaña DECRIMNOW han revelado que hay más apoyo en la comunidad en general: es solo que no necesariamente se presentan durante las reuniones del Consejo para dar a conocer sus puntos de vista.

Foto: Sex Worker Advocates Coalition.

Con ese fin, los grupos involucrados en la campaña DECRIMNOW, una creación de la Sex Worker Advocates Coalition, han estado tratando de educar a los residentes de DC sobre la importancia de la despenalización, y han recogido varios cientos de firmas en una petición en apoyo del proyecto de ley.

La organización de justicia social No Justice No Pride ha estado organizando previamente a personas para enviar cartas al Consejo exigiendo una audiencia, y ahora que se ha programado una, ha estado organizando una campaña de redacción de cartas para los residentes en los Barrios 2, 3 y 7 para pedir a los miembros del Consejo, Jack Evans, Mary Cheh y Vincent Gray —todos los cuales forman parte del Comité Judicial y no han manifestado su apoyo a la iniciativa— que apoyen el proyecto de ley de despenalización.

“SWAC ha sido muy intencional al acercarse a un grupo diverso de comunidades para tener conversaciones con todos sobre este tema”, dice Hanley. “No es solo un problema LGBTQ, aunque tiene implicaciones muy específicas para la comunidad LGBTQ. La coalición, bajo el liderazgo del capítulo DC de BYP 100 y HIPS, ha estado liderando un esfuerzo para articular conversaciones en los Barrios 7 y 8. Lo que hemos encontrado a través de esas conversaciones individuales es que en realidad hay mucho apoyo a este proyecto de ley.”

Faith, una de los presidentes coorganizadores del capítulo DC de BYP 100, dice que los miembros de la coalición han estado entablando conversaciones individuales para tratar de cambiar la comprensión de las personas sobre cuáles serían las implicaciones de la despenalización.

“Creo que especialmente las personas negras que han tenido experiencia con el sistema de justicia, o tienen una familia que ha tenido experiencia con el sistema, lo saben, y es fácil para ellos entender que cuando detienen a personas, no mejoran sus condiciones materiales de ninguna manera “, dice. “así que, mientras decimos: ‘queremos que el Consejo se centre en el empleo, la educación, la vivienda’, cuando detienes a alguien, lo estás marginando”.

Faith dice que la coalición ha estado celebrando reuniones en persona y virtuales para educar a las personas sobre la iniciativa de despenalización, y realizará un evento virtual en la noche del 14 de octubre para capacitar a las personas que deseen testificar en la audiencia del Comité Judicial sobre la mejor manera para expresarse. Ella agrega que la coalición se duplicará en sus esfuerzos para presionar al Consejo para que tome medidas después de la audiencia.

“Realmente queremos mantener el impulso después de la audiencia, para que se vote en el Comité Judicial, y luego se lleve al Comité Plenario”, dice Faith. “Por lo tanto, necesitamos que las personas escriban a sus miembros del consejo, les llamen y les recuerden que la gente está observando y que queremos que se vote en breve”.

Firma la declaración de solidaridad con los derechos de las trabajadoras sexuales de Canadá

 

https://secure.actioncanadashr.org/solidarity-sex-workers-rights

 

Las trabajadoras sexuales —personas que intercambian servicios sexuales por dinero o bienes— son penalizadas, desproporcionadamente vigiladas, sometidas a exceso de control policial y despojadas de sus derechos fundamentales. Las trabajadoras sexuales que viven discriminaciones entrecruzadas debido a la pobreza, su presencia visible en los espacios públicos, su posición racial y social, y su identidad de género son desproporcionadamente atacadas por la policía y la violencia institucional, legal y social. Gran parte de este trato es el resultado de la estigmatización del trabajo sexual en sí y de la falta de reconocimiento de la autonomía que las trabajadoras sexuales ejercen en su vida diaria.

Varias organizaciones de derechos humanos, organismos y tribunales de la ONU han concluido que la penalización de la industria del sexo crea condiciones para la explotación y viola los derechos humanos de las trabajadoras sexuales. En 2014, un proceso legal histórico (Fiscal General v Bedford) dictaminó que las leyes en Canadá que abordaban el trabajo sexual violaban el derecho constitucional a la seguridad de las trabajadoras sexuales y todas esas leyes fueron anuladas. Sin embargo, a pesar de esto, la Ley de Protección de Comunidades y Personas Explotadas (PCEPA) se promulgó en 2014. La PCEPA define todo trabajo sexual como explotación y enmarca a todas las trabajadoras sexuales como víctimas y a todos los clientes y terceros como delincuentes. Un objetivo principal de esa legislación es erradicar la prostitución. Las nuevas leyes incluyen disposiciones que penalizan directamente a las trabajadoras sexuales, así como disposiciones que penalizan prácticamente todos los elementos de la industria del sexo.

Desde la entrada en vigencia de PCEPA, las trabajadoras sexuales han reportado un mayor antagonismo con las fuerzas del orden público, violencia selectiva y miedo a denunciar, actuación policial no deseada y no solicitada sobre las trabajadoras sexuales indígenas, negras, trans, migrantes y usuarias de drogas, y detenciones y deportaciones de trabajadoras sexuales asiáticas y migrantes. La policía hace un uso indebido y excesivo de las leyes de trata de personas para atacar a las trabajadoras sexuales y a sus clientes, creando condiciones cada vez más inseguras y marginalizadas para las trabajadoras sexuales.

Proteger y respetar los derechos humanos de las trabajadoras sexuales requiere una respuesta integral. La despenalización, la eliminación de las leyes penales y específicas de inmigración sobre el trabajo sexual, es un primer y necesario paso. Un plan holístico para la reforma de la ley de trabajo sexual incluye medidas concretas para abordar la discriminación y la desigualdad en todas sus formas: pobreza, vivienda inadecuada, atención médica inadecuada, falta de acceso a transporte seguro, acceso inadecuado a asistencia legal, sobrepenalización y sobrencarcelamiento, y problemas continuos con sistemas de protección juvenil. Esto incluye además el acceso a protecciones básicas de seguridad laboral y ocupacional.

 

DECLARACIÓN DE SOLIDARIDAD

 

Nos oponemos a las leyes federales, provinciales y municipales que regulan desproporcionadamente y penalizan la autonomía corporal, la sexualidad y los derechos de salud sexual y reproductiva.

Reclamamos del gobierno de Canadá la despenalización total del trabajo sexual como un primer paso para proteger y respetar los derechos humanos de todas las trabajadoras sexuales; esto comienza con la eliminación de las leyes penales y de inmigración que penalizan el trabajo sexual.

 Reclamamos que se reconozca el trabajo sexual como un trabajo significativo y valioso que brinda oportunidades económicas para las personas que venden y comercian sexo.

 Reclamamos el acceso igualitario y no discriminatorio a la salud, la educación, el empleo, la vivienda y las oportunidades y derechos económicos.

 Afirmamos que las trabajadoras sexuales no son criminales que deban ser estigmatizadas, sino miembros de una clase trabajadora a menudo explotada y poco protegida.

 Nos solidarizamos con las trabajadoras sexuales que exigen derechos, el reconocimiento de la autonomía y de la capacidad de toma de decisiones de las trabajadoras sexuales y condiciones de trabajo seguras.

 Nosotras, las organizaciones abajo firmantes, nos comprometemos a promover los derechos de las trabajadoras sexuales y a crear espacios para que las trabajadoras sexuales tomen el liderazgo y estén en el centro de los debates sobre la reforma de la ley de trabajo sexual.

 


National 
Abortion Rights Coalition of Canada
Action Canada for Sexual Health and Rights
Alberta Society for the Promotion of Sexual Health
Amnesty International Canada
Barbra Schlifer Commemorative Clinic
Canadian AIDS Society
Canadian Association of People who Use Drugs (CAPUD)
Canadian Association of Social Workers
Canadian HIV/AIDS Legal Network
Canadian Treatment Action Council
Families of Sisters in Spirit
FIRST Decriminalize Sex Work
i2i Peer Support
Interagency Coalition on AIDS and Development
International Human Rights Program, University of Toronto Faculty of Law
Marie Stopes International
Migrant Workers Alliance for Change
Radical Access Mapping Project
Sex Professionals of Canada (SPOC)
The Naked Truth
Youth Coalition for Sexual and Reproductive Rights

Alberta
HIV Community Link
Prostitutes Involved Empowered Cogent Edmonton (PIECE)
Shift, HIV Community Link

British Columbia
Afro-Canadian Positive Network of BC
Anti-Violence Project
BC Coalition of Experiential Communities
Coalition Against Trans Antagonism
Downtown Eastside Women’s Centre
Downtown Eastside Sex Workers United Against Violence Society (SWUAV)
HUSTLE at Health Initiative for Men
Law Students for Decriminalization and Harm Reduction
Organize BC
Pacific AIDS Network Society
PEERS
Pivot Legal Society
Pride
Providing Alternatives, Counselling and Education (PACE) Society
Saige Community Food Bank
SFSS Women’s Centre
SOLID Outreach Society
Supporting Women’s Alternatives Network (SWAN)
UVic Gender Empowerment Centre
Victoria Sexual Assault Centre
WAVAW Rape Crisis Center
West Coast Cooperative of Sex Industry Professionals (WCCSIP)
WISH Drop-In Centre Society
YouthCO HIV & Hep C Society

Manitoba
Manitoba Harm Reduction Network
Sex Workers of Winnipeg Action Coalition

Newfoundland and Labrador
Bay St. George Status of Women Council
Corner Brook Status of Women Council
Planned Parenthood Newfoundland and Labrador Sexual Health Centre
Safe Harbour Outreach Project (S.H.O.P.)
St. John’s Status of Women’s Council/Women’s Centre
St. John’s Womxn in Music

Nova Scotia
Sexual Health Centre Lunenburg County
South House
Stepping Stone Association
The South House Sexual and Gender Resource Centre

Ontario
AIDS Committee of Ottawa
AIDS Committee of Windsor
Alliance for South Asian AIDS Prevention
Angel’s Angels
Barton Village Business Improvement Area
Butterfly Asian and Migrant Sex Workers Network
Chinese & Southeast Asian Legal Clinic
Chinese Canadian National Council Toronto Chapter
CUPE Local 3906
CUPE4600
DUAL-Drug User Advocacy League/OICH
Gender Studies & Feminist Research Program, McMaster University
Guelph Resource Centre for Gender Empowerment and Diversity
Hamilton Anvil
Hamilton Burlesque Society
HIV & AIDS Legal Clinic Ontario
Industrial Workers of the World – Hamilton GMB
LGBT YouthLine
Maggie’s Indigenous Sex Workers Drum Group
Maggie’s Toronto Sex Workers Action Project
Marit Collective
Migrant Sex Workers Project
No One Is Illegal-Toronto
Parkdale Community Legal Services
Planned Parenthood Toronto
POWER (Prostitutes of Ottawa-Gatineau Work, Educate and Resist)
Pride Hamilton
Safer Gigs Hamilton
SafeSpace
Sex Workers Advisory Network of Sudbury (SWANS)
Sex Workers’ Action Network of Waterloo Region
Sex Workers’ Action Program of Hamilton
SHORE Centre
Showing Up for Racial Justice Toronto (SURJ TO)
Street Health
TransParent Hamilton-Niagara
Willow’s Drop-In – Ottawa-Vanier
Women & HIV / AIDS Initiative
Women and Gender Equity Network
Women’s and Gender Equity Centre at University Toronto-Mississauga
Work Safe Twerk Safe
Workers’ Action Centre
YWCA Kitchener-Waterloo

Québec
Action Santé Travesties et Transexuel(le)s du Québec (ASTTeQ)
Agir
AlterHéros
CACTUS Montreal
Centre for Gender Advocacy
Clinique Droits Devant
Coalition des organismes communautaires québécois de lutte contre le sida (COCQ-SIDA)
Coalition LGBTQ youth groups
Conseil québécois LGBT
Dopamine
École de travail social UQAM
Émissaire
Fédération des femmes du Québec
GIAP
Les Hébergements de l’Envol
L’R des centres de femmes du Québec
Native Women’s Shelter
PACT de rue
Plein Milieu
Project 10
Projet d’intervention auprès des mineur.e.s prostitué.e.s (PIaMP)
Projet Lune<
RÉZO
Sidalys
Solidarity Across Borders- Montreal
Spectre de rue Inc.
Stella, l’amie de Maimie
The Open Door / La Porte Ouverte Montréal
TOMS Table des organismes communautaires montréalais de lutte contre le VIH/sida

Saskatchewan
Saskatoon Sexual Health

 

Proyecto de ley para despenalizar el trabajo sexual presentado en el Territorio del Norte de Australia

Enviado por NSWP el 23 de septiembre de 2019

Autor: NSWP

https://www.nswp.org/news/bill-decriminalise-sex-work-introduced-australias-northern-territory

Fuente (instituto / publicación):

Scarlet Alliance

 

Las trabajadoras sexuales de Australia han elogiado al Gobierno por trabajar con trabajadoras sexuales para presentar un nuevo proyecto de ley para despenalizar el trabajo sexual en el Estado. El proyecto de ley se presentó el 18 de septiembre y tiene como objetivo “despenalizar el trabajo sexual y legalizar los contratos en relación con el trabajo sexual” y “mejorar la salud y la seguridad de las trabajadoras sexuales, de los clientes y públicas”.

Actualmente, las trabajadoras sexuales en el Territorio del Norte solo pueden trabajar bajo ciertas condiciones restrictivas. Las trabajadoras sexuales que trabajan solas y en interiores pueden trabajar legalmente, pero el trabajo sexual en la calle y los burdeles están penalizados. El Proyecto de Ley de la Industria del Sexo de 2019 deroga la Ley de Regulación de la Prostitución (1992) y sus enmiendas, eliminando estas sanciones.

Cuando se presentó el proyecto de ley, los políticos del gobierno laborista llevaron pins con paraguas rojos que fueron pintados a mano por una trabajadora sexual para mostrar su agradecimiento al gobierno por priorizar la seguridad y los derechos humanos de las trabajadoras sexuales.

La Presidenta de Scarlet Alliance, Jules Kim, dijo:

“Todos los ciudadanos del Territorio merecen estar seguros en el trabajo, incluidas las trabajadoras sexuales. Ser trabajadora sexual es una profesión reconocida en el Territorio del Norte y aplaudimos al Gobierno por reconocer los derechos laborales de todos los ciudadanos del Territorio”.

La coordinadora de SWOP del Territorio del Norte, Leanne Melling, dijo:

“Las trabajadoras sexuales también desean agradecer a las partes interesadas en el Territorio del Norte que han apoyado las reformas y la participación activa de las trabajadoras sexuales como líderes para estas reformas. Reconocemos el apoyo de los departamentos gubernamentales y no gubernamentales de salud y justicia y de las organizaciones y afiliados de Unions NT, United Voice y Australian Services Union. Agradecemos a Labor Women y al Labor Party por su apoyo a las mociones para despenalizar el trabajo sexual “.

El proyecto de ley en el Territorio del Norte se produce después de presentarse un proyecto de ley similar en Australia del Sur, tras trece intentos. El Proyecto de Ley de Enmienda de los Estatutos (Despenalización del Trabajo Sexual) de 2018 pasó a la Cámara Alta y fue leído en la Cámara de la Asamblea por primera vez. Será debatido nuevamente el 25 de septiembre.

Trabajo sexual: hacerse escuchar frente al estigma y la censura

La censura de la Universidade da Coruña no evitó unas jornadas donde finalmente las trabajadoras sexuales tuvieron su voz.

 

Pegatinas de colectivos de trabajadoras sexuales y de abolicionistas. ELENA MARTÍN

 

ELENA MARTÍN

24 septiembre de 2019

https://www.elsaltodiario.com/trabajo-sexual/trabajo-sexual-hacerse-escuchar-frente-al-estigma-y-la-censura

 

Es 20 de septiembre. Son las 9h30 de la mañana, y dentro del centro social A Comuna, en A Coruña, se aglomera mucha gente, la mayoría mujeres. Se palpa rabia, pero también se sienten una energía y ganas de hablar que lo envuelven todo. Son las ponentes y asistentes a las primeras Jornadas de Trabajo Sexual celebradas en Galicia, esas mismas que, con mucha polémica, fueron prohibidas por la Universidade da Coruña.

“Estas jornadas deberían haberse celebrado en la universidad, un lugar con libertad de cátedra y donde todo el mundo debería tener derecho a hablar”, denuncia Conxa Borell, secretaria general del Sindicato de Trabajadoras Sexuales OTRAS. María Martínez Cano, psicóloga, trabajadora sexual y coordinadora de las jornadas, acentúa que el único problema no fue la censura, sino todo el proceso hasta llegar a esa situación. “Dijeron que todo estaba correcto, que podíamos hacerlas allí, pero una semana antes de celebrarlas cedieron a presiones. Primero nos sacaron de Sociología, luego dijeron que las podíamos hacer en la Escuela de Trabajo Social, pero si cambiábamos los títulos de las charlas, acortábamos las conferencias de las trabajadoras y dejábamos que clausurase una mujer favorable al abolicionismo. Y después de eso dijeron que no, que no las podíamos hacer allí”, denuncia la coordinadora. “Nos quieren como objeto de estudio pero nunca como sujeto”, añade.

A gran afluencia de público fixo pequeno o Centro Social A Comuna. ELENA MARTÍN

Está claro que la prostitución es un tema complicado. Pero también es cierto que la mayoría de las veces las propias trabajadoras sexuales son las últimas a las que se les deja dar su opinión sobre un tema que, en primera instancia, debería corresponderles. “La prostitución no es una panacea, nunca nos escucharán defender eso, pero según las circunstancias de cada una, la prostitución no es peor que otras opciones, quizás mejor vistas socialmente”. Kenia García, portavoz del Colectivo de Prostitutas de Sevilla y una de las participantes en estas jornadas, lee esta reflexión de una de sus compañeras dedicadas a la prostitución.

La prostitución no es una panacea, nunca nos escucharán defender eso

Muchos de los discursos de estas mujeres recalcan que ellas no hablan de la prostitución como una solución vital, en respuesta a las acusaciones de querer hacerles ver a las estudiantes los beneficios de este trabajo vertidas por algunos miembros de la universidad. Aun así, en las jornadas se repite también que ellas ven aliadas en el mundo académico y que entienden que esta solo fue una parte del ámbito universitario. “Claro que hay aliadas académicas y cada una ayuda de una forma. El día 5, de hecho, nos vamos a reunir para presentar políticas sociales para que la gente no se vea abocada a ejercer la prostitución. Lo hacemos precisamente por esos, para que no haya más putas, que ya nos llega”, añade María José Barrera, extrabajadora sexual y cofundadora del Colectivo de Prostitutas de Sevilla. “Cuando hablamos de putas empoderadas no es porque pensemos que sea algo maravilloso dedicarse a esto, sino porque reclamamos nuestra dignidad y nuestra voz, nuestro derecho a hablar por nosotras mismas. No necesitamos que nadie nos victimice, como hace determinado feminismo”, expone Saisei-chan, trabajadora sexual. “Determinadas abolicionistas simplifican nuestros mensajes para que entren en sus prejuicios sobre nosotras”, denuncia.

Cando hablamos de putas empoderadas no es porque pensemos que sea algo maravilloso dedicarse a esto, sino porque reclamamos nuestra dignidad y nuestra voz

 

LAS CRÍTICAS AL ABOLICIONISMO

Para las participantes, el problema de lo que llaman ‘nacional-abolicionismo’, o abolicionismo más extremo, es que no ayuda a la situación de unas mujeres que ya lo tienen muy difícil sin tener que lidiar con las consecuencias de políticas que, al final, las sancionan a ellas. Vera, una trabajadora sexual procedente de Europa del Este, contó la situación que se encontró trabajando en Noruega y Suecia tras la aplicación de políticas abolicionistas y sancionadoras. “La policía te persigue, no puedes denunciar si te pasa algo porque la policía va a por ti para deportarte. Una vez me echaron de un hotel en el que estaba trabajando y me dejaron en la calle, con el frío que hace en Noruega en invierno. Les quitan la custodia de los hijos a las mujeres si se enteran de que son trabajadoras sexuales, pero a los clientes no, claro…”. Añadido a esto, Vera denuncia que toda esta situación de maltrato hacia las trabajadoras no cambió la demanda de sexo en los países escandinavos, por mucho que los gobierno de allí digan que cada vez hay menos prostitutas. “Amnistía Internacional demostró las consecuencias negativas del modelo sueco, pero los gobiernos no escuchan, no les importan las vidas de las prostitutas, como demuestran las muertes de Vanesa Campos o Petite Jasmine”, añade Vera.

Cuando hablamos de proxenetas, el primer proxeneta es el Estado

Ordenanzas municipales como la de Murcia de 2013 o la de Lugo demuestran que en el Estado español se va por el mismo camino, con las consecuencias negativas que expertas y trabajadoras dicen que esto tiene para las vidas de muchas de ellas. “El hecho de que se les multe hace que cuando sufren un acto delictivo por parte de terceros tengan miedo de ir a la policía, por lo que estos actos quedan impunes. Esto sin contar con que la policía ya las conoce y a veces las multa simplemente por estar en la calle, aunque hubieran salido un momento a comprar el pan”, advierte Nacho Pardo, fundador del Comité de Apoyo a las Trabajadoras del Sexo (CATS).

“El abolicionismo insiste en que la solución está en multar a los clientes, pero no es tan sencillo. Lo que pasa cuando multas a los clientes es que las trabajadoras tienen menos tiempo para negociar con ellos en la calle y tienen que irse a zonas alejadas del centro, lo que pon en peligro su vida y las expone a situaciones de mayor violencia y vulnerabilidad”, añade. Además, este tipo de ordenanzas aumentan el estigma de unas mujeres que, ya de por sí, viven bajo el cuestionamiento y las constantes críticas por parte de la sociedad. “Tenemos un Estado proxeneta que recaudó, hasta 2017, 50.000 euros con multas a trabajadoras sexuales. La ley mordaza se alimenta de mujeres que ejercen la prostitución, cuando hablamos de proxenetas, el primer proxeneta es el Estado”, denuncia Kenia.

El abolicionismo insiste en que la solución está en multar a los clientes, pero no es tan sencillo

As xornadas foron censuradas pola UDC. ELENA MARTÍN

 

EL PROBLEMA DE LA TRATA

Por otra parte, insisten en que ellas también diferencian entre trabajadoras voluntarias y víctimas de trata, y que es muy injusto que se las acuse de abandonar a las compañeras que están ejerciendo involuntariamente. “Están utilizando a las compañeras que sufren trata y que lo quieren dejar como herramienta para atacar al resto de trabajadoras. Pero no son las putas las que tienen que acabar con la trata, sino los políticos y las instituciones”, dice María José Barrera. “El proxenetismo, la trata y el tráfico de personas existen porque hay beneplácito de los gobiernos, dan mucho dinero, son mafias internacionales. Las mafias que trafican con personas también lo hacen con armas y drogas”, añade Conxa Borrell.

Sobre este tema habló Kenia García, que centró su discurso en denunciar la ley de extranjería y el cierre de fronteras, que influyen en que muchos procesos migratorios acaben en redes de trata, o en la economía informal y la prostitución. El Estado otorga licencias a los clubs y demás locales, pero en cambio no da papeles a las personas migrantes que se dedican a la prostitución. Las mujeres migrantes necesitan tres años para optar a la residencia, suelen ser personas racializadas que acaban o bien en el trabajo del hogar en condiciones precarias o muchas en la prostitución”, añade. “Se nos victimiza o se nos criminaliza”.

Están utilizando a las compañeras que sufren de trata y que lo quieren dejar como herramienta para atacar al resto de trabajadoras

La profesora de antropología Estefanía Acién señaló también que, cuando se habla de prostitución, desaparecen los enfoques multifactoriales que sí se dan en otros ámbitos. Esta antropóloga estuvo durante años en contacto con prostitutas nigerianas en el poniente almeriense. “El discurso ‘trafiquista’ aleja el foco de la responsabilidad que tiene nuestra sociedad en la situación de estas mujeres —sexismo, clasismo, racismo…— y somos nosotras quienes tenemos que ayudarlas a salir de aquí, pero para eso necesitan una alternativa que muchas veces no tienen porque a ellas non les dan contratos en otros sitios, como a los hombres”, denuncia esta antropóloga. Por otra parte, para ellas no es cierto que los gobiernos se preocupen por las víctimas de trata porque no se hace nada real para ayudarlas. “Las deportan a su país son tener en cuenta sus deudas, y sin pensar en que intentarán volver. No les importan las familias, solo echarlas del país. Eso es racismo”, señala Borell. “En los clubs solo las ‘liberan’ si tienen papeles. Si tienen papeles entonces las dejan allí, porque, claro, con papeles ya no parece que puedan ser víctimas de trata”, añade la secretaria de OTRAS, que en la actualidad sigue luchando por un sindicato de trabajadoras y trabajadores del ámbito sexual, a pesar de todos los obstáculos.

Tras dos días de conversaciones, charlas y debates, finalmente la Facultad de Derecho aceptó que se hiciera un encuentro con ellas el día 21 a las 13h30. Allí, rodeadas de paraguas rojos, su símbolo, las organizadoras de las jornadas aseguraron que lo que pasó con la UDC demuestra que “la lucha por los derechos de las trabajadoras sexuales va a ser dura y difícil”, pero piensan seguir luchando porque estas mujeres no lo tengan aún más difícil de lo que ya lo tienen. Y por un mundo donde nadie tenga que hacer aquello que no desea o lo tenga que hacer en la clandestinidad, como estas jornadas.